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Lucha en 24

cuadros por segundo Poner al cine al alcance del pueblo. Hacer un cine para el pueblo. Utilizar al cine como una herramienta en la lucha por transformar el orden social existente. Raymundo Gleyzer tenía claro el papel que debía jugar el arte en la lucha revolucionaria, que nada tenía que ver con el arte de la burguesía. El arte debía ir a la base, al pueblo. Si la obra (en su caso el cine) quedaba encerrada en el circuito de salas comerciales o solo llegaba a un pequeño grupo de estudiantes, intelectuales o profesionales, no servía de nada aunque fuera un film muy bueno y muy político. La grán mayoria del público para el que Raymundo filmaba no iba al cine. El grupo “Cine de la Base” surge por esta necesidad de llevar el cine y su mensaje al pueblo en términos prácticos. Así comienzan a crear las primeras salas de proyección en las barriadas pobres y se multiplican las proyecciones en las fábricas, sindicatos y facultades con el importante debate que siempre las seguía. Se muestran los films políticos del grupo y de otros realizadores, que intentan aportar una mirada esclarecedora sobre la vertiginosa realidad del momento. Cine de la Base se ramifica y las proyecciones se expanden por dentro y fuera de Buenos Aires, Córdoba, Rosario, La Plata, Tucumán. La idea será crear una gran red nacional alternativa de distribución de material audiovisual, pero la creciente represión y luego el asesinato o exilio forzado de los miembros del grupo dejará trunco el proyecto. Critico, de denuncia, transformador. Así era el cine que proponía RayPag. 38 | Tinta Roja | Publicacion de la CEDP

mundo Gleyzer desde sus comienzos a mediados de los sesenta cuando decidió abandonar la facultad de Cine en la universidad de La Plata y adentrarse en el nordeste brasilero para tomar contacto directo con los problemas de la gente de nuestra tierra. Problemas que desde entonces no dejaría de lado sino, que seguiría observando cada vez de una manera más crítica. Su mirada cambiará al ritmo de su creciente compromiso militante, y el abordaje de la problematica latinoamericana que tendrá un

caracter más bien antropologico en sus comienzos, como puede verse en los cortos “La Tierra Quema” o “Ceramiqueros de Tras La Sierra”. Luego se volverá más análitico y expondrá claramente sus causas y consecuencias como en “Los Traidores” o “Me matan sino trabajo y si trabajo

me matan”. Pero ni él ni su cine se quedarán nunca en el plano reflexivo, además de pensamiento propondrán acción, lucha, revolución. El cine debía mostrar aquello que no se quería ver ni oír. Debía ser simple y directo. Eso impulsaba Gleyzer siempre poniendo antes que todo un mensaje claro y dirigido a “un hombre concreto, ese que se está jugando el pellejo, que se está jodiendo la vida trabajando en la fábrica y que tiene el derecho a que por lo menos le aportemos un mensaje, contribuyamos a su propio esclarecimiento .”1 En la medioteca de Insurgencia recopilamos la filmografía de Raymundo y Cine de la Base y documentales relacionados podés verlo en ww.insurgencia.com.ar 1 Entrevista a Raymundo Gleyzer. Publicada en “El Cine Quema” de Carlos Vallina y Fernando Martín Peña

Raymundo Gleyzer

Tinfa Roja n°1  

Revista de reflexión y discusión de la CEDP.

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