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PROCESO

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Todo empezó el primer día de clase de Proyectos I, asignatura del segundo cuatrimestre del curso 2010/2011. Cuando Sergio y Javier, los profesores de la asignatura, empezaron a explicar en lo que íbamos a trabajar a lo largo del cuatrimestre. Todo esperábamos que nos dieran un lugar, un proyecto...algo preestablecido, pero para nuestra sorpresa el comienzo de la asignatura no fue como esperábamos . Nos dijeron que íbamos a trabajar conjuntamente con la Universidad de Granada, pero no con la escuela de arquitectura sino con la de filosofía y letras. Los alumnos de dicha facultad nos irían facilitando textos, y a través de estos textos cada uno de nosotros tendríamos que hacer una propuesta con una condición común que teníamos que crear un espacio para el lector, para el lector de nuestro relato. Se hicieron 18 grupos, por lo que había 18 textos diferentes, 18 lugares diferentes y al ser 75 alumnos, 75 proyectos diferentes.

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Después de la explicación, se repartieron aleatoriamente los textos, este primer texto nos describían unas cualidades espaciales, y a través de estas cualidades nosotros teníamos que buscar el lugar. Este lugar tendría que estar lo mas próximo posible del casco urbano de Málaga. En el reparto de los textos, me tocó el grupo 1, junto con otros tres compañeros, en total éramos 4 alumnos trabajando con el lugar 1.

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El primer texto del espacio 1, decía lo siguiente:

Un espacio enigmático, ambiguo, enorme, complejo, de poca iluminación y de estancialidad temporal donde perderse primero en su oscuridad interna, después a superar los retos a través del trabajo, y finalmente evacuarse de ella como un ser iluminado para nunca volver más. Un espacio que se separa de su exterior por tener una accesibilidad compleja, pero de gran apertura interna que facilita la investigación, el movimiento, la conectividad, la exploración, y la experimentación, exigiéndote abrir los ojos y admirar las sorpresas que te esperan a cada paso, y buscar los infinitos enigmas que se esconden en las sombras. Un espacio único donde existe simultáneamente lo privado y lo público dentro de una realidad aparte y poca reconocible en una burbuja propia. Un espacio separado de la sociedad cotidiana y normal; de esta manera ocultando sus secretos mientras se muestra con una fachada artificial de seguridad eterna, pero realmente falsa (lo que quiere que la gente vea desde afuera). Incapaz de pronosticar el cambio, este espacio también es vulnerable al tiempo y a la erodabilidad. 5

Un espacio controversial, jerárquico, progresista, bohemio, anómalo, de interferencia sonora y de libre expresión donde se deja soltar una transitabilidad y un alboroto ruidoso de gente, pensamientos, cotilleo y discusión.

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El lugar tenía que cumplir con estas condiciones espaciales, además de estar en la provincia de Málaga. Ahora teníamos una semana para buscar dicho lugar y defenderlo ante nuestros compañeros y profesores. Pues de los lugares elegidos por cada uno de nuestros compañeros, tan solo quedaría uno, el que más se adecuase según las características. Al día siguiente de clase, cada componente del grupo llevo el lugar que le había sugerido el texto, ninguno de mis compañeros coincidimos en la elección del lugar. Unai, eligió la antigua cárcel de la Cruz de humilladero, que actualmente es un centro nocturno de mujeres. Jose Luis, eligió el mercado de Atarazana, el mercado central de Málaga. Brulio, eligió los jardines de la Alcazaba de Málaga. Y finalmente, yo, Sara, elegí el cementerio inglés de Málaga. Cada uno de los grupos, ese día de clase, expuso sus lugares, argumentando la elección de estos. Posteriormente cada uno de nosotros tendríamos que evaluar al resto de los compañeros, teniendo en cuenta el lugar, la argumentación de la elección y la presentación del panel. 7

ELECCIÓN DEL LUGAR: EL CEMENTERIO INGLÉS DE MÁLAGA. Al leer el texto, me transporte al Cementerio inglés de Málaga. El cementerio de los ingleses es un lugar único en la ciudad de Málaga. Este lugar invita a las personas que lo visitan a la reflexión y el encuentro personal, uno se puede perder de la realidad aún estado cerca de ella. Es un lugar separado de la ciudad aunque forma parte de ella, la propia ciudad forma una barrera artificial conformada por los edificios que rodean al cementerio haciendo que pase desapercibido y que los habitantes de la ciudad al pasar por su entrada lo obvien bien debido al mimeticismo o a su complejidad mística. 8


Una vez que has traspasado sus puertas, te encuentras en un lugar maravilloso rodeado de misterio y paz. En su interior te encuentras con una rica vegetación así como de maravillosas esculturas, de gran carga artística. Pero llama enormemente su atención la gran carga histórica que encierra este lugar. Todos estos componentes hacen que uno pueda dar un paseo agradable donde poder reflexionar y conocerse a unos mismo aunque este apacible paseo en ocasiones se ve interrumpido por el trasiego de los asistentes a la iglesia anglicana de San Jorge que alberga este lugar. De los cuatro lugares elegidos, finalmente el elegido fue el Cementerio Inglés de Málaga. El Cementerio se encuentra en Avenida de Pries, 1. Muy próximo a la plaza de toros de la Malagueta.

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Tras la elección, analizamos el lugar conjuntamente. Los parametros que más nos llamaron la atención, fueron: - La historia. - La arboleda. - La vegetación. - El flujo de personas. - El ruido. - La topografía. - La visibilidad. - La luz.

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BREVE HISTORIA DEL CEMENTERIO INGLÉS DE MÁLAGA. Hasta la creación de este cementerio en 1831, la muerte de un protestante en España suponía un problema muy serio puesto que no existía previsión para tal eventualidad. En Málaga no se podían enterrar de día los cadáveres de los no-católicos: había que llevarlos a la playa de noche a luz de antorchas y eran enterrados de pie en la arena dejándolos a la merced de las olas y los perros. Cuando William Mark, que había sido testigo de estos entierros, llegó a ser cónsul británico en 1824 se dedicó a buscar un terreno que sirviese de cementerio. Finalmente en 1829 las autoridades malagueñas le concedieron un terreno despoblado en las fueras de la ciudad. Posteriormente fue confirmado mediante real decreto y el cementerio inglés se hizo realidad, siendo construida en una primera fase (la zona interna rodeada de muros blancos) en 1831. El primer entierro fue el de Robert Boyd, fusilado en Málaga por su participación en la insurrección fracasada de los liberales en diciembre de 1831. 11

Durante 175 años, el cementerio fue administrado por sucesivos cónsules británicos, al principio con una pequeña aportación del gobierno británico, pero eso termino en 1904, en 2006, la propiedad del cementerio se traspasó a la Fundación Cementerio Inglés de Málaga, una entidad sin ánimo de lucro, fundada para preservar, mantener y administrar el cementerio como parte del legado histórico de Málaga. Aunque ya no se permite el entierro de cadáveres, el cementerio sigue funcionando como tal para el entierro de cenizas, tanto en tierra como en cinerarios. Desgraciadamente los ingresos por esta actividad son hoy en día escasos. A todos los efectos el cementerio depende de donaciones y legados privados para su mantenimiento y conservación.

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LA ARBOLEDA.

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LA VEGETACIÓN.

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EL FUJO DE PERSONAS.

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EL RUIDO

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LA TOPOGRAFÍA.

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LA VISIBILIDAD.

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LA LUZ.

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Una vez analizado el lugar, nos dieron el siguiente texto, este texto nos decía los grados que tenía que cumplir tanto nuestro lugar como nuestra propuesta. El texto decía lo siguiente: GRADO DE ILUMINACIÓN: Es un sitio con poca iluminación pero no completamente oscuro. De vez en cuando aparecen destellos de luz y el lugar parece estar relampagueante, lo cual exige una atención meticulosa del habitante para admirar las sorpresas que te esperan a cada paso y buscar los infinitos enigmas que se esconden detrás de cada esquina y giro. GRADO DE APERTURA: Se trata de un lugar muy abierto (de gran apertura). GRADO DE MOVILIDAD: Es un sitio de movimiento rápido y flujo constante; por lo tanto, va cambiando de espacio/ambiente continuamente.

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GRADO DE ERODABILIDAD: Es un lugar vulnerable a la degeneración o cambio radical. Por consiguiente, el espacio es sumamente inestable donde el orden establecido se desbarata rápidamente y tiende al desorden. GRADO DE MODIFICABILIDAD El lugar es modificable; se producen cambios de todo constantemente a causa de las muchas perspectivas e interpretaciones.

tipo

GRADO DE INTIMIDAD/PRIVACIDAD Se trata de un espacio que es más colectivo que privado y que comparten muchas personas. GRADO DE CONECTIVIDAD Existe una gran conexión con el exterior; el ocupante que está dentro puede conectarse y compartir información exterior, y viceversa.

fácilmente con el 24


GRADO DE RE-CONOCIMIENTO Se trata de un lugar único pero reconocible, donde existen simultáneamente los ámbitos de lo privado y lo público dentro de una realidad aparte, como en una burbuja propia. Es un sitio separado de la sociedad cotidiana y normal; de esta manera mantiene ocultos sus secretos mientras muestra una fachada artificial de seguridad eterna, pero realmente falsa (lo que quiere que la gente vea desde afuera). GRADO DE ESTANCIALIDAD Se puede ocupar por un tiempo temporal. Se trata de un lugar enigmático y de estancialidad temporal donde primero perderse, después superar los retos a través de la exploración, investigación y trabajo, y finalmente evacuarse de él para probablemente nunca volver más. GRADO DE TRANSITABILIDAD El habitante del lugar lo transita fácilmente y sin obstáculos ni problemas porque al sentirse tan cómodo allí se dejar llevar.

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GRADO DE ACCESIBILIDAD El habitante puede entrar con facilidad a este espacio conocimiento y los medios necesarios para entrar.

porque tiene el

GRADO DE EVACUABILIDAD No hay muchos impedimentos para salir del lugar, pero a quien no lo conozca bien, sí que le puede parecer difícil. Normalmente el ocupante no quiere salir porque lo encuentra muy cómodo y entretenido. GRADO DE INTERFERENCIA Se trata de un lugar de interferencia sonora y de donde se deja soltar un alboroto ruidoso de gente, cotilleo y discusión.

libre expresión pensamientos,

GRADO DE ALTURA CON RESPECTO AL SUELO Es un lugar que se coloca encima del suelo, pero solamente un poco elevado. Sentimientos del ocupante del espacio con respecto a él. ¿Cómo lo habita? ¿Cómo es su relación con él? 26


De vez en cuando el ocupante entra en este sitio, por un tiempo temporal, donde se deja llevar y perder por ello porque ahí se siente cómodo, contento, entretenido, y lejos de las cosas que le preocupa en la realidad. Una vez leímos el segundo texto, era la hora de empezar a idear la mejor forma de actuar en nuestro lugar, cumpliendo todas las características que nos decían tanto el primer texto como el segundo.

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Mi primera actuación se situaba en la parte más antigua del cementerio, esta zona esta rodeada de una muralla blanca. Y mi idea consistía en cubrir dicha zona con pequeñas piezas de cristales de colores, para dar un juego de luz, y colocar una plataforma transparente sobre las tumbas, para poder pasear tranquilamente por toda la zona.

Pero al observar el resultado y releer los textos, me percaté que la actuación no era la adecuada, por lo que habría que darle otra vuelta para crear una nueva actuación. 28


Posteriormente, se nos facilito e texto original, texto del cual habían salido todas las cualidades espaciales t los grados del primer y segundo texto. El texto 1, era un relato de la novela "Amuleto de Roberto Bolaño, el cual decía lo siguiente: Como les iba diciendo, yo frecuentaba a León Felipe y a Pedro Garfias sin

deslealtades ni pausas, sin agobiarlos mostrando mis poemas ni contándoles mis penas, y sí tratando de ser útil, pero también hacia otras cosas. Yo tenía mi vida privada. Tenía otra vida aparte de buscar el calor de esos prohombres de las letras castellanas. Tenía otras necesidades. Hacia trabajos. Trataba de hacer trabajos. Me movía y me desesperaba. Porque vivir en el DF es fácil, como todo el mundo sabe o cree o se imagina, pero es fácil solo si tienes algo de dinero o una beca o una familia o por lo menos un raquítico laburo ocasional y yo no tenía nada, el largo viaje hasta llegar a la región más transparente me había vaciado de muchas cosas, entre ellas de la energía necesaria para trabajar en según qué cosas. Así que lo que hacía era dar vueltas por la universidad, más concretamente por la Facultad de Filosofía y Letras, haciendo trabajos voluntarios, podríamos decir, un día 29

ayudaba a pasar a máquina los cursos del profesor García Liscano, otro día traducía textos del francés en el departamento de Francés,en donde había muy pocos que dominaran de verdad la lengua de Molière, y yo no es que quiera decir que mi francés es optimo, pero es que al lado del que manejaba los del departamento resultaba buenísimo, y otro día me pegaba como una lapa a un grupo que hacia teatro y me pasaba ocho horas, sin exagerar, mirando los ensayos que se repetían hasta la eternidad, yendo a buscar tortas, manejando experimentalmente los focos, recitando los parlamentos de todos los actores con una voz casi inaudible que solo yo oía y que solo a mi me hacia feliz. A veces, no muchas, conseguía un trabajo remunerado, un profesor me pagaba de su sueldo por hacerle, digamos, de ayudante, o los jefes de departamento conseguían que estos o la Facultad me contratara por quince días, por un mes, a veces por un mes y medio en cargos vaporosos y ambiguos, la mayoría inexistentes, o las secretarias, que chicas mas simpáticas, todas eran mis amigas, todas me contaban sus penas de amores y sus esperanzas, se las arreglaban para que sus jefes me fueran pasando chambitas que me permitían ganarme algunos pesos. Esto durante el 30


día. Por las noches llevaba una vida más bien bohemia, con los poemas de México, lo que me resulta altamente gratificante e incluso hasta conveniente pues por entonces el dinero escaseaba y no tenía ni para la pensión. Pero por regla general si tenía. Yo no quiero exagerar. Yo no tenía dinero para vivir y los poetas de México me prestaban libros de literatura mexicana, al principio sus propios poemarios, los poetas son así, luego los imprescindibles y los clásicos, y de esta manera mis gastos se reducían al mínimo. A veces me podía pasar una semana entera sin ganar un peso. Yo era feliz. Los poetas mexicanos eran generosos y yo era feliz. En aquellos tiempos comencé a conocerlos a todos y ellos me conocieron a mí. Éramos inseparables. Yo por el día vivía en la Facultad, como una hormiguita o más propiamente como una cigarra, de un lado para otro, de un cubículo a otro cubículo, al tanto de todos los chismes, de todas las infidelidades y divorcios, al tanto de todas las tragedias. Como la del profesor Miguel López Azcárate, al que dejo su mujer, y Miguelito López no supo aguantar el dolor, yo estaba al tanto, me lo contaban las secretarias, una vez me detuve en un pasillo de la Facultad y me uní a un grupo que discutía no sé qué aspectos de la poesía de Ovidio, puede que 31

allí estuviera el poeta Bonifaz Nuño, puede también que allí estuviera Monterroso y dos o tres poetas jóvenes. Y seguro que allí estaba el profesor López Azcárate, que me abrió la boca sino hasta el final (tratándose de poetas latinos la única autoridad reconocida era la de Bonifaz Nuño). ¿Y de qué hablamos, Virgen Santa de qué hablamos? No lo recuerdo con exactitud. Sólo recuerdo que el tema era Ovidio y que Bonifaz Nuño peroraba, peroraba, peroraba. Probablemente se estaba cargando a un traductor novato de las Metamorfosis. Y Monterroso se sonreía y asentía en silencio. Y los poetas jóvenes (o tal vez solo eran estudiantes, pobrecitos) hacían tres cuartos de los mismo. Y yo también. Yo alargaba mi cuello y los contemplaba con fijeza. Y de vez en cuando lanzaba una exclamación por encima del hombro de los estudiantes, que era como añadir un poco de silencio al silencio. Y entonces (en algún momento de ese instante que existió, que no pude haberlo soñado) el profesor López Azcárate abrió la boca. Abrió la boca como si le faltara el aire, como si aquel pasillo de la Faculta hubiera entrado de golpe en la dimensión desconocida y dijo algo sobre el Arte de amar, de Ovidio, algo que tomo por sorpresa a Bonifaz Nuño y que pareció interesar sobremanera a Monterroso y que los jóvenes poetas o estudiantes no comprendieron, ni yo, y después se puso colorado, como si el ahogo ya 32


resultara francamente insoportable, y unas lagrimas, no muchas, cuatro o seis, le rodearon por las mejillas hasta quedar enganchadas de su bigote, un bigote negro que empezaba a encanecer por las puntas y por el centro concediéndole un aire que a mí siempre me había parecido extrañísimo, como de cebra o algo parecido, un bigote negro, en todo caso, que no debía estar allí, que pedía a gritos una navaja o unas tijeras y que hacía que si una miraba a López Azcárate demasiado tiempo a la cara comprendiera sin la mas mínima duda que se trataba de una anomalía y que con esa anomalía en la cara(con esa anomalía voluntaria en la cara) las cosas necesariamente iban a acabar mal. Una semana después López Azcárate se colgó de un árbol y la noticia corrió por la faculta como un animal aterrorizado y veloz. Una noticia que cuando llego a mis oídos me dejo empequeñecida y tiritando y al mismo tiempo maravillada, porque la noticia, sin duda, era mala, pésima, pero al mismo tiempo era fantástica, era como si la realidad te dijera al oído: aún soy capaz de grandes cosas, aún soy capaz de sorprenderte a ti, sonsa, y a todos, aún soy capaz de mover el cielo y la tierra por amor. 33

Por las noches, sin embargo, me expandía, volvía a crecer, me convertía en un murciélago, dejaba atrás la Facultad y vagaba por el DF como un duende (me gustaría decir como un hada, pero faltaría a la verdad), y bebía y discutía y participaba en tertulias (yo las conocí todas) y aconsejaba a los poetas jóvenes que ya desde entonces acudían a mí, aunque no tanto como después, y yo para todos tenía una palabra, ¡qué digo una palabra!, para todos tenía cien palabras o mil, todos me parecían nietos de López Valverde, bisnietos de Salvador Díaz Mirón, los jóvenes machitos atribulados, los jóvenes machitos mustios de las noches del DF, los jóvenes machitos que llegaban con sus folios doblados y sus libros sobados y sus cuadernos sucios y se sentaban en las cafeterías que nunca cierran o en los bares más deprimentes del mundo en donde yo era la única mujer, yo y a veces el fantasma de Lilian Serpas (pero de Lilian hablaré más adelante), y me lo daban a leer, sus poemas, sus versos sus ahogadas traducciones, y yo tomaba esos folios y los leía en silencio, de espaldas a la mesa en donde todos brindaban y trataban angustiosamente de ser ingeniosos o irónicos o cínicos, pobres ángeles míos, y me sumergía en esas palabras (me gustaría decir flujo verbal, pero faltaría a la 34


verdad, allí no había flujo verbal sino balbuceos) hasta la mas médula , me quedaba por un instante sola con esas palabras entorpecidas por el brillo y la tristeza de la juventud, me quedaba por un instante sola con esos trozos de espejo trizados, y me miraba o mejor dicho me buscaba en el azogue de esa baratura, ¡y me encontraba!, allí estaba yo, Auxilio Lacouture, o fragmentos de Auxilio Lacouture, los ojos azules, el pelo rubio y canoso con un corte a lo Príncipe Valiente, la cara largada y flaca, las arrugas en la frente, y mi mismidad me estremecía, me sumergía en un mar de dudas, me hacía sospechar del porvenir, de los días que se avecinaban con una velocidad de crucero, aunque por otra parte me confirmaba que vivía con mi tiempo, con el tiempo que había escogido y con el tiempo que me circundaba, tembloroso, cambiante, pletórico, feliz. Y así llegué al año 1968. O el año 1968 llegó a mi. Yo ahora podría decir que lo presentí. Yo ahora podría decir que tuve una corazonada feroz y que no me pilló desprevenida. Lo auguré , lo intuí lo sospeché, lo remusgué desde el primer minuto de enero; lo presagié y lo barrunté desde que se rompió la primera piñata (y la última) del inocente enero enfiestado. Y por si no fuera poco podría decir que sentí su olor en los bares y en los parques en febrero o 35

en marzo del 68, sentí su quietud preternatural en las librerías y en los puestos de comida ambulante, mientras me comía un taco de carnita, de pie, en la calle San Idelfonso, contemplando la iglesia de Santa Catarina de Siena y el crepúsculo mexicano que se arremolinaba como un desvarío, antes de que el año 68 se convirtiera realmente en el año 68. Ay, me da risa recordarlo. ¡Me dan ganas de llorar! ¿Estoy llorando? Yo lo vi todo y al mismo tiempo yo no vi nada. ¿Se entiende lo que quiero decir? Yo soy la madre de todos los poetas y no permití (o el destino no permitió) que la pesadilla me desmontara. Las lágrimas que ahora corren por mis mejillas estragadas. Yo estaba en la Facultad aquel 18 de septiembre cuando el ejército violó la autonomía y entró en el campus a detener o matar a todo el mundo. No. En la Universidad no hubo muchos muertos. Fue en Tlatelolco. !Ese nombre que quede en nuestra memoria para siempre! Pero yo estaba en la Facultad cuando el ejército y los granaderos entraron y arrearon con toda la gente. Cosa más increíble. Yo estaba en el baño, en los lavabos de una de las plantas de la Facultad, la cuarta, creo,no puedo precisarlo. Y estaba sentada en el wáter, 36


con las polleras arremangadas, como dice el poema o la canción, leyendo esas poesías tan delicadas de Pedro Garfias, que ya llevaba un año muerto, don Pedro tan melancólico, tan triste de España y del mundo en general, qué se iba a imaginar que yo lo iba a estar leyendo en el baño justo en el momento en que los granaderos conchudos entraba en la Universidad. Yo ceo, y permítaseme este inciso,, que la vida está cargada de cosas enigmáticas, pequeños acontecimientos que sólo están esperando el contacto epidérmico, nuestra mirada, para desencadenarse en una serie de hechos causales que luego, vistos a través del prisma del tiempo, no pueden sino producirnos asombro o espanto. De hecho, gracias a Pedro Garfias, a los poemas de Pedro Garfias y a mi inveterado vicio de leer en el baño, yo fui la última en enterarse de que los granaderos habían entrado, de que el ejército había violado la autonomía universitaria, y de que mientras mis pupilas recorrían los versos de aquel español muerto en el exilio los soldados y los granaderos estaban deteniendo y cacheando y pegándole a todo el que encontraban delante sin que importara sexo o edad, condición civil o status adquirido(o regalado) en el intrincado mundo de las jerarquías universitarias.

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Digamos que yo sentí un ruido. !Un ruido en el alma! Y digamos que después el ruido fue creciendo y creciendo y que ya para entonces yo presté atención a lo que pasaba, oí que alguien tiraba de la cadena de un wáter vecino, sentí un portazo, pasos en el pasillo, y el clamor que subía de los jardines, de ese césped tan bien cuidado que enmarca la Facultad como un mar verde a una isla siempre dispuesta a las confidencias y al amor. Y entonces la burbuja de la poesía de Pedro Garfias hizo blip y cerré el libro y me levanté, tiré de la cadena, abrí la puerta, hice un comentario en voz alta, dije che, qué pasa afuera, pero nadie me respondió, todas las usuarias del baño habían desaparecido, dije che, ¿no hay nadie?, sabiendo de antemano que nadie me iba contestar,no sé si conocen la sensación, una sensación como de película de miedo, perono de esas en donde las mujeres son inteligentes y valientes o en donde al menos hay una mujer inteligente y valiente que de repente se queda sola, que de repente entra en un edificio solitario o en una casa abandonada y pregunta (porque ella no sabe que el lugar en donde se ha metido está abandonado) si hay alguien, alza la voz y pregunta, 38


aunque en realidad en el tono con que hace la pregunta ya va implícita la respuesta, pero ella pregunta, ¿por qué?, pues porque ella básicamente es una mujer educada y las mujeres educadas no podemos evitar serlo en cualquier circunstancia en la que la vida nos ponga, ella se queda quieta o tal vez da algunos pasos y pregunta y nadie, evidentemente, le responde. Así que yo me sentí como esa mujer, aunque no sé si lo supe en el acto o lo sé ahora, y también di unos cuantos pasos como si caminara por una enorme extensión de hielo. Y luego me lavé las manos, me miré en el espejo, vi una figura alta y flaca, con algunas, demasiadas ya, arruguitas en la cara, la versión femenina del Quijote como me dijera en una ocasión Pedro Garfias, y después salí al pasillo, y ahí sí que me di cuenta enseguida de que pasaba algo, el pasillo estaba vacío, sumido en sus desvaídos colores crema, y la gritería que subía por las escaleras era de las que atontan y hacen historia. ¿Qué hice entonces? Lo que cualquier persona, me asomé a una ventana y miré hacia abajo y vi soldados y luego me asomé a otra ventana y vi tanquetas y luego a otra, la que está al fondo del pasillo (recorrí el pasillo dando saltos de ultratumba), y vi furgonetas en donde los granaderos y algunos policías vestidos de civil estaban metiendo a los estudiantes y profesores presos, como en una escena de una película de la Segunda Guerra Mundial mezclada con una de María Félix y Pedro Armendáriz de la Revolución Mexicana, una película que se resolvía en una tela oscura pero con figuritas fosforescentes, como dicen que ven algunos 39

locos o las personasque sufren repentinamente un ataque de miedo. Y luego vi a a un grupo de secretarias, entre las que creí distinguir a más de una amiga (¡en realidad creí distinguirlas a todas!), que salían en fila india, arreglándose los vestidos, con las

carteras en las manos o colgadas del hombro, y después vi a un grupo de profesores que también salía ordenadamente, al menos tan ordenadamente como la situación lo permitía, vi gente con libros en las manos, vi gente con carpetas y páginas mecanoscritas que se desparramaban por el suelo y ellos se agachaban y las recogían, y vi a gente que era sacada a rastras o gente que salía de la Facultad cubriéndose la nariz con un pañuelo blanco que la sangre ennegrecía rápidamente. Y entonces yo me dije: quédate aquí, Auxilio. No permitas, nena, que te lleven presa. Quédate aquí, Auxilio, no entres voluntariamente en esa película, nena, si te quieren meter que se tomen el trabajo de encontrarte. Y entonces volví al baño y mira qué curioso, no sólo volví al baño sino que volví al wáter, justo el mismo donde estaba antes y volví a sentarme en la taza de wáter, quiero decir: otra vez con la pollera arremangada y los calzones bajados, aunque sin ningún apremio fisiológico (dicen precisamente que en casos así se suelta el estómago, pero no fue ciertamente 40


mi caso), y con el libro de Pedro Garfias abierto, y aunque no quería leer me puse a leer, lentamente al principio, palabra por palabra y verso por verso, aunque poco después la lectura fue acelerándose hasta que finalmente se hizo enloquecedora, los versos pasaban tan rápidos que apenas me era posible discernir algo de ellos, las palabras se pegaban unas con otras, no sé, una lectura en caída libre que, por otra parte, la poesía de Pedro Garfias apenas pudo resistir (hay poetas y poemas que resisten cualquier lectura, otros, la mayoría, no), y en ésas estaba cuando de repente oí ruido en el pasillo, ¿ruido de botas?, ¿ruido de botas claveteadas?, pero che, me dije, ya es mucha coincidencia, ¿no te parece?, ¡ruido de botas claveteadas!, pero che, me dije, ahora solo falta el frío y que una boina me caiga encima de la cabeza, y entonces escuché una voz que decía algo así como que todo estaba en orden, mi sargento, puede que dijera otra cosa, y cinco segundos después alguien, tal vez el mismo cabrón que había hablado, abrió la puerta del baño y entró.

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Cuando leí el relato, me sorprendió muchísimo el lugar donde transcurría la historia, pues con las características que me describían los textos anteriores jamás me hubiese transportado al baño de un edificio público. Ahora tenia además de unas características, un relato con un lugar especifico, con un tipo de lector, El lector encapsulado. Con estos nuevos criterios más los anteriores tenía que buscar una nueva propuesta porque si antes no me convencía la propuesta más aun después de leer el texto original. Algunas claves del texto del las cuales me percaté, en esta primera interpretación,era que este en este lugar el lector tendría que estar solo, cerca de la realidad pero a la vez protegido, ajeno de lo que ocurra a su alrededor. Además recordando las características y los grados anteriores este lugar debía se estar elevado del suelo, tener un juego de luces,con un recorrido laberíntico, ser reconocible,... Con este juego de palabras, tenia que creer mi lugar, el lugar del lector. 42


Pues con todas las ideas claves que saqué de los tres textos, cree un lugar en forma de espiral, una espiral debido a la abstracción, como un hipnotismo. Además este lugar tenia un acceso algo oculto, conforme ibas avanzando te elevabas del suelo. El acceso al lugar se hace del lado opuesto al camino de llegada, así sino conoces el lugar te resulta complicado acceder a él. El recorrido se realiza de forma circular de forma que resulta algo laberíntico. Al final de este recorrido se sitúa una gran plataforma orientada a la ciudad, sonde si sitúa un único asiento, donde el visitante se sitúe a leer, sin que nadie altere esa lectura. Sus valla estaba construidas a partir de estacas de madera que producían una sobra tanto en el acceso como en el lugar, otorgándole un juego de luces diferente según la hora del día. Además en lugar donde me situaba es una zona totalmente abandonada, sin ningún tipo de cuidado, por lo que al actuar allí mejoraba el lugar, otorgándole riqueza a un lugar olvidado. Pero el abandono no es el único motivo por el que me sitúo en esta zona sino también porque desde dicha zona se ve la ciudad, te conviertes en observador.

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Una vez termina la propuesta, y analizada. Esta no me convencía pues no respetaba el lugar que por si solo era una completa maravilla e incluso por si mismo cumplía gran parte de las características del tenía que tener el lugar de mi lector. Por lo que tenia que analizar nuevamente el lugar y captar su esencia, su naturaleza.La propuesta tendría que respetar en todo el momento el lugar guardando su armonía. No tenia que ser como esta propuesta, que no era mas que un mamotreto colocado en el lugar sin ningún tipo de discurso. Que bien podría estar colocado en el Cementerio Inglés de Málaga como en el patio de una casa. Ahora tenia que vivir el lugar, lo que si iba a respetar deesta propuesta era el lugar en el que me había situado. Porque este lugar afeaba el Cementerio, pues se encontraba enormemente descuidado y 50


mecería ocupar un lugar en el cementerio. Además, como ya había dicho anteriormente, este lugar se encontraba en un sitio estratégico del cementerio pues desde él, se observaba la ciudad sin ser visto.

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Entrada al cementerio inglés.

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Camino de entrada al cementerio

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Camino de entrada del cementerio.

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Camino de entrada del cementerio.

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Camino de entrada del cementerio.

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Iglesia de San Jorge.

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Zona de actuaci贸n.

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Zona de actuaci贸n.

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Tumbas pr贸ximas a la iglesia.

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Tumba.

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Tumba.

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Conjunto de tumbas.

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Tumba.

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Tumba.

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Parte antigua del cementerio.

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Interior de la parte antigua del cementerio.

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Interior de la parte antigua del cementerio.

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Después de interiorizar el Cementerio Inglés, me percaté que era muy importante la naturaleza, por lo que decido actuar con ella. Para mi propuesta me voy a ayudar de los árboles, esta actuación pretende crear un jardín en la zona más descuidada. Lo más importante en este jardín son los árboles. Bajo las sombras que generan los árboles, mi lector se sentirá protegido, porque no hay mayor cobijo que las sombras que producen. En los pies de estos árboles se situaron bancos individuales, porque el lector ha de hacer una lectura propia, sin ningún tipo de interferencia, salvo la interferencia que puedan generar los visitantes. También, actuaría sobre las medianeras, pues estas afean el panorama, creando sobre ellas un muro de sensaciones, donde los visitantes puedan escribir mensajes. El espacio que se genera entre las copas de los árboles y el suelo, simulara el espacio del baño de la 69

facultada que describe el fragmento de la novela "Amuleto". Siendo un lugar intimo y muy personal. El resto de características y grados me los ofrece el propio cementerio, no hay que olvidar que estamos en un lugar enigmático de la ciudad de Málaga, con mucha personalidad por si mismo y nuestra actuación en él tiene que respetarlo y adaptarse a él.

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MI PROPUESTA

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Mi idea anterior, me inspiro y me sirvió de base para mi propuesta final. Esta propuesta final, también tiene como esencia el refugio que nos otorgan los árboles y las sombras que generan estos. Esta propuesta, consiste en crear un vacío dentro de una gran masa de árboles. No hay que olvidar que al actuar con los árboles no daño el paisaje ni la esencia del cementerio, es respetado en todo momento. Esta propuesta se situará, en la misma zona que la anterior, así ampliaremos, si cabe, la belleza del cementerio porque estaremos actuando en un lugar olvidado y descuidado de este. En este proyectos las vistas de la ciudad ya no son importantes para la idea. Ahora lo importantes es crear un refugio, un refugio de árboles.

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Esta propuesta, consistiría en crear una gran masa de árboles y arbustos, esta masa debe ser lo mas uniforme posible tanto por arriba como por debajo. En esta masa haríamos un vacío perfecto, talando tanto los árboles como los setos o arbustos. Este vacío tendría forma prismática. Por otro lado, dentro de este vacío, colocaríamos una plataforma de metracrilato, donde nuestro lector pueda sentarse a realizar el acto de la lectura. Este lugar generado, simularía la sensación que a nuestro lector del relato le ofrece el baño. Sería un lugar de protección, estaríamos protegidos por la naturaleza. Podría pasar cualquier cosa a nuestro alrededor y nosotros dentro de este espacio estariamos completamente ajeno de ello.

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El acceso a este lugar, se realizaría mediante una pequeña rampa de metracrilato, este acceso también se podaría en forma de prisma. Este corte sería mucho mas estrecho, para que la gran apertura de espacio se cree al llegar a la plataforma. Esta actuación junto al lugar, en si mismo, cumplirían las cualidades exigidas por nuestro lector, el lector encapsulado.

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En la propuesta, como se exigen en las cualidades espaciales y los grados la luz estaría tamiza, por la propia naturaleza de los árboles. Esta luz crea en este espacio, un lugar único, llegando en ocasiones a quedar perplejo por los juegos de luz que se producen. El grado de apertura del lugar, es amplio, pues a pesar de estar aparentemente en un lugar completamente cerrado nos encontramos en el exterior, en plena naturaleza. La movilidad del lugar, es muy abierta, pues el lugar no es tan solo la propuesta sino también todo el cementerio, que como referimos anteriormente es el complemento perfecto a la intervención. La propuesta, es muy vulnerable al tiempo, al ser naturaleza en si misma, necesita de un gran mantenimiento para que permanezca.

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El espacio generado, es un lugar colectivo, cualquier visitante del Cementerio inglés puede acceder sin restricciones. Cuando el visitante se adentra en el espacio generado, se encuentra en un lugar de una gran intimidad, pues es un lugar creado para que las personas que se adentren en él se encuentren en un estado de protección e intimidad absoluta, simulando a la sensación que uno tiene al ir a baño... Esta intimidad, hace que el ocupante se encuentre atrapado por las sensaciones que se generan, hacen que se sientan cómodos con ellos mismos y el entorno. Todos estos factores hacen que nuestro lector se sienta en ocasiones incapaz de salir, llegando a estar atrapado por el propio espacio. Este espacio a pesar de tener una gran interferencia con el exterior, es completamente ajeno a él, aunque en ocasiones este aislamiento se ve interrumpido por el alboroto de los visitantes y de los fieles a la Iglesia de San Jorge. 91

Planta del Cementerio Inglés con la actuación final.

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Entrada a la propuesta.

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Secci贸n propuesta.

de

la

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El resultado final, no contrasta con el Cementerio, pues se sirve de la naturaleza que el mismo tiene. El visitante cuando se adentra en el Cementerio, sino conoce el espacio propuesto no reconoce el sitio, cree que es una simple masa de arboleda, hasta que ve la rampa de acceso, Estรก despierta la curiosidad del visitante, haciendo que se adentre en su maravilloso espacio, del que quedarรก prendado y a la vez atrapado.

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LA MAQUETA

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Para la ejecución de la maqueta, en lo primero que tenía que pensar era en la esencia de la propuesta, los árboles. Tenía que simular la sensación de los árboles, principalmente en el juego de luces, por lo que tenía que pensar en un material poroso que me permitiese el paso de luz. Además el material tenia que cortarse fácilmente, parao poder creer el hueco prismático y el acceso. En un principio, pensé en las esponjas, pensando que por los pequeños poros que tienen estas podría pasar la luz. Pero al hacer la prueba la luz no traspasaba los poros, además que la forma ya preestablecida de estas hacían que la maqueta pareciese una mole. Asi que este material no me servía, había que buscar otro.

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Siguiendo con las esponjas, me fui a las esponjas vegetales, estas poseían unos poros de mayor magnitud, además era un material natural. Y mi propuesta jugaba con la naturaleza. Pero estos poros resultaban muy grandes, además que los volúmenes resultantes no simulaban a los volúmenes generados por las copas de los árboles. Así que este material tampoco servía, debía de buscar otro material. Después de mi fracaso con las esponjas, pensé en los estropajos verdes de toda la vida, pero rápidamente decliné esta idea pues resultaban demasiado densos y lineales. Siguiendo con los estropajos, probé con los "nanas", los estropajos de aluminio. estos resultan más fáciles de moldear. Pero el resultado tampoco fue el esperado. Tenía que seguir pensando...

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Cuando ya daba por imposible encontrar un material para mi maqueta, di con el material idóneo, al menos para mi. Un día desembalando algunos objetos de decoración me llamó la atención una especie de "churro" de poliespan blanco. Pensé que no sería mala idea unir estos "churros" con alambres, de esta forma simularía las ramas de los árboles, así podía crear la sensación que andaba buscando. Además este material era fácil de cortar, de forma que podía crear mi espacio sin mucha dificultad. Hice una pequeña prueba, como con el estro de materiales, y esta supero con creces al resto. De forma que me puse manos a la obra, y con mucha paciencia y dedicación fui haciendo la maqueta de mi proyecto.

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VISTA DEL ACCESO I

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VISTA DEL ACCESO II

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VISTA DEL ACCESO III

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VISTA LATERAL

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VISTA SUPERIOR

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VISTA OBLICUA

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VISTA SUPERIOR II

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VISTA POSTERIOR

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VISTA DE LA PLATAFORMA

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SECCIÓN DE LA MAQUETA

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VISTA DE LA PLATAFORMA

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VISTA DE LA PLATAFORMA II

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VISTA DE LA PLATAFORMA DE FORMA OBLICUA

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FOTOMONTAJE I

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FOTOMONTAJE II

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FOTOMONTAJE III

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JUEGO CON LA LUZ

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VISTA DEL ACCESO

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VISTA DE ACCESO II

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VISTA SUPERIOR

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VISTA OBLICUA

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VISTA DE LA SECCIÓN

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VISTA DE LA PLATAFORMA

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VISTA OBLICUA DE LA PLATAFORMA

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FOTOMONTAJE

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Este fue el resultado de la maqueta, a mi parecer, consigue general el volumen del proyecto. Observándola uno se puede imaginar el proyecto y sus volúmenes e incluso las sensaciones que este produce. La elaboración de la maqueta ha sido algo complicada y laboriosa, pero el resultado lo ha merecido. Decidí realizarle una sección a la maqueta para que se pudiese apreciar con mayor claridad la plataforma de metracrilato y el espacio generado dentro de la gran masa de vegetación.

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IMÁGENES DEL LECTOR EN EL CINE.

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Como la temática de esta asignatura ha sido el lector, pues los profesores, Javier y Sergio, nos mandaron analizar el papel del lector en el cine. De esta forma todos aprenderíamos a mirar con otros ojos, ahora no teníamos que ver una película para que nos gustase, sino analizando cada segundo de ella. Lo que teníamos que hacer era buscar dos imágenes, una de una persona realizando el acto de lectura, como tal. Y la otra tenia que ser un espacio acondicionado para realizar dicho acto. Estas dos imágenes tenían que ser distintas y debían de estar adecuadamente justificadas.

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IMAGEN DEL ESPACIO DEL LECTOR EN EL CINE. En esta escena de la película "La sonrisa de Mona Lisa", una de las protagonistas esta realizando el acto de lectura en la cama. Acondiciona un espacio ideado para dormir y descansar, en su espacio de lectura.

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IMAGEN DEL LECTOR EN EL CINE. En esta escena de la película "La sonrisa de Mona Lisa", la protagonista principal, enseña a sus alumnas a mirar el arte con otros ojos. Simulando el arte contemporáneo a la nueva vida que se les avecina a las mujeres, ya no serán simplemente amas de casa. Les enseña a leer el arte, y lo que las obras quieren contar.

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VALORACIÓN PERSONAL DEL CURSO.

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Mi valoración de esta asignatura del curso en términos generales ha sido muy satisfactoria, pues a he aprendido mucho tanto a nivel personal como intelectual. Me ha parecido muy interesante la metodología que se ha desarrollado en este cuatrimestre, nos han enseñado a mirar lo que es hacer arquitectura desde un planteamiento completamente diferente a lo que nosotros creíamos. Ha sido muy innovador el trabajo conjunto que se ha realizado con la universidad de filosofía y letras de la universidad de Granada. Pues cuando yo le contaba a otros estudiantes de arquitectura, tanto de nuestra escuela como de otras, lo que estábamos haciendo todos, con excepción, me decían que era muy interesante y que ojalá ellos hubiesen o tuviesen la misma oportunidad. El principio del cuatrimestre me resulto muy chocante, como sin tener ni idea de lo que es proyectar tenía que a partir de una serie de textos, no solo crear una idea sino también buscar un lugar donde desarrollarla. Cuando lei el primer texto me descompuse, pensado: 160


"¿Qué hago yo?". Leí y releí el texto y no le encontraba ni sentido ni futuro. Pero abrí la mente y me puse a pensar lugares que me transmitieran de Málaga, un lugar con esencia...y al leer otra vez el texto me transportó al Cementerio Ingles de Málaga. Bueno pues ya tenía algo, lo que podría ser el lugar de mi actuación. Una vez definido el lugar, en mi caso el Cementerio Inglés de Málaga, nos dieron el segundo texto... Y no me sorprendió nada que me quedase a cuadros como la vez anterior. Ya no solo había que buscar el lugar sino que ahora ya teníamos que pensar y llevar ideas a clase, ideas que valiosa palabra. Pues me fui a mi casa a pensar y echar horas, como diría Javier, y me salió una idea, pero todo hay que decirlo que mas que una actuación hay creado el paraíso de la luz y el color, un churro. Después de semejante desastre, me senté en mi mesa con lápiz y papel, leí los dos textos de los cuales disponía. Y mi mente empezó a pensar, pero no era capaz de hacer algo medianamente decente.

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Dándome casi por vencida, llego a mi poder el preciado texto original, y para mi sorpresa el espacio de mi lector era el baño de la facultad, además los estudiantes de filología lo definían como el Lector encapsulado, ¿Y eso que es? Desesperada, ante mi nula creatividad, todos fuimos a una conferencia que nos ofrecieron las profesoras de Granada. Esta conferencia fue inspiradora pues nos resolvió muchísimas dudas. A mi personalmente me abrió la mente, la forma de mirar e interpretar los textos. Todo hay que decirlo, y mi primera interpretación fue un desastre, en el que no supe ni interpretar adecuadamente el texto, ni supe leer el lugar en el que se tenia que desarrollar. Tenía que empezar de nuevo, pero con una ventaja sabía lo que no tenía que hacer. Analicé nuevamente mi lugar, y para mi sorpresa estaba en el lugar óptimo para desarrollar la propuesta para mi lector. La mayoría de las cualidades que me exigían mis textos los cumplía por si solo el lugar, así que mi actúan tenia que ser mínima sin afectar a la esencia del lugar ni por supuesto a su estética. 162


Como había sido capaz de releer el lugar, también pensé que tenía que releer y reinterpretar el texto. Leí una y otra vez el texto, hasta que me di cuenta que lo importante no era el lugar, un baño, sino que lo importante era que mientras había una invasión militar en el edificio en el que se encontraba mi lector, este en el baño se sentía a salvo. Por lo que mi lugar tenia que ser un lugar donde el lector se sintiese a salvo. Pues teniendo ya analizado el lugar y el sitio, en mano.

me puse a pensar lápiz

No olvidando que en el lugar que estaba trabajando era un jardín protegido, decidí trabajar con los árboles. Me percaté de un lugar que estaba abandonado, dentro del cementerio, y decidí crear en ese lugar un jardín, con grandes árboles bajo estos árboles estría mi lugar, mi espacio de protección. La idea me gustaba, pero había que mejorarla, que me senté de nuevo con mi lápiz y papel. Y decidí llevar este concepto hasta el extremo, creando una gran masa de árboles, dentro de la cual creaba un hueco donde refugiarse. 163

De esta forma llegué a lo que es mi propuesta final. Si una cosa hay que destacar a lo largo de este cuatrimestre es que he aprendido a pensar y a aprender de mis errores. Y además ver en estos errores, una oportunidad de la cual aprender y mejorar. También he empezado a aprender a mirar, mirar con otros ojos. Fijándome en detalles que antes pasaba por alto. Pero todo en este cuatrimestre no ha sido de color de rosa, pues ha requerido de un gran trabajo y sacrificio. También tengo que resaltar que la organización y planificación no ha sido la mas adecuada, pues al principio los pasos se iban dando muy de poco en poco, y el atracón ha llegado al final. Prácticamente todo el trabajo se ha realizado en la segunda mitad del cuatrimestre. En general, me ha gustado la asignatura y he aprendido mucho.

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Maquelibro_Arroyo Jimeno,Sara  

Maquelibro realizado por Sara Arroyo Jimeno

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