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“Buenas noches. Esta noche puedo anunciar al pueblo estadounidense y al mundo que Estados Unidos ha dirigido una operación que ha causado la muerte de Osama bin Laden, el líder de Al Qaeda, y el terrorista responsable del asesinato de miles de hombres inocentes, mujeres y niños”. Estas fueron las palabras de Barack Obama dos horas después de la ejecución de Bin Laden en su refugio de Abbotabad, para muchos es el fin de Al Qaeda. Pero quedan muchas sombras en esta historia, en las próximas líneas intentaré poner un poco de luz alrededor de unos acontecimientos que han marcado la primera década del siglo XXI.


Al Qaeda, el origen En Enero de 2002 el periodista sirio nacionalizado español Taysir Alluni consiguió entrevistar a Osama Bin Laden mientras los servicios de inteligencia de medio mundo pretendían localizarle. En esa entrevista Bin Laden afirmó “Somos los hijos de la nación islámica, cuyo líder es el profeta Mahoma. La situación no es pues la que describe Occidente. No hay una organización con el nombre específico de Al Qaeda. Ese nombre en concreto es muy antiguo y surgió de manera ajena a mi” ¿Entonces que es Al Qaeda? Es la base, es el principio de esta historia. El movimiento que inspira a la galaxia de grupos terroristas de corte islámico radical, y que asume todos los éxitos de los mismos como propios aunque no intervenga siempre en la ejecución de los mismos. La organización que lideró Bin Laden fue la consecuencia de una serie de acontecimientos en el mundo musulmán a lo largo de las últimas décadas. En primer lugar la creación en Egipto por Hassan Al Banna de los Hermanos Musulmanes, grupo pionero en el islamismo político (donde el Estado y la religión son inesperables) que originariamente no realizaba actos violentos pero abogaba por la separación entre hombres y mujeres en las escuelas, por la desaparición de los partidos, por la censura del cine, la música y el teatro… Los Hermanos Musulmanes han sido oposición de los gobernantes de Egipto desde la caída del Imperio Otomano e inspiración de todo el islamismo político posterior, incluido Al Qaeda. En la actualidad es una organización con amplia base social que ha renunciado a la violencia. Además, los Hermanos Musulmanes tienen contactos con Hamas, y con grupos en otros países como Siria, Sudán o Jordania. Tras la revolución en Egipto los Hermanos Musulmanes tienen muchas opciones de obtener porcentajes de poder en el Gobierno, veremos si su actitud moderada continúa. Otro acontecimiento en el mundo musulmán que pudo inspirar al radicalismo islámico y en concreto a Bin Laden fue la revolución iraní de 1979, como éxito del islamismo político que había llegado al poder. El último hecho y el más determinante para la aparición de Al Qaeda fue la guerra de Afganistán en la que miles de muyahidin financiados por Estados Unidos lucharon contra la URSS. Durante la guerra el palestino Azaam apoyándose en Bin Laden fundó la Maktab Al-Khadamat, es decir la Oficina de Servicios, encargada de reclutar muyahidines para la guerra contra los soviéticos, esta sería la semilla del movimiento posterior. Esta oficina de reclutamiento contaba con el apoyo del servicio secreto de Pakistán (ISI) que a su vez estaba profundamente respaldado por la CIA, todo valía en la lucha contra la Unión Soviética. A mediados de los años 80 en plena guerra en Afganistán, el palestino Abdulá Azaam fundó un grupo militar que se organizaba en torno a dos campos de entrenamiento, uno especial y una base (Qaeda). Semanas después en la residencia de Bin Laden en Peshawar (Pakistán) se reunieron altos cargos del radicalismo islámico y eligieron un consejo que estaría encabezado por el propio Bin Laden al que todos juraron fidelidad. La contribución ideológica de Al Qaeda planteó dos conceptos que marcaron el futuro del terrorismo de corte islamista radical. Por un lado, la obligación individual de la Yihad, por tanto


cada “buen” musulmán debía hacer lo posible para liberar las zonas ocupadas por los infieles. La segunda idea inspirada en Sayid Qutb, fue crear una vanguardia destinada a preparar el nacimiento de una sociedad realmente acorde a la tradición islámica según ellos la interpretaban. Pero el hombre que inspiró mas decididamente a Bin Laden y sus correligionarios fue Sayid Qutb, militante egipcio que en su libro “Signos del Camino” desarrolló algunas ideas de corte salafista yihadi. Las más relevantes fueron la denuncia de todas las sociedades musulmanas como infieles e ignorantes del mandato divino. La necesidad de crear una vanguardia que marcara el camino hacia un Estado Islámico basado en la Sharia (ley de dios). Y por último la estricta necesidad de recurrir a la guerra para expandir el Islam y luchar contra los infieles. Sayid Qutb justificaba la violencia en nombre del Islam y negaba la legitimidad de todo sistema político que se otorgara una soberanía que sólo podía recaer en dios. Siguiendo estas ideas, podemos comprender como los partidarios de Bin Laden eran capaces de inmolarse en un mercado repleto de musulmanes a los que consideraban impuros por no seguir el verdadero mandato de dios. Pero como en todos los grupos terroristas en este también existían tensiones entre Azaam y los egipcios encabezados por Al Zawahiri, poco después el Palestino Azaam fue asesinado, dejando vía libre a muchas teoría sobre su ejecutor. Desde el propio Al Zawahiri, hasta los rebeldes agfanos o el Mossad. Todos los grupos terroristas necesitan financiación para llevar a cabo sus acciones, en un principio esta provenía de donantes muy importantes que se fueron retirando a medida que crecía la presión sobre Al Qaeda después del 11-S por miedo a represalias de los EE.UU. Algunos de estos nombres estaban reflejados en un documento llamado “La cadena de oro” encontrado en la sede de una ONG musulmana en Sarajevo. Mencionados los Balcanes, apuntar que durante la guerra los ejércitos occidentales lucharon del mismo lado que los muyahidines contra el ejército serbio. Un ejemplo más de la multitud de conexiones entre los yihadistas y los intereses de Occidente. La financiación de la Base también provenía del dinero de Bin Laden, pero a diferencia de la retórica de los medios de comunicación occidentales, el “jeque” saudí llevaba ya muchos años sin ser millonario cuando fue asesinado y mucho menos murió en una mansión. Estas afirmaciones claramente interesadas, van dirigidas a desprestigiar la figura de Osama bin Laden antes los ojos del mundo, algo desde mi punto de vista innecesario pues quien instiga y alienta a asesinar se retrata a si mismo. Aclarar que la fortuna de Bin Laden disminuyó considerablemente después de la primera guerra del golfo cuando se produjo la ruptura con el régimen saudí por la intervención de los EE.UU. contra Sadam Hussein. El régimen impidió que Bin Laden siguiera recibiendo los intereses de sus acciones familiares, este perdió gran parte de su dinero pero ganó prestigio entre el Islamismo más radical. Podemos discernir que los líderes de este Frente Islámico Mundial no eran en absoluto ignorantes ni habían sido castigados por la pobreza. Por tanto es un mito, que organizaran la lucha contra occidente por sus condiciones personales. Bin Laden hasta finales del siglo XX fue millonario, Al Zawahiri era médico y muchos otros dirigentes de Al Qaeda estudiaron en EE.UU., claro indicador de niveles de vida elevados. En 1998 Bin Laden y Al Zawahiri anunciaron en un nuevo documento la creación de un Frente Islámico Mundial para luchar contra “judíos y cruzados” hasta expulsarlos de suelo musulmán. El 7 de Agosto de ese mismo año varios terroristas hicieron estallar las embajadas de Estados Unidos en Kenia y Tanzania con vehículos cargados de explosivos. Ese año los medios de comunicación dieron a conocer al jeque Osama pero lo peor estaba por llegar. El 11 de Septiembre de 2001 varios terroristas instruidos en los campos de entrenamiento de Afganistán y con amplios conocimientos de vuelo, secuestraron y estrellaron cuatro aviones en territorio de los EE.UU. Bin Laden se convirtió en un icono a escala mundial, un individuo capaz de golpear a la superpotencia del planeta, muchos lo mitificaron, otros lo utilizaron para limitar los derechos humanos y civiles en todo el planeta. Después de estos atentados comenzaba la “guerra contra el terror” de George W. Bush y bajo esta, la ocupación de Afganistán e Irak que continúan a día de hoy.

Grupos Talibán armados en el este de Afganistán


Afganistán A finales del siglo XX, se estableció una alianza entre los talibán (los estudiantes) y la organización de Bin Laden. El mulá Omar (líder de los talibán afganos) y cientos de militantes árabes enviados por Bin Laden lucharon contra las milicias de la Alianza del Norte, milicias que resultarían muy útiles a los EE.UU. en la guerra posterior. El emirato islámico de Afganistán era una realidad, y las represalias de los EE.UU. por los atentados de Kenia y Tanzania, no minaron esta alianza entre Omar y Osama. Aunque aislado internacionalmente a finales de siglo el Emirato Islámico de Afganistán pudo desarrollar su rigorismo religioso sin ser amenazado. Mientras tanto, en suelo afgano se multiplicaban los campos de entrenamiento en los que cientos de jóvenes de diversas partes del mundo recibían instrucción militar en Khost o Jalalabad compartiendo estancia con terroristas de diversas organizaciones como Lashkar e-Tayiba (responsables de los atentados a hoteles de lujo en Bombay). En estos campamentos también se pretendía instruir en la pureza del Islam, alejándose de lujos, pretensiones occidentales y ejerciendo una represión brutal contra las disidencias. Bin Laden y Al Zawahiri se hicieron fuertes en Afganistán y pensaron que la mejor manera de golpear a EE.UU. era realizar una acción tan brutal (11-S) que hiciera temblar a la superpotencia americana. Por otro lado confiaba en deteriorar las relaciones entre Arabia Saudí y EE.UU., por este motivo 15 de los 19 kamikazes fueron reclutados en Arabia. Bin Laden no contaba con que la enorme magnitud de los negocios bilaterales entre la monarquía saudí y los EE.UU. han hecho inquebrantable dicha relación. Tras el atentado del 11-S el mulá Omar se negó a entregar a Bin Laden, esto terminó por aislar completamente al régimen talibán que perdió el apoyo del presidente de Pakistán Musharraf. La guerra de Afganistán reflejó que el poder bélico del mulá Omar era más reducido de lo que el mismo pensaba y el Estado Islámico se derrumbó. Después de la caída del régimen Bin Laden y el mulá Omar repitieron la misma estrategia que funcionó contra el ejército soviético. Miles de muyahidines se dirigieron desde múltiples países para luchar contra el ejército invasor. Pero el movimiento se fue debilitando y terminó realizando acciones terroristas que continúan a día de hoy dirigidas por Omar. El líder de los talibán permanece escondido aunque en Mayo de 2011 algunos medios de comunicación afganos le dieron por muerto, hecho este desmentido por los talibán. El caso del mulá Omar es similar al de Zarkawi en Irak, personajes secundarios en esta historia de violencia encargados de combatir en una guerra de guerrillas fraticida contra las tropas occidentales. Personajes que han adquirido tanta dimensión que se han independizado de las directrices de Bin Laden y Al Zawahiri, para convertirse en auténticos líderes en ambos conflictos. Pero el error de los EE.UU. fue no terminar con los santuarios yihadistas en Afganistán y el norte de Pakistán durante la guerra, los intereses económicos llevaron a las tropas estadounidenses a ocupar Irak en 2003, desviando la mayor parte de la capacidad militar y de inteligencia de los EE.UU. hacia este nuevo objetivo. Incluso se llegó a cerrar la sede de la CIA en Kandahar en Marzo de 2002. Sin la guerra de Irak, el fin de Al Qaeda estaría más próximo en la actualidad, pues pese a la muerte de Bin Laden existen numerosos grupúsculos terroristas en el norte de Pakistán. Además, si se hubiera finiquitado el poder de Bin Laden en el año 2002, este no habría podido expandir su maquiavélica ideología durante toda una década. Por otro lado añadir que la guerra de Irak, sumada a las atrocidades de Guantánamo y Abu Graib tuvieron como consecuencia la expansión del discurso antiamericano en todo el mundo musulmán. A día de hoy, la violencia en Afganistán está muy presente, los ejércitos aliados permanecen atrincherados con la única orden de mantener la estabilidad y apoyar a Karzai al frente del país. Desde mi punto de vista, se comete un grave error pues se está permitiendo que los talibán se rearmen y esperen la salida de los ejércitos para intentar volver al poder en Afganistán. Los EE.UU. intentan negociar con dirigentes radicales pero esto no es ni mucho menos una garantía de fidelidad en el futuro, además, si individuos radicales vuelven a tomar las riendas del país todos los avances en derechos civiles y humanos estarán seriamente en peligro.

Irak, la infamia La espectacular maquinaria de difamación de los EE.UU. unido a la connivencia de la mayoría de medios de comunicación occidentales permitieron la invasión de Irak. Analizando levemente el contexto regional podemos comprobar que no existía conexión entre Al Qaeda y Sadam Hussein, es más para Bin Laden el dictador era un apostata merecedor del peor de los castigos. Esto se puede comprobar con el ofrecimiento Bin Laden al régimen saudí para luchar contra Sadam cuando las tropas de este invadieron Kuwait. Por supuesto, no voy a entrar en el argumento de las armas de destrucción masiva, pues todos sabemos la falsedad del mismo.

Tras la caída de Sadam fue Zarqawi el que aprovechó el vacío de poder en Irak para alimentar la resistencia antiamericana. Para desestabilizar al país enfrentó a la minoría suní contra la mayoría chii con la que EE.UU. comenzaba a relacionarse. Los medios de comunicación incrementaron la notoriedad de la figura de Zarqawi y este baño en sangre durante dos años las tierras de Oriente hasta ser eliminado en 2006.


El efecto Obama Para Al Qaeda la elección de Barack Obama fue una sorpresa, parte de su propaganda se vino abajo al elegir los ciudadanos de EE.UU. a un presidente negro con ascendencia islámica en 2008. Bin Laden esperaba otro halcón en la casa blanca, otro entusiasta de las guerras, otro hombre duro que continuara invadiendo países musulmanes hasta ahogarse en el avispero yihadista. Pero no ocurrió así, la carta de la provocación al Islam quedaba fuera de la mesa. Obama apuntó cambios en la estrategia antiterrorista, alianzas y objetivos definidos frente a invasiones mal planificadas. El general Petraeus tomaría las riendas y conseguiría reducir la presencia de Al Qaeda en Irak, alimentando a la Sahua. Mientras tanto la población civil estaba cansada de la presencia de soldados estadounidenses pero también de la sangre que Al Qaeda derramaba entre la población musulmana. Poco a poco, Al Qaeda fue perdiendo presencia en el país y trasfiriendo efectivos a Afganistán y Pakistán, donde protegidos por lo escarpado del terreno y las tribus locales se sentían más seguros. El numero de atentados se fue reduciendo y aunque la estabilidad esta lejos comienza a verse el final del túnel en Irak. Obama, bien aconsejado derivo los esfuerzos en inteligencia a Afganistán y Waziristan, aviones no tripulados, acciones del ejercito pakistaní presionado por EE.UU. fueron minando el santuario de Al Qaeda. Y pese a que en la actualidad esta zona del mundo sigue en manos de radicales, las tribus locales han comenzado a observar a los miembros de Al Qaeda como incómodos vecinos para su supervivencia regional. Otra decisión importante por parte de Barack Obama fue cambiar el discurso sobre el Islam, mantener que el Islam es una religión pacifica contra la que los Estados unidos no luchan. El viaje al Cairo escenificó esta reconciliación con el Islam no radical. Para millones de musulmanes este fue un gesto muy importante pues mientras Obama les tendía la mano, Al Qaeda continuaba atentando contra otros musulmanes en Irak y Afganistán. Por otro lado Obama anunció la intención de retirar en pocos años las tropas de los países ocupados y comenzó a realizar gestos (eso si muy superficiales). Este nuevo discurso debilitaba el planteamiento de Al Qaeda de la amenaza bajo la que se encontraba el Islam. El penúltimo acierto de Obama fue presentar a Bin Laden y los suyos no como islamistas radicales si no como delincuentes. Es decir, de una retórica de enfrentamiento como fue la utilizada por Bush, Obama pasó al entendimiento visitando a líderes religiosos y elogiando las virtudes del Islam. Por ultimo, y pese a saltarse todos los principios morales, los derechos humanos y las relaciones bilaterales con Pakistán la eliminación de Bin Laden es un rotundo éxito de la administración Obama. La información que tenemos sobre la operación que termino con la vida de Bin Laden es muy parcial y esta completamente condicionada por los intereses norteamericanos. Existen muchos puntos oscuros sobre dicha operación, para empezar Bin Laden residía en un complejo de edificios bastante rudimentario, sin demasiada protección y muy cercano a una academia militar pakistaní. Parece absurdo pensar que el ISI desconociera que en ese complejo residía el hombre más buscado del mundo desde que escapara de Tora Bora, pero dentro del servicio secreto pakistaní existen dos corrientes muy diferenciadas, la prooccidental y la corriente que mantiene estrechas relaciones con el Islam más radical. Pakistán continúa viendo a la India como su principal enemigo y solo en los últimos años el gobierno y el ejército han visto peligrar su posición ante el avance de los radicales. Debemos entender esta radicalización del ISI en el contexto de una lucha fraticida contra la India en la que se intensificaron las relaciones entre grupos terroristas, el ejército y el ISI pakistaní. A día de hoy, cuando se produce un atentado en la India Pakistán se apresura a condenarlo. El gigante musulmán empieza a girar hacia intereses occidentales pero es un proceso largo y complicado. El propio país debe darse cuenta de que el enemigo está en casa y no es sencillo utilizarlo sin sufrir graves consecuencias.


Errores de Al Qaeda Bin Laden y Zawahiri acabaron aceptando la estrategia de Zarqawi en Irak que consistía en empeorar las relaciones entre chiies y sunies en Irak, llevando al país al borde de una guerra civil a base de sangrientos atentados. Consideraron que esta era la mejor estrategia para debilitar a los EE.UU., y durante un tiempo funcionó pero el coste para la imagen de Al Qaeda en el mundo musulmán fue muy alto, día tras día millones de musulmanes veían como se atentaba contra población musulmana en mercados y mezquitas. Tanto en Irak como en Afganistán lo movimientos yihadistas locales terminaron por ver la Yihad mundial como un elemento extraño y perjudicial para sus intereses locales, pues la persecución de Al Qaeda les hizo ganar nuevos enemigos. Las fuerza y repercusión de Al Qaeda en el mundo puso demasiado el foco en Afganistán e Irak perjudicando los movimientos de resistencia locales hasta el punto de que estos comenzaron a rechazar a Bin Laden y los suyos.

Atentado de Al Qaeda en Afganistán

Un error importante que cometió Al Qaeda es considerar que el actual ejército de los EE.UU. sufriría el mismo desgaste que el ejército soviético. Pese al enorme coste de ambas guerras para EE.UU. en ningún momento el poderío militar estadounidense estuvo al borde del colapso. Por tanto la estrategia de Al Qaeda de atraer al enemigo a suelo musulmán para allí infringirle una cruel derrota no funcionó. Además, Bin Laden confió demasiado en el poder bélico del régimen talibán que acabó derrumbándose en dos meses. El principal error de Al Qaeda fue provocar con sus acciones la muerte de miles de ciudadanos musulmanes en los diferentes países donde actúa. Después de más de una década de actos terroristas Al Qaeda ha asesinado a más ciudadanos musulmanes que occidentales, esto ha minado el apoyo del que gozaba la organización en el mundo musulmán. El excesivo rigorismo religioso de la organización chocaba de forma directa con la gran mayoría de los musulmanes del mundo, hasta el punto de que la organización paso de ser admirada (por enfrentarse a EE.UU. e Israel) a ser percibida como una amenaza para la seguridad de miles de personas en suelo musulmán. Un error que Al Qaeda paga en la actualidad ha sido permitir que la figura de Bin Laden obtuviera demasiada notoriedad hasta el punto de eclipsar a cualquier otro líder. Aunque Al Zawahiri, Omar y otros lideres locales también difundían mensajes Bin Laden era percibido como el único líder de Al Qaeda a ojos del mundo. Muerto Bin Laden Al Qaeda se encuentra con el problema de designar un sucesor desconocido o elegir definitivamente al poco carismático Al Zawahiri. El concepto de vanguardia que dirigiera a las masas ignorantes a un nuevo renacer del Islam dejó de tener sentido cuando para reislamizar la sociedad musulmana se utilizaron atentados contra la misma. Esta contradicción debilitó el discurso ideológico de Al Qaeda dirigido a los propios musulmanes. Un golpe durísimo para Al Qaeda fueron las declaraciones de uno de sus fundadores Sayid Imam Al Sharif (doctor Fadel), este condenó el asesinato de civiles y la autoridad de Al Qaeda para decidir quien era un buen musulmán. Fruto de su política de terror contra los propios musulmanes Al Qaeda también fue perdiendo el apoyo de muchos Ulemas que antes no la cuestionaban.

Otro paso en falso de Al Qaeda fue no ser capaz de frenar los ataques contra la India, ataques como el asalto al Parlamento de Nueva Delhi en 2002. Estas acciones de grupos afines a Al Qaeda provocaron que el presidente de Pakistán Musharraf por miedo a las represalias de la India y por presiones de los EE.UU. persiguiera a estos grupos (el ejercito de Mahoma y Lashkar e Tayiba) que en el pasado había apoyado. Pese a le enorme repercusión de Al Qaeda en los medios de comunicación, actualmente según expertos como Jean Pierre Filiu no cuenta con más de 2000 militantes activos. Se debe entender que esta amplificación del poder real de Al Qaeda se ha debido a intereses económicos durante la etapa Bush en su “guerra contra el terror”. Y al impacto mediático de las acciones de estos terroristas que son muy atractivas para los medios de comunicación occidentales. Por último, uno de los errores más actuales ha sido no intervenir de manera directa en las revoluciones árabes, probablemente por incapacidad organizativa. El hecho de que pacíficamente se haya conseguido echar a Mubarak o Ben Ali desmontó la teoría de Bin Laden de que sólo con la eliminación violenta del enemigo cercano se conseguiría derribar estos regimenes corruptos.


Estructura y estrategia Al-Qaeda nunca tuvo la estructura típica de las organizaciones revolucionarias, por tanto encontrar una estructura sólida con una cadena de mando totalmente definida es muy complicado en la organización de Bin Laden. Si bien es cierto que en sus inicios Al Qaeda contaba con varios comités que organizaban diferentes aspectos importantes como la financiación, la seguridad de Bin Laden o los asuntos religiosos. El comité de la Sharia se encargaba de dotar de una base religiosa a Al Qaeda para justificar las atrocidades que cometían. Al Qaeda funciona como una red de redes, donde los múltiples nudos establecen contactos cuando se requiere. En otros casos, ni existen dichos contactos pues basándose en el mandato tergiversado de dios pequeños grupúsculos cometen una única y atroz acción terrorista. Por esa razón no era Bin Laden el que establecía todas las acciones a realizar, no estaba dentro de sus funciones, ni siquiera de su capacidad de maniobra desde la invasión de Afganistá. La estrategia de Al Qaeda se basa fundamentalmente en la centralización de decisiones importantes o directrices y la consecución de actos terroristas ejecutados de manera descentralizada y local. Esta forma de estructurarse es mucho más compleja de desarticular. La novedad que aportó Osama Bin Laden fue el concepto de Yihad global, la lucha contra el enemigo lejano. Bin Laden mantenía que para conseguir sus objetivos había que golpear a EE.UU. en su propio territorio. ¿Pero cuáles eran esos objetivos? Básicamente expandir el Islam puro y eliminar la presencia de “infieles” en territorio musulmán, y para ello Bin Laden esgrimió el argumento de un Islam amenazado por “judíos y cruzados”. Por otro lado Osama hablaba de eliminar al “enemigo cercano”, es decir, a los gobiernos y dictadores prooccidentales que dirigían muchos de los países musulmanes. Esta combinación de ataques al enemigo lejano y cercano era para Bin Laden la mejor estrategia para dañar a los EE.UU. e Israel. Para llevar a cabo la estrategia de terror Bin Laden utilizó los campamentos yihadistas de Afganistán para reclutar terroristas, a su vez alentaba a ciudadanos musulmanes a ejercer acciones violentas contra occidente por todo el mundo en nombre del Islam puro que él interpretaba. Para emitir su mensaje Al Qaeda utiliza los medios de comunicación a los que eventualmente envía comunicados en forma de videos (principalmente a Al Jazeera). Bin Laden conocía la importancia de los medios y por eso se centro en alimentar la “leyenda” de Al Qaeda como grupo todopoderoso capaz de movilizar a millones de muyahidin, hecho este totalmente falso. Además, Al Qaeda aprovecha Internet para difundir mensajes entre sus miembros, adoctrinar ideológicamente a sus seguidores y compartir información e instrucciones para cometer atentados. Son multitud los foros donde miles de simpatizantes de la Yihad global intercambian opiniones, información, consejos…. Podríamos preguntarnos porque se permite la existencia de estos foros, el motivo por el que los servicios secretos no los cierran. Existen varias respuestas, muchos están alojados en servidores de países que no permiten su cierre. Además, los diversos cuerpos de seguridad pueden conocer los movimientos y tendencias de la Yihad global e incluso pueden fingir ser parte de la misma para evitar actos terroristas. Algunos de estos foros son, http://www.as-ansar.com , http://thetruthn.com/vb/index.php , http://www.hanein.info/vb/ o http://tawhed.ws/ . Pero la difusión propia que Al Qaeda hace de su mensaje no se queda simplemente en los foros, también desarrollan carteles reivindicativos, realizan revistas, emiten comunicados y cuelgan documentos al alcance de cualquiera mientras no sean eliminados por los servicios de alojamiento de archivos o los propios servicios de inteligencia. Algunos ejemplos de estas manifestaciones.

Un mercado de Peshawar (Pakistán)

http://www.as-ansar.com/vb/showthread.php?t=44182 http://www.as-ansar.com/vb/showthread.php?t=44007 , número 6 de la revista, que se puede descargar o leer online aquí http://www.archive.org/stream/Inspire-6#page/n19/mode/2up http://www.as-ansar.com/vb/showthread.php?t=32001 http://www.as-ansar.com/vb/showthread.php?t=44167 (bajando)


http://www.youtube.com/watch?v=9TF4sAz1DXY , sus propios cómics. http://www.hanein.info/vb/showthread.php?t=251570 , documentos. http://tawhed.ws/c?i=144 , conferencias. http://tawhed.ws/c?i=170 , http://www.as-ansar.com/vb/showthread.php?t=44138 audios. http://www.as-ansar.com/vb/forumdisplay.php?s=b6bfcee2ec4bbf36c8b674b67844fc1c&f=68 Archivos divididos por facciones de Al Qaeda. http://www.as-ansar.com/vb/showthread.php?t=32647 AQMI http://www.as-ansar.com/vb/showthread.php?t=39733 Fotografías de soldados de EE.UU., maltratando a un joven, en estos foros son muy difundidas y sirven para aumentar el odio a Occidente. Además, cada facción ha desarrollado su propia productora audiovisual que graba, edita y difunde videos sobre sus acciones terroristas o declaraciones de sus dirigentes. Un ejemplo, la productora de Al Qaeda en el Magreb Islámico se denomina Al Andalus, toda una declaración de intenciones. Algunos de esos videos son producciones realmente bien realizadas, otros son más caseros, pero todos intentan resaltar la supuesta épica de la lucha de Al Qaeda. http://www.youtube.com/watch?v=dBGymv96bxk&feature=channel_video_title http://www.youtube.com/watch?v=9su7wu70Rzc http://www.youtube.com/watch?v=7sA7SaKuRbs&feature=related http://www.youtube.com/watch?v=f2Ecy_8p8qw&feature=related http://www.youtube.com/watch?v=Hnry4w42wfc&feature=related http://www.archive.org/details/mhnd-abu-anas Pero, para obtener verdadera repercusión Bin Laden ideó una macabra estrategia de acciones puntuales, terroríficas y de gran repercusión que eclipsaran el resto de noticias a escala mundial. Esta es una de las diferencias con otros grupos terroristas, Al Qaeda no tiene ningún tipo de limitación moral, es capaz de asesinar cientos de civiles pues no los considera inocentes. La atribución del 11 M es un claro ejemplo de esta estrategia, que pretende ganar el foco mediático y provocar que los ciudadanos occidentales presionen a sus gobernantes para retirar los ejércitos de suelo musulmán. A diferencia de otros grupos terroristas Al Qaeda no habla de ocupar el poder, su aspecto casi mesiánico les diferencia totalmente de otros grupos como ETA, IRA o Baader-Meinhof. Estas acciones terroríficas son consideradas por Al Qaeda como operaciones de martirio, reinterpretan así la tradición musulmana que considera al guerrero caído en la Yihad un Sahid (mártir). El Sahid tiene la garantía de dios, este le perdona sus pecados, le otorga joyas, protege a sus parientes y le concede setenta y dos mujeres vírgenes. Aclarar una vez más antes de realizar hipótesis sobre el futuro de Al Qaeda, que esta existía como una organización de líderes que transformaron conflictos locales en una Yihad global con ayuda de la torpeza del gobierno de George W. Bush. Pero en ningún momento, Al Qaeda ha sido un grupo terrorista estrictamente estructurado a escala mundial como pretendieron vendernos, si no más bien un grupo que si bien ejercía acciones terroristas como la del 11S, fundamentalmente inspiraba y alentaba a la constelación de grupos terroristas de corte islamista radical a realizar atentados en nombre de una Yihad global. Posteriormente y debido a la repercusión mundial del grupo de Bin Laden y a la increíble penetración de sus ideales entre los grupos mas radicales, estos últimos se unían a la causa incluso modificando su nombre (AQMI). A su vez, permitían que Bin Laden se atribuyera los éxitos de sus acciones terroristas.

Como se ha comentado con anterioridad Al Qaeda es una red de redes con diferentes expresiones en casi todo el planeta. Encontramos Al Qaeda en la península Arábiga, Al Qaeda en Irak, Al Qaeda en el Magreb Islámico, y diversos grupos repartidos por Somalia, Libia, Indonesia, Filipinas, Chechenia, Mauritania, Nigeria, Sudán… Por otro lado, están las células en Europa o Estados Unidos, los grupos que se unen a Al Qaeda cuando lo ven conveniente como Laskhar e Tayiba y por último, un fenómeno que preocupa considerablemente a las autoridades occidentales, los solitarios. Es decir, individuos que se adoctrinan e informan por Internet y que comenten atentados en nombre de la organización aunque nunca hayan recibido una orden de un dirigente.


Un futuro incierto Cuando se intentan hacer prospecciones sobre el futuro de Al Qaeda hay que tener en cuenta la enorme flexibilidad que ha demostrado a lo largo de esta década, su capacidad de adaptación en entornos muy hostiles indica que ni mucho menos va a desaparecer con la muerte de Bin Laden. Al Qaeda no morirá, en ella se producirá un proceso de mutación donde la vertiente egipcia (encabezada por Al Zawahiri) tendrá mucho más peso. Esto se debe a dos motivos principalmente, por un lado el número dos de Al Qaeda es egipcio, y por otro, el mundo árabe se encuentra en un proceso de cambio cuyos resultados aún son inciertos. Con toda seguridad Al Qaeda intentará inmiscuirse en los procesos de cambio en Túnez, Libia y Egipto, máxime cuando las revoluciones pacificas al margen de Al Qaeda han conseguido lo que Bin Laden perseguía, derribar los regimenes autoritarios del norte de África.

En el año 2012 los Estados Unidos elegirán un nuevo presidente, si Obama es sustituido por un “halcón” republicano este podría tener la tentación de intervenir en Irán. Toda una locura, pero no para Israel, que se ve en peligro debido a la cercanía de la obtención de la bomba atómica por parte de Irán. Este escenario, no tan improbable en el caso de la intervención israelí, provocaría el resurgir del odio al pueblo judío y por consiguiente a sus aliados occidentales. Poco importarían los conflictos entre Hezbola, Hamas y el régimen de Ahmadineyad por un lado y Al Qaeda por otro pues el enemigo sería común.

Tras la revolución en el mundo árabe, una ola de optimismo democrático ha recorrido occidente, pero existen muchas incertidumbres, no se debe dar por sentado que en Túnez, Egipto o Libia se vayan a instaurar democracias parlamentarias y mucho menos sin un esfuerzo enorme por parte de la sociedad civil. Los procesos serán largos y estarán marcados por cuatro actores, la sociedad civil, el ejército, los radicales islamistas (especialmente en Egipto y Libia) y los movimientos occidentales en favor de un gobierno afín a sus intereses. Todos estos actores determinaran el éxito o no de las revoluciones democráticas, y por tanto la capacidad de maniobra de Al Qaeda en estos países. Si las democracias triunfan Al Qaeda perderá sus argumentos contra el “enemigo cercano”, si las democracias flaquean por corrupción o clientelismo a occidente Al Qaeda renacerá peligrosamente en el norte de África. Otro escenario para Al Qaeda puede ser su confinamiento en espacios muy locales, fruto de la división que puede generar entre los diferentes círculos la muerte de Bin Laden. Este ejercía hasta la fecha de su ejecución de cemento ideológico entre las diversas facciones repartidas por el planeta (AQMI, Al Qaeda en Arabia, en Irak, los egipcios…). Su muerte ya está provocando tensiones entre los egipcios de Al Zawahiri (designado sucesor) y los militantes de Al Qaeda en la península Arábiga principalmente establecidos en Yemen. Según, el consejero de seguridad estadounidense John Brennan Al Zawahiri no goza de la simpatía de todas las ramas de la organización ni es tan carismático como Bin Laden. Dentro de este hipotético confinamiento las acciones terroristas perderán el carácter global que alcanzaron con Bin Laden y giraran a objetivos muy locales específicos de cada conflicto. Es decir, a un terrorismo más “convencional” que libere a occidente del miedo. Apuntar, que los Estados Unidos y Europa han sido muy cínicos respecto al terrorismo islamista radical pues el objetivo es evitar atentados en suelo de Occidente, y poco o nada importa que estos ocurran en los diferentes países musulmanes como sucedía antes de la aparición de Bin Laden. Otra posibilidad que se debe plantear en el futuro de Al Qaeda afecta directamente a Europa, en el viejo continente residen miles de musulmanes principalmente jóvenes. Es importante revertir la tendencia islamofoba que recorre Europa pues una dinámica de enfrentamiento contra el Islam en suelo europeo unido a la falta de oportunidades de estos miles de jóvenes puede provocar que decenas de ellos terminen siendo radicalizados por exyihadistas de Irak o Afganistán. Así mismo, el control transfronterizo de estos exyihadistas debe ser férreo para evitar que actúen sobre suelo europeo. Otro escenario, probable es el de la intervención occidental en otro país musulmán, hay varios escenarios a tener en cuenta en los próximos años. Yemen, que en la actualidad parece ser la zona más activa de esta “nueva Al Qaeda”, donde se ha instalado la rama de la organización en la península Arábiga y desde donde pueden intentar volver a golpear a EE.UU. Pakistán, si este termina desestabilizado por la influencia de los partidarios de Bin Laden, Estados Unidos ser vería obligado a intervenir en el lugar donde más simpatías generaba el ex líder de Al Qaeda. No hace falta aclarar que para la seguridad mundial es vital que Pakistán mantenga una minima estabilidad que le permita combatir las células extremistas. Si bien es cierto que para ello se debería limpiar el ISI de elementos que simpatizan con los islamistas, acción esta francamente difícil en la actualidad. Pero debemos entender el doble juego de los pakistaníes, por un lado un sector del ejército y los servicios de inteligencia apoya las acciones de EE.UU. en las zonas tribales y muy probablemente transfirieron información sobre el paradero de Bin Laden (aunque luego por motivos obvios se hayan desentendido del tema). Pero por otro lado, consideran que pueden seguir utilizando a los radicales islamistas como una carta más en su calma tensa contra la India.

Osama Bin Laden y Aymán Al-Zawahiri


Conclusiones Si bien es cierto que para la organización la ejecución de Bin Laden ha sido un durísimo golpe por ser la figura que aglutinaba el concepto de Yihad global, parece muy aventurado definir este suceso y las revoluciones árabes como los acontecimientos que precipitarán el fin de Al Qaeda. En occidente fruto de nuestra sociedad de consumo rápido y estilo de vida precipitado, tendemos a elevar individuos u organizaciones durante un tiempo para después hacerlos desaparecer en el ostracismo. Parece ser que esto sucede ahora con Al Qaeda, muchos presagian su final con enorme facilidad y atrevimiento, desconocen el increíble arraigo de las ideas radicales en una parte mínima pero importante de la población musulmana. No se debe descartar que Al Qaeda siga cometiendo acciones tanto en Europa como en los países árabes sumergidos en procesos de cambio. Por este motivo, es vital que las democracias se instauren en Egipto, Túnez o Libia y también desterrar la islamofobia de Europa, para así eliminar la “estructura ideológica” de Al Qaeda en ambas regiones. Hay que tener en cuenta que la mayoría de las poblaciones árabes están formados por jóvenes que han tenido contacto directo o indirecto con Occidente, han conocido los derechos humanos, las libertades civiles y buscan algo parecido en sus países. Este ha sido el germen de las revoluciones árabes junto con la situación insostenible provocada por la falta de oportunidades y la represión brutal. También se debe apuntar al conflicto Libio, se desconoce realmente la identidad de los “rebeldes” apoyados por Occidente, pero diversos expertos y analistas han manifestado que mezclados entre estos combatientes se encuentran numerosos militantes de Al Qaeda. A estos combatientes les está llegando desde Occidente suministros y armas que pueden acabar en manos de terroristas. Parece que la geoestrategia no sabe de historia, ni tiene memoria para recordar lo que sucedió en Afganistán cuando EE.UU proporcionó medios a islamistas radicales. Recordar que uno de cada cinco muyahidines que fueron capturados en Irak procedía de Libia, pese a que la población libia no alcanza los 6 millones de habitantes. Además, en territorio libio reside el Grupo Islámico Combatiente en Libia que en 2007 se declaró oficialmente a sí mismo como una extensión de Al Qaeda. Esperemos no estar cometiendo el mismo error que en Afganistán en otro país mucho más cercano a Europa. La muerte de Bin Laden no significará el final del terrorismo de corte radical islamista pues los conflictos a nivel local siguen existiendo, así como la perversión del Islam por parte de grupúsculos radicalizados. Debemos valorar que Al Qaeda en la actualidad se encuentra seriamente herida por eso es probable que intente alguna acción espectacular que pueda restablecer su moral interna. Parece poco probable que tenga la capacidad de realizar otro 11S pero si puede optar por asesinar a un líder occidental, realizar algún tipo de atentado local en Europa (similar al 11M) o alguna acción que implique el uso de “bombas sucias”. Cualquier acto atroz que les devuelva el pulso y la capacidad de aterrorizar a Occidente.


Para eliminar o debilitar de forma definitivamente a Al Qaeda las potencias occidentales deben seguir una serie de pasos sin demora. Eliminar los santuarios de la organización, mediante acciones puntuales y en colaboración con los ejércitos y facciones locales, se debe eliminar la presencia de Al Qaeda en el Sahel, el Waziristán, en Somalia y en Yemen. No debemos cometer los mismos errores que en el pasado, abandonar Afganistán sin dotar a los afganos de medios para impedir el ataque talibán sería un tremendo error. Pues este país volvería a ser refugio para grupos terroristas de toda índole. Apoyar dentro del mundo musulmán a las opciones moderadas del Islam es fundamental, pues negociar con los talibán en Afganistán o Pakistán, apoyar monarquías radicales o dictaduras como se ha hecho hasta ahora implica graves consecuencias a medio plazo, como por otra parte se ha demostrado. Seguir fomentando la cooperación internacional para aislar económicamente a las redes terroristas. En referencia a esto, sería importante limitar o erradicar el tráfico de opio que es actualmente (junto con los secuestros) la principal fuente de financiación de Al Qaeda. Continuar con la estrategia de reconciliación con el Islam emprendida por Barack Obama es fundamental para debilitar los movimientos radicales islamistas, definir a Al Qaeda como simples delincuentes ha sido una de las claves para desmitificar su resistencia y convencer a muchos musulmanes de la necesidad de eliminar dicha organización. No debemos olvidar que pese a ser la organización terrorista más poderosa de la historia, no tiene la capacidad de transformar o derribar nuestro sistema de vida. En los países democráticos no debemos caer en el error de limitar el Estado de Derecho ante la amenaza terrorista, pues este es uno de los fines de estos criminales. No cometer otra vez el error de ocupar un país musulmán, pues esto otorgaría aire a una organización en horas bajas, que está lejos de desaparecer pero que está perdiendo esta batalla. Por último lo más complicado por la infinidad de intereses cruzados, se debe hacer todo lo posible para erradicar la enorme pobreza en estos países principal semilla del fruto podrido del terrorismo. Entender que el terrorismo se combate con balas pero también con educación y posibilidades de desarrollo para los más jóvenes. Entender que el terrorismo se combate desde la base, desde el origen, desde sus causas y sus fuentes es fundamental para su erradicación.


Al Qaeda bajo la lupa  

Revista InFronteras, Edición 1. Un repaso a la historia de Al Qaeda: el origen, errores, estructura y estrategia, el futuro y conclusiones

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