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PUNTO DE VISTA

Por Luis Osorio, Gerente de Desarrollo de Negocios en BROWSE

Eficiencia en la Gestión Hospitalaria. Mediciones.

Al hacer un análisis de las causas de la deuda hospitalaria, entendida como la diferencia entre el gasto real versus el presupuestado, habría que hacerse la siguiente pregunta ¿Cuál es el nivel óptimo de gasto en un hospital? No es una pregunta fácil de responder, porque nos ponemos en el dilema de preguntarnos cuánto valor tiene la vida humana o cuanto es éticamente adecuado gastar en la recuperación de un hospital. En el sector privado los tarifados son conocidos y los financia el asegurador (ISAPRE) y/o el paciente, a través de un copago. En el caso de un Hospital Público, los beneficiarios son atendidos con financiamiento que proviene principalmente de FONASA, quien intermedia y administra los fondos asignados por el gobierno. Los mecanismos de pago varían desde el presupuesto a la capitación, dejando el riesgo financiero en

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manos del asegurador (ISAPRE) en el primer caso o en el prestador (hospital) en el segundo. El mecanismo que FONASA ya utiliza en ciertas patológicas de compras al sector privado es el denominado GRD (Grupos Relacionados por el Diagnóstico) en donde el riesgo es compartido entre asegurador y prestador, teniendo este último un incentivo a la eficiencia mediante una mejor gestión de sus recursos. En la actualidad se trabaja con los hospitales públicos para en un futuro cercano utilizar este mecanismo de transferencia de fondos. Sea cual sea el mecanismo de financiamiento, el hospital debe trabajar para lograr eficiencia en su gestión y para esto debe controlar, medir y monitorear indicadores claves en su gestión. Lo que se hace normalmente es un análisis de procesos, identificando los indicadores de sus procesos clave, comparando estos con sus resultados históricos y/o con los mismos indicadores en hospitales similares. Si el objetivo estratégico de la organización es la calidad asistencial y la eficiencia en el uso de recursos, deberá contar con indicadores clave en estos sentidos y mecanismos para poder ser medidos o calculados. La medición de producción básica hospitalaria es la cuenta corriente de cada paciente, el que es alimentado por los registros en la ficha clínica electrónica, tanto para la atención ambulatoria, de hospitalizados como de urgencia. El registro clínico incluye además de las prestaciones e insumos de la atención, los registros de exámenes diagnósticos, rayos, laboratorio y anatomía patológica y las prescripciones de medicamentos de farmacia. La cuenta corriente del paciente, incluye toda esta información, la que se ingresa al sistema ERP, quien valoriza según las reglas de cálculo del ente financiador, definen el costo directo de la prestación. A este costo debe agregarse el costo indirecto que se estima como un prome-

Revista informatica medica N° 30 Septiembre 2017  

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