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Agenda: Suramérica Número 1, 2010

Contenido Panorama L a democracia en los Andes: ¿evolución o regreso al autoritarismo? los gobiernos suramericanos y la libertad de expresión: ¿defensores o agresores? Brasil: ¿nuevo modelo de desarrollo o premio a la consistencia? Asistencia internacional en Haití: lecciones para la región

Conflictos sociales asociados al manejo de recursos naturales y el ambiente

Tendencias y perspectivas de los biocombustibles en Suramérica Entrevista a Francisco Sagasti

El futuro del financiamiento para el desarrollo

3 4 6 8 10 12 14 16


Panorama

Agenda: Suramérica

S

uramérica comparte un continente, una historia milenaria, características culturales y desafíos futuros. Al mismo tiempo, la diversidad geográfica, climática, cultural, social, económica y política de la región suscita diferentes procesos y opciones estratégicas para el desarrollo en cada uno de sus países. En este contexto, Agenda: Suramérica, una iniciativa de FORO Nacional Internacional con el apoyo de la Fundación Rockefeller, nace para reflexionar sobre los hechos comunes y particulares que favorecen u obstaculizan el desarrollo en los países suramericanos. Esta publicación se realizará en versión electrónica e impresa. Editor: Mario Bazán. Comité editorial: Francisco Sagasti, Gonzalo Alcalde, Fernando Prada. Asistentes de investigación: Néstor Aquiño, Romeld Bustamante, Karen Puertas. Producción: Leonor Lira. Diseño: Jose Vera Visagel. FORO Nacional Internacional Apartado Postal 18-1194 Lima 18 – Perú. newsletter@foro-nacional-internacional.pe www.foro-nacional-internacional.pe Este boletín ha sido apoyado por

Agenda: Suramérica inicia su publicación con un comentario sobre los riesgos de la reelección presidencial para la democracia, una revisión del estado de la libertad de expresión, y un análisis del impacto de la crisis financiera en la región. Además, se presenta el debate sobre el modelo de desarrollo brasilero, así como un análisis sobre la capacidad de respuesta ante el terremoto ocurrido en Haití, un estudio sobre los conflictos ambientales y otro sobre los impactos del crecimiento de la producción y consumo de los biocombustibles. Finalmente, publicamos una entrevista a Francisco Sagasti sobre los desafíos del financiamiento para el desarrollo y sus implicancias para la región.

Comité Editorial las opiniones expresadas en el boletín son de responsabilidad de

Fundación Rockefeller.

FORO Nacional Internacional y no de la

3


La democracia en los Andes: ¿evolución o regreso al autoritarismo?

Agenda: Suramérica

Por: Gonzalo Alcalde

E

l más reciente informe Latinobarómetro 2009 resalta algunas señales positivas de madurez en las democracias suramericanas, aun en este contexto de crisis1. Sin embargo, una fiebre reeleccionista ha recorrido la región en los últimos dos años; las democracias andinas, en particular, han fortalecido sus poderes ejecutivos y han recurrido a mecanismos de democracia directa para extender la reelección presidencial2. La democracia en estos países, ¿se está consolidando de acuerdo a un nuevo modelo regional? O, por el contrario, ¿se están debilitando las instituciones mientras que regresa el autoritarismo, más allá de las orientaciones ideológicas de los líderes?

fines del 2009 —por primera vez y ante la proximidad de las elecciones— que se realizarán referéndums para aprobar algunas reformas constitucionales propuestas. Los analistas de la región, tanto de la derecha como de la izquierda, concuerdan en que la democracia es precaria en sus países. Mientras que algunos consideran que la región debe adoptar un modelo pluralista de democracia, con un conjunto de reglas y procedimientos mínimos similares a los de las democracias occidentales establecidas3. Otros en la izquierda tienden a pensar que el modelo debe ser más flexible, tomando en cuenta las particularidades históricas del nacimiento de la democracia y su evolución en cada país4. Estas perspectivas pueden materializarse en niveles de tolerancia muy distintos hacia los liderazgos crecientemente personalistas, pero nominalmente democráticos, que están apareciendo en la región. Esto tiene implicancias importantes para las instituciones democráticas, los países democráticos consolidados y las organizaciones privadas que promueven los valores y prácticas democráticas en la región, ya que posiblemente deberán ampliar sus perspectivas acerca de lo que constituye una democracia operativa.

Es posible que quienes promueven los valores y prácticas democráticas en la región deban ampliar su definición de una

“democracia operativa”

Durante el año 2009, los líderes de Colombia y Venezuela buscaron utilizar los referéndums para legitimizar reelecciones que no estaban consideradas anteriormente en sus constituciones. En Venezuela, la democracia directa finalmente abrió las puertas para que Hugo Chávez busque la reelección indefinida, mientras que el Congreso colombiano aprobó la realización de un referéndum para permitirle a Álvaro Uribe buscar un tercer período. Recién en febrero del 2010, el presidente Uribe anunció que no aprovecharía esta oportunidad (véase el gráfico). Por otro lado, las consultas constitucionales en Bolivia (2009) y Ecuador (2008) permitieron a sus presidentes buscar la reelección donde anteriormente era imposible. La reelección inmediata solo está prohibida en el país andino restante, Perú, pero el presidente Alan García anunció a

Gráfico Reelección presidencial y próximas elecciones en Suramérica

referencias Véase: http://www.latinobarometro.org [consultado: marzo 2010]. Véase: Zovatto, D. (2009), “Ola reeleccionista en América Latina”. En: La Nación, San José, Costa Rica, 22 de febrero 2009. Disponible en: http://wvw.nacion.com/ln_ee/2009/febrero/22/opinion1882801.html [consultado: marzo 2010]. 3 Véase: Lynch, N. (2009), El Argumento Democrático sobre América Latina: La Excepcionalidad Peruana en Perspectiva Comparada. Lima: Universidad Nacional Mayor de San Marcos; Tanaka, M. (2009), “La agenda democrática latinoamericana 1979-2009”. Argumentos Revista de Análisis Social del IEP. año 3, núm. 5, 2009. Disponible en: http://www.revistargumentos.org.pe/index.php?fp_ verpub=true&idpub=316&fp_plantilla_seleccionada_temporal=74 [consultado: marzo 2010]. 4 Véase: Adrianzén, A. (2009), La Transición Inconclusa: de la Década Autoritaria al Nacimiento del Pueblo. Lima: Otra Mirada; Lander, E. (2005), “Venezuelan Social Conflict in Global Context”, Latin American Perspectives, vol. 32, núm. 2, mayo 2005; Estados Unidos: Jstore, Trusted archives for scholarship, 2010. Disponible en: http://www.jstor.org/stable/30040274?&Search=yes&term=edgard o&term=lander&list=hide&searchUri=%2Faction%2FdoBasicSearch%3FQuery%3Dedgardo%2Blander%26x%3D0%26y%3D 0%26wc%3Don&item=1&ttl=98&returnArticleService=showArticle [consultado: marzo 2010]. 1 2

4

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Los gobiernos suramericanos y la libertad de expresión: ¿defensores o agresores?

Agenda: Suramérica

Por: Gonzalo Alcalde

ncontrar perspectivas políticas diverE sas en los medios suramericanos podría tornarse crecientemente difí-

más frecuentes que las medidas represivas. No obstante, algunas leyes controvertidas restringen la propiedad de los medios y el contenido de las noticias4. Sin embargo, la libertad de prensa no solo corre peligro en dichos países. En otros, como Colombia y Perú, la presión gubernamental es menos explícita, pero hay acusaciones graves de amenazas y agresiones dirigidas por los gobiernos contra medios de oposición y periodistas. Un país con un gobierno de derecha como Colombia tiene un terrible registro de periodistas asesinados y es el país suramericano ubicado en el lugar más bajo del listado de RSF. Algunos incidentes preocupantes han afectado a dos países que son percibidos generalmente como satisfactorios en términos de libertad de prensa. En Argentina, se le ha acusado al gobierno de intimidar a Clarín, un diario principal, mientras que en Chile el nuevo presidente de derecha, Sebastián Piñera, inició su mandato como propietario de una de las principales cadenas de televisión e inicialmente sólo aceptó transferir la propiedad a una fundación que también está bajo su control. Estas tendencias hacia el control concentrado de los medios son particularmente peligrosas en países con una tradición de liderazgos autoritarios y carentes de instituciones democráticas fuertes. Si continúan estas tendencias, se abren las puertas para formas de gobernabilidad menos democráticas y para relaciones cada vez más conflictivas entre el Estado y los grupos minoritarios o excluidos. Esta situación podría requerir de esfuerzos más intensos a favor de conservar y defender la libertad de prensa en la región durante los próximos años.

cil. La libertad de expresión enfrenta muchas amenazas y no sólo de parte de los líderes autoritarios y populistas. La reciente y controvertida Ley de Medios en Argentina (2009) ilustra la creciente inquietud por la concentración del control sobre los medios, ya sea esta privada o pública1.

Un

control más concentrado de

los medios requerirá de esfuerzos más

intensos

para

preservar

y

defender las libertades de prensa en suramérica

La libertad de expresión es un componente esencial de la gobernabilidad democrática, y la represión de los medios disidentes es una señal negativa para la consolidación de la democracia. La libertad de prensa es precaria en varios países, y tanto Reporteros Sin Fronteras (RSF) como la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) informan acerca de una situación regional que empeora en los últimos años (véase la tabla). La represión y las amenazas abiertas han provenido de gobiernos nacionales y subnacionales, e incluso de organizaciones criminales2. Más aún, la persistencia de estas presiones suele ocasionar la autocensura de los medios, los cuales se abstienen de difundir perspectivas políticas contrarias a los grupos de interés más poderosos3. Muchos informes se centran en la amenaza de tres gobiernos nacionales de izquierda (“populistas”) para la prensa en sus países, todos ellos considerados solo “parcialmente libres” por Freedom House. Este es el caso de Venezuela, donde medios de oposición como el canal de televisión RCTV han sido cerrados sistemáticamente. En Bolivia y Ecuador, las amenazas del gobierno contra los medios de oposición han sido mucho

6

Tabla Libertad de expresión en los países de suramérica

Situación

Satisfactoria

Delicada

Difícil

País

Índice Mundial (de 175 países)

Uruguay

29

Chile

39

Argentina

47

Ecuador

84

Paraguay

54

Brasil

71

Perú

85

Bolivia

95

Venezuela

124

Colombia

126

Fuente: Reporteros sin Fronteras (2009), Worldwide Index 2009.

referencias Para un informe detallado de la ley de medios, véase: Argentina.ar (2010), “Nueva ley de medios punto por punto”. Portal Oficial de Promoción de la República Argentina. Disponible en: http://www.argentina.ar/_es/pais/nueva-ley-de-medios/C2396-nueva-leyde-medios-punto-por-punto.php [consultado: marzo 2010]. 2 Véase: Reporteros sin fronteras. (2009), “El barómetro de la libertad de prensa 2010, Brasil”. Disponible en: http://www.rsf.org/ es-rapport169-Brasil.html [consultado: marzo 2010]. 3 Véase: Reporteros Sin Fronteras (2009), “Clasificación mundial 2009”. Disponible en: http://es.rsf.org/press-freedomindex-2009,1001.html [consultado: marzo 2010]; Sociedad Interamericana de Prensa (2010), “Reunión de medio año, Caracas, Venezuela”. Disponible en: http://www.sipiapa.org/v4/index.php?page=det_informe&asamblea=5&infoid=300&idioma=sp [consultado: marzo 2010]. 4 Véase: Freedom House (2009), “Venezuelan Lawmakers Should Reject Draft ‘Media Crimes’ Law”. Disponible en: http://www. freedomhouse.org/template.cfm?page=70&release=1050. [consultado: marzo 2010]. Para una opinión contraria, véase: http:// www.observatoriodemedios.org.ve/Comunicados/el_observatorio.asp. [consultado: marzo 2010].

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Brasil: ¿nuevo modelo de desarrollo o premio a la consistencia?

Agenda: Suramérica

Por: Fernando Prada

rasil ha podido enfrentar la crisis B financiera, ha reducido la inequidad y pobreza a través de políticas sociales bien

riencia única en América Latina. De hecho, Chile puede ser visto como otro ejemplo similar, aun cuando ha experimentado cierta “fatiga de políticas” (al menos hasta las recientes elecciones), sus políticas educativas han sido sujetas a fuertes críticas y ha sufrido limitaciones energéticas bastante significativas. Como resultado del contexto internacional favorable y de sus políticas redistributivas, los países de la región han reducido los niveles de pobreza de 44 por ciento en el 2002 a 33 por ciento en el 2008, así como la inequidad durante el decenio 2000 (véase el gráfico)5. Uno de los retos principales es mantener estos resultados en un entorno menos favorable. El caso de Brasil, que ha podido mantener sus políticas por casi dos decenios —un periodo en el que ocurrieron las Crisis Asiática, Rusa y Argentina, el colapso de las “punto com” y la peor crisis financiera y económica en 80 años—, sugiere que esto es posible. Sin embargo, algunos de los logros más importantes de Brasil pueden ser sobrestimados y crear una sensación de falsa seguridad. Primero, Brasil debe aumentar su productividad y mejorar el clima de negocios. Segundo, es aún vulnerable a los shocks externos (precios de materias primas, tipo de cambio), a pesar de la disponibilidad de reservas internacionales y de su acceso a los mercados internacionales de capital. Tercero, las políticas sociales han reducido la incidencia y probabilidad de conflictos sociales, pero la potencialidad de conflictos persiste en áreas geográficas específicas. Cuarto, las transiciones políticas y elecciones pueden generar incertidumbre e inestabilidad política. Aun así, Brasil puede ser un buen ejemplo para las economías de la región. La pregunta es si algunos de los países más pequeños podrían finalmente replicar lo que Brasil ha logrado a lo largo de estos años.

diseñadas y focalizadas, y está asumiendo una posición de liderazgo regional en temas como biocombustibles, cambio climático, reforma de la arquitectura financiera internacional y seguridad1. Las políticas de desarrollo de Brasil merecen especial atención, fundamentalmente para analizar si ellas señalan el surgimiento de un “nuevo” modelo replicable en otros países de la región, o si se trata más bien de la apropiación de beneficios tras varios años de políticas económicas y sociales consistentes en un entorno internacional favorable2.

Brasil

estaría liderando el camino

hacia el desarrollo en suramérica

¿Cuáles serían los elementos centrales del “modelo brasileño”? Primero, la aplicación de políticas macroeconómicas responsables para mantener la estabilidad y reducir la inflación; la apertura comercial con políticas de promoción de exportaciones; y una presión tributaria de alrededor del 35 por ciento del PBI. Segundo, políticas de distribución de la riqueza a través de políticas sociales con financiamiento adecuado, bien gerenciadas y sostenibles3. Tercero, grandes inversiones en manejo y explotación de recursos naturales, así como en ciencia, tecnología y educación superior. El cuarto elemento es un régimen democrático, que aunque problemático y desorganizado en ciertos aspectos, ha logrado un balance entre los niveles de gobierno central y regional, y cuenta con una burocracia que funciona a pesar de sus obvias limitaciones (falta de transparencia, legislación confusa, corrupción y estructuras cuasi feudales en algunos estados)4. Ninguno de estos elementos es nuevo, pero su combinación —sumada al hecho de que estos elementos se han mantenido de manera consistente a pesar de los cambios de gobierno— constituye una expe-

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Gráfico Relación entre el ingreso del quintil más rico en comparación con el quintil más pobre

(2002, 2007, 2008)

Fuente: CEPAL (2009).

referencias Véase: The Economist (2009), “Fighting poverty in emerging markets. The gloves go on���. Vol. 393, Londres, 28 de noviembre 2009. Disponible en: http://www.economist.com/world/international/displaystory.cfm?story_id=14979330 [consultado: enero 2010]. 2 Veáse: Arias, J. (2009), “La oposición se rinde ante los programas sociales de Lula”. Madrid, 13 de mayo 2009. Disponible en: tp://www.elpais.com/articulo/internacional/oposicion/rinde/programas/sociales/Lula/elpepuint/20090513elpepuint_1/Tes [consultado: enero 2010]. 3 Véase: Guerrero, A. (2008), “Brazil points the way”. Global Finance, vol. 22, Iss. 11, diciembre 2008. Disponible en: http://www. gfmag.com/archives/32-dec2008/378-features.html. [consultado: enero 2010]. Igualmente: Datagob, una base de datos financiada por DFID, compila diferentes indicadores sobre la calidad de los servicios sociales, la burocracia, etc. Disponible en: http://www. iadb.org/DataGob/ [consultado: enero 2010]. 4 Véase: The Economist (2009), “A special report on business and finance in Brazil”. Londres, 12 de noviembre 2009. Disponible en: http://hotcrisp.spaces.live.com/blog/cns!9128D4869A309FB7!422.entry [consultado: enero 2010]. 5 Véase: CEPAL (2009), “Panorama Social 2009”, Anexo estadístico. Disponible en: http://www.eclac.org/cgi-bin/getProd. asp?xml=/publicaciones/xml/9/37839/P37839.xml&xsl=/dds/tpl/p9f.xsl&base=/tpl/top-bottom.xsl [consultado: enero 2010]. 1

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Asistencia internacional en Haití:

Agenda: Suramérica

lecciones para la región Por: Fernando Prada

mérica Latina es altamente vulneraA ble a los desastres y varios estudios han reportado la baja capacidad de res-

sionales de fuentes oficiales entre 20002009, aunque las donaciones han aumentado fuertemente tras los ciclones antes mencionados (véase el gráfico) y seguirán incrementándose en el 2010. La mayoría de las propuestas de reconstrucción han puesto énfasis en el liderazgo de las autoridades de Haití, pero también son cuidadosas al analizar las reales capacidades para manejar estos recursos. Segundo, fortalecer las capacidades domésticas para atender los desastres y liderar la reconstrucción es crucial. A pesar de que las instituciones de los países de América Latina tienen una mayor capacidad relativa para manejar y movilizar recursos en caso de desastres, se puede apreciar un caso como el del Perú, donde luego de tres años se encuentra aún en proceso la reconstrucción tras el terremoto de Pisco. En el ámbito regional, existen varios mecanismos para coordinar iniciativas, proveer asistencia y compartir experiencias relacionadas con la mitigación de riesgos y la atención de desastres humanitarios causados por fenómenos naturales4. El BID, la CAF y el Banco Mundial, así como la OEA y otras organizaciones internacionales, han implementado mecanismos similares. Aunque han empezado a coordinar y trabajar en conjunto, requieren diferentes puntos focales en cada país. Una interpretación optimista es que los países de la región están tomando medidas concretas para mitigar el riesgo de los desastres naturales, a la vez que aumentan la preparación y alerta. Una interpretación más balanceada va a requerir de una evaluación completa de los mecanismos disponibles: no sólo las intervenciones después del desastre sino, más importante aun, el proceso de reconstrucción.

puesta, especialmente en las críticas horas después de ocurrido el desastre1. Más aún, el costo de la atención y reconstrucción tiende a aumentar cuando el país es más pobre y vulnerable. Estos factores contribuyen a explicar el desastre humanitario en Haití en enero del 2010. La Cruz Roja estima que aproximadamente tres millones de personas han sido afectadas y el gobierno de Haití calcula que el número de víctimas asciende a 230,000. Los esfuerzos de la primera semana fueron frenados por temas logísticos, conflictos sociales y problemas para organizar a la variedad de actores involucrados.

Es

crucial

instituciones

fortalecer para

a

las

manejar

los

desastres y la reconstrucción

Habiendo mejorado la logística para distribuir la ayuda, el principal desafío consiste en reconstruir el país y proveer un nivel sostenible de servicios sociales. Los costos directos del desastre han sido estimados entre US$ 8.1 y US$ 13.9 mil millones, incluidos el costo de vidas y la infraestructura perdida2. Esto se suma a los costos de reconstrucción luego de los huracanes Fay, Gustav, Hanna e Ike, los cuales se estimaron en US$ 763 millones. Hasta junio de 2010, la cooperación internacional había comprometido US$ 1.9 mil millones para las tareas de reconstrucción3. El desastre humanitario en Haití y la respuesta de la comunidad internacional dejan bastantes lecciones. Primero, la cooperación internacional responde de manera rápida, aunque un influjo de recursos financieros en países que han perdido capacidad para atender el desastre puede originar frustración y fatiga de la ayuda. Haití ha recibido en promedio US$ 120 millones en préstamos conce-

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Gráfico Haití 2000-2009: Recursos de la cooperación internacional

Fuente: Banco Mundial (2009), Global Development Finance, CD-ROM.

referencias Véase: Charveriat, C.(2000), “Natural disasters in Latin America and the Caribbean: An overview of risk”. Research Department Working Paper, núm. 434, Washington DC: BID. Disponible en: www.iadb.org/sds/doc/ENVNatDisastLACeline.pdf [consultado: febrero 2010]. 2 Véase: Cavallo, E; A. Powell y O. Becerra. (2010), “Estimating the direct economic damage of the Earthquake in Haiti”. Documento de trabajo núm. 163, IADB, RES, Disponible en: http://idbdocs.iadb.org/wsdocs/getdocument.aspx?docnum=35074108 [consultado: febrero 2010]. 3 Véase: OCHA (Comp.) (2010), “Haiti Earthquakes - January 2010: Total Humanitarian Funding per Donor in 2010”. Relief web. Disponible en: http://ocha.unog.ch/fts/reports/daily/ocha_R24_E15797___1002161948.pdf [consultado: febrero 2010]. 4 Véase: SELA. (2009), “Informe Final del Seminario sobre Dispositivos de Atención ante Desastres: Experiencias Región Andina y Cono Sur”. Disponible en: http://www.sela.org/DB/ricsela/EDOCS/SRed/2009/10/T023600003814-0-Informe_final_-_ Dispositivos_de_atencion_a_desastres_-_Region_andina_y_Cono_Sur.pdf [consultado: febrero 2010]. 1

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Conflictos sociales asociados

Agenda: Suramérica

al manejo de recursos naturales y el ambiente Por: Mario Bazán

a alta demanda internacional por Ldesde recursos naturales, especialmente China y otras economías emer-

hecho se resaltaron las diferencias en percepciones, actitudes y acciones entre el gobierno peruano y los inversionistas, por un lado, y las comunidades locales, grupos religiosos y organizaciones de la sociedad civil por el otro. Otros eventos también muestran cómo los conflictos han puesto en evidencia la manera en que los gobiernos nacionales están en contra de algunas inversiones extranjeras, tales como los casos de nacionalización de operaciones de hidrocarburos en Bolivia (2006) y de petróleo en Venezuela (2003). Más aún, en algunos casos los conflictos han traspasado el ámbito nacional. El recuadro muestra una serie de conflictos que ha surgido en zonas de frontera y ha dificultado las relaciones internacionales en la región2. Es altamente probable que el número y la intensidad de conflictos ambientales aumenten en la región durante el próximo decenio. Una combinación de precios altos de minerales y energía, escasez de agua, deforestación, pérdida de la biodiversidad, distribución desigual de los beneficios, riesgos de contaminación y degradación ambiental, junto con el aumento de conciencia y defensa de las poblaciones locales; creará situaciones inestables relacionadas a los recursos naturales. Esto demandará nuevos enfoques para entender y manejar los conflictos, así como para evitar que estas tensiones deriven en situaciones violentas.

gentes, ha permitido que la diversidad y dotación de recursos naturales de Suramérica sean aprovechadas y se puedan seguir aprovechando en el futuro cercano. Al mismo tiempo, el incremento del número de conflictos violentos asociados a temas ambientales, tales como el acceso al agua, los usos alternativos del suelo, la deforestación y la contaminación por operaciones mineras y energéticas, pone en tela de juicio la sostenibilidad y viabilidad de la explotación de los recursos naturales.

Es

probable

conflictos

que

aumenten

ambientales

en

los la

región durante la próxima década

En el ámbito local, los conflictos por recursos ambientales son activados frecuentemente por accidentes ambientales y por el impacto negativo de industrias extractivas en ámbitos geográficos específicos. Estos son exacerbados por las crecientes desigualdades entre las empresas extractivas que obtienen beneficios y los que no participan de ellos; por disputas sobre los derechos de propiedad y sobre el uso de la tierra, el agua, los bosques y la biodiversidad; por el mayor acceso de la población local a la información sobre riesgos ambientales; por el apoyo recibido desde algunas organizaciones sociales; y por los medios de comunicación que anuncian los agravios1. Por lo general, estos conflictos escalan rápidamente al ámbito nacional, particularmente cuando los gobiernos de turno toman una posición a favor de las industrias extractivas o de las comunidades locales. La protesta realizada el cinco de junio del 2009 en la localidad amazónica de Bagua, ubicada al norte de Perú, dejó 23 policías, al menos 10 civiles muertos y más de 80 heridos. Con este

Recuadro Selección de los conflictos ambientales en las fronteras de

Suramérica

Argentina-Uruguay: planta de celulosa en el río Uruguay

Brasil: represa de Itaipú

Argentina-Bolivia-Paraguay: cuenca alta del río Pilcomayo

Argentina-Chile: minería en Pascua Lama

Bolivia-Brasil: minería en El Mutún

Bolivia-Perú-Brasil: puentes internacionales y carreteras en las región del MAP- Madre de Dios (Perú), Acre (Brasil) y Pando (Bolivia)

Brasil-Bolivia: represas en el río Madeira

Ecuador-Colombia: fumigación en la frontera

Venezuela- Brasil: tendido de transmisión eléctrica

Fuente: Gudynas, E. (2007), “Conflictos ambientales en zonas de frontera y gestión ambiental en América del Sur.” Gestión Ambiental 13 (1): 1-19.

referencias 1

2

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Véase: The New Security Beat (2009), “Managing environmental conflict in Latina America: resolution rest on inclusion, communication, development”. Disponible en: http://newsecuritybeat.blogspot.com/2009/06/managing-environmental-conflictin.html [consultado: febrero 2010]. Véase: http://www.ambiental.net y http://www.worldwater.org/conflict.html

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Tendencias y perspectivas de los biocombustibles en Suramérica

Agenda: Suramérica

Por: Mario Bazán

l uso de biocombustibles en SuraE mérica es cada vez mayor. Desde el 2010, Argentina y Perú han incorporado

gías hacia fuentes renovables; (ii) menos dependencia de los precios del petróleo (especialmente los países importadores netos); (iii) uso y mayor valor de la basura orgánica; (iv) como cultivo alternativo a las plantaciones de coca (explícito en la legislación peruana); (v) menor emisión de gases de efecto invernadero (GEI) del transporte; (vi) fuente de empleo; y (vii) mayores ingresos para los agricultores. Sin embargo, las desventajas identificadas son: (i) monocultivos y mayor uso de pesticidas, por lo tanto pérdida de biodiversidad; (ii) cambios de uso del suelo y de productos antes destinados al consumo humano hacia energía; (iii) incremento de los precios de productos agrícolas (presión inflacionaria) y deterioro de la seguridad alimentaria; (iv) mayor posibilidad de conflictos asociados con el uso del agua; y (v) mayores niveles de emisión de GEI durante la producción de insumos y en el proceso de industrialización de los biocombustibles5. Las implicaciones de promover los biocombustibles en la región son un tanto inciertas. El equilibrio entre costos y beneficios es probable que varíe según el país y posiblemente sea altamente dependiente de iniciativas complementarias, entre ellas, políticas de seguridad alimentaria, financiamiento, uso de la tierra, subsidios e impuestos a la energía. Se hace necesario buscar un equilibrio y evaluar opciones futuras para los países y para las regiones dentro de cada país, antes de aumentar las inversiones en producción de biocombustibles.

el uso de gasolina con etanol y el biodiesel en su legislación. Estos países se suman a Bolivia y Brasil, quienes han regulado su uso en el 2007 y 2008, respectivamente (véase el gráfico). Los biocombustibles son el resultado del uso de productos agrícolas, basura orgánica o de cualquier tipo de biomasa en la elaboración del combustible1.

Es

necesario

aspectos

considerar

positivos

y

los

negativos

de los biocombustibles antes de emprender más inversiones en ese campo

Brasil es responsable de cerca del 30 por ciento de etanol que se produce en el ámbito mundial y es el principal productor de Suramérica, con más de 30 años de experiencia2. Con respecto al uso, sus normas indican que a partir del 2005 el diesel podía contener un dos por ciento de etanol, lo cual se hizo obligatorio a partir del 2008. Este nivel se incrementará al cinco por ciento a partir del 2013. Asimismo, se estima que Brasil duplicará su producción de etanol en los próximos ocho años. Otros países en la región también han aumentando su producción y consumo de biocombustibles. Colombia ha dedicado 400,000 hectáreas para la producción de biocombustibles en el 2008 y tiene el potencial de usar hasta 3.9 millones de hectáreas3. Durante el 2009, Perú importó US$ 52.4 millones en biodiesel y, ese mismo año, exportó US$ 6.2 millones de etanol. Además, se estima que aumentará la exportación de etanol a US$ 85 millones para el 20104. Hay elementos a favor y en contra de la producción y uso de los biocombustibles. Los aspectos positivos incluyen: (i) diversificación de las fuentes de ener-

Gráfico Cambios en la regulación de biocombustibles en Suramérica (% biocombustible / total de combustible)

Fuente: Adaptado de Hernández (2008).

referencias Véase: Hernández, E. (2008), “Estudio comparativo de la legislación latinoamericana sobre biocombustibles”. Servicio Holandés de Cooperación al Desarrollo SNV. Disponible en: http://www.snv-la.org/mm/file/Estudio_Comparativo.pdf [consultado: febrero 2010]. 2 Véase: OECD-FAO (2009), “Agricultural Outlook 2009-2018”. Disponible en: http://www.fao.org/es/esc/common/ecg/599/en/ OECD_Highlights.pdf [consultado: febrero 2010]. 3 Véase: http://www.minagricultura.gov.co/02componentes/05biocombustible.aspx [consultado: febrero 2010]. 4 Véase: Campodónico, H. (2010), “Los biocombustibles y el hortelano”. En: La República, Lima, 1 de febrero de 2010. Disponible en: http://www.larepublica.pe/cristal-de-mira/01/02/2010/los-biocombustibles-y-el-hortelano [consultado: febrero 2010]. 5 Véase: Campodónico, H. (2010), “Los biocombustibles y el hortelano”. En: La República, Lima, 1 de febrero de 2010 Disponible en: http://www.larepublica.pe/cristal-de-mira/01/02/2010/los-biocombustibles-y-el-hortelano [consultado: febrero 2010]; Honty, G. (2007), “Biocombustibles y el futuro de Latinoamérica”. Infraestructura y Energía en Sudamérica. Disponible en: http://www.infraestenerg-sudamerica.org [consultado: febrero 2010]; André, F. (2009), “Los biocombustibles. El estado de la cuestión”. Working Papers, 11/09, Madrid: Instituto Complutense de Estudios Internacionales. 1

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Agenda: Suramérica

El futuro del financiamiento para el desarrollo Entrevista a Francisco Sagasti

¿Qué tan importante es el financiamiento en el proceso de desarrollo? Es esencial. Los últimos 60 años de historia de esfuerzos por salir de la pobreza demuestran que sin niveles adecuados y sostenidos de inversión, el desarrollo simplemente no ocurre. Sin embargo, la disponibilidad de recursos financieros es sólo una condición necesaria, pero no suficiente. Se necesita, además, instituciones fuertes, buena gobernabilidad democrática, políticas económicas sensatas y capacidad para generar y utilizar conocimiento científico y tecnológico. ¿Son adecuadas las estructuras, canales y mecanismos existentes para proporcionar financiamiento externo para el desarrollo En realidad no. Existe una gran diversidad de entidades financieras para el desarrollo, pero aun consideradas en conjunto, no están a la altura de la tarea de proveer recursos en la magnitud y en las formas requeridas por los diferentes tipos de países en vías de desarrollo. Hemos identificado más de 30 bancos multilaterales de desarrollo, y si añadimos las agencias bilaterales de ayuda y otros organismos financieros, llegamos a más de 100 instituciones. El “sistema” de financiamiento del desarrollo está plagado de inconsistencias, problemas en la demarcación de mandatos y políticas que se anulan unas a otras. Tiene un déficit de gobernabilidad, no es lo suficientemente transparente ni rinde cuentas adecuadamente, y posee una inadecuada representación de los países en vías de desarrollo en la toma de decisiones. Además, como hemos visto en los últimos años, muchas fuentes de financiamiento son altamente inestables.

¿Cuáles son las perspectivas para el financiamiento internacional para el desarrollo durante el próximo decenio? Bastante inciertas, sobre todo después de la crisis financiera del 2008-2009. Los Objetivos de Desarrollo del Milenio ayudaron a generar al menos un mayor compromiso político y a revertir las reducciones de la Ayuda Oficial para el Desarrollo, lo que se profundizó con los compromisos de varios países en Monterrey de aumentar la ayuda para el desarrollo y acercarse a la meta del 0.7% del PBI. Un impulso adicional se derivó de la inquietud colectiva internacional después del 11 de septiembre y de “la guerra contra el terrorismo”. Sin embargo, hemos visto cómo muchas de las promesas de financiamiento hechas a principios de este decenio se han dejado de lado por la crisis financiera de 20082009 y la necesidad de emplear recursos públicos de los países ricos para estimular sus economías. Al mismo tiempo, se redujo la inversión extranjera, cayeron las donaciones privadas y disminuyeron las remesas. Esto ha hecho que los bancos multilaterales y el Fondo Monetario Internacional recobren la importancia que tenían anteriormente y se conviertan — una vez más— en importantes fuentes de financiamiento para los países en desarrollo. No veo que esto vaya a cambiar en el futuro inmediato. ¿Por qué se plantea que es necesario explorar nuevas formas de clasificar a los países en desarrollo desde una perspectiva de financiamiento? El esquema actual de clasificación de países para recibir ayuda y financiamiento multilateral se basa en el criterio de ingreso promedio por habitante (ej. alto, medioalto, medio-bajo, bajo) que, combinado con categorías ad hoc (por ejemplo, esta-

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dos fallidos), definen el acceso que tienen los países en desarrollo a determinadas fuentes de financiamiento. Estos criterios no reflejan adecuadamente la capacidad de movilizar recursos externos y domésticos, ni las contribuciones de todo tipo que pueden hacer los países receptores al sistema de financiamiento para el desarrollo. Esto sugiere la necesidad de diseñar esquemas de clasificación alternativos que reflejen mejor la capacidad de movilización de recursos de los países en desarrollo para identificar los tipos de instrumentos financieros más apropiados para sus distintas necesidades. También sugiere la necesidad de profundizar los debates sobre la efectividad de la ayuda para el desarrollo, tomando en cuenta la complejidad de factores que intervienen y superando esquemas simplistas que tratan de vincular directamente el volumen de ayuda y financiamiento con el desempeño económico. ¿Cómo puede ser abordado el cambio en el financiamiento internacional para el desarrollo? La experiencia ha demostrado claramente que los mayores avances en la estructura del sistema internacional en general han ocurrido en tiempos de crisis. Pero para sacar partido de ese tipo de situaciones, se requiere preparación y una clara visión de hacia dónde queremos ir —y de cómo llegar allí. Debemos adoptar un enfoque de “radicalismo incremental” que combine audacia en la visión con pragmatismo estratégico en la ejecución.

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Francisco Sagasti es el autor principal del libro El Futuro del Financiamiento para el Desarrollo, y recientemente lo entrevistamos acerca de los temas que cubre esta publicación1. De acuerdo con Sagasti, las decisiones estratégicas que determinarán la evolución del sistema internacional de financiamiento para el desarrollo, durante el próximo decenio y medio, serán tomadas por una variedad de actores en un escenario internacional cada vez más complejo y atiborrado.

Sagasti, F; K. Bezanson y F. Prada. (2005), El Futuro del Financiamiento para el Desarrollo: Desafíos y Decisiones Estratégicas. Nueva York: Palgrave-McMillan. Esta entrevista se realizó en diciembre 2009.

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