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DERECHO

Mayo 2013

escalón debía ser conocida por la víctima; una persona que tropieza con una manguera, porque la existencia de ésta no suponía un riesgo extraordinario ni requería de una señalización especial o el caso de una puerta giratoria que atrapa la mano del usuario de un hotel, donde el mecanismo funcionó con normalidad y no existió un riesgo extraordinario. Existe responsabilidad del demandado, en cambio, cuando su negligencia es identificable. Así lo ha sido en los siguientes casos particulares: carecer de pasamanos en una escalera; caída en una discoteca sin personal de seguridad o en las escaleras de un gimnasio que no estaba en óptimas condiciones. También un resbalón en unos aseos, no estando limpio el suelo o una caída en la zona fregada de una cafetería que no había sido debidamente delimitada. O, finalmente, un batacazo durante un banquete de bodas con insuficiente protección de un desnivel considerable. CONCLUSIÓN Partiendo de la doctrina expuesta en los supuestos antecedentes, la Au-

diencia estima el recurso formulado por la perjudicada con argumentos similares a los ya empleados en una sentencia suya anterior. En este fallo previo, la Audiencia ya había dicho que corresponde al empresario el deber objetivo de mantener sus instalaciones en las debidas condiciones de seguridad, salubridad e higiene a fin de salvaguardar la integridad física de los usuarios. Y este deber ha sido infringido, a juicio de la Audiencia, en el caso ahora examinado. Entiende que la caída de la demandante no fue debida a su distracción sino al hecho de que el bordillo con el que tropieza, por su color gris, igual que el suelo, resulta poco apreciable para cualquier persona que circula por el centro comercial. La Audiencia Provincial recalca así que existe una obligación exigible a todo titular de un establecimiento comercial de adoptar las medidas de seguridad necesarias para salvaguardar la integridad física de los usuarios. En el supuesto enjuiciado, esta obligación no ha sido cumplida, ya que el bordillo que provoca la caída y lesiones de la demandante tenía un

color igual al del suelo y, por tanto, no era fácilmente visible. Al estimar el recurso, la sentencia declara una indemnización a favor de la demandante de 2.342,10 euros por los 63 días que tardó en curar y 2.606,76 euros por las secuelas. Legislación y jurisprudencia citadas • SSTS de 28 de abril,14 y 21 de noviembre de 1997, 10 de diciembre de 2004,2 y 31 de marzo de 2003 y 30 de marzo de 2006.

Iván González Barrios Abogado Fuente: RC. Responsabilidad Civil, Circulación y Seguro, de Wilmington Inese www.inese.es

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