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NUMERO

04 MAYO 2012

Artículos

Código QR en Bibliotecas y Alfabetización Informacional Móvil.

Fernando Gutiérrez.

Gabriel

Selección de Libros para niños y jóvenes: preparar el gusto sin recetas.

Marcela A. Valdés R.

Desarrollo Humano en Chile: Desafíos y rol del profesional de la información. Danilo Reyes.

Capacitación de personal en bibliotecas: la cultura del mejoramiento continuo y la calidad total.

Leslie Villanueva.

La alfabetización informacional en las bibliotecas universitarias de Chile. Visualización de los niveles de incorporación considerando la información publicada en sus sitios web. Alejandro Uribe Tirado.

Alfabetización en información, para alumnos del 4to año de enseñanza media, del Colegio Seminario Padre Alberto Hurtado de Chillán. Yasna Catalán


Comité Editorial

Cristián Maturana

Leonardo Urrutia

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Subdirector

Leslie Villanueva

César Biernay

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Comité Redacción

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Comité Editorial

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Comité Editorial

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Comité Editorial

Comité Redacción

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Comité Editorial

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Comité Ediorial España

Comité Editorial España

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Fernando Gabriel Gutiérrrez

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Cecilia Jaña

Raquel Gómez

Comité Editorial

Comité Editorial España


CODIGO QR EN BIBLIOTECAS Y ALFABETIZACION INFORMACIONAL MOVIL

Fernando Gabriel Gutiérrez Biblioteca central, Universidad Nacional de Luján faquilinogutierrez@gmail.com @fggutierrez Resumen Los usuarios se relacionan cada vez más con la información de forma virtual y a través de teléfonos móviles, en cualquier lugar y cualquier momento. En Latinoamérica, las personas están cambiando sus celulares por teléfonos con prestaciones multimedia y teléfonos inteligentes. Ante esto, las bibliotecas podrían asumir un nuevo rol desde el cual pueden brindar a sus usuarios servicios desde el móvil. Por ello, se plantea necesaria y urgentemente la formación en alfabetización informacional móvil. Como comienzo en esta línea se recomienda tener en cuenta el etiquetado móvil, más específicamente la generación de códigos bidimensionales, códigos QR, para aquellas bibliotecas que cuentan con WIFI y sus usuarios tengan dispositivos móviles con capacidad de utilizar estos lectores. Estos códigos son sencillos de generar y con un gran potencial de brindar información a los usuarios. . Palabras clave: Alfabetización informacional móvil, tecnologías móviles, servicios bibliotecarios, código QR, etiquetado móvil.

Abstract Users are increasingly linked to information virtually and through mobile phones, anywhere, anytime. In Latin America, people are changing their cell-phone with multimedia features and smart phones. Given this, the libraries could play a new role from which users can provide their services from the mobile. Thus, we propose necessary and urgent information literacy mobile. As a start in this line is recommended to consider the mobile labeling, specifically the generation of twodimensional codes, QR codes, for those libraries that have WIFI and your users have mobile devices capable of using these readers. These codes are simple to build and with a great potential to provide information to users.

Keyword: Information literacy mobile, mobile technologies, library services, QR code, mobile tagging.

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uestro usuario está cambiando constantemente. Por primera vez en la historia, interactúa amigable y confortablemente con dos realidades: una física y otra virtual. Somos gente real, en un mundo real y tangible, como pensamos que las bibliotecas son edificios tangibles, con libros y publicaciones físicas. Pero ahora los usuarios también son gente virtual, que interactúa con servicios, bibliotecas y materiales “virtualizados”. Se están transformando en usuarios virtuales móviles, ubicuos, distribuidos, que acceden a sus relaciones y servicios desde cualquier lugar y en cualquier momento, y la mayoría de las bibliotecas parecen muy lentas para ingresar a este mundo. No parecen tomar el peso que los usuarios ya están detrás de sus equipos móviles con mayor potencialidad para acceder a la información. Y aquí la oportunidad es inmensa para formar a los usuarios y disminuir la brecha del uso de la tecnología. En este texto nos atrevemos a pensar en la necesidad de una alfabetización informacional móvil y la pista es comenzar desde la biblioteca con la generación de códigos QR para enriquecer la información física con la virtual y así empezar a reducir la distancia entre los usuarios y la biblioteca en el móvil.

Usuarios en la metamorfosis permanente En la población argentina, argentinos se está generando un fuerte recambio de terminales de teléfonos móviles. La tendencia muestra el aumento de los teléfonos con acceso a Internet en especial a redes sociales y con funcionalidad multimedia. La utilización del móvil está llevando a otras utilidades potenciales más allá que el simple envío de SMS. Tengamos en cuenta que en el primer semestre de 2011, los teléfonos móviles básicos están en plena baja de utilización y ha aumentado la cantidad de teléfonos sociales y smathphones1. Los teléfonos básicos ya están dejando de producirse y no hace falta ir a una tienda de venta de teléfonos celulares para darse cuenta que casi no se venden este tipo modelos, orientados a las comunicaciones tanto de voz como de SMS, que apenas en algunos casos incluyen cámaras de baja resolución y/o capacidad precaria de reproducción de archivos de audio. Los feature phones son los dominantes en el mercado argentino, no muchos tienen acceso a Internet pero si tienen la capacidad de reproducir un MP3 (con controles dedicados para esta operación) o bien poseen cámaras de alta resolución y ajustes para mejorar las capturas. Los sociales son los destinados a la mensajería, formada por equipos con teclado QWERTY o pantalla táctil que, sin ser smartphones, permiten el uso de aplicaciones tales como mail, mensajería instantánea (Messenger) y redes sociales (Facebook, Twitter). En esto el acceso limitado a internet no impide que los usuarios puedan utilizarlo para fines informacionales. Finalmente, los smartphones son aquellos cuyo sistema operativo acepta aplicaciones nativas, proveyendo una plataforma e interfaz estandarizada para los desarrolladores de aplicaciones (Symbian, Blackberry OS, Windows Mobile o Phone, iPhone OS, Android, Bada), pudiendo realizar más tareas que cualquiera de las categorías anteriores. Además, los teléfonos inteligentes dominan el tráfico de datos de la web móvil2. 1

http://www.bnamericas.com/cgibin/getresearch?report=249331.pdf&documento=1329325&idioma=E&login= [Consulta: 14/03/2012] “Cuando se habla de Web Móvil se está haciendo referencia a una Web en la que el usuario puede acceder a la información desde cualquier lugar, independientemente del tipo de dispositivo que utilice para ello”. http://www.w3c.es/divulgacion/guiasbreves/webmovil 2

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Estos datos nos permiten inferir que los usuarios con tecnologías móviles más avanzadas van en aumento, y de acuerdo a los relevamientos estas estadísticas seguirán en alza este tiempo3. Por eso la necesidad de las bibliotecas de pensar estratégicamente que servicios les vamos a dar a los usuarios a través de estos dispositivos y que estrategias y acciones formativas diseñaremos para lograr una alfabetización informacional móvil.

A etiquetar con código QR las bibliotecas Según la Wikipedia, el código QR (Quick Response Barcode) “es un sistema para almacenar información en una matriz de puntos o un código de barras bidimensional creado por la compañía japonesa Denso-Wave en 1994”4. La sigla «QR» se derivó de la frase inglesa «Quick Response» pues el creador aspiraba a que el código permitiera que su contenido se leyera a alta velocidad. Se caracterizan por los tres cuadrados que se encuentran en las esquinas y que permiten detectar la posición del código al lector. Para leer los códigos QR se necesita un celular que tenga cámara, conexión a internet y un software que codifique los datos5. Y por su parte, en este caso la biblioteca debe acceder a un software para generar los códigos QR: QRStuff, ZXing, Código QR y Kaywa.

Figura 1. Proceso de lectura de código QR. (fuente: wikipedia)

Como estamos viendo, los teléfonos inteligentes o con prestaciones multimedias se están expandiendo entre los usuarios, la biblioteca debe preparar sus servicios y orientarlos a la cultura móvil. Una pista sencilla, previamente evaluar la utilización de dispositivos móviles en los usuarios de su comunidad, y si en gran medida ya están orientados a los teléfonos multimedia y/o Smartphones, aplicar el etiquetado móvil, precisamente los códigos QR, para adicionar informacional contextual con acceso web a los recursos de información de la biblioteca.

3

http://marketing.iprofesional.com/notas/114361-El-uso-de-dispositivos-mviles-crece-en-la-Argentina-yentusiasma-a-los-anunciantes y http://huntmads.com/informe-hunt-mobile-ads-q1-2011.html?lang=es [Consulta: 14/09/2011] 4

http://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%B3digo_QR [Consulta: 10/03/2012]

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Listado de software para leer código QR para distintos tipos de dispositivos móviles: http://www.mobile-barcodes.com/qr-code-software/ [Consulta: 11/03/2012]

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Se entiende como etiquetado móvil (mobile tagging)6 el proceso de suministro de datos de lectura para su visualización en dispositivos móviles, normalmente en un código de barras de dos dimensiones o código QR, utilizando una cámara como dispositivo lector. El contenido del código generalmente es una URL de información enviada y accesible a través de internet. En el ámbito anglosajón7 son las bibliotecas universitarias, ya que cuentan con conexión WIFI en sus instalaciones y sus usuarios jóvenes cuentan con teléfonos de estas características, quienes comenzaron con la implementación de los códigos QR para difundir diferentes actividades bibliotecarias. En el ámbito iberoamericano vemos la experiencia de algunas bibliotecas universitarias españolas y la chilena DuocUC, además de la Biblioteca de Santiago en el ámbito de las Bibliotecas Públicas. Ahora con solamente contar con un teléfono móvil o un notebook con cámara web, la biblioteca puede ofrecer un servicio de información donde el usuario pueda enriquecer la información a que accede en forma física a través de lo virtual, siempre y cuando el dispositivo cuente con el software necesario para realizarlo. Las ventajas de usar el etiquetado móvil, y precisamente el código QR, es que el acceso a la información es rápida y el mundo físico se mezcla con el mundo digital instantáneamente ofreciendo al usuario encontrar información digital adicional disponible sobre los recursos de la biblioteca a través de su dispositivo móvil.

ALFIN Móvil Considerando que “la información debe ser entendida como algo en continuo cambio”8. Andoni Calderón Rehecho explica que podemos entender que el ALFIN “debe abarcar todo lo que tenga que ver con la información en el sentido de nuestra definición: para seleccionar, para buscar, para gestionarla, para crear con ella y comunicarla”9 sea en el soporte que sea y a través del dispositivo que sea. Si pensamos en el dispositivo y en las habilidades informativas de las tecnologías móviles podemos definir la alfabetización informacional través de dispositivos móviles como aquel “conjunto de habilidades para desarrollar un funcionamiento eficiente en un mundo de datos móviles en red”10, y además “conjunto de habilidades para la participación exitosa en el encuentro de la información y su creación a través de dispositivos móviles”. Andrew Walsh11 describe una serie de características que pueden cambiar en la naturaleza de la búsqueda y recuperación de la información. Este autor se refiere a la alfabetización informacional “móvil”12 a diferencia de la alfabetización informacional que él llama “fija” o de escritorio: 6

http://en.wikipedia.org/wiki/Mobile_tagging [Consulta: 11/03/2012]

7

http://www.libsuccess.org/index.php?title=QR_Codes [Consulta: 11/03/2012]

8

Calderón Rehecho, Andoni. Informe APEI sobre Alfabetización Informacional. Informe APEI,5, 2010. Pag. 13. 9

Idem.

10

Murphy, Joseph. http://joemurphylibraryfuture.com/mobile-literacy-presentation-for-lilrc/ [Consulta: 14/03/2012] WALSH, Andrew. Godwin, Peter (2011). It’s just not the same : mobile information literacy. In: Mlibraries 3: Transforming libraries with mobile technology. Facet, London. Pág. 4. 11

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Idem.

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¿Dónde se produce?: en cualquier lugar y desde cualquier dispositivo móvil (Teléfono, dispositivo de juegos, libros electrónicos lector y otros soportes móviles). Tradicionalmente, la búsqueda de información, su evaluación y utilización puede esperar que suceda en contextos limitados. La búsqueda de información que pueda ocurrir en una biblioteca, de un espacio fijo de trabajo en una terminal de computadora. En cambio, la búsqueda móvil puede suceder en cualquier parte a través de una amplia gama de dispositivos con una variación enorme en la funcionalidad, puede ser a través de teléfono móvil, net o notebooks con conexión WIFI.

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¿Qué?: información normalmente rápida, a menudo en un contexto o ubicación específica. Mientras que con la búsqueda y uso de la información en un lugar fijo, tradicional, podemos buscar cualquier cosa, este no es el caso para el móvil. La búsqueda que se lleva a cabo en un dispositivo móvil es mucho más probable que sea una actividad adicional, y por lo tanto, la influencia de la actividad principal en el contexto en que el usuario se encuentra. La información que buscamos en forma “móvil” son pequeños fragmentos, por lo tanto, es probable que la evaluación de la misma sea muy limitada.

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¿Cómo?: a través de aplicaciones individuales de sitios especializados en lugar de la web. La búsqueda de información en línea desde una computadora de escritorio permite el acceso a una amplia gama de las herramientas establecidas y fuentes de información. Es normal comenzar a buscar información con un motor de búsqueda genérico, lo que puede llevar a más sitios especializados y herramientas de búsqueda. La búsqueda móvil, sin embargo, está fuertemente influenciado por las restricciones naturales del uso de un dispositivo con una pantalla pequeña, un pequeño teclado o virtual y que puede ser caracterizada por la estrechez de las fuentes utilizadas.

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¿En qué tiempo?: Rápido. Búsquedas más cortas. Poca reflexión y extracción de información. Favorecer trozos cortos de información para la "conveniencia" del dispositivo. La gente acude a sus dispositivos móviles para realizar búsquedas rápidas de la información. Ellos quieren saber algo, y ellos quieren saberlo ya!!!. Aunque muchos siguen eligiendo el ordenador para las búsquedas, el dispositivo móvil puede sacar de un apuro ante una necesidad puntual y veloz de información.

La alfabetización móvil tiene que tener en cuenta estas características para implementar un modelo de formación para el desarrollo de competencias informacionales de un usuario que puede acceder desde cualquier lugar y en cualquier momento, ante una necesidad puntual y rápida de información.

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Código QR Y ALFIN

Código QR de la biblioteca DuocUC de Chile

Código QR Biblioteca Pública de Santiago de Chile Figura 2.

Como nos referimos anteriormente las bibliotecas académicas norteamericanas y británicas especialmente han explotado esta aplicación de etiquetado móvil y especialmente el código QR. La gran cantidad de usuarios en estos países que cuentan con stmartphones los llevó a idear servicios para que los usuarios enriquezcan el acceso a la información a través de estos dispositivos. Es necesario señalar además que la mayoría de los usuarios no utiliza en toda su potencialidad las aplicaciones del móvil, siendo necesario educarlos y promocionar constantemente este servicio para que lo aprovechen en su totalidad. Muchos usuarios no saben, por ejemplo, que el lector de código QR se encuentra en la mayoría de los teléfonos de última generación o bien se puede descargar fácilmente para distintos tipos de teléfonos celulares. Por otra parte, para la biblioteca generar estas etiquetas es sencillo en términos tecnológicos y donde realmente está el trabajo es en idear la elección de dónde ubicarlas, el formato físico, impreso y digital o inserto en una web.

Por ello, se recomienda la creación de una campaña tanto en la web, por ejemplo videos tutoriales, explicando qué es y cómo se utiliza este nuevo servicio o a través de folletería impresa. La alfabetización en el uso del móvil debe ser una actividad constante y de mucha presencia en los entornos en los que se mueve el usuario. El sentido para el usuario de encontrarse con los códigos es enriquecer la experiencia de contextualización de la

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información, y desarrollar esta competencia es descubrir que lo realidad física se encuentra complementada con capas virtuales en cualquier lugar y momento13.

Figura 3. QR en la biblioteca universitaria de DuocUC, Chile.

La biblioteca universitaria chilena DuocUC14 utiliza el código QR como servicio de varias maneras. Difunden estos códigos a través de su cuenta de twitter, folletería, marcadores de libros, enlazan en los códigos QR el acceso a la web móvil de la misma y a audiolibros generado desde su catálogo.

Tay, Aaron. QR codes for libraries – some thougts . En Musing about librarians. http://musingsaboutlibrarianship.blogspot.com/2010/02/qr-codes-for-libraries-some-thoughts.html [Consulta: 14/09/2011] 13

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http://www.duoc.cl/biblioteca/noticia/codigo-qr-en-las-bibliotecas-duoc-uc [Consulta: 14/03/2012]

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Figura 4. QR en la Biblioteca de Santiago, Chile.

La biblioteca de Santiago utiliza el código QR para difundir su cartelera de actividades, generar espacios en redes sociales y permitir al usuario una interacción y difusión de sus contenidos de forma simple y rápida.

Algunas ideas finales

Para la alfabetización informacional y el desarrollo de competencias informacionales utilizando los códigos QR podemos listar algunas muy interesantes ideas desarrolladas por distintas y variadas bibliotecas15: 

    

Códigos en las estanterías de la biblioteca / o tapas de revista / diario/ de las áreas que apuntan a las publicaciones electrónicas en línea de materiales impresos o guías temáticas del área. Las etiquetas se distribuyen en lugares de la biblioteca con enlaces a explicaciones sonoras del lugar donde se encuentra y datos de la colección. En los registros del catálogo para ofrecer a los usuarios información básica sobre el tema específico Utilizar el código QR para entregar información sobre cómo ubicar un libro en la estantería. Código QR que se coloca en las guías de investigación que van a los sitios móviles sobre el tema para usar en su posterior consulta. Código QR para una lista de reproducción de videos tutoriales sobre cómo utilizar los distintos recursos de información en YouTube. Un ejemplo se da en los videos utilizados por la Universidad de Bradford en Gran Bretaña. Colocar el Código QR con link hacia las novedades en las estanterías de la biblioteca

 15

Ashford, Robin. "QR codes and academic libraries: Reaching mobile users." College & Research Libraries News, November 2010. http://crln.acrl.org/content/71/10/526.full

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Conclusiones finales

La implementación del etiquetado móvil a través de los códigos QR se encuentra en una fase inicial de desarrollo y experimentación en los servicios de la biblioteca. Los usuarios no utilizan en forma habitual los códigos QR, ya que es un nuevo servicio y no tradicional que pueden brindar las unidades de información. Aquí se encuentra la oportunidad de desarrollar planes de alfabetización informacional móvil para ir formando a los usuarios en el uso informativo de estos dispositivos. Para ello es necesario una buena conectividad WIFI y que los usuarios cuenten con equipos que puedan acceder a Internet. Ambas cuestiones irán mejorando con el correr del tiempo, por lo que se abrirán nuevas oportunidades y potencialidades para las bibliotecas en este estado de movilidad. Los bibliotecarios debemos pensar de forma creativa sobre el desarrollo de servicios para los usuarios de dispositivos móviles y tener en cuenta sus necesidades y preferencias16. Mantenernos al día aprendiendo y alfabetizándonos junto a los usuarios con móviles y teléfonos inteligentes. En fin, los dispositivos móviles nos ofrecen una oportunidad de conectarnos con nuestros usuarios para contribuir al desarrollo de sus habilidades informativas, en todo momento y en cualquier lugar y es nuestro deber aprovechar esta instancia. No nos podemos quedar esperando que las cosas pasen, sino al contrario, debemos adelantarnos a las necesidades de los usuarios en nuestra realidad latinoamericana, la que día a día nos sorprende con una cada vez más alta penetración de teléfonos celulares. La pista es atrevernos y animarnos a ser innovadores ideando nuevos y distintos servicios además de los tradicionales sin importar ya el soporte, el formato o el espacio en que se desarrolle.

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ACRL Research Planning and Review Committee (2010). 2010 top ten trends in academic libraries: A review of the current literature. June 71 p. 287.

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Referencias Bibliográficas

1. ACRL Research Planning and Review Committee (2010). 2010 top ten trends in academic libraries: A review of the current literature. June 71:286-292. <http://crln.acrl.org/content/71/6/286.full.pdf+html>

2. ARROYO VÁZQUEZ, Natalia (2011). Informe APEI sobre movilidad. APEI, Asociación Profesional de Especialistas en Información (APEI), Madrid.

3. ASHFORD, Robin M (2011). Mobile Information Literacy & Mobile Trends. En: Librarian by desing. Consulta: 13/11/2011

4. --. (2010) QR codes and academic libraries: Reaching mobile users. November, 2010. College & Research Libraries News. vol. 71 no. 10 p. 526-530 <http://crln.acrl.org/content/71/10/526.full> 5. CALDERÓN REHECHO, Andoni (2010). Informe APEI sobre alfabetización informacional. Asociación Profesional de Especialistas en Información (APEI), Madrid.

6. EDUCASE Learning Initiative (2009). 7 Things You Should Know About QR Codes. <http://www.educause.edu/ELI/7ThingsYouShouldKnowAboutQRCod/163728>

7. Library

Succes

Wiki.

M-LIBRARIES.

Consulta:

14/09/2011.

<http://www.libsuccess.org/index.php?title=M-Libraries>

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8. Z. Smith Reynolds Library Forest University. QR Codes in Libraries. Research Guides.

Consulta:

14/09/2011.

<http://guides.zsr.wfu.edu/content.php?pid=198222&search_terms=QR+Codes +in+Libraries>

9. TAY, Aaron. QR codes for libraries – some thougts. En Musing about librarians. Consulta: 14/03/2012 <http://musingsaboutlibrarianship.blogspot.com/2010/02/qr-codes-forlibraries-some-thoughts.html>

10. WALSH, Andrew. Godwin, Peter (2011). It’s just not the same : mobile information literacy. In: Mlibraries 3: Transforming libraries with mobile technology. Facet, London (In Press). <http://eprints.hud.ac.uk/11034/> 11. WALSH, Andrew (2011). Mobile Information Literacy: Mobilising existing models?

En:

Handheld

Librarian

4,

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Feb.,

Online.

<http://eprints.hud.ac.uk/9470/>

12. (2010). QR Codes – using mobile phones to deliver library instruction and help at the point of need. Journal of information literacy, 4(1), pp 55-64. http://ojs.lboro.ac.uk/ojs/index.php/JIL/article/view/PRA-V4-I1-2010-4

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SELECCIÓN DE LIBROS PARA NIÑOS Y JOVENES: PREPARAR EL GUSTO SIN RECETAS Marcela Valdés Rodríguez Directora de la Biblioteca de Santiago mvaldes@bibliotecadesantiago.cl

Resumen Se aborda la temática de la selección de literatura infantil y juvenil desde un aspecto teórico práctico analizando al mismo tiempo las implicancias ético-sociales del significado de esta selección. Se aborda la literatura infanto-juvenil desde su visión integradora relevando la importancia que esta representa para el logro de una sociedad lectora. Se comentan los aspectos positivos y negativos que conlleva la selección y se plantean algunas consideraciones básicas para una selección objetiva dentro de las posibilidades que representa la objetividad. Finaliza el artículo con una visión retrospectiva e histórica de los comités de selección de literatura infantil y juvenil que se han creado en Chile y los hechos que han permitido su fortalecimiento y actual desarrollo. Palabras Claves: Libros – Pauta de Selección, Literatura Infantil, Literatura Juvenil, Comité de Selección de libros - Chile

Abstract: It addresses the issue of selection of children's literature from a theoretical and practical aspect while analyzing the ethical and social implications of the meaning of this selection. Addresses the literature for children from relieving integrative view the importance of this is to achieve a reading society. We discuss the positive and negative selection involves some considerations basic to an objective selection within the possibilities for improving the objectivity. Finish the article with a retrospective and historical selection committees children's literature that have been created in Chile and the facts that justify the current strengthening and development. Keywords: Books - Selection Guideline, Children's Literature, Juvenile Literature, Book Selection Committee - Chile

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“Si deseamos vivir, no momento a momento, sino siendo realmente conscientes de nuestra existencia, nuestra necesidad más urgente y difícil es la de encontrar un significado a nuestra vidas.”1 Así comienza Bruno Bettelheim, su libro Psicoanálisis de los Cuentos de Hadas. iempre he pensado que esta frase va más allá de la literatura, es una afirmación que podemos acondicionar a cualquier situación de la vida, sin embargo en este caso la trabajaré en torno a la literatura destinada a nuestros niños, niñas y jóvenes. Tal vez los chicos no saben lo que queremos decir cuando se habla de encontrar un significado a nuestras vidas, porque somos los adultos quienes intentamos buscar significados a todo aquello que se nos cruza, incluso a los libros. Buscamos valores a través de un buen texto, buscamos símbolos en ilustraciones y nos sentimos muchas veces destinados a decidir qué leen o no leen los pequeños. No deseo cuestionar el hecho de evaluar, de seleccionar, he defendido fehacientemente que dentro de un mundo editorial tan amplio, como el que tenemos hoy, es una tarea necesaria y muchas veces obligatoria. Por otro lado el gusto se educa, se crea y se inculca. Nacemos con una cierta sensibilidad, tal vez para la música, tal vez por la literatura, sin embargo esa sensibilidad se potencia, va creciendo o decreciendo con el entorno, con el tiempo, con los estímulos. Entonces, concordaremos en que la tarea de seleccionar nos corresponde de una u otra manera a todos, padres, educadores, bibliotecarios y especialistas en diferentes áreas y porque no decirlo, también a los niños, niñas y jóvenes, ellos finalmente nos evaluarán y nos ayudarán a descubrir nuestros aciertos y desaciertos. Si bien muchas instituciones han aportado en la tarea de decir cómo seleccionar un buen libro para niños y jóvenes, generando pautas, metodología y características de estos libros, es importante dejar en claro que en esta área es muy difícil entregar recetas y que la respuesta puede resultar incomoda, ya que siempre quedará una parte del público insatisfecha. Habrá otra parte que se sentirá usurpando una tarea que deberían hacer los niños y que creo en cierta forma a lo largo de la infancia lo hacen, pese a que muchas veces los niños quedan marginados del proceso de crear un libro para niños y que éste llegue a librerías, bibliotecas, escuelas u hogares. Por ello, para justificar el proceso de selección, quienes trabajamos en esto caemos en generar pautas objetivas y evitar la subjetividad, pero esto es imposible, ya que la tarea de seleccionar siempre será subjetiva, elegimos el restaurante en que queremos comer, la película que queremos ver, el libro que queremos leer y en esa selección impera el yo, nuestras experiencias como lectores, el enriquecimiento que hemos tenido a lo largo de nuestra vida. Acá es importante destacar la posición del yo, la subjetividad, que es bueno o qué no es para cada quien. Creo que es imposible desvincularnos de nosotros y aplicar pura objetividad a la tarea de la selección, si bien podemos conocer pautas, requerimientos de un libro, conocer teorías como la de Jean Piaget sobre los niños y sus etapas evolutivas, siempre existirá nuestra posición ante la vida, conocimiento, experiencias, valores y gustos. No obstante lo anterior soy una convencida de que tenemos que aplicar criterios mínimos y objetivos, que nos ayuden a defender nuestra posición, a relevar un libro sobre otro. Lo anterior no es una contradicción o pretender colocar a lector en una duda ante qué hacer, creo que el equilibrio viene bien, y más allá a que impere una posición sobre otra, debe existir un mínimo de requerimientos, sin olvidar nuestros gustos y sobretodo la sensación que nos puede ocasionar un libro. 1

Bettelheim, Bruno. Psicoanálisis de los Cuentos de Hadas. España: Editorial Crítica

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Aunque suene obvio el pintor se forma pintando, el escritor escribiendo y el que selecciona libros debe hacerlo leyendo. Creo que esta frase de Verónica Uribe y Marianne Delon, define lo anterior: “…A medida que se acumula experiencia en la selección, se aprende que esta misma experiencia es la mejor herramienta y la mejor referencia. Se aprende también a establecer procedimientos para enriquecer individualmente y colectivamente esa experiencia y aprovecharla para una selección cada vez más adecuada.”2 Tal vez es esa la primera premisa para emprender la tarea de seleccionar libros para niños y jóvenes, de alguna forma perderse en el universo de la producción, aprender a nadar entre muchos libros, buenos y malos, conocer y llegar a reconocer editoriales, autores e ilustradores y bajo ese reconocimiento saber saborear aquellos que nos provocarán placer. Y hablo en este sentido del placer sensorial, del placer físico que nos pueden ocasionar ciertos buenos libros, ciertas lecturas que se transforme en un gusto, un placer, un deseo, que nos provoque amor, ternura, odio, miedo, conocimiento, magia, nostalgia, alegría, ilusiones, terror, información, imaginación, pasión, tristezas, recuerdos, silencio, sueños, porque todo eso es la vida y la buenas lectura son una forma de vida. Luego de navegar entre tantos libros debemos ser capaces de descubrir cuáles son los libros imprescindibles y prescindibles. En eso sentido saber cuáles libros cuentan una historia que encante los sentidos y cuáles podrían no existir y nuestra vida seguiría tal cual o lo que es peor podrían ser los causantes de crear no lectores. Aquí cabe entonces la pregunta: Cómo seleccionar, cómo llegar a descubrir cuáles tienen encantos y cuáles no. Insistí al principio en no dar recetas, voy a llamar humildemente “a considerar” a los criterios mínimos que creo debe tener quien seleccione buenos libros para niños. Partamos de la base: La literatura para niños es tan importante como la literatura para adultos. Durante mucho años la literatura infanto-juvenil fue el “pariente pobre” de la literatura, muchos lo consideraban un género menor. Hoy ésta para muchos autores y, lo comparto, es un género más de la literatura, no como subgénero, sino como un tipo de narración literaria. Tal vez esto ha sido ocasionado por el boom de los años setenta, por el crecimiento editorial y especialmente por el nacimiento de autores e ilustradores que le han dado vida a este tipo de literatura. En algunos casos empiezo a dudar si existen libros para niños y libros para adultos, especialmente cuando me encuentro con algunos libros – álbum y me pregunto a quién le gustara más a los chicos o a los más grandes. Quienes me conocen me regalan libros álbum y estoy segura que no es por mi afición a la literatura infantil, es por la belleza que representan. Por mi parte cuando regalo un libro que se dice “infantil” más allá de pensar en el destinatario busco encantar con el regalo, busco una provocación a los sentidos, tal vez eso es la buena literatura una provocación a los sentidos y claramente lo logrará un buen libro para niños o para adultos. Pensemos entonces que la literatura es literatura por si sola y si bien puede estar destinada a un público por determinadas características o por quién lo escribió quiso llegar a un tipo de público, no deja de ser buena o mala literatura. Acá sigo con el segundo considerando: Lo mínimo que podemos exigir a un buen libro es que esté bien escrito. Son muchos los libros que cuentan historias insulsas, pobre en desarrollo de personajes, que no despiertan emociones, cuyo lenguaje no es 2

Uribe, Verónica; Delon, Marianne (1983). La selección de libros para niños: la experiencia del Banco del libro. En Parapara, Nº 8, Diciembre.

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enriquecedor, con exceso de lugares comunes o frases pobres, lo anterior se traduce en falta de calidad literaria y en que sean inconsistentes. Los personajes, la línea constructiva del relato y el lenguaje, tanto textual como icónico, son los elementos más importantes para evaluar si un libro cuenta con calidad literaria, incluyendo los libros principalmente ilustrados, finalmente la imagen es un tipo de lenguaje y podemos hacer una lectura icónica. Quiero detenerme en los tres elementos que construyen la calidad literaria. Primero están los personajes, tal vez uno de los elementos más importantes en la construcción de un relato, ya que a través de ellos se construirá la historia, los personaje deben estar bien armados, aportar al texto, evolucionar en el desarrollo del texto literario, ser auténticos, originales y sobre todo creíbles, incluso si pertenecieran a mundos fantásticos, el lector debe creer en ello y en su existencia, aunque sepa que pertenecen a la fantasía. Deben comunicarse con el lector, hacerlo participe del relato, involucrarlo y lograr que el lector se identifique con ellos. Por otra parte está lo que he llamado línea constructiva del relato y que tiene relación con el desarrollo del texto y cómo se construyen los hechos. Estos deberán ser claros y precisos sin caer en la obviedad, sin tratar al niños como un ser incapaz de analizar. El escritor deberá construir mundos tangibles y creíbles, cuyas primeras páginas tengan la fuerza necesaria para entusiasmar al lector, sin olvidar que el resto de la trama deberá mantener el entusiasmo. El relato deberá tener un texto universal, que conmueva. Y ¿qué pasa con los libros ilustrados? Todo lo anterior aplica, pero indudablemente la forma de comunicación es distinta y bajo ese parámetro es importante que exista armonía entre texto e imágenes, que esas ilustraciones ofrezcan alternativas, tengan fuerza expresiva y que sepamos del buen dominio de la técnica del ilustrador, sin imágenes estereotipadas, sino que contribuyan a recrear la imaginación del lector. Finalmente recordemos que una imagen en blanco y negro, puede ser tan hermosa como una imagen a todo color. El último y no menos importante elemento de la calidad literaria es el lenguaje. Muchos escritores caen en el error de tratar a los niños como si fueran tontos y no fuesen capaces de apreciar la belleza del lenguaje, abusando de frases hechas o lugares comunes. El lenguaje es amplio y puede ser bello y el vocabulario rico, creando imágenes literarias. No olvidemos que el lenguaje es la forma en que los personajes hablan, se relacionan con su lector, lo invitan a entrar a mundos imaginarios o a reconocer problemas o dificultades que le son propias. El tercer punto tiene que ver con el prejuicio. Los adultos solemos ser prejuiciosos y creemos que hay temas que no son apropiados para los niños. Mucho se ha escrito sobre los temas tabúes en los libros para niños: la muerte, el suicidio, la homosexualidad, la separación de los padres, el sexo, la guerra y tantos otros que se supone no deben estar destinados a un público infantil y/o juvenil. Teresa Colomer, investigadora española, en su libro Introducción a la literatura infantil y juvenil, dice: “Una de las funciones de la LIJ es la de ofrecer acceso al imaginario humano configurado por la literatura”. Señala que las obras tradicionales, se reelaboran, se reinterpretan, a la luz de las preocupaciones morales, sociales e históricas de cada época y que uno puede dar cuenta de cómo es una sociedad leyendo aquello que se edita para niños.3 En ese sentido podríamos decir que la literatura para niños y jóvenes no es inocente y no debe ser inocente y no porque seamos transgresores por naturaleza (y a mucha 3

Colomer, Teresa. Introducción a la literatura infantil y juvenil. Madrid, Editorial Síntesis.

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honra en mi caso), sino porque los niños, las niñas, los jóvenes se mueven en el mismo mundo que habitan los adultos y son dueños de las mismas temáticas. Este elemento es tal vez uno de los más importantes a la hora de pensar en selección y censura. Dado que muchas veces quienes seleccionan creen ser dueños de la verdad absoluta y abusan del poder de decidir qué leen o no leen los niños, acá es cuando seleccionar es un hecho peligroso. En las dictaduras hay ejemplos claros, como el caso de Elsa Bornemman en Argentina cuando fue censurado su libro “Un elefante ocupa mucho espacio” o Ariel Dorfman en Chile con su cuento “La rebelión de los conejos mágicos”. Ejemplos claros que conocemos de cerca y que indudablemente hay muchos más y hacer una lista sería extensa. Pero los prejuiciosos crecen y se extienden al lenguaje, así un libro destinado a los niños, debería ser para algunos un manual de buenos modales y costumbres y olvidarnos del lenguaje coloquial, la “malas palabras”, el lenguaje soez. En un reportaje a Gustavo Roldán hace algunos años, cuando le preguntaban sobre los temas tabúes, respondía: “El sexo, la muerte, las malas palabras, los grandes temas que les interesan a los chicos ...la política. Vivimos en un mundo de políticos perversos que aparecen todos los días en los diarios y de eso nadie habla con los chicos... La censura se ejercita de maneras muy perversas, porque está oculta. Un libro que queda en el cajón de un escritorio y no puede ser ni visto ni leído por ningún niño, no existe. A lo mejor las autoridades de la escuela lo compraron por error y encontraron en él una palabra que no les gustó y lo esconden. Y esa censura es mucho más grave que la censura pública, porque una prohibición abierta permite una reacción y aquí no se prohíbe nada sino que se esconde. Y frente lo oculto no hay defensa posible.4 Ahora bien, quién determina que dar a leer a los niños y niñas. Hay que tener cuidado porque finalmente en muchos casos somos nosotros los mediadores, que consiente y a veces, aunque sea excusa, inconscientemente determinamos que libros son apropiados. Es acá donde apelo a tratar de no ser prejuicioso con el joven lector, es valorable cuidar a la infancia, pero no seremos mejores padres, educadores o bibliotecarios, en síntesis, mejores mediadores, si determinamos que el cuidado está dado por colocar trabas en la lectura de tales o cuales libros, solo porque sus temáticas nos resultan complejas a nosotros como adultos. Hay una frase de Sandra Comino que sintetiza todo lo expuesto: “Los chicos no viven en un frasquito. Viven en el mundo”. Ahora bien si nos topamos con estos censores dejémoslo ser felices: prohibir será la mejor forma de que la gente lea, no hay estímulo más grande para que alguien haga algo que decirle que no lo haga. Tengamos presente que cada niño es un ser individual con intereses y necesidades específicas. Toda buena literatura será siempre buena en el más amplio sentido de la palabra para algún lector. Cada vez creo menos en que un libro es para un niño, como si todos los niños fueran uno. Ya casi no creo en que un libro sea para una edad determinada. Hay niños morenos y rubios, tranquilos e inquietos, dóciles y difíciles, con muchas ambiciones y con no tantas, con expectativas de vida diferente, con padres distintos, con experiencias disímiles, con hermanos y sin hermanos, con abuelos y sin ellos, que viven en el campo o en la ciudad, que quieren a los animales o

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Calisti , Natalia (2002). “Demasiadas cosas prohibidas” en la literatura infantil. Entrevista con Gustavo Roldán. En: Revista Imaginaria, N° 82, 31 de julio.

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que los temen... ¿Cómo podemos nosotros, adultos, con experiencias múltiples, determinar exactamente qué y para quién? Hay muchos cómos. Tal vez el primero, el básico es tener la mayor variedad de libros de calidad de muchas formas, colores, tipos, contenidos. Libros ilustrados, animados, troquelados, con imágenes, con textura, con sonido, con olores; libros juegos, historietas, adivinanzas, libros para aprender a contar, abecedarios ilustrados, cuentos fantásticos y maravillosos, fábulas, entre otros. Entre esa gran variedad, un niño, un joven, tendrá la posibilidad de encontrar alguno que sea el SUYO y tal vez muchos SUYOS. Y acá salta por si solo el último “a considerar”: El universo de libros es muy rico y variado, es tan variado ese objeto, pudiendo ser grande o pequeño, simple o complejo, de ogros, brujas, príncipes y princesas, cerditas y cebras, hadas, gnomos, garzas, elefantes, gatos, enanos y gigantes, como también de amor, aventura, ciencia, fantasía, juegos, ficción, troquelados, con música, olores y sabores. Y es más variada la multiplicidad de formas de lectura, porque hoy no podemos olvidar que vivimos en un mundo de tecnologías y que existen diferentes formatos de lecturas, no podemos negar la existencia de libros electrónicos y la multiplicidad de formatos y formas para llegar a la lectura. Por ello es tarea de los mediadores crear espacios para la lectura y para el encuentro con ella, tenemos la tarea de descubrir el placer de leer, de producir el encuentro mágico. Es en ese momento de encuentro de donde puede surgir el lector que tantas veces nos hemos planteado. El que disfruta, el que goza, el que llegará a ser adulto lector porque tuvo el privilegio de encontrar el encanto de la lectura. Seamos pues, generosos, entreguemos lo mejor que tenemos, nuestro profundo cariño, amor, solidaridad para ayudar a formar a través de estos encuentros a un pequeño que pronto, muy pronto, será adulto y que queremos se convierta en un hombre creativo, crítico, participativo, capaz de tomar sus propias decisiones y que cada vez sea más hombre en el más complejo y profundo sentido de lo que esta palabra significa. Y esa generosidad debe también estar presente a la hora de pensar en qué no elegir y esto no tiene que ver con los temas tabúes. Me he basado en algunos principios básicos establecidos por el Banco del Libro de Venezuela.5 Libros que propongan la violencia como sistema de vida y acá no apunto a temas como la guerra, que creo que deben ser parte de los libros que los niños pueden elegir, se refiere a no seleccionar materiales que promuevan la violencia como un sistema de vida y que la validen como principio. Libros que busquen adoctrinar en lugar de convencer con un tono objetivo. Porque queremos niños libres y diferentes, no seres humanos adoctrinados y controlados socialmente. Libros que fomenten la discriminación en todos sus sentidos: hacia grupos sociales, étnicos y/o religiosos. No es necesaria explicación alguna, solo basta conocer los derechos del hombre o los derechos de los niños para estar de acuerdo con este principio. Pero hay que tener cuidado muchas veces nos podemos encontrar con textos que de alguna forma predisponen un rechazo y hay que saber leer entre líneas.

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El Banco del Libro es una Asociación Civil venezolana privada, sin fines de lucro, que investiga, experimenta, innova y divulga acciones dirigidas a niños y jóvenes para su formación como lectores. http://www.bancodellibro.org.ve

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Libros que no dejen abierta alguna salida, un espacio para la esperanza por minúsculo que sea. No necesariamente serán libros con final feliz y donde como en los cuentos clásicos, todos comen perdices, pero si es importante que el niño tenga alternativas, crezca sabiendo que los conflictos pueden tener soluciones, se puede vislumbrar una esperanza en el fin de esos conflictos. Quiero terminar contando una experiencia que me parece interesante de trabajo de selección de libros para niños y jóvenes en Chile y que da cuenta de lo que se puede hacer con pocos recursos y muchas ganas. En el año 1993 se creo el Comité de Selección de Libros para Niños y Jóvenes, perteneciente a la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos de Chile. Ese año, por primera vez, el Estado entregó dinero para la compra de libros para las bibliotecas públicas en convenio con la DIBAM. Nos encontramos en ese momento con una ardua tarea, el seleccionar una colección básica para nuestras bibliotecas, una colección donde muchas áreas del conocimiento la formarían. Seleccionar y adquirir libros de cocina, de literatura chilena, latinoamericana y universal, de manualidades, en fin una serie de materias que nos parecían de interés para una biblioteca, considerando las diferencias geográficas y climáticas de mi país, que lo convierten en un país tan heterogéneo. Y también debíamos seleccionar libros para niños y jóvenes, buscando lo mejor del mercado editorial. Logramos juntar un equipo multidisciplinario: educadores, bibliotecarios, psicólogos, sociólogos, diseñadores, algunos padres y madres, otros no, que no recibían ninguna remuneración por ese trabajo. Si bien es cierto funcionando al alero de una gran institución, sin posibilidades de remunerar y por otro lado pidiendo el tiempo de los integrantes, ya que todos o prácticamente todos trabajaban, en lugares diferentes a la DIBAM. Lo que sabíamos no era mucho, contábamos con la gran experiencia del Comité de Selección del Banco del Libro de Venezuela, donde habíamos trabajado dos de las integrantes y especialmente con el interés, la curiosidad y las ganas de saber de quienes lo conformamos. Ese Comité funciono durante diez años, por él pasaron personas, que dejaron una gran calidez humana y un gran compromiso. También pasaron libros y muchos, algunos maravillosos, altamente recomendados, otros con los que lloraríamos, pero no por lo bien escrito, ilustrado o editado. Muchos libros para muchas edades, algunos para todos. Más que las anécdotas o los ejemplos a seguir sobre que libros deberían estar o no estar en una lista de títulos a recomendar, o los criterios que seguimos para realizar esta evaluación, es importante hablar de los productos obtenidos. Tal vez surge un producto inmediato, que es la publicación, Librografía: Lecturas para Niños y Jóvenes, una revista que nació como un tríptico y que logró a lo largo del tiempo un formato distinto. Se publicaron once números de distribución gratuita y que partió en el 1997 con un tiraje de 1.500 ejemplares y su último número con un tiraje de 15.000 ejemplares, dada la gran demanda y a su vez la confianza y el apoyo que se obtuvo de los auspiciadores, las editoriales, que no sólo nos prestaban tres ejemplares de sus libros para ser evaluados, sino que a su vez nos colaboraron monetariamente para publicar la Librografía, sin ningún compromiso a cambio, sin preguntar o mirar si sus libros eran parte del número a editar. Para ellos era una sorpresa, cada vez que aparecía un nuevo número y descubrían que alguno de sus libros estaba y también era una sorpresa o una preocupación si no había ninguno o alguno en particular que esperaba ver. La demanda se produjo por bibliotecas, escuelas y colegios, instituciones, como el Servicio Nacional de Menores de Chile o la Junta Nacional de Jardines Infantiles y especialmente por personas interesadas en recibir la publicación, para obtener una guía de lo que debían adquirir para sus chicos. No buscábamos entregar recetas, pretendíamos guiar, orientar, apoyar.

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Otro gran logro fue contar con salas o rincones infantiles en nuestras bibliotecas públicas, que hoy poseen materiales de excelencia. Brindarle la posibilidad a cientos y miles de niños de tener en sus manos un buen libro, muchas veces libros que sus padres no podían adquirir, porque sus prioridades eran otras, no por falta de interés, sino que a veces es más necesario comer que leer, aunque para nosotros la lectura sea como la comida, una necesidad vital. Esa necesidad logramos saciarla en las bibliotecas, donde encontramos un espacio único, especial con libros que cualquiera de nosotros quisiera tener en su hogar, donde les permitimos a quienes serán los grandes lectores del mañana mirar el mundo, imaginar y entender que la lectura es un placer, no una obligación, es una manera de encontrar un “significado a nuestras vidas”. Ese Comité dejo de existir, pero basado en esa experiencia se crearon otras instancias que funcionan hoy en Chile. El Comité de Selección de Antofagasta, al norte del país, El Comité de Selección del Centro Lector de Lo Barnechea, una biblioteca pública ubicada en la capital y el Comité de Selección de Libros para Niños y Jóvenes de la Biblioteca de Santiago. Este último tiene la misma forma de operar que el Comité de los años noventa. Trabaja en conjunto con las editoriales quienes facilitan tres ejemplares de cada título para la lectura de tres personas distintas. A través de un formulario electrónico, basado en la experiencia de Fundalectura, Colombia, cada miembro del grupo evalúa sus títulos y en una reunión mensual se exponen y seleccionan estos libros. Para el año 2012 el Comité editará una publicación electrónica: www.aleer.cl. Recordemos que la lectura está presente en el saber que quieren nuestros chicos con sólo verlos a los ojos, en el renacer de una flor en primavera o en la primera lluvia del invierno, porque la lectura va más allá del sentarnos en una biblioteca a leer un libro, la lectura debe ser un momento mágico y ese momento mágico lo provocaremos cuando hagamos coincidir un lector con su propio libro, con su propia lectura. Para ello nos resta prepararnos, buscar, descubrir, leer… Comparto este escrito de Gabriel García Márquez, (1977) que resume de alguna forma todo lo anterior “Sólo después de varios años comprendí que mi error consistía creer que a los niños le gustan los cuentos para niños. No les gusta nada, como no le gustan las papillas de avenas, ni les gusta Blancanieves como mujer. Lo que a los niños les gusta comer es paté de hígado de ganso con un buen vino de Burdeos de la cosecha del 62, les gustan las canciones de Stevie Wonder, les gusta Raquel Welsh y les gusta leer a James Joyce. Sólo entonces me di cuenta que todos mis libros son para niños, pero que los adultos no les permiten leerlos, porque en ellos se dice algo que los adultos no quieren que los niños sepan, y es como se hacen los niños”

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Referencias Bibliográficas 1. Bettelheim, Bruno. Psicoanálisis de los Cuentos de Hadas. España: Editorial Crítica 2. Uribe, Verónica; Delon, Marianne (1983). La selección de libros para niños: la experiencia del Banco del libro. En Parapara, Nº 8, Diciembre. 3. Colomer, Teresa. Introducción a la literatura infantil y juvenil. Madrid, Editorial Síntesis. 4. Calisti, Natalia (2002). “Demasiadas cosas prohibidas” en la literatura infantil. Entrevista con Gustavo Roldán. En: Revista Imaginaria, N° 82, 31 de julio.

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DESARROLLO HUMANO EN CHILE: DESAFIOS Y ROL DEL PROFESIONAL DE LA INFORMACION Danilo Andrés Reyes Lillo Egresado de bibliotecología (en proceso de titulación) Alumno Ayudante en Línea de Epistemología Universidad de Playa Ancha daniloreyeslillo@gmail.com

Resumen El artículo aborda el concepto de Desarrollo Humano y su consideración en el plano nacional, específicamente en aspectos cualitativos que influyen el bienestar de una sociedad en el contexto actual. Se revisan los desafíos pendientes que tiene Chile en relación al Desarrollo Humano tratando aspectos como la identidad nacional, los miedos y la globalización. Bajo este marco, se reflexiona sobre el rol del profesional de la información y las bibliotecas como encargados de contribuir al bienestar de sus comunidades desde un punto de vista social, cultural y político para considerarlos agentes de cambio social en el desafío de dar un salto cualitativo al desarrollo de la nación. Palabras Claves: Desarrollo Humano, Identidad Nacional, Profesional de la Información

Abstract: The article discusses the concept of Human Development and its consideration at a national level, specifically on qualitative aspects that influence the welfare of a society in its current context. We review the pending challenges that Chile has in relation to Human Development, treating aspects as national identity, fears and globalization. Under this framework, we examine the role of information professionals and libraries as responsible for contributing to the welfare of their communities from a social, cultural and political point of view, in order to be considered agents of social change in the challenge of making a qualitative leap development of the nation. Keywords: Human Development, National Identity, Information Professional

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Introducción

osterior a la Segunda Guerra Mundial, creció el interés por enfocar los modelos de crecimiento en un nivel netamente económico y cuantificable para lograr el deseado desarrollo por parte de las naciones, siendo marginadas las necesidades y metas de las personas. Sin embargo, a partir de la década de 1970 comienza a surgir la idea de la inserción de las necesidades del hombre en las estrategias de desarrollo, dado que había países que experimentaban crecimiento cuantificable pero mostraban un estancamiento en la calidad de vida de la ciudadanía. Por lo tanto, no sólo se comenzaron a considerar temas cuantitativos de crecimiento sino también aspectos cualitativos que hablaban sobre la condición humana de un país. Bajo ese contexto, el PNUD explica que el Desarrollo Humano “se concibe no sólo como el ingreso y el crecimiento económico, sino que engloba también el florecimiento pleno y cabal de la capacidad humana y destaca la importancia de poner a la gente (sus necesidades, aspiraciones y opciones) en el centro de las actividades de desarrollo.” 1 Por lo tanto, el Desarrollo Humano centra su preocupación en las personas y la cohesión social entre ellas, sustentada por la cultura, los valores, la identidad y las creencias compartidas para mejorar la calidad de vida bajo un ambiente idóneo, donde las personas puedan llevar una vida plena bajo un desarrollo sustentable. En el plano nacional, la consideración de una mirada diferente hacia el desarrollo hace abrir una nueva perspectiva fuera de lo netamente objetivable: la subjetividad de las personas como experiencia en relación a su condición de vida. En base a ese cambio de mirada hacia las experiencias personales y hacia la subjetividad, se re-consideran también otros factores que no habían sido sopesados antes en materia de desarrollo a nivel nacional como la cultura, el sentido de pertenencia y de identidad en relación a “lo chileno”, elementos que debieran ser fundamento y sentido de un proyecto país con una visión social conjunta. De esta manera, se devela que la ciudadanía en general presenta cierto descontento con la “chilenidad”, poco sentido de pertenencia a lo nacional y poca identificación con los referentes colectivos nacionales. El Desarrollo Humano en Chile, por lo tanto, se ve truncado, en cierta medida, por múltiples factores absolutamente relacionados entre sí, entre los cuales destacan la falta de una identidad nacional o colectiva que entregue los valores y creencias fundamentales para una convivencia adecuada en comunidad y los miedos, que como sociedad se llevan impregnados y que a la larga condicionan las conductas, la capacidad de acción y obstaculizan la posibilidad de generar un proyecto colectivo como nación que permita clarificar qué se quiere llegar a ser como país.

Los desafíos del desarrollo humano en Chile ¿Por qué es relevante conservar y mantener una identidad como nación? En primera instancia, es necesario convenir en que, tal como dice Jorge Larraín, “la identidad tiene que ver con la manera en que individuos y grupos se definen a sí mismos al querer relacionarse -"identificarse"- con ciertas características.”2 Es evidente que en el caso de Chile, el identificarse con lo chileno es una problemática constante, dado que todos los simbolismos que parecían solventar la identidad chilena han perdido 1

PNUD-Cuba. (1997). El desarrollo humano, conceptualización y medición. Consultado en: http://78.46.95.73:8080/jspui/bitstream/123456789/1142/1/idh96_capitulo1.pdf 2 Larraín, J. (2001). Identidad Chilena. Santiago: LOM. p 23 Infoconexión – Número4 / Mayo 2012

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verosimilitud y cuesta identificarse uno mismo, al otro y relacionarse entre sí. Según muestra el cuadro basado en datos del informe del PNUD (2002) y la encuesta realizada por este mismo programa, el 60% de los chilenos no tienen una respuesta certera para definir “lo chileno”, por lo tanto, tal como lo afirma el mismo informe, “al hablar sobre Chile, la gente pareciera experimentar el desconcierto de quien se mira en el espejo y se desconoce”3.

Sin embargo, éste no es un problema exclusivo de la sociedad chilena, si no de una sociedad líquida que le quita solidez a todo lo que se creía fundamentado. Tal como lo afirma Zygmunt Bauman (2003), “la búsqueda de identidad es la lucha constante por detener el flujo, por solidificar lo fluido, por dar forma a lo informe… Sin embargo, lejos de disminuir el flujo, por no hablar de detenerlo, las identidades son semejantes a la costra que se endurece una y otra vez encima de la lava volcánica, que vuelve a fundirse y disolverse antes de haber tenido tiempo para enfriarse y solidificarse.” 4 Así, en el contexto actual, parece que todo lo que se quiere consolidar para entregar certezas debe ser sometido a prueba tras prueba para dar un mínimo destello de estabilidad y de proyección, por ejemplo, a los deseos de ser como nación. La tarea es ardua en un contexto inestable ya que, tal como lo afirma el PNUD, “en un mundo globalizado que tiende a borrar sus fronteras, una tarea para las naciones consiste en ser, a pesar de todo”5. La tarea de reencontrarse con la identidad nacional no tiene que ver solamente con hacer un ejercicio de exploración histórica y definir con nitidez cuales son los aspectos en el pasado que nos identifican actualmente, eso es sólo una parte de la labor, ya que no sólo debe pensarse el quiénes fuimos y somos sino también quiénes queremos ser. Como lo afirma Larraín, “una concepción adecuada de identidad nacional no sólo mira al pasado como la reserva privilegiada donde están guardados los elementos principales de la identidad; también mira hacia el futuro y concibe la identidad como un proyecto.”6 De esta forma, entendemos la noción de cambio y proyección dentro de la identidad, ya que si a ésta se le considera como algo totalmente estático se pierde totalmente la noción de construcción social de la identidad nacional y, en el contexto actual, sucumbe fácilmente ante la liquidez de la sociedad. Por lo tanto, el sentido que entrega la identidad a un país es uno de los 3

PNUD-Chile. (2002). Nosotros los Chilenos: un desafío cultural. Parte 2. Programa de las naciones Unidas para el Desarrollo. Santiago: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. p.65 4 Bauman, Z. (2002). Modernidad Líquida. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica. p. 89 5 PNUD-Chile. (2002). Nosotros los Chilenos: un desafío cultural. Parte 2. Programa de las naciones Unidas para el Desarrollo. Santiago: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. p.50 6

Larraín, J. (2001). Identidad Chilena. Santiago: LOM. p. 46

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factores relevantes que permite un entorno favorable para conocerse, relacionarse y proyectarse de manera conjunta, es “una convocatoria a trabajar por una sociedad que esté a la altura de sí misma”7, como dice el PNUD. Por otra parte, los miedos están siendo una traba constante para el Desarrollo Humano en Chile. La sociedad chilena presenta muchos miedos. En relación a ésto, Lechner (2002) distingue tres miedos que son totalmente representativos y, además, dejan en claro que son una amenaza constante para la convivencia social: El miedo al otro, el miedo a la exclusión y el miedo al sinsentido. Por un lado, está el “miedo al otro”, señalado como un miedo a lo diferente o a la ajeno. Es un miedo que nace por la inseguridad de uno mismo que no permite desenvolverse con un sentido de alteridad o visión del otro por que la confianza está totalmente perdida como sociedad. El otro se vuelve una amenaza mayor en la medida que más se desconfía del “nosotros”, así como dice Lechner, “tal vez desconfiamos del otro porque le tememos al conflicto. El otro representa una amenaza de conflicto”8. El gran problema que genera este miedo es que no somos capaces de encauzar diferencias con el prójimo y aceptarlas para poder vivir juntos; la solución encontrada es la autocensura y la reserva de expresión para lograr acuerdos en constante tensión y no saber vivir en el disenso, un problema mayor para la democracia que refleja muy bien Lechner diciendo: “Si entendemos por democracia la institucionalización de los conflictos, su funcionamiento depende de nuestra capacidad de abordar y resolver conflictos. ¿Hemos aprendido a tolerar, negociar y decidir las luchas de intereses y diferencias de opinión?”9. Por otra parte, está el miedo a ser excluido de los procesos sociales y de las proyecciones de futuro, debido a las lógicas excluyentes del sistema, sin embargo, en un entorno cada vez más globalizado es preciso conservar ese sentido de comunidad integradora, ya que la pluralidad política, económica y social exige tener proyecciones en común para poder alcanzar un desarrollo. Ahí está el desafío para poder avanzar de manera integradora hacia un mayor Desarrollo Humano. Finalmente, está el miedo al sinsentido, producto de la liquidez intrínseca de la sociedad actual, de una sociedad de riesgos, una sociedad atravesada por la incertidumbre y aquí deviene la necesidad de contar con “el otro”, ya que el llamado “capital social” es fundamental para afrontar el sinsentido, ya que, tal como lo comenta Lechner “en la medida en que las personas asumen la incertidumbre como un problema compartido y desarrollan redes de confianza y cooperación, ellas generan un marco de certezas. El otro deviene más que un “factor calculable”, un socio indispensable para construir, frente a los avatares, un futuro común.”10 Uno de los factores más destacados en los procesos que se están analizando, ya que influye directamente en la pérdida de la identidad nacional, en la generación de nuevos miedos y en la producción de incertidumbre es la globalización. Es preciso que como sociedad se comprenda el fenómeno y se enfrente como tal. Como afirma García Canclini (2002), “la globalización no es un sujeto, sino un proceso en el cual se mueven actores que pueden orientarlo en distintas direcciones.”11 Por lo tanto, es 7

PNUD-Chile. (2002). Nosotros los Chilenos: un desafío cultural. Parte 2. Programa de las naciones Unidas para el Desarrollo. Santiago: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. p.57 8

Lechner, N. (2002). Nuestros Miedos. Las Sombras del Mañana: la dimensión subjetiva de la política. Santiago:LOM. p. 45 9 Ibídem. 10

Ibídem… p. 57

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García Canclini, N. (2002). Latinoamericanos buscando lugar en este siglo. Buenos Aires: Paidós. p. 94

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preciso que se tome conciencia de que hay procesos en marcha que no pueden truncarse pero si ser encauzados en la medida que Chile sea capaz de proyectarse y mirar qué queremos ser como país en una sociedad globalizada. Con lo expuesto anteriormente, se puede decir que en esta sociedad líquida y globalizada, los desafíos para Chile son mayores. Como nación, es preciso desarrollar en un ámbito comunitario la identidad nacional, en el día a día, prueba a prueba para construir constantemente el ser de la “chilenidad”, y como afirma el PNUD para “conjugar lo que fue, con lo que es y lo que debiera ser.”12 Es preciso retomar la capacidad de soñar y proyectar a través de ese sueño el país que queremos ser.

El profesional de la información y los desafíos del Desarrollo Humano en Chile Los desafíos para el Desarrollo Humano, como se ha revisado, son múltiples y tarea de todos. De esta forma, el profesional de la información y las bibliotecas no pueden hacerse a un costado y deben asumir su rol frente a la tarea de encauzar una identidad que entregue una visión de país común, y más aún, porque la función de las bibliotecas está en directa relación con la pertenencia a sus comunidades, por lo tanto han de apuntar al bienestar de éstas. De esta forma, el profesional de la información debe abrir sus espacios de información y de interacción social para generar lugares de expresión y tolerancia, donde las distintas miradas de los integrantes de la sociedad puedan converger, ser recibidas y compartidas enriqueciendo de esta forma la democracia, promoviendo el disenso bajo un clima de convivencia sana. Es en estos espacios, donde el bibliotecario puede contribuir a evitar lo que Touraine (2000) denomina “la tiranía de la mayoría”, incorporando y acogiendo también a las minorías que deben encontrar espacios para hacerse parte de los procesos sociales y del desarrollo a nivel país. Toda esta labor de acercamiento del profesional de la información con sus comunidades se resume en una labor que debe ser transversal a toda biblioteca y unidad de información: la construcción de una ciudadanía empoderada con la capacidad de desenvolverse en la sociedad actual. De esta manera, nos damos cuenta que son las bibliotecas un espacio donde se pueden reconocer y enfrentar los miedos que tenemos como sociedad; el miedo al otro, a través de la generación de espacios de expresión y tolerancia, siendo receptivos con la mirada del otro y el miedo a la exclusión, garantizando esa pertenencia con la comunidad y siendo totalmente inclusivos con toda la ciudadanía. De esta forma, las bibliotecas pueden ser espacios de generación de capital social. El profesional de la información debe estar dispuesto a contribuir, en la medida de lo posible, a apoyar a sus comunidades generando nexos de apoyo entres sus usuarios y reconvertir sus unidades de información en espacios de interacción social, dado que estas redes de apoyo son fundamentales para combatir la incertidumbre en la sociedad actual. Por otra parte, debe estar dispuesto también a trabajar con los usuarios la tolerancia a la incertidumbre por que la biblioteca les entrega un recurso fundamental para enfrentarla: la información. Ésta, en cuanto recurso que genera conocimiento y reduce la incertidumbre, es un recurso que el profesional debe estar absolutamente dispuesto a entregar y a gestionar para su comunidad. Por otra parte, la biblioteca también entrega espacios de distracción para combatir todos los fenómenos mentales de una comunidad agobiada por el stress que conlleva una sociedad que parece conducirse a través del sinsentido. Así, es importante reflexionar en cuanto se puede aportar desde las unidades de información a entregar formas de 12

PNUD-Chile. (2002). Nosotros los Chilenos: un desafío cultural. Parte 2. Programa de las naciones Unidas para el Desarrollo. Santiago: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. p.57

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desarrollarse en la sociedad actual y retomar una senda de sueños para volver a construir proyectos como comunidad. Las bibliotecas y centros de información tienen una estrecha vinculación con la cultura y el patrimonio local, son testigos y conservadores de la historia de cada comunidad a la que sirven, por lo tanto, tienen una misión relevante en relación a la construcción y mantención de la identidad local en contraposición a un entorno globalizante que busca absorber los patrimonios locales. La biblioteca puede y debe ser un agente que nos diga quienes fuimos y por qué estamos siendo lo que somos hoy en día. En ese sentido, el PNUD dice que para delinear nuestra identidad “es necesario desempolvar la historia, averiguar sus tradiciones, costumbres; conocer sus héroes y antihéroes, aclarando que se trata de un pasado en movimiento, no de un culto nostálgico a lo que fue.”13 Si bien, es cierto que la construcción de identidad es un proceso constante, no se puede dejar de considerar lo que se ha sido para visualizar lo que se quiere llegar a ser y en eso, las bibliotecas y los profesionales de la información deben asumir su rol de conservadores y promotores del patrimonio con mucha responsabilidad. También, desde la perspectiva con miras al futuro en relación a la proyección de la identidad, las bibliotecas tienen un rol fundamental, ya que deben ser un espacio de expresión cultural para la comunidad, donde las personas vayan hilvanando día a día su visión de la “chilenidad” a través de sus expresiones culturales dentro de la biblioteca. Aquí, el concepto de “democracia cultural” toma un rol muy relevante en términos de expresión de la identidad nacional y de proyección de ésta a través de la mirada de la propia comunidad, quien es la responsable de configurar en la cotidianidad la identidad que haga de Chile un país con proyecto futuro y con miras hacia un bienestar común. Desde el punto de vista práctico, el profesional de la información, las bibliotecas y los centros de información tienen muchas herramientas para ser un real aporte en la tarea de reconfigurar una identidad nacional y generar espacios de convivencia para avanzar hacia un real Desarrollo Humano que dé un salto cualitativo hacia un entorno armonioso para vivir en comunidad como nación. Conclusión La re-consideración de la subjetividad de las personas en materia de desarrollo ha develado muchas tareas para la sociedad chilena. Actualmente, nos vemos atravesados por una modernidad líquida y un entorno globalizado donde las fronteras pierden validez y las identidades de las naciones se comienzan a disolver, lo que puede traer consecuencias negativas para proyectarse como nación y para alcanzar un Desarrollo Humano sustentable. De esta manera, los desafíos de re-construir y reconsolidar una “identidad nacional” como elemento que ayude a definir quiénes somos y qué queremos ser se hace imperioso para alcanzar una visión común como país, por otro lado, la necesidad de superar miedos y diferencias en un ambiente cada vez más frágil entre las distintas personas ponen en crisis la posibilidad de gozar de un entorno favorable para vivir en comunión como país y alcanzar cierto grado de bienestar en base a las propias necesidades de las personas. Los desafíos de encauzar la globalización, consolidar la pertenencia hacia lo chileno y mejorar las condiciones de socialización están a la vista. En base a lo expuesto, la figura del profesional de la información como generador de espacios donde se pueda construir ciudadanía y promover el pluralismo dentro de una comunidad; como facilitador de recursos para reducir la incertidumbre y generar vínculos que permitan enfrentarla de mejor forma; como promotor y conservador del 13

PNUD-Chile. (2002). Nosotros los Chilenos: un desafío cultural. Parte 2. Programa de las naciones Unidas para el Desarrollo. Santiago: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. p.57

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patrimonio cultural local y nacional para una re-consideración de las identidades locales y como promotor de espacios de expresión ciudadana donde puedan manifestar lo que entienden por cultura, por su identidad y por “chilenidad”, hacen de las bibliotecas un espacio relevante del que no se puede prescindir como sociedad. El profesional de la información posee herramientas, conocimiento, habilidades y, quizás lo más relevante, una misión social con el bienestar de sus comunidades, por lo que debe ser partícipe en la re-consideración de las necesidades y aspiraciones de las personas. La biblioteca debe ser la primera organización en poner a las personas en el centro de las actividades del desarrollo. Las bibliotecas, a lo largo de su historia han denotado pertenencia absoluta a sus respectivas comunidades, esa es la razón más poderosa por la cual las bibliotecas (por su fundamento y sentido histórico) tienen que hacerse parte del Desarrollo Humano en Chile, dado que las bibliotecas existen por que las personas requieren de ellas y pueden contribuir con todo lo mencionado a construir mejores espacios para convivir. En ese sentido, los desafíos son múltiples. Hay que aprender a conocernos, aprender a interactuar entre nosotros, a tolerarnos, a no excluirnos y a pensar en la alteridad para aprender a vivir en comunidad. La biblioteca tiene que transformarse en un agente de cambio social que le entregue nuevamente un sentido a la idea de vivir juntos como sociedad.

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Referencias Bibliográficas 1.- Bauman, Z. (2002). Modernidad Líquida. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica. 2.- García Canclini, N. (2002). Latinoamericanos buscando lugar en este siglo. Buenos Aires: Paidós. 3.- Larraín, J. (2001). Identidad Chilena. Santiago: LOM. 4.- Lechner, N. (2002). Nuestros Miedos. Las Sombras del Mañana: la dimensión subjetiva de la política (pp. 43-60). Santiago: LOM 5.- PNUD-Chile. (2002). Nosotros los Chilenos: un desafío cultural. Parte 2. Santiago: Programa de las naciones Unidas para el Desarrollo. 6.- PNUD-Cuba. (1997). El desarrollo humano, conceptualización y medición. Centro de Documentación Sobre Desarrollo Humano. Extraído el 26 de diciembre de 2011 desde http://78.46.95.73:8080/jspui/bitstream/123456789/1142/1/idh96_capitulo1.pdf 7.- Touraine, A. (2000). ¿Qué es la democracia? México: Fondo de Cultura Económica.

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CAPACITACIÓN DE PERSONAL EN BIBLIOTECAS: MEJORAMIENTO CONTINUO Y LA CALIDAD TOTAL

LA

CULTURA

DEL

Leslie Villanueva Flores Bibliotecóloga Licenciada Cs Documentación Postitulo Gestión de Recursos Humanos Magíster Gestión Cultural © lvillanuevaflores@gmail.com

Resumen Hoy en día resulta incuestionable el rol que cumplen la capacitación del personal en las organizaciones y en nuestra sociedad. Ello constituyen el núcleo del emprendimiento hacia la calidad, y al desarrollo integral de las personas, desde en sus necesidades actuales y futuras respecto del aprendizaje y habilidades a aprender en un sistema formal de entrenamiento. Palabras Claves: Calidad Total Entrenamiento – Capacitación.

Dirección

de

Recursos

humanos

Abstract: Today it is unquestionably the role that staff training in organizations and in our society. This constitutes the core of entrepreneurship to quality, and the integral development of people, from their current and future needs in regard to learning and skills to learn in a formal system of training. Keywords: Total Quality Management - Human Resources Management Training – Training.

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“Usted es solamente tan bueno como la gente que usted capacita” Leonard Heard Black Entreprices, 1987.

Conceptualización de calidad

a idea de calidad, no es nueva, siempre ha estado ligada a la noción misma de trabajo desde tiempos remotos. En los tiempos globales de hoy, sin embargo, hablar de calidad hace alusión a un proceso continuo de mejoramiento que abarca a todo orden de organizaciones. Ya no son sólo los productos los que deben ser “de calidad”, sino que ha trascendido más allá, involucrando de la misma forma a los servicios, procesos y sobretodo a las personas que se desempeñan en una organización En su concepto más amplio, el término Calidad, es calidad en el trabajo, calidad de servicios, calidad de procesos, de información, calidad de áreas, de las personas, etc. Calidad de empresa como un todo (Ishikawa, 1991). De esta forma la calidad resulta fundamental dentro de las organizaciones, pues cuando ella se encuentra en un alto nivel de desarrollo, los trabajadores presentan un aumento en su autoestima, un sentido de la eficacia más elevado y por tanto sus actitudes, percepciones y conductas en general tienden a ser positivas y congruentes con objetivos de eficiencia y calidad. El estado de satisfacción motivado por una calidad personal alta se proyecta en el medio interpersonal que rodea a la persona, dejando un rastro de calidad, creando así altos estándares de rendimiento y lo más importante, generando un clima laboral propicio para el mejoramiento y el desarrollo. El logro de esta calidad personal, permite que cada persona se considere como un eslabón importante en la cadena de calidad y este permanentemente atento a que el “usuario” en el caso de las Bibliotecas se encuentre satisfecho de el como proveedor de un servicio (Moller, 1991). Hablar de calidad entonces, necesariamente implica una profunda remodelación de aquella gestión tradicional enraizada en los principios de Taylor, que consideraba al hombre como un engranaje más de la serie de producción. El fundamento y pilar básico de esta filosofía de Calidad, es una nueva concepción del hombre en el trabajo. Se trata de un panorama cualitativamente distinto para aproximarse a aquella compleja red de relaciones, percepciones, sentimientos e ideas que caracterizan la vida laboral dentro de una organización. La alta especialización de las funciones, la cada vez mayor independencia entre los seres humanos, el alto grado de avance de las tecnologías de la información y comunicación, la globalización de los mercados y la creciente y generalizada competitividad de las empresas, entre variados factores, han demostrado que el valor diferenciado en la productividad de las organizaciones, es el personal con que estas cuentan y que una dimensión de la calidad total, medular para su desarrollo y crecimiento. La calidad total ha sido definida de diferentes formas y bajo variados puntos de vista según la gama de autores que abordan el tema y su especialidad, sin embargo, los planteamientos medulares permiten señalar que se trata de un estilo global de gestión, que integrando todos los elementos tradicionalmente ligados a la administración, Infoconexión – Número4 / Mayo 2012

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establece una diferencia cualitativa, un cambio paradigmático en la manera de concebir la organización y el rol de las personas en ella. Se trata de una integración funcional de conceptos que por si solo podrían carecer de valor estratégico pero que, sin embargo, en influencia reciproca adquieren un valor esencial y se enlazan en un cuerpo coherente de principios y de métodos de trabajo.

El rol de las personas dentro de la filosofía de la calidad La falta de una relación significativa entre un trabajador y el fruto de su trabajo ha sido mencionada como una de las causas más importantes de insatisfacción laboral entre las personas. Los sistemas implementados en la era industrial para alcanzar altos índices de eficiencia implicaron un distanciamiento serio entre el hombre y el producto para el cual dedicaban su tiempo y esfuerzo. Las tareas de los trabajadores eran reducidas a una serie de operaciones en cadena realizadas en forma simple, repetitiva, monótona y estereotipada, de modo tal que en ellas sólo resaltaban destrezas y resistencias físicas quedando ausente la capacidad creativa, la afectividad y ese necesario compromiso del ser humano con su labor cotidiana. Ahora bien, gestionar bajo los conceptos de la calidad total significa considerar que el trabajo de toda persona, en todo lugar, requiere tanto los sus recursos físicos como también de los afectivos e intelectuales. Ya no es posible concebir al hombre desligado de su producto, es precisamente cada trabajador el que le agrega valor a su tarea, cada actividad individual forma parte de un proceso global, integrado en una totalidad, un proceso que puede ser definido, controlado y mejorado. Un proceso equivale a un conjunto de eventos o actividades ligadas entre sí a través de las cueles se transforman materiales y/o información para lograr un objetivo específico (Lippit, 1970). Cuando las personas conciben el trabajo en función de los procesos pueden definir donde se inicia y donde termina y así entender lo que se necesite entre estos dos puntos para crear el producto o servicio deseado. Desde este esquema, la responsabilidad individual y colectiva se expande y se multiplica, cada trabajador debe responder ante los demás y ante sí mismo, cada empleado es un cliente interno de los trabajadores que lo preceden y un proveedor interno de los trabajadores que lo siguen. De esto se desprenden básicamente dos ideas, la primera la cual corresponde al “trabajo en equipo” enmarcándolo como una necesidad inminente; y la segunda que la adopción de este sistema implica un esfuerzo educacional donde la gente aprende y enseña a la vez, donde todos se sienten responsables por lo que producen y están conscientes del valor que le agregan al producto con su actuar, donde existe un sentido de pertenencia, de compromiso y participación colectiva.

Las personas deben considerarse como fines en si mismas y no como simples medios para alcanzar los objetivos de la organización. Lo que se persigue a través de esta filosofía de calidad total es un proceso permanente de mejoramiento de todas las funciones de la organización, en todos sus niveles y con el objetivo de mejorar constantemente la gestión de la organización y la satisfacción de las expectativas de los clientes.

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Un esfuerzo de esta naturaleza, no resulta de un cambio a corto plazo, sino de un proceso gradual, continuo y a largo plazo donde se conjugan los intereses de las personas, de la organización, de la realidad nacional, donde existe coherencia entre los valores, la cultura y la concepción de hombre sostenida por la organización.

Capacitación del personal El enfoque de la calidad persigue como una de sus metas fundamentales el mejoramiento y el desarrollo constante dentro de la organización. Este objetivo implica preparar a las personas para absorber y enfrentar nuevas experiencias, exigencias y necesidades surgidas de esta nueva filosofía. La herramienta clave a través de la cual es posible lograr un cambio de mentalidad y una disposición positiva en las personas, así como perfeccionar sus habilidades y conocimientos es mediante la educación y la capacitación. Dentro de los estudios en lo que respecta a entrenamiento del personal, Newman ya en el año 1977, lo define como el grado en que los empleados tienen los antecedentes y el entrenamiento adecuado para realizar su trabajo y además saber hacer todo lo que la organización espera de ellos; donde se les proporciona un medio para el desarrollo de sus habilidades, metas y recompensas deseadas. En el marco de la filosofía de la calidad total, la incidencia de la capacitación sobre la capacidad para adaptarse a los cambios, flexibilizar criterios, desarrollar potencialidades y estimular la creatividad resulta manifiesta de una trascendencia crucial. Es así, que autores como K. Ishikawa (1991) han dado una considerable importancia al rol cumplido por ella, en cuanto consideran que se trata de un elemento clave dentro de un proceso de desarrollo, sin las cuales la determinación de metas y la planificación de objetivos carecería de sentido dado que la organización no podría hacer frente a las demandas y requerimientos que tales procesos implican, ni al constante perfeccionamiento requerido para competir en un mercado cada vez más exigente. La Bibliotecología no esta menos ajena a esta realidad, como profesión necesita tener profesionales que estén a la vanguardia y actualizados, ya que la información y el conocimiento esta en constante rotación, esta necesidad de perfeccionamiento se ve acrecentada por la crisis que actualmente vive la profesión con la llegada profesiones de otras áreas han ingresado al terreno de la documentación, provistos de especialización y visión de futuro.

Educar a la organización Cuando se instaura la idea de capacitar al personal en una unidad de información, nos podemos encontrar con varios escenarios y obstáculos para la aceptación de los empleados tanto profesionales como técnicos o administrativos y que rinda frutos en su trabajo cotidiano. Por una parte las personas puedes estar listas, desear y comprometerse a dar lo mejor de si para educarse y aplicar lo aprendido. Sin embargo, educación y capacitación van de la mano de un intenso proceso de comunicación y persuasión de parte de las jefaturas y directivos de la biblioteca y la organización, donde no sólo basta con escoger un curso de perfeccionamiento al azar y enviar al personal, sino que involucra una estrategia que haga saber a los funcionarios que la capacitación es parte de la excelencia del servicio y que sin ellos y sin las destrezas que pueda desarrollar en la educación y entrenamiento, no podrán brindar un servicio de calidad y crecer, se debe hacerles ver que son parte del

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engranaje y no un mero accesorio. Se debe mantener vivo el compromiso y que sea permanente en el tiempo. Un aprovechamiento real de la educación y capacitación del personal, deberá ir de la mano de una concientización a nivel organizacional, iniciando una campaña de comunicación que refuerce el mensaje de lo que se desea lograr. Para iniciar un programa de capacitación y desarrollo optimo, la evaluación de necesidades permite establecer un diagnostico de los problemas actuales y los desafíos que la organización desea enfrentar a largo plazo. Independientemente de estos desafíos es trascendente señalar que la evaluación debe tomar en consideración a cada persona de acuerdo a sus características particulares y competencias, ya sus necesidades serán diferentes a otros empleados. Por ejemplo, las necesidades de capacitación del director de Biblioteca, serán diferentes a las de una asistente administrativo, de la misma forma es ideal que ambas personas no sean capacitadas en la misma instancia, ya que puede producirse algún represalia ante algún comentario de descontento o queja del empleador. Por ello, se su sustenta la base de estudiar los grupos a los cuales se capacita y clasificarlos de acuerdo a su jerarquia y necesidad personal y laboral. De esta forma la capacitación cumple un rol auxiliador (Werther,Jr , Heith Davis, 1996) a los miembros de una organización al desempeñar su trabajo actual, ya que brinda beneficios que pueden prolongarse a toda su vida laboral y a cumplir responsabilidades futuras independientemente de las actuales. El valor del entrenamiento del personal de una organización en particular y de su contribución puede hacer la diferencia a la hora de lograr la efectividad en el camino hacia la calidad total. Sin embargo son variadas las unidades de información que actualmente ven la capacitación de sus funcionarios como un lujo que no están dispuestos a cubrir, teniendo en muchos casos que quedar en manos de los propios funcionarios el pago e iniciativa a la hora de aprender. El entrenar al personal supone un cierto esfuerzo por demostrar su importancia en la asignación de presupuesto. Lo que significa que la capacitación aun en algunas compañías esta sujeta a la directiva de turno y no es parte de una planificación y lineamiento de ellas, en otros casos, sus fondos asignados dependerán de la situación financiera de la empresa. Por ello, hoy en el campo de la Bibliotecología nos encontramos en una situación en donde solicitar capacitación en muchos casos, corresponde a pedir limosna, ya que nos poseemos una cultura de la especialización y avalamos lo autodidacta.

La capacitación y su seguimiento Si bien es cierto que capacitar es un reto, no sólo lo es para el empleado que participa de ella, sino que además un reto de los directivos que la organizan, planifican y evalúan. En este último punto, es interesante detenernos, puesto que la evaluación y seguimiento no pueden estar ajenos al proceso. Hoy hay un importante número de unidades de información sobre todo en los ámbitos escolares y universitarios que capacitan a sus empleados cometiendo el error de entrenar sin hacer un seguimiento y tener la esperanza de que de algo pueda servir, generalmente durante un corto período después del entrenamiento. Luego esa sensación desaparece dejando tras de si un gasto de recursos de tiempo y dinero entro otros, ya que no hubo un aprovechamiento de la energía y entusiasmo que una actividad de esta índole genera en los empleados. Un ejemplo claro de ello, es al término de una actividad de perfeccionamiento, donde el directivo sólo solicita al empleado un informe de lo

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aprendido en el curso, no hay una retroalimentación a los demás colegas ni una difusión del conocimiento. Para iniciar un programa de capacitación, este debe contemplar un conjunto de actividades logísticas tendientes a satisfacer ampliamente las necesidades de entrenamiento de los trabajadores. Elementos de un programa          

Análisis y diagnóstico de la necesidad de capacitación de los trabajadores. Objetivo general y específicos a perseguir de la capacitación. Contenido temático de la actividad. Definición de grupos por áreas de interés, temáticas y cargos Recursos financieros y materiales. El organismo capacitador a contratar. Definición de lugar y total en horas de la actividad. Seguimiento de instrucción y aplicación de lo aprendido por un plazo determinado. Retroalimentación de la actividad. Registro documentado de la actividad y del progreso del personal capacitado.

Para que funcione cabalmente un programa de capacitación, el entrenamiento debe formar parte de una ejecución sistematizada con un proceso de seguimiento arraigado en la cultura de la organización. Esto sólo se puede llevar a cabo bajo una sólida estructura que requiere de tiempo y plazos determinados. Los resultados nunca son tan rápidos como se desea. La carencia de una tradición y un reconocimiento a la tarea bibliotecaria en nuestro país, dificulta la conceptualización de la tipología y perfil de bibliotecólogo que el país necesita y limita, en gran medida, en la baja oferta de capacitación abocada a la profesión y en la idoneidad de quienes se capacitan. Esto, a su vez, influye de manera decisiva en la habilidad capacitadora de quienes llegan a convertirse en capacitadores. Un buen capacitador debe poseer, además de experiencia, amplios conocimientos bibliotecológicos y pedagógicos. En este sentido, la improvisación en la capacitación puede provocar más dificultades para el participante que enseñarle y brindar las herramientas adecuadas de acuerdo a la actividad. Resulta importante destacar la capacitación a personal que trabaja en unidades información, a cualquier nivel que se proponga, debe realizarse, a través de una institución que posea capacitadores entrenados aptos para la labor pedagógica y con experiencia en el rubro.

Consideraciones finales Analizando el proceso de cambio que lleva a una organización hacia una cultura de la calidad total, se evidencia que la protagonista sin duda es la “Capacitación del personal”. Una filosofía de la calidad total es una filosofía de la responsabilidad social como estrategia del negocio, por lo tanto, de nada sirve importar tipos de capacitación, métodos rápidos de aprendizaje o técnicas de entrenamiento de personal, si las condiciones no están dadas. Primero es necesario generar dichas condiciones y asumir los principios morales y éticos que esta filosofía conlleva, reconociendo el papel de la empresa en la sociedad y del hombre en la empresa.

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Puede apreciarse entonces, que una buena forma de iniciar este proceso es comenzar por el diagnóstico de las condiciones actuales en que se encuentra la organización, en términos de iniciar un plan de capacitación formal y a partir de los antecedentes recabados, iniciar este camino constante de mejoramiento y desarrollo. Si lo que buscamos es conocer el estado actual de nuestra organización para implementar una gestión de calidad total y empezar con un proceso continuo, debemos conocer los requisitos, evaluar en que grado se hayan presentes en nuestra organización y en que medida es necesario cambiar ciertos procedimientos o estilos para crear el ambiente adecuado en el cual la responsabilidad por el éxito de las tareas emprendidas, se debe crear un clima en el cual las acciones sean entendida como el derecho y el deber de los miembros de la organización de demostrar aptitudes. Como parte integral de un proceso general de desarrollo bibliotecario, la capacitación del personal para bibliotecas debe responder a necesidades nacionales actuales, por ello tanto las universidades que imparten la carrera de Bibliotecología a lo largo del país, como el Gobierno (en lo que respecta a bibliotecas públicas) y los diferentes organismos que capacitan personal bibliotecario a varios niveles, tienen la tarea de estudiar conjuntamente la problemática del sector para luego iniciar planes a corto, mediano y largo plazo de capacitación.

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Referencias Bibliográficas

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LA ALFABETIZACIÓN INFORMACIONAL EN LAS BIBLIOTECAS UNIVERSITARIAS DE CHILE. VISUALIZACIÓN DE LOS NIVELES DE INCORPORACIÓN CONSIDERANDO LA INFORMACIÓN PUBLICADA EN SUS SITIOS WEB.1 Alejandro Uribe Tirado Escuela Interamericana de Bibliotecología, Universidad de Antioquia, MedellínColombia. auribe@bibliotecologia.udea.edu.com

Resumen La formación de los usuarios en competencias informacionales (Alfabetización Informacional o ALFIN) es uno de los retos más actuales de las bibliotecas universitarias. En iberoamérica éstas han ido ofreciendo cursos y programas como oferta directa a los usuarios y han trabajado en colaboración con los docentes para incorporar el desarrollo de ALFIN en el currículo de algunas carreras. En este artículo, desde la metodología de análisis de contenidos Web, se realiza una revisión de la información que presentan las bibliotecas universitarias chilenas sobre ALFIN , para visualizar los niveles de incorporación que estarían presentando sobre esta actividad fundamental de formación desde sus sitios web. Palabras Claves: Competencias Informacionales - Alfabetización Informacional Bibliotecas Universitarias, Chile - Sitios Web.

Abstract: The user training in information skills (information literacy or information literacy) is one of the current challenges of university libraries. In Latin America they have been offering courses and programs as a direct offer to users and worked collaboratively with teachers to incorporate the development of information literacy in the curriculum of some career. In this article, with the analysis web content methodology, review the information presented on IL Chilean university libraries, to view the levels of incorporation that would be presented on training from their websites. Keywords: Information Skills - Information Literacy - University Libraries, Chile Web Sites.

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Este texto se enmarca en la investigación: “Lecciones aprendidas en programas de Alfabetización Informacional en universidades de Iberoamérica” (Uribe-Tirado, A. 2010-…)

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1. Introducción

a formación en competencias informacionales o Alfabetización Informacional –ALFIN– es una temática que, desde mediados de los años ochenta, con sus debidas precisiones y adaptaciones en su alcance y aspectos terminológicos, conceptuales y teóricos ha venido desarrollándose en Iberoamérica desde el contexto de las bibliotecas, especialmente desde las bibliotecas universitarias , que es donde en términos generales ha habido más avances, a lo cual diferentes autores chilenos de manera específica han hecho importantes aportes . Tras estos más de veinticinco años de precisiones y adaptaciones, en que se ha hecho el tránsito desde la instrucción bibliográfica y la educación tradicional de usuarios hasta el paradigma de la formación en ALFIN, y sus interrelaciones con otras áreas y prácticas como la gestión del conocimiento y la participación ciudadana y la democracia, se han dado diferentes momentos de desarrollo que, como se ha indicado en trabajos anteriores (Uribe-Tirado, 2010a-2010b), en el contexto iberoamericano podrían identificarse como cinco períodos: Pre-Inicio (1985-1994); Inicio (1995-1999); Pre-Avance (2000-2003); Avance (20042007) y Pre-Posicionamiento (2008 - …), además de la visualización de un sexto período denominado Posicionamiento (a partir del último trienio).

Figura 1. Descripción y autores representativos de los 5 períodos de desarrollo-histórico de ALFIN Iberoamérica. (http://bit.ly/fOZTbM)

Ante estos procesos de desarrollo, un aspecto clave es identificar cómo se está llevando a cabo al interior de las universidades iberoamericanas la incorporación de esta formación en ALFIN, para con ello, poder identificar lecciones aprendidas y buenas prácticas que permitan a otras universidades de nuestro contexto Infoconexión – Número4 / Mayo 2012

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iberoamericano, con sus debidas adaptaciones, poder mejorar y avanzar en sus programas de ALFIN. Para dicha identificación, una fuente de información clave son los sitios web de las bibliotecas universitarias, ya que en estos momentos, es este medio sin dudas el que más impacto está teniendo en la divulgación de los servicios de las bibliotecas como lo afirman Ferreira Gomes, Prudêncio y Da Conceiçã (2010): “A inserção mais ativa da biblioteca na web potencializa as condições de interação com os usuários, redimensionando o seu papel de mediadora do uso e da apropriação da informação. O processo de comunicação consiste no substrato essencial para a mediação da informação...”

Impacto tanto para los públicos internos que quieren aprovechar su oferta formativa (estudiantes, profesores, investigadores y/o directivos de su universidad a quienes van dirigidos sus programas-cursos de formación en ALFIN) como para los públicos externos (bibliotecólogos, bibliotecarios, profesores, directivos de otras universidades) que quieren conocer la oferta formativa de esa universidad para realizar procesos de benchmarking, de trabajo cooperativo interinstitucional, de consorcios formativos, etc. El presente trabajo, realizado en el marco de la investigación doctoral: “Lecciones aprendidas en programas de alfabetización informacional en universidades de Iberoamérica” presenta un análisis del caso particular de Chile , tras el análisis de los sitios web de las bibliotecas universitarias chilenas, la información que presentan, y los niveles en que según esa información se encontrarían en la integración-incorporación de la formación en ALFIN.

2.

Niveles de integración-incorporación de ALFIN en las universidades

Retomando y adaptando la clasificación hecha desde el The landscape concerning the current and future level of ICT integration and elearning in European universities (2004), que reconoce cuatro categorías de universidades según la incorporación de las TIC: The front-runners, The co-operating universities, The self-sufficient universities y The sceptical universities, actualizada luego por Finquelevich y Prince (2006), que las clasifican en tres categorías, integrando en una de ellas dos de las indicadas en el modelo europeo: remisas, emergentes y adelantadas; y sintetizando y ampliando la que proponen Webber y Johnston (2006) específicamente para ALFIN: Embryonic, Intermediate y Threshold ILU –Towards the information literate university–; desde nuestra perspectiva, una universidad o dependencia al interior de la misma (Sistema de Bibliotecas) que deba liderar procesos-programas de formación en ALFIN puede categorizarse según el grado de incorporación, haciendo una generalización al tener como base las anteriores propuestas, de la siguiente manera (Uribe-Tirado, 2010c, 2011): 1. Universidades-Dependencias comprometidas en la formación en ALFIN: Son universidades-dependencias que se caracterizan por un trabajo en ALFIN de más de una década, en las que Alfabetización Informacional, las competencias informacionales, son definidas tanto en objetivos como en metas concretas en sus Planes Estratégicos, como consecuencia de la concientización sobre su importancia para el aprendizaje para toda la vida y la generación de conocimientos, apoyados en las TIC, el e-learning y en estratégicas didácticas activas, ante las exigencias educacionales-informacionales de la actual sociedad. Por ende, son universidades-

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dependencias que reconocen la necesidad de que las distintas poblaciones de su comunidad universitaria (estudiantes, profesores, investigadores, empleados, directivas) estén adquiriendo esas competencias y tengan diferentes opciones de formación. Opciones de formación de carácter curricular para el caso de los estudiantes, y de educación continua y como requisito de vinculación-actualizaciónascenso en los escalafones para el caso de todos profesores, investigadores, empleados y directivos. Los programas-cursos que conforman estas opciones de formación en ALFIN, presentan a su vez, unos objetivos y metas de enseñanzaaprendizaje definidos, la adopción de un modelo-norma-estándar de ALFIN, además de una evaluación permanente de sus resultados (tanto cuantitativos como cualitativos) y un mejoramiento continuo según esos resultados. Las áreas a cargo de los programas o cursos que hacen operativa esta formación trabajan en forma colaborativa-integrada, y reciben todo el apoyo institucional en recursos financierostecnológicos y en capital humano, lo cual les permite optimizar esfuerzos y recursos, por lo que los programas-cursos presentan las mejores y más actualizadas posibilidades de acceso, conocimiento y uso a herramientas y servicios especializados de Internet, y de fuentes de información de calidad. 2. Universidades-Dependencias en crecimiento en la formación en ALFIN: Son universidades-dependencias que llevan entre 3 y 10 años trabajando en ALFIN, por lo cual en sus Planes Estratégicos la Alfabetización Informacional y los objetivos y metas que implica, considerando sus diferentes componentes, se están apenas formalizando para ser considerados como claves para su desarrollo institucional. Se comienza a tener conciencia sobre la transversalidad de la ALFIN en la formación y capacitación de las distintas poblaciones que conforman su comunidad universitaria, pero aún hay muchas instancias al interior de dicha universidad-dependencia que no tienen claras sus implicaciones cognitivas, didácticas, informacionales, tecnológicas, comunicativas. Los cursos-programas de ALFIN que ya llevan a cabo, están en proceso de estructuración, definiendo sus objetivos y metas de aprendizaje, y acercándose a la concreción y aplicación de un modelo-norma-estándar de ALFIN, aunque con pocas experiencias mediante e-learning y didácticas activas; a su vez, comienzan a ser aceptados como parte de los planes curriculares solo en algunas Facultades, y como necesidades de vinculación para los nuevos profesores, investigadores, empleados y directivos. Las evaluaciones de los programas-cursos que se llevan a cabo en forma más permanente, se centran en lo cuantitativo, aunque ya con algunos avances cualitativos, y no todas las veces generan mejoramientos las valoraciones hechas por los participantes. Se cuentan cada vez con mayores recursos financieros-tecnológicos y de capital humano, pero son insuficientes para las necesidades y requerimientos que las poblaciones universitarias les exigen a las áreas encargadas. Las posibilidades de acceso, conocimiento y uso a herramientas y servicios especializados de Internet, y a fuentes de información de calidad, cada vez aumentan pero aún se quedan cortos para lograr mejores resultados. 3. Universidades-Dependencias iniciando la formación en ALFIN: Son universidades-dependencias que han comenzado, desde hace 1 a 2 años, a reconocer que los tradicionales programas de formación de usuarios (entrenamiento para el uso de los servicios de la biblioteca) no son suficientes y que la gestión de información y del conocimiento en la actualidad implican el aprendizaje para toda la vida y mayores alcances en esa formación utilizando las grandes posibilidades de los medios digitales y nuevas formas de enseñanza-aprendizaje (e-learning y didácticas activas). Por tanto, la ALFIN no aparece en forma muy definida, formal, entre sus objetivos y metas estratégicas, y se conciben más como cursos aislados o complementarios, no curriculares o de exigencia en adquisición de competencias. Los nuevos cursos de ALFIN se van construyendo sobre la base de los cursos-programas de formación de usuarios tradicionales, pero poco a poco se comienzan a adicionar o

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reestructurar pensando en las implicaciones de ALFIN tanto filosófica como operativamente, y la evaluación se hace presentes esporádicamente para ser parte de presentación de distintos informes desde una perspectiva cuantitativa. Los recursos con que se cuentan son pocos y se está más en la tarea de generar experiencias pilotos, para por medio de sus resultados positivos, ir gestionando nuevos recursos tanto financieros-tecnológicos como de capital humano y de fuentes de información de calidad. 4. Universidades-Dependencias desconocedoras de la formación en ALFIN: Son universidades-dependencias donde el tema de ALFIN, la Alfabetización informacional como concepto no aparece o se confunde con la Alfabetización Digital y se considera que con ésta última es suficiente, que con el acceso a los medios digitales los procesos de aprendizaje permanente y generación de conocimientos se dan por sí solos. Por tanto, en sus Planes Estratégicos, si se menciona algún aspecto, es enfocado a las tecnologías, a Internet como fin más que como medio. Igualmente se cuenta con programas tradicionales de formación de usuarios, la mayoría de las veces muy precarios, lo cual responde a una concepción muy “corta” de lo que implica una biblioteca o las fuentes de información de calidad para un mejor proceso de enseñanza-aprendizaje, por tanto sus recursos financieros-tecnológicos, de capital humano y de fuentes de información de calidad son casi nulos. Dichos programas no tienen metas y objetivos muy definidos y son producto de la inercia de varios años estar realizando lo mismo, desde la concepción tradicional de formación de usuarios. Son universidades-dependencias de una tradición más acorde con las universidades del siglo XX que con las exigencias de la sociedad de la información actual.

Estos grados en que los programas de formación se han implementado, y específicamente llegando a definir un alcance de lo que implica la alfabetización informacional (Benito Morales, 2001; Gómez Hernández, 2007), pueden sintetizarse e identificarse cuando se analizan los sitios Web de las bibliotecas de las universidades en diferentes elementos (variables), que se resumen en: Se detecta en el sitio web una sección o información concreta sobre servicios de formación: o Esa sección o información concreta sobre formación, presenta alguno de estos aspectos: (Hasta 7 macrovariables a valorar) 1. Definición del programa: misión, visión, objetivos, alcance, plan operativo, plan pedagógico 2. Fundamentación del programa: definición de formación (como formación de usuarios –F.U.– o como ALFIN), modelo pedagógico-didáctico y estándar-indicadores asumidos 3. Estructuración del programa: cursos ofrecidos, modalidad de los cursos, incorporación de las TIC, Web 2.0 y de ambientes virtuales de aprendizaje, presencia curricular o extracurricular de los cursos 4. Evaluación del programa: indicadores de gestión, indicadores de resultados de aprendizaje, procesos de mejoramiento continuo Además de otra información complementaria, como: 5. Publicaciones sobre este tema y la experiencia de la biblioteca y del programa de formación: artículos, ponencias, recursos Web 2.0 6. Participación en grupos y redes de trabajo sobre esta temática: redes de bibliotecas universitarias, colectivos de bibliotecólogos/bibliotecarios, etc.

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7. Participación en medios y recursos de divulgación y aprendizaje de esta temática: listas de discusión, blogs, wikis, twitter, boletines, comunidades virtuales, etc.

De estos siete elementos (variables), es especialmente importante el referente a estructuración del programa, ya que puede dar cuenta del grado de incorporación que ALFIN tendría en una universidad, en una institución de educación superior (IES) y su dependencia a cargo. Esto porque la presencia de determinados cursos-tutoriales permite visualizar con mayor facilidad el alcance que tiene el programa (facultades, titulaciones, número de estudiantes, etc.) y si se trabaja en las 5, 6 ó 7 competencias que presentan los modelos-estándares universitarios de ALFIN más conocidos según el que se haya elegido seguir (ALA-ACRL, CILIP, ANZIIL, DHI Ciudad Juárez, entre otros) . Esto conlleva a una correlación de esta variable específica, que se puede visualizar desde los sitios Web, con las 4 categorías que dan cuenta del proceso de desarrollo de los programas de ALFIN, que con sus adaptaciones, han sido consideradas por organismos internacionales (EMPATIC, 2009) y también avaladas por expertos sobre esta temática de ALFIN (Sonntag, 2011), considerando el proceso evolutivo de los programas de formación de las bibliotecas universitarias que ha ido de la instrucción bibliográfica y a la formación de usuarios tradicional, hasta llegar hoy a la ALFIN, a la formación en COMPINFO en lo curricular: COMPROMETIDAS: • ALFIN Nivel 2: la biblioteca ofrece directamente cursos para formar en competencias informacionales que incorporan lo instrumental + aprendizaje para toda la vida + pensamiento crítico; y cursos/módulos específicos inmersos oficialmente en las currículas distintos programas académicos-carreras para formar de manera transversal y disciplinar en esas competencias EN CRECIMIENTO: • ALFIN Nivel 1: la biblioteca ofrece directamente cursos para formar en competencias informacionales que incorporan lo instrumental + aprendizaje para toda la vida + pensamiento crítico. INICIANDO: • Formación de Usuarios. Nivel 1: capacitación en servicios generales de la biblioteca y algunos cursos -muy instrumentales- para búsqueda de información: utilización de catálogos/bases de datos, aunque se comienza a analizar la necesidad de cambio de esta formación tradicional y a trabajar las demás competencias. DESCONOCEDORAS: • Formación de Usuarios. Nivel 2: solo capacitación para el uso del catálogo • No hay presencia de ningún tipo de formación-capacitación

Es importante indicar al tener en cuenta este marco metodológico y conceptual-teórico para visualizar los posibles niveles de incorporación de ALFIN en las bibliotecas universitarias iberoamericanas, que esta categorización es una aproximación desde la información que conllevan los sitios Web, pero en ningún momento implica que categorizar una u otra universidad en alguna de esas 4 categorías sea la total realidad de esa universidad, ya que: “no siempre en los sitios web se publica-informa todo lo que se hace” o por el contrario “se publica-informa más de lo que realmente se hace”; por tanto este tipo de análisis es una fotografía en un momento y desde un ángulo

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determinado que sirve como aproximación pero que para una visión integral-holística de la realidad de esa universidad en cuanto a la incorporación de la formación en ALFIN es necesario hacer un proceso de recopilación de información que implique la triangulación (diferentes fuentes tanto cualitativas como cuantitativas) que permitan lograr los otros ángulos: indagar directamente a la biblioteca sobre lo que se hace; retomar las publicaciones académicas-investigativas sobre el tema respecto a la situación de cada país y de lo que ha hecho cada biblioteca; y recibir las referencias de otras universidades sobre lo que hacen otras universidades, los casos destacados. Teniendo en cuenta por tanto este marco metodológico y conceptual-teórico y las aclaraciones sobre los alcances del análisis (la fotografía en un momento específico y desde un determinado ángulo) se procedió a hacer el análisis concreto de la realidad que visualizan desde sus sitios web las bibliotecas universitarias de Chile.

3. Análisis de la información sobre formación en ALFIN de los sitos Web de las bibliotecas universitarias de Chile Para la realización de la recopilación de la información de las bibliotecas universitarias chilenas, y su respectivo análisis, se eligió como fuente inicial de identificación los sitios Web de las universidades chilenas y los sitios del Ministerio de Educación de Chile y del Consejo Superior de Educación . A su vez, con el fin de adicionar y depurar ese listado, se recurrió al Ranking Web de Universidades del Mundo del CCHS/CSIC y el Portal de los Estudiantes El Altillo.Com . El análisis de estas tres fuentes generó finalmente un listado de 79 universidades chilenas, a analizar: 21 públicas (o estatales) y 58 privadas. (Anexo 1) Para la realización del análisis se utilizó una ficha, considerando postulados del análisis de contenidos (White y Marsh, 2006), a partir de la cual se registraba en una base de datos la información básica de cada biblioteca, su url, la información sobre ALFIN teniendo en cuenta las posibles 7 variables a valorar, pero haciendo énfasis especialmente en la de estructuración del programa, para finalmente, considerando esa información, identificar para cada biblioteca universitaria en cuál de los 4 niveles de desarrollo se encontraría.

4.

Resultados

Tras el análisis de estas 79 bibliotecas universitarias chilenas se obtuvo los resultados que se sintetizan en los siguientes gráficos:

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Figura 2. No.de bibliotecas universitarias chilenas analizadas por Región

Figura 3. No. de bibliotecas universitarias chilenas que presentan información sobre formacióncapacitación

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Figura 4. Niveles de incorporación de ALFIN de las bibliotecas universitarias chilenas que presentan información sobre actividades de formación-capacitación

Figura 5. Tipologías de las bibliotecas que sí presentan información de Niveles 1 ó 2 de ALFIN (PúblicasEstatales o Privadas)

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Figura 6. Procedencia según Regiones de las bibliotecas universitarias chilenas que presentan niveles de incorporación de ALFIN 1 ó 2

5.

Análisis de los resultados y Conclusiones

Para este análisis y conclusiones partimos de dos premisas referentes a que: • La formación en competencias informacionales (destrezas de información), es una función constitutiva del papel que deben cumplir las bibliotecas universitarias frente a los retos de la Educación Superior de hoy, considerando los requerimientos de la Sociedad de la Información; y a que: • La información que se publica en la Web, ante la generación de usuarios .Net, Google, 2.0, o como se les quiera denominar, es un aspecto fundamental para que todos los servicios de las bibliotecas se conozcan y su posicionamiento aumente como mediadora de la información con valores agregados, y por tanto, si este medio no se gestiona de forma continua, se está perdiendo una gran posibilidad de servicio a los usuarios que son la razón de ser de toda biblioteca.

Teniendo en cuenta entonces estas dos premisas, podemos decir que: Los resultados de este análisis (de 79 bibliotecas universitarias chilenas) demuestran esa falta de gestión en muchos casos y que aún hay mucho trabajo por hacer en un buen porcentaje de las bibliotecas universitarias chilenas según la información de sus

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sitios Web (figura 3), ya que en un porcentaje alto la formación no es considerada como uno de sus servicios fundamentales (en 34 universidades analizadas, equivalente al 43% del total, no se presenta ninguna información sobre acciones de formación), lo cual desafortunadamente en porcentajes también altos es semejante a la realidad de las bibliotecas universitarias de otros países iberoamericanos (UribeTirado, 2012). A su vez, entre las 45 universidadesS que sí presentan alguna información en sus sitios Web sobre acciones de formación (figura 4), hay una concentración del 71% de estas bibliotecas en los servicios más habituales, limitándose a actividades y cursos esporádicos centrados más en lo instrumental, es decir, el dar a conocer el catálogo y/o promover el uso de algunas bases de datos (el 51% –23 bibliotecas– se centran en lo hemos denominado F.U. niveles 1 y el 20%, 9 bibliotecas en F.U.2) que en generar más competencias informacionales que permitan una gestión de la información y el conocimiento (figuras 4 y 5) desde la perspectiva del aprendizaje para toda la vida (un 11% en el nivel 1 de ALFIN, 9 bibliotecas, y un 4%, dos bibliotecas, en el nivel 2 que implica lo curricular). Otro elemento a considerar (figura 5), es que hay paridad entre universidades públicas y privadas en esta incorporación (54% de instituciones privadas –7 bibliotecas– y 46% de públicas –6 bibliotecas–) lo que implica por un lado que hay referentes tanto para trabajar colaborativamente y en consorcio entre bibliotecas universitarias de una misma tipología para avanzar en el tema y compartir así lecciones aprendidas, estrategias, recursos y objetos de aprendizaje, y por otro lado, para las que aún no tienen desarrollos, tener referentes para hacer procesos de bechmarking, de asesoría y acompañamiento en la planeación, estructuración e implementación de un nuevo programa de ALFIN, y ese debería ser un reto actual para todas las bibliotecas y profesionales de la información chilenos. A su vez, se evidencia (figuras 2 y 6) una concentración de los casos de desarrollos de ALFIN a nivel 1 ó 2 en dos Regiones (Metropolitana y 5ta.-Valparaíso) y la presencia de un caso en otras seis Regiones, lo que implica que según la información de los sitios Web en las bibliotecas universitarias analizadas, en las siete Regiones restantes ninguna de sus bibliotecas universitarias estaría teniendo una incorporación de las implicaciones formativas (estándares-indicadores, tipos de cursos, didácticas activas y demás) que implica la formación en Competencias Informacionales, la Alfabetización Informacional.

Finalmente, a pesar de los porcentajes altos de bibliotecas chilenas que no consideran la formación como un servicio fundamental o que se quedan en la formación de usuarios tradicional, es importante resaltar positivamente para el caso chileno, que si se comparan sus resultados con los que se están presentando en los demás países Iberoamericanos, considerando los análisis hechos para cada país y el alcance de esta investigación, las bibliotecas universitarias de Chile serían unas de las de mayor incorporación de ALFIN según la información actual de sus sitios Web , ya que un 16% de sus bibliotecas universitarias tendrían desarrollos (13 instituciones) cuando el promedio de los otros países iberoamericanos alcanza el 4%. (Uribe-Tirado, 2012). En síntesis, este estudio evidencia una realidad, desde una mirada e información recopilada desde una fuente (los sitios Web) y en un momento dado, con el objetivo de motivar a seguir trabajando por un mayor desarrollo de la formación en competencias informacionales, en alfabetización informacional, en destrezas de información, en las universidades chilenas, y desde el alcance macro de la investigación que sustenta este texto, en las universidades de Iberoamérica.

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ALFABETIZACION EN INFORMACION, PARA LOS ALUMNOS DEL 4to AÑO DE ENSEÑANZA MEDIA, DEL COLEGIO SEMINARIO PADRE ALBERTO HURTADO DE CHILLAN Ponencia presentada en: Congreso Internacional de Bibliotecas Universitarias. Universidad Técnica Federico Santa María. Del 13 al 16 de Diciembre 2011. Valparaíso, Chile Yasna Catalán Chávez Bibliotecóloga-Jefe de Biblioteca. Universidad de Concepción Campus Chillán Licenciada en Educación en Tecnología de la Información Diplomada en Docencia de Enseñanza Superior Magister (c) en Educación. E-mail. ycatalan@udec.cl. Coautor: Sr. Sergio Barttlet Hazard Bibliotecólogo Encargado de CRA Colegio Seminario Padre Alberto Hurtado de Chillán E-mail.cphcra@gmail.com

Resumen El presente trabajo pretende ser un aporte a las transformaciones de las políticas educativas en Chile. La Biblioteca de la Universidad de Concepción, Campus Chillán y su personal bibliotecólogo conscientes del compromiso social que tienen con su comunidad externa, presentan el proyecto “ALFIN, para 4tos. Medios”. Este proyecto, consiste en capacitar en el uso ético de la información, utilización de bases de datos y uso de los servicios bibliotecarios, en biblioteca universitaria, a los alumnos de 4to. Año de enseñanza media. En la primera versión de este proyecto, se invitó a participar, al Colegio Seminario Padre Alberto Hurtado de Chillán. La invitación fue acogida por el área de Biblioteca del Colegio, y su profesional bibliotecólogo acompañó a sus 40 alumnos, para los cuales estaba diseñado el proyecto, en dos etapas. Palabras Claves: Alfabetización Informacional-Biblioteca, Competencial ALFIN, Alfabetización de Información-Enseñanzas, Habilidades Informacionales. Abstract: This paper aims to contribute to the transformation of education policies in Chile. The Library of the University of Concepción, Chillán Campus librarian and staff aware of the social commitment they have with their external community, presented the project "Information Literacy for 4th. Media ". This project consists of training in the ethical use of information, use of databases and use of library services, library university students in 4th. Year of high school. In the first version of this project, were invited to participate, the College Seminary Father Alberto Hurtado de Chillán. The invitation was accepted by the Library area of the College and its professional librarian accompanied the 40 students, for whom the project was designed in two stages. Keywords: Library Information Literacy, Information Literacy Competence, Information Literacy, Teaching, Informational Skills.

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ste proyecto que ya forma parte del programa anual de trabajo, desarrollado por la Biblioteca de la Universidad de Concepción, Campus Chillán, también fue sistematizado y presentado en el 1er. Congreso Internacional de Bibliotecas Universitarias, organizado por la Universidad Técnica Federico Santa María del 13 al 16 de diciembre del 2011, en la ciudad de Valparaíso, V Región, Chile. Con la sistematización de este trabajo, se pretende contribuir al “Proyecto Educativo Nacional” aportando con otra forma de hacer “Alfabetización Informacional”, no sólo con la intensión de preparar alumnos de 4to. año medio con miras a la educación superior, sino que también con la idea de formar ciudadanos responsables y con sentido ético en el uso de la información. La Biblioteca de la Universidad de Concepción Campus Chillán, postula el compromiso social de sus profesionales bibliotecólogos y de su equipo de trabajo en general. Constantemente se están realizando actividades que van en beneficio de la comunidad externa de la universidad, no como actividades sólo de difusión, sino porque se cree en un rol social llamado a abrir las puertas de la biblioteca universitaria. Lo anterior gracias al apoyo de la Dirección General del Campus y de su Dirección de Bibliotecas. En esta ocasión se pensó en una alianza estratégica entre la Biblioteca Universitaria y la Biblioteca Escolar o CRA (Centros de Recursos para el Aprendizaje), con la finalidad de presentar a los alumnos de 4to. medio, aquellos recursos digitales (bases de datos y revistas electrónicas) a los que comúnmente no tienen acceso, puesto que las bibliotecas escolares no pueden costearlas, junto con lo anterior se pretendía preparar alumnos y ciudadanos que utilizaran adecuadamente servicios digitales, para la búsqueda, recuperación y organización de la información. A lo expuesto además se suma, la ética en el tratamiento de la información. En una primera etapa se trabajó con la única Biblioteca Escolar que actualmente, en la ciudad de Chillán, tiene un profesional bibliotecólogo en su planta académica. La Biblioteca Escolar del Colegio Seminario Padre Alberto Hurtado de Chillán. Se diseño un plan de Alfabetización para 40 alumnos en dos partes, una teórica y otra práctica en las dependencias de la Biblioteca UDEC, Campus Chillán y en los laboratorios de Computación, con el objetivo de que los alumnos hiciesen sus búsquedas y analizaran la información recopilada. Es necesario destacar que desde un primer acercamiento y dado que el encargado de biblioteca escolar, es profesional bibliotecólogo, las conversaciones resultaron muy fluidas y fue fácil diseñar un programa de trabajo, para 40 alumnos de 4to. medio, del Colegio Seminario Padre Alberto Hurtado de Chillán. Es válido hacer esta aclaración, puesto que esta Alfabetización Informacional, actualmente se está impartiendo en liceos agrícolas de la zona de Chillán y en algunos de ellos el acceso no ha sido tan fácil como se esperaba. La Biblioteca Universitaria puede hacer grandes aportes a su comunidad externa y de esa forma contribuir al proyecto educativo nacional. Con el “Proyecto ALFIN, para 4tos Medios”, no sólo se está invirtiendo en futuros usuarios de bibliotecas universitarias, preparándolos para utilizar de mejor forma los recursos digitales e impresos, desde antes que se conviertan en estudiantes universitarios. De igual forma los profesionales bibliotecólogos de biblioteca universitaria cumplen con el compromiso social que les corresponde, hacia una comunidad externa que seguramente lo necesita.

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La Biblioteca Universitaria puede hacer grandes aportes a su comunidad externa y de esa forma contribuir al proyecto educativo nacional. Con el “Proyecto ALFIN, para 4tos Medios”, no sólo se está invirtiendo en futuros usuarios de bibliotecas universitarias, preparándolos para utilizar de mejor forma los recursos digitales e impresos, desde antes que se conviertan en estudiantes universitarios. De igual forma los profesionales bibliotecólogos de biblioteca universitaria cumplen con el compromiso social que les corresponde, hacia una comunidad externa que seguramente lo necesita.

a. Descripción del Proyecto: El proyecto pretende entregar, Alfabetización en Información (ALFIN) a 40 alumnos de 4to.medio, del Colegio Subvencionado Seminario Padre Alberto Hurtado de Chillán. Esta alfabetización será entregada por el bibliotecólogo referencista de la Biblioteca de la Universidad de Concepción, Campus Chillán en su parte práctica, y por la Jefa de Biblioteca, coordinadora del proyecto, en su parte teórica. Uno de los objetivos del proyecto es introducir a los alumnos de 4to. Medio en el gusto por la investigación, mostrándoles técnicas efectivas de búsqueda de información y recuperación de documentos, en fuentes con base científica. Lo anterior se efectuará, dándoles a conocer las diversas “Bases de Datos”, existentes en Biblioteca UDEC, Campus Chillán e introduciendo al alumnado en las técnicas de búsquedas de información, con la finalidad de que al llegar a la universidad, cuenten con conocimiento y manejo de las fuentes de información disponibles a nivel universitario. Con este proyecto la Biblioteca UDEC, Campus Chillán, pretende contribuir al mejoramiento de la calidad de la educación del país, puesto que si esta iniciativa es acogida por otras universidades de la zona, que deseen colaborar con colegios y liceos de la ciudad de Chillán, no sólo estaremos capacitando en técnicas de búsquedas a posibles estudiantes universitarios, sino que también a aquellos alumnos que no sigan una carrera universitaria, despertando en ellos la curiosidad y la capacidad de distinguir entre fuentes de divulgación y fuentes científicas, lo que sin duda será un aporte en su vida y en su calidad de ciudadano responsable. Igualmente es necesario exponer que según estudios efectuados por Relaciones Públicas de la Universidad del Campus, una parte importante de los alumnos del Colegio Seminario Padre Hurtado, que ingresan a la universidad, postulan a la Universidad de Concepción. Un dato interesante de exponer, es que en el año 2010 ingresaron a la Universidad de Concepción 58 estudiantes del Colegio Seminario Padre Hurtado. Según lo anterior la Biblioteca estaría adelantando un trabajo de manera eficaz, instruyendo a los futuros usuarios de la Biblioteca UDEC, Campus Chillán. En una primera etapa se plantea el proyecto a un colegio subvencionado que posee una Biblioteca Escolar o Centro de Recursos para el Aprendizaje (CRA), organizado y gestionado por un profesional bibliotecólogo, puesto que este tipo de profesional tiene conocimiento claro de la importancia de la información y el uso que tienen las bases de datos a nivel universitario.

Posteriormente como se menciona al comienzo de esta descripción, se pretende presentar el proyecto y difundirlo en otras instancias (congresos o seminarios de bibliotecología), con la finalidad de que esta idea sea paulatinamente incorporada por otras bibliotecas universitarias, de manera que el proyecto resulte un aporte efectivo a la educación.

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b. Fundamentación del Proyecto: El programa de ALFIN de la Biblioteca UDEC, Campus Chillán, es esencialmente un programa para el desarrollo de competencias en el manejo de la información científico técnica en las distintas áreas del conocimiento. Lograr que los alumnos utilicen la información, para resolver problemas, desarrollar sus investigaciones y toma de decisiones es un reto y una necesidad que nos ha impuesto la sociedad de la información. En este contexto es importante el desarrollo de conocimientos, habilidades y actitudes que permitan el uso adecuado de la gran cantidad de información que circula a diario en el mundo. Debido a lo anterior, para que las bibliotecas universitarias logren una capacitación eficiente en información, es necesario que capten a sus potenciales usuarios, desde la enseñanza media. Además las bibliotecas escolares o CRA, en la mayoría de los casos, no cuentan con personal bibliotecólogo, por lo cual existe total desconocimiento del valor de la información, las fuentes de información y recuperación de la información. El proyecto no sólo pretende entregar ALFIN a potenciales futuros usuarios, sino que también contribuir a la educación del país, puesto que la persona que posee competencias en información es capaz de: 1 1. La persona alfabetizada en información tiene la capacidad de determinar la necesidad de información. 2. La persona alfabetizada localiza y accede adecuadamente a la información que necesita. 3. La persona alfabetizada evalúa la información por su autenticidad, corrección, valor y sesgo. 4. La persona alfabetizada organiza la información y la utiliza de forma eficaz. 5. La persona alfabetizada amplia, reestructura o crea nuevos conocimientos integrando el conocimiento anterior. 6. La persona alfabetizada reconoce la ética y responsabilidad en la utilización de la información. 7. La persona alfabetizada recomienda y/o emprende acciones apropiadas, basadas en el análisis de la información. Debido a que son las bibliotecas universitarias, las que poseen recursos, para desarrollar este tipo de competencias en los alumnos, en la mayoría de los casos, se presenta este proyecto el cual será aplicado en beneficio de 40 alumnos de 4to. Medio del Colegio Seminario Padre Hurtado de Chillán. Los recursos, para llevar a cabo este proyecto son mínimos, puesto que la mayoría de los recursos están disponibles dentro de la universidad, para los alumnos regulares. Sólo hay que planear algunos horarios, para que los alumnos del Colegio Seminario Padre Hurtado, puedan acceder a las fuentes de información.

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c. Marco Institucional y Local: El proyecto estará a cargo de la Biblioteca de la Universidad de Concepción, Campus Chillán. Ubicada en Avenida Vicente Méndez # 595 Chillán. La planificación y ejecución del proyecto estará a cargo de Jefatura de Biblioteca en conjunto con el Bibliotecólogo de la sección de Referencia y Servicios Digitales. La sección de Referencia, es la responsable de la formación ALFIN, para los alumnos, investigadores y docentes, del Campus Chillán. En las actividades propias del quehacer universitario, adquiere, estructura y organiza el nuevo conocimiento, sustentado en un sistema de competencias, destrezas y habilidades orientadas a la resolución de problemas y paradigmas que plantean las ciencias. El Programa ALFIN, se convierte en una herramienta estratégica en todo modelo educativo competitivo. d. Beneficiarios del Proyecto: Los beneficiarios inmediatos, directamente favorecidos con este proyecto serán: 1. Los alumnos de 4to. Medio, del Colegio Seminario Padre Hurtado de Chillán (40 alumnos). 2. El Sistema de Bibliotecas, de la Universidad de Concepción (SIBUDEC), específicamente los bibliotecólogos encargados de ALFIN, puesto que contaran con usuarios entrenados en el uso de las base de datos, lo que facilitará el trabajo con los nuevos alumnos, que ingresen a la Universidad de Concepción. 3. Si la iniciativa es acogida por otras universidades de la zona, que desarrollen un programa ALFIN, para alumnos de enseñanza media, los beneficiarios indirectos serían, los alumnos de 4to medio de liceos y colegios de la zona de Chillán.

e. Objetivos del Proyecto: -Objetivo General: Desarrollar un programa de Alfabetización en Información tendiente a lograr alumnos de 4to.medio alfabetizados en técnicas de búsqueda y recuperación de información.

-

Objetivos Específicos:

1. Establecer estrategias de enseñanza-aprendizaje articuladas con la Alfabetización en Información. 2. Proporcionar los recursos y herramientas básicas disponibles, para acceder a la información. 3. Orientar sobre técnicas de investigación documental y su aplicación a los estudios de las diversas disciplinas. 4. Orientar, en el reconocimiento las fuentes y recursos pertinentes a la disciplina de interés, de la investigación planteada. 5. Utilizar las herramientas adecuadas, para la búsqueda, recuperación y organización de la información.

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f.

Metas:

1. Incorporar la Alfabetización en Información, para alumnos de 4to. Medio, dentro del plan de trabajo anual de la Biblioteca UDEC, Campus Chillán. 2. Crear conciencia del sentido investigativo como medio del desarrollo intelectual del individuo, enfatizando la creatividad y el pensamiento crítico con excelencia de juicios y aportes del individuo hacia la sociedad actual. 3. Estimular el desarrollo de la iniciativa en ALFIN, para alumnos de 4to. Medio, entre las universidades de la zona de Chillán. 4. Procurar el incremento de matriculas, en la Universidad de Concepción, permitiendo a los futuros estudiantes, que ingresaran a la educación superior, conocer la Biblioteca , sus recursos y las múltiples posibilidades de concluir con éxito la enseñanza superior, puesto que cuenta con una amplia gama de recursos de investigación, en la Biblioteca. g. Actividades del Proyecto: La Biblioteca UDEC, Campus Chillán, tiene como fin garantizar el acceso a la información documental y ser una herramienta de apoyo que permita a la Universidad cumplir con sus objetivos de estudio, docencia, investigación y extensión. La Biblioteca UDEC, Campus Chillán desde el año 2006, realiza actividades tendientes a formar usuarios competentes en la búsqueda y localización de información, que responda a sus necesidades y fines (estudio, investigación, actualización, etc.) Contenido: Dónde y cómo buscar información en los diferentes recursos impresos y en línea, responde al contexto del programa ALFIN que se desea presentar a los alumnos de 4to. Medio del Colegio Seminario Padre Hurtado de Chillán. Metodología: Curso teórico-práctico, se complementa con la entrega de marca-páginas, que contienen los servicios que ofrece la Biblioteca a través de su portal Web. Horario: Plan de desarrollo en 6 días, de 2 horas académicas seguidas, de 45 minutos cada una, para 40 alumnos en 2 grupos, de 20 alumnos cada fase.

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Plan de Alfabetización en Información, para alumnos de 4to. Medio del Colegio Seminario Padre Alberto Hurtado de Chillán: Fase I Formación General – Actividades: 1. Visita guiada por Biblioteca 2. Presentación de la Biblioteca UDEC, Campus Chillán. 3. Presentación de servicios y recursos básicos. Presentación Bibliotecólogo Referencista

Fase II Teórica. Formación a través del Portal Web-Actividades: 1. Presentación Portal Web de Biblioteca UDEC 2. Presentación de Fuentes de Información Existentes 3. Diferencia entre: -

Revistas científicas v/s revistas de divulgación Artículo o paper científico v/s artículo o paper de divulgación. Ejemplos de revistas científicas y de divulgación

4. Ética en el tratamiento de la información 5. Presentación de link”Cómo citar bibliografía” Presentación Bibliotecóloga Coordinadora del Proyecto-Jefe de Biblioteca Fase III Práctica: Formación específica. Presentación de base de datos y recursos Actividades:

electrónicos-

1. Presentación de las Bases de Datos, por área de interés (Recursos electrónicos) 2. Presentación del Metabuscador UDEC y su uso. 3. Presentación del repositorio Institucional (Cybertesis). 4. Ejercicios: localizar, evaluar y organizar información (resolver situaciones problemas). 5. Evaluación Final: Responder cuestionario. - ¿Con qué vine? - ¿Con qué me voy? Presentación Bibliotecólogo Referencista

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Carta Gantt de Desarrollo de la actividad:

Horario: Plan de desarrollo en 6 días, de 2 horas académicas seguidas, de 45 minutos cada una, para 40 alumnos, en 2 grupos, de 20 alumnos cada fase.

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Conclusiones: 1. Las encuestas realizadas al término del ALFIN, revelan que fue una experiencia atractiva, novedosa y útil, para el alumnado asistente. 2. Los alumnos al enfrentarse a documentación científica comprobaron, la importancia del idioma inglés en su futura vida académica universitaria. 3. Los alumnos comprendieron a través de esta actividad, la organización estructural de la “Biblioteca Universitaria”, sus distintas secciones a diferencia de la Biblioteca Escolar o CRA que generalmente tiene una estructura unitaria. 4. El trabajo en conjunto entre la Biblioteca Escolar o CRA y la Biblioteca Universitaria permitió mejorar las competencias individuales de los alumnos de enseñanza media, permitiéndoles enfrentar el futuro con nuevos conocimientos en el área de la Biblioteca. 5. Este tipo de experiencia debe enmarcarse en un área de trabajo de la Biblioteca Universitaria (Programa) con el fin de que perdure en el tiempo y se puedan apreciar los resultados a largo plazo. 6. Para que esta experiencia sea un aporte a la comunidad académica escolar, la Biblioteca Universitaria, debe plantearla como un “Proyecto de Difusión Institucional”. 7. Es necesario destacar que las comunicaciones al inicio de este proyecto siempre resultaron muy fluidas, puesto que ambos profesionales conocían y manejaban el área de la Biblioteca, es de esperar que los futuros CRA, puedan contar con profesionales bibliotecólogos, que estimulen este tipo de proyectos acercándose a las bibliotecas universitarias. 8. Este proyecto permitió, a los alumnos del Colegio Seminario Padre Alberto Hurtado, conocer las bases de datos científicas y documentales en línea. Bases de datos, que no es posible conocer, por razones de costo, desde la Biblioteca Escolar o CRA. 9. La gran ganancia de la Biblioteca Universitaria, es que está invirtiendo en futuros usuarios, preparándolos para manejar los recursos de biblioteca, desde antes que se conviertan en estudiantes universitarios. De igual manera los profesionales bibliotecólogos de Biblioteca Universitaria, cumplen con el compromiso social que les corresponde, hacia la comunidad externa. 10. La Universidad de Concepción Campus Chillán, producto de esta actividad aumento la matrícula en el área de la agronomía. Durante el año 2010, 10 alumnos de los 40 que participaron en el proyecto ALFIN del Colegio Seminario Padre Alberto Hurtado, seleccionaron la carrera de agronomía y están estudiando en la Universidad de Concepción. 11. Los alumnos del Colegio Seminario Padre Alberto Hurtado comprobaron al finalizar el programa ALFIN, que la Biblioteca del Colegio, cumplía con la mayoría de los estándares de calidad de una biblioteca, tanto a nivel servicios como a nivel bibliográfico, lo que les permitirá desempeñarse en mejores condiciones a nivel universitario.

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Referencias Bibliográficas: 1. Colegio Seminario Padre Alberto Hurtado Chillán (2010). Historia [en línea]. Colegio Seminario Padre Alberto Hurtado http://www.cph.cl/v2/historia/ (Consultado el 31.mayo.2010). 2. Fernández, M., R. Zagas y P. Urra (2008). Normas de competencias informacionales para el sistema de información en salud. ACIMED 17(4):4 3. Hernández, R., C. Fernández y P. Baptista (2006). Metodología de la investigación. 4ta.ed. Mc.Graw-Hill; México D.F. 4. Matus, G., F. Molina (2006). Metodología cualitativa: un aporte de la sociología para investigar en bibliotecología. Universidad de Playa Ancha; Valparaíso, Chile. 5. Matus, G., E. Loyola, P. Menay e I. Cordeiro (2009). Las bases de datos van a clases [en línea]. Colegio de Bibliotecarios de Chile. http://www.bibliotecarios.cl/descargas/2009/10/matus_et_al.pdf (Consultado el 08.mayo.2010). 6. Zúñiga, J., M. Aravena (200?). Planificación social. Planificación y educación: Más allá de una programación pedagógica. Universidad ARCIS; Santiago, Chile.

Entrevista: -

Sr. Sergio Barttlet. Bibliotecólogo Encargado del CRA. Colegio Seminario Padre Alberto Hurtado de Chillán. cphcra@gmail.com.

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