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Real Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Marmolejo No hay pueblo en Sierra Morena que escape del influjo de la Morenita, la Reina de esta Sierra desde su aparición en 1227. En este sentido, Marmolejo, cuyo término se halla a pocos kilómetros del lugar de la Aparición, no es ninguna excepción. La Romería de la Virgen de la Cabeza, que se celebra con certeza desde finales del siglo XIV y principios del XV, tuvo un gran crecimiento durante el siglo XVI y sobre todo el XVII. En estos siglos aún no existían Cofradías como tal, a excepción de la de Andújar, sino que se trataba más bien de un fenómeno popular cuya devoción representaba la figura anual del Hermano Mayor. En el siglo XVII van a surgir las Cofradías de la Virgen de la Cabeza: primero Andújar, Arjona, Colomera, Lucena y Córdoba, pero a lo largo del siglo su número sigue creciendo hasta alcanzar 79 Cofradías a finales de este siglo. De ésta época data la costumbre y obligación de concurrir a la Romería para no perder su antigüedad. La organización de las Cofradías y de la Romería dependía de los Diputados de la Cofradía a cuyo frente figuraba el Prioste. Para distinguirse, el Prioste vestía roquete y sombrero blanco, banda y báculo rojo; los Diputados banda y báculo rojo y los cofrades túnicas blancas llamadas "alba" y roquete blanco para recogerse el pelo. Los Diputados se ocupaban de ampliar y reparar el templo, habitaciones y oficinas; dar lugar a las cofradías de fuera, señalar los puntos donde debía coger las andas de Nuestra Señora, disponer la procesión, pedir limosnas y distribuirlas entre los necesitados, adecentar caminos y puentes, conservar libros y llaves y hacer que se cumpliesen los estatutos y privilegios. Las cofradías que asistían cada año a la romería, traían sus tiendas de campaña de lienzo encerado para alojarse, si no tenían casa propia, banderas de colores alegres, estandartes bordados de oro y plata, así como cetros para los Mayordomos o Hermanos Mayores, música, etc. Durante la noche celebraban misas oficiadas por sus capellanes y la última, a la que asistía la Cofradía de Andújar, la oficiaba el Rector del Santuario tras la cual salía la Santísima Imagen en procesión sobre andas de plata, a las que subían dos capellanes con casulla y bordones para proteger a los niños asidos a las andas de la muchedumbre que pretendía tocar la imagen.

Imagen que se venera en la actualidad en el Santuario de la Virgen de la Cabeza de Andújar (Jaén). Fue realizada en 1944 por el maestro granadino José Navas-Parejo Pérez, encargado de realizar también el retablo de ocho metros del Santuario y las andas-trono para el día de la Romería. Desde su Santuario la Morenita irradia su amor y maternidad espiritual a toda Sierra Morena.


En el informe realizado en octubre de 1751, conocido como el Catastro del Marqués de la Ensenada, se mencionan en Marmolejo la Cofradía de Nuestro Padre Jesús, la de Nuestra Señora de la Paz, la del Santo Sepulcro, y las de Ánimas y del Santísimo, desaparecidas, pero nada se dice de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza, puesto que Marmolejo aún no se ha independizado de Andújar, y los cofrades marmolejeños pertenecen a la Cofradía Matriz. En el siglo XVIII, disminuyó el fervor mariano, viniendo a menos la Romería. Durante el reinado de Carlos III se disolvieron las Cofradías y en 1773 se prohibió por el Rey la Romería, lo que afectó a la Cofradía de Andújar que perdió la mayoría de sus cofrades, aunque la fiesta romera siguió celebrándose gracias a su carácter netamente popular. Nueve años más tarde el Rey derogó lo dispuesto y volvió a resurgir la tradición. A finales del siglo XVIII tuvo lugar la independencia de Marmolejo respecto de Andújar, gracias al Real Privilegio de Villazgo, otorgado por el Rey Don Carlos IV en Aranjuez a 27 de Mayo de 1791. Durante el siglo XIX, la fiesta en el Santuario dejó de realizarse con motivo de la invasión francesa en 1808, al ser traída la Virgen a Andújar y depositada en el convento de San Francisco de Asís para su protección. Tradicionalmente la romería sólo se ha suspendido con ocasión de alguna epidemia, para evitar el contagio debido al gran número de personas que se concentran en el Cerro (y lógicamente durante los años de la Guerra Civil española). En 1812, el Prior de Marmolejo Don Francisco Juan de Mena tampoco


menciona a esta Cofradía en su informe al Obispado. No obstante, se cree que fue a mediados del siglo XIX cuando se fundó la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Marmolejo, si bien no hay datos de quién o quiénes fueron sus promotores, Junta de Gobierno, ni relación de hermanos. No obstante, esta fundación no debió hacerse con la suficiente solidez, pues pocos años después la Cofradía desapareció, quedando inactiva durante bastantes años, como lo prueba el hecho de que no figure en el acta notarial levantada con motivo del pago de una deuda contraída por don Narciso García Prado, por la asistencia sanitaria y el entierro de doña María San Pedro Pérez ocurrido en 1854 y al que concurrieron todas las Hermandades existentes en el pueblo: la del Santísimo Sacramento, la de la Santa Cruz, la de Jesús Nazareno, la de la Ánimas, la del Rosario y la de Nuestra Señora de los Dolores. El año 1866 va a ser un año crucial en la historia de la Virgen de la Cabeza de Marmolejo. Sucedió que Manuela Casado, muchacha de 18 años, hija de un vecino de Marmolejo llamado Miguel Casado Romero, antiguo hermano de la Cofradía originaria, enfermó gravemente. A pesar de dispensarle toda su ciencia y todos los cuidados necesarios, don Antonio Malo de Molina, el médico que la visitaba casi a diario en su casa situada en el primer tercio de la calle Calvario, no terminaba de curarla y su estado se iba agravando paulatinamente. El aspecto de la muchacha, en lugar de juvenil y lozano propio de alguien en la flor de la vida, era deslucido y lastimoso. Ni con la venida de la primavera albergaba Miguel, su padre, ilusión alguna. Todo el tiempo que le permitían sus faenas de la huerta lo pasaba junto a la cama de la enferma. Llegado abril el estado de salud de la joven Manuela era desesperado. El médico, en el límite de su saber, no podía hacer más… sólo quedaba rezar. Las oraciones mezcladas con las lágrimas fluían del desconsolado padre que veía cómo, cada día que pasaba, su hija se apagaba más y más. Con el ocaso de abril, llegó su último domingo y con él la tradicional Romería. Miguel se encomendó a la Virgen y tomando su caballería partió para el Santuario. Abrió su corazón a la Divina Señora y arrodillado junto a la verja pasó el sábado, el domingo y la noche de entrambos pidiéndole a la Virgen salud para su hija. A cambio prometía, para honra perpetua de la Morenita, relanzar la Cofradía de su nombre en Marmolejo, adormecida desde hacía 24 años. Y,

Al igual que Andújar (1856), Marmolejo cuenta desde 1866 con una capillita con la imagen de la Virgen de la Cabeza, ubicada en el lugar por donde los peregrinos y romeros marchan al Santuario. Es tradición rezar la Salve ante el Cuadro de la Virgen, antes de iniciar una peregrinación con la intención de que la Virgen dé fuerzas al caminante para cumplir su promesa de encontrarse con la Madre y regresar sano a casa. En 1955 ardió el primitivo Cuadro y se sustituyó por azulejos. En 2006 la familia Robles, restauró el altar en ladrillo visto, en semejanza al de la Iglesia de Jesús.


efectivamente, la Virgen obró el milagro. Y cumplió Miguel Casado Romero lo que había prometido: reorganizó la Cofradía y compró, para ella banderas, estandartes, cetros y cuanto necesario fue para dejarla establecida, ya sin interrupción hasta el día de hoy. Pero, no contento con haber cumplido cuanto a la Virgen había prometido, Miguel dio un paso más: con la intención de hacer manifiesto y perpetuo su agradecimiento por tan inmenso bien y de potenciar el fervor de los marmolejeños a la Reina de Sierra Morena, encargó la pintura de un cuadro al óleo. Aunque el cuadro resultante no pasó de tener mediano mérito, para Miguel Casado, sólo porque la Virgen de la Cabeza aparecía pintada, era un tesoro suficiente y aún sobrado para evocar aquel domingo abrileño de 1866 en que la Virgen de la Cabeza había sanado a su hija. Instaló de forma permanente el cuadro en el zaguán de su casa para que tuvieran acceso a él cuantos quisieran acercarse a la Virgen. Puso también un humilde cepillo para recoger las limosnas que la quisieran dejar, destinando cuanto se colectaba al cuidado del monumento. No tardó aquel óleo en ser receptor de piadosas visitas, esperanzadas rogativas y silentes plegarias. Incluso los más curtidos braceros, al salir o volver del campo por aquel lugar, a pie o en sus bestias, no podían disimular una mirada, aunque fuese de soslayo; idéntica actitud tomaron los transeúntes que pasaban por Marmolejo, cuando venían por aquella calle; como tampoco faltaron agüistas que, contagiados de tan intensa devoción y casi seguro que implorando remedio para sus afecciones, le trajesen a la Virgen florecillas del campo o alguna otra lindeza parecida y se las ofertaran, mientras en el fondo del cepillo bailaba y rebotaba la parte material de la gracia en forma de moneda. El primer y más importante documento de antigüedad de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Marmolejo tiene fecha de 1 de marzo de 1888. Se trata de un documento que acredita a un hermano su pertenencia a la Real Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Marmolejo, haciéndole partícipe de las gracias e indulgencias con que cuenta esta Asociación eclesial. El documento dice así: “Atendiendo a los méritos y circunstancias del Sr. D. Bartolomé Pastor García vecino de Marmolejo le recibimos por nuestro hermano y como tal le hacemos partícpe de todas las indulgencias, gracias y mercedes que los Sumos Pontífices Julio III y Gregorio

Como muestra este Diploma de 1888, nuestra Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Marmolejo tiene el título de Real, concedido por la Reina Isabel II (Hermana Mayor Honoraria) y su esposo Francisco de Asís (Protector). La Real Cofradía gozaba de indulgencias y otras gracias concedidas por los Papas y Cardenales para sus miembros. Igualmente se insiste en el derecho que tiene cada hermano de que se porten las insignias el día de su entierro y se abone el estipendio de las misas y sufragios que son de costumbre.


VIII han concedido a los bienhechores de esta REAL COFRADÍA, a las que se agregan las que concedieron posteriomente la Congregación de los Señores Cardenales Arzobispos y Obispo de España, y ochenta días concedidos por el Sr. Patriarca de las Indias D. Tomas Iglesias y Barconca. Y cuando ocurra el fallecimiento de dicho nuestro hermano manifestando la presente al Prioste de esta Corporación ordenará la asistencia de las insignias y abonará el estipendio de las misas y sufragios que son de costumbre. Dada en Marmolejo a 1 de Marzo de 1888. Firma: el Hermano Mayor y el Secretario". Aparece como coronación del escrito una imagen de la Virgen de la Cabeza, adornada, y con la leyenda: "Real Cofradía de Nuestra Señora de la Cabeza de la villa de Marmolejo". Además se nombre, a los pies de la imagen de la Virgen, a toda la Casa Real de la época: S.M. la Reina Doña Isabel II (Hermana Mayor), S. M. el Rey D. Francisco de Asís, sus augusto esposo (Protector) y SS. AA. RR. Priíncipe de Asturias y sus augustos hermanos y los Smos. Sres. Infantes Duques de Montpensier y sus augustos hijos (Cofrades). En 1904, con motivo del 50 aniversario del dogma de la Inmaculada Concepción, el Obispo de Jaén Salvador Castellone y Pinazo organizó al Santuario una Peregrinación Jubilar. El Sr. Obispo escribió una Carta Pastoral fechada el 11 de agosto donde animaba a realizar una peregrinación mariana de toda la diócesis el segundo domingo de octubre. Acudieron miles de peregrinos de todos los pueblos, con sus banderas y estandartes. A las 8 de la mañana del sábado día 8 de octubre se puso en marcha desde Andújar la peregrinación, encabezada por el Obispo Salvador. A las 2 de la tarde se llegó a la Plaza del Santuario, donde se coincidió con los romeros de Marmolejo, que presididos por su párroco Don Luis Soria Ávila y enarbolando un estandarte estrenado para la ocasión habían concurrido por un camino propio. Está probado, por tanto, que desde hace más de 100 años Marmolejo tiene su camino propio para subir al Cerro a ver a la Madre de Dios. Hay estudios recientes que narran cómo los romeros de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Montoro, tras vadear el Río de las Yeguas y subir a la finca del Ecijano, llegaban al punto clave de reunión anual con la Cofradía de Marmolejo: el majestuoso puente sobre el Guadalquivir contiguo al balneario. Ambas Cofradías harían juntas la peregrinación desde este momento subiendo hasta la finca de La Centenera por la vía pecuaria denominada “Camino Viejo de Marmolejo a la Virgen de la Cabeza”. En 1920 el Párroco de Marmolejo Don Francisco de Paula Aranda Cabrera presenta al Obispado un informe en el que

La Cofradía de Marmolejo en Romería. Años 50

Camino de Marmolejo por la Centenera

Procesión en el Santuario


describe las Hermandades existentes en la Parroquia. En dicho informe se menciona a la Cofradía de la Virgen de la Cabeza, junto a las de Nuestro Padre Jesús, Santo Sepulcro, Virgen de los Dolores, San Juan Evangelista y Virgen de la Paz y San Julián. En su libro de recuerdos, Manolito Muñoz nos deja una bella descripción de cómo vivía el pueblo de Marmolejo a mediados de los años 20 la Romería de la Virgen de la Cabeza: “En la década de los años 20, el desfile de "romeros" que más tarde subían al Cerro, en el último sábado del mes de Abril como siempre, recorrían las calles del pueblo para ir primero al Ayuntamiento, supongo que a pedir permiso, para iniciar el desfile oficial. Desde entonces he perdido muy pocos años de verlo, por lo que se inculcó en mi memoria aquellas costumbres, con más ahínco, dado que recuerdo como un gran acontecimiento aquellos desfiles, con aquellas, para mí, grandísimas banderas de colores, acompañadas del célebre tambor que lo tocaba como nadie, Barrera, abuelo de mi buen amigo Vicente... Más adelante lo tocaba su padre y luego otros, pero ninguno lo redoblaba como aquel. Por entonces el que ostentaba el cargo de Jefe de los abanderados, era un hombre muy alto que le llamaban "Garabato" y uno de los abanderados, también por aquellas fechas era un tal Polonio, que por lo visto "revoloteaba" la bandera mejor que nadie, según le decían a aquel "acto". Este Polonio era muy hábil. Cogía la bandera por la punta del mástil, que decían era dificilísimo, por ser todo muy pesado. El ver esta escena revestía entonces un gran acontecimiento, por haber pocas cosas extraordinarias en el pueblo. Todavía hoy, hay el dicho popular en Marmolejo, en esas fechas de "¡Que la revolotee Polonio! ¡Que la coja de la punta!" Todos estos gritos mientras, como siempre delante del Ayuntamiento, lo hacen los abanderados, en la actualidad. Aquel era el abuelo del recién fallecido alias Polonio. Los demás romeros iban a caballo o mulos, dispuestos para seguir el camino, después del avituallamiento en la huerta de Parrón. Todos iban en sus caballerías, mientras duraba el desfile, menos el del tambor, que iba andando, entre los caballos de los abanderados, y delante abriendo calle la Banda Municipal de Música. Después la masa de romeros, así como las mujeres (nunca ví a ningún niño o niña en el desfile) en burros, en sus sillones muy bien enjaezados. Siempre iban veinte o treinta muy bien vestidas y arregladas, y otras según la promesa que habían hecho a la Virgen. Iban muchas de novias, otras amortajadas, por haber estado a las puertas de la muerte (iban de blanco y el pelo suelto), con muchos polvos en la cara, que servían para que la gente se riera de ellas, pues alegaban que iban así por promesa.

Revolotear las Banderas de la Cofradía es todo un arte


Quiero recordar que la gente esperaba, con mucho interés el ver a una mujer, que siempre desfilaba delante de la "Hermana Mayora” (como le decían y aún le dicen). Esta señora la llamaban la "Colicana" muy célebre en todas las romerías, pues no faltó hasta que murió. Siempre iba subida en un gran mulo, muy bien adornado, y ella, por muy mayor que era siempre llevaba un clavel en el moño, y su mantón de manila negro. Parece que la estoy viendo ahora mismo diciéndole adios a todo el mundo. No le temía a nadie ni a nada, pues aunque estuviera lloviendo o tronando, para ella era igual, llevando su buen paraguas... Cerraba el desfile toda la Junta de Gobierno de la Hermandad. Todos a caballo con sus bandas al hombro, rodeando al Hermano Mayor y a su capellán que ,con sotana remangada, iba también sobre su buena mula. Hacía una parada en el Cuadro de la Virgen, para revolotear las banderas. Lo mismo hacían luego al final de la calle Calvario, para disgregarse en la Huerta Parrón y en casa Rosendo, donde se cambiaban de ropas y cargaban la comida para seguir hasta Navalasno a comer, para después continuar al Cerro. Entonces había la costumbre de que todos los que tenían caballo y no iban a subir, se echaban carreras por las calles, sobre todo por la mañana, antes que llegara la Cofradía a los cocherones, en el camino del Balneario frente al Santo Cristo. En estos días la calle Calvario era una feria, pues desde el viernes por la mañana, ya había infinidad de tenderetes, vendiendo bebidas, de todas clases, chucherías para niños, cañadul, castañas, nueces matasuegras é infinidad de pitos de barro que ya daban aire de romería La tarde del domingo, muy temprano se iba todo el pueblo a dicha calle a sentarse, en las puertas de las casas, que amablemente ce sus sillas a las familias y amistades. La juventud paseaba hasta el Santo Cristo o Balneario a esperar a los romeros, que nuevamente en aquellas casas se arreglaban de nuevo para, todavía casi de día, iniciar el desfile con vuelta a revolotear las banderas en los mismos sitios, hasta llegar al Ayuntamiento de nuevo, ya casi de noche. La banda de música también esperaba a los romeros en la casa del Alambique (Fábrica de aguardientes de los Hermanos Espinosa González), dando su concierto y tomando un vino que invitaba el Ayuntamiento. Así eran aquellas romerías hasta la guerra. Después fueron organizándose mejor hasta nuestros días, pero sin la salsa tan bonita y agradable y tan especial con que sabía aderezar aquello el pueblo tan típico y tan andaluz como lo hacía. Hoy es más fiesta de pandereta, más rico y más lujoso, pero sin "Eso y sin aquello" por lo que se festeja." (Manuel Muñoz, Historias y

Costumbres de Marmolejo, 189-193). Como dato curioso, durante la corta etapa de la II República, cabe destacar la prohibición de la Romería de la Virgen de la Cabeza en abril de 1936 por parte del alcalde del Frente Popular Ignacio Expósito Villar, destacado


miembro del Partido Socialista de Marmolejo. Así lo relata Manuel Perales Solís, que ha tenido acceso al Archivo Municipal, en su libro “La memoria rescatada”: “La prohibición de la romería de la Virgen de la Cabeza… la justificaba el Alcalde alegando cuestiones de mantenimiento de orden público, en una carta dirigida al secretario de esta Cofradía Julio Vizcaíno” (pág. 114). Según Perales Solís, esta decisión al igual que la de prohibir las procesiones de Semana Santa en abril de 1936, molestó a la derecha marmolejeña, sugiriendo como si no hubiese ningún marmolejeño de izquierdas interesado en ir de Romería o en procesionar a Nuestro Padre Jesús el Viernes Santo. En mi opinión, estas decisiones municipales muestran bien el ambiente que se vivía en el 36, antes del estallido de la Guerra Civil el 18 de julio: un ambiente de hostilidad y de ataque continuo a la Iglesia Católica y a los católicos, y de falta de libertad religiosa de los ciudadanos, en la línea del más puro estalinismo ruso que algunos añoraban, amparándose en bellos conceptos de democracia, república y libertad. La Guerra Civil supuso la desgracia de todos los hermanos de la Cofradía y de los vecinos de Marmolejo, ya que se perdió y se destruyó lo mucho o poco que tenía. De igual manera la Guerra afectó profundamente al Santuario de la Virgen de la Cabeza. Durante ocho meses un grupo de guardia civiles al mando del capitán Cortes y sus familias resistieron en aquel lugar el asedio de las tropas Arriba, abanderados a caballo en Romería, precedidos republicanas. El resultado final fue la pérdida de por el tambor. Abajo la Casa de Marmolejo en el numerosas vidas humanas, la destrucción casi total del Santuario de la Virgen de la Cabeza. Años 50. templo y la pérdida de la Imagen, no se sabe si destruida o escondida. Terminada la guerra, Regiones Devastadas reconstruyó durante 1941-1943 el nuevo Santuario de la Virgen, financiado por suscripción popular con donativos de toda España. En 1944, la Dirección General de Regiones Devastadas, a través del arquitecto granadino Francisco Prieto Moreno, le hizo al famoso maestro granadino José Navas-Parejo Pérez un triple encargo para la reconstrucción del santuario de Nuestra Señora de la Cabeza en Andujar: un retablo de ocho metros; una nueva imagen de la Virgen de la Morenita; y unas andas-trono para el día de la Romería. Estos trabajos fueron muy elogiados por los promotores de la rehabilitación del santuario. A partir de esta época, la Romería de la Virgen de la Cabeza resurgirá con la misma fuerza de siempre. En Marmolejo, por su parte, el año 1940, un grupo


de personas acordaron reorganizar de nuevo la Cofradía de la Santísima Virgen de la Cabeza y darle un impulso fervoroso y creciente a la devoción de la Morenita. Por votación se forma una Junta de Gobierno, con carácter permanente, compuesta por un Presidente, Tesorero, Secretario y seis vocales, cargos que recaen en los hermanos; Presidente: Andrés Pastor Peña; Secretario: Julio Vizcaíno Perales; Tesorero: Miguel Navarro Molina; Vocales: Juan Collado, Cristóbal García Sáez, Agustín Barragán Perez, Alfonso Sánchez Solís, Pedro Barragán Arévalo y Pedro Pastor Gonzalez. Se eligió Hermano Mayor transitorio a Antonio Ortega Quesada para el año 1941, siendo por aquella fecha los gobernadores de banderas Francisco Perales Gonzalez, Juan Robles Casas y Juan Casado Cañaveras, celebrándose esta reunión en la sacristía de la Parroquia de Ntra. Sra. la Paz en el Día del Corpus Christi del año 1940. Por el año 1942 el presidente Andrés Pastor Peña encargó hacer una Imagen de la Virgen de la Cabeza, al escultor andujareño Luis Aldehuela Gómez, que es la que se encuentra hoy en la Iglesia de Jesús. A continuación se detallan los Hermanos Mayores que ha tenido esta Hermandad después de la Guerra Civil: 1941 Antonio Ortega Quesada, 1942 José Gallardo Jurado, 1943 Juan Vicaría Ruiz, 1944 Andrés Pastor Peña, 1945 Melchor Perez Campoy, 1946 Antonio de la Fuente Gonzalez, 1947 Antonio Casado Casado, 1948 Francisco Rivillas Peña, 1949 Isidro Moreno Rivillas, 1950 Agustín Barragán Perez, 1951 Alfonso Sánchez Solís, 1952 Pedro Pastor Gonzalez, 1953 Francisco Aguirre, 1954 Juan Díaz Criado, 1955 Juan Díaz Criado, 1956 Manuel Nieves Rivillas, 1957 Pablo Flores Majuelos, 1958 Juan José Zabala, 1959 Antonio Cano Reca, 1960 Andrés Lozano Perales, 1961 Jerónimo Galán Jiménez, 1962 Jose Mª Pastor Soriano, 1963 Manuel López Castillejo, 1964 José Mudarra Esteo, 1965 Diego Vallejo Martín, 1966 Juan García Godoy, 1967 Natalia Alcalá Valenzuela, 1968 Ramón Galán Rodriguez, 1969 Juan García Peña, 1970 Juan Pastor Muñoz, 1971 Francisco Gonzalez Lozano, 1972 Antonio López Alarcón, 1973 Diego Ruiz Robles, 1974 Alfredo Moreno Cotto, 1975 Pedro Oliva Ollero, 1976 Vicente Peña Santiago, 1977

Aunque hay constancia de la existencia de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza a finales del siglo XIX y principios del XX, no había imagen en Marmolejo, sino que se iba en Romería al Santuario de Andújar. Tras la Guerra Civil, la Junta presidida por Andrés Pastor Peña encargará en 1942 una imagen al andujareño Luis Aldehuela Gómez. Foto de finales de los 40.


Diego García de la Torre, 1978 José Peña Ortega, 1979 Manuel Robles Jurado, 1980 Mariano Soriano Casado, 1981 Pedro Serrano Jurado, 1982 Agustín Toledano Torralbo, 1983 Manuel Vergara Perales, 1984 José A. Relaño Perez, 1985 José Torralbo Barea, 1986 Francisco Cano Pozo, 1987 Julián Flores Díaz, 1988 Juan Gómez Casado, 1989 Juan Manuel Gómez Robles, 1990 Antonio Luís Campoy Pino, 1991 Francisco Lozano Vallejo, 1992 Ramón Merino Alchivert, 1993 Antonio Ortiz Rey, 1994 José Rodríguez Liébana, 1995 Pastora Sánchez Martin, 1996 Fernando Rodriguez Venceslada, 1997 Juan Aguayo Martínez, 1998 Antonio Casado Ruiz, 1999 María José Flores Garrido, 2000 Juan Coba Garrido, 2001 Antonio Cano Reca en representación de la Cofradía, 2002 José Ortiz Rivillas, 2003 Antonia Perales Relaño, 2004 Antonia Perales Relaño, 2005 Antonia Perales Relaño, 2006 La Cofradía, 2007 Miguel Ángel Traslado de la Imagen de la Virgen a la Parroquia en el Domingo Expósito Cárdenas, y 2008 Lucía Lozano Ruiz de convite. Años 50 En verano de 1955 ocurrió un suceso digno de mención. Una madre y una hija regresan del Balneario. Llevan una semana y ya las aguas van dominando las dolencias que les trajeron. Ninguna tarde, al regresar, olvidan un detalle para el Cuadro de el Virgen: una rosa de los jardines de los manantiales, una ramita de romero cogida al paso por las escalinatas, un par de campanillas azules tomadas del arriate del Hotel Balneario… y aquella tarde dos carrizos con sus penachos abiertos de la era del rio. Tras depositarlos y acabado el recogimiento de una breve oración, cruzan madre e hija sus pechos con una cruz. Al irse, saludan a Manuela Giménez Real que, desde ese mismo año de 1955, se ha ofrecido a cuidar del cuadro, de las velas, del cepillo y de cuanto se incluye en aquel improvisado oratorio. En esa misma tarde, una vecina María Medina Robles, cuya hija, encamada no acaba de pelar unas fiebres, Procesión de la Virgen de la Cabeza en la década de los 50, siendo saca de su bolsillo unas mariposas y las Párroco de Marmolejo y Capellán de la Cofradía Don Manuel Maroto enciende con tan mala fortuna que la llamita Castro


prende en los penachos de los carrizos, de estos pasa el fuego a las flores secas y, por algunas cintas de seda que cuelga, llega, al fin, al cuadro. María, en principio, intentó arreglar el desaguisado pero enseguida, viendo que le era imposible controlar la situación y que las consecuencias podían ser irreparables, comenzó a pedir socorro a grandes voces. La pobre mujer, llorando de impotencia y agobio por el sentimiento de culpa, no podía sino ser testigo de cómo el cuadro ardía por todos lados… ¡menos por donde estaba pintada la Virgen! La primera persona en llegar fue Manuela, la cuidadora del Cuadro de la Virgen. Entre ella y María, repuesta ya del susto, lograron sofocar el pequeño incendio, mientras los vecinos, a medida que se percataban del suceso, se dirigían al lugar. Era, por aquellos años, Presidente de la Cofradía don Pedro Pastor González, el cual, para evitar situaciones como la descrita, mandó realizar un precioso mosaico de azulejos y colocarlo en sustitución del lienzo. Aquel mosaico es el que ha llegado hasta nosotros. Las andas actuales datan del año 1974, y fueron realizadas por el padre de Gabriel Pastor. El coste de las mismas fue sufragado por la Cofradía. En 1997, mientras la Imagen de Ntra. Sra. la Virgen de la Cabeza se encontraba en la Parroquia, le fueron sustraídas algunas joyas donadas por sus devotos. Nunca se pudieron recuperar. La imagen sufrió daños, por lo que tuvo que restaurada su mano. En el año 1999, del 19 al 21 de abril, la Hermandad junto con su capellán Jose Araque y los Hnos. Mayores visitaron a los hermanos impedidos para que besaran el manto del niño. En el capítulo de donaciones podemos destacar: -Los dos gallardetes que tiene la Hermandad: el de color granate fue donado en el año 1981, y el de color verde fue adquirido por la Hermandad; - en 1997 regalaron el madroño que luce la Virgen en su mano izquierda; -la Hermana Mayor de 1999, regaló el cetro para las hermanas mayores de la Hermandad; -una familia regaló a la Imagen de la Virgen y del Niño sendas coronas y el rostrillo de la Virgen; - otra familia regaló en 2007 el fajín de Capitán General que luce en el día de su fiesta; - los Hermanos Mayores del año 2007 regalaron la media luna con terminación de dos estrellas; en 2008, dos hermanos cofrades han donado una campana, que fue estrenada en esa Romería; -para poder construir la espadaña los materiales fueron donados por contratistas de Marmolejo; -los azulejos y los dos jarrones de la espadaña fueron igualmente regalados; -la Hermandad le ha regalado a su Titular una peana plateada y los Hermanos

1957. Don Manuel Maroto en el Santuario

Años 60. Marmolejeños/as de Romería en el Santuario de la Virgen de la Cabeza


Mayores de 2008 año han regalado un manto para la Virgen. Durante los últimos 20 años ha habido al frente de la Cofradía las siguientes Juntas Directivas: Junta Directiva del 1990-1993: Presidente: Alfonso Rivillas Vallejo; Vice-Presidente: Antonio Lozano Coba; Tesorero: José Sánchez Ayala; Secretario: José Antonio Relaño Pérez; Vocales y colaboradores: Agustín Toledano Luque, Alfonso Aguayo Medina, Antonio Cano Reca, Juan Perez Santos, Cristóbal Jurado Yeste, Simón Vergara García, Pedro Martinez Centeno, Manuel Majuelos Vicaria, Mamerto Zabala Coba, Augusto Moreno Ballesteros, Jose Torralbo Barea, Antonio Ruiz Sanchez, Alfonso Sánchez Zamora, Adriano Rivillas Arevalo, Alfonso Sánchez Casado, Francisco Gonzalez Lozano, Pedro Peña Lozano y Juan Fuentes Casado. Junta Directiva del 1993-1999: Presidente: Agustín Toledano Luque; Vice-Presidente: Antonio Lozano Coba; Tesorero: José Sánchez Ayala; Secretario: José Antonio Relaño Pérez; Vocales y colaboradores: Alfonso Aguayo Medina, Antonio Cano Reca, Alfonso Rivillas Vallejo, Juan Perez Santos, Cristóbal Jurado Yeste, Simón Vergara García, Pedro Martinez Centeno, Manuel Majuelos Vicaria, Mamerto Zabala Coba, Augusto Moreno Ballesteros, Jose Torralbo Barea, Antonio Ruiz Sanchez, Alfonso Sánchez Zamora, Adriano Rivillas Arevalo, Alfonso Sánchez Casado, Pedro Peña Lozano (hasta 1996) y Juan Fuentes Casado (hasta 1995). Junta Directiva del 1999-2002: Presidente: Jose Sánchez Ayala; Vice-Presidente: Pedro Peña Lozano; Tesorero: Alfonso Sánchez Casado; Secretario: Agustín Toledano Luque; Vocales y colaboradores: Simón Vergara García, Juan Perez Santos, Augusto Moreno Ballesteros, Ramón Medina Nieves, Mamerto Zabala Coba, Antonio Lozano Coba, Dª Dolores Cano Cano, Antonio Cano Reca, Pedro Martínez Centeno, Antonio Ruiz Sánchez, Manuel Majuelos Vicaria, Alfonso Rivillas Vallejo (hasta 2002), Cristóbal Jurado Yeste (hasta 2002), Jose Torralbo Barea (hasta 2002), Alfonso Sánchez Zamora (hasta 2002). Junta Directiva del 2002-2005: Presidente: Jose Sánchez Ayala; Vice-Presidente: Pedro Peña Lozano; Tesorero: Alfonso Sánchez Casado; Secretario: Agustín Toledano Luque; Vocales y colaboradores: Simón Vergara García, Juan Perez Santos, Augusto Moreno Ballesteros, Ramón Medina Nieves, Mamerto Zabala Coba, Antonio Lozano Coba, Dª Dolores Cano Cano, Antonio Cano Reca, Pedro Martínez Centeno, Antonio Ruiz


Sánchez, Manuel Majuelos Vicaria Junta Directiva del 2005-2008: Presidente: Alfonso Sánchez Casado ; Vice-Presidente: Dolores Cano Cano; Tesorero: Constantino Castro Garrido; Secretario: José Sánchez Ayala; Vocales: Agustín Toledano Luque, Francisco Perales Mercado, Pedro Javier Lozano Barragán y Alfonso Pedrajas Lozano. Colaboradores: Simón Vergara García, Ramón Medina Nieves, Antonio Lozano Coba, Antonio Cano Reca, Pedro Martínez Centeno, Antonio Ruiz Sánchez, Manuel Majuelos Vicaria, Rocío Perales Luque. El siglo XX ha sido prolífico en títulos y reconocimientos a la Virgen de la Cabeza: la Coronación Canónica de la Imagen de la Virgen de la Cabeza (año 1909) y su Recoronación Canónica (año 1960), la declaración de Patrona de la ciudad de Andújar por el Papa Pío X (año 1909) y Patrona de la Diócesis de Jaén (1959) y los nombramientos de Capitán General del Ejército Español, Alcaldesa perpetua de Andújar, Cruz laureada de la Guardia Civil, etc. En 2009 se va a celebrar el Centenario de la Coronación Canónica de la Imagen y su declaración como Patrona de Andújar, con la bajada de la Virgen a Andújar desde el domingo 12 de abril al sábado 25 de abril. En 2010 se pretende celebrar su recoronación canónica, con motivo de su declaración como Patrona de la Diócesis de Jaén. Está en estudio un traslado de la Virgen a la Catedral de Jaén, como ocurrió el 21 de octubre de 1978, que pasó por Marmolejo a su regreso.

A mediados de los 70 se inicia la Ofrenda de flores a la Virgen en la Puerta de la Iglesia

La Imagen del Santuario visitó Marmolejo


MORENITA  

Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Marmolejo (Jaén)

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