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Nuestro Padre Jesús de Marmolejo Parece ser que fueron los carmelitas, con el amor de sus Fundadores a Jesús (Sta. Teresa de Jesús) y a la Cruz (S. Juan de la Cruz), los que trajeron a las tierras andaluzas la devoción a Nuestro Padre Jesús con la cruz a cuestas. A ellos están ligadas las Cofradías de Nuestro Padre Jesús en Jaén, Baeza, Mancha Real, Granada, etc. En Marmolejo, además Jesús cuenta con el aliciente de ser la única Imagen sagrada que se salvó de la quema de la Guerra Civil, y por eso mismo, Nuestro Padre Jesús se convierte en uno de los eslabones fuertes con la tradición de fe y religiosidad de nuestros antepasados. La imagen de Nuestro Padre Jesús es una talla de finales del siglo XVII, de estilo barroco andaluz, con rasgos de incalculable valor artístico, según el informe técnico elaborado por los profesionales de la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, el año 1984 con motivo de su restauración. Aunque no se puede precisar de forma contundente el autor de la talla de Jesús, si que se advierte la posibilidad de su ejecución dentro del circulo de tallistas que trabajaron en torno a los hermanos Mora, familia de imagineros con taller en Granada. A estos mismos autores se atribuyen varias imágenes de “vestir”, como las de Nuestro Padre Jesús en las provincias de Jaén, Granada y Córdoba. Estas “imágenes de vestir” son trabajos de taller donde los ayudantes o discípulos copian o sacan de punto los modelos del maestro, consistentes principalmente en el estudio de los rostros y manos. Suelen tener los brazos articulados, por medio de rótulas de madera, y a la mayoría se las preparaba para usar pelo natural, con el fin de proporcionar al rostro un mayor realismo. En su conjunto este tipo de imágenes ha supuesto un interesante motivo de estudio para comprobar el sentido de lo escultórico y devocional en la imaginería española del Barroco. En cuanto al posible autor, hay que añadir que los citados hermanos Mora, hijos de un discípulo de Alonso Cano llamado Bernardo Mora, mallorquín llegado a Baza hacia 1636, pertenecen a la escuela granadina del siglo XVII, participan de los mismos caracteres que los Foto de Nuestro Padre Jesús en el Templo maestros Alonso Cano y Pedro de Mena, creadores de parroquial. Se puede apreciar el antiguo zócalo que imagenes de belleza recogida, íntima dulzura, y expresión rodeaba el interior de la Parroquia, antes de la muy humana. José de Mora, en concreto, acentúa esos Guerra. caracteres, ejecutando obras de marcada angustia y


profundismo humano. La primera mención documentada de la “Cofradía de Jesús Nazareno” data de 1735 y nos la ofrece Agustín Barragán en su libro “La Cofradía de la Soledad de Marmolejo en el Siglo XVIII” con motivo del pleito entre las Cofradías de la Soledad y San Juan Evangelista. Posteriormente, aparece, junto a la de la Vera-Cruz, del Santísimo Sacramento, de las Ánimas Benditas, de La Paz y del Rosario, en el Catastro que el Marqués de la Ensenada realizó en la provincia de Jaén en 1751 para el rey Fernando VI. Actualmente sólo perviven la de Jesús, la de la Vera-Cruz y la de la Patrona Virgen de la Paz. De las tres en esa época la más pudiente es la de la Virgen de la Paz y la de la Vera-Cruz y la menos la de Jesús. Según el citado censo de 1751, la Cofradía de Jesús Nazareno posee, como bienes rústicos, un olivar de 40 plantas, otro de 7 plantas y otro de 10; en cuanto a bienes urbanos, no se le conocen. Por este motivo, los gastos de la Hermandad de Jesús son una cuarta parte de los de la Vera-Cruz y una séptima de los de la Virgen de la Paz. Éstas eran las actividades y los gastos anuales de la Hermandad de Jesús en reales de vellón: -Un sermón el Viernes de Dolores (22 reales), Otro sermón el Viernes Santo de madrugada (31 reales), -La Procesión del Viernes Santo de mañana (14 reales), -Cera menuda para alumbrar el Paso y blandones para la Procesión (85 reales). En total, 152 reales, frente a los 515 de la Cofradía de la VeraCruz, o los 1034 de la de La Paz. Podríamos seguir apuntando más datos sobre la línea de humildad y austeridad de la Hermandad de Jesús, por ejemplo, la Foto muy antigua de Nuestro Padre Jesús y del Paso que tenía antes de la Guerra Civil. El capataz es Matías Vidal Fuentes, asesinado por un piquete del CIO (Centro Instructivo Obrero) ubicado en la esquina de la Peana, durante la Huelga General de la UGT de octubre de 1934. Matías Vidal salía de su casa de la calle Arroyo para ir a hacer la compra diaria en la plaza de abastos, antes de abrir su barbería en la calle Ortí Lara, cuando uno de los huelguistas le disparó con su arma por la espalda. Murió el 9 de octubre, en su domicilio de Arroyo 22, por una infección peritoneal a consecuencia de las heridas causadas por el arma. Casado con Juana Rodríguez Casado dejaba tres hijos/as de pequeña edad: Andrés, Juana y Ana. (Cf. Manuel Perales Solís, La memoria rescatada, pp 81-82)


La Procesión de Nuestro Padre Jesús A comienzos del siglo XX, Jesús salía de su Ermita el Viernes Santo de día, al salir el sol, sobre las 8 de la mañana. Era la única imagen que tenía Paso de costaleros. Acompañaban a Jesús en su Procesión de Viernes Santo otras imágenes: -Primero iba San Juan Evangelista, -Después Nuestro Padre Jesús, muy adornado de flores, -Luego el Cristo Crucificado -Y por último, la Virgen de los Dolores. En esta Procesión, como en las demás, abrían la marcha todas las insignias de las demás Hermandades, y cerraba, como siempre, una representación del Clero, del Ayuntamiento y la Banda de música. Los nazarenos vestían túnica morada, sin capa. Las telas de los capirotes eran muy cortas, para subirlas por delante hasta la frente y cogidas con alfileres, para dejar toda la cara descubierta. Éstas estaban bordadas de amarillo como el cíngulo. La Hermandad de Jesús contaba con un cornetín que iba delante de la imagen. El recorrido de la procesión era calle Jesús, Maestro, Antonio Alcalá, Hospital, Plaza, y se entraba a la Iglesia Parroquial por el angostillo para escuchar el sermón. A continuación, se dirigía a la calle Suárez (C/ Útica), Coso, Perales, Arroyo hasta la Iglesia de Jesús. La Procesión de Nuestro Padre Jesús, al igual que el resto de las de Semana Santa, iba acompañada por soldados romanos, conocidos popularmente como “los judíos”. Estos soldados romanos formaban la Hermandad del Santísimo, cuya tarea era velar por turnos el Monumento y acompañar a las Sagradas Imágenes por su recorrido procesional. Como se ve en la fotografía, los soldados solían portar picas. Nuestros Padre Jesús en los años 20. La foto está tomada desde el actual Mercado. Se observan romanos, nazarenos y las andas anteriores a la Guerra.


Jesús en su Ermita En esta foto apreciamos a Nuestro Padre Jesús en la Puerta de su Ermita en su Paso de costaleros, desaparecido durante la Guerra Civil. Se puede ver a las espaldas de Jesús un retablo de estilo gótico, y algunos cuadros que parecen las estaciones del Via Crucis. En la parte superior derecha de la fotografía se pueden apreciar algunas vigas que indican el mal estado en que se encontraba la Iglesia de Jesús. En los años 30 tuvo que ser cerrada al culto. Manuel Muñoz en su libro Historia y Costumbres de Marmolejo nos describe perfectamente el contenido de esta Iglesia antes de su destrucción en el 1936: -A la derecha del camarín de Jesús, junto al púlpito, había un altar con un Cristo Crucificado, al que llamaban “El Señor de las Aguas”. -Enfrente, sobre una mesa, se encontraba la imagen más valiosa y preciosa que había en Marmolejo: una talla en piedra de la Virgen del Mayor Dolor. Aparecía sentada al pie de la cruz, mirando al cielo, y abrazando entre sus manos y el pecho una corona de espinas. -A su lado, en una hornacina, estaba el altar del Señor amarrado a la columna. -Había además sendos altares de San Antonio y San José. El coro estaba como hoy, con su escalera de caracol. En el zócalo del Presbiterio había una lápida de mármol con la siguiente inscripción: “El año de gracia de 1887, la ermita de Jesús que amenazaba ruina fue reedificada de cuanto se refiere para el culto por los Condes de Villaverde la Alta. Marmolejo, agradecido, para perpetua memoria del hecho, graba esta inscripción” Debajo de la espadaña existía y existe otra lápida que dice: “Para honra y gloria de Dios, reedificaron este templo los Excmos. Sres. Don Teodoro Martel y Dª Teresa Bernuy, Condes de Villaverde la Alta, año de 1887”


Foto de la Iglesia de Jesús restaurada por Don Manuel Maroto Castro en 1949. Gracias al estudio de Agustín J. Barragán Gómez, La Soledad de Marmolejo en el siglo XVIII, sabemos que la Iglesia de Jesús en su origen se llamaba Ermita de la Santa Vera Cruz. Con este nombre aparece citada en los Estatutos de la Hermandad de la Virgen de los Dolores, del año 1733. La primera vez que se le llama Ermita de Nuestro Padre Jesús es en el año 1735, aunque simultáneamente se le sigue llamando de la Vera Cruz durante más tiempo. En 1887, la Ermita fue reedificada por los Condes de Villaverde la Alta. A principios del siglo XX, aparece como “ayuda de Parroquia”, es decir, como templo con culto y con posibilidad de celebrar sacramentos. El cura encargado de la misma durante más de treinta años es D. Joaquín González Díaz, conocido como el “Cura de Jesús”. En la década de los 30 la Iglesia es cerrada al culto, por el mal estado en que se encuentra la bóveda (”la mitad del techo de caña se había caído, por lo que se veían las tablas del tejado”, según Manuel Muñoz), y en 1932 el Ayuntamiento aprovecha este hecho para solicitarla al Obispado con el fin de instalar en ella un mercado, a lo que el Obispado contestó de manera diplomática, diciendo que necesitaba permiso del Vaticano y del Gobierno de Madrid. Durante la Guerra Civil el Ayuntamiento instaló en la Iglesia de Jesús un Economato, para la venta de productos

de primera necesidad, coordinado por el sindicato UGT. Tras la Guerra Civil, se dio un ligero arreglo a la Ermita, hasta que en 1949 la restauró el Párroco Don Manuel Maroto. También a partir de estos años fueron llegando las diferentes imágenes: la Virgen de la Cabeza (adquirida a mediados de los 40), Jesús Preso (procedente de una Iglesia de Jaén, en 1949), el Santo Sepulcro (adquirido por su Cofradía a finales de los 40), la Virgen de la Esperanza (adquirida por su Hermandad en Sevilla en 1956), la Virgen de las Amarguras (adquirida también en Sevilla a principios de los 50 y donada por Francisco Calero), el Cristo de la Vera-Cruz (procedente del Cortijo de los Mártires, en 1974), la Virgen de la Estrella (donada por la familia Lara Medina en 1991)... Durante 1989 se llevó a cabo la última restauración profunda de la Iglesia: se repararon los tejados, se colocaron diferentes retablos en ladrillo (diseñados por el arquitecto arjonillero D. Luis Alonso Salcedo Jiménez y adornados con cerámica de Palenciano), se puso una nueva puerta fabricada por Gabriel Pastor Anguita, y se instalaron vidrieras del ubetense Francisco García Lucha. Las obras fueron sufragadas en su mayor parte por donativos de los vecinos e inauguradas por el Obispo D. Santiago García el 19 de diciembre de 1989.


La imagen de Jesús durante la Guerra Civil Como es sabido, durante la contienda civil del 1936 al 39, nuestra Parroquia perdió todo el patrimonio artístico e imaginero. Magníficos retablos, bellas imágenes sagradas y toda clase de enseres de culto o de cofradía fueron pasto del fuego y del odio religioso. Sin embargo, milagrosamente, la imagen de Nuestro Padre Jesús se salvó de la destrucción. Sobre este tema se ha escrito recientemente y se han creado diversas leyendas. Después de oír las diversas teorías y meditar ampliamente me gustaría dejar aquí mis conclusiones y opiniones personales: Existen diversas teorías acerca de por qué se salvó la imagen de Jesús durante la Guerra Civil. -Según algunos, los milicianos se habrían asustado al coger a Jesús y ver que movió la mano. -Según otros, "el nazareno había sido también un perseguido por defender la causa de los pobres y los oprimidos frente al poder establecido. Por eso, no debe ser extraño que fueran dirigentes del Frente Popular quienes pusieran la imagen a buen recaudo en hueco tabicado de la Parroquia. Esta circunstancia alimentó más tarde la leyenda de que Nuestro Padre Jesús se había salvado porque era socialista" (Manuel Perales Solís, La memoria rescatada, p. 163). En mi opinión ambas teorías son piadosas leyendas con poco fundamento. No obstante, algunos han querido justificar a unos dirigentes del Frente Popular que no se caracterizaron precisamente por su respeto a la religión cristiana y al mensaje del Nazareno: -Como el mismo Manuel Perales manifiesta en su libro, ya en los comienzos de la República los ediles socialistas dejaron de asistir a las procesiones (La memoria rescatada p. 43). "La actitud del Partido Socialista en la primera etapa republicana fue la de transigir con algunas tradiciones religiosas y de hecho se permitieron las celebración de Procesiones de la Semana Santa y de la Romería de la Virgen de la Cabeza, previa solicitud formulada a la máxima autoridad local, aunque en otros temas empezaron a recortar con algunos hábitos y costumbres" (o.c., 44); -En 1932, a propuesta de Antonio García Martínez y con el apoyo unánime de la mayoría socialista, la Corporación Municipal solicitó al Obispado de Jaén que cediese el uso de la Ermita de Jesús para la instalación de un mercado, cosa que se hizo a la fuerza

en los comienzos de la Guerra Civil, convirtiendo la Iglesia de Jesús en Economato para la venta de artículos de primera necesidad (cfr. o.c., p. 44); -Me resulta extemporánea la idea de que "muchos de los elementos de la izquierda veían simbolizada en la imagen de Jesús la eterna lucha liberadora de los hombres frente a los poderes instituidos" (p. 44) o esta otra de que "para la mayoría de los obreros, fueran o no creyentes, esta imagen parecía simbolizar sus propias luchas por un mundo de justicia plena" (o.c., p.45). Por desgracia, estas


reflexiones teológicas son bastante posteriores y reflejan más la mentalidad de su autor que la propia realidad. En la Iglesia Católica se comenzó a hacer teología desde presupuestos marxistas a finales de la década de los 50 y principios de los 60. Estas ideas novedosas llegarán a España después del Concilio. Por desgracia, en los años 30 la cuestión no era tan sutil y la oposición entre marxismo y cristianismo era radical. No olvidemos que los partidos de izquierda republicanos bebían de la Internacional y de la experiencia revolucionaria rusa, y de sobra es conocida la radicalidad con que aquellos persiguieron la mínima manifestación cristiana bajo la sospecha de que "la religión era opio del pueblo" que lo único que conseguía era embaucar a los trabajadores de lo que realmente interesaba: la revolución y la lucha de clases; -Además, ¿por qué motivo la Imagen de Jesús representaba para los obreros la eterna lucha liberadora del hombre, y en cambio no representaba eso mismo el precioso Señor Amarrado a la Columna que había en la Iglesia de Jesús? ¿Acaso esta Imagen no podía simbolizar al obrero crucificado por el patrón y esclavizado a trabajar con sueldos de miseria? ¿Y qué decir de la imagen de la Virgen de los Dolores que había en la Parroquia o la imagen de la Virgen del Mayor Dolor que había en la Iglesia de Jesús? Esta Imagen de la Virgen del Mayor Dolor, tallada en piedra, estaba sentada al pie de la cruz y mirando al cielo, y abrazaba entre sus manos y el pecho una corona de espinas. Según Manuel Muñoz, sus cofrades eran los más numerosos y los más pobres del pueblo, vestían túnica blanca con botonadura y cíngulo negros y caperuz también negro, y eran conocidos como "los blanquillos" ("Historia y costumbres de Marmolejo", p. 174). ¿Acaso estas imágenes de la Virgen Dolorosa no podían simbolizar a las madres de los obreros oprimidos y explotados? -Durante el mes de abril de 1936 la Corporación del Frente Popular tomó dos decisiones antirreligiosas polémicas: *prohibió la celebración de las Procesiones de Semana Santa (inluida la de Jesús), que habían sido solicitadas por Jesús Sáez Martínez en representación de todas las Cofradías; y *prohibió la Romería de la Virgen de la Cabeza, alegando el Sr. Alcalde cuestiones de mantenimiento de orden público. Sin embargo, de abril a junio de 1936, el Sr. Perales Solís relata los sucesivos telegramas que la alcaldía recibió desde el Gobierno Civil previniendo de que

personas no revestidas de autoridad se abstuvieran de realizar cacheos en la vía pública, registros domiciliarios, detenciones exigiendo dinero, o de que grupos de individuos se dedicaran a efectuar marchas por las calles de la población, originando natural alarma (cfr. o. c., 116). -Un testimonio interesante de Manuel Muñoz López, en su libro "Historia y costumbres de Marmolejo" nos arroja otro tipo de luz: "La ermita de Jesús la conocí muy de pequeño, cuando iba con mi buen amigo Andrés Vidal Rodríguez, en los primeros días de Semana Santa, a ver a su padre Matías Vidal Fuentes y demás cofrades de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, como Bartolomé Casado, Alonso Pastor, Bartolomé Borrego, Alfonso Torralbo y otros, a colocar y adornar en el Paso dicha Imagen" (p. 40). Este testimonio de Manuel Muñoz contradice una de las ideas motrices de la repetitiva justificación del libro "La memoria rescatada (1931-51)": "la destrucción de diversas imágenes de valor como la Virgen del Mayor Dolor que fue arrojada al río Guadalquivir por varios milicianos por el solo hecho de ser la titular de la Cofradía más vinculada a las clases pudientes. Distinta sería la suerte de la popular imagen del Nazareno, muy arraigada entre las clases humildes de la localidad, que apresuradamente era puesta a buen recaudo por los propios dirigentes del Frente Popular en un nicho abierto en los mismos muros del templo parroquial, ya que para los mismos obreros, fueran o no creyentes, esta imagen parecía simbolizar sus propias luchas por un mundo de justicia plena" (p. 43-44). Independientemente de que el dato de que la Virgen del Mayor Dolor fuera de los pudientes, como afirma Manuel Perales, o fuera de los más pobres, como testimonia Manuel Muñoz, no creo que la lista de los Cofrades de Jesús que nos da Manuel Muñoz López y que eran los encargados de adornar y procesionar la imagen pudieran ser descritos entre los dirigentes del Frente Popular de Marmolejo. Aunque pueda haber alguno relacionado con el socialismo local, el capataz del Paso es el barbero Matías Vidal Fuentes, concejal por el Partido Conservador desde 1914 a 1923, Secretario de la Sección Adoradora Nocturna de Marmolejo, y desgraciadamente asesinado en la huelga de octubre de 1934. -Manuel Muñoz López, en su libro "Historia y costumbres de Marmolejo", nos da un dato preciso que ha pasado desapercibido: "La Imagen de Nuestro Padre Jesús fue traída desde la Ermita de Jesús, y fue tabicada por un alma buena que dicen que se apedillaba Ortíz, alias Maroto. Lo emparedó en la hornacina de la Capilla


de la Virgen de los Dolores, donde permaneció durante toda la guerra" (p. 32). Es curioso que el Sr. Perales Solís, que tan reiteradamente afirma que fueron los dirigentes del Frente Popular los que salvaron la imagen de Jesús, no nos dé ni un nombre, ni un apellido, ni un mote. En conclusión, creo que fue un milagro que se salvara la imagen de Nuestro Padre Jesús; no creo que se deba dudar de que el tal Ortíz (alias Maroto) fuera el que tabicara la imagen, con ayuda de algunos otros cofrades devotos, incluso alguno de izquierdas y sin duda con el consentimiento implícito de las Autoridades locales del Frente Popular, pues dado el poder de que gozaban no se hubiera podido esconder la imagen sin su autorización.

Por otra parte, hay que reconocer que todo el pueblo fue cómplice en el sentido de que nadie denunció el escondite y seguramente algunos lo conocían. Lo que me parece muy discutible es que se pretenda dar un honor inmerecido a los dirigentes del Frente Popular: los mismos que prohibieron la Procesión de Jesús en abril de 1936, los mismos que ocuparon y destruyeron su Iglesia para convertirla en economato (cosa que ya habían planeado en 1932). Con los datos que contamos podemos afirmar que algunas personas relacionadas con el socialismo eran muy devotas de Jesús, al igual que otras personas de partidos monárquicos liberales y conservadores. Seguramente algunos de estos cofrades de izquierda


pudieron influir en las autoridades locales para que les dejaran salvar el tesoro más preciado en Marmolejo: la bella Imagen de Nuestro Padre Jesús; lo que demuestra que la religión y la devoción de un pueblo pueden estar por encima de intereses ideológicos de partido. No obstante, no hay ningún dato para afirmar que fueron los dirigentes del Frente Popular, las máximas autoridades de la izquierda marmolejeña, las que salvaron la venerada y popular Imagen de Nuestro Padre Jesús. Y si así fuera, lo único que demostraría sería su culpabilidad y transigencia en la destrucción de todas las demás obras de arte. Aclarado este punto, pasamos a contar los datos históricos más importantes de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús, tras la Guerra Civil. El 28 de marzo de 1939 llegan las tropas nacionales a Marmolejo. El 2 de abril de 1939 se constituye una Corporación provisional, presidida por Cristóbal Parras Sanz. Rápidamente se intenta acondicionar el templo parroquial para la celebración de la Semana Santa. Lo primero que hace el pueblo de Marmolejo es dirigirse al nicho de la Capilla de la Virgen de los Dolores y rescatar la imagen de Nuestro Padre Jesús. Los testigos dicen que se lo encontraron sin cruz, lleno de polvo y con una boina roja. Se improvisaron unas andas y se sacó en procesión. Este evento que aconteció en plena Semana Santa (el 7 de abril de 1939 era Viernes Santo) tuvo un efecto moral considerable, y todo Marmolejo exultó de alegría por sentirse de nuevo libre para profesar su religión: por fin, después de 4 años (desde 1935), Jesús salía en procesión por las calles de Marmolejo; y de nuevo se podía ir a la Iglesia, cerrada y profanada desde julio de 1936. El nuevo Párroco D. Emilio Palop Soro realizaba una invitación a las autoridades locales y al pueblo en general para que asistieran a la Bendición de la Iglesia y a los Oficios del Jueves Santo (el 6 de abril, a las 10 de la mañana) y a la Solemne Procesión de Nuestro Padre Jesús el Viernes Santo (7 de abril, a las 8 de la mañana).

En el libro de actas de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús se conserva una lista con fecha de 15 de mayo de 1939 que contiene los primeros 42 hermanos, tras la Guerra Civil: Andrés Vidal Rodríguez, Jesús Sáez Martínez, Teudiselo Martínez Jiménez, Andrés Flores Valiente, Manuel Barragán Rivillas, Ildefonso Sena Serrano, Manuel Perales Solís, Jerónimo Parras Sanz, José Burlos García del Prado, Antonio Pérez Campoy, Miguel Navarro Molina, Manuel Torralbo Lozano, Basilio Fernández Hernández, Francisco Sanz de Torres, Pedro Pastor González, Niceto Oropesa Reyes, José Medina Lozano, Francisco Maderas Campoy, Luis González Calzado, Antonio Guirado Pastor, Manuel Rivillas Rodríguez, Antonio Pantoja Lopera, Hipólito Aguirre Zurita, Francisco Martínez Fuentes, Servando Sandín Sevilla, Manuel Solís Padilla, Benito Rodríguez Pérez, Antonio Pastor González, Francisco Calero Herrero, Ramón Lara Jurado, Justiniano Cabello Ibáñez, Francisco Pérez Peña, José Pérez Peña, Juan Manuel Relaño Perales, José Coba Sena, Manuel Muñoz López, Miguel Barragán Cano, Antonio González García, Jesús Ortega Quesada, Bartolomé Casado Solís, Francisco de la Fuente Pérez, Miguel Duque Serrano. Aparte de esta acta de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús, la siguiente de que se tiene constancia tiene fecha del 22 de mayo de 1940, día en que se cree que fue reinstaurada la Hermandad. Durante estos primeros años la Junta de Gobierno estaba compuesta por un Hermano Mayor (elegido anualmente), un Secretario, un Tesorero, dos Gobernadores y el portador del estandarte. El primer Hermano Mayor tras la guerra fue Jesús Sáez Martínez, y el Secretario, Teudiselo Martínez. En este año de 1940 se


hicieron las gestiones para adquirir un nuevo paso más amplio que el anterior, destruido durante la Guerra, que sería encargado al maestro Alfonso Plaza Padilla. Además se realizo una Cruz menos pesada que fue donada por los hermanos cofrades Pedro Garias Relaño y Andrés Vidal Rodríguez. La siguiente Junta de Gobierno sería elegida en Junio del 43, y estaba formada por el Hermano Mayor Francisco Romero, Secretario Pedro Pastor Gonzáles, Tesorero Andrés Vidal Rodríguez, y vocales, Jesús Sáez Martínez y Pedro Garias Relaño, además de dos gobernadores que serian los Hermanos Mayores salientes, y al portador del Gallardete. En esta época el Párroco y Capellán era Emilio Palop Soro, que estuvo en nuestro pueblo desde 1939 hasta el 1945.

En el año 44 se adquirió una Cruz de guía, que será portada por una persona elegida en la Asamblea. Desde estos primeros años se celebraba una función religiosa en honor a nuestro titular, y posterior procesión, durante la Fiesta de Pentecostés, conocida como “la Pascua de Mayo”, que venía a ser como una fiesta de gloria, ya que el Viernes Santo era día de ayuno y recogimiento. En octubre de 1945 llega a nuestro pueblo el recordadísimo D. Manuel Maroto Castro, y la Hermandad elige nueva Junta, que es además ampliada, cuyos cargos fueron: Hermano Mayor, Santiago Solís Pastor, Andrés Vidal como Mayordomo, Pedro Pastor, como Secretario, Jesús Sáez y Teudiselo Martínez como vocales, aumentándose con Francisco Aparicio como Teniente de


Hermano Mayor, Pedro Garias, como camarero, y Manuel Castro y José Barragán Cazalla como diputados. Durante estos primeros años la situación económica fue muy precaria ya que hubo que hacer frente a la reconstrucción de la Iglesia de Jesús, pues quedó destrozada durante la guerra. Fue don Manuel Maroto el que también acometió la reforma de esta Ermita de Jesús en el año 1949. En el año de 1954 fue suprimida la Procesión extraordinaria de Jesús durante la fiesta de Pentecostés, debido a su elevado coste, aunque se mantendría durante algunos años más la Fiesta religiosa. En el 1955 se acuerda la realización de un nuevo gallardete en oro, que seria realizado en Sevilla y cuyo coste ascendió a 4.500 Pts. De las cuales la Hermandad

solo tuvo que abonar 3.000 Pts, dada la amistad de la Junta de Gobierno con el dueño del Taller de Bordado. Durante la celebración de los actos con motivo del cincuentenario de la Adoración Nocturna en 1958, esta Hermandad colaboró enormemente y adquirió la tarjeta de bienhechor insigne. Los primeros años de la década de los sesenta fueron muy fructíferos para la Hermandad. La nueva Junta Directiva estaba formada por Pedro Pastor González, como Teniente Hermano Mayor, Andrés Vidal Rodríguez, como Mayordomo, Manuel Pastor Reca, como Secretario, José Barragán Cazalla, como camarero y los Hermanos Manuel Agudo Perales, José Borrego Solís, Juan Agudo Rodríguez, Manuel González Coba y Andrés Rocha Lozano. Esta nueva Directiva acometerá dos proyectos de

En esta foto y en la anterior, de la década de los 40, se puede apreciar el nuevo Paso realizado por el maestro D. Alfonso Plaza Padilla. Se puede apreciar la antigua fachada del Hotel Central, así como el acompañamiento de falangistas, lo que nos indica que aún está cerca la Guerra Civil.


Quinarios, Ejercicios Espirituales y Misa de Comunión General En el tiempo de Cuaresma era tradicional celebrar el Quinario de Jesús, los Ejercicios Espirituales y la Misa de Comunión General en la Iglesia Parroquial. Con este motivo, durante unos días se trasladaba la Imagen de Jesús a la Parroquia. Solía ir acompañada de muchos hombres. Como recuerdo de este Quinario y Comunión, la Hermandad de Jesús repartía cada año estas estampitasrecordatorio.


1950. La imagen de Jesús en la Parroquia para el rezo del Quinario, los Ejercicios y la Misa de Comunión General.

Los hermanos cofrades acompañan a Jesús, desde la Parroquia a su Ermita, después de haber celebrado el Quinario y la Comunión General


Procesión de Jesús a mediados de los años 50. Se puede apreciar la nueva fachada del Hotel Central en Plaza de José Antonio (actual Plaza de la Constitución)

Procesión de Jesús a mediados de los años 50 por la calle León y Llerena (Útica) en dirección a Plaza Calvo Sotelo (Plaza 28 de febrero)


Procesión de Jesús a mediados de los años 50 por la calle León y Llerena (Útica) en dirección a Plaza Calvo Sotelo (Plaza 28 de febrero). En las fotos se puede apreciar la Cruz de Guía adquirida por la Hermandad en 1944, y el nuevo Gallardete realizado en Sevilla en el año 1955.


En el año 1961 se mejora el Paso de Nuestro Padre Jesús. El artífice de este nuevo trono que se conserva hasta la actualidad será D. Jerónimo Peña Fernández, con fama mundial por las guitarras de calidad que han salido de sus manos.


envergadura: el primero, la restauración de la antigua Túnica bordada, que todavía hoy posee la Imagen de Nuestro Padre Jesús; y en segundo lugar, la realización del nuevo paso para nuestro Titular salido de las manos del maestro Jerónimo Peña Fernández. En el año 1967 la Junta de Gobierno decide que el sorteo de Hermano Mayor siga establecido como se viene haciendo pero con la novedad de que cada 5 años pueda pedirse de manera voluntaria. En la década de los setenta la Junta estaba formada por Juan León Vizcaíno como Presidente, Manuel Pastor Reca como Secretario, Joaquín Flores de la Calle como Tesorero, y los vocales, José Mª Ruiz Perales, Juan Fuentes Casado, Gabriel González Jurado, Augusto Moreno Ballesteros y Juan Pastor Muñoz. En el año 1973 se realizó una gran reforma de la Iglesia de Jesús en la que la Hermandad realizo una gran aportación. El año 1983 tuvo una gran importancia para la Hermandad, pues debido al pésimo estado de la Imagen hubo que proceder a su restauración. Ésta sería llevada a cabo por la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, que se desplazó a nuestro pueblo en lugar de

llevarse la Sagrada Imagen a sus talleres. En 1991 se produce un feliz acontecimiento para la Hermandad. Se tenía noticia de que antes de la Guerra Jesús iba acompañado por la Virgen de los Dolores. Tras varios intentos de que la Dolorosa volviera a procesionar con Jesús y tras la negativa de la Junta de Gobierno de la Hermandad de la Virgen de los Dolores, el 18 de marzo de 1991 se realizó la donación de la Imagen de la Virgen por parte de Manuel Lara Jiménez y Dª María Medina Robles. La Imagen de la Virgen de la Estrella, propiedad de los marqueses de Osborne que la tenían en un cortijo de Jerez de la Frontera, llegó a Marmolejo a través del fraile dominico Alfonso Medina, que la regaló a sus familiares. Tras la donación de la familia Lara Medina, la Junta de Gobierno llevó la imagen al escultor cordobés Miguel Ángel González Jurado para su restauración y hacerla mas Virgen de Pasión, quedando así más adecuada para acompañar a Jesús, en la procesión del Viernes Santo. La Imagen se quedó con el nombre que tenia de “Virgen de la Estrella” y a partir de este momento la Hermandad pasó a llamarse Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Virgen de la Estrella.


La Virgen de la Estrella es una bella imagen adjudicada sin demasiado fundamento a la imaginera sevillana Luisa Roldán, del siglo XVII. La especialidad de la Roldana era esculpir imágenes utilizando como modelo a muchachas muy jóvenes por lo que las Vírgenes de esta autora son tan bellas y llenas de juventud. La donación de la Imagen de la Estrella propició la realización de un paso para nuestra Madre, que se realizaría en la Escuela Taller ubicada en Marmolejo y dirigida por el maestro Jerónimo Peña Fernández. Con motivo de la entrada en vigor del nuevo Código de Derecho Canónico en 1983 (que contiene el conjunto de leyes por el cual se rige la Iglesia Universal), hubo que reformar y adaptar los Estatutos de todas las Hermandades y Cofradías de la Diócesis. La mayoría de las Hermandades de la Provincia carecían de Estatutos o se regían por algunos de varios siglos de antigüedad. La Hermandad de Nuestro Padre Jesús confeccionó sus Estatutos, de acuerdo con el modelo-marco, los votó en Asamblea General y los envío al Obispado para su aprobación. El 10 de octubre de 1992 fueron aprobados los nuevos Estatutos y hubo que convocar elecciones de la Cofradía. La nueva Junta de Gobierno estará formada por. Juan Fuentes Casado como Presidente, Jerónimo Peña Fernández, vicepresidente ( este tuvo que acceder a la presidencia en el año 1995 por el fallecimiento del Presidente), Luis Peña Robles, Secretario, Pedro Gallardo Fernández, Tesorero, y Vocales: Augusto Moreno, Miguel Martínez, Antonio de Jesús Moreno Galán, Juan Gómez Casado, Alfonso Gómez Pastor, Antonio Cano Reca, Miguel Cano Caro, Juan Gómez Pastor; Juan Vicente García Pérez (que seria el Tesorero por dimisión del de entonces), Manuel Majuelos. Tanto el Presidente Juan Fuentes, como el resto de la Junta Directiva ya venían ocupando su cargo desde 1989. Según marcan los Estatutos cada tres años hay que realizar elecciones. Desde 1996 hasta la actualidad las Juntas de Gobierno han sido las siguientes: Gabriel Luis Ruiz Pastor, Presidente (1996-1999; 1999-2002; 2005-2008), Antonio Jurado Lara, Vicepresidente, (Presidente 2002-2005), Jerónimo Peña Fernández, (Vicepresidente 1996-1999), Alfonso Gómez Pastor (Vicepresidente 1999-2002), Vicente Pozo Abad (Tesorero 1996-2002), Juan González Pastor, Tesorero (20022008), Francisco Ureña Rivillas, Secretario, y Vocales: Miguel Cano Caro, Juan José Ruiz Cano, Maria José Pérez Nieves, Juani Pérez Nieves, Miguel Martínez

La Virgen de la Estrella procesionando por primera vez en 1991. Fernández, Sebastián Rodríguez Pérez, Antonio Lara, Francisco Barea, Juani Rodríguez Pastor, Juan Jesús Garrido Rodríguez y José Rodríguez Martín. En el año 1997 y por unanimidad de todos los concejales de nuestro ayuntamiento se le es concedida la Medalla de Oro de la Villa a la Venerada Imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno. En el año 1998 la Sagrada Imagen de Nuestro Padre Jesús es catalogada de interés turístico, como patrimonio artístico, cultural y religioso de Andalucía e incluida en la restauración de bienes muebles por parte de la Junta de Andalucía. El proyecto fue aprobado y la imagen restaurada


en ese mismo año. También en 1998, por iniciativa de la Junta de Gobierno, se recupera con gran éxito la salida extraordinaria de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Ésta salida se realiza el primer domingo de octubre (pues hoy en día su primitiva salida en Pentecostés durante el mes de mayo resulta muy complicada) y está dedicada a los enfermos e impedidos de nuestro pueblo, recorriendo en varios itinerarios todo Marmolejo, para que nadie se quede sin ver a Jesús. En el 2000 la Hermandad firma un acuerdo con la banda de nuestro pueblo y se hace cargo de la misma pasando a denominarse “Banda de cornetas y Tambores de Nuestro Padre Jesús Nazareno”. Y como colofón de esta Hermandad por fin se realizan las escrituras de la cochera que la Hermandad poseía desde hacia ya tiempo pero el gran sueño era la realización de una Casa de Hermandad, y este sueño se hizo realidad el año 2006. Tras hablar de las Juntas de Gobierno, queremos también dejar constancia de los Hermanos Costaleros, que durante las décadas de los 40 a los 60 formaban el paso de Jesús Nazareno, pues es entrañable recordar a algunos de ellos que ya no están entre nosotros. Sin animo de ofensa con todo el cariño y respeto ponemos sus seudónimos para conocerlos mejor: Gobernador del paso: Andrés Vidal Rodríguez; Capataz de Costaleros: Manuel González Coba; Costaleros: Antonio Pastor González (Pelaos); Pedro Jurado Fernández (Juraos); Bartolomé Pastor Soriano (Gabano); José Barragán Cazalla (Canastico); Juan Borrego Solís; Francisco Sáez Torres (el del Congreso); Francisco Rivilla Cazalla (Panocho); Juan Fuentes Casado; Antonio Navarro García (Antoñito Navarro); Antonio Nieves Perales (el de la farmacia de Calero); Manuel Rivillas Vallejo (el Moro); Juan Majuelos Vicaria (el carpintero); Francisco Barea González; Juan Santiago Bueno (Chavico); Sebastián Rodríguez Pérez (el del cuadro la Virgen); Pablo Vidal Plaza, Antonio de Jesús Moreno Galán (hijo de Augusto), Hipólito Aguirre Zurita; Hipólito Aguirre Fernández; Francisco Ortiz Vicaria (el zapatero); Rafael Nieves Cañuelo (sobrino de Antonio Nieves); Juan Barragán Garrido; PATEROS: Antonio Guirado Pastor; Jesús Sáez Martínez (el de los Muebles); Manuel Jurado Fernández (”Juraos”); Andrés Pastor (Gabano padre). NAZARENO DE CANASTILLA:

Decoración del Camarín de Jesús, desde finales de los años 40 hasta finales de los 80.


Frasquito Barea Casado (el pintor) Terminemos este capítulo con las palabras del hermano Jerónimo Peña, a quien tanto debe la Hermandad de Jesús, y que siempre ha mantenido una actitud humilde y de disponibilidad para el trabajo, sin reclamar ningún tipo de privilegio: “La imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno es una reliquia, una herencia viva, que nos legaron nuestros antepasados. Nosotros tenemos la obligación moral y religiosa de cuidar hasta en sus mínimos detalles la conservación de esta imagen para el culto y devoción de las futuras generaciones cristianas, así como el disfrute y compañía del pueblo de Marmolejo”.

Arriba, el Capataz del Paso de Jesús, Matías Vidal, hijo de Andrés Vidal y nieto de Matías Vidal, el capataz del Paso antes de la Guerra Civil.

Debajo, a la izquierda, el ayudante de capataz Pablo Vidal Plaza y a la derecha el ayudante de capataz Juan Santiago Bueno.

Arriba, el actual Capataz del Paso de Jesús, Francisco Barea González

JESÚS  

Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Marmolejo (Jaén)