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Dos meses después de nuestra última sesión, Catherine llamó para pedir una entrevista, diciendo que tenía algo muy interesante que contarme. Cuando entró en el consultorio me sorprendió por un instante la presencia de la nueva Catherine, feliz, sonriente, irradiando una paz interior que la hacía refulgir. Por un momento pensé en la Catherine de un principio, en lo mucho que había progresado en tan corto tiempo. Catherine había ido a visitar a Iris Saltzman, una conocida astróloga psíquica que se especializaba en lectura de vidas pasadas. Eso me sorprendió un poco, pero comprendí la curiosidad de Catherine y su necesidad de buscar alguna confirmación de lo que había experimentado. Me alegró que sintiera la suficiente confianza como para hacer eso. En tiempos recientes, una amiga le había hablado de Iris. Llamó para pedirle una entrevista, sin decir nada a Iris de lo que había ocurrido en mi consultorio. Iris le pidió sólo la fecha, la hora y el lugar de su nacimiento. Según le explicó, con eso construiría una carta astral que, en conjunción con sus propios dones intuitivos, le permitiría discernir detalles de las vidas pasadas de Catherine. Era la primera experiencia de mi paciente con una parapsicóloga y no sabía qué esperar. Para asombro suyo, Iris corroboró la mayor parte de lo que ella había descubierto bajo hipnosis. La psíquica fue pasando gradualmente de un estado alterado de conciencia; lo conseguía

hablando

y

tomando

anotaciones

en

el

gráfico

astrológico,

apresuradamente construido. Minutos después de haber entrado en ese estado, Iris se llevó la mano al cuello y anunció que, en una vida anterior, Catherine había sido estrangulada y degollada. El degüello se había producido en tiempos de guerra; Iris veía llamas y destrucción en la aldea, muchos siglos antes; dijo que, por entonces, Catherine era un hombre joven. Con ojos vidriosos, la describió acto seguido como un hombre joven vestido de uniforme naval, con pantalones negros, cortos, y zapatos de hebillas extrañas. De pronto se apretó la mano izquierda y experimentó un dolor palpitante, exclamando que algo agudo le había atravesado la mano, y que le dejaría una cicatriz permanente. Había grandes batallas marítimas frente a la costa inglesa. Pasó a describir una vida de navegación.

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Profile for Ines Miranda

muchas vidas muchos maestros  

obra sobre la reencarnacion

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