Page 1

Número 3. Madrid, Septiembre‐Octubre de 2009

Las Marcas Blancas: a la palestra

Nos vamos Al otro lado de los Pirineos con “Insiders por el Mundo”

Hablamos de Venezuela y Perú en nuestra sección de América Latina

Debatimos sobre Europa con la visita de ANTONIO MAURA a ICADE y nuestro análisis de las elecciones al Parlamento Europeo

www.clubinside.eu ‐1‐


The Insider ‐ Número 3

Queridos insiders, Éste es un número de inauguraciones. Para comenzar, inauguramos formato de la revista. Os presentamos el tercer número de “The Insider”, elaborado con un nuevo formato más serio – aunque no por ello más lejano a vosotros – con el que queremos dotar de más presencia e importancia a todos aquellos artículos que cada día nos llegan por vuestra parte. Como veréis en las próximas páginas, además del formato en sí, hemos dotado a The Insider de varias secciones que darán cabida a una gran variedad de temas: América Latina, Europa, Mundo, Cultura (en donde encontraréis desde reseñas de discos y libros, hasta artículos de carácter cultural), Economía e Insiders por el Mundo. Ésta última sección es, sin duda alguna, la más personal, pues se tratará de artículos sobre las experiencias vividas por vosotros, compañeros Insiders, allende los mares. Queremos saber cuáles han sido vuestras experiencias en el extranjero tanto en los programas Inside, como fuera de ellos (Erasmus y demás), con lo que esperamos ansiosos vuestros escritos. Inauguramos también un nuevo curso universitario en el que, en palabras de Jorge, nuestro Presidente “la Asociación de Estudios y Relaciones Internacionales – Club Inside reanuda sus actividades con nuevas fuerzas y energías”. Como ya sabéis, llevamos ya un año de vida en el que nos ha costado ponernos en marcha, pero en el que hemos llevado a cabo algunas actividades que pretendemos que este año se multipliquen, y en las que participéis. Y sin más dilación, os dejo con este nuevo número de The Insider. Inés Cruz y Alfonso Montellano Responsabilidad. La The Insider no se hará responsable de las ideas y opiniones expresadas en los trabajos publicados. La responsabilidad plena será de los autores de los mismos.

En este número: • •

• •

• • •

Editorial Europa: o Elecciones al Parlamento Europeo o Una Europa fuerte para combatir la crisis América: o La Fiesta del Chino Cooperación y DDHH: o Las relaciones internacionales de Juan Pablo II o La libertad de prensa venezolana desde la CIDH Economía: o Marca Blanca Cultura: o Juan Marsé o Trabajar por la democracia Insiders por el Mundo: o Gonzalo Pernas

Envíos de las colaboraciones. Las colaboraciones deberán enviarse a la siguiente dirección: publicaciones@clubinside.eu

‐2‐


The Insider ‐ Número 3 ‐ Europa

ELECCIONES AL PARLAMENTO EUROPEO 2009: EN CAMINO A LA CIUDADANÍA EUROPEA Las elecciones al Parlamento Europeo celebradas el 7 de junio y días anteriores en los 27 Estados que conforman la Unión Europea han confirmado la baja participación de los comicios del año 2004. Empero, fuera de la contienda electoral, el Tratado de Lisboa, el que brindará un nuevo comienzo para los países de la Unión, está en vías de ser aprobado en Irlanda y dar así por concluso el período de ratificación por todos los países de la Unión. Por esta última razón es por la que el título de mi artículo proclama que los europeos estamos “en camino” de lograr una verdadera ciudadanía europea. Pues lo que los resultados del 7‐J demuestran, frente a la debacle anunciada, es que la construcción europea se encuentra en un “impasse” del mismo cariz que los acaecidos en numerosas ocasiones desde 1957 en el viejo continente. Y ello no es poco. En medio de la tempestad de la crisis económica, parece que los barcos de cada Estado se han dado cuenta de que pueden navegar autónomamente pero que necesitan un almirante que les conduzca a pocos metros de distancia entre ellos hacia puertos seguros. En efecto, la construcción europea la asemejo, en símil marinero, con un conjunto de navíos que surcan los mares, cada uno con sus diferentes coordenadas, pero siempre corregidos de vez en cuando por el buque de la Comisión Europea, con la ayuda del Parlamento Europeo. Pues bien, si actualmente, tras el fracaso de la Constitución Europea, cada navío (cada Estado) navegaba por su lado y la Comisión y el Parlamento hacían de comisario de regatas (vigilando atentamente los movimientos de cada barco, pero sin interponerse ni encabezarlos), con el nuevo Tratado de Lisboa la Comisión y el Parlamento Europeo serán dos barcos que muchas veces precederán y encabezarán la “escuadra europea”, aunque muchas veces dicha “escuadra” la formen pocos estados (cooperaciones reforzadas). Otra de las cuestiones que han surgido tras las elecciones europeas del 7‐J, es que, frente al pesimismo antieuropeo de muchos, y el entusiasmo sin norte de los europeístas menos pragmáticos, se impone el posibilismo de la construcción lenta, pero segura, de un espacio de convivencia y de gobierno que nos ayude a todos los europeos a remar en la misma dirección. Por ello comenzaré realizando un pequeño resumen de lo que el Tratado de Lisboa supondrá para todos los ciudadanos. ‐3‐


The Insider ‐ Número 3 ‐ Europa

El Tratado de Lisboa: un avance pragmático e inteligente hacia la integración europea Como he comentado, el tratado por el que se pretendía instaurar una Constitución para Europa fue un fracaso, y ello en especial por el rechazo de franceses y holandeses. En el fondo, fue un fracaso de información a los ciudadanos, pues el proceso de elaboración prescindió del poder constituyente y por tanto, se inició un camino sin preguntar antes a los europeos si querían iniciarlo. Frente a lo que muchos creen, la postura más europeísta es construir Europa a través de la reflexión y teniendo en cuenta la opinión de los europeos, de modo que si es preciso rebajar las perspectivas de integración a fin de acompasarse con las voluntades de los ciudadanos, ello será más beneficioso para Europa que tirarse al monte sin explicar a los europeos hacia que dirección nos dirigimos. Este último déficit es el que pretende paliar, en gran medida, el Tratado de Lisboa. Quizá la reforma más importante de dicho Tratado sea la ampliación de los ámbitos en los cuales las decisiones del Consejo Europeo deben adoptarse por mayoría cualificada y no por unanimidad. A partir de 2014 la mayoría cualificada obedecerá al principio de doble mayoría (mayoría de los Estados miembros y de la población), que refleja la doble legitimidad de la Unión. La doble mayoría se alcanzará cuando los votos favorables representen, como mínimo, el 55% de los Estados miembros y el 65% de la población. Además, con el Tratado de Lisboa se refuerzan las competencias e instrumentos de la Unión para actuar en el campo de la justicia, la libertad y la seguridad, ya sea para luchar contra el terrorismo o combatir la delincuencia. Lo mismo ocurre, en otros campos como política energética, salud pública, protección civil, cambio climático, servicios de interés general, investigación, política espacial, cohesión territorial, política comercial, ayuda humanitaria, deporte, turismo y cooperación administrativa. Asimismo, se otorga un mayor protagonismo al Parlamento Europeo: el Parlamento Europeo, directamente elegido por los ciudadanos de la Unión, estrenará nuevas competencias sobre la legislación, el presupuesto y los acuerdos internacionales de la UE. El impulso dado al procedimiento de co decisión colocará al Parlamento Europeo en pie de igualdad con el Consejo, que representa a los Estados miembros, para la mayor parte de la legislación de la UE. Al mismo tiempo, los Parlamentos nacionales podrán participar más en las actividades de la UE, principalmente a través de un nuevo mecanismo para controlar que la Unión actúe exclusivamente cuando la intervención a nivel de la UE resulte más eficaz (subsidiariedad). Esta novedad, unida al mayor protagonismo del Parlamento Europeo, acrecentará la democracia y la legitimidad de las actuaciones de la Unión. Por otro lado, gracias a la "iniciativa ciudadana", un grupo de al menos un millón de ciudadanos de un número significativo de Estados miembros podrá pedir a la Comisión que haga propuestas de legislación. Además la relación

‐4‐


The Insider ‐ Número 3 ‐ Europa entre los Estados miembros y Unión Europea quedará más perfilada gracias a una clasificación precisa de las competencias de cada cual. Otra de las grandes novedades del Tratado de Lisboa es la creación del cargo de Presidente del Consejo Europeo elegido por dos años y medio y renovable por otro período de igual duración. Por ahora se ha barajado el nombre de Felipe González para ocupar el puesto, aunque éste lo ha rechazado. Se habla también de Tony Blair, aunque ello no suscita consenso por su demostrado escaso europeísmo. La designación del Presidente del Consejo Europeo es clave, ya que muchas veces en la historia un líder comprometido y respetado ha dado un impulso grande al trabajo de las instituciones europeas. Además, en el Tratado de Lisboa se vincula directamente la elección del Presidente de la Comisión a los resultados de las elecciones europeas, se prevén nuevas disposiciones relativas a la futura composición del Parlamento Europeo y a la reducción de la Comisión e introduce normas más claras sobre las cooperaciones reforzadas y los aspectos financieros. De modo que según esto último un grupo de países, sin esperar al resto de miembros de la Unión, podrá avanzar en la integración en determinadas políticas, que será tomado como ejemplo y propiciará que los países más temerosos comprueben la eficacia de la integración en un campo determinado y se sumen a ella. Otra importantísima novedad es la creación del Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, que también será Vicepresidente de la Comisión, dando mayor peso, coherencia y visibilidad a la actuación exterior de la UE. También, el nuevo Servicio Europeo de Acción Exterior asistirá al Alto Representante en el desempeño de sus funciones. Con la personalidad jurídica única, la Unión fortificará su poder de negociación, convirtiéndola en un actor más eficaz a escala internacional y un socio más visible para otros países y organizaciones internacionales. El desarrollo de la Política Europea de Seguridad y Defensa se hará conservando un sistema especial de toma de decisiones. Sin embargo, también preparará el terreno para la cooperación reforzada de un grupo más reducido de Estados miembros. Por último, pero no menos importante, el Tratado de Lisboa conserva los derechos ya existentes e introduce otros nuevos. En particular, garantiza las libertades y los principios enunciados en la Carta de los Derechos Fundamentales, cuyas disposiciones pasan a ser jurídicamente vinculantes, de modo que dicha Carta es aplicable y exigible por los ciudadanos en cada Estado miembro. Todas estas reformas, que en gran parte conservan el sustrato de la fracasada Constitución Europea, son reformas mejor pensadas, más consensuadas y tomadas con más consensos que el tratado constitucional. Es cierto, que para determinados países como el Reino Unido (en seguridad y fiscalidad) o Irlanda (legislación sobre el aborto, fiscalidad, familia y su neutralidad

‐5‐


The Insider ‐ Número 3 ‐ Europa militar) se han previsto excepciones, pero ello entra dentro de la lógica de las cooperaciones reforzadas, de modo que si dichos países tienen sus dudas en determinadas políticas no puedan ser bloqueadas las decisiones del resto de países miembros. Pasaremos ahora a explicar, a mi juicio, el éxito de este Tratado de Lisboa, a la luz de los resultados de las elecciones al Parlamento Europeo del 7‐J. Resultados de las elecciones al Parlamento Europeo: victoria del Partido Popular Europeo, descenso de los socialistas y avance de otros partidos europeístas y euro escépticos.

Resultados de las elecciones: el nuevo Parlamento1

Fuente: TNS opinión en colaboración con el PE. EPP: Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata‐Cristianos) S&D : Grupo de la alianza progresista de los socialistas y demócratas en el Parlamento Europeo ALDE : Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa GREENS/ EFA : Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea ECR : Conservadores y Reformistas Europeos GUE/ NGL : Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica EFD : Europa de la Libertad y de la Democracia NA : No inscritos

1

Fuente: http://www.europarl.europa.eu/parliament/archive/elections2009/es/index_es.html

‐6‐


The Insider ‐ Número 3 ‐ Europa El actual Comisario de Economía, el socialista Joaquín Almunia, en un artículo publicado en El País, reconocía que la visión de Europa de los socialistas o socialdemócratas “tiene puntos de coincidencia y de divergencia con la de un ecologista, un liberal o la de un miembro del PPE. Los votantes dirán quiénes tienen en cada momento la mayoría necesaria para liderar las instituciones de la UE. Pero unos y otros deben ‐debemos‐ saber que quienes de verdad se oponen a la integración europea son otros.”. Lo que Almunia nos explica es que siendo cierto que hay partidos xenófobos y radicales que han obtenido representación en el Parlamento Europeo, la inmensa mayoría del resto de partidos (Partido Popular Europeo, socialistas, liberales, verdes, etc.) creen en la construcción europea a pesar de sus divergencias, y creen que dicho proceso de integración es la vía correcta para alcanzar el progreso de Europa y salir de la crisis económica. Como dice el catedrático José María Beneyto en el diario ABC “la Unión Europea es la gran respuesta de Europa a los demonios del nacionalismo, la xenofobia, la depresión económica y la falta de solidaridad. La Unión debe rescatar del tesoro profundo de la historia y la cultura europeas los valores y las actitudes que pueden volver a dotarla de legitimidad y capacidad de acción en estos momentos”. En ese sentido, los europeos han seguido votando mayoritariamente a conservadores, socialistas y liberales, y además han surgido partidos políticos novedosos, con un discurso inteligente y fresco, que además, son grandes europeístas. Es el caso, por poner un ejemplo del partido Italia de los Valores (IdV) del ex juez anticorrupción Di Pietro que obtiene 7 escaños (7,9% de votos en Italia), o de Unión Progreso y Democracia (UPyD) en España, que obtiene un escaño con el 2,9% de los votos en España. Ambos partidos junto con los dos escaños del partido Movimiento Reformador en Bélgica, pretenden crear un grupo parlamentario en la Eurocámara que, desde un discurso europeísta y de progreso, traslade la opinión de los ciudadanos a las instituciones europeas y así otorgarles la legitimidad de ejercicio de cara a la construcción de una Europa más integrada. Del mismo cariz renovador, en Francia ha sorprendido la irrupción del partido Ecología Europea, del veterano Cohn Bendit (dirigente durante el mayo del 68 francés), que desde un discurso ecologista de izquierdas y europeísta, ha conquistado el 16,28% de votos y 14 escaños. Estos y otros ejemplos dan idea de que en estas elecciones, además de la victoria del Partido Popular Europeo, han surgido formaciones jóvenes, con vocación de renovar las viejas prácticas políticas y de clara vocación europeísta. Haciendo un recorrido por los cinco países grandes de la Unión, constatamos, al igual que acontece en la mayoría de los Estados europeos, que el Partido Popular Europeo (267 escaños) aumenta su ventaja respecto a los socialistas (159), que los liberales descienden ligeramente (81 escaños frente a 100 de hace 5 años), que los verdes aumentan sus escaños (de 43 pasan a 54), y que surgen partidos pequeños tanto de corte nacionalista como europeísta.

‐7‐


The Insider ‐ Número 3 ‐ Europa En Italia, el partido de Silvio Berlusconi, el Pueblo de la Libertad, ganó las elecciones con el 35% de los votos y 29 escaños, pero estuvo por debajo de las expectativas. El Partido Democrático, de centro izquierda, supera el 26%, con una ligera caída y 23 escaños. Destaca el ascenso de la Liga Norte, partido xenófobo del norte de Italia, que obtiene el 9,6% de los votos y 8 escaños. Sobre todo el gran ascenso es el representado por el partido del ex juez Di Pietro, Italia de los Valores, alternativa progresista a Berlusconi, que obtiene 7 escaños con el 7,9% de los votos. Por último, los democristianos de la UDC obtiene el 6,3% de los votos y 5 escaños. En Francia, al igual que en el Reino Unido y Alemania, la devacle de los socialistas es destacable. Obtienen el 16,8% de los votos, mientras que la UMP del presidente Sarkozy alcanza el 28% de los votos y 30 escaños. El MoDem del centrista Bayrou desciende hasta el 8,5% de los votos y 6 escaños. El Frente Nacional de Le Pen y los comunistas obtienen 6,5 y 6,2% respectivamente. Como comentamos, en el Reino Unido, los conservadores de David Cameron (que no se integrarán en el PPE sino en el grupo de los euro escépticos) obtienen 25 escaños frente a los 13 del Partido Laborista y los 13 de los euro escépticos de UKIP. El resultado supone un duro golpe para Gordon Brown a menos de un año de las legislativas en dicho país. No parece pues que el Partido Laborista pueda plantear en un futuro cercano el tan esperado referéndum para la entrada del Reino Unido en el euro. En Alemania, por su parte, los democristianos de la CDU (y sus socios de la CSU de Baviera) de Ángela Merkel bajan a 42 escaños (48 tenían antes), mientras que el socialdemócrata SPD se mantiene en los 23 escaños, al igual que los verdes (13 escaños). A cambio, los liberales del FDP suben a 12 escaños (antes tenían 7) y se perfila así la futura coalición gubernamental CDU‐ FDP tras las elecciones legislativas de septiembre. Por último, en España, el PP obtiene el 42,23% de los votos (41,21% en las anteriores) frente a un descenso del PSOE al 38,51% (43,46% en 2004). Los nacionalistas de Coalición por Europa (CiU y PNV) conservan sus dos eurodiputados, mientras que IU desciende al 3,73% aunque conservan dos escaños. Destaca la irrupción de UPyD con el 2,9% de los votos y un escaño. Por su parte, Europa de los Pueblos, encabezaba por ERC, consigue el 2,50% de los votos y un escaño. En resumen, podemos decir que en estas elecciones al Parlamento europeo, con un descenso de la participación de un 2% respecto a los comicios de 2004, obtiene la victoria el Partido Popular Europeo (267 escaños), que no tendrá problemas para elegir a Durao Barroso para otro mandato como presidente de la Comisión Europea, mientras que el Partido Socialista Europeo (159 europarlamentarios) desciende claramente, al igual que los liberales (81 escaños), frente al ascenso de los verdes y otras formaciones de corte europeísta y euro escépticos. Podemos decir que el europeísmo sigue estancado pero vigente, que el euro

‐8‐


The Insider ‐ Número 3 ‐ Europa escepticismo sigue siendo minoritario, y que la construcción europea seguirá adelante y se verá reforzada si es ratificado por los Estados miembros el Tratado de Lisboa.

El sentido de Europa Como nos explica inteligentemente el pensador George Steiner en su obra “La idea de Europa”, “Metafóricamente ‐pero también materialmente‐, ese paisaje (el paisaje europeo) ha sido moldeado, humanizado por pies y manos. Como en ninguna otra parte del planeta, a las costas, campos, bosques y colinas de Europa, desde La Coruña hasta San Petesburgo, desde Estocolmo hasta Messina, les ha dado forma no tanto el tiempo cronológico como el humano e histórico”. Esto es, Europa la construyen los ciudadanos con su hacer, con su actividad, con su viajar, con su compartir, y esa es nuestra responsabilidad, sin poder excusarnos en los burócratas de Bruselas. Al final, se debe concluir que la idea de Europa es una idea universal, kantiana, una idea que exporta libertad, concordia, derechos humanos, cultura, convivencia, paz, pero sobre todo una idea que forjan los ciudadanos, como en el resto del mundo, a través de su actuar, algo que seguramente no tenga títulos grandiosos como los “Estados Unidos de Europa”, pero sí tiene el actuar de unos “Estados Unidos de ciudadanos”. Europa es una proyección de la felicidad y de lo mejor del ser humano, y por ello Europa no se agota en sí misma, pues desde África hasta Latinoamérica medio mundo suspira por ser como ella. En definitiva, ser europeos no es ser nacionalistas europeos, sino que es promover la integración de un continente como un paso más hacia la convivencia en una “paz perpetua” de todos los seres humanos. Construyamos, pues, con entusiasmo, esa Europa sin fronteras. José María Pernas Alonso Presidente del Comité de Estudios

‐9‐


The Insider ‐ Número 3 ‐ Europa

CONFERENCIA ANTONIO MAURA “Una Europa fuerte para combatir la crisis”

El pasado día 20 de Mayo tuvimos la oportunidad de recibir a Don Fernando Maura, abogado y economista de carrera por la Universidad de Deusto, parlamentario vasco desde 1990 hasta 2007 con el Partido Popular y, desde hace dos años, portavoz de Unión, Progreso y Democracia en el País Vasco. Sin embargo, en esta ocasión era invitado en condición de candidato al Parlamento Europeo por UPyD en las elecciones celebradas el pasado día 7 de Junio. Pues bien, esta primera conferencia celebrada conjuntamente por los Comités de Estudios y de Actividades Culturales del Club nos dejó una buena lección de pragmatismo y reflexión sobre la situación política actual. Con el título de “Una Europa fuerte para combatir la crisis”, el Sr. Maura realizó de forma pausada pero bastante completa una relación de los males que acosan hoy en día la realidad política española y europea, aunque especialmente se dedicó a desgranar las posibles soluciones. La primera parte de su intervención consistió en una advertencia sobre la degeneración del debate que se ha producido en la campaña de esas elecciones europeas, más centrado en torno a cuestiones nacionales e incluso personales que a reflejar las verdaderas propuestas de cada partido sobre Europa. Es una cuestión que muchos denunciamos a menudo y en la que no le falta razón, y es que de Europa sólo se habla cada cinco años y, cuando se habla, se hace de forma torticera, para intentar engañar a los ciudadanos y que no se enteren de lo que pasa allí. Si hay noticias malas se achacan a los tecnócratas de Bruselas y, sin embargo, todos los avances que provienen de las instituciones europeas en seguida se intentan apropiar por cada partido como mérito suyo.

‐ 10 ‐


The Insider ‐ Número 3 ‐ Europa Esta idea enlaza con el desarrollo de la conferencia del Sr. Maura, que asocia esta desinformación y manipulación de la ciudadanía sobre Europa a que los actuales gobernantes no quieren realmente unas instituciones europeas democráticas, si no que prefieren mantener las cuotas nacionales de poder para seguir metiendo mano en los que les interese y poder echar las culpas a otros cuando convenga. Sin embargo, es en la actual situación de debilidad causada por la crisis económica por la que el conferenciante llama a aprovechar el momento y efectuar las reformas oportunas de cara a alejar las posibles fracturas sociales que la crisis amenaza con traer. En este punto advierte a los idealistas euro‐convencidos de que por el momento es necesario hacer esos cambios desde las estructuras nacionales de poder que ahora existen, para desde abajo transformar el sistema hacia una superestructura europea. Esta es una cuestión (la de no poder apelar todavía a un poder constituyente europeo único) que a mí, europeísta convencido e incluso “ansioso”, me cuesta aceptar, pero en la que probablemente tenga razón el abogado vizcaíno. A continuación se efectúa una reflexión acerca de la paradoja que supone estar hablando de la construcción europea mientras asistimos a la desmembración política y administrativa española. Esta es una cuestión que muchos discutirán e incluso calificarán de exagerada, pero en la que yo coincido con el Sr. Maura y es que, de hecho, a la vez que se transfieren cada vez más competencias al ámbito comunitario de cara a poner en común las políticas a aplicar en campos tan variados como el medio ambiente, los transportes o la agricultura, podemos también constatar como otros sectores se atomizan cada vez más y más creando 17 agencias paralelas de las más variopintas áreas. He aquí el pensamiento que desde hace bastante tiempo ronda por mi cabeza de que, a este paso, la verdadera salvación para España será una Europa unida. Pues bien, según el Sr. Maura, la acción política de las instituciones comunitarias debe ir encaminada en los próximos años a reforzar tres ámbitos de actuación. En primer lugar, la política energética, en la cual la escasez de materiales minerales fósiles y la importancia de las economías de escala y de la diversificación de fuentes de abastecimiento invitan a poner en común las estrategias que eviten problemas energéticos como los existentes en los últimos inviernos, siempre sin perder de vista el inevitable impacto en el medio ambiente y la importancia de las energía renovables en este sentido. El segundo y tercer eje van emparentados: se trata de la política común de seguridad y defensa y de una política exterior común. La primera, necesaria para unir fuerzas y así aumentar la eficacia y la protección, así como la visibilidad y la capacidad de decisión a nivel mundial. La segunda pretende ser el medio que reclame el papel protagonista que Europa debe ocupar en la política internacional y en la toma de decisiones en todos los foros relevantes. En palabras de D. Fernando, “conseguir que Europa hable con una sola voz en las instituciones que contribuyen directa o indirectamente al Gobierno del mundo”, y ello mediante instituciones como un cuerpo consular europeo.

‐ 11 ‐


The Insider ‐ Número 3 ‐ Europa

Los medios para llevar a cabo tan ambicioso programa están ya en marcha. El Tratado de Lisboa que, aunque mejorable según el conferenciante, supone la base para poner en marcha otra serie de cambios de mayor calado, debería permitir alcanzar un poder legislativo que refleje verdaderamente las voluntades populares europeas (que no nacionales), tomando forma de parlamento clásico ante el cual responda una Comisión Europea que sea el auténtico Gobierno de la Unión (y, de nuevo, no la delegación de representantes de cada gobierno nacional). Esto, junto con la eliminación del poder de veto y la elección directa por sufragio universal del presidente de la Unión, serían según el Sr. Maura, los pasos iniciales para convertir a la Unión Europea en “actor principal y líder global”. Terminó su alocución el candidato a europarlamentario exigiendo el papel impulsor que debe jugar España en estas transformaciones y destacando su verdadera viabilidad, usando para ilustrarlo un lema de Mayo del 68: “Sed realistas, pedid lo imposible”. Tal y como él dijo, coincido en que “esta refundación de Europa resulta necesaria y urgente”, y nos toca a nosotros reclamarla y ponerla en marcha. Es una lástima que esta voz tan racional no alcanzase los votos necesarios el pasado 7 de Junio como para arañar un asiento en el Parlamento Europeo (aunque sí lo consiguió otro jurista de categoría como es el profesor Sosa Wagner). De todas formas, desde aquí nos gustaría agradecerle nuevamente la disponibilidad y atención prestada por acompañarnos en la primera conferencia del Club Inside, y le deseamos lo mejor de cara al futuro, que seguro que le ofrecerá nuevas oportunidades.

Gonzalo Pernas Alonso Inside NY

‐ 12 ‐


The Insider ‐ Número 3 – América

LA FIESTA DEL CHINO Alberto Fujimori, Dictador del Perú (1990‐2000), ha sido condenado a 25 años de prisión por “delitos de homicidio calificado‐asesinato, lesiones graves y secuestro, perpetrados con alevosía, premeditación y ventaja” de 25 personas en las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta. Se trata de un hecho histórico, ya que por primera vez un país juzga a un Ex ‐ Presidente por violación de los derechos humanos y le condena por un delito de crímenes contra la humanidad. Para entender cómo se ha llegado a esta histórica condena, es preciso conocer los antecedentes históricos que llevaron a Fujimori a la Presidencia del Perú y cómo fueron lo 10 años que se mantuvo en el poder2. Fujimori llegó al poder en 1990 tras vencer en la segunda vuelta electoral a Mario Vargas Llosa. Fue, en cierto modo, una victoria sorprendente, ya que Fujimori apenas era un desconocido Rector de Universidad sin vida política propia hasta pocos meses antes de celebrarse las elecciones. El país se encontraba en una difícil situación, inmerso en una crisis económica sin precedentes (7.000% de inflación) y azotado por un período de violencia política entre, principalmente, el grupo terrorista maoísta Partido Comunista del Perú – Sendero Luminoso (PCP – SL) y las fuerzas del orden. Fueron en estos dos ámbitos, el económico y el de seguridad, donde se cometieron las mayores tropelías del régimen fujimorista. En el escenario económico, basta decir que Fujimori desarrolló una política neoliberal radical que si bien estabilizó en cierta manera la economía, por otra parte redujo los derechos laborales (con una atroz persecución de los sindicatos que incluyó el asesinato de sus líderes) y aumentó las diferencias sociales entre los peruanos. Pero lo peor fue la implantación de la corrupción en todos los niveles del Perú, con la venta de empresas estatales a amigos del gobierno, robos, sobornos, corrupción sin límites, en una palabra. Según cálculos del tribunal que próximamente juzgará a Fujimori por robo, se calcula que se apropiaron de más de 1.000 millones de euros. En palabras de Salomón Lerner, Presidente de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, Fujimori “le hizo gran daño al país, lo corrompió. Ese es el mayor pecado de Fujimori, aunque no lo diga el Código Penal. El defenestró todos los poderes del Estado, compró la conciencia de los medios de comunicación, de políticos, de empresarios, de las Fuerzas Armadas; envenenó la 2

En un próximo número de “The Insider”, se analizará todo el período de violencia política en el Perú (1980 – 2000) desencadenado por la ofensiva terrorista de Sendero Luminoso.

‐ 13 ‐


The Insider ‐ Número 3 – América cabeza y la conciencia del hombre común y corriente a través de los diarios chicha que salpicaban porquería sobre el honor de las personas; degradó moralmente al país”. En efecto, la mafia fujimorista controló todos los medios de comunicación del país, persiguiendo y expulsando a los opositores (llegó a retirar la nacionalidad y expulsar del país al dueño de una cadena de televisión opositora), hasta el punto de que los periódicos titulaban al dictado de las órdenes del número 2 y factotum del régimen, el jefe de los servicios secretos Vladimiro Montesinos. Se crearon medios sensacionalistas que lanzaban campañas calumniantes contra los opositores, esparciendo suciedad por todo el país. Los empresarios acudían al despacho de Montesinos a negociar adjudicaciones, contratos y privatizaciones, repartiéndose el Perú entre amigos. Muchos de estos trapicheos quedaron registrados gracias a la costumbre (que acabó siendo su perdición) de Montesinos de grabar estos encuentros: años después, salieron a la luz videos en los que se veía a periodistas e importantes empresarios enterrados bajo las montañas de billetes que les entregaba Montesinos para sobornarlos y tenerlos bajo su control. Vladimiro Montesinos y Alberto Fujimori

La corrupción llegó al límite de vender armas de contrabando a las FARC, o de entregar lotes de medicinas caducadas a los niños de la sierra. También son conocidas las complicidades del fujimorismo con el narcotráfico, o la adjudicación del servicio de venta de papillas a guarderías estatales a familiares de políticos del régimen: tiempo después, se comprobó que esas papillas contenían restos de aguas fecales. En el ámbito de seguridad, las cosas no fueron diferentes. Fujimori utilizó políticamente el terrorismo para crear un estado de terror en el que sus abusos y escándalos pasaran desapercibidos. Así, en 1992 decide cerrar el Congreso y el Senado del Perú, sacar los tanques a la calle, detener a los opositores, cerrar o censurar los medios de comunicación e iniciar un período dictatorial, disfrazado de democracia, que se prolongó hasta su renuncia en el año 2000. Fundamentó su decisión en la necesidad de combatir con eficacia el terrorismo, y contó para ello con el apoyo de las Fuerzas Armadas dirigidas ‐ y sobornadas ‐ por Montesinos. Tras el cierre del Congreso y el Senado, elaboró una nueva Constitución de corte neoliberal, favorable a sus intereses, que hizo aprobar en 1993. Luego, celebró elecciones fraudulentas en 1995 que le consolidaron en el poder, con un Congreso controlado por su partido y por los congresistas tránsfugas a los que sobornaba ‐ según se acreditó en los videos que provocaron su caída ‐ para que apoyasen sus decisiones. Con ese poder omnímodo, gobernó el Perú con uno de los regímenes más corruptos de su historia republicana, en el que los sobornos, el robo, el tráfico de influencias y la persecución

‐ 14 ‐


The Insider ‐ Número 3 – América de los disidentes eran la nota habitual. Los líderes sindicales fueron perseguidos y asesinados, como es el caso del principal dirigente sindical de la época, Pedro Huilca Tecse, y muchos opositores ‐ políticos y periodistas ‐ eran amenazados por medio de operaciones clandestinas ideadas con el objetivo de asesinarlos, secuestrarlos o silenciarlos. En este contexto, en 1991 se crea el Grupo Colina, un comando paramilitar a las órdenes del Servicio de Inteligencia Nacional dirigido por Vladimiro Montesinos. Este escuadrón se encargará de realizar diversas acciones de guerra sucia contra los enemigos políticos del régimen, destacando dos actuaciones de entre los más de 50 asesinatos que cometieron: las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta. La masacre de Barrios Altos fue la primera gran matanza perpetrada por el Grupo Colina. La noche del 3 de noviembre de 1991, en un humilde bloque de pisos de Lima, se celebraba una barbacoa para recaudar fondos que ayudaran a reparar los desperfectos del edificio. Cerca de medianoche, seis individuos armados y encapuchados entraron al edificio después de bajar de dos vehículos provistos de luces policiales y sirenas, que habían sido apagadas cuando llegaron al lugar. Inmediatamente, ordenaron a los asistentes que se tumbaran en el suelo, disparando a continuación indiscriminadamente por cerca de dos minutos, matando a 15 de ellos, incluyendo un niño de Masacre de Barrios Altos 8 años, e hiriendo seriamente a otras 4 personas, una de las cuales quedó permanentemente paralítica. La matanza de La Cantuta fue similar. En la madrugada del día 17 al 18 de julio de 1992, un destacamento paramilitar ingresó en la residencia universitaria de la Universidad de La Cantuta, y ante medio centenar de testigos secuestraron a 9 estudiantes y 1 profesor, que nunca más volvieron a ser vistos con vida. Meses después, gracias a investigaciones periodísticas, se descubrió que los estudiantes y el profesor se encontraban enterrados en una quebrada al Este de Lima. Finalmente, se excavó y se hallaron restos óseos y tejidos de origen humano, seccionados y calcinados, así como los llaveros de dos de los estudiantes. No había duda: las 10 personas habían sido asesinadas y sus cadáveres quemados y enterrados en secreto.

‐ 15 ‐


The Insider ‐ Número 3 – América

La matanza de La Cantuta

Estos y otros escándalos hicieron que los organismos de derechos humanos denunciaran y dieran publicidad a los hechos. Se presentaron denuncias por la matanza de La Cantuta que una facción rebelde y valiente de la fiscalía investigó, a pesar de las trabas de Fujimori, que condecoró y premió a los miembros del Grupo Colina, llegando incluso a enviarles una tarta por su aniversario. El régimen y sus pregoneros justificaban estos atentados acusando ‐ falsamente ‐ a las víctimas de terroristas, como si frente al terror todo estuviera permitido. Ante la posibilidad de que estos escándalos le afectaran, Fujimori aprobó una Ley para establecer la competencia exclusiva del Fuero Militar, bajo su control, para enjuiciar estos casos. Con ello, consiguió que este Fuero sentenciase a una pena leve a los responsables de la matanza de La Cantuta, estableciendo que no tenían relación alguna con el Presidente y que actuaban por su cuenta y riesgo. Estuvieron pocos meses bajo arresto, disfrutando de su sueldo íntegro, y después Fujimori aprobó una nueva Ley por la que amnistiaba a los responsables de estas matanzas. Además, la Ley de Amnistía incluía una expresa prohibición de investigar casos donde estaban comprometidos militares y policías, y ordenó suspender y archivar cualquier investigación de este tipo. Y en este marco político de corrupción generalizada, despotismo y violaciones de los derechos humanos se desarrolló el gobierno de Fujimori, hasta que en el año 2000 las cosas se precipitaron. Mediante un fraude electoral, Fujimori se hizo reelegir para un tercer mandato. La oposición, cada vez más articulada, se manifestaba en las calles para combatir la Dictadura. Y fue en este momento cuando el régimen se debilitó. Se filtraron unos videos en los que Montesinos aparecía sobornando a políticos, periodistas y empresarios que conmocionaron al país. Montesinos, ante el escándalo desatado, tuvo que huir del país, con 15 millones de dólares pagados por Fujimori como compensación bajo su brazo, y Fujimori se quedó solo. Viendo que todo su régimen se desmoronaba sin el sostén de su todopoderoso asesor, Fujimori aprovechó un viaje a Japón, país del que tenía la nacionalidad, para presentar su renuncia por fax y asilarse allí, a fin de evitar los posibles juicios que se pudieran abrir contra él.

‐ 16 ‐


The Insider ‐ Número 3 – América Con su renuncia, se constituyó un gobierno de transición democrática que convocó nuevas elecciones, depuró los elementos corruptos del régimen y creó una Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR) para investigar los abusos cometidos durante los 20 años de terrorismo y guerra sucia, incluidos los 10 años de Dictadura. Al mismo tiempo, comenzaron a enjuiciarse los delitos cometidos durante el fujimorismo. Así, el 14 de marzo de 2001 la Corte Interamericana de Derechos Humanos estableció que la leyes de auto‐amnistía aprobadas por Fujimori "conducen a la indefensión de las víctimas y a la perpetuación de la impunidad, y son incompatibles con la Convención Americana de Derechos Humanos y, en consecuencia, carecen de efectos jurídicos". Con esta resolución, se abría la puerta a la investigación y enjuiciamiento de las matanzas cometidas durante el Gobierno de Fujimori. La CVR, por su parte, estableció la responsabilidad del Estado por las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta, entre otras, y exhortó al Poder Judicial a investigar estos crímenes. Comenzó de esta manera un lento proceso de judicialización de estas violaciones de derechos humanos. Los responsables del Grupo Colina señalaron a Fujimori y Montesinos como los dirigentes que ordenaron y financiaron secretamente las actuaciones del comando. Pero había un problema: no se podía juzgar al Dictador, ya que estaba protegido en Japón. Sin embargo, en 2006 cometió un error: creyó que podría volver a Perú y presentarse de nuevo a las elecciones sin que le pasara nada. Su pulsión autoritaria y su ambición de poder le condenaron. Nada más bajarse de un avión en Chile, camino de Perú, fue detenido por orden de la justicia peruana y sometido a un proceso de extradición que acabó con Fujimori preso en el Perú a disposición de las autoridades judiciales para su enjuiciamiento. Y entonces comenzó la Fiesta del Chino. En un largo y ejemplar proceso penal, se dilucidó su responsabilidad por las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta. El Tribunal concluyó, con abrumadoras pruebas, que el Grupo Colina formó parte de un aparato organizado de poder, constatando la existencia de una estructura de poder paralelo encabezado por Fujimori, que tenía mando y comando como Presidente y Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, que realizó operaciones de guerra sucia. Se condena a Fujimori por ser al autor mediato de estos crímenes y por ordenar el secuestro de un periodista y un empresario, a una pena de 25 años de prisión, calificando las matanzas de crímenes contra la humanidad. Además, se establece que, contra lo alegado por el Dictador para justificar los asesinatos, las víctimas no eran siquiera terroristas. La sentencia es, sin lugar a dudas, un hito mundial en la defensa de los derechos humanos. Es la primera vez que un país juzga a un Ex ‐ Presidente y lo condena por violaciones de los derechos humanos. Supone, ante todo, un aviso a navegantes. A partir de ahora, los aspirantes

‐ 17 ‐


The Insider ‐ Número 3 – América a dictadores deben saber que sus crímenes no quedarán impunes, y que tarde o temprano, serán juzgados, incluso en su propio país.

Crimen de la Embajada de Japón

La condena establece, además, que nadie es intocable, y que no todo vale para luchar contra el terrorismo. Durante la Dictadura, se vendía la idea de que el recorte de las libertades y la guerra sucia eran medios necesarios para acabar con el terrorismo. Nada más lejos de la realidad. Como se demostró en el juicio, Fujimori usó el terrorismo como excusa para instaurar un gobierno despótico y autoritario. El terrorismo, sin embargo, acabó cuando el máximo dirigente del PCP ‐ SL, Abimael Guzmán, fue detenido en su casa de Lima. Fue una operación sorpresa llevada a cabo por un equipo de policías enfrentados a Fujimori y Montesinos, a los que no informaban de sus actuaciones para que no las instrumentalizaran o desbarataran. Durante años estuvieron realizando investigaciones y seguimientos, en un meticuloso trabajo científico, para localizar y capturar al líder senderista sin derramar una gota de sangre. Fujimori, autoproclamado responsable de la detención de Guzmán y máximo responsable de la lucha antiterrorista en su calidad de Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, estaba pescando en la otra punta del Perú cuando aquél fue detenido, sin que supiera nada de la operación que se llevaba a cabo. Se desmoronaba el mito de su liderazgo en la lucha contra el terrorismo. La sentencia supone, además, una declaración de principios de la Justicia: todos somos iguales ante la ley. Sin un terrorista asesina, será juzgado y condenado. Si lo hace un Presidente, también, ya asesine a terroristas o a inocentes (como en este caso). Y es que el fin nunca justifica los medios. El terror no puede servir para acabar con el terror. El imperio de la ley, el respeto a los derechos humanos, debe imperar siempre y en todo lugar. Los atajos fáciles no conducen a ningún sitio. Esto también quedó demostrado en un país donde las matanzas de los militares no sólo no sirvieron para acabar con la subversión, sino que la extendieron y alimentaron. Sólo un trabajo de inteligencia limpio y apegado a la ley pudo acabar con el terrorismo. ‐ 18 ‐


The Insider ‐ Número 3 – América

Mario Vargas Llosa publicó en el año 2000, al tiempo de la renuncia de Fujimori, un libro titulado "La fiesta del chivo", en el que hace un espléndido relato de la caída de una de las más feroces dictaduras latinoamericanas, la de Trujillo en la República Dominicana. Hoy en día, con la condena a Fujimori (también llamado "el chino") por violaciones de los derechos humanos y con varios juicios todavía pendientes, bien podría decirse que ha comenzado la Fiesta del Chino, el particular Via Crucis de un Dictador que llevó a las más altas cotas de degradación a su país. Ahora, el fujimorismo, que aún cuenta con importantes apoyos en medios económicos, periodísticos y eclesiales, comienza definitivamente a desmoronarse. Se ha demostrado que su líder fue un asesino, y en breve se demostrará que fue también un ladrón que se apropió de miles de millones de soles de los peruanos. Las excusas en las que se basaba el supuesto buen nombre de su gobierno no tienen ya dónde sustentarse. Y para ello no ha sido necesario el asesinato del Dictador, como ocurrió en el caso de Trujillo, sino simplemente que se celebrara un juicio justo en el que se dirimieran las responsabilidades penales del Dictador. Que a Fujimori le haya condenado no sólo la Historia, sino también la Justicia, es sin duda la mejor de las recompensas para las decenas de familiares que lucharon por limpiar el buen nombre de sus seres queridos asesinados, para la multitud de personas y defensores de los derechos humanos que quisieron que la ley y la democracia prevalecieran sobre la arbitrariedad y el crimen. Para un país como Perú, habitualmente acostumbrado a salir en los medios de comunicación por masacres, tragedias o catástrofes naturales, el hecho de destacar por un hecho histórico como este que les encuadra dentro de aquellos países punteros en la defensa de sus instituciones y ciudadanos, es motivo de orgullo. En palabras de Mario Vargas Llosa, "qué extraño y qué hermoso lo que nos ha ocurrido en los últimos días, advertir que el Perú del que habla la prensa y las personas en la calle con respeto y admiración es una civilizada nación que enfrenta su pasado con dignidad y coraje y donde un tribunal civil juzga y sanciona los crímenes de un Dictador. Un ejemplo para América Latina, sí. Y para el mundo entero". Jorge Martín ‐ Fernández Aragón Presidente del Club Inside AERI

‐ 19 ‐


The Insider ‐ Número 3 – Cooperación y Derechos Humanos

LAS RELACIONES INTERNACIONALES DEL PAPA JUAN PABLO II: La Búsqueda de la paz La historia contemporánea de la Iglesia católica del siglo XX ha desarrollado una vasta Doctrina Social para la búsqueda de la paz desde el pontificado del Papa Benedicto XV (1914‐1922), cuya misión pastoral estuvo enmarcada por el conflicto bélico de la época, como fue la Primera Guerra Mundial que produjo cerca de nueve millones de muertos en los cuatro años que duró el conflicto (1914‐1918), que arrasó y destruyó a Europa, pero con el tesón y esfuerzo de sus habitantes sobre el viejo ordenamiento político surgieron nuevos Estados y una incipiente democracia. Este pontífice definió la Primera Guerra Mundial como “una inútil masacre”, y con su Secretario de Estado, Pietro Gasparri, señalaron los principios fundamentales del Derecho Internacional Público, del Derecho de Gentes, de libertades necesarias para la vida de los pueblos, que quedaron reflejados en la Nota a los Jefes de los Estados Beligerantes, como principios irrenunciables en que se deben basar para construir la paz. Estos principios fueron: a) sustitución de las armas por la fuerza moral del derecho; b) institución del arbitraje como función pacificadora, o someter las cuestiones internacionales a esta instancia y aceptar su decisión; c) la supresión de los obstáculos El Papa Benedicto XV a las vías de comunicación de los pueblos con verdadera libertad eliminaría múltiples causas de los conflictos, abriría nuevas fuentes de prosperidad y de progreso; d) recíproca condonación a los daños y gastos de guerra; e) recíproca restitución de los territorios ocupados; f) resolución de las cuestiones territoriales revisándolas con espíritu conciliador, considerando en la medida de lo justo y de lo posible las aspiraciones de los pueblos, coordinando donde sea necesario los propios intereses con aquellos comunes de la humanidad. Ese documento apareció publicado en el diario vaticano “L’Osservatore Romano”, en su edición del 17 de agosto de 1917. A otro gran Papa contemporáneo, Pío XII (1939‐1958), le correspondió su misión pastoral durante la Segunda Guerra Mundial, haciendo esfuerzos encaminados a lograr la paz, y un nuevo orden internacional para instaurar la democracia, usando para ello los mensajes navideños retransmitidos por radio, entre ellos el de diciembre de 1944 en el que se dice que “Los pueblos tienen frente al Estado y sus gobernantes, un comportamiento nuevo, interrogativo, critico, desconfiado, oponiéndose con ímpetu al monopolio de un poder

‐ 20 ‐


The Insider ‐ Número 3 – Cooperación y Derechos Humanos dictatorial, incensurable e inviolable, requiriendo un sistema de gobierno que sea más compatible con la dignidad y la libertad de los individuos... En esa disposición de ánimo, tal vez sea maravilloso que la tendencia democrática se extendiera a los pueblos, lograran el sufragio y el consenso de aquellos que aspiran a colaborar más eficazmente en el destino de las personas y la sociedad. Para poder hablar de una verdadera y sana democracia propia por las circunstancias presentes debemos referirnos al hombre como tal, que lejos de ser el objeto y elemento pasivo de la vida social, debe ser y permanecer como sujeto, como fundamento y fin...”. Pío XII le correspondió en esa etapa de su pontificado ser testigo del comienzo de la denominada Guerra Fría. A su muerte, ocurrida en 1958, le sucedió como Papa Juan XXIII, quien convocó el Concilio Vaticano II cuyos trabajos dieron inicio el 11 de octubre de 1962, en la cual asistieron representantes de la Iglesia católica de todo el mundo y de todas las Iglesias no católicas. Entre los religiosos que participaron en este magno evento ecuménico, se encontraba el arzobispo de Cracovia, Karol Wojtyla, quien será elegido Papa el 16 de octubre de 1978, en el segundo cónclave de ese año, siendo el primer Papa polaco en la historia de la Iglesia y el primero no italiano desde los tiempos de Adriano VI. El cardenal polaco adoptó el nombre de Juan Pablo II en homenaje a su antecesor, quien solo gobernó la Iglesia por 33 días. Al inicio de su pontificado el Papa polaco señaló que su misión papal estaría basada en dos aspectos: la continuidad y la novedad. En cuanto a la primera, seguir luchando por la paz como lo han hecho todos sus antecesores, y la segunda, la novedad, seguir abriendo la Iglesia a la universalización como lo había hecho su antecesor Juan XXIII, de manera que en la Curia romana estuvieran representantes de todos los países del mundo en los diferentes dicasterios del gobierno, y continuar propagando la palabra de Dios por todos los continentes, convirtiéndose de esa manera en el Papa Peregrino, el Papa Amigo, como coreaba el pueblo en los diferentes países donde iba como mensajero de Paz. El Papa Juan Pablo II al iniciar su misión papal el 20 de octubre de 1978, definió las relaciones diplomáticas como “relaciones estables, recíprocas, bajo el signo de la cortesía, discreción, lealtad. Sin confusión de competencias, ellas manifiestan, no necesariamente, la aprobación de este o aquel régimen... pero una apreciación de valores temporales positivos, una voluntad de diálogo con aquellos que están legítimamente encargados de lograr el bien común de la sociedad, una comprensión de su papel muchas veces difícil, un interés y una ayuda en los casos humanitarios que ayudan a promover... una contribución específica a la justicia y a la paz internacional...”. El Siervo de Dios, Juan Pablo II destacó la importancia del Vaticano en el mundo en su discurso a las Naciones Unidas, el 2 de octubre de 1979, al señalar que “ella no está reflejada en datos económicos, ni por su extensión territorial, pero dentro del orden espiritual es, sin embargo,

‐ 21 ‐


The Insider ‐ Número 3 – Cooperación y Derechos Humanos un símbolo de alto valor y de difusión universal, pues es la garantía de la independencia absoluta de la Santa Sede para cumplir su misión en el mundo”. En su discurso de Año Nuevo 2003 dirigido al Cuerpo Diplomático, el 13 de enero de ese año, hizo un llamado a respetar el Derecho Internacional señalando “La vida en sociedad ‐en particular en el ámbito internacional‐ presupone principios comunes e intangibles cuyo objetivo es garantizar la seguridad y la libertad de los ciudadanos y de las naciones. Estas normas de conducta son la base de la estabilidad nacional e internacional”. Asimismo, en ese mismo mensaje hizo un imperativo oponiéndose a la guerra manifestando “No a la guerra. Esta es siempre una derrota de la humanidad. El derecho internacional, el diálogo leal, la solidaridad entre los Estados, el ejercicio tan noble de la diplomacia, son los medios dignos del hombre y las naciones para solucionar sus contiendas”. En su mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2004, el tema escogido por el Santo Padre fue “El derecho internacional, un camino para la paz”, expresando que “el derecho favorece la paz, es necesario enseñar a los individuos y los pueblos a respetar el orden internacional y observar los compromisos asumidos por las autoridades, que los representan legítimamente. La paz y el derecho internacional están íntimamente unidos entre sí. El derecho internacional ha sido durante mucho tiempo un derecho de la guerra y la paz. Creo que esta llamado cada vez más a ser exclusivamente un derecho de la paz concebida en función de la justicia y de la solidaridad. Y en este contexto, la moral debe fecundar el derecho... Por eso he recordado a los cristianos y a todas las personas de buena voluntad la necesidad del perdón para solucionar los problemas, tanto de los individuos como de los pueblos. ¡No hay paz sin perdón!”. Ese fue el sentido del mensaje del Papa al inicio del Jubileo 2000 al pedir perdón, en nombre de la Iglesia católica, por todos los errores y acciones cometidos a través de los siglos por algunos de sus miembros. Por otra parte, el Papa Juan Pablo II fue un férreo opositor a la guerra de Irak manifestándoselo al entonces Presidente de los Estados Unidos, George W. Bush en el año 2003, y a una serie de líderes, algunos de ellos, iraquíes que solicitaban QUE se pronunciara sobre el tema; resumió la posición de la Iglesia con esta expresión “Jamás los unos contra los otros. No al terrorismo y a la lógica de la guerra”. La labor apostólica de Juan Pablo II no solo se circunscribió a la labor dentro del Palacio Apostólico sino a la universalización de la Iglesia con la diplomacia pontifical, porque el Papa

‐ 22 ‐


The Insider ‐ Número 3 – Cooperación y Derechos Humanos amigo, el Papa polaco, realizó 104 viajes internacionales, visitó 129 países en todos los continentes, fue recibido en 614 ciudades, recorrió 1.160,113 kilómetros, es decir, durante su pontificado estuvo 575 días de viaje, pronunció 2.399 discursos; las relaciones diplomáticas se incrementaron de 92 a 172 siendo las últimas bajo su pontificado Macedonia y Timor Oriental. Como Obispo de Roma realizó 146 viajes internos por Italia, visitó 317 parroquias de las 333 que conforman la ciudad de Roma, recibió delegaciones de 16 parroquias y le faltaron 16 por visitar. Juan Pablo II escribió 14 encíclicas; 15 Exhortaciones apostólicas; 11 Constituciones apostólicas; 45 Cartas Apostólicas, puso en vigencia el Nuevo Código de Derecho Canónico el 25 de enero 1983, y el Código de Derecho Canónico Oriental; promulgó el Catecismo de la Iglesia Católica el 15 de agosto de 1997; promulgó, igualmente, la Nueva Ley Fundamental del Estado de la Ciudad del Vaticano el 22 de febrero 2001 derogando la anterior que estuvo vigente desde el 7 de junio de 1929, cuando fueron ratificados los Tratados Lateranenses entre la Santa Sede e Italia. En el campo religioso presidió las canonizaciones de 482 santos en 41 ceremonias, realizó 1388 beatificaciones, siendo las más destacadas, entre otras, la de Santa Faustina Kowalska, Madre Teresa de Calcuta; Padre Pío de Pietralcina, la proclamación de Santo Tomas Moro como patrono de los políticos y gobernantes, todas durante el jubileo del año 2000. Fue el séptimo pontificado más largo de la historia católica después de San Pedro, Pío IX, León XIII, Pío VI y Pío VII, Adriano I. Proclamó como Doctora de la Iglesia a Santa Teresa del Niño Jesús. El Papa Benedicto XVI al dar inicio al proceso de beatificación de Juan Pablo II el 8 de mayo 2005 llamó “Magno” al Papa amigo, apelativo que solamente otros dos pontífices llevan como son San León y San Gregorio.

Pablo Herrera Maldonado, fue diplomático venezolano desde 1978 hasta el año 2005, cuando salió jubilado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela, con el rango de Consejero. Ejerció funciones diplomáticas en Italia, Egipto, Panamá y en El Vaticano donde se desempeño como Encargado de Negocios a.i. desde marzo hasta octubre del 2000, y posteriormente desde febrero 2002 hasta noviembre 2004 cuando fue trasladado a Caracas. Es autor del libro “Venezuela y sus relaciones internacionales 1958‐1964”. Actualmente tiene en imprenta su segundo libro “Luis Herrera Campins: De la dictadura a la libertad”

‐ 23 ‐


The Insider ‐ Número 3 – Cooperación y Derechos Humanos

LA LIBERTAD DE PRENSA VENEZOLANA DESDE LA CORTE INTERAMERICANA Un abogado mejicano o meXicano (como me corregiría mi jefe en Costa Rica) nos dio la bienvenida a la Corte Interamericana de Derechos Humanos a un alemán y a esta española como Visitantes Profesionales a tierras “Ticas”. Nos invitó a sentarnos mientras comentaba que como europeos deberíamos estar familiarizados con la jurisprudencia del Tribunal de Estrasburgo; les interesaba sobretodo nuestro conocimiento de los casos de libertad de expresión y prensa como por ejemplo el de Özgür Gündem Vs. Turquía, ya que íbamos a empezar a trabajar en dos casos mediáticos y complicados, con los que ya llevaban más de un año, se refería a Luisiana y Perozo, también conocidos como Globovisión y RCTV Vs. Venezuela. Mi compañero y yo nos miramos (ninguno se atrevió a decir que había sacado mejor nota en el Erasmus que en Comunitario), y asentimos confiados: ¡Nos había tocado la Lotería!; ahora empezaba el trabajo duro. No quedaba mucho para las próximas sesiones donde se verían los casos para Sentencia en Audiencia Privada, así que nos encontrábamos en plena recta final, viendo videos, validando, con los últimos retoques. Pasé muchísimas horas frente al televisor viendo ALÓ PRESIDENTE, donde pude comprobar que Hugo Chávez es tan bueno delante de las cámaras que, desde mi punto de vista, debería dedicarse únicamente a eso, seguro que le harían fijo en El Club de La Comedia; yo sería su primera fan, uno no deja de reírse, aunque intentaría no estar como entonces 12 horas al día admirándole. Cuando me di cuenta que las palabras “imperialistas” y “golpistas” eran las principales de mi vocabulario, fui consciente de que padecía una aguda sobredosis chavista. Para quien no sepa de qué estoy hablando, déjenme que les haga una breve introducción al tema. Me remontaré al intento de Golpe de Estado que hubo en Venezuela el 11 de Abril del 2002, que Chávez calificó como “Golpe Mediático” pues además de estar detrás de él un grupo de empresarios venezolanos y la Iglesia Católica, el papel de ciertos medios de comunicación privados había sido crucial por como supuestamente habían manipulado toda la información. Me imagino que pueden imaginarse una vez que Chávez volvió al poder las buenas relaciones que mantenía con dichos medios. Eran tan buenas que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) presentó en el 2007 las demandas de los caso Perozo y Luisiana contra el Estado de Venezuela, por los supuestos actos de hostigamiento, persecución y agresión sufridos por los trabajadores de Globovisión y RCTV ya desde el año 2001 antes del

‐ 24 ‐


The Insider ‐ Número 3 – Cooperación y Derechos Humanos intento del golpe que dieron lugar a limitaciones en la libertad de expresión alegando igualmente la falta de debida diligencia en la investigación de tales incidentes, en el que las víctimas eran trabajadores de los medios que ya he mencionado antes. En el tiempo que pasó desde entonces hasta que hubo sentencia respondieron las víctimas, presentando solicitudes, argumentos, pruebas; el Estado también contestó la demanda haciendo observaciones; luego la CIDH y los representantes contestaron a lo que había contestado el Estado… hasta hicieron en Venezuela un video buenísimo en el que decía que la Corte Interamericana era como no… ¡“imperialista”!, y que nos pagaba la C.I.A.; lo cual les aseguro que no es cierto pues digo yo que habría llegado a mi posesión algo más que el rico Café de la Corte. Y si lo es… ¡ahora mismo reclamo la parte que me corresponde! Al final con la Sentencia pasó como con las elecciones en España, sorprendentemente todos ganan: La Corte declaró al Estado de Venezuela responsable por el incumplimiento de su obligación de garantizar el ejercicio de la libertad de buscar, recibir y difundir información y el Derecho a la integridad personal; además, dispuso que el Estado de Venezuela debía conducir eficazmente las investigaciones y procesos penales, adoptar medidas para evitar restricciones indebidas y obstaculizaciones al ejercicio a la liberta de buscar, recibir y difundir información de las víctimas. Y además, el pago de costas y gastos. Con esto, cada quien publicó después en Venezuela lo que le interesaba, ya que por lo visto, las interpretaciones en los medios bolivarianos de las Sentencias son como los colores, cada uno que pinte con el que más le guste. Una batalla ganada para libertad de prensa en Venezuela, digo batalla que no guerra, porque como todos pueden imaginarse, este verano me llegó como un chorro de agua fría la noticia de que Chávez había mandado cerrar un número indecente de medios de comunicación. Ante eso, uno se lleva las manos a la cabeza, y duda si tirar la toalla o no, preguntándose para que han servido tantas horas de ALÓ PRESIDENTE. Pero después de un tiempo de reflexión, me quedo con las palabras que le escuché una vez a la Juez de la Corte Penal Internacional, Doña Elisabeth Benito Odio, y me uno, como ella, al equipo de los optimistas, pues como dice esta sabia mujer: la justicia es una carrera de fondo y sobretodo de relevo.

Blanca Lalanda Alonso de Armiño Presidenta del Comité de Actividades Culturales y Sociales

‐ 25 ‐


The Insider ‐ Número 3 ‐ Economía

EL CUENTO DE LA MARCA BLANCA Y LOS FABRICANTES

Estamos siendo últimamente inundados por anuncios en los que, entre otros fabricantes, Danone arremete a tope contra la Marca Blanca. Insiste y predica la diferenciación de sus productos desde todo tipo de ángulos, ayudándose no sólo de publicidad tradicional sino de micro espacios publicitarios con líderes de opinión para dar credibilidad a sus mensajes. Como muchos sabemos, en tiempos de crisis el bolsillo se encoje, y es completamente natural el contar con que las familias, el consumidor de a pie, harán recortes en sus presupuestos para poder llegar a fin de mes. Esta circunstancia se hace especialmente acuciante en los mercados de gran consumo donde el ahorro al construir la cesta de la compra con productos de la marca blanca es considerable. Para aquellos que no estén familiarizados con el término, las marcas blancas o marcas de la distribución son las enseñas bajo las cuales grandes cadenas de supermercados e hipermercados comercializan una serie de productos que venden en sus tiendas. La gama de artículos es de lo más variada y abarca desde leche, arroz o productos de belleza hasta grandes electrodomésticos. La Marca Blanca que con más fuerza está pegando en la actualidad gracias al marketing de boca oreja es sin duda alguna la de Hacendado, de Mercadona, que fabrica desde cereales a conservas, pasando por las archiconocidas cremas hidratantes y productos de limpieza, cuyas bondades han sido transmitidas entre vecinos y amigos como la pólvora. ¿Pero cuál es la realidad de las Marcas Blancas? Las marcas blancas presentan beneficios tanto para el consumidor como para la compañía. Su precio es siempre mucho menor que el del resto de marcas comerciales manteniendo en muchos casos una calidad similar, lo que ha ido empujando paulatinamente a los consumidores hacia su compra. Mientras, el distribuidor logra fidelizar al cliente a través de estos artículos que no podrá encontrar en ningún otro establecimiento. Además, suponen una fuente de ingresos adicional para ellos al manifestarse con mayores márgenes de beneficios. Con todo y con eso, parece que estos dos elementos por sí solos no explican por qué las marcas blancas son hasta un 25% más baratas que los productos de su misma familia, sobre todo cuando muchas veces las producen los mismos fabricantes (Si bien es cierto que algunos han querido desmentir este hecho). La clave para estos increíblemente bajos precios suele estar en el proceso productivo. En ocasiones estos artículos son sometidos a menores controles de calidad o se ahorra en los ingredientes con el que se produce (si estos ingredientes vienen de grandes marcas, al final lo que se hace es – bajo petición del distribuidor – venderles ingredientes de una calidad menor para que puedan soportar los bajos

‐ 26 ‐


The Insider ‐ Número 3 ‐ Economía precios). Bien es cierto que siendo absolutamente sinceros y objetivos, muchas otras veces se trata exactamente del mismo producto pero con un precio mucho menor. Otra de las claves de estos atractivos precios, pasa por el verdaderamente considerable ahorro en costes de marketing que hacen los distribuidores a través de los empaquetados de estos productos o la falta de publicidad. Como todos habréis visto, los paquetes de las marcas blancas son, en general, bastante “cutres” con mascotas imitadas, colores poco llamativos y paquetes con cartones más blandos. Es en éste apartado donde Danone ha querido hacer hincapié en su nueva publicidad, poniendo de manifiesto que sus productos contienen ingredientes y pasan por procesos que ni por asomo están al alcance de cualquier marca del mercado. Una estrategia agresiva pero realista y muy acorde con el ataque indiscriminado que venían sufriendo los grandes fabricantes desde los medios de comunicación desde que se descubriera la crisis, quienes se han hartado de emitir reportajes hablando de las virtudes de las marcas del distribuidor olvidando que son los grandes fabricantes quienes pagan sus facturas con las grandes inversiones en publicidad. Tan desacertada estuvo esta estrategia durante los comienzos de esta dichosa época, que han tenido que echar marcha atrás y empezar a hacer justo lo contrario, devolviendo el apoyo perdido a los fabricantes. Y es que, no nos engañemos, los que estamos en el mundillo lo sabemos, pero para los que no, las referencias de los fabricantes son todavía la opción más consumida, representando siete de cada diez euros de la cesta de la compra, según datos de Promarca3. Y entre los motivos que sostienen estas preferencias se destaca siempre en primer lugar, el factor calidad. Es por ello que desde un lobby formado por fabricantes, se trabajó en una campaña conjunta de apoyo con la ayuda de Publiespaña en las que se quiere comunicar un mensaje claro: consumir productos de marca es bueno porque es “empleo”, “seguridad” y “calidad”. La conclusión con la que culminan el spot es sencilla y enérgica: consumiendo productos de marca “ganamos todos”. Al final, la historia de siempre: el consumidor no es tonto (aunque algunos lo crean), y sabe lo que se puede ahorrar comprando estos productos. Por eso, en aquellos casos en los que la calidad no sea el elemento diferenciador (sobre todo en productos básicos como el pan, los cereales, etc.) el bolsillo mandará, y será el triunfo de la Marca del distribuidor. Ya lo decía Spar en una impecable campaña de comunicación de sus productos: “Si no notas la diferencia, por qué pagarla“. Lo importante es que sea precisamente el cliente el que decida, y no se vea influido por medios externos al mercado. Sólo así podrá garantizarse una libre competencia que potencie la eficiencia entre los competidores, que apostarán por productos que representen una mayor relación calidad‐precio. Sólo así se mantendrá una objetiva competición entre los participantes que derivará en una positiva evolución del mercado proveniente de la inversión en productos diferenciadores y que aporten valor a la cadena. Inés Cruz Rodríguez (Inside NY e Inside China)

3

Fuente:

http://www.cotizalia.com/cache/2009/03/03/noticias_16_grandes_fabricantes_hacen_lobby_competir_marca_blanca.html

‐ 27 ‐


The Insider ‐ Número 3 – Cultura

JUAN MARSÉ: PREMIO CERVANTES

Se ha hecho justicia, y en la primera edición con un jurado independiente, Juan Marsé ha ganado el Premio Cervantes. Se trata, sin duda, de uno de los mejores escritores de la segunda mitad del Siglo XX, y el máximo exponente del realismo social. Escritor barcelonés, autodidacta (no tuvo estudios, y escribió su primera novela cuando aún era un orfebre joyero), su obra transita por unos territorios perfectamente delimitados, fruto de su experiencia personal y más concretamente, de una infancia dura y dolorosa en los barrios populares de la Barcelona de la posguerra (el Guinardó, el Carmelo, el Raval), donde se desarrolla la casi totalidad de su obra. Su carrera literaria comenzará en 1960 con "Encerrados con un sólo juguete", novela en la que ya aparece la temática que marcará su trayectoria posterior: la infancia, la dura posguerra, la hostil realidad de la época en que le tocó vivir. Se trata de una novela intimista, de cierto corte objetivista, con un aire "decadente", en palabras del autor. La consagración le llegó con su segunda y mejor novela, "Ultimas tardes con Teresa" (1966), obra clásica de la literatura española del Siglo XX. En ella, se narran las andanzas de un charnego golfo, desarraigado y barriobajero, el célebre Pijoaparte, que consigue enamorar a Teresa, una chica progresista de la burguesía catalana, que se siente fascinada por el carácter obrero y falsamente comprometido del Pijoaparte. La novela narra los deseos de Pijoaparte de ascender en la escala social, lo que le lleva a seducir a una criada (en la antológica escena en la que después de seducirla, descubre que no es la chica rica, sino la sirvienta) con el fin de acercarse a su señora. El Pijoaparte, chico marginal, delincuente juvenil acostumbrado a lidiar con la dura vida del Carmelo, entra en el mundo de la "gauche divine", encarnado por Teresa y sus amigos universitarios, hijos de la rica burguesía catalana, que juegan a ser progresistas. En la novela, ‐ 28 ‐


The Insider ‐ Número 3 – Cultura dotada de un gran sarcasmo e ironía, se desmitifica a parte de esa burguesía que creía luchar contra el franquismo y estar con los obreros por discutir sobre filosofías marxistas mientras tomaban gin‐tonics en los locales de moda. Por su parte, el Pijoaparte supone también una cierta crítica a esa mitificación de la clase obrera, a la que pertenecía Marsé, y que en muchos casos no buscaba más que ascender en la escala social. La novela, espléndidamente escrita, con una gran profundidad psicológica (el Pijoaparte ha quedado como símbolo del charnego de esa época), está llena de guiños poéticos, con una prosa lírica a la par que amarga, cargada de sorna y de sordos reproches y críticas a la sociedad de la época. Una novela que pasa al imaginario de todos los lectores, cautivándolos con la fracasada historia de amor que se narra (¿verdadera al final, falsamente verdadera?) y con la personalidad de unos protagonistas únicos e irrepetibles. Su siguiente obra, "La oscura historia de la prima Montse"(1970) marca el asentamiento de los temas ya presentes en su anterior novela, y que continúan en esta, si bien en este caso el autor expresa más claramente sus críticas a la sociedad burguesa y prejuiciada de la época. Se narra la historia de amor entre una chica burguesa, culta, educada y muy religiosa y un ex‐presidiario ambicioso y ateo, todo ello rodeado del trasfondo de una burguesía familiar fuertemente cuestionada, que se opone a la relación. La novela contiene técnicas experimentales de gran dificultad, con una combinación de narradores (primera persona presencial, tercera persona, primera persona referencial, incluso el autor interviene en la novela expresando sus opiniones) y alteraciones temporales que dotan de riqueza a la obra y añaden diversos puntos de vista, hasta conseguir un preciosismo formal y una riqueza técnica sin igual. Vuelve a estar presente la contraposición entre el mundo marginal y el mundo burgués, así como una clara ridiculización de ciertas actitudes religiosas y burguesas (destacando entre ellas el magnífico capítulo del retiro espiritual). Todo ello sin descuidar una prosa cuidada, en ciertos momentos melancólica, condescendiente con los protagonistas y poética. Con un Marsé ya consagrado, en 1973 publica en México, debido a la censura, la que quizás es, junto a Últimas tardes con Teresa, su mejor novela, "Si te dicen que caí". En esta obra, "una secreta y nostálgica despedida de su infancia", en palabras de su autor, se muestran con más claridad que nunca los temas novelísticos presentes en la narrativa de Marsé: la infancia, la dura y mísera realidad de la posguerra, la ensoñación (las "aventis", historias inventadas por los niños) como medio de escapar a la realidad. Supone un estremecedor y amargo relato de la vida de los niños en el Guinardó de la inmediata posguerra, un barrio marcado por la miseria, el hambre, por la distinción entre vencedores y vencidos, donde los niños cuentas sus "aventis" para escapar de una realidad de la que, sin embargo, no podrán dejar de impregnarse, una realidad que les marca hasta contaminar sus sueños. Como resumiría Marsé al comienzo de "El embrujo de Shangai", "los sueños juveniles se corrompen en boca de los adultos".

‐ 29 ‐


The Insider ‐ Número 3 – Cultura En "Si te dicen que caí", calificada por algunos como un ajuste de cuentas con el franquismo, se vuelve a experimentar formalmente con la diversidad de narradores y la alteración de los espacios temporales, así como con la confusión entre realidad y fantasía. La prosa sigue conteniendo fuertes dosis de crítica, de sátira y de sorna, sin dejar de un lado esa nostalgia del futuro, esa sensación de pérdida que siempre contiene la prosa de Marsé. Se trata, al fin y al cabo, de una obra maestra de la literatura española, y quizás el máximo y mejor exponente del realismo social español del Siglo XX. El resto de la obra de Marsé transitará, de algún modo, por estos caminos, siempre con un universo particular presente en todos sus libros: los barrios barceloneses del Guinardó, Gracia y Monte Carmelo; la presencia de niños como protagonistas; el recurso a la imaginación de esos mismos niños; el problema de la identidad (fruto a su vez de su propia historia personal de niño adoptado); el recuerdo de los cines y sus personajes (vaqueros, gángsteres, fu‐ manchús y mujeres fatales que pululan por la mente de los niños), de "los domingos con sesiones doble de cine y NODO ", en palabras del autor; la leve distinción, en fin, entre verdad y mentira, amor y desamor, realidad e imaginación. Sus siguientes novelas transitarían, pues, por esta senda, destacando "Un día volveré" (1982),"El embrujo de Shangai" (1993) y "Rabos de lagartija" (2000). Una obra literaria firme y asentada, muy personal, marcada por la dura infancia y los "40 años de franquismo", de contenido social, crítica e irónica, pero con una fuerte presencia de la nostalgia, del sentimiento, de un lirismo sin igual en las letras españolas. Una prosa que impacta al lector, una capacidad de individualización de los personajes que, a pesar del uso frecuente de un protagonista coral, consigue dar vida propia a cada uno de ellos y hacerlos formar parte de nuestro imaginario personal (cómo no recordar al Pijoaparte, a Teresa, a Montse, Sarnita o al Capitán Blay). Se trata de uno de los mejores escritores de la segunda mitad del siglo XX, con una prosa libre e independiente (no en vano tiene fama de ser el "enfant terrible" de las letras españolas, con capacidad para enfadar a tirios y troyanos, como demostró en Últimas tardes con Teresa), marcada por las vivencias personales, comprometida y dotada de gran variedad léxica y riqueza técnica y formal. Un justo premio a una trayectoria literaria en la que no hay un solo borrón, y a la que cada lector que se ha acercado, no ha podido sino salir cautivado y maravillado por la capacidad de crear personajes universales e imperecederos en mundos sumamente particulares y personales. El maestro, en fin, de toda una generación, la memoria de muchos niños que, como él, soñaban con un mundo mejor mientras corrían por las desvencijadas calles del Guinardó. Jorge Martín ‐ Fernández Aragón Presidente del Club Inside AERI

‐ 30 ‐


The Insider ‐ Número 3 – Cultura

TRABAJAR POR LA DEMOCRACIA “El poder y el delirio”‐ Enrique Krauze Es el título de este fabuloso ensayo lo que puede llamar la atención del lector, y con razón. En el título se resume el pensamiento y la deriva que el gobierno de Hugo Chávez Frías, bajo el denominado “socialismo del siglo XXI”, pretende imprimir a Venezuela y a todo el continente latinoamericano. Lo que demuestra el historiador mexicano Enrique Krauze es que las convicciones y motivaciones que mueven al presidente venezolano son equivalentes, sino idénticas, a las que movieron tanto a los virreinatos españoles en Latinoamérica como al fascismo italiano de Mussolini. Tal es el delirio al que arrastra el afán por legitimar el uso y el abuso del poder. Puede parecer que el libro que ahora se reseña es de ámbito local venezolano, nada más lejos de la realidad. Pues los vicios de los que Chávez adolece en su proceder representan un cúmulo de las malas prácticas que a lo largo de la historia contemporánea han impuesto al hombre dictadores y populistas provenientes de las más dispares corrientes ideológicas. Como acertadamente cita Enrique Krauze, ya Marx dijo que en la historia los hechos ocurren dos veces, una como tragedia y otra como farsa. Esta última, la farsa o la parodia de la dictadura castrista, de la idolatría que buscaban los reyes españoles y del modo fascista de ejercer el poder es lo que persigue incansablemente el presidente venezolano en sus actuaciones. El libro del que hablamos pretende ser, consiguiéndolo, y eso es lo meritorio, un ensayo, una crónica, una entrevista, una vindicación histórica y un recorrido por la historia venezolana y latinoamericana que nos hace pensar sobre el origen del caudillismo y el populismo del actual presidente de Venezuela. Porque nadie llega a donde está sin modelos en quien basar sus comportamientos, y porque nada de lo que ocurre en la historia es baladí o es guardado en un baúl con los años, y más en una región como Latinoamérica, tan necesitada siempre de héroes, mitos y hechos que legitimen la ocupación del poder, sea del signo que sea. Esa mitomanía, esa idolatría, es la que Chávez utiliza para garantizar la adhesión a su proyecto y legitimarlo. Pero lo que pretende el autor del libro con su obra no es sólo una narración histórica, sino inculcarnos una enseñanza. Dicha lección consiste en que los hechos no se producen sin causa o motivación, y por ello, la democracia no puede ser sólo flor de un día. En consecuencia, el ciudadano que vive en democracia debe renegar de la falta de control de sus gobernantes, pues sus libertades y derechos se construyen y garantizan diariamente.

‐ 31 ‐


The Insider ‐ Número 3 – Cultura Como bien nos recuerda el reconocido politólogo italiano Giovanni Sartori en su última obra, “La democracia en 30 lecciones”, “la democracia es una gran generosidad, porque para la gestión y creación de la buena ciudad confía en sus ciudadanos. Pero los estudios sobre la opinión pública ponen en evidencia que esos ciudadanos lo son poco, dado que a menudo carecen de interés, que ni siquiera van a votar, que no están mínimamente informados. Por tanto, decir que la democracia es una gran generosidad subraya que la democracia siempre está potencialmente en peligro”. En efecto, lo que Enrique Krauze nos acaba transmitiendo al analizar la figura de Hugo Chávez es que la democracia hace posible que cada uno de nosotros seamos partícipes de ella, pero, por eso mismo, nos exige un esfuerzo mayor para conservarla del que nos exige cualquier otro sistema político. En resumen, tan trabajosa es la construcción de una democracia sólida como sencillo es que sus instituciones y garantías desaparezcan sin que seamos conscientes. “El poder y el delirio” se divide en ocho capítulos. En el primero de ellos, Enrique Krauze realiza un recorrido por la historia venezolana desde el año 1959 hasta nuestros días, en paralelo con el recorrido vital de Hugo Chávez. Todo ello, en el marco de las revoluciones latinoamericanas de los años 60, que, al rebufo de la victoria de Fidel Castro en Cuba, marcarían la formación ideológica del gobernante venezolano. Lo más destacable, lo que el autor denomina “la excepcionalidad venezolana”, es que Venezuela fue durante 40 años (1959‐1998) un oasis de estabilidad democrática, en comparación con el resto de países de la región. Como afirma Krauze, “ahora se dice fácil, pero el Pacto de Punto Fijo (que instauró la democracia en Venezuela) fue 17 años previo al de la Moncloa”. Curiosa paradoja, pues mientras los españoles nos ahogábamos en el aislamiento y la autarquía de la dictadura franquista, los venezolanos disfrutaban, con las lógicas limitaciones, de una democracia ejemplar en el continente latinoamericano. En efecto, la llegada al poder de Hugo Chávez no se produce tras décadas de ignominiosa dictadura, sino con el bagaje de cuatro décadas de alternancia pacífica en el poder. Esto es, aviso a navegantes, ninguna sociedad está a salvo de que sus instituciones y reglas procedimentales se vuelvan arbitrarias por el abuso de poder de sus gobernantes. Como ya avisó Raymond Aron, cuando esas reglas procedimentales dejan de ser efectivas y no están al alcance de todos de igual modo, el Estado deja de ser patrimonio de los ciudadanos para convertirse en cortijo particular de unos pocos. Y eso es exactamente lo que ocurría en la España franquista al igual que acontece actualmente en la autarquía impuesta por Hugo Chávez, donde el Estado se utiliza como instrumento de desigualdad y de privilegio, de chantaje y coacción, para que, de este modo, ninguna voz pueda ser alzada ante la arbitrariedad gubernamental. En la segunda parte de la obra el autor mexicano realiza un recorrido por las voces de oposición al régimen chavista, que son muchas y valiosas, pero inconexas y dispares. En Venezuela los sindicatos en pleno, todos los partidos desde la izquierda a la derecha, los movimientos

‐ 32 ‐


The Insider ‐ Número 3 – Cultura estudiantiles, ex‐ministros de Hugo Chávez y la Iglesia Católica coinciden en su apuesta por un cambio de régimen y recuperar las instituciones y prácticas democráticas usurpadas por el autócrata venezolano. En contraposición, en el capítulo séptimo del libro se nos muestran los grupos sociales y políticos que apoyan las acciones de Hugo Chávez, a la par que Krauze nos demuestra con cifras y datos de los propios chavistas que sus cacareadas “misiones” (que se sirvieron de la ayuda de cubanos enviados por Fidel Castro) han sido un rotundo fracaso. Los capítulos tercero y cuarto del libro conviene leerlos de un tirón, o por lo menos, con la mente predispuesta a escuchar una narración imprescindible para comprender el porqué de las actitudes del presidente de Venezuela. En ellos se nos muestra una pequeña biografía de Hugo Chávez, con un bosquejo de sus ídolos y modelos intelectuales, que, en resumidas cuentas, son dos, Simón Bolívar y Fidel Castro. Sin embargo, Krauze nos desmonta de modo genial la manipulación y abuso que de la figura de Bolívar realiza el presidente venezolano. Pues fue ese mismo Bolívar, que Chávez toma como legitimidad para perpetuarse eternamente en el poder, el que pronunció estas palabras en su discurso de Angostura de 1819: “la continuación de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos (…). Un justo celo es la garantía de la libertad republicana, y nuestros ciudadanos deben tomar con sobrada justicia que el mismo magistrado, que los ha mandado mucho tiempo, los mande perpetuamente”.

El Autor

Asimismo, Krauze nos habla en el capítulo cuarto del libro de la relación entre Fidel Castro y Chávez, y sorprende que en más de una ocasión haya sido el dictador cubano el que haya tenido que moderar al autócrata venezolano en sus planes para Venezuela. Sobre el ideario marxista de Hugo Chávez y Fidel, el escritor mexicano nos regala una sutil investigación del pensamiento de Marx contra los totalitarismos que perfectamente son aplicables a los actuales gobiernos de Cuba y Venezuela. En este sentido, Krauze nos recuerda que “Marx criticaba severamente las ideas de Carlyle sobre el deseable advenimiento de líderes poderosos, representantes

‐ 33 ‐


The Insider ‐ Número 3 – Cultura <<naturales>> de una <<nueva religión>>, la del <<reinado del noble, el sabio, el conocedor>>. Este predominio del <<gran hombre>> conduciría de manera <<natural>> a un orden opresivo, <<en el que habrá una buena dosis de gobierno, una muy buena dosis de gobierno>>. En el quinto capítulo del libro Krauze nos brinda un coloquio histórico entre tres historiadores venezolanos: Simón Alberto Consalvi, Germán Carrera Damas y Elías Pino Iturrieta. Dicho coloquio versa sobre el uso distorsionado que Chávez realiza de la figura de Bolívar y de su pretensión de desterrar en el olvido a próceres de la independencia de Venezuela que respetaron las instituciones republicanas como el General Páez, a quien el cubano José Martí alabó en sus virtudes, como recoge el propio Krauze. En este coloquio también salen a colación figuras históricas como los dictadores Juan Vicente Gómez y Marcos Pérez Jiménez, de quienes Chávez ha heredado el egoísmo de pretender erigirse en figura histórica de la que los venezolanos no pueden desprenderse, a semejanza de los héroes antiguos. Es esta aureola de hombre redentor, casi bíblico, que Chávez pretende arrogarse para sí, la que Krauze nos desmonta por completo. Como bien dice el escritor mexicano, “la madurez histórica reside en bajar a los héroes de sus estatuas de bronce, verlos como hombres de carne y hueso y admirarlos con afecto humano, no divino”. Sin duda será difícil para el lector español comprender lo que ha significado para Venezuela y Latinoamérica la figura del político socialdemócrata Rómulo Betancourt, quien fue presidente de Venezuela entre 1945 y 1948 y entre 1959 y 1964. Pues bien, Enrique Krauze nos permite en el capítulo sexto de este libro, homenajearle a través de la entrevista con su biógrafo, Manuel Caballero. Como bien recoge este último en el título de una de sus obras, “Betancourt, político de nación”, Rómulo Betancourt fue el presidente que insufló vida a la democracia venezolana cuando el mundo iberoamericano (España incluida) se encontraba bajo el yugo absoluto de dictaduras de diversos signos ideológicos. Fue Betancourt el que desarrolló el pacto de Puntofijo firmado con los diversos partidos políticos venezolanos y el que se convirtió en un verdadero hombre de Estado, es decir, en hombre que sólo busca el interés del pueblo, los intereses generales y no su beneficio personal ni imponer sus creencias ideológica a la nación. Fue Betancourt el que consiguió que Latinoamérica creyera en el atractivo de las instituciones democráticas plantando cara a la revolución de Fidel Castro, y al mismo tiempo, remarcando la independencia de las naciones frente a la intromisión de los EE.UU., sin tener por ello que apoyar al dictador cubano. Precisamente por ello no resulta sorprendente que Chávez no haya ni celebrado mínimamente el centenario del nacimiento de Betancourt, que se produjo en 2008. Es más, Chávez ni menciona al propio Betancourt, quizás porque como dice el escritor Ibsen Martínez, Rómulo Betancourt fue el verdadero héroe, el que “se jugó la vida por la democracia”. En el capítulo séptimo del libro del escritor mexicano se nos muestra un recorrido por las diversas voces que apoyan al presidente Chávez y su “revolución bolivariana”. Krauze analiza las intervenciones del presidente venezolano en su programa dominical (e interminable) “Aló

‐ 34 ‐


The Insider ‐ Número 3 – Cultura Presidente”. También entrevista a Aristóbulo Isturiz (como figura clave dentro del Partido Socialista Unido de Venezuela, el partido del chavismo), al actual ministro de economía, Alí Rodríguez Araque, y al ex ministro de defensa José Vicente Rangel. Del mismo modo nos muestra el fracaso de las llamadas “misiones” del chavismo, a través de diversos estudios, que muestran que los venezolanos prefieren abastecerse de productos libres y no subsidiados y que acuden a los hospitales públicos venezolanos antes que a las “clínicas” improvisadas de médicos cubanos sin experiencia. Asimismo, para describir lo que Chávez piensa acerca de sus compatriotas, Enrique Krauze, demoledoramente, afirma que para el chavismo “hay dos tipos de venezolanos: ellos y nosotros, los buenos y los malos, los patriotas y los traidores. Confirmó la tesis de Teodoro Petkoff, la inspiración acaso involuntaria de Carl Schmitt, el teórico nazi, para quien la ecuación fundamental de la política es amigo/enemigo. El adversario político convertido en enemigo radical, en enemigo teológico, al que se niega toda posibilidad de patriotismo, de razón, de humanidad. Una visión compatible con los Comités de Salud Pública en la tradición jacobina o con sus derivaciones fascistas o comunistas en el siglo XX. Una visión incompatible con la democracia”. El último capítulo del libro es una reflexión del autor acerca de la miseria de la teología revolucionaria y antidemocrática de Chávez. Una teología que pretende desmoralizar a los ciudadanos de modo que sientan que Chávez es algo así como omnipotente, sin posibilidad de retorno a la democracia. Y para muestra de la atmósfera que Chávez pretende conseguir para desmoralizar a la oposición democrática en Venezuela están las palabras del psicólogo Áxel Capriles, cuando describe que “Hace cinco o seis años había la esperanza, tanto en el gobierno, como en la oposición, de la realización de un proyecto y esa variable, tan fundamental en cualquier grupo humano, ha desaparecido. (…) Como contrapartida ahora nos dominan emociones como la perplejidad, la indefensión, la confusión, la incertidumbre, el miedo, la rabia, el resentimiento. Y ese, nuestro panorama emocional, sin ningún tipo de contrabalanza de otras emociones que puedan alimentar anímicamente a la población, nos plantea la condición de sumisión en que ha caído nuestra sociedad”. En parecido sentido nos analiza el filósofo Massimo Desiato las intenciones de Chávez de mitigar el control de los ciudadanos sobre el gobierno: “hay que concluir que eso forma parte de un plan estratégico de Chávez para que la gente no se dé cuenta. Porque una de dos: o nos hemos vuelto estúpidos todos, lo que es poco creíble, o hay una estrategia opiácea para narcotizar a la clase media, haciéndole creer que la política no es importante. En esto último el Gobierno encuentra un terreno muy abonado, porque la decepción política es histórica, pero la gente no se da cuenta que la política defiende lo social y lo social es el estilo de vida.”. Y he aquí lo que acaba por conformar el círculo que nos traza Enrike Krauze a lo largo de su obra, a saber, si Chávez ha conseguido “narcotizar” a la sociedad venezolana del mismo modo que Franco lo logró en España y Fidel Castro en Cuba, ningún país está a salvo de la perversión de la democracia. En efecto, “la aburrida normalidad democrática” en muchas ocasiones provoca que el ciudadano considere a la democracia como algo ajeno, de tal modo que sólo

‐ 35 ‐


The Insider ‐ Número 3 – Cultura incumba a las élites políticas dirimir lo justo y lo apropiado en el gobierno de la cosa pública. Y ello es un error. Si pensamos que el delicioso manjar de las instituciones democráticas nos va a llegar por si mismo a nuestro sillón, más nos vale revisar algún manual sobre democracia para darnos cuenta del equivocado concepto que tenemos sobre la misma. Como sabemos el ser humano es débil, tiene tentaciones de poder y es corrompible, pues hasta el más bienintencionado es manipulable. De ahí que la democracia no deja en manos de una instancia, ni siquiera de unas pocas, el poder. Los “check and balances” que los constituyentes norteamericanos nos legaron en el siglo XVIII y que Locke apuntó en el XVII no se inventaron por capricho, sino porque partían de una constatación empírica: al igual que la democracia no puede funcionar sin frenos y contrapesos, tampoco los hombres que nos gobiernan pueden ser, de suyo, excelentes dirigentes, pues somos los ciudadanos comunes los que tenemos la responsabilidad (y no Obama, Zapatero o Chávez) de sacarnos las castañas del fuego cuando la condición humana cede a la tentación del abuso de poder o del provecho personal o grupal. Y no es menos cierto que como se nos ha enseñado desde la Universidad Pontificia Comillas, los hombres de bien del mañana no brotan solos, de modo que si no nos comprometemos con el buen gobierno y el servicio a los demás, nadie, ni Rajoy ni Zapatero, lo hará por nosotros. El ensayo que se reseña, en conclusión, es un gran estímulo para, desde la realidad venezolana, sacar nuestra propia enseñanza personal. Pues, en símil futbolístico, ser ciudadanos de una democracia digna de este nombre no es ver el partido de fútbol desde las gradas, es bajar al campo y jugar (manchándonos los pantalones si hace falta) en igualdad de condiciones, defendiendo aquellas conquistas de la humanidad que nos permiten ser mejores con los demás. Por ello, no seamos perezosos y construyamos cada día la democracia, no vaya a ser que el día menos pensado comprobemos que nuestros derechos y libertades son papel mojado.

Pues eso amigos, a trabajar por la democracia.

José María Pernas Alonso Presidente del Comité de Estudios

‐ 36 ‐


The Insider ‐ Número 3 – Insiders por el Mundo

INSIDERS POR EL MUNDO: Gonzalo pernas y “Au-delà des Pyrénées” Crónica desde más allá de los Pirineos La maravillosa Universidad Pontificia Comillas en la que todavía estudio me dio la oportunidad este curso de vivir durante varios meses en Francia, experiencia de la cual me gustaría compartir varias reflexiones a través de este artículo. Son muchas las cosas que creemos saber nosotros de Francia (y ellos de nosotros), pero al igual que la España actual no es la que existía hace años, también es necesario actualizar en nuestro país la visión que tenemos de nuestro vecino norteño. En primer lugar, creo que hay que desterrar ya el mito de que los franceses nos odian. Si bien es cierto que entre la gente de mayor edad todavía existe un cierto resquemor hacia lo que venga de “debajo de los Pirineos”, la mayoría del pueblo francés y, especialmente, las generaciones más jóvenes sienten un profundo respeto e incluso mucha admiración por nuestro país. De hecho, hablan nuestro idioma mejor que nosotros el suyo, conocen las principales ciudades y están enterados de la actualidad social, política, económica y cultural de España. Es hora, por tanto, de que también nosotros olvidemos de una vez por todas esos antiguos recelos, y de que trabajemos juntos, porque son muchos los intereses que nos unen. De hecho, otro aspecto que llama la atención cuando vives en Francia es lo mucho que nos parecemos. Aunque ellos se las den de ser “la excepción cultural de Europa” y todos esos argumentos de orgullo nacional que utilizan, la realidad social y política francesa presenta los mismos problemas y retos que la española: un mercado laboral demasiado rígido, una sistema educativo mejorable, una falta de definición del papel internacional del país, un complicado proceso de integración de población inmigrante… A pesar de que también hay ámbitos en los que son dignos de admiración, como el cohesionador sistema regional o el respeto generalizado a las instituciones públicas, la impresión que desprende un conocimiento a fondo del país es que lleva demasiado tiempo viviendo de su pasado glorioso y que necesita un impulso para afrontar los retos del nuevo siglo.

‐ 37 ‐


The Insider ‐ Número 3 – Insiders por el Mundo Pues bien, ese impulso necesario se hizo carne en la figura del pequeño Nicolás. No me refiero a los libros infantiles de Goscinny, sino al presidente de la República Nicolas Sarkozy. Este hombrecillo de escasa estatura es ahora mismo una figura omnipresente (y casi que omnipotente) en la actualidad. Vayas donde vayas, cojas el periódico que cojas o veas la televisión que veas, allí estará él. Incluso cuando escuchas las emisoras musicales acaba apareciendo su nombre. Sin duda, tal cobertura mediática es del agrado del personaje, que se ha prometido ser el refundador de la república francesa del siglo XXI. Muchos le critican por sus excentricidades, su hiperactividad o por sus escarceos amorosos. Sin embargo, ¡quien nos diera tener este presidente en España! Aunque es cierto que tiene una excesiva ambición de egocentrismo e incluso de idolatría (todo lo cual yo achaco al complejo que tiene por su baja estatura), este señor está dejándose la piel en intentar reformar toda la pesada estructura burocrática del país para que uno de los referentes de Europa vuelva a estar en su lugar. Y viviendo allí se puede comprender que buena falta hacen ciertos cambios, ya que aunque nos quejemos de cómo funcionan las cosas en España, no os creáis que allí funcionan mucho mejor. La economía se encontraba en los últimos años casi paralizada por un sector público mastodóntico y desfasado que no hacía más que incrementar el gasto público, y el sector privado se veía incapaz de adaptarse a los nuevos contextos del siglo XXI ante unos sindicatos con demasiado poder y una sociedad que sólo soñaba con trabajar menos y menos horas. En un año y medio, este señor ha conseguido atar en corto a los sindicatos con una ley estricta de servicios mínimos (¡ya quisiéramos tener algo mínimamente parecido en España!), ha reactivado el mercado laboral con reformas para favorecer la creación de empleo y la productividad, y sobre todo, ha dado aliento a familias y a empresas para mejorar día a día y aumentar su poder adquisitivo, bajo el lema de “trabajar más para ganar más”. No me quiero ni imaginar que pasaría en España si a alguien se le ocurre proponer este eslogan como eje de su política de gobierno. ¿Y qué opinan de esto los franceses? Nuestros vecinos, con los que tenemos en común la mala costumbre de quejarnos y decir “no” ante toda propuesta de cambio, se han dado cuenta de que si quieren volver a ser un gran país deben ponerse las pilas, porque ya no sólo compiten con Alemania, Reino Unido y EE.UU., sino también con China, India, los países árabes… Es por eso que apoyaron en su momento la elección del pequeño Nicolás (frente a una candidata socialista que sólo hablaba de cosas vacías y de flores y nubes… ¿de qué me suena eso?). Los efectos de esta revolución sarkozyniana… los comprobaremos en unos años. Aunque algunos ya han intentado criticarle a costa de la gestión de la actual crisis financiera, él sigue respondiendo con su trabajo constante y su continua presentación de reformas y propuestas novedosas. Y aprovechando la presidencia francesa de la UE en el semestre pasado, se ha colocado como uno de los líderes mundiales de referencia a la hora de aportar soluciones globales a la crisis. ¡Vamos, que igualito que nuestro ZP! No me gustaría terminar este artículo hablando de política, así que prefiero hacerlo realizando una invitación al lector. Como he repetido ya anteriormente, son muchas las cosas que nos unen a

‐ 38 ‐


The Insider ‐ Número 3 – Insiders por el Mundo Francia y a España. En gran medida, nuestra historia y nuestro pasado. Sin embargo, es nuestro futuro lo que más nos debe unir: un futuro esperanzador vinculado a una Europa fuerte. Por tanto, invito a todos a que, cuando tengáis ocasión, os deis una vuelta por Francia, pero no sólo por París, sino que aprovechando el cómodo TGV, os dejéis llevar por tan fascinantes regiones provincianas como Borgoña, Provenza, Loira, Bretaña o Alsacia. Aprovechad para retomar el aprendizaje de la dulce lengua gala (lo cual no debería resultar un problema dado el gran parecido a la nuestra), porque, a diferencia de un alemán, un francés no te tratará igual si intentas comunicarte con él en su lengua (aunque sea de forma rudimentaria) que si lo haces en un excelente inglés; una vez más aquí se demuestra el orgullo patrio existente, quizás excesivo. Invito a que en ese viaje os mezcléis con su gente y os empapéis de su “savoir vivre”, ya sea en los mercados callejeros, en los pequeños restaurantes familiares, en las bodegas de toda la vida… Si tenéis tiempo y habéis alcanzado ya un dominio intermedio del idioma, aprovechad para comprobar en los cines por qué las películas francesas tiene tanto éxito y no necesitan de subvenciones públicas ni de escenas de sexo para ser las más vistas en su país. Os invito, en definitiva, a que consigáis hermanaros sentimentalmente con nuestros vecinos y, por qué no, hermanos franceses. Es mucho más lo que nos une que lo que nos separa.♣

Gonzalo Pernas (Inside NY) realizó durante este curso un intercambio Erasmus en la Université de Bourgogne (Dijon). Actualmente se encuentra de nuevo en tierras extranjeras disfrutando de otra beca y recopilando nuevos datos para su próximo artículo.

¿Quieres ser el siguiente Insider por el Mundo? Escribe un correo con tu artículo a publicaciones@clubinside.eu indicándonos tus datos y Programa Inside en el que participaste, y podrás aparecer en el próximo ejemplar de la revista. ¿A qué estás esperando?

Fuente de la ilustración: http://vidberg.blog.lemonde.fr

‐ 39 ‐

The Insider 3  

Número 3 de la revista The Insider