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ABRIL 2012 | Nยบ 10






Chromatics: Kill For Love 3 Graham Coxon: A+E 7 / Hospitality: Hospitality 9 Alabama Shakes: Boys And Girls 11 Sr.Chinarro: ยกMenos Samba! 13 ABCdario INDIEScreto Muse 15

Especial Record Store Day 2012

Arctic Monkeys: R U Mine? 22 APTBS/Ceremony: LAMC: Vol.1 23 Two Door Cinema Club: Acoustic EP 23 Animal Collective: Transverse Temporal Gyrus 24 Preguntas INDIEScretas The Casters 25

Dossier: Destroyer 31

INDIEquetas: Abril 2012 39

Ico Top: Abril 2012 41 Indiespensables: Abril 2012 47

Por Joaquín Ollero 4 INDIEFERENCIA MAGAZINE Abril 2012

Chromatics nos trae “Kill For Love”, o lo que es lo mismo: el mejor álbum musical publicado hasta ahora en el 2012. ¿Cómo habrán logrado escalar hasta semejante cima?

Esta banda de synthpop con base en Portland comenzaría en 2003 a dejar su huella en el mundo de la música. Desde entonces diferentes miembros del grupo han salido y otros han entrado, así como su estilo ha cambiado de un álbum para otro, comenzando con un estilo más caótico, ruidoso y poco definido para finalmente llegar a dar con un sonido que recuerda al terciopelo en una noche fría pero aderezada con humo y luces tenues. “Chrome Rats vs. Basement Rutz” (2003) y “Plaster Hounds” (2004) fueron esos trabajos inaugurales que suenan a una banda completamente diferente a la que suena hoy en día. Olvidad las canciones pertenecientes a esos discos porque tan sólo son un pasado borroso y difuso en la historia de Chromatics. A partir de “Night Drive” (2007) se podría ir vislumbrando ese horizonte que contendría un sol naciente que calentaría nuestros oídos. De todas formas, ese tercer álbum tan sólo sería un primer acercamiento a la gran montaña que escalarían finalmente en 2012 con “Kill For Love”, un tracklist de 17 canciones (tras descartar muchas otras) que supone ser inolvidable y que vendrá a nuestra memoria cuando recordemos este año. La esencia pura de lo que encontramos en este mejor álbum del año hasta el momento, está formada por varias constantes: una parte instrumental que le da ese sabor añejo y post-modernista a cada canción, las interpretaciones vocales (normalmente llevadas a cabo por Ruth Radelet, pero en algunos casos será una voz masculina) son perfectas para la intención deseada y por último las letras de cada tema: decadentes, como


el momento en el que se apaga una luz, y que transmiten desde detrás de una cortina transparente, te ponen las palabras en los labios para que tú las saborees. Estos ingredientes juntos culminan en un cocktail exquisito que salta a la vista por su color rojo, por su olor a un mundo desconocido, por su textura y sabor a dulces frutas.

Es un trabajo compuesto por 17 piezas, y muchas de ellas son de una duración superior a la media de 4 minutos a la que estamos acostumbrados. Quizás esto sea el único punto negativo que encontramos, ya que si imaginamos el disco con algunos minutos menos, es bastante factible que el resultado sería más digerible. Hay ciertas partes finales de canciones que se hacen un poco largas, repitiendo durante demasiados segundos la misma constancia. De todas formas esas notas musicales están puestas ahí por una razón y nos rendimos ante semejante maestría.

“Into the Black” abre un telón escarlata con ribetes dorados para dejarnos sin palabras. Es tan sólo un aperitivo para el gran banquete que nos daremos a lo largo de “Kill for Love”. Esta versión de “Hey, Hey, My, My” de Neil Young que Chromatics ha fabricado desde su corazón suena como el viento que abanica un campo de trigo. Es un bocado delicioso que te abre el apetito… y no podéis imaginar el banquete que viene de camino. De ahí pasamos a “Kill For Love”, tema que da nombre al álbum y que desde el primer momento nos sorprende con una melodía impensable y es un auténtico

placer ver como la canción se va construyendo a sí misma, añadiéndose elementos musicales que la completan y la hacen una joya reluciente en una oscuridad tan sólo iluminada por un rojo inglés muy elegante. Al fin y al cabo la sangre de ese asesinato por amor es de ese color escarlata tan particular.

Y es que prácticamente cada canción tiene un elemento que te enamora. Y no estoy exagerando con el verbo. Estoy hablando de sentirte embelesado por un átomo artístico realmente bello. En “Back From the Grave” nos sentimos inevitablemente atraídos por la sensualidad de ese “piu, piu” que suena en el estribillo. Mágico. En “Lady” son esos puentes con guitarra eléctrica que rugen mientras unen los pasajes vocales. En “Matter of Time” es ese continuo susurro que te hace sentir una voz segura de sí misma a escasos milímetros de ti. En “At Your Door” se trata de ese acento oriental que viaja desde las hojas de un cerezo en flor hasta la noche urbana más iluminada por neones. Casos aparte son “Running from the Sun” y “Birds of Paradise”.

La primera es una canción que pertenece al universo. Es una melodía inolvidable que versa sobre una historia profunda y dolorosa. Imaginad al Sol como un ente capaz de sentir y de expresarse. Alguien huye de su influencia y la estrella despide un llanto que recorre toda la galaxia. Es un lamento que sale de su núcleo, es su forma de suplicar “no me abandones”, mientras que de fondo se puede escuchar el latido de su corazón. Sí, me refiero a esa parte de la canción que no desaparece de vuestra mente, ese sonido que os inunda el alma de pena. Además, antes de estos míticos pasajes encontramos un ritmo de batería que nos prepara para el golpe emocional tan intenso al que nos veremos sometidos. Esta décima canción del álbum es un atentado contra nuestros sentimientos, y más incluso cuando en los tres últimos minutos escuchamos periódicamente esos cánticos angelicales que nos susurran sobre el paso a una vida mejor del Rey de Fuego, una muerte producida por el dolor de una pérdida.

“Birds of Paradise” es un auténtico misterio en sí misma. Comenzando por ese solo de piano tan intrigante y continuando por una que rasga el silencio. “Baby, when I first saw you, I knew you held the keys to my heart and in the setting sun we flew away to a broken kind of paradise”. Y aquí sentimos el dolor de que ni siquiera la concepción del paraíso es perfecta. Esto nos demuestra más que en ningún momento que es un trabajo destinado al dolor de la verdad. Y mucho más cuando líneas más adelante relacionan la letra con “Running from the Sun”. ¿Qué más se puede pedir en


este momento? Que todo siga tal y cómo estaba planteado. Ese piano sigue sonando y la voz nos sigue destruyendo desde lo más profundo hasta el exterior.

Es de admirar el orden en que las canciones están dispuestas: sabiamente ordenadas para darnos momentos de respiro con temas de menor peso, normalmente únicamente instrumentales como “Broken Mirrors” tras las 6 primeras obras maestras del álbum, y es que en este momento necesitábamos un respiro tras semejante comienzo. “The Eleventh Hour” que arroja todo su peso minimalista con ese instrumento de cuerda en los primeros compases y “Dust to Dust” que nos intenta animar tras las lágrimas derramadas por el Sol, rodean a un tema con muchísima importancia como es “Running from the Sun”. De igual manera ocurre con “The River”, ya que antes nos preparamos con “There’s a Light Out On the Horizon” y su delicioso acento cibernético “please, enter your password”, y después de bajar el río y como fin de fiesta nos tocará disfrutar de 14 minutos de huida: “No Escape” es la canción que cierra el álbum y lleva el concepto de decadencia arraigado en su interior.

“Kill For Love” se puede considerar un ataque terrorista contra nuestra sensibilidad. Chromatics reinventa la forma de matarnos dulcemente con cada una de las canciones del álbum. Y es que han conseguido 97 minutos de calidad y magia musical se mire por donde se mire. Cuando este redactor cierra los ojos con cualquiera de los 17 temas de fondo, no le cuesta imaginarse en un avión surcando un crepúsculo insalvable que tornará en una noche triste y definitiva. Bravo.



REVIEW GRAHAM COXON A + E (2012) Por Sergio Herguedas

Graham Coxon está de vuelta con nada más y nada menos que su octavo disco en solitario. El conocido guitarrista de Blur, formación en la que también hizo sus pinitos como vocalista, ha venido con las ideas renovadas y dejándose la piel en el estudio, y volviendo a encarnar sonidos más enérgicos tal y como lo hacía en “Love Travels At Illegal Speeds” (Parlophone Records, 2006) y que parecía que en “The Spinning Top” (Parlophone Records, 2009) había abandonado.

También se ha dado un giro al sonido, en donde parece que ha estado muy atento a la escena actual, ya que se nota la influencia de amigos y allegados, e incluso la de gente totalmente opuesta como puede ser Björk, y es que en “City Hall” se atreve a volver a sacar a flote el famoso barco que a la artista le sirvió para cerrar el tema “Earth Intruders” incluído en su disco “Volta” (2007). También esto puede ser cosa de su productor, en donde Ben Hillier ha sido el encargado en detrimento de Stephen Street, el cual le había acompañado en sus últimas tres aventuras.

Achacando que lo suyo es la guitarra, no hay mejor forma de comenzar un disco con unos riffs de bienvenida y así de paso, se deja bien claro lo que uno se va a encontrar a medida que recorre las diez pistas de este disco. “Advice” supone una vuelta a los 90, al brit y a la fuerza de canciones como “Song 2”.

Y como de guitarras, bajos y baterías no solo vive el hombre, ha querido incorporar elementos digitales en su obra, y lo ha hecho a través de un procesador de señales con variador de frecuencia incluído, ahí es nada. No se ha dejado seducir por sintetizadores comunes, lo que canciones como “What’ll It Take” se presentan como un paso allá. Tampoco las palmas a modo de instrumento es una cosa de andar por casa, y que en “Meet And Drink And Pollinate” marcan el ritmo como si de otro instrumento más se tratara, lo que sigue aumentando la calidad de este disco.

Todo esto está muy bien, pero sigue un patrón que de aquí al final no se repite, ya que los amigos de Graham

hacen su aparición, y por poner un ejemplo, el espíritu de Damon Albarn y los suyos, léase Gorillaz, corretea por “Seven Naked Valleys”, así como el de U2 (“Vertigo”) junto a The Black Keys en “Running For Your Life”, donde da buena cuenta de que está deseoso de que las nuevas generaciones de groupies se le abalancen encima y recuperar así el espíritu de juventud.

Graham es un tío listo, ya que ha sabido darle a su voz el tratamiento que se merece, haciendo de ella un uso pragmático, en donde no ha tenido reparos de ponerla a la misma altura que la instrumentación, lo que en canciones como “Knife In The Cast” tiene un valor añadido al ser un tema instrumental y de duración larga como la mayoría de las que aquí nos encontramos.

Y a vueltas con la instrumentación andamos en el final del camino, o lo que es lo mismo, “Ooh, Yeh Yeh”, la cual se presenta dando más valor al tema vocal y al estribillo fácil de monosílabo en donde también destaca el cambio de guitarra efectuado.

Haciendo balance general, en estos diez cortes, el señor Coxon ha hecho lo que pretendía hacer, y nos ha llevado por largos senderos de psicodelia y atmósferas densas que para el resto, o sea los oyentes, nos vale para hacernos una idea del tratamiento que tendrán las mismas en directo. En definitiva, canciones que le vacían a uno mentalemente pero lo llenan físicamente gracias a la energía desprendida.



H O S P I TA L I T Y ( 2 0 1 2 ) Por Quique Gómez

Cuidado con este disco, que de tan poco ruido que ha hecho, engaña: una vez que empecéis, no podréis parar. Avisados estáis. Y es que tan injustamente ha pasado desapercibido el debut de Hospitality que nadie les ha hecho caso. Aquí estamos para remediarlo, porque el disco, que salió a finales de enero, merece la pena. Mucho.

Para definir rápidamente lo que hace este trío de Brooklyn (horror, otra banda indie pop de Brooklyn), cogeremos a sus vecinos Vampire Weekend, le quitaremos la capa afro-tropicaloide y le pondremos voz femenina, la de una tal Amber Papini. Voz que, además de sembrada durante las diez canciones, demuestra fragilidad a la vez que contundencia. La contundencia que se le exige al pop, donde los términos “belleza” o “bonito” están a la orden del día. Y fragilidad, porque ese inocente tono recuerda a la primera Chan Marshall (Cat Power), cuando la inexperiencia y vulnerabilidad jugaban también a su favor.

Espectaculares en el inicio, con tres canciones que deberían ser single (una de ellas ya lo es): “Eighth Avenue” deja clara la procedencia de la banda y el amor de la misma a la ciudad de las ciudades, y es que el disco desprende bastantes referencias a la Gran Manzana; “Friends Of Friends”, el citado single, es un hit mayúsculo que formará parte, a buen seguro, del recopilatorio de lo mejor del año; y “Betty


Wang” es la definición de pop, donde suena una melodía que parece que creemos reconocer, como si se disfrazasen de Belle & Sebastian sacando alguno de esos singles atemporales a los que nos tenían acostumbrados.

Hospitality son, además de la líder compositora, Nathan Michel a la batería y Brian Betancourt al bajo (y lo que le echen) y llevan ya años juntos, editando algún que otro EP, pero siempre haciendo poco ruido, mezclando talento y estudios (Amber, la frontgirl, es una chica Yale). Al olfato rastreador del sello Merge le hace falta muy poco para darse cuenta de tanto potencial. Aquí en Hospitality hay guitarras, a veces rápidas, a veces no. “Julie” es una de esas preciosidades de ritmo lento que, junto a “Sleepover” y la tremenda “Argonauts”, dejan claro que el relleno no lo es tal. Más ritmo, electricidad y riffs pegadizos tienen “Liberal Arts” y “The Birthday”, las cuales pondríamos a mitad de camino entre las anteriores y esas dos otras maravillas veloces y contagiosas: “The Right Profession” y la que cierra, “All Day Today”, que si las firman los pijos vampiros, estarían dando la vuelta al mundo.

Absolutamente nada de desperdicio en un disco fresco, directo e inocente, el cual debería llamar la atención a todo el mundo que busque sencillez pop sin adornos. Debut del año.


Madre mía, vaya con el 2012. Desde luego, si las profecías mayas se cumplen, podremos decir que nos vamos a ir al otro barrio en uno de los mejores años en lo que a lanzamientos


discográficos se refiere. Y es que el álbum debut de Alabama Shakes es un disco de esos que merece la pena tener, conservar y escuchar mínimo una vez por semana.

Por Jesús Daniel Marín Y es que de primeras se podría pensar que tal y como suenan Alabama Shakes estamos ante la continuidad de la historia del blues, adaptado a nuestros días. Sin embargo, cuando se avanza en la escucha de éste “Boys & Girls” esa percepción cambia llevándonos de la mano a la cuna del rock and roll, arropándonos y enseñándonos cómo se deben hacer las cosas. Porque algo tienes que tener para pasar de tener un proyecto para auto-editarte tu primer disco a que venga un sello como Rough Trade (Arcade Fire, Belle And Sebastian, Destroyer…) y que sean ellos quienes lo lancen al mercado. Y tienes que seguir teniendo algo para que un gran músico como Jack White te quiera como telonero de su gira. Y sí, todo esto con un sólo disco.

La primera baza que juegan los de Athens (Alabama) es la impresionante voz de su joven cantante, Brittany Howard. Puede que no tenga la mejor de las técnicas a la hora de cantar, pero lo suple de maravilla con ese desgarro y ese sentimiento que pone en cada palabra que sale de su boca. Cerrando los ojos podemos imaginar a la heredera de Etta James versionando cualquiera de sus canciones, o a una furiosa Janis Joplin cantando a dúo en una batalla de voces impresionante. Agudos, graves, susurros… esta chica es capaz de todo, incluso de tocar una versión de una conocida canción de T-Rex en sus directos. Podría estar horas hablando de la voz de Brittany, pero también hay que prestar atención al resto de músicos de la banda, que son de un nivel excepcional.

El primer tema y corte es “Hold On” y empieza con una simpleza que marca la pauta del álbum. La batería cala grave y profundo para que la guitarra entre con un riff onda Creedence. Desde ahí llega la voz suave de la frontwoman durante la estrofa. Pero cuando llega el estribillo, todo cambia y su voz se convierte en una fuerza de la naturaleza. Rasposa, potente, con matices de rock y sensibilidad de soul. Las cuerdas vocales de su líder son gran parte de la banda.

Avanza el disco con paso seguro hacia “I Found You”, segundo tema, puro rythmn and blues. Un tema de amor, con guitarras más alegres, con una batería que acentúa todo lo que suena y la voz, esta vez más tranquila, con cierto clamor y felicidad por encontrar el amor: “viajé demasiado, me llevó mucho tiempo encontrarte. Pero te encontré”. El amor es la emoción seminal de este género. “You Ain´t Alone” arranca desgarradora, triste pero con cierto dejo de esperanza detrás de todo ese dolor. Esos arpegios que suben y bajan, y un piano que marca estados de ánimos con teclas. Y la

REVIEW banda hace gala de lo bien que se entienden. Y la voz. De nuevo la voz. A medida que el disco sigue sonando uno puede adivinar o intuir que es un directo en el estudio. Ese detalle le da un pureza a todo, lo hace real y sin apenas notarse la producción. Y hace que todo suene más interesante, cargado de honestidad y con mucha “alma” musicalmente hablando. Sólo se relaja un poco en las dos preciosas baladas, “Heartbreaker” y “Boys and Girls”.

Cortes como “Rise To The Sun” o “You Ain’t Alone” fusionan sin miedo el boogie y el blues que dieron origen al soul pero añadiendo un toque de frescura, que puede estar destinado a los oídos de un público muy joven y más actual, acostumbrado a estos sonidos gracias a Amy Winehouse o a la más reciente Adele. Quizá así descubran que estas canciones sobre esperanza, amores superlativos y corazones rotos contienen toda la herencia de las que ya escribieron en los años sesenta gente como Otis Redding, Sam Cooke y Aretha Franklin, reviviendo con emoción el viejo espíritu de la Motown, que seguro conocen a la perfección los componentes de Alabama Shakes.

“On Your Way” es el cierre del disco, y tiene un sonido de canción de cuna “godspeliana”, hasta que explota, y ahí se convierte en algo genial. Va rápido, derribando cosas al ritmo de una batería que parece un elefante marchando, pero juro que es una batería. Y después vuelve a arrancar. Mientras todo eso acontece, la guitarra va tirando licks teledirigidos a los oídos. Y la voz pregunta con fuerza: “En tu camino hacia Dios, ¿pensaste en mí?”. Todo termina de explotar y el disco termina. Y te quedas pensando en escucharlo otra vez, pues sus 37 minutos se quedan cortos ante semejante calidad.

Como bien decía en mis primeras palabras, este año está siendo prolífico en lo que a grandes discos se refiere. No hemos llegado a mayo y ya tenemos un buen número de discos que merecen estar en esas listas que suelen salir en el mes de diciembre y que llevan por nombre “Lo mejor de…”. Aunque suene poco indie, dejad que los Alabama Shakes os toquen dentro. Y disfrutad, una vez más, de la música sin necesidad de fijarse en etiquetas.




En ciertas ocasiones, algunos artistas ofrecen al público trabajos que trascienden los ámbitos artísticos a los que pertenecen, y se contagian de las características de otros campos. Precisamente eso es lo que ha hecho Sr. Chinarro con ¡Menos Samba!, su último disco hasta la fecha, un conjunto de temas que por la profundidad de su contenido y por la calidad de sus letras, trasciende del terreno musical y se empapa de la poesía y de la literatura.


En total, son 19 las canciones que componen este largo, cuya duración supera por poco los sesenta minutos, y entre las que se abordan temas profundos como la crítica a las necesidades que crea la sociedad en las personas, la soledad del individuo frente al estado o la denuncia del sistema capitalista, frente a otros más ‘ligeros’ como el destino, el amor, la convivencia o la amistad. Todo tiene cabida en este ‘poemario cantado’ parido por Antonio Luque.

Mención especial merece la forma en que lo hace, es decir, su voz. Su tono grave y su registro casi homogéneo son explotados con total maestría para saber transmitir ironía y sarcasmo a partes iguales, un aspecto que gana muchos enteros cuando la temática gira hacia el pesimismo. Además, el uso que hace del lenguaje, con los dobles sentidos, el humor negro, los giros en la narración, o las metáforas imposibles le dan a las letras un añadido de significado que obliga a afinar el oído para extraer todas las lecturas posibles.

Y es que la profundidad compositiva de ¡Menos Samba! hace que sea un disco que conviene degustar con tranquilidad, sin prisas, con la paciencia necesaria para desgranar cada frase, para ligar todas y cada una de las rimas que encierran las diecinueve canciones, y para sentirte identificado con los mensajes que Luque ha querido transmitir con este trabajo.

A nivel musical, la variedad también es el rasgo principal. La amplitud de temas abordados en cada uno de los cortes tiene su complemento en la diversidad instrumental y rítmica de los mismos. Desde momentos guitarreros puros y duros, hasta ritmos tropicales, pasando por tonos flamencos, palmas y coros, o rock más pausado. Como ya decíamos antes, todo cabe en este disco, porque todo está bien hilado.

Como anticipo del disco, ya se habían escuchado temas como “La ley de Murphy”, “Santa Bárbara” o “Todo acerca del cariño”. Tres canciones muy diferentes entre sí, pero en las que Sr. Chinarro ya ofrecía una muestra de esa variedad musical y de esa pluralidad de temas a la que hacíamos referencia, y todo ello ‘vestido’ con su carisma vocal único e inconfundible.

Una vez desgranado el resto de temas, y como muestra de la amplia oferta que encierra este largo en sus casi veinte cortes, destacarían “Hot Mothers”, por la fuerza de sus guitarras; “La Alcazaba”, por su melancolía y resignación; o “Los Años En Blanco”, repaso de todos y cada uno de los meses del año entre rimas imposibles y con referencias muy explícitas a cierta parte de la anatomía femenina.

Por último, citar dos de los temas más iconoclastas y rompedores del disco: “La Iguana Mari” y “La Arenga De Los Sindicatos”. La primera, por bizarra, directa y divertida. La segunda, por sus proclamas políticas, por la propaganda antisistema que lanza y por los toques futuristas e industriales que le aplica a nivel instrumental.

En definitiva, Sr. Chinarro ofrece con ¡Menos Samba! un disco que requiere del oyente cierta capacidad de sacrificio en cuanto a escuchar detenidamente cada canción, frase y palabra, para sacar de ellas todo el significado. Es un disco que demuestra el arte de Luque, todo un poeta metido a labores de cantante, pero cuyo trabajo reconforta y convence una vez desgranado, como las obras de los grandes narradores. No hay aquí sitio para los ‘hits’ instantáneos ni para temas ‘rompepistas’. Son canciones cuidadas, mimadas, cocinadas a fuego lento, para que los oyentes pacientes y con ganas de escuchar les dediquen el tiempo que merecen. Imprescindible al cien por cien.


ABCdario INDIEScreto

Por Alejandra Otero



om: como bien sabemos Domenic Howard, es el batería de Muse. El rubicundo y risueño Dom conoció a Matt en el colegio, pero antes de hacerse amigos ya tocaba en una banda: Carnage Mayhem. Nacido en Stockport (Inglaterra) se mudó con ocho años a Teighmouth y a los 12 comenzó a tocar la batería inspirado por una banda de jazz que tocó en su colegio. Siente devoción por los estampados de leopardo y por ABBA.



bsolution: cuarto álbum de estudio grabado en Londres (Air Studios) y Los Ángeles (Cello Studios), al igual que ha ocurrido con su próximo disco que llegará en otoño de 2012. “Absolution” fue el último álbum realizado por la banda bajo el amparo del sello independiente Taste con el que lanzaron “Showbiz”, “Origin Of Symmetry” y “Hullabaloo”. La edición japonesa incluía un tema adicional, “Fury”.


ellamy: el apellido Bellamy es principalmente conocido por el cantante de Muse, pero hay otros famosos que llevan ese apellido, como el jugador fútbol Craig Bellamy, actualmente en el Liverpool F.C., o como Simon Bellamy, uno de los protagonistas de la serie británica “Misfits”. Volviendo a Muse, Matt heredó el nombre de su padre, George Bellamy, del que también heredó el amor por la música. El Bellamy senior tocaba en un grupo de glam rock llamado The Tornados y, como ha confirmado Matt, el comienzo de “Knights of Cydonia” es un homenaje a su música.


ydonia: aunque Cydonia es una especie vegetal, también es una región del planeta Marte. El espacio despierta una pasión especial en Matt Bellamy, y en el caso de la canción de “Knights Of Cydonia”, se quiso plasmar una especie de western espacial. El videoclip lo confirma.

urasia: la canción “United States Of Eurasia” es una crítica al panorama político internacional actual y se basa en la novela “1984” de George Orwell. Eurasia era una de las tres potencias transcontinentales de la novela del autor británico que estaba en guerra siempre con Oceanía. El propio disco “The Resistance” fue concebido con la obra de Orwell como leit motiv.


alsete: imposible no pensar en Muse y el falsete inverosímil de Matt Bellamy. Al igual que muchas bandas, Bellamy utiliza el falsete para los vocales, que era mucho más acusado los primeros años. ¿Quién no recuerda esa nota que no existe a la que llega en la canción “Showbiz”?


lastonbury: Muse ha tocado varias veces en el famoso festival británico, en 2010 como cabezas de cartel. Pero el que más se recuerda es el de 2004, no sólo por formar parte del DVD oficial “Absolution Tour”, sino porque el padre de Dom, Bill Howard, murió de un ataque al corazón viendo aquel directo. Aquello supuso un duro golpe para el batería de Muse y estuvieron a punto de separarse después de aquello.


.A.A.R.P: instalaciones gubernamentales ubicadas en Alaska que inspiraron el nombre de la gira del cuarto álbum, “Black Holes And Revelations”, y el disco en directo grabado en Wembley. Según Matt Bellamy, estas instalaciones fueron creadas con objetivos siniestros: varias teorías de la conspiración sostienen que existen pruebas de que allí se experimenta desde 1973 para controlar el clima y convertirlo en un arma de destrucción masiva. Abril 2012 INDIEFERENCIA MAGAZINE 17


n Your World: no se trata de una b-side, sino de una aside que formó parte del disco promocional “Dead Star – In Your World”. Este CD se editó como EP en Francia y Japón y fue lanzado para anunciar la llegada de “Hullabaloo”, tercer álbum editado por Muse con una recopilación de B-Sides y un directo en el Zenit de París. El vídeo de “In Your World”, de tintes psicodélicos y grabado por Matt Askem en el mencionado Zenit de París, sirvió para promocionar el doble DVD que salió a la venta a la vez que el disco y que contaba con el primer y único documental de la banda, además del vídeo del directo en la sala parisina.


amón serrano: el embutido nacional y orgullo de nuestra gastronomía es una de las debilidades de Dom. Ya es tradición: el batería de Muse siempre que visita España se compra un buen jamón para llevárselo a casa. No es tan aficionado a los embutidos españoles Matt Bellamy. En su primera gira aquí en España, el alma de Muse se pilló una buena cogorza, le entró hambre y se comió a mordiscos un salchichón. Por la mañana se despertó sobre sus propios vómitos, lo que incluía el salchichón claro. Ahora no puede ni olerlo.

diseños del disco, así como los singles asociados a éste están diseñados por ellos. Tienen su sede en Portobello, un barrio del oeste de Londres.


usas: el nombre del grupo, musa en inglés, fue en realidad el tercero que tuvo la formación británica. Matt Bellamy decidió bautizar a la banda Muse porque, durante una clase de cultura clásica, el líder de la banda se quedó fascinado con las musas de la mitología griega y, porque, ‘sonaba estupendamente y quedaría genial en una tela tras, el escenario’.


estlé: el gigante alimenticio se vio obligado a pagar a Muse 500.000 libras en concepto de indemnización. Nestlé solicitó usar la versión de Muse de “Feeling Good”, para un anuncio de Nescafé y la banda se negó. A pesar de ello, Nestlé decidió utilizarla, por lo que fueron denunciados por Muse, y el fallo fue a favor de los de Teighmouth. El medio millón de libras fue donado a la organización de caridad Oxfam.


irk: Tom Kirk es el manager de Muse desde que comenzaran y no es casualidad: era amigo íntimo de Dom y Matt en el colegio. Era el único que no tenía talento musical, así que supo hacerse un hueco. La jugada le ha salido estupenda. Tom, además, se dedica a grabar en vídeo los documentales de Muse, como es el caso de “Hullabaloo” o del making of de “The Resistance”.



a Boca Designs: el art work de “The Resistance”, quinto disco de estudio de Muse, fue encargado a la firma de diseño independiente británica La Boca Designs que está especializada en moda, cine y música. Todo los


rigin Of Symmetry: el 17 de julio de 2001 llegó el que es considerado por la mayoría de sus seguidores como el mejor disco de Muse. Escogido por Q Magazine en 2006 como uno de los mejores discos de la historia (con el puesto 74 sobre 100), el segundo álbum de Muse alcanzó el tercer puesto en las listas británicas y consiguió el platino. Es curioso que, siendo el favorito del público y el paradigma del estilo Muse, fuera el único, con “Showbiz”, que no llegó a ser número uno en Gran Bretaña. Fue grabado en Ridge Farm Studios (Surrey) y en los Real World Studios en Wiltshire, aunque de forma adicional la banda grabó algunas partes en los míticos estudios de Abbey Road. El título se inspira en la obra del físico teórico Michio Kaku Hyperspace y hace referencia también a las teorías de Darwin y “El Origen de


las Especies”. “Todo el mundo ha estado escribiendo durante años sobre el origen de la vida, por lo que ahora van a escribir sobre el origen de la simetría. Hay un cierto grado de estabilidad en el universo y averiguar sobre donde se origina sería como descubrir si Dios existe”, aclara Bellamy, confeso aficionado a leer ensayos sobre física teórica y metafísica. En 2011 fue el aniversario de “Origin Of Symmetry” y Muse lo celebró tocando en directo, al completo, el track list del disco en el festival británico Reading and Leeds.


wopper: es la forma que tiene Matt Bellamy de decir apropiadamente, en inglés propper. El cantante de Muse no tiene problemas para cantar, pero hablando no hay un Dios que le entienda: tiene su propio idioma. Lo de ‘pwopper’ se hizo famoso después de que, en el documental de “Hullabaloo” le viéramos pescando y dijera “Hey Dom, look, is a pwopper fish”.


ueen: la influencia de la banda británica siempre ha estado presente, aunque con “The Resistance” en general y con “United States Of Eurasia” en particular ya no queda espacio para la duda. Tirando hacia la épica y hacía un cada vez más marcado estilo barroco, el rock opera está relegando al rock alternativo con el que nació el grupo. Al igual que ocurrió con Queen y U2, Muse se ha formado como banda de estadios, el propio Matt Bellamy, cada día más parecido a Mercury, asegura que varias de sus canciones sólo pueden tocarse en directo ante un mínimo de 10.000 personas. La devoción por Queen no es exclusiva del compositor de Muse: Dom Howard quiere que en su funeral suene “Don’t Stop Me Now”.


ocket Baby Dolls: antes de ser Muse, los de Teighmouth tuvieron varios nombres. Uno de ellos fue éste Rocket Baby Dolls que fue utilizado solo en una ocasión, durante un battle of bands en el Broadmeadow Sports Centre de su ciudad natal. El nombre se inspira en una película porno japonesa. Se trata de un film de animación independiente del género conocido como Hentai. Otro de los nombres que utilizaron Matt, Dom y Chris antes de ser Muse fue el Gothic Plague.


lipknot: en el documental del DVD de “Hullabaloo”, uno de los momentos más memorables lo protagoniza Dom en el autobús de gira cuando, con una máscara como las que usa uno de los miembros el grupo norteaméricano Slipknot, se pone a imitarle gritando “Shit the fuck down”. El momento es así mismo memorable por la estridente risa de Matt Bellamy.


op Gear: Aunque Muse y los presentadores del famoso programa automovilístico británico coincidieron en un programa de televisión, en realidad no vamos a hablar del show de Clarkson y los suyos. “Top Gear” fue un mítico videojuego de Nintendo y sobre su música ochentera estilo ocho bits se inspira el principio de “Bliss”. Así lo ha confirmado Matt Bellamy y así lo confirma el vídeo que se puede encontrar en Youtube con la sintonía del videojuego. Según NME, Matt Bellamy compuso esta intro de forma completamente inconsciente.


no: El primer single de la historia de la banda fue este tema que formó parte de “Showbiz” y, anteriormente, del EP “Muscle Museum”. De letra simple, esta canción destaca por su fuerza materializada en unas guitarras rabiosas, de hecho, mientras estaba siendo grabada en el estudio, uno de los amplificadores explotó. En total se rodaron dos versiones de videoclip. La primera fue grabada en el Tower Bridge de Londres y, aunque puede ser considerado una reliquia por ser el primer video de la historia de Muse, es un tanto bizarro. La segunda, mucho mejor realizado –de hecho es uno de los mejores videos de la banda- representa a la banda tocando en un laberinto de habitaciones de las cuales, la puerta con el número 1, esconde a la nada.


icky Cryer: proyecto musical formado por el batería Alex Carapetis (NIN), el bajista Mark Stoermer (The Killers), el teclista Jeff Kite (Julian Casablancas), el cantante y guitarra Jason Hill (Louis XIV) y Domenic Howard. Desde el principio, dejaron claro que no se trataba más que de una banda sin pretensiones, simplemente eran unos colegas que se dedican a tocar. Nacieron en 2011 y hasta la fecha sólo ha publicado un EP que únicamente se puede



adquirir en sus conciertos. Su primera actuación en directo tuvo lugar el 15 de julio del año pasado en Los Ángeles. Se hablaba de que estrenarían disco a principios de 2012, pero hasta la fecha no hemos tenido noticia.


olstenholme, Chris: el bajista de Muse es el único miembro de la banda que no ha abandonado nunca su Inglaterra natal y tiene la costumbre de tener hijos cada vez que sacan un disco. Su sexto ‘churumbel’, acaba de nacer ahora, es una niña y se llama Theodora, Teddie cariñosamente.


ogénesis: Esta pieza musical de más de doce minutos se divide en tres partes, y cada una, va diferenciada por un título distinto: “Overture”, “Cross-Pollination” y “Redemption”. La herencia del rock opera y Queen tiene su máximo exponente en esta obra que despierta pasiones y odios a partes iguales. También es la confirmación de que Muse han llegado a un punto que pueden hacer lo que les de la gana. Esta oda épica habla de que la humanidad se ve obligada a abandonar la Tierra, que se ha convertido en un planeta inhabitable a causa de la contaminación, y se echa al universo buscando un nuevo hogar. Exogénesis es el nombre técnico para el término panspermia, una teoría que sostiene que la vida permanece en forma de se-


millas por todo el planeta y que la humanidad surgió porque una de ellas llegó a la Tierra. De ahí el título de la segunda parte de “Exogenesis: Cross-Pollination”.


es Please: Esta bside pertenece a “Sunburn”, el cuarto single del primer álbum de Muse. Caracterizada por sus distorsionadas guitarras, “Yes Please” nació de una demo llamada “Crazy Days”, que fue grabada en 1996. Aunque ambas canciones se parecen mucho musicalmente hablando, la demo cuenta con dos estrofas adicionales. Esta demo dio sus frutos, no sólo se convirtió en una bside, sino que además el outro se convirtió más tarde en “Execution Commentary”, que a su vez es la cara b de “Plug in Baby”. Esta canción está inspirada en el pasado oscuro de Matt Bellamy, concretamente, de cuando compartía piso con un camello enganchado a la heroína.


eta: “When the zetas fills the sky” dice el estribillo de “Exopolitics”, canción incluida en “Black Holes and Revelations”. ¿Qué son los zetas? Según el diccionario musero, escrito y revisado por Matt Bellamy, los zetas son los extraterrestres. No sabemos si una especie de un planeta en concreto o un término que los define a modo general.


Por Sergio Herguedas



ARCTIC MONKEYS R U Mine? / Electricity

Con la resaca del Record Store Day todavía coleando en nuestro cuerpo, “R U Mine?”, tema de los monos que ya nos habían avanzado a principios de marzo, se presenta como un golpe en la mesa hacia aquellos que habían dudado de la fuerza que habían mostrado en sus dos primeros discos.

Y aunque es verdad que se echaba de menos esa rapidez instrumental que les caracterizaba, los Arctic Monkeys han callado todas las bocas de dos plumazos en poco más de seis minutos, refrendando que están


más vivos que nunca y que van a seguir haciendo lo que quieran y cuando quieran. Y es que, si instrumentalmente se muestran intratables, Alex Turner se muestra con una rabia que lo lleva a firmar uno de los mejores temas en cuanto a adaptación a las diferentes partes que el tema aborda, no dejándose nada en el tintero y dando una lección en toda regla.

“Electricity” se presenta como la novedad, pero que teniendo a semejante predecesor por delante, parecería que desde el principio no han cambiado un ápice su discurso, porque a estas alturas de la partida, siguen sabiendo divertirse ellos mismos (y no digamos al público) en el estudio, en el escenario, y lo más importante, no se olvidan de sus orígenes, los cuales les han hecho llegar a un pedestal, del que si ellos no quieren, no se van a bajar por mucho que los intenten echar.




Entre todos los discos que depara el Record Store Day (aunque estaba disponible en formato digital desde el día diez de Abril, no ha sido hasta hoy cuando se a puesto a la venta físicamente), este split entre A Place To Bury Strangers y Ceremony ha llamado mi atención sobremanera tanto por la música que contiene como por la intrahistoria que conlleva, y es que la colaboración entre ambos podía quedar solo en lo musical si no fuera por que este hecho, supone un homenaje a Ariel Panero. Esta persona, para la gran mayoría desconocida por completo, era organizadora de los espectáculos en New York que tenían por nombre “Less Artists More Condons” (LAMC), donde Ariel nos mostraba bandas increíbles en lugares extraños y únicos, así que sus compañeros de sello en Famous Class, han organizado

esta serie de combos (seis nada más y nada menos) reuniendo a las bandas que más le agradaban y por las que recorrió el mundo en busca de sus directos. Y a sabiendas de todo lo que hay detrás, A Place To Bury Strangers nos lleva por la senda del baile, con una electrónica que se ve auspiciada por los acordes de guitarras y por la pequeña reverberación en los vocales de Oliver, que junto con la linealidad del tema, los poco más de tres minutos se vuelven adictivos hasta el punto de meterse en un bucle del que solo se puede salir cortando el tema de raíz.

Y Ceremony opta por desatar toda su furia llevando el tema por la vía del lo-fi, del que sólo emergen la batería y los vocales, estando todo lo demás atrapado en una vorágine causada por el bajo, cuya misión principal se erige en destruir, a base de una densa capa de ruido, todo lo que sucede a su alrededor, hasta que consigue su propósito debido a que el resto dan la batalla por perdida.


Cuando uno se pone delante de un disco de canciones en acústico, tiene dos formas de afrontarlo, siendo la primera de ellas la que engloba la obsesión hacia todos aquellos detalles que se pierden en el camino cuando solo se cuenta con el sonido de la guitarra acústica, y la segunda, la que te hace ver la vida de otra manera cuando una buena voz (en ciertos momentos son dos y tres) se abre paso a través de un sendero donde no hay objetos que la entorpezcan, pero sí un micrófono cerca que recoja todo ello.

Y como soy un tío que disfruta con las voces, la de Alex Trimble en acústico es de esas que te ponen los pelos de punta , pero si enciman le acompañan Sam Halliday y Kevin Baird en los coros, ya los escalofríos con re-


gusto emocional, recorren mi cuerpo de arriba a abajo. Las canciones elegidas para el Record Store Day son “Something Good Can Work”, la cual se ha situado en el número 1 de muchas listas de singles, con lo el tema en lo que se refiere a comparaciones con respecto al original se va complicando y “Undercover Martyn”, la cual ya había sido apeada de prácticamente todo lo que la rodeaba, pero ha sido ahora cuando realmente han dejado sólo el esqueleto.

Y en ambos casos el resultado es el mismo, éxito rotundo. Y es que normalmente a los acústicos se les achaca una pérdida de energía fruto de la instrumentación empleada, pero cuando cuentas con los giros de voz de Alex y el énfasis de los coros, estos llegan a ser incluso bailables. Y a la vez que tus pies se mueren por ir al centro de la pista y enseñarles a los demás de que son capaces, van estos tíos y tienen la sangre fría para hacer que cierres los ojos y te dejes llevar a terrenos en donde la imaginación solo se ve guiada por unos dulces acordes.


T R A N S V E R S E T E M P O R A L G Y R U S Hacía mucho tiempo que se esperaba la vuelta de Animal Collective, y aunque lo publicado en el Record Store Day, no se acerca a los cánones por los que pensábamos que se iban a decantar, he de decir, que me alegro enormemente que hayan dado un paso, en donde la experiencia sonora que muestran, es cuanto menos impactante.

La experimentación que aquí se les atribuye, está falta de un viaje con imágenes, ya sea en movimiento o a través de fotografías, para lo cual, no han dudado en dejarnos ese viaje audiovisual en un apartado de su web, creado especialmente para la ocasión.

Y es que el camino, aunque está dividido en dos partes, es de difícil tránsito, sobre todo el segundo, debido a que los vocales no son tan extensos como en la primera. Centrándonos en la abstracción de su música, son capaces de mezclar elementos analógicos con digitales, aunque todo esté procesado por un software y esto les haga perder algo de magia, pero para eso está la tecnología y para el bien de todos, la están usando de una forma, que está a medio camino entre ser la banda sonora de una película cualquiera y un VDJ (Visual DJ), sí, esas personas que se dedican a poner imágenes en las actuaciones de los DJ. Si tuviera que decantarme por una de ellas, sería la primera, y creo que hacen

bien en (todavía) no meterse en camisas de once varas, ya que para llegar a la altura técnica de los segundos, deben depurar mejor las imágenes.

Por otra parte, lo que aquí encontramos es un juego espacio tiempo, en donde los silencios se cobran su importancia, sobre todo a la hora de introducirnos en los halos de misterio que encarnizan el espectro sonoro más afable, o los sonidos cortantes, que junto con los cambios drásticos de situación, hacen que esta se torne tensa, y todo ello sin salir de un bosque en el que miremos donde miremos, se nos hace imposible encontrar el camino de vuelta a la realidad. Y esto solo es la primera parte…

En el segundo, los cambios de plano son más incesantes, y los silencios son tan mayúsculos, que atrapan más que las voces envolventes que esquivamos a nuestro paso. La distorsión se alía con la relajación, un papel nada visto hasta ahora, y cuandonos acercamos a ella, nos encontramos con un silencio como respuesta. Intentamos rebobinar hacia atrás para descubrir todos los detalles, pero ya es demasiado tarde… Una vez que tratamos con nuestra mente todo lo que ha ocurrido, nos damos cuenta de que la realidad siempre ha estado ahí, y todo lo demás, ha sido fruto de nuestra imaginación, y es ahí donde reside la magia de este bucle sonoro al que nos hemos visto sometidos.



“Este es nuestro primer acústico, así que esto es un hecho histórico”. The Casters comenzaron la semana pasada la gira que sirve de carta de presentación de su primer disco: “Once We Were”. Y lo hicieron con un acústico en la Fnac de Castellana (Madrid). Una decisión que puede sorprender si se ha escuchado este álbum debut, que lleva desde principios de marzo en las tiendas y que bien podemos definir en una sola palabra: eléctrico. Por ello, Víctor Corell no pecaba de presunción cuando se refirió a este primer acústico como un ‘hecho histórico’. Esto es así por varias razones, ya no sólo por el hecho de que estos valencianos se encerraron en la sala de ensayo para reinventar sus canciones y hacer de ellas temas acústicos, sino porque, además, The Casters son una de las mejores apuestas que podemos encontrar hoy en la escena independiente española. ¿Necesitan presentación realmente? Nuestra portada del mes pasado responde esta pregunta. Aprovechando que The Casters ve-


nían a Madrid, era para nosotros casi un obligado entrevistarles. No sólo para dar a conocer un poco más de este cuarteto levantino, sino también para poder disfrutar del comienzo de su gira. Lo cierto es que The Casters demostraron sobre aquel escenario que les sobran razones para hacerse muy grandes. Estos chicos tienen una fuerza arrolladora en directo. Y si es así en un set acústico, no quiero imaginármelo en eléctrico. Miento, no sólo quiero imaginármelo, también quiero vivirlo.

La buena noticia es que podremos hacerlo: la gira no ha hecho más que empezar y podremos tenerles de vuelta en Madrid en una sala. Tras la prueba de sonido y las pertinentes presentaciones, estuvimos hablando durante media hora. Así, descubrimos un poco más de los principales exponentes del new rave en nuestro país. Con Víctor, Santi, Demi y Johnny hablamos del pasado, presente y futuro de la banda. The Casters en estado puro.

Once We Were… Sí, una vez fuisteis Fuzzy White Casters, pertenecéis a ese grueso de bandas que decidieron cambiarse el nombre antes de grabar el primer disco. ¿Por qué The Casters?

Víctor: En realidad, The Casters fue el nombre con el que empezamos al principio, pero después nos dijimos ‘queremos un nombre más largo’ y entonces estuvimos buscando y escogimos Fuzzy White Casters. Después con el tiempo nos dimos cuenta que era muy complicado y que a la gente le costaba hacerse con el nombre y decidimos acortarlo otra vez. Ahora es mucho más simple, más fácil y, además, nos gusta.

Aunque el cliché sería decir que siendo muy jóvenes habéis conseguido ya mucho, lo cierto es que una gran parte de las bandas que se conocen grabaron su primer disco con poco más de veinte años. No obstante, seguro que el origen de The Casters se remonta mucho atrás, ¿cómo empezó todo?

Víctor: Nos conocimos primero Santi y yo, empezamos a tocar juntos y decidimos montar un grupo, así que nos pusimos a buscar batería y bajo. Así fue como conocimos a Johnny (batería) y, luego, por amigos comunes, a Demi. Todo eso como hace tres años y poco, o así. Una vez reunidos nos gustó lo que hacíamos y decidimos que queríamos estar juntos; así que empezamos a tocar versiones de otros grupos como Red Hot, Arctic Monkeys o The Killers y luego más tarde nos fueron saliendo nuestras propias canciones, como es el caso de “George”. Pero al principio eráis más rock, fue más tarde cuando fuisteis incluyendo la electrónica que dio identidad al sonido The Casters.

Víctor: Éramos más rock principalmente porque lo único que teníamos en el local eran guitarras, batería y bajo. Conforme fuimos ampliando instrumentos la cosa fue cambiando. Nos compramos el piano, el sintetizador… Además que también escuchamos grupos que utilizan electrónica y demás, por lo que fuimos tirando por ahí.

Ahora que lo mencionas, hablemos de vuestras influencias. Vuestro sonido, puro new rave, tiene mucho de los británicos Klaxons, pero más allá de la evidencia, ¿cuáles son vuestras principales influencias?

Demi: Principalmente británicas y anglosajonas: Foals, Metronomy, últimamente Twin Shadow…

Víctor: En general todos los grupos del rollo, digamos, ‘indie-rock británico’ nos molan. No es uno o dos en concreto, son muchos los que nos gustan. Es un poco de todo.

Quizá esto tiene mucho que ver con vuestro estilo, que se diferencia bastante de la escena indie española, que tiene una línea muy marcada. Y no es sólo porque cantáis en inglés. Parecéis estar mucho más cerca de Inglaterra que de España. ¿Vuestra idea es quedaros aquí o emigrar?

Víctor: Como sueño, nos gustaría poder emigrar, lógicamente. Cuando digo emigrar, me refiero a tocar fuera y entrar dentro de la escena británica con esos grupos que hemos mencionado anteriormente. Ir a tocar Inglaterra, ir a tocar a Francia… Pero, obviamente, eso es Abril 2012 INDIEFERENCIA MAGAZINE 27

muy complicado. Como sueño nos gustaría poder hacerlo. Esa es una de las razones por las que decidimos cantar en inglés, aparte de que, como comentábamos, toda la música que escuchamos es en inglés.

La realidad es que aquí en España la oferta es muy limitada y, en parte, vuestra línea es muy diferente por lo que vosotros podéis hacer un poco el cambio y la revolución en ese sentido… me refiero a abrir la música independiente de aquí al extranjero. Quizá sea a un punto de vista un tanto idealista por mi parte…

Víctor: Hombre, si pasase eso nosotros estaríamos más que contentos. Pero hay que ser realistas…

Santi: En España hay grupos muy buenos, pero sí que es verdad que aquí no ha habido grupos como, por ejemplo Mando Diao, que son suecos, o Phoenix que son franceses… varios países europeos tienen un grupo que despunta y que es más famoso internacionalmente. En España, lejos de Delorean o We Are Standard que ahora están comenzando a abrirse internacionalmente, no ha habido ningún grupo que consiga eso. Nuestro sueño sería poder llegar a un nivel como el de Phoenix o Mando Diao, pero claro, a lo mejor con el quinto disco no llegamos ni a la mitad o, a lo mejor, con el primero llegamos. Eso nadie lo sabe.

Viendo vuestro curriculum, váis bastante encaminados a ello. Es sorprendente que, con sólo tres años de vida, hayáis compartido escenario con nombres como Arctic Monkeys o Crystal Castles, o también con los ya mencionados españoles Delorean y Zombie Kids. ¿Cómo surgió todo eso?

Johnny: En ese aspecto hemos tenido suerte. Es en parte suerte y en parte apoyo de mucha gente. Siempre hemos tenido el apoyo de mucha gente y eso es fundamental. No se, ha sido cosa de insistir, ensayar, dar conciertos y al final dar con la persona clave a la que les gustamos mucho como sonábamos. Porque, claro, nosotros no podemos ir a la MTV y presentar nuestro proyecto, entonces, dar con una persona que sí se maneja en el mundillo fue la clave para dar nuestro primer paso discográfico. Y partir de ahí, pudimos tocar en MTV Winter… conocimos a Subterfuege…

Santi: Sí, después de ese concierto conseguimos buenas críticas y fue cuando Subterfuge se interesó.

Y siguiendo con grandes nombres, hablemos de aquellos con los que habéis compartido estudio: Carlos Jean y Mike Marsh. Lo primero, ¿cómo sur-


gió todo aquello? Y lo segundo, ¿qué significa para vosotros, como experiencia, trabajar con gente que lleva tanto tiempo en esto?

Santi: La verdad es que una persona como Carlos Jean, que lleva muchos años y que ha vendido miles de discos y que es número uno a nivel de España, te diga que se interesa por tu proyecto y que le gustaría producir tu disco es halagador. Pero la verdad es que trabajar con él ha sido bastante fácil, porque teníamos ideas comunes y la mayoría de lo que él nos proponía nos parecía bien. Igual nosotros le decíamos esto no nos acaba de convencer y él lo mismo. Nos hemos ido adaptando, no ha sido un trabajo que él haya cogido y lo haya cambiado todo. En ese aspecto ha estado muy bien. Y luego con Mike Marsh, que remasterizó “Once We Were”, fue increíble. Estuvimos en el estudio viendo como trabajaba, imagínate una sala enorme llena de mil aparatos…

Sí, estar allí tiene que ser impresionante… He leído algo que me ha llamado mucho la atención: en vuestra actuación ante 10.000 personas en el MTV Madrid Río, acabasteis el directo con gente bailando encima del escenario. Tengo mucha curiosidad por saber cómo fue aquello.

Johnny: Eso realmente fue una idea que se nos ocurrió en el momento. Como había gente y muy buen ambiente y tal, queríamos cerrarlo bien. Hablamos con Laura Hayden, la presentadora de MTV, con la que también tenemos muy buen rollo, y ella convenció a los de MTV. Y, mientras estábamos tocando, ella se dedicó a ir cogiendo a gente del público.

Víctor: Avisamos por el micro a la gente de que quien quisiera subir al escenario podía hacerlo. Y al final acabó así.

Hoy comienza la gira de presentación de Once We Were aquí en Madrid y lo hace con un set acústico que, si no me equivoco, es el primero que hacéis. Personalmente, llevo bastante tiempo dándole vueltas a lo de cómo van a mutar vuestras canciones para pasar de los sintetizadores a las seis cuerdas puras. ¿Es un poco como volver al origen de la canción, no? A cuando fue compuesta.

Johnny: No, no tanto. Porque además, nuestra tónica últimamente es componer en base a los sintes y a las voces. Así que no es tanto así. Simplemente es una forma distinta de ver las canciones.

Víctor: Más bien diría que éstas están adaptadas al

acústico. Por ejemplo “Electrostar”, si escuchas la versión acústica y la comparas con la del disco, verás que no tienen nada que ver. Y no es que hayamos partido del acústico para concebir “Electrostar”, más bien es al revés, hemos transformado “Electrostar” para hacer el acústico.

Johnny: Además, hacer el acústico es algo que nos interesaba, porque te abre puertas a nivel de exponer tu

música a gente que, a lo mejor, no es tan abierta a lo cañero, digamos, entonces con el acústico pueden escucharte, les puedes gustar y luego ya comienzan a seguirte. Santi: Nos ha costado, ¿eh? Hemos estado ensayando mucho, porque ha sido realmente casi como componer canciones nuevas. Era ponerte con una canción y decir, bueno y esto ahora cómo lo hacemos.

En los ensayos he podido ver que mezcláis el puro acústico, pero también tenéis el bajo eléctrico y el iPad, que digamos es como la ‘trampa’ del set acústico…

Johnny: Jajaja, sí, hacemos trampas.

Santi: Es difícil despegarnos del todo de lo que hacemos… Johnny: Sí, creemos que no hacía falta despegarse del todo, simplemente hacer una electrónica mucho más light.

Santi: En vez de llevar un piano, llevas un iPad. Y puedes incluir más sonidos.

Como decía, este es el principio de vuestra gira aquí en España con el disco ya en las tiendas y tenéis ya unos cuantos conciertos cerrados para este mes, pero ¿tenéis pensado incluir más fechas y estar también presentes en los festivales este verano?

Johnny: La idea es tocar cuanto más mejor, evidentemente, y se está trabajando en muchas fechas más. Ahora mismo en la web hay cinco, incluyendo la de hoy, y el objetivo es no parar en verano. Abril 2012 INDIEFERENCIA MAGAZINE 29


Víctor: Por ejemplo, una de las ideas que tenemos es volver a Madrid, a una sala, y en eléctrico.

Sois muy activos en las redes sociales, principalmente en Twitter. Esto es una manera de promocionaros, claro, pero también se os ve como muy cercanos al público y a los seguidores.

Santi: Sí, es la forma más directa de hablar con la gente, y ahora mismo Twitter es la forma más rápida para repartir tu información y, a la vez, enterarte de todo. Cuando una persona tiene una duda, enseguida se la puedes responder. A mí también me gusta hacerlo con otras bandas y creemos que es la mejor forma de conectar con la gente.

Víctor: Además, hoy en día que está tan de moda, pues, por ejemplo el primer single lo pusimos en descarga gratuita con un tweet y eso con-

siguió generar mucho interés, de hecho, llegamos a ser trending topic.

Johhny: Sí, el día del lanzamiento fue TT, en Valencia y en Madrid fue número uno, y en España el número tres o así. También es una forma de medir que está yendo bien, principalmente esa es la razón de estar en Twitter y Facebook.

Muchas gracias por concedernos esta entrevista chicos y por responder nuestras preguntas INDIEscretas. Y gracias, personalmente, por hacer que vuelva a creer en el ‘producto nacional’. Os pido, como hacemos habitualmente, unas palabras para INDIEferencia Magazine.

Santi (en nombre de todos): Principalmente queremos dar las gracias por esa gran portada y el apoyo constante que nos estáis dando, por redirigirnos a tanta gente y por la review, claro. De verdad, muchas gracias.



Destroyer es una banda de rock independiente formada en 1995 liderada por Dan Bejar, escritor y compositor que también colaboraría con The New Pornographers, que destaca principalmente por una visión avanzada a nuestra época, un afán de evolución y revolución inusual. Por estas razones hoy en día es reconocido como un músico atemporal que ama el cambio de rumbo en sus creaciones musicales. Lo que primero llama la atención al escuchar hablar de este grupo es el nombre: Destroyer. Puede causar una impresión errónea, pensando que se puede tratar de una banda de heavy-metal cuando en realidad es todo lo contrario, ya que las bases de esta composición musical son partituras melódicas acompañadas por letras críticas y profundas, y sobretodo una mente privilegiada para la música expresándose a través de este medio. Se puede considerar una música de culto, no apta para todo el mundo, ya que en su complejidad y en su corazón se encuentra la belleza de la misma. De esta manera, quien escuche a Daniel Bejar cantando, o mejor dicho, dejándose llevar por la pasión, en principio podría sentir cierta indiferencia, aunque esto desaparece sin lugar a dudas una vez rascada la superficie. El mejor símil que se le puede ocurrir a este redactor es comparar el universo de la banda con un iceberg. Tan sólo una diminuta parte es visible con facilidad, pero como todos sabréis, más allá se esconde toda la calidad desbordante que atesora la música que han construido, todo el cuerpo que sustenta a esa pequeña porción evidente y palpable.

Tras 17 años de carrera musical, muchos trabajos han sido publicados en primer lugar bajo sellos discográficos minoritarios para luego afianzarse en Merge Records (acogiendo a bandas como Arcade Fire, Lambchop, The Magnetic Fields o M.Ward


por mencionar algunos ejemplos). En total se pueden contabilizar oficialmente 9 álbumes de estudio (más 1 cassette) y 3 EPs. Para entender la vida de Destroyer hay que saber algo de antemano: en cada proyecto lanzado al mercado siempre ha habido un objetivo común, y esa misión ha sido innovar fuese cual fuese el precio a pagar. Pero claro, quién no arriesga, no gana, pero también el riesgo te puede jugar una mala pasada. Por esa razón, hay ciertos discos de la banda que no destacan (aunque lo intentaron) y se quedan en un plano infinito en el que la repercusión no forma parte del significado del mismo, de ahí que tras una gran publicación se encuentre un trabajo mucho menos acertado y viceversa. Otro detalle importante a conocer es que la trayectoria en cuestión de calidad ha sido completamente in crescendo, encontrando de hecho el mejor disco de toda la discografía en el 2011, y es que “Kaputt” es una maravilla incuestionable y uno de los mejores trabajos publicados en dicho año.

De esa manera, en este artículo encontrareis unos trabajos más destacados y otros que no lo son tanto (sobretodo agrupados al comienzo) y las reseñas para los extended plays. Y sin más dilación, pasamos a analizar cada área con detenimiento.



Cómo suele pasar a menudo, los grandes comenzaron por ser pequeños, e incluso diminutos. Ocurrió con muchas estrellas reconocidas hoy en día y Destroyer fue un caso similar. En 1996 se publicaría “We’ll Build Them a Golden Bridge” repleto de sonidos desafinados (a propósito), voces en un sexto plano y melodías acústicas en cada tema que más que encantar resultan más o menos indiferentes. Es curioso encontrar algún elemento electrónico perdido en algún segundo de alguna canción. ¿El significado de la existencia de ellos? Completamente desconocido, y seguramente sea una cuestión cuya respuesta la humanidad nunca llegue a conocer. En algunos casos agradan, en otros no llega a desagradar pero se queda cerca.

El álbum entero parece sacado de una reunión de amigos (con Mr. Bejar a la cabeza) en la cual decidieron improvisar durante un rato, cada uno tomó por instrumento el objeto que tuvieron más a mano y… voila! Para el año en que fue publicado seguramente encontramos a mentes capaces de amar el 10% de belleza residente en el tracklist de 16 temas (destacando únicamente “J. Tailor” y “Breakin’ The Law”), pero… creed que es una tarea complicada y cuya recompensa no merece la pena. El puente de oro que se deseó materializar se quedó en una débil empalizada que vagamente soportaba su propio peso. Pero era un comienzo.


Un año más tarde Daniel Bejar tuvo que colaborar en principio con una canción para un disco de colaboración con otros artistas. Él hizo 20. De esa veintena, 16 fueron se trasladaron a Ideas “For Songs”, que se puede considerar secuela directa del álbum anterior en cuanto a calidad, estilo y definición. De nuevo esa voz que no va a ninguna parte, de nuevo ese sonido salido de cualquier lugar… Quizás en un 1% se puede vislumbrar algo de lo que años después haría que Destroyer fuese una banda de referencia. En este cassette ni siquiera es posible destacar alguna canción

por encima de las demás ya que todas van cogidas de la mano perdidas en el vacío. Como conclusión se puede decir que esas ideas para canciones que tuvo el compositor no fueron buenas bajo ningún concepto. El único punto positivo que se puede encontrar es que al fin y al cabo es Destroyer y eso se palpa hasta en la peor composición que puedan tener.


“City of Daughters” es el 2º álbum oficial publicado (ya que el cassette publicado en 1997 no se puede considerar álbum con todas las de la ley) y… ¿qué nos encontramos aquí? Un tracklist de 17 canciones el cual comienza de una manera muy esperanzadora, para qué nos vamos a engañar. “No Cease Fires” no suena nada mal, y casi por primera vez parece una canción “de verdad”, y con esto me refiero a que existe una estructura planteada, una base y se puede oler consistencia en las notas. La acompaña de buena manera “The Space Race” que suena como una continuación totalmente directa del tema anterior. Son agradables, se dejan escuchar e incluso: se disfrutan. Pero aquí se acaban las buenas noticias. Los 14 temas restantes son de nuevo despropósitos, un querer y no poder desorbitado que de nuevo se queda en tierra de nadie (únicamente se podría salvar “Melanie and Jennifer and Melanie”). Pero el fracaso es diferente al visto en los dos primeros acercamientos. Ahora “tan sólo” se trata de un mal enfoque, de no haber dado con la tecla correcta (literalmente), no como en los dos años anteriores que se podría decir que se cantaba por cantar y se tocaba por tocar. ¿Vamos viendo la luz? Por ahora tan sólo es un rayo difuso que más bien nosotros nos imaginamos. Abril 2012 INDIEFERENCIA MAGAZINE 33


Un par de años de descanso se tomarían para, seguramente, recapacitar sobre lo acontecido. Fuese como fuese se puede decir que este tiempo les vino genial para soltarse la melena de una vez por todas. “Thief” es un álbum de notable alto, y lo es porque todas y cada una de las 13 canciones que lo componen son grandes composiciones, sobretodo encontrando en la parte central temas como “Every Christmas” (únicamente instrumental con un piano delicioso), “Mercy (We Had the Right)” o “In Dreams” que se ajustan a los parámetros de lo que hoy en día entendemos por una canción de Destroyer. Ahora sí. En esta ocasión nos sorprendemos con un álbum cargado de críticas hacia la industria musical y qué mejor crítica que música que suene genial. Ahora sí. Instrumentalmente suena acertado y adecuado, así como Dan afina sus cuerdas vocales y nos enseña sus virtudes, las mismas que nos enamorarían en un futuro. La pieza que cierra el telón, “Thief” nos recuerda a esos tracklists interminables de años anteriores, pero sin embargo nos muestra como esas canciones debían haber sido. Un apunte muy interesante sobre un cierto matiz que descubrimos es ese contraste que existe entre “Every Christmas” y “I.H.O.J.”. El primero, clásico y con olor a madera. El segundo, experimental y futurista a más no poder.


Y de nuevo tropiezan con una piedra en el camino. No es que sea un mal trabajo, pero es que podía haber sido mucho mejor. Es innegable que se sigue saboreando una evolución deliciosa, y supone ser un sentimiento muy gratificante, y se nota en esa nueva marcha que le han metido al ritmo y un contorno completamente definido. Muchos lo alaban, otros piensan que la miel no fue muy dulce. Es cierto que los pianos están en su sitio, y las


guitarras van sonando cada vez mejor, pero le falta esa chispa para que la bomba explote. “English Music” es la más destacada de todas con su estribillo casi demoledor y su fuerza a base de juntar instrumentos (y hacer que encajen). El resultado global es ligeramente placentero, pero te quedas con ganas de más y con un deje de furia por la oportunidad desaprovechada. Aún así, la sonrisa y la sensación de haber aprendido algo no te la quita nadie, y es que de esto va Destroyer, de hacerte ver fuera de la caja.


Siguiendo la estela de “Streethawk: A Seduction”, y con la tónica adquirida de publicar discos a cada año nuevo, en 2002 vería la luz “This Night”. La canción titulada de la misma forma que el LP iniciaría el camino de una forma excelente. “C’mon, c’mon, c’mon, c’mon, c’mon…” Esos arranques y esas paradas continuas durante todo el metraje de la canción son un recurso musical excelente que muestra su mejor cara entre los coros de fondo y ese acompañamiento instrumental que sabe a gloria. Pero de nuevo el nivel decae progresivamente para hundirse prácticamente en un pozo sin fondo allá por el tema número 6 y continuaría su decadencia hasta el décimo para remontar inesperadamente el vuelo con “Student Carve Hearts Out Of Coal”, que suena igual de bien o mejor incluso que “This Night” ya que el cantante encuentra el camino hacia el éxito con facilidad, como si estuviese destinado para ello. Y es que cuando lo clava de esta manera es sencillamente insuperable. Realmente no es sencillo entender esas diferencias de calidad de una canción a otra, ya que pasa del cielo al infierno en cuestión de segundos. Pero ya se comentó al principio del artículo: el precio de riesgo. Transcurridos estos años realmente se podría hacer un recopilatorio bastante interesante sobre todo lo destacable en todos estos álbumes, pero Destroyer no ha promocionado ningún compendio de canciones seleccionadas.


“Your Blues” es el 2º mejor álbum de toda la discografía. De nuevo la tuerca se aprieta un poco más con resultado victorioso. Al año siguiente se comerciaría un EP titulado “Notorious Lightning & Other Works” que no hace más que contener 6 de las canciones que aparecerían en “Your Blues”. De hecho el álbum comienza con esa “Notorious Lightning” y nos muestra un matiz que aparecería a lo largo de todo el disco y es esa sombra de misterio arrojada en cada nota. Todo el trabajo está aderezado con esas especies que le dan un sabor muy especial y no visto con anterioridad. El hechizo se vuelve realidad con “It’s Gonna Take An Airplane”: una estructura sencilla y muy potente, entre estrofa y estrofa cantada encontramos esos solos instrumentales que nos encantan. “Submarines don’t mind spending their time in the ocean”. Una frase tan sencilla y que significa tantísimas cosas y que sube de tono para de nuevo unirse a esa entonación vocal en el background. No es empresa difícil caer adicto de los 3 minutos y 41 segundos que dura el tema, y es un placer volver a escucharlo una y otra vez para comprender el profundo contenido guarecido tras la superficie. Otra joya que reluce con luz propia es “The Fox And The Hound” que posee un sonido melancólico y decrépito conseguido a base de esos redobles de batería que tanto se usan en himnos y piezas épicas del estilo. No es que sea una canción muy compleja, pero el sabor de boca que te deja es indescifrable. Y del mismo palo nos topamos con “Don’t Become the Thing You Hated”, frase repetida hasta la saciedad en la canción con diferentes colores, y es que semejante consejo hay que susurrarlo con delicadeza.

“Your Blues” nos mata directamente con una tranquilidad en los primeros compases con una estrofa hablada más que cantada para luego unirse a un sueño de blues (nunca mejor dicho), sin prisa y disfrutando cada segundo que dura. De verdad, es como un sueño de un color claro pero con imágenes vívidas y cielos resplandecientes. No puedo dejar en el tintero a “The Music Lovers” y “From Oakland To Warsaw”, composiciones que completan la clase alta del álbum. Son más animadas y también brillan por culpa de los ins-

trumentos (especialmente la batería y las melodias, sencillamente espectaculares) y como no podía ser de otra forma por la forma de cantar de Dan. “Your Blues” fue considerado una obra maestra y lo sigue siendo hoy en día; fue el ejemplo perfecto que necesitaba el grupo para afianzarse bajo la calificación de música original, arriesgada y con talento. DESTROYER’S RUBIES (2006)

¿Cómo serían las próximas canciones tras haber lanzado “Your Blues”? Más marchosas y con reminiscencias a sus primeros álbumes. Sí, desgraciadamente es así. Es esa característica tan especial que se puede degustar en la genial “Painter In Your Pocket”, y me refiero a que la voz da la sensación de que lo hace por hacer, como si en realidad no se tomase su propósito de una forma muy seria o profesional. Aún así se nota un paso adelante en cuanto a las guitarras y pianos visitando ritmos que antes no existían y pasajes novedosos. Es un trabajo aclamado por la prensa especializada, pero en mi opinión queda muy por detrás de lo escuchado dos años antes. “Watercolours Into The Ocean” tiene un comienzo precioso y agrada a cada segundo, pero le falta garra y ganas de comerse el mundo.

La sensación de dejadez es la peor sensación que se puede obtener de un producto. Imaginad que traspasáis la puerta de un hotel en donde vais a dejaros y como primera impresión os reciben paredes desconchadas y luces fundidas… Con una canción ocurre exactamente igual y por lo tanto, cuidar todos los detalles hasta un extremo enfermizo no es más que algo positivo. Aún así, si miramos al pasado desde este punto nos damos cuenta de que nos hallamos en un mundo infinitamente más bonito y cuidado que el que los vio nacer. Como epílogo podemos establecer que no es que esos rubíes no brillen, pero definitivamente hubiese sido genial que hubiesen sido pulidos con mimo y dedicación.




una guitarra eléctrica solitaria tras ese “You’ve been fucking around… ah”. Poco más se puede decir al respecto más que terminar de descubrir el todo lo que queda de la canción que no deja de ser la misma maravilla que ya hemos presenciado. BAY OF PIGS EP (2009)

A partir de este año se puede considerar que la banda entra en su edad de oro, ya que todo lo que queda de aquí en adelante es high quality. Partiendo de este, probablemente, tercer mejor disco de todos los trabajos publicados, y esto se debe básicamente a que tras el despite con “Destroyer’s Rubies” se vuelve a los colores de “Your Blues”. A estas alturas de la vida ya sabéis a qué me refiero: toda la maquinaria y los complejos engranajes están engarzados sabiamente y ser testigo de semejante obra es un lujo. “Blue Flower/Blue Flame” tiene esa comparación preciosa que te lleva a una contradicción, y es que comienza tan directa y tan dispuesta a pegar un puñetazo en la mesa que mejor callar y escuchar. La letra es una maravilla y como viene siendo habitual, esos solos de, en esta ocasión, piano son una delicia. Directamente pasamos a “Dark Leaves From a Thread”, un auténtico temazo cuya aceleración de guitarra te dejará sin habla, y de ahí a redoble de tambor, paramos y volvemos a atrás para repetir lo mismo y culminar con la misma intensidad.

Los temas situados a mitad del listado no son tan excelentes, pero la cosa se finiquita con “Libby’s First Sunrise” (y cómo le gusta usar los nombres de mujer al señor Bejar en sus canciones, ¡hay miles!). Da gusto darse cuenta del gran camino que se ha recorrido en todos estos años, y más cuando el mundo se para en esta última canción para regalarnos 10 segundos de


Tras el desfase de “Trouble In Dreams”, 2009 y 2010 serían años en los cuales un par de extended plays serían publicados. Ambos tan sólo con dos canciones, pero más que de sobra. “Bay of Pigs” y “Ravers” son las que conforman este 2º EP de la banda canadiense, y… apaga y vámonos. La primera es una obra de ingeniería al alcance únicamente de mentes privilegiadas para ver tantísima belleza compacta en 13 minutos y 39 segundos que dura esta versión (también existe otra algo más corta, la que se incluyó en “Kaputt”). Intentaré explicarme con exactitud.

El comienzo de “Bay of Pigs” es desconcertante ya que ese sonido de fondo inexplicable da paso a esa escala mágica que se detiene por completo para dar paso a una estrofa a caballo entre cantada y hablada que termina con “Watching ships disappear in the rain”. Por ahora no sabemos donde nos hemos metido ni qué estamos escuchando. Ésto es evolución. Se retoma la calma de esa lluvia sobre el mar que nos abrió las puertas y Dan sigue con su cantinela. Y así se cierra el telón de esta primera parte de la canción. De repente un sonido sobresaturado nos saluda: buffers pasados de vuelta nos pellizcan para oprimir presión al ritmo. “Christine… White”. Anda, ¿ahora tiene el suficiente valor como para darnos esta dulce melodía? Es un continuo cambio de intensidades y tonos. Durante todo el minutaje te das cuenta de cuantísimo disfruta el cantante con su trabajo y mucho más cuando hacia la mitad lo acompaña esa otra voz. Allá por el 07.30 nos topamos con el cuerpo central de “Bay of Pigs” con una letra que sigue escalando y la batería de fondo que nos hace recordar que seguimos en el mismo escenario. “Compliments go into my head, laralá laralá”. Se ríe de nosotros con ese “You’ve got to stop calling me honey” de entonación burlona y chulesca. De aquí hasta el Abril 2012 INDIEFERENCIA MAGAZINE 36

final es un puro orgasmo continuo que contiene lo que se puede considerar el estribillo del tema (más que nada porque se repite unas cuantas veces). La guinda del pastel la pone ese epílogo secuela directa de lo que nos dio la bienvenida. A mí cada vez que escucho la canción se me hace más corta, es increíble. “Ravers” (versión infinitamente más pausada que la “Rivers” de “Trouble In Dreams”) es mucho más minimalista y a pesar de su calidad queda ensombrecida por la primera cara del EP. Con esto demuestra Destroyer el cambio de dirección que ha tomado y que seguirá explotando de aquí en adelante. Es una puesta al día al servicio de los nuevos recursos disponibles en toda regla, una actualización de la mentalidad para adaptarse a tiempos modernos. ARCHER ON THE BEACH EP (2009)

Tim Hecker es un soso reconocido y así lo demostró en su excesiva-

mente tranquilo “Ravedeath”, 1972 publicado en 2011. A él le va la calma, las cosas pausadas y la colaboración que tuvo con Destroyer en este EP, titulada “Archer On The Beach” también se harta de bajadas de tensión. Aún así Dan hizo animar la fiesta un poco para no quedarse dormidos. Otra cosa diferente es “Grief Point (ft. Loscil)”. Este discurso, porque no se la puede ni considerar canción ni conversación, es apasionante. Se trata tan sólo de eso, pero diciendo frases con fundamento y cargadas de todo. Ciertos sonidos cotidianos (pasos, tintineo de llaves y puertas que se abren y cierran) aderezan este testamento. Lo mejor que podéis hacer desde ya es escuchar la canción, leer la letra y asombraros por vosotros mismos. Hay grandes pasajes (como el que está seleccionado en los premios especiales) y el sabor de pesadumbre es delicioso. Habla sobre disconformidad, huelgas, revolución y estar harto de todo, hasta de la música, señores. Esta canción es una oda compleja con pasillos subterráneos que esconden algunos tesoros.


“Kaputt” es la joya de la corona de Destroyer. Este LP ha sido seleccionado por toda la prensa especializada como uno de los mejores del 2011, engrandeciendo la fama y el caché de la banda. Es completamente lógico que haya sido así porque es difícilmente mejorable y es tan inspirado y tan mágico que es inconcebible no emocionarse con él. Filtrado a finales del 2010, cuenta con 9 canciones (siendo la última “Bay of Pigs”, rescatada del EP de dos años atrás), y cada de ellas marca una diferencia con el resto de música actual. Daniel Bejar está más acertado que nunca y la construcción musical es de matrícula de honor.

Aunque es ligeramente discutible, “Chinatown” es el mejor tema de esta banda de rock independiente. Abre el disco como si nada pero lo consigue todo. En serio, es sorprendente la discreción y la modestia con la que transcurre pero cuando el tiempo vuela, ya sabéis que quiere decir, y esta canción a mí me da la sensación de que dura 10 segundos. “You can’t believe the way the wind’s talking to the sea” tan elegantemente nos dice en los primeros pasos. La segunda voz femenina es la mejor apuesta imaginable, y ya disfrutamos de este experimento en “Bay of Pigs” y que siga siendo así, pero sin lugar a dudas lo mejor de todo son esos instrumentos de viento desgarrando el aire a cada pausa hasta alcanzar el clímax allá por el tercer cuarto del tema. No tiene fallos, es perfecta tal y como ha sido creada y cuando menos te lo esperas acaba sin más, tal y cómo empezó.

“Blue Eyes” nos habla sobre el significado de la mirada. Ese “Oh, baby…” escalofriante, casi da hasta pánico escucharlo. Y ese estribillo es una piedra preciosa enterrada a kilómetros de profundidad. La continua sensación cuando se escucha el álbum es la de una brisa primaveral y eso se percibe a cada momento. “Suicide Demo for


Kara Walker” maneja un opening y un ending instrumental de varios minutos que supera con creces al resto de la canción. Aún así sigue siendo una pieza espectacular de cabo a rabo. Todas estas canciones se sienten hermanas, miembros de la misma indiscutible familia: no puede faltar ninguna de ellas para entender el secreto.

“Kaputt” funcionó a la perfección como primer single oficial del álbum, ya es que es un tema mucho más directo que el resto. Va al grano sin detenerse en “tonterías” y es que en su estribillo nos deleitaremos innumerables veces ya que tal y como dice “Sound, Smash Hits, Melody Maker, NME…”, el cocktail es una bomba de relojería. “Downtown” nos hace recordar a la introducción de la serie de televisión Twin Peaks con ese sonido oscuro y misterioso, pero a la vez disipa toda la bruma cuando el hilo de voz surca el aire. Es una canción tremendamente especial, difícil de asimilar, pero cuya recompensa es exquisita. A cada “Downtown” se te encoge el corazón más y más hasta que finalmente… en fin, no diré qué ocurre. “Song for America” juega en la misma división. “Dios, ¿no se cansan de ese increíble bajo y de todas esas trompetas, saxos…?” podría preguntarse uno, pero no, y es que el final de esta canción es sensacional, fastuoso, espléndido. Y así todo el álbum… De “Bay of Pigs” ya se ha hablado con detenimiento líneas más arriba, y “The Laziest River” como bonus de la versión especial es un gran presente. Más que nada porque dura cerca de 20 minutos, y de hecho está pensado como un conjunto de partes que conforman el total. Minimalismo y ese sonido ambiental que hemos podido disfrutar en otras ocasiones nos llevan de la mano durante 10 minutos para escuchar la estrofa de la canción. Tan sólo quiero decir que es un placer llevarse la sorpresa de esa parte vocal en mitad de la nada, y merece ser escuchada de principio a fin.

“Kaputt” es inmenso a pesar de sus 8+2 canciones, conllevando una serie de valores y reflejos en su interior en los que perderse y trasladarse al ambiente creado por Daniel Bejar es… demasiado para ser verdad. Abril 2012 INDIEFERENCIA MAGAZINE 38

IMPRESCINDIBLES A continuación se presenta una selección de las 30 mejores canciones que encontramos a lo largo de los 13 trabajos publicados por la banda. Han sido ordenadas de mejor a peor calidad y se considera que las 10 primeras son de escucha obligatoria, ya que ganarse una plaza en las primeras posiciones es un acto de gran mérito. Para los que deseen seguir explorando el universo de Destroyer tened por seguro que los otros 20 temas son también sumamente recomendados. 1. Chinatown (Kaputt, 2011) 2. Bay of Pigs (Bay of Pigs EP, 2010) / (Kaputt, 2011) 3. It’s Gonna Take an Airplane (Your Blues, 2004) 4. Blue Eyes (Kaputt, 2011) 5. Downtown (Kaputt, 2011) 6. Kaputt (Kaputt, 2011) 7. Suicide Demo For Kara Walker (Kaputt, 2011) 8. The Music Lovers (Your Blues, 2004) 9. Grief Point (ft. Loscil) (Archer on the Beach EP, 2010) 10. This Night (This Night, 2002) 11. Song For America (Kaputt, 2011) 12. Don’t Become the Thing You Hated (Your Blues, 2004) 13. Dark Leaves From A Thread (Trouble in Dream, 2008) 14. The Fox and the Hound (Your Blues, 2004) 15. Your Blues (Your Blues, 2004)

16. The Laziest River (Kaputt, 2011) 17. From Oakland to Warsaw (Your Blues, 2004) 18. Every Christmas (Thief, 2000) 19. In Dreams (Thief, 2000) 20. Mercy (We Had the Right) (Thief, 2000) 21. Breakin’ the Law (We’ll Build Them a Golden Bridge, 1996) 22. Painter In Your Pocket (Destroyer’s Rubies, 2006) 23. Student Carve Hearts Out Of Coal (This Night, 2002) 24. Libby’s First Sunrise (Trouble in Dream, 2008) 25. The Way of Perpetual Roads (Thief, 2000) 26. Thief (Thief, 2000) 27. Blue Flower/Blue Flame (Trouble in Dream, 2008) 28. English Music (Streethawk: A Seduction, 2001) 29. J. Tailor (We’ll Build Them a Golden Bridge, 1996) 30. I.H.O.J. (Thief, 2000)


En 1996 esta banda de indie rock canadiense, y durante 15 años, comenzaría a dejar su huella en la historia de la música. Seguramente este artículo no se hubiese llevado a cabo si “Kaputt” no existiese, ya que es una pieza indispensable en todo este gran rompecabezas, pero el caso es que existe, y es la mejor invitación posible para adentrarnos en unas melodías visionarias edificadas disco tras disco. Después de haber alcanzado la cima en 2011 con este álbum, tan sólo podemos sentirnos impacientes por los próximos proyectos que están por venir, y si siguen la misma dirección experimentada en “Kaputt” entonces soñar y levitar se nos quedará corto. Destroyer es la puerta al corazón de Daniel Bejar, así como su música es la llave para abrir el cofre que contiene su esencia.


I N D I E Q U E T A S ABRIL MIRÉMONOS / P O R N O Por F.Javier Moreno Bel

Una tormenta de luces impregna el cielo, cae sobre tí y te rodéa, alimentando tu cuerpo de energía, consiguiendo que empieces a volar. Ese es el sonido de Mirémonos, energía pura y colorida. Esta banda de Madrid se forjó en el famoso barrio de Malasaña, cuando Alex (guitarra) y Bosch (cantante) vieron un misterioso grafitti en la pared. Desde ese instante sabían que así es como se harían llamar, y así fue. Más tarde conocerían a Helmut (batería). Poco después se fueron a los estudios Brazil en Madrid y grabaron su primer EP compuesto por tres temas: “La petite mort”, “De nuvens é relogios”, “ IgnorARTE”. El nombre escogido fue “Kaizen”. A comienzos del año siguiente se unen a la formación Diego al bajo y Vicky a los teclados, completándose así Mirémonos: sonidos tenebrosos y enérgicos, guitarras estridentes, voces cálidas y a la vez fantasmagóricas, tintes tropicales y ritmos exóticos.

En febrero de 2011 visitan los estudios Montreal, en Pamplona, de la mano de Hans Krüger donde graban su single “Jägermeister”, una canción donde nos muestran esa viveza, envuelta con punteos de guitarras que se unen uno tras otro formando una gran tela de araña, atrapandote con sus sonidos llenos de reverb, con un ritmo acelerado. Un sonido muy Foals, muy mathrock tendría que añadir, ya que al escuchar algunos de los temas de Miremonos es lo primero que te viene a la cabeza.

Este año Miremonos vuelve a la carga con un nuevo trabajo de estudio, grabado nuevamente en los estudios Montreal, trabajando

de nuevo con Hans Krüger. En este nuevo trabajo de la banda madrileña podemos ver como siguen explotando aún más su sonido mostrado en anteriores trabajos, e incluso llevándolo más allá en la canción que da nombre a este EP, “PORNO”. Una canción que comienza de una forma pausada y que mientras poco a poco va acelerandose, iremos identificando ese sonido tan particular lleno de punteos, cencerros, con unos coros que funcionan a la perfección, evocando paraisos coloridos y explotando en un puente que te hará bailar y agitar la cabeza de lado a lado. Una autentica maravilla

Seguimos con “Horror Vacui”, el segundo tema que encontramos en este nuevo EP, y donde podremos ver como exploran terrenos musicales que hasta ahora no habían llevado a la práctica. Una progresión compositiva en la que los instrumentos van sumándose en un festival sonoro que os dejará sin palabras. Con una melodia vocal que sumada a la imponente voz de Bosch, termina por completar una canción que solo puede tener por calificativo una palabra: elegancia. Una canción con un sonido tropical muy marcado, muy bossa nova, en la que hacen acto de presencia unos saxos soberbios, algo que impacta en un principio habiendo escuchado anterioremente las canciones que tenían hasta la fecha. La tercera canción es “Horror Vacui (Spanish Loud)”, igual que la anterior pero con la melodía vocal en castellano.

¿Hasta donde pueden llegar? Pues no se puede decir nada sobre seguro, pero es una de las bandas emergentes con más potencial que se han podido escuchar hasta el momento. Por calidad, elegancia, originalidad en la composición y por un sonido propio que hasta ahora no hemos escuchado en ninguna banda nacional, donde no se les puede encasillar en ningún genero, más bien son el resultado de una mezcla de mucho estilos, el cual podríamos llamarlo por su propio nom-

Dónde escucharlos / 40 INDIEFERENCIA MAGAZINE Abril 2012


Midnite Special /

Midnite Special y su EP “On The Menu” se van a colar en nuestros corazones. A nosotros ya nos han conquistado con su rock & roll a la antigua usanza. Pegadizos como pocos, la primera “I’ll Ride The Storm” (de ocho minutazos) es toda una declaración de intenciones hacia el baile con guitarras, que es el que más gusta. Se pasa en un suspiro porque está conseguidísima, y ese final hard está tan bien tocado que no parecen una banda novel. El teclado de “John Teller” nos recuerda que lo retro no es sólo cosa de las guitarras, y que el acercamiento a The Doors es un hecho. Desde la psicodelia hasta el lo-fi todo vale en el pro-

Por Quique Gómez

metedor debut de esta banda asentada en Madrid, y que vienen a llenar un hueco casi vacío en la escena independiente de nuestro país. Rock del desierto que nos gusta decir. No sólo son buenos sino que también son originales. Cuatro canciones diferentes entre sí que demuestra versatilidad y buen uso de los recursos. “Orange Burning Skies” es otro acierto rock, reposado eso sí, y que nos recuerda a otras importantes bandas actuales (The Decemberists) intentando acercarse al calor del rock fronterizo. Pero la que se lleva la palma es la última “I’d Burn This Guitar”, la joya del EP. Una preciosidad a pocas vueltas y acompañada de piano que desprende cercanía y que debería servir de guía para desarrollar esa otra faceta en lo próximo que publiquen. Esperemos que sea un largo y que tengan el éxito que se merecen.

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Hatmakers / The Incredible History Of The Man Who Said Yeah

Parece que los grupos que vienen desde la capital siguen acaparando nuestra atención. El turno es ahora para Hatmakers, cuatro jóvenes que acaban de lanzar su EP titulado “The Incredible History Of The Man Who Said Yeah”. El EP cuenta con un total de seis temas y lo primero que sorprende, es su descaro y frescura. Sumado a la juventud del grupo, su sonido es bastante guitarrero aunque eso no quita que dejen de lado las melodías.“Maybe I Like It” es el primer corte, clásica estruc-

Por Jesús Daniel Marín

On The Menu


tura y ritmo pegadizo hacen que al final de la escucha estés coreando el estribillo. Dureza es la palabra que acompaña al principio del siguiente corte, tal vez apoyado en su nombre, “Radical”. Y si de temas que se pegan hablábamos, “Nightology” es la canción adecuada para antes de salir de fiesta. Subidón a lo We Are Standard. Pero como ya sabéis que nos gusta Muse, nos encanta “Singing To The Universe”, porque es una canción cargada de guiños a los de Bellamy. Si os gustan las guitarras que suenan fuerte, no tardéis en darle una oportunidad a Hatmakers, porque nos encantaría que fueran un nombre a tener en cuenta dentro del indie-rock en España a no mucho tardar.

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Espiritusanto /

No Volvamos Aquí Nunca, No Será Tan Divertido EP

“Unos piensan que hacer después del re y del la, y otros juntan letras. Comité analógico y comité digital. Entre treinta y cinco y sesenta y seis mails para concretar la hora y lugar. Vino, o cervezas, o nueces. Libros dispuestos sólo aparentemente de forma aleatoria. Todo es cuestión de espectros de audio y tiempos de tránsito. La señal pasa por un sistema y sufre una deformación. Espere, por favor, no se vaya todavía. Ya casi he terminado. Sólo hay que darle al play”. Con seme-

Por Jesús Daniel Marín

jantes palabras extraídas de su propia biografía, ¿quién se resiste? Espiritusanto son un grupo formado por dos antiguos componentes de Portonuovo que ahora, junto a tres músicos más nos presentan su segundo EP con el curioso título de “No Volvamos Aquí Nunca, No Será Tan Divertido”. Si hubiera que enmarcarlos o etiquetarlos dentro de un estilo, el que escribe diría que podrían caer en el saco del noise pop. En solamente tres canciones comprobamos cómo la delicadeza de las voces contrasta con la crudeza de su sonido de fondo, cargado de guitarras, sintetizadores y teclados. Como bien dicen ellos, sólo hay que darle al play para disfrutar de este segundo EP de Espiritusanto.

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Por Quique Gómez


A base de talento, Jason Pierce le ha demostrado al mundo lo injusto que éste ha sido con él. Primero porque cuando se disolvieron Spacemen 3 no solo salió un genio de la psicodelia (Sonic Boom) y un aprendiz (él); y segundo, porque su vida privada no ha tenido, digamos, demasiadas alegrías. Tanto en el amor como en la salud (drogas incluidas, por supuesto), este individuo le ha ganado la partida a la vida y nosotros, usuarios, deberíamos estar agradecidísimos. A la vez, la trayectoria de su banda, Spiritualized, tras altibajos y “ganas” de hundimiento, no sólo ha sabido remontar el vuelo, sino que se han conseguido superar. Con permiso de esa otra cima atemporal que supuso “Ladies And Gentlemen… We Are Floating In Space” (1997) llega “Sweet Heart, Sweet Light”, su mejor disco hasta la fecha.

donde modifican algo es en la forma: ahora hay más de todo. Esto es querer llevar todo más lejos, hasta el extremo: si una balada es bonita de por sí, si tenemos la melodía ideal para ella… vamos a llevar la canción hasta el puto cielo (“Too Late” y “Freedom”); si queremos psicodelia, vamos a mandar al oyente al viaje más lisérgico de su vida (“Get What You Deserve”), donde ese caótico pero moderado torrente nos pone en medio de un cruce donde están a punto de chocar The Beatles y Acid Mothers Temple. Acojonante. “Headin’ For The Top Now” es otra burrada made in “Ladies And Gentlemen” de más de ocho minutos, una gozada de canción la cual sólo puede funcionar en conjunto, porque por separado, ese desorden no tiene sentido. Violines, viento, guitarras arañando, triángulos… capas y más capas de contagiosa explosión sónica. “I Am What I Am” es rock & roll del desierto, pero a su manera, porque sin el sello Dr. John, que colabora aquí, parecería un tema del infravalorado “Give Out But Don’t Give Up” (1994) de Primal Scream.

Aunque se han hecho de rogar, el ya séptimo álbum de los de Rugby (Inglaterra) es como “Songs In A & E”, pero mejor. Más y mejor. Muy parecido en el discurso dramático y en el contenido. Funcionando tan bien la fórmula, lo único

Cierran el disco el góspel más catedrático de “Life Is A Problem” y otra de las joyas, “So Long You Pretty Thing”, en la cual además de un banjo, ayuda Poppy Pierce, hija del propio Jason, en la demostración más emotiva de un líder que, tras tantísimo calvario, nos da un nuevo bofetón (esta vez más fuerte que nunca) y nos ayuda a seguir viviendo a nosotros mismos. Realmente necesitábamos este disco. Ahora sí, ETERNOS.

Es imposible estar de acuerdo y llegar al consenso de qué disco es mejor, sobre todo cuando se trata de música tan emocional. O te llega o no te llega. Mucha gente los dio por muertos tras el parón obligado por salud (o por falta de ella) después de grabar “Amazing Graze” (2003), probablemente el disco más irregular de su carrera. Supieron darle la vuelta a la tortilla y grabar, contra todo pronóstico, un disco espectacular, “Songs In A & E” (2008), que los hacía crecer de forma casi irreconocible en la dirección de la épica y que obligaba a ponerle la etiqueta de inolvidable, sabiendo incluso mejorarlo en directo (memorables en el SOS’09). Uno de los discos de la pasada década.


Sería ridículo destacar alguna canción sobre el resto, porque la calidad del conjunto es tan insultante que no merecería la pena el intento. “Mary”, eso sí, toca la fibra un poquito más con ese desgarro final que deseas que no acabe. Y esa barbaridad eléctrica que sabiamente eligieron como single, “Hey Jane”, con sus perfectos cambios, es colosal, donde parece mentira que se sucedan los minutos y el tema siga mejorando.

ICO TOP ABRIL M. WARD / A Wasteland Companion Va a ser imposible hablar, a día de hoy, de Matt Ward sin mencionar a She & Him, así que nos lo quitamos de en medio rápido. Y es que la fama que ha conseguido junto a la adorable Zooey Deschanel (a modo de colaboradora aquí en dos temas) la merecía este bajito personaje mucho antes y en solitario. Que una obra mayor como “Transfiguration Of Vincent” (2003), homenaje a John Fahey, no llegue al público de masas podría pasar; que su continuación, “Transistor Radio” (2005), más suelto él en las voces y con colaboradores de la talla de John Parish, Vic Chesnutt o Howe Gelb tampoco trascienda empieza a ser raro; pero que el álbum definitivo, “PostWar” (2006 y segundo mejor álbum de ese año), no lo encumbre al olimpo de los grandes, no, eso sí que no lo puedo entender. Sí, es debido a ese disco que se empieza a hablar de él, y que incluso se le tiene más en cuenta en la escena folk gracias a la continuación, “Hold Time” (2009), pero ni es su mejor álbum (ojo, que es grande también) ni merecería esa supuesta fama pretendida con estas palabras. Aparte, entonces, de ese prolífico dúo con la actriz (llevan ya tres discos juntos), M. Ward no para la pata quieta. Un proyecto, de nombre presuntuoso, llamado Monsters Of Folk, en el que se junta con Jim James (My Morning Jacket), Conor Oberst y Mike Mogis (Bright Eyes), surgió en 2004

con la idea de unos “simples” directos y los condujo, finalmente, a grabar un notable disco en 2009. Tiene otra superbanda en el horizonte, Tired Pony, en la que lo veremos más cerca de sus raíces country; y otras que ya se han quedado por el camino como Rodriguez y Arizona Amp que lo vieron crecer.

En fin, ha quedado clara la versatilidad de un guitarrista (él es el que se sigue definiendo así) convertido a artista completo. Al grano: “A Wasteland Companion” es tan grande como el citado “Post-War”. Gran putada lo de Spiritualized: él iba a firmar el disco del mes (y del año).

Como si de “Una Ópera Egipcia” (2010) se tratase, el nuevo álbum de Ward, se divide en dos mitades prácticamente iguales, donde la primera podría ser la que alojase los singles y la segunda, más reservada, donde se desnuda por completo en lo que realmente se siente cómodo (y se le nota). No es justo, por tanto, no alabar los méritos de canciones íntimas y preciosistas como “There’s A Key”, la pegadiza “The First Time I Ran Away”, la balada que da nombre al disco o esa última joya titulada “Pure Joy” que te anestesia definitivamente para cerrar esta genialidad de disco. La primera mitad entra sola, pero es en la segunda donde ya estás tan entregado que quieres más. Pura adicción. Es el mejor.



Kill For Love

Definir el estilo de Chromatics es tan difícil como ridículo. Por eso lo cómodo será meterlos en el vasto saco del pop y quedarnos tan anchos, porque pasar del ambient al house en un mismo álbum, además de meritorio, es de tenerlos cuadrados. Y qué buenos son este trío de Seattle que, no conformes con tan arriesgada propuesta, se meten en el berenjenal de un doble álbum. Los autores de “Night Drive” (2007) firman su mejor obra además de la más arriesgada. Como sucedía con el “Hurry Up, We’re Dreaming” (2011) de M83, la excusa de tanta densidad está más que justificada, y es que para poder disfrutar de un disco tan, a priori difícil, hay que meterse de lleno. Abrochaos el cinturón de seguridad, porque esta montaña rusa de sonidos es una jodida experiencia. Delicado y agresivo a partes iguales, este “Kill For Love” no dejará indiferente a nadie y abre las puertas de una más que merecida fama o lo que es mejor, un reconocimiento como banda de culto.

Alabama Shakes / Boys & Girls

Suena “Hold On” y ya sabes que aquí pasa algo raro: ¿de dónde cojones ha salido esa voz? Vuelves a comprobar que el disco es de este año y a seguir flipando. Alabama Shakes no son de esta época o, por lo menos, no quieren serlo. Un oasis en el desierto de “lo moderno”, estos amantes del soul, blues, rock y r&b son tan auténticos como las propias canciones de “Boys And Girls”. Podrían ser un pastiche más, otra banda retro de moda, pero no, lo de esta gente es de corazón. De un corazón tan enorme como la voz (insisto) de Brittany Howard, la cual destaca por encima de tan buenas canciones. Comienzan dejándote con cara de póker, sin querer reventar, para hacerse de rogar. Y es que hacia mitad de disco se sueltan la melena de tal manera que ya has caído en su trampa. Ya te has enamorado de ellos.

No existen referencias (actuales) para poder compararlos, sólo habrá que esperar al -ya esperado- segundo álbum, en el que comprobaremos si se van a convertir en la mejor banda del planeta o no. Y es que, cuando una banda es tan buena, ¿a quién demonios le importa el estilo que practiquen?

Lotus Plaza/ Spooky Action At a Distance

Para todos los que amamos a Deerhunter, cuando toca esperar por nuevo álbum, no hay mejor noticia que el lanzamiento de uno de Atlas Sound. Pero cuando eso tampoco es suficiente ahora tenemos la opción Lotus Plaza, proyecto en solitario de Lockett Pundt, guitarrista de esa banda madre. Y es que tanta calidad en el grupo de Atlanta no se podía deber a Bradford Cox exclusivamente. Ya lo demostraron con “Halcyon Digest” (2010), dándole la oportunidad a Pundt de interpretar dos de las mejores de tan espectacular lote. Siguiendo la estela de, precisamente, esos dos cortes, “Spooky Action At a Distance” nos enseña la cara más indie-rock en diez lecciones de guitarra que, aunque no haya exageradas diferencias entre sí, consigue un sonido shoegaze aún más marcado que con el resto del equipo y que le da una homogeneidad acojonante al disco. Su primer álbum, “The Floodlight Collective” (2009) prometía. Éste lo consagra. Vaya par de cracks.


I N D I E Q U E TA S ¿Tienes una banda?

Entonces estás en la sección adecuada. En este espacio tratamos de ayudar a esos grupos musicales que están comenzando y quieren darse a conocer, quieren que la música que han creado con tanta pasión sea escuchada por la mayor cantidad de personas posible.

¿Cuáles serán promocionadas?¿Qué sacan de beneficio las bandas?

Una vez que escuchemos en la redacción los discos autoproducidos/maquetas/EPs que recibamos en nuestro correo, elegiremos las que más nos gusten y serán promocionadas mediante una pequeña review que será publicada en la web, como también en nuestra cuenta de twitter y Facebook de la revista. En esta review hablaremos sobre la banda y la maqueta. Además las 5 mejores maquetas de cada mes saldrán en la revista del PDF mensual en su sección correspondiente.

El estilo musical nos es indiferente, aunque debería encajar dentro de los estilos que solemos hablar en la revista: indie, rock, rock alternativo, post-rock, shoegaze, indietronica, dreampop, psicodélica,..etc

¿Qué es necesario?

Tener un disco autoproducido/EP/Maqueta. Mínimo 2 canciones. Tener vuestro trabajo colgado en Soundcloud o Bandcamp No tener sello discográfico

¡Envíanos vuestro trabajo!

Las demos/maquetas/EPs nos las tenéis que enviar a esta dirección de correo:


NACIONAL Ico Top: Abril


Pues para empezar a hablar de Fira Fem, este desconocido trío madrileño, vamos a llamar la atención escribiendo en la misma frase lo siguiente: Delorean, Caribou, El Guincho y Animal Collective. Y a gusto que me quedo.

Entrar en el asolador mundo del synthpop, ambient o electrónica experimental en España va a empezar a cobrar un poquito más de sentido gracias a Óscar de la Fuente, Manuel Cachero y Luis Casquero. Mezclando tanto estilo de vanguardia en el mismo saco podría quedar un pelín esnob, pero es que si los de fuera se lo pueden permitir, ¿por qué no lo podríamos hacer nosotros dentro de nuestras fronteras? Aedificatoria da un golpe en la mesa para decir “aquí estamos nosotros” y así liderar, junto al debut en largo de John Talabot, la música digital en lo que llevamos de año. Pero no os engañéis, no todo es electrónica en este tercer álbum (los autoeditados dos primeros pasaron bastante desapercibidos). Riffs de gui-

Por Quique Gómez

tarras cristalinas mezcladas con estribillos y ritmos repetidos en canciones tropicales destinadas para el verano en Ibiza (“Pando Light”, la tan deseada fusión entre Delorean y El Guincho); pop alucinógeno y psicotrópico que incita a hacer algún tipo de trampa en el FIB (“Cine Azteca”); grabaciones en off evocadoras mezcladas con guitarras limpias y sintetizadores sucios (“We Like Yoghurt”); ritmos vacilones o amagos de Animal Collective que se dejan envolver con el post-rock (en serio) más light (“Rights Movements” y “Goon Humour”); y una última delicia synth de arranque lento y, cómo no, explosión de estilo final al estilo Caribou (“Ipanema, Oh Mine”).

Os avisé al principio. No es sólo uno de los debuts del año: es una de las bandas del futuro en nuestro país. Ahora es cuando hay que hacer llegar este disco a Pitchfork y que los encumbre. Con semejante colección de temazos se lo merecerían.

Betunizer / Boogalizer

Tras firmar uno de los debuts de su año con “Quien Nace Para Morir Ahorcado Nunca Morirá Ahogado” (2010) regresa el trío valenciano con esta esperada continuación. Aquí en Boogalizer continúan la senda del punk-funk más vacilón. Esta fusión de estilos, más cercana a los primeros !!! (Chk Chk Chk) que a ninguna otra banda patria, es capaz de hacerte escupir garaje punk mientras mueves el esqueleto. Ganas infinitas de verlos en directo.

Cómo no, el sello BCore es quien da cobijo, y el polifacético Santi García (hablamos de él el mes pasado con el debut de Aries, un jodido polo opuesto) quien produce la arriesgada nueva aventura de José Guerrero (voz y guitarra), Marcos Junquera (batería) y Pablo Peiró (bajo). Atendiendo un poco encontraremos mucho humor (“Imagina Que Matas A Jota”) en las nuevas once canciones que, de primeras, aparentan mala hostia, descaro, vitalidad y ritmo. Pero que mucho ritmo. Bajo y batería por momentos pletóricos, mezclado con la irreverente voz de un cantante que se desgañita mientras suelta algún que otro riff noise. Lo tienen todo.


Pájaro Jack / Pájaro Jack

Ico Top: Abril

Más madera para el futuro. Los granadinos Pájaro Jack beben tanto de los paisanos Grupo De Expertos Solynieve (eso sí, con menos mala leche, “Río Abajo”) como de esa otra influencia mayor que podría ser Gram Parsons. Folk sureño y fronterizo como una de las referencias, pero no la única. Este cuarteto ya grabó con los postrockeros sevillanos Tannhäuser y se nota en la compleja composición, nada de simpleza. Aparte, tienen en mente el aire pastoral de bandas como Fleet Foxes (“Esa Sensación”, “Todo Está Cambiando” o “Desde El Tren”).

Paisajes llanos, atardeceres cálidos, ferrocarriles, ovejas… y delicadeza en cada detalle es lo que evoca el debut en largo de una banda que ya debutó en 2009 con el EP “Las Luces” (aquí presente). Dando una nueva lectura a lo habitual en el pop, las letras meten el dedo en la llaga en lo que podría parecer cotidiano para conseguir no sonar cursis nunca. Discos así le alegran el día a cualquiera.

Papá Topo / Rotación Y Traslación

Papá Topo vuelven con el pop más color chicle y desacomplejado que existe: el del bofetón a mano abierta. Abstenerse los haters del gafapastismo más descarado. Sello Elephant, una vez más. Y lo hacen con un mini LP de los que se hacían antes y que tan de moda se ha vuelto a poner. Apenas veinte minutos de disco donde, eso sí, no hay desperdicio. La culpa de todo la tiene Family, que se aventuraron a principios de los ’90 en esto del pop pasteloso y del que tantas bandas han salido en España. Astrud, Ellos, Nosoträsh, La Casa Azul o éstos que nos ocupan, se han encargado de nutrir un estilo del que deberíamos estar orgullosos.

Aunque en principio no lo parezca, este dúo de melodrama multicolor se nutre del folclore más bizarro dotando las letras de un sarcasmo que, a modo de pose, llevan al extremo en canciones geniales como “Sanguijuela”, “Siesta”, “Robot” o esa inicial “En Un Momento”, que, además de pegadiza, rememora un guateque de los años ’60. Únicos.

David Cordero & Carles Guajardo / Emma

Anda que no lo hubiesen tenido difícil estos dos para lanzar un disco así si no se tratase de la banda sonora de una película. Verónica Echegui, la misma protagonista de la inminente “Seis Puntos Sobre Emma” (Roberto Pérez Toledo), ilustra la portada de tan arriesgado proyecto.

David Cordero, maestro de paisajes sonoros que tantas veces lo ha demostrado ya con su banda (Úrsula) y Carles Guajardo, eterna promesa de la electrónica en nuestro país (bajo el nombre de bRUNA), juntan sus conocimientos para firmar el disco más delicado del año. Nada de electrónica y nada de post-rock: lo que aquí tienden a hacer estos dos pequeños fieras es alejarse del propio estilo que los vio crecer (tan diferentes entre sí) y acercarse a otro nuevo, el de paisajes fríos y exquisitos. Básicamente piano en un neoclásico y corto disco instrumental, donde sólo existe la sutil ayuda de chelos, violines y algún sintetizador. No tenemos ni idea de cómo será la película, pero con bandas sonoras así, ya han ganado un espectador. Abril 2012 INDIEFERENCIA MAGAZINE 47


Quique Gómez



Ander Simón



F. Javier M. Bel


1. Cancer Bats - Dead Set On Living 2. Marylin Manson - Born Villain 3. Miles Kane - First Of My kind EP 4. Mirémonos - PORNO EP 5. The Revels - Keep The Dust Down (2012)


1. Pure Love - Bury My Bones 2. Cancer Bats - Bastards 3. Arctic Monkeys - Electricity 4. Hadouken! - Parasite 5. Mirémonos - Horror Vacui

Jesús D. Marín



David G. Altarejos DISCOS


Joaquín Ollero


1.Spiritualized - Sweet Heart, Sweet Light 2. M. Ward - A Wasteland Companion 3. Chromatics - Kill For Love 4. Alabama Shakes - Boys & Girls 5. Fira Fem - Aedificatoria

1. M. Ward - A Wasteland Companion 2. Spiritualized - Sweet Heart, Sweet Light 3. Chromatics - Kill For Love 4. Alabama Shakes - Boys & Girls 5. Neon Trees - Picture Show

1. Alabama Shakes - Boys & Girls 2. Chromatics - Kill for Love 3. Miles Kane - First Of My kind EP 4. Spiritualized - Sweet Heart Sweet Light 5. Delta Spirit - Delta Spirit

1. Chromatics - Kill For Love 2. Animal Collective - Transverse Temporal Gyrus 3. Spiritualized - Sweet Heart, Sweet Light 4. Alabama Shakes - Boys & Girls 5. Fira Fem - Aedificatoria


1. Chromatics - Kill For Love 2. Spiritualized - Sweet Heart Sweet Light 3. Actress - R.I.P. 4. Alabama Shakes - Boys and Girls 5. Neon Trees - Picture Show


1. Spiritualized - Hey Jane 2. Maika Makovski - Language 3. M. Ward - The First Time I Ran Away 4. Fira Fem - Pando Light 5. Papá Topo - En Un Momento

1. Spiritualized - Hey Jane 2. Orbital - New France (feat. Zola Jesus) 3. M. Ward - The First Time I Ran Away 4. Delta Spirit - California 5. Papá Topo - En Un Momento

1. Delta Spirit - California 2. Chromatics - Into The Black 3. Arctic Monkeys - Electricity 4. Alabama Shakes - Heartbreaker 5. The Flaming Lips - I'm Working At NASA On Acid

1. Chromatics - The Page 2. Spiritualized - Hey Jane 3. Animal Collective - Transverse Temporal Gyrus Part 2 4. Fira Fem - Cine Azteca 5. Arctic Monkeys - Electricity

1. Chromatics - Running from the Sun 2. Actress - N.E.W. 3. M.Ward - Clean State 4. Neon Trees - Mad Love 5. Orbital - New France (feat. Zola Jesus)


Alejandra Otero



J. N. Carretero



Sergio Herguedas DISCOS


1. Marylin Manson - Born Villain 2. Miles Kane - First Of My Kind EP 3. Alabama Shakes - Boys And Girls 4. Arctic Monkeys - R U Mine EP 5. Spiritualized - Sweet Heart Sweet Light

1. L.A.- Slnt flm 2. Xoel L贸pez - Atl谩ntico 3. Arctic Monkeys - R U Mine / Electricity 4. Miles Kane - First of my kind 5. Alabama Shakes - Boys and girls

1. Graham Coxon - A+E 2. Arctic Monkeys - R U Mine EP 3. Cosmic Birds - Secret Garden EP 4. April Fool's Day - Well It's True 5. Miles Kane - First Of My Kind EP

1. Arctic Monkeys - Electricity 2. Marilyn Manson - No Reflection 3. Alabama Shakes - You Ain't Alone 4. Miles Kane - Look Out My Window 5. Spiritualized - Little Girl

1. L.A. - Older 2. Love of lesbian - Los seres 煤nicos 3. Miles Kane - Night runner 4. Xoel L贸pez - Tierra 5. Maximo Park - Hips and Lips

1. A Place To Bury Strangers - Burning Plastic 2. Arctic Monkeys - Electricity 3. Jack White - Sixteen Saltines 4. Graham Coxon - City Hall 5. Miles Kane - Look Out My Window



Thunderbits / (2012)

London Challenge II. Anthems (2012)

London Challenge I / (2012)



Ander Simón, Quique Gómez, Joaquín Ollero, F. Javier Moreno, Jesús Daniel Marín, David García Altarejos, Alejandra Otero, Ale Betancort, J.N. Carretero, Sergio Herguedas, Maje M.S. DISEÑO & MAQUETACIÓN

F. Javier Moreno


A todos los participantes de INDIEquetas

MAIL En INDIEFERENCIA Magazine tenemos el fin de divulgar información sobre la música que nos gusta. Desde los grupos más destacados de la escena hasta las nuevas bandas que aún son desconocidas por la mayoría del público.

INDIEFERMAG Nº 10. Abril 2012  
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