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-¿Estás seguro que todo va a salir bien?- dice Estela, el cuerpo menudo estrechándose más aún al hablar en casi susurros -Está todo arreglado, pensado y repensado, nada puede salir mal- responde el hombre a su lado con ternura y con firmeza aunque también en voz baja. La escena, en un edificio de oficinas del centro, por la noche, está iluminada tenuemente por una lámpara de pie. Estela, sentada en un amplio sofá que la hace ver todavía más pequeña, se apoya tímidamente en el cuerpo de su amigo. En sus manos blancas, suaves, está la inocencia de una joven que mal ha pasado los veinte años; en su mirada la expresión ansiosa de quien está embarcando en una aventura de la que ya no hay vuelta atrás. Junto a ella un hombre de unos cuarenta años, saco y corbata, cabello peinado hacia atrás, toma sus manos y la observa comprensivo. El centro de noche queda vacío, es increíble tanto bullicio extinguirse así hasta el silencio absoluto. Desde otro edificio también vacío alguien observa y esboza una mueca irónica que no llega a ser sonrisa. Está viendo desde el otro lado de la calle, en la penumbra del edificio, el cuadro que forman Estela y su amigo y justo atrás de la pareja un otro cuadro, colgado en la pared, donde también se ve a un hombre mayor que sostiene las manos de una jovencita en un claroscuro.


Entrando a Corrientes por Riobamba, rauda, la Vespa roja de Mango Roto toma la curva bien abierta sacudiendo al viento el peinado nuevo de Sucundúm que viaja como siempre en el Sidecar, también rojo, con una franja negra estilo cohete en la punta. -Todo bien, Mango, es sólo la una y cuarto y la conferencia estaba anunciada para las 13hs. vos sabés como demoran siempre en empezar-Vos sabés también como me gusta llegar puntual y cómo siempre te las arreglás para que nos atrasemos. ¿Y si empezaron puntuales esta vez? Está todo el mundo alborotado con la aparición de esta pintura-Tomátelo con calma, esta ya es Esmeralda. Dale, dale está en amarillo-Estás daltónico Sucun! Está en rojo, mi viejo! Disculpe, señora. Este Sucun… Con algunas frenadas y algunos improperios dirigidos por motoristas incomprensivos, los dos ídolos de la radio porteña llegan a la puerta de la Galería Betancourt. Periodistas de los más importantes medios gráficos, radiofónicos y televisivos se agolpan en la puerta para entrar. Mango Roto y Sucundum estan presentes también y usan como siempre su encanto personal para conseguir un lugar en las primeras ubicaciones. -¿Che, y ustedes van a mostrar el cuadro por la radio como hacen siempre?- dispara un notero de “la tele” lleno de sarcasmo. -Si, claro y nuestros oyentes lo van a ver mejor que tus espectadores porque te están afanando la cámara que dejaste en el asiento del móvil, gilazo!- retruca Sucun, ni lerdo ni perezoso, al periodista que abandona su lugar y se va corriendo a ver lo que sucede. -Grande Sucun, siempre caen éstos. Vení, vamos a meternos por acá. Permiso! Cuarto Poder!- dice Mango mientras se abre paso con una credencial de periodista del show de los Stones.

En la galería la escena comienza a rodar. En el palco, de pié el director de la galería, Enrique Lontano, a su lado una joven muy bonita vistiendo uno de aquellos vestiditos bobos que sugieren al mismo tiempo inocencia y culpabilidad y detrás de ellos un caballete exhibiendo un cuadro cubierto por una tela blanca. -Buenas tardes damas y caballeros - comienza Lontano – la aparición de obras desconocidas de grandes pintores siempre es una noticia en el ámbito artístico. Èsta sin embargo ha movilizado personas mucho más allá del círculo habitual por los personajes envueltos en la historia y por la presencia de ésta hermosa joven que descubrió para nosotros la llave de un misterio que ha estado guardado más de cincuenta años. Como todos saben la relación de Quinquela Martín con Perón fue muy importante para ambos y conoció diversos momentos y matices. El gran pintor conoció al General en sus comienzos y fue con su ayuda que consiguió destrabar la construcción de la Escuela de Artes. Lo que hasta ahora no sabíamos es que hubiera sido hecho un retrato del General y mucho menos que en ese cuadro apareciera en compañía de una joven militante del PartidoEl murmullo en la galería se va extendiendo. Un nuevo cuadro de Quinquela es noticia por su importancia como pintor del Riachuelo y por el renombre internacional que alcanzó su obra, pero una pintura en donde aparecía Perón y encima con una muchacha desconocida ¡es un notición!


-¿Qué te parece todo esto, Mango?-¡Increíble! ¿Y quién es esa piba? -No sé, pero qué gambas! -Shhhhh, silencio! -No quiero extender mucho el suspenso- continúa diciendo el director de la galería- por eso quiero presentarles a Estela Plaget, aplausos por favor para esta joven que decidió salir a la luz con este testimonio-. El público aplaude y Estela se sitúa en medio del palco, las manos juntas, las piernas juntas también y con timidez comienza a hablar -Antes que nada quiero agradecer a la Galería Betancourt que me ha dado tanta seguridad y ha sido tan cuidadosa conmigo y con este legado. El cuadro que van a ver ha estado guardado en la casa de mi familia todos estos años, escondido de la vista de las personas y ésta es la primera vez que lo mostramos en público. El motivo es que quien está en brazos de Perón es mi abuela, Silvia Ardit y que las historias que se tejían en aquella época sobre su relación con el General perjudicaban tanto a ella como al líder Justicialista. No soy muy buena oradora, por lo que los invito a ver la obraY dicho esto se descubre lentamente la tela, comenzando por la derecha, donde se ve la figura de una joven, tan parecida a ésta que está ahora en escena que arranca suspiros simultáneos de los presentes. Los trazos inconfundibles de Quinquela, su técnica de espátula en vez de pincel, sus tonos dramáticos. Luego dos manos fuertes que tomaban las manos de la joven, las mangas de un uniforme militar, el cabello peinado hacia atrás y… -Uhhh!!!-Calma, calma señores fue solo un corte de luz, manténganse en sus lugares- la voz de Lontano se escucha ahora sin amplificaciónLos rostros de Mango y Sucun se enfrentan en la oscuridad, mirándose sin verse, un signo de interrogación gigante en la cabeza de cada uno de ellos cuando la luz vuelve. -Fraude! Fraude! Esto es un fraude!- grita un hombre de campera de cuero con cara de sindicalista-.


-Donde está el cuadro! Que no salga nadie! Cierren todas las puertas!-pide un periodista con cara de servicio infiltrado-Calma, calma!- reclama Lontano. En la Petit Colón, Sucun come una tortilla de papa con café con leche y Mango un tostado con una lágrima. -Qué complot, Sucun! Alguien se está riendo a carcajadas frotándose las manos. Estos tipos lo armaron todo. No pudieron agarrar a la piba antes entonces crearon esta situación para que parezca un misterio y nadie pueda nunca saber si la obra es verdadera y si el General se tiró un cañita al aire con la “abuelita perdida”-¿A vos te parece? Para mí la trucha es la mina. Nunca confíes en las minas Mango, ¿viste como juntaba la piernas? Mentira, todo mentira-Vos me hacés reir Sucun, qué querés que te diga. Hay un complot para silenciar una información que podría sacudir uno de los mitos más importantes de la historia Argentina y vos le mirás las piernas a la piba? ¿Sabés cuántas veces escuché la historia contada por antiperonistas, que Perón se curtía a las estudiantes de la UES? Olvidate de Quinquela y el valor de la obra de arte, esto es una bomba política y la tuvieron que desarmar. ¿No viste a los muchachos de la SIDE disfrazados de periodistas?-Eso no quiere decir nada Mango, esos no se pierden una. Estaban en el recital de las Viudas e Hijas el otro día y no me vas a decir que era por motivos políticos, ellos también van para enganchar minitas, ¿que te creés? -Mirá yo ya quedé en conversar con el dueño de la galería, ese tipo esconde el juego y con mis deducciones te digo que voy a resolver fácil fácil este enigma-Como vos quieras, yo en cambio ya le saqué el fono a la minita y le dije de tomar algo en el bajo más tarde. Nos encontramos tipo 11 en Mi Chalet para armar el programa y ahí te cuento exactamente qué fue lo que Estelita creó-. -Qué fenómeno este pibe, ya le sacaste el tubo? Te felicito, igual no vas a resolver nada porque no comprendés la base socio-histórica del problema, pero nos encontramos sí, a las once y te pongo al tanto de mis investigaciones. Dedicamos el programa de hoy a este asunto, no?-Me parece perfecto, dediquémoslo entonces al eterno femenino!-Este Sucun…


Con su elegante traje gris oscuro y el pelo corto peinado con gel, Mango espera en la recepción de la galería ser atendido por su director. Mira la sala donde todo sucedió y trata de encontrar una solución al enigma. Horas de lecturas se amontonan en su cabeza. El inspector Maigret, Hércules Poirot, Auguste Dupin por qué no Isidro Parodi y hasta el mismísimo Sherlock Holmes estan gritando en sus oídos las más disparatadas teorías. La sala estaba llena de gente y las puertas se cerraron rápidamente, es decir, quien sea que haya sido el ladrón no podría salir tan rápido de la sala, debe haber escondido la obra en algún lugar del propio recinto. Para esto sería indispensable la colaboración de alguien de dentro de la Galería, tal vez fuera el propio Lontano. ¿Estará la obra todavía aquí? ¿O ya habrá tenido tiempo el ladrón de llevársela? Si pudiera estaría ordenando una búsqueda minuciosa en este instante, pero el cuarto poder no llega a tanto… -Sr. Mango Roto, el Sr. Lontano lo esperaMango se levanta del sofá y de sus cavilaciones y se choca de frente con un hombre que acaba de salir de la oficina. Campera de cuero, anteojos de sol, muy extraño y familiar al mismo tiempo… -Buenas tardes, Sr. Mango Roto a qué debo el honor de su visita? Se le perdió el compañero Sucundum?- suelta socarronamente Lontano acomodándose en su sillón reclinable -Buenas , veo que usted está entre quienes gustan de gastar bromas con nuestro trabajo. Qué bueno que tenga buen humor porque no le va a durar mucho tiempo- responde Mango mirándolo a los ojos con una media sonrisa entre los labios -Es verdad, con esta tragedia que vivimos hoy. Un gran testimonio de nuestra historia perdido para siempre - dice Lontano con forzada sobriedad - Imagino que sea eso que lo trae hasta aquí-Su imaginación está bien últimamente, me gustaría saber qué otras cosas habrá estado imaginando. Por ejemplo, dígame, ¿cómo imagina que se cortó la luz justo en el momento en que estaban descubriendo la pintura?- pregunta Mango mostrando su primera carta -¿No pensará que esta Galería tenga algo que ver con lo sucedido, verdad? – Lontano pretende un poco estar ofendido mientras muestra que está todo bajo control-Ya fue confirmado por la empresa, se trató de un corte general, parece que algún tipo de reclamo sindical-Mmm, sindical… Entiendo. Había llegado a asegurar el cuadro?-Gracias a Dios que sí. Justo por la mañana antes de la presentación, quisimos asegurarlo con miedo de algún incidente-Usted está en problemas, Sr. Lontano. Me falta unir algunos puntos, pero la gran obra de Quinquela no tarda en reaparecer ante su pueblo-Mire Sr. Mango, ya aguanté más de lo que debía su insolencia puede volver a su programa trasnochado y dejar que las autoridades se están ocupando muy bien del caso-No se preocupe, ya me iba. Volveremos a encontrarnos, se lo aseguro.- y diciendo esto Mango se retira, convencido de haber encontrado al culpable.


Faltan diez para las diez cuando Sucun entra a Filo, en la calle San Martín. Los jeans rotos, la camisa desarreglada y la campera rockera no desentonan para nada con su aspecto irreverente, lo mismo un pancho que bailarse un tango. La cita era a las nueve y media, la mina era la protagonista del hecho del día y el delirante llega tarde. Igual cuando pasa las primeras mesas la ve en la barra tomando un coktail. Linda. El pelo rubio lacio los ojos discretamente claros y los labios sobresalientes como si acabara de dejar de chuparse el dedo en ese instante. -Hola, como estás discúlpame el atraso, es que me quedé grabando unas cosas y se me pasó la hora- dice Sucun haciéndose el humilde al mismo tiempo que se hace el importante -Hola, menos mal que llegaste, estoy hecha bosta- contesta Estela sin perder la pose. -Me imagino, debe haber sido tremendo para vos-Imaginate, todo en mi vida estaba dependiendo de eso, el director, me prometió todo, giras, promoción, imaginate, una obra única, escondida tanto tiempo!-Claro, y el valor afectivo, no?-Si, no sé si iba a pagar todo en efectivo, pero igual era una suma importante-Entiendo. No sé, te vi tan vulnerable en ese momento, me gustaría poder hacer cualquier cosa para ver tu sonrisa brillando de nuevo- ahora Sucum acaricia suavemente la mejilla de Estela. -Ay Sucun, si pudieras ayudarme a encontrar mi cuadro nuevamente, todo estaría como antes- dice mirándolo suplicante La mano en la mejilla pasa al cuello que toma con firmeza suficiente para atraer para sí el rostro de Estela que pide ayuda. ¿Qué caballero podría negarse? Aun sabiendo que se trata de una farsante, o más que nada por eso. Los rostros se juntan y las bocas sedientas se besan llenas de sensualidad.

-Claro que lo voy a encontrar, ya tengo casi todo resuelto, no te preocupes. Solo contame un par de cosas como para ayudarme más en la investigación-No lo puedo creer! ¿En serio?-Sí, confiá en mi, contame. Por ejemplo. Cómo lo conociste a Enrique Lontano, el de la Galería-Ay, Quique… él me aseguró que todo iba a salir bien. Qué bronca. Ya le había llevado un par de trabajos míos antes,


siempre se junta con estudiantes, dice que es parte de su deber con el arte-¿Trabajos? ¿Qué tipo de trabajos?-Soy egresada de Bellas Artes, nene, ¿que te pensás?-¿Te parece que el tal Enrique tenga algo que ver con el robo?-Naaahh. El se jodió tanto como yo, sin el cuadro no tenemos nada…-¿De verdad? ¿No tenían seguro? - Entonces era eso! Oh Baby, I love You! -Bueno, dejame que me reúna con mis informantes, pero te digo no pasa de mañana que vamos a descubrir todo-Ahora vayamos para otro lugar, sweet-Oh dulzura creeme que nada me gustaría más, pero el programa empieza en un rato y no preparamos nada todavía. Te veo mañanaSe besan nuevamente, las manos de Sucun en la cintura de Estela que juega con las suyas en su cabeza, despeinándolo. Antes de salir la toma por la nuca, un beso más y saliendo por la puerta se sube al primer taxi que pasa. –Callao y Bartolomé Mitre, por favorSe arregla el peinado en el espejo del taxi y se hunde en el asiento a pensar en cómo resolver este misterio sin perder al bomboncito. Cuando abre la puerta del taxi ve llegando la Vespa de Mango. En la mesa de Mi Chalet, llena de papeles, revistas y discos está sentada Mariel Hemingway (este no es su verdadero nombre), la secretaria ejecutiva del programa.


-Donde estaban ustedes dos, manga de cabezas huecas, no ven que faltan menos de dos horas para empezar el programa y no tenemos nada- la voz de Mariel es habitualmente aterciopelada pero cuando daba estas broncas es tan enervante como cualquier madre puede serlo. -Calma, Mariel, yo estaba resolviendo el caso más resonante del día y Sucun estaba por ahí en un encuentro amoroso como de costumbre- dice Mango mientras se acomoda la corbata después de estacionar la moto -No le hagas caso Mariel, que mientras él jugaba al detective papá resolvió el caso solito, en cinco minutos y encima ganó unos besos que para que te voy a contar- dice Sucun echándose para atrás en la silla y saludando a los muchachos del bar -No quiero ni saber –dice Mariel que está acostumbrada a pasar por alto las chicanas de los dos- lo que quiero es que me digan qué vamos a hacer en el programa de hoy-. -Vamos a hablar del cuadro que Quinquela Martín pintó con Perón y una estudiante de la UES que fue robado por los servicios hoy a la tarde- responde Mango y Mariel se queda mirándolo sorprendida -Casi eso. Vamos a hablar de la falsificación creada por una estudiante de bellas artes que fue robada por el dueño de la galería para cobrar el seguro-¿Ehh? ¿Se ponen de acuerdo o me quieren volver loca?-dice Mariel sacándose los lentes y refregando los ojos como hace siempre que está nerviosa. -¿Como es eso Sucun? ¿La piba es estudiante de artes? Muy buena esa. Agarrate ahora. Cuando entré a ver al Director de la galería salía un tipo que me pareció cara conocida. Lo investigué y es el secretario del sindicato de Luz y Fuerza que hizo una protesta con corte de energía justo a las 13.30 de hoy. ¿Y sabés qué más? Es miembro de un grupo de la ultraderecha que seguramente no permitiría que manchasen la memoria del General de ninguna manera- la lógica de Mango funcionando a mil por hora. -Entonces Lontano es el rey de los chantas! Le hizo el cuento a Estelita, pobrecita mi cielo, le vendió el buzón a la ultra y encima se va a cobrar el seguro! Tenemos que pararlo- dice Sucun enardecido. -Mirá lo que vamos a hacer- contesta Mango y empieza a escribir la hoja del programa Bienvenido a otro programa de Mango Roto y Sucundum


Hoy la consigna es: Donde está escondido el Quinquela que se afanaron hoy? Las respuestas al Tel 4098- …. A medida que el programa va pasando las respuestas mas hilarías surgen del público, como siempre, hasta que sobre el final se anuncia la respuesta ganadora Y la respuesta ganadora es… Es todo una joda, Mango Roto y Sucundum ya saben la verdad. Esperame mañana a las diez en la galería que deschavo todo Adios amigos y hasta la próxima aquí en Mango Roto y Sucundum, ¿desfile de modas o video club?Mango Roto y Sucundum , ¿me puede decir donde hallar un mejor gurú? El teléfono suena en la casa de Enrique Lontano. -¿Que pasa viejo? ¿qué estaba haciendo Mango Roto en tu oficina? Esos pibes siempre están bien informados - la voz era ronca, pastosa, bastante poco amigable - ¿Qué es una joda? ¿Qué pasa mañana a las diez? ¿Porqué todavía no tenemos la tela en nuestro poder?-Tranquilo, compañero, estuvo acá tirando a ciegas. Son unos perejiles. Hasta ahora no quise sacar la tela de acá porque estaba lleno de ratis, vengan mañana que liquidamos el asunto y traigan lo combinado, en una valija discreta en billetes no consecutivos, ok?Sucun se encuentra con Estela para desayunar, le cuesta de nuevo convencerla para separarse pero el plan está trazado. La misión de Estela es muy simple, llegar temprano a la galería y no despegarse de “Quique” por nada del mundo. Ella no lo sabe pero lleva un micrófono en los hermosos aros de brillante que Sucun le regaló. Solo tiene que esperar que llegue un sindicalista de campera de cuero para empezar el show. -Qué hacés acá Estela, te dije que te quedaras en casa, que cualquier cosa yo te llamaba, estamos todos muy preocupados con lo que pasó- Lontano trata de librase de la piba de cualquier manera -No, no, no, yo de acá no me voy. Mango Roto y Sucundum dijeron que algo iba a pasar a las diez y yo quiero ver qué es. Y también quiero que hablemos de la plata del seguro, no te pienses que no me di cuenta que lo pusiste todo a tu nombre Estela se hace la boba y no le cuesta casi nada -No te preocupes por eso, mirá que sos tonta! Claro que si no conseguimos recuperar el cuadro te voy a dar parte del seguro- tomándola de los antebrazos, zalamero, tratando de librase de ella -Ah, si? Y cuanto es mas o menos?- pregunta Estela siempre manteniendo el tono de ingenuidad De pronto unos tipos entran a la oficina de Lontano, demasiado tarde para intentar librarse de Estela, Enrique trata de continuar todo como si nada extraño estuviera sucediendo


En el programa de la noche siguiente en Mango Roto y Sucundum se escucha este diálogo: -Donde está la pintura?-Y la valija? -Acá Lontano, dejá de hacerte el vivo que los muchachos ya se están poniendo nerviosos, ¿Qué hace la piba acá? El cuadro! ¿Donde está? -Quique! El cuadro! Ellos buscan el cuadro! Quieren el cuadro del general que yo pinté para vos, si ellos lo encuentran no cobramos el seguro, no? -¿Cómo? ¿Qué la piba pintó el cuadro? ¿Entonces es falso? ¿Vos nos querías pasar? Vos no sabés con quién te metiste Lontano! Pasá para acá vení, te vamos a llevar para arriba, despedite porque no sé si volvés! -Ay Quique!!! Pobrecito, me parece que voy a cobrar el seguro yo solita! Jijiji. La policía que escucha del lado de afuera entra y le salva el pellejo a Lontano, que igual va a pasar un tiempito guardado hasta que aprenda. Los “muchachos” desaparecieron, nunca son identificados y la cosa queda ahí. Bomboncito no cobró ningún seguro pero la compañía retiró los cargos y obtiene un gran reconocimiento por su habilidad en imitar a Quinquela. El cuadro es realmente bueno y el rostro de Perón muy expresivo, aunque para hacerlo se haya inspirado en un retrato de la tercera presidencia y no de la primera, por eso es que Lontano no quería que el cuadro se viera completo. Como premio consuelo Estela consigue al fin pasar una noche completa con Sucundum.

-Siempre es así Mariel, en los capítulos que escribe Sucun, él se las lleva- cierra Mango.


FIN

Mango Roto y Sucundún El misterio esmeralda escrito por: Juan Ignacio Azpeitia Ilustraciones: Mariano Lazcano Diseño: Estudio vAz 2012

copyright: MLL

el misterio de esmeralda  

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