Page 42

LA AFRENTA DEL

PECADO

“La justicia engrandece a la nación; mas el pecado es afrenta de las naciones”. Proverbios 14:34.

Rev. Luis M. Ortiz

U

NA AFRENTA es un dicho o un hecho, nuestro o de otro, que inesperadamente nos avergüenza, nos confunde, nos descubre, nos muestra tales cuales somos. Una persona puede parecer muy saludable exteriormente, y sin saberlo puede que el terrible cáncer le esté devorando internamente; tarde o temprano el cáncer se ha de manifestar. Asimismo, una persona puede parecer exteriormente muy honorable; sin embargo, en privado comete actos vergonzosos, y tarde o temprano tales actos le saldrán al paso en público y la afrentarán. Frecuentemente culpamos a Dios de nuestras desgracias, de nuestras tragedias, de nuestros males. Pero Dios quiere nuestra felicidad, nuestra prosperidad, nuestro bienestar; Él quiere que estemos en prosperidad tanto espiritual como material. “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma” (3 Jn. 1:2). La ausencia de prosperidad en el alma significará la ausencia de prosperidad en todo lo demás, aunque a veces parezca que estamos en prosperidad en todo lo demás, menos en el alma; dicho de otra forma, la presencia del pecado en nuestra alma nos afrentará como individuos y como nación, y causará trastornos indecibles en nuestra vida. Cuando nuestra alma no está bien delante de Dios por la presencia del pecado, no puede haber bendición, no puede haber amor hermanable, no puede haber paz, no puede haber verdadera prosperidad, no puede haber espíritu de comprensión, no puede haber espíritu de perdón, no puede haber arrepentimiento. “El pecado es afrenta de las naciones”. El pecado afea la nación, envilece al pueblo, destruye sus reservas morales y espirituales; el pecado roba a la nación la gloria de la justicia, la bendición de la prosperidad, la dicha de la convivencia hermanable. “El pecado es afrenta de las naciones”. Un pecado que afrenta al mundo es el pecado de la idolatría, este pecado es la ruina del pueblo, porque es un pecado que es abiertamente contra Dios, es una violenta MISIONERO MUNDIAL 42 MOVIMIENTO América • Europa • Oceanía • África • Asia

prevaricación del primer y grande mandamiento que dice: “No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios” (Ex. 20:3-5). Notemos la gran afrenta de este pecado escrita por el apóstol Pablo, y dice: “Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corrupti-

756_Español  

Revista Impacto Evangelistico Edición Enero 2017 Idioma Español

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you