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arquitectura Adriana pérez moralejo carlos A. blanco

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esteban pastorino

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Al Sur, se va ajustando el gran motor de la ciudad creativa De cómo el viejo Mercado del Pescado con su vecino, el Pescadito, se está convirtiendo en el corazón del distrito creativo de Buenos Aires En una ubicación geográfica de privilegio, a diez minutos del Obelisco hacia el sur de la ciudad, existe un espacio de escala barrial de elevado potencial, conformado por la franja paralela a las vías del Ferrocarril Roca hasta la ribera del Riachuelo: el barrio de Barracas. Además de su ubicación estratégica, cuenta con una infraestructura urbana ociosa y un desaprovechado capital cultural en patrimonio edilicio, ya que formó parte del núcleo de desarrollo histórico del Sur: antiguas casas chorizo, edificios industriales desactivados, playas ferroviarias subutilizadas. En este contexto, a pocos metros de la Estación Yrigoyen del Ferrocarril Roca,

en una manzana delimitada por las calles Algarrobo, Villarino, Santa María del Buen Ayre y San Ricardo, se encuentra el edificio del ex Mercado del Pescado, que funcionó desde 1934 hasta 1983, convirtiéndose en un referente urbano. En el año 1999, el entonces secretario de Industria de la CABA, Rafael Kohanoff, resolvió la creación del Centro Metropolitano de Diseño, que albergaría actividades relacionadas con la promoción del diseño como actividad económica en la Ciudad de Buenos Aires, y destinó el edificio del ex Mercado de Pescado para ubicar la futura sede. En diciembre de 2001, el Gobierno de la Ciudad nos ofreció el desafío de hacernos cargo de la concreción física de la institución naciente, trazando a partir de allí los ejes principales de la operación arquitectónica del conjunto: — Definición del programa arquitectónico de la futura institución. — Compra de la propiedad y reciclaje de un ex taller mecánico de 500 m2 ubicado en la esquina de Santa María y Villarino, en la misma manzana del ex Mercado del Pescado, a fin de adecuar un espacio físico para que el CMD pueda comenzar sus actividades. — Convenio con la Sociedad Central de Arquitectos a fin de llamar al Concurso Nacional de Anteproyectos para el reciclaje del ex Mercado de Pescado y luego llevar adelante el programa de obras. — Coordinación de una agenda de acciones urbanas en el barrio de Barracas con otras áreas de Gobierno, a fin de lograr un proceso sinérgico, que mediante una serie de acciones concertadas con otros actores públicos y privados contribuyeran a la recalificación del sector urbano. En diciembre de 2001, se inauguraron las obras de reciclaje del ex taller mecánico, conocido actualmente como El Pescadito, ganador en su categoría del Premio Bienal SCA-CPAU 2004.1

Adriana Perez Moralejo Es arquitecta (UBA), coordinadora del Área de Arquitectura del CMD. Obtuvo el Primer Premio del Concurso Nacional de Anteproyectos, Sede CPAU, es ex directora por concurso del CGPC Nº 1.

Carlos A. Blanco Es arquitecto (UNLP), profesor adjunto de la Universidad de Buenos Aires. Obtuvo el Primer Premio del Concurso Nacional de Anteproyectos, Sede CPAU, es ex vocal de la Sociedad Central de Arquitectos.

NOTAS 1 Más información sobre el Premio Bienal, véase: “10 años de Arquitectura Argentina”, en: Pérez Moralejo y Blanco, Summa, Nº 60, Buenos Aires, 2003, pp. 188-189. 87


Los ejes principales en la fotografía de Esteban Pastorino (1972) son el tiempo y el espacio. Sostienen esa suerte de argumento ontológico las distintas series de arquitectura y urbanismo (su incursión en los edificios públicos de Francisco Salamone –antes de que Salamone se pusiera de moda; sus cenitales aéreas de ciudad y suburbia; el transcurrir lento de los pueblos y el veloz de las ciudades captados en cuadras y autopistas con 88

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cámaras por él hechas ad hoc que dieron copias de un metro de largo) así como el registro del paisaje natural en la herzogiana Arboretum. Como suponíamos cuando lo invitamos a mirar el CMD libremente, sus capturas fueron de una conmovedora poesía aérea: del interior tomó el ingreso de la luz en un punto clave y por fuera, fue directo al corazón de lo que será el distrito creativo porteño, acopló Sur, Barracas y después. cm


Este constituye una maqueta en escala real de lo que se propiciaba como funcionamiento a futuro del resto del predio y que sería posteriormente objeto del Concurso Nacional de Anteproyectos previsto. La arquitectura de este edificio opera básicamente sobre el vaciamiento del muro perimetral de las fachadas respetando las cargas existentes para permitir entrever en su interior el “container de empresas de diseño”. El patio central con sus mesas y sillas coloridas constituye un ágora propicia para la sinergia creativa. Toda la construcción interna es de montaje en seco. Sobre la fachada oeste, en coincidencia con la calle Santa María del Buen Ayre, las nuevas carpinterías constituyen una suerte de homenaje a Bauhaus y al Neoplasticismo de los cuadros del pintor holandés Piet Mondrian. En la misma fecha de su inauguración, se lanzó el Concurso Nacional de Anteproyectos para el reciclaje del ex Mercado, segundo edificio del conjunto. Dicho concurso fue jurado en marzo de 2002 y obtuvo el Primer Premio al arquitecto Paulo Gastón Flores. Hoy en construcción, este proyecto se caracteriza por estar conformado por una serie de volúmenes similares a barcos dispuestos a lo largo de una calle central en el interior del conjunto, bajo el gran paraguas de la estructura metálica, y reproducen el entorno barrial, así como un funcionamiento de gran mercado. A diez años hoy de aquella resolución de un secretario de Industria, y a menos de uno del Bicentenario de la Revolución de Mayo, estos dos edificios alojan un ambicioso programa que, además del diseño, comprende la totalidad de las industrias creativas. Creemos que todavía resta mucho por hacer: terminar las obras, poner el conjunto edilicio a funcionar a pleno, conformar un distrito creativo en su entorno circundante. Es necesario acompañar esta obra arquitectónica de una política urbana para el entorno del Centro Metropolitano de Diseño, que contemple intervenciones en el espacio público, el mejoramiento del sistema vial y la conectividad así como también estímulos y normativas para propiciar y encauzar las intervenciones privadas. En los 14 mil m2 de superficie, con un potencial de ocupación cercano a las 1.500 personas que a diario trabajarán en las diversas áreas de la Dirección General de Industrias Creativas, pasarán muchas cosas: incubación de emprendimientos, actividades culturales de toda la ciudad, laboratorios y talleres, muestras en el museo, funcionamiento de una biblioteca… Y el CMD podrá ser, así, epicentro y motor de desarrollo del Sur de la ciudad. 89


Al Sur, se va ajustando el gran motor de la ciudad creativa