Page 1

Mercurio y Argos. Estamos ante uno de los cuadros de Velázquez que cuenta uno de los mitos narrados en las Metamorfosis de Ovidio. La iconografía del cuadro es simple; por un lado encontramos a mano derecha a Argos, ser mitológico que tiene cien ojos y se encuentra apoyado sobre una roca, y por otro vemos a mano izquierda a Mercurio. Lo reconocemos por su gorro alado. Detrás de este está Io transformada en vaca. Hace un uso de colores planos y vemos un claro de luz que entra desde el exterior de la cueva. El mito es el siguiente: Júpiter se había enamorado de Io, la hija del dios fluvial. Se acabó uniendo a ella, pero tuvo que transformarla en vaca para evitar las sospechas de su esposa Juno. Esta, era consciente de que podía haber un engaño por parte de su marido, por lo que le pidió al animal como regalo. Júpiter accedió y se la entregó, pero la diosa no estaba segura de su esposo, por lo que encargó a Argos, que vigilara su nuevo regalo. Júpiter deseando estar con su amada, ordenó a Mercurio que matara a Argos y le devolviera a Io. Dicho esto, este se acercó a donde se encontraba Argos. Para que este se durmiera tendría que cerrar los cien ojos, por lo que Mercurio le tocó una dulce melodía con una flauta y una vez yacía le cortó la cabeza y la lanzó entre las espesuras del bosque. Mercurio recuperó a Io y la llevó ante Júpiter. Cuando Juno vio lo ocurrido, apenada por Argos, recogió sus cien ojos y los colocó en la cola del pavo real a modo de homenaje.


Diana y Calisto. Estamos ante uno de los cuados de Rubens que cuenta uno de los mitos narrados en las Metamorfosis de Ovidio. Encontramos una iconografía simple en la que vemos varios aspectos: Por un lado, en la parte derecha, están las ninfas rodeadas de mantos con colores vivos dejando en el medio a Calisto tras ser descubierta por su embarazo. En la parte izquierda vemos a Diana, diosa de la caza, aupada por una esclava. Los rostros de sorpresa y decepción marcan el cuadro. De fondo encontramos un manantial del cual sale un claro que ilumina todo el cuadro. El mito es el siguiente: Calisto era una cazadora perteneciente al cortejo de Artemisa, diosa de la caza, para lo cual había hecho el obligatorio voto de castidad. Sin embargo, Zeus se enamoró de ella y, para seducirla, adoptó la forma de Artemisa. Calisto terminó quedando embarazada. Esta temerosa de la reacción de Diana ocultó su embarazo hasta el día en el que las demás ninfas decidieron bañarse desnudas en un manantial. Ante la negativa de Calisto de quitarse sus ropas, Diana ordenó a las demás ninfas que la desnudaran, descubriendo así su embarazo. Diana expulsó a Calisto de su corte y esta vago sin rumbo. Por otro lado Hera descubrió la nueva infidelidad de su esposo y su cólera creció cuando se percató de que Zeus había dejado embarazada a Calisto. Cuando esta dio a luz a su hijo Arcas, Hera la convirtió en osa como castigo divino y vago durante muchos años asustada. Después de un tiempo, Arcas cumplió quince años y estaba de cacería por el bosque. Sin darse cuenta se topó de bruces con su madre e intentó matarla sin saber quién era ella en realidad, pero Zeus intervino de inmediato y lanzó un torbellino que los mandó al firmamento convirtiéndoles en dos constelaciones hermanas: La Osa Mayor y la Osa Menor.

Irene Mazano Fernández. 2ºB


MercurioArgos.Calisto  
Advertisement
Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you