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Me voy a inventar una ciudad. Es preciso fundar un nombre, apenas vísperas de una capital, como una predicción. (Yo podría llamarla Imaginada, Abandonada, Nada). Solamente un sonido que nadie oye útil para establecer la propiedad sobre la duración de los resucitados. Jorge Enrique Adoum (de Las ocupaciones nocturnas, 1960)


número cuatro

enero - marzo 2009

Prefecto Gobierno de la Provincia de Pichincha Gustavo Baroja Narváez Asesor Cultural de la Prefectura Raúl Pérez Torres Editor General Antonio Correa Losada Colaboradores Juan Paz y Miño Fausto Jarrín Vicente Hidalgo Fredy Heredia Pablo Rodríguez Guido Díaz Navarrete Diego Pombo Mario Montalbetti Piedad Bonnett Margarita Feliciano Sergio Salvador Omar Ospina Dirección de Comunicación Social Carlos Carcelén Dirección de Educación y Cultura Raúl Naranjo Diseño Gráfico Ernesto Proaño Vinueza Revisión y corrección de textos Ivanova Córdova y Revista Imaginaria Fotografía Danilo Vallejo Omar Ospina Miguel Flores La Revista de Cultura Imaginaria es una publicación del Gobierno de la Provincia de Pichincha Página WEB: www.pichincha.gov.ec Correo-e: acorrea@pichincha.gov.ec Imaginaria es una publicación sin fines de lucro y de distribución gratuita.

Portada: obra de Diego Pombo «Serenata a caballo», de la serie «Serenatas bolivarianas». Foto cortesía del autor.

Viceprefecto Axel Yépez Von Lippke Consejeros: Heckel Vega Alicia Borja Hidalgo Pilar Cun Castillo Marcelo Batallas Garzón Pedro Gualoto Ramiro Montenegro López Patricio Carrión Ximena Janeth Toro Arévalo Ana Lucía Espín Mauricio Barros


CONTENIDO PRESENTACIÓN

página 4 • La cultura como diálogo y encuentro permanente Gustavo Baroja Narváez

HACIA EL BICENTENARIO

página 6 • La Batalla de Pichincha Hugo Alemán página 12 • Significado del Bicentenario del 10 de Agosto de 1809 Juan Paz y Miño

CULTURA EN MARCHA

página 19 • Cultura y Constitución Raúl Pérez Torres página 22 • Crónica de cantones, la Provincia tras la Cultura O. E. García y J. A. Correa

ANCESTRO Y MODERNIDAD

página 32 • Rock, diferencia y participación Fredy Heredia página 40 • La expresión de lo «gótico» Pablo Rodríguez página 44 • Diseñar para mejorar la calidad de vida Guido Díaz Navarrete

DOSSIER

página 50 • Serenatas bolivarianas Diego Pombo

ENCUENTRO INTERNACIONAL DE ESCRITORES

página 64 • Poesía & Estado-Nación Mario Montalbetti página 73 • Selección de poesía

CRÓNICA

página 100 • Jaime, el otro Sergio Salvador

CONCURSO

página 106 • Bases del Concurso Pichincha en Poesía para Jóvenes


La cultura como diálogo y encuentro permanente

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s grato para el Gobierno de Pichincha presentar a los lectores de la provincia la cuarta entrega de Imaginaria.

Ahora, que estamos viviendo el Bicentenario de nuestras luchas libertarias, más que nunca, pervive en nuestro imaginario, como una cuota de heroísmo y coraje, aquella de Pichincha escenificada un 24 de Mayo de 1822, y que selló y completó definitivamente la Independencia de la antigua Presidencia de Quito, que devino en la emancipación total de la Gran Colombia. En esta Batalla en la que participaron nobles y plebeyos juntos, mestizos, indígenas, campesinos, como los gloriosos días de agosto de 1809, nuestro ejército republicano, al mando del gran estratega americano, Antonio José de Sucre, defendió con sangre la autonomía y la liberación del yugo español, representado por un ejército al mando del déspota realista Aymerich. Los campos de Chillogalllo, de Huayrapungo, de Chilibulo y del majestuoso Pichincha, se tiñeron de sangre y despojos, sangre del Teniente Abdón Calderón, héroe niño, del general Córdova, del irlandés O´Leary, y de tantos otros hermanos latinoamericanos, que llevaban en sus venas esa lucha que aún no termina, el anticolonialismo, la defensa de la soberanía y la necesidad de juntar en un puño nuestra patria de la mazorca, de la nieve, del sol y del mar. La revista Imaginaria rinde su homenaje a estos héroes de la emancipación americana, recordando que tenía razón el gran Bolívar de bautizar a Quito como «primogénita de la libertad americana». Este es justamente el tema que asume el historiador Juan Paz y Miño, para llevarnos a reflexionar sobre el significado del Bicentenario. Por otro lado, debemos indicar que los retos de los gobiernos seccionales se han profundizado con la nueva Constitución en marcha. Por ello, es necesario reflexionar sobre el papel de los gobiernos seccionales frente a la cultura, tema central del presente número. Dentro del Plan de Gobierno de la Prefectura de Pichincha, de vincular la Provincia con las expresiones culturales del país y de América Latina, se organizó el «Encuentro Internacional de Escritores. Presencia y diversidad de las letras en América Latina», del 20 al 24 de mayo de 2008, en el cual participaron numerosos creadores ecuatorianos y de otras partes de nuestro Continente, configurándose como un espacio de encuentro y reflexión sobre las literaturas contemporáneas. Este acontecimiento se recoge en el libro Geografía de las Palabras, que con seguridad será un instrumento de referencia para las generaciones futuras. De este evento se reproduce la ponencia «Poesía & Estado-Nación» del escritor peruano Mario Montalbetti, así como una selección de poemas de los escritores Piedad Bonnett, Margarita Feliciano, Mario Montalbetti y Raúl Pérez Torres, que se leyeron en la clausura del Encuentro en el Auditorio de la Flacso de Quito.


Creadores y gestores culturales, como Raúl Pérez Torres en Quito, Vicente Hidalgo, escritor y promotor cultural en el cantón Pedro Vicente Maldonado, junto al periodista y novelista Fausto Jarrín, residente en Cayambe, nos dan sus precisiones y acercamientos críticos sobre el quehacer cultural en la Provincia y el país, gracias a la crónica realizada en estos dos cantones por Antonio Correa y Omar Ospina. Además, este número incluye un extraordinario Dossier con la obra pictórica «Serenatas bolivarianas» del artista colombiano Diego Pombo —quien con una mirada nueva, libre y humanizadora— nos acerca a los más emblemáticos héroes de nuestra Independencia: Bolívar y Manuela. No podía faltar una reflexión sobre otras expresiones culturales, en este caso «El rock como diferencia y participación», artículo de Fredy Heredia con fotografías de Danilo Vallejo, que se complementa con un breve ensayo Sobre lo «gótico» de Pablo Rodríguez, demostrando que nuestro país posee diversas culturas que hacen de su bandera la música. Incluimos un ensayo del arquitecto Guido Díaz sobre la calidad de vida y los adelantos tecnológicos desde el siglo XVIII a nuestros días. En nuestra sección de Crónica un reportaje cierra la revista, el de Sergio Salvador, «Jaime, el otro», que nos enfrenta a la realidad de las minorías sexuales. Como acápite final y concientes de que el Gobierno de Pichincha debe apoyar las expresiones literarias jóvenes, esta revista presenta las bases del PREMIO PROVINCIA DE PICHINCHA DE POESÍA, que esperamos sea un incentivo para los nuevos creadores del país. Creemos que Imaginaria es ya una voz vital que recoge los sucesos artísticos y culturales de nuestro medio y por ello no decaerá en su calidad gráfica y de contenidos, que en cada número busca satisfacer las exigencias estéticas y críticas de un número creciente de lectores.

GUSTAVO BAROJA NARVÁEZ Prefecto Gobierno de Pichincha


La Batalla de Pichincha

por Hugo Alemán Poeta y Escritor

Este texto pertenece al libro Sucre: parábola ecuatorial, editado por la Comisión Nacional del Bicentenario del Mariscal Sucre (1795-1995), tercera edición, Caracas, 1995. La ilustración de esta página corresponde al óleo pintado por Antonio Salguero de Antonio José de Sucre que se conserva en el Museo Municipal de Quito.


Hostigados los bravos de Colombia de la tardía pesadez del plomo, desencadenaron la tempestad de los aceros aventando, entre un ciclón de sables y bayonetas la audacia y el valor de los realistas, a los abismos de la muerte. El choque inacabable de los hierros, sedientos de sangre, hacía vibrar chispas y relámpagos de tragedia. Largo iba el terrible encuentro, y Sucre, multiplicando su vigiladora presencia, tendía miradas de serenidad y de gloria sobre la heroica temeridad de sus soldados. ¡Aquel Muchacho de Cumaná, puesto sobre la cumbre del ejército libertador y sobre la cumbre del volcán andino, irradiaba, alto, sereno, majestuoso, con la eterna juventud del valor y la sublime ancianidad de la sabiduría! Luis Cordero Dávila

L

a madre imperecedera, la buena tierra, que se nutre del agua de las nubes y de la caricia vivificante del sol; las piedras que estabilizan los caminos en la eternidad del tiempo; las imponentes cumbres andinas —Chimborazo y Cotopaxi, Sincholagua y Pichincha— sintieron el desfile de las tropas por sus declives ásperos y grabaron, en el eco distante, la acompasada marcha de los batallones. Los árboles centenarios, que enfilan los senderos y bordean los barrancos, les ofrecieron la frescura de su sombra. Aquellos árboles hieráticos, testigos de las cosas del cielo y de la tierra, con sencillo lenguaje de susurro, parece que nos hablaran de tiempos legendarios. Que nos recordaran pasajes redivivos de la epopeya magna… e inclinaran sus copas para decirnos al oído: bajo la fría persistencia del invierno, con insegura planta, ascendieron por estos riscos unos hombres. Bañados en sudor los cuerpos jadeantes, hicieron un breve descanso en aquella brumosa y solitaria ladera. Encendidos en fiebre de esperanza, siguieron junto a cortados precipios, hasta dominar los páramos. Inmersos en la corriente rumorosa, con los fusiles en alto, atravesaron ríos de diáfano curso y crecidas quebradas de aguas 7

turbias. En ese paraje, que ninguna otra planta humana ha recorrido, alzaron el vivac de la campaña. Formaron una hoguera —menos precipitante que la de sus corazones— y, agrupados en su derredor se alimentaron sosegadamente. Al amparo de los ramajes, temblorosamente arrulladores, se entregaron al sueño restablecedor. Después, con plácida arrogancia, aquellos hombres prosiguieron su escabroso itinerario. Pero no eran hombres, simplemente. Eran los mensajeros de un promisor destino. Eran los heraldos de la libertad. ¡Eran los héroes! Iban alejándose a través de sombríos tremedales y tétricos despeñaderos. Por abiertas llanuras y boscosos trechos protectores. Resplandecía el instinto en la mirada, ágil para la desconfianza. A menudo, se les encogía dolorosamente la piel, ultrajada por el sol, los vientos y las tempestades. Por aquel sendero accidentado se lanzaron los jinetes. Por paralelos atajos cruzaron los infantes y, con retraso seguían los artilleros, guiando los mulares, conductores de pequeños cañones.


Bajo la luz amortiguada de la luna, o envueltos en la tiniebla impenetrable, devoraban distancias, casi sin medir el tiempo. Lenta y pesadamente, en muchas ocasiones. La víspera de un día inmenso, después de atravesar sinuosidades pedregosas, y también amplias y verdegueantes campiñas como resplandeciente perspectiva, contemplaron la silenciosa majestad de una cumbre, que por su magnificencia y un misterioso embrujo preludial, podría ser escenario de una maravillosa y legendaria hazaña. Hollaron los primeros repliegues de la abrupta ladera, bajo la protección de la noche. Era harto difícil y peligroso el ascenso. Al descolgarse la mañana, ya casi la habían dominado. Pero pudieron observar que el enemigo —emparapetado ciudad adentro— trataba de descifrar el enigma de sus movimientos, sin adoptar una inmediata decisión. El entrevisto escape de los patriotas a través de la montaña, por improvisado sendero, pero resueltos a llegar a la planicie de El Ejido, con el propósito de interceptar las comunicaciones e impedir el paso de refuerzos enemigos, próximos a llegar con procedencia del Norte, indudablemente entrañaba grandes riesgos, pero era ineludible intentarlo. No había sino un inicial e incómodo paso —abierto a última hora— que propiciara la lenta e insegura ascensión de la aguerrida tropa. Sin embargo, un hado inescrutable se insinuaba como amparo de su hazaña, vigorizando sus condiciones físicas la visión de un prodigioso y excepcional espectáculo: ¡el Pichincha! A los pies del volcán de este nombre, erguíase una ciudad confiada y prócera: Quito. Había irradiado ya relámpagos de libertad a la conciencia de los pueblos. Había abatido la despótica autoridad, destronándola de su secular dominio. Y sus hijos —como precio de

la audaz iniciativa— habían derramado sangre fecunda en los surcos de la Historia. Amanece el 24 de Mayo de 1822. Los patriotas han caminado muchas horas en medio de las sombras, y al proyectarse la madrugada, han dominado cautelosamente las escarpadas faldas del volcán y se encuentran frente a la urbe, que inicia su cotidiana labor. Reagrupan sus efectivos y esperan la llegada de las unidades que aún no han cubierto la marcha. Disfrutan de un brevísimo descanso. En tanto, los temerosos guardianes de la esclavitud, al otear la distancia en que la víspera dejaran al ejército republicano, sin encontrarlo ya, inundan de sabuesos los contornos, con el objeto de descubrir su paradero. Reparan al fin, en los hombres que se movilizan por las escarpadas breñas. Reconocen que son las fuerzas del móvil enemigo que, por más de tres días consecutivos, retaránles a combate, en sitios diferentes, sin conseguirlo. Luego de largas vacilaciones, adoptan la determinación de interceptarles el paso hacía El Ejido Norte, que es su objetivo primordial. Para cumplir este desesperado intento, comienzan a ascender los batallones realistas por los caminos y desfiladeros existentes, sobre todo, por la parte más accesible que es la occidental de la ciudad, cercana al Monasterio de San Diego. Los habitantes de Quito, que han seguido con la imaginación, cuando no han podido hacerlo con los propios ojos, la marcha de los soldados de la patria, contemplan, esperanzados y nerviosos, con el alma transida de inquietud, y desde los lugares más propicios —azoteas, techumbres y toda altitud posible— los preliminares de la contienda. Todo anuncia la inevitabilidad de la batalla. El escenario es imponente. Considerable la elevación alcanzada por los soldados de la 8


libertad. Tras prudentes descensos y trepadores escarceos de los protagonistas, estallan las hostilidades. Los ecos de las descargas son claramente perceptibles en el ámbito citadino. La distancia reduce la dimensión de las figuras, pero no impide contemplar, en esfuminada visión, el vaivén de las columnas, la brusca caída de los muertos, ni el desplomarse en la inacción de los heridos. No obstante la fatiga ocasionada por la violenta ascensión, la capacidad combativa de los realistas no decrece. Se lanzan impetuosos contra las posiciones del adversario, en infructuoso empeño de superarlas.

flanco izquierdo, en un supremo esfuerzo por dominar las posiciones contrarias, pero a su encuentro se precipita denodadamente el Albión, unidad compuesta en su mayoría por aquellos intrépidos hijos de la Gran Bretaña que combatieron por la libertad, con decisión y constancia, en estas latitudes. Ha sido el último batallón en llegar, conduciendo el parque, que ya comenzó a escasear, infundiendo serios temores en las líneas de combate.

La situación sin embargo, se torna difícil. Los españoles acometen con vigor. Demuestran valentía y una terca confianza de vencer. Las fuerzas de Sucre cargan, a su vez, con renovado brío. La sangre corre abundantePero no eran Generalizada la brega, entran mente por las grietas del hombres, en acción, sucesivamente, y en terreno inclinado. Hombres simplemente. reemplazo de la Compañía del y caballos, muertos y heriEran los Paya y del Batallón Trujillo, dos, en espantosa amalgamensajeros que se lanzaron, los primeros, de un promisor ma descienden con vertigia la lid, con Córdova a la destino. Eran los nosidad. Estalla violencia del cabeza, dos Compañías del heraldos de ataque y tantos los estragos Yaguachi, que comanda el la libertad. que produce en las filas de los Coronel Morales y el resto ¡Eran los héroes! realistas la última carga que de la infantería que dirige dirige el Coronel Córdova, el General Mires. Luego lo que se ven forzados a ceder hacen las Compañías del Magdalena, y las del Paya y el Trujillo, que posiciones, primero, y luego a desbandarse, envuelven a la carga. Las acometidas adquieren en inequívoca derrota. Buena parte de ellos aspectos de fiereza, sobre todo cuando el busca refugio en el Fortín del Panecillo. ejército republicano, carente de derechos que tardan en llegar, recibe órdenes de lanzarse a la lucha cuerpo a cuerpo. Es entonces cuando se entrecruzan los sables y las bayonetas, y los cuerpos de oficiales y soldados, de parte y parte ruedan sin estrépito por la pendiente, hasta ir a dar al oscuro fondo de los barrancos, o detenerse —atravesados y sangrantes— en las fuertes raíces de los matorrales. Los españoles, reforzados por tres Compañías del Aragón, atacan furiosamente por el 9

En justa recompensa a esta dura pero vibrante y sabia acción guerrera, la victoria cubre de nuevos laureles la ruta de los ejércitos libertadores. Al jefe de las abatidas tropas españolas, resguardado en el mismo lugar, Mariscal Melchor Aymerich, el triunfador de Pichincha, por intermedio de su Edecán O´Leary, le ofrece una capitulación honrosa, que es aceptada de inmediato. En ella se transparenta nítidamente, la nobleza de


espíritu y la magnanimidad del ínclito guerrero y sin par vencedor. Tras el duro fracaso de Huachi, el General Sucre, al final de su carta al Libertador, le decía: «…si me auxilian, podré reponerme y hacer algo útil. Acaso la fortuna querrá verme otra vez».

contó con un representante suyo entre los altos jefes militares, forjadores de la victoria de Pichincha, ostenta el blasón del valor humano y el testimonio cabal del sacrificio heroico, en el Abanderado del Yaguachi.

Se refiere que don Basilio García, hombre astuto y diligente, llegó a enterarse, aún antes Sucre merecía confianza. Y el apoyo llegó de que Bolívar, del triunfo obtenido por Sucre en todas partes: de Guayaquil, de Colombia, del Pichincha. El temor de no tener salida posible a breve plazo, le hizo pactar Perú, de las poblaciones del hábil y apresuradamente trayecto. Y la fortuna no un armisticio favorable a se mostró esquiva: Libertó Por una rara sus conveniencias. Cuando a Cuenca, sin combatir; coincidencia, el libertador alcanzó a envenció categóricamente en terminó terarse de esa argucia bien Riobamba; y en Pichincha, la dominación premeditada, no dejó de le detuvo el paso para española en Quito sonreír y quizás, secretamente ofrecerle una guirnalda a los trescientos celebrar el oportunismo y la inmarcesible: ¡la Gloria! La años cumplidos avilantez del jefe realista, había conquistado con aldel mismo día 25 que antes, con testaruda de Mayo de 1522 tísimo derecho. El fue el arrogancia, no quisiera cejar en que Pizarro genio tutelar de la bataen la contienda, ni llegar había tomado lla. Fue la intrepidez que a ningún avenimiento. posesión del reino estimuló el audaz comporde Atahualpa Al referirse a esta fase de los tamiento de sus capitanes. a nombre de combates por la libertad, La voz animadora que reCastilla el escritor nariñense José dobló el coraje de sus Ricardo Bejarano, en un soldados. Un luminoso ejemesbozo biográfico de Boplo del heroísmo, que lívar, o mejor, en una conjamás equivoca los caminos del honor. ferencia sobre la vida del Libertador, analiza Esta acción inmortal apresuró la capitulación los angustiosos momentos por los que hubo de de don Basilio García, jefe de una fracción atravesar, frente a las fuerzas bien atrincheradas rebelde de Pasto, hosco reducto del poderío y mejor equipadas del famoso jefe aquel, español, y abrió horizontes a la integral mientras sus hombres sufrían los efectos de emancipación americana. Y tuvo un héroe las enfermedades y el cansancio, situación que máximo: Sucre. Y otro héroe: Calderón. E adquiría mayor gravedad, porque no llegaban innumerables héroes en cada jefe, en cada los refuerzos que solicitara apuradamente; en oficial, en cada soldado. tan extremas circunstancias, sin embargo se Pero la temprana presencia de Abdón lanzó denodadamente contra las posiciones Calderón en nuestra historia libertaria, tiene del enemigo, logrando desalojarlo, hazaña que sitial esclarecido y demanda justiciera cabida significó bien poco, ya que «imposibilitado en estas páginas, porque si el Ecuador no para continuar la lucha y para ir batiendo a las 10


fuerzas de García de peñasco en peñasco… no le quedó otro recurso que retroceder después de más de treinta días de esta mortal incertidumbre. Volvió a pasar por Pasto, volvió a atravesar el Juanambú, perdió todo lo ganado por su arrojo y por sus tropas indomables, y ya iba a perecer. Pero él tenía su estrella; y la estrella apareció: Sucre, su noble, su irreemplazable Sucre, vencía en esos momentos precisos a los españoles en Pichincha… Su triunfo fue total y salvaba a Bolívar. García iba a quedar encerrado entre las fuerzas de Sucre al Sur, y las de Bolívar al Norte, y se rindió… Es de advertir, desde luego, que la capitulación de Pasto no fue obedecida por Benito Boves, un subalterno que asumió el mando de los facciosos y siguió operando en ese sector. Encontrándose al frente de la Intendencia del Departamento de Quito, Sucre recibió órdenes de Bolívar para que se trasladara inmediatamente al Norte, porque así lo requería la total independencia de Colombia, para lo cual sólo restaba someter a los pastusos, cuya resistencia, organizada en las márgenes del Guáitara, no dejaba de ofrecer nuevas zozobras, que era posible adquirieran sombrías proyecciones. Sucre se encaminó hacia el foco de los acontecimientos, pero estimando fácil la empresa, comenzó por atacar al enemigo con reducidas fuerzas, viéndose poco después, en la necesidad de retirarse. Las posiciones ocupadas por los hombres de Boves —sobrino, según se afirmaba, del famoso criminal del mismo apellido, que sembró el pánico en Venezuela nueve años atrás— eran poco menos que inexpugnables. Sucre organiza entonces un ejército de consideración. Se lanza sobre el enemigo por diferentes lugares, hasta 11

destruirlo en su propia fortaleza y obligarle a la dispersión, persiguiéndolo hasta Yacuanquer. Pero no obstante el duro golpe sufrido, esas deshechas fuerzas han podido reorganizarse y, en número todavía crecido, vuelven a presentar combate. Otra vez son derrotados, huyendo a refugiarse en los montes cercanos. A pesar de todo, han resuelto ofrecer la última resistencia, en la pequeña población de Santiago, cuyos habitantes, sin excepción, continúan siendo furibundos y fanáticos realistas. El 24 de diciembre de 1822, Sucre en el empeño de ahorrar vidas humanas, exige la rendición de la plaza, pero esta no es aceptada y, por el contrario, es retenido como prisionero el portador de la conminatoria. Como no le quedara otro recurso, se ve precisado, por fatal imperativo de las circunstancias, lastimando la innata clemencia de su espíritu, a ordenar un ataque general a la población, destruyéndola. Esta medida, dolorosamente extrema, pero imprescindible, debió afligir hondamente su corazón, hasta la lacerante persistencia del recuerdo. Así quedó, si no extinguida totalmente, sofocada la reacción de Pasto, e imposibilitada para poner de nuevo en marcha su reconocida peligrosidad. Es importante considerar —frente a la definitiva victoria de Pichincha— que por una rara coincidencia, terminó la dominación española en Quito a los trescientos años cumplidos del mismo día 25 de Mayo de 1522 en que Pizarro había tomado posesión del reino de Atahualpa a nombre de Castilla. En igual fecha de 1822, el General Sucre, a medio día, hizo su apoteósica entrada en Quito, Capital de la Real Audiencia que, como tal, desaparecía para siempre.


Significado del Bicentenario del 10 deAgosto de 1809 Por Juan Paz y Miño Cepeda Historiador

El Ecuador conmemora, en el presente año, el Bicentenario de la Revolución del 10 de Agosto de 1809. Este acontecimiento nacional tiene que ser vivido desde distintas perspectivas de acción y de reflexión.

Retrato de Bolívar por Tito Salas, Casa del Libertador, Caracas, Venezuela.


EL BICENTENARIO

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sta celebración es ante todo un motivo para renovar el valor de los sucesos de aquella época. Cabe recordar, entonces, que en 1809, mediante el golpe de Estado ejecutado en la madrugada del 10 de agosto, fue desconocida la autoridad de Manuel Urriez, Conde Ruiz de Castilla y Presidente de la Real Audiencia de Quito. Se instaló una Junta Soberana, en la que actuó como Presidente Juan Pío Montúfar, Marqués de Selva Alegre, como Vicepresidente el Obispo José Cuero y Caicedo y como Secretarios de Estado, en los Despachos del Interior, de Gracia y Justicia y de Hacienda, los notables Juan de Dios Morales, Manuel Quiroga y Juan Larrea, respectivamente. El Acta suscrita por los criollos que actuaron como «diputados del pueblo», reconoció a la Junta como gobierno interino «a nombre y como representante de nuestro soberano, el señor don Fernando Séptimo y mientras Su Majestad recupere la península o viniere a imperar en América». El Cabildo abierto del 16 de agosto, ratificó solemnemente todo lo actuado. Era la primera vez que se instauraba un gobierno de criollos locales. Y a pesar de la manifiesta proclama de fidelidad al Rey, también era la primera vez que se expresaba el autonomismo y se movilizaban dos conceptos centrales: asumir la soberanía de la nación y, al mismo tiempo, la representación de los pueblos. Solo la movilización de estos dos conceptos filosóficos, inspirados en el pensamiento Ilustrado, bien afirmado entre la intelectualidad quiteña durante el siglo XVIII, alteraban no solo la visión política de la época, sino la estructura del poder en la Audiencia. El soberano no era más el Rey, sino el pueblo; y la legitimidad de su 13

autoridad, representada en el Presidente de la Audiencia, no era más la legítima, pues ésta pasó a manos de la Junta de criollos. Además, ese hecho, monárquico en la forma, pero autonomista y revolucionario en el contenido, se producía en medio de una serie de condiciones complejas y aún indefinidas. Aprovechó de la coyuntura creada por la invasión de Napoleón a España y la prisión de Fernando VII. Orbitó entre la fidelidad y la aceptación de la Junta Central creada en España. Pese a la convocatoria que hizo la Junta quiteña a las otras regiones del país para que la respaldaran y se unieran a su causa, obtuvo el rechazo de todas. Desde Bogotá, Lima, Guayaquil y Cuenca, se prepararon tropas para someter a los insurgentes. En medio de temores, debates internos, informaciones contradictorias y el aislamiento que experimentó, la Junta se vio obligada a disolverse y a restituir en la presidencia a Ruiz de Castilla. Para diciembre, una vez llegadas las tropas de Lima, los gestores del 10 de Agosto comenzaron a ser perseguidos y encarcelados. Se les instauró un proceso en el que el fiscal pedía la pena de muerte. Y el 2 de Agosto de 1810, cuando se produjo un intento por liberar a los encarcelados, estos fueron masacrados por la soldadesca presente en Quito que continuó con saqueos y muertes sobre los habitantes de la ciudad. Al poco tiempo llegó Carlos Montúfar, como Comisionado Regio y pacificador. Con él pudo organizarse una segunda Junta. Después, se reunía el Congreso de los Diputados, que llegó a dictar la primera Constitución el 15 de febrero de 1812, por la cual se creó el «Estado de Quito». Carlos Montúfar encabezó la defensa de este Estado, libró


algunas batallas, pero, finalmente, no pudo contener el cerco y el avance de las tropas destinadas a liquidar a los rebeldes. Para fines de 1812 la Revolución de Quito había terminado. Los acontecimientos quiteños tampoco habían dejado dudas de que el movimiento, precariamente autonomista de 1809, había evolucionado rápidamente hasta llegar a constituir, en 1812, un nuevo Estado. Este solo hecho también constituyó en aquellos tiempos un acontecimiento revolucionario, insólito e insospechado en América. Si se examina con objetividad y lucidez históricas, se comprenderá que la Revolución del 10 de Agosto de 1809 no produjo la Independencia. Pero fue el punto de partida del proceso que llevó a la Independencia, que demoró trece años y que fue posible abierta y definitivamente, cuando el 9 de Octubre de 1820 los criollos de Guayaquil proclamaron su emancipación, organizaron la liberación del resto del país, recibieron el respaldo y la garantía de las tropas enviadas por Simón Bolívar y en un esfuerzo sin precedentes, junto a oficiales y soldados provenientes de diversas regiones de América Latina (incluso varios europeos), libraron la decisiva Batalla del Pichincha, comandada por el general Antonio José de Sucre, el 24 de Mayo de 1822. En el proceso de la Independencia de lo que hoy es el Ecuador, la pionera Revolución iniciada el 10 de Agosto de 1809, tanto como la exitosa Revolución del 9 de Octubre de 1820, son los dos hitos fundamentales que se han constituido en el patrimonio histórico del país. O dicho de otro modo, en Quito se inició el proceso independentista, en condiciones adversas y precarias. Una década

más tarde, bajo otras circunstancias, en Guayaquil comenzó la liberación definitiva del país. Los sucesos de la Independencia del Ecuador son, por consiguiente, el patrimonio y el orgullo de cada ecuatoriano y ecuatoriana, en cualquiera de las regiones, ciudades o pueblos que forman el territorio nacional.

EL BICENTENARIO: UN MOTIVO PARA INTEGRAR AL ECUADOR Y PROCLAMAR SU UNIDAD

La Junta del 10 de Agosto de 1809 no tuvo en la mira solo a la ciudad de Quito, sino que convocó a las otras ciudades de la Audiencia, representantes de las amplias regiones en que ésta se hallaba integrada. No fue por tanto, un movimiento meramente local, sino que tuvo como perspectiva el país de aquella época. Aunque no tuvo la respuesta favorable que deseaba, la Revolución quiso expresar la unidad e integridad de un territorio que había sido afectado por una serie de cambios en sus jurisdicciones políticas y administrativas. La celebración del Bicentenario debe comprenderse como una conmemoración de carácter nacional y también, una ocasión para considerar que la Revolución de 1809 formó parte de un movimiento mucho más amplio, que abarcó al conjunto de las colonias españolas en América. Los acontecimientos en España provocaron la reacción nacional contra los invasores franceses y el inicio de su propio proceso de liberación. Las potencias de la época, que eran Inglaterra, Francia y la misma España, disputaban su hegemonía no solo en Europa sino en el mundo occidental. En medio de las 14


confrontaciones, también Hispanoamérica corría riesgos. Se temía la extensión de la invasión francesa. Pero también una incursión inglesa.

Junín y Ayacucho, con la liberación definitiva de Bolivia y Perú. Estos procesos y acontecimientos, de escala continental en las colonias americanas, no pueden ser atribuidos a hechos aislados y sin conexión histórica. Como en Quito, rápidamente se había pasado del «fidelismo» autonomista al independentismo radical, hasta conquistarlo en forma definitiva.

La Corona de Portugal se había trasladado al Brasil (1808) y ansiaba extender su propia influencia. En medio del movimiento de los intereses de las dinastías reales y de las grandes potencias en juego, en las colonias americanas De manera que el proceso cundió la alarma y la de la Independencia del incertidumbre. La prisión Ecuador formó parte del En Quito del Rey deslegitimaba toda proceso de la Indepense inició autoridad. Por ello, sobre el proceso dencia de América Latina. la base del pensamiento independentista, La celebración del Bicenteilustrado y escolástico, la en condiciones nario es, por consiguiente, filosofía política condujo a adversas y un acontecimiento de careivindicar la idea de que precarias. rácter internacional y latiel pueblo podía asumir Una década noamericanista. Allí sobremás tarde, legítimamente su propia sale la figura del Liberbajo otras representación. tador Simón Bolívar. circunstancias, El mismo año 1809 estaen Guayaquil MÁS ALLÁ DE UNA llaron movimientos contra comenzó la CONMEMORACIÓN las autoridades locales en liberación definitiva Chuquisaca (Sucre) y La El Bicentenario también del país Paz, en la actual Bolivia. En es un motivo para la moviLa Paz llegó a formarse una lización ciudadana, para el Junta Constitutiva. Meencuentro nacional y para ses más tarde ocurría la la reivindicación de los intereses más amplios instalación de la Junta de Quito. de los sectores populares. Pero a partir de 1810 estallaron nuevos movimientos revolucionarios: en México, con un marcado carácter popular; y con la instalación de Juntas, todavía «fidelistas» en Caracas, Bogotá, Santiago de Chile y Buenos Aires. A partir de 1811, el movimiento revolucionario se volvió incontenible. Una década más tarde las Independencias triunfaban en casi todas las regiones latinoamericanas, librándose las últimas batallas en 15

En el Bicentenario no sólo se trata de recordar una fecha y unos acontecimientos que marcaron el proceso de la Independencia. El Bicentenario nos recuerda doscientos años de ascenso del pueblo ecuatoriano, con sus luchas y movilizaciones, con sus esperanzas y sus triunfos, con sus avances y decisiones. Nos confrontamos con doscientos años de historia de un país construido bajo una compleja trama, en la que son los


indios, los campesinos, cholos, montubios, afroecuatorianos y trabajadores del campo, junto a los obreros, artesanos y trabajadores urbanos, capas medias, mujeres, estudiantes y los más amplios sectores sociales, quienes han sido la base para la construcción de la democracia, la libertad y los derechos. En los doscientos años de historia que hoy vive el Ecuador a propósito de la celebración en marcha, es preciso comprender que gestas como la Revolución Marcista (1845), la abolición de la esclavitud (1851), la trascendente Revolución Liberal (1895), el movimiento obrero del 15 de Noviembre de 1922, la Revolución Juliana (1925), «La Gloriosa» (1944), tanto como la edificación de una nueva etapa constitucional a partir de 1979, son parte del patrimonio nacional para construir un país mejor. El Ecuador tiene muchos momentos más de afirmación de su unidad y de consolidación de sus esfuerzos por el mayor bienestar colectivo. La mejor celebración que cabe hacer en el Bicentenario es la transformación de la sociedad ecuatoriana. Los desafíos son actuales. El país requiere superar no sólo una serie de condiciones adversas heredadas desde el pasado más remoto, sino también las que se acumularon durante las últimas décadas. En el pasado reciente, en el Ecuador se afirmó un tipo de economía que privilegió los intereses de las capas más altas de empresarios y elites adineradas. Se condujo al país bajo un esquema de desarrollo que, inspirado en el neoliberalismo, concentró como nunca antes la riqueza y volvió al Ecuador uno de los países más inequitativos del mundo. Ese modelo fue acompañado con un sistemático deterioro de las condiciones de vida y trabajo

de la población. El desempleo alcanzó un promedio del 10% y el subempleo de 60%. La migración de ecuatorianos al exterior se disparó. Y la «flexibilidad» laboral también, afectando derechos sociales y garantías para todos los trabajadores. Al modelo económico se suma el endeudamiento externo, sujeto a los condicionamientos de la banca transnacional y de los organismos de crédito, que actuaron sobre los gobiernos para obtener ventajosas negociaciones y renegociaciones, en contra del país y con grave descuido de la situación social de la población ecuatoriana. En las últimas décadas, a consecuencia de los criterios «privatizadores» y las tesis sobre el «retiro» del Estado, éste fue desinstitucionalizado. La inoperancia y la corrupción campearon en el sector público. Si entre 1979 y 1996 se sucedieron cinco gobiernos constitucionales, entre 1996 y 2006, es decir, en apenas una década, se sucedieron siete gobiernos y hubo un intento dictatorial. Los únicos tres presidentes electos en este período, Abdalá Bucaram (19961997), Jamil Mahuad (1998-2000) y Lucio Gutiérrez (2003-2005) fueron derrocados por amplias movilizaciones ciudadanas. El desprestigio del Congreso acompañó a la crisis gubernamental. Y también la situación de parálisis e irresponsabilidad de la Función Judicial. Junto al injusto modelo económico y la desinstitucionalidad estatal, actuó la irresponsable clase política, que logró instaurar un «Estado de Partidos». Sus actuaciones abandonaron las respuestas a favor del progreso y el bienestar de la sociedad ecuatoriana, para concentrarse 16


Cuadro que representa la batalla de Ibarra, 17 de junio de 1823. La bandera albiceleste fue el emblema de de la revolución del 9 de octubre de 1820. El Ecuador usó una bandera albiceleste con siete estrellas desde la revolución marcista de 1845 hasta 1860 en que García Moreno decidió adoptar la tricolor actual.


en los intereses, amarres, componendas y satisfacciones partidistas. El deterioro de la clase política y de los partidos políticos en el Ecuador de los últimos años fue meteórico. El Bicentenario coincide en el Ecuador con la apertura de un nuevo ciclo político en el cual se trata de superar estas herencias del pasado inmediato del país. Ante todo, se busca ahora construir un tipo de economía distinta a la que inspiró el «neoliberalismo». El modelo en construcción privilegia la atención a los sectores populares y a las capas más necesitadas. Al mismo tiempo refuerza el papel del Estado y busca reordenar los servicios públicos, bajo la idea de que la educación, la salud y el bienestar generales son los ejes de la responsabilidad del Estado y de la administración gubernamental.

compromiso nacional a favor de los cambios que la sociedad ecuatoriana ha buscado a lo largo de su historia. Así como los próceres del 10 de Agosto asumieron las circunstancias de su momento para dar el paso decisivo que iniciaría el proceso de la Independencia, en la actualidad corresponde a cada ecuatoriano y ecuatoriana asumir el reto de construir la democracia, el bienestar común y el país moderno y pujante soñado en cada momento de la historia nacional. Allí está el desafío en el Año del Bicentenario.

El país ha tratado de superar el viejo esquema del partidismo político y los comportamientos de la tradicional clase política. En ese proceso, ha sido fundamental la realización de una Asamblea Constituyente y, sobre todo, el hecho de que el Ecuador aprobó por referéndum una nueva Constitución (2008) que recupera derechos ciudadanos, sociales y laborales, fija principios para el tratamiento del medio ambiente, restituye el papel institucional del Estado, reforma los clásicos poderes estatales y busca la realización del «buen vivir» en un país soberano, democrático y libre. Todos estos son principios teóricos de orientación, pero a su vez, conquistas históricas del pueblo ecuatoriano, basadas precisamente en la trayectoria del pasado que ha servido de base para el presente. Encarar y celebrar el Bicentenario en 2009 implica, por consiguiente, afirmar el 18


Cultura y Constitución Por Raúl Pérez Torres Escritor. Asesor de la Prefectura

A

menudo, y desde hace mucho tiempo, se ha oído decir por todas partes, que estamos viviendo una cultura de la corrupción. Tal parece que ese monstruo anda suelto por todas las entidades públicas y privadas y que ha tejido sus redes pavorosas en el corazón mismo de los ecuatorianos. No quiero compartir ese criterio negativo y fatalista, porque sé que una cultura contiene las expresiones más ricas y más sabias de un pueblo, y es la esencia viva y permanente de la convivencia humana, de su relación con el otro, con la naturaleza y con las expresiones de la inteligencia y del espíritu. Creo, más bien, que el absurdo comportamiento politiquero, oportunista, clientelar y mediocre de la institucionalidad ecuatoriana, ha ido creando una insoportable corrupción de la cultura. El neoliberalismo es una de sus garras, porque propende a un utilitarismo esnob y a un individualismo exacerbado donde lo que prima es el yo, su ambición y su codicia. 19

Los actores culturales hemos vivido anteriormente dentro de un Estado desertor, que ha abandonado sus funciones sociales, culturales y humanas y ha creado un comportamiento individualista donde ha primado el abuso de poder, la ignorancia, la desfachatez y la grosería. Los entes supuestamente «culturales» de las distintas instituciones que tienen que ver con el desarrollo de los pueblos, se han especializado en estropear la dignidad de la gente que trabaja con amor y sacrificio en los diferentes géneros del arte y la literatura, buscando resaltar mediante su arte, las múltiples y maravillosas visiones simbólicas de nuestra identidad. A ellos, teatreros, bailarines, cineastas, cantantes, escritores, músicos, pintores, se les ha considerado personas no gratas. Toda una banda de directores, secretarias, amanuenses, leguleyos, mensajeros, parece que se unieran desde un tácito desprecio, para que los actores culturales no puedan ejercer dignamente su trabajo, trabajo que es la expresión de la otra patria, de la que no quieren ver, de la patria


amable y profunda, inteligente y diversa, y obligación de la transformación ideológica no de la patria boba cuya identidad es un de esta conducta cultural del funcionario, número de oficio y un visto bueno. Entonces, mediante talleres y seminarios de motivación se pierden los papeles, se inventa nuevos cultural. El Consejo Provincial considera requisitos, se les pide garantías y seguros, como consustancial con sus tareas lo que a ellos, —que son los únicos excluidos del se define en el Artículo 4 de los Elementos Seguro Social— que a duras penas tienen Constitutivos del Estado, dice: «El territorio seguro el día, se les desanima, se les repite del Ecuador constituye una unidad geográfica hasta el cansancio aquél fatídico «vuelva el e histórica de dimensiones naturales, sociales lunes», que todavía no firma el gerente, que y culturales, legado de nuestros antepasados el cheque ha desaparecido, y pueblos ancestrales», hay, que el director no está, pues, que defender este que si quiere no vuelva, legado, y eso solamente Los actores que falta un informe, que se lo puede lograr desde culturales hemos no es culpa de nadie, que una motivación y una vivido anteriormente otra cosa es más barata, conducción cultural firdentro de un Estado que yo no les hubiera me, que multiplique y desertor, que ha contratado, y así hasta el respete esa historia y ese abandonado sus funciones sociales, infinito, alimentando esa pensamiento popular. Una culturales y humanas corrupción burocrática burocracia creativa capaz y ha creado un propositiva de los mandos de asumir su rol de apoyo. comportamiento medios que se erigen en En el Artículo 22 se expresa individualista donde los verdugos del trámite que: «Las personas tienen ha primado el abuso y del papeleo surrealista, de poder, derecho a desarrollar su ese infinito truculento la ignorancia, capacidad creativa, al que Kafka lo describió la desfachatez ejercicio digno y sostenido atormentado en El proceso. y la grosería. de las actividades culturales Qué bueno, ahora tenemos y artísticas, y a beneficiarse una nueva Constitución de la protección de los que define los roles y los derechos morales y patricomportamientos con respecto al concepto de moniales que les correspondan por las Cultura. Lo difícil está en que la burocracia, producciones científicas, literarias o artísticas se prepare para este cambio de mentalidad de su autoría». Entonces, si queremos que se y este salto cualitativo de comprensión y de desarrolle esa capacidad creativa, el Consejo respeto al otro. Salto que está significando Provincial de Pichincha tiene la obligación aquello de Benjamín Carrión: «Volver a de asegurar ese derecho de los ciudadanos tener patria» no una patria de papeles y en cada cantón de la Provincia, con recursos memorandos, sino de lenguajes y memorias. económicos eficientes y bien manejados, El Gobierno de Pichincha está consciente de sembrando talleres de expresiones artísticas la trascendencia de este cambio y asume la en todos los rincones de la Provincia. ¿Cómo 20


recuperar esa memoria histórica, cómo defender ese patrimonio cultural, cómo afianzar una libertad estética, cómo difundir las expresiones culturales? Solamente hay una manera: convirtiéndonos en procesadores de ese desarrollo, estimulando la comprensión de nuestros derechos, proclamando la igualdad de oportunidades de recepción de los elementos culturales. El Artículo 23 dice: «Las personas tienen derecho a acceder y participar del espacio público como ámbito de deliberación, intercambio cultural, cohesión social y promoción de la igualdad en la diversidad. El derecho a difundir en el espacio público las propias expresiones culturales se ejercerá sin más limitaciones que las que establezca la ley, con sujeción a los principios constitucionales». Estamos obligados a cuidar y embellecer ese espacio público, a dotarle de las características necesarias para que sea un sitio de esparcimiento, de deliberación, de expresión colectiva. El concepto espiritual de este artículo, para nosotros debe valer más que todo el cemento armado que utilicemos en una carretera. Lo transversal de la Cultura se manifiesta en todo lo que hagamos, una casa, una carretera, un puente, si consideramos esencialmente que esas obras van al servicio del ser humano, de su razón y de su corazón. En lo que respecta a la Educación y relievando el papel que ha realizado el Consejo Provincial de Pichincha, dentro de su responsabilidad de participar en el proceso educativo, verdadero pionero con los programas de Edufuturo, vemos que también la nueva Constitución nos alienta a seguir manteniendo y mejorando este proceso.

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El Artículo 27, dice textualmente: «La educación se centrará en el ser humano y garantizará su desarrollo holístico, en el marco del respeto a los derechos humanos, al medio ambiente sustentable y a la democracia; será participativa, obligatoria, intercultural, democrática, incluyente y diversa, de calidad y calidez; impulsará la equidad de género, la justicia, la solidaridad y la paz; estimulará el sentido crítico, el arte y la cultura física, la iniciativa individual y comunitaria, y el desarrollo de competencias y capacidades para crear y trabajar.» Luego manifiesta que es derecho de toda persona y comunidad interactuar entre culturas y participar en una sociedad que aprende. Esto es exactamente lo que el Gobierno de Pichincha ha querido: participar en una sociedad que aprende tratando de fortalecer la democracia y alentando también desde la cultura, la defensa de la soberanía, los derechos humanos, la paz, el respeto a la diversidad étnica y a la pluriculturalidad en todas las manifestaciones que se expresan desde el imaginario de un pueblo, en sus contenidos espirituales y morales y en su tradición colectiva. Formas de cultura que tienen que ser entendidas por todos, si queremos volver a tener patria, pero especialmente por los directivos, empleados y trabajadores del Consejo Provincial, para que no nos detengamos en la camisa de fuerza de las ocho competencias exclusivas, sino en el ejercicio concurrente de colaboración y complementariedad que también está especificado en la nueva Constitución. No hay que olvidar nunca que la Patria es su cultura.


Crónica de cantones

la Provincia tras la cultura Por O. E. García y J. A. Correa Vicente Hidalgo (der.) conversando con A. Correa. Fotografía de Omar Ospina.


E

s casi comúnmente aceptado que la «Cultura», entendida como el conjunto de actividades que realizan los trabajadores intelectuales: artistas, escritores, cineastas, teatreros, bailarines, etc., solamente tienen tiempo y espacio en las capitales más importantes como Quito, Guayaquil y Cuenca, y que las demás, sobre todo los cantones y poblaciones más pequeñas, a duras penas se contentan con los ecos que llegan desde las urbes y con la visita ocasional de algún cantante o grupo teatral. Lo que es peor, casi siempre se confunde cultura con farándula de modo que por ciudades y pueblos, parroquias y veredas es un acontecimiento «cultural» el arribo de, digamos, Segundo Rosero e incluso la del circo. Lo es también, sin embargo. Ambos son hechos culturales que es necesario valorar en su justa medida. Pero no es todo. Y como no es todo, esta Revista ha decidido, con el apoyo de la Prefectura Provincial de Pichincha, investigar si por los ocho cantones que conforman la Provincia, se hace Cultura. Y para ello, nada mejor que, para empezar, preguntarles a los líderes y promotores culturales más relevantes. Nadie mejor que ellos para decirnos si en efecto se «hace» cultura en sus cantones, si se importa desde la capital, o si es apenas «una buen idea», como alguna vez dijo Ghandi de la «Civilización Occidental». Entonces, la revista Imaginaria envió sendos cuestionarios a Vicente Hidalgo, médico lojano radicado en Pedro Vicente Maldonado desde hace casi veinte años, poeta él mismo y, como tal, ligado a las actividades culturales de su cantón. En el caso de que las hubiere, claro, cosa de la que el doctor Hidalgo nos informará al responder nuestro cuestionario. A la vez, enviamos las mismas preguntas a Fausto Jarrín, ex alcalde de Cayambe y hombre ligado también a los quehaceres inútiles de la cultura (periodista y novelista), pero sin los cuales ni la Provincia, ni el país, ni la humanidad serían lo que son. Porque aparte 23

de ruinas, campos desolados, cementerios enormes y miles de cruces, no quedan en la historia de la humanidad sino los relatos a veces tergiversados de campañas militares, cruzadas, invasiones y genocidios. En cambio, ahí están, resistiendo el paso de los siglos, las Pirámides de Egipto y Teotihuacán, Cuzco y las líneas de Nazca, la Tercera Sinfonía de Beethoven y los cantos gregorianos, El Quijote y el Rey Lear, El Acorazado Potemkim y Casablanca. Y algunos etcéteras más que todos conocemos. Y es ello, y no la sangre derramada con cualquier pretexto ya político, ora religioso, lo que nos identifica como especie humana, racional y pensante. Los cuestionarios se complementarían con la visita a los dos cantones por parte de los redactores de esta crónica. Así que en dos fines de semana seguidos, emprendimos el camino, primero hacia el noroccidente y luego hacia el nororiente, teniendo como meta Pedro Vicente Maldonado, ya en los comienzos de la húmeda región costera, y a Cayambe, en las estribaciones de la Sierra casi lindantes con la Amazonía.

NOROCCIDENTE: CUIDADO,VÍAS DESTRUIDAS… La verdad es que no teníamos muchas certidumbres. Las informaciones de prensa y televisión, en plena temporada invernal de mediados de marzo, daban cuenta de cortes varios, derrumbes, puentes de metal recién instalados, provisionales y precarios, en fin, nada tranquilizador. La información era de tres o cuatro días antes de modo que emprendimos la marcha esa mañana de sábado, temiendo lo peor: si bien nos iba, llegaríamos por la noche. Ojalá con tiempo de conversar con Vicente Hidalgo, el médico de Pedro Vicente Maldonado, que también es poeta, combinación nada inusual. Sin embargo, los kilómetros iban quedando atrás, los minutos pasaban y los derrumbes no aparecían. Había huellas de los efectos del


invierno, sobre todo cuando el invierno ya lleva casi un año y no cesa sino en esporádicos días de sol. Pero, llegando a Mindo, un paso de cien metros lodosos, con maquinaria del Consejo Provincial trabajando, justificaba en alguna pequeña medida el alarmismo de los medios. Pero pasar despacio no es lo mismo que no pasar. No había un solo auto en fila ni detenido. Así que pasamos cuidando de no resbalar sobre el terreno aún lodoso pero libre de escombros. Es que, como sabemos, las buenas noticias… son malas noticias.

en las dos últimas administraciones se han instituido varios «proyectos bandera» como son los casos de EDUFUTURO y la Campaña Provincial de Alfabetización. No estoy de acuerdo que en los tres cantones se pueda decir paladinamente que estemos libres de analfabetismo, pero no por ello dejamos de mirar con muy buenos ojos este esfuerzo, y sugerimos se lo continúe.

Hablar de una carretera en perfecto estado, no le importa a nadie. Pero si se puede magnificar un derrumbe y convertirlo en carretera destruida, ahí estamos… Es el hombre mordiendo al perro, cosa que sí es noticia. Y después se quejan si los gobernantes reaccionan y hasta los llaman exagerados o mentirosos. «Agresión a la libertad de prensa», es lo menos que se escucha.

1. Años de escolaridad primaria y secundaria: 5,1 % 2. Secundaria completa: 8.2 % 3. Primaria completa: 58.1 % 4. Instrucción superior: 4,3 % 5. Años de escolaridad general: 4.8 6. Analfabetismo funcional: 30,4 %

De modo que llegamos a Pedro Vicente a eso del medio día. Con tiempo de recorrer algo, conversar mucho y preguntar más todavía sobre lo que pasa por estos rumbos en términos de cultura.

Para ese mismo año, se establece que el índice de analfabetismo en mayores de 15 años era del 11,9%, y el índice de desarrollo educativo del 45,7%. Es importante señalar que en ese año la mayoría de las escuelas del cantón eran unidocentes (22 escuelas); en cuatro había dos profesores y una contaba con seis profesores.

Pero dejemos que sea el médico Vicente Hidalgo quien responda al cuestionario. ¿Qué papel ha jugado el Consejo Provincial en el desarrollo, sostenimiento e impulso de la cultura en la región? En la anterior administración se puso énfasis en varias áreas del quehacer de los pueblos, entre ellas la educativa. Este esfuerzo se materializó con el primer estudio sobre el terreno, que se denominó «Plan de desarrollo participativo 2002-2012». En aquella ocasión, el actual prefecto Gustavo Baroja cumplía las funciones de Director de Desarrollo Comunitario. Es de lamentar que este estudio no llegara a tener resultados lo suficientemente confiables como para actuar con bases ciertas. De todas formas,

Los indicadores en materia educativa para el 2002 revelaban los siguientes datos:

(Fuente: Encuesta socioeconómica PUCE-GPP)

Si bien esta realidad ha ido cambiando paulatinamente, sí sería del caso investigar cual es la realidad actual, pues en las visitas médicas que he hecho a varios recintos del Cantón (Unidos Venceremos, Paraíso Escondido, Nueva Aurora, etc.) las escuelitas siguen siendo unidocentes. Es claro que en ciertos casos no se puede aspirar a un número mayor de profesores ya que el número de estudiantes es muy reducido. Entonces se plantea la necesidad de no seguir creando escuelitas aquí y allá, sino zonificar sectores cercanos y dar impulso en ellos a unidades educativas de mayor envergadura, pues existen escuelitas demasiado cercanas que por la duplicación, no cuentan con el

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Don Segundo Mina, en su casa de Andoas. FotografĂ­a de Omar Ospina.


número de alumnos como para que amerite el incrementar personal docente. (Los cronistas han podido confirmar, empero, que la realidad educativa en cuanto a escolaridad y alfabetización, ha mejorado desde entonces de manera notoria). ¿Se hace alguna gestión cultural en el Noroccidente por parte de las autoridades cantonales, por fundaciones u organizaciones privadas o por personas particulares? Históricamente el Consejo Provincial ha dado ciertos aportes en la medida en que han sido requeridos por la población con ocasión de festividades cantonales o nacionales. Así, por ejemplo, la Banda del Consejo Provincial ha visitado en varias oportunidades nuestro cantón, al igual que la Orquesta Sinfónica. En cuanto a las gestiones o aportes a la cultura por parte de autoridades, podría sintetizarlas diciendo que el Municipio cuenta con un Departamento de Educación y Cultura, pero que se limita a cumplir las directrices del alcalde de turno o de la mayoría edilicia, casi siempre con un componente político. Este es uno de los puntos en los cuales estaremos siempre en desacuerdo, pues creemos que debería ser a la inversa: nacer del capital humano con el que se cuenta, y que las autoridades canalicen recursos y espacios para desplegar las tareas de índole intelectual y las expresiones de belleza artística y creatividad. La Extensión de la Casa de la Cultura, regentada por personas de buena voluntad afines a los mencionados propósitos, ha tenido varios tiempos de «vida y muerte aparente». Hoy estamos en la segunda etapa, enviados a la calle por falta de pago del arriendo y servicios, endeudados, o sea en calamidad doméstica. ¡Qué lamentable que muy pocos entiendan la razón de ser de los sueños, de las ilusiones, de los esfuerzos desinteresados en pro de una causa de las más nobles!

En fin, eso es lo que hay. Sin embargo, en el último intento de «sobrevivencia», mucho podría contar de las actividades que durante un año y medio hicimos en la Extensión. Quizá lo más significativo desde mi punto de vista es el haber tratado de motivar (por medio de talleres) a los niños y jóvenes en la lectura, así como en los inicios musicales. Amén de actividades que realizamos con exposiciones pictóricas, arqueológicas y de danza. Cuando hablo de la Casa de la Cultura, no quiero significar que sea ese necesariamente el espacio cultural por naturaleza. No pasó de ser un membrete para un grupo de gente voluntariosa pero huérfana y deslindada de las actividades de la matriz (aunque en varias ocasiones nos asistieron a fuerza de «joderles» un poco la vida). Lo que quiero significar es que el Noroccidente precisa de un espacio como EL CENTRO CULTURAL DEL NOROCCIDENTE, dirigido por la sociedad civil, sin influencia de poderes políticos. Esa es una de nuestras más caras aspiraciones. ¿Qué clase de actividades culturales se realizan principalmente en los cantones que conoces y especialmente en Pedro Vicente? En San Vicente de Andoas, y con autogestión de su gente, hay un proyecto cultural auspiciado por la CCF (Cristian Children Foundation). Esta organización facilita recursos para que a su vez AEMPIDEC facilite la creación de los espacios recreativos y para talleres culturales. Se han creado con esta modalidad 4 centros (Pacto, Nanegalito, Los Bancos y San Vicente de Andoas), con un presupuesto de $ 7.000 por año para cada uno de ellos. El mencionado proyecto estará vigente en esta primera etapa hasta el año 2010. En Andoas también existen dos grupos folklóricos: «Vientos de libertad» y «Marimba esmeraldeña», que tratan de sobrevivir con tesón a pesar de las adversidades. Mientras que de la 26


cabecera cantonal se podría rescatar muy poco: un grupo que hace música folklórica y canciones de moda (dirigido por el Sr. René Sigchos). Dos hermanos de apellido García sobresalen en el canto, siendo la chica, cuyo nombre artístico es ANDRIBEL, la que tiene una mayor proyección. Por lo demás, prácticamente nada. ¿Hay festividades folklóricas, religiosas, paganas, laicas o indigenistas que se puedan asimilar al concepto de cultura y que se desarrollen en la región? Las actividades culturales que se realizan en este cantón giran, desde hace dos años, en torno al mes de noviembre, mes de la cultura pedro vicentina, idea nacida en nuestra Extensión de la Casa de la Cultura, pero que fue absorbida de manera arbitraria por el Municipio. También se realizan expresiones culturales en las festividades patronales y fundacionales de Pedro Vicente Maldonado, así como en los carnavales. Estas expresiones no dejan de ser meros shows (en lo que al aporte institucional provincial o local se refiere). Hay adicionalmente una festividad indígena de carácter religioso que celebran los miembros de esta comunidad, entiendo que una vez al año. ¿Hay alguna ayuda estatal o provincial para estas actividades? La ayuda estatal o provincial para las actividades culturales se hace de una forma esporádica en lo que tiene que ver con la presentación de grupos, especialmente musicales. También se ha recibido ayuda para infraestructura escolar. El Ministerio de cultura, últimamente ha estado empeñado en rescatar ciertas manifestaciones artísticoculturales y de personajes locales. Si existe, ¿deberían mantenerse, modificarse, ampliarse, reforzarse o eliminarse algunas? Creemos que todos esos aportes deberían canalizarse pero sobre la base de objetivos previamente consensuados con la población, y de aquí nace también una autocrítica a nuestra 27

primitiva forma de organizarnos y de sentirnos co-responsables. ¿Qué otras cosas pueden hacerse desde el Estado, la Provincia, los cantones o la iniciativa privada para fortalecer la cultura en la región? Habrá que poner énfasis en todo lo que se refiere a la capacitación y al descubrimiento a temprana edad de todos los potenciales que en materia de cultura creemos tener, como todos los pueblos. En realidad, ha faltado mucho por parte nuestra, pero no es menos cierto que las autoridades que nos gobiernan localmente amputan deliberadamente muchos de los proyectos, en la medida en que sólo les interesa el protagonismo. Aplaudimos los esfuerzos del Prefecto Gustavo Baroja en lo que tiene que ver con sistemas de provisión de agua, casas comunales, dotación de libros y cuadernos para los estudiantes, así como, de manera especial, el programa de alfabetización. Habrá que darle continuidad a todos ellos. Agradecemos los aportes que a su debido tiempo se hicieron para la construcción de las guarderías infantiles en Andoas y aquí en la cabecera cantonal. Que el proyecto EDUFUTURO entre en una etapa de evaluación para determinar los campos en los cuales han existido falencias, y continuar con actividades complementarias, como la capacitación. Nos gustaría que se abra de manera práctica la participación ciudadana en el diseño y toma de decisiones en materia cultural, a fin de que en determinados aspectos tengamos en nuestras manos la posibilidad de decidir el rumbo a tomar.


Fausto JarrĂ­n en su casa de Cayambe. Foto de Omar Ospina.


EL SECRETO TALENTO DE LA PROVINCIA Es de resaltar que en esta visita, como una muestra del trabajo y el talento que se genera casi en secreto en nuestra provincia, tuvimos la sorpresa de encontrarnos con Geovany Márquez, joven maquinista del Municipio, que después de un largo y paciente trabajo de investigación, ha logrado reunir en un significativo volumen la Historia Fundacional del Cantón Pedro Vicente Maldonado. También, con dos autores, uno con un libro sobre las vivencias populares de la región y el de un joven escritor con un breve libro de poemas, que perfectamente pueden conformar la primera colección de autores de Pedro Vicente Maldonado y, que no dudamos el Gobierno Provincial de Pichincha apoyará este proyecto editorial nacido del corazón de los gestores naturales del Cantón.

AHORA SÍ, DERRUMBE Y DESVÍO La tarde de ese sábado la invertimos en una visita a la población de Andoas, en donde Segundo Mina, líder natural de la población, nos recibió en su casa y nos participó de algunas de sus gestiones y luchas por el progreso de su región. Personaje carismático, de amplio vocabulario que anuncia su cultura y sus muchas experiencias, bien merece una crónica o entrevista en profundidad que prometemos para otra ocasión. El mismo pueblo de Andoas, pequeño, cuidado, con una escuela que, dirigida por la licenciada Dolores Castillo, es el centro educativo, cultural y deportivo de la población, requiere mención especial. No sobra comentar que, como corresponde, en Pedro Vicente Maldonado quisimos hablar con el Alcalde. Estuvimos en su despacho pero «estaba ocupado». Pedimos a su secretaria que nos llamara si tenía unos minutos, para conocer sus opiniones sobre el propósito de la crónica, la cultura en la región. Pero nunca fuimos convocados. Parece que el señor Alcalde de 29

Pedro Vicente no se siente muy bien con los periodistas. Podrían preguntar… Ciudadano urbano por antonomasia, mi compañero de correría y crónica no es adicto al campo —ese lugar horrible donde los pollos andan crudos, según Madame de Stäel— ni a los malos caminos. Pero, respetuoso como es de las extravagancias de su compañero de viaje, que no abandona su espíritu de boy scout —aunque a estas alturas habría que hablar, más bien, de old scout—, aceptó con algo de reticencia abandonar la carretera provincial en Tandayapa y subir hacia Nono por el antiguo camino. El propósito no era otro que mirar desde la altura de la cordillera el hermoso valle de Nono y el pueblito homónimo, igualmente lindo. Pero una cosa piensa el burro y otra quien lo está enjalmando, como decía mi abuela, unos pocos kilómetros antes de la cumbre de la montaña y del bello paisaje que esperábamos, un enorme derrumbe nos cortó el paso. No es una camino muy concurrido dado que se trata de la antigua carretera a la Costa, de modo que no había cámaras de televisión ni reporteros que denunciaran el problema. Que, por cierto, carecía de otro atractivo: no se debía, el derrumbe, a la inacción del gobierno ni a la mala administración provincial. La verdad es que el gigantesco deslave se debía a la irresponsable acción de una empresa privada extractora de material pétreo que, durante varios años y en la cumbre del talud, ha venido explotando el material sin las más mínimas precauciones y, vaya uno a saber, quizás sin los permisos correspondientes. La naturaleza, que aguanta pero no enmudece, se cobró al fin el abuso y la ladera toda se vino abajo taponando el camino a lo largo de más de doscientos metros, con una masa de lodo de al menos un metro de profundidad. El auto hubiera quedado enterrado si nos hubiéramos atrevido a pasar. Las informaciones de un campesino de la zona, nos evitaron el largo regreso y tomamos una ruta, aún más precaria, que nos llevó por las


estribaciones del Guagua Pichincha y nos dejó, una hora después, en el camino propuesto pero eludiendo el derrumbe. La tarde nubosa impidió observar la belleza de un paisaje que preludia el de la Capital, a la cual nos asomamos finando la tarde.

EN CAMPAÑA

POR LOS PÁRAMOS DE PAMBAMARCA Ocho días más tarde, el periplo investigativo sobre los intríngulis culturales de la provincia, nos llevaría a Cayambe, la tierra donde la línea ecuatorial origina otro atractivo turístico. Zona abundosa en gente amable y buena, en bellos paisajes y en sembríos de flores de exportación que producen divisas a montón, seducen guambras románticas y le ponen al paisaje una telaraña de agresiones visuales que han de soportarse por aquello de la economía. Pero que molestan a los ojos y le causan heridas a la estética natural de la región. Como es natural en el cronista-chofer, a la altura de El Quinche, donde nos entretuvimos una hora observando a los fieles creyentes y leyendo los ex votos que en la pared exterior del templo atestiguan, sin sombra de dudas por supuesto, los muchos milagros de la ya famosa Virgen, abandonamos el pavimento y tomamos el camino empedrado que sube hacia los páramos de Pambamarca, las laderas y cebollales de Santa Rosa de Cuzubamba y las ondulaciones verdes de Cangahua, antes de arribar a Cayambe por la puerta de atrás. Un par de llamadas telefónicas y en media hora Fausto Jarrín, ex alcalde de la villa y nuestro anfitrión del fin de semana, se apersonó en la Plaza principal y nos llevó a su casa con el ánimo de conversar. La hospitalidad suya y de su familia, aparte de unos cuantos caldos escoceses, aligeraron la lengua y motivaron la charla. Sin embargo, ya el antiguo funcionario municipal y hoy partícipe de la campaña política por la Prefectura de Pichincha al lado del Prefecto en receso Gustavo Baroja, había respondido

el cuestionario que habíamos enviado un mes antes. Fausto Jarrín, publicará próximamente su última novela Historia de un naufragio, en la Colección Cochasquí de literatura del Gobierno Provincial de Pichincha. ¿Qué papel ha jugado el Consejo Provincial en el desarrollo, sostenimiento e impulso de la cultura en tu región? Es con seguridad, la única instancia gubernamental que de manera incipiente desarrolla en forma sistemática actividades tendientes a impulsar la cultura en la región. La debilidad de esta propuesta radica en que dichas actividades se localizan en fechas precisas y sus eventuales resultados se disipan con mayor rapidez que las buenas intenciones. Se revela por tanto ausencia de políticas culturales debidamente sustentadas. ¿Se hace alguna gestión cultural en el Nororiente por parte de las autoridades cantonales, por fundaciones u organizaciones privadas o personas particulares? Las autoridades locales parecen no alcanzar a comprender la importancia vital de la gestión en el campo de la cultura, entendida como el espíritu del pueblo al que pertenecemos, y que su avance es indetenible pese al Estado y no gracias a él. Los temas de salud, educación, vialidad como propuestas políticas de gestión nunca son acompañadas de la propuesta cultural, como si esta palabra no correspondiese a dependencia pública alguna. La iniciativa privada por su parte, al parecer tiene muy poco interés en promocionar o apoyar actividades culturales partiendo de que estas son obligaciones del Estado. ¿Qué clase de actividades culturales se realizan principalmente en los cantones que conoces y especialmente en Cayambe? En la región norte de la provincia (Cayambe y Pedro Moncayo) se realizan actividades culturales, al abrigo de las festividades anuales 30


tradidionales. Sin embargo, vale señalar que básicamente son grupos de danza y música, así como exposiciones gastronómicas, las expresiones que prevalecen en estas festividades. ¿Hay festividades folklóricas, religiosas, paganas, laicas o indigenistas que se puedan asimilar al concepto de cultura y que se desarrollen en la región? Entendiendo que la cultura no se reduce a las actividades literarias y/o artísticas, es digno de relievarse que los actos religiosos, folklóricos, expresados particularmente por las comunidades indígenas de la zona, se constituyen en auténtica reserva pertectamente asimilable al verdadero concepto de cultura. ¿Hay alguna ayuda estatal o provincial para estas actividades? Las ayudas del Estado tienen carácter clientelar y no responden a políticas culturales, a no ser las llevadas a cabo por el GPP durante las Jornadas Culturales de Mayo, que anualmente constituyen unos sorbos de agua fresca en el desierto inhóspito que tiene que atravesar la cultura de la región Si existe, ¿deberían mantenerse, modificarse, ampliarse, reforzarse o eliminarse algunas?

sólo el insumo de la decisión política, sino el apoyo presupuestario no susceptible a recortes fiscales. El Estado tiene entre sus obligaciones fundamentales promover y difundir la cultura entendiendo que la nación fortalece su vigencia con el fortalecimiento de grandes intangibles ligados a su espiritualidad. El recorrido por los dos cantones visitados dejó inquietudes, preguntas, dudas y una que otra idea para incentivar el desarrollo cultural de la región, que no puede referirse exclusivamente a manifestaciones folklóricas, religiosas, faranduleras o políticas. Es necesaria una acción más profunda y más amplia en beneficio del enfoque cultural de una región que, como la Provincia de Pichincha, es rica en talentos diversos y en iniciativas ciudadanas que casi nunca tienen el respaldo de las autoridades cantonales, más empeñadas en el proselitismo político que en apoyar la generación de hechos culturales. El nuevo Gobierno de la Provincia y las nuevas administraciones municipales, tienen aquí un terreno casi virgen que es necesario potenciar y enriquecer.

La presencia estatal debe mantenerse dando paso a un esquema más elaborado que no tenga

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Andoas, Cantón Pedro Vicente Maldonado. Foto de Omar Ospina.


C

onvertir en fantasma una expresión cultural como lo es el rock, negar su corporalidad representada en los jóvenes seguidores de esta música, cuyos contenidos claros han sido distorsionados por una lectura sesgada y miope, hasta convertirlos en expresiones oscuras y negativas. No reconocer su mimetización en la noche cuando dan forma a una ciudad que duerme, para mostrarnos una realidad que ha estado oculta durante más de dos décadas. El señalar el rock como una expresión ajena a nuestra cultura y nuestros sentimientos sólo ha permitido visibilizar a jóvenes de carne y hueso que habían sido arrinconados en espacios clandestinos, como la Discoteca Factory, que se incendió el 19 de abril de 2008, en el sur de Quito, noticia trágica que evidenció una problemática muy profunda.

¿Dónde estaban que no se los veía, dónde estaba su música que no se la escuchaba, dónde su voz que nada decía? Estaban en todas partes, pues, el rock es un lenguaje que está en todas partes. El concepto de juventud se ha comprendido como una etapa transitoria hacia la madurez y a través de los medios de comunicación sólo es mirada como el eje de problemas sociales: alcoholismo, drogadicción, delincuencia, violencia, inmadurez, ausencia de responsabilidad e ideales. Otros decían que el rock era un asunto de edad, nada más y, que cuando el joven madure dejará de escuchar esos ruidos. Han pasado cuatro generaciones de rockeros y todavía no les ha pasado esa gana de escuchar su música.

Rock, diferencia y participación Por Fredy Heredia Cineasta e Investigador Fotos Danilo Vallejo 33


La continua búsqueda de respuestas a las preguntas que surgen en torno de una realidad social da forma a la identidad que el joven busca ya no en la religión, ni en la educación, ni en la familia. Hay otros espacios de experiencia que modifican su sensibilidad, hay otros generadores de sentidos como la música y forma parte de grupos etarios que empiezan a dar memoria y pertenencia a lo urbano. Lo urbano es una característica de la modernidad y el progreso de una ciudad. Urbano también es una constante producción de sentidos y símbolos. Las continuas crisis de gobierno, credibilidad, honestidad, lealtad y falta de principios ha provocado incertidumbre en el mercado y componendas entre partidos políticos a espaldas del pueblo. También generó un cambio en la mentalidad de toda una generación que durante una década vio pasar figuras políticas sordas a la voz de la gente: Abdalá Bucaram, Fabián Alarcón, Rosalía Arteaga, Jamil Mahuad, Gustavo Noboa, Lucio Gutiérrez y Alfredo Palacios. Hace más de veinte y tres años aparecieron los primeros heavy metaleros en el sur de Quito, en los Dos Puentes. Eran tiempos de la música disco: la Pianoteca en El Pintado, la Riper en Barrionuevo o la 2001 en El Inca. Otra música sonaba en «Romper falsos mitos» a media noche, en Radio Pichincha. En distintas emisoras también los sonidos de Barón Rojo, Obús, Santa, España. A todo volumen la escuchaban en grupo, vestidos con ropa negra, botas y pelos largos.

Daba miedo su apariencia, se los veía rudos, fuertes. Eran fruto de la calle, de la noche, de ese tiempo que nadie ve desde sus refugios, desde sus hogares. En la noche hay que saber caminar, como dicen, hay que caminar en sombra para no ser encuellado.1 Y es en este tiempo que se forjó uno de los movimientos más grandes de la ciudad. Los metaleros del sur de Quito, desde hace veinte años utilizan la Concha Acústica de la Villa Flora, convertida cada 31 de diciembre, ya no en escenario del rock, sino en una gran casa que alberga a los hermanos y hermanas del metal. El rock cuenta historias de vida que pueden asimilarse con bandas2 tanto de España, Argentina o Colombia. Es un lenguaje que dice dónde se nace, dónde se vive, con quién se vive y habla, de quienes explotan, roban y mienten. Se hacen descripciones fuertes de la realidad, en la que los más vivos han podido crecer a costa de un pueblo engañado e ignorante, mal nutrido y débil. Estas líricas han dado respuesta a un mundo plagado de interés personal o partidista. La vinculación de los rockeros con el color negro es un símbolo de protección, el metal no se rompe, la lealtad es la firmeza, los valores son tan humanos y concientes, jamás olvidados. La solidaridad se aprende y se vive, no se puede abandonar a un amigo o amiga en desgracia, siempre hay algo que hacer, no falta a quien ayudar. La libertad es un principio propio de un pueblo, ser sumiso es dejarse vencer. El rock abriga, une, junta y protege, da fuerzas, brinda aliento y da vida. No es únicamente melodía y letras, son imágenes que el rock presenta, como ha dicho Sartori, estamos frente a un hombre nuevo, el homovidens.3

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En el Bajo Flores Banda: Rata Blanca 4

En tus calles tan oscuras en mi fiebre adolescente compartimos nuestras vidas libremente de pronto la policía que buscaba antecedentes siempre fuimos sospechosos delincuentes el taxi verás que te pedirá que te bajes antes… nadie querrá ir a un barrio tan escalofriante

Embaucador Banda: Resistencia

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Cuanto tiempo ha pasado desde que te oigo hablar mientes y sigues mintiendo y al pueblo convencerás. El poder has alcanzado a mi Patria has traicionado obligando a la miseria y quieres un voto más. Embaucador ¿a quién mientes hoy? Embaucador, tu política nos condenó embaucador, ¿quién te creyó? Quemas y pactas no importa con quién vendes conciencias detrás del poder…

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Maldito Corazón Banda: Saratoga 6

Maldito corazón, dejas en mi el dolor sueñas con destruir todo lo bueno que hay en mí. Otra vez las nubes vienen negras vemos la razón que se apagó, Hoy el pueblo llora su desdicha hoy la ciudad canta a su nación se lo suplicaron de rodillas vimos mutilada nuestra voz nadie bailará jamás la danza la tormenta es ahora un huracán. Maldito corazón bebes de mí el dolor sueñas con destruir todo lo bueno que hay en mí. Instinto animal dictas la cuenta atrás calmas tu sed del mal en el infierno están, esperarás…


El asunto es que el rock ya no es alienación como se pensaba en la década de los setenta. ¿Cómo se ha insertado en las ciudades? ¿Cómo logró tejer una red tan fuerte que ni la policía ni los militares los hicieron claudicar? ¿De dónde nace tanta rebeldía, de dónde surgió esa fuerza? ¿Cómo se construyó esa coraza que los protege de los comentarios negativos de la familia, de la escuela, de la sociedad y de la religión que muchas veces los condenó al fuego eterno, diciendo que eran adoradores de Satanás? ¿El infierno acaso no está en las calles, a las que los han condenado quienes han tenido en sus manos la dirección de un pueblo? 7

La reconstrucción está vista, no debe empezar desde arriba, los que están abajo no quieren ser testigos mudos de la historia, su protagonismo se está escribiendo y su lenguaje aún no es comprendido. Las y los jóvenes que se acercaban a la Concha Acústica de la Villa Flora, dos décadas atrás, pudieron observar como un colectivo social creció tanto, al punto de no dar abasto a cientos de jóvenes en los míticos conciertos del treinta y uno de diciembre. Antes se las y los veía solo en la noche, ahora pintan las calles con sus trazos, pelos largos, botas, ropa negra. Herederos de una rebeldía latinoamericana, hijos del grano de maíz y la piel de cobre, ya nadie puede negar su existencia, están en todos lados, en todas las profesiones, han llegado a copar las distintas estructuras sociales del Estado y son parte de una producción propia.

Pero, si han crecido tanto, ¿por qué quienes administran la ciudad no se han dado cuenta de su presencia? Si se habla tanto del futuro de ellas y de ellos, ¿por qué no se escucha a las nuevas voces? ¿Ceguera, sordera…? Eso y muchas cosas más. Se habla tanto del desarrollo tecnológico en una era globalizada en la que no se puede estar aislado, ¿cómo entender, entonces, que la visión cultural esté tan retrasada en nuestras ciudades? Multiformes se volvieron las ciudades de nuestro país y del mundo. Después de mirar tanto atraco político, tanto beneficio para unos pocos, tantos tótem dorados con guardaespaldas y carros 4x4, ¿Cómo no se ha producido una nueva forma de sentir la realidad? ¿Cómo no crear nuevas formas de protestar y contestar? ¿Somos una sociedad que sabe sacar lecciones de la historia? Si es esto cierto, se van a crear nuevas formas de organizarse, nuevas formas de sentir y actuar en nuestro entorno. La música es un lenguaje al que hay que prestarle mucha atención, ahí se está contando algo, se está diciendo algo, algo está sucediendo. Las ciudades no deben ser pensadas sólo como administraciones zonales, como vías de transporte que se asfaltan o como tuberías de agua potable, alcantarillado y electrificación. Claro que es necesaria esta infraestructura y mucha más, pero también hay que pensar en la gente, en su afectividad individual, grupal, local, sectorial, en sus apatías y sus desmemorias.

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Imaginar una ciudad no es fácil en un país en donde lo macro es lo primario, tanto en la economía como en lo social. Según las autoridades, Quito es exclusivamente el Centro Histórico, la Zona Rosa y el nuevo aeropuerto, esta visión se expresa en esta frase: «hasta la Virgen da la espalda al sur de Quito»; o será acaso que «la Virgen abre sus brazos diciendo: no se metan con el sur, primero se meten conmigo». En lo micro es donde nos encontramos, en esa esquina de cualquier calle, en la pared con grafitis, en el mercado, en la puerta de nuestras casas y en el saludo con las vecinas y vecinos. Hay que insistir nuevamente en la diferencia, que no es lo mismo que desigualdad. En la diferencia es donde nos encontramos, en la que nos miramos y en la que nos reconocemos. No debemos permitir que quienes ostentan la hegemonía desvaloricen a quienes gustan del rock o el hip hop. No se debe pensar en una subcultura, porque ya no está debajo de nada, al contrario, ha emergido y está entre nosotros, en las paredes, en las familias, en los colegios, en las calles. En el sur de Quito han nacido organizaciones de rock como el Movimiento de Rock Liberal, Fusión Rock, Defensores del Rock, Al Sur del Cielo, Cuerdas Rock, EcuaMetal y otros. Han organizado conciertos, talleres de capacitación, defendido los derechos humanos, recuperado quebradas y el medio ambiente, producido revistas, programas de radio y televisión. En estos movimientos participaban jóvenes de entre 13 a 28 años, ahora ya están sobre los 36.

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Lo cultural ha sido poco entendido. Hoy se ve nuevas camadas de gestores culturales que motivan la participación e integración de la ciudadanía. Las representaciones políticas tocaron fondo, y frente a esto existe otra construcción, otra recuperación de los espacios, otra manera de usar e integrarse con la ciudad. Por ello, debe haber otra manera de mirarnos, de sentirnos, de vivirnos, de escucharnos. Hay otras puertas que se han abierto, hay que poner el pie para no dejar que se cierren.

Notas: 1

Asaltados.

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Grupos musicales.

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El hombre que lee sólo imágenes.

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Banda argentina.

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Banda quiteña. Tema dedicado Lucio Gutiérrez.

Banda española. Tema dedicado a Aznar cuando involucró a España en la invasión a Iraq. Más de dos millones de personas salieron a las calles a pedirle: ¡No a la guerra! 6

Durante la presidencia de Sixto Durán Ballén cortaron sus largas cabelleras con botellas rotas. Al gobierno de Abdalá Bucaram también le molestó que los hombres lleven sus pelos largos. 7


La expresión de lo «gótico» Por Pablo Rodríguez Investigador


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ocas veces es posible explicar cómo elementos antagónicos pueden convivir sin alterar su esencia y, a la vez, propender a la creación de algo nuevo. El gótico es un ejemplo de ello. Traje oscuro, maquillaje pálido, alegorías siniestras, casi siempre un texto de Nietzche o Baudelaire y varias referencias al terror son, básicamente, los elementos con que se identifican los cultores de «lo gótico» en el ámbito musical, una de las formas culturales donde se desarrolla esta tendencia. El estilo gótico tiene su expresión en artes como la arquitectura, el cine, la literatura y la música. Su nombre, fue acuñado en el siglo XVI, por Giorgio Vasari. La palabra proviene de godo, nombre de un grupo de guerreros de Escandinavia que conquistaron varias regiones europeas pertenecientes al Imperio Romano. Los guerreros godos utilizaron trajes negros de un material parecido al cuero. Similar atuendo utilizan los seguidores de la música gótica hoy en día. El nombre gótico se utilizó para referirse a las manifestaciones artísticas que, comprendidas entre la antigüedad y el renacimiento, revolucionaron y aniquilaron prácticamente el estilo románico, caracterizado por la simpleza y la inmovilidad. En la arquitectura, el estilo gótico se empleó casi en su mayoría en la construcción de iglesias, de allí, que las catedrales son por antonomasia edificios góticos. La arquitectura gótica se caracteriza por la utilización de elementos como las bóvedas en los techos, arcos ojivales y traslúcidos, (mosaicos de vidrio), que se diferenciaban marcadamente del estilo románico.

Anexo a la arquitectura, la escultura utilizó imágenes de grabados descubiertos en cuevas ocultas, que reflejaban seres mitad humanos, mitad machos cabríos, que se referían probablemente, a las adoraciones paganas que se practicaban en esa cultura. La literatura gótica recoge a escritores que hablaron sobre el romanticismo y esa dualidad que forma parte de la mayoría de seres humanos: el bien y el mal, la muerte y el sexo, reflejados como una misma cosa. El primero que escribió lo que podría ser la justificación para el desarrollo de este tipo de literatura fue Edmund Burke, quien en 1756 escribió Indagación filosófica sobre el origen de nuestras ideas acerca de lo bello y lo sublime, donde analiza dos conceptos opuestos sobre la belleza que percibe el hombre: el primero es la belleza tradicional, asociada a la cultura clásica, y el segundo, la atracción por la belleza fantástica, provocada por cosas misteriosas o sobrecogedoras. Oscar Wilde, en El retrato de Dorian Gray, hace referencia precisa sobre lo gótico: «Ser natural es simplemente una pose, la pose más irritante que conozco». El castillo de Otranto es la primera novela gótica, escrita por Horace Walpole, en 1764. En ella se habla de un sueño recreado en siniestros paisajes imaginarios. En 1796, Mathew Gregory escribió El monje, una obra que fue llevada al cine con guión del cineasta español Luis Buñuel, con esta transición empezó, de alguna forma, la relación de lo gótico con el cine. Otro ejemplo es El gabinete del Dr. Caligari, cuya banda sonora fue realizada por The Nursery, un dúo de electro gótico inglés. Este filme inspiró visualmente a Bauhaus, considerada una de las primeras bandas góticas.


En el ámbito musical puede señalarse a Christian Death, Siouxie and the Banshess, Death can dance y Bauhaus como los impulsadores del género, muchos de ellos se inspiraron en los poemas de Charles Baudelaire para escribir las letras de sus canciones. En el caso de Ecuador, el gótico viene instaurándose desde hace una década, aproximadamente. El enlace más sólido para esto es el proyecto Historias del lado oculto, de Diego Suárez, quien inició con un programa de radio que, tras salir del aire, pasó a ser una revista que lleva editados once números. Además ha producido el Festival Goth Valley, en donde se han presentado la mayoría de grupos góticos existentes en el país. Para explicar de mejor forma las caracterizaciones del ámbito musical gótico, hay que referenciar la simbología de nombres del concierto realizado en la discoteca Factory, cuyo lamentable desenlace es de dominio público. Ultratumba, nombre del mencionado concierto, busca significar una especie de sinónimo concerniente al nivel «underground», subterráneo, con el cual se publicitan conciertos y grupos de este y varios géneros del rock, es decir, lejos de campañas publicitarias respaldadas por fuertes aparatos económicos y fuera del circuito comercial, dirigido a los seguidores de este género tras su conocimiento previo o por indagación propia.

Los ataúdes que se regalaron como premio o reconocimiento a los grupos que fueron invitados a ese concierto, simbolizan obviamente la muerte, pero no de forma literal sino como el fin de una etapa, un período, que propenderá al inicio de algo nuevo —valga la aclaración que bajo ningún concepto se refiere a la resurrección ni mucho menos al suicidio—. Otra forma de interpretación puede ser el fin de la monotonía, matar figurativamente la cotidianidad para poder realizar lo que, en el fondo del alma, del corazón, un individuo quiera realizar. Ser gótico es una actitud donde conviven dos opuestos para dar inicio a algo nuevo, es una actitud que refleja la inconformidad, la indisposición a formar parte de los cánones establecidos y el deseo de expresarse con esas formas que, por desconocidas, causan miedo, temor y, por ende, prejuicios que no pueden estar más alejados de la realidad.


Diseñar para mejorar la calidad de vida Por Guido Díaz Navarrete Arquitecto y catedrático

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a vida de los seres humanos, tanto individual como socialmente, puede ser evaluada por su cantidad y su calidad, pero a pesar de ser evidentemente un problema de salud, no le concierne de manera exclusiva a las disciplinas que la estudian. La cantidad y calidad de la vida no tienen parámetros fijos ni únicos. Vivimos físicamente, hasta que morimos; sin embargo, si la vida no ha tenido calidad, probablemente concluyó antes de la muerte; en cambio, una vida productiva que haya aportado al bienestar de los seres y a la vida del planeta, una vida desarrollada en armonía consigo misma, con su tierra y su ambiente, con su historia y su tiempo, con su sociedad y cultura, aunque haya sido temporalmente corta, trascenderá incluso a la muerte. En las frases anteriores, implícitamente hemos dado una definición de calidad de vida. Así debemos entenderla todos los que participamos en la construcción del mundo.

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Cuando el ser humano comenzó a usar instrumentos, utensilios, vestidos, construyó una vivienda, coció sus alimentos, vivió de manera sedentaria y colectiva, cuando la curiosidad y la necesidad lo condujeron a descubrir su territorio y el cosmos, a reconocer que existen leyes que lo gobiernan y así obtener conocimientos para construir nuevos objetos y realidades, cuando identificó que sus placeres y emociones podían ser más intensos o satisfactorios al seleccionar objetos y ambientes, sólo entonces nació la preocupación por la calidad de vida de los seres humanos. Esta preocupación vinculada con el reconocimiento de que el medio ambiente puede ser transformado en beneficio de los seres que lo habitan, dio inicio a las ciencias y a las artes, al desarrollo de la tecnología y el diseño. No obstante, sólo cuando Europa aceptó la existencia de una estructura planetaria sustentada en las leyes de la gravedad y estos conocimientos dejaron de ser esotéricos y pudieron ser difundidos —sin temor de que sus descubridores o promotores fueran sancionados, adquiriendo la dimensión de ciencias, técnicas y artes— se proyectaron con la capacidad de servir al mejoramiento de la calidad de vida de los seres humanos. Cuando el primer ser humano fue privado de su libertad, discriminado por su diferencia física, intelectual y cultural, arrebatados sus bienes, desarraigado de su familia, su tierra, su comunidad o país, esclavizado para beneficiarse de sus bienes, fuerza o conocimiento, nació también la preocupación por la calidad de vida de los seres humanos. A pesar de lo ancestral del problema, el verdadero reconocimiento de que el ser humano es libre, se produce luego de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Durante todo el siglo XIX, bajo la bandera de esta consigna, se lucha por la libertad de las colonias, la eliminación de la esclavitud, la igualdad social y la dignidad humana. Pero la calidad de vida no es solamente una preocupación científica, artística, social o 45

política, es también individual, expresada en su circunstancia más inmediata: la preocupación por la calidad de su vida y la de su familia. Es la pretensión de gozar de libertad y dignidad, es la posibilidad de usar sus virtudes y sentimientos: su generosidad, solidaridad, amor, es la necesidad de ser reconocido, valorado y amado. A pesar de lo permanente de esta preocupación, el ser humano sólo puede cumplir sus deseos, sueños y ambiciones, cuando se le reconocen sus derechos, cuando sus diferencias no son motivo de discriminación, cuando los logros científicos, técnicos y artísticos están al alcance de todos, sólo ahí puede sentirse en igualdad de condiciones que sus semejantes para conquistar la felicidad. Esto, que aún hoy no sucede de manera plena, se comenzó a conquistar cuando se masifica y diversifica la producción intelectual y material de la sociedad, cuando se concibe la democracia como sistema de gobierno y de vida, cuando la educación y el acceso a la información dejan de ser un privilegio y pasan a ser un derecho de todos. Las primeras ideas expresadas libremente y compartidas por la comunidad sobre la necesidad de que todos los seres humanos individual y colectivamente aspiren y tengan una vida de calidad, garantizada por la sociedad y el estado, fueron enunciadas recién hace trescientos años; por eso, nuestra reflexión sobre la calidad de vida y la participación en ella de los diseñadores, la realizaremos bajo las circunstancias de los siglos XVIII, XIX y XX, a los cuales les llamaremos los siglos de las luces. Al siglo dieciocho el de la luz de aceite, al diecinueve de la luz de gas y al veinte de la luz eléctrica. Esta libre y arbitraria denominación pretende extender el simbolismo del nombre dado al XVIII, por haber dado a luz muchos nuevos conceptos e ideas, incluyéndo un elemento tecnológico como símbolo de su desarrollo. Será precisamente con este concepto que buscaremos el significado de la calidad de vida en cada época.


El siglo XVIII: el siglo de la luz de aceite En Europa las noches eran oscuras y la luz, oscilante y escasa de las lámparas, pintaba ambientes ambiguos y abstractos. En América sucedía lo mismo, sin embargo en Europa todos los gobiernos estaban conformados, todos los países organizados, ya se habían construido todos los templos y ciudades. Había mucho lujo y derroche, pero también escasez y miseria. En la América del siglo dieciocho, en cambio, los gobiernos locales dependían de los europeos; no existían países y se continuaban construyendo catedrales, monasterios, recoletas y ciudades. Los tres siglos de colonización fueron de explotación intensa de los recursos naturales y de la fuerza de trabajo de esclavos aborígenes y africanos, pero también de una fecunda conformación de los espacios urbanos según el modelo de la razón europea, la que evidentemente era distinta de la razón aborigen. El interés de los colonizadores por hacer ciudades contrastó con la forma de organización social y espacial de los pueblos locales quienes habían estructurado su territorio de acuerdo con leyes cósmicas. Las ideas liberales en lo religioso y lo científico no se proyectaron en logros sociales. Muchos trabajadores se encontraban en condiciones de pobreza extrema, sin vivienda, sin alimentación y amenazados por pestes y enfermedades. Existían familias sin ningún ingreso que vivían de la caridad pública. En América dominaba el oscurantismo. Con la revolución industrial y el perfeccionamiento de las máquinas se había modificado la población. América seguía explotando sus minas y produciendo tejidos con la energía de esclavos, pero las condiciones de vida de estos no era diferente de las de los

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A pesar de que las máquinas enriquecían a comerciantes a costa de empobrecer al campo y creaban una clase social de obreros paupérrimos en las ciudades —para quienes el mejoramiento de su calidad de vida debían buscarlo en otra vida, con el auxilio de misterios y dogmas religiosos que repartían felicidad eterna a cambio del sufrimiento presente.

obreros europeos. En contraste con este cuadro —en el que coexistían enfermos, lisiados, mendigos, mujeres y niños desnutridos con animales en torno a los basureros al pie de enormes fábricas—, los artistas retrataban la sensualidad del barroco y del rococó con toda la ampulosidad de la arquitectura y la vida de la corte, la nobleza y los comerciantes; pero a la vez, a la luz de las lámparas de aceite, se forjaban las nuevas teorías sobre los derechos del hombre, se concebía una nueva forma de gobierno en donde la calidad de vida de los seres humanos no se evaluaría con parámetros diferentes. El siglo dieciocho concluyó en Europa con la Revolución Francesa (1789), con el triunfo de las ideas republicanas sobre las monárquicas bajo el tríptico de libertad, igualdad y fraternidad y el inicio de un largo período de revoluciones. 1

El siglo XIX: el siglo de la luz de gas Inventores de varios países propusieron fórmulas para revestir el extremo de una yesca de madera con sustancias que, al ser friccionadas, producían una pequeña llama. Esta iluminación modificó la conformación y percepción del espacio nocturno de las ciudades de Europa y Norteamérica. La luz titilante y mortecina de los mecheros de aceite, que antes había sido un símbolo de progreso, pasó a ser otra forma de identificar los lugares más pobres. La calidad de vida es un concepto que se modifica al mismo ritmo que se aplican y difunden nuevos conocimientos, que se incorporan nuevos usos en la sociedad, que cambian las costumbres, por lo tanto es un concepto relativo.

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En la segunda mitad del siglo se luchaba en Europa por las utopías socialistas y en Norteamérica por los principios liberales, esto no impidió su progreso intelectual y material, y un cierto crecimiento de Latinoamérica, la cual ya se disputaban europeos y norteamericanos.

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En la primera mitad del siglo deicinueve los europeos se dedicaron a consolidar sus revoluciones liberales o sus ideas de progreso, a disputarse el poder con nuevas formas de gobierno y a tratar de mantener o arrebatarse sus colonias. Los americanos estaban dedicados a consolidar su independencia de Europa, a organizarse como países y resolver disputas internas por el poder político o económico. En la segunda mitad del siglo los europeos continuaron con revoluciones obreras por la conquista del socialismo —el nuevo sueño político de los revolucionarios— o por la recuperación de los valores humanos perdidos por el racionalismo. Los americanos, en cambio, iniciaban sus luchas liberales bajo el modelo de la Revolución Francesa. En este período, la mayor parte del continente americano había logrado su independencia y sus repúblicas estaban consolidadas, pero las guerras y la falta de conducción política habían imposibilitado su desarrollo. La excepción eran los Estados Unidos que en la primera mitad del siglo ya había instalado industrias textiles y de fundición de hierro. 2

El crecimiento y transformación de las ciudades fue la expresión más evidente del progreso al que se había llegado con los avances en la técnica. La máquina de vapor, que ya en el siglo dieciocho había modificado los sistemas de producción, estaba perfeccionada y difundida a tal punto que en 1831 se acuñó la frase «Revolución Industrial» para relacionar los cambios producidos por estas máquinas con los que la revolución política lograba. Las máquinas de vapor también dinamizaron el transporte. Todo el esfuerzo intelectual de los revolucionarios, y la presencia protagónica

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Hasta antes del bombillo se habían desarrollado lámparas que contenían delgados filamentos que al ser calentados ardían muy intensamente produciendo una fuerte luz, pero la vida útil de este aparato no justificaba su producción. La vida cotidiana desde entonces se encuentra ligada, de manera unívoca, a este sistema, y no existen señales de que vaya ha ser reemplazada.

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de los obreros en el progreso de Europa y Norteamérica, había configurado una nueva sociedad. Las clases medias controlaban el poder de los estados y la idea de igualdad había eliminado la esclavitud. Se suponía que todas las formas de explotación feudal se habían terminado, aunque los filósofos de una nueva doctrina social: el comunismo, exponían que los obreros estaban sujetos a una nueva forma de explotación. Las preocupaciones por la calidad de vida, la conquista de la libertad y de los derechos humanos se estaban resolviendo —aun en Latinoamérica, a pesar de no haber logrado un desarrollo económico importante. Las revoluciones liberales que estaban conformando nuevos gobiernos preocupados por el desarrollo, buscaban el predominio de la dignidad sobre la pobreza. La calidad de vida se la conquistaba mediante la educación, la eliminación de privilegios y la igualdad de derechos. El siglo XX: el siglo de la luz eléctrica Durante el siglo diecinueve se había iniciado el conocimiento y la experimentación con otro tipo de fuerza: la electricidad. Se construyeron sistemas de comunicación con señales sonoras (telégrafo, teléfono, radio), aparatos para grabar sonidos, sistemas de iluminación y motores. De todos los nuevos aparatos desarrollados con la electricidad, dos inventos de Thomas Alba Edison transformaron el mundo: el bombillo y las redes eléctricas. 3

La forma de vida se estaba modificando y su calidad comenzó a depender de la posibilidad individual de adquirir bienes materiales que simplificaran el trabajo doméstico.

Thomas Alba Edison vivió desde 1846 hasta 1932, su vida entera la dedicó a construir aparatos que mejoren la calidad de vida del hombre. Vivió hasta ver o imaginar todos los objetos que hoy disponemos. En 1929, cuando cumplió ochenta y tres años dijo: «A pesar de todas las maravillas, yo no conozco a ningún ser humano que sea feliz».


Al uso extendido de la electricidad se sumó otro objeto de consumo masivo: el automóvil. Otro tipo de inventos contribuyeron a cambiar y dinamizar la vida del siglo veinte. Aparecieron aparatos que permitieron guardar el tiempo mediante la grabación de imágenes y sonidos, los acontecimientos hasta ese entonces eran relatados con textos o pinturas, pero con estas invenciones la historia pudo ser vista y oída. Así se lograba reproducir sucesos que se habían producido en otros lugares y momentos; pero también construir una realidad paralela cuando se dio vida, fuera del teatro, a relatos y novelas. La ficción se había convertido en realidad y pasó a formar parte de la vida cotidiana. La preocupación del individuo por la calidad de su vida y la de su familia, la búsqueda de la salud, de la felicidad, de la realización personal, del placer, del logro de sus sueños y de sus fantasías, la pretensión de gozar de su libertad y su dignidad tenía un solo problema que resolver: era necesario disponer de recursos suficientes. La sociedad entera debía organizarse para que cualquiera de sus miembros, sin distinción de clase social o ideas, pudiera llegar a cumplir sus objetivos, había que eliminar los obstáculos jurídicos y políticos, construir un sistema en el cual cualquier individuo pudiera diseñar su vida de acuerdo con sus recursos. Había que lograr una democracia que permitiera consumir lo que se producía: una sociedad de consumo.

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La división se consumó entre agosto de 1945 y septiembre de 1949, mediante dos hechos: 1. En la semana comprendida entre el 6 y el 13 de agosto de 1945, dos bombas cargadas con una nueva forma de energía —nuclear— que los EEUU la había estado desarrollando durante quince años, detonaron sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki. La primera era una bomba de uranio de 4.5 toneladas, de 3 metros de largo y 60 centímetros de diámetro llamada Little Boy, la segunda una bomba de plutonio de 5 toneladas, bautizada como Fat Man. Las dos bombas tuvieron la fuerza de 35.000 toneladas de TNT. 2. La Unión Soviética, que para sorpresa de los EEUU también había estado desarrollando la misma forma de energía, hizo estallar una bomba cuyas dimensiones y nombre se desconocen, pero que produjeron una explosión con la fuerza de 210.000 toneladas de TNT, seis veces más que las que explotaron en Japón.

En los primeros cincuenta años de este siglo, a más de inventar máquinas se dividió al mundo en dos: democrático y socialista. La democracia concebía al mundo como un gran mercado, en el que se vendía la felicidad a plazos revestida de aparatos eléctricos y como un gran basural, en el que se arrojaba el pasado. El socialismo lo concebía como un paraíso pero que estaba al alcance solo de la imaginación. Esta división se mantuvo como un largo duelo de amenazas, donde cada parte demostraba su capacidad por hacer explotar bombas cada vez más fuertes, problema que a pesar de hoy haber concluido no se ha resuelto del todo. 4

El camino abierto por la radio y la televisión, permitió la búsqueda y el desarrollo de materiales que con menor tamaño cubrieran mayor capacidad. Se encontró que los cristales de silicio, germanio, boro y arsénico, sometidos a ciertas condiciones, podían ser conductores de alta calidad y efectividad. Con ellos se construyeron sistemas de conducción miniaturizados: redes de correlación de ondas que llegaron a ser supremamente complejas. Este camino condujo a la invención de radios, televisores, videograbadoras, ordenadores, robots y sistemas de comunicación cada vez con mayor capacidad y menor tamaño, que no solo contribuyeron a sofisticar los electrodomésticos sino que iniciaron la investigación espacial.

El primero de noviembre de 1952, EEUU destruyó un atolón de coral en el Pacífico con su primera bomba termonuclear que desplegó una fuerza de diez millones de toneladas de TNT, la Unión Soviética hizo algo equivalente el 12 de agosto de 1953, EEUU explotó su primera bomba U de 15 megatoneladas el primero de marzo de 1954 sobre la isla Bikini del archipiélago Marshall en el Pacífico, en esa misma década la Unión Soviética hizo explotar una bomba de cien megatones. Esta competencia continuó hasta los años setenta cuando el resto del mundo les recordó la existencia de los derechos humanos, ambas potencias cambiaron de estrategia y desarrollaron bombas de potencia mínima pero de altísima radiación, con el objeto de eliminar a los seres y a la naturaleza sin afectar las construcciones ni los objetos. La confrontación siguió hasta 1989 en que la Unión Soviética resolvió que los EEUU habían tenido razón: el mundo era

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El camino abierto por la electricidad, conjuntamente con el desarrollo de las ciencias físicas y sus investigaciones sobre el comportamiento de los átomos, permitió incorporar la precisión y exactitud del mundo natural a los objetos construidos por el hombre. Este camino condujo al desarrollo de la luz láser.

El siglo XXI: el siglo de la luz láser La investigación física sobre los átomos de ciertos elementos químicos descubrió que sus vibraciones y emisiones de rayos tenían cualidades singulares. Cuando se aplicó a longitudes de onda luminosas se consiguió una luz de altísima calidad e intensidad a la que se la denominó LASER. El láser es un tipo de luz totalmente diferente de las existentes, tanto de las producidas por la naturaleza, cuanto de las creadas por el ser humano. En la actualidad tiene un gran uso en medicina , computación, sistemas de audio y video , y ha facilitado las comunicaciones. Sus innumerables aplicaciones han posibilitado un ostensible mejoramiento en la calidad de vida del ser humano. 5

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efectivamente un mercado y un basural. Al decir de Francis Fukuyama: «la difusión de la cultura del consumo en gran parte del mundo señala el triunfo de Occidente, del ideal occidental, (por lo que) ¿a llegado el fin de la historia?» 5

Las ondas de cualquier tipo de luz se dispersan abarcando un volumen de mayor o menor conicidad de acuerdo con la variabilidad de su longitud; en cambio la luz láser está conformada por ondas de idénticas características que se encuentran alineadas perfectamente; a esta cualidad, los físicos la llaman «coherencia» y han podido lograrla mediante métodos anteriores a los masers para trechos relativamente largos en varios tipos de radiación, pero nunca para las ondas luminosas.

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La vida: los diseñadores la enriquecen Los caminos que el siglo veinte abrió hacia el veintiuno deben conducirnos a un mundo limpio y en paz, con una humanidad tolerante, sin hambre, ni angustia, deben lograr la utopía de una vida de calidad. Deben permitirnos construir un mundo sin enfermedad, con seres que puedan usar sus virtudes y sentimientos, su generosidad, solidaridad y amor, que sientan que son reconocidos y valorados, que puedan gozar de vivir y del placer que les brindan sus sentidos. La calidad de vida la hemos buscado eliminando los dogmas, reconociendo la libertad y la dignidad del ser humano, desarrollando la ciencia y la tecnología, ideando sistemas políticos justos pero aún no la encontramos. La calidad de vida para toda la humanidad y cada uno de nosotros debemos diseñarla y construirla desde aquí, desde la visión integradora y totalizadora del mundo, desde la visión estética, la solidaridad y fraternidad, desde una visión transformadora del mundo de los diseñadores.

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En oftalmología sirve para las ya comunes correcciones visuales. En intervenciones quirúrgicas es utilizado para cortar una hemorragia: la radiación al penetrar en el tejido lo calienta y coagula. En odontología los pacientes sufren menos, hay apenas hemorragia y no se requiere puntos de sutura; en el tratamiento del tejido duro, o sea los dientes, el láser funciona sin ruido y sin presión mecánica sobre el área intervenida, a diferencia de la taladradora dental. En dermatología elimina casi todas las imperfecciones de la piel, sin hospitalización y sólo con anestesia local.


DOSSIER

Serenatas Bolivarianas Diego Pombo


La Piedad, acrĂ­lico sobre madera, 180 cms. de diĂĄmetro


D

iego Pombo es un pintor especial. Ducho en el manejo de todas las técnicas plásticas, sensible al color, refinado en expresiones corporales estéticas y en formas femeninas provocativas y sensuales. Maestro además de la ocurrencia intranscendental, pero con una característica muy suya, única diría yo, si no recordara el trazado burlesco de Toulouse Lautrec, pintando sobre cualquier cosa, un mantel, la servilleta o el lienzo gigantesco sobre el cual parecía su pequeña Moulin Rouge. Pombo, al igual que Toulouse, se divierte plasmando la ironía, a veces el sarcasmo de lo sacro, convertido por obra de su genio en una delirante carrera lúdica que no necesariamente constituye una crítica. Sus figuras danzan en el frenético ulular de la vida, vista con su prisma de manera musical o desde la óptica del vodevil, engastados en una orquesta o en la orgía funambulesca de sus cuadros. La exposición Serenatas bolivarianas es una consagración al héroe americano al que, en medio de su irreverencia ­—propia suya—, sacraliza e identifica con el loco carnaval que le asigna el toque humano que todos queremos. Los amores de Bolívar: Fanny, que le enseñó las refinadas artes amatorias. Anita Lenois, Josefina Ustariz, Josefina Madrid, Luisa Grober, Bernardina Ibáñez, Manuela Madroño y la Sáenz, o La Mariscala y unas cuantas negras, una de las cuales iba a buscar a nado pasando el río en Venezuela, otra en Jamaica, en los precisos momentos en que la mano armada buscaba su corazón en la hamaca. Pombo los ve bajo el trémolo de un canto gregoriano en los acordes de una banda de jazz o desde la canoa en la que resuena la tuba acompasada por la manigua y las aguas quietas. No están allí las tempestades ni el Chimborazo o Junín. Pero ese el Bolívar ideal en las fulguraciones de esa pintura iconoclasta y burlona de Pombo, que, en este caso, regala, a su manera, su infinita devoción por el gran caraqueño al que debemos la libertad y el trágico mensaje de nuestra alegría. Armando Barona Mesa Diego Pombo Artista plástico y gestor cultural, expone internacionalmente desde 1983. Se vincula activamente al movimiento escénico de la ciudad de Cali desde 1994, año de la fundación del teatro Salamandra del grupo Barco Ebrio de los que es co-fundador. A partir de 1999 hace parte de los colectivos de trabajo que organizan los eventos de música y teatro AJAZZGO y Festival de Teatro de Cali, respectivamente. Su trabajo visual se ha materializado a través de la pintura, la gráfica, la escenografía, el vestuario y el diseño de carteles. Su obra se ha centrado en desentrañar diversos aspectos de la cultura popular, recurriendo a anécdotas barrocas con colores exaltados y comentarios sarcásticos sobre los temas que trata. Ha celebrado exposiciones en galerías, museos y ferias de arte en España, Francia, Alemania, Portugal, Noruega, Polonia, Estados Unidos, Corea, Cuba, Puerto Rico, Costa Rica, México, Ecuador y Colombia.


de la serie ÂŤSerenatas bolivarianasÂť


de la serie ÂŤSerenatas bolivarianasÂť


Serenata a caballo, de la serie ÂŤSerenatas bolivarianasÂť


Serenata en el sofá, de la serie «Serenatas bolivarianas»


Serenata desde el rĂ­o fronterizo, de la serie ÂŤSerenatas bolivarianasÂť


Serenata con banda, de la serie ÂŤSerenatas bolivarianasÂť


Serenata con tuba, de la serie ÂŤSerenatas bolivarianasÂť


de la serie ÂŤSerenatas bolivarianasÂť


Currulao Bolivariano en Mulal贸, pintura sobre tela, 273 x 220 cm.


Presencia y diversidad de las Letras en América Latina Encuentro Internacional de Escritores

Poesía & Estado-Nación Por Mario Montalbetti Poeta y Lingüista Al pensar en alguno de los componentes para la programación del Encuentro Internacional de Escritores, me pregunté de repente: si en el Caribe existe una literatura del Caribe ¿podemos hablar en los Andes de una literatura andina? Con estos interrogantes y vacíos —pues toda pregunta es un vacío— escribimos a Mario Montalbetti, invitándolo a participar con un tema enrumbado en esta dirección. Al conocer su ponencia comprendí la importancia y los peligros del asunto. Se ha dicho con meridiana claridad, que la poesía, precisamente por ser una actividad central del espíritu humano, no pertenece a ningún lugar determinado. Así, Octavio Paz, cuando se refiere a la lírica sueca, dice: «Entre sur y oeste hay un infinito número de puntos: una infinidad de caminos equivocados. Quizá por eso los aztecas y otros pueblos, más cuerdos que nosotros creían que los puntos eran cinco: Norte, Sur, Este, Oeste y Centro». A pesar de todo, los individuos nos extraviamos con gran facilidad. Lo desconocido nos rodea aunque sepamos el nombre de nuestros vecinos, porque no estamos seguros de nuestra propia identidad. Antonio Correa Losada

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ace ocho meses —en septiembre del año Un par de casos nos permitirá entrar en materia. pasado— participé en un encuentro de Por puro azar, hace cosa de un mes, llegó a escritores ecuatorianos y peruanos en Lima, en mis manos una pieza musical del compositor el que me tocó compartir una mesa con María quiteño Jorge Campos que trabajaba (tal vez siga Fernanda Espinosa. En mi presentación toqué dos haciéndolo) en el Centro Theremin de Moscú. temas. El primero era la incomodidad que sentía Confieso que ni su nombre ni su trabajo me cuando las nociones de poesía y estado-nación se eran familiares. El título de la pieza es «Yaraví juntaban. Puedo resumir mi posición repitiendo para flauta, percusión y cinta magnetofónica». algo que dije entonces, que a mi juicio es más Es una pieza bellísima de música electro-acústica importante que César Vallejo haya sido poeta a que dura unos once minutos y medio y que he que haya sido peruano. No crece en mí ninguna escuchado repetidamente mientras preparaba envidia patriótica al saber que Neruda haya sido esta conferencia. Y entonces me preguntaba chileno o Seamus Heaney sea irlandés o Marianne ¿es esto música andina? ¿Lo es porque su autor Moore norteamericana o nació en una ciudad de los Adoum ecuatoriano o Pessoa Andes, porque la palabra portugués. Más aún, confesé yaraví aparece en su título, no entender muy bien porque hay algo que uno qué significa decir poesía pueda identificar como No crece en mí peruana o ecuatoriana o propiamente andino en su ninguna envidia uzbeka o mexicana más allá composición? patriótica al saber de aquel sentido meramente que Neruda haya De manera similar y en otro burocrático que depende orden de cosas, aprecio el sido chileno o del pasaporte que un autor trabajo de Álex Aguinaga, exhiba. Y, sin embargo, al Seamus Heaney su elegancia, su tenacidad, finalizar aquella presentación, sea irlandés o su inteligencia en un campo María Fernanda Espinosa Marianne Moore de fútbol; y entonces me me obsequió una antología norteamericana o pregunto ¿Es eso que hace de sus poemas en la que Adoum ecuatoriano Aguinaga «fútbol andino»? escribió: «Para Mario, con un o Pessoa portugués No olvidemos que no hace abrazo ecuatorial». He leído mucho un cierto suizo varias veces la inscripción declaró que el fútbol no era asegurándome de que el oficialmente fútbol a más abrazo no era ecuatoriano de 2500 metros de altura. sino ecuatorial y entonces Estuvo a un paso de declarar la existencia de he aceptado el gesto como comentario irónico una nueva modalidad del balompié denominada (o no) a mi presentación y como el inevitable «fútbol andino». Nótese ya por dónde va el sesgo: gesto diplomático de quien en ese momento lo que un europeo hace es fútbol a secas, lo que se era Canciller del Ecuador. Pero hay algo más, hace en Quito, Cuzco o La Paz es fútbol andino. sin duda. Y como cuando me invitaron a dar Agregar el adjetivo es una forma de incitar a la esta conferencia me pidieron que hablara sobre discriminación: decimos hombre negro, actor si existe la poesía andina me convencí de que, en efecto, había algo pendiente, una cierta judío, religión árabe… y el agregado adjetival materia contenciosa. Quisiera volver entonces no es del todo inocente, sobretodo porque hay a esa cuestión para tratar de confrontarla hombres, actores y religiones a secas. Igualmente, la academia sueca podría determinar que textos nuevamente. escritos a más de 2500 metros de altura no pueden Poesía ecuatoriana, poesía peruana, poesía avalar a candidatos al Premio Nobel. ¿Es así como andina,… Los adjetivos son criaturas curiosas. nace la noción de poesía andina, como gesto discriminatorio de quienes creen escribir poesía 65


a secas? ¿O es que, inversamente, surge como un gesto igualmente discriminatorio de parte de quienes buscan una identidad no queriendo escribir poesía a secas? Creo que el nudo de la cuestión se halla en el trabajo del adjetivo.

de si fue escrito por Borges o no). Por lo tanto, yo puedo escribir un texto borgiano en el sentido descriptivo, pero por supuesto no en el sentido genético. Y, Borges puede escribir (pudo haber escrito) un texto no-borgiano; es decir, un texto que no posee las propiedades descriptivas suficientes para considerarlo borgiano, así pase la prueba genética.

He dicho que los adjetivos son criaturas curiosas. Una de sus curiosidades es una gran vocación por Regresemos a nuestro tema. ¿En qué sentido la ambigüedad, vocación que surge de significar hablamos entonces de poesía peruana o cosas distintas dependiendo del sustantivo ecuatoriana? Bueno, primero es claro que lo al que acompañan. Por ejemplo, el adjetivo hacemos en un sentido genético; la poesía «blanco» significa cosas distintas en las frases peruana estaría constituida por todos los poemas «muro blanco» y «vino blanco». En realidad, el escritos por ciudadanos de la República del vino blanco es generalmente Perú. Por lo tanto, el ADN verduzco o amarillento. Otra poético que decide si un curiosidad de los adjetivos ¿Es así como cierto poema es peruano es que unas veces califican nace la noción se basa en determinar la propiedades internas y otras nacionalidad de su autor. de poesía andina, veces propiedades externas del En este sentido, sin duda como gesto referente nominal. Por ejemplo existe la poesía peruana. discriminatorio decimos de una manzana que Pero eso ya lo sabíamos y de quienes es roja porque es roja por fuera; no tiene mayor interés. creen escribir no decimos que una manzana Nótese, sin embargo, que el es blanca porque su interior es poesía a secas? sentido genético se reduce blanco; pero sí decimos de una ¿O es que, a la noción de «poeta piña que es amarilla porque inversamente, peruano» más que a la de es amarilla por dentro y no surge como un «poema peruano», ya que decimos de ella que es marrón gesto igualmente el segundo es derivativo por su coloración exterior. ¿De discriminatorio de del primero. Esto, insisto, qué color es una sandía: es no tiene mayor interés, parte de quienes roja o verde? Le debemos a los o tiene el mismo interés buscan una identidad adjetivos estas equivocaciones. de comprobar que hay no queriendo escribir Pero la curiosidad de los médicos peruanos y abogapoesía a secas? adjetivos que me interesa aquí dos peruanos y sacerdotes es que la ambigüedad que peruanos, etc… Y en ese irradian es en muchas áreas, mismo sentido, existiría sistemática. Me explico. Si algo que podríamos llamar yo digo que un texto es borgiano, puedo estar medicina peruana, abogacía peruana o religiodiciendo una de dos cosas: puede tratarse de sidad peruana. Nadie encuentra esto espeun texto escrito por Jorge Luis Borges o de un cialmente controvertido. texto que tiene un cierto tipo de propiedades Como siempre, hay casos interesantes. Los que definimos como borgianas. Llamemos al textos escritos por Mario Vargas Llosa luego de primer sentido el sentido genético de un adjetivo que se hiciera ciudadano español ¿dejaron de (un texto es borgiano solamente si fue escrito ser peruanos y se convirtieron en españoles? Es por Borges) y al segundo sentido llamémosle decir, ¿La casa verde es una novela peruana pero el sentido descriptivo de un adjetivo (un texto La fiesta del chivo es española? Pero si es cierto es borgiano si posee ciertas propiedades que que tenemos doble nacionalidad, ¿no serían las definimos como borgianas, independientemente 66


novelas más bien peruano–españolas? Como se ve, aún el sentido genético no está exento de cierto sentido del ridículo. Pero así son las cosas y mientras existan naciones y los seres humanos sigan escribiendo poemas, existirán poemas peruanos, ecuatorianos, colombianos, etc. en este sentido meramente genético del término. El segundo sentido, el sentido descriptivo de un adjetivo es más interesante y es el que con frecuencia nos pone en apuros. Lo que llamamos poesía ecuatoriana por ejemplo, estaría constituido por todos los textos que tienen ciertas propiedades que llamamos «ecuatorianas». Pero, como se observa inmediatamente, aquí viene el problema. ¿Cuáles son esas propiedades? ¿Quién decide cuáles son? ¿Quién decide cómo se establece el conjunto de propiedades que ata claramente un poema a un estado-nación? Y ¿qué tipo de propiedades pueden ser esas? Por ejemplo, si escribo un poema sobre la ciudad de Quito ¿el poema ya es, en este sentido no-genético, ecuatoriano porque una de las propiedades de un poema ecuatoriano es, supuestamente, hablar de «cosas ecuatorianas»? Los casos reales abundan. ¿Es peruano —en el sentido descriptivo del término— «Alturas de Machu Picchu» de Neruda? ¿Es ecuatoriano «Un crucero a las islas Galápagos» de Antonio Cisneros? ¿Es americano «Poeta en Nueva York» de Lorca? Y la respuesta intuitiva es que no, que no es suficiente escribir un poema sobre Machu Picchu para que el poema sea peruano, que el tema no es una condición suficiente. Pero entonces ¿qué lo es? ¿Qué hace que un poema, en este sentido descriptivo del término, qué hace que un poema sea ecuatoriano o boliviano o chino o belga? ¿Quién decide? Aquí hay dos vertientes: a) los que dicen un poema ecuatoriano es aquél que tiene la siguiente lista de características y sigue presentación en Power Point de las mencionadas características; b) los que dicen que hay un algo inefable que hace que un poema sea ecuatoriano o peruano o finlandés o egipcio o vietnamita… a condición de no decir (por eso decimos que es inefable) qué es ese algo. Abro ahora un nuevo flanco. 67

Mi incomodidad inicial apareció cuando asociamos el sustantivo poesía con un adjetivo derivado del nombre de un estado-nación. Hemos visto los problemas gramaticales del uso del adjetivo. Veamos ahora los problemas políticos de la noción de estado-nación. La idea es relativamente sencilla y la ha explicado muy bien Slavoj Zizek en quien me apoyo para desempacar las siguientes ideas. La idea moderna de nación designa «una comunidad liberada de las ataduras orgánicas tradicionales, una comunidad en la que las relaciones pre-modernas que atan a los individuos a la propiedad de la tierra, a una familia, a un grupo religioso, se rompen» (For they know not what they do, 20). Cuando la comunidad tradicional es reemplazada por el estado-nación, sus miembros dejan de ser súbditos y se transforman en ciudadanos, es decir en individuos relacionados entre sí por pactos simbólicos abstractos. Pero el reemplazo no es perfecto. Ningún estado-nación actual se constituye exclusivamente en base a estos pactos simbólicos. El resto no simbólico es aparente cada vez que se discuten cuestiones de identidad nacional: aparecen los requerimientos concretos de un mismo territorio, una misma lengua, un mismo río que cruza un cierto desierto, una misma religión, una misma etnia, una misma línea ancestral de antepasados, una misma cuenta de victorias y derrotas en conflictos armados, etc. Es decir, la cuestión de identidad se resuelve por recurso a algo externo al pacto simbólico moderno. Lo que nos identifica como ciudadanos de un estado-nación no es el pacto simbólico, por ejemplo que estemos de acuerdo con defender la libertad de expresión de nuestros conciudadanos, sino las ataduras pre-verbales, pre-modernas de las que todavía no nos hemos liberado completamente. Las carencias del pacto simbólico son evidentes cuando decimos, por ejemplo, que un país es una idea. En mi país, por ejemplo, hay personas que aseguran que el Perú es una idea. Supongo que en todas partes hay ciudadanos que piensan que su país es, o encarna, una idea. Esto no es otra cosa que poner el énfasis en la noción moderna del estado-nación como pacto simbólico, abstracto, entre sus individuos. Pero la carencia se nota cuando observamos que todos los países,


o casi todos, tienen la misma idea: respeto a los derechos humanos, a la libertad de expresión, protección del medio ambiente, protección de los derechos democráticos, es decir que en buena cuenta el Perú como idea no es distinto que el Ecuador como idea, que Costa de Marfil como idea o que Ucrania como idea. Somos el mismo país… o deberíamos serlo. Pero no lo somos. Porque cada estado-nación posee un resto pre-simbólico, un resto Real, en el que se basa la cuestión de identidad. Un resto que tiene que ver con el paisaje que vemos más que con los pactos abstractos, civilizados, alturados y maravillosos que realizamos cuando redactamos una constitución política. Lo que distingue un estado-nación de otro no es, generalmente, un conjunto de diferencias atribuibles al pacto simbólico sino un conjunto de diferencias pre-verbales: una empanada, una línea genealógica de antepasados, un bosque, una cierta canción… y con cada una de estas cosas viene una línea divisoria, un límite que permite distinguir cartesianamente un adentro de un afuera, un pertenecer de un no-pertenecer. Los estados-nación modernos encarnan entonces una paradoja esencial porque se estructuran en base a un conjunto de relaciones abstractas indiferentes a la geografía, la lengua, el credo, la etnia, etc. y al mismo tiempo se definen en base a un conjunto pre-simbólico de cosas comunes que son, en buena cuenta, la geografía, la lengua, el credo, la etnia. El estado-nación moderno no puede sustraerse a esa paradoja. De lo contrario, dejaría de existir. El psicoanalista francés Jacques Lacan rescata una frase de Ubu Rey de Jarry para afirmar «¡Qué viva Polonia! ¡Porque sin Polonia no habría polacos!» La broma consiste en que obviamente estamos invirtiendo los términos de lo que parece una tautología inofensiva. Pero lo que la frase trata de introducir de contrabando es que Polonia reifica a los polacos, que no existirían de otra manera. Y además, como ha señalado Joan Copjee, la frase es falsa, porque la historia está llena de «polacos sin Polonia», armenios, kosovares, aymaras… ¿No se repite exactamente la misma paradoja en el caso de las llamadas poesías nacionales? Un poema es peruano si obedece a ciertos pactos simbólicos, abstractos, que deciden en base a ciertos

criterios «objetivos» si un cierto texto puede ser considerado peruano, o ecuatoriano, o uruguayo, o lo que sea… Pero un resto pre-simbólico subsiste. Es como decir, un poema peruano es un poema que tiene ciertas propiedades simbólicas pero ADEMÁS… debe ser un texto escrito por un ciudadano de determinada nacionalidad o cualquier otra noción pre-verbal imaginable. En otras palabras, cuando empujamos la paradoja hasta sus límites lo que hacemos es incluir al género entre sus especies: un poema es peruano si a, b, c, d… y además si es peruano. Entonces descubrimos que lo que está en juego es la versión perversamente externa de la cuestión de la identidad. Porque la pregunta por la identidad no es preguntarse «¿Quién soy yo?» sino que a uno le pregunten «¿Quién eres tú?»; es siempre una pedida de papeles, la imposición de encajar en una clasificación, la inserción en alguna nómina oficial. En buena cuenta, es un ejercicio de domesticación. Y entonces la lista descriptiva a, b, c, d… cuya satisfacción decide la membresía a un conjunto deja de ser importante comparada con la autoridad que la impone y que tiene poder sobre dicho conjunto. Y esta autoridad puede ser un oficial del estado-nación, un crítico de moda, un burócrata, un sacerdote,… en fin cualquier Sujeto que emerja como lo que Lacan denominaba un Sujeto Supuesto Saber. Por ello la respuesta a la pregunta por la identidad —a la pregunta «¿Quién eres tú?»— siempre debe ser «Soy el que te hace creer que puedes hacerme la pregunta». Con las llamadas poesías nacionales ocurre algo similar. ¿Qué es la poesía ecuatoriana? (y ahora el término «poesía ecuatoriana» debe ser visto como cargado de la paradoja genético-descriptiva que he discutido hace un momento) ¿qué es la poesía ecuatoriana?: la respuesta debe ser «es lo que te hace creer que hay poesía peruana». Y viceversa. Entonces, para contestar la pregunta a la que fui convocado —¿Existe la poesía andina?— mi primera respuesta es «depende de quién pregunte». Mi segunda respuesta debería ser: en el sentido genético del adjetivo, claro que existe poesía andina. Así como la poesía genéticamente 68


ecuatoriana está formada por todos los poemas escritos por ciudadanos del estado-nación Ecuador, así también la poesía genéticamente andina está formada por todos los poemas escritos por… Pero aquí la comparación termina y no puedo seguir con la misma fluidez. Y termina porque no tenemos un criterio burocrático predeterminado para distinguir andino de noandino así como sí lo tenemos para distinguir ecuatoriano de no-ecuatoriano. No hay pues una respuesta genética obvia que no pase por la función descriptiva del adjetivo.

posible hacerlo y aún que sea posible hacerlo de manera sensata, productiva e inteligente. Lo que no debemos perder de vista es que lo andino no es una propiedad del mundo exterior sino de nuestras clasificaciones subjetivas. Una vez que vemos eso con claridad podemos seguir adelante, seguir hablando de poesía andina o peruana o ecuatoriana,… pero entendiendo que no hay nada esencialista en la nomenclatura pero sí mucho de manipuleo idententista.

El escritor inglés Christopher Fowler le hace decir a uno de sus detectives «Todo comienza En otras palabras, la expresión poesía andina y termina en el medio». La frase es útil en encarna la paradoja de querer el contexto de nuestro Por ello la incluir el género andino dentro análisis. No me refiero, de la especie andina. Y para respuesta a por supuesto, a ese camino hacerlo retornamos al problecolor pastel del medio, la pregunta por ma de quién decide. Regreso el del no-compromiso, la identidad al ejemplo de Aguinaga. Me que como sabemos es el ¿Quién eres tú? preguntaba ingenuamente al único camino que no lleva siempre debe ser comienzo de mi conferencia si a ninguna parte, sino el Soy el que te lo que él practicaba era «fútbol medio como el fulcro que hace creer que andino». Pero al hacerlo yo ya hace visible los extremos. Si puedes hacerme caía víctima de la autoridad en un extremo colocamos la pregunta. del Sr. Blatter. Escogí el caso arbitrariamente la noción ¿Existe la de Aguinaga porque sé que de «andino» y en el extremo poesía andina? nació en Ibarra, que entiendo opuesto colocamos la noestá debajo de los 2500 famosos mi primera ción de «no-andino» ¿qué que marcan lo que para la es este eje que hace posible respuesta es FIFA es oficialmente fútbol que andino y no-andino depende de o no. El caso de Aguinaga formen parte de un mismo quién pregunte se parecería entonces al de continuo? En otras palabras: Vargas Llosa: si juega en Lima ¿qué es aquello que ambos no es fútbol andino, si juega en Quito sí lo es, términos aceptan como común antes de si regresa a Ibarra no lo es,… etc. Lo absurdo enfrentarse? de esta discusión estriba en la arbitrariedad de determinar los criterios. ¿Por qué aceptar los 2500 Mi tercera respuesta es entonces: llamemos de Blatter? Y entonces la pregunta es: ¿cuál es el poesía andina a lo que queramos llamar poesía equivalente arbitrario a los 2500 en el caso del andina, pero ojo que si lo hacemos muy pegado al borde, muy pegado a querer trazar un límite adjetivo «andino»? con lo no-andino, lo único que va a ocurrir es que La cuestión de dónde comienzan y donde una serie de restos pre-simbólicos, pre-verbales, terminan las cosas siempre han preocupado a imaginarios, van a hacer imposible cualquier los desocupados, especialmente a los filósofos forma de seguir la conversación que no sea por los que se preguntan con cuántos pelos uno ya es puños. Para seguir la conversación, y sí creo que oficialmente calvo. Similarmente, uno puede hay una conversación que se puede seguir a partir preguntarse dónde comienza y dónde termina de todo esto, para seguir la conversación dentro el Ande, como criterio genético para determinar del terreno simbólico debemos preguntarnos lo quién escribe poesía andina. No niego que sea que me pregunté hace un momento: ¿qué hace 1

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que pueda haber poesía andina y poesía no andina? Más generalmente: ¿qué hace que pueda haber poesía peruana y no-peruana, ecuatoriana y no-ecuatoriana, etc.? Más generalmente aún: ¿qué conceden los términos opuestos para poder oponerse?

sí al interior de un poema. Ambas relaciones son de naturaleza muy distinta y todo poeta lo sabe o debería saberlo. Las primeras son horizontales, las segundas verticales. De cierto modo, la diferencia refleja aquella otra que existe entre la transmisión de información al interior de una neurona (relaciones eléctricas) y la transmisión La respuesta a esta cuestión se encuentra, a mi de información entre neuronas (relaciones juicio, en el segundo tema que toqué aquella vez químicas). Al interior del verso las relaciones hace ocho meses en Lima. son eléctricas, son menos anticipables, menos El segundo tema fue la relación entre verso y predecibles. Entre versos, la fuerza de aquello que poema. Resumo lo que dije entonces repitiendo llamamos «la construcción de un poema» cobra ahora que cada vez creo más que el verso es lo un peso gravitacional enorme y dirige los versos que lleva a la poesía y que la noción de poema hacia la consecución de cierto significado, hacia es solamente el escenario acartonado contra el una cierta unidad. Las relaciones horizontales al cual colocamos versos. Para interior de un verso son más ponerlo en los términos de explorativas, más aventureras, la discusión precedente, abren caminos inusitados. el poema ocupa el lugar Las relaciones entre versos se Los versos del estado-nación respecto parecen a esos perros pastores que apreciamos, del verso. Veamos como que corren alrededor del los versos con podemos articular todo rebaño para que las ovejas no los que nos esto. se escapen. Es claro entonces deleitamos, que las relaciones son distintas, Recordemos primero la vieja sirven a propósitos distintos, aquellos con los disputa sobre la diferencia están ahí para hacer cosas que a fin de entre un texto poético y distintas. cuentas nos un texto en prosa, entre un

quedamos, poema y una novela. Se han Para decirlo de una vez: el tratado varias estratagemas contienen poema cree en la unidad, para resolver la cuestión, en el todo, en un cuerpo siempre un desde la disposición gráfientero, integrado, completo, resto ca, la puesta en página dipor más que hablemos de indomesticado ferente cortando las líneas poemas abiertos y por más que que devienen versos en los pensemos que los poemas no poemas, hasta la idea de terminan nunca, etc. El poema contar una historia. Nintrata de hacer-uno con los guna resuelve propiamente versos que somete a su título. la cuestión. Yo propongo una muy simple que Por otro lado, los versos aborrecen la unidad, puede formularse de la siguiente manera: en un son esencialmente autónomos, independientes y poema el todo nunca es más que las partes. En una no responden muy bien al acoso de los perros novela el todo siempre es más que las partes. Este pastores. Al contrario, se rebelan constantemente no es el momento para argüir minuciosamente contra ellos. la tesis, pero la coloco como telón de fondo para Esto puede sonar extraño ya que los llamados poder decir lo que sigue. «grandes poemas» parecen construcciones Desde su origen una diferencia esencial atraviesa totalizantes impresionantes: el soneto XXIII de al poema en dos: la diferencia entre las relaciones Garcilaso, el Canto XXV del Infierno, la extraña VI que las palabras guardan entre sí al interior de un Elegía de Duino… pero lo que quiero conjeturar verso y las relaciones que los versos guardan entre aquí es que lo son a pesar del poema y no gracias a 70


él, que la viada poética no reside en la unidad del poema sino en su no-unidad, en su carácter roto, de falta, de falla, de energía no domesticada. Los versos que entendemos completamente nos decepcionan. Los versos, que el poema somete para hacerlos expresar un contenido unitario, se rebelan. Los versos que apreciamos, los versos con los que nos deleitamos, aquellos con los que a fin de cuentas nos quedamos, contienen siempre un resto indomesticado. Yo mantengo conmigo, por ejemplo, este verso de Fernando Cazón: «Mirar la lejanía como una cosa propia». Y lo mantengo porque lo entiendo a medias, porque tiene un resto que no logro cerrar y que por ello mismo me mantiene vivo. Recordemos que una de las grandes fuerzas verticales, unificadoras, al servicio de la unidad del poema en muchas lenguas occidentales, la rima, fue objeto de burla entre los griegos. En el Alcestes de Eurípides hay un pasaje en el que Heracles borracho se cuestiona si ha sido un buen huésped o no y la forma que Eurípides tiene para indicar que Heracles está borracho (y que era una fórmula codificada en el verso griego clásico) era hacerlo hablar en versos rimados (si tienen curiosidad consulten los versos 783-785). Porque para los griegos, como debió serlo para los españoles pero no lo fue por otras razones, la rima era un truco demasiado fácil al que se recurre solamente para indicar una patente debilidad cognitiva. Personalmente, me gusta esta idea. Cuando era niño recuerdo haber visto en las pantallas de la televisión peruana, en blanco y negro, a un recitador argentino que terminó su actuación con los siguientes dos versos memorables: «y el gato pasó por allí / comiendo crema chantilly». El horror de la rima quedó grabado en mí para siempre desde entonces y me dio mucho gusto enterarme que los griegos me comprendían desde hacía siglos. Lo que encuentro al centro de este ideal de poema es la engañosa e ilusoria noción de unidad, de totalidad cerrada. Pero eso es exactamente lo que también encontramos al centro de la noción de estado-nación. Y eso es también exactamente lo que encontramos al centro de la noción de lengua, de misma lengua. Creemos que el castellano (o 71

el quechua o el inglés o el swahili) son como estados-naciones, totalidades con límites precisos, identificables, geométricos y cerrados. Bueno, al menos las lenguas no son así. Lo que llamamos «castellano» no es sino una generalización tan arbitraria como útil para designar, entre otras cosas, esto que estoy hablando en este momento y eso que mi hijo Eliseo también habla a punta de «moridos» y «escribidos» y «trajidos». Sin embargo, ahí están las Academias de la Lengua listas para preservar lo que llaman «la unidad de la lengua». Mi hijo no habla castellano, dicen, lo está aprendiendo. Temo preguntarle a la Academia si lo que habla su padre en verdad lo es. Si los neo-budistas aspiran a ser uno con el mundo, las Academias aspiran a que seamos uno con la lengua. Pero somos cinco, seis, con el mundo como nos lo enseñó Freud hace más de un siglo. ¿Por qué no ser cinco, seis o más con la lengua? Preguntémonos algo que parece inaudito: ¿por qué es deseable la unidad del castellano? O algo que lo es más aún: ¿para quién lo es? Observemos que la búsqueda de la unidad, de la unidad lingüística, política, étnica, poética, siempre está al servicio de quien la impone. Quiero recoger una idea muy fértil del artista conceptual Joseph Kosuth. Dice Kosuth: «arte es lo que haces, cultura es lo que te hacen». Extrapolando, sin mayor gracia admito, diré que verso es lo que haces, poema es lo que te hacen. Lo que te hacen hacer. Lo que la cultura te hace hacer: construir todos homogéneos, integrados, cuerpos enteros, imaginarios. Y por si esto ya se está entendiendo de manera equivocada quiero expresar que hacer estos todos imaginarios no está mal. No está ni bien ni mal. Simplemente está. Así son las cosas. Pero lo que quisiera recordar es que no es labor del artista hacer cultura sino arte. Ya se encargarán las entidades oficiales, las Academias, los burócratas, de domesticar el arte y volverlo cultura; ya se encargarán de hacer del arte piezas de museo, unidades exhibibles, acompañadas de narraciones que nos tratarán de convencer de que ese arte-hecho-cultura es prueba evidente de que somos uno, algún tipo de uno (político, étnico, familiar, religioso, poético, lo que sea). Pero lo que no señalarán porque no pueden hacerlo, a costa de sus propias vidas simbólicas, es que el arte no se place de resultados totalizantes y


unificados, sino de búsquedas a las que siempre les faltará algo, búsquedas sin cosa encontrada, una especie de incesante reacción en contra de la domesticación. Es hora de retornar al tema central. ¿Existe la poesía andina? He dado tres respuestas: La primera es: «¿quién pregunta?» La segunda es: «¿quién decide?». Es decir, no existe un claro sentido genético del adjetivo andino (como si existe en el caso de ecuatoriano en la frase «poesía ecuatoriana») y por lo tanto toda definición será descriptiva: alguien (tal vez el alguien que pregunta de la primera respuesta) decidirá más o menos arbitrariamente qué propiedades debe tener un texto para que sea considerado andino y los vaivenes de las propiedades se moverán dependiendo de cómo soplan los vientos políticos, literarios, culturales que promuevan la clasificación. Mi tercera respuesta es: aún aceptando la segunda respuesta, llamemos poesía andina a lo que queramos pero hagámoslo de tal forma que el énfasis caiga en el fulcro y no en los extremos del continuo que contiene a lo que denominamos poesía andina / no-andina. Si lo hacemos muy pegado a los extremos terminamos a los puños, en enfrentamientos pre-verbales, pre-simbólicos, y más bien tribales. Es decir, será un ejercicio en el que ya sabemos de antemano a donde queremos llegar.

y homogeneizadora me parece perversa venga de donde venga. Sin duda, la cuestión de la unidad es consustancial a la cuestión de la diversidad. El problema es que todo esto se puede discutir asumiendo de entrada un fondo de unidad o no. Si vamos a asumir de entrada que toda diversidad deviene uno por adición entonces la tentación fundamentalista —que es, como sabemos, la tentación de la unidad sin resto— es demasiado grande. La situación es similar a la de resolver un rompecabezas con el modelo a construir frente a nosotros. Creo entonces que la cuestión de la unidad, de la unidad lingüística, política, poética, étnica, siempre es posterior. Tenemos una serie de piezas y queremos armarlas, integrarlas entre sí, pero la figura final no la conocemos ni sabemos tampoco si será una figura unitaria, completa y cerrada o una figura en constante proceso de formación. En todo caso, lo que no debemos hacer, es caer en el fundamentalismo de forzar las piezas para acomodarlas a una idea previa, por más hermosa que nos parezca.

Mi cuarta y última respuesta es: el peligro de que exista o no exista la poesía andina —no es el peligro de perder identidad— a menos que en verdad creamos en alguna versión del lema de Jarry, por ejemplo, «¡Viva el Ande! Porque si no, no habría poesía andina.» El peligro real es que bajo el pretexto de una discusión que superficialmente parece una discusión sobre la identidad, introducimos una vez más y de contrabando el intento homogeneizador de construir unidades imaginarias al servicio de esa sospechosa noción de cultura que desconfía tanto del arte que lo domestica para volverlo presentable. Esa noción de cultura homogénea 72


Presencia y diversidad de las Letras en América Latina Encuentro Internacional de Escritores

Selección de poesía El Encuentro Internacional de Escritores tuvo como tema central la «Presencia y diversidad de las Letras en América Latina», convocado por el Gobierno de la Provincia de Pichincha dentro de las Jornadas Culturales del 20 al 24 de mayo de 2008. Participaron Óscar Collazos, Piedad Bonnett, Guido Tamayo, de Colombia; Mario Montalbetti, de Perú; Margarita Feliciano, de Argentina; María Fernanda Espinosa, Sonia Manzano, Gabriela Alemán, María Eugenia Paz y Miño, Aleyda Quevedo, Francisco Proaño, Abdón Ubidia, Jorge Dávila Vázquez, Jorge Velasco Mackenzie, Iván Égüez, Raúl Pérez Torres, Iván Oñate, Carlos Arcos, Antonio Correa Losada, Cristóbal Zapata, Alfonso Espinosa, Luis Carlos Mussó, Efraín Villacís, Paúl Puma y Carlos Vallejo de Ecuador. En esta edición se reproduce una selección de poemas de los escritores Piedad Bonnett, Margarita Feliciano, Mario Montalbetti, y Raúl Pérez Torres, que se leyeron en la clausura del Encuentro.

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Mario Montalbetti Nació en Lima en 1953. Se doctoró en Lingüística en el Instituto Tecnológico de Massachussets, en donde tuvo como profesor a Noam Chomsky. Ha sido catedrático de la Pontificia Universidad de Católica del Perú y profesor visitante de la Universidad de California en Los Angeles y de Cornell en Nueva York. Amante de la gramática chomskiana, ha publicado varios artículos sobre el comportamiento de pronombres como variables ligadas en revistas especializadas. Entre sus libros de poemas se destacan, Perro negro, 31 poemas (1978), Fin desierto (1995), Llantos Elíseos (2002) y Cincosegundos de horizonte (2006). En la actualidad vive entre Lima y Tucson, donde es profesor asociado del Departamento de Español y Portugués de la Universidad de Arizona, y forma parte del comité de dirección de la revista literaria peruana Hueso húmero.

Category & Passion (40 versos) por fin un lugar desde el que puedo partir un niño pregunta si el lugar tiene forma de pájaro me despierto me aseo anoto en el diario desayuno esa es la rutina que sigo comienzo la encuentro hay más pero no fue anotado adelgazo me siento a notar pero no fue anotado mi hijo me visita pedimos una pizza grande con jamón segundo día el mismo lugar sin forma de partir con forma de pájaro panes los recaliento los pongo en una servilleta de papel los pongo en una canasta bajo urubamba es un obsequio suyo sin forma de partir sin forma de pájaro me despiden no parto obstinados noche desorden vientos cruzados imposible enrumbar me despiden no parto repito un verso que no es mío detrás el pinar un pinar de hace cien años una vida botánicamente figurada hábilmente me doy cuenta quinto día razono desde muy temprano razono bajo el nuberío sin dar con los cerdos inmortalmente tercos que pisotean los almácigos 74


sigo en el mismo lugar trajeron una caja rectangular con cajas rectangulares en su interior correspondencia abierta sospecho que han interceptado mis afectos mis líneas mejores peores chompa con polo humedad 87% eléboros mirando al este polo húmedo protesto o parece que me golpean ¿qué palabras como triunfo del cuerpo he decidido no volver a usar? razono desde muy temprano ya no estoy a tu lado estoy afuera ya no estoy a ninguno de tus lados es una de las líneas mejores pero ya no la uso insisten con las despedidas no hay tramas propiamente me despiden cantan beben no parto quieren irme ver alguien sacrifica un cordero peras cocidas salsa de menta días ocho once ¿cómo ir más lejos en el reposo cuando ya nada se mueve? menos que cero absoluto más frío dicho de un animal macho cubrir a la hembra es lo que no se comba para que no adquiera bordes danzan en la calle danzan en la calle sin mí soy un materialista la busco en su nombre pero no hay la no dice nada decir la busco en su nombre si no hay la días marcados por un estruendoso coro de pájaros emerge de los ficus en línea recta yo no hablo tu lengua no sabes cómo te quiero dos veces al día el estruendoso coro como dos mareas bajas que cortan en dos algo que no empeora una de mis líneas mejores peores para tal caso tampoco sé el nombre de esos arbustos contra reja de seguridad tampoco sé el nombre del insecto de caparazón rojo que está siendo seccionado a mis pies por hormigas la mitad una tercera parte de su tamaño sus partes mandíbulas palpos élitros sé los nombres de sus partes eso debe decir algo sus partes transportadas hacia el hormiguero como si se tratara de un funeral transportadas en silencio entreacto debo buscar los nombres pero será demasiado tarde y no serán es más importante saber si el lugar tiene forma de pájaro visito la calle siguiente y regreso no parto incrusto eventos en sílabas meto el dedo la busco en su nombre

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tal vez soy feliz porque no tengo palabras para expresar mi infelicidad solo no parto días veintinueve veintidós soy dos con el mundo el mundo ahí afuera yo ahí afuera uno dos dos con el mundo sigo tengo en mi habitación comienzo su silueta un cuerpo es como un ancla de diamantes un compás yo atado a su pie firme postura de un cuerpo también postura de un lenguaje el pie firme de un compás ella es no sabes cómo te quiero debo verme ir irme día bisiesto por fin un lugar desde el que puedo partir por un fin un lugar con forma de pájaro un avión desciende me recoge me rescata me lleva lejos

Lejos de mí decirles compañeros (55 versos) compañeros nuestros versos están demasiado pesados demasiado cargados de castellano demasiado escritos en una lengua muerta la unidad del idioma la unidad del idioma no tiene la menor importancia compañeros les propongo el idioma no tiene unidad compañeros de generación nuestros versos podrían estar escritos en una lengua más conjetural están demasiado cargados de castellano de unidad como si fuéramos uno no somos uno somos tres cinco con el mundo ¿por qué no seis nueve con la lengua? compañeros esto no es una ribera del ebrio esto es una ladera o un arenal o un robo a mano armada esto es un robo a mano armada ¿por qué queremos aparecer como ciudadanos presentables? con nuestros papeles libros bajo el brazo con nuestras sonrisas maletines algo como un biombo parte en dos nuestras vidas una parte continúa hasta el final del muelle la otra se vuelve naturaleza muerta con papayas mangos tilapia y reloj ok vamos a las playas …y así fue como entré a la burguesía 76


¿por qué es que justo antes de llegar vemos huertas de hortalizas flotando en la niebla? puestos de chicharrones a ambos lados de la vía anuncios de una fiesta de hace dos semanas compañeros de generación seamos menos comprensibles menos tolerantes seamos menos los habitantes salen al camino los peces se ocultan yo personalmente no me importa la tolerancia porque hace que todo se parezca a todo se vuelva indistinto sacamos una navaja de bolsillo sacamos una navaja de bolsillo extraemos los clips que unen los cuadernillos extendemos las hojas en blanco para ampliar la superficie hacemos marcas hacemos marcas ¿y? compañeros lejos de mí decirles qué hacer pero he visto a banqueros hacer lo mismo nos enfrentamos a una historia elaborada asociando formas visibles susceptibles al sentido una a otra ¿no se nos ocurre algo mejor que contribuir con más imágenes? es posible que hayamos sido seducidos a masturbar al fantasma ¿para qué queremos ser plásticos? mejor la línea recta ¿dónde están las trochas? escribimos sobre vías asfaltadas no me hagan citar hablar no es solo hablar compañeros hablar es hablar siguiendo ciertos protocolos de inteligibilidad los protocolos no son nuestros nos gusta someternos ¿queremos seguir haciéndolo? compañeros de generación abandonemos todo eso el que tiene oreja que escriba el que tiene huachafería que es criba si no hablamos la misma lengua busquemos otras complicidades no hablamos la misma lengua busquemos otras complicidades eso fue un modus ponens compañeros pero lejos de mí decirles compañeros cuerpos cuyas partes recubiertos de grasas duras bronces estirados marcan el no paso del tiempo alrededor de sus ombligos amamos sin querer un hallazgo lejos de mí decirles compañeros de generación amamos sin querer ¿no es sugerente el enorme esfuerzo que ponen en despedirnos? cada vez que nos invitan a algo algo se convierte en nuestra despedida un crustáceo recorre dasso en menos tiempo y es menos estúpido pero nos siguen invitando despidiendo compañeros una palabra a la que no le brote xantomas así creen que quisimos decir fantomas pero decimos xantomas 77


un objeto neutral que no se combe que no se venza transparente si visto denso si oído incapaz si palpado inestable si frecuente hese aquí la oscuridad es una reserva privada rasgada por un cuerno de rex vocabularius rex o sintaxis rex no hablamos su lengua no hablemos su lengua describamos los pasteles de crema y fruta con severidad y pesimismo compañeros de generación primero las malas noticias seguimos en algunas listas sarcasmos aparte esto es lo que hallo enteramente posible desengancharnos de la unidad de la lengua para hacer nuestro trabajo economía política estética no lengua no castellano aquí no se habla español no unidad compañeros es enteramente posible pero dejemos de imaginar cosas el que dijo la imaginación al poder es un fino ya no me siento espiado por el tiempo que no sea decir así son las cosas resultado el capitalismo es tolerancia infinita ahora las buenas noticias son dos las buenas noticias la primera hay un corto circuito que está a nuestra disposición pero supone manchar las páginas de tinta y eso es difícil en nuestro mundo electrónico y la segunda es que estamos en las listas pero no están grabando no nos escuchan no nos oyen no llegamos a casi nada deje su mensaje después de la señal todavía hablan como si los mensajes todavía fueran todavía señales compañeros si me pasan la a la b la c la ch y así hasta la x y z y luego les pregunto qué dice más fuerte no se oye qué dice bueno por lo pronto eso nos permitiría tomar la academia peruana de la lengua una sola lengua que no entendemos que no practicamos que no queremos ¿por qué? castellano total lengua total en el centro de una pira espero que digan de nosotros se fueron de lengua eso quiero en mi lápida se fue de lengua se liberó se escapó del tesoro del rey al buey todo el mundo hace lo que le dicen otro frente impopular un frente frío entendido con una frente fría eso hace que no sepamos si un verso está ahí por necesidad estética o conceptual

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ese es el dilema del sastre queremos justificar lo que hacemos hay dos formas le contamos una historia a la lengua o le contamos una historia a nuestros amigos pero en cualquier caso nos sometemos y no veo por qué debemos hacerlo compañeros ya no sé qué más decirles bueno tal vez si agrupamos todo en grupos de a cinco

Edipo Eliseo conjetura (23 versos) hay tres cosas Eliseo hay de lo severo hay de lo de encima hay del amor a la tercera cosa no conozco nada más con paños de moiré hice un sombrero para ti oculta tu cabeza hice un sombrero para ti con cintas y nudos y marengos redondos cubre esconde tu cabeza sé tenaz después de orinar piensa orina entra sal de una sala amoblada entiende que el sombrero que te hice es también para ellos hay de lo blando es un engaño es un ardid de lo de encima es un caballo blanco no es una de las tres cosas aprende nombres nombres no dudes ante los nombres cámbialos hay de los nombres pero no es sino una forma de hay de lo severo muestra tu cuerpo a una mujer es suyo no te pertenece mantén el sombrero en tu cabeza hará sombras extrañas sobre el frutero más sobre el sombrero no es utilitario algo ¿para qué? sobre una cabeza que no lo necesita la intensidad del cielo es importante los vueltos inexactos son importantes repara en ellos la elipse que describe el corazón al ser atacado por la teoría cerrado pregunta ¿qué hay qué no hay? afuera que no sea abierto o que no sea abierta a la ondulación azul de tu instinto muestra tu cuerpo llena profusamente postales eso es hay de lo de encima tiñe tu córnea de texto eso es hay de lo severo danza da giros tiñe un punto de color es ahora que padecer es ahora un punto de dolor la dificultad de distinguir rojo y verde la dificultad de calibrar verticales en un monitor se condice con la pasta dura que van a colocar en tus muelas cuando se pudran muerde seguido firme muerde 79


no veas representación en los dientes no guardan nada detrás salvo caries pero están dentro y son de lo de encima y no brillan construcción de la elipse ¿qué quieres? la cuadratura de la luna lo que se hace joya paisaje sin pájaro que piense es tuyo pide que me vaya y observa lo que ocurre no te va a gustar te va a gustar hacer sitio hacer tiempo hacer agua hacer sitio es hay de lo severo hacer tiempo es hay de lo de encima hacer agua es hay del amor a la tercera cosa invierte en males raíces busca asimetrías un batín con motivos botánicos un lago tranquilo con lotos es por esto que vas a leer es por esto que una mujer te va a desvestir has perdido el turno Eliseo me toca tirar a mí

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Piedad Bonnett Poeta colombiana. Estudió Filosofía y Letras en la Universidad de los Andes, en donde es profesora de Literatura en la Facultad de Artes y Humanidades. Ha publicado siete libros de poesía y teatro, entre los que destacan: De Círculo y Ceniza (1989), ganador de una mención de honor en el Concurso Hispanoamericano de Poesía Octavio Paz y El hilo de los días (1995), Premio Nacional de Poesía Colcultura. Ha montado varias obras de teatro.

5 Tenía miedo de tu miedo y miedo de mi miedo De tu castigo justiciero, del brazo en alto que pretendía detener mi llanto. Cómo he temido luego la furia de los débiles. Me regalaste un pájaro monstruoso de alas sombrías y pico carnicero. Alimentarlo fue mi mejor manera de quererte. El pájaro vigilaba mi jaula como un verdugo ávido. Yo pensaba que el mundo era cosa de hombres, mientras mis senos crecían en abierta rebeldía.

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6 Pero yo era el gato con botas el sastrecillo valiente la hija número tres la doncella que duerme yo era la flecha el arco la puerta de cristal el pasadizo la luz que en la penumbra del polvo hacía estrellas y del infierno se podía volver con los tres pelos del diablo entre los dedos y las palabras mágicas y las palabras mágicas y las palabras mágicas que intento todavía.

9 Mi hermana mira sus manos todos los días cuando amanece. Una, otra vez mira sus manos. La procesión de leprosos pasó camino al alto en peregrinación, rotas su caras donde brillan los ojos con el brillo vidrioso de la muerte. Alguno pidió para su sed un poco de agua, y el vaso fue roto noblemente contra la piedra impávida. La lepra es contagiosa. También lo es la tuberculosis. Seis jovencitas bellas y tristes, hermanas de la abuela, murieron una a una en su casona. Agitaban sus manos para decir adiós desde su encierro, como aves blancas que vuelven a morir en otras costas. Mi hermana mira, pues, el dorso de sus manos espiando alguna mancha que anticipe la peste. No lo sabíamos: Nacemos ya mordidos, hermana, por la muerte.

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13 La bestia yace rígida y hendida, sin su jinete. A ese caballo que trota loco por el monte le han herido en los ojos. Y ese otro agoniza con las patas quebradas. Los jinetes eran rojos o azules, qué más da, la sangre siempre es roja y ahogó sus gargantas cortadas por el rápido cuchillo. Y la muerte es azul como una flor enferma. Los traerán en costales de fique, extenderán sus cuerpos bajo la tierna luz de la mañana mientras los niños suman en la escuela. ¿Cuántos? Uno era Luis el personero. Dos, Bastián, el vendedor de lotería. Tres, el sargento Jaramillo. No alcanzarán los rezos para todos. El miedo sí. No mires. Ya los traen.

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Los estudiantes Los saludables, los briosos estudiantes de espléndidas sonrisas y mejillas felposas, los que encienden un sueño en otro sueño y respiran su aire como recién nacidos, los que buscan rincones para mejor amarse y dulcemente eternos juegan ruleta rusa, los estudiantes ávidos y locos y fervientes, los de los tiernos cuellos listos frente a la espada, las muchachas que exhiben sus muslos soleados sus pechos, su ombligos perfectos e inocentes como oscuras corolas, qué se hacen mañana qué se hicieron qué agujero ayer se los tragó bajo qué piel callosa, triste, mustia sobreviven

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Ración diaria Mira —le insiste el Minotauro a Teseo— sólo hay un medio para matar los monstruos: aceptarlos. Los Reyes, Julio Cortázar Sin una sola luz ni un solo ruido un barco cruza el agua nocturna de mi infancia; tal vez el cocinero se desangra sobre cebollas rubias con el rostro lleno de verdugones y la bata empapada. Mi miedo se bebía el aire de la alcoba con los ojos abiertos y el monstruo que me habita sofocaba mi voz con su cola de escamas. ¡Ay! Amorosamente, desde entonces, le doy su ración diaria. Tenso animal carnívoro, el ruido de su boca que mastica es música en mi insomne madrugada.

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Biografía de un hombre con miedo Mi padre tuvo pronto miedo de haber nacido. Pero pronto también le recordaron los deberes de un hombre y le enseñaron a rezar, a ahorrar, a trabajar. Así que pronto fue mi padre un hombre bueno. («Un hombre de verdad», diría mi abuelo). No obstante, —como un perro que gime, embozalado y amarrado a su estaca— el miedo persistía en el lugar más hondo de mi padre. De mi padre, que de niño tuvo los ojos tristes y de viejo unas manos tan graves y tan limpias como el silencio de las madrugadas. Y siempre, siempre, un aire de hombre solo. De tal modo que cuando yo nací me dio mi padre todo lo que su corazón desorientado sabía dar. Y entre ello se contaba el regalo amoroso de su miedo. Como un hombre de bien mi padre trabajó cada mañana, sorteó cada noche y cuando pudo se compró a cuotas la pequeña muerte que siempre deseó. La fue pagando rigurosamente, sin sobresalto alguno, año tras año, como un hombre de bien, el bueno de mi padre.

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Madre e hijo El poeta bebe el agua del Tigres y del Eúfrates, se desvela y a veces tiene caspa, y en los salones tiene reservado su puesto y los zorros lamen su mano antes de huir espantados por el bronco sonido de su verso. De púas, de cuchillos, es la piel del poeta. Con el despertar de la luz sangra la piel del poeta. A veces, desalado, silencioso, desierto de los pies a la cabeza, anochece de bruces en su cama. La envidia del poeta es amarilla, su ilusión es azul como un cielo sin guardas. A ratos a sí mismo se devora, se corta en pedacitos, se reparte, se mira en el espejo, escupe, llora sobre los baldosines de la infancia. El poeta envejece, engorda, eructa, y en ocasiones el poeta muere. La poesía, que es inmortal, lo mira desde arriba, ciega de luz y ajena como una estrella antigua.

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Hubo una gran algarabía en casa Cuando papá en un ataque de rabia mató al gato a mi gato Bartolo porque metió la cola entre su caldo y porque ya era viejo y no cazaba como debía ratones y además era caro mantenerlo cuando papá borracho lo mató con sus manos hubo una gran algarabía en casa vinieron todos todos mi hermana dijo guárdenme los ojos para un par de zarcillos y Martino nuestro vecino ciego se pidió las tripitas y mi mamá que al principio lloró lloró conmigo quiso la piel para ponerle cuello a su chaqueta y los bigotes se los pidió mi hermano Eladio el que es mecánico y los cojines de sus patas fueron lindos alfileteros para la bruja gorda que vive atrás del patio y es modista. Lo que sobró lo hirvieron con sal y con cebolla se lo dieron a Luis que duerme en nuestra calle pues también sirve el caldo de gato para el hambre yo me pedí los huesos uno a uno los muerdo delante del espejo de mi hermana porque dijo mi abuela que al morder el que toca se vuelve uno invisible y eso quiero

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Margarita Feliciano Poeta italo-argentina, traductora, catedrática y crítica literaria. Estudió lenguas romances en la Universidad de California. Editora de la revista literaria Índigo. Directora del festival Celebración Cultural del Idioma Español. Fundadora de la casa editorial trilingüe Antares, especializada en textos de crítica. Ha publicado numerosos artículos y traducciones.

Bella Un arabesco tibio, con polvo de colores era tu paso alado bajo un azul ardiente. El viento jugueteaba con la flor de tu boca, se detenía a esperarte bajo el húmedo muro. La pureza reinaba en tu mirada abierta, fulgor de escalofrío que culmina en el sueño. Allende el tiempo largo, la gestación oscura soplaba lumbre viva en medio de tu pecho. Cada ademán perfecto, de gracia y de hermosura trazaba los contornos de tu inicial de fuego.

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Camino He dejado este sitio que tu oración señala, mi mano luce trémula la sortija del tiempo. He labrado un camino que atraviesa la roca, ando con lentitud, me apoyo en mi cayado. Sobre el blanco horizonte se disciernen las nubes, se extienden por el cielo cual terciopelo muelle. El mar relampaguea su turquesa encendida, hay peces voladores que emergen de las aguas. Yo sigo en mi camino con mi paso pausado, hacia atrás han quedado vestigios y recuerdos. He dejado olvidada mi corona de novia hasta el sublime sitio que tu oración señala.

Día Ninguna voz certera hay en mi sangre. Sólo una ausencia verde y un susurro de frondas invisibles. ¿Habré, quizás aprisionado el viento, o perdido la vida y la memoria? Yo sólo puedo aprisionar las horas, como piedra en la vera del camino sin mano turbulenta que me arroje.

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Durmiente Trepan los roquedales hacia un ardiente cielo estremecido. Desde un azul silente casi inmóviles giran altazores en cruz. Nadie sabe si todo ya dejó de existir o si una nueva vida se esboza tenuemente en el rumor del viento. ¿Quién nos traerá ese verde esperanzado, esa corriente de agua subalterna que fluye hacia el umbral de incertidumbre?

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Mundo antiguo Raro lenguaje anuncia el pie quebrado estallan sus palabras una a una, florece la metáfora exaltada, tiembla una gota de agua en tu mirada, violento escalofrío de la luna. Tallará tu semblante enardecido, marmórea majestad de precipicio, tu torso se enardece en el abismo hostigado por blancas caracolas. Con su irisado látigo la luna duerme en el fondo oscuro del estanque; seducciones metálicas del día remontan como flecha a la alta cima. Baja, noche vestal, columna airosa, cual soplo leve de inspiración divina.

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Visión nocturna Manos alucinadas buscan tu guarida, una mirada te persigue ausente, centellan las dagas de tus ojos, se deshace la noche turbulenta. En el parque hay vestigios de tinieblas, el ojo de Afrodita mira inmóvil, la blancura lechosa de sus senos se disipa en la noche de sus muslos. Entre los setos negros se levanta canto de ruiseñores ateridos; la hierba escucha atenta tu sonido, se estremece debajo de tu paso. Orbes de plata estallan en la noche, de la ciénaga un velo azul remonta, buscando el eco de tu voz madura, soñando labios rojos que se crispan.

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Winter Mute (Para Cybèle) Las hierbas mustias rompen su crisálida, sus verdes apagados brillan entre las rocas. Aún se oye en el viento el aullido del hielo. Las aguas allá abajo vertiginosas giran sus despojos, mientras la bruma helada asciende lentamente hacia la desmemoria del tren funicular, aumentando el latido de cables temblorosos que avanzan hacia el fin de un cielo ceniciento. Y así y todo, algún día, habrá también narcisos y otras flores en este triste sitio; flores ajenas a tu pasada vida cuando el río indecible fluía suave en la miel de su orilla. A través de los años retornarás a este sitio, siempre vendrás luciendo una sonrisa —diminuta y modesta— esculpida en tus labios cual signo de interrogaión.

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Raúl Pérez Torres Escritor ecuatoriano. Doctorado Honoris Causa otorgado por la Universidad Ricardo Palma de Perú. Fue Director de de la Editorial de la Universidad Central del Ecuador y de Relaciones Públicas. Presidente de la Casa de la Cultura Ecuatoriana (2004-2006). Ganador del premio Casa de las Américas de Cuba (1980). Ha publicado: Manual para mover las fichas (1973), Musiquero joven, musiquero viejo (1977), Teoría de desencanto (1985), Poemas para tocarte (1994), entre otros.

Soneto I Más leve que la brisa en el espacio, así viajas en la cueva de mi vicio, cansada de la espina y el cilicio que te brindó el lenguaje de Bocaccio En la telaraña azul cristal del sueño, impenetrable como una momia egipcia sin rastro de tormenta ni malicia, ni rencor, ni tristeza, sin empeño. Sin sangre, sin memoria, ya enlutada, sin amar ya, quizá sin ser amada en mi sueño te meces volandera. Despierto entonces al costado del pavor y pienso alborotado que tu amor aún tiene los colmillos de la fiera.

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Soneto II Tenue frágil, muñeca japonesa aún te siento feliz en la penumbra feliz de mi palabra que te alumbra de mi ojo que te habla y que te besa Miro tu corazón que sale de la copa como si el licor a su compás latiera duerme en silencio tu dolor, aquella fiera que suele revolverse como loca Alguien en la penumbra acuña melodías que saltan como pájaros de doble corazón yo siento mi tristeza que no tiene salida Si no es en la caricia que viene de tu voz advierto en mi cabeza la sombra de tu ida la araña de tu nombre que aplasto con alcohol

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Abedul Yo siempre quise tener un abedul. 多Alguien tiene por si acaso un abedul? En mis sue単os he so単ado un abedul Yo siempre quise tener un abedul; la palabra me embriaga como si la tocaras con tu lengua: abedul Yo siempre quise tener un abedul o por lo menos sentirlo entre mis manos Abedul, yo nunca tuve un abedul. Al menos ella, la palabra te la ofrezco.

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Eurídice Escribe desde la alegría, me decía, porque tus palabras son el nicho de mi cuerpo Pero murió. Bajé al infierno y con mi musa enternecí al Distante que me devolvió su sombra de ceniza. Oculto en el mito mi corazón, pienso en Orfeo…

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Los pájaros Bajo los ojos de mi amada los pájaros sobre su trébol negro los pájaros en el país de su boca en la ola de su lengua los pájaros en sus pezones abiertos los pájaros entre sus manos sencillas los pájaros sobre su flaca alegría los pájaros en el ritmo de sus caderas los pájaros entre la blusa, dolientes, los pájaros en el ritmo del amor en el movimiento perpetuo los pájaros y dentro de su cabeza revoloteando libres los pájaros

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CRÓNICA


Jaime,

el otro

Por Sergio Salvador Promotor Cultural FotografĂ­as de Miguel Flores


Todo es doble, todo tiene los dos polos; todo su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son medias verdades, todas las paradojas pueden reconciliarse El Kybalion, Principio de la Dualidad

N

ació temblando y cubierto de sangre, el médico tomó a la criatura con sus manos y lo entregó a su madre mientras la criatura esforzaba su primer grito para avisarle a la vida de su llegada. La madre, aún sudorosa lo acarició, sonrió contenta e intentó calmar el llanto del pequeño con un beso, lloró ella también, pero de alegría y ternura cuando el médico le dijo en voz baja —es un niño sano, fuerte y normal. Lo llamaron Jaime. Sus padres convocaron todas las bendiciones con las que su fe recibía a un niño. De eso han pasado ya veinte y cuatro años y él, considerado el día de nacer como normal, se mira solo y distinto a todos sus pares. Su memoria le habla de la crueldad de los infantes que lo apartaban de sus juegos por verlo distinto. Cansado de soportar desplantes, buscaba espacios apartados de los niños de su misma edad para jugar a escondidas con muñecos a quienes les contaba de su sueño de ser aceptado. Recuerda cuando en el colegio su maestro les hizo leer un texto en el que decía que en los albores del mundo, según la mitología griega, los humanos eran andróginos compuestos por una parte masculina y otra femenina. Todos estos seres, carentes del don del discernimiento, veneraban ciegamente a Zeus hasta que en acto de piedad con el mundo, Prometeo robó la llama del conocimiento, es decir la libertad y la

entregó a la raza humana, que libre ya intentó invadir el Monte Olimpo. Zeus, en castigo, les lanzó un rayo que dividió en dos partes a cada humano. Desde entonces cada fracción deambula sola por la vida buscando su otra mitad. Jaime pensó en que si él alguna vez estuvo compuesto por dos partes que se amaban y si su actual soledad era resultado de esa división, una parte de sí mismo debería morar en algún otro rincón del mundo, viviendo sus mismos dolores y viéndose como él se veía: distinto, solo y avergonzado de su condición, que se manifestaba ya. Hoy, con sus veinticuatro años a cuestas, sigue intentando encontrar a su mitad, pero es tan difícil hacerlo. La frágil esperanza que guarda es que su par haya podido conservar todavía la valentía necesaria para hablarle cuando se encuentren, porque a él durante su vida se la habían minado con golpes, para que sea valiente y no llore como mujercita. Sus padres lo dejaron probar fortuna con su vida desde los dieciocho años pero lejos de ellos, para no avergonzarse de tener un hijo homosexual. No guarda rencor, porque tal vez ese sentimiento se le haya vuelto una masa inmensa e informe que cubre a todo el mundo y no 102


alcanza a ser etiquetada como mal recuerdo. Conoce amigos suyos que han hecho del odio su fortaleza y su defensa. Él mismo quiso aborrecer a todo el mundo pero descubrió que esta artimaña de subsistencia sólo le ofrecía más lágrimas y más soledades. Además sabe decir que tiene un corazón necio que no olvida amar y no sabe recordar las ofensas. Por eso alista su único traje formal para visitar a sus padres, practica una voz ronca que a estas alturas le suena tan lejana, y sale hacia la casa donde alguna vez jugó de niño, muchas veces lloró, rió con sus juegos a escondidas y hasta sonrió cuando su madre le dijo que le amaba y que lo extrañaría, antes de dejarlo partir a enfrentarse con su vida y su sexualidad. Llega a la casa de sus padres y sabe que ya nunca más será la de él. Aún así ese domicilio guarda los colores y olores que su alma recuerda, los recorre con nostalgia acompañado de su madre, mientras esperan la llegada del ser severo que siempre ha sido su padre. En esa casa, muy pocas veces ha podido revivir la grata sensación que le produce abrazar con fuerza y libertad a quien quiere sin tener que sentirse sucio. Cuando entra su padre a la casa, él retira su abrazo de la madre y tose para recuperar el tono grave que había olvidado. Aún no entienden bien sus afectos, todavía no sabe si la visita a sus padres alimenta en su corazón alegría o tristeza. El sabor que le queda siempre es agridulce. Por un lado está la plomiza felicidad de ver a quienes siempre ha querido y quiere. Le piden que regrese, mientras le ponen como condición ineludible el olvidar su forma de vivir que tanto les avergüenza. Él sabe que los quiere pero no puede permitirse otra vez vender su vida en nombre de un qué dirán, que tarde o temprano arremeterá furioso contra él. Al marcharse, su madre le pide que para la próxima visita regrese con ese mismo traje que lo hace ver tan masculino, lo besa discretamente 103

en la mejilla mientras le dice al oído que olvide ya esa ropa fea que lo hace ver tan distinto de como ella lo soñó. En su casa Jaime, se quita parsimonioso el traje que le hace verse tan extraño consigo mismo y escoge la ropa que usará en la noche, se encuentra semidesnudo frente a un armario viejo e inmenso, lleno de pantalones de colores estridentes, camisas, camisetas y blusas que se pone con frecuencia, algunos antifaces que suele usar en fiestas, le parecen especialmente útiles para reuniones como la de esa noche, donde no quiere que nadie vea su rostro lastimado por el rechazo familiar. Su armario es una mezcla infinita de ropa, colores, aromas y estados de ánimo. Tras ellos, un poco más ocultos se guardan, entre fotos y escritos suyos, sentimientos, nostalgias y alegrías en desuso por olvido o vergüenza. Mientras saca de su armario la ropa que le es más cómoda y propicia para la reunión a la que está invitado, recuerda la frase «salir del clóset». Con un llanto silente e íntimo, aprendido con dolor, piensa que ningún lugar común como ese conlleva tan dramáticamente el miedo al reconocimiento de ser y verse distinto. Quien lo pronuncia carga ya sobre su espalda el oprobio de una sociedad que se llena la boca de la palabra tolerancia, mientras ataca cruelmente a sus congéneres por el hecho de sus preferencias sexuales. Esto, en teoría no debería doler tanto, pero es que parte de esa sociedad tirana para con el diferente, la conforman sus padres. Ellos son quienes lo vieron llorar cuando niño y lo consolaron cuando sus compañeros en la escuela le gritaban ¡mariquita! La madre le repetía que sea macho y no llore, al tiempo que el padre le enseñaba a pelear y defenderse como un hombre, mientras le prohibían volver a participar en los juegos de sus compañeras. Fue el propio Jaime quien, al final, aprendió


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solo y valientemente que la única salida a esa insufrible vida dual sería, a futuro, la muerte del sueño creado por sus padres para él y ser consecuente con lo que sus propios deseos le dictaban; porque el homenaje duradero a su frágil felicidad sería, sin lugar a dudas, él mismo y su vida.

piensa en la muerte porque recita, acompasado lastimeramente por sus sollozos de niño que nunca supo de felicidad: «Y todos los hombres matan lo que aman, oíd, oídlo todos. Unos lo hacen con una mirada amarga; otros, con una palabra lisonjera. ¡El cobarde lo hace con un beso, el valiente con una espada!».

Con los ojos desbordados de recuerdos tristes y una blusa a medio poner se recuerda a él mismo hace años. Tiempo atrás aún tenía en sí dos seres: uno suyo, el que vivía clandestino, el que ganaba espacio de vida y permanecía firme a fuerza de rebeldía ante las agresiones y otro ser, impuesto por su familia, que moría de apatía.

Alguien que probablemente intuye los infinitos desconsuelos que le nacieron esa tarde toca su puerta, es una voz cálida y pausada que le dice: abra por favor… vengo a acompañarlo. Él no reconoce esa voz amable pero se pone en pie. Con el dorso de sus manos, como cuando era niño, camina enjugándose las lágrimas hacia la puerta, mientras sueña despierto con la magia de encontrar al abrir la puerta a la mitad amada que perdió en el cuento escuchado en la niñez.

Ese ser impuesto y creado únicamente por sus mayores desapareció un día, sin tumba ni epitafio colocado en la esperanza de quienes dijeron quererlo. Quienes crearon ese Jaime, fueron quienes lo mataron poco a poco. Primero soñaron que sea un respetado funcionario con familia y muchos hijos. Luego viendo que, tímida pero inexorablemente, ese otro ser aparecía desde el espíritu del adolescente, fueron ajando el sueño y se conformaron, al inicio, con un tipo de vida mediocre, así fuera un borrachín mujeriego, pero nunca el ser humano que un día vieron nacer. Los recuerdos desfilaron, despacio, mostrando todos los matices del dolor ante su memoria. Cada uno de ellos le ha dejado nuevas lágrimas y soledad. La blusa ceñida de colores de fiesta que se había echado sobre el cuerpo le parece ahora falsa. Se la quita y busca otra, pero el llanto termina desbordándolo. El pasado de dolores y el mañana de sueños efímeros de ser feliz, dejaron de importarle ya porque la soledad se apropió de su cuerpo y su alma, convenciéndolo que efectivamente es la vergüenza de quienes dicen quererlo. Siempre le pasa lo mismo cuando visita a su familia. Le duele la culpa de sentirse causante de dolor, le duele su propia vida. Tal vez 105

La voz afectuosa tras la puerta insiste —ábreme por favor, charlemos—, Jaime sabe que los sueños nunca se cumplen en su vida, pero aun así le gusta soñar. Abotona su blusa y camina esperando que sea el amor que por fin lo encontró. Ojalá se llame Jaime como él. Por lo menos en esa noche es justo que un Jaime homosexual en el mundo, sea consolado. Sujeta la aldaba de la puerta, practica una sonrisa melancólica, y antes de abrir pregunta: ¿Eres Jaime?


Premio Provincia de Pichincha de Poesía El Gobierno de la Provincia de Pichincha y la Revista Imaginaria, de su Dirección de Educación y Cultura, comparten la convicción de que la poesía es la más alta expresión artística y que en su cultivo y difusión radica una de las claves de la educación para la democracia. Más aún, en las fronteras la palabra creadora se juega hoy el destino de la Cultura misma como testimonio esencial de la aventura humana. Por ello, la convocatoria del Premio Provincia de Pichincha de Poesía, aspira a estimular la escritura poética en el ámbito de la provincia de Pichincha.

Bases

A este premio podrán optar las obras que se ajusten a las siguientes bases: 1. Podrán concursar autores de la provincia de Pichincha con un libro de poemas rigurosamente inédito. Sin excepción los concursantes tendrán menos de 30 años. 2. El tema será libre y su extensión debe ser de un mínimo de 300 versos. 3. Los trabajos deben presentarse por triplicado, en la portada de los manuscritos se hará constar el título de la obra. Se adjuntará un sobre cerrado, que contendrá en su interior el nombre, la fotocopia del documento de identidad, la dirección y teléfono del autor, así como un breve currículum. En el anverso del sobre se consignará el título de la obra. 4. Los trabajos deberán remitirse por triplicado hasta el 31 de octubre del presente año a: Premio Provincia de Pichincha de Poesía. Consejo Provincial de Pichincha oficina Asesoría de Cultura, piso 19 Manuel Larrea N13-45 y Antonio Ante - Quito No se aceptarán originales mal presentados o ilegibles, ni remitidos por correo electrónico. 5. La presente convocatoria se abrirá a partir del mes de juno con motivo de las Jornadas Culturales. 6. Se concederán los siguientes premios: a. Primer lugar 5.000 dólares. b. Segundo lugar 3.000 dólares. c. Tercer lugar 2.000 dólares


Así mismo, incluye la publicación de los libros ganadores en la Colección Cochasquí de Literatura del Gobierno de la Provincia de Pichincha, para ser distribuidos de manera gratuita a los estudiantes y maestros de Pichincha. La cuantía se entregará a los ganadores durante el acto de concesión del premio, junto con cien ejemplares de la obra publicada. 7. El jurado estará compuesto por un representante de la Dirección de Educación y Cultura del Gobierno de Pichincha y dos nombres acreditados de la poesía ecuatoriana. Los nombres de los miembros del jurado serán revelados durante el anuncio del fallo del premio. 8. El anuncio del fallo tendrá lugar en el Salón de la Provincia, del Gobierno de Pichincha, en el mes de noviembre. 9. El jurado podrá declarar desierto el premio si, a su juicio, ninguna obra posee calidad para obtenerlo. 10. Los organizadores no mantendrán correspondencia acerca de los originales presentados y los trabajos que no se premien no serán devueltos. Estarán disponibles en el Consejo Provincial hasta veinte días después del fallo del jurado, al término de los cuales serán destruidos. 11. La participación en este premio implica la total aceptación de las presentes bases, por lo que su fallo será inapelable.

Para cualquier información adicional pueden contactarse con el Gobierno de la Provincia de Pichincha: Teléfono: 2904996 www.pichincha.gov.ec acorrea@pichincha.gov.ec raulperez2000@hotmail.com icordova@pichincha.gov.ec


Gobierno de la Provincia de Pichincha PĂĄgina WEB: www.pichincha.gov.ec Correo-e: acorrea@pichincha.gov.ec Manuel Larrea N13-45 y Ante Quito, Ecuador Para este nĂşmero se han usado caracteres Garamond creados por Claude Garamond (1490-1561) y Gill Sans de Eric Gill (1882-1940).


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