Page 1

Año 2 No. 90 Semana del 17 al 23 de octubre de 2010

Pág. 14

E

l auge de la conflictividad matrimonial dispara el número de divorcios. Pero antes de llegar a ese punto aún es posible reconducir las cosas. Un libro, “El desafío del amor”, está mostrando en todo el mundo cómo es posible y ahora se publica en España. Todo comenzó con la película “Fireproof” en 2008. Una cinta que por su presupuesto (apenas 500 mil dólares) y su trama (sobre el matrimonio) no debía estar llamada a la fama. Y sin embargo, más de un millón y medio de norteamericanos acudieron a verla, convirtiendo esta producción en un éxito inesperado para el cine independiente. El protagonista de la película es un heroico bombero que está casado con la atractiva y eficaz relacionista pública del hospital del condado. La realidad es que ni uno ni otro sienten ya lo que les unió en principio. Sin embargo, donde falta el sentimiento, aún se mantiene en pie la voluntad, al menos en la medida suficiente para que el marido acepte jugárselo todo a una última carta para reconquistar a su mujer: poner en práctica un libro que le regala su padre, “El desafío del amor”.

EL MILAGRO DE CADA DESPERTAR 2

5

PREVENIR LA ESTERILIDAD

Fueron tantas las peticiones de los espectadores que habían acudido a ver la película, que los guionistas de “Fireproof” se vieron obligados a editar ese libro, “un reto de cuarenta días que cambiará tu matrimonio”. El éxito no se hizo esperar. En Estados Unidos se vendieron en pocos meses más de cinco millones de ejemplares de “El desafío del amor”; en los países americanos de lengua española 375 mil, y en Brasil 180 mil. Stephen y Alex Kendrick comienzan el libro con esta “advertencia”: “Este viaje de cuarenta días no puede tomarse a la ligera”. “Es un cambio desafiante, a menudo difícil, pero también increíblemente satisfactorio. Para aceptar este desafío, debemos tener plena conciencia de lo que representa tomar una firme determinación”. “Si estás dispuesto a comprometerte día a día durante cuarenta días, los resultados podrían cambiar tu vida y tu matrimonio. Considéralo como un desafío de parte de quienes lo aceptaron antes que tú”, concluyen los Kendrick.

13

VIVIR EL PRESENTE


OCTUBRE 17 DE 2010

milagro

El de cada despertar

E

Editorial

n ocasiones no somos muy conscientes de que cada mañana atravesamos el umbral que nos conduce a la cotidianidad de la vida diaria. Regresamos de un mundo mágico, incomprensible y caótico que llamamos sueño, al no menos mágico, no menos caótico, y en ocasiones menos comprensible mundo de la realidad diaria. El mundo de los sueños nos permite desear infinitamente, y a veces mucho más de lo que realmente necesitamos, y esto nos lleva por un camino (a veces consciente o inconscientemente) que no nos permite distinguir los infinitos deseos de los sueños de las verdaderas necesidades. Y cuando aprendemos a diferenciar los deseos de las necesidades, nuestra vida se vuelve positivamente más simple, nos concentramos en lo esencial, en lo que verdaderamente importa, y descubrimos el potencial de la sencillez y dejamos de estar angustiados por cuestiones que se han vuelto urgentes, sin ser realmente importantes, pues todo importa, pero hay que aprender a darle a cada cosa su justa importancia. Sin embargo, a veces pasa que los deseos infinitos, confusos y superficiales, se disfrazan de necesidad, por lo que nos resulta difícil encontrarle sentido a la vida diaria. En realidad las necesidades son pocas, claras y nos permiten sobrevivir: necesitamos alimento, techo, abrigo; y también comunicarnos y dar y recibir amor; esto es básico y sencillo y lo mejor, lo podemos encontrar en cada despertar diario. Y un claro ejemplo de que se puede vivir sencillamente, es la actual situación que están viviendo 33 mineros del país hermano de Chile, que hace 2 meses quedaron atrapados a 600 metros de profundidad por un derrumbe en una mina. Ellos son uno de tantos testimonios de que se puede vivir sin necesitar mucho. Ellos empezaron por reconocer cuáles eran sus verdaderas necesidades, y yo creo que terminaron por honrarlas y siendo agradecidos por el milagro de despertar cada día. Este testimonio debe ayudarnos a vivir una vida más sencilla, más profunda, una vida con sentido. Todos nosotros coincidiríamos, en que la mayoría, casi nunca tomamos conciencia de ese viaje de vuelta, pues no valoramos en su justa medida, el regalo de la vida, el milagro de cada despertar. Pues la vida generalmente no se puede explicar con palabras, la vida se vive, se ve, se siente; es expansión, es crecimiento, oportunidades infinitas de ser; ya que la vida diaria, a pesar de la rutina que en ocasiones no nos permite disfrutar los regalos que todos los días nos ofrece, es una oportunidad de amar, de ayudar, de servir, de descubrir su misterio que nos permite ser inmensamente felices.

Por Pacco Magaña

Segunda parte

Santo Tomás de Aquino

ueridos hermanos y hermanas: Q El motivo principal del gran aprecio por Santo

Tomás de Aquino no sólo reside en el contenido de su enseñanza, sino también en el método adoptado por él, sobre todo su nueva síntesis y distinción entre filosofía y teología. Los Padres de la Iglesia se confrontaban con diversas filosofías de tipo platónico, en las que se presentaba una visión completa del mundo y de la vida, incluyendo la cuestión de Dios y de la religión. En la confrontación con estas filosofías, ellos mismos habían elaborado una visión completa de la realidad, partiendo de la fe y usando elementos del platonismo, para responder a las cuestiones esenciales de los hombres. A esta visión, basada en la revelación bíblica y elaborada con un platonismo corregido a la luz de la fe, ellos la lla-maban «nuestra filosofía». La palabra «filosofía» no era, por tanto, expresión de un sistema puramente racional y, como tal, distinto de la fe, sino que indicaba una visión completa de la realidad, construida a la luz de la fe, pero hecha propia y pensada por la razón; una visión que, ciertamente, iba más allá de las capacidades propias de la razón, pero que, como tal, era también satisfactoria para ella. Para santo Tomás el encuentro con la filosofía precristiana de Aristóteles (que murió hacia el año 322 a.C.) abría una perspectiva nueva. La filosofía aristotélica era, obviamente, una filosofía elaborada sin conocimiento del Antiguo y del Nuevo Testamento, una explicación del mundo sin revelación, por la sola razón. Y esta racionalidad consiguiente era convincente. Así la antigua forma de

«nuestra filosofía» de los Padres ya no funcionaba. Era preciso volver a pensar la relación entre filosofía y teología, entre fe y razón. Existía una «filosofía» completa y convincente en sí misma, una racionalidad que precedía a la fe, y luego la «teología», un pensar con la fe y en la fe. La cuestión urgente era esta: ¿son compatibles el mundo de la racionalidad, la filosofía pensada sin Cristo, y el mundo de la fe? ¿O se excluyen? No faltaban elementos

que afirmaban la incompatibilidad entre los dos mundos, pero santo Tomás estaba firmemente convencido de su compatibilidad; más aún, de que la filosofía elaborada sin conocimiento de Cristo casi esperaba la luz de Jesús para ser completa. Esta fue la gran «sorpresa» de santo Tomás, que determinó su camino de pensador. Mostrar esta independencia entre filosofía y teología, y al mismo tiempo su relación recíproca, fue la misión histórica del gran maestro. Y así se entiende que, en el siglo XIX, cuando se declaraba fuerte-

mente la incompatibilidad entre razón moderna y fe, el Papa León XIII indicara a santo Tomás como guía en el diálogo entre una y otra. En su trabajo teológico, santo Tomás supone y concreta esta relación entre ambas. La fe consolida, integra e ilumina el patrimonio de verdades que la razón humana adquiere. La confianza que santo Tomás otorga a estos dos instrumentos del conocimiento —la fe y la razón— puede ser reconducida a la convicción de que ambas proceden de una única fuente de toda verdad, el Logos divino, que actúa tanto en el ámbito de la creación como en el de la redención. Junto con el acuerdo entre razón y fe, se debe reconocer, por otra parte, que ambas se valen de procedimientos cognoscitivos diferentes. La razón acoge una verdad en virtud de su evidencia intrínseca, mediata o inmediata; la fe, en cambio, acepta una verdad basándose en la autoridad de la Palabra de Dios que se revela. Al principio de su Summa Theologiae escribe santo Tomás: «El orden de las ciencias es doble: algunas proceden de principios conocidos mediante la luz natural de la razón, como las matemáticas, la geometría y similares; otras proceden de principios conocidos mediante una ciencia superior: como la perspectiva procede de principios conocidos mediante la geometría, y la música de principios conocidos mediante las matemáticas. Y de esta forma la sagrada doctrina (es decir, la teología) es ciencia que procede de los principios conocidos a través de la luz de una ciencia superior, es decir, la ciencia de Dios y de los santos» (I, q. 1, a. 2).


03

OCTUBRE 17 DE 2010

4 SEGUIR A JESUCRISTO EN COMUNIDAD Por Pbro. Lic. Juan José Torres Galván “Yo vine para que tengan vida, y la tengan en abundancia” (Jn. 10,10).

J

esucristo, el Hijo de Dios hecho hombre, ha venido a darnos vida en plenitud. Esta Vida de Dios, recibe diversos nombres en la tradición cristiana: la Gracia, la Salvación, la Vida eterna. Lo más importante de estas expresiones es que todas ellas nos invitan a valorar el designio amoroso de Dios que nos hace entrar en comunión con su Misterio. La Iglesia, comunidad de seguidores de Jesucristo, sabe que es portadora de esta Vida nueva y por eso sabe que es misionera. No puede ser descuidada o negligente sabiendo que el mundo necesita de la Vida Nueva que Jesucristo quiere derramar en toda la humanidad. La Iglesia discípula y misionera tiene la responsabilidad de comunicar esta vida y con ella, transformar este mundo en un mundo mejor. La fe en Jesucristo se vive en comunidad. Nada más alejado del propósito de Jesucristo que el querer vivir la fe en Él como un intimismo espiritual que nos aísle de los demás. Toda la persona de Jesucristo es expresión de Comunión. Hoy y siempre las personas necesitamos vivir la experiencia de pertenecer a una comunidad donde seamos valorados, bien recibidos y donde todos tengamos parte en la responsabilidad de la vida comunitaria. La vida en comunidad es una experiencia que nos salva del anonimato de la masa, donde se pierden las personas. Al mismo tiempo ella nos salva del aislamiento y el individualismo que hoy la sociedad de la tecnología y el confort sufre descaradamente. El Documento de Aparecida nos recuerda que esta experiencia es fundamental en nuestra vivencia de fe: “Nuestros fieles buscan comunidades cristianas, en donde sean acogidos fraternalmente y se sientan valorados, visibles y eclesialmente incluidos. Es necesario que nuestros fieles se sientan realmente miembros de una comunidad eclesial y corresponsables en su desarrollo. Eso permitirá un mayor compromiso y entrega en y por la Iglesia”. (párrafo 226-b) La realidad social en que vivimos, con tantos retos y desafíos que se van transformando día con día, nos presenta muchas veces situaciones que contradicen el Proyecto del Padre: el Reino de Dios, que Jesucristo vino a traernos y realizó en su Persona y en su actuar. El criterio fundamental para distinguir al que sigue verdaderamente a Jesucristo es su compromiso a favor de la vida, a favor del Reino. La comunidad cristiana es el lugar apropiado para que todos y cada uno de los seguidores de Cristo expresemos nuestro servicio fraterno y comprometido para que todos los seres humanos tengan una vida digna. Puedes ampliar esta reflexión leyendo los números 288291 de nuestro IV Plan Diocesano de Pastoral y los textos de la Sagrada Escritura: Juan 10, 1-16; 1ªJuan 4,20.

Apreciados lectores y lectoras:

EL VENERABLE JUAN PABLO II DECÍA: “El Obispo ve el futuro de su diócesis a través de los ojos del Seminario”. Percibí más la verdad de esta afirmación, a principios de este mes de octubre, en un encuentro que tuve con los diez alumnos del Seminario que cursan el cuarto año de la Facultad de Teología. Ellos me pidieron tener un encuentro conmigo ahora que ya les quedan pocos meses para terminar su formación sacerdotal. Acepté con mucho gusto, les invité a mi casa, tuvimos un interesante diálogo que duró hora y media, y después compartimos los alimentos en un ambiente de mucha confianza y cordialidad. Uno de ellos es de la Diócesis de Ciudad Valles, dos pertenecen a la Hermandad de los Discípulos de Jesús y siete son de esta Arquidiócesis. Nos acompañaron el Rector, el Director Espiritual y el Ecónomo. Me sorprendió gratamente su petición. Me recordaron que es tarea prioritaria del Obispo estar muy cerca del Seminario. Estando ya cerca de su ordenación sacerdotal, hablamos sobre la necesidad fundamental de fortalecer el gusto por la oración: pasar de la obligación de orar porque lo pide el reglamento al deseo de orar, a sentir la necesidad de la oración, puesto que ésta es la piedra fundamental de todo el quehacer sacerdotal. La vida del sacerdote está llena de actividades muy demandantes e imprevistas y, si el sacerdote se descuida, puede relegar y abandonar la oración. Tiene que ser creativo, constante y disciplinado para buscar los tiempos y lugares para la oración, para estar con el Señor que lo envía, para descansar en Él; tiene que ser un sacerdote orante para convertirse en maestro de oración en medio de su pueblo. También reflexionamos sobre la necesidad de crecer en la madurez humana, en la capacidad de relaciones humanas adultas puesto que serán, como sacerdotes, hombres de la comunidad y para la comunidad; dicho de otra manera, serán hombres de los demás y para los demás; su vida será una permanente y sana relación humana, será comunicación cordial y fraterna, será atención atenta y generosa. Finalmente, hablamos de sus compromisos académicos. La gente cada día exigirá mayor formación y capacidad intelectual de los sacerdotes. El mundo avanza aceleradamente en todos los campos de la ciencia y de la técnica; en el futuro próximo, los feligreses de las parroquias tendrán mucha más información y formación académica y, por tanto, exigirán mayor calidad en los sacerdotes para

escucharlos con interés y aprender de ellos. Indudablemente, que la próxima generación de sacerdotes tiene que ser mejor que la actual, en lo espiritual, intelectual y pastoral. Los sacerdotes del mañana tienen que superarnos a los de hoy, de otra manera el sacerdocio correrá el riesgo de ser menospreciado. El Proyecto Formativo de nuestro Seminario exige que los alumnos, que se encuentran cursando el cuarto año en la facultad de Teología, fortalezcan más una espiritualidad sacerdotal a la luz de Cristo Sacerdote, que mediten y profundicen las palabras de la Carta a los Hebreos que están a punto de hacerse realidad en su vida: “Todo sacerdote es tomado de entre los hombres, e instituido a favor de los hombres para las cosas que miran a Dios, para perdonar, para ofrecerse, para consolar. Nadie toma por sí este don, sino aquel a quien Dios llama” (cfr Heb 5,1-4). Esta es una exigencia apremiante: ya desde ahora, desde el Seminario, deben ser capaces de perdonar, comprender, consolar; deben ser capaces de llevar una vida de fraternidad con los demás sacerdotes, de amor y servicio desinteresado a la gente; deben ser hombres de profundidad humana y espiritual, capaces de amistades maduras, de generosa aceptación del celibato y de permanente intimidad con el Señor; deben ser hombres que respondan a las exigencias del mundo moderno y den respuestas sólidas y convincentes a los interrogantes de nuestro tiempo; deben ser hombres de Iglesia con un corazón sin fronteras y con una amplia y mo-derna visión de la evangelización. Pero existe una reciprocidad. Si a los futuros sacerdotes se les pide todo lo anterior, al Obispo se le exige ayudarlos, personalmente y, sobre todo, a través del Equipo Formador del Seminario. Cada seminarista es un verdadero tesoro que Dios confía al Obispo para asegurar el futuro sacerdotal de la Iglesia diocesana. Ya que son muy pocos los jóvenes que responden al llamado del Señor, mayor debe ser el cuidado por custodiarlos celosamente y mayor debe ser el fomento de las vocaciones sacerdotales. De ahí que me he propuesto impulsar fuertemente la pastoral vocacional sacerdotal, en este y el próximo año escolar, para llenar de jóvenes nuestro queridísimo Seminario Guadalupano Josefino. ¡Ojalá ustedes, queridos lectores y lectoras, me ayuden en este propósito! “La esperanza de la Iglesia y de la salvación de las almas está en los Seminarios”, dice el Concilio Vaticano II.

+Luis, Arzobispo de S. Luis P.


Nuestra historia

«Visita Apostólica de Monseñor Nicolás Averardi y Monseñor Domingo Serafíni a la Diócesis potosina» (1896 y 1904)

¿Qué tipo de sexo se permite en el matrimonio?

E

l 13 de noviembre de 1896, día en que Monseñor Montes de Oca cumplía doce años de la traslación a esta Diócesis Potosina, recibió a Monseñor Nicola Averardi, Arzobispo de Tarso y representante de su Santidad el Papa León XIII, quien llegaba a realizar una Visita Apostólica1. «Asistió el citado día a la Misa Pontifical del señor Montes de Oca; uno y otro prelado hablaron al pueblo, al que dio la bendición el Señor Averardi, quien visitó después al señor Gobernador y al Jefe de Armas, que le correspondieron la atención y fueron invitados a comer con él al palacio episcopal»2.

Visitó el representante papal al cabildo municipal, la Parroquia, el Seminario y el Colegio del Sagrado Corazón. El día 16 de noviembre se le dió una fiesta con representación dramática en la Casa de Asilo. El pueblo, que le recibió en la estación del ferrocarril hasta su alojamiento, así mismo le acompañó en su despedida. De vuelta en la capital de la República, dirigió al prelado potosino una carta en italiano intercambiándole sus impresiones:

«Muy venerado y querido Monseñor: Faltaría a uno de mis deberes más sagrados, si no diera a usted las gracias, como lo hago, también por escrito, por el modo tan festivo, tan benévolo y tan cortés con que, debido a V. principalmente, fui acogido en esa ciudad y trato por V. de una manera tan noble. Admiro la cortesía unida a la sinceridad, unión por cierto muy rara. Todavía me siento conmovido, y le aseguro que permanecerá siempre viva en mi pecho la memoria de los días felices que pasé en San Luis Potosí. Siempre me será dulce el recuerdo de la sólida y profunda piedad de ese buen pueblo, de su ilimitada adhesión y amor al Sumo Pontífice, del celo de ese venerable clero y de la generosidad de su egregio pastor. Ninguna indigna vergüenza me impedirá jamás manifestar estos mis sentimientos, que son de justicia y de verdad, y siempre rogaré al Señor para que en sus fieles se conserve constantemente la fe y tan viva como yo la he admirado…»3.

Varios asuntos llevaban a Monseñor Averardi a visitar la Diócesis Potosina, como ya lo hemos anunciado en el capítulo anterior; recogía los testimonios que se vertían en relación al fallido obispo de Tamaulipas, Monseñor Sánchez Camacho, quien apostató de la fé católica y a quien Montes de Oca había sugerido para que le sucediera en dicha diócesis; otro tema delicado era conocer la impresión de primera mano acerca del parecer de Monseñor Montes de Oca, quien con otro grupo de obispos habían manifestado, al inicio, su rechazo de su visita a México4, ya que se corría el rumor en los círculos eclesiásticos, la de que su visita, entre otros fines, se orientaba a reanudar las relaciones diplomáticas de la Santa Sede con el gobierno del Presidente Porfirio Díaz, mientras ellas consideraban que no había los elementos suficientes para entablar una sincera y respetuosa relación con el gobierno mexicano. Sin embargo, todo el episcopado se unió entorno a la persona del delegado papal manifestándole su adhesión como representante de la Sede de Pedro; así se expresaba Monseñor Montes de Oca: «Y sabrás que aún perdura el divorcio entre la Iglesia y el Estado, y que no es por culpa de la somnolencia de los Pastores, sino por otras causas que de ningún modo dependen de nosotros. Lo que los obispos solos no hemos podido todavía conseguir, Dios quiera que bajo tu guía podamos lograrlo»5.

En 1904 la Iglesia de México recibía otra Visita Apostólica, la del delegado apostólico Monseñor Domingo Serafíni, Arzobispo de Spoleto, quien el 31 de julio del mismo año visitaba la ciudad de San Luis Potosí, en compañía del Auditor de la Delegación, Monseñor Buenaventura Cerretti6, quien, poco tiempo después, fue nombrado cardenal, al igual que Monseñor Serafíni. Fueron recibidos por el pastor potosino, Montes de Oca, con las ya acostumbradas manifestaciones de singular afecto al Delegado Apostólico por parte del pueblo fiel; así, se procedió a las visitas a los principales centros pastorales y académicos de la diócesis. El objetivo principal de la visita que realizaba Monseñor Serafini a territorio potosino, entre otras cosas, era la de constatar el estado de la diócesis potosina ya que se reciban en Roma noticias del especial empeño que el pastor potosino había puesto en hermosear la Catedral y los principales templos de la ciudad, así como las importantes obras sociales del jerarca mecenas. 1 Minuta de Nicolás Averardi al card. Rampolla, ASV, Visita Apostolica Messico, Busta I, f. 45v. citado en Chávez Sánchez, Eduardo: “Concilios Provinciales mexicanos preparatorios al Concilio Plenario Latinoamericano” en Pontificia Commissio pro América Latina: «Los últimos cien años de la evangelización en América Latina», pág. 625. 2 Velásquez, Primo Feliciano: Historia de San Luis Potosí, pág. 145. 3 Citado en Ibídem. 4 Romero de Solís, José Miguel: “Apostasía Episcopal en Tamaulipas, 1896”, Historia Mexicana, XXXVII, pág. 276. 5 Citado en Ibídem, pág. 246. 6 Cfr. Velásquez, Primo Feliciano: Historia de San Luis Potosí, pág. 177.

Muy estimados lectores: Una persona me pidió que por favor desarrollara un tema que hable de la sexualidad en el matrimonio, y sobre de lo que está permitido hacer en la intimidad, y con mucho gusto lo hago. Este tema es muy amplio y debe abarcar varias cosas. Primero, hay que determinar cómo estamos sexualmente, es decir, si hay en nuestra formación una moral sexual, o sea, si hay rectitud en lo referente a la actividad libre del hombre en el ejercicio de la sexualidad, o más particularmente de la genitalidad. Segundo, hay que ver si tenemos “vicio” en este aspecto, me refiero que no estamos bien sintonizados en la sexualidad y andamos con otras personas, vemos pornografía, ya sea en revistas o en televisión y queremos practicarla con la pareja o simplemente nos autoerotizamos. Hay personas, y generalmente hombres, que piensan sólo en el sexo, y creen que es lo fundamental del matrimonio o de la vida humana, y no es así; el sexo es una parte del ser humano como facultad procreadora, que se da, en la medida que el ambiente es propicio; no se vale que un marido golpee o le haga algo más a su esposa y luego quiera tener sexo como si nada hubiera pasado.

El sexo en el matrimonio es algo sagrado, es parte de la vida íntima donde los dos se hacen una sola carne; es un complemento psíquico y afectivo; muchos han reducido el ejercicio de la sexualidad a “ejercitar el sexo”, o

“hacer el amor”, en todas sus variantes, rebajando la noción misma del amor y del sexo, y haciendo sentir mal a su consorte. Si uno de los fines en la sexualidad del matrimonio es la procreación, por lo tanto la forma de intimidar es la cópula, es decir la penetración del miembro viril en la vagina, ya que como decía Santo Tomás, “se orienta el bien común de todo el género humano”. Por lo tanto, el sexo anal, el oral, la masturbación, son actos de abuso sexual en relación a la facultad generadora, ya que tal acto no puede producir la concepción, es decir, la conveniente propagación de la especie humana, que es un fin específico de la genitalidad. Además, cualquier situación que se realice en el acto carnal, no debe ser en detrimento de la persona. La actividad sexual no se da solamente en momento del acto, sino es un proceso de cotejamiento, de establecer un buen clima propicio para el amor, y pensar que la mujer tiene sus tiempos previos y también hay que darles su momento; las caricias, los besos y los detalles, son parte esencial de la actividad sexual, no se trata de hacer el coito sin ningún preámbulo, sólo hacerlo, por hacerlo, buscando su propia satisfacción, sin pensar en la otra persona. Muchos hombres ven en su esposa un objeto, y no les importa su integridad, ni su sentir. Hasta la próxima


05

Los que se portan bien van al cielo, y los que se portan mal…

van a todas partes Por P. Kino

N

o en pocas ocasiones escuchamos o hacemos la queja de que a las personas buenas les va mal y a las personas malas les va bien. En la mayoría de los textos del antiguo testamento se habla del premio o del castigo en la tierra, sin embargo, esto en muchos casos no sucede. Job, un hombre bueno, que visto desde la mentalidad judía por su conducta intachable tendría que recibir bienes, sin embargo, esto no sucede y recibe males. Para salvaguardar la doctrina judía se le dice a Job que él cometió un gran pecado y que no se acuerda, pero Dios sí, pues Él sabe y se acuerda de todo. Obviamente este argumento no convence ni a Job, ni a nadie.

El pueblo Judío, al darse cuenta de que no se lleva a cabo en esta tierra la justicia de Dios, comienza a hablar de la vida después de la muerte. La idea de la resurrección surge del deseo de justicia del hombre. Dios siempre cumple su palabra y si aquí no hay justicia, tendrá que haberla después de esta vida.

“¿A mí por qué?” es el grito de muchas personas cuando sufren alguna desgracia. Y yo les respondo: “¿Y por qué no a ti?”, ¿De qué méritos gozas?”

El misterio del mal aún continúa. Nos urge que llegue la justicia de Dios, pues la justicia de los hombres es limitada, e incluso, puede irse con el mejor postor. La definición tradicional de justicia dice que, es la constante y perpetua voluntad de dar a cada quien los suyo. Como definición está muy bien, pero como una experiencia vivida tal vez no. Pues la justicia aún es limitada, de ahí que pueda favorecer a los poderosos y dejar a un lado a los pobres. Por eso, nos urge la justicia de Dios, que con-

oce el fondo de nuestro corazón y dará a cada quien según sus obras. Por un momento imaginemos que ni siquiera en la otra vida exista la justicia, entonces sí podríamos exclamar:

“Pobre del pobre que al cielo no va, lo “amuelan” aquí y lo amuelan allá”.

Nobel de medicina ignora prevención de esterilidad en el mundo

A

ciprensa.- El Dr. Carlo Bellieni, experto bioeticista italiano, escribe un artículo tras la concesión del premio nobel a Robert Edwards por su trabajo con la fertilización in vitro, en el que advierte que con este galardón se ignora, a fin de cuentas, el problema mundial de la esterilidad que va en aumento y se difunde una concepción utilitarista del cuerpo y de la vida humana.

compuestos plásticos o solventes que pueden alterar la fecundidad del nascituro, actuando sobre los ovarios de un embrión femenino” y se trata sobre todo de “impostar una política cultural y social para establecer un rango fisiológico de la edad en la que las mujeres tienen hijos: mientras más se espera es más difícil concebir, incluso con la fecundación médica”.

El también secretario del Comité de Bioética de la Sociedad Pediátrica Italiana explica al iniciar su artículo publicado en L’Osservatore Romano que con este nobel de medicina se ha excluido del debate en la sociedad a la “prevención de la esterilidad, patología que en el mundo occidental aumento año tras año, mientras toda la atención en este ámbito se vuelca a garantizar los pedidos de fecundación médica”.

Con una sociedad que no previene la esterilidad, explica luego, se tiene entonces “una cultura miope en la que se basa una política trasnacional de la que son responsables ante el mundo entero los organismos internacionales que la apoyan”.

Bellieni, que es además miembro de la Pontificia Academia para la Vida, explica que esta tendencia puede entenderse con una comparación sencilla: “es como si para curar la viruela se limitara uno a buscar medicinas nuevas y costosas para quien ya está enfermo, en vez de debilitarla con una vacuna. Y así se difunden diversos modos de fecundación, sin explicar que la esterilidad puede ser en gran parte prevenirse”. Para el experto neonatólogo, lo que debe hacerse es “evitar ciertas infecciones, moderar el uso de alcohol y prohibir las drogas, liberar el ambiente de

Tras comentar que parte de este apoyo internacional a la fertilización in vitro también tiene que ver con la “inducción de la necesidad” de tener un hijo, fenómeno conocido en medicina y que se aplica a otras cosas en el campo a través de la publicidad para vender productos farmacéuticos, Bellieni señala que “vivimos en un mundo estresante, entre enfermedades sexualmente transmitidas y trabajos (…) que ponen en riesgo la fecundidad”. Este riesgo, prosigue, se da por “el empleo de sustancias que, si son absorbidas, minan la acción de las hormonas naturales y terminan por bloquearla: comemos pescado al mercurio, tenemos cerca el plomo en las pinturas y los combustibles (…) esparcimos sustancias contra parásitos sobre la fruta (ha habido epidemias de esterilidad en Centro

América por este motivo) y todo lo que los medios saben proponer para nuestra salud reproductiva y la fecundación in vitro”. En vez de vivir así, explica luego, “es necesario pensar en el bien común, en una visión ecológica, que en otros términos significa una atención a la ley natural, que no es mero naturalismo, sino una prevención inteligente y respeto por el cuerpo”. “Esto es lo que desea la Iglesia y no personas asustadas que pasan la mitad de la vida en el terror de que llegue un hijo y la otra mitad con el terror de que ya no llegue”, precisa. El experto italiano recuerda que la Iglesia Católica espera que existan “personas informadas, conscientes de la belleza del cuerpo pero también de la fuerza coercitiva de los medios, capaces de entender que vale más tener un hijo que comprar un auto nuevo, como a veces muestra la publicidad”. Finalmente el neonatólogo Bellieni admite que “la cultura occidental difícilmente seguirá esta preocupación: significaría cambiar estilos de vida, cosa que no está en capacidad de hacer, toda volcada a defender la autonomía y la autodeterminación. Pero no es sabio ignorar la emergencia y seguir ofreciendo a un mundo cada vez más estéril solamente nuevas y costosas técnicas fecundativas. Eso es una solución de gran impacto mediático, pero al final sólo paliativa”.


Los errores fundamentales de las iglesias protestantes Por Pbro. José Antonio Martínez Ortiz.

D

esde el momento en que Lutero, Calvino y Enrique VIII rompieron la unidad con Roma y adoptaron como norma de fe la libre interpretación de la Biblia, perdieron la noción de lo que es la Iglesia que Cristo fundó. Carentes de Magisterio infalible, abandonados a sus propias ideas, bien pronto se dividieron y subdividieron hasta el caos actual. Surgieron fundadores por todos lados, cada quien con sus ideas. Al principio hubo cruentos enfrentamientos de todos contra todos, pero en la actualidad han caído en una tolerancia absoluta, en que realmente a nadie le importa lo que otros crean o dejen de creer.

d) Habiendo roto con Roma, se quedaron sin sacerdocio válido y por lo tanto tuvieron que negar la validez y necesidad de alguno o todos los Sacramentos. e) Desconociendo la esencia de la Iglesia de Cristo, se dedicaron a fundar, Biblia en mano, iglesias por todos lados.

Si a una casa le dinamitamos los cimientos, necesariamente se derrumbará totalmente. Eso fue lo que hizo Lutero y después sus seguidores, al negar la autenticidad de la Iglesia Católica. Para independizarse de Roma tuvieron que inventar teorías y negar dogmas.

Resultado: existen miles de “iglesias cristianas” predicando las doctrinas más contradictorias y sembrando la total confusión en el pueblo. Para subsistir independientes, la mayoría no tienen la más mínima preocupación ecuménica. Aquel deseo del Señor de que constituyamos “Un solo Rebaño y un solo Pastor”(Jn l0,16), les tiene sin cuidado. “Aparecerán falsos Cristos y falsos profetas que harán señales y prodigios con el fin de engañar, aún a los elegidos, si esto fuera posible”(Mc 13,22).

Del error básico de DESCONOCER LO QUE ES LA VERDADERA IGLESIA, se derivan como en cascada todos los demás errores protestantes: a) Como la Iglesia es invisible, no hace falta estar en comunión con Roma. b) Para desconectarse del Magisterio infalible y la tradición de la Iglesia, sostienen la libre interpretación de la Biblia, sacando cada quien sus conclusiones muy personales. c) Para negar la Tradición, tuvieron que adulterar la Biblia o de plano suprimir libros enteros.

Hay que decir, sin embargo y con mucha prudencia, que no por ser falsas iglesias, todas sus enseñanzas son erróneas. Dentro de la variedad de iglesias y sectas protestantes, que se auto nombran, “evangélicas” para no despertar desconfianza, hay algunas cercanas al Dogma Católico y que buscan afanosamente la unión de todos los cristianos. Pero también hay sectas absolutamente alejadas de la verdad y a las que no les importa lo mas mínimo el movimiento Ecuménico.

El Equipo de la Dimensión Bíblica de la Pastoral, con ocasión del MES DE LA BIBLIA, propone a los DECANATOS una JORNADA BÍBLICA de estudio del EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO, a fin de apoyar a una lectura más provechosa de este Evangelio, el cual se leerá durante los domingos del siguiente ciclo litúrgico anual.

Dicha jornada puede programarse a partir de este mes y hasta el mes de noviembre.

Además: Para coordinadores de Lectio Divina, en la Parroquia de San Sebastián se tendrá un Taller de Lectio Divina, los primeros y terceros viernes de mes, de octubre a diciembre, de 19:00 a 20:00 hrs.: 5 y 19 de noviembre y 3 de diciembre. Gracias. Dario Martin


07

Los libros y sus autores

Verónika decide morir Paulo Coelho

Barcelona Planeta 1998, 205 páginas

C

Por Luis Marino Moreno

uenta la historia de una muchacha de 24 años, llamada Verónika que aparentemente ha tenido todo en la vida, pero que decide quitarse la vida, al darse cuenta que se ha vuelto monótona. Verónika parece tener todo lo que cualquier joven de su edad podría desear: visitar los lugares de moda, salir con chicos atractivos, es querida por su familia y, sin embargo no es feliz. Algo le falta en su vida. Por ello la mañana del 11 de noviembre de 1997, Verónika decide morir.

Tras haber fallado en su intento de suicidio, va a parar a un hospital psiquiátrico, donde además de enterarse que debido a un problema cardiaco, le quedan muy pocos días de vida, aprende muchas cosas, conoce nuevos amigos, y hasta se enamora mientras espera su muerte. Descubre sentimientos que jamás se había permitido experimentar, tales como: odio, temor, curiosidad, amor e incluso el despertar sexual. Sus vivencias le conducen gradualmente a la revisión de que cada segundo de su experiencia es una elección entre la vida y la muerte. El libro está basado, en la experiencia de Coelho en un hospital psiquiátrico.

Paulo Coelho. Nació en el seno de una familia de clase media, en Río de Janeiro, 1947. Inició sus estudios en un colegio Jesuita. Luego de haber comenzado a estudiar derecho lo abandona. Rebelde e inconformista, se unió al movimiento hippie, viajó por Centro América, Europa y África. A su regreso en 1972, se inició en múltiples tareas, tales como el periodismo, la composición de letras para canciones, realizó guiones para la televisión y dirección escénica. Al haber hecho el camino a Santiago, publicó su primera novela que lo tiene como tema, dedicándose de lleno a la labor de escribir. Algunas de sus novelas: La 5ª, Montaña (2000), El demonio de la Sra. Prim (2001), Once minutos (2003), Las Valquirias (2010). Sus obras están publicadas en más de 150 países y traducidas a 56 idiomas, con más de 35 millones de libros vendidos. Las universidades públicas recomiendan sus lecturas.

Iglesia Universal CIUDAD DEL VATICANO- Miles de fieles y peregrinos rezaron en la Plaza de San Pedro el Ángelus dominical con el Papa Benedicto XVI, quien desde la ventana del Palacio Apostólico recordó a los presentes la importancia del rezo del Rosario: la oración más querida por la Madre de Dios y que conduce directamente a Cristo. El Papa, que celebró la Misa de apertura de la Asamblea Especial para el Medio Oriente del Sínodo de los Obispos, recordó que “en aquellos países, lamentablemente marcados por profundas divisiones y heridas a causa de los varios conflictos, la Iglesia está llamada a ser signo e instrumento de unidad y de reconciliación, siguiendo el modelo de la primera comunidad de Jerusalén”. “Esta tarea es ardua, pues los cristianos en el Medio Oriente se encuentran frequentemente soportando condiciones de vida difíciles, tanto a nivel personal como familiar y comunitario. Pero esto no debe desalentar: es justamente en este contexto en que es más necesario y urgente el mensaje de Cristo: ‘Convertíos y creed en el Evangelio’”, dijo el Papa y seguidamente invitó a todos a “rezar pidiendo a Dios una abundante efusión de los dones del Espíritu Santo”. ROMA.- El director de la revista Famiglia Cristiana, Antonio Sciortino, presentó este jueves a Benedicto XVI la iniciativa de la Biblia en todas las familias. El Papa respondió expresando su complacencia por el compromiso de los paulinos. El motivo del encuentro fue el quinto congreso mundial de la prensa católica, que ha contado con la participación de 250 responsables de medios de comunicación católicos, de 85 naciones de todos los continentes, reunidos en Roma. CIUDAD DEL VATICANO.- Durante la homilía de la Misa se realizó en la Basílica de San Pedro y que dió inicio a la tercera jornada de trabajo del Congreso de Prensa Católica, el Cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado Vaticano, recordó a los comunicadores que su misión es convertirse en constructores de la verdad y promover la cultura de respeto por la dignidad de la persona humana. Al referirse al rol de los comunicadores como constructores de verdad, el Secretario de Estado enfatizó que los medios de prensa de la Iglesia deben ser capaces de transmitir incisivamente el mensaje del Evangelio, y que ello responde a una urgente exigencia de la fe de hoy. CIUDAD DE MÉXICO.- El Arzobispo Primado de México, Norberto Rivera Carrera alentó a los sacerdotes a transformar la cultura y la sociedad con la luz del Evangelio, iluminando todas las realidades temporales del mundo de hoy ante los diversos desafíos que éste presenta. Dirigiéndose a los sacerdotes, señaló que “en muchos ambientes no tenemos quién dé testimonio, quién defienda con firmeza, quién clarifique con argumentos válidos tantos y tantos temas que ayudarían a nuestro México a ir por otros rumbos” Es necesario, prosiguió, “estar presente en las estructuras de nuestro mundo, no podemos continuar con una evangelización cultual, con una evangelización ritual, con una evangelización que se queda en al interior de la misma Iglesia. La Iglesia existe para ser luz del mundo”.

Iglesia en México SAN LUIS POTOSÍ.- Del 11 al 15 de este mes, el presbiterio potosino se concentró en las instalaciones del Seminario Mayor para llevar a cabo la “Semana de Actualización”. Para ésta ocasión, el tema fue sobre el “Directorio Sacramental”, cuyas reflexiones estuvieron a cargo de los mismos miembros del Clero. El objetivo de este encuentro es estudiar y robustecer la unificación de criterios, así como las normas para la celebración y la administración de los Sacramentos de la iniciación cristiana y del Matrimonio.


L

a historia de Zaqueo, narrada únicamente por San Lucas, no sólo es un historia altamente cautivante, cargada de detalles casi anecdóticos (el nombre, el lugar, la ocupación, la estatura, etc.), sino que tiene una carga fundamentalmente cristológica, hábilmente entretejida con la respuesta y adhesión de Zaqueo a Jesucristo.

Vino a buscar y salvar lo que estaba perdido

Por Pbro. Darío Martín Torres Sánchez

La frase final de la historia parece ser como el resumen del gran viaje a Jerusalén, e incluso de todo el ministerio de Jesús, que vino a buscar y salvar lo que estaba perdido. El viaje a Jerusalén prácticamente encuentra en Zaqueo su historia final, el resto es como un apéndice al viaje, ya no se relata movimiento, pues entre Jericó y Jerusalén sólo hay una parábola; lo que sucede en el recorrido entre ambas ciudades ya no tiene importancia para San Lucas, pues después de la parábola presenta a Jesús en el monte de los Olivos, frente a Jerusalén, preparando ya su entrada a la ciudad, dejándole prácticamente a la historia de Zaqueo un carácter conclusivo a todo el viaje. Esta historia, ocupando un lugar privilegiado, subraya aspectos fundamentales de la cristología de San Lucas: Jesús salvador visita al hombre y le trae la salvación hoy. El hombre por su parte, perdido sin Cristo, responde a esa nobilísima visita de salvación como hijo de Abraham, es decir, como creyente.

Por otra parte, la historia de Zaqueo parece ser una relectura de la salvación ofrecida a los ricos, pues la exigencia radical registrada unos cuantos versículos antes, en 18,22 decía: “Todo cuanto tienes véndelo y repártelo entre los pobres”, mientras que Zaqueo, identificado deliberadamente como rico, no requiere de venderlo todo y donarlo a los pobres; él, para abrazar la salvación, realiza un doble movimiento: comparte y restituye. Esas dos acciones son notorias por la generosidad, lo que comparte es la mitad de los bienes, y lo restituidio alcanza el cuádruple de lo robado (lo cual, sin embargo, no es desconocido en la ley judía, cf. Ex 21,37, ni en el furtum manifestum romano).

Zaqueo significa limpio o inocente. Si San Lucas jugara con la etimología del nombre, bien podrían tomarse las palabras de Zaqueo, no como un propósito de conversión, sino como una autodefensa a la crítica que le hacen “todos”, manifestando públicamente lo que acostumbra hacer (pues los verbos están en tiempo presente): doy la mitad de mis ingresos a los pobres y si a alguien defraudo le repongo el cuádruple. Sin embargo, si los verbos se dejaran en tiempo presente, algunas preguntas quedarían sin respuesta ¿por qué Jesús dice que viene a buscar y salvar lo que estaba “perdido”? Si Zaqueo ya era justo ¿en qué sentido la salvación vis-

itó su casa con la llegada de Jesús? Una posible respuesta a esas preguntas, es que, cuando Jesús explica la llegada de la salvación a la casa de Zaqueo, aludiendo a que es hijo de Abraham, podríamos considerar su afirmación no en sentido genealógico, sino teológico, es decir “hijo de Abraham” no por ser judío, sino por ser creyente. Desde esta perspectiva, la salvación llegó a su casa por su fe. Esa fe se habría manifestado en su afán de ver a Jesús y no por su conducta generosa para con los pobres y de rectitud en sus negocios. Su fe, de alguna manera, lo transformó en un niño para correr y subir a un árbol lleno de curiosidad por “ver” a Jesús, el cual le responde “está escrito que hoy me quede en tu casa”.


L

, e la Provincia d a c ti fé ro P l a Pastora u reunión en llevó a cabo s . ción Católica Casa de la Ac

E

l pasado sábado 9 de octubre, en la parroquia de Villa de Arriaga, se confirmaron 260 personas, entre jóvenes, niños y adultos. Nuestro Arzobispo Don Luis Morales Reyes, presidió la Ceremonia, acompañado por el Párroco Gerardo Tórres Lopez, y el Vicario Pbro. Luis Humberto Ríos Bañuelos, así como de toda la comunidad Parroquial.

Un centenar de personas están llevando a cabo el Diplomado en Antropología y Liturgia, dirigido por el P. Manuel López Facundo.

D on Luis M orale b

de la Pa endice la primer s Reyes, rroqu a pie en la Co l. San Fe ia de San Felipe rda lipe, del de Jesú de Gra Pbro. Mociano Sánchez, amunicipio de So s, le c isés Mor ones Ba ompañado por edad lde l de toda la Feligre rrama así como sía.


Nueva Parroquia en la Colonia “Rancho Viejo”

El P. Alfredo, continúa la labor para finalizar la construcción del templo, el cual se encuentra en obra negra.

Por Carlos Cuéllar

Fiesta Patronal en

Nuestra Señora del Rosario N

P. Álvaro recibido por la comunidad de Nuestra Señora de los Dolores en la Colonia Rancho Viejo

C

omo cada año la fiesta Patronal en la Col. Nueva Progreso fue un verdadero éxito al congregar a un gran número de feligreses llenos de alegría y celebrar a Nuestra Señora del Rosario. El padre Alfredo Aguilar Ruiz continúa la labor de terminar la construcción del templo parroquial, y en todo momento se ha visto apoyado por todos los feligreses, quienes entusiasmados asistieron a la Solemne Eucaristía el domingo 10 de octubre, la cual fue presidida por el Arzobispo Don Luis Morales. El Arzobispo Luis Morales ante un templo completamente lleno invitó a los presentes a que con oración nos uniéramos por Nuestra Patria, y exhortó a todos a que sean fieles al Rosario, pues es una arma poderosa contra el mal, y sobre todo nos acerca más a nuestro Padre Dios. La colorida fiesta estuvo llena de diversión, espiritualidad y alegría para todos, clausurando con la tradicional coronación de princesas.

Nuestro Arzobispo, Don Luis Morales Reyes, convivió con los asistentes a la fiesta patronal en honor a Nuestra Señora del Rosario.

o cabe duda que la población en las zonas urbanas se ha concentrado y expandido hacia las periferias. Muchas colonias que se encuentran en estas zonas demandan una serie de servicios, que en todos los casos, son descuidados por diferentes causas, entre ellas principalmente la mala planeación urbana que existe en estos asentamientos. En cuanto al aspecto religioso, la Iglesia Potosina se ha preocupado por atender, lo más cercanamente, cada una de las colonias. Una de las estrategias que ha realizado el Sr. Arzobispo, Don Luis Morales Reyes, ha sido la planeación de nuevas parroquias. Estos proyectos, en los que está un sacerdote al frente des-

de su inauguración, tienen como objetivo llevar una evangelización más cercana, así como del ofrecimiento de los servicios religiosos a estas nuevas comunidades parroquiales. El pasado viernes 8 del presente, en la colonia “Rancho Viejo”, se fundó una nueva comunidad parroquial, varias colonias conforman esta parroquia en la que quedó al frente el Padre. J. Álvaro Anselmo Velázquez Ramos. Los feligreses con mucha alegría recibieron a su nuevo párroco, quien también con mucho entusiasmo,hizo su profesión de fe, comprometiéndose con ello a guardar fidelidad y entrega en su trabajo por el bien y el crecimiento espiritual de esta comunidad.

El Padre Álvaro hace su profesión de fe, al recibir esta nueva parroquia


OCTUBRE 17 DE 2010

Por Ricardo Guerrero Romero

El Pbro. Tomás Huerta García

tomó posesión de la Parroquia de Ntra. Señora de la Paz

C

Por LCC Angélica Maldonado Morales

ientos de fieles de la Parroquia de Nuestra Señora de la Paz de la colonia Progreso de esta ciudad, dieron la más cálida bienvenida al Pbro. Antonio Huerta García, quien RENOVÓ SUS VOTOS SACERDOTALES, como hace 14 años, en solemne Concelebración Eucarística que fue presidida por el Señor Arzobispo, Mons. Luis Morales Reyes, acompañado de más de una treintena de Sacerdotes del Decanato de Santa María de Guadalupe. La bienvenida se tornó muy emotiva, significativa y sin duda alguna, inolvidable para el Padre Antonio Huerta, quien además hizo su PROFESIÓN DE FE ante todo el Pueblo Santo de Dios, comprometiéndose a velar por esta Iglesia, no sólo en su infraestructura o conjunto arquitectónico o material, sino también a velar por ella en el aspecto espiritual, es decir, que sus fieles vivan y prediquen

aquí y más allá la palabra del verdadero Dios por quien vivimos, nos movemos y existimos. Un momento muy emotivo fue cuando nuestro pastor le hizo entrega de las LLAVES DEL SAGRARIO, donde guardará CELOSAMENTE el Cuerpo y Sangre de Ntro. Señor Jesucristo, alimento de nuestro espíritu. Los fieles de la Parroquia de María Auxiliadora, de la fracción Tercera Chica, con muchos sentimientos encontrados lo fueron a entregar a su nueva Parroquia, pues es evidente que lo extrañarán, pero a la vez estuvieron gustosos de que siga sirviendo al Señor a través de su Ministerio Sacerdotal en Ntra. Sra. de la Paz, donde sin miedo a equivocarme puedo decir que hará un excelente trabajo. ¡¡¡FELICIDADES PADRE ANTONIO HUERTA!!!.

L

os fieles del Rancho la Libertad festejaron el día nueve de octubre, la erección de la rectoría del Señor de la Misericordia, la cual es integrada por 13 colonia aledañas. La celebración de este suceso fue motivo de alegría doble, pues el pueblo del Rancho la Libertad, abrazó junto con la nueva rectoría a su nuevo capellán, Padre Víctor Hdz. Reyna. El Arzobispo Luis Morales incentivó a los feligreses para ayudar a la construcción de la Iglesia, invitando a los presentes a que al igual que Cristo misericordioso, den el corazón, ofrenden la vida para el otro. Esta capellanía del Señor de la Misericordia, tuvo asistencia en gran número y entre cantos y oraciones agradecieron a Dios por “la nueva Hija” que nace en nuestra Arquidiócesis.


2a parte

L

a Catedral Metropolitana de San Luis Rey, es la sede de la Arquidiócesis de San Luis Potosí. Fue catedral a partir de 1854. Está dedicada a Nuestra Señora de la Expectación, su fiesta patronal se celebra el 18 de diciembre. Anteriormente sobre el lugar se levantaba una antigua Iglesia parroquial, siendo muy modesta, con muros de adobe y techo de tabla delgada, la cual databa de 1593. Duró muy poco tiempo, ya que se demolió para levantar una de mayores dimensiones. Debido a la riqueza resultante de la explotación de las minas de oro y plata del Cerro de San Pedro, se levantaron los grandes y opulentos templos y conventos de la ciudad. Para el año de 1670, se demolió el edificio para levantar un templo de mayores dimensiones. Las obras fueron dirigidas por el maestro Nicolás Sánchez. Se terminó el conjunto en 1730. Ya como Catedral, se consagra el edificio en agosto del año 1854, bajo el pontificado de S.S. el Papa Pío IX y comienzan las obras de remodelación y ampliación del templo. En 1896 con motivo de su jubileo episcopal el Excmo. Sr. Ignacio Montes de Oca y Obregón, ordena decorar totalmente el interior. Como se señalaba en la primera parte de este artículo, originalmente la Catedral contaba con sólo una torre, la del lado Sur que data del siglo XVIII. La segunda torre (la norte) construida en 1910, le fue agregada con motivo del primer centenario de la Independencia de México. Es una copia exacta de la primera.


OCTUBRE 17 DE 2010

13

Vivir el presente E

l 15 de agosto de 1975, durante la fiesta de la Asunción de Nuestra Señora, en la ciudad de Saigón (hoy Ho Chi Minh, Vietnam), fue arrestado Francisco Javier Nguyen van Thuan y llevado a una de las tantas cárceles que el gobierno comunista había acondicionado para guardar en ellas a las personas peligrosas e indeseables.

¿Mañana? ¡Quién sabe si exista mañana, al menos para mí! Por lo tanto, y por si las dudas, en todas las cosas que tengo que hacer hoy pondré, como se dice,

Francisco Javier Nguyen van Thuan era el arzobispo de Saigón. Y durante trece años nadie, fuera de unos pocos amigos fieles, supieron nada de él. ¿Dónde estaba encerrado aquel hombre delgado, bajito y valiente cuyo único crimen había sido predicar el Evangelio en un lugar donde estaba prohibido terminantemente hablar de Dios?

No dejemos para después el afecto que podamos darnos hoy.

«Ese día –el día de su arresto, cuenta él mismo en un libro autobiográfico- fui invitado al Palacio de la Independencia. Allí me detuvieron. Eran las dos de la tarde. En ese momento, todos los sacerdotes, religiosos y religiosas habían sido convocados al Teatro de la Ópera con el fin de evitar cualquier reacción por parte del pueblo… Salí vestido con la sotana, y llevaba un rosario en el bolsillo. Durante el viaje a la prisión me doy cuenta que lo estoy perdiendo todo. Sólo me queda confiarme a la Providencia de Dios… Desde aquel momento está prohibido llamarme obispo, o padre. Soy el señor van Thuan. No puedo llevar ningún signo de mi dignidad. Sin previo aviso, Dios me pide que vuelva a lo esencial». En aquel calabozo húmedo y maloliente, el arzobispo celebraba diariamente la Eucaristía para él solo con una migaja de pan y tres gotas de vino que depositaba con mucho cuidado, para no desperdiciarlas, en la palma de su mano: «Cuando me arrestaron, tuve que marcharme enseguida, con las manos vacías. Al día siguiente me permitieron escribir a los míos para pedir lo más necesario: ropa, pasta de dientes… Les puse: “Por favor, enviadme un poco de vino como medicina contra el dolor de estómago”. Los fieles comprendieron en seguida. Me enviaron una botellita de vino de misa con la etiqueta: “Medicina contra el dolor de estómago”. La policía me preguntó: «-¿Le duele el estómago? «-Sí. «-Aquí tiene una medicina para usted. «Nunca podré expresar mi gran alegría: diariamente, con tres gotas de vino y una gota de agua en la palma de la mano, celebré la Misa.

todo el corazón.

¡Éste era mi altar y ésta mi catedral!». Pero el arzobispo seguía lejos de su pueblo y, en ocasiones, creía volverse loco de pesar: «¡Pueblo mío! –se decía angustiado-. ¡Pueblo mío que tanto amo: rebaño sin pastor! ¿Cómo puedo entrar en contacto con mi pueblo en el momento en que más me necesita? Aquella separación me partía el alma». Pero una noche reaccionó, recibió una luz: «Francisco, es muy sencillo: haz como San Pablo cuando estaba en la cárcel, que escribía cartas a varias comunidades». «A la mañana siguiente le hice una señal a un niño de siete años, Quang, que volvía de misa a las 5, todavía oscuro, y le dije: «-Dile a tu madre que me compre blocs viejos de calendarios. «Esa noche, de nuevo en la oscuridad, Quang me trajo los calendarios y todas las noches de octubre y noviembre de 1975 escribí a mi gente mis mensajes desde la prisión. Cada mañana el niño venía a recoger las hojas para llevárselas a casa, de modo que sus hermanos y hermanas copiaran el mensaje. Así nació El camino de la esperanza, libro que se ha publicado en once lenguas». Yo tengo un ejemplar de ese libro, y, cuando lo leo, me imagino a aquel arzobispo escribiendo en la oscuridad y trato de guardar sus pensamientos en un lugar especial de mi memoria y de mi corazón, pues al ser las palabras de un hombre que no sabía si iba a morir al día siguiente o no, lo que éstas dicen no son más que cosas

esenciales. En uno de sus pensamientos habla de vivir el presente, y dice así: «Cada palabra, cada gesto, cada llamada telefónica, cada oración, deben ser la cosa más bella de nuestra vida. Demos a todos nuestro amor, nuestra sonrisa, sin perder un segundo. Que cada momento de nuestra vida sea el primer momento, el último momento, el único momento». Se nota en el consejo la urgencia de vivir y el sentimiento de la provisionalidad de la existencia. ¿Quién sabe si lo último que haré en este mundo lo haré hoy porque ya no habrá mañana? ¿Quién sabe si este saludo, esta llamada telefónica y esta sonrisa serán lo último que pueda hacer? Por eso hay que hacer lo que hacemos con el afecto de quien está a punto de emprender una larga caminata y quiere despedirse.

Vivir el presente no significa pasárselo bien, como a menudo se piensa; vivir el presente, en clave cristiana, significa: ama, sé cariñoso, sonríe, porque acaso esta sonrisa sea lo último que recibirán de ti esas personas de las que quizá hoy, sin que lo sepas, te estás despidiendo; haz que lo último que recuerden de ti sea algo bello. ¡Eso es lo que significa, y no otra cosa, vivir el presente! ¿Mañana? ¡Quién sabe si exista mañana, al menos para mí! Por lo tanto, y por si las dudas, en todas las cosas que tengo que hacer hoy pondré, como se dice, todo el corazón. No sé, no sé si mañana me sea posible rectificar una palabra mal dicha o una expresión desagradable. No sé, tampoco, si mañana estarás tú también aquí. Por eso, hagamos caso a aquel prisionero solitario y no dejemos para después el afecto que podamos darnos hoy.


Contrapunto

¿Dónde estaba Dios cuando pasó el huracán?

Acróstico Felicitas Hernández Medina Parroquia Dulce Nombre de Jesús Ciudad Fernández, SLP

P E R I O D I C O

rimera Reunión Pastoral de Agentes de Comunicacion

n este Auditorio “Montes de Oca” casa de la Acción, ealmente todo un Ministerio es nuestra labor,

Por P. José Juan Sánchez Jácome Arquidiócesis de Xalapa

L

a devastación que provocó el huracán Karl es realmente difícil de cuantificar tanto es pérdidas humanas como en daños materiales. A cuatro semanas del paso del meteoro todavía son evidentes las secuelas que dejó tanto en el entorno de los municipios más afectados como en el mismo ánimo de las personas. El impacto del huracán sobre el patrimonio de las familias, de los pueblos y ciudades es evidente. Pero ¿qué impacto tuvo sobre la fe? El huracán derribó árboles, casas, puentes, carreteras y diversas edificaciones. Y ¿Cómo afectó la fe de los creyentes? ¿De qué manera cimbró la fe que tenemos en un Dios amoroso, cercano y misericordioso? No cabe duda de que un acontecimiento de esta naturaleza también cimbra las bases de la vida espiritual. Sin embargo, el huracán, con todo ese poder descomunal que mostró a su paso, no pudo derrumbar las columnas de la fe de nuestro pueblo. Desde luego que brotan de manera espontánea una serie de cuestionamientos acerca de la manera como Dios hubiera evitado esta catástrofe o nos hubiera librado del peligro. Pero vamos cayendo en la cuenta de que Dios está actuando en medio de nosotros y se manifiesta en la medida en que un acontecimiento como este nos lleva a reconocernos nuevamente como hermanos. La fe que nosotros profesamos no es una evasiva para exigir a Dios que arregle nuestra vida o solucione nuestros problemas. No podemos esperar que Dios venga constantemente a resolver nuestras dificultades. Entre otras muchas razones, porque, como creyentes, sabemos que Dios ya ha puesto remedio a nuestros males. Pues confesamos y creemos que Dios nos ha creado libres y que nos ha dotado de razón y de voluntad para buscar soluciones y

llevarlas a la práctica. La fe no nos dispensa de la dura tarea de ser hombres. No es una escapatoria de las responsabilidades de la vida. No nos facilita el camino, pero le da sentido a todo lo que hacemos. La fe, de hecho, queda cuestionada no solamente por los desastres naturales sino también por todos los problemas sociales que enfrentamos. Ante el problema de la violencia, la inseguridad, el desempleo, la pobreza y la migración uno se puede preguntar qué hace Dios por nosotros, cómo nos ayuda. En este tipo de situaciones también sentimos que Dios guarda silencio y lo encaramos diciéndole ¿Hasta cuándo, Señor? En situaciones difíciles y en tragedias, como las que acabamos de enfrentar, no se trata de lamentarnos ni de quedarnos cruzados de brazos, sino de dar la cara por Dios y por el evangelio. Lo primero es dar la cara, no esconderla, ni encogerse de hombros. Los cristianos sabemos que no hemos recibido un espíritu de pusilánimes sino un espíritu de fortaleza y de buen juicio. Por eso, todos los problemas humanos son problemas para el creyente, son asuntos nuestros. La religión, contrariamente a lo que se piensa, no se ocupa de la religión, sino del hombre y de las situaciones que afectan su vida. No se trata, pues, de zafarse de los asuntos humanos. En una coyuntura como esta debemos estar convencidos de que tenemos algo importante entre manos, el tesoro de la fe, que vale la pena mantener y vivir pase lo que pase. Esta convicción del poder de la fe, que Dios ha depositado en nuestros corazones, es más sólida y más consistente que cualquier angustia y problema que podamos enfrentar en la vida.

remos a todos lugares llevando “la Red”

ctubre mes de las Misiones, somos Misioneros;

os años vamos a cumplir llevando las Noticias,

d por todo el mundo y pregonen el Evangelio, ontentos y siendo obedientes a esta misión, bispo y Sacerdotes,

L A

aicos y los Consagrados

pregonar hoy la “Red”

R E D

ecomenzando con Cristo

ntusiasmo y alegría,

ice Nuestro Arzobispo: como Arcángeles de Dios, anunciándo el buen mensaje


OCTUBRE 17 DE 2010

Un Instrumento de amor 4a. parte

Por Lic. en Fil. Rafael Gómez

U

na vez mas estamos abordando el tema de la subrogación de los vientres, y es que es algo que está en la raíz de la naturaleza humana que, por el hecho de ser de imagen divina, también está en los cimientos en donde se edifica la persona. La ternura de Dios para su criatura está muy bien expresada en las palabras inspiradas del ángel para María: “Bendito sea el fruto de tu vientre”. Y es que ella es, por Jesús, el signo perfecto del rostro maternal y de la cercanía del Padre con sus hijos. (1) En esas palabras está la manifestación de la ternura de la paternidad y maternidad de Dios que pasan por un instrumento material y humano: “un vientre dispuesto a dar vida al que es la Vida” y a convertirse en la presencia de los rasgos materiales de Dios. (2) Las acciones de Dios pasan por las manos del hombre que, en la procreación y en todo, deben colaborar, responsablemente, con el amor

“Bendito sea el fruto de tu vientre”

fecundo de Dios, a edificar la civilización del amor; se unen y unen a los hombres en el corazón de un matrimonio en una familia y en donde el padre y la madre se entregan a sí mismos mutuamente, y tal mutualidad, se abre a la fecundidad que, no sólo consiste en dar la vida, sino en acompañarse comprometidamente en su realización como persona. Cuando alguien pone a disposición su vientre, su esperma, su óvulo para lograr la vida, pero no se compromete con la nueva vida, deja parte de su ser en los instrumentos de un laboratorio y lo reduce a simple material biológico para experimentación, y aún para desecho. De esta manera el acto de amor de los esposos puede quedar sustituido por un hecho puramente mecánico y da lugar a algo, tristemente, tan usual en nuestros días: padres, madres e hijos sustitutos y nuevos modelos de familias, que son una realidad, pero no una conveniencia.

suya, en su realidad de persona, y en cuanto a su vocación, está llamado a la comunión. Cuando un ser humano se aproxima a los demás y los hace sus prójimos, actualiza su imagen con Dios y recupera el sentido de la civilización del amor por la comunidad de personas y por la humanización del mundo que lo rodea y de la naturaleza que lo cobija. “En tal civilización el ser humano transforma la naturaleza, no la envilece, y en cambio, la humaniza (6). Como consecuencia de haberse apartado de Dios, se ha roto en muchos el vínculo entre libertad y verdad, de manera que la ley de Dios (para los no creyentes: ley natural) es sentida como una imposición, pero el ser humano siente nostalgia de permanecer en armonía con las raíces profundas de su propio ser”. (7) Aquel vientre dispuesto a dar vida, que sufrió la muerte de cruz y anunció la resurrección del Señor Jesús, no solo le dio la vida a El sino, junto con los discípulos y por la acción del Espíritu, le dio la vida a la comunidad que iniciaría y anunciaría, como germen y principio que habría de crecer en la historia, un nuevo Reino que sería para los individuos, los matrimonios y las familias, “cimiento para la civilización del amor”. (1) Puebla, 282 (2) Puebla, 291

Conviene siempre, al pensar en una nueva vida, conocer y respetar la defensa y la promoción de todo ser humano, su derecho primario y fundamental a la vida (3) y su dignidad de persona, dotada de alma espiritual, responsabilidad moral y llamada a la comunión con Dios (4) y con los demás; esto “es edificar la civilización del amor” que es la historia del ser humano que, ha recibido el mundo de sus manos con la encomienda de modelarlo a su misma imagen y semejanza (5). El ser humano es criatura de Dios y al mismo tiempo lo representa; tiene, pues, manos divinas llenas de luz cuando alcanzan, por Jesucristo, la imagen perfecta del Padre y con ellas acaricia, con ellas expresa la ternura y la cercanía, pero también con ellas colabora responsable, personal y libremente al bien del mismo hombre y no olvida que sólo es las manos y no la mente de Dios; imagen y criatura que no pueden existir sino por Él y sólo es bueno en la medida que recibe, de Él, el ser. En cuanto imagen

(3) Jn Pablo II a los participantes de la Asamblea General de la Asociación Médica Mundial (Octubre de 1983) (4) Decl. Dignitatis Humanae, 2 (5) Jn. Pablo II, Carta a las Familias, 13 (6) Centesimus Annus, 39 (7) Jn. Pablo II, Audiencia General del 3 de Agosto de 1983)


16

Buen pastor y buenas ovejas Por Pacco Magaña

D

os niños juegan a que son ciegos, uno lo es primero, otro lo es más tarde. Uno que ve conduce al otro que no ve por diversos lugares de la casa, el patio, la calle, el parque. Y el ciego se deja conducir, confía en el compañero, sabe que está en buenas manos, que está a salvo. Después le tocará a él ser quien conduzca a su amigo. Llega un niño más y quiere seguir el juego y conduce a uno de los primeros niños, pero lo lleva a tropezones, no le avisa del descanso de la escalera, ni de las piedras del camino, no lo previene del árbol que obstruye el camino. Entonces, aquel se cansa de jugar; no se aburre, se fastidia; prefiere jugar con su otro amigo, el del principio, porque con él se sentía seguro y protegido; ahora prefiere jugar con él o jugar a otra cosa; hay juegos que es muy difícil jugar; la vida a veces nos tiene juegos, juegos divertidos y juegos de broma; estos no nos gustan, o nos gustan poco, y es que nos cansan.

La vida no es un juego. La vida es un jugársela toda. Tiene riesgos; tiene bromas y muy pesadas a veces; la vida desgasta y cansa. Es preciso confiarse en alguien, no en la vida, sino en una persona, como esos niños que jugaban y que se sabían seguros. Aquí hay que confiarse en la persona de Jesús que es un verdadero pastor, cuida a cada oveja y la cuida con amor, como un amigo cuida a otro.

El secreto de los niños de quienes hemos hablado es el de las ovejas que siguen a su pastor y sólo a él; no siguen a otro, pues lo desconocen; no lo saben, pero tal vez su instinto les dice que se perderían o estarían en peligro. En eso consiste la fe. En dejarse conducir por quien sabemos que nos ama. La fe consiste en que tenemos confianza en quien hemos puesto nuestro corazón. Es decir, nos ponernos en las manos de quien conoce el camino, de quien sabe donde hay agua, alimento, vida. La fe consiste en que hay un Pastor a quien seguimos, no a ciegas sino confiados. Muchos fracasos o tropiezos en el camino de la gracia tienen su origen en que no conocemos a nuestro Pastor y nos dejamos guiar por otros, tal vez asalariados; tal vez enemigos, tal vez no tenemos pastor, y por eso los lobos en jauría atacan a muchos que están con nosotros. Nos

dejamos guiar por enemigos del plan de Dios. Nos dejamos conducir por nosotros mismos, que no conocemos el camino en realidad. La fe es dejarnos conducir. Creer significa seguir el camino que nos lleva a la vida. Nuestro Pastor, Jesús de Nazaret, no sólo conoce el camino sino que es el mismo Camino. En su compañía son ahuyentados todos los lobos y todos los peligros. Él es el Pastor, pero hay que dejarse conducir para llegar a la vida, para ser un solo rebaño. Importa dejar nuestra voluntad en sus manos y poner también a trabajar nuestras fuerzas en el proyecto de la cons-trucción del Reino de Dios. Lo mismo hacen falta pastores como ovejas, es decir, se necesitan quienes quieran conducir a los fieles hacia la vida y se precisan también fieles que se dejen conducir efectiva y realmente por el que da la vida por sus ovejas y que tiene en sus manos la vida para siempre.

La fe es dejarnos conducir. Creer significa seguir el camino que nos lleva a la vida.


17

Palabra de Dios ¿Creen ustedes que encontrará fe sobre la tierra? Evangelio según San Lucas: 18, 1-8

E

n aquel tiempo, para enseñar a sus discípulos la necesidad de orar siempre y sin desfallecer, Jesús les propuso esta parábola: “En cierta ciudad había un juez que no temía a Dios ni respetaba a los hombres. Vivía en aquella misma ciudad una viuda que acudía a él con frecuencia para decirle: “Hazme justicia contra mi adversario”. Por mucho tiempo, el juez no le hizo caso, pero después se dijo: “Aunque no temo a Dios ni respeto a los hombres, sin embargo, por la insistencia de esta viuda, voy a hacerle justicia para que no me siga molestando”. Dios esto, Jesús comentó: “Si así pensaba el juez injusto, ¿creen ustedes acaso que Dios no hará justicia a sus elegidos, que claman a El día y noche, y que los hará esperar? Yo les digo que les hará justicia sin tardar. Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿creen ustedes que encontrará fe sobre la tierra?”. Palabra del Señor. T. Gloria a ti, Señor Jesús. Por Gerardo Martínez Reyes 2° Filosofía.

E

stoy seguro que cada uno de nosotros como elegidos para cumplir una misión, nos hemos identificado con el llamado del profeta Isaías (cf. Is 6, 1-8). Él al igual que nosotros nos sentimos indignos ante tanta majestuosidad. Pero palpamos la gracia que Dios derramada sobre los que Él elige. Por eso, nuestros labios son tocados con un carbón al rojo vivo, llevados de la mano de un serafín. Esta acción nos purifica de todo pasado y nos hace responder al llamado que Dios nos hace para decir: ¡Aquí estoy yo: envíame! En nuestro caminar hacia la configuración con Cristo; el seminario nos propone un sin número de medios para ello. Una de ellas son las áreas o dimensiones. Que son: espiritual, económica, humana, intelectual y pastoral.

Para iluminar mejor esta dimensión, les comparto lo que versa uno de los enunciados de nuestro proyecto formativo: el ejercicio de la pastoral en sus momentos (semanal, en tiempos especiales y en servicios específicos). Estos encuentros en la vida de la Iglesia, con los sacerdotes y con el pueblo nos enriquecen, al mismo tiempo nos ayuda a conocer el trabajo diocesano y parroquial; con esto descubrimos valiosos signos de comunión y misión ( PROYECTO FORMATIVO 2004, Seminario Arquidiocesano de San Luis Potosí). Así todos los seminaristas somos enviados a las parroquias a emprender nuestro servicio pastoral. Estas experiencias enriquecen los procesos vocacionales y dan nuevos bríos a nuestro diario vivir. Todas estas experiencias son un encuentro de fe con las personas. Este compartir nos lleva a vivir en comunión.

En el encuentro con las parroquias, aprendemos el trabajo de los párrocos; y no sólo de ellos, sino también la gran labor de muchos laicos comprometidos en el servicio del Evangelio. Palpamos esa gran labor de la catequesis, como un signo visible que lleva a la maduración de los bautizados en la fe y ser testigos fieles de lo que profesamos. Otro importantísimo campo de misión es la pastoral de enfermos (atendida por los compañeros de segundo de teología). Ellos prestan un servicio en los hospitales a las personas que necesitan ser escuchadas, y al mismo tiempo, dan palabras de aliento en estos momentos de dolor. De igual forma se encuentra la pastoral vocacional. Aquí se busca ir estableciendo esos ´´gérmenes´´ de vocación en los niños y en los jóvenes. Explicando que vocación no sólo para el sacerdocio, sino que también lo es el matrimonio, la vida consagrada y la soltería. Nuestro Arzobispo ha querido impulsar una mayor promoción en la actividad vocacional para que cada vez, más jóvenes decidan optar por el sacerdocio y se consagren al servicio del Evangelio y del pueblo de Dios. Así todos participamos de la misión que nos encomienda la Iglesia de ser discípulos y misioneros para que nuestro pueblo tenga vida en Cristo. Particularmente nosotros que buscamos ir teniendo los mismos rasgos de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote. Que Dios guie nuestros pasos para que siempre demos buen testimonio; porque dice un dicho muy conocido: ¡las palabras convencen, pero el ejemplo arrastra!. Y termino con las palabras de San Pablo: ¡que no me gloríe en nada, sino es en la cruz de Cristo! (cf. Ga 6,14).

Dios hará justicia a sus elegidos que le gritan Este domingo nos encontramos con un Evangelio poco llamativo, pero que, sin embargo, nos da dos lecciones importantes a más no poder: la fe y la oración. Uno de los temas más sobresalientes del Evangelio de Lucas es el de oración. Ahora vuelve nuevamente sobre la importancia de la oración confiada y perseverante al Padre celestial hablándonos de la parábola del juez inicuo y de la viuda. No digamos que esta lección de Jesús en este Evangelio no es de actualidad suma. ¡Oración!... Somos muy pobres —más que aquella viuda—, y nadie nos va a remediar nuestros males, ni materiales ni espirituales. Sólo en Dios tenemos nuestra esperanza. Y Dios cede siempre a nuestra súplica humilde y constante. ¡Y fe!.., el mundo está perdiendo el sentido de los valores del espíritu! O miramos a Dios y su reino, o no encontraremos ningún sentido a la vida presente. Hoy vivimos en una crisis de la fe. En unos se da una incredulidad práctica y arrinconan a Dios, pues su confianza está puesta en el afán del poder, en la ciencia o en sus propias capacidades, y en otros, a causa de la injusticia, de la impunidad o del dolor viven una incredulidad teórica, piensan así que Dios no les escucha, no les atiende y se sienten abandonados, sin esperanza. 1. Necesitamos orar: la viuda suplica al juez le haga justicia. También nosotros necesitamos tomar así de serio la oración para vencer el mal, las tentaciones y las pruebas, El termino griego (enkakéo) quiere decir “desanimarse, desfallecer, cansarse”. El sentido es orar siempre ( en todo tiempo) sin cansarse”. 2. Jesús nos pide que oremos. El medio que Jesús nos propone es confiar en el poder de la oración. Ante el daño que sufrimos tantas veces puede parecer fácil utilizar la violencia, la venganza y el odio: Jesús, en cambio, nos enseña el camino de la oración porque el Padre desea darse a conocer para llenarnos de su amor y atraernos a El. La prioridad en la oración no es el bien temporal que deseamos sino que es Dios mismo. 3. El poder de la oración: toda oración tiene un resultado. La viuda fue escuchada. Jesús marca el gran contraste entre el hombre y Dios, que siempre fue y será un justo Juez. Si esto lo logró una pobre mujer viuda, sin dinero, sin influencias, sin amigos, sin apoyo de nadie, cuánto más pueden lograr los hijos de Dios con la oraciòn. Oración y fe son inseparables. Quien cree, ora. Quien ora, no pierde la fe. ¡Señor, aumenta mi fe! ¡Que la lámpara de la fe no se apague nunca en mi corazón! Por Pedro S.S.


18

Próximos Encuentros de SEM-FAM • Lugar: Parroquia de Villa de Ramos (Zona Norte) • Fecha: 23 y 24 de octubre • Hora: 11:00 a.m. • Llevar: Ropa de cama y de deporte, cosas personales de aseo, libreta, Biblia y lápiz. • Cooperación: $50.00

“Y llamó a los que Él quiso…” E

l pasado 2 y 3 de Octubre del 2010 con mucho gusto y esperanza se realizó el primer encuentro de SEM-FAM en Ahualulco y Santa María del Río. Todo comenzó en ambas zonas hacia las 11:00 de la mañana, conforme pasó el tiempo los adolescentes y jóvenes de secundaria y preparatoria arribaron al lugar del Encuentro; se les notó contentos e inquietos por descubrir algo nuevo y novedoso. Constatamos una vez más que Dios sigue llamando a quienes Él quiere. Sí, llamó a jóvenes y adolescentes con talentos y valores diferentes, con una historia personal muy concreta. Les invitó a unirse a un espacio que ofrece el Seminario a todos aquellos que tienen inquietudes sacerdotales, los cuales son acompañados en un ambiente familiar mediante un proceso vocacional y un objetivo claro y concreto: proporcionar elementos de Formación, Crecimiento Humano y Vocacional, para lograr que el adolescente o joven se inserte en su realidad familiar pueda iniciar un seguimiento gradual de Jesucristo, mediante un proceso de acompañamiento. A lo largo del Encuentro, los compañeros seminaristas en comunión con el Pbro. Noé Estrada (Promotor Vocacional) realizaron las siguientes actividades: Compartieron temas de formación humana y cristiana, momentos de estudio, convivencia, deporte, película y juegos recreativos.

Un elemento clave en estos encuentros es propiciar en los muchachos el gusto por la Oración y la Eucaristía; misma que se celebra en la cabecera parroquial junto con la comunidad y familiares de los participantes, lo que provoca en el adolescente y joven sentir el apoyo y aliciente de la propia familia y la comunidad parroquial. Es la propia familia, quien apoya y alienta al joven en su proceso. El mismo sacerdote de su parroquia le ofrece medios necesarios para su crecimiento. Agradecemos a los señores Párrocos y laicos comprometidos que nos apoyaron en la realización de este primer encuentro de SEM-FAM. Que el Buen Dios les siga bendiciendo con abundantes vocaciones para el servicio de la Iglesia.

¿Te gustaría … Conocer más acerca de Jesús? ¿Quieres… Seguir a Jesucristo? Te invitamos a los próximos Encuentros de SEM-FAM!

• Lugar: Seminario Menor de San Luis Potosí (Zona Centro) • Fecha: 30 y 31 de octubre • Hora: 11:00 a.m. • Llevar: Ropa de cama y de deporte, cosas personales de aseo, libreta, Biblia y lápiz. • Cooperación: $50.00

Próximos Encuentros de Monaguillos • Lugar: Parroquia de Rioverde (Zona Media) • Fecha: 23 de octubre • Hora: 10:00 a.m. a 1:00 p.m. • Llevar: Lonche, libreta y lápiz • Cooperación: $10.00 • Lugar: Parroquia de Tierra Nueva (Zona Sur) • Fecha: 30 de octubre • Hora: 10:00 a.m. a 1:00 p.m. • Llevar: Lonche, libreta y lápiz • Cooperación: $10.00 • Lugar: Parroquia de Ahualulco (Zona Norte) • Fecha: 30 de octubre • Hora: 10:00 a.m. a 1:00 p.m. • Llevar: Lonche, libreta y lápiz • Cooperación: $10.00 Informes: Pbro. Noé Fco. Estrada H. Tel: (444) 811.86.85 vocacionalslp@hotmail.com


OCTUBRE 17 DE 2010

Historia del Rosario

Ahora que estamos a la mitad del mes del Rosario, veamos como surgió‌.Colorea y disfruta de esta historia.


OCTUBRE 17 DE 2010

Responsabilidad, calidad y puntualidad

José Oscar Portillo Calle del Atril 271 Entre Av. San Lorenzo y calle Antigua del Barro Col. San José, SLP Tel: 198.95.88 Ropa para Sacerdotes: Estolas, albas y camisas clericales, confección de todo tipo de uniformes. Ropa Casual, Vestidos, 15 años y Bodas. MUJER DE DIOS (Gen 1,27) TE INVITAMOS AL ENCUENTRO DE MUJERES

Será una oportunidad de encontrarte con el Dios que te creó MUJER. Ven a vivir una experiencia personal de su amor y a descubrir el valor que como mujeres tenemos ante Él, y dejar que te llene con la fuerza de su Espíritu El Señor Arzobispo Don Luis Morales Reyes estará con nosotros trayendo el mensaje de Dios para nosotras.

NOVIEMBRE 14 DE 2010 De 9:00 a.m. a 7:00 p.m. Auditorio Miguel Barragán Cooperación $20 pesos

Cuando la enfermedad mental llega a casa…. Somos una Asociación Civil que ofrece apoyo de familia a familia

Para aquellas personas que tengan en casa a un ser querido con alguna enfermedad mental: Amado Nervo #465, Tequisquiapam. Tel. (444) 8 13 60 65 Horario de 11:00 a 20:00 hrs.

¿Le duelen mucho las rodillas?

Programa educativo impartido en 12 SESIONES Inicia el día miércoles 13 de octubre de 2010, a las 17:00 hrs.

¿Le han dicho que el único tratamiento es la cirugía?

El padecimiento en donde se desgasta el cartílago se llama artrósis Homeopatia y productos naturales

Aquí tenemos la solución a su problema hasta desaparecer esos dolores y regenerar (volver a formar) el cartílago. Con un tratamiento natural, además de curar osteoporósis, artrítis y otros problemas de huesos y músculos.

Plaza El Pocito Av. Constituyentes Pte. 49 local 3(carr. Libre a Celaya) Querétaro, Qro. Tels. (01 442) 216 99 23 y 196 80 94

Sucursal: Plaza Galerias Constituyentes Ote. No. 34 local 18-B Mercurio, Querétaro, Qro. Tel (01 442) 213 69 60

Edición 90  

Semanario La Red

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you