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Toy Story 3

Año 2 No.78 Semana del 25 al 31 de julio de 2010

y su lección de amistad verdadera

E

l diario vaticano L’Osservatore Romano elogió la nueva cinta de Disney-Pixar Toy Story 3, por ofrecer a los espectadores una profunda reflexión sobre temas humanos trascendentales y una dar lección sobre la amistad verdadera, a través de la experiencia de los juguetes protagonistas. En esta tercera entrega, los entrañables Woody el vaquero y Buzz Lightyear junto a sus amigos deben enfrentar su destino. Andy, su dueño, dejó de jugar con ellos, ya tiene 17 años, se irá a la universidad y debe decidir entre enviarlos como donación a una guardería o desecharlos. En el artículo titulado “Cómo se hace un bello film”, el autor Gaetano Vallini considera que Toy Story 3 es “un filme con F mayúscula” y lamenta las críticas fuera de lugar de ciertas feministas estadouniden-ses que “habrían visto en algunos perso-najes tendencias sexistas y homofóbicas”. “Probablemente se han olvidado de que cuando eran niñas los juguetes eran sólo objetos a través de los cuales uno podía divertirse y soñar, dos cosas que esta cinta también propone y que si no llega a ser considerada una obra maestra, pues poco le falta”, agrega Vallini. El autor alaba la técnica y la calidad de la cinta que ha superado “el severo juicio de los niños y agrada incluso a los adultos”, colocándose al nivel de otras películas de Pixar que en los últimos años resaltaron los valores humanos como “Wall-E”, que promueve la defensa de la vida, y “Up”, que en sus primeros minutos muestra el valor del matrimonio. Según Vallini, Toy Story 3 revela que “la amistad es el verdadero vínculo de este improbable pero afianzado grupo de juguetes” y permite al espectador reflexionar sobre “temas importantes, como el va-lor de la amistad y la solidaridad, el miedo de sentirse solo o rechazado, lo ineludible de hacerse grande y la fuerza que surge al sentirse parte de una familia”. Se trata, agrega de “otro bellísimo film: una aventura de gran intensidad emotiva, en la que las vivencias de los juguetes, gracias a su capacidad de actuar y pensar como humanos al puro estilo Disney, se convierten en una metáfora útil para hablar de sentimientos verdaderos” bajo la famosa frase “Hay un amigo en mí”, de la canción que acompaña a Toy Story desde su primer episodio.

No sólo se trata de

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Pidan y se les dará

JULIO 25 DE 2010

Editorial El hombre de este siglo es un hombre que habla y se comunica de las más diversas maneras. Cuenta para ello con los grandes avances de la ciencia aplicados al campo de la comunicación. Puede hablar al instante a los lugares más apartados de la tierra compartiendo ideas, afectos o sentimientos. Pero es cierto también que no siempre ha logrado todo lo que se propone y entonces encontramos que este hombre que habla, este hombre tecnológico y científico, es un hombre que no sabe de qué hablar o qué decir porque no sabe quién es o a dónde va. Ha perdido el sentido de su vida y el camino por recorrer. Esto se refleja en los problemas que hoy se viven en nuestras familias, en la falta de comunicación entre padres e hijos, entre profesores y alumnos, entre aquellos que gobiernan y sus gobernados. Se da casi de manera ordinaria una comunicación más bien negativa que transmite no sentimientos sino palabras sin sentido o con doble sentido que no siempre es entendido. Y entonces pudiéramos preguntarnos, ¿de qué o de quién habla el hombre de hoy? Sería muy preocupante darnos cuenta que también existe la posibilidad de que no hable de nada porque no se preocupa de nada. De que sea un hombre que calla, sabiendo que no siempre el que calla otorga. ¿Qué es lo que vive y se mueve en su corazón, en su pensamiento y en su manera de ser? ¿Qué es lo que necesita y le hace más falta? ¿A quién le comparte aquello que más le preocupa y le lastima? ¿Con cuanta confianza pide y espera recibir lo que solicita? ¿Qué es lo que pide y para qué? ¿Cómo reacciona cuando no recibe lo que pide? ¿Qué busca? No se trata de hablar mucho, sino de saber pedir. No hace falta gritar, ni ofender a los demás, no se necesita emplear la violencia física o verbal para alcanzar aquello que se requiere. Se trata más bien de pedir sabiendo que se nos dará, de buscar sabiendo que se va a encontrar lo que se busca, de tocar las puertas del corazón, sabiendo que éstas se van abrir de par en par. Lo que es cierto es que esa gran capacidad que se nos ha dado para hablar y comunicarnos debemos reencauzarla. Hoy se nos invita a tener confianza, a hacer vida la fe traduciéndola en servicio y oración. Se nos invita y recuerda que Dios también se sigue haciendo presente entre nosotros y que nos invita también a platicar y compartirle lo que somos y tenemos. Nos recuerda que para hablar con Él no hay que hablar mucho, no hay que buscar palabras elevadas o complejas, no hay que elaborar discursos hondos y profundos. Simplemente hay que decirle Padre y pedirle aquello que nos esté faltando en nuestra vida. Pedirle no sólo para nosotros sino también para aquellos que lo necesitan sin saberlo. Pedirle que nos ayude a saber utilizar nuestro tiempo, pedirle que nuestros esfuerzos por ser mejores cada día no se queden en las simples intenciones. Pedirle que nos llene de alegría, de gozo y de esperanza en estos tiempos en los que todo pareciera no tener sentido. Pedirle que cese la violencia y tantas muertes y suicidios. Pedirle que nunca se pierda la alegría de vivir a pesar de tantas y tantas desilusiones que hoy nos llevan a tener actitudes pesimistas. Pedirle que sepamos hacer vida nuestra fe, sabiendo, como Él mismo lo dijo, que si pedimos con confianza y con fe tendremos aquello que necesitamos. No perdamos nunca la esperanza ni dejemos nunca de pedir a nuestro Dios que ilumine nuestro corazón y nuestra vida sabiendo que si pedimos con constancia tendremos todo lo que hoy nos esté haciendo falta.

San Alberto Magno Por Pacco Magaña

Primera parte de tres

Queridos hermanos y hermanas: Uno de los maestros más grandes de la teología medieval es san Alberto Magno. El título de “grande” (Magnus), con el que pasó a la historia, indica la vastedad y la profundidad de su doctrina, que unió a la santidad de vida. Ya sus contemporáneos no dudaban en atribuirle títulos excelentes; un discípulo suyo, Ulrico de Estrasburgo, lo definió “asombro y milagro de nuestra época”. Nació en Alemania a principios del siglo XIII, y todavía muy joven se dirigió a Italia, a Padua, sede de una de las universidades más famosas del Medioevo. Se dedicó al estudio de las llamadas “artes liberales”: gramática, retórica, dialéctica, aritmética, geometría, astronomía y música, es decir, de la cultura gene-ral, manifestando el típico interés por las ciencias naturales que muy pronto se convertiría en el campo predilecto de su especialización. Durante su estancia en Padua, frecuentó la Iglesia de los Dominicos, a los cuales después se unió con la profesión de los votos religiosos. Las fuentes hagiográficas dan a entender que Alberto maduró esta decisión gradualmente. La intensa relación con Dios, el ejemplo de santidad de los frailes dominicos, la escucha de los sermones del beato Jordán de Sajonia, sucesor de santo Domingo en el gobierno de la Orden de los Predicadores, fueron los factores decisivos que lo ayudaron a superar toda duda, venciendo también resistencias familiares.

Dios nos habla y nos indica el proyecto de nuestra vida. Como para Alberto, también para todos nosotros la oración personal alimentada por la Palabra del Señor, la participación frecuente en los sacramentos y la dirección espiritual de hombres iluminados son medios para descubrir y seguir la voz de Dios. Recibió el hábito religioso de manos del beato Jordán de Sajonia. Después de la ordenación sacerdotal, sus superiores lo destinaron a la enseñanza en varios centros de estudios teológicos anexos a los conventos de los padres dominicos. Sus brillantes cualidades intelectuales le permitieron perfeccionar el estudio de la teología en la universidad más célebre de la época, la de París. Desde entonces san Alberto emprendió la extraordinaria actividad de escritor que prosiguió durante toda su vida.

Se le asignaron tareas prestigiosas. En 1248 recibió el encargo de abrir un estudio teológico en Colonia, una de las capitales más importantes de Alemania, donde vivió en varios períodos de su vida, y que se convirtió en su ciudad de adopción. De París llevó consigo a Colonia a un alumno excepcional, Tomás de Aquino. Bastaría sólo el mérito de haber sido maestro de santo Tomás, para sentir una profunda admiración por san Alberto. Entre estos dos grandes teólogos, se instauró una relación de recíproca estima y amistad, actitudes humanas que ayudan mucho al desarrollo de la ciencia. En 1254 Alberto fue elegido provincial de la “Provincia Teutoniae” —teutónica— de los padres dominicos, que comprendía comunidades esparcidas en un vasto territorio del centro y del norte de Europa. Se distinguió por el celo con el que ejerció ese ministerio, visitando a las comunidades y exhortando constantemente a los hermanos a vivir la fidelidad a las enseñanzas y los ejemplos de santo Domingo. Sus dotes no escaparon a la atención del Papa de aquella época, Alejandro IV, que quiso que Alberto estuviera durante un tiempo a su lado en Anagni —adonde los Papas iban con frecuencia—, en Roma y en Viterbo, para servirse de su asesoramiento teológico. El mismo Sumo Pontífice lo nombró obispo de Ratisbona, una diócesis grande y famosa, pero que atravesaba un momento difícil. De 1260 a 1262 Alberto desempeñó este ministerio con infatigable dedicación, y logró traer paz y concordia a la ciudad, reorganizar parroquias y conventos, y dar un nuevo impulso a las actividades caritativas.


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4 Todo bautizado es misionero Por Pbro. Lic. Juan José Torres Galván

El Evangelio nos presenta algunos principios que parecen contradictorios en sí mismos y francamente insoportables si los queremos comparar con nuestra forma de pensar: “El que pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará”, “Si el grano de trigo no muere, queda infecundo, pero si muere, da mucho fruto”. Hemos estado reflexionando en el proceso que supone la aventura de ser seguidor de Jesús: el encuentro, la conversión, el discipulado, la comunión y la misión. Nuestro Plan Diocesano de Pastoral en el no. 212 nos dice: “La misión… es compartir la experiencia del acontecimiento del encuentro con Cristo, testimoniarlo y anunciarlo de persona a persona, de comunidad a comunidad, y de la Iglesia a todos los confines del mundo (cf. Hch 1, 8; DA 145)”. Cuando nos decidimos a compartir nuestra fe, ella se fortalece, se acrecienta y madura. Nuestra Iglesia potosina sabe que está llamada a salir al encuentro del hermano para ofrecerle la Buena Noticia y el servicio fraterno. Santo Domingo de Guzmán dijo a sus primeros frailes que aunque fueran pocos se dispersaran, “pues las semillas tienen que ser lanzadas al viento, ya que amontonadas no dan fruto y se pudren inútilmente”, para expresarles la exigencia de ser misioneros. El encuentro con Cristo, el discipulado, la conversión y la actividad misionera sólo pueden darse plenamente en el seno de una comunidad, en el seno de la Iglesia (Plan Diocesano de Pastoral, no. 215). La comunión que vivimos en la Iglesia está profundamente unida con la vocación a ser misioneros. En este aspecto la vida de la Iglesia se parece al proceso que realiza el corazón en nuestro cuerpo, que recibe la sangre de todo el sistema circulatorio para luego enviarla, ya purificada, a dar vida a cada uno de los miembros de nuestro organismo. Así los miembros de la Iglesia, experimentando la vida comunitaria debemos sentirnos impulsados por el Espíritu Santo a contagiar la fe y a compartirla con los demás. Nuestra Iglesia potosina ha asumido el compromiso de la Misión Continental, convocada por el Papa Benedicto XVI, la tarea es hacer de cada creyente un discípulo y misionero de Jesucristo. Pidamos en nuestra oración para que el Espíritu de Dios nos haga crecer en el ardor misionero y en el testimonio de comunión fraterna para que sean muchos los que quieran acercarse a Jesús y dejarlo transformar sus vidas. Hagamos vida el lema de nuestro Plan Diocesano: ¡Recomenzar desde Cristo! ¡Caminando juntos, en misión permanente! NOTA:Si deseas profundizar esta reflexión te invito a leer nuestro IV Plan Diocesano de Pastoral, párrafos 210-215

Apreciados lectores y lectoras: EL PAÍS ESTA INQUIETO y sufre. Traemos problemas que ya duran muchos años. A esto se agregan los acontecimientos de la semana del 29 de junio al 4 de julio que sacudieron a todo México: el asesinato de un candidato a gobernador y el golpe del huracán “Alex” que dejó, a su paso, destrucción, muerte y devastación en los Estados de Nuevo León, Tamaulipas y Coahuila.

mientos y sentimientos de paz, rechazar toda violencia en nosotros o en torno a nosotros, ser promotores de reconciliación en nuestro ambiente familiar y social, expresar solidaridad y cercanía a quienes han sido víctimas de la violencia, despertar un verdadero amor por la patria, cumplir con nuestros deberes cívicos, impulsar acciones y palabras de paz, escuchar y escucharnos con respeto, desterrar la carga bélica o violenta en las expresiones: dureza Lamentablemente, siguen presentes los males en los juicios, crítica irracional a los demás, de la pobreza, la injusticia, la delincuencia or- agresividad verbal. ganizada, la violencia, la confrontación, la falta de respeto a las personas y a sus derechos, el Los creyentes ofrecemos un aporte más, desde aumento de la descomposición de la sociedad nuestra fe, para darle sustento a las medidas y, lo más grave para mí, el olvido y la margin- técnicas y estratégicas de tipo social y político. ación de Dios. Nosotros hablamos de Dios; de la urgente necesidad de volver a Dios y de recentrar nuestra ¿Qué pensar ante todo esto? ¿Hasta qué punto vida en Él, sin temor, sin cobardías sociales, tu familia, tu comunidad, tu colonia, tu ciu- sin triunfalismos arcaicos, más bien con sencidad, está afectada por esta situación? ¿Qué llez y confianza total en el ÚNICO que puede toactitudes debemos tener? ¿Qué acciones es car el corazón humano para cambiarlo, porque necesario emprender? ¿Son tan grandes los el mal social, como todos sabemos y experiproblemas que nos sentimos impotentes y mentamos, nace en el corazón, se proyecta en nos desentendemos de ellos? ¿Creemos que es la familia y se esparce por las calles, las plazas obligación sólo de gobernantes y políticos? y los caminos. El mal es engendrador de mal y agita las mismas relaciones familiares llegando Alguna vez escuché esta frase: “Lo único ne- hasta las raíces del corazón. Por eso, si cambia cesario para que triunfe el mal es que la gente el corazón del individuo también cambia la sobuena no haga nada”. Preguntémonos en fa- ciedad. Pero sólo Dios tiene el poder de tocar el milia, en grupos de amigos, en grupos apos- corazón que Él mismo quiso crear libre. tólicos: ¿Dónde está la raíz profunda de esta descomposición social? ¿En qué momento El problema es que el mundo moderno ha equivocó México su camino? ¿Qué responsabi- desterrado a Dios y muchos han caído en esa lidad personal o social tenemos? ¿Es posible fascinación. Muchos creyentes han flaqueado aplicar un remedio a tiempo? en su fe y han claudicado frente al desaliento, el miedo, la angustia. Olvidan que, por encima Una respuesta nos la dieron los Obispos de de todo, Dios es un Dios que vigila y escucha México, en febrero pasado. Ésta sigue siendo y que saldrá garante de un futuro de paz y esvigente y urgente. Ellos nos dicen que hay que peranza para México. Él nos ayuda a recorrer, recomponer el tejido social, educando y for- una y otra vez, los caminos de la justicia y de mando mujeres y hombres nuevos como tarea la no violencia, aún siendo conscientes de estar inaplazable, es decir: despertar el compromiso rodeados por un mundo feroz y agresivo. como ciudadanos, fomentar el amor a la verdad, educar en la libertad y disciplina, aceptar Es hora de fortalecer la fe en Dios, para que y respetar la función y tarea de la autoridad ci- la violencia no nos envenene ni nos debilite. vil, cumplir responsablemente la ley y las leyes, Hay que luchar para ser apacibles con la fuerza potenciar el papel de la familia como primera del amor que tiene su fuente en Dios. Hay que e insustituible educadora y transmisora de va- perdonar como estilo de vida. Hay que comlores humanos y cristianos, responder al im- prender y aceptar a los demás, incluso cuando portante desafío de la falta de oportunidades no comparten nuestro credo o nuestras ideas. educativas y laborales, impulsar vigorosamente Estas son actitudes que vencen la violencia y la justicia social y el desarrollo económico. construyen la paz y la reconciliación en nuestra patria. Quizás esto parezca inalcanzable para muchos. Hay, sin embargo, otras sugerencias que estan +Luis, Arzobispo de S. Luis P. más al alcance individual como posible tarea cotidiana. Por ejemplo: crear y difundir pensa-


Nuestra historia

MATEO DE BRACERAS Párroco de San Sebastián en la época de la Independencia

Te doy de comer…

¿Qué más te hace falta?

Por Pbro. Lic. Héctor Colunga Rodríguez colunga46561@hotmail.com

Muy estimados lectores: En mis nueve años de experiencia en el Tribunal Eclesiástico, he escuchado esta frase: “Te doy de comer y te mantengo… ¿Qué te hace falta?”. Es una expresión muy agresiva, de aquellos que piensan que con sólo dar el sustento (dinero), ya están cumpliendo con su obligación de sostener la casa de manera material, pero… no es suficiente. Si le pregunta su marido… ¿Qué te hace falta si todo te doy? Hay que responderle lo siguiente: “Me hace falta que estés a mi lado cuando se enfermen tus hijos; me hace falta que me digas que me quieres, que me abraces, que salgamos a pasear, al cine; me hace falta que me escuches, me comprendas; que me ayudes a educar a los niños, que les digas que los quieres, que les ayudes con sus tareas, etc., que me ayudes hasta en las cosas mínimas”. El matrimonio se funda en el amor.

Hay quienes piensan que la obligación es nada más material y se les olvvida que también existen los sentimientos y las emociones. Algunos esposos dan el

gasto de la semana y se desentienden de todo lo demás, llegan del trabajo y a descansar y no se acomiden para nada; no saben si la esposa ajustó para el pan, la leche, las tortillas, ni siquiera preguntan. Y si falta algo, el marido les dice: “¿Y qué le haces a lo

que te doy, en qué te lo gastas?”. Pero éstos no entienden que las cosas suben día a día y si en la semana pasada dieron tal cantidad, para la siguiente, los víveres aumentaron de precio. Hay maridos que no dan para el gasto de la semana y ellos compran el mandado, pero no saben comprar, es decir, adquieren lo que a ellos solamente les gusta, o lo más barato y maduro y se echa a perder, o comida que nadie se come y se tira. Hay quienes de plano no aportan nada económicamente, ni hacen nada, ni trabajan, ni se preocupan por nada, los mantiene la esposa y todavía se ponen exigentes. El amor, ya lo he manifestado en otros artículos, es una realidad divina en la que Dios quiere que participemos todos. El verdadero amor que se da entre los esposos, es aquel que viene de Dios e invita a los casados a cumplir con sus deberes y obligaciones, dejarse llevar por la corriente de su gracia, estar unidos en todos los sentidos, ser complemento, integrarse en los planes del otro, ayudar en las labores de la casa y además contribuir para los gastos de la casa. La aportación material es una parte del todo, hace falta también el cariño y que se dejen llevar por el amor de Dios, como don gratuito donde cabe la comprensión, el diálogo, la tolerancia, el servicio y la disponibilidad. Hasta la próxima semana.

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Párroquia de San Sebastián

l P. Mateo De Braceras fue párroco de San Sebastián del 1º de agosto de 1802 al 25 de abril de 1816 y “capellán del regimiento de Dragones Provinciales de esta ciudad” – según firmo en los libros parroquiales-. Fue el que, en la misma parroquia, el 26 de enero de 1807, bendijo el matrimonio de Don Félix Calleja con Doña María Francisca de la Gándara (El acta puede verse en Núñez y Domínguez. La virreina mexicana, p. 74). El hecho que este matrimonio haya tenido lugar En San Sebastián y no en la parroquia de la novia – como es de rigor- y de que, además, haya sido el sacerdote asistente, supone estrechos vínculos de amistad con Calleja. Por esto y por ser “capellán del regimiento de dragones” –y quizá por alguna predica contra los insurgentes- se ganó el odio de los insurrectos. Cuando estos estaban presos y ya era evidente el ansia de rebelión, apareció un pasquín, que recogió fray Gregorio de la Concepción y llevó al intendente, enfermo en el hospital de San Juan de Dios. Decía el pasquín: “Cuatro cabezas pedimos: Subinspector, Prior del Carmen, Padre Braceras y Toribio Cortina”. El Subinspector, era Calleja; prior del Carmen, fray José Maria de Cristo; Cortina, el comandante de armas; y el padre Mateo Braceras, cura de San Sebastián, capellán de dragones y muy amigo del primero. Mal debió de haberle ido –aun siendo “eclesiástico respetable y mexicano por nacimiento”- en los días en que Herrera e Iriarte se enseñorearon de la ciudad. Aterrorizado, huyó a Querétaro, en compañía de un franciscano y de Don Francisco Fraga. Al cabo de seis días se les reunieron otros tres sacerdotes y un lego también franciscanos; y aunque caminaban por sendas extraviadas, a inmediaciones del mineral del Durazno los asaltó una multitud de indios y soldados insurgentes, armados de escopetas, machetes, palos y piedras, que a grandes voces los amenazaba. De rodillas y tomando en manos los crucifijos que llevaban al cuello, imploraron piedad; vanamente, pues sobre ellos menudearon los golpes, dejándolos cubiertos de sangre y sin sentido; les quitaron los asaltantes la ropa, y a pie y empellones, desnudos y descalzos los trajeron hasta Tierra Nueva. Por el camino, cada nuevo pelotón de gente que los encontraban, los insultaban y maltrataban. Puestos en la cárcel de la población, a poco los sacaron a la plaza para fusilarlos. Oportunamente el comandante suspendió la ejecución, diciendo al pueblo que los iba a presentar a sus jefes; los condujo a su casa a curar sus heridas, les dio alimento y una frazada con qué cubrirse, luego los remitió a esta ciudad capital potosina, donde los volvió a encarcelar Herrera; pero a instancias de los indios de San Sebastián que pedían a su Cura y por súplicas por el Prior de San Juan de Dios los puso en libertad; El P. Braceras relató a Calleja su odisea, a 30 de marzo de 1811, este la remitió al Virrey. Don Manuel Muro no menciona nada de este personaje y Don Elías Amador en su obra El clero mexicano en la revolución de la independencia… lo coloca como «organizador y jefe de las compañías realistas de los barrios de San Sebastián y Tlaxcala».


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¿Adivinos o aprovechados?

dad, pozos etc., al fin y al cabo es un viaje. No te dejes engañar, uno es el que va relacionando los enemigos, los viajes, los problemas, cosas que todos en nuestra vida cotidiana tenemos.

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n este pequeño artículo no quiero exponer todo lo que se refiere a la brujería, adivinación, hechicería, quiromancia, cartomancia y otras maneras de supersticiones, eso tal vez lo haga en otro momento. El propósito de este escrito es simplemente mencionar algunas frases que utilizan los chantajistas para verse beneficiados de los supersticiosos. Primeramente, la persona supersticiosa no alcanza a descubrir que tal vez su mal tenga origen fisiológico o psicológico. Al tenerse ignorancia sea culpable o no, la persona acude al brujo, chaman, adivino o llámese como se quiera, total, de todos modos le bajan lana. Pero ¿qué les dicen? -“Señora, usted tiene problemas”… ¡Qué gran descubrimiento!, por favor, ¿Quién en su vida no tiene problemas? -“Señora, usted tiene gente que no la quiere y le quiere hacer mal…” ¿A poco?, eso es evidente, si hasta nuestro Señor Jesucristo tuvo enemigos, mucho más nosotros, como dice el dicho “nadie es monedita de oro” -“Ud. sufre porque las cosas no siempre son como quisie-ra…” ¿No me diga?, el ser persona nos hace distintos, únicos, e irrepetibles, y por ende es obvio que las cosas cada quien las haga de diferente manera, (cada quien tiene su modo de matar pulgas). Y cuando alguien piensa distinto a mi, o hace las cosas de otra manera es normal que de pronto eso no me agrade. -“Ud. pronto hará un viaje” esto ciertamente se cumple, porque aunque sea un viaje a la comunidad más cercana como puede ser sole-

No pocos de estos “adivinos” se atreven a decir cosas que dañan a la persona, a su matrimonio o a su familia. Así por ejemplo, “tu esposo te engaña”, y la ingenua esposa, sin tener argumentos fuertes, comienza a ver con desconfianza a su cónyuge. Al llegar del trabajo le revisa el saco minuciosamente, si le encuentra un cabello rubio, saca como consecuencia que su esposo la engaña con una güera, si le encuentra un cabello negro dirá que la engaña con una morena, pero si no le encuentra ningún cabello no dudará en afirmar que la engaña con una calva, ¡Cómo es posible! Finalmente, te prometen la sanación, curación, solución a tus problemas… “Júntate por lo menos tres mil pesos para el inicio del tratamiento, te lo garantizamos”… Ajá, mucha garantía. Amigo lector, lo único que yo te puedo garantizar al ir con ellos es que si les haces caso te dejarán sin un centavo, y tu problema será mayor.

Normas contra

delitos graves “E

n 2001, el Santo Padre Juan Pablo II promulgó un decreto de importancia capital, el ‘Motu Proprio Sacramentorum sanctitatis tutela’, que atribuía a la Congregación para la Doctrina de la Fe la competencia para tratar y juzgar en el ámbito del ordenamiento canónico una serie de delitos particularmente graves. La experiencia acumulada en el transcurso de los nueve años sucesivos sugirió la integración y actualización de dichas normas con el fin de agilizar o simplificar los procedimientos, haciéndolos más eficaces, o para tener en cuenta problemáticas nuevas. Este hecho se debió principalmente a la atribución por parte del Papa de nuevas ‘facultades’ a la Congregación para la Doctrina de la Fe que, sin embargo, no se habían incorporado orgánicamente en las ‘Normas’ iniciales. Esta incorporación es la que tiene lugar ahora en el ámbito de una revisión sistemática de dichas ‘Normas’. Los delitos gravísimos a los que se refería esa normativa atañen a realidades claves para la vida de la Iglesia, es decir a los sacramentos de la Eucaristía y de la Penitencia, pero también a los abusos sexuales cometidos por un clérigo con un menor de 18 años. La vasta resonancia pública en los últimos años de este tipo de delitos ha sido causa de gran atención y de intenso debate sobre las normas y procedimientos aplicados por la Iglesia para el juicio y el castigo de los mismos. Una de las primeras aportaciones para la clarificación –muy útil sobre todo para los que trabajan en el sector de la información– fue la publicación, hace pocos meses, en el sitio Internet de la Santa Sede de una breve Guía a la comprensión de los procedimientos básicos de la Congregación para la Doctrina de la Fe respecto a las acusaciones de abusos sexuales. Sin embargo, la publicación de las nuevas Normas es diversa ya que presenta un texto jurídico oficial actualizado, válido para toda la Iglesia. Para facilitar la lectura por parte del público no especializado que se interesa principalmente en la problemática relativa a los abusos sexuales, destacamos algunos aspectos. Entre las novedades introducidas respecto a las normas precedentes, hay que subrayar ante todo las que tienen como fin que los procedimientos sean más rápidos, así como la posibilidad de no seguir el camino procesal judicial, sino proceder por decreto extrajudicial, o la de presentar al Santo Padre, en circunstancias particulares, los casos más graves en vista de la dimisión del estado clerical.

Otra norma encaminada a simplificar problemas precedentes y a tener en cuenta la evolución de la situación en la Iglesia, es la de que sean miembros del tribunal, o abogados o procuradores, no solamente los sacerdotes, sino también los laicos. También hay que resaltar que la prescripción pasa de diez a veinte años, quedando siempre la posibilidad de deroga superado ese periodo. Es significativa la equiparación a los menores de las personas con uso de razón limitado, y la introducción de una nueva cuestión: la pedo-pornografía, que se define así: A la adquisición, posesión o divulgación por parte de un miembro del clero en cualquier modo y con cualquier medio, de imágenes pornográficas que tengan como objeto menores de 14 años. Se vuelve a proponer la normativa sobre la confidencialidad de los procesos para tutelar la dignidad de todas las personas implicadas. Un punto al que no se hace referencia, aunque a menudo es objeto de discusión en estos tiempos, tiene que ver con la colaboración con las autoridades civiles. Hay que tener en cuenta que las normas que se publican ahora forman parte del reglamento penal canónico, en sí completo y plenamente distinto del de los Estados. En este contexto se puede recordar, sin embargo, la Guía para la comprensión de los procedimientos publicada en el sito de la Santa Sede. En esta Guía, la indicación: Deben seguirse siempre las disposiciones de la ley civil en materia de información de delitos a las autoridades competentes, se ha incluido en la sección dedicada a los Procedimientos preliminares. Esto significa que en la praxis propuesta por la Congregación para la Doctrina de la Fe es necesario adecuarse desde el primer momento a las disposiciones de ley vigentes en los diversos países y no a lo largo del procedimiento canónico o sucesivamente. La publicación de estas normas supone una gran contribución a la claridad y a la certeza del derecho en un campo en el que la Iglesia en estos momentos está muy decidida a actuar con rigor y con transparencia, para responder plenamente a las justas expectativas de tutela de la coherencia moral y de la santidad evangélica que los fieles y la opinión pública nutren hacia ella, y que el Santo Padre ha reafirmado constantemente. Los frutos de las enseñanzas y de las reflexiones maduradas a lo largo del doloroso caso de la crisis debida a los abusos sexuales por parte de miembros del clero serán un paso crucial en el camino de la Iglesia que deberá traducirlas en praxis permanente y ser siempre consciente de ellas.


Liturgia

Caminar hacia el altar

La importancia de la Eucaristía

¿Qué es la Eucaristía? «El Señor Jesús, la noche en que fue entregado», (1 Co 11, 23), instituyó el Sacrificio Eucarístico de su cuerpo y de su sangre. Las palabras del apóstol Pablo nos llevan a las circunstancias dramáticas en que nació la Eucaristía. En ella está inscrito de forma indeleble el acontecimiento de la pasión y muerte del Señor. No sólo lo evoca sino que lo hace sacramentalmente presente. Es el sacrificio de la Cruz que se perpetúa por los siglos.

Recibimos este sacramento de manos de Cristo La Iglesia ha recibido la Eucaristía de Cristo su Señor, “hagan esto en memoria mía” (Lc 22,19), no sólo como un don entre otros muchos, aunque sea muy valioso, sino como el don por excelencia, porque es don de Sí mismo, de su Persona en su santa humanidad y, además, de su obra de salvación. Ésta no queda relegada al pasado, pues todo lo que Cristo es y todo lo que hizo y padeció por los hombres participa de la eternidad divina y domina así todos los tiempos.

Es un sacramento de amor Misterio grande, Misterio de misericordia. ¿Qué más podía hacer Jesús por nosotros? Verdaderamente, en la Eucaristía nos muestra un amor que llega «hasta el extremo», (Jn 13,1), un amor que no conoce medida.

¿Por qué es importante la Eucaristía? Con razón ha proclamado el Concilio Vaticano II que el Sacrificio Eucarístico es «fuente y cima de toda la vida cristiana». «La sagrada Eucaristía, en

Por Pbro. José Antonio Martínez Ortiz.

efecto, contiene todo el bien espiritual de la Iglesia, es decir, Cristo mismo, nuestra Pascua y Pan de Vida, que da la vida a los hombres por medio del Espíritu Santo». Por tanto la mirada de la Iglesia se dirige continuamente a su Señor, presente en el Sacramento del altar, en el cual descubre la plena manifestación de su inmenso amor.

¿Qué relación tiene con la Iglesia? Del misterio pascual nace la Iglesia. Precisamente por eso la Eucaristía, que es el sacramento por excelencia del misterio pascual, está en el centro de la vida eclesial. Se puede observar esto ya desde las primeras imágenes de la Iglesia que nos ofrecen los Hechos de los Apóstoles: «Acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles, a la comunión, a la fracción del pan y a las oraciones» (2, 42). La «fracción del pan» evoca la Eucaristía. Después de dos mil años seguimos reproduciendo aquella imagen primigenia de la Iglesia.

¿Cómo llega hasta nuestros días? El acontecimiento pascual y la Eucaristía que lo actualiza a lo largo de los siglos tienen una «capacidad» verdaderamente enorme, en la que entra toda la historia como destinataria de la gracia de la redención. Este asombro ha de inundar siempre a la Iglesia, reunida en la celebración eucarística. La Misa es, a la vez e inseparablemente, el memorial sacrificial en que se perpetúa el sacrificio de la cruz, y el banquete sagrado de la comunión en el Cuerpo y la Sangre del Señor.

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o es un simple gesto, es un rito. Es también símbolo de nuestro peregrinar al cielo. Caminamos con otros, no solos. Así, en las procesiones, peregrinaciones, y de algún modo caminar hacia el altar donde se halla Cristo Sacramento; que se ofrece para alimentar nuestra alma. Vamos con alegría, sin temores, pues sabemos que Cristo es el Camino vivo y verdadero. La procesión realizada para poder comulgar simboliza, principalmente, el carácter peregrinante de la Iglesia. También, a veces, es un signo muy expresivo de fe y devoción. Deben hacerse con dignidad y respeto, huyendo tanto de la rigidez como del sentimentalismo.


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Los libros y sus autores

El Dios personal El individualismo de la religión y el “espíritu” del cosmopolitismo. Ulrick Beck Barcelona Paidós, 2009 Por Luis Marino Moreno

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n los albores del siglo XXI, las religiones del mundo se enfrentan a transformaciones radicales, Todas ellas deben coexistir unas con otras y también con los demás símbolos y creaciones culturales, como si extraídas de su contexto temporal y espacial estuvieran al alcance de todos y expuestas a ser utilizadas por fines fundamentales o individuales. La era post-secular debe intentar superar la disputa entre religiones y secularismo, a favor de una sociedad civil mundial que obliga a los pueblos de diversas creencias a avanzar por un “camino común”. Una obra que reflexionaba sobre la posición del individuo de los judíos, de los cristianos, de los musulmanes y los ateos acerca el “espíritu” del cosmopolitismo. La globalización ofrece a las religiones del mundo la oportunidad de desprenderse de las ataduras territoriales y redescubrir y reforzar sus dimensiones, sus redes y conceptos de “comunidad” transnacionales. Sin embargo, al propio tiempo esta situación pone en cuestión sus aspiraciones monopolizadoras y las religiones del mundo se ven obligadas a compartir y a comunicar unas con otras en el ámbito público y configurar los medios de comunicación de masas. Sobre el autor Ulrich Beck (Slups, Alemania 1944), es un sociologo alemán. Estudió Sociología, filosofía, Psicología y Ciencia Política en Munich. Ha enseñado en Münster en la Universidad de Bramberg y desde 1992 en la Universidad Ludwig-Maximilian de Munich, donde es catedrático de So-ciología y en la que dirige el Instituto de Sociología. Ha sido miembro de la Comisión para el futuro de los gobiernos alemanes de Baviera y Sajona. Editor de la revista So-ziale Welt (desde 1980). Fue investido Doctor Honoris Causa por la UNED. En los últimos tiempos explora las condiciones cambiantes de trabajo en un mundo de creciente capitalismo global, de pérdida de poder de los sindicatos y de flexiblilización de los procesos de trabajo, una teoría enraizada en el concepto de cosmopolitanismo. Beck también ha contribuido con nuevos conceptos, incluyendo la llamada sociedad de riesgo y segunda modernización. Entre otros libros ha publicado, Generación global, ¿Qué es la globalización?, El nuevo mundo feliz, libertad o capitalismo, El poder y el contrapoder en la era de la globalización, la mirada cosmopolita, La sociedad del riesgo mundial, El caos normal del amor.

Iglesia Universal

CASTELGANDOLFO.- El Papa Benedicto XVI alentó a quienes disfrutan de las vacaciones de verano boreal, hacer de este tiempo un momento favorable para comprender la necesidad de “dar el primer lugar a lo que efectivamente es lo más importante en la vida” y recordó que sin Dios “todo nuestro afán se reduce a mero activismo estéril y desordenado”. “La palabra de Cristo es clarísima: ningún desprecio por la vida activa, ni mucho menos por la generosa hospitalidad; sino un llamado neto al hecho de que la única cosa verdaderamente necesaria es otra: escuchar la Palabra del Señor ¡y el Señor en aquel momento está allí presente en la Persona de Jesús! Todo lo demás pasará y nos será quitado, pero la Palabra de Dios es eterna y da sentido a nuestro quehacer cotidiano”, recordó el Papa. VATICANO.- El Vatican Information Service dio a conocer que del 20 al 23 de julio se reúne en Santo Domingo (República Dominicana), el Consejo de Administración de la Fundación “Populorum Progressio” para deliberar la financiación de 230 proyectos en favor de las comunidades indígenas, mestizas, afroamericanas y campesinas de América Latina y el Caribe. En el comunicado se señala que “este año se han presentado 230 proyectos, pertenecientes a 20 países, orientados a atender necesidades en diversos sectores: producción (agropecuaria, artesanal y microempresarial), infraestructura comunal (agua potable, letrinas, salones comunitarios), educación (capacitación, dotación de escuelas, publicaciones), salud (campañas preventivas, dotación de dispensarios) y construcción (centros educativos y de salud).

Iglesia en México

MONTERREY.- La Iglesia católica en todo el país se ha volcado en ayuda para los miles de damnificados que han dejado las intensas lluvias y el huracán “Alex” en el Norte de la República Mexicana. Los recientes fenómenos meteorológicos han hecho estragos en algunas zonas del norte del país: Monterrey, Tamaulipas, Coahuila han sido los estados más afectados. Miles de personas han resultado damnificadas, como suele ser en estos casos la Iglesia se hace presente. El Presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, monseñor Carlos Aguiar Retes, arzobispo de Tlanepantla, dirigió un circular para motivar a la ayuda, a través de las Cáritas diocesanas. TEOTIHUACÁN.- Se llevará a cabo la XL REUNIÓN NACIONAL DE PASTORAL JUVENIL, el día 29 de julio al 01 de agosto del presente año, teniendo como Sede la Diócesis de Teotihuacán, en el Estado de México. La Reunión Nacional, tiene como TEMA: REVITALICEMOS LA PASTORAL JUVENIL, y como LEMA: CONSTRUYAMOS CON JESÚS, EL NUEVO ROSTRO DE LA PASTORAL JUVENIL; y como OBJETIVO: Involucrar a las Provincias Eclesiásticas, Congregaciones y Movimientos Eclesiales, en un proceso de Revitalización de la Pastoral Juvenil Mexicana, a fin de establecer Orientaciones que den respuesta a los desafíos de la generación actual. SAN LUIS POTOSÍ.- La Iglesia Potosina se regocija por la consagración episcopal de un miembro de su presbiterio. Mons. Andrés Vargas será consagrado el próximo viernes 30 de Julio en la Basílica de Guadalupe a las 12:00 hrs., en la ciudad de México. También será consagrado Mons. Adolfo Miguel Castaño Fonseca; ambos, nuevos obispos, realizarán su ministerio episcopal en la Arquidiócesis de México. FELICIDADES MONS. ANDRÉS, DIOS LE BENDIGA EN SU NUEVA ENCOMIENDA, AHORA EPISCOPAL.


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na parábola con olor a pan. Breve y sencilla. La parábola del amigo “sinvergüenza” desafía al olvido, pues su creativa y viva elaboración dramática, difícilmente se borrará de la mente más distraída. Cuánto darían los cristianos de hoy por homilías como ésta: breves y con olor a pan. Elegida por San Lucas para iluminar la subida a Jerusalén, esta parábola es la segunda de tres piezas sobre la oración, apenas a un capítulo de haber iniciado el gran viaje. Las otras dos piezas corresponden al Padrenuestro que la precede y al Padre que da cosas buenas a sus hijos que viene en seguida. Parece ser que esta breve sección “orante” de tres piezas tiene su correspondiente en el otro extremo del camino a Jerusalén, y funge así como un gran marco a todo el viaje, pues en el capítulo 18 (a un capítulo de concluir el viaje), también tenemos 14 versículos consagrados al tema de la oración (la viuda insistente y la oración del fariseo y el publicano). Así, a pocos pasos de la subida y a pocos pasos de la llegada, Jesús instruye a sus discípulos en la manera de orar, convirtiéndose en el ejercicio a no olvidar. La subida a Jerusalén la lograrán los discípulos a fuerza de orar sin desfallecer. La construcción de la Parábola que involucra al interlocutor con preguntas retóricas tiene como finalidad hacer ver la bondad del amigo que, aún siendo despertado en la hora menos oportuna, le da a su amigo no sólo lo que le pide sino todo lo que necesita. Ésta es también una parábola basada en la amistad. En la pequeña historia todos son amigos, el que llega a medianoche, el que lo recibe y el vecino al que se le piden tres panes. Esto acentúa no sólo la hospitalidad propia de medio oriente, sino también probablemente las agrupaciones basadas en la amistad que existían en tiempos del imperio romano y que serían bien conocidas por los que reciben este Evangelio de San Lucas. Logrando así también provocar a los valores de la amistad, la apertura y la solidaridad.

Al ser esta parábola una continuación del Padrenuestro, no podemos evitar el considerar que esta parábola sea una invitación de Jesús una oración de vigilia que toca las horas que el hombre dedica habitualmente a descansar. La comunidad de discípulos, así, descubre que la oración ha de ejercitarse a todas horas, teniendo incluso la noche como horario privilegiado para “inoportunar” a Dios. A esta parábola le sigue un dicho clásico de Jesús: “Porque todo el que pide, recibe; el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.” La seguridad de la eficacia de la oración es

un sello en el Evangelio de San Lucas. Con todo, Jesús culmina esta enseñanza apuntando a lo que verdaderamente han de pedir los discípulos: el Espíritu Santo. Así, Dios es un Padre y es un amigo, dispuesto a dar no sólo lo que le pide su discípulo, sino todo lo que necesite, especialmente el Espíritu Santo. De esa manera, los discípulos de Jesús tendrán como motivación en su oración, no únicamente la obtención de bienes necesarios para esta vida sino, sobre todo, los bienes espirituales, de los cuales el más excelente es el Espíritu Santo.


JULIO 25 DE 2010

Fiesta Patronal en honor a Nuestra Señora del Carmen, cientos de Fieles obtuvieron el Don de la Indulgencia Plenaria

Mons. Vargas se despide de algunos miembros de nuestro Semanario la Red, FELICIDADES, QUE DIOS LE BENDIGA EN SU MINISTERIO EPISCOPAL

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n la comunidad de La Cardona, Parroquia de El Granjenal, se llevó a cabo una novena de Misas y Rosarios en honor a la Santísima Virgen del Carmen.

Mons. Andrés convive con algunos sacerdotes jóvenes, entre las actividades de despedida que realiza en la Arquidiócesis

El P. José de Jesús, conocido como el padre Kino, recibe las instalaciones de la Dimensión de Catequesis de la que a partir de estas fechas es el encargado, felicidades y ánimo en el trabajo.


108 Parroquias

para nuestra Arquidiócesis, San Miguel Arcángel, la Nueva Parroquia

Los fieles muy emocionados, dieron la bienvenida al Sr. Arzobispo en la entrada de la comunidad para caminar hacia el templo parroquial Por Redacción La Red

Nombramiento del Padre Antonino Palomo Juárez como el primer párroco, quien hizo profesión de fe, tomó posesión y renovó sus promesas sacerdotales ante el Pastor de esta Arquidiócesis

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a Capellanía de San Miguel Arcángel, en la comunidad “El Tepetate”, del municipio de Villa de Arriaga, fue convertida en parroquia este sábado 17 de julio. Fue una solemnísima celebración que dio inicio a las 12:00 cuando el Sr. Arzobispo erigió ésta que es la parroquia 108 de la Diócesis. Los fieles muy emocionados, dieron la bienvenida al Sr. Arzobispo a la entrada de la comunidad para caminar hacia el templo parroquial. Todos ellos, junto con el Padre Antonino, hacía tiempo tenían la ilusión de verse convertidos en feligreses de su propia parroquia. Dentro de la celebración se leyó el decreto de erección, a cargo del Padre Gerardo Torres, párroco de Villa de Arriaga a la que, hasta entonces, pertenecía el Tepetate, así como el nombramiento del Padre Antonino Palomo Juárez como el primer párroco, quien hizo profesión de fe, fue su toma de posesión y renovó sus promesas sacerdotales ante el Pastor de esta Arquidiócesis. El Sr. Arzobispo dijo a la comunidad que vivan con alegría su pertenencia a la parroquia, que es convocada por la Palabra de Dios, alimentada por la Eucaristía y animada por el Espíritu Santo; les dijo también que amen a su párroco. FELICIDADES A LA NUEVA PARROQUIA DE SAN MIGUEL ARCANGEL, en el Tepetate, Villa de Arriaga y a su Párroco ANTONINO PALOMO JUÁREZ

Con esta Parroquia de San MIguel Arcángel, suman ya 108 parroquias en nuestra Arquidiócesis

las colonias y las comunidades pertenecientes a esta parroquia tuvieron su participacion con su ya tradicional carro alegórico en la entrada de cera en honor a nuestra patrona. Por: Pbro. Juan Carlos García Padilla

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on gran fervor y alegria nuevamente tuvimos la oportunidad de celebrar nuestra Fiesta Patronal en honor a la Virgen de Nuestra Señora del Carmen, ubicada en la comunidad de Puente del Carmen, Rioverde, SLP, donde además como fruto de la gracia del Señor, 110 niños recibieron el sacramento de la Eucaristia y 196 jóvenes fue-ron confirmados por el Vicario Episcopal Pbro. Carlos Ochoa Aguilar, así como tambien durante la novena los feligreses participaron con gran fervor en los Rosarios de Aurora así como de las misas en las cuales los grupos apostólicos tuvieron su participarción. Durante la tarde

Ya para culminar esta fiesta patronal el dia 16 de julio, tuvimos la presencia de nuestro pastor Don Luis Morales Reyes, Arzobispo de San Luis Potosí, quien presidió la solemne concelebración Eucaristica dirigiendose a los fieles y sacerdotes del decanato que nos acompañaron asi como de nuestro parroco el Pbro. Hector M. Villela Huerta y nuestro Vicario Juan Carlos Garcia Padilla. En su homilia el Sr. Arzobispo nos exhortó “ de llevar dignamente el escapulario: que significa llevar el yugo suave de Cristo, signo visible de nuestro compromiso de cristianos.” y ya para dar por teminada nuestra fiesta se llevó a cabo la tradicional quema de pólvora.


FEBRERO 19 DE 2012

Nuevos Párrocos para San Antón de los Martínez y Cerro de San Pedro N

o cabe duda que en la vida se van cumpliendo ciclos; a final de estos, uno tiene la oportunidad de evaluar los resultados, esta acción ayuda a mejorar, o en todo caso a tener conciencia de los errores y sobre todo, la oportunidad de enmendar lo que hicimos mal.

Los sacerdotes, en la Diócesis a lo largo de su ministerio, van experimentando estos ciclos que, van marcando la experiencia de un caminar caracterizado por el servicio de comunicar el Evangelio. Para esta ocasión, algunos queridos sacerdotes han cerrado un ciclo y han abierto otro en su vida ministerial. El Padre Odilón de la Rosa Orduño, quien era vicario en la parroquia de San Miguel, en Mexquitic de Carmona, fue designado Párroco de San Antonio Abad, en San Antón de los Martínez. Ésta es una parroquia serrana, por lo que la característica de sus parroquianos es la sencillez y el cariño por sus sacerdotes. El Padre Odilón asume su responsabilidad como Pastor de esta comunidad, desde el 8 de febrero, para el cuidado espiritual y la animación del Evangelio, ahora sí con los más pobres y alejados (hablando territorialmente) de la Diócesis. Felicidades Padre Odilón, que Dios lo bendiga en su nueva etapa sacerdotal, ahora como párroco, de esta bella comunidad, a la cual sirvió durante tres años y medio el Padre Lucio Zarazúa, su antecesor.

El Padre Lucio es acompañado por feligreses de San Antón a su nueva parroquia en Cerro de San Pedro

P. Lucio Contento de recibir su nueva responsabilidad

EL Padre Odilón hace su profesión de fe al asumir su encargo como párroco de San Antón de los Martínez

Dentro de la celeremonia de recepción de la parroquia, el nuevo párroco firma los doumentos que le dan las facultades, tanto de derechos como de sus responsabilidades en una comunidad parroquial

El Padre Lucio Zarazúa Carrizales, como ya lo hemos mencionado, ha cerrado el ciclo como párroco de San Antonio Abad. Caracterizado por su cercanía a sus feligreses, por su manera de inculturarse y estar cercano a las necesidades de la gente de estos lugares y por cierto muy querido por todos ellos. El Padre Lucio ha sido designado Párroco de San Pedro Apóstol, en el Cerro de San Pedro. Esta parroquia, que es todo un mosaico multicultural ha recibido a su nuevo párroco el pasado 9 de febrero. Al asumir esta responsabilidad, el P. Lucio fue acompañado por un buen grupo de feligreses de su antigua parroquia; recibido por una pertinaz pero agradable lluvia así como por un centenar de fieles de San Padro, asumió su responsabilidad como párroco de esta comunidad. Acompañado por un grupo de sacerdotes, recibió este encargo de acompañar y servir a esta comunidad. Felicitamos al padre Lucio, que Dios lo bendiga en su ministerio sacerdotal, que su servicio en esta comunidad parroquial sea fructífero y sobre todo que siga siendo creativo en su forma de llevar a cabo su cercanía con los fieles como así se le ha caracterizado.

Felicidades P. Lucio por su nueva parroquia

El nuevo Párroco agradece a quienes le han acompañado y se compromete a trabajar arduamente con sus nuevos feligreses

Fieles de San Antón de los Martínez como de Cerro de San Pedro participando en la celebración de la toma de posesión del P. Lucio Zarazúa


Interior del Templo

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l Templo reedificado de San Agustín se hizo ya de planta cruciforme y para facilidad descriptiva puede decirse que está dividido en seis amplias secciones. En la primera sección de la entrada, bajo la primera bóveda, está el Coro, construido sobre bóveda propia; bajo el Coro, a la derecha, del lado Poniente, está la pequeña Capilla de Nuestra Señora del Buen Consejo, cuya entrada tiene un concha barroca en colores verde y blanco y está labrada en cantera rosa, dando a la parte interior de la misma capilla. En la segunda sección, bajo la segunda bóveda no hay nada de particular. En la tercera sección, bajo la tercera bóveda, al lado izquierdo o sea el Oriente, está el Altar de la Virgen de Guadalupe, con un lienzo pintado por Margarito Vela en 1893; a cada lado de la Virgen, hay actualmente una escultura: a un lado Santo Tomás de Villanueva, “El Padre de los Pobres” y al otro lado, San Juan de Sahagún. En la cuarta sección, bajo la cuarta bóveda, a la izquierda, o sea al lado Oriente, está el Altar de San Nicolás de Bari, con la figura de este Santo en el centro; a cada lado del mismo, están las esculturas del Beato Fray Pedro de Zúñiga y del Beato Fray Bartolomé Gutiérrez; enfrente, del lado derecho

Tercera parte

o Poniente, está la antigua Capilla del Sagrado Corazón, San Atenógenes, a la entrada de esta capilla están las esculturas del Beato Esteban Bellecini y de San Guillermo Duque de Aquitania y dentro de la Capilla la imagen del Sagrado Corazón: esta Capilla sirve para los actos de piedad de las Terciarias Agustinas. Enfrente, hay otra capilla, de Santa Rita, antigua capilla del Tránsito, en la que todavía se conserva por eso el precioso retablo de la Coronación de la Santísima Virgen, aunque en la parte baja hay un Altar moderno de cantera dedicado a Santa Rita de Casia; a la entrada de esta capilla hay también dos esculturas, una de San Pedro y otra de San Pablo.

Por LCC Angélica Maldonado Morales

Se debe aquí agregar que, en la parte alta de la nave, bajo cada una de las bóvedas, es decir en la parte superior de cada una de las secciones, hay una ventana alargada, con el objeto de dar luz y claridad a la iglesia. En la quinta sección, en el crucero, está la cúpula ochavada, con dos ventanas alargadas y dos circulares en el tambor. En las pechinas, hay unos símbolos episcopales en relieve, a cada lado del crucero. También en la parte superior, hay una ventana cuadrada. El Altar del crucero derecho o Poniente, está dedicado a María Auxiliadora: arriba está San José, a la derecha, San Antonio y a la izquierda, San Luis Gonzaga. El Altar del crucero de la izquierda, del lado Oriente, tiene arriba la imagen de Ntra. Señora de la Consolación, debajo, en el nicho del centro, la de Santa Mónica, a la izquierda, la de Santa Clara de Monte Falco y a la derecha, la de Santa Catalina Tomás. En la sexta sección o sea en el ábside, está el Altar mayor, ahí se encuentra un tabernáculo o baldaquino bien proporcionado y que guarda una escultura importante: la de la Santísima Virgen del Socorro, obra del escultor D. Sixto Muñoz, Patrona de la Provincia de Michoacán. El Altar mayor luce cuatro columnas del orden corintio y otras ocho de menor tamaño del mismo estilo, sosteniendo la pequeña cúpula central. En los nichos de los lados están las imágenes de San Agustín de Hipona, Patrono del Templo, del lado del Evangelio y la de San Nicolás de Tolentino, del lado de la Epístola. A cada lado de la parte superior, bajo la bóveda, hay una ventana alargada.


JULIO 25 DE 2010

La utilidad de la

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nostalgia

«¿Cómo se las arreglaban los hombres y mujeres del pasado para vivir sin nuestros modernos artefactos, para arreglársela sin la comodidad que nos procuran nuestros cada vez más refinados adelantos tecnológicos?» na época son sus acontecimienU tos, pero también sus sonidos, sus voces y sus presencias. Pertenecer a una generación es haber cantado unas canciones que no pudieron conocer los que vivieron en la precedente y que no cantarán del mismo modo ni con la misma emoción los que vivan en la siguiente.

A un joven que hoy tenga quince años podrá gustarle, por ejemplo, una canción de hace veinte años, pero a su padre lo hará llorar. Esto pude comprobarlo hace poco, cuando mi hermano y yo veíamos en un canal de televisión una sección musical dedicada al recuerdo. Mi sobrino nos miraba profundamente arrobados y se reía de nosotros. Por supuesto, aquellos ritmos, aquellas voces, nada decían a este jovenzuelo que no dejaba de lanzarnos miradas agridulces y sonrisas llenas de sarcasmo. ¡En cambio a nosotros! Mientras escuchábamos, por primera vez después de muchos años, Los ojos de Bette Davis (interpretada Kim Carnes, y además en vivo), nuestras miradas se perdían en un pasado en el que mamá aún vivía y en el que nuestra vida era todavía

joven y estaba llena de promesas. ¿Era posible que el tiempo hubie-ra pasado tan de prisa? ¿Era posible que se nos hubiera ido tan callando, como dice el poeta? No, un muchacho de hoy jamás cantará Los ojos de Bette Davis como la cantábamos nosotros cuando teníamos veinticinco años menos y los cabellos de nuestra cabeza estaban todavía en su sitio y las canas… ¡Ah, las canas! ¿Y qué son las canas, sino cabellos que, al ver el vertiginoso paso del tiempo, han empalidecido de terror? Pertenecer a una generación, a una época, es haber conocido a unos seres, contemplado unos rostros que los de la generación anterior no conocieron y que los de la siguiente no conocerán (por lo menos no en toda su frescura ni en todo su esplendor). Miro, mientras escribo esto, a una hermosa jovencita que va por la calle: lleva una bolsa roja en cada mano y camina como si volase. Luego se detiene a esperar un taxi, enciende un cigarrillo, y así puedo yo verla de perfil. ¡Qué bella es! Y me digo a mí mismo, lleno de nostalgia: «Esta belleza

sólo la conoceremos nosotros, los que vivimos en este lugar y en este tiempo. Los que vengan después ya no la adivinarán entre las arrugas y, de aquí a cincuenta años, los nietos de esta mujer hablarán de ella como de una anciana. ¡Ah, si ellos supieran! Pero no; ellos no sabrán nada, no se imaginarán nada, y pasarán ante ella como ante algo que ya no interesa. Los que nos sigan en la historia se harán ciertas preguntas; se preguntarán, por ejemplo: «¿Cómo se las arreglaban los hombres y mujeres del pasado para vivir sin nuestros modernos artefactos, para arreglársela sin la comodidad que nos procuran nuestros cada vez más refinados adelantos tecnológicos?». Acaso se pregunten también: «¿De veras hubo una época en la que la televisión no funcionaba todo el día y toda la noche, sino sólo unas pocas horas, y que para cambiar de canal había que levantarse del asiento? ¿De veras soportaron ver aquellas gentes sus programas en blanco y negro? ¿Cómo pudieron permitir semejante cosa? ¿Es cierto que para realizar llamadas telefónicas tenían que pedir la conexión a una telefonista lejana y que incluso había que esperar varios minutos para establecer el contacto?». Todo esto se preguntarán en un futuro no muy lejano –o tal vez se lo estén preguntando ya- los muchachos posmodernos. Y la respuesta es: sí. Sí, hubo realmente una época en que las transmisiones televisivas acababan por la noche con el noticiero de las diez; hubo un tiempo en que veíamos nuestros programas en blanco y negro; no es mentira que hubo una época en la que no nadie conoció el cd rom, el dvd, ni, por supuesto, el mp3. Y, no obstante eso, los que vivimos en aquellos tiempos jurásicos sobrevivimos a la experiencia de no haber tenido nunca nada de esto. ¡Henos aquí, sobrevivientes a la carencia tecnológica, a la ausencia de Internet y a la falta de teléfonos celulares! ¿Y fuimos infelices por ello? ¡El que lo haya sido, que levante la mano! ¡Para la falta que nos hicieron todos estos artilugios! Pero si ellos –los muchachos de hoypueden vivir sin los artefactos que sólo hasta mañana se inventarán, quiere decir que se puede vivir sin ellos; quiere decir –y esto es lo más

importante- que lo que hace felices a los hombres no son precisamente estos artefactos, sino otras cosas muy distintas... El asombro de estos ciber-adictos es legítimo: ¿cómo pudimos vivir tan incómodamente?, ¿cómo lo hicimos?, ¿cómo lo logramos? Es muy simple: gracias a unas presencias, a unos seres que el tiempo y el espacio nos han arrebatado; fueron estos seres los que dieron sentido a nuestra vida, aunque ahora ya no estén. Y cuando escuchamos aquellas viejas canciones los recordamos con afecto. ¿Adónde se han ido, dónde están ahora? Por eso nos ponemos tristes cuando escuchamos viejas canciones: porque pensamos en ellos, y con la fuerza de nuestra nostalgia los traemos nuevamente al lugar del que nunca debie-ron haber salido: a nuestra memoria, ese palacio –como lo llamó San Agustín- donde estábamos siempre juntos porque éramos amigos y nos queríamos. Dice Orrin E. Klapp, el famoso sociólogo estadounidense: «Al escuchar canciones de nuestra propia época tenemos la sensación de volver a ser nosotros mismos, de vivir otra vez una época en que quizá estábamos más vivos». Sí, en que estábamos más vivos, y quizá también un poco menos solos. Toda nostalgia verdadera es siempre nostalgia del otro, de los otros. No son, en realidad, las ciudades las que nos interesan, sino las dos o tres personas amadas que viven en ellas. Tampoco es el pasado en sí lo buscamos en nuestros recuerdos, sino esos dos o tres rostros que el pasado ha intentado arrebatarnos, pero que nosotros no queremos dejar perder. ¡Ah, la nostalgia! Gracias a ella seguimos siendo fieles a los que se han marchado, a los que ya no están, y volvemos a estar con ellos como cuando éramos jóvenes y la vida transcurría con mayor lentitud.


Rincón Poético

Contrapunto

Entrevista con la Madre Cristina Alonso

Las Madres Angélicas, llamadas a ser “El Buen Samaritano”

“Más que con palabras; con actitudes nos habló del carisma que les heredó la fundadora de las religiosas Angélicas” Por LCC Angélica Maldonado Morales

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n la entrevista que nos concedió para el Semanario católico LA RED, la Madre Cristina Alonso, nos explicó cómo es que las Hermanas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Santos Ángeles, son llamadas a ser “EL BUEN SAMARITANO”: primeramente a través de la ORACIÓN, de ese encuentro íntimo con Jesucristo a través de la SAGRADA EUCARISTÍA, alimento que les da fortaleza y sabiduría para ejercer su gran APOSTOLADO, que se enfoca primordialmente a curar heridas del alma, como la soledad, sobre todo en los niños y ancianitos, curar heridas corporales, con sumo cuidado y ternura, alimentarlos sanamente, convivir con ellos dándoles momentos de alegría en su dolor y sufrimiento, exhortarlos a llevar una vida apegada a Dios y a su Iglesia, fundamentando ese amor en la Oración y la asistencia diaria a la Santa Misa. La Madre Cristina afirmó que el Capellán del espacio en donde brinda su servicio (HOPAL) es el Pbro. Lic. Eduardo Córdova Bautista, quien día a día, aunque en diferente hora, acude a celebrar la Sagrada Eucaristía, la cual les fortalece el espíritu y les ayuda en todos los aspectos de su vida a las ancianitas que viven en HOPAL (Hogar de Paz y Alegría), casa digna donde las reciben y les brindan todo tipo de atenciones, que a diferencia de otras instituciones en las que sólo se les dá alimentación y techo, aquí

Junto a ti las Madres Angélicas, les proporcionan precisamente: PAZ Y ALEGRÍA, de ahí el nombre del lugar en el que –dijo nuestra entrevistada—se fomenta la unidad, la fraternidad y el compañerismo, sin olvidarse desde luego de rendir culto a Dios para la salud del alma. Bajo este objetivo y carisma, es como Santa Genoveva Torres Morales, quiso comenzar a abrir RESIDENCIA FEMENINAS, casas de familia, donde la mujer que, por distintas circunstancias de su vida, se encuentre en situación personal de soledad, y decida vivir en un ambiente cálido, acogedor, respetuoso y de compañía; en una casa religiosa donde, con las Madres Angélicas, encontrarán consuelo, luz en sus dificultades, sentido a sus sufrimientos, atención y seguimiento en su caminar…Y esto, hasta el final de vida, pues las Angélicas les acompañarán siempre, humana y religiosamente. Santa Genoveva escribía a sus primeras religiosas: “SEAMOS NOSOTROS SUS ÁNGELES VISIBLES”. La pregunta más importante que podría marcar nuestra vida en definitiva sería: ¿Y a ti joven, no te gustaría gastar tu vida, curando heridas como El Buen Samaritano?.

Ponme junto a Ti, serena el pensamiento fatigado por la lucha cotidiana de la vida Ponme junto a Ti, pues que el alma está rendida bajo el peso de la angustia bajo el tedio del momento. Ponme junto a Ti, y en la aurora de tu encuentro: habrá ráfagas de azahares en mi zarza florecida, habrá luces y arreboles en la niebla entristecida, y habrá un éxtasis sublime musitado por el viento ….


JULIO 25 DE 2010

Sólo es posible hablar de amor cuando dos partes se comprometen en comunión recíproca, “porque la reciprocidad es fecunda”, como ocurre en el matrimonio que es signo de la comunión de Dios con su pueblo (2) y en donde los cónyuges, en su entrega mutua, (2ª parte)

se anuncian una vida fecunda: uno hace nacer al otro en su proceso de ser persona, le crea y acerca el bien y lo acompaña para ayudarlo a conseguir sus sueños.

Por Lic. Fil. Rafael Gómez

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osé Saramago, reconocido por su atinada percepción de la realidad y muerto hace unos días, comentaba recientemente en su manera habitual y festiva: “La humanidad camina por la decadencia pero yo ya no voy a vivir para caminar con ella”(se entiende por decadencia: ruina o debilidad que hace caer). En nuestra publicación anterior decíamos necesitar otro rumbo para la humanidad y buscar “nuestra Identidad en la Trinidad” que es el Todo y el Siempre porque, mientras en Dios “todo es vida para siempre”, en los seres humanos lejos de Dios, la vida “siempre” está amenazada por la muerte. Decíamos que San Lucas (1) detalla el lugar en donde la Iglesia primitiva fue inmersa en el Espíritu Santo: en el Cenáculo, “en la estancia superior” y que en el Antiguo Testamento ocurrió en el Sinaí (un monte elevado). En ambos casos el Señor buscaba a su pueblo para proponerle vivir en recíproco amor: “tú serás mi pueblo y yo seré tu Dios”; porque cuando el Señor ama, “eleva” y “eleva para amar”(elevar y decaer son opuestos). La ausencia del mutuo compromiso es ausencia de fecundidad, signo social de decadencia. Muchos matrimonios, y recordemos que son ellos el cimiento de la humanidad, no sólo no se interesan por “ser elevados” con

el Espíritu; niegan el espíritu que los hace personas y, mediante la copia fiel de toda conducta animal, aprecian solo las cosas y, en un divorcio (cada vez mas frecuente), acaban peleando a los hijos en la misma lista de las cosas que cada uno reclama para sí; rechazan al Espíritu, se excluyen de la vida fecunda, se salen del corazón de Dios y acaban sacando a Dios de su corazón. Pentecostés anima a un pueblo de Dios en donde no se habla de justicia social sin antes obtener un corazón justo por el encuentro con Jesús que primero nos justifica y luego nos sienta a la mesa, nos lleva “a la estancia superior” y allí lo reconocemos en el momento en el que nos da la paz (3) y que parte el pan que el Padre nos envía (4). Primero nos dice “Shalom”, que no es un simple saludo, sino “el don de la paz prometida” que está lo mismo en las raíces que en las conquistas del amor y que no es, como casi siempre se entiende, la simple ausencia de guerra, pero “sí es la lucha contra el espíritu del mal”(5). Luego nos nutre con el pan que nos hace reconocer a Dios como el Padre que nos da trabajo para ganarlo, salud para disfrutarlo y, para compartirlo, nos hace reconocer a los demás como hermanos. La verdadera persona humana vive la unidad del cuerpo y del espíritu, la comunión “del ser personal del hombre y la mujer”, ambos llamados a existir

recíprocamente como las Personas Divinas y en Jesús, que se reconoce a sí mismo en el Padre de donde procede el Espíritu, evite un ser humano, separado de los demás y de su espíritu, que pierde su identidad, que se le extravían los valores y se extravía en sus relaciones con el signo de la decadencia. (1) Hechos 1, 12-14 (2) Ef 5, 31-32; Os 1, 2; Jr 2, 2; Ez 16, 8; Is 50, 1 (3) San Juan 20, 19-21 (4) San Juan 21, 4-12 (5) Benedicto VI, Homilía de Pentecostés (Mayo 11 de 2008)


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Contrapunto

os discípulos de Jesús, mientras Él anduvo entre ellos de carne y piel, Dios y hombre, Jesús de Nazaret, convivieron con Él. Por dondequiera que caminaba tenía cerca de Él a sus discípulos. Jesús, tenía que buscar momentos para encontrarse con su Padre del cielo en oración, continuamente buscaba la soledad porque necesitaba adorar al Padre; buscaba la soledad porque estando entre sus muchos seguidores estaba disparado a hacer el bien, a curar enfermos, a alimentar muchedumbres, a hacer milagros para que los hombres dieran gloria al Padre que está en el cielo. Estando en medio de sus discípulos Jesús anunciaba el Reino de Dios, enseñaba la voluntad del Padre, mostraba a los hombres el camino de la salvación; enseñaba a sus discípulos como vivir siendo hermanos; difícilmente podía darse un respiro para el encuentro con su Padre. Por eso huía, se escapaba hacia la otra orilla, se marchaba a la montaña o a cualquier huerto. Los discípulos eran muy amados por Jesús; y Él era amado y admirado por ellos; sabían que Él tiene palabras de vida eterna. Por eso estaban con Él día y noche. Dondequiera que el maestro estuviera allí estaban ellos también, aprendiendo de Él, conociéndolo, llenándose los sentidos al contemplar sus milagros y prodigios, escuchando la vida eterna que salía de su boca. ¡Cuánta admiración despertaba en ellos Jesús! Después de estar con ellos algunos años, después de convivir con ellos y de mostrarles el Reino de Dios, después que aprendieron a ser discípulos que escuchan y ven al maestro de la vida eterna, poco antes de que Jesús entregara la vida para rescatar al mundo entero, quiso celebrar la pascua con ellos, con algunos solamente; y nosotros recordamos bien lo que aquella noche hermosa ocurrió: Jesús tomó pan en sus manos, lo partió, lo bendijo y lo dio a esos amigos suyos haciéndoles saber que

Señor en todo el mundo. Todos los domingos las comunidades cristianas celebran el día del Señor. Los católicos nos reunimos a celebrar la Santa Misa el domingo porque somos de Cristo y lo amamos; cumplimos el mandato primero de la Santa Iglesia. Comulgamos el pan del Cielo, comemos el Cuerpo del Señor. Sabemos que queda una pequeña reserva del cuerpo de Cristo en el Sagrario, cuyo destino es ser llevado a los enfermos y para ser adorado en el sagrario. Casi en todos los templos se realiza los jueves una Hora Santa. ¿Por qué no hacernos más amigos de Cristo y conversar con Él frente al Sagrario? ¿Por qué no asistir a las celebraciones Eucarísticas de los jueves? ¿Por qué no estar con más frecuencia cerca de Jesús, además de la comunión dominical? Sí hermanos. Eso es asemejarse a los primeros discípulos, que seguían a Jesús por donde quiera. Eso es adorar al Señor. Así que la Comunión Eucarística nos salva; y el encuentro de muchas maneras más con Jesús Eucaristía nos hace amigos de Él, nos ayuda a conocerlo; a conocer, valorar y amar mucho más a aquel que recibimos en la comunión de la Santa Misa. Jesús nos espera en el altar para cenar; nos espera en el Sagrario para adorarlo y conocerlo; y nos espera en el hermano, para que lo sirvamos.

era su cuerpo y que lo comieran; tomó un poco de vino, lo bendijo y se lo dio diciéndoles que se trataba de su sangre, que la bebieran; y que celebraran este rito en memoria suya. A esto es a lo que los cristianos llamamos la Eucaristía. Sabemos que al celebrar la cena del Señor Jesús con estos signos comemos su cuerpo y su sangre hasta que vuelva.

subió a la gloria del Padre; pero antes de eso se hicieron fieles discípulos de Jesús.

Con Cristo los discípulos comieron el pan de vida una sola vez; seguro que después de muerto y resucitado nuestro salvador lo siguieron haciendo, no se sabe con qué frecuencia, pero repetían el signo tal como Jesús lo dejó mandado. Sí. Comían el cuerpo de aquel a quien siguieron algunos años; comían el cuerpo de aquel que admiraban y del cual se hicieron amigos; comieron el cuerpo y bebieron la sangre de aquel Hombre y Dios de quien aprendieron a verse y tratarse como hermanos. Una sola vez lo hicieron estando con Él; muchas veces lo hicieron después que Él

Sin embargo, quizá nos haga falta algo más. Es cierto que comulgar es promesa de vida eterna, pero, ¿en dónde queda entonces la amistad con Cristo? ¿Basta con comulgar? ¿Se trata de que nuestra relación con Jesús cumpla sólo con el culto? Hay quienes comulgan con frecuencia y no por eso son más amigos de Jesús. Hay quienes lo conocen muy poco y sin embargo comulgan. Hay quienes lo conocen y lo aman, pero viviendo en medio de sus grandes y pequeños pecados están limitados para comer el cuerpo de Cristo. Entonces, a pesar de que la Misa dominical es lo más grande con que el mundo y la Iglesia cuentan, parece no ser suficiente para en verdad ser de Cristo. La Comunión no es sólo comer sino ser amigos de Jesús.

Actualmente seguimos celebrando la Eucaristía, la cena del Señor en nuestra Iglesia Católica, siguiendo las enseñanzas y ejemplos de los apóstoles y los primeros cristianos. Todos los días se celebra esta cena del


Palabra de Dios

Desde el Corazón de la Diócesis

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Enseñanos a orar Evangelio según San Lucas 11,1-13. Un día, Jesús estaba orando en cierto lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: “Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos”. El les dijo entonces: “Cuando oren, digan: Padre, santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino; danos cada día nuestro pan cotidiano; perdona nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a aquellos que nos ofenden; y no nos dejes caer en la tentación”. Jesús agregó: “Supongamos que alguno de ustedes tiene un amigo y recurre a él a medianoche, para decirle: ‘Amigo, préstame tres panes, porque uno de mis amigos llegó de viaje y no tengo nada que ofrecerle’, y desde adentro él le responde: ‘No me fastidies; ahora la puerta está cerrada, y mis hijos y yo estamos acostados. No puedo levantarme para dártelos’. Yo les aseguro que aunque él no se levante para dárselos por ser su amigo, se levantará al menos a causa de su insistencia y le dará todo lo necesario. También les aseguro: pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá. Porque el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abre. ¿Hay entre ustedes algún padre que da a su hijo una piedra cuando le pide pan? ¿Y si le pide un pescado, le dará en su lugar una serpiente? ¿Y si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a aquellos que se lo pidan”. Palabra del Señor.

Enséñanos a orar La lectura que hacemos del Evangelio de San Lucas, nos presenta a Jesús en oración y a sus discípulos pidiéndole que les enseñe a orar. Los seguidores de un personaje relevante le piden consejos, orientaciones, consignas, para llevar adelante su acción y seguir el camino. Todas las madres, en los primeros meses de sus hijos están detrás de ellos incitándolos a que digan sus primeras palabras; es emocionante para la madre cuando oye pronunciar a su hijo la primera palabra, puede ser, precisamente, la de “mamá” ó “papá”. Hoy , vemos a los discípulos del Señor rogarle que les enseñe a orar. No le piden que les enseñe a gobernar a la gente, a saber hablar en público, a saber lo que tienen que hacer o decir para alcanzar éxito en su misión. Simplemente le piden que les enseñe a orar, es decir, a hablar con Dios, a dialogar con Él , a conocer como han de tratarle, a confiar en Él, a darle gracias, a pedirle ayuda… Y Jesús accede al ruego de sus amigos, enseñándoles a hablar con Dios, comenzando por llamarle “Padre”, como en las primeras palabras que dice un niño. Y les enseña el modo de compartir su vida con el Padre de todos: La oración del Padre Nuestro, es la súplica de las súplicas, son siete súplicas dirigidas con confianza al Dios del Cielo: Santificado sea tu nombre, Venga tu Reino a nosotros, que tu voluntad se haga en la tierra como en el cielo, danos el pan de cada día, perdona nuestras ofensas, no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Perfectamente resumida la vida del hombre en relación con su creador. Esta oración sencilla, cercana y confiada, nos hace a todos hermanos, puesto que llamamos juntos Padre, al Padre del Cielo, al Padre de todos, al Padre Nuestro. La oración es imprescindible para la vida del cristiano. Y el Señor Jesús enseña una fórmula con la que resume todo lo que debemos incluir en nuestra oración. Por eso, la oración ha de ser incansable, y tiene que ser la expresión de una persona que está siempre en búsqueda, por conseguir el Reino de Dios, por construir un mundo mejor. Hoy se nos enseña que orar es: Conversar, dialogar, con Dios nuestro Padre, como se dialoga con el mejor de los amigos; orar es confiar en la generosidad de la bondad de Dios; orar es aceptar su voluntad, aunque a veces nos cueste la vida; orar es saber que estamos en buenas manos. Hoy como entonces supliquemos confiados al Señor: Maestro, enséñanos a orar. Por Pbro. José de Jesús Cruz

¿Dónde está la familia?

“La familia es la mejor escuela donde se aprende a vivir aquellos valores que dignifican a las personas y hacen grandes a los pueblos” (Benedicto XVI)

Por Luís Esteban Reyes Perfecto II Teología

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ace poco más de un año celebrábamos el Encuentro Mundial de las Familias con el lema: “La familia formadora en valores humanos y cristianos”. Hoy quedan muchas dudas de si en verdad la familia fomenta, enseña, educa, conduce, corrige; pero sin duda la esperanza de un mundo mejor, reside en el seno de una familia capaz de entablar y hacer suyo el mensaje cristiano. Muchos desafíos y problemas encuentra la familia hoy, ya no es como antes, la familia no es entendida como debe ser. Hoy el papel educador de la familia lo tiene la televisión, el internet, los medios de comunicación; hoy la tarea de ayudar y escuchar a los hijos la dejamos en manos de maestros, psicólogos, amigos, ¿dónde está la figura del padre, de la madre? Hoy queremos alterar las leyes de la naturaleza, afirmando y confirmando que parejas de un mismo sexo contraigan matrimonio e incluso que puedan adoptar a niños, ¿en dónde queda el mensaje cristiano? ¿Dónde quedan los principios morales? ¿Qué estamos haciendo para orientar a esta nueva juventud, tantas veces alejada de Dios? La Iglesia tiene mucho qué hacer y por hacer, si levantamos la voz somos silenciados, somos tachados de retrógradas, de racistas, pero, ¿qué hacer, cómo ayudar, por dónde empezar? Muchos de nuestros problemas se tejen en el seno familiar;

es ahí en donde debemos empezar nuestra misión: “La familia cristiana está llamada a tomar parte viva y responsable en la misión de la Iglesia y de la Sociedad su propio ser y obrar en cuanto comunidad íntima de vida y de amor” (F. C. n.50) Sólo en la medida en que cada matrimonio y familia asuma su rol y responsabilidad de ser educadores no sólo en la fe, sino también en el campo moral, humano; en la medida en que los padres verdaderamente tomen su papel de guías y sepan custodiar el ambiente de amor el cual les ha sido confiado, sólo así se podrá ir dando pequeños pasos para lograr un día verdaderos hombres y cristianos comprometidos con su tierra, con su fe, con su familia y con el Creador. Necesitamos volver la mirada a lo que el querido Papa Juan Pablo II pedía a las familias que se esforzaran por ser y realizar: -Formación de una comunidad personal -Servicio a la vida -Participación en el desarrollo de la Sociedad -Participación en la vida y misión de la Iglesia Tenemos como Iglesia mucho camino que recorrer, hoy es el momento de saber actuar a ejemplo del Maestro que siempre estuvo con el más necesitado, con aquél que menos tenía, con el que sufría; hoy un ambiente propicio para la Evangelización es sin duda la “Familia”.


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Se doblegaron miedos y temores

Por Semi. Absalón González Ordáz

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ella experiencia, casi sublime, grata, jovial, rebosante, inundada de amor, de un amor que llama y de un amor que lejos de ser sólo barro, es generosidad, es entregar la vida, es ofrendar lo que se es”… así describo el eco que resuena en los corazones ávidos, en las mentes inquietas de 27 chavos que en la lozanía de su vida se disponen a dejarlo todo y seguir a Jesús, el Buen Pastor. Todo comenzó con un “ven y sígueme” cautivador, con una llamada de amor personal en la que Dios pronunció el nombre de cada uno… este don es simplemente un misterio, las palabras no bastan para expresar aquella voz resonante en el interior. El llamado es sin duda, algo que se va guardando en el corazón y que se hace vida. El deseo de conocer y seguir a Jesús que llama, es lo que aconteció el pasado 12 de julio, día en el que se imponía un solo deseo y un solo ideal: <<Jesús>>. Los temores y miedos no fueron esta vez suficientemente fuertes. Es así que se dieron cita en el seminario menor 27 jóvenes, con raíces diferentes, de distintas culturas… siendo un grupo rico en valores y cualidades, vislumbrando unidad, compañerismo y amistad. La vivencia del pre-seminario, más que un retiro de una semana, es un compartir la vida, los tropezones y caídas, pero también los impulsos y las fortalezas del camino. Sin duda, favoreció un ambiente agradable y propicio para escuchar la experiencia de otros que han avanzado ya, dando una respuesta. Se dio la oportunidad de explotar la creatividad y de fomentar el trabajo en equipo. Momentos agradables sobran, gratos abundan, uno de ellos se presentó al hacer del séptimo arte un elemento formativo, donde la película “el guerrero pacífico”, nos sumergió en un caudal de riquezas, siendo los chavos cofres dispuestos a compartir aquello que son y

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ace un mes he recibido la nueva disposición de mi Superior Religioso, de dejar la Arquidiócesis de San Luis Potosí, el templo de San Juan Bosco y trasladarme a la ciudad de Guadalajara. También allá seré Rector de un templo confiado a nosotros, el titular es San Francisco de Sales, nuestro Patrono, por eso somos llamados “Salesianos”.

tienen. Cuando se ha llegado a ser sacerdote, se goza, se agradece, la vida es oración, en el obrar y actuar; y el compartir es dar. Fue así que, los Pbros. Toñito y Pastora hablaron del don del que han sido partícipes por gracia de Dios. Compartieron su sacerdocio: su ministerio, sus miedos, sus momentos de encuentro y de gozo con el Señor… pero, aún había un Sacerdote que esperaba en el silencio, en lo más hondo de nuestro ser. Si bien, el diálogo con estos sacerdotes había enriquecido nuestra existencia, esperaba una Persona que haría del tiempo eternidad, era el momento de fijar la mirada en Jesús y contemplarlo en el altar, poniendo en sus manos de alfarero el barro para que modelara cada corazón según su voluntad.

Los chavos hicieron del lápiz y del papel historia, una historia vocacional: una llamada y una respuesta. De alegría se inundo este grupo, cuando nuestro Sr. Arzobispo Don Luis Morales Reyes visitó y saludó a estos corazones vivaces, exhortándolos a posarse en el yugo ligero del Señor, palabras que encontraron sentido y fuerza en el Sacrificio Eucarístico. Hay mucho más, mucho, muchísimo… sólo traigo a mi mente aquellos momentos de alegría, de gozo y de plenitud, momentos en los que las risas y el llanto lo decían todo, los abrazos, los aplausos, las porras y las fotos no bastaban para expresar lo que inundaba el corazón inquieto, vivo, sobre todo vivo de esos jóvenes… y en el que las miradas brillantes sólo decían: “aquí estoy Señor”.

Aprovecho este recurso de comunicación de la Arquidiócesis, La Red, para agradecerle a Dios que me haya permitido integrarme a esta Iglesia Local, aunque sólo fue por tres años, agradecerle al Señor Arzobispo Don Luis Morales Reyes, que aprecio mucho, y a todo el clero sus atenciones, su aceptación, su apoyo, sus consejos. Esta hermosa y apostólica experiencia entre todos ustedes jamás se borrará de mi vida y corazón sacerdotal y salesiano. Gracias a mi Decanato y al Padre Tomás, gracias a mi Párroco el Padre “Cacho”, gracias y siempre estarán en mis oraciones. Desde recién ordenado, hace ya 39 años, conocí ésta Arquidiócesis por algunos hermanos sacerdotes muy bien preparados, apostólicos, con quien tuve la dicha de trabajar a nivel nacional. Esta admiración y respeto ha crecido al convivir con todos ustedes y más por ser testigo de dos hermanos sacerdotes que han llegado al Episcopado, con los cuales pudimos llevar una amistad sacerdotal, seria y confiada. Admiro también el entusiasmo y entrega de los Laicos y de todo el “Pueblo de Dios”, hago votos al Señor para que el Plan Diocesano de Pastoral vaya siendo realidad y el camino seguro para llegar juntos al Señor con Su Pueblo. Feliz visita de Don Bosco. P. Pablo Loeza Becerra, Salesiano de Don Bosco SDB San Luis Potosí, SLP, 19 de julio 2010


JULIO 25 DE 2010

El dulce amor de Dios alimenta al mundo

Encuentra en esta selva, los siguientes objetos:

Bendición de alimentos para niños Papá Dios, te damos gracias por la comida que pones en la mesa, que gracias al trabajo de mis papás comeremos juntos como familia. Ayuda a la gente que no tiene para comer, y ayúdanos a ser agradecidos por todo lo que tenemos. Amén


JULIO 25 DE 2010

… a t i c a n u s o Tenem

todos compartimos con e nd do en o ci pa tenido un es sinos, el trabajo, Desde 1995 hemos es y jóvenes poto nt ce es ol ad de os ient s sueños. los grupos y movim la cultura y nuestro reae hasta hoy hemos qu o aj ab tr l de a ci a uestra una secuen ustedes y que poco n co o nt ju os m Cada año se nos m ui nstr de decisión, esos sueños que co cio además de ser pa es te lizado, avances de es e qu lo juntos. ializando, por seguir avanzando ra pa o in m poco se van mater ca el ar ra evaluar y prepar nos ha servido pa l de nuestro la que es prueba fie el hu a os rm he a minos ha dejado un seguir pintando ca os em er qu Todo este caminar y , sis tros. tra querida Dióce viene tras de noso e qu s lo a al paso por esta nues or st en en su trabajo pa que faciliten y ayud motiva a seguir Gran Creador nos tro es nu de a ud ti para formar Todo esto Con Ay res necesitamos de rio te an os añ s lo en adelante, y como un gran equipo.

0, de agosto del 201 1 0 l a o li ju e d 1 3 , días 30 oral de Jóvenes y st Te esperamos los a p e d a n sa ce io nión D en Nuestra XV Reu s reciben como o n e u q la en s te Adolescen Guizar y Valencia el fa a R e d to a n a anfitriones el Dec del Refugio. ra o ñ se a tr es u N en la Parroquia Pbro. la Pastoral Juvenil de r so se A l de e rt ludos de pa rador de la SEPAJ. bo la co po ui Reciban muchos sa eq el Romero y el todo Edmundo Márquez

¿Le duelen mucho las rodillas?

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Edición 78