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Misterioso sacerdote que ayudó en milagroso rescate de joven

Año 5

No. 235

Semana del 18 al 24 de agosto de 2013

Que los padres no se cansen de educar cristianamente a sus hijos, alienta el Papa

Las Jornadas mundiales de la juventud «no son “fuegos artificiales”» o «momentos de entusiasmo fines en sí mismos», sino etapas de un largo camino que los jóvenes afrontan, llevando consigo por las calles del mundo la cruz de Cristo. «El Papa les guía y les acompaña en este camino de fe y de esperanza». El Papa Francisco habló de ello el domingo 4 de agosto a los fieles que se reunieron en la plaza de San Pedro para el rezo del Ángelus. Y precisó inmediatamente que «los jóvenes no siguen al Papa, siguen a Jesucristo». Él mismo lo experimentó en la Jornada de Río, donde el entusiasmo literalmente le inundó.

El último domingo, la joven Katie Lentz sufrió un terrible accidente en una carretera de Missouri. Cuando los rescatistas perdían la esperanza de poder sacarla con vida de entre los fierros retorcidos de su automóvil, la joven pidió a todos “rezar en voz alta”, entonces un sacerdote apareció para ayudarlos a orar y luego desapareció sin dejar rastro. Los hechos ocurrieron el 4 de agosto, día en que la Iglesia celebra la fiesta de San Juan María Vianney, patrono de los sacerdotes. Esa mañana, la estudiante de segundo año de odontología de la Universidad de Tulane, Katie Lentz conducía desde la casa de sus padres en Quincy, Illinois, Missouri (Estados Unidos), hacia una reunion con sus amigos, cuando chocó con otro vehículo en la carretera cercana a la localidad de Centro. Su auto quedó totalmente destrozado. El equipo de rescatistas trató por 45 minutos de liberar a la joven. Katie perdía sus signos vitales, pero permanecía tranquila y se mantenía hablando, algunos equipos de rescate se rompieron por el esfuerzo y los bomberos se quedaban sin opciones de liberarla. Fue entonces que la joven preguntó si alguien podía rezar con ella “en voz alta”, y se escuchó una voz que dijo “yo lo haré”. Los rescatistas aseguran que quien respondió al pedido de la joven fue un sacerdote católico de contextura mediana y cabello gris de unos 50 ó 60 años de edad, poco más de 1.80 metros que vestía pantalones y camisa negros, con alzacuello blanco. A Raymond Reed, jefe de bomberos de New London le extrañó la presencia del sacerdote porque por el accidente se había cerrado la vía a dos millas de la escena y ninguno de los presentes lo reconocía. “Todos los presentes habitamos cuatro ciudades diferentes. Sólo tenemos una iglesia católica en los tres pueblos y no era un sacerdote de esa iglesia”. Los rescatistas sin excepción se pusieron de rodillas, “el sacerdote se acercó a la joven y empezó a rezar abiertamente con ella. Tenía una botella de aceite y la ungió”, contó Reed. Inmediatamente después, 20 rescatistas movieron el automóvil y los signos vitales de Lentz empezaron a mejorar. Otros equipos de rescate de comunidades vecinas empezaron a llegar con nuevos instrumentos, lograron sacar a la joven y trasladarla de urgencia al hospital. Cuando los rescatistas quisieron agradecer al presbítero, se dieron cuenta que éste ya no estaba, por lo que pensaron que se había ido a su iglesia para dirigir los servicios dominicales. “Lo buscábamos porque lo único que queríamos hacer es darle las gracias”, señaló Reed. Sin embargo, cuando vieron las fotos del accidente en ninguna de ellas aparece el sacerdote. Hasta el momento nadie sabe nada del sacerdote, la manera cómo apareció y desapareció del lugar del accidente, pero todos los testigos coinciden en que el misterioso personaje transmitió calma y paz con su presencia, fortaleció a través de la oración a la joven y a los rescatistas devolviéndoles la esperanza.


AGOSTO 18 DE 2013

¿Ya fuiste a la feria?

Por Pacco Magaña

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a celebración de la FENAPO 2013, aún en medio de la carestía y los apuros ordinarios de la vida familiar, nos ofrece la oportunidad de convivir y divertirnos en familia o con los amigos. Le pedimos a Dios que estas fiestas transcurran para todos en un ambiente de paz y concordia. ¡Se terminan las vacaciones! ¡A reencontrarse con los libros! En estos días miles de niños y jóvenes están retornando a los estudios, algunos, incluso, inician una nueva etapa en su formación: los que ingresan a la primaria, secundaria, bachillerato o universidad. Afrontemos con alegría estas nuevas oportunidades de crecer, no sólo en conocimientos, sino también como personas, entrando en relación con nuevos amigos y fortaleciendo nuestro espíritu. Algunos jóvenes que no obtuvieron el ingreso a las instituciones educativas se encuentran procurando otras alternativas, como estudiar en una institución particular, adaptando sus proyectos a las nuevas circunstancias. En todos existe el deseo de prepararse para poder insertarse en una sociedad que cada vez más pone obstáculos a la integración de los jóvenes en la vida económica y social de nuestro país. El Papa Francisco recordaba en la Jornada Mundial de la Juventud que nuestra sociedad está excluyendo la sabiduría y experiencia de los ancianos y la participación entusiasta de los jóvenes en la dinámica social. ¿Por qué los potosinos estamos de fiesta? Es importante que no se nos olvide la razón por la que San Luis Potosí está de fiesta: el 25 de agosto celebramos a San Luis, Rey de Francia, patrono de la Catedral potosina, del Estado y de su ciudad capital. ¿Conocemos quién fue San Luis Rey? Nació el año 1214. Sus padres fueron el rey Luis VIII y Blanca de Castilla. El pequeño Luis, con solo 12 años, fue proclamado como Luis IX en 1227 al morir su padre. Subió al trono de Francia a la edad de veintidós años. En 1235 se casó con Margarita de Provenza y con ella tuvo 11 hijos. Fue un esposo y padre ejemplar. Se distinguió por su espíritu de penitencia y oración, y por su amor a los pobres. En su manera de gobernar, se preocupó de la paz entre las naciones y del bien temporal y espiritual de sus súbditos. Fue un rey enérgico que supo defender a la Iglesia y buscar la justicia. Era caritativo, especialmente con los pobres. Murió en 1270. Tenía 55 años. Fue canonizado en 1297, apenas 27 años después de su muerte. La vida de nuestro santo patrono nos inspira a ser como él: un amoroso padre de familia, un gobernante justo y un cristiano comprometido con Dios y con los pobres. Nuestra Iglesia local está celebrando Asambleas en las Parroquias y Decanatos, preparándonos para la Asamblea Diocesana de pastoral que celebraremos el 8 y 9 de octubre. Pidamos a San Luis Rey que interceda por nuestra Iglesia potosina, que se ha comprometido a vivir en un estado permanente de misión, para que podamos ser una Iglesia viva, que encuentra en la misión la razón para entrar en un constante proceso de conversión personal, eclesial y pastoral. Sólo así podremos llevar vida y esperanza al pueblo potosino.

La dignidad del trabajo Queridos hermanos y hermanas: Hoy quisiera detenerme sobre estas dos figuras tan importantes en la vida de Jesús, de la Iglesia y en nuestra vida, con dos breves pensamientos: el primero sobre el trabajo y el segundo sobre la contemplación de Jesús. 1. En el Evangelio de san Mateo, en uno de los momentos en que Jesús vuelve a su país, a Nazaret, y habla en la sinagoga, se Surabaya el asombro de sus paisanos por su sabiduría y la pregunta que se plantean: ¿No es este el hijo del carpintero? (13,55). Jesús entra en nuestra historia, viene en medio de nosotros, naciendo de María por obra de Dios, pero con la presencia de san José, el padre legal que lo custodia y le enseña también su trabajo. Jesús nace y vive en una familia, en la Santa Familia, aprendiendo de san José el oficio de carpintero, en el taller de Nazaret, compartiendo con él el empeño, la fatiga, la satisfacción y también las dificultades de cada día. Ello nos recuerda la dignidad y la importancia del trabajo. El Libro del génesis narra que Dios creó el hombre y la mujer confiándoles la tarea de llenar la tierra y de dominarla, que no significa explotarla, sino cultivarla y custodiarla, cuidarla con la propia obra (cfr. Gen 1,28 – 2,15). El trabajo forma parte del plan de amor de Dios ¡nosotros estamos llamados a cultivar y custodiar todos los bienes de la creación y de este modo participamos en la obra de creación! El trabajo es un elemento fundamental para la dignidad de una persona. El trabajo -para usar una imagen- nos ‘unge’ de dignidad, nos llena de dignidad; nos hace semejantes a Dios, que ha trabajado y trabaja, actúa siempre (cfr. Jn 5,17); da la capacidad de mantenerse a sí mismos, a la propia familia, de contribuir al crecimiento de la propia nación. Quisiera dirigirme en particular a ustedes, jóvenes: empéñense en su deber cotidiano, en el estudio, en el trabajo, en las relaciones de amistad, en la ayuda a los demás; el porvenir de ustedes depende también de cómo saben vivir estos años preciosos de la vida. No tengan miedo del compromiso, del sacrificio y no miren con miedo al futuro, mantenga viva la esperanza: siempre una luz en el horizonte. Añado una palabra sobre otra situación de trabajo que me preocupa: me refiero a lo que podríamos definir como el ‘trabajo esclavo’, el trabajo que esclaviza. Cuántas personas, en todo el mundo, son víctimas de

Fundado por el Arz. Emérito Don Luis Morales Reyes

La RED no necesariamente apoya la publicidad de nuestros anunciantes.

este tipo de esclavitud, en la que es la persona la que sirve al trabajo, mientras debe ser el trabajo el que brinde un servicio a las personas para que tengan dignidad. Pido a los hermanos y hermanas en la fe y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad una opción decidida contra la trata de personas, dentro de la cual figura el ‘trabajo esclavo’. 2. Aludo al segundo pensamiento: en el silencio del quehacer cotidiano, san José, junto con María, tienen un sólo centro común de atención: Jesús. Ellos acompañan y custodian con empeño y ternura, el crecimiento del Hijo de Dios hecho hombre por nosotros, reflexionando sobre todo lo que sucedía. En los Evangelios, san Lucas subraya dos veces la actitud de María, que es también la de san José: ‘conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón’ (2,19.51). Para escuchar al Señor, es necesario aprender a contemplarlo, a percibir su presencia constante en nuestra vida; es necesario detenerse a dialogar con Él, darle espacio con la oración. Cada uno de nosotros, también ustedes chicos, chicas y jóvenes, deberían preguntarse: ¿qué espacio doy al Señor? ¿Me detengo a dialogar con Él? Desde cuando éramos pequeños, nuestros padres nos han acostumbrado a iniciar y a concluir el día con una oración, para educarnos a sentir que la amistad y el amor de Dios nos acompañan. ¡Acordémonos más del Señor en nuestras jornadas! Quisiera recordar la importancia y la belleza de la oración del santo Rosario. Rezando el Ave María, somos conducidos a contemplar los misterios de Jesús, es decir a reflexionar sobre los momentos centrales de su vida, para que, como para María y para José, Él sea el centro de nuestros pensamientos, de nuestras atenciones y de nuestras acciones. Sería hermoso si, se rezase juntos en familia, con los amigos, en Parroquia, el santo Rosario o alguna oración a Jesús y a la Virgen María. La oración en conjunto es un momento precioso para hacer aún más sólida la vida familiar, la amistad! ¡Aprendamos a rezar cada vez más en familia y como familia! Queridos hermanos y hermanas, pidamos a san José y a la Virgen María que nos enseñen a ser fieles a nuestros compromisos cotidianos, a vivir nuestra fe en las acciones de cada día y a dar más espacio al Señor en nuestra vida, a detenernos para contemplar su rostro.


Concilio Vaticano II

¿Para qué hacen apostolado los laicos?

AGOSTO 18 DE 2013

¡No tengan miedo!

El Matrimonio plataforma de la familia

Por P. Juan José Torres Galván

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a Iglesia ofrece a la humanidad el mensaje y la gracia de Cristo, pero también es su deber llevar a la perfección el orden temporal e impregnarlo del espíritu del Evangelio. Los laicos ejercen su apostolado en la Iglesia y en el mundo, en el orden espiritual y en el temporal, puesto que por ambos órdenes se logra el proyecto de Dios: reasumir todo el mundo en Cristo. Al desempeñar su misión en el mundo y en la Iglesia el laico debe guiarse siempre y solamente por su conciencia cristiana. La misión de la Iglesia es la salvación de la humanidad. Los laicos tienen múltiples ocasiones para ejercer el apostolado por el testimonio de vida y las buenas obras, pero también deben buscar ocasiones para anunciar a Cristo con la Palabra, tanto a los fieles como a los que no creen. Todos en la Iglesia debemos hacer nuestra la consigna de San Pablo: “¡Pobre de mi si no anuncio el Evangelio!” (1 Cor 9, 16). En nuestra época abundan los errores que pretenden destruir la religión, el orden moral e incluso la sociedad humana. El Concilio exhorta a todos los bautizados a que asumamos cada uno nuestra responsabilidad para aclarar, difundir y poner en práctica los principios cristianos en cada circunstancia de la vida social. El plan de Dios sobre el mundo es que los hombres restauren y perfeccionen el orden temporal. En nuestros días muchos incurren en una especie de idolatría de los bienes materiales, convirtiéndose en siervos más que en señores de esos bienes. Tenemos la necesidad de capacitarnos para ordenar el mundo hacia Dios en Cristo. Los laicos tienen como obligación específica restaurar el orden temporal, dirigidos por la luz del Evangelio y la enseñanza de la Iglesia y movidos por la caridad cristiana. Entre las obras de apostolado sobresale la acción social cristiana, extendida a todo el ámbito temporal, incluyendo la cultura. Esto significa que aunque se agradecen los distintos servicios que los laicos desempeñan al interior de la Iglesia, el lugar donde más se reclama la presencia y el testimonio de los laicos es en el mundo social, laboral, político, económico y cultural. Todo apostolado tiene su origen y fuerza en la caridad. El mandamiento supremo de la ley es amar a Dios con todo el corazón y al prójimo como a sí mismo (Mt 22, 37-40). Cristo estableció la caridad como distintivo de sus discípulos. La Iglesia considera las obras de caridad y misericordia como un derecho y deber al que no puede renunciar. Con los adelantos técnicos en los medios de comunicación social toda la humanidad se ha convertido como una sola familia. La acción caritativa de la Iglesia, a través de sus fieles, debe abarcar todas las necesidades del género humano. Principios de acción en el campo de la caridad: • Cumplir las exigencias de la justicia. No dar como caridad lo que ya se debe por razón de justicia. • Hay que suprimir las causas (no sólo los efectos) de los males sociales. • Organizar la acción solidaria de modo que los beneficiados se liberen de la dependencia externa y se basten a sí mismos. El Concilio exhorta a los laicos a apoyar las obras de caridad colaborando con las organizaciones sociales e incluso con las instituciones internacionales. Referencia de lectura: Apostolicam Actuositatem 5-8

El matrimonio es una alianza de personas en el amor, donde intervienen no sólo un hombre y una mujer, sino también Cristo. ¿No han leído que al principio el Creador “los hizo hombre y mujer” y dijo: Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne? De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios unió no lo separe el hombre. (Mateo 19, 4-6) ¿Qué es el matrimonio? ¿De dónde proviene? La familia arranca de la comunión conyugal que el Concilio Vaticano II califica como “alianza”, por la que el hombre y la mujer “se entregan y aceptan mutuamente”. (GS 48) El Matrimonio es la alianza matrimonial, por la que el varón y la mujer constituyen entre sí un consorcio de toda la vida, ordenado por su misma índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación de los hijos. (C.I.C. 1055,1) La vocación al matrimonio se inscribe en la naturaleza misma del hombre y de la mujer, según salieron de las manos del Creador. El matrimonio no es una institución meramente humana a pesar de las numerosas variaciones que ha podido sufrir a lo largo de los siglos en las diferentes culturas, estructuras sociales y actitudes espirituales. Estas diversidades no deben hacer olvidar sus rasgos comunes y permanentes. (…) existe en todas las culturas un cierto sentido de la grandeza de la unión matrimonial. La salvación de la persona y de la sociedad humana y cristiana está estrechamente ligada a la prosperidad de la comunidad conyugal y familiar. El matrimonio, sacramento, es una alianza de personas en el amor. Y el amor puede ser profundizado y custodiado solamente por el amor, aquel amor que es “derramado” en nuestros corazones “por el Espíritu Santo que nos ha sido dado.” (Rom. 5,5) Esta “fuerza del hombre interior” es necesaria en la vida familiar, especialmente en sus momentos críticos, es decir, cuando el amor —manifestado en el rito litúrgico del consentimiento matrimonial con las palabras: “Prometo serte fiel… todos los días de mi vida”— está llamado a superar una difícil prueba. El Matrimonio cristiano es pues el sacramento por el cual un hombre y una mujer firman un pacto sagrado. Como Cristo instituyó este sa-

cramento, El también les da al hombre y a la mujer una vocación para el matrimonio. Por eso en el pacto intervienen no sólo un hombre y una mujer, sino también Cristo. Así como los que son llamados al sacerdocio o a una vocación religiosa dedican gran parte de su tiempo a la oración y a la preparación, los llamados al matrimonio también deben dedicar tiempo a la oración, preparándose para recibir este sacramento. Estar conscientes de que el matrimonio es una vocación (llamada) a la santidad para la cual Cristo nos llama y, por tanto, buscar ser fieles a este llamado, es encontrar la clave para un matrimonio feliz. En la unión del matrimonio, Cristo da al esposo y a la esposa la gracia sacramental necesaria para realizar sus deberes maritales.[8] Al venir a restablecer el orden inicial de la creación alterado por el pecado, el propio Jesús le ha dado a la gente la fuerza y la gracia necesarias para vivir su matrimonio en la nueva dimensión del Reino de Dios. Al seguir a Cristo, negándose a ellos mismos, y cargando sus cruces, los esposos podrán, con la ayuda de Cristo, aceptar y vivir el significado original del matrimonio. Al establecer el matrimonio como una vocación en la vida, Dios le dió las características que permiten al amor humano alcanzar su perfección y que la vida familiar sea plena y fructífera. Por su propia naturaleza, la sociedad que se establece se orienta hacia el bien de la pareja y de los hijos que ésta traiga al mundo. Fuera del matrimonio, o sin una realización adecuada de su naturaleza, no existen las condiciones adecuadas para que el amor humano fructifique ni para que la vida familiar sea exitosa. Queda pues claro que el matrimonio no fue inventado por el hombre. El propio Dios lo estableció cuando creó a nuestros primeros padres en el paraíso terrenal. Desde el principio, el matrimonio ha sido mucho mas que una institución humana. Es una institución sabia de Dios para realizar en la humanidad su designio de amor. La sociedad íntima de la vida y amor en el matrimonio ha sido establecida por el Creador y dotada de sus propias leyes. Dios Mismo es el autor del matrimonio. Les abrazo y les bendigo en el Señor. +Jesús Carlos Cabrero Romero Arzobispo de San Luis Potosí


Nuestra historia

Primera cruzada (1095-1099)

Por Pbro. Lic. Rubén Pérez Ortíz

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e forma impresionante las condiciones del Oriente se transformaron cuando los turcos seldjúcidas, originarios del Turquestán y convertidos a la religión de Mahoma obtienen el califato de Bagdad, pasan el Éufrates y se apoderan de Cesárea de Capadocia, saqueando y destruyendo la Iglesia de San Basilio, continuaron su frente contra Damasco (1076) y finalmente a Jerusalén (1078). Con el fanatismo de los nuevos señores son difíciles y peligrosas las peregrinaciones de los cristianos a la llamada “Tierra Santa” y a las célebres iglesias de la antigüedad (Antioquía, Nicea, Esmirna y Constantinopla). Así en 1073 el emperador Miguel VII pide auxilio a Gregorio VII, prometiéndole acatar el primado romano ¿Cómo iba a desaprovechar tan importante coyuntura el Papa para la deseada unión de las Iglesias? Pero no sería Gregorio VII sino el papa Urbano II el destinado a llevar a cabo tan grave encomienda: la de ir a rescatar los Santos Lugares. De esta manera el 18 de noviembre de 1095 el papa Urbano II en el Concilio de Clermont predica la necesidad de ir al rescate de las ciudades asediadas por el mundo Islam. Con enorme acogida la multitud se aprestó a dicha encomienda: Deus lo volt (Dios lo quiere). Con la promesa del Papa a los que tomasen las armas para la conquista de la Jerusalén terrestre les aseguraba la entrada gloriosa en la Jerusalén celeste, mediante la indulgencia plenaria y presupuesta la confesión sacramental. Se añadieron grandes masas quienes aplicándose el pasaje evangélico que Urbano II había predicado “El que no toma su cruz y me sigue no es digno de mí”, todos comenzaron a tomar como distintivo la cruz, una cruz roja formada con dos bandas de tela que se cosían en el hombro derecho o bien en el pecho, de ahí el nombre de cruce signatus o cruzado. Hacia el 15 de agosto de 1096, Fiesta de la Asunción de la Virgen María y formada por una serie de contingentes armados procedentes principalmente de Francia, Países Bajos y el reino Normando de Sicilia parte la expedición militar. Estos grupos iban dirigidos, por Godofredo de Bouillón, Raimundo de Tolosa y Bohemundo de Tarento, entre otros. Durante su estancia en Constantinopla, estos jefes juraron devolver al Imperio Bizantino aquellos territorios perdidos frente a los tur-

Hay veces que el enemigo tiene la razon Pbro. Lic. Salvador González Vásquez

cos. Desde Bizancio se dirigieron hacia Siria atravesando el territorio selyúcida, donde consiguieron una serie de sorprendentes victorias. Ya en Siria, pusieron sitio a Antioquía, que conquistaron tras un asedio de siete meses. Sin embargo, no la devolvieron al Imperio Bizantino, sino que Bohemundo la retuvo para sí creando el Principado de Antioquía. Desde Antioquía se dirigieron hacia Jerusalén, conquistando algunas plazas por el camino y sorteando otras. En junio de 1099 sitiaron la capital, que cayó en manos de los cruzados el 15 de julio de 1099. Con esta conquista finalizó la Primera Cruzada, y muchos cruzados retornaron a sus países. El resto se quedó para consolidar la posesión de los territorios recién conquistados. Junto al Reino de Jerusalén (dirigido inicialmente por Godofredo de Bouillón, que tomó el título de Defensor del Santo Sepulcro) y al principado de Antioquía, se crearon además los condados de Edesa (actual Urfa, en Turquía) y Trípoli (en el actual Líbano). Del entusiasmo suscitado por la predicación de la cruzada se contagiaron del fervor hasta las mujeres, doncellas, niños y ancianos, así en la primavera de 1096 multitudes amorfas y sin ninguna experiencia de carácter militar, contra todo lo ordenado por el Papa, se pusieron en movimiento, su más destacado impulsor era Pedro el Ermitaño, quienes de forma desorganizada se dirigieron al Oriente, nulas victorias consiguieron y muchos murieron en el camino y otros ni siquiera alcanzaron a llegar a Constantinopla, sin embargo, Pedro el Ermitaño, logró con un reducido grupo entrar a Jerusalén con los vencedores para luego volver e internarse en un monasterio en Francia donde murió más tarde. Por otra parte, gracias a la división de los Estados musulmanes, los Estados latinos (o francos, como eran conocidos por los árabes), consiguieron establecerse y perdurar. Los dos primeros reyes de Jerusalén, Balduino I y Balduino II fueron gobernantes capaces que expandieron su reino a toda la zona situada entre el Mediterráneo y el Jordán, e incluso más allá. Rápidamente, se adaptaron al cambiante sistema de alianzas locales y llegaron a combatir junto a estados musulmanes en contra de enemigos que, además de musulmanes, contaban entre sus filas con guerreros cristianos. Sin embargo, a medida que el espíritu de cruzada iba decayendo entre los francos, cada vez más cómodos en su nuevo estilo de vida, entre los musulmanes iba creciendo el espíritu de jihad o guerra santa agitado por los predicadores contra sus impíos gobernantes, capaces de tolerar la presencia cristiana en Jerusalén e incluso de aliarse con sus reyes. Este sentimiento fue explotado por una serie de caudillos que consiguieron unificar los distintos estados musulmanes y lanzarse a la conquista de los reinos cristianos.

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s tarea muy compleja, llegar a conocer a los demás. El tema del conocimiento es una problemática que han venido analizando una gran cantidad de pensadores. En la época moderna, se prestó mucha atención a la duda en el conocimiento, sobre todo a partir de Descartes. Era un verdadero problema saber si podemos conocer las cosas como son en sí mismas, o solo como aparecen en nuestro pensamiento. En la época contemporánea, aparece el filósofo alemán Husserl, y nos dice que el conocimiento se da en una conciencia que esta condicionada o limitada por su experiencia de vida. Con todo esto podemos deducir que al conocer un objeto lo modificamos, y lo vemos de acuerdo a nuestros sentimientos y experiencias de vida. Y como dice el dicho “todo depende del cristal con que se mira”. La verdad es dolorosa porque nos afecta, y nos lleva a cambiar modos de pensar y de vivir. Y por esa razón, nos cuesta trabajo aceptar nuestra propia verdad. Poder conocernos a nosotros mismos es tarea muy compleja, porque en ello influye nuestro sentir y nuestro querer, y eso limita mucho el autoconocimiento. A veces se necesita la opinión de los demás, porque solo ellos nos ven a distancia, y pueden mirarnos con más claridad de como nosotros nos vemos. Para poder conocer es necesario distanciarse de las cosas, para verlas más claramente. Nosotros estamos tan cerca a nosotros mismos, que llegamos a confundir nuestro querer con nuestro ser, es decir confundimos lo que realmente somos, con aquello que quisiéramos ser. En algunas ocasiones, los amigos pueden ayudarnos a ver nuestros defectos. Pero la mayoría de las veces, también ellos están afectados por sus simpatías y afectos hacia nosotros, y eso también les impide mirarnos con más claridad; en cambio, el enemigo cruel nos hiere con la navaja de la verdad. Ésta, que la mayoría de las veces resulta dolorosa, pero que a la larga nos fortalece. Los amigos no se atreven a corregirnos por muchas razones, a veces para no herirnos, otras para no tener problemas con nosotros, o por no perder nuestra amistad; muchas otras veces, porque su simpatía les impide mirar nuestras limitaciones. Por eso, es muy aconsejable no dar tanta fe a las adulaciones del “amigo”. Porque sus mentiras pueden destruirnos. Pero los enemigos, que hablan con la verdad para perjudicarnos, no se dan cuenta que con su maldad, nos están ayudando a corregir limitaciones. El enemigo cruel piensa que al hacernos daño nos destruye, pero su crueldad, vivida con madurez puede contribuir para nuestra propia edificación. La maldad del enemigo puede destruirnos, pero también pueda acabar por hacernos más fuertes. Por eso, es muy recomendable que en algunas situaciones, le demos más la razón al enemigo, que al amigo. No hay que confiar en las palabras ventajosas de los aduladores; se llora con la cruel verdad del enemigo, pero al final, se termina por ser mejor.


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¿Para qué los estudios sociales? Por P. Kino

Los ministerios laicales Por Pbro. Lic. Héctor Colunga colunga46561@hotmail.com

(Segunda parte)

Muy estimados lectores: La semana pasada comenté sobre los ministerios laicales, es decir el lectorado y el acolitado y ahora expongo los requisitos para estas funciones: 1. Es necesario que el candidato escriba una carta de su puño y letra y la entregue al obispo propio, en la que haga constar que pide el ministerio de manera libre y espontáneamente. 2. Que conste mediante documentos su bautismo y confirmación. 3. Testimonio de vida ante la comunidad y buena fama. 4. El párroco que lo recomiende, emitirá su juicio acerca del candidato, después de haber consultado con algunos fieles que lo conozcan. 5. Ciencia suficiente, preparación litúrgica y espiritual adecuada al lugar, y dotes pedagógicas según el prudente juicio del Ordinario. 6. Un tiempo suficiente de ejercicio en el ministerio que va a recibir. 7. Que no ejerza el ministerio, sin la debida autorización, fuera del lugar señalado.

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n una ocasión un amigo me preguntó el por qué escribo muy poco o casi nada de temas sociales. La verdad son espinosos y te puede crear enemigos. No es lo mismo que hables de un trasplante, de una novela, de un churro de programa de televisión, que de un problema social. Sin embargo creo que puedo tratar de dichos temas y he aquí uno de ellos. ¿Para qué los estudios sociales? Aquí no me refiero al estudio de las ciencias sociales, sino la importancia de conocer un ambiente antes de tomar alguna decisión que implique a varias personas a la vez. Pondré algunos ejemplos. Un sacerdote quiere en su comunidad se construya una casa para niños pobres, pero resulta que en su comunidad existen pocos niños, abundando gente de edad avanzada. Conclusión, mejor es construir un asilo de ancianos para que sea aprovechado, o con todo respeto, una agencia funeraria de módicos costos para las personas que ya están más para allá que para acá, y no tienen recursos para ser sepultados. Por eso el estudio de la realidad de ese lugar. Segundo ejemplo. Una empresa tiene problemas financieros, y opta por bajarles a la mitad el salario a sus trabajadores, sin dialogar con ellos, sin tomar en cuenta que cada trabajador es distinto, gana distinto, tiene necesidades distintas, en una palabra sin hacer un estudio social. Causará un conflicto laboral interno, pues no es lo mismo bajar el cincuenta por ciento a uno que gana un sueldo considerable por tener un cargo chido y bien pagado, que a un trabajador que recibía poco y que incluso es el que más se parte la mad..era en caso de que sea una carpintería. No se practica la justicia, y mucho menos la caridad. Es mejor buscar otra manera de salvaguardar la empresa y no deschongándose a los pobres obreros. Un estudio social podrá ayudar a tomar mejores decisiones y no sin ton ni son. Tercero y último ejemplo. Un padre de familia quiere a su hijo instalarlo en una escuela de paga y pide una beca. Igualmente requiere un estudio social, ahí se calculará que porcentaje se le puede descontar al hijo según la necesidad familiar, pues sería una injusticia que por ejemplo, le dieran la misma beca a una persona pudiente que a una de escasos recursos. El gobierno o las instituciones que faciliten este servicio, tienen que hacer estudios sociológicos de quienes soliciten este beneficio de becas, sea en México o en el extranjero, para otorgarlas a quienes de verás lo necesitan y no sea por influencias que los hijos de papí, las despilfarren sin tener necesidad.

8. Que la colación del ministerio se haga mediante rito, previa presentación hecha por el rector o sacerdote encargado de la comunidad. 9. Que el nombre de los ministros quede registrado en la curia, se les dará una constancia por escrito. 10. La edad mínima para recibir los ministerios estables de lector y acólito será de 18 años cumplidos, siempre que el candidato tenga la madurez humana suficiente y la debida preparación doctrinal y espiritual. ¿Dónde pueden ejercer su ministerio? Como el ministerio es una función para el bien de las almas como servicio especial de la Iglesia, ésta la ejerce dentro de parroquia (c. 528), o en cualquier lugar de la Arquidiócesis si así el ordinario lo ha establecido con las licencias debidas. ¿Cómo se preparan? La preparación y formación espiritual, bíblica y litúrgica del candidato a los ministerios laicales, será en la Escuela de Teología para Laicos, así como otros establecidos en la diócesis para ese fin. (Normas Complementarias del Episcopado Mexicano CEM, p.6). Espero que estas líneas les sirvan, para reflexionar si cubren el perfil para recibir dignamente el ministerio de lector o de acólito.


Hagámonos de palabras

El poder del pecado para destruir el plan salvífico de Dios

(Segunda parte)

Antropología Teológica Por Pbro. José Antonio Martínez Ortiz

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ambién, esta época postmoderna presenta como una de sus características, el relativismo, es decir, cada quien hace con su vida lo que quiere, y acepta y cree lo que más le conviene, por ejemplo: mucha gente dice que quiere una familia a sus conveniencias (Unión libre, sociedades de conveniencia, matrimonios entre personas del mismo sexo). Mucha gente también quiere un Dios a sus conveniencias, y una Iglesia también a sus conveniencias, es decir, un Dios que no exija y que permita todo. Lo cual nos lleva a perder la verdadera dimensión y gravedad del pecado, donde ya nada nos causa escándalo o dolor de corazón, y todo lo permitimos en aras de una supuesta sociedad más abierta a los cambios. Sumemos a todo esto, el hecho de que nuestras autoridades civiles y educativas, han promovido y aceptado leyes, que lejos de ayudar al hombre a ser un mejor ser humano, lo alejan más de su verdadera vocación, porque generalmente estas leyes no buscan el crecimiento integral del hombre que le llevaría a la salvación de cuerpo y alma; solo están motivadas por intereses políticos, y para satisfacer los caprichos de grupos que, si bien son minoritarios, han logrado ejercer una gran presión. Esto genera en muchos cristianos la desconfianza, que les hace caer en una sensación de fracaso; y desilusionados, se rinden ante el pecado. Para ellos la confianza y la esperanza en Dios han disminuido, y en algunos se ha extinguido.

Pero los verdaderos discípulos y misioneros, debemos tener una conciencia bien formada en los valores y principios evangélicos, sabiendo que una sociedad moderna, nunca puede rendirse al poder del pecado. Para nosotros, Jesucristo es nuestra seguridad, es la roca en la cual se asienta nuestra vida, y la vida de la Iglesia (Cfr. Lc 6,47-49). La doctrina del pecado original presupone a su vez que el hombre ha sido creado por Dios en la gracia; que desde el primer momento Dios le ha ofrecido al hombre su amistad. Solo así tiene sentido hablar del pecado como ruptura de la alianza con Dios, de la comunión con Él. La afirmación fundamental del estado original, es que el hombre, en el estado de armonía con Dios está también destinado a vivir de manera integrada sus dimensiones personales, cósmicas y sociales. Y no se puede olvidar la dimensión escatológica, pues el designio original de Dios se realizará al final de los tiempos. La doctrina del pecado original que se extrae del relato de Gn 2-3, solo se puede desarrollar a la luz de la reinterpretación que el NT y la Tradición dan a estos relatos. Pues el relato de Gn 2-3 no se ha de considerar aisladamente: hay que verlo en el conjunto de las ideas del pecado y su universalidad en el AT. Las constataciones de esta última son frecuentes, sobre todo en la literatura sapiencial (Cfr. Pr 20,9; Qo 7,20); los profetas nos transmiten la experiencia de que el pecado de los padres tiene influjo en los hijos, que estos siguen el camino de perdición que aquellos trazan y son incluso peores que ellos (Jr 2,5-8).

Es mi habitación una clínica para tus desvelos, unos desvelos dormidos

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s común que al enfermar asistamos con el médico a la puerta de su clínica, lo frecuente en los consultorios es ver religiosamente una cama, esa blancura horizontal, hoja suelta donde redactan nuestros males. − ¡Gracias médicos! Precisamente la denominación de clínica se debe a que uno va con el médico a ser examinado en una cama. Los helenos llamaban a las camas κλινη (cline), y el sufijo luego añadido para nosotros ica, lo que trata de los métodos en una cama. −Ahora sí que cuadró Borges y “el Golem”: Si (como el griego afirma en el Cratilo)/ el nombre es el arquetipo de la cosa/ en las letras de la rosa está la rosa/ y en todo el Nilo la palabra Nilo. Las personas que requerían estar encamadas eran llamadas clinopetes. Inclinar y reclinar, guardan semejante significado con acostarse. Recodemos el pasaje de Lucas 9, 58 “Las zorras tienen cuevas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del hombre no tiene dónde recline la cabeza” (en algunas traducciones). Que el Hijo del hombre no tenga dónde reclinarse, no viene a decir, el no tener donde sentarse, sino acostarse. Yo supongo que, el Hijo del hombre, obvio dormía pero no era sujeto de manipulación o de someterse a la comodidad. Las culturas están conformadas de distintas ideas que antecedieron, y Procusto de la mitología griega formaba parte de. Procusto tenía una cabaña en donde podían reclinarse cuanto viajero llegará a él, pero si el viajero era más pequeño Procusto lo ataba y estiraba (sometía) para adecuarlo a la cama; si el forastero era más alto que la cline, lo amarraba y mutilaba (manipulaba). No aspirar en dónde reclinarse es supuesto de que es libre de ataduras. Finalmente, en el latín ya se nota como la palabra propensus (inclinado), nos describe a lo que está en continúo camino a la naturaleza propia; por ejemplo el hombre es propenso a los vicios e imperfecciones. O este artículo es propenso a su fin, y así será.

Santa Elena de Constantinopla Nombre: Elena (Femenino) Significado: Procedente de Helenia, de origen Griego Celebran: Ele , Elena y Elenita Nació en: Izmit, en el actual Turquía Falleció: 18 de agosto de 329 en Roma, en el actual Italia Celebración: 18 de agosto

En Roma, en la vía Labicana, santa Elena, madre del emperador Constantino, que tuvo un interés singular en ayudar a los pobres y acudía a la iglesia piadosamente confundida entre los fieles. Habiendo peregrinado a Jerusalén para descubrir los lugares del Nacimiento de Cristo, de su Pasión y Resurrección, honró el pesebre y la cruz del Señor con basílicas dignas de veneración (c. 329).


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Por: Luis Marino Moreno Flores

Vocación y responsabilidad del filósofo Gianni Vattimo Herder 2012, 144 páginas.

L

a presente obra de Gianni Vattimo, padre del pensamiento débil y una de las figuras claves de la postmodernidad, se divide en tres partes. En la primera, el autor expone los motivos por los que su versión de la práctica filosófica, aunque se destancie de la ciencia no persigue en absoluto parecerse a la literatura, a la sociología, a la ciencia de la cultura ni a cualquier otra forma de expresión con pretensiones artístico-literarias; la filosofía es “distinta” de las ciencias (exactas o de la naturaleza) y de las humanidades o del arte precisamente por estar profundamente comprometida e implicada en las problemáticas de fondo implícitas en cada una de estas ciencias. En segundo lugar, el autor especifica su interpretación del concepto de verdad, pero más que una verdad como adecuación (habla de “fidelidad”, a un ser que es ante todo evento y a un sujeto que es ante dodo diálogo (participación). Finalmente, la última sección del texto, sobre responsabilidad, vocación y destino de la filosofía, nos suministra una clave para entender las tensiones de la práctica filosófica contemporánea entre históricos y teóricos, entre filósofos-periodistas y filósofos-profesores, entre la especialización filosófica y la misión del filósofo como “funcionario de la humanidad” Gianni Vattimo (Turín, 1936) es una de las figuras clave de la filosofía actual. Su propuesta teórica, identificada con la posmodernidad, le ha valido el reconocimiento mundial. Colaborador habitual en varios medios italianos y extranjeros, ha sido profesor en las universidades de Turín, Los Ángeles y Nueva York. Es autor de una amplia producción ensayística. Entre sus obras más recientes destacan: Dios: la posibilidad buena. Un coloquio en el umbral entre filosofía y teología (en colaboración con Carmelo Dotolo) y Comunismo hermenéutico (en colaboración con Santiago Zabala).

Para leer bien, y escribir mejor

Iglesia de México CIUDAD DEL VATICANO.- En sus palabras previas al rezo del Ángelus desde la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco recordó que antes que la familia, el trabajo, y los amigos está Dios, porque su amor es el verdadero tesoro del hombre que alimenta todo lo demás.

 El Papa Francisco cuestionó “yo me pregunto: ¿’Dónde está su tesoro’, cuál es para ustedes la realidad más importante, más preciosa, la realidad que atrae sus corazones como un imán? ¿Qué atrae sus corazones, pueden decir que es el amor de Dios? Que cada uno responda en su corazón”. MÉXICO.- El rito de coronación de la Virgen María, uno de los más importantes dentro de la tradición católica y de mayor devoción popular, representado en diversas obras de arte, es el tema de la exposición temporal María Reina, abierta en el Museo de Arte Religioso Ex Convento de Santa Mónica, en Puebla. La muestra se compone de 16 piezas inéditas, entre las que se encuentran siete óleos de distintas advocaciones de la Virgen, uno de ellos en lámina de cobre y otro que lleva la firma de un pintor de nombre Priego; tres coronas e igual número de escapularios con el monogramas de María confeccionados en seda e hilo de oro, así como un cetro; un medallón de madera, y un estandarte con hilo de plata y oro perteneciente al templo de Santa Mónica. MÉXICO.- La Arquidiócesis de México, reiteró su rechazo a la legalización de las drogas, asegurando que ese es “un camino equivocado, un camino fácil e irresponsable”, que no resolverá el problema de la violencia.
 Al legalizar la marihuana, advirtió, se abre las puertas a otras drogas más peligrosas, como la cocaína.

Durante su visita a Brasil, el Papa Francisco rechazó enérgicamente que la solución al problema del narcotráfico sea la legalización de las drogas.

El Santo Padre señaló que “la plaga del narcotráfico, que favorece la violencia y siembra dolor y muerte, requiere un acto de valor de toda la sociedad”. MÉXICO.- En el marco de los 200 Años de la terminación de la Catedral Metropolitana, este domingo, se dio el “click” inaugural al sitio web dedicado a este magno recinto. El objetivo de esta página es acercar a los fieles católicos y público en general –a través de textos, fotografías y videos– a la historia, al acervo cultural y religioso, y a los acontecimientos más relevantes que se han vivido al interior del templo colonial más importante de América, a lo largo de su existencia. Visita, a partir de este domingo, www.catedralmetropolitanademexico.mx MÉXICO.- El 9 de agosto ha sido declarado por la Organización de las Naciones Unidas “Día Internacional de los Pueblos Indígenas”. El tema elegido para este año, “Pueblos indígenas construyendo alianzas: en honor a los tratados, acuerdos y otros arreglos constructivos”. En México, 14.9% de la población total se considera indígena, es decir, 15.7 millones de personas, que, con sus sólidas identidades sociales, culturales, lingüísticas y económicas, enriquecen a la nación, particularmente con su valiosa sabiduría ancestral, llena de amor a la tierra y sentido comunitario, de la cual la sociedad tiene que aprender. MÉXICO.- “Los Sonidos de las Campanas” es el nombre del pasado concierto de campanas que forma parte de los festejos por los 200 años de la terminación de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México y que incluirá el repique de “La Castigada”. La Catedral Metropolitana de la ciudad federal, tiene 35 campanas y cada una de ellas tiene nombre propio e historia, la más joven de ellas ha sido bendecida por el Beato Juan Pablo II y está dedicada a San Juan Diego. La campana más grande del campanario está dedicada a Santa María de Guadalupe, Patrona de México y Emperatriz de las Américas.

Iglesia Potosina

SAN LUIS POTOSÍ.- Uno de los eventos que, durante los veranos pasan desapersibidos son las jornadas de formación para las catequistas. Éstas jornadas, se llevan a cabo en las parroquias de las cuales, muchas de ellas, son solicitadas a la Dimensión de Catequesis para que las coordine. No cabe duda que las y los catequistas son las base fuerte de los evangelización en todas las parroquias, y que subsisten hasta en las más pequeñas y lejanas comunidades.


“No he venido a traer paz, sino división”

E

l Señor sigue su marcha decidida a Jerusalén, y en el camino comparte con sus discípulos el vivo anhelo que arde en su corazón: «He venido a prender fuego sobre la tierra, ¡y ojalá estuviera ya ardiendo!». El Señor es plenamente consciente de su identidad y de su misión, de dónde viene y para qué ha venido al mundo. Él es Jesús, es decir, Dios que salva al pueblo de sus pecados, el Verbo encarnado que procede del Padre y que por obra del Espíritu divino se encarnó de María Virgen para la reconciliación del ser humano. «He venido a prender fuego sobre la tierra, ¡y ojalá estuviera ya ardiendo!». ¿De qué fuego se trata? ¿Es un fuego real, un fuego que consume, calcina y destruye todo, tal y como lo desearon Santiago y Juan al verse rechazados por los samaritanos (Lc 9, 54)? Ese, ciertamente, no es ese el fuego que Él anhela que encienda el mundo (Lc 9, 55). El fuego real es liberación de energía, quema, consume, se expande, transforma en fuego lo que toca. El fuego del que habla el Señor expresa una realidad espiritual, invisible. Lo experimenta análogamente aquél que ve encenderse su corazón en el amor de Dios: «Ardo en celo por el Señor» (1 Re 19, 9), afirma el profeta Elías. Del mismo profeta leemos en la Escritura: «surgió el profeta Elías como fuego, su palabra abrasaba como antorcha» (Eclo 48, 1). El profeta Jeremías utiliza también la imagen del fuego al narrar la experiencia de su propia vocación y misión: «había en mi corazón algo así como fuego ardiente, prendido en mis huesos, y aunque yo trabajaba por ahogarlo, no podía» (Jer 20, 9). El fuego del amor divino arde intenso en el corazón del Señor Jesús. Es ese fuego con el que Él anhela vivamente encender “el mundo”, es decir, otros corazones. Mas para lograr su cometido y anhelo sabe que tiene que pasar primero por un “bautismo”: debe ser “sumergido” en la muerte para resurgir victorioso de ella por su Resurrección. Pasado este “bautismo” el Señor podrá derramar el fuego del amor divino en los corazones humanos (Ver Rom 5, 5). Es así como llevará a cabo su más vivo anhelo. En una segunda parte del Evangelio el Señor anuncia que no ha venido a traer paz a la tierra, sino división. «¿Qué dices, Señor? —comenta San Cirilo— ¿No has venido a dar la paz, cuando eres nuestra paz (Ef 2, 14), estableciendo la unión entre el Cielo y la tierra por tu Cruz (Col 1, 20), tú que has dicho: “Les doy mi paz” (Jn 14, 27)?». ¿Cómo hay que entender este anuncio del Señor? La división que trae es real, es una división que se dará incluso en el seno de las mismas familias: «una familia de cinco estará dividida: tres contra dos y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra». Mas este conflicto y división no se debe a que Él quiera sembrarla, sino a que ante Él nadie podrá quedar indiferente: o se está con Él, o se está en contra de Él (Lc 11, 23). La división se produce por la guerra que harán a sus discípulos los “enemigos de la Cruz”, aquellos que rechazan a Cristo y su Evangelio. Los apóstoles y discípulos de Cristo deben estar preparados para soportar la guerra que les harán, deben estar dispuestos incluso a morir por el Señor (Mt 10, 16-36). Todo discípulo de Cristo debe estar dispuesto a experimentar el odio, el rechazo, la oposición del mundo e incluso de sus propios familiares. El discípulo de Cristo debe tener los ojos fijos en el Señor Jesús, quien «soportó la Cruz» y «soportó tanta oposición de los pecadores», de modo que alentado por tal ejemplo, el discípulo no desfallezca en la prueba y permanezca fiel al Señor y al anuncio de Su Evangelio.

Hombre y mujer los creó Por Rafael Gómez

H

(Segunda parte)

emos sostenido en la publicación anterior que el contrato de convivencia y su genitalización entre contrayentes del mismo sexo, no son, ni pueden ser, la misma figura del matrimonio porque son esencialmente distintas. Ahora tratamos sobre la adopción que piden, como derecho y como siguiente paso, individuos del mismo sexo, unidos por la ley. La naturaleza no cambia por el solo hecho de cambiar la ley. No debemos, pues, interpretar al ser humano en función del sexo, sino al sexo en función del ser humano, para no acabar despersonalizando al sexo. Hoy fijamos nuestra atención en los terceros, que debieran ser los primeros, y de quienes poco se habla: se trata de los derechos de niños y niñas, susceptibles de adopción, y de la salvaguarda de sus personas. No podemos hablar de los derechos de quienes pretenden adoptar, sin antes hablar de los derechos de los adoptables. Ellos tienen por delante una vida en formación y su desarrollo y su vida feliz depende de los mayores, que tienen el compromiso de formarlos y educarlos, y que, antes que exigir sus propios derechos, deben comprometerse con los derechos de quienes, por su natural debilidad infantil, han de ser primeros en cobrar tales derechos. El esfuerzo de toda sociedad debe orientar sus prioridades hacia los más débiles, aunque, en la práctica, parece exactamente lo contrario y las sociedades de hoy parecen aceptar, unánimes, que la vida solo le pertenece al más apto. Los niños y niñas que han de darse en adopción son los débiles que merecen nuestra atención y que tienen el derecho natural a gozar de la acción humana de un hombre y una mujer, enriquecidos por las identidades propias de su sexo, que propicien la identidad del adoptado como el camino hacia una plena realización personal. Tal identidad nos hace a todos capaces de trascender el intimismo genital y comprometernos con nuestra sociedad y las sociedades del mundo y, desde luego, con los valores espirituales que hacen que nuestra alma viva. Es un hecho que los sexos (masculino-femenino) no son iguales sino complementarios, aun aceptando su indiscutible igualdad en dignidad, y por consiguiente en oportunidades, concluimos: todo lo que somos no se reduce a diferenciar los sexos por sus órganos genitales. El cuerpo, incluido el cerebro, está formado de células que son de origen sexual y se distinguen por el cromosoma XX para la mujer, XY para el varón, accesibles al microscopio electrónico y su constitución bioquímica y psicológica es, varón todo él y mujer toda ella, y eso hace, también, la diferencia de lo que no somos. El caminar de cada quien como un miembro de su propio sexo, masculino o femenino, nos introduce en un proceso de identificación “que permite el crecimiento personal”. Uno y otro sexo tienen tal riqueza que, una y otra riqueza, son esencialmente complementarias y convierten, cada una, en una realidad humana socialmente integradora y, en su mutualidad, una experiencia altamente personalizadora. En este caso particular, la mutualidad es el camino a la complementariedad y al diálogo de los sexos que, así, se convierten en un factor de integración personal, interpersonal, social y espiritual. El sexo, pues, es una realidad unidual (hombre-mujer) que posee un enorme poder integrador que facilita el crecimiento y la maduración de los individuos en proceso de convertirse en personas. El significado humano del hombre y de la mujer radica precisa y esencialmente en la relación entre personas, es decir, en la reciprocidad complementaria del encuentro entre seres personales encarnados. Por consiguiente los seres humanos se convierten en hombre y mujer en su recíproca complementariedad: en su encuentro cara a cara corporal, espiritual y psicológico, un hombre se identifica y se completa (en sentido humano) frente a la mujer y la mujer se identifica y se completa (en sentido humano) frente al hombre. El panorama de nuestros niños y niñas en adopción no puede ser más negro de lo que ya es: llegan a la vida sin padre y sin madre y solo con la carga de haber sido rechazados por estos. Lo poco que les queda es caer en manos de una sociedad justa que intente borrar de su vida la experiencia de rechazo con la que nacieron y que solo se hace posible, con dificultad, si caen en una cuna de amor sostenida por un padre y una madre que los quieran adoptar y que vivan un encuentro que se convierta en diálogo de hechos profundos, no sustentados en la intimidad y el intimismo del solo contacto genital, sino de su recorrido en la complementariedad, en una familia, y que sean capaces de convertir “en comunidad de vida y de amor”. VARIOS, Educación para el amor, CCS, Madrid; ECK, Sodoma, Barcelona LERSCH PH. Sobre la esencia de los sexos, Madrid; BUYTENDIJK, La mujer: naturaleza, apariencia, existencia, Madrid; MARIAS J. Antroplogía Metafísica, Rev. de Occidente, Madrid; J: Gevaert, El problema del hombre, Salamanca; M. VIDAL-P. SANTI-DRIÁN, Etica comunitaria; Carl Rogers, Convertirse de individuo en persona; EMERICH CORETH


en ilia Educadora m a (F s a ili m fa llevó a integrado por vir el Evangelio vi y El Movimiento fe la n e r ño scan crece de iniciar un a vo ti je b o la Fe) que bu l e n o c a en catedral stencia cabo una Mis 0 años de exi 5 s su r o p r ila jub

De colore s: Los cu rcillistas ésta oca siguen c sión se re reciendo alizó el c Damas e en CD. F n la que ursillo 56 ernández participa 9 dedica , en ro d una expe o n s c a o n mucha una grup riencia c s alegría o d omo ésta e . No cab fortalece e duda q la fe de la ue s person as.

Las hermanas re ligiosas del conv ento de María Reparador a, realizaron co n éx ito y de modo enriquece dor, el pasado vi ernes dos de agosto, la ob ra teatral “vida y obra de san Ignacio de Loyola”.

enario 01 de Agosto el Quinc Dió inicio el pasado la S.I. Catedral ra de la Asunción, en ño Se tra es Nu a r no en ho celebrada por la primera Misa fue e nd do a, sin to Po Metropolitana Martínez Cano, l, monseñor Antonio ra ne Ge rio ca Vi tro nues o Catedralicio. rdotes del H. Cabild ce Sa os un alg de acompañado

e en este centes y jóvenes qu es ol ad s, ño ni s ho tros con Jesús. Felicitamos a muc po para sus encuen m tie on er di no ra ñor Jesús. tiempo de ve ejores amigos del Se m y ás m on er ci hi las Que bueno que se tiempo de volver a Ahora ha llegado el su fe. felicidades por vivir escuelas: ¡ánimo!,

No olvidem os el ministe rio de nuestr permanente os diáconos s, que han s ido una resp que ha ejerc u e sta a los ca ido nuestra mbios Iglesia a pa Concilio Va rt ir d e l ticano II. ¡Fe licidades!


San Lorenzo bendice su templo

Por Pbro. Tomás Cruz Perales

C

on ayuda de los paisanos de la Comunidad de San Lorenzo y sus alrededores, pertenecientes al municipio de Villa de Hidalgo, el padre Pedro García Almendrares y con el patronato de obras de lugar, organizaron el evento en el que se bendijeron las instalaciones del templo del lugar y sus anexos. Todo es nuevo, desde las imágenes, las bancas y cada uno de los enseres que se utilizan en la liturgia. Para ésta ocasión se tuvo la presencia del señor Arzobispo don Jesús Carlos Cabrero, que al llegar hizo un recorrido desde la comunidad del Leoncito al borde de la carretera hasta llegar a San Lorenzo donde ya lo recibían especialmente los niños y los jóvenes que en esa misma celebración recibirían el Sacramento de la Confirmación. Los momentos emotivos para la comunidad, sobre todo al ver su obra terminada, fue la bendición del templo antes de entrar en él, pero especialmente la dedicación del Altar que através del rito establecido para ello y con la explicación que iba dando el señor Arzobispo, sus rostros mostraban el orgullo como resultado de la cooperación y la solidaridad especialmente de nuestros paisanos esta-blecidos en la Unión Americana. Felicidades por éste bello templo dedicado a nuestro Dios, felicidades al padre Pedro y a sus feligreses que con su esfuerzo vieron terminada su obra a pesar de la dificultades. Felicidades a San Lorenzo.

Nuevo párroco para Pozos

C

on la presencia de muchas personas que le acompañaron de la parroquia de Nuestro Padre Jesús, en la col. Las Piedras, el padre Leoncio Rivera llegó a su nueva encomienda que le fue asignada por el señor Arzobispo don Jesús Carlos Cabrero. El padre Leoncio fue designado como párroco de la parroquia de San Francisco ubicada en la delegación de Pozos, zona conurbada de San Luis Potosí, capital.

La Eucaristía presidida por moseñor Antonio Martínez Cano, en representación del señor Arzobispo, dio

Por Pbro. Tomás Cruz Perales

posesión al nuevo párroco a quien pidió hacer su profesión de fe así como la renovación de sus promesas sacerdotales, acto por el cual asume éste compromiso con sus derechos y obligaciones al estar al frente de ésta comunidad parroquial. Conocido el padre Leoncio por su gusto de embellecer los espacios para el culto, como lo es el templo así como las estancias, tanto sacerdotales como para el uso de los fieles, inmediatamente se dio tiempo para la valoración de las instalaciones y, sin duda, idear ya algunas modificaciones de embellecimiento de los espacios.

La Parroquia de Pozos, que ya ha alcanzado una compleja situación por el nacimientos de varios asentamientos humanos y que esto ha aumentado excesivamente el numero de personas que la conforman, depara a la Iglesia el gran reto de la Evangelización y la misma atención a sus mismos fieles. Que Dios ilumine y ayude tanto a los sacerdotes como a los laicos y laicas comprometidos para que la Misión, que se lleva a cabo en toda la Iglesia Potosina tenga un especial eco en quienes en éstos días tomarán sus nuevas responsabilidades como el padre Leoncio en ésta parroquia de San Francisco en Villa de Pozos.


AGOSTO 18 DE 2013

Padre Darío Martín Torres

se estrena como párroco en la Parroquia de San Juan de Guadalupe Por LCC Angélica Maldonado Morales

Padre Juan Recibido en la Parroquia de Rioverde

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Por Pbro. Tomás Cruz Perales

espués de alrededor de seis meses de su estancia como párroco de Santa Catarina de Alejandría, el padre Benjamín Moreno Aguirre deja su lugar al padre Juan Martínez Vega como nuevo Párroco de la Misma. El padre Juan Martínez fue recibido con el mismo cariño y afecto que ésta parroquia ha mostrado a los sacerdotes. Por la calle principal, acompañado de más de un centenar de personas hizo su recorrido hasta llegar a las puertas del templo en cuyo interior ya se encontraba con la espera de muchas personas que le dieron la bienvenida con un fuerte aplauso; entre ellas muchas llegadas de su antigua parroquia que encabezaba en la delegación de Pozos. En la toma de posesión, cuyo encargo por parte del señor Arzobispo estuvo en manos del Vicario General moseñor Antonio Martínez, Se dio lectura al nombramiento para tal servicio y que posteriormente confirmó con su profesión de fe y renovación de sus Promesas sacerdotales.

Acompañado de un nutrido grupo de sacerdotes, el padre Juan no dejó de mostrar su rostro sonriente, que siempre le ha caracterizado y quien con ese mismo entusiasmo presidió su primer Eucaristía como Párroco de ésta honorable parroquia de la Zona Media, de la cual muchos han soñado y le vaticinan sede episcopal. Encomendamos en nuestras oraciones a su nuevo párroco, así como a sus vicarios y a todos los laicos y laicas así como a las hermanas religiosas que conforman ésta parroquia y que desde el inicio de nuestro Semanario La RED, siempre han mostrado su cariño y su apoyo para con ésta editorial. Dios les bendiga.

L

a Comunidad Parroquial de San Juan de Guadalupe recibió a su nuevo párroco, el Pbro. Lic. Darío Martín Torres Sánchez, quien Tomó Posesión de esta Parroquia que tiene una gran historia, el pasado martes 06 de Agosto, contándose con la presencia de un gran número de fieles que le dieron cálida y emotiva bienvenida. Fue recibido por los feligreses de la mencionada parroquia entre las calles de Salvador Nava y Escandón, quienes con banderitas, pancartas de bienvenida y porras por demás entuasiastas recibieron a su nuevo párroco, quien agradeció las finas atenciones de sus nuevos hermanos en la fe y, a quienes, sin duda alguna, guiará con gran prudencia y sabiduría por el camino del bien, de la paz, el amor y la concordia, es decir por el camino del Evangelio que nos conduce a nuestro Padre Dios, tal y como se lo dijo en la homilía nuestro pastor, monseñor Jesús Carlos Cabrero Romero. El señor Arzobispo presidió la Misa solemne de la Toma de Posesión y ante quien el padre Darío Martín, hizo su Profesión de Fe, recitando en voz alta el Credo, renovó las Promesas Sacerdotales, --como lo hiciera hace 20 años en que se ordenara sacerdote--, y se comprometió a velar por la parroquia. El padre Darío se vio acompañado por casi una treintena de Sacerdotes que gustosos lo acompañaron a la toma Posesión de su primer parroquia en la que estamos seguros entregará el almay la vida por servir a su feligresía de la mejor forma posible, comunidad conformada de gente humilde, pobre, que vive al día, que vive del esfuerzo de su trabajo honesto, que se gana la vida honradamente, pero que sin embargo por décadas enteras, siempre se ha caracterizado por tener un espíritu de servicio apostólico, por ser una comunidad de fieles misioneros y discípulos comprometidos verdaderamente con Cristo y que tienen una gran capacidad para amar y servir a su Iglesia de forma incondicional, lo que se ha visto reflejado en este tradicional y legendario barrio. ¡¡Enhorabuena padre Darío Martín y que Nuestro Padre Dios lo bendiga, ilumine y fortalezca en este nuevo nombramiento que le ha dado nuestro señor Arzobispo!!.


Yo CREO...y vivo mi FE

Familia educadora en la fe FEF 50 años 1963-2013

¿Por qué somos cristianos?

Por P. Memo Gil

“Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida” (Jn 14,6)

E

s un movimiento de laicos, integrado por comunidades de familias para crecer en la fe y vivir el Evangelio. Se fundamenta en la convicción profunda de que, la comunidad familiar, integrada en comunidades de familias, es un ambiente privilegiado, donde el espíritu de Jesucristo Resucitado, hace crecer y madurar la fe personal comunitaria. ESTRUCTURA CATEQUÍSTICA: Las 7 áreas: Las Comunidades del mismo tipo de todas las Regiones, de acuerdo a la edad, situación o estado de vida de sus miembros, se agrupan en áreas de catequesis para mejor acción pedagógica de la fe, la esperanza y la caridad. Sin embargo, aunque existan diversas áreas, hay que cuidar que en cada una de ellas se tenga siempre presente la dimensión integral de familia y su misión única, reflejo el Amor de Dios Trinitario. El tránsito por las diferentes áreas del movimiento y la interacción y comunión entre las mismas, permite a los miembros y sus familias, vivir un proceso personal y familiar a la luz del carisma, como un camino continuo de conversión y maduración en la fe, en busca de la santidad, durante todas las etapas de la vida. Este proceso no es cerrado en sí mismo, sino abierto a la Iglesia, al servicio del prójimo y del mundo, siendo su meta el encuentro con Dios, por Jesucristo, en el Espíritu Santo y nuestra adhesión a su plan salvífico. FEF se estructura en las siguientes áreas: Catequesis matrimonial, familiar, familiar conyugal, juvenil, universitarios, jóvenes profesionales y adultos. En México son 17 regiones San Luis Potosí: Asesor Eclesiástico : Pbro. Francisco Salazar Apoyo principal en la parroquia de Sagrada Familia Actualmente contamos con 157 miembros activos divididos en comunidades: 3 matrimonios 3 juveniles 4 universitarios 4 profesionales 6 adultos

E

n una ocasión, llegó una persona a dar un tema en una reunión de grupos de una parroquia. Había un número considerable de participantes, pues el párroco del lugar había propuesto que todos los que trabajaban comprometidos en la parroquia, aprovecharan ciertos temas de formación que les ayudarían más en sus apostolados. Y al expositor se le ocurrió entonces, preguntarles a los presentes: “si alguien ajeno a nuestros grupos y a la Iglesia llegara y preguntara ¿qué hacemos aquí? ¿Qué le responderían?” Inmediatamente alguien respondió: “Estamos aquí porque somos cristianos”. Pero la persona que expondría el tema les volvió a insistir: “y que tal que les pregunta entonces ¿y por qué son cristianos?” Bueno, pues hubo infinidad de respuestas como por ejemplo: porque seguimos a Cristo y creemos en Dios, porque somos bautizados, porque leemos la Palabra de Dios y hacemos oración… Solo que hay que recordar, que ésa persona no está familiarizada con nada de lo que nosotros podemos responderle qué nos hace cristianos. Por lo tanto, aunque las respuestas a nosotros nos parezcan muy lógicas, a ésa persona pues la dejan en las mismas. Y es que, a veces, podemos dar por supuesto que cualquiera puede entender que si somos católicos, es porque por generaciones en nuestra familia hemos creído en Dios y en su Hijo Jesucristo. Y de repente tratar de hacerle ver eso a alguien, que para empezar no conoce bien a bien nuestra religión, pues puede resultar un poco complicado explicárselo en pocas palabras. Y que además quede convencido de nuestra respuesta. Pues bueno, tal vez lo que sería más interesante sería hacerle ver a ésa persona, que todos tenemos necesidad de encontrar el verdadero sentido de nuestra vida. Y que algo que nos ayuda a saber darle sentido

a nuestra vida en la Iglesia, es creer en Dios. Para eso necesitamos de la fe, ya que ésta nos permite descubrir cómo el propio Cristo por su Palabra, nos ofrece el sentido pleno de nuestra vida. Él mismo dijo que es el Camino, expresando así que la única vía posible para transitar en este mundo y en ésta vida, es caminando en la fe por dónde Él nos quiera llevar. Y no dudamos en seguir confiadamente ésta orientación que nos descubrirá hasta dónde podemos ir, contando siempre con su compañía. Además, Cristo también afirmó que es la Verdad. Y esto es lo que satisface la búsqueda de orientación y sentido en la humanidad, o sea, el poder acceder a una verdad que no se limita a meros conceptos, sino que se centra en una persona. Quien con la veracidad de su vida, nos ofrece una liberación definitiva de todo lo que pudiera sembrar dudas y confusiones en nuestro ser. Entonces, ante Cristo, como verdad insuperable, me puedo conocer y valorar desde lo que soy ante Dios y para los demás. Y todavía, Cristo agregó que es la Vida. Con esto supera todo nuestro deseo por conocer lo que el futuro nos depara. Pues la vida de la que Él habla, es una vida por excelencia Desde su inagotable y sublime fuente divina, Dios nos ofrece lo mismo que hay en Él: eternidad y plenitud. Total que, para tratar de responderle de manera sintética y convincente, a alguien que pregunte por qué somos cristianos. Basta decirle que, para encontrar orientación y sentido en nuestra existencia, creemos en Cristo: quien es Camino seguro de salvación, Verdad que nos hace libres y Vida que ilumina y da plenitud a nuestra propia vida. Y que además, sabemos que eso vale la pena creerlo, porque hay toda una comunidad de creyentes, la Iglesia, que en la fe y en el amor nos ayuda a experimentar siempre la cercanía de Dios.


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AGOSTO 18 DE 2013

El hombre que buscaba libros

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maginemos aunque sólo sea por un momento lo que habría pasado con la historia occidental si una tarde de septiembre de 1521 un joven llamado Iñigo, herido en la pierna derecha por una bala de cañón, no hubiera pedido a sus familiares que le diesen algo para leer con el único fin de matar el aburrimiento de aquellas horas que parecían no tener fin...

Para hacerse una idea del tedio que se apoderó de aquel soldado, piénsese que en 1521 no había aún Sky, ni televisión por cable ni ninguno de esos juegos electrónicos con los que pierden el tiempo, la vida y el dinero los muchachos posmodernos. ¡Vamos, que no había ni siquiera Internet para chatear un poco! ¿Qué podía hacer en aquellos tiempos silenciosos, pues, más que leer? Pues bien, eso es lo que haría… El convaleciente pidió que le trajeran el Amadís de Gaula o, en su defecto, cualquiera de esos libros de caballería que tan de moda estaban en aquel entonces y cuyos títulos quedaron consignados para siempre en el primer capítulo del Quijote. Mas como en la casa no había tales obras –que hoy llamaríamos de ficción, o de evasión-, el joven soldado herido tuvo que conformarse con las que se hallaban a mano: la Vita Chisti de Landulfo de Sajonia, alias «El cartujano», y el Flos sanctorum de Iacoppo di Voragine, ambas en lengua vulgar. Al principio –al menos así lo imaginamos- nuestro militar leería aquellos libros con desagrado, ya que, como se sabe, los hombres de armas son poco aficionados a la literatura piadosa. Sin embargo, conforme fue llevando adelante la lectura -¡qué otra cosa le quedaba!-, Iñigo comenzó a hacerse una serie de preguntas que fueron a la larga sumamente decisivas. Dichas preguntas eran: «¿Que sería si yo hiciese esto que hizo san Francisco, y esto otro que hizo santo Domingo?». Y acto seguido, se imaginaba a sí mismo haciendo aquello que en su mente había visto realizar a los santos. Por último, hizo un gran descubrimiento: escrutando en su conciencia se dio cuenta de que cuando obraba imaginariamente como ellos, sentía una gran paz interior, mientras que cuando se imaginaba como chambelán en la corte terminaba sintiendo un enorme desasosiego. De esta manera llegó a la conclusión de que obrar como los santos era el único modo posible de no vivir en la tristeza, y decidió poner manos a la obra. Pero dejemos que sea el mismo Iñigo quien nos cuente lo que pasó aquella vez: «Y porque era muy dado a leer libros mundanos y falsos (está hablando de sí mismo en tercera persona del singular, según se acostumbraba entonces), que suelen llamar de caballerías, sintiéndose bueno, pidió que le diesen algunos de ellos para pasar el tiempo; mas en aquella casa no se halló ninguno de los que él solía leer, y así le dieron un Vita-Christi, y un libro de los santos en romance. Por los cuales leyendo muchas veces, algún tanto se aficionaba a lo que allí hallaba escrito… Porque, leyendo la vida de nuestro Señor y de los santos, se paraba a pensar, razonando consigo: “¿Qué sería

si yo hiciese esto que hizo san Francisco, y esto otro que hizo santo Domingo?”... Había (sin embargo) esta diferencia: que cuando pensaba en aquello del mundo, se deleitaba mucho; mas cuando después de cansado lo dejaba, hallábase seco y descontento; y cuando en ir a Jerusalén descalzo, y en no comer sino hierbas, y en hacer todos los demás rigores que veía haber hecho los santos (sic), no solamente se consolaba cuando estaba en tales pensamientos, mas aun después de dejados quedaba contento y alegre» (Autobiografía del peregrino, 6-8). Por demás está decir que, con el tiempo, este lector imaginativo y voraz llegó a ser conocido en el mundo católico como san Ignacio de Loyola. Pero detengámonos aquí. ¿Se imagina usted lo que habría sido de este hombre –y de los jesuitas en general, pues fue su fundador, y del Papa Francisco, que es hijo suyo espiritual- de no haber habido en casa aquellas dos obras que nadie sabe cómo ni cuando ni por quién habían sido compradas? ¿O que hubiera habido sólo el Amadís que él pedía? Que quizá nuestro soldado nunca hubiera llegado a ser el santo que fue. Claro que es verdad que Dios tiene sus caminos y que bien hubiera podido llamar a su elegido de otra manera o valiéndose de otros medios. Es probable que en efecto hubiera sido así; pero, ¿es seguro? Esta consideración en torno a la conversión de Iñigo de Loyola hace pensar en la necesidad de que en todo hogar que se precie de ser cristiano haya

buenos libros a disposición de convalecientes inquietos y no sólo novelas que procuren entretenimiento. Ahora bien, una pregunta que suelen hacer los amigos que no compran libros a los amigos que sí lo hacen, es ésta: «Pero, ¿ya has leído todos los que tienes?». Una vez, a uno de estos inoportunos le pregunté a mi vez que si por el solo hecho de haberse comprado un televisor se creía obligado a ver todos los programas que podía ver en él. Me dijo que era claro que no. «Pues yo tampoco he leído aún todos mis libros». Y con esto di por terminada la discusión. No miento si digo que conozco a un honrado padre de familia que cuando compra libros tiene que meterlos en su casa a escondidas para que su mujer no lo acribille con preguntas como las siguientes: «¿Más libros? ¿Pero ¿es que no hay ya bastantes en casa, querido?». Otro de mis conocidos forra sus libros con cartoncillo para que la compañera –y juez severa- de sus días no se dé cuenta que ha pasado ya de un libro a otro. Sea como sea, aun contra los enojos de quienes se preocupan por el estado de nuestro bolsillo, de nuestros ojos o de nuestra salud mental (leer mucho vuelve a uno loco, dicen los que no leen) es importante que en toda casa haya libros de calidad. No importa que por el momento no los lea el que los compró: basta con que por el momento estén ahí. Nadie sabe en qué página está el párrafo que hará que alguien de la casa empiece, más tarde, a hacerse ciertas preguntas tan decisivas como las que se hizo Iñigo de Loyola aquella tarde de septiembre de 1521…


Fundación Populorum Progressio para América Latina L´Observatore Romano

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on 170 los proyectos que la Fundación Populorum Progresio del Pontificio Consejo Cor Unum dedicará a América Latina. En concreto son 27 proyectos para realizar en Colombia, 22 en Brasil, 16 en Bolivia, 15 en Perú y los demás en Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. Esta fundación fue constituida por el beato Juan Pablo II el 13 de febrero de 1992, año del quinto centenario de la evangelización del continente americano. Populorum Progressio es dirigida por el presidente de Cor Unum, el cardenal Robert Sarah, y está formada por cinco arzobispos latinoamericanos, un secretario laico y monseñor Segundo Tejado Muñoz. El consejo se reúne cada año en un lugar diferente de América Latina, elegido entre los países de los miembros del consejo para examinar los proyectos presentados y elegir los más idóneos. Recientemente, el subsecretario de Cor Unum monseñor Segundo Tejado Muñoz, afirmó que “podemos decir que hemos alcanzado muchas etapas fundamentales del camino hacia la plena promoción de la población pobre de América Latina”. Este año se han presentado 200 proyectos de los que eligieron 170. Monseñor Tejado explica que en el proceso de selección deben tener en cuenta los

Se llama Patrick Dowling

El sacerdote que intervino en rescate de Missouri ya fue identificado

fondos disponibles, el cumplimiento de los principios que guían la fundación, seriedad de la propuesta, corrección de la posición de quien presente el proyecto. “Queremos estar seguros de poner ese poco que tenemos en las manos adecuadas para la realización del proyecto. Generalmente, a cada proyecto aprobado, destinamos hasta un máximo de 15,000 dólares”. Además explica que las peticiones de intervención más frecuentes son las relacionadas con la formación. Pero también piden pozos y tuberías de agua, salones para reunirse y estructuras sociales de distinto tipo. Los países, según monseñor Tejado que muestran mayores necesidades en este rango son Bolivia, Colombia y Brasil. Sobre el fenómeno de Brasil, que se considera uno de los más ricos de América Latina, matiza que “los países que parecen más ricos que los otros, son en los que se manifiesta un mayor contraste entre los centros urbanos y las periferias. Hay una gran diversidad de condiciones y una fortísima desigualdad entre ricos y pobres”. La última reunión del organismo tuvo lugar en Arequipa (Perú). Allí se inauguró el Centro de Estudios y Desarrollo Humano e Integral Nueva Arequipa. Se trata de un moderno centro de formación conectado con un jardín de infancia. Una necesidad que se vio porque las madres que llevaban los niños al jardín de infancia eran sobre todo madres jóvenes con grandes dificultades para mantener a sus niños porque no tenían un trabajo o una formación.

(El caso que exponemos en la columna de portada, en el que se narra la presencia de un sacerdote extraño, ha sido ya identificado dándose por resuelto la presencia misteriosa del “bendito intruso”) Misterio resuelto. El sacerdote que ayudó en el rescate de una joven accidentada el 4 de agosto en una carretera de Missouri y desapareció luego de rezar con los rescatistas y ungir a la víctima, decidió salir a la luz y se identificó como el Padre Patrick Dowling, de la diócesis de Jefferson City. En declaraciones, el Padre Dowling agradeció “a Dios y a los sorprendentemente competentes rescatistas”. “Les agradezco por haberme recibido en una situación tan tensa y permitirme cumplir mi ministerio como sacerdote”, señaló.


Fe y política

Despenalización de las drogas

Por Felipe Arizmendi Esquivel Obispo de San Cristóbal de las Casas

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n distintos foros se está discutiendo si es conveniente o no el permitir la venta y el consumo de drogas, al menos de la marihuana. Entre otras razones, se dice que es para evitar que su penalización y comercialización genere grandes negocios a los narcotraficantes. También se dice que es para no seguir la guerra declarada de nuestras autoridades contra este comercio ilícito, y así evitar la muerte de muchas personas ajenas al asunto. Se aduce el ejemplo de que, cuando se despenalizó la venta y consumo del alcohol, se acabaron las mafias que se mataban unas a otras por controlar este negocio. También se alega que otros países ya han despenalizado, al menos parcialmente, el consumo de ciertas drogas, incluso con fines médicos. Se argumentan conveniencias económicas y políticas, sin entrar en los corazones de quienes sufren estas adicciones, ni profundizar más en sus raíces morales y familiares. Poner como ejemplo la venta y el uso del alcohol, es no advertir la gravedad del sufrimiento que causa el alcoholismo, en los que padecen esta enfermedad y en su familia. No se han acabado las mafias del alcohol, aunque ahora aparezcan con nombres legales. Ciertamente se eliminó el gran negocio de otros tiempos que significaba su contrabando a grande escala, pero hoy sigue pasando lo mismo en menor escala. La libre venta y consumo del alcohol genera no sólo grandes ganancias para alguno sin conciencia, sino que ha destruido personas y hogares, no con balas y armamentos sofisticados, sino con la destrucción callada y progresiva que genera el consumo irracional del alcohol. Hay que aprender el ejemplo de varias comunidades que han decidido controlar la venta del alcohol, estableciendo una ley seca, lo que les ha reportado muchos beneficios de toda índole, también económicos y sociales. Hay personas que andan cambiando de religión en religión, con la ansiedad de encontrar un remedio a su padecimiento. Quienes proponen que haya libertad para vender y consumir drogas, aunque sea sólo marihuana, no se han puesto la mano en el corazón para comprender el embrutecimiento que sufren tanto los negociantes como los consumidores, y sobre todo el dolor y desesperación de sus familias. Sufren la muerte en vida. Si muchos jóvenes han muerto por la droga, y otros sobreviven como cadáveres ambulantes, ¡qué sucederá cuando se tenga libertad para vender y consumir! Las leyes son para proteger a la sociedad, para que las libertades personales no dañen a los demás, no para legitimar un abuso que destruye personas y familias. Estamos, pues, en contra de que se libere el uso y la venta de drogas. Pensemos en el bien de la sociedad, y no nos dejemos llevar por la corriente, que siempre nos lleva hacia abajo. Hay que seguir ofreciendo a los jóvenes estudio y trabajo, para que no se expongan a la tentación de consolarse falsamente con una droga, pero sobre todo hay que proteger los cimientos de la familia, que haya unidad y estabilidad, pues donde no hay familia, es más fácil caer en el abismo del alcohol y de las drogas. Salvemos la familia, y salvaremos a México. No lo hundamos más en el abismo del libertinaje.

Llevar al mundo la esperanza que da la fe

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n la carta del papa Francisco por la Jornada Mundial de las Misiones que se celebra el próximo 20 de octubre, mientras se clausura el Año de fe, el papa recuerda que es “una ocasión importante para fortalecer nuestra amistad con el Señor y nuestro camino como Iglesia que anuncia el Evangelio con valentía”. Propone cinco puntos de reflexión.

Primero, señala que la “fe es un don precioso de Dios, que abre nuestra mente para que lo podamos conocer y amar, Él quiere relacionarse con nosotros para hacernos partícipes de su misma vida y hacer que la nuestra esté más llena de significado, que sea más buena, más bella”. Así mismo recuerda que la fe “necesita ser acogida, es decir, necesita nuestra respuesta personal, el coraje de poner nuestra confianza en Dios, de vivir su amor, agradecidos por su infinita misericordia”. Y este don, “se ofrece a todos generosamente”. Además, el santo padre recuerda que este don debe ser compartido porque de lo contrario “nos convertiremos en cristianos aislados, estériles y enfermos”. En segundo lugar, muestra el Año de la Fe como un estímulo para que “toda la Iglesia reciba una conciencia renovada de su presencia en el mundo contemporáneo, de su misión entre los pueblos y las naciones”. Haciendo alusión al Concilio Vaticano II, el Santo Padre recuerda que “la tarea misionera, la tarea de ampliar los confines de la fe es un compromiso de todo bautizado y de todas las comunidades cristianas”. Este mandato confiado por Jesús a los apóstoles no es un aspecto secundario de la vida cristiana sino un “aspecto esencial”. A este punto, el santo padre invita a los obispos, a los sacerdotes, a los consejos presbiterales y pastorales, a cada persona y grupo responsable en la Iglesia a “dar relieve a la dimensión misionera en los programas pastorales y formativos”. El tercer aspecto sobre el que reflexiona el obispo de Roma en su mensaje es sobre los obstáculos que puede encontrar la obra de evangelización: “a veces el fervor, la alegría, el coraje, la esperanza en anunciar a todos el mensaje de Cristo y ayudar a la gente de nuestro tiempo a encontrarlo son débiles; en ocasiones, todavía se piensa que llevar la verdad del Evangelio es violentar la libertad”. Por eso el papa afirma que “siempre debemos tener el valor y la alegría de proponer, con respeto, el encuentro con Cristo”. Frente a la propuesta de la violencia, la mentira y el error el papa cree que “es urgente hacer que resplandezca en nuestro tiempo la vida buena del Evangelio con el anuncio y el testimonio, y esto desde el interior mismo de la Iglesia”. En el siguiente punto el papa hace alusión al cambio en la forma actual de comunicarse y afirma que “la movilidad generalizada y la facilidad de comunicación a través de los nuevos medios de comunicación han mezclado entre sí los pueblos, el conocimiento,

las experiencias”. Con el gran movimiento de personas, “a veces es difícil, incluso para las comunidades parroquiales, conocer de forma segura y profunda a quienes están de paso o a quienes viven de forma permanente en el territorio”, observa el Papa. Este fenómeno junto al hecho de que en áreas cada vez más grandes de las regiones tradicionalmente cristianas crece el número de los que son ajenos a la fe, indiferentes a la dimensión religiosa o animados por otras creencias, “no es raro que algunos bautizados escojan estilos de vida que les alejan de la fe, convirtiéndolos en necesitados de una ‘nueva evangelización’”. En una situación compleja en la que “la convivencia humana está marcada por tensiones y conflictos que causan inseguridad y fatiga para encontrar el camino hacia una paz estable” se hace aún más urgente el “llevar con valentía a todas las realidades, el Evangelio de Cristo, que es anuncio de esperanza, reconciliación, comunión”. Frente a la necesidad del hombre de nuestro tiempo de una luz fuerte que ilumine su camino y que sólo el encuentro con Cristo puede darle el papa exhorta “traigamos a este mundo, a través de nuestro testimonio, con amor, la esperanza que se nos da por la fe”. Y como ya ha advertido en más ocasiones, el Santo Padre repite que la Iglesia no “es una organización asistencial, una empresa, una ONG, sino que es una comunidad de personas, animadas por la acción del Espíritu Santo, que han vivido y viven la maravilla del encuentro con Jesucristo y desean compartir esta experiencia de profunda alegría”. Y es “el Espíritu Santo quién guía a la Iglesia en este camino”. En el último punto, el pontífice anima a todos a “ser portadores de la buena noticia de Cristo” y se muestra agradecido especialmente con los misioneros y misioneras. Del mismo modo subraya que “las mismas iglesias jóvenes están trabajando generosamente en el envío de misioneros a las iglesias que se encuentran en dificultad llevando la frescura y el entusiasmo con que estas viven la fe que renueva la vida y da esperanza”. También hace un llamamiento “a no tener miedo de ser generosos con el Señor”. E invita también a obispos, familias, comunidades y agregaciones cristianas a “sostener con visión de futuro y discernimiento atento, la llamada misionera ad gentes y a ayudar a las iglesias que necesitan sacerdotes, religiosos y religiosas y laicos para fortalecer la comunidad cristiana”. Para finalizar menciona también a los cristianos que “se encuentran en dificultades para profesar abiertamente su fe y ver reconocido el derecho a vivirla con dignidad”. A ellos se refiere como “testigos valientes” y les asegura que se siente “cercano en la oración a las personas, a las familias y a las comunidades que sufren violencia e intolerancia”.


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Apártate de mí Satanás

Y él les preguntaba: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?” Pedro le contesta: “Tú eres el Cristo”. Y les mandó enérgicamente que a nadie hablaran acerca de él. Y comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar a los tres días. Hablaba de esto abiertamente. Tomándole aparte, Pedro, se puso a reprenderle. Pero él, volviéndose y mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro,

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diciéndole: “¡Quítate de mi vista, Satanás! porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres” (Mc 8, 29-33).

arece que todo esto ocurre en el mismo momento; que Simón Pedro hace su sincera y convencida confesión de fe en Jesucristo; él le dice abiertamente: “tú eres el Cristo”; y, viendo Jesús que sus amigos, sus cercanos seguidores ya han descubierto en Él al esperado Mesías, termina por expresarles también abiertamente el propósito de la venida del Mesías: dar la vida.

este nazareno pacifico y gentil empuñar las armas y hacerle la guerra a todas esas multitudes a las que tanto les había hablado del perdón, del amor, del amor incluso a los enemigos? ¡Qué contradictoria parecía ahora la misión del Mesías, del Cristo redentor. Pedro necesitaba nuevas lecciones. Jesús por su parte, tenía claro el objetivo de su misión, él sabía a qué había venido al mundo; tan bien lo sabía que en este momento les había abierto su corazón y les había confiado a aquellos pobres y ambiciosos hombres en qué consistía la difícil labor de ser el Cristo, el Hijo de Dios.

En ese instante Simón Pedro lo lleva aparte para tratar de hacerlo recapacitar sobre sus palabras, pero Jesús es quien termina reprendiéndole a él. ¿Por qué Pedro trata de corregir a Jesús? ¿Por qué Jesús se enfurece sobremanera con aquel discípulo que instantes atrás expresó de manera hermosa su verdadera fe? Quizá Pedro tuvo miedo y por algún instante dudó del mesianismo de Jesús, quizá también pensó que Jesús estaba echándose para atrás; quizá pensó haberse equivocado en su juicio anterior. Es probable que Simón, como algunos de los otros apóstoles, o como muchos discípulos esperara un Mesías redentor glorioso que viniese a gobernar Israel con cetro de hierro; quizá esperaba que Jesús por fin echara fuera de las fronteras israelitas a los romanos invasores, a Herodes y a los sacerdotes y escribas del templo y de las sinagogas; pero, cuando Jesús habla de morir, quizá Pedro se siente decepcionado; si él es el Mesías no debería morir sino restablecer la paz en Israel. Se suponía que el Mesías iba a restaurar Israel, que pondría boca abajo a todos los opresores del pueblo santo; ¿cómo hablaba Jesús de muerte; de su propia muerte? ¿Estaba dando marcha atrás? ¿Algún discípulo estaría dispuesto a seguir a un líder condenado al fracaso? Es verdad que el mesías esperado y el Mesías que estaba llegando eran totalmente distintos. Y seguramente los discípulos se preguntaban en su interior: ¿vale la pena seguir con Jesús? ¿Puede ser rentable a corto o largo plazo este seguimiento? Quizá para muchos que le seguían no importaba, no tenía ninguna importancia que Jesús fuera o no el mesías, siempre y cuando no dejara de darles pan a manos llenas y curando a sus enfermos y resucitando a sus muertos. La mayoría de sus seguidores no andaban con él por ser el Cristo, sino por los beneficios que les proporcionaba el estar cerca de él. Por otro lado, la mayoría que seguía a Jesús lo admiraba y había encontrado en él palabras de vida y de esperanza; les gustaba seguirlo porque tenían algo así como la sinagoga de tiempo completo; con él aprendían cada vez más las cosas de su propia fe; quizá no entendían del todo a Jesús, pero les fascinaba escucharlo y ver sus prodigios todos los días.

Y Simón Pedro estaba desconcertado por el anuncio que hacía Jesús de su propia muerte; ¿de qué valía todo el tiempo que él y los otros once habían invertido con él? ¿No era mejor seguir ganándose la vida honradamente allá en Galilea, con sus redes, sus canastos y sus peces? Quizá Pedro era quien estaba dando marcha atrás; quizá pensó que su aclamación a Jesús hacía apenas unos momentos había sido precipitada; ¿quizá pensó haberse equivocado en su juicio acerca de él; ¿y cómo no pensarlo? El mismo Jesús, cuando Simón le reconoció como el Mesías, les había prohibido a los doce que lo dijeran a la gente. Quizá Pedro pensó por un momento que Jesús no era verdaderamente el Mesías, o tal vez se le ocurrió que Jesús tenía miedo de que el pueblo de Israel lo supiera y éste fuera acusado de peligroso impostor, y con él todos sus acompañantes, incluido Pedro mismo. ¿Por qué tanto misterio? Si Jesús era el Mesías era preciso que pusiera manos a la obra y comenzara la liberación de Israel. Sin embargo el mismo Pedro debía también considerar que era tarea difícil hacer la liberación de Israel mediante las armas, pues ellos eran pobres, no tenían los recursos para formar un ejército, no tenían armas, y tampoco sabían manejarlas; sería difícil el proyecto militar para enfrentar primero a las autoridades judías, a los herodianos, a los fariseos, a los escribas, a los sacerdotes; segundo, sería definitivamente más complicado vencer a los romanos, expertos en el uso de armas y en organización castrense. Sin embargo, si Jesús era el Mesías, entonces tampoco eran necesarios los elementos humanos para instaurar el nuevo reinado de Israel, bastaría un puñado de ángeles, poderosos soldados del Señor de los ejércitos. Pedro se olvidaba de varias cosas: Jesús en todo momento les hablaba del amor; les mostraba a Dios como un Padre amoroso y lleno de bondad y de ternura; ¿haría este Padre bondadoso la guerra a su propio pueblo? Probablemente Simón Pedro no había entendido las enseñanzas de Jesús. ¿Podría

Y cuando Simón Pedro le lleva aparte para reprenderlo, para hacerlo recapacitar, para hacerlo volver en sí, para que retomara el camino que todos estaban esperando, se ve reprendido por Jesús, y de la manera más dura; como a nadie; a ninguna persona Jesús le habló con tan gran dureza; a nadie había llamado Satanás; a los demonios les había llamado por su nombre y los había expulsado por cientos y por miles; a Herodes lo llamó zorro, a otros los llegó a llamar insensatos; pero a Simón Pedro lo llamó justamente como se llama al enemigo del reino, como al acusador, como al tentador, lo llamó Satanás; a aquel que hacía algunos momentos le había dicho bienaventurado, ahora le llama de la manera más desgraciada que puede haber, le llama peor que endemoniado; a aquel que hacía unos minutos le había dicho: “esto te lo ha revelado mi, Padre que está en el cielo” ahora le dice: “apártate, porque no piensas como Dios sino como los hombres”; es decir, le hace saber que se deja aconsejar no por Dios sino por el enemigo del reino. Pero, seamos realistas; eso de Satanás se lo dice a Pedro, pero está dirigido no a la persona sino a las palabras que dijo la persona. Satanás es lo que se opone al Reino de Dios, y Pedro no se opone, el opositor es Satanás; por tanto, las palabras de Jesús se dirigen no al discípulo, sino al que es contrario al discipulado. Pedro sigue con Jesús aun después de esto; él es fiel, pero equivocó el juicio con respecto al mesianismo. Jesús, por su parte, sigue contando a Pedro como a un apóstol, como al apóstol de fe firme como roca, y le sigue confiando la tarea de ser el príncipe de los demás apóstoles; Pedro deberá seguir escuchando al Mesías, y darse cuenta paulatinamente que el mesías de que él tiene idea debe desaparecer de su pensamiento para darle paso al verdadero Mesías, que viene a restaurar el corazón humano, para que cada hombre que haya creído en el reino de los cielos permanezca fiel al Padre; que la revolución con las armas termina lastimando a muchos inocentes y que el verdadero Reino que trae Jesús es el de los cielos, la cosa más opuesta a la guerra que se pueda imaginar.


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Palabra de Dios He venido a traer fuego a la tierra Del santo Evangelio según san Lucas 12, 49-53

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos . “He venido a traer fuego a la tierra ¡y cuánto desearía que ya estuviera ardiendo! Tengo que recibir un bautismo ¡y cómo me angustio mientras llega! ¿Piensan acaso que he venido a traer paz a la tierra? De ningún modo. No he venido a traer la paz sino la división. De aquí en adelante, de cinco que haya en una familia, estarán divididos tres contra dos y dos contra tres. Estará dividido el padre contra el hijo, el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra”.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Encender el amor a Cristo El mensaje del evangelio es un llamado para ser autentico discípulo y misionero. Es fundamental reconocer que cada persona tiene la capacidad de transformar su vida con la llama en Cristo. De lo contrario, lejos de Dios, la forma de vivir puede ser apagada mediocre, superficial, es conformarse con tener y de contemporizar con el ambiente y tendencias de su entorno. La imagen bíblica del fuego no habla de destrucción, sino de la fuerza de vida. Moisés escucha a Dios en la zarza que ardía Ex. 3,2; aquel fuego que el profeta Elías hizo caer para elegir entre Baal o Yahvé (ver 1 Reyes 18,21). Juan el Bautista dice Él los bautizará con Espíritu Santo y fuego (Lc 3, 16) la venida del Espíritu Santo que aparece como lenguas como de fuego (Hch 2, 3). Los discípulos de Emaús: “no ardía nuestro corazón”Lc. 24,32. El fuego es señal de la presencia de Dios, que ilumina, purifica y renueva Hay una violencia física o social, que es provocada por las personas. Pero hay también una violencia interior para seguir a Cristo. Desde el primer momento de su existencia, la vida, cualquier vida, tiene algo de lucha y de esfuerzo. La vida sufre violencia para nacer. También para crecer, para madurar y empezar una forma nueva de vida. Es claro que Jesus hizo vehementes llamados a la unidad, al amor y la paz para ser reconocidos como sus discípulos. Jn.17:11-12. Pero, el seguimiento pleno y definitivo tiene un resultado: la division. Jesús aparece como “signo de contradicción”Lc. 2,34-35 La enseñanza de Jesús crea un estilo de vida y provoca la contradicción en los corazones… y la seguirían provocando a lo largo de los siglos. “nadie que lo conozca quedara indiferente: estará en su favor o estará en su contra”. Mateo 12:30. Seguir a Jesús puede llegar a una ruptura hasta en la misma familia (Mi. 7,6. Se Podemos formular por consiguiente estos elementos: 1.Encontrar a Cristo es encender el fuego en el corazón. El Señor quiere transformar y renovar con la fuerza de su palabra y el fuego de su amor. Así el fuego divino produce una transformación con la luz de la verdad y lleva a un cambio en el Espíritu de Dios. 2. Optar por Cristo es una decisión personal. Reconocer a Cristo como salvador significa romper con la vida pasada. No se puede permanecer neutral o tomar una postura intermedia. Es tomar partido por el Señor de manera fiel y coherente y estar dispuesto a ser signo de contradicción. 3. Es la pasión por la misión. El discípulo de Cristo se siente compenetrado con el ideal de Cristo, que nos estimula a ser apóstoles y a tomar la antorcha del fuego de la fe y del amor. Es colaborar en la misión de Jesús de llevar la buena noticia y es ser luz en éste mundo de oscuridades. Ser discípulo es tener encendida la llama de la fe y el amor. Por Pedro SS

A mis jóvenes seminaristas H ace algunas semanas, el Papa Francisco se había dirigido a un grupo grande de seminaristas y novicias reunidos en el Vaticano y en un discurso totalmente improvisado pidió que la Iglesia no siga la riqueza y los religiosos sean coherentes con su voto de pobreza.

En esa ocasión, durante sus palabras, interrumpido en varias ocasiones por los aplausos y las risas, Francisco, reiteró en varias ocasiones la necesidad de la pobreza en la Iglesia y aseguró que le “duele cuando ve a una monja o un cura con el último modelo de coche”.

“En este mundo en que las riquezas hacen tanto daño”, dijo el pontífice, “los curas y las monjas tenemos que ser coherentes con la pobreza. Cuando vemos que el primer interés de una institución parroquial o educativa es el dinero, esto es una gran incoherencia”, en aquel entonces afirmó.

“Yo sé que el coche es necesario porque hay que hacer mucho trabajo e ir de aquí a allá, pero es mejor un coche humilde si les viene la tentación de un buen coche, piensen a los niños que se mueren de hambre”, agregó.

El Papa, que habló durante casi una hora a los seminaristas y novicios reunidos en el Aula Pablo VI del Vaticano con motivo de una iniciativa enmarcada en el Año de la Fe, aseguró que a los jóvenes les “asquea” ver a un cura o una monja que no es coherente. Cuando afrontó el tema de la coherencia y la autenticidad como características tienen que tener los religiosos, el papa aseguró: “Justamente a ustedes, jóvenes, les asquea cuando un cura o una monja no son coherentes”. El pontífice, como ya había recordado en otras ocasiones, aseguró que los religiosos, “como decía San Francisco, tienen que evangelizar primero con el ejemplo y luego con las palabras”.

El Papa Francisco también abogó para que los futuros curas y monjas sean personas felices, y arrancó las risas de los presentes al explicar que “un religioso no puede tener cara de guindilla en vinagreta”. El Papa también instó a los próximos curas y monjas a no hablar mal de los demás, de dejar al lado “los chismes” porque son “sólo fruto de los celos y las envidias”. También les aconsejó que no “practiquen el deporte” de los curas más ancianos, el del lamentarse, y les dijo: “No sigan a la diosa de la Queja. Sean positivos, continúen la vida espiritual e ir a encontrar a las personas, sobre todo aquellos más desafortunados”. El Papa termino pidiéndoles que recen por él porque también es “un pobre pecador”. Papa Francisco


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Con motivo del bicentenario de la Catedral de Ciudad de México, el Papa envía un mensaje L’osservatore romano

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AGOSTO 18 DE 2013

...Lo de Dios a Dios

Hagamos un poco de memoria Por David Grimaldo

n el 200 aniversario del final de la construcción de la Catedral de la Ciudad del México que se celebra este 15 de agosto, el Santo Padre Francisco ha definido el evento como “una oportunidad de fuerte estímulo espiritual para una renovación del compromiso misionero”. En un mensaje el Papa exhorta a los fieles a alimentar la esperanza que viene de la fe, dirigiendo un pensamiento especial a los jóvenes que son “una ventana abierta a la alegría y al entusiasmo”. Sobre la historia de esta iglesia, escribe el papa, podemos extraer algunas de las lecciones de nuestra vida cristiana. E invita a los fieles a “recoger lo mejor de esta herencia espiritual”. Así mismo, subraya en el mensaje “debe ser acogida como una oportunidad de conversión a un fuerte estímulo espiritual para asumir con alegría la tarea que tiene todo bautizado de ser discípulo y misionero de Cristo”. Añade el santo padre que de la Eucaristía recibimos la fuerza para dar testimonio del amor de Jesús en cada ambiente en el que nos encontramos y especialmente entre los más desaventajados. Al mismo tiempo debemos “aceptar el desafío de mirar al futuro con esperanza”. Continúa el santo padre insistiendo en la idea de que “nadie nos robe la esperanza” e invita a alimentarla. Francisco desea que “la Palabra de Dios que resuena en la Catedral eche raíces en el corazón de los niños y de los jóvenes que “son una puerta abierta a la alegría y al entusiasmo”. Sobre los jóvenes agrega que “debemos darles lo mejor que tenemos: Cristo, el Salvador y Amigo que nunca nos abandona”. Haciendo referencia a la función de los padres, el santo padre recuerda que “no deben faltar al deber de la educación cristiana de los hijos, no solo contado con las propias energías sino sobre todo en el apoyo de la oración”. Para concluir el mensaje, el pontífice encomienda a todos los fieles mexicanos al abrazo materno de la Virgen de Guadalupe y pide que recen por él.

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ara los lectores que han seguido en los últimos meses y en las semanas recientes esta columna les comparto un poco el nacimiento, motivo y el deseo de esta columna. Esta sección del periódico semanal La Red nace con la intención de mostrar a todos los fieles católicos de nuestras Diócesis de san Luis Potosí, la Doctrina Social de la Iglesia. Se le puso como encabezado: “Dar al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios” (Lc 20,25) porque con esta frase de nuestro Señor Jesucristo creemos que se engloba el pensamiento y la moral social cristiana. Empezamos la columna con algunos temas de carácter espiritual referentes a la democracia y un poco de exégesis sobre la frase que encabeza la columna. Enseguida comentamos de manera muy general lo que es la Doctrina Social de la Iglesia, sus fundamentos y sus fuentes. Más adelante iniciamos un recorrido histórico del Magisterio Papal a partir de León XIII. Nos encontramos a estas alturas, estimados lectores, en este recorrido histórico. Acabamos de terminar el documento Octogesima Adveniens del Papa Pablo VI. Con esta carta terminamos un período que abarca el magisterio social de Juan XXIII, el Concilio Vaticano II y el magisterio del Papa Pablo VI. Esta columna quiere ser fiel a lo que los Papas nos han escrito en lo referente al campo social. Las reflexiones bíblicas, patrísticas, filosóficas y teológicas de dicho magisterio, contienen pensamientos muy generales, que piden ser clarificadas y explicados un poco más en razón de nuestros hermanos menos preparados, sobre todo, gente de la provincia que nos lee semana tras semana. De ahí que algunas veces tengamos que explicar cierta terminología y poner ejemplos que ayuden a entender el contenido, pero lo más importante es que se conozca y se lea la enseñanza papal. Por eso nos hemos detenido en varios artículos sobre un documento

papal, porque considero que es fundamental que el pueblo de Dios sepa un poco más sobre tal o cual enseñanza en estos tiempos en que vivimos. Hemos de decir que el pensamiento de los Papas y el de la Iglesia, referente a la cuestión social, es profundamente profético, sobre todo en el aspecto de denuncia, de ahí que no caiga muy bien a algunos y quisieran que no se diga tal o cual cosa. Esta columna quiere mostrar y dar a conocer a los fieles laicos tal y como está escrito en las encíclicas sociales, así en lo referente a las ideologías, las doctrinas políticas, el liberalismo, el socialismo, el comunismo, el marxismo, el fascismo, el nazismo, la globalización, la deuda externa, los derechos humanos, la libertad religiosa, los regímenes políticos, etc. La Iglesia no apoya ninguna ideología partidista y política, porque su mensaje sobre el Reino de Dios no se agota en cuestiones temporales, además la Iglesia es y quiere seguir siendo libre ante las cosas de este mundo para poder decir una palabra de esperanza, de aliento, de amor, y cuando así se requiera, de denuncia ante los males que afectan a la humanidad. El Papa Francisco decía el pasado 28 de julio a los obispos del CELAM que los medios que necesitamos para evangelizar a las culturas de los tiempos modernos son el Evangelio, el Magisterio y la Doctrina Social de la Iglesia. Esta columna quiere contribuir con su granito de arena a esta divina tarea. De manera que aquí estamos y aquí vamos mis estimados lectores. Empezaremos, Dios mediante, la próxima semana con el magisterio del Beato Juan Pablo II. Como un homenaje a su vida y a su próxima canonización le dedicaremos varios apartados. Su pensamiento fue muy fructífero, el pueblo de Dios después de su muerte le empezó a llamar: Juan Pablo Magno, es decir, Juan Pablo el Grande.


AGOSTO 18 DE 2013


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