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Madre pospone tratamiento de cáncer y salva a su bebé del aborto

Año 4

Simone Calixto es una madre brasileña que se rehusó a someterse a un aborto, como le sugirieron los médicos en Ontario (Canadá), luego que le diagnosticaran cáncer de mama casi al mismo tiempo de saber que estaba embarazada.

No. 186

Semana del 02 al 08 de septiembre de 2012

Anhelamos buenos servidores públicos

Tras optar por la vida de su pequeña viajó a Brasil en donde completó su tratamiento y tuvo a su bebé. Los médicos canadienses le indicaron a Simone, una doctora de 39 años, que abortara, pues su gestación incrementaba el tamaño del tumor en su pecho debido a las hormonas. Le dijeron además que lo más seguro era abortar ya que los medicamentos del tratamiento contra el cáncer dañarían a la bebé. Tal como recuerda Simone, los médicos del mejor hospital de Ontario, la ciudad en que residía, le dijeron que “sin este paso (el aborto) no podemos ofrecer el tratamiento”. “Si en ese centro de referencia tenían esta conducta, me di cuenta que ningún otro hospital sería diferente”, lamentó. Presionada por la urgencia de una decisión para el procedimiento, Simone sintió “que iba a morir, mi alma se estaba muriendo”. Ante esa situación, Simone Calixto decidió usar su sonar, un dispositivo que permite escuchar los latidos del bebé en el útero, “y en diez segundos empecé a escuchar el corazoncito. Yo sentía que estaba vivo”. Además, Simone recordó haber visto un programa de televisión brasileño, en el que presentaron un caso similar al suyo en el que el bebé nació sano. Luego contactó al doctor Waldemir Rezende especialista citado en la noticia, y viajó a Brasil. En su país natal, Calixto llegó a las 36 semanas de embarazo y dio a luz a través de una cesárea. El brusco crecimiento del tumor en su pecho, a pesar de la quimioterapia realizada, obligó a adelantar el parto. La pequeña Melissa nació sana, con sólo una leve dificultad respiratoria. A su madre le extirparon posteriormente el seno en el que se encontró el tumor. “La parte más difícil ha terminado. Melissa es un milagro, una promesa que se cumplió”, señaló la feliz madre.

Con impotencia, los ciudadanos vemos cómo la mayoría de nuestra clase política usa una demagogia con la que pretende engañar a la población, haciéndole creer que lucha por el bien común, cuando en realidad las reformas o cambios que proponen obedecen a intereses de grupos económicos o de poder.

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LIBERTAD RELIGIOSA Y LA NUEVA JERUSALÉN

El nombre de la Nueva Jerusalén es bastante conocido por los medios de comunicación y no únicamente en estos días por saltar la noticia en torno al conflicto de este grupo religioso que se opone a que los niños reciban enseñanza en la escuela ...

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SEPTIEMBRE 02 DE 2012

Amor por la Sagrada Escritura

E

l mes de septiembre en la Iglesia Católica lo dedicamos al estudio, la profundización y la divulgación de la Sagrada Escritura. Dedicamos este tiempo en honor a san Jerónimo que fue un apasionado por el estudio y la vivencia de la Palabra de Dios. Celebramos la fiesta de este santo el próximo día 30. San Jerónimo nació en Estridón (Dalmacia) en 347 y murió en Belén en 419. Viene de una familia cristiana. Apasionado de los clásicos latinos Virgilio y Cicerón. San Jerónimo cuenta que en una enfermedad tuvo mucha fiebre y en el delirio vio ángeles que lo azotan y a Cristo en su trono. Jesús le pregunta ¿quién eres? Jerónimo le contesta “soy un cristiano”. “Mientes –le contesta el Señor- tu eres un ciceroniano, porque donde está tu tesoro allá está tu corazón”. Jura dejar los clásicos aunque los volverá a citar. Aprende el hebreo y el griego y se dedica en cuerpo y alma al estudio de la Biblia. Traduce la Biblia del hebreo y del griego al latín. Esta obra se llamará “la Vulgata”. Lleva una vida de muchas austeridades y penitencias tremendas: se golpea con piedras. Invoca a Cristo de día y de noche. Para este santo su vida es la Palabra de Dios, que es el cuerpo de Cristo, dice él. Es el hombre de la Escritura, enamorado de la Palabra, la veritas hebraica y el Nuevo Testamento. Usa la biblioteca de Orígenes en Cesarea. El Papa Benedicto XVI en la Exhortación apostólica Verbum Domini n. 30, dice: San Jerónimo recuerda que nunca podemos leer solos la Escritura. Encontramos demasiadas puertas cerradas y caemos fácilmente en el error. La Biblia ha sido escrita por el Pueblo de Dios y para el Pueblo de Dios, bajo la inspiración del Espíritu Santo. Solo en esta comunión con el Pueblo de Dios podemos entrar realmente, con “el nosotros”, en el núcleo de la verdad que Dios mismo quiere comunicarnos. El gran estudioso, para el cual “quien no conoce las Escrituras no conoce a Cristo” se dirigía a un sacerdote de la siguiente manera: “Permanece firmemente unido a la doctrina tradicional que se te ha enseñado, para que puedas exhortar de acuerdo con la sana doctrina y rebatir a aquellos que la contradicen”. Desde este semanario exhortamos a todos los fieles católicos de nuestra Arquidiócesis a que en el mes de septiembre se profundice en el estudio de la Sagrada Escritura, a su divulgación y a su vivencia. Sugerimos algunas actividades: a) Comprar la Biblia. Que ningún hogar católico carezca de un ejemplar; b) Leer un Evangelio. Sugerimos que se empiece por el de san Marcos; c) Hacer lectura orante o sea Lectio Divina ya de manera personal, en familia o en grupo; d) Orar con los Salmos. No olvidemos que los Salmos son Palabra de Dios. Leamos la Sagrada Escritura porque como dice san Jerónimo: “Quien no conoce las Escrituras no conoce a Cristo”. Pero atención, lo más importante es vivirla.

Fundado por el Arz. Emérito Don Luis Morales Reyes

La RED no necesariamente apoya la publicidad de nuestros anunciantes.

Por Pacco Magaña

Jesús en el Huerto Queridos hermanos y hermanas:

Jesús continúa su oración: “¡Abbá! ¡Padre!: tú lo puedes todo, aparta de mí este cáliz. Pero no sea como yo quiero, sino como tú quieres” (Mc 14, 36). En esta invocación hay tres pasajes reveladores. Al comienzo tenemos la duplicación del término con el que Jesús se dirige a Dios: “¡Abbá! ¡Padre!” (Mc 14, 36a). Sabemos bien que la palabra aramea Abbá es la que utilizaba el niño para dirigirse a su papá, y, por lo tanto, expresa la relación de Jesús con Dios Padre, una relación de ternura, de afecto, de confianza, de abandono. En la parte central de la invocación está el segundo elemento: la consciencia de la omnipotencia del Padre —“tú lo puedes todo”—, que introduce una petición en la que, una vez más, aparece el drama de la voluntad humana de Jesús ante la muerte y el mal: “Aparta de mí este cáliz”. Hay una tercera expresión de la oración de Jesús, y es la expresión decisiva, donde la voluntad humana se adhiere plenamente a la voluntad divina. En efecto, Jesús concluye diciendo con fuerza: “Pero no sea como yo quiero, sino como tú quieres” (Mc 14, 36c). En la unidad de la persona divina del Hijo, la voluntad humana encuentra su realización plena en el abandono total del yo en el tú del Padre, al que llama Abbá. San Máximo el Confesor afirma que desde el momento de la creación del hombre y de la mujer, la voluntad humana está orientada a la voluntad divina, y la voluntad humana es plenamente libre y encuentra su realización precisamente en el “sí” a Dios. Por desgracia, a causa del pecado, este “sí” a Dios se ha transformado en oposición: Adán y Eva pensaron que el “no”

(Tercera de cuatro partes) a Dios sería la cumbre de la libertad, el ser plenamente uno mismo. Jesús, en el Monte de los Olivos, reconduce la voluntad humana al “sí” pleno a Dios; en Él la voluntad natural está plenamente integrada en la orientación que le da la Persona divina. Jesús vive su existencia según el centro de su Persona: su ser Hijo de Dios. Su voluntad humana es atraída por el yo del Hijo, que se abandona totalmente al Padre. De este modo, Jesús nos dice que el ser humano sólo alcanza su verdadera altura, sólo llega a ser “divino” conformando su propia voluntad a la voluntad divina; sólo saliendo de sí, sólo en el “sí” a Dios, se realiza el deseo de Adán, de todos nosotros, el deseo de ser completamente libres. Es lo que realiza Jesús en Getsemaní: conformando la voluntad humana a la voluntad divina nace el hombre auténtico, y nosotros somos redimidos. El Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica enseña sintéticamente: “La oración de Jesús durante su agonía en el huerto de Getsemaní y sus últimas palabras en la cruz revelan la profundidad de su oración filial: Jesús lleva a cumplimiento el designio amoroso del Padre, y toma sobre sí todas las angustias de la humanidad, todas las súplicas e intercesiones de la historia de la salvación; las presenta al Padre, quien las acoge y escucha, más allá de toda esperanza, resucitándolo de entre los muertos” (n. 543). Verdaderamente “en ningún otro lugar de las Escrituras podemos asomarnos tan profundamente al misterio interior de Jesús como en la oración del monte de los Olivos” (Jesús de Nazaret II, 186).


SEPTIEMBRE 02 DE 2012

Una liturgia renovada Por P. Juan José Torres Galván

“Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la Verdad” (1Tim 2, 4).

E

sta semana iniciamos la lectura de una de las Constituciones Conciliares que ha dejado una huella muy notoria en la vida de la Iglesia, se trata de la Constitución “SACROSANCTUM CONCILIUM” sobre la Sagrada Liturgia. El Concilio buscó fomentar la Liturgia y renovarla para conseguir que el Pueblo de Dios participe de manera más plena en esta acción de la comunidad eclesial, en la que se ejerce la obra de la Redención, se manifiesta el misterio de Cristo y la naturaleza auténtica de la verdadera Iglesia. Recordemos que la Iglesia es humana y divina; visible y a la vez dotada de elementos invisibles; dedicada a la acción, pero también a la contemplación; presente en el mundo, pero al mismo tiempo peregrina. Sin embargo, en el misterio de la Iglesia lo humano estará siempre ordenado y subordinado a lo divino. Por eso la iglesia se manifiesta como un signo de unidad, unidad de los hombres entre sí, pero, sobre todo, unidad entre Dios y la humanidad. Jesucristo, Dios y hombre verdadero, es el instrumento de nuestra salvación, sólo en Cristo se dan la reconciliación plena y la plenitud del culto. Dentro del misterio de Jesucristo la Iglesia reconoce la centralidad del Misterio de la Pasión, Muerte y Resurrección como el gran acontecimiento de nuestra salvación. Es de este Misterio Pascual de Cristo que la Liturgia de la Iglesia se nutre y comunica la Vida de Dios a toda la humanidad. Así como Cristo fue enviado, Él quiso enviar a los apóstoles a predicar el Evangelio y a realizar la obra de la salvación por medio de los Sacramentos. Cristo está siempre presente en su Iglesia, sobre todo en la Sagrada Liturgia. Cristo ha querido asociar a su Iglesia en esta tarea de dar gloria a Dios y santificar a la humanidad. Por eso afirma el Concilio que la Liturgia es el ejercicio del sacerdocio de Cristo en la Iglesia. Ella es una acción sagrada y eficaz. En la Liturgia participamos y pregustamos la Liturgia celestial. Sin embargo, hay que recordar que la Liturgia no representa ni agota toda la actividad de la Iglesia, pues para llegar a ella antes está el llamado a la fe y a la conversión y después de ella, como consecuencia, el compromiso cristiano de amar y servir a la humanidad, construyendo el Reino de Dios. Es por esto que se afirma que la Liturgia es fuente y culmen de la vida cristiana, para llegar al culmen hay que servirse de la Evangelización, y después de la celebración consciente, activa y fructuosa en la Liturgia brota, como de un manantial, la fuerza del compromiso cristiano en el ejercicio de la caridad. La liturgia alimenta la vida espiritual, pero muchas veces la vida espiritual del cristiano se alimenta también de otros ejercicios de piedad (el rezo del Rosario, los sacramentales, devociones, peregrinaciones, etc.). Estos actos piadosos, practicados conforme a las leyes de la Iglesia y organizados teniendo en cuenta los tiempos litúrgicos, han de derivar de la Liturgia y conducir a quienes los practican a una mayor vivencia litúrgica. Referencia de Lectura: Sacrosanctum Concilium 1-13

San Luis Rey Amables Lectores del Semanario “La Red” Les saludo en esta nueva semana deseando que la paz del Señor esté siempre con ustedes. Hemos celebrado en días pasados la fiesta de san Luis Rey, el patrono de todo nuestro Estado y por ello quiero compartir con todos ustedes un poco sobre la vida de este gran santo que es para nuestras familias potosinas un modelo de santidad. Vale la pena preguntarnos qué tiene este gran santo para atraernos tanto y que también nosotros quisiéramos tener. Sus padres supieron forjarlo en el amor a Dios y al prójimo Dios le guardó desde su infancia por las instrucciones de su madre, que le enseñó a creer y amar a Dios. Desde niño, le enseñó a orar y a rezar las oraciones. Más tarde recordaba que su madre le había dicho algunas veces: «Más quisiera verte muerto que cometiendo un pecado mortal.» Aquella madre admirable era Blanca de Castilla. Luis encontró en ella la maestra más experimentada en la virtud y en el gobierno. Regente de Francia a la muerte de su marido, Luis VIII, cuando su hijo tenía sólo nueve años, dio pruebas de una energía indomable. Mujer activa y enérgica, reina severa y justa, todo quería hacerlo por sus manos, y nada le parecía difícil cuando se trataba de mantener la majestad de la corona de su hijo. El hijo fue digno de tal madre. «le obedecía en todas las cosas», y se esforzaba por imitar su piedad, su caridad y su amor a la justicia. Ya desde niño solía decir de los pobres a quienes daba limosna: «Ellos son mis mercenarios; combaten por mí y mantienen el reino en paz.» Queridos papás ¿qué le enseñan a sus hijos? ¿en qué les imitan? En realidad, lo que tuvo este hombre –que empezó a gobernar Francia con apenas 21 años– fue a Dios en su corazón. Gracias a la educación que recibió de sus padres –de ambos: padre y madre, sobre todo mediante el ejemplo de sus vidas– tomó en serio el mandato de Jesús: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu. Éste es el más grande y el primer mandamiento. El segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mt 22,40). San Luis fue un niño que abrió su corazón a Dios y se dejó amar por Él; luego de joven, dejó que Dios condujera su vida y se preocupó, sobre todo, en agradarlo y cumplir su voluntad; ya hombre maduro y gobernante sabio, aplicó toda su inteligencia y sus energías a cumplir con el segundo mandamiento: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo.” No separó la fe de la vida diaria. La unidad de una familia o de un pueblo se construye a partir del Amor de Dios. El que se siente amado por Él, puede dar amor a su familia y construir la unidad. Para gobernar un pueblo, no es suficiente que se lleven a cabo algunos proyectos para beneficio de todos. De igual forma, para gobernar una familia no basta

con aplicar algunas normas y atender las necesidades básicas de sus miembros. Hay que asegurar esto, obviamente, pero el corazón humano necesita algo más para encontrar verdadero sentido y plenitud a su vida. Ese “algo más” es lo que vemos en este sabio gobernante que tenemos como protector y patrono de nuestro Estado. Ese “algo más” no es un añadido o algo superfluo, por el contrario, ese “algo más” es el fundamento de todo. San Luis se lo deja escrito a su hijo en la primera línea de su testamento: “Hijo amadísimo, lo primero que quiero enseñarte es que ames al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con todas tus fuerzas; sin ello no hay salvación posible.” Amar a Dios con todo el corazón es una respuesta al amor de Dios entregado hasta el extremo por nosotros en la Cruz. No hay salvación posible, es decir, no hay vida verdadera, si no descubrimos que Dios nos amó hasta dar la vida por nosotros. No hay salvación posible, es decir, no puede haber verdadera comunidad si no está fundada en el amor de Jesús entregado hasta el fin en la Cruz. San Luis es un modelo de esposo, de padre y de gobernante. Fue un esposo fiel porque creyó en el amor y la fidelidad de Dios. La experiencia de su amistad con Dios, la transmitió como sabiduría a su hijo. También la experiencia de una misericordia entrañable de Dios, que tuvo este hombre de gobierno, lo capacitó para estar cerca del que sufre. En el testamento le deja a su hijo unas enseñanzas de buen gobierno, que hoy tienen plena vigencia, y que deberían grabarse a fuego en la memoria de todos aquellos que tenemos responsabilidades en la comunidad: “Ten piedad para con los pobres, desgraciados y afligidos, y ayúdalos y consuélalos según tus posibilidades (…) Para con tus súbditos, obra con toda rectitud y justicia, sin desviarte a la derecha ni a la izquierda; ponte siempre más del lado del pobre que del rico, hasta que averigües de qué lado está la razón”. Al recordar a nuestro Santo Patrono, nos llenamos de gozo y al mismo tiempo es una ocasión extraordinaria para encontrarnos más con Jesús, para celebrarlo vivo y presente, y para pedirle, por intercesión de su Madre Tiernísima, que nos lleve a una intimidad mayor con Él, nos ayude a cambiar y nos dé fortaleza en las tentaciones, para ser testigos creíbles de su amor en los ambientes que vivimos. Y nos confiamos a la poderosa intercesión de san Luis, gobernante sabio y justo, esposo fiel y padre bueno, por nuestros gobernantes y por los que tienen responsabilidades en la función pública, por los pobres y por los que sufren, por nuestras familias, y por los niños y los jóvenes, para que sepamos hacer de este suelo un lugar donde reine para todos la justicia y la solidaridad, la prosperidad y la paz.

El Señor les bendiga +Mons. Jesús Carlos Cabrero Romero Arzobispo de San Luis Potosí


Nuestra historia

Señor presbítero Manuel Ponce Presbítero michoacano, es uno de los poetas mayores de nuestra patria mexicana. Artista, y pensador. Dedicó gran parte de su ministerio sacerdotal a la revelación de Dios en el arte. Por Pbro. Lic. Rubén Pérez Ortíz

Cuando a un árbol le doy la rama de mi mano siento la conexión y lo que se destila en el alma cuando alguien está junto a un hermano

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ació en Tanhuato, Michoacán el 15 de febrero de 1913. Fueron sus padres Lorenzo Ponce y María Josefa Zavala. Ingresó a muy temprana edad al Seminario Tridentino de Morelia a los 11 años de edad. Desarrolló una brillante etapa de formación en su Seminario, leyó mucha poesía en español, francés, italiano y Latín. Durante la persecución religiosa salió con sus maestros, entre ellos Francisco Alday, refugiándose en León, Gto. Fue ordenado sacerdote el 15 de noviembre de 1936 no en la Catedral como sería lo más común, sino en una Capilla pequeña de San José de manos del obispo auxiliar, monseñor Luis María Martínez, otro poeta michoacano que después sería nombrado titular de la Arquidiócesis de México y miembro de la Academia de la Lengua. Ponce estaba lejanamente emparentado con el músico del mismo nombre de origen zacatecano. Importantes datos biográficos sobre Ponce los trae Gabriel Zaid publicado en Letras Libres: Durante 25 años fue catedrático en su alma mater de Literatura e Historia, de la Literatura hasta 1961; durante esta época fundó el Instituto de Cultura Arca y la Casa de la Poesía. Su poesía se dio a conocer por don Gabriel Méndez Plancarte quien publicó en su Revista Ábside Ocho poemas inéditos, después sus trabajos serían editados en un rosario de publicaciones. Fue director del periódico Letras en Morelia y de la Revista Trento durante más de veinticinco años. En 1969 deja Morelia para dedicarse en la Ciudad de México en la Comisión Nacional de Arte Sacro, órgano oficial del episcopado mexicano, a promover y preservar el patrimonio artístico de la Iglesia en México. El 14 de octubre de 1977 fue llamado a ocupar la XIV silla de la Academia de la Lengua con el discurso La Elocuencia Sagrada en México. Publicó el libro Il barocco del México, editado por Jaca Book de Milán. Promovió el Primer Simposio Internacional de Arte en México. Por sus trabajos particularmente dedicados a la preservación del patrimonio de la Iglesia, el Papa Juan Pablo II lo llama a participar en la Comisión Pontificia para la guarda y fomento para el Arte y la Historia del que fue nombrado consultor en 1992. Fue a su vez, nombrado capellán del Papa, aunque nunca usó el título de monseñor. Su principal obra se llamó El jardín increíble. Con un lenguaje inusitado para expresar lo religioso, continúa diciendo Gabriel Zaid, se despliega con mayor audacia y erudición. Busca formas interesantes pero más que ello, culmina en formas de admirable belleza. Con metáforas audaces, con sentido del humor y del juego: una sorprendente originalidad moral, religiosa y artística. Fue colaborador de los periódicos: El Universal, La Jornada, Reforma y Uno más uno. Fue antalogado en la poesía mexicana moderna por Antonio Castro Leal. Lo mismo en muchas otras publicaciones comentadas por Monsivais, Peñalosa, Zaid, Francisco Serrano, Jorge González de León y Javier Sicilia. Solitario pero siempre cordial y atento. Dedicó gran parte de su ministerio sacerdotal a la revelación de Dios en el arte. Murió en la Ciudad de México el 5 de febrero de 1994. Cerraba así sus ojos ésta gloria de la Iglesia de México. Hombre de profunda y exquisita sensibilidad. Sacerdote, poeta y pastor.

No hay que culpar a Dios por las desgracias Por Pbro. Lic. Salvador González Vásquez

A

l hombre se le va la vida buscando o creando culpables de su desdicha. Siempre que le sucede algo malo, trata de buscar y señalar a un responsable. Y al no encontrar a quien culpar, acaba culpando a Dios. Es cierto que las desgracias tienen causa, pero el causante no tiene porque ser Dios. Es muy común señalar culpables, para no reconocer la propia culpa. Desde que Adán y Eva pecaron, existen los señalados e inculpados. Y fue Adán el primero en evadir su responsabilidad. Eva fue señalada por Adán como causante de su pecado. Adán culpó directamente a la mujer por haberlo hecho pecar, e indirectamente a Dios por haberle dado a Eva, para su desgracia. Eva por su parte, culpó a la serpiente por haberla engañado. Y a partir de ese momento, nadie se mira a si mismo y anda buscando por encontrar fuera, las culpas que guarda dentro. El ser humano solo se vuelve hacia Dios cuando tiene algo que pedirle o mucho que reclamarle. Y su exclamación es un chantaje. ¿Por qué si eres tan bueno, permites que esto me esté sucediendo? El hombre pregunta a Dios, el por qué hay que padecer tantas injusticias; pero Dios le devuelve la pregunta: “¿Qué has hecho de tu hermano?” Y en esta va incluido el ¿qué has hecho de ti mismo? Tu mal no es obra de Dios, es la consecuencia de tus malas acciones precedidas de las malas decisiones. La maldad del hombre, no es responsabilidad de Dios. El no tiene que responder por lo que nos sucede; es el hombre quien debe responder a Dios, por el mal causado en contra de si mismo. Hay personas que se dedican a perjudicar a otros, pero cuando ellas son afectadas, le reclaman a Dios por tantas injusticias. Las victimas ignoran que el daño padecido, es el mismo que han ocasionado. El hombre contamina el ambiente con su maldad, y ese mismo aire es el que tiene que respirar. Si el hombre crea un ambiente dañino, es imposible no contagiarse de su propia atmósfera. El egoísta se queja de los males padecidos; sin ser consciente de los males que provoca. Y el daño que ha causado termina siendo su mismo mal. No olvidemos, que la vida nos devuelve lo mismo que le hemos dado. Y como decía el poeta: “Si extraje la hiel o la miel de las cosas, fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas. Porque cada quien es el arquitecto de su propio destino”. No culpemos a Dios de las propias culpas. Es importante abrirse a la verdad, para así poder vivir en paz. De lo contrario sufriremos de impotencia, esperando que Dios cambie el curso de la vida. Purifiquemos el ambiente en que vivimos. No causemos daño a la humanidad, para no sentirnos lastimados. Cambiemos el corazón, y pongamos miel en donde hay amarguras. Las mieles que ofrezcamos, serán las mismas que endulzaran nuestra vida.


05

Claro que sí

una persona que solo está casada por el civil puede confesarse y comulgar

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Por P. Kino

lto, alto, antes de echar las campanas al vuelo hay que ver qué condiciones se requieren para que el título de este artículo se vuelva cierto. Trataré de ser lo más claro y sintético posible para que no me vayan a quemar con leña verde.

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Estamos hablando de parejas que están casados solo por el civil, pues alguno de los dos o los dos está o están casados por la Iglesia con otra persona, y no han enviudado, y por ende, no se pueden casar por la Iglesia. Si no hay impedimento de casarse por la Iglesia no es válido la aplicación del mencionado título de artículo.

2

Tendrán que “vivir como hermanos”, es decir, no tener vida marital o conyugal. Solo son compañeros de hogar, se ayudan para no sentirse solos, se apoyan en la enfermedad.

3

Una vez que se cumplen las dos condiciones anteriores, la tercera y muy importante condición es que tendrán que acercarse a la confesión y a la comunión donde no conozcan su situación de “unión libre” o “solo por el civil” para que no sean causa de escándalo. Alguno de los lectores podrá pensar que vivir con una persona de esta manera no es fácil, y tiene toda la razón. Desde mi opinión, y subrayo mi opinión, esta doctrina se puede aplicar a aquellas personas que ya por su edad avanzada o enfermedad no tienen vida conyugal, y desean acercarse a estos sacramentos. Para las parejas jóvenes veo muy difícil vivir la segunda condición, casi imposible, y se corre el peligro de “malbaratar” la confesión, pues cada que tengan vida conyugal buscarán la reconciliación, como si fuera un “lavadero” y no se trata de eso. Si no se cumplen las condiciones anteriores, no es correcto acercarse a la comunión, aunque exista un evento familiar como es la comunión del hijo, la boda de la hija, pues dicho evento de la familia no nos quita la situación irregular en que se vive. Finalmente, al no cumplirse las condiciones mencionadas, no quiere decir que se viva como “condenado en vida”, pues Dios a través de la Iglesia tiene opciones de acercamiento a Dios, a través de la oración, de la participación de la misa (aunque no se comulgue), en la práctica de la caridad, en la participación en grupos de Iglesia (no en todos), etc.

ATENTADO matrimonial

(3ª Parte).

Por Pbro. Lic. Héctor Colunga Rodríguez colunga46561@hotmail.com.

Queridos lectores: Ya he explicado, que atentado matrimonial es casarse por la iglesia cuando hay impedimento de ligamen, es decir cuando ya existe un matrimonio.

¿Cómo logran el atentado? Ya expliqué la semana pasada, que uno de los requisitos para que te cases, es que presentes tu boleta reciente de bautismo y en muchos casos es alterada para que no tenga ninguna nota marginal. Luego piden fecha para presentación y boda; puede ser en la misma diócesis o fuera de ella; hay quienes tienen el descaro de presentarse y casarse en la misma parroquia donde ya lo hicieron. En el momento de la presentación religiosa, que tiene como fin verificar si hay algún impedimento, y estudiar y examinar a los contrayentes, si son capaces para cumplir con los deberes esenciales del matrimonio, el pretendiente que ya contrajo matrimonio, su familia y testigos, mienten cuando se les pregunta si él o ella han sido casados anteriormente. Es una farsa y una sarta de mentiras que le dicen a quien los presenta para poder lograr su objetivo. Solamente aclaro que antes de cualquier presentación se jura ante Dios y en algunos casos tocando la Sagrada Escritura de decir la verdad, así que podrán engañar al sacerdote, pero a Dios no. Comunmente dan otros domicilios que no son habitados por ellos. Me tocó un caso en que todos los testigos dieron el mismo domicilio, era una vecindad, y obviamente que ahí no los conocían. Las amonestaciones son con el fin de hacer saber a la comunidad cristiana, que esas personas exhibidas en el tablero pretenden casarse; así que hay obligación de los fieles cristianos de manifestar si saben que uno de ellos no se puede casar porque ya lo hizo anteriormente. El problema aquí, es que muchos no leen las amonestaciones y otros, no quieren decir para no comprometerse. Aclaro que cualquier información es total y absolutamente confidencial. Si los pretendientes se cambian de nombre o hacen sus trámites en otro lugar, naturalmente nadie va a detectar que están casados.

¿Qué ganan con engañar a la Iglesia? Aparentemente el que atentó matrimonio, quedó bien con la familia de su nueva esposa, en el caso que ellos ignorasen que el esposo de su hija fuera casado, y como ya dije, hay quienes engañan a la misma novia, pero queda un gran vacío en el alma, no surte efecto el sacramento, viven en adulterio y si tienen el descaro de comulgar, cometen sacrilegio.

Acérquense a Dios quienes viven esta realidad

No se aleje esperando un día a quedar viudo para casarse con la persona que ahora vive, no sea que suceda primero que deje viuda(o) a quien se casó con usted por la Iglesia.

Quienes han atentado matrimonio, no son felices, ni están en paz, porque saben que les falta la Gracia y aunque hayan engañado, no pueden escapar a la mirada de Dios. Hasta la próxima semana.


CRISTO

El recuerdo es el Héroe que todos fuimos

Por pbro. José Antonio Martínez Ortiz

La persona de Jesús; los inicios: el bautismo de Jesús en el Jordán y su relación con Juan Bautista

¿T

e has puesto a pensar en lo complicado de la realidad que encontró Jesús al inicio de su misión? Su personalidad y sus propuestas eran muy contrastantes con el mundo que encontró en su época. Ahora asomémonos a ese gran inicio de su Misión y vayamos pensando si lo que está aconteciendo en Él, también está aconteciendo en nosotros al momento de emprender el camino de la Misión Permanente. El Bautismo de Jesús como hecho auténtico y original El hecho que Jesús fue bautizado por Juan en el Jordán es uno de los datos evangélicos mas auténticos de todo el NT. Así lo atestiguan los cuatro evangelios (Mt 3,13-17; Mc 1,9-11; Lc 3,21-22; Jn 1,19-34). Lo más probable es que Jesús dio a su bautismo el sentido que este tenía dentro del círculo religioso de Juan el Bautista. Jesús aparece formado en la fila de los que son pecadores y está dispuesto a bajar con ellos a las aguas del Jordán como expresión de solidaridad con los que buscan el cambio de vida y también para prefigurar el nuevo bautismo que acontecería en nosotros por su Misterio Pascual. Los recuerdos más antiguos y fidedignos de Jesús de Nazaret, lo presentan como un individuo dentro de la multitud que acude al bautismo que Juan ofrece a los pecadores. En este momento, es el Bautista quien acapara la atención y es protagonista del recuerdo. Jesús parece surgir de su sombra, y luego, separarse poco a poco de la concepción profética del Bautista para centrarse en la propia y comenzar a predicarla cuando la prisión de Juan parece dar espacio al comienzo de la predicación de Jesús en Galilea (Mc 1, 9 15; Mt 4,12). Jesús, el Profeta del Reino El mensaje profético de Juan aparece como una etapa en la conciencia que Jesús mismo tuvo de su misión. Comencemos ahora por acercarnos a la figura del Bautista y su propuesta, para luego pasar a comprender el punto en que Jesús comienza a diferenciarse de Él y a manifestar la peculiaridad de su misión y de su persona. Una vez preso Juan el Bautista, Jesús parece salir del entorno y de la influencia de él y tomar un rumbo profético propio en Galilea (Mc 1,4). Su anuncio Jesús, como Juan, predicaría el próximo fin. Ambos serían en eso igualmente escatológicos, y prueba de ello es que, Jesús al término de su vida se referiría al fin del universo, acompañado del juicio de Dios (Cf. Mc 13). Solo que Jesús, en vez de expresar como Juan la ira inminente, expresa la llegada del Reino de Dios.

Η

ρως, héroe. Esta osada palabrita tiene la misma historia que la del hombre en cuanto a los idiomas nórdicos, como se acaba de leer, se coloca comunmente en el griego. Por héroe se entiende o acepta a un personaje semidivino que por lo general se le adjudica la formación o liberación de una región o hasta el origen de una nación o raza humana: Hércules, Teseo, Eneas, Aquiles, son ejemplo de ello en lo que corresponde a la mitología griega. Lo que les distingue a estos varones es ante todo la fuerza y su gran entusiasmo (entiéndase: en Theos, llenos de dioses). En Islandia se les atribuye a los héroes nuca de toro, en otras regiones ojos vermiculados, y hay en distintos héroes la mención de su corazón, que tiene que ser de gran tamaño, y velludo como los héroes de Homero. La idea de un héroe fuerte es antiquísima, como remoto es el latín, digo esto, pues en latín localizar la denominación precisa y exacta de héroe es trasladada por fortis, fuerte. Fortia facta: actos heroicos. En el breviario de J. José Arreola describe como héroe, “todos aquellos que en todas partes y todos los días mueren a causa de nosotros, como delegados de la humana desdicha”. Cierto o no, creo que un héroe es importante para recrear el modelaje a seguir en nuestra sociedad. Los niños juegan a los héroes que luchan contra el mal, los adultos jugamos a los héroes indómitos, y creemos que somos los mejores en nuestro papel y en desgraciadas ocasiones pensamos que nuestro tirapiedras nunca podrá contra Goliat y desistimos de nuestra heroica batalla contra las fuerzas del mal. Seamos héroes entusiasmados.

Las fieras y los reptiles Canónigo José Ma. Ortega Robles

E

n los montes, en las selvas y en las sierras hay animales feroces que son un peligro mortal para el hombre. El elefante, el león, el tigre, el leopardo, el oso, el lobo, el gato montés, el rinoceronte, los tejones.

Pobre del hombre que se arriesga a atacarlos si no lleva armas para defenderse. Hay también en los campos y a veces hasta en las casas, reptiles ponzoñosos, que muerden, o pican al hombre, si el hombre no acude de inmediato a un centro médico, puede sufrir luego la muerte. tenemos así a las víboras, arañas, alacranes, cien pies, un enjambre de avispas. ¿Por qué Dios siendo un padre tan amoroso ha creado esos animales que son un enemigo mortal del hombre? Para que tengamos aunque sea una débil imagen de otras fieras y reptiles del infierno. Horror a todos esos enemigos mortales del hombre. Pero Cristo nos consuela y anima al decirnos: “no teman, pueden matar el cuerpo, pero el alma no pueden matarla las fieras infernales, los demonios, que a veces se disfrazan de hombres o mujeres con carita de ángel, con el corazón lleno de ponzoña, también pueden ocasionar una muerte repentina, estos en todos lados pululan, andan no solo en lugares lejanos, también en la ciudad. De las fieras y reptiles del alma, líbranos Señor.


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Los libros y sus autores Por Mtro. Luis Marino Moreno F.

En camino ¿Hacia qué despertar? Gabriel Marcel

Editorial Sígueme 2012, 256 páginas

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n hombre, llegado a la fase terminal de su experiencia terrena, trata de pensar en su vida, y eso significa en primer lugar que toma distancia respecto de ella. Sin ese distanciamiento, ¿cómo podría pensar en ella? Más al mismo tiempo se pregunta cómo es esto posible. ¿Puede de verdad desprenderse suficientemente de su vida para considerarla, incluso juzgarla?”. Así comienza esta singular obra tejida de recuerdos y reflexiones, que muy bien podría calificarse de autobiografía filosófica. La vida y el teatro, la música y el diálogo con algunos de los grandes pensadores, contemporáneos (Jaspers, Heidegger, Proust, Bergson, Sartre) permiten a Marcel desarrollar los nervios fundamentales de su pensamiento: los encuentros, el amor, la muerte… Y como trasfondo y clave interpretativa de todo ello, la llamada de una trascendencia amorosa y el impulso

hacia una eternidad no siempre justificable desde la pura racionalidad. GABRIEL MARCEL Nació en París. Filósofo y dramaturgo. Dedicó su actividad desde el principio, aunque intermitentemente a la docencia en secundaria. Fue editor, crítico teatral y músico. Impartió cursos y conferencias en universidades francesas y extranjeras. En 1952 fue elegido para el Instituto de Francia, murió en París 1973. Algunas de sus obras: Ser y tener, Diario Metafísico, Homo viator y Misterio del ser.

CASTEL GANDOLFO.- En la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María, el Papa Benedicto XVI dijo que esta celebración invita fuertemente a confiar en Dios, seguir su Palabra y hacer su voluntad para así poder llegar al Cielo. “María, que ha engendrado al Hijo de Dios en la carne, es la criatura más inserta en este misterio, redimida desde el primer momento de su vida, y asociada de una manera especial a la pasión y la gloria de su Hijo. La Asunción de María al Cielo es, pues, el misterio pascual de Cristo realizado plenamente en Ella. María está íntimamente unida a su Hijo resucitado, vencedor sobre el pecado y la muerte, plenamente conformada con Él”.
 
El Papa dijo luego que “la Asunción es una realidad que nos toca también nosotros, porque nos indica de manera luminosa nuestro destino, el de la humanidad y el de la historia. En María, de hecho, contemplamos aquella realidad de gloria a la cual está llamado cada uno de nosotros y toda la Iglesia”.
 WASHINGTON.- Una alianza de líderes católicos hispanos en Estados Unidos publicó una guía para las próximas elecciones, comparando las posiciones de los candidatos presidenciales respecto a la Doctrina Social de la Iglesia. El documento de la Alianza de Líderes Católicos Hispanos (CHLA) considera 23 cuestiones específicas, centradas en los temas prioritarios de la Conferencia Episcopal estadounidense. Reforma de las políticas de inmigración, “matrimonio” del personas del mismo sexo y las políticas sanitarias son tres de los temas de la lista.
 
“Las opiniones de los candidatos y de los medios relacionados con estos temas pueden ser debatidas, pero la Doctrina Social Católica es clara -afirmó el presidente de la CHLA Robert Aguirre-. Invitamos a los católicos estadounidenses a reflexionar sobre este documento y usarlo como una ayuda para la toma de decisiones antes de entrar en la cabina de votación en noviembre”.
 ESCOCIA.- Un “Domingo nacional por el matrimonio” es la iniciativa promovida por la Conferencia Episcopal Escocesa. Ese día se han leído en las 500 parroquias del país una carta pastoral de los obispos en defensa de la unión de por vida de un hombre y una mujer.
 
Según se señala, esa es la forma en la que los obispos católicos responden a un proyecto de ley anunciado por el gobierno sobre la legalización, hacia el año 2015, de las uniones homosexuales.
 
“Los políticos deben sostener el matrimonio en vez de subvertirlo. Esa es una unión única, que dura toda la vida, entre un hombre y una mujer”, señala el texto que lleva la firma del Cardenal Keith O’Brien, Arzobispo de Edimburgo y Presidente de la Conferencia Episcopal Escocesa.

MÉXICO.- El semanario mexicano “Desde la fe” señaló en su editorial que los recientemente electos políticos mexicanos deberán trabajar para realizar reformas importantes, entre ellas “ganarse la confianza por parte de la ciudadanía, que experimenta no sin razón un desconocimiento de los trabajos legislativos y un desprecio a los legisladores”. “Ninguna iniciativa tendrá sentido si no está propuesta desde la realidad de la población, desde la pobreza que aún lastima a millones de mexicanos, la falta de oportunidades educativas y laborales que exigen y reclaman cientos de miles de jóvenes, la tranquilidad y seguridad que todas las familias mexicanas requieren para vivir pacíficamente”.
 IRAPUATO.- Ante más de 4 mil personas, entre sacerdotes, seminaristas y laicos, reunidos en asamblea litúrgica, quedó ejecutado el mandato, y canónicamente comenzó a existir el Seminario Diocesano de Irapuato. La Eucaristía fue presidida por el Obispo Diocesano, Mons. José de Jesús Martínez Zepeda, acompañado de los obispos Rogelio Cabrera López, Arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, Chis., José Guadalupe Torres Campos, de Gómez Palacio, Dgo., Luis Felipe Gallardo Martín del Campo, de Veracruz, Ver., y de Salvador Martínez Pérez, Obispo Emérito de Huejutla, Hgo. Asimismo participaron 164 sacerdotes. El programa de este día culminó con el acto académico con el que iniciaron las actividades docentes del Seminario Mayor correspondientes al ciclo escolar 2012 – 2013, donde el P. Sergio Montoya hizo una disertación sobre la Nueva Evangelización en el Magisterio Pontificio. Igualmente fue presentado el claustro de profesores, quienes hicieron profesión de fe y de fidelidad a la Iglesia en su servicio docente.


Aldo Blanco Músico Cantautor Católico. Comentarios: aldo.blanco@hotmail.com

L

es voy a compartir desde ésta y las siguientes entregas para todos los coros parroquiales, ministerios de música y cantores que lo requieran, los lineamientos generales sobre los cantos de la misa, cualquier comentario, aclaración o duda con gusto la recibo y si me la envían a mi email: aldo.blanco@hotmail.com, seguro se las responderé. El canto de entrada. Es el que da inicio a la celebración de la misa. Debe suscitar la fe de la comunidad, congregarla y unirla. Se dice que es un canto funcional, pues debe cumplir esta función. Con este canto inicia la primera parte de la Liturgia de la Eucaristía, comienzan los ritos iniciales de la celebración.

Labios cerca... Corazón lejano Por Pbro. Darío Martín Torres Sánchez

“Los fariseos con algunos escribas llegados de Jerusalén se acercaron a Jesús, y vieron que algunos de sus discípulos comían con las manos impuras, es decir, sin lavar. Los fariseos, en efecto, y los judíos en general, no comen sin lavarse antes cuidadosamente las manos, siguiendo la tradición de sus antepasados; y al volver del mercado, no comen sin hacer primero las abluciones. Además, hay muchas otras prácticas, a las que están aferrados por tradición, como el lavado de los vasos, de las jarras y de la vajilla de bronce. Entonces los fariseos y los escribas preguntaron a Jesús: «¿Por qué tus discípulos no proceden de acuerdo con la tradición de nuestros antepasados, sino que comen con las manos impuras?». Él les respondió: «¡Hipócritas! Bien profetizó de ustedes Isaías, en el pasaje de la Escritura que dice: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. En vano me rinde culto: las doctrinas que enseñan no son sino preceptos humanos. Ustedes dejan de lado el mandamiento de Dios, por seguir la tradición de los hombres». Y Jesús, llamando otra vez a la gente, les dijo: «Escúchenme todos y entiéndanlo bien. Ninguna cosa externa que entra en el hombre puede mancharlo; lo que lo hace impuro es aquello que sale del hombre. Porque es del interior, del corazón de los hombres, de donde provienen las malas intenciones, las fornicaciones, los robos, los homicidios, los adulterios, la avaricia, la maldad, los engaños, las deshonestidades, la envidia, la difamación, el orgullo, el desatino. Todas estas cosas malas proceden del interior y son las que manchan al hombre»” (Mc 7, 1-8. 14-15. 21-23).

L

os destinatarios de san Marcos reciben una importante cápsula informativa sobre las costumbres higiénico religiosas de los judíos, esto con el fin de hacerles entender mejor las palabras de Jesús cuando habla sobre lo puro y lo impuro. Lo primero que se concluye de esa nota informativa, es que los receptores originales del evangelio de san Marcos no eran judíos. La presencia de otros elementos en el mismo Evangelio, como los términos latinos, la identificación de extranjeros como la sirofenicia y la moneda de la viuda pobre, hacen pensar que los no judíos a los que se dirige san Marcos eran habitantes de Roma. El corazón de la enseñanza de Jesús es que el Reino de Dios también es para quien no se lava las manos, es decir, para los no judíos; san Marcos no pretende hacerles adoptar a los romanos normas de limpieza externas, como a las que estaban profundamente arraigados los judíos, sino que pretende más bien conducirlos a la limpieza de corazón, a fin de que lleven una buena conducta moral basada en la convicción del corazón y no en una ley meramente externa. La comunidad judía en Roma parece haber sido muy antigua y su origen muy probablemente lo tuvo en Jerusalén; por tanto, su vínculo con Jerusalén era vital, sus maestros debieron haberse formado en la ciudad santa, esto explica por qué san Marcos subraya que los judíos que criticaban a los discípulos eran escribas venidos de Jerusalén. Esto da ocasión a señalar que la verdadera religión debe afectar el corazón, no sólo el culto externo, entonces viene la crítica de Jesús en base a lo que había dicho Isaías: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. En vano me rinde culto: las doctrinas que enseñan no son sino preceptos humanos. Ustedes dejan de lado el mandamiento de Dios, por seguir la tradición de los hombres.

¿Quién lo canta ? Aunque existe un grupo de músicos y cantantes que se ha preparado y participarán en la celebración, el canto de entrada es un canto que debe entonar toda la asamblea reunida. Por eso se recomienda que todos los asistentes conozcan el canto, para que todos lo canten por lo menos la parte que llamamos coro. ¿Cómo se canta ? Es un canto que acompaña la procesión de inicio, por lo tanto debemos entonarlo con alegría, con júbilo, con entusiasmo, porque así lo requiere el momento litúrgico. ¿Como puedo elegir el canto de entrada? Para hacer una correcta selección de un canto de entrada, es necesario que pongas en práctica las siguientes 6 recomendaciones y observes con cuidado que un canto de entrada es: a) La búsqueda de Dios a través de la Iglesia. b) El amor de Dios que nos eligió y nos convoca. c) Un aspecto de la salvación según el año litúrgico. Recomendaciones 1. De la colección de cantos que hasta hoy cantas como cantos de entrada, selecciona los que tienen un carácter procesional y sepáralos. Es decir, selecciona los que hablan de: caminar, peregrinar, subir, andar juntos como Iglesia, en unidad, que hablan de ir hacia la casa del Padre, de llegar al altar, de ponerse en marcha, de avanzar, de levantarse y continuar. 2. Si son pocos los que encontraste, no te preocupes, por lo menos ya los detectaste y sabes ahora que un canto de entrada tiene que tener un carácter procesional. 3. Revisa la forma en que los cantas hoy, es decir, tus arreglos musicales y corales. Considera si tienen ese toquecito de entusiasmo, energía y júbilo para animar esta procesión. Claro que aquí también debes revisar tu corazón, si de verdad también siente gozo y ese deseo de caminar en unidad. 4. Muy importante: Pregúntate si todos estos cantos ya los conoce la comunidad, si los están cantando todos los asistentes o no. Al tener respuesta a esta pregunta, que debes contestar con toda la responsabilidad y honestidad, te darás cuenta de cómo anda tu labor y desempeño como músico en la Misa. 5. Si todavía estas cantando tú solo o sola; o exclusivamente el grupo de músicos está cantando el canto de entrada... te sigue haciendo falta algo de corregir. 6. Toma en cuenta que durante los tiempos más importantes del año Litúrgico -Adviento, Navidad, Cuaresma, Pascua-, es preferible que la mayor parte de los cantos usados en la entrada, sean de naturaleza propia del tiempo. Les recuerdo que si tienen alguna duda o aclaración pueden enviármela a mi email. El pasado mes de agosto nos reunimos en la Parroquia del Sagrado Corazon de Jesús un grupo de coros parroquiales. Nuestra próxima reunión será el 15 de septiembre en la Casa de la Acción Católica a partir de las 10 de la mañana, todos los coordinadores de coros parroquiales están invitados.


En la Catedral Potosina y en la Parroquia san Luis Rey,

se festejó a

san Luis IX Rey de Francia

Cientos de potosinos se reunieron en la S.I. Catedral, para conmemorar a su santo patrono

“S

an Luis Rey es ejemplo de buen pastor, de padre de familia responsable, de servidor público sabio y honesto, de fiel laico comprometido y hoy lo celebramos en la Iglesia Potosina no solo en unión con la Iglesia universal, sino también reconociéndolo como nuestro patrono y celestial intercesor a quien debemos acudir”.

En la Parroquia San Luis Rey de la colonia con el mismo nombre, fue festejado el santo patrono de nuestra ciudad.

Así lo señaló en su homilía, monseñor Jesús Carlos Cabrero Romero durante las dos festividades que presidió con motivo de la festividad en honor a San Luis IX, Rey de Francia, quien fue merecidamente venerado y honrado con alegría, tanto en la S.I. Catedral Metropolitana Potosina como en la Parroquia de San Luis Rey, de la colonia San Luis, ésta última encabezada por su Párroco, el Pbro. Edmundo Moreno Gómez. Los fieles de la Colonia San Luis recibieron a don Carlos con gran regocijo, quien impartió gustoso el sacramento de la Confirmación a varios niños, exhortándolos a ser perseverantes en su fe recibiendo al Espíritu Santo.

En ambas festividades, monseñor Cabrero habló de las muchas virtudes, cualidades y carismas que caracterizaron la vida de santidad del patrono de la ciudad, del estado y de la arquidiócesis de San Luis Potosí. Afirmó: “Que san Luis Rey, buen gobernante de su casa y de su país, nos alcance de Jesucristo el don de la paz, y nos enseñe a ser cristianos ejemplares y ciudadanos responsables, a fin de saber edificar sabiamente a nuestras familias y nuestra ciudad, no dejemos pues de pedir su intercesión para que reine la paz, la justicia, el bien común y llevemos una vida apega a sus enseñanzas, pues si él pudo ser santo, nosotros también podemos llegar a serlo”. “Dejemos a un lado nuestra vida llena de pecado, de falsedad, de egoísmo, mentira e hipocresía y demos a todos los que nos rodean, -iniciando desde la familia- amar a ejemplo de Jesucristo, y como lo hizo san Luis Rey, demos amor y ejerzamos la caridad incluso con nuestros enemigos o aquellos que no nos conocen y no esperemos que nos agradezcan, debemos dar amor de forma incondicional”.

Los fieles de la Colonia San Luis recibieron a don Carlos con gran regocijo, quien impartió gustoso el sacramento de la Confirmación a varios niños


¡Ven Espíritu Santo!...

Mauricio González Zorrilla, Filosofía III.

F

ue la invocación que hicimos como familia Seminario al iniciar el nuevo curso escolar 2012-2013. Tanto el Seminario Mayor como el Seminario Menor y el Curso Introductorio se hicieron presentes, además de contar con la asistencia de toda la planta de maestros laicos y sacerdotes que laboran en nuestras casas de formación. Inició la jornada con la reunión que se tuvo en el aula magna Pio IX, en ella se abordaron diversos aspectos de la formación académica de los futuros sacerdotes, además de tener un momento para hacer aportaciones y sugerencias en cuanto al buen desarrollo del nuevo curso. Desde el inicio de la reunión, el arzobispo don Jesús Carlos Cabrero Romero atendió con gran interés cada una de las propuestas que los maestros fueron aportando, anotándolas, inclusive, en su carpeta. Concluido el acto nos preparamos todos para la Concelebración Eucarística presidida por el arzobispo y por todos los sacerdotes presentes. Ya en la homilía, Don Carlos saludó a toda la comunidad y nos invitó a reflexionar en la Palabra que se acababa de escuchar: de como el Espíritu Santo prometido por Jesucristo desciende en el día de Pentecostés, fortaleciendo y animando el inicio de la primera comunidad cristiana. Ciertamente al iniciar un nuevo curso pedimos la fortaleza de Dios para superar todas las adversidades que se presentan en el camino vocacional; decir que es fácil la formación sacerdotal sería una mentira. Nos encontramos con retos grandes que la sociedad y el mundo nos están exigiendo tener una presencia más cercana y ser punto de referencia hacia el cual la gente se pueda dirigir y donde se puedan apoyar.

Otro reto al cual nos enfrentamos es la falta de vocaciones. Si bien este año, gracias a Dios entraron nuevos compañeros al Seminario Menor y al Curso Introductorio: “vemos y creemos que la necesidad de pastores es imperante”; don Carlos lo recalcó claramente. Además tuvo a bien felicitar a los nuevos compañeros y alentó a los que proseguimos el camino de la formación inicial. Terminada la homilía los maestros y sacerdotes que ofrecen su apoyo al Seminario impartiendo las clases hicieron profesión de fe y juramento de fidelidad a la Iglesia, comprometiéndose así con Cristo, tocando -como signo exterior-, el libro de los Evangelios y firmando los documentos que a cada uno se les dio. La Santa Misa prosiguió como de costumbre hasta antes de la bendición final, en donde se hizo el envió oficial de nuestros compañeros del Año de Pastoral a las diferentes parroquias en las que ejercerán su apostolado. Se les bendijo y se les dio el signo de la cruz para anunciar a Jesucristo con valentía mientras que cada uno de ellos lo recibía besándolo. Así pues, se nos dio la bendición y se concluyó la Concelebración.

“Alejen la mentira, la envidia, el egoísmo y la traición de sus vidas” Por LCC Angélica Maldonado Morales

Fiesta patronal en la parroquia de san Pío X

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an Pío X provenía de una familia pobre que no tenía ni para comprarle zapatos ni mandarlo a la escuela, pero siempre predominó en él un espíritu de sacrificio y de amor, nunca exigió como ahora nuestro jóvenes exigen. Ahora vemos unos tenis un poco despintados o gastados y ya no los queremos”. “Nuestros jóvenes de ahora dicen con mucha desfachatez: “yo no pedí nacer, yo no quise nacer”, ¡pobres papás!, si supieran los hijos con cuánto esfuerzo les dan casa, vestido, educación y sustento diario y para lo que les agradecen”. Así lo señaló nuestro pastor, don Jesús Carlos Cabrero Romero, quien presidió la fiesta patronal en la parroquia de

san Pío X, donde estuvo acompañado del párroco de dicho recinto, padre Fortino Pérez Blanco y de varios sacerdotes invitados a concelebrar en esta festividad dedicada al sumo pontífice quien tuvo por lema: “Renovarlo todo en Cristo” y quien fuera el Papa eucarístico por excelencia. “A san Pío X le tocó vivir los estragos de la Primera Guerra Mundial y el descubrimiento de la tecnología, factores que provocaron que muchos dudaran de su fe y se apartaran de la Iglesia. Se dedicó a promover la catequesis, la enseñanza de la fe para ser sal y luz del mundo y para enfrentar la situación dolorosa que se estaba viviendo en tiempos de guerra.

“Fue nuestro santo que celebramos con gran júbilo, quien favoreció y promovió un profundo amor a la Eucaristía. Y hoy en día, nos ha tocado vivir mucha violencia dentro y fuera de la familia y nuestra fe está asediada con tanta tecnología que crece vertiginosamente y que nos confunde ofreciéndonos otras ofertas, otros modos de vivir que no son los que Cristo quiere para nosotros”. Dejémonos pues tocar por ese gran amor que Dios nos tiene este amor es el que sí puede llenarnos de ánimo y fortaleza para poder realizar lo que Él nos encomienda”, enfatizó nuestro arzobispo.


SEPTIEMBRE 02 DE 2012

Cien años Ininterrumpidos de la Acción Católica “Necesitamos apóstoles como ustedes” Por LCC Angélica Maldonado Morales

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on una solemne concelebración Eucarística se celebraron 100 años ininterrumpidos de la Acción Católica, la cual fue presidida por nuestro arzobispo Jesús Carlos Cabrero Romero, quien el pasado jueves 17 de agosto en el auditorio Ignacio Montes de Oca, felicitó a todas las voluntarias que ejercen su apostolado en la Acción Católica para servicio de nuestra Iglesia Potosina, para la mayor gloria de Dios, para ayudar a muchas almas y desde luego, para su propia santificación. Nuestro pastor, quien estuvo acompañado de monseñor Lucas Martínez Lara, obispo de la diócesis de Matehuala y de un gran número de sacerdotes que han trabajado incansablemente en pro de la Acción Católica, como es el padre Carlos Medina López, -a quien le agradeció de manera especial su trabajo invaluable al servicio de la AC-, afirmó: “Quiero expresarles con mucho cariño y con profundo reconocimiento la labor apostólica que hacen en la Acción Católica y les pido perdón por nuestro pecado de omisión al no incluirlas en nuestras actividades apostólicas, cuando la Iglesia Potosina ha crecido gracias a las tareas que ustedes han venido realizando. “Perdón porque no hemos sabido valorar el don de la Acción Católica en su justo punto y el esfuerzo de todos ustedes y muchos otros que han pertenecido a la AC. “Sin duda son muchos los grandes objetivos que persigue la Acción Católica, es inmensa su tarea y no está delimitada por ningún objetivo en particular, uno de ellos es que nuestros ambientes negativos en que vivimos sean transformados por el amor a través de su vivir y su actuar”.

“Sus apostolados, seglar y sacerdotal, tienen campos de acción sin preferencias, a pesar de los grandes desafíos a los que se enfrenta la evangelización, como lo decía el beato Juan Pablo II, y que nos exige educarnos en una madura conciencia. “Hay que estar preparados para llevar a cabo el mensaje de Cristo a quien no lo conoce y a quienes ya lo conocen para que crezcan y maduren en su fe. “El llevar el Evangelio a grupos enteros de la población es una misión y necesidad urgente, no perdiendo de vista la preocupación por el hombre no dejándonos contaminar por otros humanismos que a veces se nos proponen o a veces nos quieren imponer. “Preocupémonos por educar en la unidad de la fe y de la vida para que todos entiendan que Jesús es unidad y vida. Los exhorto a mirar por la familia, la juventud y nuestros niños. No permitamos que se nos acaben nuestras familias y los matrimonios que las constituyen, porque toda familia debe estar fundamentada y construida en el MATRIMONIO sólido, unido por el amor, lo anterior porque estamos padeciendo los estragos de matrimonios desajustados, donde se nos proponen otros estilos de “matrimonio” y convivencia. Nos está constando muchas vida humanas y ustedes pueden hacer mucho para llevar el mensaje de Cristo. “Necesitamos apóstoles como ustedes que nos devuelvan la presencia de Jesucristo y ojalá que la Acción Católica retome la fuerza y el vigor de futuros creyentes, no sólo en Dios, sino también desde la familia, en la juventud y en los niños”. Concluyó don Carlos enfatizando: “La Acción Católica no pasa porque Cristo es ayer, hoy y siempre”.


Nunca dejemos de amar a tan augusto Sacramento que purifica el Alma XXX Aniversario de la Adoración Nocturna Femenina Por LCC Angélica Maldonado Morales

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racias por comprometerse a adorar a tan augusto Sacramento de salvación. Hoy que celebramos 30 años de la fundación de la Adoración Nocturna de la rama femenina de esta basílica-santuario de Nuestra Señora de Guadalupe”. Así lo señaló en su homilía el arzobispo, monseñor Jesús Carlos Cabrero Romero, durante la misa de acción de gracias por el XXX aniversario de la Adoración Nocturna Femenina de la basílica, donde todas se congregaron para dar gracias a Dios por permitirles amar y adorar a Jesús presente en la Hostia Santa. Monseñor Jesús Carlos Cabrero estuvo acompañado del rector de la basílica, canónigo presbítero Carlos Medina López y de varios sacerdotes que han sido directores espirituales y coordinadores de la Adoración Nocturna. “Cristo Eucaristía comparte con nosotros su existencia, abramos a Él nuestro corazón de par en par con lo más noble de nuestro corazón, pero también con nuestras pobrezas, dudas y pecados. No salgamos de esta basílica-santuario como hemos entrado, pues Jesús pasa esta noche y nos habla, no salgamos con el corazón vacío, sino lleno de amor hacia Aquél que quiso dejarnos como alimento su cuerpo, su preciosísima sangre, su majestad, toda su divinidad para limpiarnos, purificarnos de todo tipo de pecado, para fortalecernos de toda tentación y para que salgamos victoriosos y un día resucitemos con Él con el Pan de Vida Eterna, con este pan partido para un mundo dividido”.

Yo CREO...y vivo mi FE

Dimensiones de la Fe P. Memo Gil

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na vez que hemos presentado en el artículo anterior los presupuestos que nos ayudan a adentrarnos en estas reflexiones acerca del fundamento de nuestra vida cristiana, a través de la fe que profesamos y debemos vivir. Y antes de dedicarnos a ver propiamente los contenidos de nuestra fe, es importante que tengamos claro de qué hablamos cuando nos referimos a la fe y qué entendemos por fe o, de acuerdo a nuestra perspectiva cristiana, qué debe ser la fe. En muchas ocasiones escuchamos que la gente dice: “No sé en qué creer. Yo creo que estoy perdiendo la fe”. Y es que, para muchos es difícil entender cómo se puede vivir en concreto desde la fe. Pero antes de darles un consejo o tratar de explicarles cómo la fe debe orientar la vida. Hay que tener claro qué es lo que estas personas entienden por fe. O más bien, descubrir qué es lo que pone en conflicto su fe con su vida. Porque a veces, lo que más bien las personas viven son crisis de identidad cristiana, que les debilitan su fe y se angustian, sobre todo, porque piensan que están perdiendo la fe. Lo que podemos descubrir es que cuando mencionan la fe, algunos piensan en la totalidad de una vida muy religiosa, que no es fácil llevar a la práctica en un mundo que no acepta la relación con lo sagrado y mucho menos, con Dios. Otros piensan cuando se habla de fe en proposiciones concretas que deben creer y que aparecen como verdades absolutas que hay que aceptar, pero que no les parecen muy de acuerdo a lo que les toca vivir hoy en una sociedad moderna. Para muchos otros la fe se resume simplemente a ciertas prácticas de vida cristiana y a recitar oraciones como el Credo de manera mecánica. Todo esto es reflejo de una incompleta formación en la fe y también, de una falta de madurez cristiana. Que no está del todo mal, pues relacionarse ya así de alguna manera con Dios, es un buen punto de partida para una iniciación cristiana que debe ser más profunda y consciente. Sin dejar de reconocer que detrás de esas expresiones de religiosidad y espiritualidad, se encuentra una búsqueda de sentido para la vida y razones para seguir teniendo esperanza. Por eso, muchas veces, aclarar esas confusiones y llevarles a conclusiones más concretas de lo que debe ser su vida de fe, resulta ser una catequesis muy provechosa que les mueve la curiosidad por conocer más y mejor su fe. Y, ¿qué es la fe? Podemos decir que consiste en no aferrarme obstinadamente a mis seguridades, sino que me abandono en Dios, porque confío en que me ama y sabe cuál es el camino que me conduce a vivir plenamente como creatura suya. No nos detenemos a hablar propiamente del concepto de fe como tal, sino, a la actitud o actitudes que expresan las dimensiones de la fe que tocan nuestra vida. Ya que en realidad eso es lo que podemos constatar más claramente. Pues decimos que tenemos fe por la manera como nos conducimos en nuestra vida y el testimonio cristiano que damos. Así lo entendió la Iglesia primitiva, al expresar la centralidad de su fe en el acontecimiento de la Muerte y Resurrección de Cristo. Entonces, confesar públicamente que se creía en Cristo muerto y resucitado, fue el primer Credo. Y la vida de los seguidores de Cristo, los cristianos, pasaba a tener un nuevo sentido. Pues al hacer suyo este acontecimiento redimensionaba la propia vida y se pasaba a tener una identidad común con todos aquellos que asumían un nuevo estilo de vida. Que los llevaba a no sólo creer en algo, sino, en Alguien que estaba vivo y por eso su vida no podía seguir siendo la misma.


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SEPTIEMBRE 02 DE 2012

Las pequeñas cosas C

uenta una leyenda china que una vez el rey Chou mandó llamar a su secretario y le dijo: -Chi Dse, ¿podrías explicarme por qué he de comer con palillos de madera? ¡Un rey debe comer con palillos de marfil! ¿Por qué me dais todos ustedes un trato tan poco acorde a mi condición? ¡Bonitos servidores tengo que no piensan en mí! Chi Dse prometió que, en adelante, puesto que tal era su deseo, el rey comería con palillos de marfil. Durante varios días Chi Dse se mostró vivamente preocupado; su mujer, al verlo tan meditabundo, le preguntó: «-¿Qué te pasa?». Entonces Chi Dse le contó la razón de su pesar: «-El rey quiere en adelante comer con palillos de marfil». -Ah, ¿y eso es todo? ¡Te preocupas por tan poco, querido! Si el rey quiere comer con palillos de marfil, que coma con palillos de marfil, y sanseacabó. Después de todo, ¿a ti qué? «-No has comprendido la causa de mi pena – replicó el secretario-. ¿Es que no te das cuenta? Si el rey empieza a comer con palillos de marfil, se dirá a sí mismo: «¡Cómo! ¿Voy a comer estas cosas indecentes con palillos de marfil? De ninguna manera». Entonces exigirá viandas exquisitas y manjares inusuales; querrá todos los días en su mesa carne de búfalo, cola de elefante y cachorro de leopardo, porque únicamente tales viandas se adaptan bien al lujo de los palillos de marfil. Pero eso no es todo; una vez que haya sustituido los antiguos platos por los nuevos, volverá a decirse: «¡Cómo! ¿Puede un hombre que se alimenta con carne de búfalo, cola de elefante y cachorro de leopardo vestir como un mendigo?». Entonces querrá en sus dedos anillos de diamantes, y mandará comprar sedas de Cachemira y perfumes de la lejana Arabia. Una vez que haya sustituido sus viejos vestidos por los nuevos, se dirá de nuevo: «¡Cómo! ¿Es justo que un hombre que se viste tan elegantemente viva en un palacio como éste?». Entonces destruirá los muros de su vieja mansión y ordenará que le edifiquen un palacio rodeado de amenos jardines. En medio de uno de esos jardines ordenará que le construyan un lago artificial y lo llenará de extraños peces multicolores. Cuando haya cambiado su vieja mansión por una nueva, dirá: «¡Cómo! ¿Es justo que un hombre que habita tan

magnífico palacio posea tierras tan menguadas?». Entonces hará la guerra a los reyes vecinos en busca de nuevos territorios para anexionarlos a los suyos y mandará a ella a nuestros hijos, donde acaso los matarán en la batalla. Entonces nuestra vejez será triste y solitaria». La mujer, escuchando tan prudentes razones, guardó un profundo silencio. Por fin había comprendido la preocupación de su esposo. Continúa diciendo la leyenda que, en efecto, las previsiones de Chi Dse se fueron cumpliendo de una en una. Apenas transcurridos cinco años, la cocina del rey estaba llena de manjares exquisitos, los jardines pletóricos de aves traídas de lejanas tierras y el guardarropa atiborrado de sedas finísimas. Solo que para sostener su elevado tren de vida, el monarca mandaba castigar con hierros candentes a los súbditos que se negaban a pagar los altos impuestos que les imponía. Por último, con el fin de conquistar nuevos territorios, hizo la guerra a un rey poderoso, quien lo derrotó ocasionándole miles de bajas. Y de esta manera el rey Chou, por querer comer con palillos de marfil, acabó por perder su reino. Y colorín colorado…

El doctor Laurence J. Peter (1919-1990) cuenta una historia parecida en Las fórmulas de Peter; hela aquí: «El señor y la señora Botín llevaron durante diez años una vida modesta pero feliz en una vieja casa de vecindad. Luego, la señora Botín heredó varios valiosos cuadros de una tía que tenía en Francia. Decidió impresionar a los vecinos decorando su piso con los cuadros. No tardó en advertir que los cuadros desentonaban con el resto, de modo que compró una alfombra oriental para realzarlos. No satisfecha todavía, gastó los modestos ahorros familiares en muebles europeos, a fin de destacar más la alfombra y los cuadros. Los antes amistosos vecinos comenzaron a sentirse incómodos cuando visitaban su elegante piso. Les molestaba la ostentación de la señora Botín y declinaban sus invitaciones. Ella, a su vez, empezó a sentirse molesta con sus amigos por su falta de apreciación de las cosas buenas de la vida. Convenció a su marido de que el barrio era demasiado inculto para personas refinadas como los Botín, y se trasladaron a un chalé de la parte alta de la ciudad. Como el señor Botín tenía ahora que trabajar horas extraordinarias para poder pagar el chalé, solía llegar a casa exhausto y malhumorado. La señora Botín empezó a considerarlo un inculto patán que no encajaba con el recién adquirido ambiente artístico, por lo que se divorció de él»... Una cosa lleva siempre a la otra. El que logra hacerse con un dólar empieza pronto a añorar el segundo, y quien tiene dos millones querrá en seguida tener tres. ¿Por qué se entretuvo tanto San Agustín en sus Confesiones hablando del robo de unas simples peras? Porque él lo sabía: a las peras hubieran seguido después otras cosas si Dios no hubiera roto, por su misericordia, el círculo vicioso. ¡Son tan importantes las pequeñas cosas! La desgracia de un reino puede comenzar por unos simples palillos de marfil; la de un matrimonio por unos cuadros; la de una vida por el hurto inocente de unas peras. Y si no me cree usted, pregúnteselo a Chi Dse, al Águila de Hipona y al señor Botín. Ellos podrán explicarle el mecanismo mucho mejor que yo.


Contrato de abasto de maíz Por Mtro. José Ricardo García López

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l arrendamiento del antiguo Derecho Romano es una figura jurídica que subsiste en el actual derecho occidental, aunque ha tomado diversas formas; así como ya hemos visto, tenemos el arrendamiento de ejidos, de plazas de gallos, de ganado y otros más que han pasado a ser contratos de concesión y de aparcería. En realidad al contrato de concesión se adecua un buen número de contratos practicados en el pasado, por mencionar sólo algunos: el abasto de carne al público por un particular; la atención médica a la población, mediante una iguala que pagaba el ayuntamiento; el aseo público, la conducta de valores; construcción de obras hidráulicas; abasto de granos y semillas en las alhóndigas. Todos estos contratos se celebraban después de que, la autoridad del pueblo públicamente los ofrecía al mejor postor, anunciándose por los medios que se tenían al alcance, como lo eran los pregones y la fijación de rotulones (tenían la misma función que los anuncios que actualmente se imprimen en grandes telas o lonas) en los lugares acostumbrados para ese fin, y que la población conocía sobradamente. Cuando los interesados en estos negocios habían hecho sus posturas respectivas, se celebraba el remate en la plaza principal bajo los arcos de las Casas Reales o lo que actualmente es el Palacio Municipal, dada la plegaria de las doce, es decir, al terminar las campanadas para el rezo del ángelus. De esta suerte la población se percataba, no sólo de que se ofrecían las concesiones a la venta (mediante los pregones y los rotulones), sino también, con el remate, se enteraban de quién o quiénes eran los responsables de esos servicios. A manera de ejemplo analizamos el contrato de abasto de maíz que aparece consignado por el escribano real Antonio María Suárez, en el protocolo de 1809, el día 4 de noviembre de la foja 318 vuelta a la 323.

En la ciudad de San Luis Potosí, en cuatro de noviembre de mil ochocientos nueve años. Ante mi el escribano y testigos; los regidores honorarios del Ilustre Ayuntamiento de esta capital, don Pedro de Ymás, Síndico Procurador general de este común y don Antonio Manuel López, vecinos de ella (a quienes doy fe conozco) dijeron: que a consecuencia de haberse verificado el día doce de octubre último la junta que en su sala capitular dispuso el expresado Ilustre Cuerpo por su acuerdo de tres del mismo mes se celebrase de los vecinos de distinción y caudal con el objeto de que en consideración a que la existencia de maíz que hay en el pósito, no es suficiente para redimir al público de los daños, males y perjuicios que le prepara la esterilidad del presente año, manifestaren su patriotismo con el gracioso y voluntario préstamo de la cantidad de reales que a cada uno le fuere posible hacer para el acopio de aquella semilla. Ofreció el Administrador Jubilado de Correos Y Alcalde Ordinario de primera elección de esta referida ciudad don José Pablo de la Serna, contribuir para tan laudable fin, con quince mil pesos, bajo la nominada calidad de préstamo y precaria condición de caucionarlos con la hipoteca de los fondos del pósito, y habiéndose comisionado a los otorgantes para la colectación de las cantidades ofrecidas por los demás individuos que componen la relatada junta, su inversión en la indicada semilla, devolución a los interesados, y celebración del instrumento pretendido; por el relacionado don José Pablo de la Serna, han deliberado realizar éste, y al efecto me han hecho presentación de un testimonio comprehensivo del citado acuerdo, cuyo tenor a la letra es el siguiente:

Aquí el testimonio: En esta parte el escribano inserta una copia del acta que se levantó en la junta celebrada por el Cabildo, el día doce de octubre de 1809 y prosigue con el contrato de depósito irregular sin intereses y con garantía de los fondos presentes y futuros del pósito, y al plazo que se necesitara para vender el maíz que se iba a adquirir con los quince mil pesos. Continúa el escribano de la manera siguiente:

En cuya consecución, los susonominados don Pedro de Ymás y don Antonio Manuel López, poniendo en efecto esta escritura, en la mejor y más bastante forma que por derecho haya lugar, otorgan que han recibido del precitado don José Pablo de la Serna la cantidad de quince mil pesos en reales de plata común y cuño mexicano, contados a su contento, de la que se dan por recibidos y entregados a toda su satisfacción, sobre que renuncian las leyes del no entrego y su prueba con las de la non numerata pecunia y demás sus concordantes, obligándose a devolverlos en la misma especie luego que se expenda el maíz que con ellos ha de comprarse para el surtimiento de este público, y en uso de las facultades con que los ha autorizado el muy ilustre Ayuntamiento, hipotecan para su seguridad, especial y expresamente, los fondos del pósito de esta mencionada ciudad presentes y futuros con todas las solemnidades, cláusulas, requisitos y condiciones congruentes y necesarios a la firmeza y estabilidad del contrato que queda relatado y para que la solución de la deuda tenga cumplimiento a su debido tiempo, los someten a la jurisdicción de los jueces de su majestad que de este asunto puedan y deban conocer, con expresa renunciación de cuantas leyes favorezcan al ramo enunciado, y la general del derecho en forma. En cuyo testimonio así lo otorgaron y firmaron siendo testigos don Juan José Domínguez, don José Ignacio Pérez y don Ildefonso Garcés de esta vecindad. Doy fe. Antonio Manuel López (rúbrica) Pedro Ymás (rúbrica) Ante mi Antonio María Suárez. (rúbrica)

El contrato que hemos transcrito nos da cuenta de la forma en que el Ayuntamiento de San Luis Potosí, procuraba abastecer de alimentos a la población, en este caso concreto, de maíz, que era, como sigue siendo en la actualidad, un alimento básico en la dieta alimenticia mexicana y sobre todo para las clases desposeídas. Con la lectura de este contrato nos enteramos de que desde muy antiguo ya existían potosinos generosos como es el caso de DON JOSÉ PABLO DE LA SERNA.


Fe y política

Anhelamos buenos servidores públicos

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a historia de nuestro país parece ser una interminable trama de discordias, confrontaciones y resentimientos. Han pasado casi cinco siglos desde la Conquista, y aún no hemos superado ese trauma; nos empeñamos en negar el extraordinario periodo del Virreinato, sin el cual no se entiende nuestra identidad nacional; nos aferramos a ver la Independencia a través de la historia oficial –llena de imprecisiones y mitos–, sin lograr sanar las heridas de las confrontaciones entre liberales y conservadores del siglo XIX y su consecuente guerra de Reforma; y qué decir de la historia revolucionaria, con grandes aportes, pero también con un legado de encono y destrucción que dio pie a otro doloroso conflicto de intolerancia y odio a la fe que desembocó en la Guerra Cristera.

 Los mexicanos hemos escogido un sistema democrático en el que buscamos ser representados, pero la realidad parece decirnos otra cosa: los partidos políticos instrumentalizan nuestro voto para legitimar una lucha encarnizada por el poder y el enriquecimiento, a costa del atraso en el progreso de nuestra patria. Con impotencia, los ciudadanos vemos cómo la mayoría de nuestra clase política usa una demagogia con la que pretende engañar a la población, haciéndole creer que lucha por el bien común, cuando en realidad las reformas o cambios que proponen obedecen a intereses de grupos económicos o de poder, buscando salvaguardar e incrementar sus privilegios sin importarles realmente el pueblo; ese pueblo que les confió el gobierno con la única finalidad de alcanzar el progreso y la justicia social. 

El ejercicio de la política no se puede reducir a una vulgar rebatinga de intereses económicos e ideologías débiles, pues de continuar esta práctica, de manera irremediable

se irá forjando una decepción hacia la democracia y seguirá incrementándose el desprecio por los políticos. La sociedad está cansada de la mediocridad parlamentaria, del auto elogio de los gobernantes, del derroche escandaloso para crear imagen y difundir logros gubernamentales, de las miles de excusas ante la ineptitud, y de que, pese a la evidencia del abuso de poder, el enriquecimiento ilícito y la corrupción, simplemente no pase nada, nunca pase nada. Y es que los poderosos saben que cuentan con un manto de impunidad.

 Obviamente ninguna generalización es justa, y tenemos políticos y gobernantes que son dignos de reconocimiento, pero qué pena que sean los menos y que en todos los demás falte un verdadero amor y pasión por México, una auténtica vocación política que los haga comprender que la legitimidad para ejercer el poder que les da el voto ciudadano, sólo se justifica cuando se trabaja a favor de los intereses nacionales –tarea para la que fueron elegidos– y no a favor de intereses propios o de grupo, económicos o de poder.

 Esperamos que nuestros nuevos representantes vean en su quehacer una oportunidad invaluable para desatorar las reformas estructurales que tanta falta le hacen a nuestro país. Esperamos, sobre todo, que los mueva un verdadero compromiso por el progreso, la implantación de la justicia y la superación de la pobreza que azota como un flagelo a más de la mitad de los mexicanos y, así mismo, que no cejen en buscar una forma adecuada en combatir al crimen organizado, respetando los derechos humanos y buscando resarcir el tejido social, desgarrado no sólo por la violencia física, sino por la discordia y el encono ideológico y social que no permite la reconciliación, ni la paz, ni el progreso del país.

Reformas apremiantes www.siame.mx

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an sido definidos los liderazgos en el Congreso de la Unión, aquellos que conducirán los esfuerzos de cada una de las fracciones parlamentarias para propiciar los debates y los acuerdos necesarios para el mejor tránsito del país hacia las reformas que necesita.
Los coordinadores de cada uno de los partidos tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado de la República tienen frente a sí un importante reto para generar las oportunidades de diálogo y apertura en los temas parlamentarios que son de imperante importancia para el desarrollo del país.

 Entre los temas que los coordinadores deberán atender con sensible urgencia son los referentes a las reformas estructurales en materia de seguridad, trabajo, energía, fiscal -que sea algo más que un remiendo-, el combate a la pobreza y la corrupción.

 Esta LXII Legislatura también deberá trabajar en ganarse la confianza por parte de la ciudadanía, que experimenta no sin razón un desconocimiento de los trabajos legislativos y un desprecio a los legisladores que deberían honrar su investidura con un trabajo serio, honesto y avocado a las mejores causas, tomando en cuenta las verdaderas necesidades de la sociedad, que debe ser la fuente de iniciativas y destino de los esfuerzos parlamentarios.

 Uno de los mayores retos del gobierno mexicano es el de recuperar la valorización positiva de las instituciones del Estado en materia de gobernabilidad, sustentabilidad y bienestar social, la consolidación de la democracia como modelo perfectible de gobierno y de participación ciudadana; el combate a la corrupción, al crimen organizado y a la violencia en todos los ambientes de la población.

 Es imperioso, que desde los órganos representativos de la sociedad mexicana, exista más receptividad de las carencias humanas que aún laceran a la mayoría de la población, demuestren sensibilidad y preocupación por la construcción de justicia y dignidad para comunidades y poblaciones que continúan azotadas y dominadas por la marginación, la pobreza, el crimen organizado y el miedo.

 En la pasada jornada electoral, quedó de manifiesto la voluntad del pueblo mexicano en dotar de representatividad a varias expresiones partidistas. Con un voto diferenciado urge al ejercicio del poder la búsqueda de equilibrios parlamentarios y, con ello, la necesaria apertura al diálogo, escucha y negociación en los temas que tienen que ser primordiales para el futuro inmediato y a largo plazo de la nación. 

Nuestras autoridades electas tienen la compleja responsabilidad de sacar adelante las mejores propuestas para el bienestar común; en su horizonte de trabajo deben estar los avances logrados en el pasado y los desafíos futuros del país; pero ninguna iniciativa tendrá sentido si no está propuesta desde la realidad de la población, desde la pobreza que aún lastima a millones de mexicanos, la falta de oportunidades educativas y laborales que exigen y reclaman cientos de miles de jóvenes, la tranquilidad y seguridad de todas las familias mexicanas requieren para vivir pacíficamente. No es tiempo de triunfalismos y arribismos en la Cámara de Diputados y Senadores, es tiempo de acuerdos y compromisos republicanos, es tiempo de mayor visión y altura frente a nuestra ya bicentenaria historia como nación.


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Dios se pone en las manos del hombre Por Pbro. Margarito de la Torre

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ios es misterio por excelencia, manifestado por su amor, su infinita misericordia; pero lo que más me sorprende y me llena de admiración es que se ponga en las manos del hombre. Cuando el Verbo se encarna y nace, en cuanto hombre, de María Santísima, quiso depender de ella para ser alimentado, protegido del frío, en fin, se puso en sus manos. Cuando celebro la Eucaristía ese mismo Jesús se pone en mis manos. ¡Qué misterio tan admirable! Dios es tan grande que no cabe en el universo, obra suya y sin embargo se hace pequeño para venir a mí que soy pequeño. Hay lugares donde se encajona el viento, generando corrientes continuas; uno de estos es donde cada domingo celebramos la santa misa en la cárcel de Rioverde. Cuando levanto la hostia consagrada para que Jesús sea adorado por los fieles, debo sostenerla de tal modo que el viento no la arranque de mi mano y le digo a Jesús que no lo voy a soltar, pero luego cambio el sentido de la oración, que convierto en súplica y le digo: no me sueltes. El viento quiere arrebatar a Jesús de mis manos, y son muchos los vientos que quieren arrebatarnos de las manos de Jesús; por eso es necesario estar siempre aferrados a su mano, de otro modo, nos llevarán los vientos. Pero hay cosas que no se pueden evitar. Cuando estoy dando la Sagrada Comunión he llegado a ver pequeñas partículas que se desprenden de la Forma Sagrada; son tan pequeñas que es imposible siquiera encontrarlas en el piso y más difícil, por no decir imposible, cuando el piso es de tierra. Entonces pienso que el amor de Jesucristo por nosotros es tan grande, que no sólo sufrió caídas en su camino al calvario, sino que sigue cayendo a la tierra por venir a nosotros; Él podría evitar eso, pero no lo hace; ¿por qué? No lo sé; sólo alcanzo a entender que es por mí, porque me ama, por todos los hombres y mujeres del mundo. Cuando Jesús vivió en la tierra seguramente durmió muchas veces en el suelo, en lugares inhóspitos, probablemente insalubres; pero creo que esto no es lo más desagradable para Él; hay cosas peores. Cuando al dar la Comunión percibo el mal aliento de alguna persona o descubro que tal vez nunca asea su boca, pienso en el amor de Jesús; pero eso no es lo más grave. Cuando tomo la Hostia consagrada entre mis manos le digo a Jesús que está en mis manos; pero luego le digo todo lo contrario: estoy en tus manos. Cuando llevo la sagrada comunión a los enfermos me gusta llevar el relicario en la bolsa de mi camisa para sentirlo cerca de mi corazón y le pido que logre amarlo aunque no entienda su misterio; pero sé que de Él vengo y hacia Él voy; Él es mi origen y mi fin y por lo tanto, sólo Él da sentido a mi vida, si bien a través de mediaciones. Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvado por Él (cfr. Jn 3,16-17). Dios sea bendito y alabado por siempre.

El Reino de Dios y el otro reino

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evantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto y allí oraba. Y le buscó Simón, y los que con Él estaban; y hallándole, le dijeron: Todos te buscan. Él les dijo: Vamos a los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido. Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios. (Mc 1,35-39). Jesús pudo comenzar una revolución social y religiosa desde Cafarnaúm, en aquel rumbo en el que era aclamado, reconocido como el Mesías, el sucesor de David, el Hijo de David, el guerrero que el pueblo necesitaba en ese momento; quizá pudo organizar a los apóstoles para que a su vez hicieran grupos pequeños y grandes que tuvieran claros los pasos a seguir hacia la instauración del nuevo Israel. Si su popularidad seguía en aumento, para cuando llegara a Jerusalén ya todo el pueblo estaría preparado para armar la gorda y echar fuera al invasor pueblo romano, lo mismo que a Herodes de su palacio y sus privilegios. Y Jesús seguramente pudo haber hecho esto, sin embargo, según el corazón de Dios, las cosas no debieran de ser así. De lo que se trataba no era de rescatar al pueblo del imperio romano ni de la corrupción de su nobleza, ni aun de la avaricia y ambición de poder de las élites judías, los sacerdotes, los escribas, los fariseos. Lo que en el corazón de Dios existía era liberar al pueblo de la opresión, pero sobre todo, de la que ha causado el pecado, corrompiendo a muchos, no solo a los privilegiados, sino a muchos judíos en general; Jesús quería devolver las esperanzas al pueblo de Israel. ¿De qué serviría liberar a Israel de Roma si no volvía los ojos al cielo, al reino, al plan de Dios? La liberación que el Mesías traía consigo era de otra naturaleza: el reino de los cielos no es un gobierno temporal, es eterno, Dios debe reinar dentro de cada Israelita y dentro de cada hombre creado a su imagen. Y devolver las esperanzas al pueblo de Israel no era tarea fácil, había que ayudarles a cambiar de mentalidad, comenzando por los apóstoles; había que cambiar de valores y manera de pensar, ya que la mayoría de israelitas anhelaba un Mesías poderoso, no sólo milagroso, sino gran guerrero, un generalísimo de las fuerzas armadas revolucionarias de Israel. Sí, el reino de Dios iba más allá de los liderazgos políticos, religiosos o nobiliarios. Si el reino de Dios fuera solo en orden administrativo o de costumbres religiosas o de monarquías, sería solo un reino temporal. Jesús sabía esto; por eso frecuentemente hablaba con el Padre a solas, Él quería no fallarle al Padre y a su plan de salvación. Y después de curar a la suegra de Pedro aquel sábado, después de curar a muchísimos enfermos de diversos males y expulsar a muchos demonios, no se sabe si durmió, lo que sí conocemos es que salió de esa casa de Simón y se fue a un lugar apartado y solitario, donde se puso a orar. Orar es el secreto de Jesús. Tanto para no caer en tentación como para redescubrir a cada instante la voz del Padre dentro de sí y no equivocar el camino. Orar es pensar con el

corazón puesto en Dios. Orar es no solo charlar con Dios, sino estar en su presencia luminosa y encontrar el rumbo cuando se ha perdido o darse cuenta de que el camino que se sigue es el correcto, aunque parezca lleno de piedras, desiertos o espinas. Orar es encontrarse a sí mismo en la presencia del Todopoderoso. Y allí estaba Jesús, apartado del gentío, pero no del mundo. Parecía hablar solo, parecía tener algo de miedo, pero también parecía estar rodeado de ángeles allí en esa madrugada. Y todo el mundo lo estaba buscando. Cierto que le buscaban por diversos intereses. Seguro que unos le buscaban para que les curase, otros tal vez para escucharlo anunciar el reino de los cielos con parábolas, otros para que los tocase y echase fuera a los demonios; algunos tal vez para ponerse de acuerdo en el plan de salvación, entendido como una poderosa revuelta llena de milagros o magias. Y lo encontraron, Simón y los otros allegados a su corazón, lo hallaron orando; quizá pensaban que Él perdía el tiempo allá en solitario, posiblemente algunos pensarían que ya se estaba arrepintiendo de llevar las cosas demasiado lejos y que tal vez no sabía el rumbo. Tal vez los que tenían miedo de que sus expectativas fracasaran lo buscaban para que no torciera de dirección los planes que ellos se habían hecho en su mente: derrocar a los poderosos y establecer una nueva soberanía de Israel, con ellos como los principales administradores de justicia, de bienes y de religión. Allí estaban frente a Jesús que oraba. Tal vez alcanzaron a escuchar sus últimas palabras de esa oración: “gracias Padre, porque así te ha parecido bien”. Y contra lo que ellos esperaban, eso de acercarse a Jerusalén para poner remedio a la situación actual de Israel, Jesús les propuso algo muy diferente: ir a los pueblos vecinos de Cafarnaúm a predicar el reino de Dios. Y les confirmaba su voluntad: “para eso he venido”. Y con eso les cerraba las puertas en torno a sus interpretaciones equivocadas de lo que es el reino de los cielos. Tal vez por estas interpretaciones incorrectas del reino, Jesús les enseñó en el Padrenuestro: venga a nosotros tu reino, no el nuestro, no el reino que nos pensamos o que necesitamos o queremos, sino el tuyo, oh Padre. Y se marcharon de ahí con Jesús a los otros pueblos de Galilea, y sí, con el objetivo de culminar en Jerusalén, pero de una manera diferente de cómo se la pensaban estos amigos de Jesús. Hay que reconocer en los apóstoles a personas fieles y dispuestas a todo por Jesús y por su reino, de cualquier manera que sea, aun sin entenderlo del todo (como los famosos discípulos de Emaús), fueron con Él a predicar a toda Galilea, subieron con Él a Jerusalén, y se quedaron allí hasta la resurrección. Busquemos a Jesús, encontrémonos orando con Él. Encontrémosle, y sigámosle a donde quiera llevarnos; Él sabrá a dónde, Él sabrá cómo, Él sabrá para qué. Seguramente será para anunciar de muchas maneras su reino de los cielos. Orar es el secreto. Orar es encontrarse con Jesús.


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Palabra de Dios Escúchenme todos y entiéndame Evangelio según san Marcos 7, 1-8. 14-15. 21-23 En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los fariseos y algunos escribas venidos de Jerusalén. Viendo que algunos de los discípulos de Jesús comían con las manos impuras , es decir, sin habérselas lavado, los fariseos y los escribas le preguntaron: “¿Por qué tus discípulos comen con manos impuras y no siguen la tradición de nuestros mayores?” (Los fariseos y los judíos , en general, no comen sin lavarse antes las manos hasta el codo, siguiendo la tradición de sus mayores; al volver del mercado, no comen sin hacer primero las abluciones, y observan muchas otras cosas por tradición, como purificar los vasos, las jarras y las ollas). Jesús les contestó: “¡Qué bien profetizó Isaías sobre ustedes, hipócritas, cuando escribió: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. Es inútil el culto que me rinden, por que enseñan doctrinas que no son sino preceptos humanos! Ustedes dejan a un lado el mandamiento de Dios, para aferrarse a las tradiciones de los hombres”. Después, Jesús llamó a la gente y les dijo: “Escúchenme todos y entiéndame. Nada que entre de fuera puede manchar al hombre; lo que sí lo mancha es lo que sale de dentro; porque del corazón del hombre salen las intenciones malas, las fornicaciones, los robos, los homicidios, los adulterios, las codicias, las injusticias, los fraudes, el desenfreno, las envidias, la difamación, el orgullo y la frivolidad. Todas estas maldades salen de dentro y manchan al hombre”. Palabra del Señor. Gloria a ti Señor Jesús.

LO QUE SALE DEL CORAZÓN Podemos decir de todos nosotros que no carecemos de buena voluntad y deseos de ser mejores cada día. Sin embargo, demostrar esa actitud con buenas obras ya es otra cosa. Lo que verdaderamente nos cuesta, y nos atormenta, no es el decir que creemos en Dios y acogemos el Evangelio, si no el traducirlo en buenas obras como fruto de la fe. Una salida fácil a nuestras incoherencias suele ser el cumplimiento aparente de un acto religioso, de algunos ritos o tradiciones más por costumbre que por convicción. Cumpliéndolos nos quedamos tranquilos y satisfechos pensando que hemos cumplido. El Evangelio de hoy, nos muestra esta realidad, y el Señor Jesús aprovecha el tiempo y la oración para hablarnos de lo verdaderamente importante; sí interesa el exterior, pero lo más importante es el interior, el corazón, ahí donde no podemos engañar a nadie; el Señor Jesús insiste en la purificación por dentro, y así serás puro también por fuera; por que no es lo que entra por la boca lo que mancha al hombre, si no lo que sale de su corazón. Mientras en las cafeterías, en el trabajo, entre amigos y en confianza arreglamos gobiernos, ayuntamientos, iglesias, asociaciones y familias, nos olvidamos como desde el propio corazón, salen los malos propósitos, las fornicaciones, los robos, los adulterios, los sobornos, las codicias, las injusticias, las envidias, las difamaciones, el orgullo, la frivolidad… Estas cosas son las que hace impuro al hombre, a la vida y a la sociedad. A veces, con justa razón nos juzgan a los cristianos, a los que cumplimos con las obligaciones de la Iglesia: que no vivimos lo que creemos, que pregonamos el mensaje de Jesús y no lo practicamos; que hablamos de cariad o de justicia y somos los más injustos y los menos caritativos, etc. Que la llamada que hoy hace el Señor Jesús - a revisar el corazón- no la echemos en saco roto; y que los rituales, las aparentes obligaciones, y los deberes que hay que cumplir, no nublen la exigencia de nuestra respuesta. Por Pbro. José de Jesús Cruz Rodríguez

Libertad religiosa y la Nueva Jerusalén Secretaría de Comunicación y Prensa CEM

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l nombre de la Nueva Jerusalén es bastante conocido por los medios de comunicación y no únicamente en estos días por saltar la noticia en torno al conflicto de este grupo religioso que se opone a que los niños reciban enseñanza en la escuela pública, si no se incluye la religión que ellos profesan. Este grupo, mal llamado “radical católico”, nada tiene que ver con los postulados de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana; es más, son cismáticos y por lo tanto quedan excluidos de la misma. Si bien utilizan símbolos propios de la Iglesia Católica, reiteramos que nada tienen que ver con ella. Nos extraña que quieran imponer un credo religioso, que no una religión, a aquellos que están en un proceso formativo como son los niños que asisten a la escuela primaria quitándoles el derecho que toda niñez tiene de asistir y formarse desde los primeros años de su vida en la educación que otorga el Estado.

religiosa, entonces tendremos más conflictos en la sociedad que nos pueden llevar a una confrontación como la que aconteció a principios del siglo XX también por motivos religiosos”. No podemos decir más que esta premisa es falsa y totalmente carente de sentido. Libertad religiosa no es sinónimo de conflictos, al contrario, en un estado laico y no laicista como algunos quisieran que así fuera imponiendo una nueva religión, o mejor, una filosofía religiosa que sería el “laicismo” para contrarrestar la propia libertad de la religión que ve al individuo como sujeto de derecho y que por naturaleza hace que profese o no una religión. La libertad religiosa en su esencia propicia el bien común y la sana convivencia entre los ciudadanos. La educación tiene que ser laica, no puede identificarse con ningún credo. La Iglesia católica así lo manifiesta y lo reitera. Los que quieren confundir a la sociedad diciendo que la modificación constitucional al artículo 24 conlleva o solapa la enseñanza religiosa, son unos mentirosos. Son enemigos del progreso y desean que la situación siga como hasta ahora; quieren un México sometido a sus propios intereses y postulados; son intransigentes y muchas veces, lo que critican en los otros, lo hacen ellos.

Hacer esto es un atropello y se convierten así en intransigentes y por lo mismo excluyen a otros de los derechos que les son inherentes. Las leyes son para acatarse, y en este caso, son las autoridades locales las que deben intervenir y poner orden en un conflicto que si no se atiende, puede llegar más lejos. No es un asunto que deba esperar, es momento de actuar y ejercer el estado de derecho que se ha vulnerado. Al mismo tiempo causa extrañeza que “criticones” de la religión, grupos laicistas y algunos políticos mal informados utilicen estos hechos para frenar el proceso de aprobación que se está llevando en los Estados sobre el artículo 24 constitucional que hace mención a la libertad religiosa. Sus argumentos son muy simplistas; dicen: “si hay más libertad

México se merece más. Necesitamos hombres y mujeres que estén a la altura de las circunstancias, del momento actual, que miremos al futuro con esperanza, con ideales y con un sueño donde quepan todos sin distinción de raza, lengua o religión, donde se respeten los derechos humanos y todos podamos acceder a una vida digna.


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SEPTIEMBRE 02 DE 2012

Ordenar sacerdotes ¿Para qué? Por Javier Algara

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n días pasados sucedió otra vez. En un grupo, un par de jóvenes, profundamente comprometidos en actividades de servicio social, comentaron el desencanto que experimentaban cuando un sacerdote celebraba la misa a un ritmo que ellos consideraban excesivamente lento y hasta pecaminosamente saturado de ritos innecesarios y rodeado de “lujos” escandalosos, preocupado por la elegancia de los signos y las actitudes litúrgicas, por las incensaciones, bendiciones, homilías más detalladas y profundas, silencios de oración, etc. Su queja no nacía de la pereza que con frecuencia guía las críticas de muchos cristianos de medio pelo que quisieran misas de quince minutos; los chicos son modelo de desinteresada y entregada actividad. Lo que motivó sus reclamaciones es el hecho de que – según su forma de pensar- el tiempo utilizado por el sacerdote en la liturgia es “tiempo desperdiciado”, tiempo robado a la actividad cristiana de ayuda material a los pobres, presos, enfermos y otras personas en condiciones de precariedad. Esta queja no es fruto de la modernidad. Ya Judas le había reclamado a Jesús algo parecido, cuando la pecadora aquella derramó en los pies del Maestro un frasco de perfume que, si se vendiera, podría haber producido suficiente dinero para alimentar a más de una familia pobre. Pero lo más preocupante de este tipo de inconformidades es que quieran ver al sacerdote como un trabajador social, cuya misión principal, aquello para lo que fue ordenado sacerdote, sería el trabajar por la erradicación de la pobreza material y sus secuelas. Sin querer soslayar la obligación de los sacerdotes –y de todos los cristianos- de dar a los necesitados aquellos recursos materiales o económicos que les hacen falta para vivir dignamente, estaremos equivocados si no nos percatamos de que el sacramento del orden tiene un objeto distinto. ¿Tiene sentido ordenarse sacerdote para hacer una cosa que todo mundo puede hacer perfectamente bien sin ser sacerdote? ¡Hombre!, para ayudar a los pobres no hace falta ni siquiera ser cristiano. En cambio, sin el sacramento del orden nadie puede consagrar el pan y el vino para convertirlos en la única ofrenda capaz de salvar al mundo, ni de servir de conducto para la misericordia de Dios perdonando los pecados. En otras palabras, sin el sacramento del orden nadie puede presidir legítima y válidamente la mayor parte de las acciones de la liturgia de la Iglesia, a través de las cuales Dios actúa en el mundo para liberarlo de la causa fundamental de sus precariedades deshumanizantes. Porque no basta entregar alimentos, ropa o medicinas a los que viven las angustias de la miseria, la injusticia o la marginación si no se busca eliminar su raíz más profunda: el pecado. Y esto último es el campo de acción exclusivo de la liturgia. En este sentido, la liturgia desempeña un papel social tan importante como el de ayudar a los habitantes de los barrios pobres a salir de sus carencias materiales. Una persona justificada, santificada, arrancada de los grilletes del pecado gracias a la liturgia, es un eslabón menos en la cadena del pecado social, de la injusticia y la marginación. Si la fuerza santificante y justificante de la liturgia puede -por así decirlo- incrementarse gracias al cuidado puesto por el sacerdote (y la comunidad cristiana en pleno) en los ritos, la música, los signos, ¿no valdrá la pena invertir más tiempo y esfuerzo en ellos? ¿No valdrá la pena tener sacerdotes que estén dispuestos a celebrar la liturgia de modo que ella pueda producir mejor y en mayor cantidad los frutos que debe producir; a “desperdiciar el tiempo” en esas actividades que no van a aliviar directamente el hambre de los pobres?

…Lo de Dios a

Dios Por David Grimaldo

Fuentes de la DSI: La sagrada escritura III

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l Éxodo. Este libro nos narra la forma como Dios escucha el sufrimiento de su pueblo cuando vive como esclavo en Egipto. Dios no es indiferente ante los gritos de sus hijos e hijas: “He visto la humillación de mi pueblo en Egipto, y he escuchado sus gritos cuando lo maltrataban sus mayordomos. Yo conozco sus sufrimientos. He bajado para librarlo del poder de los egipcios y para hacerlo subir de aquí a un país grande y fértil, a una tierra que mana leche y miel” (Ex 3,78). Dios libera a su pueblo por la mano de Moisés, su líder y profeta, para darle una tierra; pero antes les da los Diez Mandamientos para que vivan en sociedad, en comunidad. Los Diez Mandamientos son el proyecto de Dios para una sociedad que viva bajo su Alianza. Los Mandamientos ofrecen un orden diferente a como se vivía bajo el reinado del Faraón. Dios no sólo se preocupa por la vida espiritual sino también por todo lo que tenga que ver con su vida terrena. Dice el texto que Dios le dice a Moisés que cuando sea liberado el pueblo de las manos del Faraón opresor, lo lleve al monte Sinaí para que le den culto, para celebrar una fiesta (Ex 3,12; 5,1). La relación del pueblo de Israel con su Dios es fundamental. El diálogo con Dios en la oración tiene poder concientizador porque

se va poco a poco descubriendo la dignidad de la persona. El pueblo de Israel toma conciencia de que no es un pueblo de esclavos sino de hijos del Altísimo en la medida en que esté en sintonía con Él. La respuesta del Faraón opresor ante esta iniciativa de Dios es ahogar este proceso concientizador mediante una represión mayor (Ex 5,6-9). El Faraón no permitirá que ese Dios llamado Yahvé, le quite a sus esclavos. El Faraón les ordena a los capataces que ya no les den paja a los hebreos para hacer los ladrillos. Para el Faraón rendirle culto a Dios y hacerle una fiesta es cosa “de flojos”, de gente sin quehacer (Ex 5,6-9). Si analizamos la figura del que hace ladrillos, nos damos cuenta que es una imagen muy desgarradora. Nos presenta el símbolo de la opresión. El ladrillero siempre anda agachado, casi nunca levanta la cabeza: cuando escarba para sacar el barro, cuando criba la tierra, cuando hace la revoltura, cuando bate el lodo con los pies y el azadón, cuando recoge le lodo para echarlo a las molduras, cuando hace los ladrillos en el patio, etc. Como que trae un peso muy pesado en la nuca, que le impide levantar la cabeza hacia el cielo. Cuando el Señor le dice a Moisés que lleve a su pueblo para que le den culto en el desierto, lo que está diciendo es que tiene que ver hacia arriba, hacia su Dios, que en la oración le irá mostrando la dignidad de ser hombres libres. La opresión tritura y agacha, la dignidad de los hijos de Dios nos une, nos hace libres y nos permite levantar la cara para bendecir a nuestro Dios. El Dios que el libro del Éxodo nos revela no es alienante, es decir, que separa al hombre de su situación de opresión como si no le interesara su sufrimiento; ni imparcial, es decir, que sea indiferente ante la opresión de los pobres, sin tomar posición en los conflictos históricos. El Dios del Éxodo es un Dios que elige, que opta, que revela su poder liberador. La experiencia política de salir de la servidumbre se encamina a la experiencia religiosa de entrar en el servicio de Dios por la alianza. ¡Hasta la próxima semana! Pero antes saludamos y bendecimos a todos nuestros hermanos y hermanas que trabajan en las ladrilleras buscando fatigosamente el sustento de cada día y que contribuyen al desarrollo de nuestros pueblos. Porque algo que le pertenece a DIOS es la vida, el esfuerzo y la fatiga de nuestros hermanos ladrilleros. A ellos nuestro agradecimiento.


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Edición 186