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Año 3

No. 115

Semana del 17 al 23 de abril de 2011

Joven relata proceso de conversión al abandonar estilo de vida homosexual

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uillermo Márquez, coordinador de “Courage Latino” en Querétaro, fundó y perteneció a un grupo católico, sin embargo y con el paso del tiempo decidió abandonarlo, pues “me di cuenta que no podía estar bien con Dios y la Iglesia si mantenía un estilo de vida homosexual”, aseguró. Guillermo Márquez relató su proceso de conversión y explicó que “Dios me fue guiando, a través de los consejos de los sacerdotes que consultaba, de que el camino de una vida sexual activa, aún con una sola persona de mi mismo sexo, no me podría traer felicidad”. “Poco a poco me fui dando cuenta de que, cuanto más tiempo pasaba sin tener relaciones sexuales, mejor me iba sintiendo, más feliz, más estable. Así que me comenzó a llamar la atención la vida de castidad. Ha sido un proceso largo, a veces difícil, pero seguro de maduración emocional y espiritual”, afirmó. Este proceso de conversión llevó a Guillermo Márquez a “Courage Latino” a donde ingresó a inicios de 2008 a través de un retiro. “Este retiro fue muy importante para mí, porque como ya andaba en un camino de descubrimiento de la castidad, me permitió finalmente, encontrar lo que yo andaba buscando”. En “Courage Latino” Guillermo encontró “que la Iglesia Católica no me rechaza ni me abandona, que la homosexualidad no es genética ni nadie nace siendo homosexual. Que no somos gays u homosexuales sino hombres y mujeres con atracción al mismo sexo (AMS)”. El líder de Courage Latino en Querétaro señaló además que “ese camino está lleno de inseguridad, miedo, insatisfacción, vacío profundo, enojo y, en muchos casos, de promiscuidad, adicciones al sexo, a la pornografía, a las drogas y al alcohol y a la búsqueda interminable de amor a través de relaciones de co-dependencia”. Guillemo también precisó que en Courage “condenamos rotundamente cualquier signo de discriminación injusta, cualquier atropello, ofensa o agresión hacia personas con AMS. Esto no puede ser tolerado en ningún círculo público ni mucho menos cristiano”, concluyó.

Déjate llevar por Jesucristo


ABRIL 17 DE 2011

Un “trailer” muy original

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Editorial

stá de moda visualizar desde la comodidad de tu hogar, gracias a la magia del Internet, el “trailer” de la nueva película que se promociona por todos lados y a toda hora para suscitar la expectativa de los amantes del cine, que harán de ella todo un éxito en la pantalla grande.

Por Pacco Magaña

(Segunda de dos partes)

El DOMINGO DE RAMOS es algo así como un “trailer” de todo lo que vamos a celebrar en la Semana Santa.

bien preparados, y anticipando oportunamente la primera comunión de los niños hacia los siete años de edad, «cuando el niño comienza a tener uso de razón».

La entrada de Jesús en Jerusalén, que hacemos presente en la procesión con los ramos, indica la firme determinación de Jesús, de subir a Jerusalén, donde sabe que enfrentará a los que detentan el poder político y religioso de su tiempo, mismos que planeaban eliminarlo por su molesta predicación que “subleva” al pueblo y porque pone en evidencia su incoherente estilo de vida. Llegar a la puerta de Jerusalén, nos hace entender también que el domingo de Ramos es la puerta de la Semana Santa. El “trailer” de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, proclamada solemnemente en la Eucaristía de este Domingo, nos lleva a descubrir que los mismos que lo aclaman a su llegada, serán los que días después, pedirán a gritos su condena a muerte. El relato de la Pasión nos sorprende porque de improviso descubrimos que todos tomamos parte en ella: somos Pilato que se acobarda, somos Judas que traiciona, somos Pedro que niega y llora, somos Magdalena que busca un cadáver y se llena de alegría con el Resucitado, somos José de Arimatea, que se compadece y ayuda…

Queridos hermanos y hermanas: San Pío X dedicó notable atención a la reforma de la liturgia, en particular de la música sagrada, para llevar a los fieles a una vida de oración más profunda y a una participación más plena en los sacramentos. En el motu proprio Tra le sollecitudini, de 1903, primer año de su Pontificado, afirma que el verdadero espíritu cristiano tiene su primera e indispensable fuente en la participación activa en los sagrados misterios y en la oración pública y solemne

Que la celebración de este Domingo nos lleve a dejarnos tocar por Jesucristo, animémonos a estar con Él, a sentir con Cristo en esta Semana Santa. Participemos con entusiasmo en el Triduo Sagrado que nos lleva a participar de la Pasión y Muerte (el Viernes), del silencio elocuente de la sepultura (el Sábado) y de la explosiva alegría del triunfo de la Resurrección (el Domingo).

de la Iglesia.

Entremos a esta Semana Santa con un propósito claro y bien definido, para que podamos conocer más a Jesucristo, para así también poder amarlo y seguirlo mejor. ¡QUE TENGAN TODOS UNA PROVECHOSA SEMANA SANTA!

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Por eso recomendó acercarse a menudo a los sacramentos, favoreciendo la recepción diaria de la sagrada comunión;

Fiel a la tarea de confirmar a los hermanos en la fe, san Pío X, ante algunas tendencias que se manifestaron en ámbito teológico al final del siglo XIX y a comienzos del siglo XX, intervino con decisión, condenando el «modernismo», para defender a los fieles de concepciones erróneas y promover una profundización científica de la Revelación en consonancia con la tradición de la Iglesia. El 7 de mayo de 1909, con la carta apostólica Vinea electa, fundó el Pontificio Instituto Bíblico. La guerra ensombreció los últimos meses de su vida. El llamamiento a los católicos del mundo, lanzado el 2 de agosto de 1914, para expresar «el profundo dolor» de la hora presente, fue el grito de sufrimiento del padre que ve a sus hijos enfrentarse unos contra otros. Murió poco después, el 20 de agosto, y su fama de santidad comenzó a difundirse enseguida entre el pueblo cristiano. Queridos hermanos y hermanas, san Pío X nos enseña a todos que en la base de nuestra acción apostólica, en los distintos campos en los que actuamos, siempre debe haber una íntima unión personal con Cristo, que es preciso cultivar y acrecentar día tras día. Este es el núcleo de toda su enseñanza, de todo su compromiso pastoral. Solo si estamos enamorados del Señor seremos capaces de llevar a los hombres a Dios y abrirles a su amor misericordioso, y de este modo abrir el mundo a la misericordia de Dios.


ABRIL 17 DE 2011

SEGUIDORES DE JESUCRISTO

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a experiencia del pueblo de Israel, que descubre a un Dios cercano y a favor de su pueblo se ve colmada cuando, llegado el tiempo oportuno, Dios decide hablarnos ya no a través de los profetas o los sabios, sino a través de su mismo Hijo: Jesucristo nuestro salvador, el Hijo de Dios hecho Hombre. El evangelista San Marcos retrata la voluntad de Jesús cuando invita a los discípulos a encontrarse y a vincularse con Él: “los eligió para que estuvieran con Él, y para enviarlos a predicar” (Mc 3,14). Jesús quiere que sus discípulos nos vinculemos a Él como amigos y como hermanos suyos. No como siervos, sino amigos y hermanos. Si realmente creemos que somos hermanos con Cristo, entonces la consecuencia inmediata es que nos reconozcamos hermanos unos con otros. La experiencia de ser discípulos debería siempre llevarnos a la convicción vital de que formamos una comunidad de hermanos y hermanas, una familia. Los rasgos distintivos que Jesús espera de sus discípulos es que vivamos una unión íntima con Él, que nuestra vida se distinga por una constante y fiel obediencia a la voluntad del Padre, expresada en su Palabra, para que así podamos dar frutos de amor en nuestra vida diaria. El discipulado así entendido, deja de ser un concepto o una palabra de moda y se convierte en todo un proyecto de vida. Si en verdad queremos ser discípulos de Jesucristo, debemos entrar en la dinámica del Buen Samaritano, aquel que es capaz de dejar a un lado sus negocios para atender al que yace al lado del camino, para reconocerlo, atenderlo y cuidarlo como un miembro de su familia. Sabemos que el verdadero Buen Samaritano es el mismo Jesús, quien ha hecho todo para levantarnos de nuestra postración y llevarnos a gozar de la vida divina, dándonos la Buena Nueva de que somos hijos amados de Dios, destinados a participar en la edificación de su Reino. Seguir a Jesucristo significa asumir su estilo de vida. Muchas veces los cristianos decimos que es difícil comprender cómo debemos actuar ante las nuevas circunstancias que nos presenta la sociedad. Contemplemos a Jesús en el Evangelio. Asumamos, como Él, el compromiso de comunicar el amor, la misericordia, la bondad y la ternura de Dios a todo aquel que sufre. Eso significa seguir a Jesucristo. ¿Estamos dispuestos, de veras, a seguirlo? NOTA: Puedes ampliar esta reflexión leyendo los párrafos 129-135 del Documento de Aparecida.

Apreciados lectores y lectoras:

LLEGAMOS A LA QUINTA CUMBRE: la santa PASCUA. Gracias por acompañarme en este itinerario cuaresmal. Tuvimos la oportunidad de preguntarnos y examinarnos sobre nuestras actitudes ante la PALABRA, el BAUTISMO, la CONFESIÓN, la EUCARISTÍA. A la Pascua llegamos a través de una vigilia que es una noche en vela de la comunidad cristiana en honor del Señor. La Iglesia espera la resurrección del Señor. Pocas celebraciones litúrgicas son tan ricas de contenido y de simbolismo como la Vigilia Pascual. Es noche de relatos bíblicos, noche bautismal y eucarística, por excelencia. Ella es el núcleo de todo el año litúrgico, de la que nace cualquier celebración. En esta noche santa, celebramos la obra de la redención y de la perfecta glorificación de Dios. La Eucaristía de esta noche es la más solemne de todas las Misas del año. Un grito atraviesa los milenios: ¡Cristo ha resucitado! El canto repetido del “aleluya” da el tono de jubilosa alegría. Es el día esperado, el día que hizo el Señor, el alba del día que vió a Cristo resucitado. Hacia el día de Pascua nos encaminamos todos los creyentes en Cristo; y todos los pueblos de la tierra están invitados a caminar a la luz de la PASCUA DE JESUCRISTO. Para entender mejor esta magna celebración, recordemos las cuatro pascuas de la Historia de la Salvación: la Pascua del Señor, es decir, el paso salvífico de Yahvé en la noche de la salida de Egipto del pueblo de Israel; la pascua de los judíos, es decir, la celebración del memorial o memoria objetiva cumplida con el rito de la cena pascual, como lo narra el libro del Éxodo 12, 1-14 y 13, 8-9: la Pascua de Cristo, es decir, su inmolación en la cruz, su paso de este mundo al Padre, como nos lo dice el evangelio de san Juan 13, 1, a través de su Resurrección; la Pascua de la Iglesia celebrada sacramentalmente cada año, cada domingo y en cada Misa. El Catecismo nos da esta afirmación contundente e incuestionable: “La Resurrección de Jesús es la verdad culminante de nuestra fe en Cristo, creída y vivida por la primera comunidad cristiana como verdad central, transmitida como fundamental por la Tradición, establecida en los documentos del Nuevo Testamento, predicada como parte esencial del Misterio Pascual al mismo tiempo que la cruz” (n 638). La belleza de la Pascua del Señor se expresa, en los evangelios de esa noche y del día siguiente, con vivos colores y desbordante alegría. Esta alegría se manifiesta en el lenguaje que subraya los acontecimientos sorprendentes y los magníficos anuncios del día de la Resurrección. Comienza un nuevo amanecer: el anuncio gozoso del Crucificado-Resucitado.

La Pascua rescata la alegría. Vivir la Pascua es celebrar la eterna alegría; es dejar que corra por nuestro cuerpo l a luz del Resucitado; es dejar que Dios baje hast a los rincones más escondidos y oscuros del corazón. Jesús ha venido a esas profundidades del alma y nos ha encontrado, mostrándonos el resplandor de un rostro nuevo, invitándonos a resucitar con él, pasando del pecado a la gracia, de la muerte a la vida, de la noche del mal a la luz del bien. La Pascua redescubre la vida. Desde ahí el hombre puede descubrirla, una y mil veces, en los niños, en los árboles, en los cantos, en el dolor, en el amor, en la solidaridad, en el silencio, en la amistad, en las fuentes, en los lugares sagrados, en la poesía, en las luces y sombras de cada día. La Pascua se comunica, se anuncia. De eso se trata. De contar lo que hemos visto, vivido y celebrado; de comunicar lo que hemos sentido, gozado, experimentado, como una gran noticia que no podemos contener en el corazón. En el centro de toda la fiesta está Jesús. Jesús es el hombre nuevo porque es el hombre verdadero, el hombre pensado y querido por Dios, perfectamente fiel a su vocación, hasta el final. En su Resurrección, en su victoria total, Cristo comunica al mundo su Espíritu de vida que libera el corazón humano de sus esclavitudes, desde sus mismas raíces, porque redime al hombre del pecado: ésta es la verdadera libertad que nos trae la Pascua. Es libertad no sólo de la esclavitud interior y de los condicionamientos externos sino libertad para ser más, para amar, para construir la paz y la justicia, en comunión con Dios y con todos los hombres, nuestros hermanos. Aquí, en todo lo alto de ésta nuestra quinta cumbre, en nuestra máxima cumbre de la cordillera que hemos subido juntos durante la Cuaresma, aquí, les invito a cantar, extasiados ante tanta luz y belleza, el canto de toda la Iglesia: “Pascua sagrada, ¡oh fiesta de luz!, / despierta tú que duermes, / y el Señor te alumbrará. / Pascua sagrada, ¡oh fiesta universal!, / el mundo renovado / canta un himno a su Señor”. “Y, hasta que nos volvamos a encontrar, que el Señor los guarde en la palma de su mano”. +Luis, Arzobispo de S. Luis P.


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a sangre inocente del Hijo de Dios, que es entregada y derramada injustamente, es el drama de la Pasión que nos presenta el Evangelista San Mateo. El efecto de su muerte, para perdón de los pecados, no se dejará esperar, pues inmediatamente muchos resucitarán. El “argumento” de San Mateo es que Jesús es inocente, es justo, y, aunque es llevado a la muerte, nadie quiere hacerse responsable; finalmente, el pueblo será quien asuma la culpa. Después de la traición, San Mateo nos dice que Judas, al darse cuenta que Jesús había sido condenado a muerte, fue acosado por el remordimiento e intenta regresar el curso de sus actos presentándose ante los sumos sacerdotes para devolver las treinta monedas de plata diciendo: “Pequé entregando sangre inocente”. Los sumos sacerdotes, viendo que sus planes de prenderlo con engaño para darle muerte estaban funcionando, se deslindan de la culpa diciéndole a Judas: “tú verás”. Luego muestran una falsa rectitud (o cierto temor), al no querer echar las treinta monedas devueltas en la ofrenda del templo, por ser precio de sangre, y deciden adquirir un campo para sepultar a los extranjeros. Judas, por su parte, al ver que no puede hacer retroceder el resultado de su traición, se suicida. Más adelante, en el juicio romano de Jesús, se reitera la inocencia de Jesús y la responsabilidad sobre su muerte. Al igual que en los relatos de la infancia, los hechos son revelados en sueños, y la esposa de Pilato advierte a su esposo: “no te metas con ese justo”. Esta manera de describir a Jesús por una extranjera es parte del diseño fudamental de este evangelio. Por un lado, el que sea una extranjera la depositaria de esa revelación, nos recuerda la presencia de los extranjeros en el nacimiento de Jesús: los magos de oriente. Por otro lado, el hecho que Jesús sea identificado como “justo”, es coherente con la manera de Ma-

“Sangre inocente…

para perdón de los pecados”

teo para sintetizar la rectitud e inocencia frente a Dios. Como Justo predicó la justicia en el sermón del monte. La acción más elocuente de evasión de la propia responsabilidad la realiza Pilato al lavarse las manos y decir: “Inocente soy de la sangre de este justo”. Por otro lado, es de notarse que por segunda vez Jesús es llamado justo, mientras que Pilato también se declara inocente. Así, el papel positivo de la esposa de Pilato no tiene efecto en la política y diplomacia de un gobernante; no obstante, ella como extranjera es presentada de manera positiva. La acción de Pilato, por otra parte, es semejante a la de los sumos sacerdotes, pues la respuesta que ellos le dieron a Judas arrepentido, es la misma que él dará al pueblo insistente: “ustedes verán”,

es decir, allá ustedes, ustedes asuman las consecuencias. El pueblo entero, ofuscado, sin medir sus palabras, asume la responsabilidad diciendo: “¡Su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!”. Así como el nacimiento del rey de los judíos provocó signos en el cielo, con el surgimiento de una estrella que guió a los magos de oriente; así ahora, con la muerte del Justo, se dan signos maravillosos en la tierra: “En esto, el velo del Santuario se rasgó en dos, de arriba abajo; tembló la tierra y las rocas se hendieron. Se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos difuntos resucitaron. Y, sa-

liendo de los sepulcros después de la resurrección de él, entraron en la Ciudad Santa y se aparecieron a muchos. Por su parte, el centurión y los que con él estaban guardando a Jesús, al ver el terremoto y lo que pasaba, se llenaron de miedo y dijeron: Verdaderamente éste era Hijo de Dios”. Esta es una manera de mostrar el fruto de la muerte de Jesús, su efecto salvador no se deja esperar, resucitan los santos y los extranjeros abrazan la fe. La historia del principio se repite, cuando nace Jesús, Herodes y toda Jerusalén se inquietan, luego intentan darle muerte; sólo los extranjeros lo buscan con buenas intenciones. Así ahora, los líderes judíos lo llevan a la muerte y todo el pueblo acepta su responsabilidad; serán los extranjeros, los guardias y el centurión, quienes reconozcan a Jesús como Hijo de Dios.


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Los días de precepto Tengo seis maridos,

y le soy fiel a los seis

Y tú... ¿Cuántos maridos tienes? Por P. Kino

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n el texto bíblico de Jn.4, 1618, Jesús le pide a la samaritana que vaya por su marido, ella le dice que no tiene marido, Jesús le dice que ha tenido cinco y el que tiene no es su marido. ¿A cuáles maridos se refiere Jesús? La primera respuesta que nos puede brotar sería pensar en hombres que habían pasado por su vida, pero ¿dónde estaban? ¿Qué había pasado con ellos? ¿Acaso esta Samaritana es una viuda negra? En realidad, el texto nos presenta una visión más profunda que una simple mujer samaritana con seis hombres. Baste con decir que en la región de Samaría se había dado culto a cinco dioses (2Re.17, 24ss), que son representados en los cinco maridos. La samaritana simboliza a los que buscan a Dios pero por caminos errados; ya llevaba cinco, vivía con el sexto, pero se encuentra al verdadero esposo, al séptimo y definitivo Jesús. (Recordemos que el número siete significa bíblicamente el número de perfección). De ahí el título de este artículo, ¿Cuántos maridos tienes? Sería sinónimo de ¿Cuántos dioses tienes? O ¿cuántas cosas le dan sentido a tu vida? Tal vez como la Samaritana, actualmente tenemos un esposo (un dios) a nuestro lado que nos está estorbando para llegar al esposo siete (Jesús). Quiero ir al cielo, pero vivo siendo amigo de don “Sata”. Quiero participar de la vida eterna con Jesús, pero no soy capaz de compartir la solidaridad en la vida terrena con los demás.

Querido lector de La Red: La tentación de cada uno es buscar tal vez un esposo, es decir un dios, que llene nuestros vacios existenciales: dinero, poder, fama, sexo, drogas y rock and roll. Necesitamos encontrarnos con Jesús, para que, como la Samaritana, podamos descubrirlo como el único Dios y seguirlo. Finalmente, la Samaritana va y anuncia la experiencia que ha tenido de Jesús. Nosotros tenemos que hacer lo mismo. La Iglesia de San Luis se esta preparando para vivir una misión, es decir, para como la Samaritana, llevar el mensaje de Jesús a todos. La tarea será titánica, pues quitar los esposos (dioses) que cada uno tenemos será un reto. Ir a la charla de formación y dejar el programa televisivo donde es famosa la frase: “¡que pase el desgraciado!”, puede costar mucho. Dejar de lado la pereza, que es la madre de todos los vicios, y quitar la idea de que como madre hay que respetarla, no va a ser fácil.

No nos desanimemos, pues con la ayuda del Espíritu Santo quitaremos tal vez no solo cinco maridos, sino todos los que estorben para encontrarnos con Jesús.

(3ª parte)

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es quiero manifestar que me choca cuando la gente dice: “voy a misa cuando me nace”. Esto habla de una ignorancia religiosa y sobre todo, de ser mal agradecidos con Dios, porque Él nos da tanto y nos pide que por lo menos el domingo le alabemos y le demos gracias por todo lo que nos dio en la semana.

Pero esta práctica tiene que ser en la asamblea. Si eres bautizado, debes de manifestar tu fe en Cristo vivo, como lo hacían los discípulos que se reunían en asamblea. La carta a los Hebreos dice: “No abandonen su asamblea, como algunos acostumbran hacerlo, antes bien anímense mutuamente” (Hb 10,25).

Santo Tomás de Aquino decía que al participar del domingo, se cumple con la prescripción moral inscrita en el corazón del hombre, de dar culto exterior a Dios, de forma visible y pública (Cfr. Catecismo No. 2176).

Es como si quisieras celebrar el cumpleaños de tu mamá en tu casa. Le dices, “mamá no me nace ir contigo a tu casa, pero yo desde la mía te voy a celebrar, compré un pastel, lo voy a partir en tu nombre y te canto las mañanitas”.

¿Por qué el domingo necesariamente y no otro día? La celebración Eucarística del Domingo, tiene un papel fundamental en la vida de la Iglesia. El Domingo celebramos el misterio pascual, como ya externé en el artículo anterior, es la fiesta primordial por tradición apostólica (Canon 1246,1).

El lugar donde los fieles se reúnen para la celebración del domingo, puede ser tu parroquia o en alguna otra iglesia, donde el pueblo cristiano expresa su fe mediante la liturgia y escucha la Palabra de Dios.

No falta quien me diga: “Es que yo alabo a Dios en mi casa y no tengo por qué ir a una iglesia y mucho menos el domingo”. Ya expliqué por qué el domingo, por qué recordamos y celebramos la Victoria de Cristo sobre la muerte mediante su Resurrección y por qué era el día en que los discípulos se reunían el primer día de la semana a la fracción del pan (Hch. 2, 42).

Retomando el precepto señalado en el artículo anterior, los cristianos tenemos la obligación de participar en los días establecidos como tales, a no ser que haya una excusa en razón de enfermedad, cuidado de los niños pequeños o incluso pueden ser dispensados por su pastor propio (canon 1245). Si se falta deliberadamente a esta obligación, se comete pecado grave. Así que ya no hay pretextos para no ir a misa el domingo y sobre todo vivamos plenamente lo que cada ocho días nos dice la Palabra de Dios. Hasta la próxima.


La soledad en Dios y EVANGELIO Y HOMILÍA por Dios Las partes de la Eucaristía y su fundamento:

Por Canónigo José Ma. Ortega Robles

Por Pbro. José Antonio Martínez Ortiz.

San Gregorio Magno, llegó a confesar de sí mismo que con frecuencia, leyendo y releyendo un texto cuyo sentido no había logrado descubrir, situado ante los hermanos, “lo he comprendido”. Y es que es lugar propio de la Palabra de Dios: la que se dirige al Pueblo de Dios reunido, porque el Tesoro de la Palabra fue entregado a la Iglesia comunidad y no al individuo solo.

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a lectura del evangelio constituye el culmen de la liturgia de la Palabra. Que se haya de tributar suma veneración a la lectura del Evangelio lo enseña la misma liturgia cuando la distingue por encima de las otras lecturas con especiales muestra de honor. La Iglesia heredó de la primera comunidad cristiana del siglo I, cuatro libros que nos anuncian la vida y obra de Jesús: Mt, Mc, Lc, Jn. Toda la liturgia es en torno a la Palabra de Dios, leída, escuchada, entendida, comprendida, profesada, reconocida y encarnada, ante la cual ofrecemos en forma de sacrificio espiritual las necesidades de la Iglesia y del mundo entero. Un hombre apasionado lector y comentador de la Escritura como lo fue

La Homilía es parte de la liturgia, muy recomendada, pues es necesaria para alimentar la vida cristiana. Conviene que sea una explicación, o de algún aspecto particular de las Lecturas de la Sagrada Escritura, o de otro texto del Ordinario, o de la Misa del día, teniendo siempre presente, ya el misterio que se celebra, ya las particulares necesidades de los oyentes. En la HOMILÍA, acto litúrgico ya visto en Nehemías, por ejemplo, se llega hasta el fondo en las exigencias de la fe, de la conversión, del seguimiento de Cristo cueste lo que cueste. Es lo que nos une en una fe única, y por tanto profesada en el Credo. La Comunidad en el CREDO expresa como en un gran Amén su adhesión de fe a todas las grandes obras de Dios y al mensaje de su palabra. La Comunidad ante una misma fe en torno a la Palabra de Dios, le pide unida por las necesidades de la Iglesia y del mundo entero, en la ORACIÓN UNIVERSAL.

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a soledad es un lugar, un tiempo, un regalo que Dios concede al hombre para su santificación. Es un tiempo que al hombre no le cuesta mucho buscarlo para encontrar el camino y llegar a Dios. Un tiempo para que el alma se regocige en la oración, alabanza y acción de gracias. Un lugar no sólo para los religiosos, religiosas, monjes, misioneros y sacerdotes; sino también para los hombres del mundo para que puedan sentir el placer de estar delante de Dios. Qué hermoso es ver a las religiosas postradas ante el Santísimo, haciendo oración por la tarde; que felices se van, sus rostros lo confiesan sus palabras en el trato con sus semejantes lo dicen también. Oran por ellas, por sus familias y por todo el mundo. Hay también cristianos que viven en soledad. Ojalá que todos sepamos agradecerle a Dios estos espacios de tiempo, soledad y silencio y todos sus dones. Jesús nos da ejemplo de como hay que vivir la soledad y silencio; los apóstoles dan testimonio de esto.


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Los libros y sus autores

La crítica de las ideologías El peligro de las ideologías Rafael del Águila Taurus Pensamiento, 2008, 216 páginas

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Por Luis Marino Moreno

os grandes ideales políticos nos prometen sentido para nuestras vidas, justicia para el pueblo, un mundo feliz. Y, sin embargo, los ideales son peligrosos. Lo que hacen por nosotros, lo hemos pagado siempre extremadamente caro. Su supremacía durante los últimos siglos arroja un balance estremecedor: violencia, asesinatos en masa, guerras totales, terrorismo, limpieza étnica, campos de concentración, exterminios, genocidios.

los la crueldad realidad.

Parece que la profundidad de la fe en ideales, es directamente proporcional a y al horror que se utilizan para hacerlos

Cada uno de los grandes ideales analizados en este libro-emancipación, autenticidad, democracia-, son el centro de constelaciones ideológicas y movimientos muy diversos: nacionalistas, fascistas, racistas, fundamentalistas, terroristas islámicos, imperialistas ilustrados y providencialistas, neoconservadores. A pesar de las diferencias que existen entre ellos, algo les une: cómo creen lo que creen. Sus ideales con absolutos, ciertos e ineludibles. Guiados por una fe ciega, los militantes del exceso suponen que algo más alto está de su lado: un dios, una ciencia exacta, un racismo científico, unas raíces ancestrales, una identidad indudable, la libertad de todos. Con esta crítica de las ideologías, Rafael del Águila, busca entender, como los ideales cimentan la violencia y que es lo que impulsa a través de la historia, la proliferación del asesinato político. Rafael del Águila Fue catedrático de Ciencia Política de la Universidad de Madrid y especialista en Teoría Política. Editó las obras Richard Rorty: Escritos políticos, Manuel de la Ciencia Política y la Democracia en sus textos, La senda del mal (2000).

Iglesia Universal CIUDAD DEL CATICANO.- El pasado domingo, Papa Benedicto XVI, señaló que el pecado genera la muerte espiritual que amenaza con arruinar la vida del hombre. “La muerte representa para nosotros un muro que nos impide ver más allá; sin embargo nuestro corazón está volcado hacia el más allá, y si bien no podemos conocer lo que este esconde, lo pensamos, lo imaginamos, expresando con símbolos nuestro deseo de eternidad”, dijo el Pontífice. El Papa habló de la resurrección e hizo notar como la “aspiración ancestral del hombre por ser sepultado con sus padres es una anhelo de una ‘patria’ que lo acoja al final de las fatigas terrenas”. “Entre los cristianos, la fe en la resurrección y en la vida eterna se acompaña no raramente por tantas dudas, tanta confusión, porque se trata de una realidad que sobrepasa los límites de nuestra razón y exige un acto de fe”. VATICANO.- Tras la proyección del documental “Peregrino vestido de blanco” sobre el pontificado del Papa Juan Pablo II, el Papa Benedicto XVI dijo que Karol Wojtyla, a quien beatificará el próximo 1 de mayo, “nos sigue acompañando desde el Cielo”. En su discurso en la Sala del Consistorio del Palacio Apostólico Vaticano, luego de ver el documental dirigido por el polaco Jarosław Szmidt y producido por Artrama, Benedicto XVI señaló que Juan Pablo II se distinguió por dos “puntos cardinales en su vida y su ministerio: la oración y el celo misionero”. “Juan Pablo II ha sido un gran contemplativo y un gran apóstol de Cristo. Dios lo ha elegido para la sede de Pedro y lo ha conservado buen tiempo para introducir a la Iglesia en el tercer milenio. Con su ejemplo nos ha guiado a todos en este peregrinaje y ahora nos sigue acompañando desde el Cielo”. WASHINGTON D.C.- El Subcomité para la Iglesia en América Latina de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) aprobó, en su reciente reunión, la entrega de casi 2 millones de dólares en becas y ayuda a proyectos de la Iglesia en la región. Mons. José Gómez, Arzobispo de Los Ángeles y presidente del subcomité, señala en un comunicado dado a conocer señala que, “mediante la Colecta anual para la Iglesia en América Latina, nuestra conferencia episcopal se enfoca en edificar el cuerpo de Cristo mediante el apoyo a la formación pastoral en parroquias y comunidades donde los recursos son muy escasos”.

Iglesia en México MÉXICO.- La presidenta de la Coalición de Grupos a Favor de la Vida y la Familia, Marcela Vaquera, anunció que promoverán en Baja California, la ley “Ana María”, que promueve la instalación de albergues para bebés que son dejados por sus propios padres. En información difundida este lunes, Vaquera explicó que la iniciativa busca brindar tratamiento adecuado a los bebés que no superen los seis meses de edad y que por pobreza, ignorancia u otro motivo, han sido entregados por sus padres, a los que no se les aplicará sanción penal y se les mantendrá en el anonimato. La ley “Ana María” toma el nombre de una bebé recién nacida, que en febrero fue encontrada muerta en un basurero en Mexicali. CIUDAD DE MÉXICO.- Cuatro de las ocho Comisiones Episcopales ya cuentan con un sitio web a través del cual comparten sus noticias, programas de trabajo y recursos para la acción pastoral en el ámbito de la Provincia Eclesiástica, la Diócesis y la Parroquia. Además de la información que cada Comisión Episcopal genera, los sitios albergan y promueven las tareas de las Dimensiones Episcopales que les integran, dando como resultado un panorama general y específico del ser y quehacer de cada Comisión; así como, brindar atención pastoral y servicios concretos que los Obispos de México le han encomendado.


Nuestra historia

Doña Francisca Gandara de Calleja del Rey, Flores y Bruder, Virreyna Mexicana Por Pbro. Lic. Rubén Pérez Ortíz

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l antiguo Director del Museo Nacional de Historia, de la Ciudad de México, Don José de Jesús Núñez y Domínguez publicó un extenso trabajo histórico sobre la única Virreyna mexicana que tuvo nuestra patria, en el larguísimo periodo colonial, nacida en San Luis a fines del Siglo XVIII, en el que pinta con mano maestra el ambiente en que se movió nuestra coterránea, que habiéndose unido en matrimonio con el entonces Coronel de la Décima Brigada, Don Félix María Calleja del Rey, Flores y Bruder, de guarnición en San Luis Potosí, llegó a ser la primera Dama de la Colonia, cuando su marido, por las resonantes victorias que obtuvo sobre las tropas insurgentes, alcanzó el bastón de Virrey y los más altos grados militares en el ejército español. Doña Pachita, perteneciente a una de las principales familias potosinas, había nacido en la Hacienda de Vanegas, SLP, hija de Don Manuel Jerónimo de la Gándara y Doña Gertrudis Cardona. Recibió la esmeralda instrucción religiosa, que era entonces de rigor, y contrajo muy joven, matrimonio, en el templo de San Sebastián ante el Sr. Cura Mateo Braceras, en este templo unos veinte años antes, había sido bautizado José Mariano Jiménez, uno de los caudillos máximos de la Independencia. Ella vio deslizarse sin pena ni gloria, sus primeros años matrimoniales, acompañando muchas veces a su marido, a la hacienda que había aportado como dote, Calderón, muy cercana a nuestra capital, y que hoy conserva entre otros objetos, la banca del Amo Calleja, donde éste se sentaba después de dirigir los trabajos agrícolas, y las argollas empotradas en la pared, donde en ocasiones, amarraba su caballo. Participó Doña Pachita en las innumerables obras de carácter social que en su momento se rea-lizaban por parte de la Iglesia, ante la apremiante pobreza y falta de instrucción de muchos avecindados en la capital potosina. Las tribulaciones de Doña Pachita, sólo empezaron cuando prendió en Dolores, la chispa de la insu-

Es necesario callar

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emos hablado tanto, hasta quedar sin contenidos. Decimos tantas cosas, pero comunicamos poco. Ahora es el momento de callar y comenzar a escuchar. Ya que al hablar tanto, nos quedamos vacios. El hombre necesita expresar, pero también debe dedicar tiempo para escuchar. Porque el espíritu necesita alimentarse de palabras. Es necesario prestar oído a los que saben y aprender de ellos. Sólo así llenamos el vacio, que deja el hablar tanto.

rrección, pues su marido iba a ser, en lo sucesivo, una de las columnas en que descansara el poder virreinal, a cuya cabeza estaba, por entonces, el que fuera su émulo, el Excmo. Sr. Don Francisco Xavier Venegas. Hubo de salir furtivamente, cuando los legos Herrera y Villerías se apoderaron de la plaza de San Luis, en noviembre de 1810; acompañada de una pequeña escolta que le proporcionó el Jefe de las Armas, Don Toribio Cortina, salió para la Hacienda de Ciénega de Mata, propiedad de su cuñado Don Manuel José Rincón Gallardo, primer Marqués de Guadalupe, y Coronel del Regimiento «Lanceros de San Luis», que había de tener su historial en la guerra de Independencia. Doña Panchita no volvió a San Luis, y su esposo, sólo una vez, ya comenzada la Guerra de Independencia; radicó en México y de allí salió para España en compañía de Calleja y familia, donde vivieron hasta el fin de sus días. El Mariscal Calleja siguió mereciendo la confianza de Don Fernando VII y ocupó varios e importantes cargos militares, siendo además, ennoblecido por su Soberano, con el título de Conde Calderón. Murió en la Ciudad de Valencia, por 1828, en la actualidad, viven los descendientes en España y siguen llevando el título de Condes de Calderón. Doña Panchita sobrevivió a su ilustre marido algunos años más, muriendo en la Ciudad ya citada hacia el año de 1845.

Es necesario el silencio, para que resuene la voz de Dios. La palabra se ha distorsionado por la multiplicidad de opiniones. Criterios que nos hacen caer en subjetivismos, sin llegar a verdades objetivas. El ruido externo distorsiona la voz de Dios, que habla al interior. El silencio externo, ayuda a percibir la voz del alma, que es donde habla el Señor. Vivimos en un mundo de sonidos. Las voces tienen resonancia en el interior de cada persona. Mueven sentimientos, modifican actitudes y cambian a los hombres. Las palabras son el alimento de la existencia. Una sola palabra es suficiente para devolver las ganas de vivir; pero una palabra mala, puede hacer que una persona se pierda en la angustia de la nada. Hay palabras envueltas en sonido. Pero también existe la palabra del silencio. Cuando algo nos asombra, nos quedamos sin palabras, y eso es un mensaje. En estos tiempos, oímos cantidad de palabras con poco contenido. Hay palabras que aturden, y no permiten discernir el paso de la existencia. Es fundamental el silencio, en un mundo lleno de ruidos. El silencio, nos empuja a mirar hacia dentro de nosotros. Porque en la soledad, es donde mejor se escucha la voz de Dios.

Cuando se acalla el sonido que acompaña a la palabra, entonces queda la imagen. Y así contemplamos la palabra, que resuena en lo que se ve. También existe el silencio de Dios. El nos habla con su palabra, pero también con su imagen. El calla para que lo contemplemos. Y en esa mirada descubrimos lo que nos quiere decir, a través de los acontecimientos El silencio remite al interior. Para encontrar adentro, las respuestas que el mundo no ofrece.

Ya lo dice el Papa Benedicto en su exhortación “Verbum Domini”. Que Jesús en la cruz vivió la experiencia del silencio de Dios, Jesús “se quejó del dolor causado por este silencio… el silencio de Dios prolonga sus palabras precedentes. En esos momentos de oscuridad, habla en el misterio de su silencio. Por tanto, en la dinámica de la revelación cristiana, el silencio aparece como una expresión importante de la Palabra de Dios”.(V.D.21). Es importante el silencio del hombre, para dejar que hable Dios; pero es indispensable el silencio de Dios, para que el hombre descifre el mensaje transmitido por la cruz. Esta es muestra de entrega total, y la más clara expresión de amor. Busquemos el silencio para mirar a Jesús, y así encontrar en el, fuerza para vivir en el amor.


Hacia la Pascua del Señor D

urante la preparación hacia la solemne celebración de la Pascua del Señor, un evento promovido entre los jóvenes es la llamada Prepascua. En este encuentro, se congregan los equipos responsables que van a encabezar las Pascuas Juveniles en las parroquias o en lugares destinados para estos encuentros. La Prepascua, es realizada durante el tiempo de la Cuaresma, en ella, se lleva a cabo el estudio de los documentos preparados por la Dimensión de la Pastoral Juvenil, quien da a explicar el objetivo y el lema que impulsará el ánimo entre los jóvenes. Para este año, con el Objetivo de la Pascua Juvenil se pretende impulsar en los adolescentes y jóvenes la de fe

de Cristo Vivo y misionero mediante la evangelización logrando una Iglesia Renovada y fiel, con el lema: ¡CRISTO VIVE!, REAFIRMA TU FE Y EVANGELIZA. Para este año, se reunieron unos ciento cincuenta jóvenes en Casa de la Acción Católica, lugar en el que se motivaron con cantos, porras, oración y la preparación para la realización de más de sesenta Pascuas Juveniles que se realizan en nuestra Iglesia Potosina. ANÍMATE Y PARTICIPA, PREGUNTA DONDE SE LLAVARÁ A CABO UNA PASCUA JUVENIL ¡Cristo Vive! FELICES PASCUAS DE RESURRECCIÓN


Monseñor Vargas Peña de visita en nuestro Seminario

¡Anunciar a Jesucristo!

Por Pbro. Francisco Javier Castillo Ríos, Formador del Curso Introductorio Potosino.

Por Carlos Alberto Palomares 4° de Teología

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l pasado lunes 4 de abril el Seminario se llenó de alegría al recibir al Sr. Obispo Don Andrés Vargas Peña, que vino desde la Ciudad de México, para compartir con todos nosotros la Santa Misa como acción de gracias por el ministerio Episcopal al que el Señor lo ha llamado desde el pasado mes de julio del 2010. En su homilía, Mons. Andrés nos pedía de una manera muy fraterna dos cosas: la primera es que siempre lo tengamos presente en nuestras oraciones, ya que el trabajo que realiza es muy bonito pero muy delicado, la segunda es que siempre seamos hombres de la Palabra no sólo al proclamarla, sino que nos llenemos siempre de ella, pues sólo en ella encontramos el alimento espiritual para for-

talecer nuestra vida de formación dentro y fuera del seminario, para que no se nos haga monótona nuestra estancia en esta casa de formación. También hay que resaltar que en esta celebración nos acompañó Mons. Roberto Octavio Balmori Cinta, Obispo de Ciudad Valles. Él tuvo un encuentro con sus seminaristas para animarlos a seguir trabajando con generosidad en su formación. Desde este medio queremos agradecer esta visita que con mucho amor y gratitud hizo Mons. Andrés a nuestro Seminario, donde él también estuvo varios años de formador y maestro. Dios le siga bendiciendo en su ministerio como Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis

on esta proclama desde lo más hondo del corazón, los once jóvenes seminaristas del Curso Introductorio Potosino de nuestro Seminario Arquidiocesano, se lanzaron a la hermosa experiencia del Campo Misión 2011. Primero, vivimos el encuentro de padres de familia en una mañana llena de regocijo por la presencia de papás, hermanos, abuelitos, tíos, primos; bueno, la representación de la familia en el Seminario. Los seminaristas se dieron a la tarea de preparar un creativo video sobre sus vivencias en el Seminario, que presentaron a sus familias como un testimonio de la alegría de seguir a Jesucristo. Hacia las 13:00 hrs. todos nos dimos cita en la capilla de la comunidad de San José del Terremoto para participar de la solemne Eucaristía que nuestro querido Arzobispo Don Luis Morales Reyes presidió, acompañado de 12 sacerdotes formadores y párrocos. La mesa de la Palabra nutrió nuestro espíritu con la bella “Parábola del hijo pródigo y el padre amoroso”, que el Sr. Arzobispo nos acercó con una sentida homilía en la que hizo hincapié a los jóvenes: “¡Anuncien a las gentes quién es verdaderamente nuestro Dios!... ¡Muestren a cada persona al ir a la mi-sión el rostro amoroso, compasivo y misericordioso de Dios! Éste es el mejor anuncio, ésta es la mejor noticia…” Ya en particular, Don Luis, animó a los Seminaristas del CIP a ser como los Apóstoles del Señor y les recordó una singular coincidencia,

les dijo: “En la ascensión, cuando el Señor envío a sus apóstoles, eran once como ustedes; ya después ellos integraron a Matías. ¡Sean como ellos, solo once, pero llenos de celo y de amor por la misión!”. Al terminar la Santa Misa compartimos la mesa acompañados de la comunidad de San José del Terremoto, las familias de los seminaristas, sacerdotes y Arzobispo. El primer equipo en salir al Campo Misión fue el de la Parroquia de San Sebastián mártir en Venado SLP, en la Diócesis de Matehuala. Mientras que al día siguiente, salieron los tres equipos de la Parroquia del Señor de la Expiración, en El Grangenal, municipio de Villa Juárez, SLP; en nuestra Arquidiócesis. Una jornada muy intensa, llena de gozo que siempre recordaremos. ¡Por favor, no nos olviden en sus oraciones! Pues la misión se sostiene con la oración de la Iglesia. ¡Y gracias por estar siempre pendientes del corazón de la diócesis: el Semi-


ABRIL 17 DE 2011

Gran Encuentro Nacional de los Talleres de Oración y Vida Por LCC Angélica Maldonado Morales

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nstructoras e instructores de los Talleres de Oración y Vida, (TOV) llevaron a cabo, los días 1, 2 y 3 abril, una Reunión a nivel nacional, en la que se hicieron diversas reflexiones sobre la oración, la meditación y las Sagradas Escrituras, pero también hubo dinámicas, juegos, representaciones teatrales, parodias, momentos de convivencia para estrechar sólidos lazos de amistad entre todos los integrantes encargados de impartir dichos talleres. Hubo momentos en que a través de una parodia, explicaban la gran responsabilidad que tiene un instructor ante sus alumnos de los TOV, quienes quieren ver en el maestro un buen ejemplo de vida, una persona que sigue los pasos de Cristo, un hom-

bre o mujer que se compromete con su Cristo y su Iglesia para ser promotores del Evangelio, que pasan de ser discípulos a ser Misioneros, enseñando y reconfortando a las personas a través de estos Talleres. En este Encuentro Nacional, se contó la presencia de Celina Lara, Coordinadora de la Zona México-Noreste y de Viky Treviño Salinas, de la Zona San Luis Potosí-Sur y de otras coordinadoras a nivel nacional que explicaron a detalle y con ejemplos muy práctivos qué son estos Talleres, en qué consisten y qué beneficios tienen, pero sobre todo cómo es que deben apegarse a lo que dictan los lineamientos o reglamento de los instructores, desde el hecho de ser puntuales para impartir su cátedra. Los Talleres de Oración

y Vida son una forma de EVANGELIZACIÓN VIVA, y con una visión positiva. Está basada en el amor y lo que éste es capaz de realizar. A través de diversa parodias, las organizadoras nos demostraron que estos Talleres están basados en la Biblia teniendo a Cristo como centro. Son fuente de vocaciones apostólicas. Su servicio es exclusivamente laical, con carácter totalmente práctico y experimental. La transformación de la persona es a la luz de la Palabra de Dios. Los TOV van dirigidos a jóvenes y adultos de todas las edades, y su fundador es el Padre Ignacio Larrañaga, Sacerdote Franciscano, Capuchino, originario de España, quien ha desarrollado una amplia labor animadora y evangelizadora durante 30 años en América Latina, Norteamérica y Europa. Este encuentro hará que los instructores recuerden el gran compromiso que tienen ante sus alumnos.

Dedicación de un Altar

Por LCC Pbro.Tomás Cruz

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uchas veces pensamos, al observar nuestros templos, que el altar es el retablo o lugar donde están algunas de las imágenes que veneramos, sin embargo, pocas veces llamamos altar, a lo que en realidad, es el ALTAR POR EXCELENCIA, es decir la mesa donde se lleva a cabo la consagración del pan y del vino que se convierten en el Cuerpo y la Sangre del Señor. Para ellos, especialmente, en los templos parroquiales, se lleva a cabo una serie de preparaciones, para la dedicación de los mismos, para llevar a cabo la Eucaristía. Los ritos de unción, incensación, revestimiento e iluminación del altar expresan con signos visibles algo de aquella acción invisible que Dios realiza por medio de la Iglesia cuando ésta celebra los sagrados misterios, en especial la Eucaristía.

a) Unción del altar: En virtud de la unción con el crisma, el altar se convierte en símbolo de Cristo, que es llamado y es, por excelencia, el “Ungido”. b) Se quema incienso sobre el altar para significar que el sacrificio de Cristo, que se perpetúa allí sacramentalmente, sube hasta Dios como suave aroma y también para expresar que las oraciones de los fieles llegan agradables y propiciatorias hasta el trono de Dios. c) El revestimiento del altar indica que el altar cristiano es ara del sacrificio eucarístico y al mismo tiempo la mesa del Señor, alrededor de la cual los sacerdotes y los fieles, en una misma acción pero con funciones diversas, celebran el memorial de la muerte y resurrección de Cristo y comen la Cena del Señor. Por eso el altar, como mesa del banquete sacrificial, se viste y adorna festivamente. Ello significa claramente que es la mesa del Señor, a la cual todos los fieles se acercan alegres para nutrirse con el alimento celestial que es el cuerpo y la sangre de Cristo inmolado. d) La iluminación del altar nos advierte que Cristo es la «luz para alumbrar a las naciones», con cuya claridad brilla la Iglesia y por ella toda la familia humana. Por ellos, la Comunidad de “El Gato”, dedicó su altar el pasado 2 de abril, encabezados por el Sr. Arzobispo Don Luis Morales Reyes, preparando de manera muy digna, este lugar para la Celebración de la Eucaristía, Felicidades al P. Antonio Torres Moreno, Párroco de la Pila, a donde pertenece este lugar.


Parroquia de

Nuestra Señora de los Dolores, Fracción Morales

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l templo antiguo de Nuestra Señora de los Dolores cuyo acceso se localiza justo a un costado del presbiterio del actual templo, muestra acceso en arco de medio punto, el interior es de una sola nave con cubiertas de bóvedas de arista con nervaduras que están unidas por arcos fajones, los cuales a su vez descansan en pilastra cuyo fuste muestra estrías en dorado. Los muros de la nave están decorados con varias pinturas cuya temática es la vida de Jesús desde su nacimiento hasta su muerte e intercaladas con imágenes escultóricas que descansan sobre repisas y entre las que podemos apreciar al castísimo Señor San José, al Sagrado Corazón de Jesús, la Inmaculada Concepción y un bellísimo cuadro de la Virgen de Guadalupe.

2a. parte

Los muros del recinto en su parte superior tienen una serie de ventanales con vitral por los cuales se ilumina de manera natural todo el recinto. En el altar principal se aprecia una bella escultura de Cristo Crucificado y a un costado de el descansando sobre peana la escultura de San Juan Evangelista, él único apóstol que acompañó a Jesús hasta el pie de la Cruz. Antecede al presbiterio la escultura de un ángel custodio sobre una columna. Es importante observar en el tabernáculo los relieves fitomorfos en dorado sobre fondo rojo ocre, que le dan singular elegancia al conjunto arquitectónico. Este antiguo templo actualmente resguarda al Santísimo Sacramento y a decir verdad es un acogedor lugar que invita a estar en oración y recogimiento, en íntima comunicación y contacto con Jesús.


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Palabra de Dios

¿Puede una madre perdonar al asesino de su hijo? 3a. parte

Por Pbro. Jorge Aurelio Ramírez Torres Dir. Espiritual de Teología

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e dice que el corazón de una mamá es lo más parecido al corazón de Dios, lo cual se constata de forma contundente en relación al perdón, pues cuántas veces la mamá perdona las humillaciones del esposo y los desaires de los hijos, e incluso ha sido capaz de perdonar a quien, de forma accidental o intencional provocó la enfermedad o muerte de un ser querido. Llegamos al final de esta serie de artículos sobre la práctica del perdón. Hemos venido repasando en los dos números anteriores la 8 de las 12 etapas del proceso del perdón que el Padre Jean Mobourquette S.J. propone en su libro Cómo Perdonar, ahora veamos las últimas 4 etapas. Incluyendo el punto de vista da algunos otros expertos en el tema. 9. Saberse digno de perdón y ya perdonado Cuando tu proceso de perdón entra en la esfera de lo espiritual, tienes menos iniciativa y control; tu tarea es relajarte y dejarte invadir por la gracia. Quien quiere perdonar y no consigue sentir que ya ha sido perdonado ¿Cómo podrá perdonar? Déjate amar y recibe el perdón de los demás especialmente de Dios, reconocer tu impotencia para perdonar ablanda tu corazón y te hace capaz de recibir la gracia de perdonar. En el momento en que te sientes amado incondicionalmente el yo profundo se sabe unido a la fuente del amor e inseparable de ella. El Evangelio nos enseña que los convertidos son los que se han dejado amar a pesar de su pobreza, mientras que los endurecidos son los que han rechazado el amor y el perdón. 10. Dejar de obstinarse en perdonar Esta etapa exige desprenderte del orgullo sutil y del instinto de dominación pues si te empeñas en perdonar

a toda costa puedes sentir la tentación de ceder ante ellos, la obstinación de perdonar, no contando más que con tus propias fuerzas refleja que sólo te estás buscando a ti mismo, renuncia a ser el único autor de tu perdón y al poder personal que podría proporcionarte, despréndete de los falsos motivos para perdonar que te hayas inventado, porque no harán sino viciar la grandeza y autenticidad de tu gesto y ocuparán el espacio en ti que requiere la gracia del perdón para actuar. Con facilidad puedes caer en el error de considerar el perdón como una orden o un precepto moral y privarlo de su aspecto espontáneo y gratuito, para Jesús el perdón implica la conversión del corazón y la opción por un estilo de vida que concuerda con la conducta divina “Te digo que no siete veces, sino setenta veces siete” (Mt 18,21-22) 11. Abrirse a la gracia de perdonar Es probable que después de haber pedido la ayuda divina, aún te sientas indeciso o incapaz de perdonar , tal vez este bloqueo provenga de las falsa imágenes de Dios que te ocultan su verdadero rostro. Es necesario desechar las imágenes infantiles de Dios: juez despiadado, policía, profesor perfeccionista… estos dioses hacen a sus adeptos incapaces de perdonar. A la hora de perdonar es necesario meditar en el humilde perdón del Dios de Jesús; ante los pecadores Jesús no mostró una actitud altiva, moralizante o despectiva sino que fue sencillo, humilde y comprensivo. Tomó la iniciativa de visitar a las personas prisioneras de la culpa y las valoraba poniéndose en situación de recibir de ellas. A la samaritana le pidió de beber, se auto invitó a la casa de Zaqueo, dejó que María Magdalena le rociara los pies con perfume, antes de hablar de perdón establecía una relación de persona a persona.

12. Decidir acabar con la relación o renovarla Después de una ofensa grave , no se puede reemprender la relación del pasado, por la sencilla razón de que ya no existe y no puede existir, lo que se puede hacer es profundizarla, darle otro carácter. La reconciliación hace crecer a quien la practica pues de algún modo es buscar la verdad sobre sí mismo y aprovechar su amarga experiencia para revisar algunas de sus actitudes y modos de entablar relaciones Puntos a considerar al final del proceso ¿Qué he aprendido sobre mí mismo? ¿Soy mejor amigo mío que antes? ¿Estoy dispuesto a sustituir los “tengo que” por “elijo…”? ¿Soy capaz de negarme a responder a las exigencias de los demás, sobretodo a las de las personas que quiero, para respetar mis limitaciones personales? ¿He aprendido a expresar más espontáneamente lo que vivo? Cuando quiero dirigirme a una persona para indicarle lo que me irrita o me molesta de su conducta ¿Soy capaz de expresarle mis sentimientos en 1era. persona en lugar de hacerlo en 2da. persona? ¿Qué hago por no sentirme atraído por personas que tienen problemas de comportamiento (alcohólicos, hombres o mujeres dependientes…) ¿Soy consciente de mis expectativas y exigencias no realistas respecto a los demás? En mi proceso de perdón ¿hasta qué punto he logrado aumentar mi autoestima? Al cambiar mi imagen del dios justiciero, ¿en qué medida me he acercado al Dios amigo y confidente? ¿He sido transformado por la experiencia de la ofensa y del perdón? Si tienes dudas o comentarios sobre el tema escribe a: jorgeaurelioslp@hotmail. com

De los Ramos a la Pasión Termina la Cuaresma y comienza la Semana Santa con este domingo, a la vez Domingo de Ramos y Domingo de Pasión. Los ramos nos sitúan ante aquella entrada más o menos triunfal de Jesús en Jerusalén. Estamos de fiesta. Pero sin solución de continuidad las lecturas de la misa nos traen el relato de la Pasión de Jesús. Y lo hacen terminar no en la resurrección sino en el enterramiento de un Jesús derrotado y abandonado por todos menos por dos mujeres, María Magdalena y la “otra María” y por un grupo de soldados que los sumos sacerdotes y los fariseos se encargan de poner allí para asegurarse de que nadie irá a robar el cadáver. Y después el silencio. Nada más. Pero por en medio tenemos el relato detallado de las últimas horas de Jesús. Comentarlo en toda su extensión y con todos los detalles nos llevaría demasiado. La invitación es a leerlo personalmente, a hacer esa lectura orante en un rato de silencio, a dejar que del corazón broten los sentimientos al acompañar a Jesús en esa vía dolorosa que lo lleva desde la última cena hasta el momento de su muerte en la cruz. Pero quizá convendría resaltar apenas algunos puntos para hacer hincapié en ellos en nuestra oración: • La institución de la Eucaristía se hace en el contexto de la despedida de Jesús. Jesús y los discípulos han comido juntos muchas veces. Pero ésta tiene un significado especial. Marca la entrega de la vida de Jesús por nosotros. El pan y el vino son alimento para nuestro camino como Jesús mismo se hace alimento para nosotros. • Los discípulos no tienen muy claro el momento que están vi-viendo. En el huerto de los Olivos se duermen sin problema. No se dan cuenta de que el espíritu es decidido pero la carne es débil. Mientras tanto Jesús vive realmente su pasión, experimenta el abandono de los suyos y la soledad. La traición de Judas no hará más que confirmar ese abandono. Ante él sólo tiene el cáliz que le ofrece el Padre. Al final, se reafirma en su compromiso: “Hágase tu voluntad.” • En el juicio ante las autoridades judías experimenta hasta el fondo lo que puede ser la injusticia de los hombres que actúan basados sólo en sus intereses. Jesús está ya condenado de antemano. Sólo se trata de buscar excusas y razones que justifiquen la decisión previamente tomada. Lo de Pilato no necesita comentario. Como tantos gobernantes, se guía por los sondeos de opinión y no por la búsqueda de la justicia. • En el momento de la detención todos los discípulos, los mismos que se habían dormido plácidamente, huyeron y lo abandonaron. Apenas Pedro es capaz de seguirlo de lejos. Pero cuando se le encara la última criada del palacio, niega sin rubor su pertenencia al grupo de Jesús. Él no sabe nada, no conoce nada. Él sólo pasaba por allí por casualidad. Hasta tres veces niega conocer a Jesús. Sus lágrimas de arrepentimiento, cuando oye cantar al gallo, no tapan los hechos: cobarde y traidor. No mucho mejor que Judas, por cierto. Y luego fue el primer papa, según la tradición. • Los soldados se la pasaron bien un rato con Jesús. El deporte de aprovecharse de los más débiles, de reírse de ellos, está muy extendido. A todos los niveles de la sociedad. Seguro que todos hemos participado en él alguna vez. No es peor lo que hicieron los soldados. Estaban aburridos y les pusieron a Jesús para divertirse con él. • En la cruz se mantiene el abandono. La gente que lo ve se burla de él. Y hasta los bandidos que estaban crucificados con él lo insultaban. Pero Jesús se mantiene fiel hasta el final. Siente el dolor del abandono pero sigue refiriéndose a su Padre en sus palabras. • El momento de la muerte no necesita comentario. Sólo un tiempo de silencio. Y mirar, si nos atrevemos, de frente al crucificado. Y sentir el dolor de Jesús y el dolor del mundo, el dolor acumulado de tantos inocentes y de tantas injusticias. Y aguantar firme la esperanza en el Padre. Como Jesús. Ya sólo queda abrir el corazón a las vivencias de esta Semana Santa que hoy comienza. Asumir el dolor del mundo en todas sus formas y sabernos comprometidos con Dios hasta el final por el Reino, por la reconciliación, por la vida, por la justicia. Hasta dejarnos la vida en ello. Como Jesús. En la esperanza de que el Dios de la Vida no nos defraudará. Por Fernando Torres Pérez cmf


Polvo en la Sotana Por Por Gerardo Segura Ventura Belvedere

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or fin, luego de varios días de espera, se publicaron en la pizarra las listas de pastoral en donde se indicaba a qué lugar irían de misión los seminaristas. Los primerizos tenían algo de miedo y los que ya tenían camino recorrido se mostraban dispuestos para su servicio. Para Isidoro Gómez sería su segunda pastoral, esta vez muy diferente que el año pasado cuando le tocó estar en Catedral. Ahora tendría su experiencia de misión en una comunidad alejada de la ciudad. De la comunidad a la que ha sido enviado ha escuchado muchos y diversos comentarios, hay quien dice que la gente no participa mucho y hay quien opina lo contrario, en todo caso Isidoro Gómez prefiere no hacerse prejuicios y prepararse lo mejor que pueda para dar un buen testimonio. Llegado el fin de semana el seminarista se presentó en la parroquia a la que había sido enviado y de allí lo mandaron a la comunidad en la que había de permanecer durante las tres semanas que duraría su servicio pastoral. Una señora de la comunidad se encargó de hospedarlo ya que disponía de una habitación libre. Apenas se instaló, Isidoro Gómez comenzó a preparar el material que habría de utilizar para convocar a la gente y lograr una buena participación, elaboró carteles e hizo invitaciones en papeletas que además contenían el horario y las actividades que se habrían de realizar en las semanas siguientes. La respuesta de la gente no impresionó mucho a Isidoro, desde su primera misión se había

dado cuenta que con la asistencia de las mujeres siempre contaría, con los jóvenes sólo era cosa de insistir y hacer novedoso el llamado, los incondicionales siempre serían los niños y si asistían 2 ó 3 hombres sería ganancia. Las semanas transcurrieron de manera tranquila. El rosario de aurora que organizó fue muy concurrido, a la gente le gusta comenzar el día encomendándose a Dios. Los temas de los niños estuvieron a reventar, entre juegos, risas y cantos no se cansaban y se les hacía poco el tiempo. Sin embargo, en honor a la verdad, hemos de decir que no todo marchó bien para Isidoro pues se dio cuenta que a algunos jóvenes les incomodaba su presencia y desde que llegó a la comunidad y pasaba por la cancha de basquetbol sentía sus miradas desafiantes. A lo largo de su misión el seminarista Isidoro Gómez fue blanco de muchas travesuras perpetuadas por los jóvenes,

Isidoro consideraba que ya ni siquiera tenían edad para esas travesuras. Algunos de ellos se colocaban en la entrada de la capilla a la hora en que Isidoro daba sus temas solamente para hacer ruido y distraer a la gente y se oían sus risas burlonas, otras veces le apagaban la luz de la capilla y lo dejaban a oscuras hasta que alguien salía a subir la palanca de la luz, algunas veces las señoras salían a reprenderlos pero no hacían mucho caso. Isidoro sí llegó a tener miedo pues en esa comunidad los chavos siempre traían sus navajas a la vista de todos y se sentía un poco intimidado por ellos, lo cual repercutía en él porque no se desenvolvía de igual manera en su labor. Al principio Isidoro los invitó a unirse a los temas y a las actividades, luego les pidió respeto y por último terminó por ignorarlos pues ellos sólo querían molestarlo. Isidoro confiesa que humanamente si llegó a sentir miedo

ante esos jóvenes desconocidos. Sin embargo esas tres semanas que pasó en la comunidad, acompañando a la gente, le sirvieron para hacerse de buenos amigos, conocer las costumbres y el modo de vida de la gente. Así entre muchas alegrías, miedos y cansancios arribó la hora de despedirse, las catequistas del lugar en compañía de varias familias planearon realizar un convivio a modo de despedida y así darle las gracias al seminarista por haber compartido su fe con ellos. El día antes de la partida, Gómez celebró la Palabra en la capilla de la comunidad, la celebración estuvo muy concurrida y los jóvenes que no querían a Isidoro también se dieron cita en la capilla para ver qué pasaba. Todo transcurrió de manera normal y a la hora de compartir una breve reflexión Isidoro se acercó un poco a la gente para que le escucharan mejor pues no había micrófono. El semi comenzó a compartir algo sobre el Evangelio que habían escuchado, en cambio los jóvenes se desesperaban por no poder llamar la atención y sus risas impedían escuchar claramente. La capilla tenía a los costados unos grandes ventanales que se encontraban faltos de algunos vidrios y los chavos aprovecharon esto para otra de sus maldades, Isidoro estaba hablando cuando de repente sintió que le habían lanzado confeti, sin embargo, al ver el polvo que se levantaba por encima de sus hombros cayó en la cuenta que le habían lanzado un puñado de tierra; su cota y su sotana quedaron llenas de polvo, Isidoro Gómez se sacudió los hombros y de momento no supo qué decir o qué hacer. Todos reaccionaron inmediatamente, dos señoras salieron

pero los chavos ya habían corrido entre gritos y risas. Isidoro le restó importancia y continuó su reflexión como si nada hubiese pasado. Así concluyó todo y la comunidad agradeció al seminarista con el convivio; por su parte Isidoro se mostró agradecido por la participación de la gente. Terminando el convivio comenzaron a poner en orden todo y uno a uno se fueron retirando. Ya a solas en su cuarto, donde se hospedaba, Isidoro rompió en llanto y no sabía si era de rabia, frustración, tristeza, coraje o qué; ciertamente se sintió con una gran impotencia ante ese acto de los chavos, trató de tranquilizarse pero dentro de él había una voz que le decía que todo lo que hacía no valía la pena, que no tenía necesidad de pasar por ese tipo de cosas y se estaba desanimando cuando optó por hacer un poco de oración, se arrodilló frente a un pequeño crucifijo que se encontraba en la pared y se fue calmando paulatinamente hasta que la misma oración y el diálogo con Dios le fueron llevando a otro grado de reflexión. Era obvio que humanamente se sintiera así ante el puñado de tierra que le lanzaron y al ver su sotana llena de polvo pero estaba esa otra parte que le decía que abrazar la cruz y seguir a Cristo implicaba ese y muchos otros momentos todavía más duros y de más incomprensión, que habría de pasar pruebas más difíciles y que por ello era importantísimo que orara y confiara en Dios. Comprendió que ser discípulo no es solamente reír y cantar y que todo marche bien, como muchos piensan, sino que cuando alguien deja todo y sigue en pos de Cristo ha de sufrir calumnias y sobre todo mucha incomprensión, que caminará contra corriente y a veces con la sotana empolvada pero si se está convencido eso no será obstáculo para realizar lo que Dios pide a través de la misión. A la mañana siguiente tomó el desayuno y agradeció a la señora que lo había hospedado por todas las atenciones prestadas; ella se disculpó por el incidente y lo encaminó hasta la capilla donde el padre iba llegando para llevarlo a la parroquia. Mucha gente acudió a despedirlo entre abrazos y frases como: “vuelva pronto” “no se olvide de nosotros” y “usted que está cerca de Dios pida mucho por nosotros y por todos los jóvenes.” Ya de camino el párroco le preguntó sobre su trabajo y sus impresiones sobre la comunidad a lo que Isidoro sólo respondió: padre, creo que es un lugar idóneo para la misión, para fortalecer el espíritu y compartir la fe.


ABRIL 17 DE 2011

Hacia la Beatificación de Juan Pablo II Por Jesús Colina

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ace quince día, en el Estadio Azteca, lugar donde tuvo lugar uno de los encuentros más impresionantes de las cinco visitas que hiciera el Papa Juan Pablo II a México, se llevó a cabo un homenaje multitudinario en honor a su pronta beatificación del 1 de mayo en Roma. El homenaje al “Papa mexicano”, como se le llamó en este país no solamente por la frecuencia y la calurosa acogida del pueblo sino, también, por su inmenso amor a la Virgen de Guadalupe, estuvo presidido por monseñor Christophe Pierre, Nuncio Apostólico en México.

Por Angélica Maldonado Morales

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on motivo de la celebración de la Semana Santa en San Luis Potosí, se ofrecerá un emotivo concierto en el interior de la Catedral Metropolitana, recinto que en varias ocasiones ha albergado a la orquesta local y se ha convertido además, en sede alterna de la misma.

El Nuncio del Papa Benedicto XVI en México recordó las palabras de Juan Pablo II al finalizar su quinta visita a México, tras la canonización del indígena Juan Diego Cuauhtlatoatzin: “¡Me voy, pero no me voy. Me voy pero no me ausento, pues aunque me voy, de corazón me quedo!” “Estas palabras, (...) se nos presentan como una misteriosa realidad, hoy que nos reunimos para rendirle nuestro homenaje, conscientes de que desde la comunión de los santos él está verdaderamente con nosotros, invitándonos a hacer memoria de sus mensajes y de sus enseñanzas y a mirar, libres de todo prejuicio, el testimonio mismo de su vida”, expresó monseñor Pierre ante una multitud venida al Estadio Azteca desde todos los rincones del país para celebrar al único Papa que ha portado un sombrero de charro mexicano. El enviado vaticano, recordó que el Papa Juan Pablo II “está verdaderamente presente, ante todo, en nuestras mentes y corazones, renovándonos aquella invitación que dirigió por primera vez al mundo seis días después de su elección:”¡No tengan miedo!, ¡Abran, más aún, abran de par en par las puertas a Cristo!” “Ha sido esta la invitación que el Santo Padre Juan Pablo II dirigió, una y otra vez, a los corazones de los hombres y de las mujeres de su tiempo: “¡Abran las puertas a Cristo!”, sin tenerle miedo a la verdad y dirigiendo la mirada al único horizonte de esperanza que es el Señor Jesús, vencedor del mal, del pecado y de la muerte”, siguió diciendo en su mensaje monseñor Pierre. Se trata, afirmó de “un llamado a no tener miedo, a abrir de par en par las puertas de los propios corazones, y también, las puertas de las culturas y de las sociedades humanas. Este es el llamado que insistentemente también nos hace nuestro actual Santo Padre Benedicto XVI”. México, el país con el segundo mayor número de católicos del mundo nunca había recibido la visita papal (de hecho Juan Pablo II es el único Papa que lo ha visitado), recibió al “Papa peregrino en su primer del más de centenar de viajes al extranjero que realizó, aquel enero de 1979 en el que vino a inaugura la reunión del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) en Puebla. El recuerdo de las inmensas concentraciones humanas que se dieron cita en las calles, en las plazas, en los estadios, en las iglesias, quedó en el corazón tanto del Papa como de los mexicanos y contribuyó, sensiblemente, a que las relaciones entre la Iglesia y el Estado se transformaran por la vía positiva para el

Nuevo Concierto en la Catedral Metropolitana Potosina

Por tal motivo y en vísperas de la tradicional celebración de la Semana Mayor en esta capital, el Coro y la Orquesta Sinfónica local que dirige José Miramontes Zapata, interpretarán un emotivo programa en el que se interpretarán las selecciones de “La Pasión según San Mateo” de Johann Sebastian Bach.

“¡Me voy, pero no me voy. Me voy pero no me ausento, pues aunque me voy, de corazón me quedo!” ejercicio de la libertad religiosa en México. “Por ello, expresó el nuncio Christophe Pierre, también hoy damos gracias a Dios que ha permitido al pueblo mexicano caminar casi de la mano del gran hombre que supo defender la dignidad humana de todo hombre y de toda mujer, que reclamó los derechos del pobre, el respeto para nuestros hermanos indígenas, la justicia social, la práctica de la solidaridad, la búsqueda del bien común y de la paz. Del gran hombre que no cesó de animar a todos a luchar por desterrar de su amado México, la corrupción, la pobreza, las injusticias, la violencia, la drogadicción y el narcotráfico. Del gran hombre que supo también manifestarnos su paternal “lamento” por la indiferencia y falta de respeto de muchos por los valores trascendentales de la persona humana, de su dignidad y libertad, de su derecho inviolable a la vida y del don inestimable de la familia. Factores, estos, que progresivamente han hecho que cada vez más se doblegue la verdadera identidad del pueblo mexicano”. Recordando la imborrable presencia de Juan Pablo II al que le gritaban en la calle “¡Juan Pablo, hermano, ya eres mexicano”!, el Nuncio exclamó: “Ustedes, hijos y hermanos mexicanos de Juan Pablo II tendrán siempre en sus corazones al “Papa amigo” que en su último viaje a México oró diciendo: “¡Amado Juan Diego, ´el águila que habla´! Enséñanos el camino que lleva a la Virgen Morena del Tepeyac (…), pues Ella es la Madre amorosa y compasiva que nos guía hasta el verdadero Dios”. Al final de su mensaje, el Nuncio de Su Santidad recordó que “la Virgen Morenita, a quien él consagró su pontificado, ha recibido ya, junto a sí, a Juan Pablo II. Nosotros, por ello, podemos estar seguros que, junto a ella, estará también Juan Pablo II favoreciéndonos con su intercesión amorosa ante nuestro Padre Dios, para que sepamos mantener vivo y actuante, como Nación, el recuerdo de sus visitas, la actualidad y valor innegable de sus enseñanzas, y la transparencia

Cabe recordar que el pasado mes de diciembre se llevó a cabo un recital navideño con música del mismo autor, y en el cual el público que abarrotó los interiores del suntuoso templo de Catedral, disfrutaron de una velada llena de calidez musical acorde a la temporada decembrina. En términos generales la referida pasión oratórica de Bach, representa de forma por demás emotiva el sufrimiento y muerte de Jesús, de acuerdo a la puntual descripción del Evangelio de San Mateo. Así mismo, es considerada según los expertos, como la obra más extensa escrita por el brillante músico de origen alemán y obra central de la música clásica europea, interpretada por primera vez en un Viernes Santo del lejano 1729 en la Iglesia de Santo Tomás en Leipzig, Alemania, y bajo la dirección del célebre compositor. Tras su muerte, la obra se mantuvo prácticamente en el olvido por casi 80 años, sin embargo Felix Mendelssohn la sacó de la ignominia por considerarla una de las obras cumbres de la música clásica a nivel universal, al tal grado que hoy en día La Pasión según San Mateo, continúa interpretándose por todo el mundo y como referente obligado para los amantes de la buena música. Por ello, a través de este espacio se hace una cordial invitación al público en general, para que el próximo 20 de abril en punto de las 19:00 horas, asistan a la Catedral Metropolitana, y disfruten de este singular concierto que forma parte del amplio menú de actividades culturales a realizar durante la Semana Santa en San Luis Potosí. Entrada libre.


16

Dios

felizmente

creador de maravillas

I

magino al Padre eterno jugando. Amasando la nada, el vacío. Lo imagino creando con esas enormes manos fuertes y prodigiosas. Lo pienso a cada paso: haciendo los cielos, decorándolos con estrellitas, grandes luceros; casi lo puedo ver con los ojos del alma, construyendo las constelaciones una a una; lo veo haciendo la vía láctea, poniendo al sol como gran faro celeste, a la hermosa luna morena y rubia, pequeña y gigante. Y lo veo suspirar al hacerlo. Imagino a Dios creador fabricando la tierra, el planeta, pero también esto que llamamos tierra, que es donde habitamos, el suelo, la arena, las montañas altísimas y las lomas, los montes, el desierto, la playa y las cavernas; los bosques, las grutas, las simas y las cimas. ¿Qué sentía cuando construía la cordillera de los Andes o del Himalaya? ¿y cuándo se le ocurrió poner el Everest y otros grandes edificios naturales? ¿En qué pensaba cuando hacía las selvas, los valles, el Sinaí y el Tabor; el monte de las bienaventuranzas?

Lo imagino también diseñando los mares, los ríos, los lagos; ¿pensó en su Hijo Unigénito en el futuro andando sobre el lago de Tiberíades? ¿Qué pensaba Dios cuando hacía Acapulco, la Media Luna, Miami, las cascadas del Niágara o las de Tamasopo? Seguro mil cosas. Seguramente también se divertía y era feliz al crear cada cosa.

Imagino al Señor artesano poblando la tierra de árboles pequeños, medianos, enormes y bellos. Desde los arbustos hasta los cedros del Líbano. Los árboles frutales, los que nos dan sombra y los que decoran la tierra con su belleza. Lo imagino también haciendo las plantas medicinales, las plantas de ornato; y las hermosas flores. ¡Oh qué emoción! Las bellas flores con sus frescos pétalos; el diente de León, la rosa, las orquídeas y las azucenas, los lirios y la flor de carretera, con tres pétalos. Oh, Dios artista, diseñador de la belleza. Imagino al Poderoso llenando el planeta de seres vivos, animados; lo veo moldeando al elefante, a la pantera; al gorrión, la mariposa; a los feroces animales de las selvas, el león, el buitre, el tigre, el jaguar; también lo contemplo decorando las aguas de ballenas, atunes, peces, tiburones y delfines; y creando el grillo, la mosca, las mariquitas; y todos los otros vecinos nuestros que pueblan el universo; pero mi corazón se estremece de júbilo cuando lo sé creando los seres maravillosos: el perro, la paloma y el cordero. ¿Pensaba el Creador en la soledad del hombre y se le ocurrido crear las mascotas? ¿Pensaba en las Iglesias al crear aquellos seres que vuelan por los aires de la ciudad y anidan en los templos para gritarle al mundo que Él los hizo? ¿Se le ocurría enviar a su Espíritu bajando hermoso sobre su Unigénito el día del Bautismo del Señor? ¿Pensó en que su Hijo se convertiría alguna vez en Cordero que quita el pecado? Y finalmente, como hacen los niños con la plas-

tilina, tomó un poco de tierra, la amasó con un tanto de agua y modeló al ser humano. Y cuando hubo terminado de hacerlo, sopló sobre él y le dio la vida. Y entonces, sonrió, se regocijó. Le dio una inmensa alegría. Alegría sin fin. Y es que lo hizo a su imagen: inteligente, fuerte, creador, con voluntad, con belleza. Realmente reprodujo en esta criatura su verdadera imagen. Que Dios sonrió, lo dice la Biblia, pero de otra manera; la Escritura dice que cada día de la creación, después de contemplar el trabajo del día, Dios veía que lo que había hecho estaba bien, que era cosa buena. Y cuando hizo al hombre, y sólo entonces, contempló aquel ser que había hecho casi perfecto, a su semejanza, y encontró que era no sólo algo bueno, sino Muy Bueno. Dios se dijo a sí mismo: esto está muy bien. Soy el único Dios verdadero. Y complacido de su creación, descansó el séptimo día. ¿Necesitamos razones para la alegría? Dios nos hizo a su imagen. Él se alegró cuando hizo al ser humano. Tanta fue su complacencia, que, al llegar la plenitud de los tiempos, quiso que su Hijo Unigénito tomara esta condición nuestra, y se hizo a nuestra imagen y semejanza. El fin último del hombre, es el mismo del principio: la dicha de estar en las manos del Dios felizmente creador de maravillas.


ABRIL 17 DE 2011

Historia con rabinos R

efiere el filósofo judío Martin Buber (1878-1965) en uno de los volúmenes de sus leyendas jasídicas que una vez el futuro Rabí Isaac, movido por una sed inextinguible de sabiduría y santidad, tomó la firme determinación de emprender un largo viaje para ir a sentarse a los pies de Rabí Shmelke, un maestro apreciadísimo entre los judíos piadosos de la Polonia del siglo XVIII. Mas como realizar un viaje semejante implicaba separarse por largo tiempo de su mujer y de sus hijos, su suegro hizo de todo por disuadirlo. Lo previno, lo amenazó, lo hizo imaginarse diez mil calamidades, esgrimió contra él todas las armas de la retórica griega y aún de la judía, pero no consiguió con ello sino que Isaac defendiera sus posiciones aún con más firmeza. Pese a todo, Isaac se iría, y contra esto no había nada que hacer. Pasaron muchos meses, y cuando el suegro se enteró de su regreso, fue a recibirlo acompañado de un criado a las puertas de la ciudad. -Y bien, Isaac, ¿qué fue lo que aprendiste? –le preguntó después de que se hubieron dado los mil y un abrazos de rigor. -Aprendí- respondió yerno- que existe Creador del universo.

el el

El suegro no podía creer lo que estaba oyendo. -Ah… ¿Y para descubrirlo tenías que haberte ido tan lejos? ¡Aquí mismo un

niño de brazos te hubiera podido decir que existe el Creador del Universo! El suegro hizo entonces a su acompañante una seña para que se acercara. -Dinos, Samuel, ¿sabes tú si por casualidad existe el Creador del universo? -¡Claro que existe el Creador del universo, bendito sea!, exclamó el criado. ¡Pobre de mí si no lo creyese! El suegro esbozó una sonrisa y dirigió a su yerno una mirada cargada de ironía. -Y, sin embargo, Samuel no ha tenido que salir de casa, abandonando irresponsablemente a su mujer y a sus hijos, para aprender una verdad que aquí cualquier pastor o carbonero hubiera podido enseñarle… -Por supuesto, por supuesto, exclamó Isaac. Todos dicen saber que existe el Creador del universo. Pero, ¿cuántos saben exactamente lo que eso significa? Existe el Creador del universo. Esto es muy fácil decirlo. De hecho, todos los domingos, durante la Misa, los católicos recitamos en voz alta: «Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible». También nosotros, como el criado del cuento, confesamos y sabemos que existe el Creador del universo. Pero, ¿sacamos de esta verdad todas las consecuencias?

Confesar que Dios es creador significa creer que todo cuanto existe ha sido querido por Él, y que yo mismo, en tanto existente, sólo podré comprender el misterio de mi ser aceptando el hecho de haber sido querido. En el mundo de Dios no existe más que lo que Él quiso, y en este mundo estoy también yo. El azar, la necesidad, el acaso no pueden explicar satisfactoriamente mi presencia en el universo. Es verdad que, de rastrear en sus orígenes, más de alguno podría descubrir que su nacimiento ha sido debido a un error de maniobra, a un tren que no llegó, a unos aros dorados, a una debilidad de la carne –como sucedió con los compañeros de Jean Guitton cuando jugaron juntos al juego del destino-; sin embargo, aun cuando alguien llegara a descubrir que su vida no estuvo planeada ni fue esperada, siempre podrá ir más allá y decir: «En efecto, yo no entraba en los planes concretos de mis padres, pero entraba en los de Dios. Aprovechando un descuido, o un error de cálculo, o un fallo en la maniobra, Él introdujo mi persona en este mundo». Me dijo alguien una vez: «Desde que descubrí que no había sido querida, la vida ha perdido toda importancia para mí. No quiero vivir más». Mi interlocutora había leído en algún libro o escuchado en algún lugar que nuestra futura felicidad dependerá siempre y necesariamente de la alegría con que fuimos recibidos por nuestros padres en el

momento de nacer. ¡Tonterías! Sí, es importante que nuestros padres nos reciban con amor y calor; que nos esperen, por decirlo así. Pero si uno no tuvo esa suerte, ¿qué? ¿Se acabó el mundo para él? Más allá del querer de nuestros padres está el querer de Dios: Él nos quiso, y saber esto es suficiente al menos para no amargarnos. Como dice bellamente Anselm Grün en uno de sus libros, «tenemos que estar muy agradecidos por las buenas experiencias de nuestro padre y de nuestra madre, pero no debemos sujetarnos y agarrarnos firmemente a ellas, sino devolver a nuestros padres lo que ellos nos regalaron. Nos dieron la vida, la educación, la base para nuestra profesión. Tenemos que agradecerles las raíces de las cuales ha podido brotar el árbol de nuestra vida,

pero no les debemos nuestra individualidad, nuestro ser único e irrepetible: esto se lo debemos sólo a Dios» (Caminos hacia la libertad). Con esto quiso decir Anselm Grün, el monje benedictino alemán, que no pertenecemos ni siquiera a nuestros padres, sino ante todo a Dios, que fue quien nos quiso en este mundo. Y nos quiso de tal manera que, sin Él, nuestros padres no hubieran podido nada. Exclamó San Agustín (354-430) lleno de alegría, dirigiéndose al Señor: «Me creaste porque me amaste». Esa es la única verdad con respecto a nuestras vidas. De otra forma no estaríamos aquí. Y creer esto firmemente, sin sombra de duda, es lo que significa, en definitiva, saber que existe el Creador del universo.

En efecto, yo no entraba en los planes concretos de mis padres, pero entraba en los de Dios.


El 31 de agosto de 2004, a las 11:00 hrs., después de todo un año jubilar de preparativos y diferentes actividades, la Iglesia Potosina celebró con gusto y emoción el 150 aniversario de la Arquidiócesis, en solemne Eucaristía presidida por el Emmo. Sr. Cardenal Bernard F. Law; el escenario fue el auditorio Miguel Barragán y nos acompañaron otros Cardenales, arzobispos, obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, seminaristas, así como un sinnúmero de fieles laicos.

Tercera parte

D

el 13 al 15 de enero de 2004, se efectuó la XVlll Asamblea Diocesana de Pastoral, en la Casa de la Acción Católica. Esta Asamblea fue de suma importancia ya que se encuadró en el marco de festejos por el 50 aniversario de la Iglesia Potosina y además el punto central del año jubilar fue la Gran Misión que se llevó a cabo de febrero a agosto. El 4 de mayo, en el marco de su XXVlll Aniversario Episcopal, bendice e inaugura las nuevas oficinas y casa sacerdotal de la Catedral Metropolitana. El viernes 30 de julio preside la eucaristía del 2° Congreso Eucarístico Arquidiocesano en el atrio de la Iglesia Catedral. El 23 de agosto de 2004, Don Luis Morales Reyes envió un comunicado a todos los presbíteros y manifestó que el Plan de Pastoral trajo abundantes bendiciones para nuestras comunidades y se acrecentó con la Visita Pastoral, con la Celebración del 150 aniversario de la Arquidiócesis y sus diferentes eventos. Al concluir la Segunda Etapa del Plan Diocesano de Pastoral (20012004), nos preguntó qué seguía y nos planteó las posibilidades para ir mar adentro como nos lo pidió el Papa Juan Pablo ll.

Del 11 al 13 de enero d e 2005, se realizó la XlX Asamblea Diocesana de Pastoral en la Casa de la Acción Católica, el lema general fue: “La Eucaristía, luz y vida de la Iglesia que peregrina en San Luis Potosí”. Don Luis Morales Reyes, después de haber escuchado el parecer del Consejo Presbiteral, tuvo a bien esperar más tiempo a fin de que se dieran las circunstancias para un Primer Sínodo Diocesano y decidió prolongar la vigencia de la Segunda Etapa del Plan Diocesano de Pastoral hasta fines del año 2007. El viernes 22 de julio de 2005, en Solemne Eucaristía presidida por el Emmo. Cardenal Norberto Rivera Carrera, se celebró una acción de gracias al concluir los trabajos de la restauración de la Catedral Metropolitana. El miércoles 18 de enero, así como el lunes 6 y martes 7 de febrero de 2006 se llevó a cabo la XX Asamblea Diocesana de Pastoral. El 5 de octubre de 2006, se dio a conocer la noticia de que el Papa Benedicto XVl nombró como obispo de Matehuala a Mons. Lucas Martínez Lara, sacerdote del Presbiterio potosino. El 25 de enero de 2007, nuestro Arzobispo Luis Morales Reyes, anunció la realización de la Segunda Visita Pastoral a todas las parroquias y cuasiparroquias de la Arquidiócesis, desde la Pascua 2007 hasta el Adviento de 2009. El objetivo propuesto fue: “Fomentar el gusto por caminar con Cristo, para que en todas las parroquias sectores del Pueblo de Dios se multipliquen sus discípulos que convertidos en misioneros, y tomando como instrumento el Plan Diocesano de Pastoral, anuncien el Evangelio”. El lema: “Discípulos y misioneros ¡Caminemos con Cristo!

El 13 de junio de 2007, Don Luis Morales Reyes, emitió un comunicado en razón de la elaboración del Tercer Plan Diocesano de Pastoral y la Vicaría de Pastoral se encargó de hacer un itinerario y además de un análisis de la realidad y del marco doctrinal, apoyado por las parroquias y el equipo de dicha Vicaría. El 8 de febrero de 2007, Don Luis Morales Reyes clausuró la XXl Asamblea Diocesana de Pastoral. El 31 de agosto de 2007, recibimos con gusto al nuevo Nuncio Apostólico Christophe Pierre, quien presidió la Eucaristía por el 153 aniversario de la Arquidiócesis y ordenó Presbítero a Domingo Alonso Martínez, Noé Francisco Estrada Hernández, Juan Carlos García Padilla, Rafael Hernández Díaz, Julián Menchaca Ramírez y José Juan Torres Garza, D.J. Los días 8, 10 y 11 de abril de 2008, se llevó a cabo el lll Congreso Eucarístico Diocesano. Con la XXll Asamblea Diocesana que se llevó a cabo del 16 al 17 de abril de 2008 culminó la segunda etapa para la elaboración del Cuarto Plan Diocesano de Pastoral.


ABRIL 17 DE 2011

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ABRIL 17 DE 2011

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Edición 115  

Semanario La Red

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