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Hoja Parroquial

Año II · Número 31

Parroquia de Nuestra Señora de la Encarnación de Cuevas del Almanzora

1 de Agosto de 2010

EDITORIAL En este número comenzamos en esta Editorial a reflexionar sobre ciertos aspecto de la vida cristiana y mas concretamente de la vida parroquial que pueden ayudarnos a ir descubriendo el gozo y la alegría de nuestra pertenencia a la Iglesia Católica. A lo largo de toda nuestra vida cristiana, nuestro contacto más directo con la Iglesia se realiza por medio de nuestra parroquia. En ella nacemos a la fe, en ella crecemos y vamos descubriendo el gozo y la alegría del seguimiento de cristo. Pero esta realidad local, no puede ni debe hacernos perder la identificación con la Iglesia particular (con la Diócesis) ni con la Iglesia Universal. Salvo en raras ocasiones que el Obispo o por visita pastoral o por otras celebraciones importantes visita una parroquia; o por el contacto que algún feligrés puede participar en algún acontecimiento diocesano o universal – como la Jornada Mundial de la Juventud, que en el verano de 2011 será en Madrid – los fieles pertenecemos a la Iglesia Católica y nos desarrollamos en ella, por medio de las celebraciones y contacto con nuestra parroquia. La parroquia no es sólo el templo donde se celebran los sacramentos, sino que ha de ser un lugar de acogida, un lugar de reflexión un lugar de referencia en nuestras vidas. Pero para ello hemos de estar concienciados de la necesidad de formar parroquia, de la necesidad de ser guiados por un pastor puesto por la Iglesia, por el Obispo – un párroco –, por la necesidad de descubrir en ella un lugar donde crecer, donde encontrarse donde sentirse amado y amar a toda la humanidad. Para que la parroquia sea todo esto es necesario todos estemos dispuestos a arrimar el hombro, que todos los que la formamos nos ilusionemos con el proyecto de vida unidos a Cristo y así sentirnos verdaderamente hijos de Dios. ¿Has pensado alguna vez que tu ayuda es indispensable en nuestra parroquia? ¿te has ofrecido para colaborar en algo por mínimo que te parezca? Pues ánimo no dejes de pasar por nuestra parroquia y descubrir que tu ayuda es indispensable.

CON OJOS SABIOS En otras ocasiones os he hablado de cómo mucha gente mira a la Iglesia, y la ve como una institución al modo humano con sus fallos y algunas infidelidades. Pero estos días estoy pensando en escribir sobre la realidad de la Iglesia que formamos, que es la Iglesia de Jesús. Si la miramos al modo humano solamente y quisiéramos que fuera de otra manera, no sería la Iglesia de Jesús, que es lo que tiene que ser. La palabra Iglesia es una de las mas comunes de nuestro vocabulario. Pero ¿qué resonancias produce en nosotros cuando oímos hablar de ella? Seguramente una mezcla de sentimientos contradictorios. Porque la Iglesia es, en efecto, una realidad con dos caras bien distintas: una visible y otra invisible. Por una parte es una sociedad humana con su jerarquía, sus instituciones y sus leyes, pero al mismo tiempo, es la comunidad de los que creen en Jesús como Señor y Salvador. En ella se mezcla lo divino y lo humano, la eternidad y el tiempo. Cuando la gente habla de ella, casi siempre se refiera al Papa, los Obispos y los sacerdotes; y esa es la Iglesia que levanta tantos interrogantes por una parte y tantos rechazos por otra. Su rostro tiene muchos ángulos oscuros que la prensa y los medios de comunicación se encargan de magnificar. Pero nunca ha cesado de proclamar que Jesús ha vencido a la muerte y ha llenado de esperanza el corazón de esta caravana humana. Esta es la Iglesia que tenemos, a la que queremos mirar a la cara y preguntarle: ¿quién eres tú? ¿para qué existes? ¿hacia donde vas? Hay que hacer una mirada crítica sobre la Iglesia. Desde fuera muchos piensan que a la Iglesia le ha llegado su hora porque se preguntan: ¿es la Iglesia tal como quiso Jesús? Solo ven lo externo. Otros fieles cristianos se sienten a disgusto o decepcionados o alejados. Los hombres siguen su camino indiferentes ante la Iglesia. Pero a pesar de su pobreza, Jesús se ofrece como pan vivo, perdona nuestros pecados y nos envuelve en un manto de amor y de gracia. (Continuará) Don José Antonio Alascio Herrero Párroco Emérito


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Palabras de Vida LECTURA DEL LIBRO DEL ECLESIASTÉS (1,2; 2, 21-23)

¡Vanidad de vanidades, dice Qohelet; vanidad de vanidades, todo es vanidad! Hay quien trabaja con sabiduría, ciencia y acierto, y tiene que dejarle su porción a uno que no ha trabajado. También esto es vanidad y grave desgracia. Entonces, ¿qué saca el hombre de todos los trabajos y preocupaciones que lo fatigan bajo el sol? De día su tarea es sufrir y penar, de noche no descansa su mente. También esto es vanidad.

SALMO RESPONSORIAL 89

LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS COLOSENSES (3, 1-5.9-11)

Hermanos: Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios; aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra. Porque habéis muerto; y vuestra vida está con Cristo escondida en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida nuestra, entonces también vosotros apareceréis, juntamente con él, en gloria. Dad muerte a todo lo terreno que hay en vosotros: la fornicación, la impureza, la pasión, la codicia y la avaricia, que es una idolatría. No sigáis engañándoos unos a otros. Despojaos de la vieja condición humana, con sus obras, y revestíos de la nueva condición, que ya se va renovando como imagen de su creador, hasta llegar a conocerlo. En este orden nuevo no hay distinción entre judíos y gentiles, circuncisos, bárbaros y escitas, esclavos y libres; porque Cristo es la síntesis de todo y está en todos.

R.- SEÑOR, TÚ HAS SIDO NUESTRO REFUGIO, DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN. Tú reduces el hombre a polvo, Diciendo: "retornad, hijos de Adán". Mil años en tu presencia, son un ayer, que pasó; una vela nocturna.- R. Los siembras año por año, como hierba que se renueva: que florece y se renueva por la mañana, y por la tarde la siegan y se seca.- R. Enséñanos a calcular nuestros años, para que adquiramos un corazón sensato. Vuélvete, Señor, ¿hasta cuando? Ten compasión de tus siervos.- R. Por la mañana sácianos de tu misericordia, y toda nuestra vida será alegría y júbilo. Baje a nosotros la bondad del Señor y haga prósperas las obras de nuestras manos.- R.

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (12, 13-21) En aquel tiempo, dijo uno del público a Jesús: --Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia. Él le contestó: --Hombre, ¿quién me ha nombrado juez o árbitro entre vosotros? Y dijo a la gente: --Mirad: guardaos de toda clase de codicia. Pues aunque uno ande sobrado, su vida no depende de sus bienes. Y les propuso una parábola: --Un hombre rico tuvo una gran cosecha. Y empezó a echar cálculos: "¿Qué haré? No tengo donde almacenar la cosecha. Y se dijo: Haré lo siguiente: derribaré los graneros y construiré otros más grandes, y almacenaré allí todo el grano y el resto de mi cosecha. Y entonces me diré a mí mismo: Hombre, tienes bienes acumulados para muchos años: túmbate, come, bebe y date buena vida”. Pero Dios le dijo: “Necio esta noche te van a exigir la vida Lo que has acumulado, ¿de quien será?” Así será el que amasa riqueza para sí y no es rico ante Dios.

Lecturas de la Misa para la Semana Lunes Martes Miércoles Jueves Viernes Sábado

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San Eusebio de Vercelli San Pedro de Osma San Juan María Vianney Dedicación de la Basílica de Sta. María Transfiguración del Señor San Sixto II

Jr 28,1-17 / Sal 118 / Mt 14,13-21 Jr 30, 1-2.12-15.18-22 / Sal 101 / Mt 14,22-36 Jr 31,1-7 / Sal Jr 31 / Mt 15,21-28 Jr 31,31-34 / Sal 50 / Mt 16,13-23 Jr 31,31-34 / Sal 50 / Mt 16,13-23 Ha 1,12-2,4 / Sal 9 / Mt 17,14-28

© Parroquia Ntra. Sra de la Encarnación - Plaza de la Encarnación, s/n. 04610 Cuevas del Almanzora (Almería) - Tlf. 950 45 60 78 www.iglesiadecuevas.com / e-mail: parroco@iglesiadecuevas.com


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Con Palabras de Vida - Domingo XVIII del Tiempo Ordinario SEÑOR, TU HAS SIDO NUESTRO REFUGIO “Buscad los bienes de arriba”. A lo largo del tiempo ordinario la Iglesia por medio de su liturgia nos invita a profundizar en el conocimiento de Dios. Conocimiento al que llegamos por medio de la lectura de la Sagrada Escritura, de la oración y de un modo especial por medio de la celebración de la Eucaristía. En la segunda lectura de este Domingo, el apóstol San Pablo nos invita a buscar los bienes del cielo, bienes que nos lleva a la verdadera felicidad y que nos invitan a descubrir lo verdaderamente importante. Los cristianos en el bautismo recibimos la gracia que nos limpia del pecado original y la incorporación a la Iglesia – comunidad de salvación fundada y querida por el mismo Cristo – y nos abre las puertas de los demás sacramentos que nos ayudan en nuestra vida a alcanzar la dicha salvación. Así el apóstol de las gentes, nos invita a dejar nuestra vida alejada de Cristo y nos invita a vivir como lo que somos; hijos de Antonio Jesús Martín Acuyo Párroco de Cuevas del Almanzora Dios en el Hijo. No podemos vivir de espaldas a Dios, no podemos obviar la vida que se nos a dad y que cada uno ha de ir ratificando en su día a día. Los cristianos hemos de vivir como cristianos, no nos podemos conformar con recibir la fe y “usarla” en momentos puntuales, en momentos de necesidad o solamente cuando sentimos algo. La fe no es solo sentimiento – aunque esté imbuida de él – sino que es vivencia y ratificación del don recibido que nos lleva a vivir sabiendo que nuestra vida cristiana es un camino, un recorrido que comienza el día de nuestro Bautismo y que está llamada a la eternidad; la muerte no es el final, sino el paso para alcanzar la plenitud definitiva junto al que nos ha redimido por su encarnación, pasión, muerte y resurrección. De este modo y no de otro, el salmista nos invita a proclamar las grandeza de Dios, a refugiarnos en Él, a descubrir en Él, el verdadero apoyo de nuestra vida. Todo ser humano es un ser necesitado, desde su nacimiento y a lo largo de su vida, el hombre necesita sentirse seguro y lo hace por medio de los que conviven con Él. Los cristianos no debemos buscar el apoyo en lo perecedero; cuantos solo confían en lo que pueden ver y tocar: en las personas, en las cosas... Los cristianos en cambio, sabemos que el verdadero apoyo y consuelo en nuestra vida es Dios, es el único refugio seguro en el que no hemos de temer. Es el verdadero amigo que nunca falla. Al igual que las personas que no han tenido la suerte de conocer a Cristo, nosotros corremos el peligro de poner nuestra amistad y seguridad en los hombres y aunque es necesario contar con los que buscan la eternidad como nosotros, nuestro verdadero refugio ha de ser Dios. Así el Evangelio de este Domingo, nos presenta el verdadero sentido de la esperanza cristiana. No hemos de buscar acumular riquezas y tesoros en esta vida, sino que nuestra verdadero tesoro es la eternidad que Dios nos ofrece. Es decir, los bienes son instrumentos para nuestra vida, pero no es algo que nos podamos llevar a la eterna. La acumulación de riquezas puede llenar tanto nuestro corazón que no haya hueco para que verdaderamente es importante. El mismo evangelista nos presenta una realidad a la que hoy seguimos haciendo frente: las peles familiares por las herencias. La verdadera herencia que nos legar nuestros progenitores es un corazón abierto a Dios, una vida generosa con los mas necesitados y la capacidad de amar y ser amados. Ojalá al participar este Domingo en la Santa Misa, descubramos la verdadera riqueza de nuestra vida que el don que Dios nos hace por medio de su Hijo Jesucristo en la Iglesia e iluminados por la luz del Espíritu Santo.

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Testimonio de Vida San Juan Bautista María Vianney – Santo Cura de Ars - nació en Dardilly, al noroeste de Lyon, Francia. Fue el tercero de seis hermanos, de una familia campesina. Después de una breve estadía en la escuela comunal, Juan María inicia sus estudios con el párroco de Ecully, el Padre Balley. Pero ante la insignificancia de sus progresos y como otros muchos seminaristas en apuros, hace una peregrinación al Santuario de San Juan Francisco Régis en La Louvesc (1806). En 1806, el cura de Ecully, M. Balley, abrió una escuela para aspirantes a eclesiásticos, y Juan María fue enviado a ella. Aunque era de inteligencia mediana y sus maestros nunca parecen haber dudado de su vocación, sus conocimientos eran extremadamente limitados, limitándose a un poco de aritmética, historia, y geografía, y encontró el aprendizaje, especialmente el estudio del latín, excesivamente difícil. Uno de sus compañeros, Matthias Loras, después primer obispo de Dubuque, le ayudaba en sus lecciones de latín. Pero ahora se presentó otro obstáculo. El joven Vianney fue llamado a filas, al haber obligado la guerra de España y la urgente necesidad de reclutas a Napoleón a retirar la exención que disfrutaban los estudiantes eclesiásticos en la diócesis de su tío, el Cardenal Fesch. Matthieu Vianney intentó sin éxito procurarse un sustituto, de modo que su hijo se vio obligado a incorporarse. Su regimiento pronto recibió la orden de marchar. La mañana de la partida, Juan Bautista fue a la iglesia a rezar, y a su vuelta a los cuarteles encontró que sus camaradas se habían ido ya. Se le amenazó con un arresto, pero el capitán del reclutamiento creyó lo que contaba y lo mandó tras las tropas. A la caída de la noche se encontró con un joven que se ofreció a guiarle hasta sus compañeros, pero le condujo a Noes, donde algunos desertores se habían reunido. El alcalde le persuadió de que se quedara allí, bajo nombre supuesto, como maestro. Después de catorce meses, pudo comunicarse con su familia. Su padre se enfadó al saber que era un desertor y le ordenó que se entregara pero la cuestión fue solucionada por su hermano menor que se ofreció a servir en su lugar y fue aceptado. En 1818, tras la muerte de M. Balley, Vianney fue hecho párroco de Ars, una aldea no muy lejos de Lyon. Fue en el ejercicio de las funciones de párroco en esta remota aldea francesa en las que el "cura de Ars" se hizo conocido en toda Francia y el mundo cristiano. Algunos años después de llegar a Ars, fundó una especie de orfanato para jóvenes desamparadas. Se le llamó "La Providencia" y fue el modelo de instituciones similares establecidas más tarde por toda Francia. El propio Vianney instruía a las niñas de "La Providencia" en el catecismo, y estas enseñanzas catequéticas llegaron a ser tan populares que al final se daban todos los días en la iglesia a grandes multitudes. "La Providencia" fue la obra favorita del "cura de Ars", pero, aunque tuvo éxito, fue cerrada en 1847, porque el santo cura pensaba que no estaba justificado mantenerla frente a la oposición de mucha buena gente. Su cierre fue una pesada prueba para él. Pero la principal labor del Cura de Ars fue la dirección de almas. No llevaba mucho tiempo en Ars cuando la gente empezó a acudir a él de otras parroquias, luego de lugares distantes, más tarde de todas partes de Francia, y finalmente de otros países. Ya en 1835, su obispo le prohibió asistir a los retiros anuales del clero diocesano porque "las almas le esperaban allí". Durante los últimos diez años de su vida, pasó de dieciséis a dieciocho horas diarias en el confesionario. Su consejo era buscado por obispos, sacerdotes, religiosos, jóvenes y mujeres con dudas sobre su vocación, pecadores, personas con toda clase de dificultades y enfermos. En 1855, el número de peregrinos había alcanzado los veinte mil al año. Las personas más distinguidas visitaban Ars con la finalidad de ver al santo cura y oír su enseñanza cotidiana. El Venerable Padre Colin se ordenó diácono al mismo tiempo, y fue su amigo de toda la vida, mientras que la Madre Marie de la Providence fundaba las hermanas auxiliadoras de las ánimas del purgatorio por su consejo y con su constante aliento. Su dirección se caracterizaba por el sentido común, su notable perspicacia, y conocimiento sobrenatural. A veces adivinaba pecados no revelados en una confesión imperfecta. Sus instrucciones se daban en lenguaje sencillo, lleno de imágenes sacadas de la vida diaria y de escenas campestres, pero que respiraban fe y ese amor de Dios que era su principio vital y que infundía en su audiencia tanto por su modo de comportarse y apariencia como por sus palabras, pues al final, su voz era casi inaudible. El mayor milagro de todos fue su vida. Practicó la mortificación desde su primera juventud, y durante cuarenta años su alimentación y su descanso fueron insuficientes, humanamente hablando, para mantener su vida. Y aun así, trabajaba incesantemente, con inagotable humildad, amabilidad, paciencia, y buen humor, hasta que tuvo más de setenta y tres años. El 3 de octubre de 1874 Juan Bautista María Vianney fue proclamado Venerable por Pío IX y el 8 de enero de 1905, fue inscrito entre los Beatos. El Papa Pío X lo propuso como modelo para el clero parroquial. Su Santidad Benedicto XVI ha dedicado, en honor a este Santo, un año sacerdotal comprendido entre el 19 de junio de 2009 al 19 de junio de 2010 (día del Sagrado Corazón de Jesús y Jornada Mundial de los Sacerdotes), en el 150 aniversario de su muerte, para la santificación de las almas, en especial las sacerdotales; además lo ha enriquecido con múltiples indulgencias y, al final, lo proclamará patrono de todos los sacerdotes del mundo.

NOTICIAS Y AVISOS   El día 21 de agosto (sábado) en directo desde nuestra parroquia rezaremos el Rosario para toda España a través de Radio María (99.8 FM). Esto será a las 19’00h, por ello invitamos a todas la familias de nuestra parroquia a unirse a esta bella oración mariana en nuestro templo parroquial.

FOTO CD’s DE NUESTRA PARROQUIA

Editado con la colaboración de

Si deseas tener cualquier álbum de fotos de nuestra parroquia en formato CD solicítalo a través de nuestro e-mail parroco@iglesiadecuevas.com o en el Despacho Parroquial en su horario habitual.

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Buenas Nuevas Año II - Nº 31