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IGLESIA PRESBITERIANA AMMI-SHADDAY MINISTERIO DE EDUCACIÓN CRISTIANA Y PASTORAL/ DEPARTAMENTO INFANTIL SEGUNDA CLASE UNIDA EDUCACIÓN Y REEDUCACIÓN BÍBLICA EN LA FAMILIA. OTRA RELECTURA DEL DEUTERONOMIO 19 de enero de 2014 1. El mensaje del Deuteronomio Deuteronomio se presenta, también, como el documento que enseña cómo se puede vivir fiel y apasionadamente como pueblo de la “Ley de Moisés” cuando éste ya no se encuentre presente para mediar e instruir. Deuteronomio es un modelo que muestra cómo articular la palabra de Dios —con raíces en el Sinaí y “unida” a Moisés”— en circunstancias novedosas. Como dice Walter Brueggemann: “Deuteronomio no es un Sinaí repetido. Es un Sinaí interpretado, extrapolado y expuesto para mantener las demandas del yavismo “Sinaítico Mosaico” pertinente para tiempos, lugares y circunstancias nuevas.” Varios son los biblistas que han indicado cómo en Deuteronomio la palabra de Dios y sus demandas y promesas se “releen” desde el liderazgo de Josué o de Josías, y quizá hasta de Jeremías. Qué lección más importante para iglesias y denominaciones que marginan la verdadera Palabra de Dios y “canonizan” la del viejo pastor o líder que “dio nacimiento” a tal o cual iglesia o a tal o cual denominación. Moisés murió y fue enterrado, pero la Palabra de Dios siguió y ha seguido resonando viva y transformadora. ¡Ése es el mensaje de Deuteronomio! 2. Vigencia de la Palabra divina Deuteronomio siempre hace actual la Palabra de Dios. Por ello, el tema generacional es importante en este libro. La generación del ayer o pasada sirve como referencia para la de hoy y la de mañana. Desgraciadamente, es un punto de referencia negativo. Los “abuelos” de la generación del “mañana” nos un mal ejemplo y modelo. De allí que se la generación del “hoy”, la presente, la que sirve como punto de referencia para la de “mañana”. De los padres depende que los hijos se mantengan fieles y obedientes a Dios y su palabra. 3. El lugar de las generaciones (familias) En relación con lo anterior, Deuteronomio señala que un elemento clave de la misión integral es el liderazgo pedagógico de los padres. Para Deuteronomio, los padres son los responsables directos de la fe de los hijos, y el hogar es el “lugar” central de esa enseñanza. Si algo necesita ser recobrado por la iglesia el día de hoy para una verdadera misión integral, y con ello el futuro de la misma iglesia y la fe, es la centralidad del hogar para la proclamación de la fe y formación de la vida cristiana. El libro de Deuteronomio obliga a formularnos las dos siguientes preguntas: ¿Tendrán fe nuestros hijos? y ¿tendrá hijos nuestra fe? Es decir, dentro de diez o veinte años cómo se verá la iglesia y si nuestros hijos y nietos formarán parte de ella. Deuteronomio vislumbra, proféticamente, una comunidad futura, que "parada frente a un nuevo Sinaí y Moisés" pueda escuchar las palabras:


Todo Israel se encuentra hoy reunido aquí, delante de Dios. Aquí están los jefes de las tribus, los líderes, las autoridades, y hombres, mujeres y niños. También están aquí los extranjeros que les cortan la leña y les acarrean el agua. Están aquí para hacer un juramento. Van a comprometerse a cumplir con el pacto que hoy Dios hace con ustedes. Dios se compromete hoy a ser nuestro Dios, tal como se lo prometió a nuestros antepasados Abraham, Isaac y Jacob, y nosotros nos comprometemos a ser su pueblo. Pero este pacto no es solamente para nosotros. Dios se compromete también con todos nuestros descendientes (Dt 29.10-15, BLS). 4. Las familias y su misión como parte del pueblo de Dios El Deuteronomio ofrece en su corazón el principio fundamental que rige todo quehacer teológico y misional: la singularidad y unicidad de nuestro Dios, manifestadas en un compromiso de fidelidad absoluta a él y de una saturación de nuestras vidas del amor de Dios. Concomitante con este principio está el de la solidaridad humana, especialmente con el pobre y oprimido. Si algo afirma la versión deuteronómica del Decálogo en su mensaje central es ese compromiso solidario con la justicia social. Eso también se refleja en el Código Deuteronómico (12-26), donde el culto y las festividades se vuelven el espacio central donde se practica la justicia y la igualdad. Fuente: Edesio Sánchez Cetina, “El Deuteronomio y las familias” fragmento de “Misión integral en el Pentateuco”, http://lareddelcamino.net/es/images/articles/misi%F3n%20integral%20en%20el%20pentateuco,%20edesio%20s%E1nchez %20cetina.pdf.


Segunda clase unida 2014