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¿Qué es IFMSA?

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Editorial

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Carta de la Presidencia

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Sección 02 : SORORIDAD Antes de partir ¿Qué debemos saber?

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Estigmatización del VIH: Derribando mitos

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Atención en salud a personas LGBT

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Costa Rica y una ligera perspectiva sobre derechos

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igualitarios VIH en la comunidad LGBT

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¿Quien es el hombre de la relación?

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ATLAS habla con personas LGBT

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Verdades absolutas

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Entrevista: Luis Larraín habla con ATLAS

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www.fb.com/ifmsachile

ifmsachile

revista.atlas@ifmsa.cl

Esta es una publicación de la Federación Internacional de Asociaciones de Estudiantes de Medicina - Chile, conocida también como IFMSA-Chile Domicilio: Esmeralda 678, Santiago Centro, Santiago, Región Metropolitana, Chile. www.ifmsa.cl

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Sección 02 : SORORIDAD Página 32

El sexismo en la salud

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Roles de género ¿Cómo afectan nuestra salud sexual y reproductiva?

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Sororidad: Una alianza posible

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Los hombres no lloran: Violencia de género en el sexo masculino

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La mujer VIH+

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La violencia silenciosa del box de atención

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Ser mujer en Chile

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Los cánones de belleza

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La cirugía plástica: Una profecía que se cumple a sí misma

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El enemigo silencioso: SOP

Sección 03 : IFMSA AL DÍA Página 56

Marcha del orgullo y la experiencia “B”.

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Mi experiencia en LACMA

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LEOs & LOREs: Intercambiando culturas

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#IDAHOT

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Presentando a IFMSA UOH

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ATLAS en redes sociales

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Concurso IFMSA UAndes

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Equipo editorial ATLAS Agosto 2017 / Pág. 03


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a Federación Internacional de asociaciones de estudiantes de medicina (IFMSA) fue fundada en 1951 en Dinamarca.

IFMSA busca unir a los estudiantes por la salud global y crear líderes que sean agentes de cambio tonto locales como globales. IFMSA está presente en más de 120 países en el mundo, representando a más de 1.2 millones de estudiantes de medicina.

“The impossible we do tomorrow, miracles may take a little longer” (Lo imposible lo hacemos mañana, los milagros quizás tomen más tiempo).

IFMSA-Chile fue oficialmente reconocido como miembro de IFMSA en marzo del año 2003, durante la Asamblea Mundial de la federación. Tenemos una directiva nacional que dirige la federación junto a 7 directores nacionales, los cuales dirigen los distintos comités permanentes; Salud pública (SCOPH), Salud reproductiva incluyendo VIH/SIDA (SCORA), Educación médica (SCOME), Derechos humanos y paz (SCORP), 2 directores de Intercambios clínicos (SCOPE) e Intercambios de investigación (SCORE). Localmente, IFMSA-Chile está presente en 31 universidades del país. Cada universidad tiene su propio Organización Local, que funciona con independencia para hacer sus proyectos por lo cual cada una posee su propia directiva y sus propios 6 comités locales.

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Fotografía: Erik Holst, co-fundador de IFMSA y su primer presidente.


H

an pasado dos meses desde “Derribando fronteras” y estamos profundamente agradecidos de la buena respuesta que recibimos con la segunda edición. Hemos superado las 1.000 visitas, una hazaña que también logró la Primera Edición: “Una fotografía de la salud en Chile”. “Realidades que hablan” busca darle voz a los nuevos espacios que surgen en nuestra sociedad. Estos grupos, estas ideas, han vivido históricamente silenciados y aportamos nuestro pequeño grano de arena a los movimientos sociales que hoy son más fuertes que nunca. Hablamos de la comunidad LGBT, su discriminación, su estigmatización, su atención en salud. También decidimos darle una sección a sororidad, para abordar temáticas como feminismo, los roles de género y visibilizar las dificultades que enfrentan las mujeres debido a los cánones de belleza impuestos socialmente. Ambas realidades están profundamente relacionadas, ya que se originan en una sociedad conservadora, temerosa de lo diferente, que abraza esquemas rígidos de lo femenino y lo masculino, de lo correcto y lo incorrecto. IFMSA ha sido por mucho tiempo un defensor de la igualdad en la sociedad.

Creemos en la inclusión de todas las diversidades, en apreciar y amar nuestras diferencias, y dejar que éstas nos enriquezcan y nos hagan crecer, todos juntos. También respetamos y admiramos el liderazgo de todos los géneros. Yo soy miembro de la comunidad LGBT, y como tal, puedo decir desde la experiencia que nos falta mucho por avanzar. Hago una petición a todo aquel que no experimenta estas desigualdades, ya sea un hombre opinando sobre los derechos de las mujeres, ya sea alguien heterosexual opinando de los derechos LGBT. Pido que nos escuchen. Pido que se detengan y analicen. Pido que acepten sus privilegios (Yo mismo los tengo por ser hombre) y hagan algo para que las desigualdades terminen, digan algo, levanten la voz junto a quienes son silenciados. No buscamos privilegios por sobre ustedes. Buscamos las mismas oportunidades, los mismos derechos. Buscamos que la próxima generación no se sienta en desventaja por ser mujer, gay, lesbiana, bisexual, o trans. Espero que disfruten la edición,

Matías Yáñez Valdivia Editor General Revista “ATLAS”

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uerida Familia IFMSA:

Estamos en pleno siglo XXI, el futuro que soñaron nuestros antepasados es ahora, el futuro que ellos esperaban que incluyera autos voladores, robots en todos lados y vivir en Marte. Como todos sabemos, todavía no contamos con esa tecnología, pero sí con un mundo hiperconectado, en el que tener internet en el celular es algo muy común. Esta conexión total, nos permite acceder a diversas fuentes de conocimiento, nos amplía el mundo, nos acerca a personas de lugares lejanos, de culturas diferentes y de contextos muy variados. De lo que queramos saber encontraremos información, pero ¿qué pasa cuando hay tantas cosas circulando que no podemos discernir qué es un hecho y qué es una opinión? O peor incluso, ¿qué pasa cuando las personas disfrazan sus opiniones para que parezcan que hablan de hechos? Esta revista está hecha por y para estudiantes de medicina, intenta recoger nuestras opiniones, nuestro trabajo y nuestras reflexiones, y hoy, más que nunca, debemos hablar sobre los temas que nos conciernen como sociedad, que son los temas por los que luchamos día a día. Estamos en el año 2017, y sigue habiendo gente que desconoce las diferencias entre género y sexo, y que desconoce que la atracción hacia otra persona no es algo que se elija. Año 2017, y seguimos hablando de esto, en lugar de hablar sobre cómo podemos construir, en conjunto, un mundo más tolerante, más inclusivo, donde todos tengan acceso a las mismas oportunidades y que según eso, vayan

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decidiendo el curso que le quieren dar a sus vidas. Hoy más que nunca, les hago un llamado a trabajar en base al respeto y a la inclusión. Soy una convencida de que el amor es capaz de mover y lograr miles de cosas positivas, así que amen a sus familias, a sus amigos, a sus parejas, sus mascotas, amen su carrera, su trabajo, sus actividades voluntarias, etc. Desde mi humilde punto de vista, cuando podamos mirar al resto con ojos ansiosos de respeto y tolerancia, podremos encontrar muchas más personas maravillosas, que si miramos con prejuicios y creyendo que tenemos mayor moralidad que el resto. Espero, sinceramente, que esto no sea un tema en algunos años más, que sea tan normal como debió serlo siempre y que, por ni un motivo, volvamos a tener que hacer actividades para darle visibilidad a los LGBTT, y muchos menos tener que dedicarle un número de una revista. Sueño con que, en el futuro, con robots, autos voladores y viajes a Marte, haya también una sociedad justa, inclusiva, tolerante y que celebre todo tipo de amor. Sin nada más que decir, les doy con mucho cariño la bienvenida a la tercera edición de Atlas.


Sección 01: Salud LGBT

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stimada Amada Familia de IFMSA-Chile: El presente número de nuestra revista “Atlas”, tiene como temática principal la “Identidad de género”. No es sorpresa, que como Director Nacional del Comité Permanente de Salud Sexual y Reproductiva, incluyendo VIH/SIDA, me dirija a todos ustedes para informarles que quizás están ingresando a terreno minado, en cuanto a conceptos de la diversidad. Afortunadamente, he llegado en son de paz, lleno de amor, y un montón de definiciones, para ampliar su mente y convertirlos de simples mortales, a defensores de la lucha LGBT+ (qué maravilla, ¿no?).

Primero que todo, hay que esclarecer qué es género, sexo biológico e identidad sexual/afectiva.

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Es importante dejar en claro que sexo biológico, en palabras más simples, es aquel que se determina por los genitales que posees (pene/vagina), y que construyen una suerte de “identidad” (la llamo así, pues no es, en realidad, una identidad) más social. Si naces con pene eres hombre, si naces con vagina eres mujer (¿les recuerda a algo este eslogan?... Ahora agréguenle naranjo, cuatro ruedas y mucha gente gritando frente a La Moneda… Sí, es una de las famosas frases que surgieron hace poco, respecto a la polémica del famoso “Bus de la Libertad”). Por esta razón, hablar de sexo biológico como determinante de una identidad de género es ser muy limitado de mente. El género, por ende, lo podemos definir simplemente (en realidad no es nada simple), como un CONSTRUCTO SOCIAL. Por lo tanto, se presta para que el resto de la gente te apunte con el dedo y te defina como hombre/mujer (el binarismo en este mundo es E-X-T-R-A-O-R-D-I-N-A-R-I-O).

Bajo este alero de la identidad de género, aparecen conceptos como el espectro “trans” (y es un espectro, no porque nos deba aterrar, sino porque involucra muchísimos conceptos; algunos incluso hablan del “paraguas trans”), que en resumidas palabras, involucra individuos cuya identidad de género difiere de su sexo biológico de forma parcial o total, ya sea una parte del tiempo, o todo el tiempo; ya sea por entretenimiento, como no.

...hablar de sexo biológico como determinante

de una identidad de género es ser muy limitado de mente.” Ahora bien, ¿qué es la identidad de género? Su nombre lo dice: es cómo se identifica una persona respecto de su género. Entonces, podemos tener personas que, teniendo un sexo biológico de hombre, por ejemplo, se identifican como hombres o, por otro lado, personas que teniendo pene, se identifican como mujeres. Por ello, la relación que hay entre el género social (que en realidad es, en pocas palabras, el sexo biológico), y el cómo se siente una persona sobre sí misma.

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En otra esquina, un poco más alejada, aparece el concepto de “identidad sexual”, que no se relaciona del todo con el género propio, sino que tiene que ver con la atracción física/emocional/espiritual que siente un ente respecto a otro. Y, ¡OJO!, no solo es sexual, pues puede haber incluso personas que no sientan atracción sexual por nadie, pero que sí puedan establecer lazos afectivos, y no por ello se debe patologizar.


Esta identidad tiene un sinnúmero de conceptos para definirlas, pero podemos resumirla en que una persona se sienta atraída por alguien que se define con el género opuesto, con su mismo género, con ambos géneros, con ningún género, etc (la gama de posibilidades es infinita). Así, una persona se puede definir como heterosexual, homosexual, bisexual, pansexual, demisexual, asexual, y muchos más. Un ejemplo claro sería: una persona que se define a sí misma como mujer, y que se siente atraída de manera emocional y sexual solamente por personas que se definen a sí mismas como mujeres; dicha identidad sexual se estaría clasificando como “homosexual” (específicamente, lesbianismo). De esta manera, podemos tener miles de ejemplos más. Por ende, los conceptos de género e identidad sexual se relacionarían íntimamente.

El género es algo netamente intrínseco (¿cómo me siento conmigo mismo?) y, por otra parte, la identidad sexual es algo más extrínseco (¿cómo me siento con respecto a los demás?). ¿Está un poco más clara la película? Yo diría que no. Posiblemente quedaron más confundidos/as con todo este diccionario de conceptos relacionados con la sexualidad y, peor aún, que esto es solo el comienzo para entender de mejor manera lo que es la diversidad sexual. Lo importante, queridas y queridos amigos, es abrir su mente lo más posible, no juzgar, evitar catalogar, si la persona no quiere ser catalogada; ser comprensivas y comprensivos, no imponer sus ideas y, por sobre todo, amar sin importar género, identidad de género, ni identidad sexual.

Esperando puedan disfrutar este número de Atlas, se despide con todo el amor de SCORA, NORA (National Officer on Reproductive & Sexual Health including HIV/AIDS ), Franco Paolo Bavestrello Retamales.

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n mis 3 años y posiblemente último como LORA de la UDP, he aprendido bastante información acerca del tema gracias a las actividades que he realizado para IFMSA. Les quería hacer entrega de un poco de esta experiencia y es que los mitos que rodean al VIH son muchos, estigmatizan a quienes lo padecen y es nuestro deber como futuros profesionales del área de la salud desmentirlos. Para empezar, es imposible abarcar todos los mitos en este artículo, posiblemente más de alguno quedará en el tintero, pero si, trataré de retratar los más importantes y que probablemente más de alguna vez tendrán que desmentir frente a sus pacientes. Primer mito: “El VIH es sinónimo de SIDA” Posiblemente es algo obvio para nosotros, pero no para nuestros pacientes, el VIH no es lo mismo que el SIDA, el primero corresponde a un virus (Virus de Inmunodeficiencia Humana), y como tal debe atacar las células de un organismo vivo para duplicarse, por lo tanto, es el agente etiológico que ataca a nuestro sistema inmunológico.

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Por otro lado, el SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida) es una afección médica, un diagnóstico resultado de que nuestro sistema inmunológico es demasiado débil para combatir infecciones o enfermedades normalmente inocuas, oportunistas (por ejemplo: la neumonía por Pneumocystis jiroveci y la infección por Criptococco – véase tabla 1), y/o con un recuento de leucocitos o linfocitos CD4 menor a 200 células/mm³. Tabla 1: Enfermedades marcadoras de SIDA o categoría clínica C Candidiasis esofágica, Sd. Emaciación por VIH traqueal o bronquial Linfomas Neumonía por TBC Pulmonar o Pneumocystis Jiroveci extrapulmonar Sarcoma de Kaposi Enfermedad por Toxoplasmosis Mycobacterium Criptococosis Avium Complex Cáncer cervicouterino Neumonía recurrente invasor Leucoencefalopatía Criptosporidiasis Multifocal Coccidiomicosis Progresiva Enfermedad por Herpes simple: ulceras citomegalovirus crónicas ó neumonitis Encefalopatía VIH Histoplasmosis Septicemia recurrente por Isosporiasis Salmonella

*Extraído de "Infección por VIH/SIDA", Dr. Alejandro Afani Said / Dra. Patricia Roessler Vergara, Bases de la medicina clínica, Facultad de Medicina Universidad de Chile.


Segundo mito: “Tener VIH es una sentencia de muerte inmediata”. No es así, hoy en día una persona con VIH puede hacer su vida prácticamente normal con la Terapia Antirretroviral (TAR), al evitar la progresión de la enfermedad y manteniendo al sistema inmune en su estado normal el mayor tiempo posible. Por norma general, suele tratarse de 3 fármacos de como mínimo dos familias diferentes. Básicamente lo que hacen es bloquear la actividad de las enzimas del VIH interponiéndose entre ellas y las partes de la célula infectada sobre las que actúan. De este modo, estas enzimas no cumplen con su función y el proceso de replicación del VIH se ralentiza, detiene o da como resultado partículas virales no viables. La TAR es un tratamiento costoso, pero accesible gracias a que está garantizado por el GES. Tercer mito: “Es riesgoso convivir con personas que tienen VIH porque me puedo contagiar”. En este mito es importante detenerse un poco, puesto que no sólo conlleva desinformación, sino también el típico prejuicio negativo, estigmatización y con ello discriminación para los portadores de VIH.

En este sentido lo que debemos precisar son las formas de transmisión del virus, las cuales son claras. El VIH sólo se puede contraer o transmitir a través de determinadas actividades; lo más común son las relaciones sexuales en todas sus formas (anal, vaginal u oral sin preservativo) o el uso de jeringas o agujas compartidas como en el caso de drogas inyectables. En casos raros de madre a hijo durante el embarazo a través de la placenta, en el parto o a través de la lactancia materna y en el caso de los trabajadores del área de la salud al pincharse con agujas u otros objetos cortopunzantes (solamente la sangre, semen, líquido pre-seminal, secreciones rectales, vaginales y leche materna de una persona con VIH pueden transmitir el virus, no la saliva por sí sola, ni por el aire). Por último, en casos extremadamente raros transfusiones de sangre, trasplante de tejidos u órganos contaminados con VIH, debido al riguroso análisis de laboratorio previo de cada uno de estos. Cuarto mito: “No me hago el examen del VIH, porque todos van a saber”. Falso, todo el personal de salud, tanto profesional como auxiliar, que intervenga en la realización del examen (Test de ELISA para VIH), deberá mantener la más estricta confidencialidad sobre la persona involucrada y sus resultados, incluyendo a las personas que trabajan para el Ministerio de Salud y los Servicios de Salud con conocimientos de estos exámenes (estadísticas, estudios, programas). Los resultados se entregan en forma reservada, por escrito y de palabra al paciente, sólo y excepcionalmente si el afectado estuviese incapacitado para recibir la información, esta será entregada a su representante legal, apoderado o familiar que lo acompañe.

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En el caso de un mayor de 14 años, pero menor de 18, sólo si el examen establece que es portador, se deberá informar a su representante legal (padres o tutores). Quinto mito: “Yo no puedo tener VIH, porque sólo los homosexuales lo tienen”. Falso, falso, falso. Para empezar, la orientación sexual, sea cual sea, no impide contagiarse. Según datos de la Guía Clínica del MINSAL y cifras del ISP, hay 6 hombres por cada 1 mujer infectada, en las mujeres el principal mecanismo de transmisión es el heterosexual, mientras que en hombres la principal vía de transmisión es el sexo con otros hombres, VIH (+), sin preservativo (sin definirse, necesariamente, a ellos mismos como homosexuales), pero la prevalencia por contagio heterosexual existe y se ha mantenido constante a lo largo del tiempo. “Las conductas sexuales inseguras son de alta prevalencia y no representan diferencias significativas entre personas que declaran haber adquirido el VIH en relaciones heterosexuales, homosexuales o bisexuales”. Guía Clínica MINSAL, 2013.

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Sexto mito: “Me salió negativo el test de ELISA, por lo tanto, no tengo VIH” La respuesta es depende, porque de verdad depende después de cuánto tiempo se hicieron el examen sospechando que se podrían haber contagiado (siendo en fases precoces más difícil de pesquisar), o el tipo de examen realizado, es decir, dependiendo de la generación del test de ELISA en dicho hospital es el periodo de ventana en que puede dar un falso negativo y el tiempo en que deberá repetirse el examen para confirmar que realmente sea ese el resultado. El ELISA de 4ta generación, uno de los más usados actualmente, pueden llegar a detectar el virus hasta 4 a 10 días post infección. No es un examen confirmatorio, sino sólo un screening, por lo que debe repetirse y confirmarse con un Western Blot realizado por el ISP. Finalmente, según el ISP hubo un alza del 45% de casos confirmados de VIH entre 2010 y 2015, lo cual concuerda con el aumento de tamizajes, pero que retrata la situación actual de Chile, un llamado de atención para nosotros a apoyar las campañas de prevención y por sobretodo tomar conciencia de que debemos educar para prevenir las formas de contagio más comunes, evitar la discriminación en todas sus formas y de esta manera promover el diagnóstico precoz y el tratamiento oportuno del VIH.


D

urante el primer semestre del 2016, me encontré realizando mi práctica profesional de Antropología, en el

Servicio de Salud Talcahuano, específicamente, trabajando en la difusión del link de atención en salud a mujeres lesbianas y bisexuales (http://www.sstalcahuano.cl/mesalb ). Al acudir a reuniones me di cuenta de que el problema no es sólo que las mujeres lesbianas y bisexuales sigan creyendo los mitos replicados por generaciones (“si no hay riesgo de embarazo, no necesito ningún tipo de protección”, “si no hay pene, no hay ningún riesgo de ITS”, etc.), sino que los profesionales de salud (mejor dicho, algunos de ellos), también los creían. Indagando más a fondo, el problema parecía originarse en la falta de capacitación en cualquier temática de salud sexual LGBT+; ya fuese la transmisión de ITS, como también falta información en métodos de prevención para este grupo de la población. Revisando artículos y memorias de título ajenas, quedaba claro que estos profesionales de salud, en general, no sabían qué hacer al recibir a una persona LGBT+.

En el caso de mujeres, por ejemplo, muchas nunca se habían realizado un PAP, creyendo que era innecesario el control sin haber tenido relaciones sexuales con hombres, ya que algún obstetra o ginecólogo/a se los dijo en alguna ocasión. O en el caso de una persona trans, los/as profesionales ni siquiera sabían si dirigirse a esta persona por su nombre escogido o de nacimiento. En general, aparte del caso del VIH, se manifiesta un bajo conocimiento en las temáticas LGBT+. Esto nos lleva a mi memoria de título, donde decidí abordar la problemática de los conocimientos y actitudes, en relación a la salud de personas LGBT+ de los y las estudiantes de las carreras de enfermería, medicina y obstetricia de la provincia de Concepción. Busqué relacionar la falta de información de los profesionales de salud demostrada en investigaciones previas, y la formación de la educación superior, donde esperaba, se resolvieran estas incógnitas. Se eligieron estudiantes de enfermería, medicina y obstetricia porque es donde suelen ingresar las consultas de salud sexual;y la provincia de

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Concepción, porque contaba con un gran número de establecimientos de educación superior que enseñaban esas carreras. Es así que, para recopilar la información, se hizo una revisión de las mallas curriculares de las carreras en distintas universidades, buscando ramos relacionados al género y la salud sexual; se diseñó una encuesta enviada por redes sociales, donde se preguntaban por conocimientos y actitudes sobre la salud sexual de personas LGBT+ (gracias a todos los que vieron y respondieron la encuesta, ya que estamos); y la realización de un grupo focal con estudiantes de las carreras de interés, para revisar a profundidad los resultados de la encuesta.

Finalmente, del total de estudiantes de obstetricia, un 92,31% respondió de forma correcta y un 7,69% de forma incorrecta.Si bien la mayoría de las carreras respondió de forma correcta la mayoría de las preguntas, el total de respuestas incorrectas y en desconocimiento son preocupantes Existe confusión respecto a la relación de sexo y género, y la distinción entre identidad de género con orientación sexual, como también lo existe en torno la transmisión de ITS en relaciones sexuales entre mujeres. De hecho, también existía confusión sobre la necesidad de controles ginecológicos para estas mujeres (7,874% contestando que no lo necesitan y un 2,362% que no sabe si lo necesitan o no)

...estos futuros profesionales terminarán por

atender de forma incorrecta a estas mujeres LGBT+.” Revisados los resultados, quedó en evidencia lo que se sospechaba de antemano: Las mallas curriculares no cubren las temáticas de género, y los resultados de la encuesta (contestada por 127 estudiantes de las carreras de interés dentro de la provincia de Concepción) lo demuestran. Las preguntas de conocimiento abarcaban temáticas de conceptos, salud LGBT+ y transmisión de ITS, y consistían en enunciados que debían ser respondidos como “verdadero”, “falso” o “no lo sé”. En general, del total de estudiantes de enfermería, un 86,81% respondió correctamente, pero un 6,87% lo hizo de forma incorrecta y un 6,32% optó por responder “no lo sé”. De los y las estudiantes de medicina, 90,65% respondió de forma correcta, 3,58% de forma incorrecta y un 5,77% no supo la respuesta correcta.

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y realización del examen PAP (11,811% pensando que no lo necesitan y 9,449% sin saber si lo necesitan o no), lo cual es aún más preocupante, puesto que, de no cambiarse este pensamiento, estos futuros profesionales terminarán por atender de forma incorrecta a estas mujeres LGBT+. En cuanto al segmento de la encuesta destinado a explorar actitudes hacia la comunidad LGBT+, consistía en enunciados que debían ser respondidas como “en desacuerdo”, “ni de acuerdo ni en desacuerdo” o “de acuerdo”.


A excepción de las preguntas utilizadas para detectar la presencia de actitudes homofóbicas, y la necesidad de ramos que traten del género y el trato a pacientes de la comunidad LGBT+, las respuestas se encontraron muy dispersas, incluyendo la responsabilidad de preguntar por la orientación sexual del paciente y la utilidad de tener un objeto de apoyo a la comunidad LGBT+ en el lugar de atención a pacientes. Fue por la dispersión de estos enunciados, que se procedió a realizar un grupo focal. Inicialmente, se esperaba realizar grupos focales con las tres carreras. Pero, por diversos motivos, sólo se logró realizar un grupo focal con cuatro estudiantes de la carrera de medicina, modalidad en la cual, durante una hora, se profundizaron aquellas preguntas que se consideraron de mayor interés.

Respecto al verdadero y falso, quienes participaron del grupo focal concordaron que lo que saben de ITS, lo saben únicamente desde el punto de vista biológico, por lo cual saben cómo prevenir en relación a ello. En cuanto a la orientación sexual durante la atención en salud de pacientes, el grupo concordó en que existen patologías donde la vida sexual del paciente influye, como las ITS, por lo cual es importante saber si la o el paciente tiene prácticas sexuales de riesgo, como sería el caso de relaciones sexuales sin protección. Sin embargo, sus opiniones se encontraron divididas sobre si la responsabilidad es del paciente de revelar su orientación, o si la persona realizando la consulta debe indagarlo. La conclusión es que no debe asumirse la heterosexualidad, que suele ser el problema en la mayoría de los lugares de atención, aunque no debe confundirse la orientación sexual con la conducta sexual.

Observando el trato dado por la carrera a temáticas de género y LGBT+, se comenta que el ramo de psicología médica hacía una clase expositiva de género, sexo y parejas homoparentales, pero que había sido eliminado de la nueva malla curricular, así que queda la incógnita de qué ocurrirá con futuros estudiantes. También, se comenta la necesidad de expertos en temáticas de género para dictar clases de esta índole, puesto que es una temática considerada reciente, y los docentes de la carrera no parecen estar “actualizados”. De hecho, de acuerdo a la percepción de los participantes del grupo focal, no parecen aplicar la perspectiva de género en su práctica clínica real. Es decir, no están dando el ejemplo de cómo aplicar esta perspectiva en el día a día a los/as futuros/as profesionales de salud. Esto llevó al punto en que los participantes del grupo focal comentaron que lo que sabían de atención a LGBT+, lo sabían por aprendizaje personal y por talleres dados en otras instancias, fuera de la carrera.

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Otro punto que generó debate, fue el uso de un objeto de apoyo a la comunidad LGBT+ en el lugar de atención. Si bien, tanto el total de participantes del grupo focal, como la mayoría de las personas encuestadas (44,882% del total) concordaba con que el tener objetos de apoyo a la comunidad LGBT+ en el lugar de atención influye en la disposición del paciente a revelar información, casi el total del grupo admitió que no pondría uno de estos objetos en su lugar de consulta (en el caso de la encuesta, un 36,22% no lo pondría en su lugar de atención, y el 37,795% sí lo pondría). Los motivos dados fueron múltiples, incluyendo miedo a la discriminación de parte de otros profesionales del establecimiento. Finalmente, se conversó sobre qué se consideraba necesario para mejorar el trato a pacientes de la comunidad LGBT+, sin discriminación de género. Como primer consenso, se plantea que la malla curricular debe ser creada por docentes, estudiantes y expertos en los temas que faltan abordar, así como expertos de la creación de estas mallas.

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En cuanto la mejora de trato a las personas LGBT+ en la atención en salud, se necesita tomar en mayor consideración, a organizaciones estudiantiles (como las vocalías de género y sexualidad), y mayor cooperación del total de la Facultad de Medicina. A pesar de que falta mucho que mejorar, los cambios ya están en curso. De todas formas, es necesario que el estudiantado esté al tanto de este déficit, y busque cómo solucionarlo, como también hace falta que la carrera encuentre formas de abordar estos temas, no sólo de manera expositiva, sino que además, permitiendo el debate entre estudiantes, y relacionando lo teórico con lo práctico. Sería ideal poder replicar esta investigación con apoyo de las carreras, para así generar algún compromiso, y poder realmente aplicar estos cambios, asegurando una buena atención a cualquier paciente LGBT+ en el futuro, como todo paciente merece.


Ha venido a ser una lucha sin fin pero que, día a día, gana fuerza en nuestra sociedad, siempre de la mano de las generaciones jóvenes, principalmente.

“N

unca he asistido a una” le dije a mis amigos y compañeros de SCORA y SCORP cuando nos encontrábamos planeando lo que haríamos para la marcha de la diversidad de este año. Resulta que era cierto, yo nunca había ido a la marcha del orgullo, y todavía me pregunto por qué no lo había hecho. Existía una expectativa y una realidad en mi cabeza y, en definitiva, lo que presencié ese domingo soleado, sobrepasó más allá de lo que tenía definido como expectativa. Mi corazón no cabía de la felicidad. Presenciar con mis ojos a todas esas personas luchando por la igualdad de derechos, sin importar su orientación sexual, disfrutando con sus familias y amigos, en compañía de música y colores alegres, era probablemente algo que, de seguro, hace unos cuantos años atrás no hubiera sido más que una loca fantasía. La realidad es que, en Costa Rica, la situación con respecto a la temática de sexualidad y género es un tema complicado de tratar.

En Costa Rica, el matrimonio entre parejas del mismo sexo no se ha aprobado. De hecho, aún existe un porcentaje importante de la población que lo considera una falta gravísima al modelo tradicional de familia que se mantiene aferrado a la costumbre costarricense. Es fácil ver esto, teniendo en cuenta que somos uno de los pocos países que sigue sin ser un estado laico. El pasado domingo 25 de junio se desarrolló la marcha del orgullo en Avenida Segunda, en el corazón de nuestra capital. Como todo evento, se esperaba que cierta cantidad de personas acudieran para recorrer todo el camino con esas ansias de querer hacer un cambio, aunque fuera con algo sencillo, como llegar y pasar un buen rato, tal vez sin saber que ese momento era una gran forma de fomentar la diferencia y luchar por los derechos humanos. Al final del evento, nos encontrábamos presentes 80.000, un número mucho mayor de lo que se esperaba. Esto, sin lugar a dudas, nos mantenía a la expectativa de que, con cada año que pasa, aumentan las probabilidades de obtener como resultado una sociedad más inclusiva. Si bien todavía existe un porcentaje de la población costarricense en contra de los derechos igualitarios, cada vez son más las diferentes agrupaciones que se unen a la lucha, incluso integrantes de la esfera política se han visto involucrados en convertir a nuestro país en una sociedad más inclusiva.

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De esta idea expuesta, es el caso de la Vicepresidenta de la República, Ana Helena Chacón, por mencionar uno de tantos ejemplos.

con el fin de que se dé un abordaje integral que tome en cuenta los problemas físicos y emocionales.

Enfocándonos en el área de salud, durante los últimos años, se han generado grandes avances para fomentar la obtención de derechos y mayor accesibilidad a oportunidades para la comunidad LGBTI.

Además, a partir de este cambio se ve necesario capacitar a los funcionarios de los servicios públicos de salud para atender a esta población.

La Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) o más conocida popularmente como “La Caja” que viene a ser la institución que principalmente fomenta la Seguridad Social en Costa Rica, durante sus más de setenta años ha presenciado cambios de todo tipo, algunos buenos y otros que es mejor no recordar.

“...nos

Personalmente, espero que, con cada día pase en nuestro país, se desarrollen iniciativas que fomenten el enorme deseo muchos poseemos de vivir en una sociedad inclusiva.

que más que más

Si bien queda un largo camino de lucha por los derechos igualitarios, cada vez estamos más cerca de la meta.

queda bastante por hacer, y es nuestra

responsabilidad fomentar el cambio…” Sin embargo, no fue hasta noviembre del 2014 cuando la Junta Directiva de la institución aprobó una reforma en el reglamento, para permitir que asegurados que conviven con otra persona de su mismo sexo pudieran asegurarse de igual manera y con los mismos derechos que lo hacen las parejas heterosexuales. También, durante el primer semestre de este año, entre críticas por un lado y celebraciones por el otro, se realizó un cambio que, como resultado, permitirá que las personas trans reciban tratamiento hormonal y psicológico en centros médicos de carácter público. Esto, luego de que la Junta Directiva de La Caja aprobara un acuerdo mediante el cual la Gerencia Médica deberá elaborar un protocolo de atención terapéutica para esta población. De la mano con lo anterior, en estos últimos meses se ha desarrollado todo un procedimiento sistemático, que incluye conformar un grupo interdisciplinario de profesionales de la salud,

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Pero, por el momento, nos queda bastante por hacer, y es nuestra responsabilidad fomentar el cambio que buscamos, volviendo nuestro diario vivir en una experiencia de mayor accesibilidad, respeto y tolerancia para cada integrante de la población.

Referencias 1. Editorial por la democracia S.A. (20 de Noviembre de 2014). Homosexuales ya pueden asegurar a sus parejas en el Seguro Social de Costa Rica. La Prensa. Recuperado el 2 de julio de 2017, de http://www.prensa.com/mundo/Homosexuales-S eguro-Social-Costa-Rica_0_4077342259.html 2. Recio, P. (19 de Junio de 2017). Personas trans recibirán tratamiento hormonal en la CCSS. La Nación. Recuperado el 29 de junio de 2017, de http://www.nacion.com/nacional/trabajo/Person as-recibiran-tratamiento-hormonal-CCSS_0_1640 835959.html


E

l Síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), es una enfermedad crónica que se contrae al estar expuesto

al virus VIH. Este puede ser transmitido por fluidos corporales como sangre, semen, fluido vaginal y leche materna. El SIDA constituye un gran problema de Salud Pública hoy en día. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), 16.000 personas contraen esta enfermedad cada día, asociándose a una carga de enfermedad de 6% a nivel mundial. En cuanto a la mortalidad, hasta ahora se registran 35 millones de vidas. Sólo en 2015, fallecieron 2.1 millones de personas por esta causa. Entre los años 2000 y 2015, ha disminuido la proporción de casos nuevos de SIDA en un 35%, producto de los esfuerzos de organizaciones y políticas de salud pública para enfrentarla. Sin embargo, sigue siendo un gran problema para nuestra sociedad. Si bien esta es una enfermedad entre las muchas otras a las que estamos expuestas en el día a día, es especial, pues quien la padece no sólo sufre por sus síntomas, sino también por el estigma y rechazo que genera en otras personas. Para entender esto, se debe revisar brevemente la historia del SIDA. El primer caso comenzó en Kinshasa (antes llamado Leopoldville), a principios de siglo XX, debido al crecimiento demográfico que trajo el ferrocarril. Oficialmente, se descubrió en 1981, en San Francisco, donde se detectaron altas tasas de SIDA entre individuos que seguían un estilo de vida más bien promiscuo en relación al ámbito sexual. Esto se observó principalmente entre hombres homosexuales.

De hecho, el SIDA se describió inicialmente como 'cáncer rosa' o 'gay-related immune deficiency'. Por esto mismo, en conjunto a la enorme influencia de los medios de comunicación sensacionalistas, surgió la idea de que los homosexuales, y la comunidad LGBT, eran personas liberales y promiscuas, que contagiaban esta enfermedad, y que hasta los 90' significaba una sentencia de muerte, produciendo rechazo hacia ellos. Es importante recalcar que todo individuo puede padecer VIH. Esto no tiene que ver con la orientación sexual, sino con la exposición al virus que causa la enfermedad. Este puede encontrarse, por ejemplo, en el semen de cualquier hombre, independiente de sus preferencias sexuales. También, por agujas contaminadas que presentan el virus, al realizarse una transfusión de sangre. Tampoco debemos olvidar que el VIH lo puede contraer cualquier mujer, independientemente de su preferencia sexual. El fluido vaginal también es capaz de transmitir el virus. No se debe pensar que el número de mujeres con VIH es pequeño: en 2015, se estimó que hay 17.8 millones de mujeres con VIH en el mundo. Esto corresponde al 51% de individuos que tienen SIDA.

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Existen algunas enfermedades, como la influenza, que se transmiten por contacto con la persona resfriada y por 'respirar el mismo aire'. Sin embargo, esto no aplica para el VIH. No se transmite por tocar a quien la padece, ni por sudor, lágrimas, orina, heces, aire, a través del agua compartiendo bebestibles o nadando en piscinas, no por contactos de superficie tales como cubiertos, toallas, asientos de la taza del baño, entre otros. Por lo tanto, estar cerca de alguien con VIH no debería implicar un cambio de rutina en la vida cotidiana.

“...es

prejuicioso,

Como ya se ha mencionado, tomarse de la mano, abrazarse o incluso darse besos no implica contagio. No obstante, si los dos tienen heridas en la boca, puede haber intercambio de sangre al besarse, pudiendo ocurrir el contagio. Respecto al acto sexual, se debe usar preservativo siempre, como deberían hacerlo todas las parejas que tienen relaciones. En caso de practicar sexo oral, se debe evitar realizarlo, si alguno de ustedes tiene heridas en la boca.

reduccionista,

e

incluso

injusto el adjudicar el VIH a la comunidad LGBT…” En cuanto a prevención, aunque puede parecer más seguro el mantener relaciones sexuales con una única persona, no lo es del todo. Sin usar protección, nos exponemos a las enfermedades de nuestra pareja, sean estas conocidas por él/ella o no, y la de todas las parejas que haya tenido. Por lo tanto, siempre se debe ser precavido. En el caso de que ambas personas en la pareja sean VIH+, también deben continuar usando preservativo, debido a que, como muchos viruses, el VIH tiene cepas distintas, que pueden generar distintos grados de enfermedad. Estar infectado por más de dos cepas puede dificultar el tratamiento e incidir en tu calidad de vida. Enfermo o no, debes cuidarte. Existe también el caso de que existe una pareja “serodiscordante”, donde uno de los dos sea VIH+ y la persona no. Mi mensaje es el siguiente: Si bien te expones más al VIH, tu pareja y tú pueden cuidarse de modo que no contraigas la enfermedad.

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De esta forma, la comunicación es vital para prevenir contagios. Si son responsables, no debería haber problemas. Dicho lo anterior, es prejuicioso, reduccionista, e incluso injusto el adjudicar el VIH a la comunidad LGBT. Pertenecer a esta comunidad no implica tener SIDA ni viceversa, por lo que todos debemos protegernos de esta enfermedad. A la vez, debemos procurar contar con información, para no aislar ni marginar, debido a nuestra propia ignorancia, a quienes la padecen. Al fin y al cabo, son personas como cualquiera: que quieren ser amados, respetados y tratados con dignidad.


Hemos ganado más visibilidad, y aunque los medios tiendan a presentarnos como un homogéneo sin conflictos internos, hay muchas caras que no se ven representadas. Distintas identidades de género y orientaciones sexuales cuyos términos muchas veces ni siquiera se conocen. No estamos exentos de problemas.

G

racias a las distintas actividades y situaciones que se dieron durante el pasado mes de junio; marchas, el “me embandera”, “me enfleta”, o “me homosexualiza” de Facebook y la aparición del “Bus de la Libertad”, la comunidad LGBT ha estado muy en boga últimamente.

Éstos miran el avance hacia los derechos que buscamos, muchas veces dividiendonos internamente, o incluso, provocando discriminación dentro de la misma comunidad. En general, están relacionados con la reproducción de comportamientos héteronormativos y machistas dentro de estos espacios tan nuestros, que precisamente luchan contra eso en primer lugar.

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¿Y qué es la heteronorma? ¿Tienes Facebook? ¿Has leído las peleas en los comentarios de las páginas de noticias? Si a ambas respondiste que sí, lo más probable es que ya hayas leído por ahí el término heteronorma. Puede que te suene a una de esas palabras ruidosas que usamos las feministas enojadas, quizás tus amigos la usen para bromear, como puede que realmente conozcas su significado. Aquí daré una definición muy básica y breve: La heteronorma es un régimen social, político y económico que en resumen, impone las relaciones sexuales-afectivas entre hombres y mujeres como lo normal, lo standard. Como consecuencia todo lo que sea distinto, desde orientación sexual hasta identidad de género es concebido como “anormal”. La noción de que en una pareja debe haber necesariamente un hombre y una mujer, siendo complementarios y cada uno teniendo sus roles bien definidos va de la mano con la creencia, persistentemente reafirmada en los medios (aunque muchas veces de manera implícita), de que uno de estos dos tiene más poder que el otro. Heteronorma y machismo van de la mano, incluso dentro de la comunidad LGBT. Para ilustrar lo que es la héteronorma volvamos al título de este artículo. La noción de que en una pareja homosexual deba haber “un hombre” y “una mujer” nos devuelve al juego hombre/mujer de relaciones binarias. ¿Quién es el hombre y quién es la mujer en una relación homosexual? El hombre, el/la que toma las decisiones, el/la que “manda”, el/la fuerte. La mujer, el/la más sensible, el/la más emocional, el/la débil.

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Una simple pregunta es capaz de revelar la misoginia escondida en las estructuras sociales. ¿La Comunidad Gay?

¿¡Machista!? Considerando que la comunidad LGBT surge de la sociedad, que es por defecto machista, de una forma casi inevitable reproducirá dinámicas que en alguna medida son machistas. Digo que es casi inevitable, porque quienes componemos esta comunidad hemos crecido y nos hemos desenvuelto en esta sociedad, aprendiendo a relacionarnos bajo estas dinámicas. Sí, es doloroso, pero la verdad es que todos tenemos algo de sexismo, misoginia y heteronorma en nosotros. Si bien, puede que establezcamos estas relaciones consciente o inconscientemente, lo que sí es completamente evitable es que perpetuemos esto. Y como a todos nos incomoda un poco, es precisamente ahí donde estamos fallando.


“...El hecho de que pertenezcan a una minoría o que mujeres pertenecientes a la comunidad también permitan e incluso fomenten estas dinámicas no hace que sea menos grave.…” ¿Pero entonces, toda la comunidad es machista? Evidentemente no. Pero sí es innegable que dentro de ella se reproducen esquemas en los que lo femenino está ligado con debilidad y por lo tanto es lo indeseable u objeto de burla. Esto lo podemos ver en distintas situaciones. Por ejemplo, cuando un hombre causa molestia por ser muy “amanerado”, es porque esos gestos están relacionados con lo femenino, por lo tanto es inferior y da risa. Cuando hombres gay usan términos femeninos para reírse de otros hombres gay. Cuando la imagen representativa de la comunidad LGBT se enfoca en los hombres gay, muchas veces dejando de lado el enorme espectro de distintas sexualidades e identidades de género, e incluso, cuando mujeres molestan a distintas personas diciéndoles “es niñita” como sinónimo de debilidad. Cuestión de Privilegios: Podemos ver una tendencia. Lo invisibilizado, aquello de lo que nos reímos es lo femenino. Esto en ninguna medida niega o le baja el perfil a la opresión y sufrimiento que los hombres gay, bisexuales o de cualquier orientación sexual viven día a día por culpa de la heteronorma. Pero al mismo tiempo, esto reafirma el privilegio que tiene el hombre por sobre la mujer incluso en este espacio supuestamente inclusivo y libre de discriminaciones.

El hecho de que pertenezcan a una minoría o que mujeres pertenecientes a la comunidad también permitan e incluso fomenten estas dinámicas no hace que sea menos grave. Las mujeres estamos cansadas de que “eso es pa minas” o que “parecí mina” sean insultos, estamos cansadas de ser constantemente pasadas a llevar en el lenguaje cotidiano, criticadas y tratadas como si fuéramos objetos sobre los que cada ser viviente tiene derecho a tener una opinión. Amigo, si eres gay y tienes tu espacio y visibilidad, te pido que nos ayudes a hombres, mujeres, todo lo que está en medio y cada persona no conforme con la sexualidad e identidades de género binarios también a tener ese espacio. No te lo dejes sólo para ti. Reconoce tus privilegios, a pesar de la opresión, y ayúdanos a los que somos invisibles a ganarnos nuestro espacio. Encarguémonos entre todos de que este espacio de comunidad, sea realmente para todos los que lo necesitamos.

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¿Género y Orientación Sexual?

Masculino, homosexual Mujer trans bisexual Femenino, homosexual Hombre, gay Mujer, pansexual Mujer, bisexual

¿Como es el tema de la prevención de ITS y VIH? Te tratan igual que a personas heterosexuales? ¿Has sentido incomodidad con el personal de salud si revelas tu orientación sexual? Camila: No, jamás, pero tampoco he tenido experiencias en las cuales haya oportunidad de ello. Joaquín: Nunca, de hecho hace poco fui al urólogo por primera vez y debo confesar que tuve miedo que me rechazara por ser gay pero la orientación sexual no fue tema en ningún momento. Mauricio: [...] he recibido comentarios que obviamente me molestan y me reprimen

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Adrian: Soy VIH+, y desde que fui diagnosticado siento que para los profesionales de la salud ser gay implica ser más promiscuo, menos responsable.[...] Jaime: Le dan más enfoque a los heterosexuales Samuel: Últimamente he visto campañas del gobierno dirigida tanto al público hetero como homosexual,creo que esta claro que el riesgo es para todos, nadie se salva. Ramiro: Le dan más enfoque a los heterosexuales


“Al informarle al ginecólogo mi orientación sexual, este comenzó a hacer preguntas inapropiadas de contenido sexual. Como ¿Y como lo hacen ustedes? ¿Usan dildos u otros juguetes? ¿Les gusta tener sexo sin un pene?” “No se muy bien cómo funciona el sistema de salud con la gente trans, pero de los trans que conozco, lamentablemente varios han tenido problemas, como las malas caras a la hora de mostrar el carnet, la dificultad que se les da a la hora de querer reasignar su sexo, el rechazo por parte de los médicos sin vocación, etc.” “Consideraría una perspectiva alejada de tabúes y pensada la para la realidad de la juventud en Chile.”

¿Consideras que existe discriminación entre pares en la comunidad LGBT? Damian: Nunca me ha gustado el término “Comunidad LGBT” siento que nos aparta y nos discrimina como un grupo de gente distinta [...] Claudia:Si, creo que hay intolerancia en todos lados lamentablemente.

Angela: [...] Las únicas personas que alguna vez me han dicho cosas como “¿es como curiosidad o no? Típico heterosexual” “ahh, estay en proceso de ser lesbiana pero todavía no lo querís aceptar” o (mi favorito) “no creo en la bisexualidad” han sido hombres y mujeres homosexuales.

Felipe: Es super fuerte términos como la pasiva, la camiona, la loca … [...]

Ximena: Sip, especialmente de gays y lesbianas hacia bisexuales y trans.

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Verdades absolutas sobre las personas transgénero No significa que la persona haya nacido en un cuerpo equivocado, ya que ese es su cuerpo. No hay otro, ni nunca lo habrá: solamente da cuenta de esta incomodidad de expresar ciertas características físicas que, para aquella persona, no deberían estar y que por tanto no desea que se expresen.

P

robablemente han escuchado decir que las personas trans nacieron en un cuerpo equivocado, y que buscan iniciar un tratamiento hormonal, y quizás con cirugías para cambiar su imagen a la deseada. En esta frase hay dos cosas en las que me quiero detener. La primera, es que la persona trans no ha nacido en un cuerpo equivocado y si esta persona describe de esa manera a su cuerpo, no se refiere a que esté enteramente equivocado, sino que habla del sentimiento de incomodidad que le genera, aludiendo a distintas o algunas partes de su corporeidad. Lo anterior se denomina Disforia de Género, según el DSM-V (Libro de Asociación Estadounidense de Psiquiatría), donde el sentir de “un cuerpo equivocado” viene de la concepción histórica de lo que un cuerpo masculino y femenino debiesen ser, chocando con la percepción que tiene la persona trans sobre su físico.

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Existen muchos trans que se refieren de esta manera a su cuerpo. Es su sentir y es completamente válido, pues todos viven una experiencia única. Lo que no está bien es cuando parte de estas personas les imponen a los otros miembros de la comunidad el tener que sentirse así. Porque de no hacerlo, dicen, no son trans, o no son lo suficientemente trans. Esto deja de lado a personas trans que no quieren iniciar ningún tipo de tratamiento hormonal ni someterse a operaciones. Ellos no experimentan disforia de género, porque se sienten cómodos con su cuerpo. También excluye a quienes, por distintas razones, no han podido realizar alguno de estos procedimientos. Aún hay gente que no quiere aceptar que el identificarse como hombre no significa necesariamente el querer empezar algún tipo de reemplazo hormonal, o el querer operarse para tener las características físicas secundarias que vienen dadas por una biología masculina, por ejemplo. De la misma manera en que en el mundo heterosexual cisgénero existe también la discriminación hacia sus propios pares, tratándolos de no ser lo “suficientemente hombres o mujeres”, también la hay en el mundo LGBT.


Otra cosa que siempre les altera su paradigma a las personas, es cuando ven a un chico trans con un chico cisgénero juntos, como pareja. Esto se debe a que tienen la noción de que un chico trans “se hace” trans para estar con mujeres, o que si es trans lo es porque le gustan las mujeres. El ser una persona con una identidad de género no implica, en ningún caso, la vinculación a una orientación sexual que busque el estar con una persona del género “opuesto”. Y esto aplica para todos, no solo para la comunidad trans, ya que las personas cisgénero gays, lesbianas, bisexuales, pansexuales, asexuales, etc., no basaron su identidad de género en una orientación sexual. Y si un chico trans está con otro chico ¿Cuál es el gran problema? Lo mismo si una chica trans está con un chico cisgénero. Este hombre no será gay, ni bisexual, ni pansexual, por estar con ella. Tampoco cambiará su orientación sexual por esto. Si él es heterosexual, lo seguirá siendo. Esa relación, independientemente de su orientación sexual será una relación heterosexual, ya que están involucrados en ella una mujer y un hombre. Es esencial rescatar que este sentir no es injustificado. Esto se debe a la disforia de género, y esta incomodidad con el cuerpo tiene que ver, indiscutidamente, con cómo todos perciben el cuerpo de un hombre o de una mujer como una realidad absoluta, sin dejar espacios para lo intermedio o combinado. Si una chica trans ve toda su vida a mujeres en la televisión, tiene una concepción de cómo debe ser, de cómo debe comportarse, de cómo debe relacionarse. Es lógico, desde esa perspectiva, que sienta la presión de estar con un chico porque “así es como debe ser”. Que sienta que el estar con otra chica “no la hará sentir mujer”.

Pero tenemos que aceptar que como humanos somos todos distintos, y que el ser trans no limita a la persona a una sola realidad o a una sola forma de ser y/o actuar. Siempre se escucha en testimonios de chicos trans que desde pequeños sabían que les gustaba jugar con autos, vestirse con pantalón, etc. Esto es muy cierto para muchos, pero, obviamente, no para todos. Y esto genera que en el lector se perpetúe la idea de que ser hombre significa presentar esas características. Claro que es importante rescatar los sentires de la persona porque es su propia experiencia y transición, pero siempre recordando que estos sucesos y gustos no definen necesariamente a una persona como trans.

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Hoy, la crítica apunta a una crianza igualitaria, donde la persona pueda desarrollarse plenamente como quiera, sin restricciones ni imposiciones. Indudablemente, siempre velando por la seguridad del individuo y la enseñanza de buenos valores. Si bien no podemos hacer nada contra los medios de comunicación, me parece que el cambio ya está empezando, desde nosotros mismos hacia el exterior. Así podremos vivir en un contexto donde estas verdades absolutas ya no se den y nadie pueda sentirse excluido de ningún grupo, porque ya no serán necesarios desde la mirada proteccionista y del querer sentirse aceptado. Podremos seguir rememorando y conmemorando nuestras diferencias, pero ya no en una lucha por alcanzar la igualdad de oportunidades o derechos.

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Es importante que tanto las personas cisgénero heterosexuales como la comunidad LGBT empiecen a entablar esta discusión, hacia lo que realmente define quiénes somos, y que podamos ver qué tanto de esto es realmente nuestro más profundo sentir y no lo que nos han impuesto sin cuestionamiento alguno. Creo todos podemos estar de acuerdo en que existen infinitas formas de ser hombre, mujer, etc., y que estas no pueden estar completamente definidas bajo el contexto de roles históricos, mismo contexto retrógrada que ha dejado, y deja, a algunos géneros atrás en igualdad de derechos, sentires, y oportunidades. Invito a todos a cuestionarse lo siguiente: ¿Por qué soy realmente quien siento y digo ser?


En su perfil de Instagram se presenta como activista, enfermo crónico, peatón y candidato a diputado por Providencia, Ñuñoa, Santiago, Macul, San Joaquín y La Granja. Hablamos de Luis Larraín, ex presidente de IGUALES, que quiso hablar con nosotros amablemente en la entrevista de la presente edición de la revista.

¿Cómo te definirías en 3 palabras?

medicamentos por marca y no por principio activo influyendo fuertemente en el precio.

Comprometido, transparente y humilde.

¿Cómo ha sido tu experiencia con el sistema de salud en Chile? ¿Buenas o malas experiencias? Como doble trasplantado de riñón y enfermo crónico, creo que mi experiencia ha sido privilegiada. He podido acceder a prestaciones, clínicas y profesionales que me han permitido continuar con el tratamiento necesario para sobrellevar mi enfermedad. Y, aun así, no ha sido fácil: batallar contra las isapres y la falta de cobertura en todas las prestaciones que no cuentan con código en Fonasa, recorrer hospitales y clínicas para poder hacerme los exámenes necesarios en un menor costo con los tiempos de espera asociados, luchar contra el sistema de las farmacias que ofrece

He visto esta misma realidad en otras personas que, sin los mismos privilegios a los que he tenido acceso, se ve agravada por las extensas listas de espera en el sistema público, sufriendo por no ver debidamente resuelta su situación de salud porque no hay una hora de especialista o quirófano para ellos. Menos si no tienen los recursos para adquirir medicamentos de forma privada. Nuestro sistema de salud está gravemente enfermo y desde hace mucho tiempo. Falta una fuerte voluntad para resolverlo y garantizar un acceso igualitario a todos/as los/as chilenos/as.

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¿Qué opinas de la atención en salud a la comunidad LGBT? En este caso, a lo anterior se suma la falta de conocimiento de los especialistas sobre relaciones sexuales entre personas del mismo sexo, como también de la realidad de personas trans e intersexuales. Esto es clave en especialidades como urología, ginecología, proctología, psiquiatría y endocrinología, por mencionar algunos. Además, sí puede verse agravada por eventuales actos fóbicos, especialmente en el caso de las personas trans, las que no tienen un debido acceso a la atención porque su derecho a contar con documentos de identidad que se condigan con su identidad de género no está garantizado. Esto es grave porque dejas a un grupo de la población marginada de la atención en salud, provocando una serie de problemas en su calidad de vida.

¿Considerarías que existe una estigmatización a la misma comunidad por un tema de promiscuidad? Eso se ve cuando se habla de la incidencia de las ITS (Infecciones de transmisión sexual), principalmente en la población de hombres que tienen sexo con hombres. La falta de una

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educación sexual efectiva y de la real voluntad de la autoridad pública de mantener campañas de información y prevención permanentes genera una ignorancia sistémica en nuestra sociedad, vinculando a los hombres gays con conductas sexuales de riesgo y promiscuidad que terminan en contagio de enfermedades, principalmente del VIH. Hay una estigmatización cierta, porque la promiscuidad no es una práctica exclusiva de hombres gays. El estar en el clóset por mucho tiempo puede producir una ansiedad para "ponerse al día" en gays que vieron la experiencia de sus amigos heterosexuales cuando eran mucho más jóvenes. ¿Encuentras que hay discriminación entre pares dentro de la misma comunidad? Si es así, ¿cómo crees que podría solucionarse? La hay a diferentes niveles. La comunidad puede discriminar a sus pares por múltiples razones, que son las mismas que operan en la sociedad en general: clase social, aspecto físico, nivel de ingresos o, incluso, porque tienen maneras más afeminadas o masculinizadas. Esto sucede, en parte, porque muchos suplen la inseguridad que les produce su orientación sexual con otros atributos de clase o aspecto físico, lo que les permite sentirse más seguros con ellos mismos.


“La comunidad puede discriminar a sus pares por múltiples razones, que son las mismas que operan en la sociedad en general: clase social, aspecto físico, nivel de ingresos o, incluso, porque tienen maneras más afeminadas o masculinizadas” La solución parte, de nuevo, por profundizar el cambio cultural a través de la educación, visibilizando y naturalizando la diversidad de la sociedad en su amplio espectro, desterrando los prejuicios y estereotipos asociados.

¿Cuál es tu opinión respecto al acceso a educación sexual de la población, en todos los niveles etarios? Los programas de educación sexual han sido deficientes. Por décadas, han hecho visibles un tipo de visión y de parejas, excluyendo a todas las que no se ajustan al modelo heterosexual. Y cualquier intento de reformarlo ha sido resistido: solo falta recordar la polémica levantada por el manual de educación sexual elaborado por la Municipalidad de Santiago durante la administración de Carolina Tohá o la más reciente con el rechazo a la circular de la Superintendencia de Educación para la inclusión de los niños, niñas y adolescentes trans en las comunidades escolares. Hace falta un sinceramiento de autoridades y expertos para tomar en serio de la importancia y los efectos de una buena educación sexual no solo en la etapa escolar, sino además en la educación superior y en la formación constante a través de campañas.

Si llegas a convertirte en diputado en las próximas elecciones, ¿qué harás para apoyar a la comunidad trans y LGBT en general? La diversidad y la inclusión es uno de los ejes de mi programa de campaña. Eso incluye a la diversidad sexual, pero también las materias pendientes en equidad de género, migración, discapacidad, etcétera. En el caso específico de la comunidad LGBT, me haré cargo de empujar desde el Congreso todas las iniciativas pendientes de la agenda de diversidad sexual tan postergadas en el debate legislativo. Por un lado, la ley de identidad de género que lleva más de 4 años de discusión, el fortalecimiento de la ley antidiscriminación y, luego, el proyecto de matrimonio igualitario con filiación que será presentado este año por la presidenta Bachelet. El objetivo es, desde mi experiencia como activista y dirigente social, visibilizar la importancia crucial de aprobar estas leyes para asegurar los derechos de todas las personas y familias de nuestro país, garantizando el acceso igualitario a todas las instituciones del Estado.

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Sección 02: Sororidad

D

esde que uno decide entrar a una carrera del área de la salud, nos encontramos cargados de sueños y

metas por cumplir, soñamos con comenzar a actuar como alguien servicial, como alguien capaz de poder ayudar a personas dentro del hospital, pero nadie nos dice sobre la cantidad de obstáculos que debemos atravesar nosotras, las mujeres, pues nuestros padres o la misma sociedad nos muestra un mundo distinto al que se vive en esas estrechas murallas, donde hay algo que tienden a no conversar, porque prefieren olvidar o bien, callar: el sexismo. El sexismo se define como una actitud discriminatoria al sexo masculino o femenino, y es este último el más habitual. Hoy en día, a pesar de que cada vez hay más movimientos sexistas a favor de la igualdad de género, esto sigue sucediendo, pues si bien, las mujeres estamos ganando presencia en el área de la salud, lamentablemente estamos ganando mucho más lento el respeto, pero ya hay campañas que lo están buscando, como por ejemplo, en España, el presente año (2017) el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM) publicó en el día de la mujer una campaña en redes sociales con #MedicinaFeminista buscando crear conciencia y dar a conocer lo que sucedía en el área de la salud, video que hoy, ya es viral. (lo puedes revisar acá: https://youtu.be/5bccT6fm_SQ).

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Un ejemplo de lo anterior es lo que lamentablemente no es poco frecuente escuchar en los pasillos, diferentes historias donde se hacen ver estas actitudes: que un estudiante de Medicina de 4to año deba pedir por favor el cambio del médico docente porque sólo la obliga a completar las fichas y no le permite atender a los pacientes; estudiante varón que al observar una cirugía presenta palidez y el médico le comenta “no seas niñita, compórtate como hombre” o algo muy común, familiares que al observar a una mujer, con bata blanca y fonendoscopio al cuello que está con el paciente, se acerquen y le exijan poder ver a un médico, ¿un médico HOMBRE?, ¿acaso una mujer no puede ser médico? ¿acaso una mujer es menos? ¿por qué hay especialidades dominadas por hombres?... Yo creo que este tipo de preguntas nos hacemos todos los días no solo las mujeres, sino todas las personas que son testigos de estas situaciones, pues les cuento, el permitir que esto suceda, los hace ser cómplices y si, es un delito. Siglos atrás se pensaba imposible que una mujer pudiera votar, pero hoy es un derecho. Entonces, si aquel pensamiento tan estricto logró cambiar gracias a diferentes precursoras que demostraron el hecho de que la mujer no es el sexo débil, no es el sexo que debe callar ni menos el sexo sumiso, por qué no intentarlo


No seas niñita, compórtate como hombre

Quiero que me atienda un doctor

La cirugía es para hombres

ahora y con esto quizás suene un poco exagerada, pero si hoy vemos a las generaciones menores aceptar y adaptarse a tanto cambio, por qué no cambiar nosotros, invitar a aquel/aquella de pensamiento antaño a expandir su visión, a ver que una mujer es igual que un hombre, con iguales capacidades y habilidades, que el tener alguna debilidad no es ser “niñita” ni “homosexual”, el tener una debilidad nos hace humanos.

Para finalizar, no quiero decir más, que para mí esto es más que un artículo, es un pensamiento y los invito a hundirse en él, conversemos en nuestras casas, con nuestros cercanos, para que la próxima vez que se escuche algún diminutivo para las mujeres, se denuncie y se logre así poder romper este círculo vicioso donde nos vemos atrapadas desde hace cientos de años.

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aún cuando hablamos de derechos sexuales y reproductivos…Ahí sí que algunos no saben qué cara poner para que nadie se dé cuenta que no tenían la más mínima idea que aquello existía.

C

uando hablamos de “Salud”, incluso personas que no pertenecen al área, son capaces de dar una definición

parecida a la que entrega la OMS: Estado completo de bienestar físico y social que tiene una persona. Sin embargo, cuando hablamos de Salud Sexual y Reproductiva no todos somos capaces de definir estos conceptos sin antes preguntarnos “¿Qué es esto?”. Y más

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Y no es que en Chile seamos ignorantes, es sólo que estamos desinformados. El año 2013, el programa de Canal 13 “Contacto” reveló lo que muchos ya sabíamos de antemano: Hace falta Educación Sexual en Chile, tanto así que ni siquiera el propio Ministerio de Educación tenía conocimiento de la cantidad de colegios o liceos donde se impartían clases de esta índole para ese entonces; y como consecuencia uno llegaba a la Universidad sabiendo poco (si es que tenía la suerte de haber estado en uno de esos establecimientos


educacionales que contemplaban este tipo de materias en su currículo) o nada sobre el tema. Y es más, no sabemos tampoco la profundidad ni el enfoque que se da a esta temática en los distintos colegios o escuelas. Muchos creímos que estábamos siendo correctamente educados cuando lo único que hicieron fue enseñarnos sobre el preservativo masculino, las pastillas anticonceptivas y SIDA. (Sí, SIDA y no VIH) Actualmente, el panorama no parece ser distinto. Esto es alarmante no sólo porque, según el estudio “Salud sexual en Chile: una aproximación descriptiva al comportamiento y satisfacción sexual de los chilenos”, del Centro de Estudios Sociales Experimentales Oxford-U. de Santiago (CESS), la edad promedio de inicio sexual es de 16,38 años en mujeres de 18-30 años y 15 años en hombres; sino porque estamos reduciendo una gama muy amplia de conocimientos a simplezas. Y es terrible, porque uno de nuestros derechos sexuales y reproductivos es justamente: El derecho a la educación sexual integral.

“...Y

La salud sexual es un estado de bienestar físico, emocional, mental y social en relación a la propia sexualidad, y salud reproductiva es, según la OMS, un estado general de bienestar físico, mental y social en todos los aspectos relacionados con el sistema reproductivo, sus funciones y procesos. De hecho, son derechos humanos básicos. ¿Y por qué tanta explicación? Pues porque lo que voy a hablar a continuación se relaciona con todos los conceptos mencionados anteriormente. Dentro de nuestra sociedad existen los llamados Roles de Género, que son un conjunto de deberes, aprobaciones, prohibiciones y expectativas acerca de los comportamientos sociales apropiados para las personas que poseen un sexo determinado. Van desde “Los niños juegan a la pelota y las niñas a las muñecas” hasta “Las mujeres deberían quedarse en la casa a criar a los hijos” ó “El hombre tiene que ser el sustento económico de la familia”.

me pregunto ¿por qué tiene que pagar el

hombre? ¿por masculino?…”

qué

asociamos

¿Estamos siendo educados sobre sexualidad realmente? ¿Estamos educados sobre género? ¿Estamos mostrando a los jóvenes que tienen derechos sexuales? O quizás, ¿Estamos enseñando a prevenir embarazos? Probablemente sólo estamos haciendo eso.

la

dominancia

a

lo

Así mismo, son los responsables de que se espere que las mujeres añoren la maternidad sólo porque biológicamente están preparadas para llevar un hijo o hija, de que los varones no sean la primera opción para la custodia de un niño o niña, y miles de otras que no voy a nombrar porque la idea es que esto sea un artículo y no un libro.

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Estos roles nos atrapan en el teatro de nuestras vidas, y hace que sea bastante poco llevadera si no se cumple con lo que está socialmente consensuado. Como un ejemplo muy básico, en el ámbito de las relaciones afectivas y sexuales, tenemos el típico “¿Ya, y de ustedes dos quién es el hombre?” cuando se le pregunta a una pareja del mismo sexo (pareja homosexual) cuál de las dos personas tiene “dominancia” (o paga las entradas al cine, las salidas a comer, cuál de las dos es la que maneja el auto cuando salen de paseo, entre otras convenciones sociales.). Al hacer esa pregunta se aplican los roles de género a la pareja: tiene que haber un “hombre” y una “mujer” cuando lo cierto es que son dos mujeres o dos hombres. Por lo tanto, la respuesta es simple: No hay, y no es necesario, lo que sucede es que se está esperando que una de las dos personas tome cierto papel que estamos acostumbrados a delimitar. Y me pregunto ¿por qué tiene que pagar el hombre? ¿por qué asociamos la dominancia a lo masculino? Roles de género y machismo. Y no, yo no creo que el machismo afecte únicamente a las mujeres. Creo que afecta a todos y afecta nuestras relaciones afectivas y sexuales. De hecho, durante el verano participé de nuestro conocido Team Condón junto con mi Organización Local IFMSA UdeC y chicos de IFMSA USS, y dentro de las cosas que me llamaron la atención estuvo, por un lado, que muchos, pero muchos de los hombres a quienes eduqué sobre cómo poner correctamente el preservativo, admitieron sentir vergüenza de que una mujer les enseñara. Y yo me pregunté “¿Por qué?” Y la respuesta la encontré justamente pensando en los roles de género.

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En cuanto a relaciones heterosexuales, es socialmente aceptado que el hombre sea el que adquiera y lleve preservativo, pues él lo “usa”. Por ello, el ser educado en algo que le corresponde por alguien del género contrario les causa vergüenza. Y debo admitir que me hace ruido. Las relaciones sexuales se dan de a dos, y la protección que brinda el condón como método anticonceptivo y para prevención de ITS es para la pareja, no para uno de los dos. Las mujeres tenemos que empoderarnos y saber utilizar el preservativo como corresponde: podemos comprar y poner un condón. Eso no nos hace menos mujeres, nos hace mujeres que se preocupan de su salud. Más de una chica dijo “Pero ¿para qué?”, y pues claro, la respuesta es obvia: Para protegerte. Además, un estudio el año 2004 evalúo el uso del condón en 205 adolescentes consultantes por anticoncepción y sólo el 7,3% lo usaba siempre, un 42,9% lo usaba a veces y un 49,7% no lo utilizaba. Algunos por incomodidad…Creo que estas cifras podrían cambiar si cambiamos un poco el enfoque. Hacer la postura del condón parte del acto sexual y no un trámite que lo corta hace que prevenir sea divertido, sea placentero, y sea compartido. ¡Quizás si tú, mujer, intentas ponerlo alguna vez disfruten más! Me encantaría que todas las mujeres pudieran seguir este consejo, comprar sus propios condones y no tener que depender del otro para tener una relación sexual sin riesgo, pero bueno… Roles de género. Se vió totalmente plasmado en el comentario en voz alta de una mujer, de unos cuarenta años, que nos miró con reproche: “Qué descaro, las niñas de hoy en día son promiscuas”.


No es socialmente aceptado para muchas personas de otras décadas que nosotras hablemos de sexo, tengamos sexo libremente, compremos anticonceptivos orales o preservativos en la farmacia (porque eso significa que estamos teniendo sexo, que descaro). Eso es de hombres, y pobres aquellos hombres que no hayan tenido relaciones sexuales, ser casto no es de macho. Hablemos ahora de las pastillas anticonceptivas. El 25,8% de los adolescentes encuestados en 2004 en un estudio declaran no usar condón por estar utilizando otro método anticonceptivo. Generalmente estas son las pastillas, las famosas pastillas anticonceptivas, que cuestan entre seis y diez mil pesos chilenos en cualquier farmacia, que deben tomarse todos los meses, que si llegan a fallar te condenan a una vida de recriminaciones y “ella debe haber querido quedar embarazada”. Es el rol de la mujer comprar y tomarse la pastilla todos los días. Pero yo me pregunto, si eres hombre y tienes una pareja única, estable, y no usas preservativo, ¿por qué no compras tú también las pastillas? La planificación familiar no es únicamente responsabilidad de las mujeres. La planificación familiar permite a las personas tener el número de hijos que desean y determinar el intervalo entre embarazos. Se logra mediante la aplicación de métodos anticonceptivos y el tratamiento de la esterilidad. Según un estudio cubano realizado en septiembre de 1999 y septiembre de 2000 sobre planificación familiar, de los 300 hombres encuestados solo el 3,6 % participó en la consulta de planificación familiar y solo el 9 % fue con la intención de elegir entre ambos, un método anticonceptivo.

Nuevamente nos damos cuenta que la maternidad y todo lo que envuelve esta, está asociado con algo que le corresponde a la mujer y no al hombre. ¿A qué quiero llegar con esto? Pues, a que estoy convencida de que no sólo nos falta educación sexual y reproductiva, sino que además, nos falta darnos cuenta que las relaciones son de a dos, y que por eso mismo, haya o no haya un vínculo afectivo, es deber de ambos el tener una sexualidad responsable. No podemos dejar de hacer cosas, o hacer otras pocas solo porque es bien o mal visto. En temas de salud, el rol de todos es cuidarnos.

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as mujeres, el grupo oprimido más grande de la historia. Resultan infinitos los obstáculos a los que se

vieron enfrentadas nuestras predecesoras, desde la marginación de la vida política a la imposición sobre qué hacer con nuestros cuerpos. Cuantas limitaciones, cuanta discriminación, pero nada jamás pudo impedir que estas mujeres, mujeres fuertes y con convicción, se hayan abierto paso pese a la sociedad machista. Los hombres, sujetos políticos, en cuya agenda se incluye cómo organizar el mundo y definir hacia dónde vamos, tuvieron que verse enfrentados a quienes exigían y siguen exigiendo justicia. Nosotras, mujeres del siglo XXI, les debemos nuestra voz a todas quienes vinieron antes. Hoy estudiamos y trabajamos en lo que queremos gracias a ellas. Aún queda mucho camino por recorrer, eso es seguro, pero la reflexión que deseo plantear en este momento es: ¿qué habría sido de nosotras, mujeres, durante el patriarcado sin un entramado de mujeres a nuestro alrededor? Hoy y siempre las relaciones entre mujeres han sido un asunto complejo. Nos inculcan, desde pequeñas, la competencia, “eres mucho más bonita que tu compañera”, “te tiene envidia

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porque eres más linda”, siempre desde el físico, siempre recalcándonos que esta superficialidad es lo más importante y, por supuesto, que tienes que ser superior a las demás. Es tanto lo que incorporamos esta idea que, a medida que crecemos, nos convertimos en enemigas del resto, nos dedicamos a criticar a las demás, a “tirarlas para abajo”, diluyendo la empatía hasta ser prácticamente inexistente, mientras que todo se transforma en competencia y rivalidad. Esto sin considerar los mecanismos políticos provenientes de la fragmentación social que nos envuelve; a nosotras, las mujeres, nos separan clases, culturas, religiones y etnias. No somos capaces de darnos cuenta que el distanciamiento y la confrontación nos debilita como género, nos quita poder de incidencia. ¿Cómo convocar a la solidaridad con nuestro género si no somos solidarias entre nosotras? Es aquí donde surge este bello concepto: sororidad del latín soror, sororis, hermana, e-idad, relativo a, calidad de. En francés, sororité, en italiano sororitá, en español, sororidad, en inglés, sisterhood. Un concepto que busca unirnos a todas en una misma lucha, que busca eliminar las barreras que otros nos han impuesto y, aún más, las que nosotras mismas inventamos. Lo que se busca mediante la sororidad es crear un pacto entre mujeres y, mediante este, establecer un objetivo en conjunto, es decir, dejar de lado los deseos


individuales para enfocarnos en las necesidades colectivas de todas las mujeres. Existen derechos, pero estos no son para todas. Es sabido que la justicia no aplica para todas las personas por igual, y las mujeres no son la excepción. Pero no podemos conformarnos con que esto sea así. Es nuestro deber el extender a cada vez más mujeres los avances en derechos, recursos, bienes y poderes de los que gozan algunas. Actualmente, son millones las mujeres que no pueden decidir ni elegir sobre su vida ni su cuerpo, aunque nos parezca lejano, la mutilación genital femenina existe, la esclavitud sexual también. Mujeres son asesinadas por sus parejas, pero su vida parece no tener tanto peso para los tribunales supremos.

Niñas y adolescentes violadas son obligadas a tener un hijo o a morir, porque las leyes no se preocupan lo suficiente por ellas. No seamos cómplices de esto, es nuestra obligación el interceder por otras. El derecho a decidir sobre nosotras mismas, sobre nuestra vida y nuestro cuerpo, es el principio político a generalizar, y no podemos conformarnos con que este sea solo para unas cuantas. Esta alianza no es una utopía. Mostrémonos solidarias entre nosotras e intolerantes hacia quienes busquen reprimirnos. Eliminemos la cosificación de las mujeres y convirtámonos en seres intocables frente a la violencia de género, en seres incosificables, en seres humanos. Esta alianza sí es posible, avancemos juntas, vamos por la vida y la libertad de las mujeres.

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l Servicio Nacional de la Mujer y Equidad de Género (SerNaMEG), define violencia de género como un fenómeno multicausado en base a un marco relacional, determinado por relaciones abusivas de poder entre hombres y mujeres, donde uno de los dos sexos se siente con más poder sobre el otro. Lo anterior, no es solamente una actitud, sino que se construye y enmarca en sistemas de valores, símbolos y representaciones dentro de la estructura social, expresándose en desigualdades en diferentes niveles, individual, grupal, nacional y mundial. En la sociedad machista, en la que nos desenvolvemos, la violencia de género se hace notar en contra de las mujeres: maltratos, abusos, sueldos, gritos en la calle, críticas a nuestra manera de vestir o de hablar y muchos, pero mucho más… Tal como explicaba el SerNaMEG, se nota tajantemente como un fenómeno sociocultural. Y si bien somos las mujeres las directamente afectadas, ni los mismos hombres se libran de la violencia de género. En nuestro contexto, los hombres son el sexo fuerte y las mujeres el débil, pero ¿qué los caracteriza para creerse superiores a las mujeres? Pues la respuesta, es el constructo

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social que conocemos como masculinidad. Esta, correspondería a una construcción cultural de género que otorga el rol de los varones en sociedades patriarcales. Corresponde a las expectativas sociales de que los hombres sean fuertes, valientes, competentes, violentos y las consecuencias que aquello conlleva, y que se ha actualizado con el paso del tiempo en nuestra sociedad, para permanecer incansablemente hasta el día de hoy. Cualquier hombre que salga de los márgenes de la masculinidad es duramente reprochado, no solamente entre ellos mismos, sino, que por las mujeres también. Varones que lloran o que no les gusta jugar fútbol (u otros deportes en general), así como mujeres que les gustan los deportes de contacto o que hablan de manera menos elegante, son juzgados y etiquetados inmediatamente. Así es como existe una presión social tan grande, que trae a futuro duras consecuencias.


Muchos estudios se han realizado para comprobar lo anterior: los hombres reprimen su emocionalidad, y esto, ante cualquier factor de estrés, empeora aún más la situación: no solamente no pueden expresarse, sino que tampoco conocen las herramientas para hacerlo. Además, no solo impacta en lo psicológico, por ejemplo, un estudio de la Journal of Advanced Nursing constató que el número de hombres que visita al doctor es bajísimo en comparación con el de mujeres, y explica esto por el “comportamiento tradicional masculino”. Por otra parte, aquellos que simplemente se niegan a seguir las reglas y viven como quieren hacerlo, son duramente criticados y deben sufrir el peso de esto, cuando en realidad no están haciendo nada malo. Dentro de las actitudes a adoptar por los hombres en este contexto, podemos ver el mantenimiento de una coraza emocional, la imposibilidad de fallar en lo económico y laboral, el estar sano a toda costa, nunca verse deprimido, ser siempre los primeros y

mejores, ganar en todo, no llorar… Un sinfín de comportamientos que reprimen a cualquiera que los siga, trayendo así graves consecuencias psicológicas, tanto para el que no logre adaptarse como para el que sí. Pues, un hombre que “logra adaptarse” al concepto de masculinidad, exteriormente se verá compuesto, pero es asegurable que psicológicamente debe tener muchísimas trabas de personalidad. Claramente, la violencia de género hacia la mujer nos trae consecuencias detestables, pero no somos sus únicas víctimas. Con esto queda aún más claro que la lucha en contra del machismo y de la violencia de género es urgente. Así, lograremos vivir en una sociedad con mejores valores, que acepte la diversidad, para que cada uno de nosotros pueda vivir sin miedo ni vergüenza de ser quien es.

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a infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) constituye uno de los principales problemas de Salud Pública a nivel mundial, según la OMS. Este virus, perteneciente a la familia Retroviridae, afecta principalmente a células del sistema inmune como los linfocitos CD4, pudiendo infectar además, entre otros, monocitos, macrófagos y células dendríticas. A través de mecanismos de transcripción genética, el ADN viral es incorporado al ADN de la célula, alterando o anulando su función y produciendo, por consiguiente, el deterioro progresivo del sistema inmune.

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Esta patología atraviesa por varias etapas, siendo la más avanzada el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), en el cual el individuo es extremadamente vulnerable a infecciones de tipo oportunista o a la aparición de diversos tipos de cáncer, siendo estas finalmente la causa de la muerte del individuo.


En Chile, los primeros casos de infección por VIH fueron notificados en 1984. Afecta principalmente a adultos de entre 20 y 49 años, con mayor prevalencia en hombres, siendo la principal vía de transmisión la sexual (99%). Existe también transmisión vertical (madre-hijo), sin embargo, en nuestro país la transmisión por esta vía está por debajo del 2%, ya que existen normativas que incluyen el ofrecimiento universal del test a las embarazadas, protocolo farmacológico a las gestantes VIH (+) y sus hijos/as (garantizado en GES), y sucedáneos de leche materna durante seis meses. Incluso, Chile está en vías de ser declarado país libre de contagio vertical de VIH. Es interesante mencionar que el tratamiento para pacientes VIH está incorporado dentro de las Garantías Explícitas de Salud (GES). Los tratamientos modernos tienen una alta eficacia y una baja tasa de efectos adversos, sin embargo, su efecto se ve limitado si su administración se inicia en etapas tardías. Muchos podrían preguntarse al leer este artículo: Bueno, ya está claro qué es el VIH… ¿Cuál es el problema? Existen métodos de prevención disponibles, existen métodos de diagnóstico bastante certeros, contamos con tratamientos altamente eficaces y todo esto tiene cero costo de bolsillo o con muy poco copago. Y la respuesta, la verdad, es bien simple: La desinformación de la población general, el no uso de métodos de prevención, las barreras para la realización del examen diagnóstico, la consulta tardía (etapas avanzadas), la discriminación y el estigma son los problemas actuales. La carga social del vivir con VIH afecta profundamente a los individuos, esto, sumado a la discriminación debido a todos los mitos que circulan con respecto al virus puede llevarlos a una profunda inhibición de su

sexualidad, temiendo contraer la infección aún con prácticas seguras al no poseer la información real sobre factores y conductas de riesgo. En otras palabras: afecta la calidad de vida de las personas, deteriorándola. No es sorpresa para nadie que una de las comunidades más afectadas por los mitos, la desinformación y la discriminación sean LGBT (Lesbianas, Gais, Bisexuales y Transexuales). Sin embargo, poco sabemos que hoy en día, existe una gran discriminación hacia la mujer. “Calidad de vida” es un concepto que hace alusión a varios niveles de generalización pasando por sociedad, comunidad, hasta el aspecto físico y mental. Las personas viviendo con VIH también pueden tener creencias negativas sobre el VIH y estigmatizarse a sí mismas. Esto se denomina el autoestigma, o interiorización del estigma, es decir, la carga que tienen no viene sólo desde la discriminación y microagresiones que la sociedad impone sino también desde su interioridad y desde sus propios principios y pensamientos. El eliminar esta carga extra, que sería el estigma social, ayudaría a mejorar la calidad de vida y el autoconcepto de los pacientes.

En el caso específico de las mujeres, el enterarse que han contraído la infección puede destruir sus expectativas y proyecciones con respecto a la formación de una familia o el hecho de ser madres, pues temen transmisión vertical a ese hijo que podrían haber tenido si no vivieran con VIH. Esto no solo trae consigo una carga emocional grande para ellas, sino que además, una carga social importante pues en nuestra sociedad es muy cuestionada una mujer que no quiere tener hijos.

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El Centro Internacional para la Investigación sobre la Mujer (CIIM) señala que, en Bangladesh, más de la mitad de las mujeres viviendo con VIH han experimentado el estigma de amigos o vecinos, y una de cada cinco se plantea el suicidio. En la República Dominicana, seis de cada diez mujeres viviendo con VIH temen ser objeto de habladurías, mientras que en Etiopía, más de la mitad de las mujeres viviendo con VIH reconocen que tienen una baja autoestima.

Aclaración: Gran parte de este artículo nace de conclusiones gestadas para un trabajo de la asignatura Integrado de Salud Pública, realizado por Nicolás Jara, Nicolás Golott, Valentina Hermosilla, Kevin Flores y Javiera Llancaqueo.

Muchas veces, las mujeres VIH (+) son el blanco de críticas y especulaciones: ¿Cómo se contagió? Probablemente era promiscua, probablemente ejercía comercio sexual, probablemente sea una mujer sucia...

2. Ministerio de Salud de Chile. Norma conjunta de prevención de la Transmisión Vertical del VIH y la Sífilis [2012, Junio 2017]. Disponible en: http://www.minsal.cl/portal/url/item/d84c1 b1497766e48e040010164010137.pdf

Ese es el nivel de prejuicio, de esto estamos hablando. No sólo las mujeres deben vivir con una enfermedad incurable, no sólo deben tomarse una pastilla que les recuerda día a día que están y estarán contagiadas toda la vida, sino que además, deben vivir con el peso del estigma. Deben soportar ser cuestionadas sobre sus prácticas sexuales, sobre su trabajo, sobre sus proyecciones de vida, y sobre la maternidad.

Referencias 1. Atlas de salud 2014, Región del Biobio

3. Stigma and Discrimination Against Women Living with HIV. [Noviembre 2016, Mayo 2017]. Disponible en: http://www.thewellproject.org/hiv-informat ion/stigma-and-discrimination-against-wo men-living-hiv

Muchas veces, las mujeres VIH (+) son el blanco de críticas y especulaciones: ¿Cómo se contagió? Probablemente era promiscua…

Esto es un llamado a educarnos y educar a otros para evitar que existan mitos, a formarnos como futuros profesionales de la salud para acoger, sin juzgar y sin discriminar, a todos nuestros pacientes, a estas mujeres, y tratarlas con la dignidad y el respeto que merecen.

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n más de una oportunidad, he escuchado el término “Violencia Obstétrica”, sin embargo, nadie me había podido aclarar a qué se refería. Es por esto, que para esta edición de la Revista Atlas (“Realidades que hablan”), me aventuré a entrevistar al Ginecólogo Obstetra Gustav Von Plessing Rossel, quien se desempeña en la VIII Región del Bío Bío. ¿Qué es la violencia obstétrica? Es un problema mundial, de interés público, que se ve reflejado en los riesgos que pudieran acontecer durante el periodo del trabajo de parto, conllevando a un aumento en la mortalidad y morbilidad de la madre, como también del niño. Transgrediendo así los derechos humanos de ambos.

¿Donde se encuentra presente principalmente? Se encuentra principalmente en un sinnúmero de situaciones ocasionadas por profesionales del área de la salud, debido al trato violento, rudo o indolente en el momento de enfrentar un trabajo de parto.

¿A quién o quiénes afecta? Esta condición se ve preferentemente en mujeres que se enfrentan a una gama de situaciones de maltrato durante y posterior a un trabajo de parto, enfrentándose a violencia física, verbal y sexual.

Es un tema poco tratado dentro de la sociedad y puede ocasionar lesiones físicas y/o psíquicas a la madre. La violencia obstétrica se presenta sin importar religión, edad, nivel socio-económico ni educativo. Todas las mujeres están expuestas a sufrir este tipo de lesión. Todos los gobiernos están en la obligación de proteger a estas mujeres con leyes y acciones que permitan tener una atención profesional coherente a su situación de salud y más aún, considerando que es parte los derechos humanos presentes en diferentes cartas constitucionales y comisiones mundiales.

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¿Qué opinas sobre esta realidad en nuestro país? Esta situación de violencia obstétrica se ve en todas las maternidades del país, desde pequeñas situaciones, como que no exista una mínima comunicación o un buen trato emocional por parte del equipo médico, el no escuchar lo que la paciente desea. También, el no respetar la no inducción o la no anestesia, o en situaciones finales, imponiendo la cesárea cuando no se cumplen los requisitos mínimos para ello, o situaciones de presión que intimidan a la paciente a tomar decisiones.

¿Cómo podemos evitarla ? La mejor forma de combatir esta situación es la información adecuada para las mujeres durante el embarazo y durante el trabajo de parto, pues la desinformación y la desconfianza permiten que las mujeres sean violentadas o vejadas durante un trabajo de parto.

¿Es importante que la sociedad se informe sobre este tema? En la medida que la sociedad converse y analice las experiencias de miles de mujeres que sintieron haber sido menoscabadas o violentadas en sus trabajos de parto, hará que los profesionales que nos dedicamos a la obstetricia, cambiemos en nuestra forma de atender, permitiéndonos escuchar sus deseos y temores, dándoles de esta manera, la suficiente confianza para proceder en esta hermosa situación que es tener un hijo.

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os Determinantes Sociales en Salud son definidos por el Ministerio de Salud como “las condiciones sociales en que las personas viven y trabajan, que impactan sobre la salud” (MINSAL, 2015). Ejemplos de aquellas son la educación, las políticas macroeconómicas, la vivienda, la posición socioeconómica, el género, entre otras. Dichos determinantes explican las inequidades sanitarias, las cuales son entendidas como “condiciones de salud injustas y evitables” (OMS, s.f.). En este sentido, organismos internacionales han emitido declaraciones con la finalidad de exhortar a la comunidad mundial para así terminar con las situaciones de injusticia social. Por un lado, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) propone los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), con agenda al año 2030, los cuales tienen como finalidad principal la de “luchar contra la desigualdad y la injusticia” (ONU, 2015), y por otro, se encuentra la OMS otorgando directrices con el mismo fin de disminuir la inequidad sanitaria en el mundo (OMS, 2009). En relación a este punto, es importante destacar, que en ambos casos se otorga relevancia al género como concepto abordable para mejorar las condiciones de vida, particularmente, en las mujeres.

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Aquel (el género), es entendido como una construcción social que atribuye ciertas características tanto a hombres como mujeres, otorgando de esta manera un margen de comportamiento. Sin embargo, las disimilitudes naturales han derivado lamentablemente en inequidades que afectan principalmente a las mujeres. Al respecto, la ONU declara como ODS n°5 el “Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas” (PNUD, s.f.), para lo cual plantea que se debe poner fin a la discriminación, eliminar todas las formas de violencia y prácticas nocivas, valorar y reconocer el cuidado y trabajo doméstico, además de otorgar acceso universal a salud sexual y reproductiva, entre muchas otras (ONU, 2015). Ahora, si bien se han desarrollado cambios considerables en las condiciones de vida de las mujeres en todo el mundo, aún queda mucho trabajo por hacer.

En primer lugar, considerando el caso de Chile, las condiciones laborales son distintas: un estudio de la fundación SOL determinó que, si bien las mujeres -debido a su incorporación al trabajo asalariado- han adquirido una mayor autonomía económica, los roles tradicionales establecidos por el género determinan que se vean sometidas a una “doble jornada”, donde por un lado realizan labores productivas mientras que por otro deben cumplir con labores reproductivas (cuidado del hogar y familia, donde el 70% de esta fuerza es constituida por mujeres)(Fundación SOL, 2015). Dicha situación impacta directamente en su estado de salud (Rodríguez, Frias, Barroso, Ramírez, 2001; ENCLA, 2008; ISTAS, 2012). Además, dentro del mismo estudio, se mencionan diversas formas de discriminación y que les son ejercidas por el hecho de ser del sexo femenino. Algunas de estas se desarrollan en dimensiones tales como las salariales (con brechas de hasta un 24.1% en relación a sus compañeros), de participación en la actividad económica (donde un 51.7% de las mujeres en edad de trabajar no se encuentran ocupadas, destacando que el 37% de las inactivas permanecen así debido a que se dedican a labores domésticas), de pensiones y sindicalismo. Por lo anterior, el estudio concluye que las mujeres se ven sometidas a peores condiciones de trabajo y plantea además, que en cuanto a acceso a salud, el sector privado las discrimina abiertamente, siendo un ejemplo de esto lo que se da en ISAPRES, donde existen precios diferenciales para mujeres en edad fértil (Fundación SOL, 2015). Ahondando en salud, un estudio realizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo revela que existen tres sectores principales donde la población Chilena declara recibir malos tratos, y uno de ellos corresponde a los servicios de salud (33%).

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En este, las mujeres reportan más experiencias de maltrato, lo cual se explicaría por el diseño institucional del financiamiento de la salud y al cuidado no remunerado de familiares (PNUD, 2017). En la misma dirección, las trabajadoras del país presentan -en comparación con los varonesuna mayor prevalencia de sintomatologías de salud mental atribuibles a las condiciones sociales inequitativas dentro de las que se desenvuelven, tales como el sentirse tensa/ irritable (31.7%), sufrir de cefaleas (36.4%), tener una sensación continua de cansancio (38.3%), entre otras (ENETS, 2011). Además, las trabajadoras de servicio doméstico y las familiares no remuneradas son las que manifiestan con mayor frecuencia (30%) haberse sentido melancólicas, tristes, o deprimidas durante el último año, situación que se repite en empleos informales y dentro del sector público (ENETS, 2011). Esta encuesta concluye, en su apartado de Trabajo y Hogar, que las trabajadoras deben asumir cargas provenientes del hogar y cuidados de familiares, lo que dificulta la conciliación del trabajo remunerado con el no remunerado. En este último punto, cobran sentido las recomendaciones emanadas por la ONU en los ODS, donde plantea poner fin a la discriminación contra mujeres y niñas, gatilladas por el machismo y también, por el clasismo (PNUD, 2017), siendo esto un “derecho humano básico crucial para acelerar el desarrollo sostenible” (PNUD, s.f.). Es importante considerar esta fotografía de las inequidades que día a día vivimos las mujeres, y comprender cómo estas impactan en nuestra calidad de vida. Consideramos fundamental, como futuros/as profesionales de la salud, tener conciencia de cómo el entorno afecta la forma en que una persona se desarrolla, para así poder realizar intervenciones atingentes a sus necesidades y a su situación en la sociedad.

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Esto, además de contribuir a la calidad en la atención, constituye un imperativo ético. Así también, es importante reconocer el rol que hemos tenido las mujeres al cuidar de nuestras familias, amistades, y comunidades, labor que ha sido invisibilizada a pesar de ser un valioso aporte dentro de la sociedad, por todo esto, es necesario que adquiramos un compromiso con todas las personas, y que con nuestro accionar aportemos a hacer de este mundo uno más justo, respetuoso y libre. Referencias: ENCLA. (2008). Jornada laboral de trabajadores y trabajadoras. ISTAS. (2012). Guía Sindical: mujeres, trabajos y salud. MINSAL. (2015). Determinantes Sociales en Salud. ONU. (2015). Proyecto de documento final de la cumbre de las Naciones Unidas para la aprobación de la agenda para el desarrollo después de 2015. OMS. (s.f.). Determinantes Sociales de la Salud. OMS. (2009). Reducir las inequidades sanitarias actuando sobre los determinantes sociales de la salud. PNUD. (2017). Desiguales: orígenes, cambios y desafíos de la brecha social en Chile. PNUD. (s.f.). Objetivo 5: Igualdad de género. Rodríguez, M., Frias, I., Barroso, R., Ramírez, J. (2001). Doble jornada de trabajo femenina y efectos negativos de tipo psicológico. Vallebuona, C. (2011). Primera encuesta nacional de empleo, trabajo, salud y calidad de vida de los trabajadores y trabajadoras en Chile (ENETS 2009-2010).


Cómo contribuimos a su consolidación y nuestra responsabilidad frente a ellos cuando interfieren en la salud Asimismo, esta presión se ha ejercido históricamente más a las mujeres que al género masculino, y no solo por la publicidad, sino que por la sociedad en su totalidad.

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rimero quiero aclarar que para este artículo he decidido no utilizar cifras o pruebas estadísticas a propósito.

Creo que estas no son importantes para el caso, los números y cantidades hacen el problema aún mayor pero no constituyen la esencia de este. Deseo abordar el problema de cómo la medicina contribuye a alimentar los cánones estéticos y su enaltecimiento por sobre la salud, nutriendo, además, a la industria de la publicidad, que de hecho, requiere de un modelo estético preponderante para su funcionamiento y obtención de ganancias, por lo que intenta plasmar este en todos los medios de comunicación e incluso en el mundo del arte. Esto, en conjunto con otros factores, que se nos presione a cumplir con estándares de belleza, lo cual puede notoriamente en nuestra autoestima y percibimos nuestra imagen corporal.

ocasiona estrictos interferir en como

Como ya mencioné, no creo que las cifras sean lo más importante, es suficiente una sola muerte cuya génesis se encuentre, ya sea en parte como fundamentalmente, en aspirar a la belleza ideal. Más aún cuando esta es evitable y cuando, como médicos, no medimos las consecuencias al realizar procedimientos estéticos innecesarios con un costo beneficio a lo menos cuestionable. Por ejemplo, cuando la baja de peso por sí sola, está por sobre el beneficio en nuestra salud o cuando agregamos implantes mamarios de tales dimensiones que afectan la columna vertebral, en otras palabras cuando no ponderamos los riesgos de un procedimiento cuyo fin es puramente estético. Mayor aún es el cuestionamiento considerando que los cánones de belleza son una construcción cultural y que varían en el tiempo de manera arbitraria. De manera que, el obstáculo para aceptarnos tal y como somos no lo constituye la existencia de un canon estético, sino que, el no haber

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internalizado que un ideal de belleza es una creación dependiente de la cultura en un momento determinado. Y específicamente en el caso de nuestra sociedad, es fruto de la publicidad y de los medios de comunicación.

con un peso saludable, pero creo que habla por sí mismo. Cuando una persona decide realizarse una intervención quirúrgica es nuestro deber guiar y ser un apoyo en el proceso de toma de

Afortunadamente, lo ya señalado no es un análisis nuevo y es similar a la consigna que señala “todos los cuerpos”, refiriéndose a que todos los cuerpos son válidos, que todos merecen respeto y que debemos amarnos independiente del mandato social y de las ideas de normalidad de turno.

¿En concreto cómo puede esto afectar la salud de las personas? Un caso emblemático es como la anorexia ha aumentado exponencialmente desde que se pasó de un modelo de belleza tipo Marilyn Monroe a uno de una mujer más delgada como el de Kate Moss. Por otro lado, si bien en la anorexia influyen muchos factores, uno de los más importantes es vivir en esta cultura occidental en que la imagen lo es todo. Es importante señalar que además, es una patología que se da predominantemente en mujeres en razón de 10 es a 1 en comparación a los hombres.

¿Qué ocurre cuando ante la presión del medio, una persona decide someterse a una intervención estética? Creo que como personal de salud debemos problematizarnos con respecto a esto, en el caso de los médicos, poniendo énfasis en aquellas intervenciones con fines estéticos que son realizadas por cirujanos plásticos. Mencionaría lo dañino que es recetar fármacos adelgazantes de manera indiscriminada, aún a

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decisiones, pero al contrario, muchas veces se acepta hacer cirugías con mucha liviandad, sin evaluar la real necesidad del procedimiento, sin ofrecer al paciente apoyo psicológico en que se permita valorar su autoestima, otorgando una instancia en la que el individuo pueda cuestionarse las razones de su decisión y, por último, determinar si la génesis o la solución a sus problemas reside en su apariencia física. Aún más, se ha llegado a tal punto de que se realizan cirugías plásticas a pacientes con un claro trastorno dismórfico corporal, porque siempre logran hallar un cirujano plástico que acceda a sus peticiones. La liposucción es una intervención cada vez más demandada, cuya realización no ocurre solo en clínicas, sino que también en centros de estética, los cuales la venden y promocionan como un producto de belleza más.


Es en este procedimiento en el cual me centraré de aquí en adelante. . Describiré en este caso a dos tipos de pacientes, entre otras razones, por la frecuencia en que se presentan (excluyendo a personas que requieren esta cirugía por otros motivos):

1. Mujeres delgadas con un estado nutricional y un porcentaje de masa grasa saludable que consideran tener unos kilos de más, lo que las hace sentir malestar ante su imagen corporal. 2. Mujeres cuyo estado nutricional y porcentaje de masa grasa no es saludable. En este grupo quiero destacar que una liposucción no contribuirá a su salud, ni a sus hábitos alimenticios, ni al sedentarismo ni erradicará algún factor de riesgo cardiovascular. Antes que todo, comprendo que la cirugía plástica puede cambiar vidas, haciendo que alguien sonría de nuevo, tanto metafórica como literalmente de forma permanente y no solo por un tiempo hasta que el paciente encuentre otro defecto físico que sea imperante mejorar. O que de hecho puede ayudar a quienes luchan contra aquellos que piensan que todos deben seguir una misma norma, contra los prejuicios o el odio injustificado, como en el caso de las persona trans. Remitiéndome a la lipoescultura, y considerando que es un procedimiento doloroso, traumático en términos físicos, con su respectivo postoperatorio, y en el que además, aunque sea en un bajo porcentaje se corre el riesgo de morir, ya sea a causa de una embolia pulmonar grasa en el quirófano, o por un tromboembolismo pulmonar en el postoperatorio.

¿Por qué creemos que es normal que todos los días, en miles de mujeres se realicé esta intervención con el fin de perder esos kilos de más? Sí, todas las cirugías tienen riesgos, pero como médicos debemos actuar bajo un concepto clave que es el de costo beneficio ¿Los riesgos, justifican el beneficio?, considerando que como ya se mencionó, la salud física no mejorará. Estamos reduciendo el valor de un ser humano, realizar este procedimiento conlleva implícitamente el mensaje de que unos kilos de grasa mal distribuidos acorde al ideal estético, son más importantes que el riesgo de morir y el validar esto desde la medicina me parece altamente cuestionable. Es curioso además, cómo al buscar causas de embolia grasa, la liposucción se halla en el grupo de causas traumáticas, junto con una fractura de pelvis y de huesos largos. Por otra parte, una liposucción cuesta dinero, si no tienes suficiente debes ahorrarlo y darle prioridad por encima de otras cosas, como viajar o aprender algo nuevo, ¿y cuando definitivamente no lo tienes, pero deseas tanto ser más delgada que no te importa que se realice en un lugar inseguro con un profesional no certificado? Ahí es cuando el objetivo de ser bella llega aún más lejos, ya no existe solo el riesgo mismo del procedimiento, sino también un peligro extra. Pero no importa, porque vivimos en una sociedad en que esto se valida todos los días, fomentamos el ser más delgadas y hermosas como un valor intrínseco, como un valor fundamental, pero de paso intentamos evitar que las mujeres se hagan daño o mueran por no tener el dinero suficiente para pagar una clínica y un profesional certificado.

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Por su lado, la prensa redacta artículos y promueve la liposucción, aunque pocas veces de forma explícita, refiriéndose a las celebridades que se sometieron a esta, mostrando el antes y el después, en conjunto con artículos que hablan de cómo de bajar de peso y terminado esto, se menciona lo importante que es hacerlo en un lugar certificado. Pero sin plantear el problema de reafirmar constantemente que la belleza, en especial si eres mujer lo es todo. Estamos dejando que moldeen nuestros cuerpos con fines netamente estéticos y actualmente como médicos estamos participando de esto. Se me viene a la mente un cirujano plástico dibujando líneas sobre nosotras, una paciente que acude para que le extraigan grasa abdominal, y de paso el cirujano sugiere aumentar también el tamaño de nuestro trasero y de nuestro busto. Me hace recordar también la imagen de un médico en atención primaria que opina sin que se le solicite, con respecto al abdomen de una paciente que iba por cólicos biliares: “estamos un poco pasadas de peso, podríamos hacer una liposucción”. Que cada persona tenga libertad de hacer con su cuerpo lo que estime conveniente, no implica que no tengamos valores. Y si la sociedad escogió la cultura de la imagen, ¿cómo médicas y médicos haremos lo mismo?, ¿lo hacemos por la salud del paciente, o satisfacemos al mercado sin siquiera notarlo?

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C

omo continuación del artículo “Los cánones de belleza: cómo contribuimos a su consolidación y

nuestra responsabilidad frente a ellos cuando interfieren en la salud” presento la siguiente reflexión: El aumento de los procedimientos estéticos contribuye a crear profecías que se cumplen a sí mismas, en que si más personas acceden a tener el cuerpo perfecto a través de la cirugía, más presión hay por parte de aquellos que no cumplen con el modelo estético imperante. Creo que estamos viviendo en la fantasía de que el lograr esto nos hará más felices, más aceptados, cuando siempre debimos aceptarnos a y entre nosotros mismos en primer lugar. Hay que tomar en cuenta que la inseguridad y la idea de un cambio corporal surge entre otras cosas de la comparación y de la idea de normalidad, la cirugía plástica excesiva y los procedimientos estéticos refuerzan la idea de que todos deben tener el mismo cuerpo, el mismo rostro, las mismas medidas volviéndolo una realidad, un ejemplo claro de esto son las radicales cirugías faciales que se hacen cada vez más comunes en países asiáticos como corea del sur.


enormes sumas de dinero, junto con nuestro capital humano en intervenciones estéticas que además favorecen a la publicidad y a la venta de productos a través de la intervención de nuestros cuerpos.

Se ha naturalizado además, el concepto de quitarnos partes del cuerpo para sentirnos más bellas, quitarnos costillas, venas que se marcan en la frente, prominencias óseas en huesos faciales, fracturar nuestras tibias para ser más altos, nos agregamos y quitamos partes del cuerpo como si nada. Entiendo la cirugía plástica reconstructiva, entiendo quizás muchas intervenciones aunque no sean reconstructivas, entiendo que hay mucho que no sé aunque esto pueda usarse en mi contra, solo sé que últimamente se están sobrepasando límites, individuales y colectivos, y siento que como personal de salud no nos hemos cuestionado qué sistema de valores estamos sustentando. Afortunadamente ya muchas mujeres y hombres, entienden que su valor como persona y que su concepción de belleza no debe regirse por lo que norma la regla publicitaria y/o cultural de turno y que nuestra autoestima nunca más debe intentar surgir a través cumplir con estas. Este análisis por supuesto se ubica en el contexto de la cultura occidental volviéndose muchísimo más complejo y distinto si se ampliará a otras formas de vida. Como reflexión final pienso que es abrumador como los seres humanos estamos invirtiendo

En el caso de los médicos planteo el siguiente ejemplo: Una persona estudia medicina 7 años, luego realiza una especialidad que dura otro par de años, es de alguna forma una poseedora de un conocimiento que puede contribuir a ayudar a su comunidad, a una sociedad en que de hecho hay personas que mueren por la escasez de personal en salud. Y ante esto elige por ejemplo en el caso de la cirugía plástica, ocupar su tiempo en hacer liposucciones, aumentar el tamaño de nuestros glúteos, hacer mamoplastías a mujeres cuyas mamas están sanas, labioplastías en genitales normales y funcionales, en fin, variados procedimientos estéticos acordes al modelo de belleza, cuando se podría invertir ese tiempo y habilidad en cirugías plásticas reconstructivas, en pacientes que sufrieron quemaduras, en pacientes con malformaciones, etc. Quiero aclarar ante esto último que la crítica no va hacia el hecho en sí mismo de hacer modificaciones corporales, pues el análisis varía en función de diversos factores, tales como los objetivos, lo invasivo de cada procedimiento, el costo beneficio personal y social, etc. Como nota final, no deja de ser alarmante que mientras miles de jóvenes mueren a causa de trastorno alimentarios, en los que no se invierten fondos suficientes, en los que falta tanto personal de salud como centros especializados en su tratamiento, por otro lado se estén moviendo millones y millones de dólares en cirugías plásticas no reconstructivas que además sustentan ideales inalcanzables de belleza.

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V

ivimos bombardeados de publicidad alusiva a las molestias que provoca el ciclo menstrual en las mujeres..

Nos ofrecen productos para sopesar el dolor, se bromea acerca de los cambios de humor típicos de “esos días”, y en los foros femeninos la regularidad en que sus cuerpos manifiestan este hecho fisiológico es tema permanente. Pero, ¿Es esto normal? ¿A qué se debe la prevalencia de estos fenómenos en la población femenina, especialmente chilena? El Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) es un trastorno endocrino metabólico, que acompaña de forma silenciosa a muchas mujeres, con una prevalencia cercana al 10% en la población femenina en Chile, y actualmente se considera una patología familiar por los patrones hereditarios que se ha evidenciado en la literatura más reciente.

¿Cuándo sospechar y por qué es importante la prontitud del diagnóstico? Debemos agudizar nuestro ojo clínico cuando nos encontremos ante cualquier adolescente o mujer en edad fértil que refiera menstruaciones irregulares, y al examen físico muestre signos como hirsutismo, acantosis, y/o padezca de obesidad.

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En este último punto es que recae la gran prevalencia del SOP en Chile, y es que la obesidad es uno de los mayores factores de riesgo para esta patología. No satisfecho con esto, nuestro gran y largo país se posicionó como el país con más sobrepeso a nivel lationamericano, según la OMS, liderando las mujeres con 2 puntos porcentuales por sobre los varones. En conclusión: Chile es un caldo de cultivo para el desarrollo del SOP. El hecho de que hagamos un diagnóstico oportuno puede hacer una gran diferencia, ya que el SOP se asocia a disfunciones reproductivas, metabólicas e incluso oncológicas.

Empleando nuestro ojo clínico: ¿Qué debemos buscar y qué criterios aplicar? La edad reproductiva de la mujer es extensa, por lo que involucra etapas de la vida diferentes. Lo normal en una adolescente no será lo mismo que en una adulta joven, y de la misma forma ésta última tendrá diferencias con una mujer en sus últimos años fértiles.


De esta forma, es que el primer signo de alarma es el perfil hiperandrogénico químico o macroscópico. Vale decir, a modo de ejemplo, niveles de testosterona más altos de lo normal o hirsutismo, respectivamente. En este último criterio, es que se debe tener especial cuidado en adolescentes, dado que estas y otras manifestaciones como reglas irregulares y acné pueden ser normales por la etapa hormonalmente polémica de la edad. Sin embargo, en una mujer adulta, esto no debería presentarse, haciéndonos encender nuestras alarmas diagnósticas. En la mujer adulta con SOP se observa también de forma típica insulinoresistencia, infertilidad, amenorrea (ausencia de menstruación por un período igual o mayor a 90 días), metrorragia disfuncional (sangrado excesivo no menstrual), oligomenorrea (ciclos de más de 45 días) y un aspecto poliquístico de los ovarios en los exámenes imagenológicos, usándose principalmente la ultrasonografía transvaginal. Es importante para nosotros, como profesionales de la salud, tener en cuenta que el SOP no sólo es un villano peligroso por ser silencioso, sino que también tiene una multiplicidad de disfraces. Es por este polimorfismo clínico que debemos ser sumamente cuidadosos al examinar, para poder dar un diagnóstico certero y poder prescribir un tratamiento eficaz.

Al ser un cuadro con afección de distintas aristas fisiológicas ¿Cómo lo tratamos? El tratamiento del SOP va principalmente enfocado a suprimir el hiperandrogenismo, prescribiéndose de forma preferente anticonceptivos orales. Se prefieren aquellos que tengan en su fórmula moléculas como la drosperinona, el dienogest y el acetato de clormadinona por tener un metabolismo que reduce las manifestaciones cutáneas del SOP,

a diferencia de otros como el norgestrel y el levonorgestrel, que las exacerban. Otro foco de acción terapéutico está en los antiandrógenos, como la espironolactona, acetato de ciproterona y flutamida, entre otros, que actúan directamente a nivel de folículo piloso y glándula sebácea, disminuyendo drásticamente signos típicos como lo es, el ya nombrado hirsutismo. Dependiendo de los requerimientos de la paciente, estos últimos se pueden combinar con anticonceptivos orales, en caso de que sea activa sexualmente, y no esté en planes de embarazarse. Por el contrario, en mujeres que busquen ser madres, la inducción de la ovulación también se considera dentro del esquema terapéutico. En sí, el SOP es una amenaza casi ubicua en nuestro territorio, muchas somos las mujeres diagnosticadas con esta patología y muchas otras viven con él y que, como nosotras alguna vez, ignoran por completo su presencia. El control ginecológico juega un rol extremadamente importante no sólo en este caso, sino que en la vida de la mujer en general, por lo que nuestra misión es erradicar el miedo a recibir este ─u otros─ diagnósticos, y comprender que es la forma de recibir un tratamiento oportuno, y aspirar a un futuro mucho más ameno para nuestro organismo.

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Sección 03: IFMSA al día

Franco: Quiero dar inicio a este artículo que lo confeccionamos como conversatorio con Gabriela Soto, LORA de IFMSA-UCH y amiga mía, para poder contarles lo que fue la actividad realizada para el Día del Orgullo y lo que es nuestra experiencia desde la bisexualidad. Gabi: ¡Gracias Franco por la introducción! Me alegra mucho estar acá y poder compartir nuestra experiencia. Comencemos hablando del evento, ¿te parece? Franco: El 01 de Julio del presente año, tras semanas de trabajo en equipo, pudimos crear una comitiva que representó a IFMSA-Chile en la Marcha del Orgullo Gay en nuestra capital. Gabi: Tras varias conversaciones llegamos a la conclusión de que no se trata de activismo si lo único que hacemos es ir a la marcha con un lienzo, muchos grupos e instituciones lo hacen. Es por esto que consensuamos en que sería bueno tener un eje de trabajo, sin sesgo político, pero trascendente en el mundo LGBTQAI+.

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Franco: Exacto Gabi, la gracia era poder generar algo con un poco más de impacto, y como siempre en IFMSA-Chile, proveer de la información a la gente para que se uniese a la causa. Por esto que salió la idea de confeccionar trípticos informativos sobre los conceptos LGBTQAI+, y por otra parte, decidimos darle una temática a nuestra comitiva, que entregara un mensaje nuevo; un mensaje cercano a nosotros y que considerábamos de gran impacto. Así, nació “Visibilidad Bisexual” como gran enfoque de trabajo, para lo cual entregamos otros trípticos específicos, que buscaban desmitificar ciertas creencias respecto a la comunidad Bisexual que existen actualmente. Gabi: Los trípticos informativos (y bastante autoexplicativos) fueron repartidos durante la marcha misma y posterior a ésta en lugares públicos cercanos, como distintas estaciones de metro en la Línea 1. La aceptación fue bastante mejor de lo esperado; incluso hubo personas que nos pedían 2 de cada uno, para así llevar a sus casas. Era gratificante ver cómo la gente se detenía a leerlos, sentimos que logramos llegar a un número importante de personas.

Fotografía: Lienzo de SCORA usado en la marcha. Cortesía de Franco Bavestrello.


Franco: Como bien dijiste tu, se notaba el interés de las personas por aprender un poco de esto y a la vez, de poder entregar ellos mismos información al resto. De mi punto de vista, la actividad resultó gratificante. Gabi: Siguiendo la misma línea de Franco, es cierto que la comunidad bisexual sufre mucha discriminación, tanto por parte de heterosexuales como homosexuales. Pareciera que todavía vivimos en una sociedad de blancos y negros, de ceros y unos, fanática de las etiquetas y el encasillamiento. ¿Me explico? La sexualidad simplemente no funciona así; las personas no funcionan así. Franco: Como bien dices, la concepción de la sexualidad debiera verse más como un flujo afectivo, más que como estados, o etapas, encasilladas en conceptos. El afecto, el amor, y el deseo sexual, no debieran estar sujetos a conceptos nacidos desde la sociedad, sino que se deben comprender desde la persona misma, sin que se cuestionen ni venga alguien externo a imponer una casilla de la cual no me siento parte.

Gabi: Es difícil, pero bajo mi punto de vista, inculcar estas concepciones en las nuevas generaciones es la forma más sensata de avanzar hacia una sociedad que no discrimina. Franco: Y esa es la gracia de lo que tratamos realizar. Tratar de enfocar el trabajo en educar a las generaciones más jóvenes y así poder romper con ciertas barreras culturales que son las que desarrollan el estigma. Ahora bien, no debemos olvidar también que existe bifobia no sólo en la población heterosexual, sino que también se da este fenómeno en la población homosexual. Esto es, básicamente, por un desconocimiento de este grupo por la bisexualidad, y por los mismos mitos que el resto de la población posee, por lo cual, se genera una suerte de exclusión de parte de la misma diversidad. ¿Qué opinas de esto Gabi?

Fotografía: Comitiva de IFMSA-Chile iniciando la marcha. Cortesía de Franco Bavestrello.

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Marcha del orgullo 2017 Visibilidad bisexual Comitiva de IFMSA-Chile

Gabi: Sé, a modo de hecho y no como opinión, que es cierto lo que tú señalas Franco. Existen múltiples mitos sobre la bisexualidad, tanto por parte de heterosexuales como homosexuales. Entre ellos los más comunes hacen referencia a que los bisexuales tienen a ser más infieles, promiscuos, y por qué no, polígamos. Es importante entender que las conductas sociales y sexuales de una persona poco tiene que ver con su orientación. Hay tantas conductas como tipos de persona, y esta es independiente de por quién sienta atracción. Por otro lado, existe la idea de que los bisexuales son realmente homosexuales que no desean asumirlo como tal, o heterosexuales “desviados” o “confundidos”. Una vez más se hace presente el tema del encasillamiento, los prejuicios y estereotipos. Soy una creyente de que este mito, al igual que el anterior, son resultado de una población poco educada respecto al tema. Lo bueno de este diagnóstico es que se puede trabajar con ello.

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Franco: Y como dices, la gracia está en trabajar todos en conjunto como un solo ente para así destruir los prejuicios, y evitar el separarnos y atacarnos los unos a los otros. Al final del día, gay, lesbiana, hetero, bi, trans, entre muchos otros, son sólo categorías impuestas socialmente… lo que importa es entregar amor de forma consciente y respetar al resto. Lo que importa es que como IFMSA-Chile, sigamos trabajando fuertemente para conseguir esta sociedad más unida que tanto buscamos. Sin nada más que agregar de mi parte, doy gracias nuevamente a Gabriela Soto por apoyar desde un comienzo este proyecto y participar de este artículo. Muchas gracias Gabi por tu apoyo incondicional, y gracias a los lectores por ser fieles a Atlas. Gabi: Muchas gracias Franco por invitarme, estoy segura de que existirán más instancias e iniciativas del equipo de SCORA para seguir trabajando en este gran proyecto juntos. Con cada pasito que damos se ve más luz al final del túnel.


E

stimados lectores: Hoy comparto este artículo con ustedes

para contarles acerca de una excelente experiencia que tuve el privilegio de vivir hace unos días atrás en mi viaje a Curitiba, Brasil. Se trata de LACMA, la Cooperación Latinoamericana de Salud Maternal y Acceso al Aborto Seguro (como expresan sus siglas en español). LACMA es una actividad que nace de SCORA Las Americas con apoyo de Ipas (una organización internacional no gubernamental que busca disminuir las muertes y discapacidades por aborto inseguro) hace un año, realizándose por primera vez en Ecuador, y en su segunda versión, en Brasil. Pero… ¿cómo empezó esto?... Bueno, el día jueves 13 de Julio, mientras muchos de ustedes posiblemente yacían durmiendo en sus hogares, yo partía en un vuelo de 5 horas más escala, hacia la ciudad de Curitiba, en la región de Paraná, Brasil. El día estaba hermoso, caluroso, comparado a Chile. Ese día fue solamente de descanso, tras llegar al Hotel bastante tarde, nos esperaba la cena y un carrete con caipiriñas y música brasileña. Pero no todo fue fiesta y diversión. Al segundo día, se iniciaron las actividades, desde 08.00 a 17.00 hrs, con ese horario por los 5 días que duró LACMA.

Las sesiones fueron dirigidas por los 4 fantásticos facilitadores: Cecilia Espinoza (representando a Ipas), Carlos Acosta (Director de SCORA), Carles Pericas (Liasson Officer de SCORA) y Gabriela Cipriano (LORA IFMSA-Perú). Con la invitación de doctores de Mãe Curitibana (una organización local que busca promover la Salud Maternal mediante programas y guías clínicas de atención) y de la Dra. Isabel Lloyd (gineco-obstetra panameña). A lo largo de los siguientes 5 días, junto a personas de diferentes países de Las Americas (Brasil, Perú, México, Colombia, Panamá, Honduras, Guatemala, El Salvador, Puerto Rico, Uruguay y Paraguay), fuimos capacitados en base a sesiones que debíamos preparar nosotros mismos, con el fin de adquirir conocimiento, pensamiento crítico y habilidades relacionadas a la provisión de una salud maternal idónea y del acceso al aborto seguro. Compartimos realidades de diferentes naciones, comprendimos más sobre los derechos humanos, el respeto a la mujer, el acceso a la información, y cómo podemos abogar como estudiantes de Medicina por lograr esto. Fueron cinco días muy intensos, que pasaron por días donde se nos bombardeó de información y datos, hasta días donde fuimos parte del verdadero proceso emocional que conlleva el acompañamiento de la mujer que sufre, y que

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solo quiere ser escuchada y tomada en cuenta. Cinco días donde adquirimos habilidades blandas, capacidad de liderazgo, desarrollo de talleres y entrenamientos, e inclusive se nos formó como profesionales mediante un práctico de aborto y colocación de métodos de anticoncepción en fantomas a cargo de la Dra. Lloyd. No sólo se nos enseñó a cómo luchar por este derecho básico como estudiantes de Medicina, sino que también como miembros de IFMSA. Confeccionamos ideas, propuestas y líneas de trabajo para proyectos nacionales e internacionales, que tuviesen un impacto real y según la realidad de cada país. Y finalmente, no solo fue diversión y aprendizaje… también conocimos gente maravillosa, que a pesar de tener kilómetros de distancia que nos separan, sabemos que día a día están allá, peleando como nosotros por hacer de este mundo un lugar mejor y más justo, no solo para nosotros, sino que para todos. .

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LACMA no es, por ende, un curso para aprender cómo abortar ni para reunirse a aprender sobre técnicas de aborto. LACMA es un encuentro entre diferentes naciones, para discutir sobre una realidad que día a día se hace presente, en nuestro país y en otros lugares, que actualmente está en discusión en nuestro Congreso, que hace poco tuvo una aprobación por parte de los Senadores, y que queramos o no, existe, y que si no luchamos como estudiantes de Medicina por el derecho mínimo a que se realice de manera segura, traeremos cada día más víctimas a este mundo por consecuencia de un aborto inseguro. Gracias a IFMSA por darme esta oportunidad, gracias a LACMA por darme las herramientas, gracias a todas las personas que conocí allá por darme el valor para pararme hoy en día con más ganas de ayudar a las mujeres chilenas.


pero como en todo, no se encuentra exenta de dificultades. El objetivo de este artículo es desenmascarar al LEO y al LORE y mostrarles lo multifacéticos que son y, en gran parte, agradecerles por la importante labor que desempeñan en nuestra federación, que muchas veces es poco conocida.  El LEO y LORE son quienes gestionan en su universidad la recepción de los alumnos de intercambios, incomings, y quienes orientan a sus compañeros para la postulación a éstos.

I

FMSA ha sido para mi una mirada nueva hacia la medicina una nueva forma de ver a mis futuros colegas y al mundo que nos rodea.

Me desempeñé en intercambios gracias al azar, cuando un NEO, realizando una exhaustiva búsqueda online ("psicopateando"), me descubrió entre los integrantes de mi universidad; desde ese momento IFMSA lo cambió todo y comencé la ardua responsabilidad de ser LEO. Las funciones del LEO, director o directora de intercambios clínicos y del LORE, director o directora de intercambios de investigación, son dinámicas y la mayor parte del tiempo entretenidas, dando la oportunidad de conocer a muchísima gente de diversos lugares del mundo,

En relación a la recepción de intercambios, solicitan la aceptación de los incomings, ya sea con la dirección de su escuela o directamente con los tutores, dependiendo de la universidad. Luego, se encargan de encontrar un alojador responsable y que cumpla los requisitos mínimos para que la estadía de cada uno de los incomings sea la mejor. Para lograr convencer a sus compañeros a alojar, es necesario que éstos sepan las ventajas que conlleva, como lo son: conocer gente de otros lugares del mundo, nuevas culturas, diversas formas de hacer medicina, crear redes internacionales, además de sumar puntos para la próxima convocatoria a intercambios, lo cual puede determinar la diferencia entre él y otros postulantes.

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Una vez que los incomings llegan a nuestro país, se encargan de recibirlos y orientarlos en cuanto a las características básicas culturales, como lo es el valor de nuestra moneda, medios de transporte, lugares seguros e inseguros, vocabulario básico, etc. Finalmente, durante la estadía de éstos, se realiza lo que denominamos "Plan Social", en el cual todos los LEOs y LOREs de la región se organizan para que todos los incomings que allí se hospedan, se reúnan y realicen actividades que buscan darles a conocer los lugares más hermosos e importantes de nuestro país. Es así como en Antofagasta no pueden perder la oportunidad de mostrarles las maravillas del Desierto de Atacama, o en Viña del Mar un imperdible es recorrer las recónditas y culturales calles de Valparaíso o visitar la casa de Pablo Neruda en Isla Negra, en Santiago es imperdonable no visitar "La Piojera", un clásico bar folclórico Chileno con más de 100 años de historia, en Concepción es imposible no adentrarse en los misterios de subterra visitando las Minas de Lota como "El chiflón del diablo" y en el Sur visitar las maravillas de la mitológica isla de Chiloé, entre tantos otros lugares de nuestra hermoso país que quizás olvidé mencionar. Finalmente, se encargan de concluir la estadía con la muy solicitada "Cena Internacional" en la que cada uno de los incomings cocinan comidas típicas de sus países, cerrando con broche de oro el gran intercambio cultural que durante 4 semanas nos llenó de aprendizaje que nos será útil para el resto de nuestras vidas. Y así el ciclo se repite sucesivamente cada 4 semanas.

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Por otro lado y mientras tanto, sus compañeros de universidad les preguntarán qué deben hacer para juntar puntos de intercambios, cómo deben postular, cuándo deben hacerlo, a qué país pueden aspirar, etc, etc, etc, todas cuyas respuestas se encuentran en nuestra página www.ifmsa.cl/intercambios, pero que el LEO y LORE siempre responderá entusiastamente.  Las funciones no son pocas y es por ello que inicialmente las dudas son muchísimas. Por esto, el equipo de intercambios en conjunto organizamos el “LEO & LORE’s weekend” en el que realizamos en un fin de semana una capacitación completa de nuestros directores de intercambios clínicos y de investigación. En éste no solo se realizan charlas expositivas, sino también Small Working Groups en los que se plantean situaciones a las que podrían verse expuestos, practicando en acción herramientas de afrontamiento. Este año el Training se realizó desde el 2 al 4 de junio y asistieron LEOs y LOREs de la gran mayoría de las universidades de nuestro país, desde Antofagasta a Punta Arenas, con más de 30 asistentes. Para finalizar, quiero agradecer el arduo trabajo que día a día realizan todos los LEOs y LOREs de nuestro país y el mundo, con tanta dedicación y cariño, teniendo que compatibilizar estudios con esta importante tarea; sin ustedes los intercambios de IFMSA no serían posibles. Gracias totales ♡.


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Una nueva Universidad, Una nueva Organización

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er parte de la Universidad de O’Higgins conlleva también una responsabilidad con las futuras generaciones al estar

iniciando como la primera Universidad Estatal en la misma Región, toda organización debe partir de cero, y somos nosotros los responsables de dejarla funcionando lo mejor posible, con una idea e historial bueno de trabajo para quienes vendrán en las siguientes generaciones. Con IFMSA no fue distinto, algunos teníamos una vaga idea de lo que era y lo que hacía, mientras que otros no la conocían en absoluto, no obstante, muchos manifestaban las ganas de participar. Gracias a un conocido en común, pude contactarme con Paulina durante las primeras semanas de clases, de inmediato se lo informé a mis compañeros de carrera y varios se mostraron interesados y animados. No transcurrió mucho desde aquellas primeras conversaciones hasta el día en que concretamos una reunión con Paulina en la Universidad, en dicha instancia, a la que asistió casi la mitad de la carrera, nos explicó de qué trataba realmente IFMSA, los comités de trabajo que tenía y su experiencia personal. Estábamos ávidos por empezar, le preguntábamos qué debíamos hacer en ese momento, cómo empezar y cuáles eran los pasos

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a seguir, queríamos comenzar cuanto antes. Paulina nos guió en todo momento y nos dió las claves para que esta nueva organización local iniciara, ella fue pieza clave en nuestra conformación y por ello le estamos profundamente agradecidos. Antes de escoger los cargos correspondientes, informamos sobre IFMSA a todos los compañeros de la carrera; el interés en el trabajo que efectuaban los comités fue tanto que no solo contamos con los directores locales, sino también con assistants que muchas veces han sido piezas claves para concretar actividades y proyectos. Por otro lado, en lo que a nuestra conformación se refiere, hemos recibido el apoyo pleno de nuestra Universidad, desde la reunión con las autoridades, en donde manifestaron interés en la organización y apoyo en los distintos proyectos a efectuar, hasta los docentes y administrativos de todo tipo, que nos han otorgado su ayuda en proyectos más complejos y disponibilidad absoluta cuando hemos acudido a ellos. En este ámbito, no podemos dejar de sentir gratitud hacia nuestra casa de estudios.


Fotografía: Actividad "El Hospital del Osito Teddy", desarrollada por estudiantes de Medicina UOH y Enfermería UOH en el Colegio Infantes de O'Higgins.

Al finalizar este primer semestre, podemos estar contentos y con la convicción de que vamos por buen camino, durante Abril conocimos IFMSA, durante Mayo recibimos el apoyo de nuestra Universidad para ser parte de esta organización y comenzamos a familiarizarnos con los proyectos, algunos comités realizaron intervenciones o actividades necesarias para la preparación de realizaciones futuras. Junio fue, sin lugar a dudas, nuestro mejor mes y el que nos dejó más satisfechos con nuestro desempeño. Nuestro tercer mes como parte de IFMSA comenzó con la participación en el TOM, en donde asistí acompañada de todos los directores locales y algunos assistants, dicha instancia indudablemente sirvió para motivarnos aún más, por un lado nos dimos cuenta que teníamos mucho que aprender y crecer, pero también nos sentimos plenamente acogidos y bienvenidos, igualmente notamos que nuestro trabajo estaba siendo valorado, todos estos puntos fueron desencadenantes directos para seguir trabajando y mejorando. Con un mínimo de dos actividades por semana, Junio partió con la ansiada noticia de tener un lugar donde realizar el Hospital de Osito Teddy, era, como muchos nos dijeron, la actividad insigne con la que partían muchas Organizaciones

Locales y luego de una búsqueda incesante por parte del Comité de Salud Pública al fin teníamos lugar donde llevarla a cabo. Debido a la cantidad de personas requeridas y a que nuestro equipo de trabajo es acotado, recibimos la apreciada ayuda de compañeros de la carrera de Enfermería. La actividad resultó exitosa y nos mostró una parte de todo lo que IFMSA nos daba, de las experiencias enriquecedoras que nos permitía realizar y de lo felices que estas nos hacían. Que nuestro primer año de participación en IFMSA también sea nuestro primer año de carrera y el primero de funcionamiento de nuestra Universidad han condicionado una experiencia totalmente provechosa, hemos experimentado prontamente situaciones que nos hacen desarrollar habilidades que la Universidad no siempre desarrolla, vivir momentos que nos hacen más sabios, no solo de manera académica, y comenzar a tener los primeros contactos o vivencias que pueden ser una muestra de todo lo que nuestra carrera tiene para ofrecernos. Estamos seguros que estas experiencias se acrecentarán aún más con el tiempo, por ello estamos felices de ser parte de IFMSA y agradecidos de todo lo que, aun en tan poco tiempo, nos ha entregado.

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ATLAS en la redes sociales

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¡ESTE MES DE AGOSTO PARTICIPA CON TU ORGANIZACIÓN LOCAL! IFMSA UNAB Viña

IFMSA UV

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ATLAS se quiso hacer parte del famoso concurso de IFMSA UAndes, titulado “I Concurso Intermedicina de fotografía, pintura y cuentos”. ¿Te contamos cómo fue? Esta fue la invitación oficial:

Si tienes dotes para la pintura, para la fotografía o para la escritura, esta es tu oportunidad de demostrarlo! El comité de derechos humanos y paz de IFMSA Uandes organiza este primer concurso, donde el tema central serán los derechos humanos. Derechos humanos, ¿Un tema muy abstracto? ¡Para nada! Puedes elegir cualquier tema relacionado a esto y llevarlo, por ejemplo, a alguna fotografía que nos muestre la explotación a los trabajadores, una pintura que haga explícita la violencia de género, un cuento que nos haga sentir la crudeza de la discriminación, o cualquier idea que se te venga a la mente. En esta ocasión, ATLAS tiene la oportunidad de mostrarte las obras más destacadas de este concurso. Los premios a repartir serán: - Traje clínico auspiciado por Julin Serrá, My Scrubs, Cheeroke - Un set de manuales CTO - Lentes de sol auspiciados por Ópticas Schilling

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¡Gracias a los participantes!


Cuentos destacados #EsSoloLoQuePienso En un día normal, me meto a Facebook y veo una publicación de uno de esos amigos que no se ni porque tengo y leo lo que escribe riéndose de personas que tienen una opinión distinta a la de él, los llama intolerantes, egoístas y muchas otras palabras usadas solamente para denigrar, terminando su comentario con un hashtag “#EsSoloLoQuePienso”. Ante esto, me sentí aludida ya que atacaba mis creencias. Pienso en escribirle un comentario de igual categoría que el suyo, pero me detengo al considerar, ¿Cómo me reaccionaria esta persona y sus muchos amigos que piensan igual, si yo los tratará como me tratan ellos a mí? Por miedo a su reacción, no escribo nada. Esto sucede porque vivimos en un mundo en el que no se respeta al otro, sino que se denigra por su opinión, pero al mismo tiempo se exige respeto para la opinión propia. Aquellos que exigen respeto son aquellos que se dicen pasados a llevar, que sus derechos no se cumplen y por eso para hacerse respetar, vulneran los derechos de los demás. Después de esta reflexión, decido aceptar su derecho a expresar su opinión y cierro mi sesión de Facebook. Al mismo tiempo, quedo totalmente decidida que tenemos que buscar maneras de expresar nuestra opinión sin ofender a alguien más. Anónimo Somos videntes de lo que nos conviene… El reloj marca las 6 pm. Es una tarde de invierno y comienza a oscurecer… Me preparé una taza de café y me fui a beberla frente a la ventana, a las afueras las calles Juana Ross y Victoria son testigo del comercio y la agitada vida porteña, algo comienza a llamar mi atención, bebo otro sorbo de café y me acerco más a la ventana, es una niña, una pequeña y delgada niña, debe tener tan sólo unos 10 años, ella con sus zapatitos rotos y un polerón que parece ser bastante delgado, de vez en cuando frota sus manos sobre sus brazos (anoche había llovido y la humedad y el frío se sentía en el ambiente), en sus manos unos papeles que ofrece a cada “ciego” que pasa por su lado, son tiras de parchecuritas, recuerdo que le compré hace un par de días, ya es común que esté en esa esquina… Desde un colosal edificio del frente, salen magnates en sus lujosos carros, la pequeña se acerca a ofrecerles su mercancía y ellos sin siquiera darse el tiempo de bajar el vidrio y escucharla, o tan solo mirarla, se alejan, siguen su camino, la omiten, la borran del mapa, así sin más… Está oscureciendo bastante rápido, llega un pequeño a su lado, de unos 5 años, con las mismas características, saca unas monedas de su bolsillo y se las pasa, a mi parecer deben ser hermanos, algo están hablando, comienzan a caminar abrazados, mi taza de café se ha terminado, tengo un sabor amargo, no sé si por la escena o por el café, un frío recorre mi espalda, ¡¿Cómo nadie hace nada?! ¡¿Niños trabajando?! ¡¿Solos y Desprotegidos?! ¡¿Con un frio gigantesco y sin abrigo?!, no puedo dejarlos ir sin aportar en algo, cojo un par de chalecos de mis hermanos, unos paquetes de galletas, unas leches y dinero, bajaré a la calle, espero alcanzarlos…

Naitza Valdivia, U. de Valparaíso

ATLAS Agosto 2017 / Pág. 71


Lo que calla la calle ¿Has sentido que tu vida pierde sentido? ¿Cómo sales a flote cuando sientes que te hundes? ¿en qué te sostienes? ¿familia? ¿amigos? ¿dinero? ¿trabajo? ¿qué pasa cuando ya no tienes nada de eso? eran las preguntas que atormentaban a Michel, Michi como lo llamaban, el día en que su desdichada vida en la calle se desmoronó. ¿Cómo terminó en la calle? es algo que quizá nadie se pregunta cuando ven a alguien pidiendo limosnas o si lo hacen, a nadie le importa ni piensa hacer algo al respecto. El Michi lo tenía claro, no es que haya caído a la calle, la calle fue siempre parte de sí. Miembro de una familia en que el maltrato era pan de cada día, fue una decisión fácil dejar su casa a temprana edad para parar de un hogar a otro. No logró aprender mucho en su infancia, un par de trabajos estacionando autos lo mantuvieron a flote por varios años, pero lamentablemente para un hombre sin conocimientos, sin contactos y sin esperanzas, el peso de una vida sin oportunidades ganó y así fue como la calle se convirtió en su hogar cuando ya no tenía motivos para seguir luchando. Sin embargo, a pesar de todo, la imaginación del Michi fue su salvavidas. Con cuatro pequeños perros a los que cuidaba y amaba más que a su propia vida, los imaginaba como unos leones y él, su rey y protector. Sus perros le daban el calor que necesitaba por las noches para sobrevivir al frío invierno de la capital, eso y sumado a una endeble construcción hecha con cajas de refrigeradores y cubierta con mantas, las cuales imaginaba como una carpa de circo donde él era el domador de sus terribles fieras. Así el Michi iba por la vida recorriendo las calles con sus fieles acompañantes, sintiéndose alegre a pesar de todo. ¿Cuándo fue que su vida tuvo un terrible vuelco? La noche cuando dormía y escucha el agudo aullido de una de sus fieras sufriendo, el Michi despierta y se da cuenta que un grupo de cuatro adolescentes patea a uno de sus compañeros que había salido de su hogar. Sin poder creer lo que ve, se acerca y empuja a los agresores, los adolescentes ebrios recién salidos de una disco cercana no iban a dejar que un pordiosero como él empuje a unos jóvenes como ellos y mientras dos de ellos terminan de patear a la pobre criatura, los otros dos golpean al Michi y cuando ven que ya no tiene fuerzas para seguir defendiendo a su amigo, ven el resto de fieras en su caja, tiritando y viendo como su protector es golpeado. Los adolescentes toman la caja con los animales dentro y terminan por arrojarla a un canal cercano mientras el Michi con estupor ve a sus amigos hundirse, de la misma forma en que él termina de hundirse en su miseria... Y te pregunto ¿Cómo sales a flote cuando sientes que te hundes? ¿en qué te sostienes?. Anónimo

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Pintura destacada: Francisca Riesco, U. de los Andes


“El derecho al agua” “Todos tenemos derecho a un nivel de vida adecuado, que nos asegure a nosotros y a nuestra familia la salud, el bienestar, la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales” Nada de eso puede ser posible, si no se dispone de un bien tan básico como el agua. Ningún ser humano sobre esta tierra, debe ser privado de agua limpia, ¡al menos para beber!

Anónimo ¿“Cholita” o “Solita” ? “Cholita” es el nombre genérico que reciben las mujeres mestizas en países andinos como Ecuador, Bolivia, Chile y Perú. Haciéndole honor al verso, ella parecía estar más bien “solita” en este mundo. ¿No se supone que todos tenemos derecho a un trabajo a libre elección, con condiciones mínimas laborales y a la protección contra el desempleo? De eso, nada. En esto consistía su día a día: ajustar su cuerpo a una roca y esperar; lejos de una silla, lejos de un baño, lejos de un plato de comida.

Anónimo

“Espíritu transversal” Estatuas antropomorfas de la cultura mapuche que rinden honor a sus antepasados importantes. Esto se puede ver también en la cultura rapa nui. Este culto a antepasados es transversal, al igual que a la intervención y daño que se le ha hecho, quedando sólo remanentes de lo que alguna vez fueron.

Pablo Prieto, U. de Chile

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EDITOR GENERAL

Matías Yáñez IVº año Universidad Diego Portales

EQUIPO DE CONTENIDOS Eileen Schulz IVº año Universidad de Santiago de Chile

Julio Miranda IIº año Universidad Católica del Maule

Valentina Herrera IIº año Universidad de los Andes

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Camila Márquez IV° año Universidad de Magallanes


Rodrigo Córdova III° año Universidad Pedro de Valdivia - La Serena

Andrés Yuivar IVº año Universidad Andrés Bello Viña del Mar

Camila Sánchez IVº año Universidad de Valparaíso

Macarena Viñuela IIº año Pontificia Universidad Catolica

EQUIPO DE DISEÑO Hugo Labrín IV° año Universidad Mayor Temuco

Dominga García IVº año Universidad del Desarrollo

Sebastián Becerra Iº año Universidad de O’higgins

Javiera Llancaqueo IVº año Universidad de Concepción

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Esta es una Publicación de IFMSA-Chile (Federación Internacional de Asociaciones de Estudiantes de Medicina - Chile) Solo porciones de esta publicación puede ser reproducida sin fines políticos ni para lucro, siempre que la fuente sea citada. Esta publicación contiene la visión colectiva de diferentes colaboradores. Las opiniones expresadas por los autores no refleja necesariamente la posición de IFMSA-Chile. Toda la información contenida en la revista ha sido cuidadosamente verificada, sin embargo, la interpretación de dicho material depende exclusivamente del lector.

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