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ESCUELA DE PADRES Y MADRES

BOLETÍN Nº 21 PUBLICACIÓN BIMESTRAL

ABRIL 2.011 I.E.S. VERA CRUZ (BEGÍJAR) DEPARTAMENTO DE ORIENTACIÓN

EDUCACION AFECTIVA Y SEXUAL Hablar de sexo es uno de los asuntos que más ansiedad produce en la relación entre padres/madres e hijos/as. Reconocer el despertar de la sexualidad en nuestros hijos/as y aprender a tratar el tema con naturalidad y de manera instructiva no sólo es un gran reto para los padres/madres, sino que a menudo determina la relación de confianza que estableceremos con nuestros hijos/as en el futuro. La educación sexual de nuestros hijos/ as es una carrera de fondo (y en ocasiones, llena de obstáculos) que empieza en su más tierna infancia y que no termina hasta que ellos/as maduran y se convierten en personas adultas con capacidad de asumir sus responsabilidades.

ADOLESCENCIA, SEXUALIDAD Y EDUCACION AFECTIVO-SEXUAL Pero, ¿están los padres y madres realmente preparados para responder las pr egu n tas s ob r e sexualidad que plantean sus hijos/as? Probablemente, no todos lo están, y a algunos/as incluso les incomoda tener que asumir un papel para el que no se sienten capacitados/ as. Al fin y al cabo, muchos de nosotros/ as aprendimos solos. ¿Por qué no van a hacerlo ellos/as también con la cantidad y calidad de fuentes de información que existen hoy en día? Esto es un grave error, según los sexólogos/as, pues no hay información

más valiosa y determinante para la actitud de nuestros hijos/as que la procedente del entorno familiar. Para transmitir el valor y significado de la sexualidad en nuestros/as adolescentes tenemos que partir de dos conceptos clave: qué es sexualidad y qué es educación sexual. La sexualidad es el conjunto de condiciones anatómicas, fisiológicas y psicológico-afectivas que caracterizan cada sexo. También es el conjunto de fenómenos emocionales, de conducta y de prácticas asoci ados a la

búsqueda del placer sexual, que marcaran de manera decisiva al ser humano en todas y cada una de las fases determinantes de su desarrollo en la vida. En este sentido se entiende que la educación afectivo-sexual es se usa para describir la educación acerca de la sexualidad humana, el aparato reproductor femenino y masculino, la orientación sexual, las relaciones sexuales, el uso de anticonceptivos, el sexo seguro, la reproducción y otros aspectos de la sexualidad humana. Las mejores fuentes de educación sexual deberían ser los padres y madres.

La sexualidades el conjunto de condiciones anatómicas, fisiológicas y psicológico-afectivas que caracterizan cada sexo.

Contenido:

Educación afectiva y sexual

1

Adolescencia, sexualidad y educación sexual

1

El papel de los padres y madres: como actuar

2

Información y acompañamiento

2

Diversas formas de vivir la sexualidad.

3

3 Errores comunes y propuestas

Conclusiones

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EL PAPEL DE LOS PADRES/MADRES Los padres/madres se encuentran bastante perdidos en lo que respecta a la comunicación con sus hijos e hijas sobre aspectos relacionados con el sexo, especialmente cuando llegan a la pubertad y adolescencia. Pero es preciso propiciar con anterioridad (durante su infancia) el clima de seguridad y confianza adecuado para afrontar con ma-

“ Estar bien informados es el primer paso para orientar y educar ”

yores garantías las preguntas sobre sexualidad que les realizarán durante sus años mozos. Una de las grandes dudas que se les planteamos como padres/ madres es cómo y sobretodo a partir de qué edad deben empezar a hablar de sexo con sus hijos/as. Resulta complicado percibir cuándo "se están haciendo ma-

yores" los hijos/as. A esto hay que sumar la desinformación y la falta de experiencia en materia de comunicación sobre sexo. Es por ello que muchos de los padres/ madres esperan que sean los hijos/as los que den el primer paso, algo que no suele ocurrir si la comunicación entre las dos partes no ha sido fluida hasta entonces.

No hay mejores consejos que los que ofrecen a los/as adolescentes quienes más les conocen y aman, sus padres/madres.

COMO DEBEN ACTUAR Una buena forma de actuar es que los padres/madres admitan sus limitaciones y se preocupen por recabar la información que sus hijos/as demandan. Otras pautas a seguir: —Mostrar un buena actitud es más importante que tener respuestas a todas sus preguntas: hay que actuar con na-

turalidad, ni muy frívolos ni demasiado serios. —Admitir la incomodidad de tratar el tema si se diera el caso, y mostrarse abierto/a a superar las reticencias a hablar de sexo con los hijos/as. —Responder todas las preguntas que

hagan, sin esquivar ninguna: si no saben resp on d er si em p re están los libros, los amigos, Internet y los profesionales para informarse cuando les asalten dudas. —Reconocer los miedos no os hace más débiles: díganles qué les preocupa y por qué. Hay que ser claros/as.

INFORMACIÓN Y ACOMPAÑAMIENTO

La sexualidad humana está vinculada a los afectos. Afectos y sexualidad nos acompañan a lo largo de toda la vida y en la adolescencia se constituyen en uno de los centros de preocupación.

La mayoría de los psicólogos especializados en sexualidad insisten en una idea básica: educar en este campo no se limita exclusivamente a informar. Hay que ir unos cuantos pasos más allá. La formación sexual que se imparte actualmente suele centrarse en la prevención de las ETS (enfermedades de transmisión sexual) y los embarazos no deseados. Éstos son también los aspectos que más preocupan a los padres/madres, como es lógico y acertado. Pero no es suficiente. Se requiere una atención más global que no se dirija solo a evitar el riesgo, sino a acompañarles en su proceso de desarrollo sexual y ayudarles a entender los cambios que experimentan en su cuerpo y en su mente.


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BOLETÍN Nº 21

DIVERSAS FORMAS DE VIVIR LA SEXUALIDAD El respeto a la diversidad sexual está en la base de la convivencia pacífica entre los seres humanos. Nuestra identidad personal se conforma como un puzzle de distintos elementos a lo largo del tiempo: la biología, la familia, nuestro sexo, nuestra orientación sexual, los roles y estereotipos sociales, nuestra personalidad... La igualdad entre diferentes orientacio-

Las familias tienen mucho interés por la educación afectivo-sexual de sus hijos/as pero a a veces tardan demasiado en informarles de cuestiones de las que probablemente se acabarán enterando por otras vías menos fiables.

nes sexuales está contemplada en la ley y requiere de la normalización social. Pero, ¿cómo afrontar las situaciones familiares que se producen al conocer la homosexualidad de un hijo/a? Cada familia responde de un modo particular, cada vez más las familias aceptan con normalidad y desde el primer momento la homosexualidad de sus hijos/as, procurándo-

ERRORES COMUNES Y PROPUESTAS Son numerosas las confusiones que cometen algunos padres/madres en el proceso de educación sexual a causa de sus prejuicios, ya sea por exceso de conservadurismo o todo lo contrario, por pasarse de liberal. El modelo tradicional de educación sexual, heredado de nuestros padres, es hoy bastante inviable. Los jóvenes de hoy se rebelan ante la prohibición. No tienen sentido las antiguas costumbres de asimilar ¿Podemos decir que la lafamilia sexualidad está aenla reprocrisis? ducción o dar la callada Parece acertado pensar por que respuesta porque los hijos/as tienen toda la información que quieren y más. Y en consecuencia, tampoco son reales las teorías que aseguran que la educación sexual incita a la práctica coital o a pensar durante todo el día en el sexo.

Las propuestas de actuación para el desarrollo psicosexual en el ámbito familiar se basan en: establecer un diálogo sincero, desde la naturalidad y los valores familiares, con el fin de favorecer un clima de confianza, seguridad y respeto. Errores comunes: creer que los niños/as y jóvenes aprenden la sexualidad solos/as, no hacer delante de los/as jóvenes ninguna expresión de afecto, suponer que la sexualidad comienza en la pubertad, pensar que los/ as jóvenes saben más que los adultos/as, igualar sexualidad a reproducción, creer que la educación sexual incita a la práctica sexual, suponer que los/as adoles-

centes sólo piensan en el sexo, asignar tareas específicas a las chicas y tareas especificas a los chicos. P r o p u e s t a s : 1.- Favorecer un clima de confianza. 2.- Responder a las preguntas: no evitar respuestas, contestar lo que se pregunta en el momento que se pregunta, no adelantar respuestas sin que el chico/a haya preguntado, dar respuestas sencillas y adecuadas, emplear un vocabulario correcto, vincular las respuestas a sentimientos y a f e c t o s . 3.-Naturalidad y esp o n t a n e i d a d . 4.- Las madres y padres pueden educar a

les apoyo y cariño. Esto se debe a que existe mayor información y a que la familia intuyó durante años esta situación y se preparó para la posterior aceptación de la realidad. Desde la familia debemos crear espacios de comprensión que permitan que las personas homosexuales puedan desarrollarse en plenitud, con naturalidad y normalidad.

“La pubertad es la etapa decisiva del proceso de maduración sexual”

Más de la mitad de los jóvenes se inician en las relaciones coitales entre los 17 y los 18 años.


CONCLUSIONES

I.E.S. VERA CRUZ (BEGÍJAR) DEPARTAMENTO DE ORIENTACIÓN

PRÓXIMO NÚMERO JUNIO 2.011 LAS DIFICULTADES DE APRENDIZAJE. EL FRACASO ESCOLAR

—La sexualidad no empieza en el momento que los hijos/as plantean sus dudas. Empieza mucho antes, en su más tierna infancia, aunque a menudo ni ellos/as ni sus familias son conscientes. Es importante que los padres/madres sean conscientes que con sus gestos, sus palabras y sus actitudes están construyendo la educación sexual y hablar de sexo es sólo un paso más de este proceso. —Algunos padres/madres dan por sentado que, en un mundo en el que los medios de comunicación y las nuevas tecnologías ofrecen todo tipo de información al alcance de cualquiera, los/as jóvenes saben tanto o más que nosotros/as. Esto es falso. —La sexualidad debe vincularse a los afectos. Afectos y sexualidad nos acompañan a lo largo de toda la vida y en la adolescencia se constituyen en uno de los centros de preocupación, ya que es la etapa en la que las relaciones elegidas empiezan a configurarse como importantes y van ganando terreno a las que tienen lugar en la familia. —En la actualidad, es fundamental el respeto a la diversidad sexual, recogido en nuestra legislación. —Las relaciones afectivo-sexuales siempre deben basarse en la igualdad y el respeto entre chicos y chicas.

Por último debemos: Primero: entender que los/as adolescentes son protagonistas y les mueve el deseo de ser y actuar. Segundo: evitar que el dialogo familiar se convierta en sermón, hay que comprender el punto de vista del chico/a aunque no se lo pueda comprender. Tercero: Los/as adolescentes necesitan orientación, pero más necesitan acompañamiento. Cuarto: Demostrarles que los estimamos y respetamos en su persona, ideas, proyectos y sentimientos, evitando tanto el rechazo como la sobreprotección afectiva. Quinto: Ayudarles a conocerse -con sus cualidades y limitaciones-, valorarse -en lo que es y en lo que puede llegar a ser- y aceptarse. Sexto: Ayudarlos/as a hacerse responsable. Séptimo: Refrendar la confianza que tenemos en ellos/ellas, pero evitando la confianza ciega. Octavo: No confundir tolerancia con permisividad. Noveno: Acompañar, acercarse, dialogar y compartir con los hijos/ as

Para saber mas: Cassell,C. (1980): Con toda sinceridad. Cómo hablar con los adolescentes de amor y sexualidad. Grijalbo Cristobal, P. (2000): El sexo contado con sencillez. Ediciones Maeva. Somers, L. y Somers, B. (1990): Cómo hablar a sus hijos sobre el amor y el sexo. Paidós Ni ogros, ni princesas (2007): Guía para la educación afectivo-sexual en la ESO, Consejería de Salud y servicios sanitarios. Dumont, V. (1999): Preguntas al amor 11-14 años. Lóguez.

La educación afectivosexual requiere una atención más global que no se dirija solo a evitar riesgos.


Escuela de padres nº 21 educación afectivo sexual