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ESCUELA DE PADRES Y MADRES

BOLETÍN Nº 17 PUBLICACIÓN BIMESTRAL

JUNIO, 2.010 I.E.S. VERA CRUZ (BEGÍJAR) DEPARTAMENTO DE ORIENTACIÓN

EDUCACION EN VALORES Dice Savater, hablando de la educación de los hijos (El valor de educar, Barcelona, Ariel 1997), que hay cosas que se aprenden en casa, otras en la escuela, otras en la calle, otras en los libros, otras en la tele y otras navegando por internet. En este numero de la revista bimensual para padres y madres vamos a tratar no de todas las cosas que se aprenden, sino de las más importantes, los valores, y vamos a ver cómo se aprenden o se deberían aprender esos valores en casa, en la familia. Claro que no vamos a separar, ni podemos, la casa de la calle o de la tele: pero vamos a centrarnos en la casa y, al mismo tiempo, vamos a intentar explicar cómo los valores que se aprenden en todos esos sitios distintos, tienen que ser coherentes para que los hijos no estén desconcertados.

“Todos los valores contribuyen positivamente al enriquecimiento personal. Por ello es necesario que los padres se conciencien de la importancia de una educación en valores para sus hijos y que conozcan como transmitirlos de modo que no existan contradicciones entre lo transmitido y lo vivido”.

¿QUE SON LOS VALORES? Valor es “lo que vale”. Es lo que tiene fuerza y poder de atracción . Llamamos valores a todo aquello que enriquece a la persona y contribuye a su perfeccionamiento. Son modelos de realización personal que orientan nuestras decisiones y comportamientos, guías de conducta que nos ayudan a encontrar sentido a lo que hacemos, a tomar decisiones y resolver problemas. El valor es la convicción que tiene cada ser humano de que algo es bueno o malo, de que algo conviene o no. Sirven como punto de partida. Muchas de nuestras decisiones inmediatas o los planes a largo plazo, están influidos por el sistema de valores que cada uno tiene. Todo lo que una persona considera importante está relacionado con sus valores individuales, y en la medida en que uno los respete y realice, mejorará la satisfacción personal.

Educar en valores a los hijos/ as es una de las tareas más importante que deben llevar a cabo los padres/madres y educadores. Son ellos/as los/as que deben de propiciar el descubrimiento de valores importantes y contribuir a que poco a poco los hijos/as vayan creando una escala de valores que oriente sus conductas de forma coherente; ya que estos van a tener mucha importancia en el ajuste personal, social, familiar y profesional de la persona. La familia cuenta con una capacidad natural y unas fortalezas propias que la convierten en un espacio privilegiado para la formación de los/as hijos/as y la educación en valores.

Contenido: Educación en valores

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¿Qué son los valores?

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¿Qué valores son importantes?

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Trasmisión de valores

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Cómo ayudar a descubrir los valores a los hijos/as

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¿Qué podemos hacer mas concretamente?

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Sugerencias 4


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¿QUE VALORES SON IMPORTANTES?

Uno de los objetos fundamentales de la educación familiar es formar hijos/as con principios y valores que les permitan enfrentarse a distintas situaciones, ser capaces de asimilar los cambios y buscar soluciones adecuadas a los problemas a los que se enfrenten. Los hijos/as tienen una limitación para tener unos valores autónomos y solo les podemos exigir lo que les hemos enseñado. No se puede esp e rar q ue ap are zca “espontáneamente” la formación de valores, sino que a los padres y madres les corresponde esta labor . —Los padres deben enseñar a los hijos/as a tener criterios con los que vivir, a razonar, a tener juicio crítico, a discernir lo que conviene

—La tolerancia es un valor universal, es el fundamento de toda educación y es pieza clave para educar en la pluralidad. Es una forma de enseñar a los hijos/as a ser solidario con la realidad propia de los demás.

—Fomentar en los hijos/as el autocontrol y desarrollar la capacidad de autodominio. Esto les va a ayudar a controlar un impulso, resistir el dolor, terminar las tareas empezadas, aceptar alguna contrariedad, etc.

—Hay otros valores como la sinceridad, la lealtad, la bondad, la generosidad, el respeto, el optimismo, etc. que son realmente importantes, y que se deben transmitir a los hijos/as desde que estos/as son pequeños/as.

—Enseñarles a poner en práctica proyectos personales y educar en el esfuerzo. De esta forma irán adquiriendo el entrenamiento que van a necesitar para conseguir las metas que se propongan, aprenderán que esforzarse es lo más natural, y que gran parte de las cosas valiosas de la vida requieren esfuerzo y responsabilidad.

—Otro valor es la responsabilidad. Es muy importante que los hijos/as aprendan a prever las consecuencias de tomar una determinada decisión, y a ser responsables con las decisiones tomadas. — Enseñarles a saber renunciar a lo que no les conviene, aunque aparentemente sea algo muy apetecible e interesante para ellos/as.

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TRASMISION DE VALORES

“La familia desempeña un papel fundamental en la transmisión de información y experiencias, valores y reglas de conducta, de generación en generación ”

No se puede transmitir algo que no se tiene. Por consiguiente, es muy importante que los padres/madres se refuercen en valores para poder educar a sus hijos/as en esos objetivos y que transmitan aquello que ellos intentan vivir. Sabemos que una forma de aprender es por imitación de modelos, por ello es muy importante que los padres/madres sean los modelos principales para los hijos/as. No imponer los valores a la fuerza. Los padres pueden orientar o sugerir, pero no obligar a adoptar los valores que ellos no quieren. Este modo de proceder de los padres requiere de mucha paciencia y constancia. Por ello es aconsejable que empiecen a darles responsabilidades a los hijos desde que son muy pequeños. De esta forma van aprendiendo que con esfuerzo se pueden obtener muchos avances. Hay quienes tienen hijos/as muy sanos/as moralmente, que van asimilando desde pequeños/as, sin problemas, los valores que sus padres/ madres les muestran con su ejemplo. Y hay quienes tienen hijos/as difíciles, que no asumen los valores de los pa-

dres/madres, porque son rebeldes o porque la familia no acierta a trasmitir los valores. Pues bien, los hijos/as están sometidos a los valores que inculca la televisión, en la pequeña pantalla aparecen de vez en cuando valores positivos, muchos de esos que hemos mencionado antes, en las películas, en las retrasmisiones deportivas, en los concursos. Pero por desgracia, parecen abundar más los que podríamos llamar “valores televisivos”: el dinero como valor supremo, el consumo desaforado como única fuente de felicidad, la búsqueda del placer inmediato, la belleza física como superior a la interior, el éxito sin esfuerzo. Cuidado con esto. La trasmisión de valores es cosa de “muchos” pero la familia es el factor primordial.


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BOLETÍN Nº 17

COMO AYUDAR A DESCUBRIR LOS VALORES A LOS HIJOS/AS Para poder descubrir los grandes valores morales y vivirlos, los hijos/as necesitan tres cosas: saber pensar, tener control emocional y un sano avance por los estadios de crecimiento moral. Saber pensar: Debemos enseñar a nuestros hijos/as a dialogar y a resolver los problemas con eficacia y con justicia. Eficacia y justicia son lo contrario de huída y de agresividad. Para enseñar a pensar, hay que enseñar a los hijos/as a tener pensamiento alternativo, pensamiento consecuencial y pensamiento de perspectiva. El alternativo consiste en buscar el mayor número de soluciones posibles a un problema, no empecinarse en la primera solución que se nos ocurre, que suele ser agresiva o pasiva. El pensamiento consecuencial consiste en saber prever las consecuencias de hacer o decir algo, antes de hacerlo o decirlo. El pensamiento de perspectiva consiste en saber ponerse en el lugar del otro, “en el

pellejo” del otro. Estos pensamientos se pueden enseñar a los hijos con historietas cómicas o con películas y juegos . Control emocional: Tenemos que enseñar a los hijos/as que conozcan sus sentimientos y los sentimientos de los demás, que sepan usar esos sentimientos para vivir mejor (por ejemplo, saber motivarse para trabajar, saber ser sensato al enamorarse, saber disfrutar de las cosas pequeñas de cada día, …). Tenemos que enseñarles a controlar aquellas emociones que más fácilmente pueden desbordarse y hacernos mucho daño, como son la ira, el odio, los miedos irracionales y la depresión o tristeza profunda y prolongada. Todo esto sólo puede hacerse con mucho diálogo, con mucha sinceridad, trasmitiéndoles con sencillez todo lo que la vida nos ha enseñado a nosotros a través de sufrimientos, de éxitos y de fracasos .

El crecimiento moral: Está más directamente relacionado con los valores morales. Los dos anteriores (enseñar a pensar y enseñarles control emocional) son cimientos previos necesarios pero el crecimiento moral es un crecimiento progresivo en autonomía. Ese crecimiento se va haciendo por 6 etapas o estadios, que son universales para hombres y mujeres de todas las culturas. Es posible estar en un estadio en unos valores, y en otro estadio en otros valores, pero se dice que una persona está en el estadio de crecimiento en el que normalmente actúa.

¿QUE PODEMOS HACER MAS CONCRETAMENTE? -Crear un clima afectivo favorecedor de estabilidad emocional

-Identificar sus gustos y aficiones y compartirlas con ellos.

-Promocionar la autoestima de nuestros hijos/as, enseñándoles a valorar adecuadamente sus cualidades y a sentirse capaces de afrontar dificultades

-Participar en la comunidad.

-Enseñar límites y normas que favorezcan el autocontrol Desde esta revista te proponemos la educación en valores desde la familia, ya que fomentar valores positivos facilita las relaciones entre los padres/madres y los hijos/as y nos ayuda a crear una sociedad más saludable. Deberéis:

-Responsabilizarles de tareas, como parte del desarrollo madurativo. -Favorecer que los hijos/as sean menos dependientes de la aprobación de los demás y por tanto más autónomos.

-Transmitir valores y actitudes prosociales.

-Comunicarnos con ellos/as y favorecer el intercambio de sentimientos, emociones y experiencias.

-Servir de ejemplo de un modelo de salud.

-Ayudarles a desarrollar habilidades sociales.

En la medida que pones todo esto en marcha, estás educando a tus hijos/as, preparándoles para la vida presente y adulta, tratando de que sean felices y de construir una familia. Además estás facilitando que se doten de habilidades, de herramientas ante la vida, que entre otras cosas, contribuyen a reducir en tus hijos la incidencia de las conductas de riesgo.


SUGERENCIAS

I.E.S. VERA CRUZ (BEGÍJAR) DEPARTAMENTO DE ORIENTACIÓN

PRÓXIMO NÚMERO OCTUBRE 2.010

Educar en valores morales comprende tres pasos: 1) enseñar a los hijos a percibir el valor, a darse cuenta de que actuar así es valioso; 2) animarles a que, una vez descubierto, adopten actitudes coherentes con ese valor (por ejemplo, no mentir más, portarse mejor con los amigos, estudiar más seriamente, etc.); y 3) recordarles, en los momentos oportunos y sin atosigarles, que esas actitudes deben reflejarse en unas conductas que demuestren que creemos en ese valor, cada día y en cada momento. Para esta educación en valores, como para cualquier otro aspecto de la educación, los padres tienen que asumir el papel de adultos y el papel de padres. No basta con ser “amigos” de sus hijos. Necesitan autoridad, mucho amor sincero a sus hijos, criterios estables y normas claras.

Lo segundo es que los padres vivan esos valores morales de los que estamos hablando y que los hijos quieran y admiren a sus padres.

Lo primero que hay que hacer ante la educación moral es no inhibirse. No excusarnos diciendo “yo no sé mucho de estos temas de los valores”, o “la moral es un asunto personal de cada uno, de cada hijo, y hay que respetarlos”. Si los padres adoptan una actitud de indiferencia ante los valores lo que transmiten como valor a los hijos es la indiferencia. Les transmiten que lo mismo da 8 que 80. Tenemos que “meternos en ese campo”.

En tercer lugar otro trabajo importante que hay que hacer con los hijos, cuando éstos llegan a l adolescencia, es la clarificación de valores, es decir, ayudar a los hijos a que identifiquen los valores que viven actualmente y los que quieren vivir en adelante. Para ello, primero hay que hacerles reflexionar sobre sus valores actuales, lo que les mueve y ponerles dilemas morales. Se plantea un problema moral, sacado de una película o de las noticias de cada día, y se pregunta a los hijos qué harían ellos e esa situación. Se discuten amistosamente las

PARA SABER MÁS: -CARRERAS l. Y Col.: Como educar en valores (2001). Editorial Narcea, Madrid . - SEGURA M.: Ser persona y relacionarse (2005). Editorial Narcea, Madrid. -SEGURA M.: Enseñar a convivir no es tan difícil (2005) Editorial Desclee, Bilbao. -TRIANES, M.V. Y FERNANDEZ C.: Aprender a ser personas y a convivir (2001) Editorial Desclee, Bilbao. -www.fepeleduca.org/docs/ponencia_Manuel_Segura.pdf

razones para tomar tal decisión o la contraria Otra técnica, divertida y muy útil, es dictarles frases inacabadas, para que ello las completen sinceramente y con toda confianza. Las frases deben tener connotación moral, por ejemplo: “si encuentro bastante dinero en el asiento de un taxi, yo…”; “si veo un coche volcado fuera de la carretera, yo…”; “si veo a un amigo mío robando en una tienda, yo…”, “una amiga me cuenta un problema familiar íntimo, con la condición de que no lo comente con nadie, mi madre que me ha visto hablando con ella me pregunta insistentemente qué me dijo, yo…”. También se pueden utilizar en casa las historietas cómicas y las películas, tanto para enseñar a pensar, como para plantear dilemas morales.


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