Page 1

Boletín Comunidad Ecuménica Horeb-Carlos de Foucauld Nº 16 AÑO 2011 http://horeb-foucauld.webs.com http://foucauld-horeb.blogspot.com

FELIZ NAVIDAD Y AÑO 2012 SOLIDARIO OS DESEA LA COMUNIDAD ECUMÉNICA HOREB CARLOS DE FOUCAULD

"La negación de Dios corrompe al hombre, le priva de medidas y le lleva a la violencia" "Los que no creen, pero buscan la verdad, están en la búsqueda de Dios"

(J. Bastante/RV).- Las religiones no pueden dar cancha a la violencia entre los pueblos, sino que tiene que ser generadoras de confianza, paz y concordia en todo el mundo. Cualquier otra cosa es extremadamente preocupante. Este fue el núcleo del discurso que Benedicto XVI pronuncíó este mediodía en la basílica de Santa María de los Ángeles,


en Asís, donde se conmemoran los XXV años del histórico encuentro por la paz convocado por Juan Pablo II. Ante representantes de las principales religiones del mundo, y también los no creyentes, el Papa trazó una hoja de ruta del hombre religioso en su camino a la paz. "La negación de Dios corrompe al hombre, le priva de medidas y le lleva a la violencia". El Pontífice comenzó reflexionando sobre el deseo de los pueblos a ser libres, que "fue más fuerte que los armamentos de la violencia", en un claro recuerdo a la caída del muro de Berlín, acaecido tres años después del primer encuentro de Asís. "Que la religión motive de hecho la violencia es algo que, como personas religiosas, nos debe preocupar profundamente" afirmó el Papa, cuando habló de los que justifican el terrorismo y la crueldad despiadada, con la defensa de una religión contra los otros. Dijo que "aquí se coloca una tarea fundamental del diálogo interreligioso". Por otra parte, dijo "el no a Dios ha producido una crueldad y una violencia sin medida, que ha sido posible sólo porque el hombre ya no reconocía norma alguna ni juez alguno por encima de sí. Los horrores de los campos de concentración muestran con toda claridad las consecuencias de la ausencia de Dios", y que "la negación de Dios corrompe al hombre, le priva de medidas y lo lleva a la violencia". Pero ¿dónde está Dios? -se preguntó el Papa ante los representantes religiosos en Asís¿Lo conocemos y lo podemos mostrar de nuevo a la humanidad para fundar una verdadera paz?. Seguidamente habló de las personas a las "que no se les ha sido dado el don de poder creer y que sin embargo buscan la verdad, están en la búsqueda de Dios". Estos despojan a los ateos combativos de su falsa certeza -dijo, y por otra parte llaman en causa a los seguidores de las religiones para que no consideren a Dios como una propiedad que les pertenece hasta el punto de sentirse autorizados a la violencia". Finalmente Benedicto concluyó señalando a los representantes en el encuentro "la importancia del estar juntos en camino hacia la verdad, del compromiso decidido por la dignidad del hombre y de hacerse cargo en común de la causa de la paz, contra toda especie de violencia".


Los diez mensajes clave de Benedicto XVI en Asís Publicado el 28.10.2011

El encuentro de líderes religiosos de todo el mundo, clave para la paz y la justicia

Los líderes religiosos mundiales en Asís VIDA NUEVA | Por cuarta vez en la historia, la ciudad de Asís acogió ayer, jueves 27 de octubre, a representantes de las religiones de todo el mundo y, por primera vez, también a no creyentes, que han reflexionado juntos, han dialogado y han rezado por la paz y la justicia en el mundo. Benedicto XVI (que ha tomado el relevo Juan Pablo II en estas convocatorias) pronunció un discurso de gran calado y que habrá que tener en cuenta. Estas son las diez ideas principales. •

1. “Aunque no haya a la vista amenazas de una gran guerra, el mundo está desafortunadamente lleno de discordia. No se trata solo de que haya guerras frecuentemente aquí o allá; es que la violencia en cuanto tal siempre está potencialmente presente, y caracteriza la condición de nuestro mundo”.

2. “Sabemos que el terrorismo es a menudo motivado religiosamente y que, precisamente el carácter religioso de los ataques sirve como justificación para una crueldad despiadada”.

3. “Que la religión motive de hecho la violencia es algo que, como personas religiosas, nos debe preocupar profundamente”.

4. “De una forma más sutil, pero siempre cruel, vemos la religión como causa de violencia también allí donde se practica la violencia por parte de defensores de una religión contra los otros”.

5. “Sí, también en nombre de la fe cristiana se ha recurrido a la violencia en la historia. Lo reconocemos llenos de vergüenza. Pero es absolutamente claro que


este ha sido un uso abusivo de la fe cristiana, en claro contraste con su verdadera naturaleza”. •

6. “El ‘no’ a Dios ha producido una crueldad y una violencia sin medida, que ha sido posible solo porque el hombre ya no reconocía norma alguna ni juez alguno por encima de sí, sino que tomaba como norma solamente a sí mismo. Los horrores de los campos de concentración muestran con toda claridad las consecuencias de la ausencia de Dios”.

7. “La ausencia de Dios lleva al decaimiento del hombre y del humanismo”.

8. “[Los agnósticos] no afirman simplemente: ‘No existe ningún Dios’. Sufren a causa de su ausencia y, buscando lo auténtico y lo bueno, están interiormente en camino hacia Él. Son ‘peregrinos de la verdad, peregrinos de la paz’. (…) Que ellos no logren encontrar a Dios, depende también de los creyentes, con su imagen reducida o deformada de Dios”.

9. “[Este Encuentro en Asís] se trata más bien del estar juntos en camino hacia la verdad, del compromiso decidido por la dignidad del hombre y de hacerse cargo en común de la causa de la paz, contra toda especie de violencia destructora del derecho”.

10. “La Iglesia católica no cejará en la lucha contra la violencia, en su compromiso por la paz en el mundo”.

Intervenciones destacadas de los líderes religiosos en Asís 2011

A. PELAYO. ROMA | Reunidos en Asís los representantes de 176 tradiciones religiosas de todo el mundo, hubo espacio para el recuerdo, pero también claves para el


futuro. Por la mañana, durante el primer acto de la Jornada de Oración por la Paz y después de la proyección de un documental sobre la primera cumbre de Asís, en 1986, diez de las personalidades presentes dieron su personal “testimonio” sobre el tema central del encuentro: la paz. Aunque sea telegráficamente ofrecemos una síntesis de sus intervenciones. •

BARTOLOMÉ I, patriarca ecuménico de Constantinopla: “De la indiferencia nacen el odio, el conflicto, la violencia (…). Tenemos que oponernos a la deformación del mensaje de las religiones y de sus símbolos por parte de los autores de la violencia. Recuperar lo religioso por lo religioso, esa es la exigencia necesaria a fin de promover la dimensión humanitaria de una figura de lo divino que se quiere misericordiosa, justa y caritativa”.

ROWAN WILLIAMS, arzobispo de Canterbury y primado de la Comunión Anglicana: “No estamos aquí para afirmar un mínimo común denominador de lo que creemos, sino para alzar la voz del profundo de nuestras tradiciones en toda su singularidad, de modo que la familia humana pueda ser plenamente consciente de cuánta sabiduría habrá que alcanzar en la lucha contra la locura de un mundo todavía obsesionado por el miedo y las sospechas, todavía enamorado de la idea de una seguridad basada en una hostilidad defensiva y todavía capaz de tolerar o ignorar las enormes pérdidas de vida entre los más pobres a causa de la guerra y las enfermedades”.

NORVAN ZAKARIAN, delegado en Europa del Catolicado armenio: “De la fuerza liberadora en el amor de Dios deriva una nueva visión del mundo y una nueva manera de acercarse al otro, sea un simple ciudadano o todo un pueblo. Se trata de una fe que cambia y renueva la vida”.

OLAV FYKSE TVEIT, secretario del Consejo Ecuménico de las Iglesias: “Para el Consejo Ecuménico de las Iglesias, un compromiso muy concreto para los años próximos será trabajar a favor de una paz justa en Jerusalén y para todos los pueblos que viven en Jerusalén, la ciudad que lleva en su nombre ‘ShalomShalem’, paz. Es la ciudad llamada a ser una visión de paz, pero que en el curso de la historia se ha convertido con frecuencia en un lugar de conflicto”.

DAVID ROSEN, rabino director de Asuntos Interreligiosos: “Para muchos en nuestro mundo, la paz es una necesidad pragmática (en efecto, es verdad y no debemos disminuir la bendición que representa para nuestro mundo ese pragmatismo). Sin embargo, lo que los hombres y mujeres de fe buscan y anhelan es ‘subir a la montaña del Señor’, una idea de paz como expresión sublime de la voluntad divina y de la imagen divina con la que todo hombre ha sido creado”.

WANDE ABIMBOLA, portavoz de las religiones ifu y yoruba: “Ha llegado el momento para todos los líderes de las religiones del mundo de adoptar un nuevo marco conceptual en el que a las religiones indígenas se les dé el mismo respeto y consideración que a las otras religiones. No puede haber paz en el mundo cuando no respetamos, abusamos o despreciamos a nuestros vecinos”.


ACHARYA SHRI SHRIVATSA, representante del hinduismo: “La paz no puede nunca ser conseguida con la violencia (…). La paz misma es el camino. Nuestro común objetivo de paz solo puede ser conseguido mediante nuestro compromiso con la verdad –satyagraha–. Este compromiso, aunque sea vea obstaculizado e impedido, encuentra lo mismo su camino mediante la noviolenta no-cooperación. La historia es testigo de su fuerza”.

JASEUNG, budista coreano: “No hay puesto para la violencia o el terrorismo en la religión, que subraya cómo toda vida es preciosa y debe ser amada. Por esta razón, quisiera proponer una ‘fraternidad a favor de la vida’, la unión de las personas de fe para eliminar las razones de la violencia y de la guerra conducida en nombre de la religión o de la ideología”.

KYAI HAJI HASYIM MUZADI, secretario de la Conferencia de Estudiosos Islámicos: “Nuestro deber como comunidades religiosas es llevar a todos los creyentes la libertad de comprender verdaderamente el propio destino y corregir las comprensiones equivocadas de la religión que llevan a los conflictos sociales en la humanidad”.

JULIA KRISTEVA, filósofa no creyente: “El hombre no hace la historia, nosotros somos la historia. Por primera vez el homo sapiens puede destruir la tierra y a sí mismo en nombre de las propias creencias, religiones o ideologías. También por vez primera los hombres y mujeres son capaces de revalorizar en completa transparencia la religiosidad constitutiva del ser humano. El encuentro de nuestras diversidades en Asís testimonia que la hipótesis de la destrucción no es la única posible”.

En el nº 2.775 de Vida Nueva.

Boletin Horeb  

Boletín Comunidad Ecuménica Horeb-Carlos de Foucauld Nº 16 AÑO 2011 http://horeb-foucauld.webs.com http://foucauld-horeb.blogspot.com

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you