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EL SECRETO MEJOR GUARDADO Pilar Granados


Demetria, ese es mi nombre, el cual no sé por qué me lo pusieron. Creo que mis padres tienen demasiada imaginación. Os voy a explicar un poco cómo soy. Yo soy alta, de tez morena y estirada, siempre me dicen que parezco más joven. Soy delgada, ya que hago mucho deporte y me gusta comer sano. Tengo el pelo de color azabache, mis labios son rojos. El azul de mis ojos produce tranquilidad, así logro que la gente confíe más rápido en mí. También soy atrevida e inteligente. Mi carácter,fuerte, muy pocas veces daña mis sentimientos.Yo trabajo como inspectora de homicidios. Siempre pienso en positivo. Mis amigos, Mark, Tomy, Annie y Ángela, son muy parecidos a mí. Las tardes que podemos, salimos a tomar un café para pasar un rato juntos, puesto que todos trabajamos mucho. . En mi familia somos cinco: San,mi padre, Janisha, mi madre y mis hermanos Aron y Erick. Yo soy la mayor de todos. Nos llevamos regular pero nos queremos mucho y en los momentos difíciles siempre estamos unidos. Aron, mi hermano, tiene una enfermedad. Esta enfermedad es muy extraña, se llamaba síndrome del corazón izquierdo hipoplástico, esto consiste en que nace con la mitad del corazón. Ahora Aron está bien, tiene 14 años, su vida es como la de los demás. Yo vivo sola en una gran casa situada en Nueva York, en la calle Rox Ville número 15, mi preferido. Mi calle es limpia y ordenada. Los vecinos son tranquilos, nunca hay discusiones. La casa tiene un amplio jardín con césped y flores de todo tipo. Está rodeada por vallas de color blanco. En la parte delantera de la casa hay una serie de losas que conducen a la entrada de la casa, antes de entrar a la casa hay un perro de pelo corto. Es blanco y negro. Lleva un collar rosa con unas letras de diamantes que pone Fredi, su nombre. En la parte trasera de la casa hay un pequeño parque con un tobogán de color verde y lila, un columpio y un trampolín. Junto a él está la piscina. En la izquierda hay una mesa de color verde igual que las sillas. Al entrar en la casa te encuentras con un zaguán donde hay un perchero. A la derecha hay una cochera amplia para meter mi coche y a la izquierda un cuarto para relajarse. Luego está el salón formado por tres sofás, y una chimenea, junto a ella un mueble con una televisión rodeada de fotos de mi familia. A la izquierda hay una puerta que te lleva a un sótano donde plancho y lavo la ropa. A la izquierda de la puerta del sótano hay un servicio que tiene un inodoro. Junto a él, un lavabo y una ducha. En la parte trasera del salón está la cocina. En ella hay una mesa de color marrón y una nevera, junto a la cual hay una cristalera donde se ve todo el paisaje. A la izquierda del horno está la despensa, donde hay un congelador, un botellero para el vino, y tablas para colocar la comida. A la izquierda del salón te encuentras con una escalera que te lleva a la parte de arriba donde está el pasillo. Enfrente ves un servicio. A la izquierda puedes divisar una habitación de invitados compuesta por una cama, un ropero amplio que tiene dos puertas y en una


de ella se encuentra la televisión. El cuarto es de color azul. A la derecha del pasillo está mi habitación, compuesta por una cama con una funda de color rojo y al lado de la cama hay una cristalera grande tapada con unas cortinas de color marrón y beige. Junto a ella está el servicio con una bañera grande parecida a un jacuzzi tapado con una cortina de color blanco. Junto a él te encuentras con el vestidor lleno de pantalones, vestidos, lencería, zapatos.... La comisaría donde trabajo está en el centro de Nueva York. Al entrar hay cinco policías que vigilan y ayudan a todas las personas. A la izquierda hay un ascensor y junto a él una escalera. En la planta alta están todas las mesas de los inspectores: la de Calvin, Mark, Annie, Ángela,Tomy y la mía. Al fondo de la planta alta está la oficina del jefe. El 30 de julio, yo me levanté muy temprano, como siempre, me di una ducha de agua fría para despertarme. Aquel día me vestí de forma especial. Me puse unos pantalones de color negro entallados, una blusa de color blanco y cazadora negra y azul con unos botones dorados. Cuando terminé, me arreglé el pelo y me lo rice. Desayuné dos rebanadas de pan con mermelada. Después me puse mis tacones de color azul oscuro a juego con el bolso y arranqué mi coche camino a la oficina del departamento de Nueva York. Al llegar mis amigos me comentaron: – Demetria, tenemos un nuevo caso muy importante-- me dijo Mark – Este caso es difícil pero con tu ayuda lo conseguiremos--dijo Ángela con una sonrisa--.Nos lo han dado a nosotros porque tenemos el mayor número de casos cerrados. – ¡Todo es gracias a ti, tú eres la que más casos ha cerrado!-- exclamó Mark, mirándome fijamente – ¡Demetria eres la mejor!--dijo el jefe Andrew muy ilusionado. Incluso me dio dos besos en la mejilla. Me quedé sorprendida al ver a Andrew dándome dos besos en la mejilla. Él hablaba poco con los inspectores. Estaba alegre, eso significaba que este nuevo caso era muy importante para él. Yo leí los papeles sobre el caso. Se trataba de un hombre que era asesinado en la calle Washington Square en el centro de la carretera. Recibió tres tiros en la pierna y uno en la cabeza. Además de eso le hicieron pequeñas rajas por todo el cuerpo para que sufriera. Al lado de él había escrito una letra, la D. Estaba escrita con sangre del hombre, lo que significaba que había muerto desangrado. Inmediatamente fui a la calle donde sucedió el asesinato. Los vecinos estaban escandalizados, los inspectores y los policías los estaban calmando. Yo me paré a mirar la calle y pensé que algo extraño ocurría ya que algunas


personas estaban escandalizados, otras no paraban de reírse detrás de mi. En la calle no había ningún coche. Los árboles se movían demasiado, era raro. La pregunta que me hice fue: “¿ Qué está pasando en este lugar frío y sigiloso?”. Vi el cuerpo y extraje las balas de la pistola. Clea, la forense , se lo llevó al laboratorio para analizarlo. Me quedé mirando las gotas de sangre seca que conducían a Central Park. Allí había balas. Fui a ver a Clea y me comunicó: –¡ Demetria, sé como era el arma! – ¿Cómo es?-- le pregunté. – Es el calibre 9mm-- dijo. – Vale, y sobre el cuerpo ¿ has averiguado algo?-- le pregunté. –Sí, ha recibido cuatro disparos, tres en la pierna y uno en la cabeza--me contestó. – ¿Sabes algo más? – Voy, es que no hablo tan rápido como tu Demetria. Bueno, se llama Chad Moore Reeve, no tiene familia. Lo último que dijo fue que ayudaran a su hermana. Nos lo ha contado el señor que lo encontró--me contestó. –Mark, busca información sobre la hermana de la víctima--dije. –De acuerdo, enseguida voy...Murió a las 03:00 de la madrugada y le dispararon a las 2:30 de la madrugada; por eso las balas están frías. Tiene cicatrices porque le hicieron pequeñas rajas con una navaja. –Vale, si encuentras algo más me llamas, le dije. Cuando llegué a la comisaria busqué información sobre Chad, la víctima, pero para saberlo llamé a todos los orfanatos de Nueva York donde él estuvo se llamaba Manhatan. También me dijeron donde vivía actualmente, ya que él iba todas las semanas a visitar a los niños huérfanos, fui corriendo a contárselo a mis compañeros. – Vale, iremos Tomy y yo a investigar--me contestó Mark. – Vale. Annie, Ángela y yo iremos a su casa--le dije- . Si luego queréis ir estaremos en la calle Mex Troon, número 22. –Vale-- dijo Tomy. Annie iba conduciendo tranquilamente con mi coche, mientras que yo y Ángela íbamos hablando del caso. Todas estábamos impacientes por saber cómo era la casa, quién sería su hermana... De repente sonó mi móvil: – Sí, ¿Quién es?-- dije. – Hola Demetria, soy yo, Clea, llamaba para decirte que Chad tiene 30 años, contestó.


– Vale, no te preocupes que me acordaré, tiene la misma edad que yo—dije. –Vale, pero, cuando llegues a comisaría, recuerda que lo tienes que apuntar en la hoja que te di. – Vale, no te preocupes, dije. – ¡Adiós¡-- contestó. Colgué el móvil rápido al ver que estábamos cerca de la casa. Todas nos quedamos impactadas al verla porque era igual que la mía. Pensé que tendríamos algo en común . En la casa no había nada, seguramente él se fue al saber que lo iban a matar. Nos fuimos a comisaría tal y como vinimos, sin ninguna información. Y al encontrarnos con los chicos estuvimos conversando sobre el asunto. –Espero que tengáis alguna noticia buena--dije. – Si, Chad ha vivido aquí toda la vida, dicen que tiene una hermana de 30 años que al parecer, eran hermanos de misma madre y padre, pero le dejaron en el orfanato porque no lo querían, contestó. – No sé cómo puede existir personas así-- dije. – Eso no es todo, los padres no querían que Chad supiera nada de ellos porque, por lo visto, la madre se casó con otro y el padre también--dijo Tomy. – ¿ Y que pasó con ella?--les pregunté. – La niña se quedó con su madre y su pareja. Dicen que creció creyendo que aquel hombre era su padre. – Y en cuanto a su padre biológico no quiso saber nada-- dijo Tomy. – ¿Sabéis el nombre?-- pregunté. –¡Sí! Se llama Brendon-- me respondió Tomy – Chicos, de verdad sois geniales... Mark ¿puedes buscar dónde vive? – Claro, Demetria-- me contestó Aquel día tenía ganas de ver a mis padres y al terminar fui a casa de ellos. Estuve un buen rato esperándolos porque habían salido y me quedé con mis hermanos. Estuve toda la tarde ayudándoles a los dos. Sonó el teléfono de mi madre, y fui a buscarlo. De camino vi ropa con sangre. Cuando me iba a acercar abrieron la puerta de la casa. Eran mis padres . --Hola –Hola--contestó mi padre –Demetria, ¿qué haces aquí?, me preguntó mi madre. –Necesitaba hablar con vosotros. – ¿Sobre qué?, mis padres preguntaron a la vez. –Sobre el caso que llevo. No sé cómo averiguar quién mató a la víctima. –Pues cuéntanoslo-- dijo mi madre. –Verás, el caso va sobre un hombre que es asesinado por alguien muy cercano a él, pero por lo visto los padres no le querían. –Pueden ser sus padres, sus hermanos, los tíos, primos...--dijo mi madre. – ¿Cómo se llama ese chico?-- insistió padre.


– Chad, dije. – ¡Ah!-- mis padres contestaron de forma desconcertada. –¿Qué os pasa?-- les pregunté. – No nos pasa nada Demetria. – Demetria, ya es hora de que te vayas a tu casa, que tu padre y yo tenemos que descansar-- dijo mi padre. Me despedí de mis padres y de mis hermanos, y me fui a casa. Al llegar observé las fotos de mi infancia y me di cuenta de que todas las fotos me las hice con mi madre, eso me extrañó mucho, porque las fotos con mi padre empezaron a los cuatro años. Comencé a dudar sobre si Ian era mi padre. Al día siguiente hice lo de siempre y fui a la comisaria, pero por el camino me encontré con Ian. Le dije que me esperara que le iba a decir una cosa: – Lo siento Demetria pero no tengo tiempo-- contestó Ian. – Espera,¿ quieres que te lleve?--le dije y paré el coche. –Está bien--dijo Ian. Llevé a mi padre a la empresa donde trabajaba y entonces. a la hora de despedirme, le arranqué un pelo para hacerle una prueba de paternidad. Llegué al laboratorio de Clea y le dije que lo analizara para mí. Seguí con el caso. Mark y Ángela fueron a desayunar juntos y después, buscaron información sobre Chad en una página web. Descubrieron que su madre se llamaba Janisha. Fueron a contármelo, no reaccioné bien. En ese instante apareció Clea y me dijo : – Demetria, las pruebas que me dijiste que te analizara han dado negativo. –Gracias Clea, contesté. –¿ Demetria, estás bien? Sabes que a mí me lo puedes contar todo--dijo. –Verás, las pruebas que has analizado de paternidad son de mi padre y mía. – Lo siento Demetria. – No pasa nada Clea, ya me lo temía, pero le puedes decir a todos que me encuentro mal y que me voy a casa. –Por supuesto que sí. Si necesitas algo me llamas--respondió. –Vale, y si averiguan algo que me llamen. –Vale-- me contestó No me fui a mi casa, sino a la de mis padres, y cuando llegué me fui directamente hacia mi madre. –Mamá, Ian no es mi padre ¿verdad? –No lo es. Tu padre se llama Brendon--dijo. –¿Brendon Swan? –Sí, me respondió. –Y también tengo un hermano ¿verdad? que se llama Chad. No me lo puedo


creer, en la persona que más confiaba en esta vida me ha mentido. Adiós mamá--dije furiosamente. Me fui enfadada a la comisaría. Mis amigas me consolaron mientras los chicos seguían con el caso. –Demetria, lamentamos mucho decirte esto, pero Ian y Janisha son los que mataron a Chad, o sea, tus padres, dijo Mark. –Vale--dije con lágrimas en los ojos. –Ahora ¿ qué vas a hacer?-- me preguntó Annie. –Cumplir con la ley-- respondí con la voz entrecortada. Fui a casa de mi madre y la arresté junto a Ian, y los dos se declararon culpables. Al cabo de un año me hice cargo de mis hermanos. Conocí a Adam, un chico de mi pueblo, que me ayudó en todo. Nos enamoramos y juntos formamos una familia con mis hermanos y nuestra hija, Adele. FIN

El secreto mejor guardado  
El secreto mejor guardado  

El secreto mejor guardado, primer premio de relatos 2014, realizado por Pilar Granados, alumna de 1º de ESO del IES Federico García Lorca.

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