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PLAN DE CONVIVENCIA

(2008/2009) I.E.S. GÜÍMAR

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ÍNDICE Página

1.- OBJETIVOS DEL PLAN DE CONVIVENCIA.............................................3 1.1. FINES QUE SE PERSIGUEN........................................................................................................ 2.-EL CENTRO Y SU ENTORNO.............................................................. 2.1. UBICACIÓN DEL CENTRO Y CARACTERÍSTICAS HISTÓRICAS..................................... 2.2. CARACTERÍSTICAS FÍSICAS DEL CENTRO........................................................................... 2.3. CARACTERÍSTICAS DE LOS USUARIOS DEL CENTRO...................................................... 3.- ESTADO ACTUAL DE LA CONVIVENCIA............................................... 3.1. RELACIÓN ENTRE LOS ALUMNOS.............................................................................................. 3.2. RELACIÓN ENTRE EL PERSONAL DOCENTE, EL PERSONAL NO DOCENTE, Y ENTRE AMBOS COLECTIVOS ........................................................................................................................................................ 3.3. RELACIÓN ENTRE EL PERSONAL DOCENTE Y NO DOCENTE Y EL ALUMNADO DEL CENTRO ........................................................................................................................................................ 3.4. RELACIÓN ENTRE EL CENTRO Y LAS FAMILIAS ................................................................................................................................ 4.- NORMAS DE ACTUACIÓN EN CASO DE CONFLICTO................................. 5.- REGLAMENTO DE RÉGIMEN INTERNO DEL CENTRO.................................

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I.E.S. GÜÍMAR

PLAN DE CONVIVENCIA 2008/09 1. OBJETIVOS DEL PLAN DE CONVIVENCIA El Plan de Convivencia, persigue  Facilitar la integración del alumnado en su grupo-clase y en el Centro, promoviendo tanto la actuación responsable en la marcha de su grupo como la participación activa en las actividades organizadas en el ámbito del Centro.  Desarrollar programas de orientación que permitan que cada alumno/a pueda ir realizando su proceso de toma de decisiones responsablemente y con conocimiento de sus capacidades y de las ofertas que se le presentan, tanto en el ámbito escolar como profesional.  Realizar el seguimiento del proceso individual llevado a cabo por cada alumno/a y la atención a las necesidades educativas derivadas del mismo.  Orientar y apoyar los contactos periódicos del tutor o tutora con las familias con el fin de potenciar y favorecer el proceso de crecimiento del alumno/a.  Favorecer la formación de los tutores y tutoras para que puedan desempeñar sus funciones de la forma más adecuada posible.  Favorecer el trabajo coordinado del equipo docente de cada grupo-clase con el fin de hacer más eficaz la tarea docente y poder adaptarla mejor a las características de cada grupo y cada alumno y alumna. Trabajar de forma explícita y coordinada aquellos valores que el equipo docente considere de especial importancia para la formación integral del alumnado y la buena convivencia en el Centro.  Que los alumnos y alumnas conozcan y desarrollen sus capacidades y motivaciones e intereses personales.  Que sea el centro de sus proyectos y acciones, ayudándole a tomar conciencia de su dignidad y de sus posibilidades  Que valore la profundidad interior frente al continuo acoso de la superficialidad en que estamos inmersos.  Que conozca y sepa utilizar los medios

de

comunicación, orientándolos para su

aprovechamiento y construcción personal.  Que manifieste, con palabras y hechos, una actitud de respeto y valoración hacia uno mismo y hacia los demás, y cuidar todo aquello que contribuye y está al servicio del trabajo y de la convivencia. 

Responsable, disciplinado, coherente, sincero y honrado, en la relación con los demás y con el trabajo de uno mismo. Consciente de la importancia del esfuerzo, del trabajo y del estudio, para que crezcan como personas formadas intelectualmente, responsables y sensibles ante 1


sus propios compromisos individuales y sociales. En definitiva la construcción integral del alumno a todos los niveles: intelectual, social, física, afectiva, y espiritual, que ayudan a la buena convivencia Los valores educativos son un elemento ineludible para explicitar los principios de identidad de nuestro Centro, no dudamos de la importancia de la transmisión de valores en la labor educativa que desarrollamos con los alumnos, sin embargo, es necesario que todos los integrantes de la la Comunidad Educativa, estemos de acuerdo en cuáles han de ser nuestras principales referencias en este sentido: el respeto, la responsabilidad personal, el apoyo mutuo, la cooperación, la colaboración con los demás, de solidaridad, la disciplina y autodisciplina, indispensable el respeto a unas normas básicas (RRI) de conducta que faciliten la convivencia de todos, el estudio , una formación académica para preparar un futuro buen profesional, honrado, comprensivo. En definitiva, conseguir un desarrollo integral y armónico del alumno que le permita dar respuesta a las necesidades y situaciones de carácter personal, educativo y profesional. El Centro deberá respetar la evolución del alumno, debe transmitir a sus alumnos los valores básicos de una sociedad democrática: el respeto hacia los demás y hacia uno mismo, actitud de diálogo, el sentido de libertad ligado al de la responsabilidad, y el gusto por el trabajo bien hecho. Trabajar en la eliminación de las discriminaciones, el Centro practicará una educación para la igualdad sin discriminaciones por razones ideológicas, sexuales, raza…. QUÉ ENSEÑAMOS 1) Enseñar a convivir y a comportarse. 2) Enseñar a ser persona 3) Enseñar a pensar 4) Enseñar a decidirse Enseñar a convivir. Enseñar a comportarse El aprendizaje de la convivencia en los centros educativos se produce no tanto a través de la instrucción explícita cuanto a través del modo en que en ellos se convive y pretende preparar al alumno/a para una integración social positiva. Como medio para el desarrollo y crecimiento de la capacidad de relación y convivencia, son objeto de atención las habilidades sociales que permiten al alumno entablar unas relaciones más ricas y positivas con los otros. Asimismo, cobran importancia las dinámicas grupales que ayudan al alumno/a a desarrollar capacidades de comunicación y actitudes de respeto. Enseñar a ser persona: Identidad y autoestima Esta línea plantea el desarrollo de la identidad personal del alumno/a y el logro de una imagen positiva de sí mismo y de unos sentimientos de autoestima y autoconfianza.

Enseñar a pensar 1


Enseñar a pensar es la línea de acción tutorial más cercana a los aprendizajes escolares tradicionales, ya que se ocupa del desarrollo de las capacidades cognitivas, se puede trabajar en todas las áreas y también puede llevarse a cabo de forma explícita y sistemática, a través de un programa de enseñar a pensar. Enseñar a decidirse La capacidad para tomar decisiones es de gran interés por su incidencia en las situaciones ordinarias de la vida, pero en el planteamiento de la ESO tiene un objetivo concreto: facilitar a los alumnos un método que les permita tomar decisiones sobre los estudios propios y su vida. CÓMO ACTUAMOS A través de :  Un proyecto común  Un concepto de “libertad” respetuosa , como fundamento para la transformación de la personal, respetando la diversidad. Educar para la libertad, sexual, social, física, intelectual y espiritual.  Con una Educación solidaria, colaborativa, cooperativa…  Una pedagogía personalizada, que respete la manera de ser de cada alumno y alumna y su individualidad, con sus características propias ( Plan de Atención a la Diversidad).  Una pedagogía activa, actualizada, que fomente la iniciativa, la creatividad, ejercitando el análisis y la crítica de contenidos.  Una pedagogía socializadora que favorezca el crecimiento de la relación y de la cooperación con los demás.  Cultivar, de forma armónica, graduada y adaptada a la edad, los componentes de la personalidad humana: intelectual, afectiva, etc. LÍNEA METODOLÓGICA DEL CENTRO   

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Desarrollar el espíritu crítico, la capacidad de discusión y de decisión y la voluntad colectiva de transformación de la realidad social. Admitir la diversidad de ritmos evolutivos y de capacidades intelectuales. Fomentar que los alumnos aprendan a aprender, adquieran la motivación para seguir aprendiendo y se doten de los valores éticos y humanísticos que les permita trabajar solidariamente en una sociedad democrática. Tener en cuenta el desarrollo psicológico en la programación. El orden y la disciplina que son necesarios para la vida y el trabajo escolares, se basarán en el respeto mutuo, el diálogo, la reflexión, la colaboración y la solidaridad. Fomentar en el alumnado una actitud curiosa, crítica e investigadora que, mediante la comunicación y el trabajo la convertirá en la base de su formación y de la adquisición de los aprendizajes. En el aspecto instructivo perseguirá la adopción de sistemas activos, no autoritarios, que implique la participación de los alumnos en el propio proceso de aprendizaje.  Se fomentará la realización de actividades complementarias y extraescolares realizadas fuera del recinto escolar, para que el alumno vea que la educación no acaba en el Centro, ni se reduce a un horario concreto. 1


2. EL CENTRO Y SU ENTORNO 2.1.

UBICACIÓN DEL CENTRO:

CARACTERÍSTICAS HISTÓRICAS, ECONÓMICAS Y GEOGRÁFICAS DEL MUNICIPIO Güímar es uno de los pueblos más antiguos de Tenerife. Cuenta con una superficie de 106 Kilometros cuadrados y una distancia a la capital (Sta. Cruz de Tenerife) de 38 km. Está compuesta de varios núcleos: El Escobonal, Puertito de Güímar, Fátima, Lomo de Mena, La Medida-Pájara, La Hoya San Juan, Guaza, San Pedro Arriba y San Pedro abajo. El Casco urbano de Güímar se encuentra a unos 290 metros sobre el nivel del mar. En la segunda mitad de este siglo, Güímar comenzó a crecer en dirección al vecino pueblo de Arafo, con una creciente población de trabajadores agrícolas, en muchos casos venidos de otros municipios y de otras islas (La Gomera) para abastecer, como mano de obra barata, la expansión agrícola exportadora de estos años. Esta nueva expansión urbana va a dar lugar al barrio de Fátima, lugar donde se sitúa el I.E.S. Güímar. Economía: Las actividades agrarias tienen un papel significativo en la economía de este municipio, pero el peso absoluto y relativo que estas actividades conservan en dicha economía ha disminuido mucho tras las importantes transformaciones económicas y territoriales que han tenido lugar en el Archipiélago. Sólo en 6 años, la superficie total de las tierras labradas del municipio se redujo de 1.368 ha. a 1.063 ha. Son, por tanto, este tipo de actividades secundarias y, sobre todo, terciarias, las que van a concentrar el grueso principal de la mano de obra y los recursos económicos del municipio. Con respecto al sector secundario, hay que destacar la puesta en marcha a partir de los años 70 del Polígono Industrial Valle de Güímar, que tiene poca repercusión económica en los mismos, más allá de la relativa y limitada ampliación del mercado de trabajo; sólo recientemente ha comenzado el establecimiento de empresas en el término de municipal. Pero es el sector Servicios el que predomina en cuanto a recursos movilizados. Este hecho viene determinado por el carácter urbano que ha ido adquiriendo esta localidad en la segunda mitad del siglo y por el papel que ha venido jugando como centro abastecedor –comercial, financiero, etc.- de los pueblos de la comarca.

CARACTERÍSTICAS DE LA POBLACIÓN

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Con sus 15.808 residentes -cifra provisional- y una densidad de 153 habitantes por Km² a finales del año 2000, Güímar se nos presenta como un municipio de indudable potencial humano, capaz de afrontar con optimismo los nuevos retos del futuro.En la primera mitad del s. XX, muchos emigrantes procedentes de otras islas, especialmente de Fuerteventura, Lanzarote y La Gomera, se establecieron en Güímar, en la zona de El Volcán, hoy barrio de Fátima. Las familias suelen ser numerosas

y con un

nivel socio-cultural y económico bajo.

Los alumnos

proceden, en su mayor parte, de la zona cercana al centro, aunque un porcentaje pequeño vienen de Arafo, Candelaria, Fasnia y Arico. El destacado desarrollo económico que Güímar ha experimentado a lo largo de su historia ha permitido a esta localidad sustentar un volumen demográfico considerable y que durante mucho tiempo estuvo siempre en constante crecimiento. Esto a su vez dio lugar a que se fuera configurando como una auténtica capital comarcal (administrativa, judicial y de servicios). Situada a caballo entre el Valle y las bandas del Sur, ha extendido su área de influencia, más allá de sus límites municipales, hacia el resto de los pueblos de la comarca del Sureste de Tenerife, con la única excepción de Arico, que se inserta en el área de influencia de Granadilla.

2.2.CARACTERÍSTICAS DEL CENTRO:

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Nombre del centro: “I. E. S. de GÜÍMAR”, está situado en el barrio de Fátima, c/ Honduras s/n. Instalaciones próximas: el Colegio público Julián Zafra, la barriada de Fátima, las Pirámides de Güímar y sus aparcamientos, el Centro específico de Chacona …………………… La estructura del Centro está formada por edificios separados: el principal con talleres, aulas normales y específicas, sala de profesores, salón de actos, cafetería Dirección, Biblioteca, Administración, Pabellón cubierto y Gimnasio. Además contamos con otro edificio, alejado del recinto escolar, donde sólo se imparten ……………………….. Las enseñanzas que se imparten son: E.S.O., Bachilleratos, en sus tres modalidades de: Tecnología, Ciencias de la Naturaleza y de la Salud y Ciencias Sociales; tres Ciclos Formativos de Grado Medio: Soldadura y Calderería, Equipos e Instalaciones Electrotécnicas elaboración de vinos y otras bebidas y Gestión Administrativa; un Ciclo Formativo de Grado Superior de Administración y Finanzas y dos Programas de Cualificación Profesional: auxiliares de montajes de redes eléctricas y auxiliares de servicios administrativos.

2.3.CARACTERÍSTICAS DE LOS USUARIOS DEL CENTRO: En conjunto, el nivel socioeconómico de los padres es baja o media-baja. Una gran mayoría de los padres realiza trabajos no cualificados y la madre se dedica a su casa; si la madre trabaja, lo suele hacer en el campo (sobre todo en invernaderos).

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Hay muchos casos de ruptura familiar, malos tratos y situaciones de riesgo, el alumno se encuentra muchas horas solo, sin aprender ni valorar un mínimo de normas de convivencia. Nuestro Centro se encuentra en una de las zonas más deprimidas del Municipio. El interés de las familias por el estudio de sus hijos, rendimiento (asistencia clase, etc.) es muy bajo, no habiendo una relación fluida con los padres, ya que apenas acuden al Centro de forma voluntaria (cuando se les convoca a alguna reunión suele acudir el 10% de padres), ni tan siquiera cuando se les requiere. Casi todos los alumnos/as del Centro pertenecen al entorno del mismo, a excepción de algunos chicos que acuden a realizar ciclos medio o superior que no se dan en otros institutos. Los alumnos/as de E.S.O. proceden en su mayoría, del Colegio Publico “Julián Zafra”, ya que es el único Centro que nos pertenece según la distribución realizada en su día por la Consejería de Educación. Estos alumnos traen un nivel de conocimientos muy escaso, con lo que la terminar esta enseñanza o bien abandonan los estudios o pasan a algún Ciclo Medio y algunos

casos

aquellos que no titulan pasan a realizar Programas de Cualificación Profesional. Los alumnos de Bachillerato, Ciclos Formativos de Grado Medio y Superior, proceden mayoritariamente del propio municipio y también, pero en menor medida de los municipios colindantes. Hay que destacar que los alumnos de los ciclos, tanto superior como medio, suelen encontrar trabajo en la misma empresa donde realizan la Formación en Centros de Trabajo. El aula de apoyo El aula de apoyo a los alumnos de NEAE tiene en la actualidad 8 alumnos de Especiales Condiciones Personales de Historia Escolar (ECOPHE).

3. ESTADO ACTUAL DE LA CONVIVENCIA 3.1. RELACIÓN ENTRE LOS ALUMNOS: En pasillos, patios y resto de dependencias del centro, se observa cierta agresividad en el trato entre el alumnado, sobre todo en los primeros niveles de la ESO. En las aulas, se observa cierto grado de agresividad verbal entre alumnos y, en algunos casos hacia el profesor, cuando se les llama la atención. Las dependencias del centro, paredes, puertas, baños, y el mobiliario, mesas, sillas, material específico, sufren desperfectos ocasionalmente (destrozos y suciedad). Los borradores desaparecen, y hay muchos en los tejados. A veces los alumnos lanzan frutas en los pasillos externos.

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Se han detectado algunos casos de acoso escolar en la ESO que

han sido resueltos

adecuadamente. Es importante establecer un protocolo para detectar estos casos y resolverlos, ya que no siempre son evidentes. Las conductas de racismo y xenofobia deben ser tratadas desde todas las áreas y desde la tutoría. Son aisladas las conductas racistas pero el rechazo a “lo diferente” es habitual. En este caso y en el de acoso escolar se requiere información adecuada o profesionales que colaboren en la educación para evitar y reconducir estos comportamientos Sufrimos hacinamiento en pasillos y zonas comunes sobre todo en los cambios de hora por la tendencia de los alumnos a detenerse en medio de los pasillos cuando están muy concurridos . En algunas aulas hay también falta de espacio y, a veces, de material para todos los alumnos. De manera esporádica se produce algún hurto entre los alumnos. La Biblioteca y el Salón de Actos son si acaso los lugares que necesitarían un espacio mayor. El Salón de Actos precisa un aforo de al menos 100 personas, para poder dar cabida a toda la ESO. La actual Biblioteca tiene capacidad sólo para una docena de alumnos/as y el espacio para los libros es también escaso. 3.2.RELACIÓN ENTRE EL PERSONAL DOCENTE, ENTRE EL PERSONAL NO DOCENTE Y ENTRE AMBOS COLECTIVOS. La relación entre el personal del centro es fluida y entra dentro de lo normal. RELACIÓN ENTRE EL PERSONAL DOCENTE O NO DOCENTE Y EL ALUMNADO DEL CENTRO. Determinar el estado de los siguientes factores.

Hay problemas de disciplina en las aulas derivados de la falta de herramientas para imponer la autoridad del profesor. 2.3.2. uso de insultos o amenazas por parte de cualquier miembro de la comunidad educativa. Los insultos o amenazas entre los alumnos son habituales y muchas veces entendidos por ellos mismos como algo normal, a lo que están acostumbrados. 2.3.3. carencia de material apropiado para desarrollar las actividades escolares ( tanto debido al alumnado como al profesorado o por parte de las instalaciones del Centro). En general, disponemos del material necesario para llevar a cabo nuestro trabajo aunque hay cosas mejorables como el número de ordenadores que, en los grupos más numerosos, son insuficientes. También hay carencia de mesas y sillas en algunas aulas. 2.3.4. reclamaciones del alumnado debido a cuestiones presumiblemente injustas ( no dar notas, no mostrar los exámenes o los ejercicios corregidos, notas, …)

Suele haber reclamaciones de notas de 2º de bachillerato y para que se les suban 2.3.5. actos de indisciplina derivados del incumplimiento de los deberes del alumnado ( tareas, exámenes o ejercicios….) 2.3.6.Problemas derivados del absentismo

3.4. RELACIÓN ENTRE EL CENTRO Y LAS FAMILIAS Determinar el estado de los siguientes factores: 2.4.1. asistencia a convocatorias o reuniones (AMPA, entrega de notas, citas con tutores o con miembros de la Dirección….). 2.4.2. asistencia al Centro por iniciativa propia o derivadas de tensiones o conflictos con algún miembro de la Comunidad Educativa. 2.4.3. fluidez de la comunicación entre el Centro ( tutores, Dirección,…) y las familias 2.4.4. idoneidad de los canales de comunicación entre el Centro y las familias.

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4.NORMAS DE ACTUACIÓN EN CASO DE CONFLICTO. Proponer actuaciones para solucionar los posibles conflictos citados en el apartado 2, hayan sido detectados (estén presentes o no).

Orden de 11 de junio de 2001, de la Consejería de Educación, Cultura y Deportes, por la que se regula el procedimiento conciliado para la resolución de conflictos de convivencia, previsto en el Decreto 292/1995, de 3 de octubre, por el que se regulan los derechos y deberes del alumnado de los centros docentes no universitarios de la Comunidad Autónoma de Canarias (B.O.C. 78, de25.6.2001) El texto vigente del Decreto 292/1995, de 3 de octubre, por el que se regulan los derechos y deberes del alumnado de los centros docentes no universitarios de la Comunidad Autónoma de Canarias (modificado por el Decreto 81/2001, de 19 de marzo, B.O.C. de 9 de abril) (1), encomienda a la Consejería de Educación, Cultura y Deportes a que, por disposición de desarrollo posterior, determine en qué supuestos un procedimiento disciplinario o situación de conflicto puede resolverse por conciliación (artículo 54.5), a cuyos efectos deberá marcar las normas básicas que rijan la solución conciliada de los problemas de convivencia, con respeto de las garantías trazadas por el propio Decreto. La experiencia cotidiana de los centros educativos ha venido demostrando que, cuando hay acciones previas con un evidente carácter preventivo, mejor se construye un medio realmente favorecedor de soluciones educativas de los conflictos. El tratamiento de los problemas disciplinarios a través de procedimientos marcadamente sancionadores representa una medida excepcional en aquellos centros en los que toda la comunidad educativa está implicada en la resolución de conflictos mediante el diálogo como máxima permanente, la renuncia a la confrontación, la asunción responsable de las acciones o el reconocimiento del valor del respeto a los demás. Así, la primordial finalidad de las sanciones tiene que ser, además de promover la ejemplaridad, contribuir a la formación personal de los escolares. Por ello, todo el proceso seguido en la imposición de las sanciones debe realizarse sin virulencia y con serenidad, facilitando la reflexión de los sancionados sobre los actos cometidos y sobre sus relaciones con el centro educativo, para que lleguen a apreciar los beneficios formativos que de él reciben. En este contexto, la presente Orden debe ser considerada como una de las acciones del Pacto Social por la Educación en el que se propone considerar, de una parte, a la familia como un interlocutor privilegiado a la hora de adoptar decisiones de mejora de la convivencia en los centros y, de otra parte, a los alumnos y alumnas como primeros destinatarios de una educación de calidad que deben corresponsabilizarse en una cuota importante en la mejora del clima escolar. Los proyectos puestos en marcha en los centros sobre la prevención del absentismo escolar, el trabajo de las competencias sociales, los programas de acción tutorial, las escuelas de familias, etc., han demostrado durante estos años que son medidas eficaces para propiciar procesos graduales de gestión de los conflictos de convivencia. Precisamente, esta Orden pretende ofrecer una respuesta intermedia entre esas medidas más preventivas y la corrección

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disciplinaria en su sentido más estricto, regulando al efecto un procedimiento general de resolución de los conflictos de convivencia por conciliación y permitiendo, a la par, que los centros articulen otros mecanismos para obtener con fórmulas organizativas propias el mismo resultado. Con ese propósito, un doble objetivo preside la regulación contenida en la Orden: permitir que los centros utilicen un procedimiento general prescrito de forma genérica en esta Orden, y posibilitar la adopción de otras estrategias de intervención acordadas por los centros en uso de su autonomía, a partir de las reglas básicas prescritas en la propia Orden. Así, se confiere singular relevancia a la labor de los mediadores en el restablecimiento de las relaciones cotidianas de convivencia en la medida en que propiciarán el acercamiento entre las partes que seguirán compartiendo espacios y ámbitos de relación interpersonal. En su virtud, previo informe del Consejo Escolar de Canarias, en uso de la habilitación prevista en el artículo 54.5 en relación con la Disposición Final Primera, ambos del Decreto 292/1995, de 3 de octubre, por el que se regulan los derechos y deberes del alumnado de los centros docentes no universitarios de la Comunidad Autónoma de Canarias (modificado por el Decreto 81/2001, de 19 de marzo) (1), DISPONGO: CAPÍTULO PRIMERO Normas generales Artículo 1. Objeto y ámbito de aplicación. 1. La presente Orden tiene por objeto precisar las normas aplicables a la resolución conciliada de los procedimientos disciplinarios o situaciones

de conflicto en los centros

educativos, en desarrollo de lo establecido en el Decreto 81/2001, de 19 de marzo, por el que se modifica el Decreto 292/1995, de 3 de octubre, por el que se regulan los derechos y deberes del alumnado de los centros docentes no universitarios de la Comunidad Autónoma de Canarias (B.O.C. de 9 de abril) (1). 2. Aplicarán esta Orden todos los centros docentes públicos o privados que impartan cualquiera de los niveles o etapas previstos en la Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre, de Ordenación General del Sistema Educativo. Artículo 2. Principios básicos. En todo procedimiento disciplinario del alumnado y, en particular, en los que terminen por conciliación primarán los siguientes principios básicos: a) La corrección de las conductas contrarias a la convivencia estará presidida por el carácter educativo y recuperador de las medidas adoptadas, procurando desde la propia aplicación de las normas de convivencia la mejora de las relaciones de los miembros de la comunidad educativa. b) La solución de cualquier conflicto se hará primando los principios de intervención mínima y de proporcionalidad de las medidas. A estos efectos, debe procurarse agotar cuantas medidas previas favorezcan la reconducción del conflicto y debe aplicarse la sanción más grave exclusivamente cuando la menos grave resulte ineficaz con el alumno. Artículo 3. Condiciones para la terminación conciliada de un conflicto de convivencia.

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1. Conforme a lo previsto en el artículo 54.5 del Decreto 292/1995, de 3 de octubre, modificado por el Decreto 81/2001, de 19 de marzo (en adelante Decreto de derechos y deberes del alumnado) (1), podrá solucionarse de manera conciliada un conflicto de convivencia cuando concurran en el alumno infractor las siguientes circunstancias: a) Que reconozca la falta cometida o el daño causado. b) Que se disculpe ante el perjudicado, si lo hubiere. c) Que se comprometa a realizar las acciones reparadoras que se determinen y que efectivamente las realice. d) Que no se dé alguno de los supuestos relacionados en el artículo 4 de esta Orden. 2. La aceptación de las disculpas será tenida en cuenta a la hora de determinar el grado de la sanción que se imponga, sin que la no aceptación conlleve la exclusión o paralización de la terminación conciliada. 3. Deberá quedar constancia escrita de la aceptación de las referidas condiciones por parte del alumno, o de su padre o madre si es menor de edad, así como de la conformidad con la sanción fijada y asumida en la conciliación. Artículo 4. Supuestos excluidos. Queda excluida la solución conciliada del conflicto de convivencia en los siguientes supuestos: a) Cuando, a propuesta del instructor, la Comisión de Convivencia aprecie motivadamente que en la acción infractora concurren hechos de especial y notoria gravedad. b) Cuando el padre o la madre no comuniquen su disposición a acogerse al procedimiento conciliado, de acuerdo con lo establecido en el artículo 7 de esta Orden o, en su caso, no comparezcan sin causa justificada ante la Comisión de Convivencia o ante el instructor en el día y la hora fijados. c) Cuando ya se haya hecho uso de este procedimiento con el alumno implicado por dos veces anteriores en el mismo curso escolar. d) Cuando haya habido un incumplimiento previo por parte del alumno o la alumna de una sanción por falta grave o muy grave, con independencia de que su imposición provenga de un expediente disciplinario ordinario o conciliado. e) Cuando no se haya cumplido con lo acordado en un procedimiento conciliado anterior por causas imputables al alumno expedientado o a sus padres, si es menor de edad. Artículo 5. Las actuaciones de mediación. El instructor y el mediador . 1. De acuerdo con el artículo 54.1 del Decreto de derechos y deberes del alumnado, el Director del centro asignará la gestión de una situación de conflicto a cualquiera de los tres instructores previamente designados por el Consejo Escolar, cuando estime que en un hecho que altere la convivencia existen indicios de conducta sancionable, una vez conocidas las circunstancias del caso concreto a partir de la información previa disponible. Este instructor único será quien tramite el expediente disciplinario con independencia de que concluya por conciliación o por el procedimiento ordinario. 2. Sin perjuicio de lo establecido con relación al instructor, cualquier otro miembro de la comunidad educativa podrá actuar como mediador en una situación de conflicto, siempre que así se contemple en el Reglamento de Régimen Interior en el que el Consejo Escolar concretará las 1


normas aplicables a cualquiera de los métodos de conciliación adoptados. O11/6/2001 2 (1) El Decreto 292/1995 figura como D292/1995. Esta mediación podrá articularse a través de las modalidades que el centro fije, de acuerdo con lo establecido en el artículo 11.1 de la presente Orden. En todo caso, siempre se respetarán las condiciones y requisitos mínimos previstos en esta Orden y sólo se aplicarán estos modelos alternativos una vez acordada su incorporación al Reglamento de Régimen Interior. 3. Teniendo en cuenta, con carácter previo, las salvedades establecidas en el artículo 4 de la presente Orden, el instructor de un expediente disciplinario podrá proponer a la Comisión de Convivencia su terminación conciliada, independientemente de que se incoe por falta grave o muy grave, bien siguiendo el procedimiento previsto en el artículo 8 y siguientes de esta Orden, bien con arreglo a los procedimientos internos determinados previamente en el Reglamento de Régimen Interior del centro. La aceptación de la citada propuesta determinará la suspensión del cómputo de los plazos a que alude el artículo 54.6 del Decreto de derechos y deberes. Artículo 6. Funciones del instructor y del mediador. 1. El instructor tendrá las siguientes funciones cuando intervenga en la tramitación conciliada de una situación de conflicto: a) Practicar cuantas diligencias estime pertinentes para la comprobación de los hechos y la responsabilidad del alumno en su comisión. b) Custodiar los documentos y efectos puestos a su disposición por causa de un conflicto de convivencia. c) Intervenir en el proceso de mediación cuando el procedimiento elegido por el centro sea el regulado en los artículos 8 y siguientes de esta Orden. d) Proponer al Director el archivo de lo actuado, si con las averiguaciones realizadas estima que no existe acción sancionable. e) Proponer a la Comisión de Convivencia la sanción aplicable y las medidas reparadoras pertinentes, previamente acordadas con el alumno con la intervención del mediador, en su caso. f) Asistir al mediador y prestarle todo el apoyo que precise, en caso de que esta figura actúe para la solución de conflictos de convivencia. g) Mediar directamente en la solución del conflicto, cuando así lo establezca el Reglamento de Régimen Interior del centro. h) Dar cuenta a la Comisión de Convivencia de la gestión de un conflicto concreto cuando así le fuera solicitado. El instructor supervisará siempre la conciliación del conflicto cuando el centro haya articulado la posibilidad de que haya mediación por cualquiera de las formas establecidas en su Reglamento de Régimen Interior, velando especialmente porque, en todo caso, se respeten las necesarias garantías de imparcialidad, diligencia, tratamiento educativo y confidencialidad. 2. El mediador, cuando participe, intervendrá de manera activa, procurando encauzar conciliadamente el conflicto con estrategias educativas y de acercamiento entre las partes. El Consejo Escolar del centro determinará cómo se puede contar con la opinión y el parecer de quienes sean o hayan sido mediadores a la hora de establecer acciones de carácter preventivo en materia de convivencia. 1


Artículo 7. La Comisión de Convivencia. 1. La Comisión de Convivencia, de acuerdo con lo dispuesto en los respectivos Reglamentos Orgánicos de los centros, estará constituida, al menos, por el Director y/o el jefe de estudios, un profesor, un padre o madre del alumnado y un alumno, elegidos por cada uno de los sectores representados en el Consejo Escolar. 2. La Comisión de Convivencia actuará en los procedimientos conciliados investida de las mismas facultades que el Consejo Escolar del centro en pleno, razón por la que su refrendo en la finalización conciliada de un conflicto de convivencia tendrá los mismos efectos que el acuerdo adoptado por el Consejo Escolar para la imposición de sanciones por el procedimiento establecido con carácter ordinario. CAPÍTULO II PROCEDIMIENTO GENERAL PARA LA CONCILIACIÓN

Artículo 8. Del procedimiento general para laterminación conciliada de una situación de conflicto. Inicio del procedimiento. La terminación conciliada de un expediente disciplinario se tramitará con arreglo al siguiente procedimiento: 1. Una vez asignado el instructor al que se encomienda un conflicto de convivencia concreto, el Director del centro incluirá en la comunicación de la apertura del expediente la posibilidad que asiste al alumno o a sus padres de poder acogerse a la tramitación conciliada, con expresión de las condiciones y ventajas de este procedimiento, de conformidad todo ello con lo previsto en el artícu lo 54.1 del Decreto de derechos y deberes del alumnado. 2. En la solución del conflicto el alumno, o sus padres si es menor de edad, podrá optar expresamente entre la terminación conciliada, cuya finalidad es la de celebrar un pacto de resolución de conflictos de convivencia con intervención de la Comisión de Convivencia del Consejo Escolar del centro, o la terminación ordinaria del expediente mediante la instrucción del procedimiento disciplinario regulado en el capítulo tercero, del título IV, del Decreto de derechos y deberes del alumnado. 3. El alumno implicado, o sus padres si es menor de edad, comunicará la opción elegida en el plazo de los dos días lectivos siguientes a la notificación, personándose en el centro a fin de que quede constancia documental. Si el padre o la madre no pudieran acudir al centro podrán enviar en igual plazo escrito firmado en el que manifiesten su conformidad con la tramitación por el citado procedimiento. 4. De no comunicarse a la Dirección del centro la opción elegida, se aplicará el procedimiento disciplinario ordinario previsto en el Decreto de derechos y deberes del alumnado. 5. Cuando se opte por el procedimiento conciliado, el Director convocará a la Comisión de Convivencia y a los implicados para estudiar los hechos y desarrollar el procedimiento en presencia de los convocados. Esta convocatoria se realizará en el plazo máximo de cinco días lectivos contados desde el término del plazo para la comunicación de la opción elegida. Artículo 9. Desarrollo de la conciliación ordinaria.

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1. Reunida la Comisión de Convivencia con las partes implicadas en el día y la hora fijados, el instructor leerá la descripción de los hechos que son objeto del procedimiento y recordará a las partes que se está ante un procedimiento conciliado al que se han sometido voluntariamente, y que, de la misma manera, acatarán el acuerdo que del acto se derive. Asimismo, se advertirá al alumno o a sus padres que las declaraciones realizadas formarán parte del expediente disciplinario ordinario en el supuesto de no alcanzarse la conciliación. 2. Tras esta lectura, se dará la palabra a las personas convocadas las cuales describirán los hechos. A continuación, se concederá al alumno o la alumna, o sus padres, la posibilidad de alegar cuanto estimen conveniente. La Comisión de Convivencia podrá, en cualquier momento del procedimiento, recabar aclaraciones de las partes sobre los hechos. 3. Finalizadas las intervenciones, el instructor precisará el tipo de falta en función de los hechos comprobados y del nivel de responsabilidad del alumno, y la sanción aplicable, en sus diferentes grados, que podría corresponder en razón de las circunstancias concurrentes, según el Decreto de derechos y deberes del alumnado. La Comisión de Convivencia pasará a continuación a deliberar sobre las opciones de acuerdo conciliado y, de manera significativa, a contrastar con el alumno y sus padres su disposición a asumir aquellas tareas que se estime más adecuadas, cuando ésta sea la sanción propuesta. La Comisión de Convivencia, si lo solicita al menos uno de sus miembros, podrá invitar al alumno y a sus padres a ausentarse durante parte de la deliberación. El instructor no participará en la decisión. 4. La Comisión de Convivencia valoradas las declaraciones efectuadas, las circunstancias de la falta, las condiciones del alumno y, en su caso, la aceptación de las disculpas por el ofendido propondrá al alumno implicado el cumplimiento de una sanción concreta de las previstas para las faltas graves o muy graves en el mencionado Decreto pero al menos en un grado menor, dentro de los tipos de sanción que corresponden a la falta en cuestión. Las medidas correctoras acordadas en ningún caso empeorarán la situación prevista por la aplicación estricta de las sanciones tipificadas en el mencionado Decreto. Artículo 10. Finalización del procedimiento. 1. Aceptada por el alumno o, en su caso, sus padres la medida correctora y los medios para su realización, estos extremos se suscribirán por escrito, finalizando el procedimiento con su refrendo por la Comisión de Convivencia. 2. De no haber acuerdo, se continuará el expediente por el procedimiento disciplinario ordinario previsto en el Decreto de derechos y deberes del alumnado, a cuyos efectos se reanudará el cómputo de los plazos de tramitación, tal y como prevé para este supuesto el artículo 54.6 del citado Decreto. 3. El procedimiento disciplinario conciliado se tramitará en el plazo máximo de quince días lectivos desde la fecha de aceptación por parte de la Comisión de Convivencia de la terminación conciliada. Transcurrido este plazo o desde el momento en que se haya constatado el fracaso de la conciliación, se reanudará el cómputo de los plazos generales previstos para el procedimiento ordinario. Artículo 11. La autonomía de los centros en los procedimientos conciliados . 1


1. Los centros educativos podrán establecer su régimen propio de medidas para la conciliación según prevé el artículo 5.2 de esta Orden, a cuyos efectos podrán decidir por acuerdo de su Consejo Es colar, adoptado por mayoría de dos tercios, la incorporación a sus Reglamentos de Régimen Interior de las adecuaciones o modificaciones que estime precisas sobre el procedimiento establecido en los artículos 8 y 9. A estos efectos, los centros podrán variar la regulación de los plazos intermedios o permitir la participación de otros agentes para la mediación. Esta mediación, entre otras estrategias, podrá consistir en la intervención exclusiva y directa del instructor, en la intermediación del tutor o tutora del alumno infractor, en la participación del orientador del centro, de los propios alumnos, como forma de conciliación entre iguales, de los propios padres o madres o, finalmente, de un mediador externo al centro. 2. Siempre se respetarán los principios y requisitos mínimos previstos en esta Orden y, en todo caso, las siguientes condiciones: a) Quedará garantizado que la Comisión de Convivencia refrendará, por decisión mayoritaria de sus miembros, el acuerdo de conciliación alcanzado con anterioridad con el alumno y sus padres, en su caso, y que, asimismo, velará por el cumplimiento del acuerdo en los términos pactados. b) El respeto de los principios de celeridad en las actuaciones, la igualdad de tratamiento de las partes, la audiencia del alumno infractor y del perjudicado, si lo hubiera, la confidencialidad y la imparcialidad de quienes participen como mediadores. 3. Los centros podrán aplicar indistintamente el procedimiento general establecido en esta Orden o los procedimientos propios, siendo la Comisión de Convivencia el órgano al que compete determinar cuándo será de aplicación uno u otro al caso concreto. DISPOSICIONES ADICIONALES Primera. Los distintos órganos y servicios de esta Consejería, en el ámbito de sus respectivas atribuciones, prestarán a los centros el apoyo y asesoramiento necesarios para la mejor aplicación de las medidas previstas en esta Orden. Asimismo, las Direcciones Generales, en sus respectivos ámbitos de competencias y dentro de sus posibilidades presupuestarias, propiciarán acciones formativas o de otra índole en relación con la mejora en la convivencia en los centros desde la perspectiva de la gestión eficaz y educativa de los conflictos y, en particular, las relativas al fomento de las distintas estrategias y de los procesos de mediación alternativos al procedimiento genérico previsto en el artículo 8 y siguientes de la presente Orden. Segunda. Los centros educativos adoptarán cuantas medidas estimen más eficaces para la divulgación de la presente Orden a través de acciones tales como la utilización de las tutorías tanto de alumnado como de padres y madres. Tercera. Las referencias al padre o la madre que aparecen tanto en el Decreto 292/1995, de 3 de octubre (1), como en esta Orden, se entenderán hechas también, en su caso, a aquellas personas o instituciones que tengan reconocida la tutela o la guarda legal del menor. Cuarta. Excepcionalmente, cuando el padre o la madre del alumno no hayan comparecido para aceptar la terminación conciliada del expediente sancionador y siempre que conste que han sido debidamente notificados, el alumno podrá aceptar dicha terminación conciliada, eligiendo al 1


efecto a cualquier miembro de la comunidad educativa de su preferencia para que le asista en cuantos trámites estén previstos. DISPOSICIONES TRANSITORIAS Primera. Los centros educativos deberán adecuar sus Reglamentos de Régimen Interior a las presentes normas mediante acuerdo previo de su Consejo Escolar en el plazo máximo de seis meses desde la entrada en vigor de esta Orden. Segunda. A los procedimientos disciplinarios ya iniciados en su tramitación antes de la entrada en vigor de la presente Orden o a los iniciados durante el plazo de adecuación contemplado en su Disposición Transitoria Primera les podrán ser aplicadas las normas previstas con carácter general en los artículos 8, 9 y 10 de esta Orden. DISPOSICIONES FINALES Primera. Se faculta a las Direcciones Generales para que en sus respectivos ámbitos de atribuciones dicten las directrices o adopten las acciones que estimen necesarias para el mejor desarrollo y aplicación de la presente Orden. Segunda. Queda derogada cuanta norma de igual o inferior rango se oponga o contradiga lo dispuesto en esta Orden. Tercera. La presente Orden entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el Boletín Oficial de Canarias. CONFLICTOS DE CONVIVENCIA: PROCEDIMIENTO CONCILIADO 11/6/2001 (1) El Decreto 292/1995 figura como D292/1995.

5. NORMAS DE ORGANIZACIÓN Y FUNCIONAMIENTO

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Plan de Convivencia del IES Güímar