Issuu on Google+

EL JAGUAR EN LA CHINANTLA, OAXACA: RETOS PARA SU CONSERVACIÓN 1

región de La Chinantla, el jaguar es un animal más, aunque 1

Durán *, M. E., J. R. Prisciliano-Vázquez , 2

D. Bray y J. Figel

Para los chinantecos habitantes y dueños de la siempre lo han observado con admiración, temor y misterio.

2

Hasta hace poco no existían estudios que demostraran la 1

Centro Interdisciplinario de Investigación para

presencia de este felino en la región, pero actualmente se

el Desarrollo Integral Regional, Unidad Oaxaca

sabe que el jaguar está presente y que no está sólo, ya que

(CIIDIR-Oaxaca), Instituto Politécnico Nacional.

comparte su territorio con otros gatos silvestres y numerosos

Hornos No.1,003 Sta. Cruz Xoxocotlán, CP.

animales que le sirven de alimento.

71230, Oaxaca, México. 2

Universidad Internacional de Florida,

La conservación de este felino en la región es un gran desafió,

Departament o de Estudios Ambientales ECS 346,

porque además de requerir extensas superficies de terreno

University Park, SW 8th. Street & 107 Av. Florida

en condiciones ecológicas adecuadas, se requiere del soporte

Internacional University, Miami FL 33199.

social de los habitantes locales aunado a los esfuerzos de

Autor para correspondencia:

institucionesgubernamentales, de los conservacionistas, de

Elvira Durán (eduran3@hotmail.com )

los académicos yde la sociedad en general.

7i‡\k [ \ejeiZ Yecei[eX jk [ i_bl[ij Zei`W]kWh l_[hedbWif h[ [i h BWiYk "fWhWbWh[ l_lei[d[ij _c[hWi ] W W eXj[d_ b[ijWcX_ƒd _ŒdZ[BW9 Ze ied ZWi ^_d fWhW[ WjhWlƒiZ[ bWifh_c[h WdjbW$ Y|cW W b;ijW hWi#jh i\ejei ZeZ[ WcfW EWnW  YW$


ANEXO 5. ¿CÓMO SE ESTUDIA AL JAGUAR? Existen diferentes métodos para estudiar al jaguar. Uno de ellos es la búsqueda de rastros (estos incluyen huellas, excretas, rascaderos, hechaderos, entre otros) para determinar su presencia o ausencia en un lugar. Para ello se recorren transectos de una longitud y anchura determinadas y se hace el registro detallado de la frecuencia de los rastros encontrados del jaguar y de otras especies (también se registran los avistamientos, aunque los jaguares son difíciles de ver en vida libre). Esta técnica permite, además, calcular abundancia relativa y la presencia de presas.

Dedicatoria: A los Chinantecos y no Chinantecos que admiran al jaguar y desean ser parte de los esfuerzos para su preservación.

Fototrampeo (uso de cámaras trampa). Las cámaras trampa son dispositivos elaborados para ser ubicados dentro del bosque. Están equipadas con una cubierta que las protege de la intemperie y con un sensor de calor o movimiento (según el modelo de cámara). Algunas cámaras están equipadas con sensores de movimiento y toman fotos cada vez que se detecte un movimiento (por ejemplo, de hojas que caen, lluvia, vegetación y/o animales). Las cámaras que están equipadas con sensores de calor, solo se activan y toman fotos cada vez que un animal pasa frente a ellas, esto debido a que detectan la deferencia de la temperatura del cuerpo del animal y la del medio ambiente. Algunos de los datos obtenidos mediante cámaras trampa pueden ser tasas de captura y distancia entre cámara, esto es analizado mediante modelos estadísticos por computadora. Este método también permite determinar densidad de la población, hábitos, hábitat utilizado y presencia de presas. Esta técnica ha sido utilizada en países como Guatemala, Costa Rica, Venezuela, Perú, Colombia, Brasil y Argentina, para estudiar a los jaguares; y en China y la India para estudiar a los tigres (Panthera tigris). Telemetría (uso de radio-collares). Los radio-collares son dispositivos que se colocan en el cuello al jaguar. Para colocar el collar es necesario capturar al jaguar. La captura se hace con perros entrenados para tal fin. Después de que los perros encuentran el rastro de un jaguar, este es perseguido hasta que se encarame a un árbol. Entonces, es necesario tranquilizarlo con un sedante el cual es inyectado al animal con ayuda de un rifle de dardos (jeringas con el sedante). Una vez sedado el animal, es necesario manejarlo con mucho cuidado. Se toman medidas de peso, edad, sexo, tamaño y se revisa su salud. Después se coloca el collar y se espera que el efecto del sedante pase y que el jaguar se interne nuevamente a la selva. El radio-collar transmite una señal a una estación equipada con instrumentos que sirven para detectar dichas señales. Este método permite determinar ámbito hogareño, hábitat utilizado por el animal, preferencia de hábitat, dispersión, entre otros aspectos ecológicos. Se trata de un método más moderno y el costo de los estudios es muy alto. Desde la perspectiva etnozoológica una herramienta clave, proveniente de las ciencias sociales, es la entrevista. La entrevista sirve recabar datos en forma verbal o escrita y de manera sistemática información de gente de comunidades o grupos locales. De esta herramienta se puede derivar información cualitativa y cuantitativa y recoger un conjunto de hechos y/o requerimientos de información necesarios para estudios sobre el jaguar. Fuente: Silver 2004, Núñez et al. 2002, Roulston et al. 2003.

Diciembre de 2008 / Diseño: Ideográfico www.ideografico.com

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

25


ANEXO III. CARACTERÍSTICAS DEL JAGUAR El jaguar es el felino más grande de América. Es de complexión musculosa, patas relativamente cortas y macizas, un cuerpo con pecho profundo, y una cabeza relativamente grande y redondeada. Su tamaño puede variar según la localidad y la altitud de la región. Se dice que el jaguar es más grande en las zonas abiertas templadas y áridas, que en los bosques húmedos. En México, la longitud total de los machos adultos varia entre 160 y 225 cm y el peso entre 64 y 114 kg; paralelamente, los valores registrados para las hembras son de 140 y 185 cm y de 45 a 82 kg, respectivamente. Los jaguares de México son más pequeños que los de América del Sur. En cuanto a la coloración, esta varía aún en la misma localidad. En general, la coloración dorsal es parda amarillenta con manchas negras irregulares en forma de rosetas en la espalda y en forma de círculos o rosetas en el vientre. El manchado del cuerpo es extremadamente variable y nunca es igual en los lados derecho e izquierdo del mismo animal. Aunque los jaguares más comunes son los anteriormente descritos, también existen jaguares negros, los cuales son afectados por el melanismo y cuyas manchas se pueden ver a contra luz. Gestación: 100 días, Numero de crías: 1-3, Comportamiento: solitarioterritorial, delimita su territorio por medio de orín, excretas, rascaderos en el suelo y troncos de árboles. Algunos datos como longevidad en estado silvestre e historias de vida, son desconocidos.

ANEXO IV. CONFLICTOS JAGUAR-GANADO-HUMANO La ganadería extensiva, ha resultado ser una alternativa económica de las comunidades indígenas (chinantecos, zapotecos, cuicatecos, mixes) de la Sierra Norte de Oaxaca. Mientras esta actividad avanza, los últimos refugios de selva donde habita el misterioso y mítico jaguar se hacen más pequeños y aislados. La carencia de mercados para los productos agrícolas de estas comunidades los encajona a abandonar su antigua cultura agrícola, donde el jaguar siempre ha jugado el papel de guardián de sus cultivos, optando por una actividad ganadera inadecuada que destruye la selva y convierte al jaguar en su enemigo. El jaguar, reducido en su hábitat, se acerca a los potreros y depreda al ganado para conseguir alimento. Los ganaderos en respuesta, lo persiguen y lo cazan para proteger a sus animales de cría, que son sus pocos ahorros. Fuente: Pueblo jaguar A.C.

24

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

ÍNDICE 2

Introducción.

4

Conservación de la biodiversidad a nivel mundial y en México.

4

Extinción y especies en riesgo.

6

Áreas Comunitarias Protegidas.

9

Importancia ecológica del jaguar.

9

Conservación del jaguar.

11

El jaguar en Oaxaca.

12

El jaguar en comunidades chinantecas. a) Presencia del jaguar. b) Presas del jaguar. c) Percepción social sobre el jaguar. d) Conflictos con el ganado y animales domésticos.

18

Perspectivas, necesidades y retos para la conservación del jaguar en La Chinantla.

19

Agradecimientos.

20

Referencias.

23

Anexos: 1. ¿Por qué los grandes carnívoros son tan vulnerables? 2. ¿Qué son las especies focales? 3. Características del jaguar. 4. Conflictos jaguar-ganado-humano. 5. ¿Cómo se estudia al jaguar?


INTRODUCCIÓN.

ANEXO I. ¿POR QUÉ LOS GRANDES CARNÍVOROS SON

“ACTUALMENTE, LA CONSERVACIÓN DEL JAGUAR REPRESENTA UNO DE LOS DESAFÍOS MÁS SIGNIFICATIVOS Y CON MAYOR TRASCENDENCIA EN LOS ESFUERZOS PARA LA CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD“

EE

l hombre es la especie sobre la faz de la Tierra con la mayor capacidad de razonar, pero también con la mayor capacidad de alterar el equilibrio de los ecosistemas. La desmesurada influencia humana sobre la naturaleza, ha ocasionado una gran crisis ambiental a escala global, cuya más clara evidencia es el cambio climático22,62 . A éste fenómeno, se suma la extinción masiva de especies en el planeta, fenómeno que ya se vislumbraba desde hace varias décadas, pero cuya magnitud a llegado a niveles alarmantes5 .

“la literatura reporta casos de el jaguar y otros felinos encue y donde las acciones humana sobrevivencia”

La extinción de una especie, lleva consigo la desaparición de miles de años que condujeron a esa forma evolutiva única. Las extinciones consumadas y las especies que están en riesgo de extinción (es decir, aquellas cuyas poblaciones se han reducido en extremo y por tanto están en peligro de desaparecer de una localidad, región, país o de toda la faz de la tierra), suman una gran cantidad de organismos de todo tipo. Algunas de estas especies son poco conocidas, pero otras pese a ser reconocidas como ecológicamente importantes y muy carismáticas no les va mejor; éste es el caso del jaguar64 , un felino o gato silvestre de amplia distribución en el neotrópico, cuya principal amenaza es la pérdida de su hábitat 42 . La conservación del jaguar representa uno de los desafíos más grandes en los esfuerzos de conservación de la biodiversidad; pero el éxito o fracaso no debe tomarse como una muestra de nuestra capacidad para controlar el destino de esta u otras especies, sino en el entendido de que el planeta también le pertenece y que nuestro destino, paradójicamente, también depende de él. Los esfuerzos de conservación a través de las Áreas Naturales Protegidas (APs) son insuficientes y tienen serias limitantes para especies como el jaguar35 . En el caso de este felino es conocido que sus poblaciones requieren de grandes extensiones para ser viables en el largo plazo6. Por ello, una sola AP no es suficiente, sino se requieren grupos de APs, el problema para algunos conservacionistas, es que entre aquellas existen núcleos poblacionales.”

2

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

TAN VULNERABLES? Los carnívoros de mayor tamaño son los más vulnerables a las presiones de las actividades humanas. La relación entre el tamaño y la vulnerabilidad entre las especies de carnívoros se ha tratado de explicar de la manera siguiente: se ha encontrado que la duración de la gestación (preñez), tamaño de la camada, edad del destete, edad de madurez sexual, edad de independencia, intervalo interreproductivo y longevidad, se correlacionan significativamente con el peso del cuerpo y el cerebro de los carnívoros adultos. Por lo que, cuanto más grande sea un carnívoro, mayores serán los periodos para las etapas antes señaladas y más reducido será el numero de crías por camada, propiciando con esto, bajas abundancias y haciendo que la especie sea rara. Aunado a lo anterior, algunas especies como los felinos son especialmente sensibles, pues además de tener bajos potenciales de fecundidad, son altamente territoriales y solitarios, lo que explica su baja abundancia. Además, sus amplios ámbitos hogareños (territorio) incrementan la probabilidad de ser afectados por la destrucción o alteración de su hábitat, debido a la deforestación, la fragmentación o la simplificación. Fuente: Hernández, 1992.

ANEXO II. ¿QUÉ SON LAS ESPECIES FOCALES? Son animales que presentan características que las hacen de especial relevancia para la conservación. Estos organismos son utilizados para planear y manejar reservas y áreas prioritarias para la conservación, debido a que sus necesidades de sobrevivencia representan importantes factores para mantener estable el ecosistema. Las especies focales se dividen en cuatro categorías: a. Especies sombrilla. Son aquellas que cubren grandes áreas (miles de hectáreas) con sus movimientos estacionales o diarios. b. Especies clave. Son aquellas que enriquecen el funcionamiento del ecosistema de una manera única y significativa, muy por encima de su abundancia numérica. Su remoción ocasiona pérdida de biodiversidad. c. Especies indicadoras. Son aquellas particularmente sensibles a la perturbación humana y, por lo tanto, son útiles para determinar la calidad del hábitat. d. Especies emblemáticas. Son organismos que pueden llamar la atención para un objetivo de conservación y pueden representar íconos culturales. Pues, despiertan emociones de respeto y simpatía. Frecuentemente son el centro de relaciones públicas, campañas de educación ambiental y son utilizados para generar fondos y apoyos para la protección de su hábitat y con ello el de muchas otras especie Fuente: Miller y Rabinowitz, 2002.

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

23


USAID, Asociación Balam, Global Heritage Fund y Rainforest Alliance. Honduras.

62

Schlesinger, W.H. 2006. Global change ecology. Trends in Ecology and Evolution 21:348-351

50

Myers, N., R.A. Mittermeier, C.G. Mittermeier, G.A.B. da Fonseca y J. Kent. 2000. Biodiversity hotspots for conservation priorities. Nature 400:853-858.

63

Schwartzman, S., A.Moreira y D. Nepstad. 2000. Rethinking tropical forest conservation: perils in parks. Conservation Biology 14:1351-1357.

51

Núñez R., B. Millar y F. Lindzey. 2002. Ecología del Jaguar en la Reserva de la Biosfera Chamela-Chixmala, Jalisco, México. Pp. 107-126. En: Medellín et al (Comps). El Jaguar en el Nuevo Milenio. Fondo de Cultura Económica, UNAM, Wildlife Conservation Society, Ediciones Científicas Universitarias. México.

64

52

Peres, C. A. y J. W. Terbogh. 1995. Amazonian nature reserves: An analysis of the defensibility status of existing conservation units and design criteria for the future. Conservation Biology 9:34-46.

SEMARNAT (Secretaria del medio Ambiente y Recursos Naturales). 2002. Norma Oficial Mexicana NOM-059-ECOL-2001, que Determina las Especies y Subespecies de Flora y Fauna Silvestres Terrestres y Acuáticas en Peligro de Extinción, Amenazadas, Raras, y las Sujetas a Protección Especial, y que Establece Especificaciones para su Protección. Diario Oficial de la Nación, México D.F., México.

66

53

Pérez L., M., R.G., Contreras D., y A. Santos-Moreno. 2006. Mamíferos del bosque mesófilo de montaña del Municipio de San Felipe Usila, Tuxtepec, Oaxaca, México. Revista Mexicana de Mastozoología 10: 29-40.

Silver, S. 2004. Estimando la Abundancia de Jaguares Mediante Trampas-cámara. Programa para la Conservación del Jaguar. Wildlife Conservation Society (http://www.mbr-pwrc.usgs.gov/ software/capture.html).

67

Taber, A. B., C.L.B. Chetkiewicz, R.A. Medellín, A. Rabinowitz y K.H. Redford. 2002. La conservación del jaguar en el nuevo milenio. Pp. 629-640. En: Medellín et al. (Comps). El Jaguar en el Nuevo Milenio. Ediciones Científicas Universitarias, Fondo de Cultura Económica y Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F.

68

Velázquez M. A., J.F. Mas, J.R. Díaz-Gallegos, R. Mayorca-Saucedo, P.C. Alcántara, R. Castro, T. Fernández, G. Bocco, E. Ezcurra y J.L. Palacio. 2002. Patrones y tasas de cambio en el uso del suelo en México. Gaceta Ecológica INE-Semarnat 62: 21-37.

54

Pérez P., S. Anta y F. Mondragón. 2006. Los Ordenamientos Territoriales en las Comunidades de La Chinantla Alta, Oaxaca (fecha de revisión 18 de agosto de 2007) http://www.coinbio.com/ docs/CE/ CasosOTC/CasoCORENCHI.pdf

55

Prisciliano-Vázquez, J.R., E. Durán M., D.B. Bray y J. Figel. 2008. Conservación del jaguar (Panthera onca) y sus presas en áreas comunitarias protegidas de la Chinantla, Oaxaca. IX Congreso Nacional de Mastozoología, Autlán, Jalisco.

56

Rabinowitz, A. 1986. Jaguar predation and domestic livestock in Belize. Wildlife Society Bulletin 14:170-174.

57

Ramos F. G., J.J. González, F. Guadarrama-Overa, R. Eichenberger y D.W. Bermúdez. 2007. El jaguar de la Luz: solucionando el conflicto jaguar-ganado para conservar la biodiversidad. II Simposio Biodiversidad de Oaxaca. CIIDIR-Oaxaca, Instituto Politécnico Nacional, Oaxaca, México.

58

Rzedowski, J. y R. Palacios-Chávez, 1977. El bosque de Engelhardtia (Oreomunnea) mexicana en la región de la Chinantla (Oaxaca, México). Una reliquia del Cenozoico. Boletín de la Sociedad Botánica de México 36:93-123.

59

Ríos, A. 2007. Estructura y Composición Florística de los Bosques Tropicales Húmedos de Montaña de Santa Cruz Tepetotutla, Oaxaca, México. Tesis de Licenciatura, Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F.

60

Roulston, K., K. de Marrais y J. B. Lewis. 2003. Learning to Interview in the Social Sciences. Qualitative Inquiry 9:643-668.

61

Sanderson E., C.L.B. Chetkiewicz, R.A. Medellín, A. Rabinowitz, K.H. Redford, J.G. Robinson y A.B. Taber. 2002. Prioridades geográficas para la conservación del jaguar. Pp. 601-627. En: Medellín et al. (Comps). El Jaguar en el Nuevo Milenio. Ediciones Científicas Universitarias, Fondo de Cultura Económica y Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F.

22

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

69

Velázquez M. A., N. Sosa-Gutiérrez, J.A. Navarrete-Pacheco y A. Torres-García. 2005. Bases para la Conformación del Sistema de Áreas de Conservación del Estado de Michoacán. Secretaría de Urbanismo y Medio Ambiente, Gobierno del Estado de Michoacán, México D.F.

70

Zarza, H., C. Chávez y G. Ceballos. 2007. Uso de hábitat a escala regional en un paisaje dominado por actividades humanas en el sur de la Península de Yucatán. Pp. 1001-110. En Ceballos G., C. Chávez, R. List y H. Zarza (eds). Conservación y Manejo del jaguar en México. Estudios de Caso y Perspectivas. CONABIO-Alianza WWF-Telcel-UNAM, México.

71

IUCN (International Union Conservancy of Nature). www.iucn.org

72

ONU (Organización de las Naciones Unidas). www.un.org/spanish

e paisajes antropizados donde entran refugio y alimento, as son el factor clave para su Contrario a este sentir, la literatura reporta casos de paisajes antropizados donde el jaguar y otros felinos encuentran refugio y alimento, y donde las acciones humanas son el factor clave para su sobrevivencia17,26,49,55 . Orgullosamente, México y, particularmente el estado de Oaxaca, presenta ejemplos dignos de difundirse. Recientemente, se ha empezado a reconocer que existe una gran cantidad de iniciativas sociales para la conservación, y entre ellas se encuentran las Áreas Comunitarias Protegidas7,54,4,6,11,21.

Este folleto fue concebido como una lectura para un público interesado en conocer aspectos generales sobre el jaguar y de su presencia y conservación en La Chinantla. Esta zona es donde habita la etnia chinanteca, y es una de las regiones con mayor biodiversidad del estado de Oaxaca. Aquí se incluye parte de los resultados de una investigación participativa realizada en cuatro comunidades*, cuyo propósito fue conocer la presencia del jaguar, otros felinos y sus presas. También se analizaron aspectos generales sobre el hábitat y la percepción local entorno a este felino. Esperamos que este material apoye la difusión de los resultados y las iniciativas locales para la conservación de los bosques, el jaguar y otras especies que allí habitan.

Las Áreas Comunitarias Protegidas (ACPs) son un modelo opuesto al origen de varias Áreas Protegidas (APs), porque son impulsadas por la gente local. Hasta ahora, su reconocimiento básicamente es de papel o en discursos, porque los programas que las impulsan sólo cuentan con apoyos menores. Esto es quizá uno de los principales problemas, porque gran parte del México rural donde aún hay bosques y una alta biodiversidad, es poblado por gente pobre y con distintos niveles de marginación7,21. Un reconocimiento justo implicará resolver demandas sociales como salud, alimentación, educación y empleo en las comunidades rurales donde hay conservación comunitaria, pero también se debe promover que la sociedad reconozca y sobre todo, que sea parte de esos esfuerzos.

* El estudio se realizó en las comunidades de Santiago Tlatepusco, San Pedro Tlatepusco, San Antonio del Barrio y Santa Cruz Tepetotutla del Municipio de San Felipe Usila.

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

3


CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD A NIVEL MUNDIAL Y EN MÉXICO.

LL

os principales esfuerzos para la conservación de la naturaleza a nivel global iniciaron hace 60 años, cuando se funda la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, the International Union for Conservation of Nature). Sin duda, esta es la organización mundial más antigua y más grande dedicada al tema de la conservación. No obstante, el mayor impulso se logra a partir de “La Cumbre de la Tierra”, que fue una reunión internacional celebrada en Río de Janeiro Brasil, en 1992. En esta cumbre, se alcanzan los acuerdos jurídicamente vinculantes más importantes en materia ambiental a nivel global, uno de ellos fue el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB). Este Convenio promueve un acuerdo mundial enfocado a la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad. El CDB ganó rápida aceptación y se firmó por más de 150 gobiernos, pero actualmente ya se ha ratificado por 191 países.

La meta del CDB al 2010 es reducir significativamente el ritmo de pérdida de la diversidad biológica, para lo cual cada país participante debe hacer esfuerzos para lograr que mínimamente un 10% de su superficie terrestre quede bajo alguna modalidad de protección37. Aunque las cifras son variables, a la fecha esa meta se ha rebasado con la creación de una gran cantidad de APs. Este modelo para algunos conservacionistas y académicos es el más eficiente para la conservación11. Sin duda las APs han sido la mejor estrategia para algunas regiones y en numerosos casos particulares, pero no es así para otras. Existen numerosas críticas a ese modelo, una de ellas es que la simple declaración de protección, no garantiza la preservación del lugar. Y otra de gran insistencia es que es un modelo excluyente que tiende a causar conflictos con la población local, particularmente, en zonas donde la gente tiene mayor dependencia de los recursos de su entorno7,69.

4

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

México es uno de los países que firmó y participó en el Convenio sobre la Diversidad Biológica y recientemente, el 18 de septiembre de 2008, se incorporó como un miembro formal de la IUCN. Nuestro país ha rebasado la cifra de 10% del territorio bajo algún estatus de protección y destaca por sus avances en la consolidación de un sistema de Áreas Naturales Protegidas, el cual durante la última década ha sido la estrategia central de política ambiental, para promover la conservación de los ecosistemas y la biodiversidad, por parte del gobierno43,22,16,23. Lamentablemente, México también destaca por sus altas tasas de deforestación, fenómeno que ocurre en mayor magnitud en los bosques tropicales, y que inclusive se presenta en las APs69,68,30,33. Así que el tener más del 10% de la superficie del país en estatus de protección no es garantía de conservación, ya que las APs enfrentan problemas como el bajo presupuesto para operar y la falta de personal para vigilar, porque recurrentemente el “problema” es la gente que habita dentro o alrededor de las reservas8,22 . Aunque la ley castiga con penas severas la cacería furtiva y la destrucción de los bosques, tampoco la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente logra atender a todas las regiones del país.

Actualmente, somos testigos de otro episodio de extinción masiva, pero esta vez es altamente probable que se deba al hombre.

Jackson, R.M., y R. Wangchuk. 2004. A community-based approach to mitigating livestock depredation leopards. Human Dimensions of Wildlife 9:307-315.

39

Jonhson E. W., Eizirik, E. y S. J. O´Brien. 2002. Evolución y genética de poblaciones: implicaciones para los esfuerzos futuros de conservación. Pp. 519-534. En: Medellín et al. (Comps). El Jaguar en el Nuevo Milenio. Ediciones Científicas Universitarias, Fondo de Cultura Económica y Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F.

40

Kellert, S.R., 1985. Social and perceptual factors in endangered species management. Journal of Wildlife Management 49, 528–536.

41

Luna K., M.D. 2005. Distribución, Abundancia y Conservación de Carnívoros de Santiago Comaltepec, Sierra Norte de Oaxaca, México. Tesis de Licenciatura. Instituto Tecnológico del Valle de Oaxaca, IPN CIIDIR-Oaxaca. Oaxaca, México.

Durán, E., J. F. Mas y A. Velázquez. 2005. Land Use/Cover Change in Community-Based Forest Management Regions and Protected Areas in Mexico. Pp. 215-238. En: D.B. Bray, L. Merino-Pérez y D. Barry (Eds.). The Community Forests of Mexico. University of Texas Press, Texas.

42

Medellín A. R., C. Equihua, C. L. B. Chetkiewicz, P.G. Jr. Crawshaw, A. Rabinowitz, J. G. Redford, E. W. Sanderson, y A. B. Taber (Comps).2002. El Jaguar en el Nuevo Milenio. Ediciones Científicas Universitarias, Fondo de Cultura Económica, UNAM, Wildlife Conservation Society, México D.F.

Durán E., F. Gopar, A. Velázquez, F. López, A. Larrazabal y C. Medina. 2007. Análisis de Cambio en las Coberturas de Vegetación y Usos del Suelo en Oaxaca. II Simposio de Biodiversidad de Oaxaca, CIIDIR-Oaxaca, IPN, Oaxaca, México.

43

Melo G., C. 2002. Áreas Naturales Protegidas de México en el Siglo XXI. Instituto de Geografía UNAM. México D.F.

44

Merrefield, W.R. y A.E. Anderson. 1999. Diccionario Chinanteco de la Diáspora del Pueblo Antiguo de San Pedro Tlatepusco, Oaxaca. Instituto Lingüístico de Verano A.C., México D.F.

45

MIE (Manejo Integrado de Ecosistemas). 2006. Memoria del Primer Encuentro de Investigadores de la Chinantla: Balance de Acciones e Intercambio de Experiencias. Proyecto Manejo Integrado de Ecosistemas Ecorregión Chinantla. GEF, SEMARNAT, PNUD. Tuxtepec, Oaxaca.

46

Miller, B. y A. Rabinowitz, 2002. ¿Porqué conservar al jaguar? Pp.303-315. En: Medellín et al. (Comps). El Jaguar en el Nuevo Milenio. Ediciones Científicas Universitarias, Fondo de Cultura Económica y Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F.

47

Miller, B., R. Núñez, J. Terborgh, C. López, A. Miranda y R. Reading. 1999. La Importancia de los Grandes Carnívoros en la Conservación. IB-UNAM, Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F.

48

Mondragón, C. D. y R. Aguilar, S. 2006. Contribución al conocimiento de la flora epífita de la Chinantla, Sierra Note de Oaxaca. Pp.155-169. En: MIE. Memoria del Primer Encuentro de Investigadores de la Chinantla: Balance de Acciones e Intercambio de Experiencias. Proyecto Manejo Integrado de Ecosistemas Ecorregión Chinantla. GEF, SEMARNAT, PNUD. Tuxtepec, Oaxaca.

49

Moreira, J., R. Balas-McNab, R. García, V. Méndez, M. Barnes, G. Ponce, A. Vanegas, G. Ical, E. Zepeda, I. García y M. Córdova. 2008. Densidad de Jaguares dentro de la Concesión de Carmelita y de Asociación Forestal Integral San Andrés Petén, Guatemala. Cooperativa de Comercialización Carmelita R. L., WCS, CONAP,

Curiel, A. G., R. Núñez y l.curiel-Fragoso. 2008. Santa Cruz del Tuito, un esfuerzo comunitario para el estudio y conservación del jaguar (Panthera onca) y otros vertebrados en la Costa Norte de Jalisco. IX Congreso Nacional de Mastozoología, Autlán, Jalisco.

27

Daily, G. C., G. Ceballos, J. Pacheco, G. Susan, A. Sánchez-Azofeifa. 2003. Countryside biogeography of Neotropical mammals: conservation opportunities in agricultural landscape of Costa Rica. Conservation Biology 6:1814-1826.

28

Davic, R. D. 2002. Herbivores as keystone predators. Conservation Ecology 6:r8. [online] URL: http://www.consecol.org/vol6/iss2/ resp8/

29

de Oliveira, T. G. 2002. Ecología comparativa de la alimentación del jaguar y el puma en el Neotrópico. In Medellín et al. Pp. 265288. En: Medellín et al. (Comps). El Jaguar en el Nuevo Milenio. Ediciones Científicas Universitarias, Fondo de Cultura Económica y Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F.

30

31

32

Eizirik E., C.B. Indrusiak y W. E. Johnson. 2002. Análisis de la viabilidad de las poblaciones de jaguar: una evaluación de parámetros y estudios de caso en tres poblaciones remanentes del Sur de Sudamérica. Pp.501-518. En: Medellín et al. (Comps). El Jaguar en el Nuevo Milenio. Ediciones Científicas Universitarias, Fondo de Cultura Económica y Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F.

33

Ellis, E.A. y L. Porter-Bolland. 2008. Is community-based forest management more effective than protected areas? A comparison of land use/land cover change in two neighboring study areas of the Central Yucatan Peninsula, Mexico. Forest Ecology and Management doi:10.1016/j.foreco.2008.07. 036.

34

García-Mendoza, A.J., M. de J. Ordoñez y M. Briones-Salas (Eds.). 2004. Biodiversidad de Oaxaca. Instituto de Biología UNAM, Fondo Oaxaqueño para la Conservación de la Biodiversidad y WWF. México D.F.

35

Hernández H., A. 1992. Los carnívoros y sus perspectivas de conservación en las Áreas Protegidas de México. Acta Zoológica Mexicana 54:1-23.

36

INI. 1981. Relatos, Mitos y Leyendas de la Chinantla. Serie de Antropología Social, Colección numero 53. Instituto Nacional Indigenista. México D.F.

EXTINCIÓN Y ESPECIES EN RIESGO La extinción de especies ha ocurrido desde el surgimiento de la vida. En términos geológicos, se han documentado eventos de extinciones masivas de especies, una de ellas fue la que provocó la desaparición de los dinosaurios.

38

26

37

ISEF. 2007. Agenda Ecológica. Compendio de Leyes reglamentos y otras Disposiciones Conexas sobre la Materia. Ediciones Fiscales ISEF, México D.F. (www.libreriaisef.com.mx).

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

21


REFERENCIAS 1

Ale S.B., P. Yonzon y K. Thapa. 2007. Recovery of snow leopard Uncia uncia in Sagarmatha (Mount Everest) National Park, Nepal. Oryx 41: 89-92.

14

Ceballos, G. y J.H. Brown. 1995. Global patterns of mammalian diversity, endemism, and endangerment. Conservation Biology 9:559-568.

2

Alfaro, A.M., J.L. García-García y A. Santos-Moreno. 2006. Diversidad de Mamíferos de los Ejidos Plan de San Luis y Plan Juan Martínez en la Chinantla Baja. Pp. 49-56. En: MIE. Memoria Primer Encuentro de Investigadores de la Chinantla: Balance de Acciones e Intercambio de Experiencias.GEF, SEMARNAT, PNUD. Tuxtepec, Oaxaca. México.

15

Ceballos G., C. Chávez, A. Rivera, C. Manterota y B. Wall. 2002. Tamaño poblacional y conservación del jaguar en la reserva de la Biosfera Calakmul, Campeche, México. Pp. 403-418. En: Medellín et al. (Comps). El Jaguar en el Nuevo Milenio. Ediciones Científicas Universitarias, Fondo de Cultura Económica y Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F.

3

Amín, M., M.J.C. Faller, C. Arroyo, C. Chávez, G. Ceballos, R. Núñez, A. E. Cruz, M. M. G. Palacios y A. De la Torre. 2006. Ecología alimentaria. Pp. 36-42. En: C. Chávez y G. Ceballos (Eds). Memorias del Primer Simposio “El Jaguar Mexicano en el Siglo XXI: Situación Actual y Manejo. CONABIO, Alianza WWF-Telcel, Universidad Nacional Autónoma de México. México D.F.

16

Ceballos G., C. Chávez, R. List y H. Zarza (eds). 2007. Conservación y Manejo del Jaguar en México. Estudios de Caso y Perspectivas. CONABIO-Alianza WWF-Telcel-UNAM, México D.F.

4

Anta, F.S. y F. Mondragón 2006. El Ordenamiento Territorial y los estatutos comunales: el caso de Santa Cruz Tepetotutla, Usila, Oaxaca. Pp. 191-208, En: S. Anta et al. (Comp.). Ordenamiento Territorial Comunitario: un Debate de la Sociedad Civil hacia la Construcción de Políticas Públicas. Instituto Nacional de Ecología, México D.F.

5

Baillie, J.E.M., C. Hilton-Taylor y S.N. Stuart (Eds). 2004. 2004 IUCN Red list of threatened species. A Global Species Assessment. IUCN. Gland, Switzerland.

6

Bevan, B.1938. Los Chinantecos y su Hábitat. Instituto Nacional Indigenista. México D.F.

7

Boege, E. 2003. Protegiendo lo Nuestro. Manual para la Gestión Comunitaria, Uso y Conservación de la Biodiversidad de los Campesinos Indígenas de América Latina. SEMARNAT. México D.F.

8

Brandon, K., L.J. Gorenflo, A. S. L. Rodrigues y R. W. Waller. 2005. Reconciling biodiversity conservation, people, protected areas, and agricultural suitability in Mexico. World Development 33: 1403–1418

9

Bray, D.B., L. Merino-Pérez y D. Barry (Eds.). 2005. The Community Forests of Mexico. University of Texas Press, Texas.

17

Ceballos G., C. Chávez, A. Rivera, H. Zarza y C. Manterota. 2005. Ecología y Conservación del Jaguar en la Región de Calakmul. Biodiversitas 62:1-7

18

Ceballos, G. 2007. Conservation priorities for mammals in megadiverse Mexico: the efficiency of reserve networks. Ecological Applications 17:569–578

19

Chávez, C., G. Ceballos y M. amín. 2007. Ecología poblacional del jaguar y sus implicaciones para la conservación en la Península de Yucatán. Pp. 91-100. En: G. Ceballos, C. Chávez, R. List y H. Zarza (eds). Conservación y Manejo del Jaguar en México. Estudios de Caso y Perspectivas. CONABIO-Alianza WWF-Telcel-UNAM, México D.F.

20

Chávez C. y G. Ceballos (Eds), 2006. Memorias del Primer Simposio. El Jaguar Mexicano en el Siglo XXI: Situación Actual y Manejo. CONABIO, Alianza WWF-Telcel, Universidad Nacional Autónoma de México. México D.F.

21

COINBIO. 2008. Comunidades, Indígenas y Biodiversidad: Estableciendo Áreas Comunales de Resguardo para la Biodiversidad. Memoria del Proyecto de Conservación de la Biodiversidad por Comunidades e Indígenas en México (COINBIO). GEF, NAFIN, SEMARNAT (www.coinbio.org)

22

CONABIO, 2006. Capital Natural y Bienestar Social. Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad. México D.F.

10 Bray D., E. Duran, L.M. Pérez, J. M. T. Rojo y A. Velázquez-Montes, 23 2007. Nueva Evidencia: los Bosques Comunitarios de México. Ford Fundation y Consejo Mexicano para la Agricultura Sostenible A.C., México D.F.

11

Bray, D. B., E. Durán, S. Anta, G. J. Martin y F. Mondragón. 2008. A new conservation and development frontier: Community protected areas in Oaxaca, Mexico. Current Conservation 2: 7-9.

12 Briones-Salas, M.A., M. Lavariega-Nolasco y E.I. Lira. 2008.

Distribución actual del jaguar (Panthera onca) en Oaxaca, México. IX Congreso Nacional de Mastozoología, Autlán, Jalisco.

13 Bruner, A.G., R.E. Gullison, R.E. Rice y G.A.B. da Fonseca. 2001.

Effectiveness of Parks in Protecting Tropical Biodiversity. Science 291:125-128.

CONANP. 2007. Espacios de Conservación y Manejo de los Recursos Naturales en el estado de Oaxaca. Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas e Instituto de Ecología del estado de Oaxaca. Oaxaca.

24

Conforti, V.A. y F.C. Caselli de Azevedo. 2003. Local perceptions of jaguar´s (Panthera onca) and pumas (Puma concolor) in the Iguaçu National Park Area, South Brazil. Biological Conservation 111:215221.

25

Crashaw, P. G., y H.B., Quigley, 2002. Hábitos alimenticios del jaguar y el puma en el Pantanal, Brasil, con implicaciones para su manejo y conservación. Pp. 223-235. En: Medellín et al. (Comps). El Jaguar en el Nuevo Milenio. Ediciones Científicas Universitarias, Fondo de Cultura Económica y Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F.

MÉXICO SE ENCUENTRA ENTRE LOS 10 PAÍSES CON MAYOR DIVERSIDAD DE ESPECIES DEL PLANETA Y, PARALELMENTE, ES UNO DE LOS PAÍSES EN DONDE EXISTEN MÁS ESPECIES EN PELIGRO DE EXTINCIÓN O EN ALGÚN NIVEL DE RIESGO.

Prácticamente ninguna de las extinciones contemporáneas es un acto repentino, sino que se trata de un proceso, a veces muy prolongado, que implica una serie de extinciones de poblaciones locales, hasta que se llega al punto de contar sólo con unos cuantos individuos y finalmente ninguno5 . Los esfuerzos mundiales de conservación mediante APs, no han logrado detener la masiva extinción de especies. De 1,545,594 especies de animales y plantas que se han descrito en todo el mundo, cerca de 15,589 se encuentran amenazadas5 . Los animales en mayor riesgo son los anfibios, con un 32% del total de las especies descritas en el mundo, y los mamíferos con el 25% de especies en riesgo del total conocido. México se encuentra entre los 10 países con mayor diversidad de especies del planeta 50,18 y, paralelamente, es uno de los países en donde existen más especies en peligro de extinción o en algún nivel de riesgo. En nuestro país, los estados con mayor biodiversidad son Chiapas, Guerrero y Oaxaca 34,22 . Estos estados también destacan porque experimentan mayor pérdida de bosques y otras formaciones de vegetación natural con una gran riqueza de especies y endemismos69,68,30;es decir, en ellos también numerosas especies están en riesgo de desaparecer.

Entre los animales con mayor vulnerabilidad en nuestro país se encuentran varios carnívoros de gran tamaño y que están en la cúspide de la cadena alimenticia.* Estos animales incluyen casi a todos los felinos grandes, incluido el jaguar. La preocupación de la extinción local o general de estos animales se debe a que en sus ambientes naturales desempeñan un papel ecológico, por lo que de desaparecer pueden causar desequilibrios con consecuencias impredecibles.

* Anexo 1(35,18); página 23

20

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

5


ÁREAS COMUNITARIAS PROTEGIDAS. EL RECONOCIMIENTO DE ALGUNAS COMUNIDADES Y EJIDOS POR SU LABOR DE CONSERVACION, HA ESTIMULADO A OTRAS COMUNIDADES A REVALORAR LA IMPORTANCIA DE LOS RECURSOS BIOLOGICOS QUE RESGUARDAN EN SUS PREDIOS.

E

n países megadiversos como México, fuera de las APs, existen paisajes con presencia y actividades humanas que resguardan la biodiversidad y cuyo equilibrio es clave para el bienestar social y para la conservación de la naturaleza27,11. Por ello, algunas zonas se deberían considerar bajo la modalidad de otras alternativas de conservación18. En diciembre de 2007, en la ciudad de Oaxaca, tuvo lugar el Foro “Situación y Estado Actual de las Áreas de Conservación Comunitaria en México”, el cual fue un primer intento por analizar y reconocer que también hay conservación biológica fuera de las APs. El evento mostró a los presentes (gente de las comunidades, de instituciones, conservacionistas y académicos), que no se trata de un fenómeno aislado o reciente, sino que opera en distintas partes del país, es complejo y heterogéneo, y que debe documentarse mejor. Se trata de una serie de “Iniciativas Sociales de Conservación”, mediante las cuales se resguardan cerca de 1.7 millones de hectáreas de bosques, matorrales y selvas y, a diferencia de las APs, muchas de ellas se gestaron al margen de la participación gubernamental, por iniciativas de la sociedad civil y/o la gente local21. Específicamente, las Áreas Comunitarias Protegidas (ACPs), como su nombre lo indica, son terrenos dentro de la poligonal de los predios de las comunidades indígenas o ejidos, que se cuidan de manera “especial” por acuerdos internos en las asambleas comunitarias. La designación de una ACPs implica la participación e interés local por la conservación, ya que se discute dónde, por qué y para qué se cuidará el suelo, los manantiales, el bosque, las plantas y los animales. Comúnmente, se argumenta el compromiso histórico, filial y cultural entre generaciones; es decir, predomina la motivación de dejar a los hijos, lo que se heredó de los antepasados. La zona de una ACP suele escogerse por su belleza, por su carácter único, por algún valor simbólico, por el servicio que presta o prestará y donde se prevé un beneficio o valor de uso a futuro. A diferencia de lo que prevalece para las APs, generalmente no conlleva la idea de no tocar. Por ejemplo, algunas zonas de conservación se delimitan para asegurar la provisión de agua limpia de los manantiales o como reservorios de plantas medicinales, o de recolección de alimentos tradicionales, de postes o materiales para las casas o por valores culturales o religiosos7,21. Aunque las ACPs suelen tener alto valor por su diversidad biológica y/o para la provisión de servicios ambientales, comúnmente, tienen poco valor productivo, porque no son extensas, están en áreas remotas a los poblados, se trata de cañadas, riscos, zonas inundables, etc.

6

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

intercomunitarios son de suma importancia y se pueden considerar como los indicadores del interés local de conservar la biodiversidad y los bosques21. Los esfuerzos locales por la conservación deben tener una fuerte participación social y considerar los intereses de las comunidades dueñas del territorio en que habita el jaguar. Asimismo, se debe tener una estrategia de educación ambiental para la gente, sobre todo para que la población joven, a fin de que fortalezca su conocimiento de la importancia ecológica de los jaguares y otros felinos en sus bosques49,26. Los casos donde la conservación del jaguar y de otros felinos está siendo viable integran alternativas para que las comunidades tengan algún beneficio por sus acciones 1,20,38,42. Por ello, no se puede pensar en mantener una zona con alta riqueza biológica, sin considerar la condición de marginación de la región donde esta se encuentre, en este caso es La Chinantla. Así que pesar de todo el interés conservacionista puesto en la preservación del jaguar, se debe insistir en la atención de las necesidades sociales de las comunidades. Pero esto no solo depende de los conservacionistas, sino de la voluntad de distintos sectores del gobierno municipal, estatal y federal. Además, como la conservación del jaguar en su hábitat natural es una meta muy compleja, se requiere de un esfuerzo a gran escala por parte de la sociedad civil, las instituciones académicas e iniciativa privada. El reconocimiento de que el jaguar es parte importante del bosque, no sólo compete a las comunidades Chinantecas donde hay jaguares, sino a la sociedad en general. Sin duda, es sumamente alentador que esas comunidades más que un obstáculo para su conservación, son sus principales aliados11, pero debemos sumarnos a sus esfuerzos, porque la conservación del jaguar y de otras especies, también enriquece nuestra existencia, donde quiera que nos encontremos.

RECONOCIMIENTOS El material presentado se derivó de dos proyectos: 1) “Fortalecinto de la Capacidad Local para la Conservación del Jaguar en Áreas Protegidas Comunitarias en la Chinantla, Oaxaca, México”, financiado por el US Fish and Wildlife Service (CFDA15.641 ) 2) “Potencial de los Bosques Comunitarios de La Chinantla, Oaxaca, para Mantener la Cobertura Forestal y el Hábitat para la Fauna“, financiado por la Secretaria de Investigación y Posgrado del IPN (20070640 y 20080060) y con apoyos de Geoconservación A.C. Los autores agradecen a las autoridades de San Antonio del Barrio, Santiago Tlatepusco, San Pedro Tlatepusco y Santa Cruz Tepetotutla por su interés y apoyo al desarrollo del estudio. Así como a las personas entrevistadas, a los guías de campo y a quienes nos compartieron sus experiencias, relatos, creencias y permitieron que se revisaran sus colecciones privadas. El proyecto fue apoyado por el CORENCHI, y particularmente se agradece los señores Pedro Osorio Hernández y Oliverio Osorio Robles, así como a los representantes de Geoconservación A.C. (Biol. Fernando Mondragón y C.P. Beatriz Osorio). Este material de divulgación fue posible gracias al apoyo de Liliana Andrés Cruz y Martín Gómez Blanco. Se agradece el interés y apoyo del antropólogo José Luis Noria y el sociólogo J. Leonardo Hernández Montiel, para la publicación de este material. El diseño y la impresión fue financiada por proyecto del PNUD “Manejo Integrado de Ecosistemas” (Ecorregión Chinantla).

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

19


RETOS Y PERSPECTIVAS PARA LA CONSERVACIÓN DEL JAGUAR EN LA CHINANTLA.

por ejemplo, se debe procurar que los dueños del ganado que se beneficien con este “pago” realicen acciones preventivas para evitar la depredación1,24,53,38. De otra manera, la gente podría seguir comprando ganado con el dinero que reciben, y en consecuencia, mantener el problema. Por otra parte, la poca vinculación que las diferentes instituciones de gobierno tienen entre sí, agrava la situación, ya que mientras unas incentivan los proyectos de conservación en las comunidades, otras promueven proyectos pecuarios como la cría de vacas y borregos. De esta manera, los conflictos del jaguar con los habitantes locales, dueños del ganado, siguen acentuándose. Más que incentivar proyectos de ganadería en la región, se deberían apoyar otros proyectos más acordes con los propósitos de conservación, algunos de los cuales ya operan en estas comunidades (por ejemplo, los invernaderos y la lombricomposta para la producción de verduras orgánicas o el cultivo y envasado de la palma “tepejilote”).

L

os resultados de este estudio demuestran que el jaguar aún sobrevive en los bosques de la Chinantla y, que estos tienen un alto potencial para conservar a la fauna y su hábitat. Sin embargo, también se requiere incluir a otras comunidades vecinas, porque el jaguar ocupa territorios extensos15,32, que superan el área que abarcan las comunidades estudiadas. Esto implica promover más esfuerzos de conservación a nivel regional, y quizá también a nivel de todo el estado, pero siempre sustentados en las iniciativas locales. Las comunidades que han establecido sus Áreas Comunitarias Protegidas y que tienen acuerdos

Operativamente también existen grandes diferencias entre APs y ACPs, éstas últimas prácticamente carecen de presupuesto y personal. Aunque el contar con personal es una necesidad parcial, porque al ser iniciativas de las comunidades, una vez tomados los acuerdos de conservación, internamente los habitantes se asignan tareas (“tequios” o comisiones) para su mantenimiento y vigilancia. De ser necesario, por ejemplo, se ponen cercos al área, pero a veces sólo se cuida que el ganado no pastoree, que no se corten arboles y que no haya incendios. Aunque la concepción detrás de las ACPs y la responsabilidad de mantenerlas, es diametralmente opuesta a las APs, 7 cumplen propósitos paralelos en cuanto a conservar el hábitat, la flora, la fauna y el suelo, así como servir de amortiguadores ambientales en los ecosistemas9,10. Este modelo aún está en proceso de incorporarse al marco legal y operativo de la política pública en materia de conservación, pero en la práctica, de manera formal o “informal” opera en muchas comunidades y ejidos del país 21.Como un nuevo modelo de conservación de la biodiversidad en México, una de las zonas donde hay un fuerte arraigo es en los bosques comunitarios 9,10. En el caso de Oaxaca, durante los últimos años, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), Manejo Integrado de Ecosistemas (MIE) y algunos Organizaciones no Gubernamentales (ONGs) han trabajado, con el fin de reconocer, oficialmente, que se han conformado ACPs, “certificadas” y se ha hecho el esfuerzo para integrarlas como parte de las estrategias de política pública en materia de conservación. Esto ha implicado cambios en la normatividad y se vislumbra un gran potencial para distintas regiones del país donde hay una alta biodiversidad, pero donde la gente no quiere ceder sus tierras mediante un decreto, para ser declaradas como APs.

18

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

La certificación de tierras con ecosistemas altamente diversos, sin duda, requiere de un gran esfuerzo por parte de la CONANP para coordinar con otras institucionales y programas del gobierno los apoyos para los actores locales, quienes son los dueños de las tierras. El proceso de certificación de las ACPs aún genera desconfianza entre los campesinos y algunas comunidades, porque sin contar con un reconocimiento, desde antes mantienen sus reservas. Sin embargo, la difusión del reconocimiento de algunas comunidades por su labor de conservación, ha estimulado a otras comunidades a revalorar la importancia de los recursos biológicos que resguardan en sus predios. Oaxaca está a la vanguardia en el país, porque aquí se encuentran las experiencias más consolidadas de manejo comunitario de bosques y de conservación comunitaria. En contraste con la limitada cantidad y superficie de APs, este Estado cuenta con la mayor cantidad de ACPs certificadas por la CONANP y, aunque su superficie aún es modesta, supera las decenas de miles de hectáreas. Sin embargo, en la práctica dicha superficie es mucho mayor, ya que existen comunidades que no han aceptado la certificación de sus áreas de conservación y tampoco se han incluido todas las zonas de conservación estipuladas en los planes de manejo de los permisos de aprovechamiento forestal para la producción de madera.

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

7


CONFLICTOS CON EL GANADO Y ANIMALES DOMÉSTICOS.

Las comunidades y ejidos forestales merecen particular atención,porque es donde mejor se percibe el valor económico de hacer un manejo sustentable y de conservar los bosques9,10. La mayoría de la ACPs se concentran en las regiones Sierra Norte, Costa y Alto Papaloapan. Por la cantidad de comunidades y la superficie en protección destaca la unidad territorial lingüística de la etnia Chinanteca. En ésta zona se han establecido al menos dos grupos de ACPs contiguas, uno en la confluencia de los municipios de Ayotzintepec, Jacatepec y Jocotepec, y otro, entre los municipios de San Felipe Usila y Valle Nacional 23. La continuidad de las ACPs es sumamente favorable, ya que potencia su funcionalidad ecológica para la conservación de animales que demandan grandes extensiones, como es el caso del jaguar. Sin embargo, dichas comunidades son pobres, con alta marginación y un sinnúmero de carencias en servicios básicos. Por lo que, aun cuando reciben pago por servicios hidrológicos, no son totalmente compensadas porque sus bosques generan muchos servicios ambientales adicionales, como la captura de carbono, la captación de agua y la conservación biológica 45,11. En éstas comunidades además de que se delimitaron las zonas de conservación, se está respetado de manera estricta el establecer las milpas y cafetales sólo en la zona agrícola, la cual fue previamente determinada por los ordenamientos territoriales 4,53. Asimismo, los campesinos cuidan de hacer guardarrayas para que el fuego de las milpas no se extienda al bosque y se ha prohibido la cacería de animales silvestres. Esto último asegura que felinos como el jaguar no sólo encuentren refugio en las tierras de esos campesinos pobres, sino también abundancia de presas. Aunque el tener bosques en conservación y abundante

8

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

fauna agrada a la gente local, las limitaciones para el consumo de la carne de monte y los daños al ganado o a los animales domésticos por el ataque del jaguar, les genera contradicciones en su percepción.

E E

l 11% de los entrevistados tiene vacas o borregos, y 24% reportó haber tenido daños por ataques de este felino en los últimos 15 años; según parece, varios dejaron de tener ganado porque nunca lograron reponerse de las pérdidas. Sin em bargo, sólo el 13% de los campesinos consideran que el jaguar es un problema porque come al ganado. El 61% de los campesinos entrevistados, sobre todo los de mayor edad, cree en la existencia de los nahuales. Esto es relevante porque se tiene la idea de que los jaguares depredadores de ganado no son silvestres, sino nahuales36.Particularmente, esto fue reseñado cuando los entrevistados relataron avistamientos que tuvieron del jaguar o cuando el jaguar u otro felino depredó a uno de sus animales domésticos.

Comúnmente, los pobladores de las cuatro comunidades en donde se realizó este estudio, atribuyen al jaguar todas las pérdidas de sus animales domésticos (vacas, becerros, caballos, mulas, borregos, cerdos y aves de corral); pero el puma, también habita en la zona55 , y al igual que el jaguar, también caza sobre animales domésticos42 . Sin embargo, rara vez los comuneros le atribuyen pérdidas del ganado24 .Además de esto, no es claro que la depredación por felinos sea la única causa de muerte del ganado, ya que esto puede ocurrir por enfermedades, manejo inadecuado y la baja aptitud del terreno para la ganadería25,36,57. A causa de los conflictos relacionados con la depredación del ganado por felinos, en los últimos 15 años han muerto al menos cinco jaguares en la región. Generalmente, en estas comunidades existe la costumbre de comprar ganado como un mecanismo de ahorro familiar; por lo tanto, la muerte del ganado se traduce en pérdidas económicas considerables. Al parecer, la CONANP, ha intentado establecer el “pago” por los daños ocasionados por el jaguar en algunas comunidades. Pero esto muy probablemente no atiende el problema central, que es la depredación del ganado, y mucho menos las causas de este fenómeno 20,42,57. Sin embargo, si este “pago por daños” ya se está realizando, éste debería aplicarse con ciertos criterios,

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

17


IMPORTANCIA ECOLÓGICA DEL JAGUAR. LOS FELINOS, INCLUIDO EL JAGUAR, SON DEPREDADORES QUE TIENEN UN PAPEL ECOLÓGICO CENTRAL EN EL MANTENIMIENTO DE LOS ECOSISTEMAS,

Por otra parte, también en el catálogo de imágenes, los entrevistados identificaron a muchos de los animales que sirven de alimento al jaguar, e inclusive señalaron especies que ellos consideran como sus “preferidos”, pues son los que a menudo encuentran muertos en sus milpas o en otros lugares de su territorio. Entre estas especies señalaron, en orden de frecuencia al temazate, al jabalí, al tejón y al armadillo. Asimismo, se reconoce que el jaguar frecuenta las milpas y los cafetales en busca de alimento, porque allí abundan los animales dañeros. Los animales que más perjudican a los cultivos de maíz, frijol y yuca incluyen a varios de los que son alimento preferido del jaguar, por lo que cuando se los come es benéfico. En la percepción local, se considera que con la prohibición de la cacería, muchos de estos animales ahora son más abundantes, pero gracias al jaguar y otros felinos que los comen los campesinos tienen menos pérdidas. Esto sugiere que la mayoría de los campesinos están conscientes del papel del jaguar como un control biológico, pero les queda menos claro el papel ecológico que tiene en sus bosques. Quienes tuvieron encuentros con el jaguar, mencionaron que regularmente éstos ocurrieron avanzada la tarde o en la madrugada, las descripciones más detalladas provinieron de quienes le han visto en el camino de terracería que va a Santa Cruz Tepetotutla y de personas que le han cazado porque mato a sus vacas. Los avistamientos generalmente duraron pocos segundos, aunque el tiempo fue suficiente para reconocer el tamaño del animal, su conducta y a veces cuando la madre iba con la cría. Ninguna persona que le encontró cerca mencionó haberse sentido amenazada, sino más bien confirmaron lo que se sabe, que el jaguar tiene una actitud sumamente esquiva. La mayoría de los comuneros (hombres) cuentan con un gran conocimiento sobre el jaguar y la fauna en general, pero es importante difundir más información sobre la importancia de la conservación del jaguar entre otros sectores de la población(mujeres, jóvenes y niños)47,67. Particularmente, se debe difundir más sobre las posibles causas de porque el jaguar se habitúa a comer animales domésticos ya que la mayoría piensa que le gusta depredar al ganado. Sin embargo, se reconoce poco que el jaguar puede comer ganado porque ha sufrido lesiones a causa de intentos de matarlo, o porque se trata de animales viejos o enfermos. Esto, no obstante que se sabe que algunos jaguares muertos tenían signos de daños de bala debajo de sus pieles.

M

undialmente se han descrito 5,416 especies de mamíferos (animales con pelo, glándulas mamarias, homotermos y vivíparos), de los cuales 1,101 presentan algún nivel de riesgo de desaparecer 5 . México destaca porque ocupa el segundo o tercer lugar mundial en cuanto a la riqueza de mamíferos, de las 462 especies reconocidas, una gran cantidad son endémicas (146) o de distribución restringida (118). Se estima que más de un 20% de dichas especies están en peligro de extinción18. Los grupos más diversos en el país son de animales de tamaño pequeño (roedores y murciélagos), pero los mamíferos grandes que son carnívoros son el grupo más vulnerable, y este incluye a todos los felinos de mesoamérica, con excepción del puma17,9. Los felinos, incluido el jaguar, son depredadores que tienen un papel ecológico central en el mantenimiento de los ecosistemas, porque regulan el tamaño de las poblaciones de sus presas28. Las presas, a su vez, regulan las poblaciones de otras especies de plantas, si se trata de herbívoros, pero si son carnívoros, influyen en las poblaciones de animales relativamente más pequeños. De esta manera, los depredadores que se encuentran en los niveles más altos de la pirámide alimenticia regulan las poblaciones de aquellas especies que se encuentran en los niveles más bajos.

CONSERVACIÓN DEL JAGUAR El jaguar es el felino más grande de Mesoamérica ** y su conservación representa una excelente oportunidad para mantener o restaurar ecosistemas a través de esfuerzos dirigidos a una sola especie28. Sin embargo, se trata de un gran reto porque este felino requiere superficies de terreno extremadamente amplias, de 1,000 a 5,000 hectáreas por individuo adulto42 . El tamaño de una población viable de jaguares se integra de cerca de 400 individuos y, en su conjunto, puede sobrevivir durante más de 200 años. Es decir, una población viable debe tener un hábitat estable de más de 300,000 hectáreas de bosques, por lo menos durante dos siglos. En dichos bosques el jaguar debe contar con refugio, animales que le sirven de alimento y condiciones para asegurar su reproducción3,15,20,25,32 . Prácticamente, ninguna AP por sí sola puede cubrir los requerimientos anteriores. Por lo que, para conservar a todas las poblaciones de jaguares en nuestro continente, se requiere de una red de APs y áreas en buen estado fuera de ellas, las cuales deben estar

La mayor parte de los grandes carnívoros terrestres, y en particular los felinos, necesitan áreas extensas para satisfacer todas sus necesidades de alimento y de hábitat17,28.Por esta razón, desde la perspectiva de la conservación, los carnívoros como el jaguar, el puma y los osos se consideran especies “sombrilla”*. Esto se debe a que la protección de sus hábitats, aseguran al mismo tiempo la protección de las áreas de acción y las poblaciones de muchas otras especies. Así que la presencia del jaguar en determinado ecosistema es un “indicador” de su integridad ecológica17,49. * (Anexo 2, Pag. 23), **(Anexo 3, Pag. 23)

16

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

9


LOS CAMPESINOS CHINANTECOS CONSIDERAN QUE EL JAGUAR Y OTROS FELINOS SON ANIMALES QUE SIEMPRE HAN HABITADO EN SUS BOSQUES.

conectadas entre sí, para que haya flujo de genes y los individuos de una población puedan aparearse con los individuos de otras poblaciones vecinas32,39. El jaguar se alimenta de una gran variedad de presas en toda su área de distribución y su dieta incluye mamíferos, aves y reptiles3,29. Por ello, es que su presencia en determinados ecosistemas indica que son “saludables”; es decir, que tienen una complejidad estructural y funcional suficiente para también mantener abundancia y diversidad de otras especies de animales que le sirven de alimento3,20,25 . Dada la disminución de su hábitat, para sobrevivir, el jaguar tiende a actuar como una especie oportunista y generalista, porque se adapta a consumir las presas que son más abundantes y más fáciles de cazar29. En áreas con gran alteración, el jaguar se refugia en los remanentes de bosque, pero tiende a ampliar su ámbito hogareño a las zonas de cultivo o ganaderas, a donde recurre en busca de agua y alimento. Cerca de asentamientos humanos puede ser más susceptible a la cacería ilegal, porque su piel y sus crías tienen una alta demanda. Sin embargo, también puede generar conflictos porque este felino puede consumir animales domésticos y atacar ganado*. Por todo esto conservar al jaguar en su estado natural, en el contexto actual, es una meta relativamente compleja.

tierras para uso agropecuario y la conservación parecen acciones de política pública sin ninguna relación, y como tal lo fueron, ya que no están empatadas en tiempo o problemáticas y no se originaron con propósitos compatibles. La primera se derivó de demandas sociales después de la revolución mexicana y operó por varias décadas9. La política de conservación es sumamente reciente y responde, en parte, a la agenda internacional y la preocupación nacional, donde se insiste en la creación de APs como medida urgente ante el reconocimiento de que los sistemas biológicos son endebles ante las acciones humanas (ONU). El reparto de tierras a campesinos e indígenas para vivir y obtener sustento de lo que pudieran producir en ellas, parece no dar pauta a la conservación de la diversidad biológica y de especies tan susceptibles como el jaguar. Sin embargo, como ya se mostró en el Anexo 4*, la realidad muestra que es posible conciliar, y generar con creces, alternativas de conservación en los paisajes antrópicos donde, después de varias décadas, siglos o milenios de presencia humana y uso de la tierra y sus recursos, numerosas especies están presentes y a veces, sólo se mantienen por la intervención humana7,63.

Desde la perspectiva del “Proyecto Jaguar” (http://yaguare.tripod.com/) , el “problema” para la conservación de este felino en México, en parte se debe a la tenencia de la tierra, particularmente, la propiedad común. Los especialistas que están al frente de dicho sitio de internet señalan que mediante el reparto agrario se entregaron tierras a ejidos y comunidades en zonas sin aptitud agropecuaria, pero donde fauna tan sensible como el jaguar podría mantenerse. Indudablemente, el reparto de

En el caso del jaguar existe el reconocimiento entre especialistas que se debe hacer el esfuerzo por integrar paisajes antrópicos para complementar la estrategia de conservación mediante las APs17,18,70. Lo anterior se basa en estudios que muestran que el jaguar y otros felinos coexisten en tierras comunales con manejo para fines de producción maderable, zonas cafetaleras y zonas con baja actividad agrícola 41,19,26,49. En la realidad mexicana, ésta situación genera un panorama alentador

En los caminos y en algunos parajes menos transitados abundan excretas que, a decir de la gente local, son de jaguar o puma, pero hasta ahora no se han recolectado sistemáticamente y analizado. No obstante, dicho material representa un potencial para conocer más acerca de la dieta del jaguar y otros felinos en la zona.

PERCEPCIÓN SOCIAL Además del interés por demostrar la presencia del jaguar y sus presas, se recopiló información de la gente mediante entrevistas. Se preguntó sobre lo qué la gente local conoce, piensa y percibe de la presencia del jaguar en sus tierras. Para ello, se entrevistó sistemáticamente a un 25% del registro del padrón de comuneros en cada comunidad (86 entrevistas) y se platicó con 35 personas que tuvieron alguna interacción con el jaguar (avistamiento o ataques a sus animales domésticos). Todos los entrevistados son campesinos que trabajan sus cultivos de maíz, frijol, calabaza café, entre otros, y aunque en su mayoría han vivido y trabajado dentro de sus comunidades, el 41% ha tenido que salir a trabajar fuera de sus comunidades por algunos años. La gente local tiene un amplio conocimiento, no sólo acerca del jaguar, sino sobre gran parte de la fauna que habita sus tierras. Sin embargo, este conocimiento varió con la edad de los entrevistados, principalmente los jóvenes que migraron antes de ingresar como comuneros, tienen un conocimiento notablemente menor que la gente mayor o jóvenes que no han salido de su comunidad. La entrevista aplicada incluyó imágenes de distintos felinos silvestres, en ellas el 62% reconoció al jaguar, pero casi todos dijeron que el jaguar, el tigrillo y el ocelote eran “tigres”. Sin embargo varias personas reconocen a los diferentes felinos con manchas en la piel como animales distintos y les designan nombres diferentes en chinanteco. El jaguar se nombra como hieh-lí, el ocelote hieh-huánh y el tigrillo sín-nung44 . También la mayoría de los entrevistados reconoció al puma. En general, los campesinos consideran que los felinos son animales que siempre han habitado en sus bosques.

* (vacas y borregos, principalmente; Anexo 4, Pag. 24).

10

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

15


PRESAS DEL JAGUAR.

por la gente, a sugerencia de los guías, quienes saben que los felinos acostumbran a caminar por ellas. Las cámaras-trampa se colocaron a distancias de separación entre 1.5 y 3.6 km, por las características del terreno, esto implicaba caminatas de dos o tres horas. Cada cámara fue amarrada sobre estacas o troncos de árboles a unos 50 cm sobre el nivel del suelo. La ubicación de cada cámara se registró con un GPS (Sistema de Geoposicionamiento Global). Las cámaras se dejaron funcionando entre 15 y 20 días entre una revisión y otra. La revisión consistió en cambiar los rollos fotográficos y las pilas. Cada fotografía registró automáticamente la hora y fecha en que fue tomada, estos datos permitieron saber los horarios de actividad de los animales. Cabe aclarar que el estudio no pretendió estimar la densidad de jaguares (individuos/km2), sino demostrar su presencia .Mediante las cámaras-trampa se logró fotografiar a dos jaguares. El jaguar no está sólo en los bosques de la Chinantla, ya que comparte su territorio con otros felinos. Este estudio demostró que junto con el jaguar, en las comunidades se encuentra el puma (Puma concolor), el ocelote (Leopardus pardalis) y el tigrillo (Leopardus wiedii). De manera anecdótica, también se reportó la presencia del yaguarundí (Herpailurus yagurondi), denominado localmente como “leoncillo”. Con excepción del puma, estos felinos silvestres se encuentran catalogados en la norma oficial mexicana (NOM059-ECOL-2002), como especies que están en riesgo de desaparecer de muchas partes del país. La coexistencia de los distintos felinos en la zona estudiada, sugiere que las selvas y bosques de estas comunidades tienen un enorme potencial para albergar fauna silvestre, que suele ser muy sensible a alteraciones humanas49.

14

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

LL

a Chinantla presenta una gran riqueza de especies que son presas de carnívoros de mayor tamaño, como los felinos2,53. El monitoreo con cámarastrampa permitió obtener fotos de 13 diferentes animales, que la literatura cataloga como presas del jaguar. Entre ellos se encontraron ardillas (Sciurus sp.)1, armadillos (Dasypus novemcinctus)2, cabeza de viejo (Eira barbara)3, cacomixtle (Bassariscus sp.), faisanes (Crax rubra)4, mazates (Mazama americana)5, pecaries (Tayassu tajacu)6, seretes (Dasiprocta mexicana)7, tejones (Nasua narica)8, tlacuaches (Didelphys marsupialis)9, tepezcuintles (Agouti paca)10, zorras (Urocyon cinereoargenteus)11 y zorrillos (Conepatus semistriatus)12. Según los habitantes locales están en la zona otras presas potenciales, como el hurón o grisón (Galictis vittata), la iguana, el mapache (Procyon lotor), el oso hormiguero (Tamandua mexicana) y el perro de agua o nutria de río (Lontra longicaudis); sin embargo, no se obtuvieron fotos de ellos Curiosamente, parte de esos mamíferos (principalmente el armadillo, el faisán, el temazate, el pecarí y el tejón) también son alimento para la gente, quienes los consumen como “carne de monte”. Así que en La Chinantla el hombre puede competir con algunos animales silvestres por el alimento, pero en la actualidad la competencia por presas en las comunidades de estudio se ha atenuado, favoreciendo al jaguar y otros felinos. Esto debido a que la gente, por decisiones de las asambleas comunitarias, desde 2004 prohibió la cacería de estos animales en el monte y sólo se pueden cazar en la milpa, donde causan daño a los cultivos. Las personas de las comunidades mencionaron que gracias a esta medida muchas de estas especies de animales ya son más abundantes, así que creen que sin proponérselo, están cuidando el alimento del jaguar y de los otros felinos. Aunque las anécdotas sugieren que localmente está ocurriendo una recuperación de las poblaciones de presas, “porque antes algunos de esos animales ya casi no se veían”esto aún debe documentarse.

EL JAGUAR EN OAXACA. EN OAXACA ES POSIBLE QUE SUCEDAN MUCHAS COSAS… COMO QUE CONVIVAN EL JAGUAR Y LA GENTE.

para esta especie tan carismática, junto con el hecho de que existen más financiamientos y esfuerzos para su conservación, en relación a otras especies ecológicamente muy importantes, pero menos llamativas. Tanto el gobierno, como numerosos ONGs, grupos conservacionistas y estudiosos apoyan y ejecutan proyectos para preservar el hábitat del jaguar y en la divulgación científica, pero también hay comunidades interesadas en mantener este felino57,26,55 . A diferencia de los conservacionistas, la gente local mezcla valores culturales y la búsqueda de medios para resolver necesidades y mejorar su calidad de vida a través de recurrir a su riqueza natural. Tal es el caso de “el jaguar de la luz” en Oaxaca 57, la conservación de felinos en concesiones forestales en Guatemala 49 y los esfuerzos por la conservación de La Chinantla, Oaxaca y que a continuación se presentan.

A A

l igual que en otras regiones del país, es probable que los jaguares fueron abundantes en buena parte del estado de Oaxaca, pero sus poblaciones se han reducido por la acción del hombre. Sin embargo, estos admirables animales aún sobreviven en los bosques de varias regiones. Actualmente, el público general sabe poco de los jaguares que aún existen en Oaxaca, pero en realidad los estudiosos de los felinos también saben poco, porque prácticamente se carece de investigaciones. Con base en la extensión del bosque, se ha dicho que en el sureste de México, particularmente en Chiapas y Oaxaca, solamente dos regiones podrían tener poblaciones viables de jaguar, una de ellas es La selva Lacandona y la otra, Los Chimalapas-El Ocote61. Potencialmente, se ha señalado que también puede existir jaguar en la región Sierra Norte de Oaxaca, pero la zona se ha catalogado de prioridad II para la conservación del jaguar20.

En las zonas rurales del estado de Oaxaca, abundan anécdotas sobre la presencia del “tigre”, como la mayoría de los campesinos nombran al jaguar, pero existe un gran vacío en la evidencia científica. Recientemente, se han empezado a hacer los primeros estudios sobre el jaguar en Oaxaca, para lo cual el CIIDIR-Oaxaca del Instituto Politécnico Nacional ha tenido una importante contribución57,41,12,55. Las primeras evidencias directas del jaguar en tierras de comunidades indígenas, donde participaron especialistas, provinieron del norte del Estado. Una de ellas fue la del “jaguar de la luz” que fue capturado por los comuneros de Lachixila en el 200557. Otro caso, fue documentado en un estudio de los mamiferosSantiago Comaltepec, donde se encontró una huella de jaguar41, han hecho una compilación de registros de jaguar como fotos, cráneos, pieles y huellas cuya información complementaria es suficientemente robusta para considerarse como una evidencia científica de que el jaguar ha estado y está presente en Oaxaca12. De esta forma, se cuenta con 28 registros correspondientes a diferentes regiones del Estado,

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

11


EL JAGUAR EN COMUNIDADES CHINANTECAS.

y donde destaca la Sierra Norte. Aquí se presentan resultados de un monitoreo con la técnica de cámaras-trampa realizado en la región de La Chinantla. A través de este trabajo, se generaron las primeras fotos de jaguares vivos en estado silvestre para la región, misma que podrían ser las primeras para el estado de Oaxaca. Con base en lo anterior, cabe sugerir que la región Sierra Norte debería cambiar su categoría secundaria en cuanto a su prioridad para la conservación del jaguar. El jaguar está presente en Oaxaca, ya que es parte de su rango de distribución, pero sobre todo porque aún existe una gran superficie de bosques en buen estado de conservación, y con corredores que permiten su desplazamiento de un lugar a otro. Aunque comúnmente el jaguar se resguarda en zonas remotas, es indudable que también se presenta en paisajes con presencia humana, esencialmente en tierras de ejidos y comunidades indígenas. En dichos paisajes es probable que este felino sea sujeto de cacería furtiva y represente un conflicto, pero también es allí donde se le protege y, premeditadamente, se le deja vivir. Aun falta mucho por estudiar sobre la ecología de éste felino en tierras comunales del estado de Oaxaca y de regiones con fisiografías como la de La Chinantla, ya que gran parte de la información sobre estimaciones de densidad poblacional, ámbitos hogareños, hábitos alimenticios, entre otros, provienen de reservas y de zonas con rangos de elevación notablemente menores. Pero también falta mucho por difundir lo poco que ya se conoce y que puede estimular a que distintos grupos de investigación se interesen por documentar más sobre el jaguar en este estado. Este, es el propósito del presente trabajo.

“… Debido a que los caminos eran inaccesibles a caballo y aunque se encontraba sólo a unos pocos kilómetros de distancia, se dejó para una visita posterior al interesante pueblo chinanteco de …” A quien conozca La Chinantla, esta expresión de 1930 le dirá algo, la entenderá porque en el 2008 aún es vigente en algunas zonas de la región.

LL

a Chinantla es una región del estado de Oaxaca, donde desde hace un mileno habita la etnia chinanteca6.Su territorio abarca 17 municipios, ubicados en las regiones Sierra Norte y el Alto Papaloapan. Presenta una topografía compleja debido a sus casi 3,000 metros de diferencia entre las partes más bajas y las más altas. La marcada diferencia en elevación impone una orografía que hace entender el sentido de aislamiento, y obviamente impone cambios en el clima y la vegetación natural. En sus partes bajas, predomina la vegetación tropical (selvas), pero poco a poco cambia a bosques mesófilos y estos se entremezclan con los bosques de pino, encino y pino-encino que caracterizan las elevaciones mayores donde el clima es templado59. La mayor parte del territorio chinanteco es propiedad común (tierras comunales o ejidales), donde los dueños son campesinos que principalmente cultivan la milpa. Dependiendo de su nivel de aislamiento, su densidad poblacional, la demanda del mercado y los “apoyos recibidos”, las comunidades han adoptado distintas actividades productivas de las que generan sus ingresos. Según la actividad de que se trate, generalmente esto implica que se quite o se transforme el bosque. Desde mediados del siglo pasado, el café y la ganadería han sido las actividades con mayor mercado para sus productos. A diferencia del café, la ganadería ha impactado de manera severa el paisaje original y es la principal causa de deforestación. Aunque algunas áreas están fuertemente transformadas, La Chinantla aún es ampliamente reconocida por biólogos

LA CHINANTLA AÚN ES AMPLIAMENTE RECONOCIDA POR BIÓLOGOS Y CONSERVACIONISTAS, COMO UNA DE LAS ÁREAS DE MAYOR BIODIVERSIDAD EN EL PAÍS.

y conservacionistas, como una de las áreas de mayor biodiversidad en el país, porque alberga comunidades vegetales casi únicas y numerosos tipos de plantas y animales58,59,2,48. En su exuberante vegetación e inmerso entre sus cañadas habita el jaguar53,41,55 .

PRESENCIA DEL JAGUAR Aunque los habitantes de varias comunidades chinantecas del municipio de San Felipe Usila, tienen una gran cantidad de relatos de avistamientos del jaguar en su territorio, se requería comprobar la presencia de este felino con una técnica científicamente aceptable. Entre julio de 2007 y agosto de 2008, se realizó un monitoreo preliminar del jaguar y sus presas en las comunidades chinantecas de San Antonio del Barrio, Santiago Tlatepusco, San Pedro Tlatepusco y Santa Cruz Tepetotutla. Estas comunidades han establecido más de 21 mil hectáreas de Áreas Comunitarias Protegidas y han tomado acuerdos inter-comunitarios con el interés local de conservar sus bosques y la biodiversidad que en ellos se encuentra. Para probar que el jaguar aún habita en los bosques se usaron cámaras-trampa.* Las cámaras permitieron obtener fotos de éste y otros felinos y de otras especies de animales. En el caso particular del jaguar, inclusive se pudo identificar a cada individuo, con base en el patrón de manchas en la piel. La colocación de las cámaras-trampa se hizo después de recorridos a pie por senderos dentro del bosque y en la zona agrícola, para los cuales se contó con el apoyo de guías locales. Durante los recorridos también se buscaron huellas de felinos y otros animales que son presas potenciales como el armadillo, el jabalí o pecari, el temazate y el tejón. Se eligieron parajes y veredas, donde había rastros de algún felino (huellas o excretas), donde hubieron avistamientos y en algunas rutas transitadas * (Anexo 5, Pag. 25)

12

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

13


EL JAGUAR EN COMUNIDADES CHINANTECAS.

y donde destaca la Sierra Norte. Aquí se presentan resultados de un monitoreo con la técnica de cámaras-trampa realizado en la región de La Chinantla. A través de este trabajo, se generaron las primeras fotos de jaguares vivos en estado silvestre para la región, misma que podrían ser las primeras para el estado de Oaxaca. Con base en lo anterior, cabe sugerir que la región Sierra Norte debería cambiar su categoría secundaria en cuanto a su prioridad para la conservación del jaguar. El jaguar está presente en Oaxaca, ya que es parte de su rango de distribución, pero sobre todo porque aún existe una gran superficie de bosques en buen estado de conservación, y con corredores que permiten su desplazamiento de un lugar a otro. Aunque comúnmente el jaguar se resguarda en zonas remotas, es indudable que también se presenta en paisajes con presencia humana, esencialmente en tierras de ejidos y comunidades indígenas. En dichos paisajes es probable que este felino sea sujeto de cacería furtiva y represente un conflicto, pero también es allí donde se le protege y, premeditadamente, se le deja vivir. Aun falta mucho por estudiar sobre la ecología de éste felino en tierras comunales del estado de Oaxaca y de regiones con fisiografías como la de La Chinantla, ya que gran parte de la información sobre estimaciones de densidad poblacional, ámbitos hogareños, hábitos alimenticios, entre otros, provienen de reservas y de zonas con rangos de elevación notablemente menores. Pero también falta mucho por difundir lo poco que ya se conoce y que puede estimular a que distintos grupos de investigación se interesen por documentar más sobre el jaguar en este estado. Este, es el propósito del presente trabajo.

“… Debido a que los caminos eran inaccesibles a caballo y aunque se encontraba sólo a unos pocos kilómetros de distancia, se dejó para una visita posterior al interesante pueblo chinanteco de …” A quien conozca La Chinantla, esta expresión de 1930 le dirá algo, la entenderá porque en el 2008 aún es vigente en algunas zonas de la región.

LL

a Chinantla es una región del estado de Oaxaca, donde desde hace un mileno habita la etnia chinanteca6.Su territorio abarca 17 municipios, ubicados en las regiones Sierra Norte y el Alto Papaloapan. Presenta una topografía compleja debido a sus casi 3,000 metros de diferencia entre las partes más bajas y las más altas. La marcada diferencia en elevación impone una orografía que hace entender el sentido de aislamiento, y obviamente impone cambios en el clima y la vegetación natural. En sus partes bajas, predomina la vegetación tropical (selvas), pero poco a poco cambia a bosques mesófilos y estos se entremezclan con los bosques de pino, encino y pino-encino que caracterizan las elevaciones mayores donde el clima es templado59. La mayor parte del territorio chinanteco es propiedad común (tierras comunales o ejidales), donde los dueños son campesinos que principalmente cultivan la milpa. Dependiendo de su nivel de aislamiento, su densidad poblacional, la demanda del mercado y los “apoyos recibidos”, las comunidades han adoptado distintas actividades productivas de las que generan sus ingresos. Según la actividad de que se trate, generalmente esto implica que se quite o se transforme el bosque. Desde mediados del siglo pasado, el café y la ganadería han sido las actividades con mayor mercado para sus productos. A diferencia del café, la ganadería ha impactado de manera severa el paisaje original y es la principal causa de deforestación. Aunque algunas áreas están fuertemente transformadas, La Chinantla aún es ampliamente reconocida por biólogos

LA CHINANTLA AÚN ES AMPLIAMENTE RECONOCIDA POR BIÓLOGOS Y CONSERVACIONISTAS, COMO UNA DE LAS ÁREAS DE MAYOR BIODIVERSIDAD EN EL PAÍS.

y conservacionistas, como una de las áreas de mayor biodiversidad en el país, porque alberga comunidades vegetales casi únicas y numerosos tipos de plantas y animales58,59,2,48. En su exuberante vegetación e inmerso entre sus cañadas habita el jaguar53,41,55 .

PRESENCIA DEL JAGUAR Aunque los habitantes de varias comunidades chinantecas del municipio de San Felipe Usila, tienen una gran cantidad de relatos de avistamientos del jaguar en su territorio, se requería comprobar la presencia de este felino con una técnica científicamente aceptable. Entre julio de 2007 y agosto de 2008, se realizó un monitoreo preliminar del jaguar y sus presas en las comunidades chinantecas de San Antonio del Barrio, Santiago Tlatepusco, San Pedro Tlatepusco y Santa Cruz Tepetotutla. Estas comunidades han establecido más de 21 mil hectáreas de Áreas Comunitarias Protegidas y han tomado acuerdos inter-comunitarios con el interés local de conservar sus bosques y la biodiversidad que en ellos se encuentra. Para probar que el jaguar aún habita en los bosques se usaron cámaras-trampa.* Las cámaras permitieron obtener fotos de éste y otros felinos y de otras especies de animales. En el caso particular del jaguar, inclusive se pudo identificar a cada individuo, con base en el patrón de manchas en la piel. La colocación de las cámaras-trampa se hizo después de recorridos a pie por senderos dentro del bosque y en la zona agrícola, para los cuales se contó con el apoyo de guías locales. Durante los recorridos también se buscaron huellas de felinos y otros animales que son presas potenciales como el armadillo, el jabalí o pecari, el temazate y el tejón. Se eligieron parajes y veredas, donde había rastros de algún felino (huellas o excretas), donde hubieron avistamientos y en algunas rutas transitadas * (Anexo 5, Pag. 25)

12

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

13


PRESAS DEL JAGUAR.

por la gente, a sugerencia de los guías, quienes saben que los felinos acostumbran a caminar por ellas. Las cámaras-trampa se colocaron a distancias de separación entre 1.5 y 3.6 km, por las características del terreno, esto implicaba caminatas de dos o tres horas. Cada cámara fue amarrada sobre estacas o troncos de árboles a unos 50 cm sobre el nivel del suelo. La ubicación de cada cámara se registró con un GPS (Sistema de Geoposicionamiento Global). Las cámaras se dejaron funcionando entre 15 y 20 días entre una revisión y otra. La revisión consistió en cambiar los rollos fotográficos y las pilas. Cada fotografía registró automáticamente la hora y fecha en que fue tomada, estos datos permitieron saber los horarios de actividad de los animales. Cabe aclarar que el estudio no pretendió estimar la densidad de jaguares (individuos/km2), sino demostrar su presencia .Mediante las cámaras-trampa se logró fotografiar a dos jaguares. El jaguar no está sólo en los bosques de la Chinantla, ya que comparte su territorio con otros felinos. Este estudio demostró que junto con el jaguar, en las comunidades se encuentra el puma (Puma concolor), el ocelote (Leopardus pardalis) y el tigrillo (Leopardus wiedii). De manera anecdótica, también se reportó la presencia del yaguarundí (Herpailurus yagurondi), denominado localmente como “leoncillo”. Con excepción del puma, estos felinos silvestres se encuentran catalogados en la norma oficial mexicana (NOM059-ECOL-2002), como especies que están en riesgo de desaparecer de muchas partes del país. La coexistencia de los distintos felinos en la zona estudiada, sugiere que las selvas y bosques de estas comunidades tienen un enorme potencial para albergar fauna silvestre, que suele ser muy sensible a alteraciones humanas49.

14

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

LL

a Chinantla presenta una gran riqueza de especies que son presas de carnívoros de mayor tamaño, como los felinos2,53. El monitoreo con cámarastrampa permitió obtener fotos de 13 diferentes animales, que la literatura cataloga como presas del jaguar. Entre ellos se encontraron ardillas (Sciurus sp.)1, armadillos (Dasypus novemcinctus)2, cabeza de viejo (Eira barbara)3, cacomixtle (Bassariscus sp.), faisanes (Crax rubra)4, mazates (Mazama americana)5, pecaries (Tayassu tajacu)6, seretes (Dasiprocta mexicana)7, tejones (Nasua narica)8, tlacuaches (Didelphys marsupialis)9, tepezcuintles (Agouti paca)10, zorras (Urocyon cinereoargenteus)11 y zorrillos (Conepatus semistriatus)12. Según los habitantes locales están en la zona otras presas potenciales, como el hurón o grisón (Galictis vittata), la iguana, el mapache (Procyon lotor), el oso hormiguero (Tamandua mexicana) y el perro de agua o nutria de río (Lontra longicaudis); sin embargo, no se obtuvieron fotos de ellos Curiosamente, parte de esos mamíferos (principalmente el armadillo, el faisán, el temazate, el pecarí y el tejón) también son alimento para la gente, quienes los consumen como “carne de monte”. Así que en La Chinantla el hombre puede competir con algunos animales silvestres por el alimento, pero en la actualidad la competencia por presas en las comunidades de estudio se ha atenuado, favoreciendo al jaguar y otros felinos. Esto debido a que la gente, por decisiones de las asambleas comunitarias, desde 2004 prohibió la cacería de estos animales en el monte y sólo se pueden cazar en la milpa, donde causan daño a los cultivos. Las personas de las comunidades mencionaron que gracias a esta medida muchas de estas especies de animales ya son más abundantes, así que creen que sin proponérselo, están cuidando el alimento del jaguar y de los otros felinos. Aunque las anécdotas sugieren que localmente está ocurriendo una recuperación de las poblaciones de presas, “porque antes algunos de esos animales ya casi no se veían”esto aún debe documentarse.

EL JAGUAR EN OAXACA. EN OAXACA ES POSIBLE QUE SUCEDAN MUCHAS COSAS… COMO QUE CONVIVAN EL JAGUAR Y LA GENTE.

para esta especie tan carismática, junto con el hecho de que existen más financiamientos y esfuerzos para su conservación, en relación a otras especies ecológicamente muy importantes, pero menos llamativas. Tanto el gobierno, como numerosos ONGs, grupos conservacionistas y estudiosos apoyan y ejecutan proyectos para preservar el hábitat del jaguar y en la divulgación científica, pero también hay comunidades interesadas en mantener este felino57,26,55 . A diferencia de los conservacionistas, la gente local mezcla valores culturales y la búsqueda de medios para resolver necesidades y mejorar su calidad de vida a través de recurrir a su riqueza natural. Tal es el caso de “el jaguar de la luz” en Oaxaca 57, la conservación de felinos en concesiones forestales en Guatemala 49 y los esfuerzos por la conservación de La Chinantla, Oaxaca y que a continuación se presentan.

A A

l igual que en otras regiones del país, es probable que los jaguares fueron abundantes en buena parte del estado de Oaxaca, pero sus poblaciones se han reducido por la acción del hombre. Sin embargo, estos admirables animales aún sobreviven en los bosques de varias regiones. Actualmente, el público general sabe poco de los jaguares que aún existen en Oaxaca, pero en realidad los estudiosos de los felinos también saben poco, porque prácticamente se carece de investigaciones. Con base en la extensión del bosque, se ha dicho que en el sureste de México, particularmente en Chiapas y Oaxaca, solamente dos regiones podrían tener poblaciones viables de jaguar, una de ellas es La selva Lacandona y la otra, Los Chimalapas-El Ocote61. Potencialmente, se ha señalado que también puede existir jaguar en la región Sierra Norte de Oaxaca, pero la zona se ha catalogado de prioridad II para la conservación del jaguar20.

En las zonas rurales del estado de Oaxaca, abundan anécdotas sobre la presencia del “tigre”, como la mayoría de los campesinos nombran al jaguar, pero existe un gran vacío en la evidencia científica. Recientemente, se han empezado a hacer los primeros estudios sobre el jaguar en Oaxaca, para lo cual el CIIDIR-Oaxaca del Instituto Politécnico Nacional ha tenido una importante contribución57,41,12,55. Las primeras evidencias directas del jaguar en tierras de comunidades indígenas, donde participaron especialistas, provinieron del norte del Estado. Una de ellas fue la del “jaguar de la luz” que fue capturado por los comuneros de Lachixila en el 200557. Otro caso, fue documentado en un estudio de los mamiferosSantiago Comaltepec, donde se encontró una huella de jaguar41, han hecho una compilación de registros de jaguar como fotos, cráneos, pieles y huellas cuya información complementaria es suficientemente robusta para considerarse como una evidencia científica de que el jaguar ha estado y está presente en Oaxaca12. De esta forma, se cuenta con 28 registros correspondientes a diferentes regiones del Estado,

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

11


LOS CAMPESINOS CHINANTECOS CONSIDERAN QUE EL JAGUAR Y OTROS FELINOS SON ANIMALES QUE SIEMPRE HAN HABITADO EN SUS BOSQUES.

conectadas entre sí, para que haya flujo de genes y los individuos de una población puedan aparearse con los individuos de otras poblaciones vecinas32,39. El jaguar se alimenta de una gran variedad de presas en toda su área de distribución y su dieta incluye mamíferos, aves y reptiles3,29. Por ello, es que su presencia en determinados ecosistemas indica que son “saludables”; es decir, que tienen una complejidad estructural y funcional suficiente para también mantener abundancia y diversidad de otras especies de animales que le sirven de alimento3,20,25 . Dada la disminución de su hábitat, para sobrevivir, el jaguar tiende a actuar como una especie oportunista y generalista, porque se adapta a consumir las presas que son más abundantes y más fáciles de cazar29. En áreas con gran alteración, el jaguar se refugia en los remanentes de bosque, pero tiende a ampliar su ámbito hogareño a las zonas de cultivo o ganaderas, a donde recurre en busca de agua y alimento. Cerca de asentamientos humanos puede ser más susceptible a la cacería ilegal, porque su piel y sus crías tienen una alta demanda. Sin embargo, también puede generar conflictos porque este felino puede consumir animales domésticos y atacar ganado*. Por todo esto conservar al jaguar en su estado natural, en el contexto actual, es una meta relativamente compleja.

tierras para uso agropecuario y la conservación parecen acciones de política pública sin ninguna relación, y como tal lo fueron, ya que no están empatadas en tiempo o problemáticas y no se originaron con propósitos compatibles. La primera se derivó de demandas sociales después de la revolución mexicana y operó por varias décadas9. La política de conservación es sumamente reciente y responde, en parte, a la agenda internacional y la preocupación nacional, donde se insiste en la creación de APs como medida urgente ante el reconocimiento de que los sistemas biológicos son endebles ante las acciones humanas (ONU). El reparto de tierras a campesinos e indígenas para vivir y obtener sustento de lo que pudieran producir en ellas, parece no dar pauta a la conservación de la diversidad biológica y de especies tan susceptibles como el jaguar. Sin embargo, como ya se mostró en el Anexo 4*, la realidad muestra que es posible conciliar, y generar con creces, alternativas de conservación en los paisajes antrópicos donde, después de varias décadas, siglos o milenios de presencia humana y uso de la tierra y sus recursos, numerosas especies están presentes y a veces, sólo se mantienen por la intervención humana7,63.

Desde la perspectiva del “Proyecto Jaguar” (http://yaguare.tripod.com/) , el “problema” para la conservación de este felino en México, en parte se debe a la tenencia de la tierra, particularmente, la propiedad común. Los especialistas que están al frente de dicho sitio de internet señalan que mediante el reparto agrario se entregaron tierras a ejidos y comunidades en zonas sin aptitud agropecuaria, pero donde fauna tan sensible como el jaguar podría mantenerse. Indudablemente, el reparto de

En el caso del jaguar existe el reconocimiento entre especialistas que se debe hacer el esfuerzo por integrar paisajes antrópicos para complementar la estrategia de conservación mediante las APs17,18,70. Lo anterior se basa en estudios que muestran que el jaguar y otros felinos coexisten en tierras comunales con manejo para fines de producción maderable, zonas cafetaleras y zonas con baja actividad agrícola 41,19,26,49. En la realidad mexicana, ésta situación genera un panorama alentador

En los caminos y en algunos parajes menos transitados abundan excretas que, a decir de la gente local, son de jaguar o puma, pero hasta ahora no se han recolectado sistemáticamente y analizado. No obstante, dicho material representa un potencial para conocer más acerca de la dieta del jaguar y otros felinos en la zona.

PERCEPCIÓN SOCIAL Además del interés por demostrar la presencia del jaguar y sus presas, se recopiló información de la gente mediante entrevistas. Se preguntó sobre lo qué la gente local conoce, piensa y percibe de la presencia del jaguar en sus tierras. Para ello, se entrevistó sistemáticamente a un 25% del registro del padrón de comuneros en cada comunidad (86 entrevistas) y se platicó con 35 personas que tuvieron alguna interacción con el jaguar (avistamiento o ataques a sus animales domésticos). Todos los entrevistados son campesinos que trabajan sus cultivos de maíz, frijol, calabaza café, entre otros, y aunque en su mayoría han vivido y trabajado dentro de sus comunidades, el 41% ha tenido que salir a trabajar fuera de sus comunidades por algunos años. La gente local tiene un amplio conocimiento, no sólo acerca del jaguar, sino sobre gran parte de la fauna que habita sus tierras. Sin embargo, este conocimiento varió con la edad de los entrevistados, principalmente los jóvenes que migraron antes de ingresar como comuneros, tienen un conocimiento notablemente menor que la gente mayor o jóvenes que no han salido de su comunidad. La entrevista aplicada incluyó imágenes de distintos felinos silvestres, en ellas el 62% reconoció al jaguar, pero casi todos dijeron que el jaguar, el tigrillo y el ocelote eran “tigres”. Sin embargo varias personas reconocen a los diferentes felinos con manchas en la piel como animales distintos y les designan nombres diferentes en chinanteco. El jaguar se nombra como hieh-lí, el ocelote hieh-huánh y el tigrillo sín-nung44 . También la mayoría de los entrevistados reconoció al puma. En general, los campesinos consideran que los felinos son animales que siempre han habitado en sus bosques.

* (vacas y borregos, principalmente; Anexo 4, Pag. 24).

10

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

15


IMPORTANCIA ECOLÓGICA DEL JAGUAR. LOS FELINOS, INCLUIDO EL JAGUAR, SON DEPREDADORES QUE TIENEN UN PAPEL ECOLÓGICO CENTRAL EN EL MANTENIMIENTO DE LOS ECOSISTEMAS,

Por otra parte, también en el catálogo de imágenes, los entrevistados identificaron a muchos de los animales que sirven de alimento al jaguar, e inclusive señalaron especies que ellos consideran como sus “preferidos”, pues son los que a menudo encuentran muertos en sus milpas o en otros lugares de su territorio. Entre estas especies señalaron, en orden de frecuencia al temazate, al jabalí, al tejón y al armadillo. Asimismo, se reconoce que el jaguar frecuenta las milpas y los cafetales en busca de alimento, porque allí abundan los animales dañeros. Los animales que más perjudican a los cultivos de maíz, frijol y yuca incluyen a varios de los que son alimento preferido del jaguar, por lo que cuando se los come es benéfico. En la percepción local, se considera que con la prohibición de la cacería, muchos de estos animales ahora son más abundantes, pero gracias al jaguar y otros felinos que los comen los campesinos tienen menos pérdidas. Esto sugiere que la mayoría de los campesinos están conscientes del papel del jaguar como un control biológico, pero les queda menos claro el papel ecológico que tiene en sus bosques. Quienes tuvieron encuentros con el jaguar, mencionaron que regularmente éstos ocurrieron avanzada la tarde o en la madrugada, las descripciones más detalladas provinieron de quienes le han visto en el camino de terracería que va a Santa Cruz Tepetotutla y de personas que le han cazado porque mato a sus vacas. Los avistamientos generalmente duraron pocos segundos, aunque el tiempo fue suficiente para reconocer el tamaño del animal, su conducta y a veces cuando la madre iba con la cría. Ninguna persona que le encontró cerca mencionó haberse sentido amenazada, sino más bien confirmaron lo que se sabe, que el jaguar tiene una actitud sumamente esquiva. La mayoría de los comuneros (hombres) cuentan con un gran conocimiento sobre el jaguar y la fauna en general, pero es importante difundir más información sobre la importancia de la conservación del jaguar entre otros sectores de la población(mujeres, jóvenes y niños)47,67. Particularmente, se debe difundir más sobre las posibles causas de porque el jaguar se habitúa a comer animales domésticos ya que la mayoría piensa que le gusta depredar al ganado. Sin embargo, se reconoce poco que el jaguar puede comer ganado porque ha sufrido lesiones a causa de intentos de matarlo, o porque se trata de animales viejos o enfermos. Esto, no obstante que se sabe que algunos jaguares muertos tenían signos de daños de bala debajo de sus pieles.

M

undialmente se han descrito 5,416 especies de mamíferos (animales con pelo, glándulas mamarias, homotermos y vivíparos), de los cuales 1,101 presentan algún nivel de riesgo de desaparecer 5 . México destaca porque ocupa el segundo o tercer lugar mundial en cuanto a la riqueza de mamíferos, de las 462 especies reconocidas, una gran cantidad son endémicas (146) o de distribución restringida (118). Se estima que más de un 20% de dichas especies están en peligro de extinción18. Los grupos más diversos en el país son de animales de tamaño pequeño (roedores y murciélagos), pero los mamíferos grandes que son carnívoros son el grupo más vulnerable, y este incluye a todos los felinos de mesoamérica, con excepción del puma17,9. Los felinos, incluido el jaguar, son depredadores que tienen un papel ecológico central en el mantenimiento de los ecosistemas, porque regulan el tamaño de las poblaciones de sus presas28. Las presas, a su vez, regulan las poblaciones de otras especies de plantas, si se trata de herbívoros, pero si son carnívoros, influyen en las poblaciones de animales relativamente más pequeños. De esta manera, los depredadores que se encuentran en los niveles más altos de la pirámide alimenticia regulan las poblaciones de aquellas especies que se encuentran en los niveles más bajos.

CONSERVACIÓN DEL JAGUAR El jaguar es el felino más grande de Mesoamérica ** y su conservación representa una excelente oportunidad para mantener o restaurar ecosistemas a través de esfuerzos dirigidos a una sola especie28. Sin embargo, se trata de un gran reto porque este felino requiere superficies de terreno extremadamente amplias, de 1,000 a 5,000 hectáreas por individuo adulto42 . El tamaño de una población viable de jaguares se integra de cerca de 400 individuos y, en su conjunto, puede sobrevivir durante más de 200 años. Es decir, una población viable debe tener un hábitat estable de más de 300,000 hectáreas de bosques, por lo menos durante dos siglos. En dichos bosques el jaguar debe contar con refugio, animales que le sirven de alimento y condiciones para asegurar su reproducción3,15,20,25,32 . Prácticamente, ninguna AP por sí sola puede cubrir los requerimientos anteriores. Por lo que, para conservar a todas las poblaciones de jaguares en nuestro continente, se requiere de una red de APs y áreas en buen estado fuera de ellas, las cuales deben estar

La mayor parte de los grandes carnívoros terrestres, y en particular los felinos, necesitan áreas extensas para satisfacer todas sus necesidades de alimento y de hábitat17,28.Por esta razón, desde la perspectiva de la conservación, los carnívoros como el jaguar, el puma y los osos se consideran especies “sombrilla”*. Esto se debe a que la protección de sus hábitats, aseguran al mismo tiempo la protección de las áreas de acción y las poblaciones de muchas otras especies. Así que la presencia del jaguar en determinado ecosistema es un “indicador” de su integridad ecológica17,49. * (Anexo 2, Pag. 23), **(Anexo 3, Pag. 23)

16

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

9


CONFLICTOS CON EL GANADO Y ANIMALES DOMÉSTICOS.

Las comunidades y ejidos forestales merecen particular atención,porque es donde mejor se percibe el valor económico de hacer un manejo sustentable y de conservar los bosques9,10. La mayoría de la ACPs se concentran en las regiones Sierra Norte, Costa y Alto Papaloapan. Por la cantidad de comunidades y la superficie en protección destaca la unidad territorial lingüística de la etnia Chinanteca. En ésta zona se han establecido al menos dos grupos de ACPs contiguas, uno en la confluencia de los municipios de Ayotzintepec, Jacatepec y Jocotepec, y otro, entre los municipios de San Felipe Usila y Valle Nacional 23. La continuidad de las ACPs es sumamente favorable, ya que potencia su funcionalidad ecológica para la conservación de animales que demandan grandes extensiones, como es el caso del jaguar. Sin embargo, dichas comunidades son pobres, con alta marginación y un sinnúmero de carencias en servicios básicos. Por lo que, aun cuando reciben pago por servicios hidrológicos, no son totalmente compensadas porque sus bosques generan muchos servicios ambientales adicionales, como la captura de carbono, la captación de agua y la conservación biológica 45,11. En éstas comunidades además de que se delimitaron las zonas de conservación, se está respetado de manera estricta el establecer las milpas y cafetales sólo en la zona agrícola, la cual fue previamente determinada por los ordenamientos territoriales 4,53. Asimismo, los campesinos cuidan de hacer guardarrayas para que el fuego de las milpas no se extienda al bosque y se ha prohibido la cacería de animales silvestres. Esto último asegura que felinos como el jaguar no sólo encuentren refugio en las tierras de esos campesinos pobres, sino también abundancia de presas. Aunque el tener bosques en conservación y abundante

8

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

fauna agrada a la gente local, las limitaciones para el consumo de la carne de monte y los daños al ganado o a los animales domésticos por el ataque del jaguar, les genera contradicciones en su percepción.

E E

l 11% de los entrevistados tiene vacas o borregos, y 24% reportó haber tenido daños por ataques de este felino en los últimos 15 años; según parece, varios dejaron de tener ganado porque nunca lograron reponerse de las pérdidas. Sin em bargo, sólo el 13% de los campesinos consideran que el jaguar es un problema porque come al ganado. El 61% de los campesinos entrevistados, sobre todo los de mayor edad, cree en la existencia de los nahuales. Esto es relevante porque se tiene la idea de que los jaguares depredadores de ganado no son silvestres, sino nahuales36.Particularmente, esto fue reseñado cuando los entrevistados relataron avistamientos que tuvieron del jaguar o cuando el jaguar u otro felino depredó a uno de sus animales domésticos.

Comúnmente, los pobladores de las cuatro comunidades en donde se realizó este estudio, atribuyen al jaguar todas las pérdidas de sus animales domésticos (vacas, becerros, caballos, mulas, borregos, cerdos y aves de corral); pero el puma, también habita en la zona55 , y al igual que el jaguar, también caza sobre animales domésticos42 . Sin embargo, rara vez los comuneros le atribuyen pérdidas del ganado24 .Además de esto, no es claro que la depredación por felinos sea la única causa de muerte del ganado, ya que esto puede ocurrir por enfermedades, manejo inadecuado y la baja aptitud del terreno para la ganadería25,36,57. A causa de los conflictos relacionados con la depredación del ganado por felinos, en los últimos 15 años han muerto al menos cinco jaguares en la región. Generalmente, en estas comunidades existe la costumbre de comprar ganado como un mecanismo de ahorro familiar; por lo tanto, la muerte del ganado se traduce en pérdidas económicas considerables. Al parecer, la CONANP, ha intentado establecer el “pago” por los daños ocasionados por el jaguar en algunas comunidades. Pero esto muy probablemente no atiende el problema central, que es la depredación del ganado, y mucho menos las causas de este fenómeno 20,42,57. Sin embargo, si este “pago por daños” ya se está realizando, éste debería aplicarse con ciertos criterios,

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

17


RETOS Y PERSPECTIVAS PARA LA CONSERVACIÓN DEL JAGUAR EN LA CHINANTLA.

por ejemplo, se debe procurar que los dueños del ganado que se beneficien con este “pago” realicen acciones preventivas para evitar la depredación1,24,53,38. De otra manera, la gente podría seguir comprando ganado con el dinero que reciben, y en consecuencia, mantener el problema. Por otra parte, la poca vinculación que las diferentes instituciones de gobierno tienen entre sí, agrava la situación, ya que mientras unas incentivan los proyectos de conservación en las comunidades, otras promueven proyectos pecuarios como la cría de vacas y borregos. De esta manera, los conflictos del jaguar con los habitantes locales, dueños del ganado, siguen acentuándose. Más que incentivar proyectos de ganadería en la región, se deberían apoyar otros proyectos más acordes con los propósitos de conservación, algunos de los cuales ya operan en estas comunidades (por ejemplo, los invernaderos y la lombricomposta para la producción de verduras orgánicas o el cultivo y envasado de la palma “tepejilote”).

L

os resultados de este estudio demuestran que el jaguar aún sobrevive en los bosques de la Chinantla y, que estos tienen un alto potencial para conservar a la fauna y su hábitat. Sin embargo, también se requiere incluir a otras comunidades vecinas, porque el jaguar ocupa territorios extensos15,32, que superan el área que abarcan las comunidades estudiadas. Esto implica promover más esfuerzos de conservación a nivel regional, y quizá también a nivel de todo el estado, pero siempre sustentados en las iniciativas locales. Las comunidades que han establecido sus Áreas Comunitarias Protegidas y que tienen acuerdos

Operativamente también existen grandes diferencias entre APs y ACPs, éstas últimas prácticamente carecen de presupuesto y personal. Aunque el contar con personal es una necesidad parcial, porque al ser iniciativas de las comunidades, una vez tomados los acuerdos de conservación, internamente los habitantes se asignan tareas (“tequios” o comisiones) para su mantenimiento y vigilancia. De ser necesario, por ejemplo, se ponen cercos al área, pero a veces sólo se cuida que el ganado no pastoree, que no se corten arboles y que no haya incendios. Aunque la concepción detrás de las ACPs y la responsabilidad de mantenerlas, es diametralmente opuesta a las APs, 7 cumplen propósitos paralelos en cuanto a conservar el hábitat, la flora, la fauna y el suelo, así como servir de amortiguadores ambientales en los ecosistemas9,10. Este modelo aún está en proceso de incorporarse al marco legal y operativo de la política pública en materia de conservación, pero en la práctica, de manera formal o “informal” opera en muchas comunidades y ejidos del país 21.Como un nuevo modelo de conservación de la biodiversidad en México, una de las zonas donde hay un fuerte arraigo es en los bosques comunitarios 9,10. En el caso de Oaxaca, durante los últimos años, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), Manejo Integrado de Ecosistemas (MIE) y algunos Organizaciones no Gubernamentales (ONGs) han trabajado, con el fin de reconocer, oficialmente, que se han conformado ACPs, “certificadas” y se ha hecho el esfuerzo para integrarlas como parte de las estrategias de política pública en materia de conservación. Esto ha implicado cambios en la normatividad y se vislumbra un gran potencial para distintas regiones del país donde hay una alta biodiversidad, pero donde la gente no quiere ceder sus tierras mediante un decreto, para ser declaradas como APs.

18

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

La certificación de tierras con ecosistemas altamente diversos, sin duda, requiere de un gran esfuerzo por parte de la CONANP para coordinar con otras institucionales y programas del gobierno los apoyos para los actores locales, quienes son los dueños de las tierras. El proceso de certificación de las ACPs aún genera desconfianza entre los campesinos y algunas comunidades, porque sin contar con un reconocimiento, desde antes mantienen sus reservas. Sin embargo, la difusión del reconocimiento de algunas comunidades por su labor de conservación, ha estimulado a otras comunidades a revalorar la importancia de los recursos biológicos que resguardan en sus predios. Oaxaca está a la vanguardia en el país, porque aquí se encuentran las experiencias más consolidadas de manejo comunitario de bosques y de conservación comunitaria. En contraste con la limitada cantidad y superficie de APs, este Estado cuenta con la mayor cantidad de ACPs certificadas por la CONANP y, aunque su superficie aún es modesta, supera las decenas de miles de hectáreas. Sin embargo, en la práctica dicha superficie es mucho mayor, ya que existen comunidades que no han aceptado la certificación de sus áreas de conservación y tampoco se han incluido todas las zonas de conservación estipuladas en los planes de manejo de los permisos de aprovechamiento forestal para la producción de madera.

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

7


ÁREAS COMUNITARIAS PROTEGIDAS. EL RECONOCIMIENTO DE ALGUNAS COMUNIDADES Y EJIDOS POR SU LABOR DE CONSERVACION, HA ESTIMULADO A OTRAS COMUNIDADES A REVALORAR LA IMPORTANCIA DE LOS RECURSOS BIOLOGICOS QUE RESGUARDAN EN SUS PREDIOS.

E

n países megadiversos como México, fuera de las APs, existen paisajes con presencia y actividades humanas que resguardan la biodiversidad y cuyo equilibrio es clave para el bienestar social y para la conservación de la naturaleza27,11. Por ello, algunas zonas se deberían considerar bajo la modalidad de otras alternativas de conservación18. En diciembre de 2007, en la ciudad de Oaxaca, tuvo lugar el Foro “Situación y Estado Actual de las Áreas de Conservación Comunitaria en México”, el cual fue un primer intento por analizar y reconocer que también hay conservación biológica fuera de las APs. El evento mostró a los presentes (gente de las comunidades, de instituciones, conservacionistas y académicos), que no se trata de un fenómeno aislado o reciente, sino que opera en distintas partes del país, es complejo y heterogéneo, y que debe documentarse mejor. Se trata de una serie de “Iniciativas Sociales de Conservación”, mediante las cuales se resguardan cerca de 1.7 millones de hectáreas de bosques, matorrales y selvas y, a diferencia de las APs, muchas de ellas se gestaron al margen de la participación gubernamental, por iniciativas de la sociedad civil y/o la gente local21. Específicamente, las Áreas Comunitarias Protegidas (ACPs), como su nombre lo indica, son terrenos dentro de la poligonal de los predios de las comunidades indígenas o ejidos, que se cuidan de manera “especial” por acuerdos internos en las asambleas comunitarias. La designación de una ACPs implica la participación e interés local por la conservación, ya que se discute dónde, por qué y para qué se cuidará el suelo, los manantiales, el bosque, las plantas y los animales. Comúnmente, se argumenta el compromiso histórico, filial y cultural entre generaciones; es decir, predomina la motivación de dejar a los hijos, lo que se heredó de los antepasados. La zona de una ACP suele escogerse por su belleza, por su carácter único, por algún valor simbólico, por el servicio que presta o prestará y donde se prevé un beneficio o valor de uso a futuro. A diferencia de lo que prevalece para las APs, generalmente no conlleva la idea de no tocar. Por ejemplo, algunas zonas de conservación se delimitan para asegurar la provisión de agua limpia de los manantiales o como reservorios de plantas medicinales, o de recolección de alimentos tradicionales, de postes o materiales para las casas o por valores culturales o religiosos7,21. Aunque las ACPs suelen tener alto valor por su diversidad biológica y/o para la provisión de servicios ambientales, comúnmente, tienen poco valor productivo, porque no son extensas, están en áreas remotas a los poblados, se trata de cañadas, riscos, zonas inundables, etc.

6

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

intercomunitarios son de suma importancia y se pueden considerar como los indicadores del interés local de conservar la biodiversidad y los bosques21. Los esfuerzos locales por la conservación deben tener una fuerte participación social y considerar los intereses de las comunidades dueñas del territorio en que habita el jaguar. Asimismo, se debe tener una estrategia de educación ambiental para la gente, sobre todo para que la población joven, a fin de que fortalezca su conocimiento de la importancia ecológica de los jaguares y otros felinos en sus bosques49,26. Los casos donde la conservación del jaguar y de otros felinos está siendo viable integran alternativas para que las comunidades tengan algún beneficio por sus acciones 1,20,38,42. Por ello, no se puede pensar en mantener una zona con alta riqueza biológica, sin considerar la condición de marginación de la región donde esta se encuentre, en este caso es La Chinantla. Así que pesar de todo el interés conservacionista puesto en la preservación del jaguar, se debe insistir en la atención de las necesidades sociales de las comunidades. Pero esto no solo depende de los conservacionistas, sino de la voluntad de distintos sectores del gobierno municipal, estatal y federal. Además, como la conservación del jaguar en su hábitat natural es una meta muy compleja, se requiere de un esfuerzo a gran escala por parte de la sociedad civil, las instituciones académicas e iniciativa privada. El reconocimiento de que el jaguar es parte importante del bosque, no sólo compete a las comunidades Chinantecas donde hay jaguares, sino a la sociedad en general. Sin duda, es sumamente alentador que esas comunidades más que un obstáculo para su conservación, son sus principales aliados11, pero debemos sumarnos a sus esfuerzos, porque la conservación del jaguar y de otras especies, también enriquece nuestra existencia, donde quiera que nos encontremos.

RECONOCIMIENTOS El material presentado se derivó de dos proyectos: 1) “Fortalecinto de la Capacidad Local para la Conservación del Jaguar en Áreas Protegidas Comunitarias en la Chinantla, Oaxaca, México”, financiado por el US Fish and Wildlife Service (CFDA15.641 ) 2) “Potencial de los Bosques Comunitarios de La Chinantla, Oaxaca, para Mantener la Cobertura Forestal y el Hábitat para la Fauna“, financiado por la Secretaria de Investigación y Posgrado del IPN (20070640 y 20080060) y con apoyos de Geoconservación A.C. Los autores agradecen a las autoridades de San Antonio del Barrio, Santiago Tlatepusco, San Pedro Tlatepusco y Santa Cruz Tepetotutla por su interés y apoyo al desarrollo del estudio. Así como a las personas entrevistadas, a los guías de campo y a quienes nos compartieron sus experiencias, relatos, creencias y permitieron que se revisaran sus colecciones privadas. El proyecto fue apoyado por el CORENCHI, y particularmente se agradece los señores Pedro Osorio Hernández y Oliverio Osorio Robles, así como a los representantes de Geoconservación A.C. (Biol. Fernando Mondragón y C.P. Beatriz Osorio). Este material de divulgación fue posible gracias al apoyo de Liliana Andrés Cruz y Martín Gómez Blanco. Se agradece el interés y apoyo del antropólogo José Luis Noria y el sociólogo J. Leonardo Hernández Montiel, para la publicación de este material. El diseño y la impresión fue financiada por proyecto del PNUD “Manejo Integrado de Ecosistemas” (Ecorregión Chinantla).

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

19


REFERENCIAS 1

Ale S.B., P. Yonzon y K. Thapa. 2007. Recovery of snow leopard Uncia uncia in Sagarmatha (Mount Everest) National Park, Nepal. Oryx 41: 89-92.

14

Ceballos, G. y J.H. Brown. 1995. Global patterns of mammalian diversity, endemism, and endangerment. Conservation Biology 9:559-568.

2

Alfaro, A.M., J.L. García-García y A. Santos-Moreno. 2006. Diversidad de Mamíferos de los Ejidos Plan de San Luis y Plan Juan Martínez en la Chinantla Baja. Pp. 49-56. En: MIE. Memoria Primer Encuentro de Investigadores de la Chinantla: Balance de Acciones e Intercambio de Experiencias.GEF, SEMARNAT, PNUD. Tuxtepec, Oaxaca. México.

15

Ceballos G., C. Chávez, A. Rivera, C. Manterota y B. Wall. 2002. Tamaño poblacional y conservación del jaguar en la reserva de la Biosfera Calakmul, Campeche, México. Pp. 403-418. En: Medellín et al. (Comps). El Jaguar en el Nuevo Milenio. Ediciones Científicas Universitarias, Fondo de Cultura Económica y Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F.

3

Amín, M., M.J.C. Faller, C. Arroyo, C. Chávez, G. Ceballos, R. Núñez, A. E. Cruz, M. M. G. Palacios y A. De la Torre. 2006. Ecología alimentaria. Pp. 36-42. En: C. Chávez y G. Ceballos (Eds). Memorias del Primer Simposio “El Jaguar Mexicano en el Siglo XXI: Situación Actual y Manejo. CONABIO, Alianza WWF-Telcel, Universidad Nacional Autónoma de México. México D.F.

16

Ceballos G., C. Chávez, R. List y H. Zarza (eds). 2007. Conservación y Manejo del Jaguar en México. Estudios de Caso y Perspectivas. CONABIO-Alianza WWF-Telcel-UNAM, México D.F.

4

Anta, F.S. y F. Mondragón 2006. El Ordenamiento Territorial y los estatutos comunales: el caso de Santa Cruz Tepetotutla, Usila, Oaxaca. Pp. 191-208, En: S. Anta et al. (Comp.). Ordenamiento Territorial Comunitario: un Debate de la Sociedad Civil hacia la Construcción de Políticas Públicas. Instituto Nacional de Ecología, México D.F.

5

Baillie, J.E.M., C. Hilton-Taylor y S.N. Stuart (Eds). 2004. 2004 IUCN Red list of threatened species. A Global Species Assessment. IUCN. Gland, Switzerland.

6

Bevan, B.1938. Los Chinantecos y su Hábitat. Instituto Nacional Indigenista. México D.F.

7

Boege, E. 2003. Protegiendo lo Nuestro. Manual para la Gestión Comunitaria, Uso y Conservación de la Biodiversidad de los Campesinos Indígenas de América Latina. SEMARNAT. México D.F.

8

Brandon, K., L.J. Gorenflo, A. S. L. Rodrigues y R. W. Waller. 2005. Reconciling biodiversity conservation, people, protected areas, and agricultural suitability in Mexico. World Development 33: 1403–1418

9

Bray, D.B., L. Merino-Pérez y D. Barry (Eds.). 2005. The Community Forests of Mexico. University of Texas Press, Texas.

17

Ceballos G., C. Chávez, A. Rivera, H. Zarza y C. Manterota. 2005. Ecología y Conservación del Jaguar en la Región de Calakmul. Biodiversitas 62:1-7

18

Ceballos, G. 2007. Conservation priorities for mammals in megadiverse Mexico: the efficiency of reserve networks. Ecological Applications 17:569–578

19

Chávez, C., G. Ceballos y M. amín. 2007. Ecología poblacional del jaguar y sus implicaciones para la conservación en la Península de Yucatán. Pp. 91-100. En: G. Ceballos, C. Chávez, R. List y H. Zarza (eds). Conservación y Manejo del Jaguar en México. Estudios de Caso y Perspectivas. CONABIO-Alianza WWF-Telcel-UNAM, México D.F.

20

Chávez C. y G. Ceballos (Eds), 2006. Memorias del Primer Simposio. El Jaguar Mexicano en el Siglo XXI: Situación Actual y Manejo. CONABIO, Alianza WWF-Telcel, Universidad Nacional Autónoma de México. México D.F.

21

COINBIO. 2008. Comunidades, Indígenas y Biodiversidad: Estableciendo Áreas Comunales de Resguardo para la Biodiversidad. Memoria del Proyecto de Conservación de la Biodiversidad por Comunidades e Indígenas en México (COINBIO). GEF, NAFIN, SEMARNAT (www.coinbio.org)

22

CONABIO, 2006. Capital Natural y Bienestar Social. Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad. México D.F.

10 Bray D., E. Duran, L.M. Pérez, J. M. T. Rojo y A. Velázquez-Montes, 23 2007. Nueva Evidencia: los Bosques Comunitarios de México. Ford Fundation y Consejo Mexicano para la Agricultura Sostenible A.C., México D.F.

11

Bray, D. B., E. Durán, S. Anta, G. J. Martin y F. Mondragón. 2008. A new conservation and development frontier: Community protected areas in Oaxaca, Mexico. Current Conservation 2: 7-9.

12 Briones-Salas, M.A., M. Lavariega-Nolasco y E.I. Lira. 2008.

Distribución actual del jaguar (Panthera onca) en Oaxaca, México. IX Congreso Nacional de Mastozoología, Autlán, Jalisco.

13 Bruner, A.G., R.E. Gullison, R.E. Rice y G.A.B. da Fonseca. 2001.

Effectiveness of Parks in Protecting Tropical Biodiversity. Science 291:125-128.

CONANP. 2007. Espacios de Conservación y Manejo de los Recursos Naturales en el estado de Oaxaca. Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas e Instituto de Ecología del estado de Oaxaca. Oaxaca.

24

Conforti, V.A. y F.C. Caselli de Azevedo. 2003. Local perceptions of jaguar´s (Panthera onca) and pumas (Puma concolor) in the Iguaçu National Park Area, South Brazil. Biological Conservation 111:215221.

25

Crashaw, P. G., y H.B., Quigley, 2002. Hábitos alimenticios del jaguar y el puma en el Pantanal, Brasil, con implicaciones para su manejo y conservación. Pp. 223-235. En: Medellín et al. (Comps). El Jaguar en el Nuevo Milenio. Ediciones Científicas Universitarias, Fondo de Cultura Económica y Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F.

MÉXICO SE ENCUENTRA ENTRE LOS 10 PAÍSES CON MAYOR DIVERSIDAD DE ESPECIES DEL PLANETA Y, PARALELMENTE, ES UNO DE LOS PAÍSES EN DONDE EXISTEN MÁS ESPECIES EN PELIGRO DE EXTINCIÓN O EN ALGÚN NIVEL DE RIESGO.

Prácticamente ninguna de las extinciones contemporáneas es un acto repentino, sino que se trata de un proceso, a veces muy prolongado, que implica una serie de extinciones de poblaciones locales, hasta que se llega al punto de contar sólo con unos cuantos individuos y finalmente ninguno5 . Los esfuerzos mundiales de conservación mediante APs, no han logrado detener la masiva extinción de especies. De 1,545,594 especies de animales y plantas que se han descrito en todo el mundo, cerca de 15,589 se encuentran amenazadas5 . Los animales en mayor riesgo son los anfibios, con un 32% del total de las especies descritas en el mundo, y los mamíferos con el 25% de especies en riesgo del total conocido. México se encuentra entre los 10 países con mayor diversidad de especies del planeta 50,18 y, paralelamente, es uno de los países en donde existen más especies en peligro de extinción o en algún nivel de riesgo. En nuestro país, los estados con mayor biodiversidad son Chiapas, Guerrero y Oaxaca 34,22 . Estos estados también destacan porque experimentan mayor pérdida de bosques y otras formaciones de vegetación natural con una gran riqueza de especies y endemismos69,68,30;es decir, en ellos también numerosas especies están en riesgo de desaparecer.

Entre los animales con mayor vulnerabilidad en nuestro país se encuentran varios carnívoros de gran tamaño y que están en la cúspide de la cadena alimenticia.* Estos animales incluyen casi a todos los felinos grandes, incluido el jaguar. La preocupación de la extinción local o general de estos animales se debe a que en sus ambientes naturales desempeñan un papel ecológico, por lo que de desaparecer pueden causar desequilibrios con consecuencias impredecibles.

* Anexo 1(35,18); página 23

20

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

5


CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD A NIVEL MUNDIAL Y EN MÉXICO.

LL

os principales esfuerzos para la conservación de la naturaleza a nivel global iniciaron hace 60 años, cuando se funda la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, the International Union for Conservation of Nature). Sin duda, esta es la organización mundial más antigua y más grande dedicada al tema de la conservación. No obstante, el mayor impulso se logra a partir de “La Cumbre de la Tierra”, que fue una reunión internacional celebrada en Río de Janeiro Brasil, en 1992. En esta cumbre, se alcanzan los acuerdos jurídicamente vinculantes más importantes en materia ambiental a nivel global, uno de ellos fue el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB). Este Convenio promueve un acuerdo mundial enfocado a la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad. El CDB ganó rápida aceptación y se firmó por más de 150 gobiernos, pero actualmente ya se ha ratificado por 191 países.

La meta del CDB al 2010 es reducir significativamente el ritmo de pérdida de la diversidad biológica, para lo cual cada país participante debe hacer esfuerzos para lograr que mínimamente un 10% de su superficie terrestre quede bajo alguna modalidad de protección37. Aunque las cifras son variables, a la fecha esa meta se ha rebasado con la creación de una gran cantidad de APs. Este modelo para algunos conservacionistas y académicos es el más eficiente para la conservación11. Sin duda las APs han sido la mejor estrategia para algunas regiones y en numerosos casos particulares, pero no es así para otras. Existen numerosas críticas a ese modelo, una de ellas es que la simple declaración de protección, no garantiza la preservación del lugar. Y otra de gran insistencia es que es un modelo excluyente que tiende a causar conflictos con la población local, particularmente, en zonas donde la gente tiene mayor dependencia de los recursos de su entorno7,69.

4

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

México es uno de los países que firmó y participó en el Convenio sobre la Diversidad Biológica y recientemente, el 18 de septiembre de 2008, se incorporó como un miembro formal de la IUCN. Nuestro país ha rebasado la cifra de 10% del territorio bajo algún estatus de protección y destaca por sus avances en la consolidación de un sistema de Áreas Naturales Protegidas, el cual durante la última década ha sido la estrategia central de política ambiental, para promover la conservación de los ecosistemas y la biodiversidad, por parte del gobierno43,22,16,23. Lamentablemente, México también destaca por sus altas tasas de deforestación, fenómeno que ocurre en mayor magnitud en los bosques tropicales, y que inclusive se presenta en las APs69,68,30,33. Así que el tener más del 10% de la superficie del país en estatus de protección no es garantía de conservación, ya que las APs enfrentan problemas como el bajo presupuesto para operar y la falta de personal para vigilar, porque recurrentemente el “problema” es la gente que habita dentro o alrededor de las reservas8,22 . Aunque la ley castiga con penas severas la cacería furtiva y la destrucción de los bosques, tampoco la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente logra atender a todas las regiones del país.

Actualmente, somos testigos de otro episodio de extinción masiva, pero esta vez es altamente probable que se deba al hombre.

Jackson, R.M., y R. Wangchuk. 2004. A community-based approach to mitigating livestock depredation leopards. Human Dimensions of Wildlife 9:307-315.

39

Jonhson E. W., Eizirik, E. y S. J. O´Brien. 2002. Evolución y genética de poblaciones: implicaciones para los esfuerzos futuros de conservación. Pp. 519-534. En: Medellín et al. (Comps). El Jaguar en el Nuevo Milenio. Ediciones Científicas Universitarias, Fondo de Cultura Económica y Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F.

40

Kellert, S.R., 1985. Social and perceptual factors in endangered species management. Journal of Wildlife Management 49, 528–536.

41

Luna K., M.D. 2005. Distribución, Abundancia y Conservación de Carnívoros de Santiago Comaltepec, Sierra Norte de Oaxaca, México. Tesis de Licenciatura. Instituto Tecnológico del Valle de Oaxaca, IPN CIIDIR-Oaxaca. Oaxaca, México.

Durán, E., J. F. Mas y A. Velázquez. 2005. Land Use/Cover Change in Community-Based Forest Management Regions and Protected Areas in Mexico. Pp. 215-238. En: D.B. Bray, L. Merino-Pérez y D. Barry (Eds.). The Community Forests of Mexico. University of Texas Press, Texas.

42

Medellín A. R., C. Equihua, C. L. B. Chetkiewicz, P.G. Jr. Crawshaw, A. Rabinowitz, J. G. Redford, E. W. Sanderson, y A. B. Taber (Comps).2002. El Jaguar en el Nuevo Milenio. Ediciones Científicas Universitarias, Fondo de Cultura Económica, UNAM, Wildlife Conservation Society, México D.F.

Durán E., F. Gopar, A. Velázquez, F. López, A. Larrazabal y C. Medina. 2007. Análisis de Cambio en las Coberturas de Vegetación y Usos del Suelo en Oaxaca. II Simposio de Biodiversidad de Oaxaca, CIIDIR-Oaxaca, IPN, Oaxaca, México.

43

Melo G., C. 2002. Áreas Naturales Protegidas de México en el Siglo XXI. Instituto de Geografía UNAM. México D.F.

44

Merrefield, W.R. y A.E. Anderson. 1999. Diccionario Chinanteco de la Diáspora del Pueblo Antiguo de San Pedro Tlatepusco, Oaxaca. Instituto Lingüístico de Verano A.C., México D.F.

45

MIE (Manejo Integrado de Ecosistemas). 2006. Memoria del Primer Encuentro de Investigadores de la Chinantla: Balance de Acciones e Intercambio de Experiencias. Proyecto Manejo Integrado de Ecosistemas Ecorregión Chinantla. GEF, SEMARNAT, PNUD. Tuxtepec, Oaxaca.

46

Miller, B. y A. Rabinowitz, 2002. ¿Porqué conservar al jaguar? Pp.303-315. En: Medellín et al. (Comps). El Jaguar en el Nuevo Milenio. Ediciones Científicas Universitarias, Fondo de Cultura Económica y Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F.

47

Miller, B., R. Núñez, J. Terborgh, C. López, A. Miranda y R. Reading. 1999. La Importancia de los Grandes Carnívoros en la Conservación. IB-UNAM, Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F.

48

Mondragón, C. D. y R. Aguilar, S. 2006. Contribución al conocimiento de la flora epífita de la Chinantla, Sierra Note de Oaxaca. Pp.155-169. En: MIE. Memoria del Primer Encuentro de Investigadores de la Chinantla: Balance de Acciones e Intercambio de Experiencias. Proyecto Manejo Integrado de Ecosistemas Ecorregión Chinantla. GEF, SEMARNAT, PNUD. Tuxtepec, Oaxaca.

49

Moreira, J., R. Balas-McNab, R. García, V. Méndez, M. Barnes, G. Ponce, A. Vanegas, G. Ical, E. Zepeda, I. García y M. Córdova. 2008. Densidad de Jaguares dentro de la Concesión de Carmelita y de Asociación Forestal Integral San Andrés Petén, Guatemala. Cooperativa de Comercialización Carmelita R. L., WCS, CONAP,

Curiel, A. G., R. Núñez y l.curiel-Fragoso. 2008. Santa Cruz del Tuito, un esfuerzo comunitario para el estudio y conservación del jaguar (Panthera onca) y otros vertebrados en la Costa Norte de Jalisco. IX Congreso Nacional de Mastozoología, Autlán, Jalisco.

27

Daily, G. C., G. Ceballos, J. Pacheco, G. Susan, A. Sánchez-Azofeifa. 2003. Countryside biogeography of Neotropical mammals: conservation opportunities in agricultural landscape of Costa Rica. Conservation Biology 6:1814-1826.

28

Davic, R. D. 2002. Herbivores as keystone predators. Conservation Ecology 6:r8. [online] URL: http://www.consecol.org/vol6/iss2/ resp8/

29

de Oliveira, T. G. 2002. Ecología comparativa de la alimentación del jaguar y el puma en el Neotrópico. In Medellín et al. Pp. 265288. En: Medellín et al. (Comps). El Jaguar en el Nuevo Milenio. Ediciones Científicas Universitarias, Fondo de Cultura Económica y Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F.

30

31

32

Eizirik E., C.B. Indrusiak y W. E. Johnson. 2002. Análisis de la viabilidad de las poblaciones de jaguar: una evaluación de parámetros y estudios de caso en tres poblaciones remanentes del Sur de Sudamérica. Pp.501-518. En: Medellín et al. (Comps). El Jaguar en el Nuevo Milenio. Ediciones Científicas Universitarias, Fondo de Cultura Económica y Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F.

33

Ellis, E.A. y L. Porter-Bolland. 2008. Is community-based forest management more effective than protected areas? A comparison of land use/land cover change in two neighboring study areas of the Central Yucatan Peninsula, Mexico. Forest Ecology and Management doi:10.1016/j.foreco.2008.07. 036.

34

García-Mendoza, A.J., M. de J. Ordoñez y M. Briones-Salas (Eds.). 2004. Biodiversidad de Oaxaca. Instituto de Biología UNAM, Fondo Oaxaqueño para la Conservación de la Biodiversidad y WWF. México D.F.

35

Hernández H., A. 1992. Los carnívoros y sus perspectivas de conservación en las Áreas Protegidas de México. Acta Zoológica Mexicana 54:1-23.

36

INI. 1981. Relatos, Mitos y Leyendas de la Chinantla. Serie de Antropología Social, Colección numero 53. Instituto Nacional Indigenista. México D.F.

EXTINCIÓN Y ESPECIES EN RIESGO La extinción de especies ha ocurrido desde el surgimiento de la vida. En términos geológicos, se han documentado eventos de extinciones masivas de especies, una de ellas fue la que provocó la desaparición de los dinosaurios.

38

26

37

ISEF. 2007. Agenda Ecológica. Compendio de Leyes reglamentos y otras Disposiciones Conexas sobre la Materia. Ediciones Fiscales ISEF, México D.F. (www.libreriaisef.com.mx).

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

21


USAID, Asociación Balam, Global Heritage Fund y Rainforest Alliance. Honduras.

62

Schlesinger, W.H. 2006. Global change ecology. Trends in Ecology and Evolution 21:348-351

50

Myers, N., R.A. Mittermeier, C.G. Mittermeier, G.A.B. da Fonseca y J. Kent. 2000. Biodiversity hotspots for conservation priorities. Nature 400:853-858.

63

Schwartzman, S., A.Moreira y D. Nepstad. 2000. Rethinking tropical forest conservation: perils in parks. Conservation Biology 14:1351-1357.

51

Núñez R., B. Millar y F. Lindzey. 2002. Ecología del Jaguar en la Reserva de la Biosfera Chamela-Chixmala, Jalisco, México. Pp. 107-126. En: Medellín et al (Comps). El Jaguar en el Nuevo Milenio. Fondo de Cultura Económica, UNAM, Wildlife Conservation Society, Ediciones Científicas Universitarias. México.

64

52

Peres, C. A. y J. W. Terbogh. 1995. Amazonian nature reserves: An analysis of the defensibility status of existing conservation units and design criteria for the future. Conservation Biology 9:34-46.

SEMARNAT (Secretaria del medio Ambiente y Recursos Naturales). 2002. Norma Oficial Mexicana NOM-059-ECOL-2001, que Determina las Especies y Subespecies de Flora y Fauna Silvestres Terrestres y Acuáticas en Peligro de Extinción, Amenazadas, Raras, y las Sujetas a Protección Especial, y que Establece Especificaciones para su Protección. Diario Oficial de la Nación, México D.F., México.

66

53

Pérez L., M., R.G., Contreras D., y A. Santos-Moreno. 2006. Mamíferos del bosque mesófilo de montaña del Municipio de San Felipe Usila, Tuxtepec, Oaxaca, México. Revista Mexicana de Mastozoología 10: 29-40.

Silver, S. 2004. Estimando la Abundancia de Jaguares Mediante Trampas-cámara. Programa para la Conservación del Jaguar. Wildlife Conservation Society (http://www.mbr-pwrc.usgs.gov/ software/capture.html).

67

Taber, A. B., C.L.B. Chetkiewicz, R.A. Medellín, A. Rabinowitz y K.H. Redford. 2002. La conservación del jaguar en el nuevo milenio. Pp. 629-640. En: Medellín et al. (Comps). El Jaguar en el Nuevo Milenio. Ediciones Científicas Universitarias, Fondo de Cultura Económica y Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F.

68

Velázquez M. A., J.F. Mas, J.R. Díaz-Gallegos, R. Mayorca-Saucedo, P.C. Alcántara, R. Castro, T. Fernández, G. Bocco, E. Ezcurra y J.L. Palacio. 2002. Patrones y tasas de cambio en el uso del suelo en México. Gaceta Ecológica INE-Semarnat 62: 21-37.

54

Pérez P., S. Anta y F. Mondragón. 2006. Los Ordenamientos Territoriales en las Comunidades de La Chinantla Alta, Oaxaca (fecha de revisión 18 de agosto de 2007) http://www.coinbio.com/ docs/CE/ CasosOTC/CasoCORENCHI.pdf

55

Prisciliano-Vázquez, J.R., E. Durán M., D.B. Bray y J. Figel. 2008. Conservación del jaguar (Panthera onca) y sus presas en áreas comunitarias protegidas de la Chinantla, Oaxaca. IX Congreso Nacional de Mastozoología, Autlán, Jalisco.

56

Rabinowitz, A. 1986. Jaguar predation and domestic livestock in Belize. Wildlife Society Bulletin 14:170-174.

57

Ramos F. G., J.J. González, F. Guadarrama-Overa, R. Eichenberger y D.W. Bermúdez. 2007. El jaguar de la Luz: solucionando el conflicto jaguar-ganado para conservar la biodiversidad. II Simposio Biodiversidad de Oaxaca. CIIDIR-Oaxaca, Instituto Politécnico Nacional, Oaxaca, México.

58

Rzedowski, J. y R. Palacios-Chávez, 1977. El bosque de Engelhardtia (Oreomunnea) mexicana en la región de la Chinantla (Oaxaca, México). Una reliquia del Cenozoico. Boletín de la Sociedad Botánica de México 36:93-123.

59

Ríos, A. 2007. Estructura y Composición Florística de los Bosques Tropicales Húmedos de Montaña de Santa Cruz Tepetotutla, Oaxaca, México. Tesis de Licenciatura, Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F.

60

Roulston, K., K. de Marrais y J. B. Lewis. 2003. Learning to Interview in the Social Sciences. Qualitative Inquiry 9:643-668.

61

Sanderson E., C.L.B. Chetkiewicz, R.A. Medellín, A. Rabinowitz, K.H. Redford, J.G. Robinson y A.B. Taber. 2002. Prioridades geográficas para la conservación del jaguar. Pp. 601-627. En: Medellín et al. (Comps). El Jaguar en el Nuevo Milenio. Ediciones Científicas Universitarias, Fondo de Cultura Económica y Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F.

22

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

69

Velázquez M. A., N. Sosa-Gutiérrez, J.A. Navarrete-Pacheco y A. Torres-García. 2005. Bases para la Conformación del Sistema de Áreas de Conservación del Estado de Michoacán. Secretaría de Urbanismo y Medio Ambiente, Gobierno del Estado de Michoacán, México D.F.

70

Zarza, H., C. Chávez y G. Ceballos. 2007. Uso de hábitat a escala regional en un paisaje dominado por actividades humanas en el sur de la Península de Yucatán. Pp. 1001-110. En Ceballos G., C. Chávez, R. List y H. Zarza (eds). Conservación y Manejo del jaguar en México. Estudios de Caso y Perspectivas. CONABIO-Alianza WWF-Telcel-UNAM, México.

71

IUCN (International Union Conservancy of Nature). www.iucn.org

72

ONU (Organización de las Naciones Unidas). www.un.org/spanish

e paisajes antropizados donde entran refugio y alimento, as son el factor clave para su Contrario a este sentir, la literatura reporta casos de paisajes antropizados donde el jaguar y otros felinos encuentran refugio y alimento, y donde las acciones humanas son el factor clave para su sobrevivencia17,26,49,55 . Orgullosamente, México y, particularmente el estado de Oaxaca, presenta ejemplos dignos de difundirse. Recientemente, se ha empezado a reconocer que existe una gran cantidad de iniciativas sociales para la conservación, y entre ellas se encuentran las Áreas Comunitarias Protegidas7,54,4,6,11,21.

Este folleto fue concebido como una lectura para un público interesado en conocer aspectos generales sobre el jaguar y de su presencia y conservación en La Chinantla. Esta zona es donde habita la etnia chinanteca, y es una de las regiones con mayor biodiversidad del estado de Oaxaca. Aquí se incluye parte de los resultados de una investigación participativa realizada en cuatro comunidades*, cuyo propósito fue conocer la presencia del jaguar, otros felinos y sus presas. También se analizaron aspectos generales sobre el hábitat y la percepción local entorno a este felino. Esperamos que este material apoye la difusión de los resultados y las iniciativas locales para la conservación de los bosques, el jaguar y otras especies que allí habitan.

Las Áreas Comunitarias Protegidas (ACPs) son un modelo opuesto al origen de varias Áreas Protegidas (APs), porque son impulsadas por la gente local. Hasta ahora, su reconocimiento básicamente es de papel o en discursos, porque los programas que las impulsan sólo cuentan con apoyos menores. Esto es quizá uno de los principales problemas, porque gran parte del México rural donde aún hay bosques y una alta biodiversidad, es poblado por gente pobre y con distintos niveles de marginación7,21. Un reconocimiento justo implicará resolver demandas sociales como salud, alimentación, educación y empleo en las comunidades rurales donde hay conservación comunitaria, pero también se debe promover que la sociedad reconozca y sobre todo, que sea parte de esos esfuerzos.

* El estudio se realizó en las comunidades de Santiago Tlatepusco, San Pedro Tlatepusco, San Antonio del Barrio y Santa Cruz Tepetotutla del Municipio de San Felipe Usila.

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

3


INTRODUCCIÓN.

ANEXO I. ¿POR QUÉ LOS GRANDES CARNÍVOROS SON

“ACTUALMENTE, LA CONSERVACIÓN DEL JAGUAR REPRESENTA UNO DE LOS DESAFÍOS MÁS SIGNIFICATIVOS Y CON MAYOR TRASCENDENCIA EN LOS ESFUERZOS PARA LA CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD“

EE

l hombre es la especie sobre la faz de la Tierra con la mayor capacidad de razonar, pero también con la mayor capacidad de alterar el equilibrio de los ecosistemas. La desmesurada influencia humana sobre la naturaleza, ha ocasionado una gran crisis ambiental a escala global, cuya más clara evidencia es el cambio climático22,62 . A éste fenómeno, se suma la extinción masiva de especies en el planeta, fenómeno que ya se vislumbraba desde hace varias décadas, pero cuya magnitud a llegado a niveles alarmantes5 .

“la literatura reporta casos de el jaguar y otros felinos encue y donde las acciones humana sobrevivencia”

La extinción de una especie, lleva consigo la desaparición de miles de años que condujeron a esa forma evolutiva única. Las extinciones consumadas y las especies que están en riesgo de extinción (es decir, aquellas cuyas poblaciones se han reducido en extremo y por tanto están en peligro de desaparecer de una localidad, región, país o de toda la faz de la tierra), suman una gran cantidad de organismos de todo tipo. Algunas de estas especies son poco conocidas, pero otras pese a ser reconocidas como ecológicamente importantes y muy carismáticas no les va mejor; éste es el caso del jaguar64 , un felino o gato silvestre de amplia distribución en el neotrópico, cuya principal amenaza es la pérdida de su hábitat 42 . La conservación del jaguar representa uno de los desafíos más grandes en los esfuerzos de conservación de la biodiversidad; pero el éxito o fracaso no debe tomarse como una muestra de nuestra capacidad para controlar el destino de esta u otras especies, sino en el entendido de que el planeta también le pertenece y que nuestro destino, paradójicamente, también depende de él. Los esfuerzos de conservación a través de las Áreas Naturales Protegidas (APs) son insuficientes y tienen serias limitantes para especies como el jaguar35 . En el caso de este felino es conocido que sus poblaciones requieren de grandes extensiones para ser viables en el largo plazo6. Por ello, una sola AP no es suficiente, sino se requieren grupos de APs, el problema para algunos conservacionistas, es que entre aquellas existen núcleos poblacionales.”

2

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

TAN VULNERABLES? Los carnívoros de mayor tamaño son los más vulnerables a las presiones de las actividades humanas. La relación entre el tamaño y la vulnerabilidad entre las especies de carnívoros se ha tratado de explicar de la manera siguiente: se ha encontrado que la duración de la gestación (preñez), tamaño de la camada, edad del destete, edad de madurez sexual, edad de independencia, intervalo interreproductivo y longevidad, se correlacionan significativamente con el peso del cuerpo y el cerebro de los carnívoros adultos. Por lo que, cuanto más grande sea un carnívoro, mayores serán los periodos para las etapas antes señaladas y más reducido será el numero de crías por camada, propiciando con esto, bajas abundancias y haciendo que la especie sea rara. Aunado a lo anterior, algunas especies como los felinos son especialmente sensibles, pues además de tener bajos potenciales de fecundidad, son altamente territoriales y solitarios, lo que explica su baja abundancia. Además, sus amplios ámbitos hogareños (territorio) incrementan la probabilidad de ser afectados por la destrucción o alteración de su hábitat, debido a la deforestación, la fragmentación o la simplificación. Fuente: Hernández, 1992.

ANEXO II. ¿QUÉ SON LAS ESPECIES FOCALES? Son animales que presentan características que las hacen de especial relevancia para la conservación. Estos organismos son utilizados para planear y manejar reservas y áreas prioritarias para la conservación, debido a que sus necesidades de sobrevivencia representan importantes factores para mantener estable el ecosistema. Las especies focales se dividen en cuatro categorías: a. Especies sombrilla. Son aquellas que cubren grandes áreas (miles de hectáreas) con sus movimientos estacionales o diarios. b. Especies clave. Son aquellas que enriquecen el funcionamiento del ecosistema de una manera única y significativa, muy por encima de su abundancia numérica. Su remoción ocasiona pérdida de biodiversidad. c. Especies indicadoras. Son aquellas particularmente sensibles a la perturbación humana y, por lo tanto, son útiles para determinar la calidad del hábitat. d. Especies emblemáticas. Son organismos que pueden llamar la atención para un objetivo de conservación y pueden representar íconos culturales. Pues, despiertan emociones de respeto y simpatía. Frecuentemente son el centro de relaciones públicas, campañas de educación ambiental y son utilizados para generar fondos y apoyos para la protección de su hábitat y con ello el de muchas otras especie Fuente: Miller y Rabinowitz, 2002.

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

23


ANEXO III. CARACTERÍSTICAS DEL JAGUAR El jaguar es el felino más grande de América. Es de complexión musculosa, patas relativamente cortas y macizas, un cuerpo con pecho profundo, y una cabeza relativamente grande y redondeada. Su tamaño puede variar según la localidad y la altitud de la región. Se dice que el jaguar es más grande en las zonas abiertas templadas y áridas, que en los bosques húmedos. En México, la longitud total de los machos adultos varia entre 160 y 225 cm y el peso entre 64 y 114 kg; paralelamente, los valores registrados para las hembras son de 140 y 185 cm y de 45 a 82 kg, respectivamente. Los jaguares de México son más pequeños que los de América del Sur. En cuanto a la coloración, esta varía aún en la misma localidad. En general, la coloración dorsal es parda amarillenta con manchas negras irregulares en forma de rosetas en la espalda y en forma de círculos o rosetas en el vientre. El manchado del cuerpo es extremadamente variable y nunca es igual en los lados derecho e izquierdo del mismo animal. Aunque los jaguares más comunes son los anteriormente descritos, también existen jaguares negros, los cuales son afectados por el melanismo y cuyas manchas se pueden ver a contra luz. Gestación: 100 días, Numero de crías: 1-3, Comportamiento: solitarioterritorial, delimita su territorio por medio de orín, excretas, rascaderos en el suelo y troncos de árboles. Algunos datos como longevidad en estado silvestre e historias de vida, son desconocidos.

ANEXO IV. CONFLICTOS JAGUAR-GANADO-HUMANO La ganadería extensiva, ha resultado ser una alternativa económica de las comunidades indígenas (chinantecos, zapotecos, cuicatecos, mixes) de la Sierra Norte de Oaxaca. Mientras esta actividad avanza, los últimos refugios de selva donde habita el misterioso y mítico jaguar se hacen más pequeños y aislados. La carencia de mercados para los productos agrícolas de estas comunidades los encajona a abandonar su antigua cultura agrícola, donde el jaguar siempre ha jugado el papel de guardián de sus cultivos, optando por una actividad ganadera inadecuada que destruye la selva y convierte al jaguar en su enemigo. El jaguar, reducido en su hábitat, se acerca a los potreros y depreda al ganado para conseguir alimento. Los ganaderos en respuesta, lo persiguen y lo cazan para proteger a sus animales de cría, que son sus pocos ahorros. Fuente: Pueblo jaguar A.C.

24

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

ÍNDICE 2

Introducción.

4

Conservación de la biodiversidad a nivel mundial y en México.

4

Extinción y especies en riesgo.

6

Áreas Comunitarias Protegidas.

9

Importancia ecológica del jaguar.

9

Conservación del jaguar.

11

El jaguar en Oaxaca.

12

El jaguar en comunidades chinantecas. a) Presencia del jaguar. b) Presas del jaguar. c) Percepción social sobre el jaguar. d) Conflictos con el ganado y animales domésticos.

18

Perspectivas, necesidades y retos para la conservación del jaguar en La Chinantla.

19

Agradecimientos.

20

Referencias.

23

Anexos: 1. ¿Por qué los grandes carnívoros son tan vulnerables? 2. ¿Qué son las especies focales? 3. Características del jaguar. 4. Conflictos jaguar-ganado-humano. 5. ¿Cómo se estudia al jaguar?


ANEXO 5. ¿CÓMO SE ESTUDIA AL JAGUAR? Existen diferentes métodos para estudiar al jaguar. Uno de ellos es la búsqueda de rastros (estos incluyen huellas, excretas, rascaderos, hechaderos, entre otros) para determinar su presencia o ausencia en un lugar. Para ello se recorren transectos de una longitud y anchura determinadas y se hace el registro detallado de la frecuencia de los rastros encontrados del jaguar y de otras especies (también se registran los avistamientos, aunque los jaguares son difíciles de ver en vida libre). Esta técnica permite, además, calcular abundancia relativa y la presencia de presas.

Dedicatoria: A los Chinantecos y no Chinantecos que admiran al jaguar y desean ser parte de los esfuerzos para su preservación.

Fototrampeo (uso de cámaras trampa). Las cámaras trampa son dispositivos elaborados para ser ubicados dentro del bosque. Están equipadas con una cubierta que las protege de la intemperie y con un sensor de calor o movimiento (según el modelo de cámara). Algunas cámaras están equipadas con sensores de movimiento y toman fotos cada vez que se detecte un movimiento (por ejemplo, de hojas que caen, lluvia, vegetación y/o animales). Las cámaras que están equipadas con sensores de calor, solo se activan y toman fotos cada vez que un animal pasa frente a ellas, esto debido a que detectan la deferencia de la temperatura del cuerpo del animal y la del medio ambiente. Algunos de los datos obtenidos mediante cámaras trampa pueden ser tasas de captura y distancia entre cámara, esto es analizado mediante modelos estadísticos por computadora. Este método también permite determinar densidad de la población, hábitos, hábitat utilizado y presencia de presas. Esta técnica ha sido utilizada en países como Guatemala, Costa Rica, Venezuela, Perú, Colombia, Brasil y Argentina, para estudiar a los jaguares; y en China y la India para estudiar a los tigres (Panthera tigris). Telemetría (uso de radio-collares). Los radio-collares son dispositivos que se colocan en el cuello al jaguar. Para colocar el collar es necesario capturar al jaguar. La captura se hace con perros entrenados para tal fin. Después de que los perros encuentran el rastro de un jaguar, este es perseguido hasta que se encarame a un árbol. Entonces, es necesario tranquilizarlo con un sedante el cual es inyectado al animal con ayuda de un rifle de dardos (jeringas con el sedante). Una vez sedado el animal, es necesario manejarlo con mucho cuidado. Se toman medidas de peso, edad, sexo, tamaño y se revisa su salud. Después se coloca el collar y se espera que el efecto del sedante pase y que el jaguar se interne nuevamente a la selva. El radio-collar transmite una señal a una estación equipada con instrumentos que sirven para detectar dichas señales. Este método permite determinar ámbito hogareño, hábitat utilizado por el animal, preferencia de hábitat, dispersión, entre otros aspectos ecológicos. Se trata de un método más moderno y el costo de los estudios es muy alto. Desde la perspectiva etnozoológica una herramienta clave, proveniente de las ciencias sociales, es la entrevista. La entrevista sirve recabar datos en forma verbal o escrita y de manera sistemática información de gente de comunidades o grupos locales. De esta herramienta se puede derivar información cualitativa y cuantitativa y recoger un conjunto de hechos y/o requerimientos de información necesarios para estudios sobre el jaguar. Fuente: Silver 2004, Núñez et al. 2002, Roulston et al. 2003.

Diciembre de 2008 / Diseño: Ideográfico www.ideografico.com

El jaguar en la Chinantla, Oaxaca: Retos para su conservación.

25


EL JAGUAR EN LA CHINANTLA, OAXACA: RETOS PARA SU CONSERVACIÓN 1

región de La Chinantla, el jaguar es un animal más, aunque 1

Durán *, M. E., J. R. Prisciliano-Vázquez , 2

D. Bray y J. Figel

Para los chinantecos habitantes y dueños de la siempre lo han observado con admiración, temor y misterio.

2

Hasta hace poco no existían estudios que demostraran la 1

Centro Interdisciplinario de Investigación para

presencia de este felino en la región, pero actualmente se

el Desarrollo Integral Regional, Unidad Oaxaca

sabe que el jaguar está presente y que no está sólo, ya que

(CIIDIR-Oaxaca), Instituto Politécnico Nacional.

comparte su territorio con otros gatos silvestres y numerosos

Hornos No.1,003 Sta. Cruz Xoxocotlán, CP.

animales que le sirven de alimento.

71230, Oaxaca, México. 2

Universidad Internacional de Florida,

La conservación de este felino en la región es un gran desafió,

Departament o de Estudios Ambientales ECS 346,

porque además de requerir extensas superficies de terreno

University Park, SW 8th. Street & 107 Av. Florida

en condiciones ecológicas adecuadas, se requiere del soporte

Internacional University, Miami FL 33199.

social de los habitantes locales aunado a los esfuerzos de

Autor para correspondencia:

institucionesgubernamentales, de los conservacionistas, de

Elvira Durán (eduran3@hotmail.com )

los académicos yde la sociedad en general.

7i‡\k [ \ejeiZ Yecei[eX jk [ i_bl[ij Zei`W]kWh l_[hedbWif h[ [i h BWiYk "fWhWbWh[ l_lei[d[ij _c[hWi ] W W eXj[d_ b[ijWcX_ƒd _ŒdZ[BW9 Ze ied ZWi ^_d fWhW[ WjhWlƒiZ[ bWifh_c[h WdjbW$ Y|cW W b;ijW hWi#jh i\ejei ZeZ[ WcfW EWnW  YW$


El Jaguar en La Chinantla, Oaxaca. Retos para la conservación