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REFLEXIONES PARA EL ENCUENTRO NACIONAL DE ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS

¿Hacia dónde va la política educativa en el Gobierno Santos? Durante décadas la universidad Colombiana, en especial la pública, se ha debatido entre dos realidades, una como escenario de encuentro e intercambio de saberes, otra como modelo de empresa, que produce profesionales en serie y los adapta a las necesidades del mercado. Desafortunadamente ha primado este último modelo y en esa lógica se han venido implantando una serie de reformas que afectan gravemente la Universidad y en general Educación Pública colombiana. “Junto a las estrategias de privatización, des financiación de la educación pública, descentralización funcional, etc., las actuales contrarreformas educativas en la región están promoviendo dos caminos de profundización neoliberal: el primero, la “constitucionalización” de estas transformaciones (construcción de un marco jurídico-institucional copado por el neoliberalismo); el segundo, la imposición de una visión peculiar de la “calidad” educativa (un énfasis en pruebas cuantitativas y en “competencias)”. (ZUBIRÍA, 2011)

En este sentido los gobiernos de turno no solo profundizan el terrorismo de Estado como mecanismo para acallar la opinión política distinta al régimen imperante, sino que se constituye un cambio en la forma como se concebían los planes de gobierno, con el abandono del perfil académico y pedagógico, se adopta uno gerencial y empresarial, fase inicial de la implementación del neoliberalismo pedagógico convirtiéndose en planes de Estado, de allí que la arremetida contra la educación pública sea cada día mas profunda.


En el año 2002 se presentó el Plan Visión Colombia segundo centenario, o plan 2019, En este se define la política en materia educativa realizando una vinculación con las necesidades del sector productivo, es decir, la educación como espacio para el aprendizaje, la cultura y el desarrollo de saberes cambia de esencia, su función primordial será preparar a una juventud para que logre responder con las necesidades de las empresas, principalmente extranjeras, en el marco de la llamada “confianza inversionista”. Igualmente sucede con la “Revolución Educativa” que tuvo como principal objetivo el aumento indiscriminado de cobertura, como segundo elemento se empezó a trazar a partir del CNA (Consejo Nacional de Acreditación) lo que serían los planes de estudio de las universidades públicas y los respectivos “indicadores”. Un primer documento trazado sobre esto fue el decreto 2566 de 2003, con el cuál se establecieron los lineamientos mínimos de calidad, un tercer elemento lo encontramos en la ley 749 de 2002 que busca la articulación de la educación media, técnica, con la educación superior, en lo que se conoce como formación por ciclos propedéuticos. Otra ley que va en la misma línea es la ley 1188 de 2008, en la cual se establecen unos parámetros para otorgar los registros calificados a los programas académicos de las Universidades.

Junto con esto se continúa con la presión sobre las universidades para aumentar la cantidad de estudiantes, “según información del ICFES, en 1992 estaban matriculados 200.000 estudiantes en universidades públicas, mientras que para el año 2007, entre las 32 universidades públicas del país matricularon en sus programas de pregrado y postgrado 494.937 estudiantes, representando un incremento significativo del 147.47%”1, con los mismo recursos de 1992, actualizados año a año solo el aumento del IPC, llevando esto que las Universidades buscaran rentas propias, vendiendo resultados de investigación, realizando extensión, consultarías, entre otros, cambiando la función esencial de la universidad.

En correspondencia a lo anterior, habría que plantear que hoy Colombia es uno de los países de América Latina que menos destina en educación, hoy invierte cerca del 0.37% del PIB, la meta es llegar al 2019 al 1.5% del PIB, donde el sector productivo aporte el 50%, pero no se define investigación en abstracto, se limita fundamentalmente a 6 ejes en 1

Revisión de la financiación con recursos de la nación para las universidades públicas, documento del SUE.


los cuales se puede generar valor agregado de conocimiento para exportarle al mundo, estos ejes son: la biodiversidad y los recursos genéticos, la biotecnología e innovación

agroalimentaria

y

agroindustrial,

las

enfermedades

infecciosas

prevalentes en áreas tropicales, los materiales avanzados y la nanotecnología. Es por ello que hoy bajo la Ley de Ciencia y Tecnología, aunque Colciencias reciba mayor presupuesto, las líneas que financiará estarán enmarcadas en los anteriores ejes y si un grupo de investigación no esta en ellas, difícilmente recibirá recursos para funcionar.

En el llamado PLAN PROSPERIDAD PARA TODOS del actual presidente Juan Manuel Santos, se ratifica en el campo de la educación las políticas neoliberales de privatización y estandarización, en este sentido el campo educativo es descrito desde cuatro nociones principales: calidad de la educación, competencias, capital humano y sistema de evaluación nacional. En este Plan la calidad está definida como el “fortalecimiento del enfoque de competencias” obedeciendo a los lineamientos de la OCDE (Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo); sin embargo, no es posible una visión homogenizante de la calidad. Para esta perspectiva, la “calidad educativa” quedaría en manos de los profesores y estudiantes individuales, con el objetivo de invisibilizar las causas estructurales del deterioro de la educación en nuestro país. “Uno de los objetivos estratégicos de la política educativa es “fomentar la acumulación de capital humano con una mayor capacidad productiva, acorde con los objetivos trazados en materia de desarrollo económico”. El capital humano se identifica con “capacidad productiva” y los designios de la vida social los determina el “desarrollo económico. En el Plan de Santos, Prosperidad para todos, la educación no representa un tema substantivo de atención, no es el eje transversal para la construcción de un verdadero proyecto de nación, sino que constituye un mero instrumento al servicio de otros fines y otras políticas. Y ese fin es la profundización de ese retardatario y declinante proyecto neoliberal”. (ZUBIRÍA, 2011)

Para dar cumplimiento a su Plan de Gobierno, el Presidente Juan Manuel Santos propone una nueva reforma a la Ley 30 de 1992. La nueva propuesta es un intento para profundizar aún más el carácter mercantil de la educación superior. Claramente es una propuesta de carácter neoliberal, en la cual se continúa renunciando a asumir la


educación como un derecho fundamental que por definición debe ser universal, gratuito y que garantiza el Estado. Los principales objetivos de este proyecto de reforma se concentran en: 

Aumentar los recursos para la educación superior, incluyendo el capital privado

Tener una educación pertinente en lo regional y competitiva en lo internacional

Garantizar una gestión educativa basada en el buen gobierno.

Promover la calidad y la investigación:

Incentivos a la buena calidad y a los procesos de acreditación

Fomento de investigación e innovación

Aumentar recursos

Generar condiciones para que mas colombianos se gradúen de la educación superior

Además de la base presupuestal y del ajuste natural por cuenta de la inflación, el Estado otorgará un 1 por ciento adicional en 2012, un 2 por ciento en 2013, un 3 por ciento entre 2014 y 2019, premiando resultados y buenos indicadores de desempeño.

Estos objetivos se piensan lograr mediante el subsidio a la demanda en lugar de priorizar la oferta de la educación pública, llevando consigo la ampliación indiscriminada de cobertura, el ingreso de capital privado nacional y transnacional con el fin de cumplir con los acuerdos de libre comercio, a la vez que estas instituciones privadas podrán desarrollar programas académicos en cualquier nivel y campos de acción organizadas como corporaciones o fundaciones o como sociedades anónimas, es decir crear instituciones de educación superior con ánimo de lucro, dando paso a una legislación que abiertamente obliga al sector educativo a deponer sus intereses.

Claramente asistimos a la profundización del modelo neoliberal; la aplicación de las políticas de Juan Manuel Santos –que son la continuación y profundización de las de Uribe- llevará a profundizar la elitización de la educación universitaria y dejará por fuera de las universidades a miles de jóvenes. Además, con la progresiva desaparición de Bienestar Universitario asistiríamos a una profundización de la deserción en las universidades públicas. Finalmente, la inversión del capital privado en las universidades y la definición de presupuestos por parte del ministerio de educación nacional lesionan


gravemente la autonomía universitaria y nos alejan de una noción de educación e investigación en función de los grandes problemas nacionales –convirtiendo la investigación en una mercancía que adquieren los grandes capitales nacionales y extranjeros.

Unidad para la movilización y movilización para la unidad “Para crear algo nuevo hay que tener una palabra

nueva,

la

cual

irrumpe

desde

la

exterioridad. Esa exterioridad es el pueblo mismo que parece que está del todo en el sistema y en realidad es extraño a él.”

Enrique Dussel

El estudiantado colombiano permanece en deuda con su pueblo, aun no responde como debiera a su llamado, porque no es consciente de su papel en el proceso revolucionario; sencillamente sus ojos están cegados por cierta idea del quehacer científico y del desarrollo que se reproduce en cada centro educativo a partir de una lógica pedagógica que castra sus potencialidades creativas y lo subordina al pensamiento ya producido en otras latitudes. Algo no anda bien en el sector estudiantil, al parecer la mayoría de las masas estudiantiles de Colombia consciente o inconscientemente siguen embriagándose con la promesa de su asenso en la escala social que le ofrece el capitalismo.

Entender los problemas del movimiento estudiantil pasa por reconocer la profunda crisis social y política que vive nuestro país donde el Estado continúa en manos de una minoría que impone su proyecto de país a sangre y fuego impidiendo el bienestar de las mayorías y el desarrollo de iniciativas organizativas que cuestionen el proyecto dominante. Por otra parte, a los sectores democráticos, progresistas y de izquierda nos cuesta generar una práctica política que logre organizar a las mayorías alrededor de un nuevo proyecto de país, en nuestro caso, un nuevo proyecto de universidad. Para superar esta situación es necesario repensar nuestros discursos y formas de actuar para ponernos de cara al país y al estudiantado, contribuyendo a la gestación de un nuevo movimiento estudiantil como aporte al movimiento social y popular.


NUESTRA

PROPUESTA

PARA

LA

CONSTRUCCIÓN

DE

MOVIMIENTO ESTUDIANTIL Trabajar en el sector estudiantil involucra desarrollarse al interior de la universidad y por fuera de ella generando vínculos reales entre Universidad y sociedad. Es importante para el desarrollo de nuestro proceso comprender y definir los elementos fundamentales dentro del escenario educativo para que nuestras acciones aporten de manera efectiva a un proceso de transformación social.

En la actualidad, gracias a la confluencia de diversas expresiones y fuerzas sociopolíticas que desarrollamos trabajo en el sector, existe la posibilidad de construir una organización que se configure como una opción para la movilización estudiantil a través de prácticas incluyentes. Reconocernos como expresiones y fuerzas reconstruyendo confianzas en el ámbito local, regional y nacional son condiciones fundamentales para lograr constituir la organización nacional estudiantil.

Consideramos que es positiva la organización de los activistas o de cada grupo político. Pero esto no basta. Se requiere otro espacio más amplio, el espacio del estudiantado, la organización social de los estudiantes a cuyo interior podemos actuar los grupos organizados. Si no se llega a esto difícilmente tendremos un movimiento estudiantil amplio y con la participación activa del estudiantado.

En el momento actual, la promoción y participación en espacios de confluencia debe ser algo central en nuestro actuar. La unidad es garantía para la construcción de fuerza social que articule múltiples sectores sociales y políticos que compartimos la necesidad de transformación.

Otro elemento central en la actualidad, es la necesidad de crear nuevas estrategias comunicativas y culturales que apunten a ampliar la legitimidad del “Movimiento Estudiantil” y del movimiento social y popular haciéndole frente a la ofensiva mediática que las élites han desatado. Nuestro accionar comunicativo debe contribuir a generar corrientes de opinión favorables al cambio y a las transformaciones sociales que la educación y el país necesitan.


Proponemos levantar propuestas tendientes a transitar y acumular hacia la construcción de organizaciones estudiantiles representativas de la base, de la comunidad estudiantil y con la participación activa de esta. A continuación, presentamos nuestras reflexiones para la construcción de movimiento estudiantil

ALGUNAS IDEAS PARA LA CONSTRUCCIÒN DE MOVIMIENTO ESTUDIANTIL... 1. El trabajo que se desarrolla desde los estudiantes para construir movimiento estudiantil debe lograr una articulación nacional, superando los localismos, aportando a la construcción de un modelo educativo incluyente, comprometido con la solución de los problemas del país.

2. El estudiantado debe reconstruir su memoria histórica, la memoria de sus luchas, victorias y derrotas. Debemos aportar a consolidar un sector con historia y proyecto político.

3. El proceso nacional que se consolide desde el sector debe ser de carácter gremial, flexible y diverso, con capacidad de oponerse a las políticas neoliberales que se vienen implementando.

4. Este proceso debe partir de los intereses y necesidades propias del estudiantado, brindar las garantías para una construcción democrática y colectiva contando con un criterio permanente de correspondencia con las dinámicas de los otros sectores sociales y sus organizaciones, haciéndose parte activa de las dinámicas educativas y de la vida nacional.

5. Es primordial lograr que lo gremial y sus luchas tengan un contenido político de tal manera que no se queden sólo en lo reivindicativo y se vuelvan una propuesta de cambio a largo plazo.

6. Construir movimiento estudiantil significa darle cabida a intereses y trabajos diversos a partir de nociones comunes, con la intención de consolidar formas organizativas que


sinteticen dicha diversidad. Debemos articular en el trabajo gremial todo tipo de actividades que los estudiantes desarrollamos (académicas, investigativas, comunitarias, deportivas, culturales y políticas); por tanto, nuestras propuestas organizativas deben ser de base, creativas, amplias e incluyentes.

9. En el momento actual es primordial la construcción de mesas de trabajo ( EN ESPECIAL LA MESA NACIONAL), estos espacios deben ser el inicio de una apuesta por la construcción de organización gremial; además, deben ser garantía de un trabajo amplio e

incluyente.

Además,

debemos

promover

encuentros

estudiantiles

amplios

y

democráticos en las localidades, departamentos y regiones.

10. Pensamos que la lucha por la educación pública no sólo es de estudiantes de universidades públicas; en este orden de ideas, es necesario generar vínculos con los trabajadores y profesores del sector educativo; aportar a la construcción de trabajo gremial en secundaria y, en la medida de nuestras posibilidades, tender puentes con los estudiantes de universidades privadas. Además, es de vital importancia estrechar vínculos con el movimiento social y popular en su conjunto, convirtiendo el problema de la educación en un problema que afecta al conjunto del país.

Pensamos que en el contexto actual de profundización del modelo neoliberal en nuestro país, y todo lo que ello implica, la movilización debe estar sintonizada con las otras expresiones del campo popular y, al igual que en el caso del movimiento estudiantil, los procesos de movilización deben contribuir a superar la dispersión de las luchas, buscando la articulación sectorial, regional y nacional. El país requiere un escenario de encuentro, deliberación y legislación donde el pueblo construya desde la base un nuevo proyecto de educación; en este sentido, como participantes del Congreso de los pueblos, llamamos a todos y todas a la construcción de un gran Congreso Educativo.

Por una educación pública, financiada por el Estado, autónoma al servicio de la nación y del pueblo!!!

Estudiantes, Somos pueblo Construyendo alternativas de poder popular!!!


REFLEXIONES PARA EL ENEU