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En este sentido, aunque hay guías internacionales que fomentan las prácticas con mayor potencial de asegurar la alimentación adecuada y la prevención de las infecciones en niños (10), la promoción de varias de estas prácticas está ausente en las políticas y programas actuales, notándose más bien un énfasis marcado en las políticas de seguridad alimentaria. Esta orientación, aunque importante, no alcanza para asegurar hábitos adecuados de alimentación debido a: (i) la falta de enfoque en la etapa crítica para el crecimiento. En la mayoría de los programas, la gestación y los primeros dos años de vida no cuentan con intervenciones y acciones distintas a las otorgadas a niños de mayor edad; (ii) la ausencia de una estrategia integral que vincule a las distintas áreas de acción, por ejemplo monitoreo de crecimiento, distribución de alimentos y suplementos, y educación nutricional; (iii) aun cuando se mencionan conceptos de calidad de los alimentos, estos están orientados hacia su seguridad e inocuidad, y no al contenido nutrimental y particularmente de micronutrientes. Cabe recordar que la prevención y la corrección oportuna de las deficiencias nutricionales durante los primeros 2 años de vida constituyen una de las intervenciones más importantes porque aseguran que el niño crezca para ser un adulto que pueda realizar su capacidad intelectual y productiva (11). Algunos programas del ICBF y Familias en Acción tienen el potencial para prevenir la deficiencia de micronutrientes, promover el crecimiento adecuado y reducir el impacto de esta deficiencia en el desarrollo y la productividad de los individuos a largo plazo (16, 17), razón por la cual la ausencia de los componentes mencionados anteriormente es considerada una debilidad. El segundo reto para el sector es la alineación de una política nacional actualizada a favor de la nutrición, complementando el énfasis en la seguridad alimentaria con los aspectos faltantes para promover el adecuado crecimiento y desarrollo de los niños en las etapas críticas (promoción de prácticas de lactancia y alimentación complementaria, suplementación con micronutrientes, control y tratamiento de infecciones) y agregando políticas claras y consistentes para la promoción simultánea del peso saludable a lo largo de la vida y el control del sobrepeso y la obesidad. La política para el peso saludable debería abarcar acciones que se alineen con los determinantes reales del sobrepeso y que incluyan desde reglamentaciones y

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nutrición en colombia ii: actualización del estado nutricional con implicaciones de política  

en esta nota técnica se resumen los principales problemas nutricionales en la población colombiana utilizando la información disponible de l...