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Banco Interamericano de Desarrollo Corporaci贸n Interamericana de Inversiones Fondo Multilateral de Inversiones

ESTRATEGIA DE DESARROLLO DEL SECTOR PRIVADO

12 de marzo de 2004

El presente documento fue elaborado por un grupo de trabajo compuesto por Pablo Angelelli (SDS/MSM); Ana-Mita Betancourt (LEG/LEG); Kelle Bevine (PRI); Martin Chrisney (RE2/FI2); Carolin Crabbe (RE1/FI1); Kathryn Hewlett-Jobes (FOMIN); Roberto Manrique (RE3/FI3); Pietro Masci (SDS/IFM); Gijs Nolet (PRE/PCY); Jorge Rold谩n (CII); Hans Schulz (EVP); y Antonio Vives (SDS), Presidente.


ÍNDICE

RESUMEN EJECUTIVO I.

INTRODUCCIÓN .................................................................................................................... 1

II. FINALIDAD DE LA ESTRATEGIA ............................................................................................ 1 III. PAPEL DEL SECTOR PRIVADO EN EL DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL .......................... 2 A. B. C. D.

EL SECTOR PRIVADO EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE............................................ 2 ¿QUÉ ES EL SECTOR PRIVADO? .................................................................................... 5 SECTOR PRIVADO, CRECIMIENTO ECONÓMICO Y REDUCCIÓN DE LA POBREZA ........... 5 EL ÁMBITO EMPRESARIAL COMO SOCIO EN EL DESARROLLO ...................................... 8

IV. OBSTÁCULOS AL DESARROLLO DEL SECTOR PRIVADO ........................................................ 9 A. B. C.

FALLAS DEL MERCADO Y FALLAS DEL GOBIERNO ....................................................... 9 ESCALA DE LAS FIRMAS, INFORMALIDAD Y POBREZA ............................................... 10 RESTRICCIONES DE CAPITAL FRENTE AL CRECIMIENTO DEL SECTOR PRIVADO ........ 11

V. PAPEL DEL GRUPO DEL BID EN EL DESARROLLO DEL SECTOR PRIVADO.......................... 13 A. B. C. D.

MARCO ESTRATÉGICO................................................................................................ 13 INSTRUMENTOS A DISPOSICIÓN DEL GRUPO DEL BID............................................... 17 ÁMBITOS DEL ACCIONAR ACTUAL DEL GRUPO DEL BID .......................................... 19 LECCIONES APRENDIDAS ........................................................................................... 23

VI. ORIENTACIONES ESTRATÉGICAS PARA EL APOYO DEL GRUPO DEL BID .......................... 25 A. B. C. D.

ESTABLECIMIENTO DE UN ENTORNO PROPICIO PARA LAS EMPRESAS ....................... 28 APOYO FINANCIERO PARA PROYECTOS ESPECÍFICOS DEL SECTOR PRIVADO............. 29 INCREMENTO DEL APORTE AL DESARROLLO EN MERCADOS DESATENDIDOS ........... 29 PARTICIPACIÓN DEL SECTOR PRIVADO EN EL DIÁLOGO Y LA ACCIÓN ....................... 30

VII. DEFINICIÓN DE ÁMBITOS DE ACCIÓN PARA EL DESARROLLO DEL SECTOR PRIVADO ........ 33 A. B. C. D.

VIII.

ENFOQUE DE PAÍS ....................................................................................................... 33 COORDINACIÓN Y ACCIONES CONJUNTAS PARA EL GRUPO DEL BID ....................... 35 ENSANCHAMIENTO DEL MARGEN DE ACCIÓN............................................................ 36 ASOCIACIONES ESTRATÉGICAS .................................................................................. 37 EJECUCIÓN, SEGUIMIENTO Y EVALUACIÓN ............................................................... 38


A. B.

EJECUCIÓN ................................................................................................................. 38 SEGUIMIENTO Y EVALUACIÓN ................................................................................... 42

IX. RIESGOS EN LA EJECUCIÓN ................................................................................................ 44 X. SEGUIMIENTO Y RESPONSABILIZACIÓN ............................................................................. 46


SIGLAS Y ABREVIATURAS BAsD BCIE BERD CAF CFI CII FOMIN PRI PYME

Banco Asiático de Desarrollo Banco Centroamericano de Integración Económica Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo Corporación Andina de Fomento Corporación Financiera Internacional Corporación Interamericana de Inversiones Fondo Multilateral de Inversiones Departamento del Sector Privado del Banco Interamericano de Desarrollo Pequeñas y medianas empresas


ESTRATEGIA DE DESARROLLO DEL SECTOR PRIVADO RESUMEN EJECUTIVO La estrategia de desarrollo del sector privado ofrece una guía para el Grupo del BID, con objeto de enfocar estratégicamente sus actividades de desarrollo de dicho sector. Su objetivo es el de profundizar y complementar el papel esencial que le cabe al sector privado en el fomento del crecimiento económico y la generación de ingresos por medio de la creación de puestos de trabajo que contribuyen a una sostenida reducción de la pobreza. Los obstáculos al desarrollo del sector privado son bien conocidos y muchos, por caer en el ámbito de las políticas públicas, escapan a las posibilidades de resolución de las firmas privadas. Las instituciones estatales débiles limitan las posibilidades del gobierno de establecer y mantener un clima empresarial favorable y reforzar los beneficios sociales de las actividades del sector privado. Al mismo tiempo, las fallas del mercado limitan las posibilidades de la empresa privada de lograr resultados deseables desde el punto de vista social. Por su parte, el público siente un desencanto creciente con la estabilización macroeconómica y las reformas que no han conducido a un crecimiento sostenido, y cuestiona abiertamente los costos de esas políticas favorables al mercado. Se requieren nuevas alternativas de política que promuevan al sector privado como factor catalizador del crecimiento sostenible y de unos niveles de vida mejores. Trabajando con sus instrumentos financieros y no financieros, el Grupo del BID puede aumentar la efectividad de los aportes de los sectores público y privado al desarrollo. Puede brindar apoyo a los gobiernos en el suministro de bienes públicos, la reglamentación de los mercados, la promoción de factores externos positivos, la superación de las fallas del mercado y el establecimiento de un consenso en torno a políticas de desarrollo que contemplen un crecimiento con equidad. Sin embargo, las posibilidades para estimular el cambio solamente por medio de intervenciones públicas son necesariamente limitadas. Vistas las amplias restricciones de financiamiento que aquejan a las firmas, el Grupo del BID también debe encarar intervenciones directas a nivel de firma y de inversión. Para lograr sus objetivos de desarrollo, la estrategia de desarrollo del sector privado ofrece un enfoque integral para las distintas ventanillas del Grupo del BID en el sector privado, y propone cuatro orientaciones estratégicas interrelacionadas: •

desarrollo de un entorno propicio para el ámbito empresarial

apoyo financiero para proyectos específicos del sector privado

aprovechamiento del aporte al desarrollo en mercados subatendidos, e

integración del sector privado en el diálogo y la acción


- ii -

Durante la ejecución de la estrategia se harían objeto de un seguimiento periódico cuatro ámbitos de actividad o de acción, velando por imprimir solidez a la ejecución y profundizar los efectos correspondientes. Se trata de los siguientes ámbitos: •

enfoque de país

coordinación interna y acción conjunta

ensanchamiento del margen de acción

asociaciones estratégicas

Esos ámbitos específicos respaldarán las prioridades estratégicas a más largo plazo identificadas para el Grupo del BID, que, a su vez, están basadas en la evaluación de la estrategia acerca de las actuales tendencias y características del sector privado en la región. Una vez avalada por cada uno de los miembros del Grupo del BID, esa estrategia básica se utilizará como guía para las estrategias específicas de cada miembro y podrá ayudar a orientar futuros cambios de organización. La ejecución de la estrategia de desarrollo del sector privado obligará a reevaluar las actividades operacionales y tal vez requiera ajustes a nivel tanto operacional como institucional. En consecuencia, los pasos propuestos para las actividades de ejecución, seguimiento y evaluación están concebidos para asegurarse de que dicho proceso mantenga flexibilidad organizativa, fortalezca las ventajas comparativas institucionales y aproveche las sinergias dentro de la organización.


I.

Introducción

1.1

El entorno de formulación de políticas para la empresa privada es complejo y dinámico, ya que combina intereses públicos y privados con una variedad de instrumentos e instituciones. En los últimos 15 años, el Grupo del BID1 ha incrementado su enfoque en el sector privado en América Latina y el Caribe por medio de la creación de la Corporación Interamericana de Inversiones (CII) en 1989, el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN) en 1993 y el Departamento del Sector Privado del BID en 1994. Al mismo tiempo, las operaciones de dicho grupo en el sector público también se han centrado en forma creciente en aspectos del desarrollo del sector privado por medio de préstamos para inversión y para reformas de política, operaciones de cooperación técnica y actividades no financieras que promueven la competitividad, la modernización del Estado, el desarrollo de los mercados financieros y de capitales y la pequeña y mediana empresa (PYME). En ese marco, la estrategia de desarrollo del sector privado ofrece un enfoque coherente que establece prioridades para el Grupo del BID.

1.2

La estrategia de desarrollo del sector privado forma parte del planteamiento general del Grupo del BID con respecto al desarrollo sostenible en la región y puede traducirse en un gran aporte al logro de las metas de crecimiento económico, mejor manejo del medio ambiente y reducción de la pobreza. Este documento presenta una guía para las intervenciones de dicho grupo dirigidas a promover el desarrollo del sector privado. Ante todo, define el objetivo de la estrategia (Capítulo II) y describe las características del sector privado en la región y la naturaleza de las restricciones existentes (el “lado de la demanda” – Capítulos III y IV). Pasa luego a detallar la forma en que dicha estrategia se encuadra dentro del actual marco de estrategias del BID y analiza los mecanismos similares de instituciones comparables, los principales ámbitos de intervención seguidos hasta ahora y la combinación de instrumentos utilizados, y analiza algunas de las lecciones básicas obtenidas a partir de la experiencia acumulada (Capítulo V). Las prioridades estratégicas propuestas se analizan en el Capítulo VI, mientras que en el VII se definen los ámbitos de acción que respaldan dichas prioridades. Por último, el Capítulo VIII presenta una breve visión general de la instrumentación y los métodos que se utilizarán para medir los avances y evaluar la efectividad de la estrategia de desarrollo del sector privado. También se presenta una bibliografía comentada que se puede utilizar como referencia para complementar el análisis expuesto en este documento.

II.

Finalidad de la estrategia

2.1

El objetivo básico de la estrategia de desarrollo del sector privado es el de brindar respaldo al aporte que dicho sector puede hacer al desarrollo económico general y

1

Las referencias al Grupo del BID abarcan al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Corporación Interamericana de Inversiones (CII) y el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN).


-2-

la reducción de la pobreza. Para brindar ese apoyo, la estrategia procura clarificar y reforzar la coherencia y los aspectos complementarios de la amplia gama de actividades emprendidas en todo el BID. Al asegurar la coherencia y la orientación correspondientes, la estrategia incrementará el efecto de las intervenciones del Grupo del BID. Con ello, la estrategia proporciona el marco dentro del cual habrán de analizarse las distintas actividades, instrumentos, proyectos, metodologías y patrones institucionales a la luz del actual desarrollo de la región. Asimismo, identifica los enfoques capaces de incrementar el valor agregado de las actividades del Grupo del BID. 2.2

La estrategia de desarrollo del sector privado presenta la orientación estratégica y los ámbitos de acción que guiarán las actividades del Grupo del BID en años venideros y se ha definido con la participación activa de cada miembro. Vistas las grandes diferencias entre los países miembros prestatarios, la estrategia propone que los planes de acción específicos en materia de desarrollo del sector privado se elaboren a nivel de país. Así, una de las principales propuestas para el Grupo del BID es la de instrumentar dicha estrategia por medio de estrategias de país específicas para el desarrollo del sector privado, como aportes para el proceso de programación corriente.

III.

Papel del sector privado en el desarrollo económico y social a.

3.1

2

El sector privado en América Latina y el Caribe

En los últimos años, el sector privado en América Latina ha representado casi el 90% de la actividad económica global. Si bien hay diferencias entre países, la composición de las tareas productivas en dicho sector se orienta principalmente a los servicios, que representan aproximadamente 61% de la producción, mientras que las actividades manufactureras representan alrededor del 31% y la agricultura, el resto. Las exportaciones del sector privado están muy concentradas y por lo general suelen estar limitadas a unos cuantos productos principales, en industrias basadas en recursos naturales con un uso intensivo de capital o en maquiladoras, que si bien en la última década generaron muchos puestos de trabajo nuevos, lo hicieron con poco valor agregado. En su mayor parte, el sector privado está dominado por microempresas, que constituyen alrededor del 90% de todas las firmas privadas (las PYME representan el otro 8% y las grandes empresas, el 2% restante). El predominio de microempresas contribuye al elevado grado de informalidad o el gran número de firmas no inscritas que abundan en la región. Las pequeñas y medianas empresas representan entre 20% y 40% de todos los puestos de trabajo del sector privado y 10% de la actividad empresaria en la mayoría de los países de la región, mientras que el sector informal representa más de la mitad de la actividad económica2. La informalidad predomina en muchos países, oscilando del 20% del PIB en las economías más desarrolladas, a casi el 70% en las menos desarrolladas, con un promedio del 41% para la región.


-3-

3.2

Pese a sus grandes avances en la última década, los países de América Latina y el Caribe siguen teniendo un desempeño deficiente. El ingreso per cápita creció a una tasa anual de apenas el 1,5% durante los años noventa, período en el cual además la productividad total de los factores disminuyó a una tasa anual del 0,62% y la región tuvo un puntaje bajo en las clasificaciones de competitividad internacionales3. La infraestructura de la región se caracteriza por niveles de inversión relativamente bajos, un nivel de ahorro bajo y una cobertura y una calidad deficientes. La tasa de ahorro media de América Latina se acerca al 17% del PIB, es decir, la mitad de la de los países asiáticos en desarrollo y mucho menos que la prevaleciente en otras economías emergentes. La falta de ahorro, acompañada de instituciones débiles y políticas públicas distorsionantes, ha frenado el crecimiento de los mercados financieros privados latinoamericanos y limitado la expansión de la infraestructura básica y los servicios que se requieren para el desarrollo impulsado por el sector privado.

3.3

Muy pocas economías latinoamericanas y del Caribe han creado un nivel de puestos de trabajo y de riqueza a la altura de sus posibilidades, por lo cual la pobreza sigue siendo endémica. Por otra parte, la inflación ha dejado de ser un problema y los gobiernos de toda la región han mejorado sus posiciones fiscales en relación con la situación de décadas anteriores. Sin embargo, la inestabilidad macroeconómica (en forma de crisis de deuda periódicas, fluctuación de los tipos de cambio y tasas de interés reales elevadas) sigue siendo un rasgo demasiado familiar4.

3.4

El contexto para el desarrollo del sector privado ha cambiado profundamente en las últimas décadas. La ola de reformas de los años ochenta y noventa tuvo por objeto mejorar la eficiencia de los mercados abriendo las economías a la competencia internacional por medio de la reducción de las barreras al comercio, ampliando el acceso al capital internacional, pasando la propiedad de ciertos activos a manos del sector privado y estabilizando las economías. Gracias a esos cambios de política, el entorno para las firmas se ha vuelto más dinámico y estimulante. Muchas PYME abandonaron el mercado frente a cambios estructurales como la liberalización del comercio, en parte debido a un acceso deficiente a los mercados de activos productivos, especialmente la ausencia de capital a largo plazo y de las nuevas tecnologías necesarias para establecer ventajas competitivas. Muchas de esas firmas estaban concentradas en industrias de uso intensivo de la mano de obra, como las

3

El Informe de competitividad mundial del Foro Económico Mundial muestra que Chile, ubicado en el 28º puesto, es el país de más alta calificación de América Latina y el Caribe, mientras que los demás se ubican entre el 40º y el 60º puestos. La mitad de las economías latinoamericanas incluidas en dicho estudio tienen indicadores de competitividad más bajos de lo que hubiera cabido esperar según sus niveles de ingresos, lo que significa que su crecimiento se ve frenado por un entorno empresarial deficiente.

4

Por ejemplo, América Latina tiene la mayor frecuencia de contracciones crediticias, siendo éstas un indicador de los flujos netos al sector privado, definido como diferencia entre la tasa de crecimiento del volumen de créditos al sector privado y la tasa de interés cobrada por los préstamos. Dicho indicador actualmente se sitúa en el mismo nivel que el de las economías en transición, más de tres veces mayor que el de las naciones del Este de Asia y casi cinco veces más elevado que el de los países desarrollados.


-4-

del calzado, el mobiliario y la indumentaria. Al mismo tiempo, la brecha tecnológica con los países más desarrollados ha limitado la capacidad para incrementar la productividad laboral. Algunos países como Argentina, Colombia, México y Brasil han tenido más éxito a la hora de aumentar la productividad relativa, pero otros como Jamaica, Perú y Uruguay han quedado a la zaga. Todo parece indicar que las reformas del pasado no fueron suficientes para cerrar la brecha de productividad con las economías desarrolladas, si bien la presión creciente en materia de competencia contribuirá sin duda alguna a una convergencia con los patrones de eficiencia internacionales. 3.5

El desempeño opaco del sector privado en la región también se puede atribuir en gran medida a un entorno empresarial desfavorable. Las encuestas realizadas por distintas fuentes muestran que el entorno empresarial general de la región se ubica en la categoría de “menos propicio”5. El costo de hacer negocios sigue siendo obstinadamente elevado en muchos países, mientras que las instituciones públicas necesarias para brindar respaldo a un sector privado dinámico siguen siendo inadecuadas. El conjunto de marcos crediticios débiles, procedimientos burocráticos rígidos y leyes laborales complicadas se traduce en costos de transacción elevados. Las instituciones públicas débiles no logran proporcionar los servicios legales, educacionales, de salud y de infraestructura que se requieren para hacer negocios. El efecto combinado de esos factores en el ámbito empresarial es el de un mayor nivel de incertidumbre y riesgo, plazos de inversión más cortos, la baja disponibilidad y el alto costo del financiamiento (tanto externo como interno), un menor nivel de productividad por trabajador y, en general, más dificultades y menos utilidades para las empresas que tratan de conseguir oportunidades comerciales.

3.6

Además, la creciente interdependencia de los mercados y la facilidad con la cual los recursos (especialmente los financieros) pueden desplazarse por el mundo han intensificado la competencia mundial. En consecuencia, el sector privado latinoamericano y del Caribe se ha vuelto más vulnerable a la competencia proveniente de lugares como China, India y Europa oriental, que, por estar en mejores condiciones de atraer inversiones, están erosionando algunas de las ventajas competitivas de la región. Para poder mantener tasas de crecimiento económico sostenibles capaces de ayudar a reducir la pobreza habría que dedicar los próximos años a un renovado impulso del desarrollo del sector privado.

3.7

Muchos países carecen de las condiciones necesarias para que los mercados autorregulados puedan ofrecer una solución integral a los problemas de economías de desempeño deficiente. Los responsables de la formulación de políticas están buscando una vía intermedia entre las intervenciones gubernamentales y un mercado que evite el costo de las fallas tanto propias como ajenas a su ámbito. La política pública hacia el sector privado desempeña un papel fundamental en la

5

Batra et al., 2003.


-5-

definición del nivel de combinación entre la intervención gubernamental y el mercado. Idealmente, dicho sector debería ser un elemento básico del plan de desarrollo general de un país (que debería depender de las condiciones y necesidades locales y estar formulado en consulta con los agentes locales y sus socios del ámbito del desarrollo). Si bien las estrategias de los países individuales para el desarrollo del sector privado se deben elaborar localmente, deberían estar orientadas por un marco integral que fomente el crecimiento empresarial. 3.8

Hoy, a pesar de la mayor estabilidad macroeconómica, existe un sentimiento generalizado de desilusión, visto el franco escepticismo de la opinión pública en cuanto a los méritos de las reformas de mercado6. En general, existe una búsqueda de soluciones nuevas para mantener el anterior desempeño en materia de crecimiento. Mientras por una parte apenas si se han formulado nuevas alternativas en materia de políticas, por la otra el sector privado, que es la principal fuente de crecimiento, dista de haber alcanzado su potencial en la mayoría de los países. b.

3.9

¿Qué es el sector privado?

Sin embargo, antes de analizar formas para promover el crecimiento del sector privado es importante definir qué es dicho sector. La Comisión de Asistencia al Desarrollo de la OCDE ofrece la siguiente definición generalmente aceptada, según la cual el sector privado es Un principio organizativo básico para la actividad económica en la que la propiedad privada es un factor importante, los mercados y la competencia impulsan la producción y la iniciativa privada y la asunción de riesgos ponen en marcha las actividades7.

3.10

El sector privado abarca todas las actividades económicas que no comprenden la producción por el sector público e incluye a todas las firmas con fines de lucro, independientemente de su tamaño, actividad (bienes, servicios o ámbito financiero) o ubicación (urbana o rural), y las instituciones establecidas específicamente para atender a dicho sector, como las asociaciones por ramo de actividad. La frontera entre las instituciones privadas con fines de lucro y las organizaciones privadas sin dichos fines es un elemento variable y en continuo movimiento. c.

3.11

Sector privado, crecimiento económico y reducción de la pobreza

Las empresas privadas florecen cuando las políticas, instituciones y actividades de carácter público ofrecen un entorno atractivo y equitativo para las actividades

6

Por ejemplo, datos de Latinobarómetro muestran que 70% de la población de la región piensa que las privatizaciones no han sido beneficiosas (Shirley, 2003).

7

OCDE, 1994.


-6-

privadas. Sin embargo, con demasiada frecuencia en la región el sector privado logra crecer a pesar del clima empresarial nacional, no gracias al mismo. Así, para poder fomentar el desarrollo de dicho sector se requiere un buen equilibrio entre las funciones complementarias del mismo y del Estado. En un entorno así, las inversiones privadas por lo común excederían las del sector público y su crecimiento podría interpretarse como signo de mejora del clima empresarial. Durante los años noventa las inversiones privadas fueron cerca de tres veces mayores que las públicas. No debe sorprender pues que el sector privado haya creado muchos más puestos de trabajo que el sector público. Por ejemplo, hay datos que muestran que entre 1989 y 1998 el crecimiento del empleo en el sector privado mexicano fue 87 veces superior al del sector público, que incluye las empresas estatales, mientras que en Uruguay esa cifra fue casi cinco veces mayor8. 3.12

En vista del tamaño relativo del sector privado en prácticamente todas las economías, para los aumentos sostenidos del PIB per cápita (es decir, el crecimiento económico) se requiere un crecimiento sostenido de las empresas privadas. Esto es particularmente cierto en el actual entorno de finanzas públicas endebles que impiden a la mayoría de los gobiernos realizar las inversiones que se necesitarían en respaldo de dicho crecimiento económico. Igualmente importante es el hecho de que el sector privado proporcione los medios más eficientes para identificar y aprovechar las nuevas tecnologías, los productos y los mercados que impulsan la productividad9. A más largo plazo, el crecimiento económico es función de las tecnologías nuevas, que aumentan la productividad y, por ende, la producción per cápita.

3.13

Sin embargo, la relación de causalidad entre crecimiento económico y reducción de la pobreza no se presenta con claridad meridiana y ha originado cierta controversia. Algunos observadores sostienen que el crecimiento, por lo menos en sus etapas iniciales, conduce de hecho a un deterioro de la distribución del ingreso y, en casos extremos, a un aumento de la pobreza. Sin embargo, también hay pruebas crecientes de que el crecimiento mejora la situación de las personas de todos los niveles de ingresos en proporción aproximadamente idéntica10. Claro está que el crecimiento económico se traduce en un mayor nivel de empleo, ingresos personales e ingresos en las arcas públicas, lo cual brinda recursos para financiar programas destinados a responder a las necesidades sociales y mejorar las condiciones de vida de los pobres. De ello puede concluirse que el crecimiento económico sostenido es una condición necesaria para la reducción de la pobreza11.

8

Pfeffermann, 2000.

9

Si la fracción de la población activa permanece constante, el aumento del PIB per cápita presupone un aumento del producto por trabajador (productividad laboral) en idéntica proporción. Si bien algunos observadores señalan que la región está a la zaga en cuanto a inversiones en tecnología, incluso en América Latina y el Caribe el sector privado adapta la tecnología a la actividad económica.

10

Dollar y Kraay, 2001.

11

Véase la Estrategia para el crecimiento económico sustentable del BID (GN-2227-1).


-7-

Como, según ya se indicó, el sector privado representa una porción importante del producto nacional y, por ende, del crecimiento económico, y como al aumento del crecimiento le cabe un papel importante en la reducción de la pobreza, un enfoque estratégico en el desarrollo de dicho sector resulta fundamental para la creación de oportunidades de empleo para los pobres. 3.14

La trayectoria de América Latina y el Caribe en materia de crecimiento económico ha sido decepcionante y la pobreza sigue siendo un problema persistente. En los años noventa el crecimiento anual del ingreso per cápita no se cifró sino en el 1,5%. A ese ritmo, la región tardaría cerca de un siglo para alcanzar niveles de ingreso medio similares a los actualmente registrados en el mundo desarrollado. Además, es claro que los avances en la reducción de la pobreza serían insuficientes. Las tasas de crecimiento económico bajas y fluctuantes registradas en los años noventa llevaron a un aumento del número de personas que viven en la pobreza (con ingresos por debajo de US$2 por día en paridad de poder adquisitivo). Ese número ha llegado a cifrarse ahora en más de un tercio de la población total. Para poder alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio en cuanto a reducir la pobreza en la mitad para el año 2015, el crecimiento económico de América Latina y el Caribe deberá acusar una tasa anual media del 3,8%, cifra muy superior al promedio histórico (2,1%)12.

3.15

Sin embargo, el crecimiento económico por sí solo tal vez no baste para elevar los niveles de vida de los pobres si no se complementa con programas de reducción de la pobreza eficaces. También se requieren oportunidades para el logro de la inclusión y la equidad sociales a fin de alcanzar la estabilidad necesaria para un crecimiento sostenido. Las políticas de crecimiento económico y social deberían promover el crecimiento sostenible e incluir actividades dirigidas a los segmentos más pobres de la población. Entre las intervenciones focalizadas que favorecen a los pobres cabe señalar las inversiones en capital humano e infraestructura y un mejor acceso al financiamiento13. Se requieren acciones focalizadas que incrementen las capacidades de los pobres para facilitar un mayor crecimiento económico.

3.16

Entre las medidas que hay que considerar para fomentar un crecimiento que favorezca a los pobres cabe mencionar las siguientes: i) inclusión directa de los pobres en las actividades económicas, contribuyendo así a su empleo, nivel de ingresos y productividad y a reducir su vulnerabilidad; ii) crecimiento económico como medio para generar recursos en la sociedad y aumentar la productividad, el empleo y los ingresos; y iii) redistribución para que los recursos generados en la sociedad a partir del crecimiento se inviertan en forma significativa en favor de los pobres, especialmente en el desarrollo de los recursos humanos.

12

Besley, H. y R. Burgess, 2003.

13

La Estrategia del BID para la reducción de la pobreza y promoción de la equidad social (documento GN-1894-7) hace hincapié en la importancia de las intervenciones focalizadas.


-8-

d.

El ámbito empresarial como socio en el desarrollo

3.17

El sector privado puede desempeñar un papel mucho más amplio en el desarrollo. Los beneficios de su participación en el logro de las metas de desarrollo se pueden potenciar de tres maneras: ante todo, atrayendo la participación de dicho sector en el suministro de bienes y servicios para aumentar la eficiencia operacional y la cobertura correspondientes; en segundo lugar, utilizando ese sector para elaborar servicios en nombre del sector público; en tercer lugar, utilizándolo como socio en el desarrollo social y ambientalmente responsable.

3.18

En el proceso de manejo de firmas rentables, las industrias privadas también pueden contribuir al desarrollo económico general, y con frecuencia lo hacen en forma acorde con las metas de las instituciones multilaterales de desarrollo y el sector público. En particular, las empresas privadas pueden producir bienes y servicios necesarios para aumentar la calidad de vida de la población, como servicios públicos, vivienda y otros ámbitos similares.

3.19

Además de crear condiciones propicias para el crecimiento del sector privado, los gobiernos también pueden usar fondos del erario para contratar el suministro de servicios públicos por entidades privadas, ayudando a ampliar su cobertura y, con ello, a aumentar el nivel de responsabilización y de eficiencia operativa. A su vez, el sector privado, actuando como contratista en proyectos financiados por el gobierno, tiene la oportunidad de facilitar su propio crecimiento y alimentar un círculo virtuoso de desarrollo económico. El Banco contribuye al desarrollo del sector privado a través de sus actividades de compra para el financiamiento de proyectos públicos. Asimismo, debe utilizar su ascendiente para promover las firmas que se conducen en forma responsable (por ejemplo, cumpliendo la legislación, los acuerdos internacionales y las políticas y salvaguardias del Grupo del Banco que abordan la corrupción, el trabajo infantil y el liderazgo ambiental, entre otros aspectos).

3.20

En el transcurso de sus actividades comerciales corrientes, muchas firmas se preocupan del bienestar de la población y, en particular, del de las comunidades y el entorno en los que están situadas. En muchos casos, invierten en la salud y la educación de sus empleados y de personas pobres, al igual que en proyectos de protección comunitaria y ambiental. Los gobiernos y las instituciones multilaterales deben aprovechar esas situaciones en las que sus metas de desarrollo coinciden con las del sector privado, tratando para ello de utilizar recursos escasos para entrar a formar parte de asociaciones en pro del desarrollo.


-9-

IV.

Obstáculos al desarrollo del sector privado a.

Fallas del mercado y fallas del gobierno14

4.1

En relación con las políticas de desarrollo del sector privado hay que tener en cuenta que los mercados asignan recursos en forma sólida y eficiente, tal que todos los niveles de la sociedad se puedan beneficiar. Sin embargo, los mercados no funcionan en el vacío y a veces sufren fallas, frente a las que se imponen intervenciones gubernamentales para mejorar su funcionamiento y sus resultados sociales15. Asimismo, el gobierno debe establecer las “reglas del juego” que aseguren la existencia de mercados competitivos y ofrezcan un marco jurídico y normativo adecuado, un entorno macroeconómico estable y una sólida infraestructura social y física (salud y educación, carreteras, comunicaciones, etc.). Dichas “reglas” también deben atenuar los efectos negativos en el medio ambiente, la salud y el ámbito laboral que a veces se relacionan con la empresa privada. En algunos casos, donde los mercados no alcanzan a formarse porque una firma individual no logra captar las ganancias provenientes de sus actividades, el gobierno puede alentar la formación de mercados a través de intervenciones focalizadas y limitadas.

4.2

Por supuesto, el sector público no es inmune a los problemas. Las ineficiencias de las burocracias gubernamentales, blanco de frecuentes críticas, pueden trabar la iniciativa privada con procedimientos burocráticos y demoras. En América Latina y el Caribe se requiere un promedio de 74 días para llenar y presentar todo el papeleo para iniciar una empresa, frente a solamente 10 días en los países de altos ingresos de la OCDE – a un costo relativo siete veces mayor como fracción per cápita del ingreso nacional16. Además, el papel singular que le cabe al gobierno en la asignación de recursos presupuestarios y el otorgamiento de permisos y licencias, sumado a sus posibilidades de aplicación selectiva de reglas y reglamentos, se presta mucho a la corrupción. Los sobornos, las comisiones clandestinas y otros casos de conducta improductiva en busca del provecho propio representan un verdadero impuesto a la actividad privada que afecta a todos los miembros de la sociedad y distorsiona la asignación de recursos productivos. La falta de

14

Aquí, la frase “falla del gobierno” se refiere a los problemas que se plantean cuando los Estados no reglamentan en forma adecuada y no tienen instituciones efectivas para respaldar las actividades públicas necesarias (infraestructura, educación y salud pública, entre otras).

15

Las fallas de los mercados pueden provenir de distintas fuentes, incluidas las externalidades negativas de las acciones privadas (como la contaminación), las externalidades positivas que conducen a problemas inesperados o una subinversión (como con los bienes públicos), la falta de mercados completos, una información asimétrica (que distorsiona los precios del mercado) o un excesivo poder de los mercados (como los monopolios y los oligopolios). Frente a dichos problemas, el mecanismo de determinación de precios de los mercados, que es fundamental para el desarrollo del sector privado, no puede reflejar adecuadamente los costos y beneficios económicos.

16

Información tomada de la base de datos Doing Business, del Grupo del Banco Mundial.


- 10 -

transparencia y credibilidad que conllevan esas actividades ajenas a la mecánica del mercado perjudican el entorno empresarial de un país. 4.3

El abordado de las deficiencias institucionales y los elevados costos conexos de hacer negocios, sumado a una mejor coordinación de las interacciones entre los sectores público y privado, ocupa gran parte de la agenda para una segunda generación de reformas. Las instituciones deficientes (derechos de propiedad mal definidos, marcos de garantías deficientes, sistemas jurídicos que no facilitan una contratación efectiva y reglamentos onerosos) siguen siendo un pesado lastre para el desarrollo del sector privado. Lamentablemente, el escaso desarrollo institucional socava la efectividad de los avances muy concretos logrados durante la primera generación de reformas (estabilidad macroeconómica, reforma del comercio y privatizaciones) y ha llegado incluso a poner en entredicho la validez de los programas de reformas17. b.

Escala de las firmas, informalidad y pobreza

4.4

La escala de producción más pequeña y la informalidad generalizada son rasgos característicos del sector empresarial de muchos países. Debido a su escala, las firmas más pequeñas suelen verse afectadas en forma más adversa que las más grandes por los altos costos burocráticos y además tienen más probabilidades de permanecer en el sector informal, no inscrito, de la economía, o de salir del mercado cuando se producen cambios adversos. Además, la informalidad pone grandes trabas al crecimiento de una firma, reduciendo su acceso a los recursos financieros y otros insumos, limitando su acceso a los servicios públicos y restringiendo el tipo de contratos que puede celebrar o de inversiones que puede hacer. El tamaño del sector informal puede ser indicativo de la calidad del entorno empresarial, porque un entorno deficiente desalienta la formalización. Las firmas pequeñas tienen una productividad más baja que la de sus homólogas en los países desarrollados, y sus posibilidades de expansión y crecimiento son limitadas. Además, existe una brecha tecnológica creciente entre las firmas más pequeñas y más grandes de la región, lo cual atenta contra la competitividad a largo plazo de las primeras18.

4.5

El sistema jurídico es un factor subyacente fundamental del crecimiento de las empresas de todos los tamaños, sean éstas microempresas, PYME o grandes compañías. Se ha comprobado que donde los derechos del acreedor no se pueden

17

Se ha calculado que durante los años noventa la región realizó casi el 80% del margen de reforma disponible en materia de comercio y cerca del 60% en mercados financieros, pero solamente 25% y 30% en los ámbitos de impuestos y de privatizaciones, respectivamente. En los mercados laborales la utilización neta fue básicamente igual a 0%, es decir, una utilización nula del margen de reforma. Lora et al. (2004).

18

En promedio, la productividad de las PYME latinoamericanas es igual a menos del 40% de la de las firmas más grandes de la región, mientras que en Europa y los Estados Unidos esa cifra es del 65%. Véase Comisión Europea (2000) y Peres y Stumpo (2000).


- 11 -

imponer en forma efectiva, ello va en detrimento del volumen de crédito a disposición del sector privado. Un marco jurídico adecuado define los acuerdos entre las empresas y facilita la aplicación de los contratos y la resolución de disputas, mejorando así el acceso al financiamiento. Ello hace que las empresas puedan crecer, porque las transacciones objetivas en condiciones de mercado les permiten trascender el círculo de familiares, amigos o vecinos conocidos en el que se desempeñan en un principio. Para las firmas más pequeñas, la ausencia de un mecanismo jurídico de aplicación de las disposiciones y la existencia de derechos de propiedad no inscritos elevan el costo del financiamiento y limitan sus posibilidades de invertir y crecer. 4.6

La informalidad se relaciona estrechamente con la pobreza y tiene efectos que corroen los incentivos de mercado necesarios para sostener el crecimiento económico. Muchas economías latinoamericanas y del Caribe, especialmente las de los países de menores ingresos, no ofrecen ningún incentivo sólido para pasar al ámbito formal, especialmente para microempresas y PYME. La imposibilidad de atraer firmas hacia las actividades del mercado formal se traduce en la pérdida de ingresos tributarios, sirve para socavar la calidad y cobertura de los servicios públicos (como carreteras y educación) y menoscaba la transparencia y la confianza en los mercados (dado que, para sobrevivir, las firmas tratan de evadir sus obligaciones impositivas y de cumplimiento de las reglamentaciones). Frente al vínculo estrecho entre informalidad, bajo crecimiento y pobreza, los esfuerzos correspondientes deberían centrarse en los países de bajos ingresos o las regiones de bajos ingresos dentro de los países, donde esas condiciones predominan. c.

4.7

19

Restricciones de capital frente al crecimiento del sector privado

En general, la región sufre una disponibilidad de recursos financieros limitada y un acceso limitado al crédito y el capital por parte de las firmas de todos los tamaños. Los coeficientes de créditos al sector privado con respecto al PIB suelen ser sustancialmente más bajos que los de países de niveles de ingresos similares en otras partes del mundo19. Las tasas de interés y los márgenes de interés son elevados, reflejando la percepción de riesgo elevado por parte de los prestamistas y de la combinación de intermediaciones ineficientes y anticompetitivas. Un buen sistema financiero que financia el desarrollo del sector privado satisface con efectividad una amplia gama de necesidades financieras, desde las de las empresas más pequeñas hasta las de las más grandes, en términos asequibles y competitivos. En promedio, el coeficiente de créditos al sector privado con respecto al PIB fue de menos del 30% durante los años noventa, es decir, alrededor de un tercio del tamaño medio de los mercados crediticios del Este de Asia y los países desarrollados, mientras que los márgenes de intereses netos en 2001-2002 fueron de 5,8% en América Latina, 3,1% en Asia y 2,5% en los países desarrollados, volviendo así más costoso al dinero. Además, los mercados de capital están considerablemente subdesarrollados. El valor de las acciones intercambiadas con respecto al PIB se sitúa en promedio por debajo del 5% en América Latina, mientras que excede el 50% del PIB en las economías emergentes de Asia y los países de la OCDE.


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4.8

Se ha comprobado que la mayoría de las firmas grandes de la región pueden obtener financiamiento y, hasta hace poco, algunas incluso podían acceder a los mercados financieros de Nueva York y Europa. Por su parte, las instituciones de microfinanciamiento, con la asistencia fundamental del BID, han elaborado modalidades de préstamo especiales adaptadas a sus clientes, y han comenzado a crecer. Sin embargo, las pequeñas y medianas empresas tienen pocas opciones de financiamiento. El sistema de préstamo basado en garantías está muy poco desarrollado en la región, por lo cual a las compañías les resulta difícil, cuando no imposible, aprovechar sus activos para financiar sus actividades. Ello limita el crecimiento de las empresas e impide aprovechar nuevas oportunidades de negocios. Asimismo, aumenta los riesgos para el prestamista (debido a la deficiencia de los derechos del acreedor), lo cual se refleja en tasas de interés elevadas y en grandes márgenes entre las tasas pasivas y las activas.

4.9

Además de la estrechez y poca profundidad de los mercados financieros y de capital nacionales, la región sufre fluctuaciones en su acceso a los flujos de capital internacionales. Tradicionalmente, ha dependido más del financiamiento por deuda con intermediación del sistema bancario. Últimamente, los instrumentos de los mercados de capital, mayormente bonos soberanos, han crecido en importancia, mientras que las inversiones extranjeras directas, tras aumentar en los años noventa, han caído al compás de la reducción mundial de las actividades de inversión20. Ello coloca a la región frente al imperativo de movilizar sus recursos financieros nacionales para proporcionar el financiamiento necesario en materia de inversión. Además, la captación de fondos en moneda local reducirá el descalce de moneda que enfrentan muchas firmas al pedir préstamos en el exterior para proyectos que generan utilidades en moneda local. El incipiente mercado de los fondos de jubilación privados y los inversionistas institucionales muestra signos prometedores, pero todavía es demasiado limitado para representar una parte importante del gasto anual de la región en materia de inversiones. El aporte de los fondos de jubilación y de otros inversionistas institucionales puede llegar a ser importante en algunos países21.

20

Las inversiones extranjeras directas en la región han sido muy fluctuantes y en 2003 alcanzarán niveles del orden de los US$25.000 millones, cifra muy inferior al máximo de US$75.000 millones registrado en 1999. En 2001 tuvieron un nivel igual al de la región Asia/Pacífico (incluida China), pero se prevé que en 2003 serán de apenas un tercio.

21

Por ejemplo, los activos de fondos de jubilación representan casi 50% del PIB en Chile, casi 10% en México (si bien están creciendo muy rápidamente) y alrededor de 55% en los Estados Unidos. A su vez, los fondos de inversión colectiva pueden llegar a ser importantes en Brasil, donde se cifran en 18% del PIB, mientras que los fondos de seguros representan cerca de 14% del PIB en Chile. No obstante, los fondos de jubilación están limitados por reglas muy estrictas en cuanto a las inversiones permitidas.


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V.

Papel del Grupo del BID en el desarrollo del sector privado a.

Marco estratégico

5.1

Las metas fundamentales del Grupo del BID son las de promover el crecimiento económico sostenible, la reducción de la pobreza y la equidad social. La estrategia de desarrollo del sector privado procura incrementar el aporte al desarrollo de las actividades de dicho grupo en el sector privado, para alcanzar esas metas fundamentales. En el presente capítulo se explica la forma en que la estrategia se encuadra dentro de las actuales estrategias del BID y presenta una visión general de las estrategias de las principales instituciones comparables en materia de desarrollo del sector privado. Asimismo, se reseñan los principales ámbitos de intervención del Grupo del BID y los instrumentos utilizados y se sacan algunas lecciones básicas de la experiencia acumulada por el mismo.

5.2

Estrategias del Grupo del BID: La estrategia de desarrollo del sector privado establece un marco para la labor del Grupo del BID en ese ámbito y forma parte de un conjunto de mecanismos más amplio que abarca el desarrollo social, la modernización del Estado, la integración regional y la competitividad. Además, el BID tiene dos estrategias básicas que comprenden el crecimiento económico sostenible y la reducción de la pobreza y la promoción de la equidad social. Sin embargo, dichas estrategias no abordan los cambios que el grupo debe realizar en aras de la coordinación estratégica de sus operaciones en el sector privado.

5.3

El denominador común de las estrategias del BID es su enfoque en la estabilidad macroeconómica, la infraestructura básica, el capital humano y la tecnología como bases de las actividades promotoras del crecimiento y la reducción de la pobreza en la región. También merece destacarse el papel del Grupo del Banco en el suministro de financiamiento donde el acceso al crédito es difícil, especialmente para las inversiones en infraestructura y para microempresas y PYME. Además, la estrategia de competitividad pone de relieve los principales ámbitos estructurales que inciden en el sector privado, es decir, i) fortalecimiento del marco jurídico e institucional en el que operan los sistemas financieros; ii) establecimiento de organismos reguladores en materia financiera; iii) fortalecimiento de los mercados de capital; iv) fortalecimiento de los derechos de propiedad con respecto a activos (particularmente los de los pobres) como la tierra y la vivienda, y v) establecimiento de sistemas de microfinanciamiento y otras instituciones alternativas para ampliar el acceso al crédito22. Las estrategias contemplan también una mayor coordinación entre los principales agentes en los sectores público y privado, al igual que trabajos para promover la creación de asociaciones entre firmas para aumentar la productividad.

22

Esa estrategia forma la base de las acciones contempladas en el marco de la primera orientación estratégica (véase el Capítulo VI).


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5.4

Dichas estrategias también ponen de relieve el papel del Grupo del BID como catalizador para las actividades del sector privado, incluido el apoyo a la promoción de diálogos y de cooperación entre los sectores público y privado. Se señalan asimismo las posibilidades para el apoyo del sector privado en favor de metas estratégicas como la ampliación de la infraestructura regional aprovechando recursos privados, la inclusión social por medio de una mayor responsabilidad social por parte de las empresas y unas mejores normas ambientales con la adopción de las normas ISO 14000. Las inquietudes sobre equidad, en relación con las actividades del sector privado, se incorporan en el plan plurianual del Grupo del BID para facilitar el otorgamiento de préstamos privados en los países de ingresos más bajos23.

5.5

Entre las demás estrategias del BID relacionadas con el desarrollo del sector privado hay varias a las que merece prestarse especial atención. La Estrategia de desarrollo empresarial para PYME (1995) se formuló para abordar las dificultades enfrentadas por las pequeñas y medianas empresas en el nuevo entorno empresarial de los años noventa, e identifica los instrumentos y las condiciones que se requieren para mejorar la competitividad de la PYME en los mercados locales e internacionales. Entre 1995 y 1998, como parte de la correspondiente instrumentación, se formularon estrategias nacionales en 13 países latinoamericanos y del Caribe24. La iniciativa permitió incorporar la perspectiva de las firmas en la programación de operaciones del Grupo del BID y aumentar el número de proyectos relacionados con PYME. Asimismo, permitió establecer una visión general de las políticas nacionales que respaldaban el sector de la PYME y crear nuevos mecanismos de diálogo y coordinación entre instituciones de los sectores público y privado, conduciendo así a un intercambio fructífero entre países de la región. A su vez, la Estrategia de desarrollo de la microempresa (1997) está dirigida al sector de la microempresa, examinando temas normativos y de política, los requisitos para los servicios financieros y no financieros y la posibilidad de un mejor acceso para microempresarios de bajos ingresos y condiciones desaventajadas. Entre otras estrategias pertinentes cabe mencionar la de desarrollo de los mercados de capital (1995) y la de mercados financieros (1999), que, entre otros, abordan temas como la reglamentación y la supervisión de normas de prudencia, la profundización de los mercados de capital locales, un mayor acceso al capital por parte de las empresas más pequeñas, la competencia en los servicios financieros y la armonización regional. La estrategia medioambiental (2003) y la política ambiental y de salvaguardias (que al mes de marzo de 2004 está a consideración del Directorio) ofrecen directrices que se pueden utilizar en respaldo de la responsabilidad ambiental de las firmas. El Informe del Grupo de Trabajo

23

El Plan de acción para el desarrollo del sector privado en los países de los Grupos C y D ofrece un plan plurianual para las actividades del Grupo del BID relacionadas con el desarrollo de dicho sector en aquellos países (documentos GN-2193 y GN-2193-5, primer informe anual sobre el Plan de acción).

24

Se trataba de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Paraguay, la República Dominicana y Uruguay.


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sobre la Estrategia del FOMIN estableció las prioridades estratégicas para los proyectos del FOMIN, centrándose en cuatro ámbitos de actividad: microempresa, pequeña empresa, sector financiero y funcionamiento de los mercados. Asimismo, recomendó nuevos procedimientos para aumentar la eficiencia de la identificación, elaboración y ejecución de proyectos por parte del FOMIN. 5.6

Instituciones comparables y sus enfoques: Las principales instituciones comparables del Grupo del BID son el Banco Mundial, la Corporación Financiera Internacional (CFI), el Banco Asiático de Desarrollo (BAsD) y el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD), cada una de las cuales ha elaborado sus propias estrategias para el desarrollo del sector privado, con enfoques a nivel de toda la institución. Los documentos correspondientes coinciden en cuanto a la importancia que reviste el desarrollo del sector privado para fomentar el crecimiento económico y reducir la pobreza, y contemplan un mayor enfoque de país en el suministro de servicios y otorgamiento de préstamos con métodos adaptados a las diferentes circunstancias locales.

5.7

La estrategia del Grupo del Banco Mundial para el desarrollo del sector privado (2002) abarca las actividades de la CFI y el OMGI, al igual que las llevadas a cabo por dicho grupo en el ámbito de la PYME25. Entre las acciones estratégicas del mismo, se resaltan las dirigidas a mejorar las condiciones para la inversión, haciendo hincapié en un enfoque sistemático para la recopilación de datos por medio de instrumentos de sondeo normalizados como parte del análisis normal en la elaboración de estrategias de país. La estrategia del Banco Mundial hace hincapié asimismo en el financiamiento de firmas, incluidos el crédito rural y el microfinanciamiento, con el foco puesto en las empresas y establecimientos agrícolas de pequeña y mediana escala. Comprende asimismo el financiamiento a obras de infraestructura privadas, con salvaguardias normativas adecuadas, y una iniciativa incipiente para financiar la participación del sector privado en los servicios sociales. La instrumentación correspondiente contempla un enfoque de país y la realización de consultas a escala local. Además, la estrategia define las funciones de las distintas entidades que conforman el Grupo del Banco Mundial. La coordinación entre dichas entidades se profundizó en mayo de 2003 con la creación de la Vicepresidencia de Desarrollo del Sector Privado, encargada de coordinar las tareas relacionadas con las condiciones para la inversión, mejorar el diálogo sobre políticas y servir como punto de contacto central para el sector privado.

5.8

La estrategia del Grupo del Banco Mundial para el desarrollo del sector privado está complementada por el informe sobre orientaciones estratégicas de la CFI26.

25

La estrategia del Grupo del Banco Mundial sobre desarrollo del sector privado (Private Sector Development – Directions for the World Bank Group) se publicó el 16 de abril de 2002. El 30 de junio de 2003 se publicó un informe de situación sobre su instrumentación, en el que se describen las acciones emprendidas hasta el momento.

26

Orientaciones estratégicas de la CFI (IFC Strategic Directions), 11 de marzo de 2003.


- 16 -

Frente al abandono de la región por parte de los inversionistas y a ciertas restricciones en cuanto al riesgo asumido por su cartera en algunos países, el informe recomienda que la CFI obre con más dinamismo en las tareas de promoción y de mejora del establecimiento de capacidades. Las prioridades identificadas son las siguientes: i) mercados fronterizos, a través de trabajos relacionados con las condiciones para la inversión y actividades de asesoría; ii) sectores de alto impacto como los mercados financieros, la infraestructura, la salud y la educación, que tienen un efecto más pronunciado en el desarrollo; iii) apoyo a la PYME por medio de intermediarios financieros locales, asistencia técnica y vínculos con firmas más grandes, y temas atinentes a la sostenibilidad (cuestiones ambientales, sociales y de gobernanza). Esos ámbitos se han identificado como aquellos en los que la CFI ya tiene conocimientos especializados y ventajas comparativas. También se presta atención a lo atinente a incentivos y recursos humanos como parte de las tareas dirigidas a instituir la responsabilización de directivos y empleados. En cuanto a los sectores de alto impacto, la CFI ha de utilizar sus recursos para actividades de mayor aporte al desarrollo, como las de efectos multiplicadores. En este sentido, el accionar de la CFI puede ampliarse para incluir nuevos usos innovadores de los recursos pecuniarios, como un financiamiento conjunto con el Banco Mundial y nuevos ámbitos de financiamiento como los mecanismos de financiamiento para operaciones comerciales, microfinanciamiento, vivienda y salud. 5.9

La estrategia del Banco Asiático de Desarrollo (2000) hace hincapié en la aplicación de sus instrumentos existentes para los sectores público y privado en varios ámbitos estratégicos. Para las operaciones en el sector público, tiene dos ejes principales: i) brindar apoyo a los gobiernos en la creación de condiciones propicias para las empresas, y ii) generar oportunidades de negocios en los proyectos del sector público financiados por la institución. Para las operaciones en el sector privado, el objetivo es catalizar las inversiones privadas por medio de instrumentos de financiamiento directo, mejoramiento del crédito y atenuación de riesgos. La estrategia recalca que en las operaciones del sector público se debería pensar en función del desarrollo del sector privado a fin de generar oportunidades de negocios para el sector privado, mientras que en las operaciones de éste se debería pensar en función del aporte al desarrollo. En su seguimiento de los ámbitos estratégicos, el BAsD se centra en i) la gobernanza en los sectores público y privado (gobernanza del sector público, comercialización y privatización, gobernanza empresarial); ii) la intermediación financiera (instituciones y mercados financieros, financiamiento en moneda local, fondos de inversión, pequeñas y medianas empresas); iii) las asociaciones público-privadas (desarrollo de las infraestructuras física y social, agricultura y desarrollo del sector rural); y iv) cooperación regional y subregional. Se trata de ámbitos identificados como aquellos en los que la trayectoria operacional del BAsD exhibe una solidez subyacente.

5.10

De las instituciones comparables, solamente el BERD carece de un documento específico dedicado a su estrategia para las actividades en el sector privado, porque


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el mismo invierte principalmente en empresas privadas. En términos pertinentes, sus actividades en materia de desarrollo del sector privado incluyen i) una estrategia para cada país, incluida una sección dedicada al sector privado, y ii) estrategias para sectores específicos (agroindustria, energía, recursos naturales, propiedad, envíos y transporte) que, en función de la actividad, pueden abarcar tanto el sector público como el privado. b.

Instrumentos a disposición del Grupo del BID

5.11

Muchos de los instrumentos financieros y no financieros del Grupo del BID están dirigidos al sector privado. A su vez, las actividades del sector público son parte fundamental de las iniciativas para mejorar el entorno empresarial en los países de la región. El Grupo del BID apoya esos programas con prestatarios del sector público (con garantías soberanas) por medio de préstamos para inversión, préstamos sectoriales y operaciones de cooperación técnica (reembolsables y no reembolsables). Asimismo, el grupo ha venido profundizando su tradicional participación en el sector privado (sin garantías gubernamentales) para canalizar recursos financieros adicionales hacia la región27, concretamente por medio de préstamos, garantías e inversiones de capital por medio de instrumentos de capital y cuasicapital, que requieren la participación de inversionistas del sector privado.

5.12

Sin garantías soberanas: El Grupo del BID ofrece préstamos directos e indirectos a firmas para atender sus necesidades de financiamiento a más largo plazo. Los directos financian una parte de los costos de la expansión de operaciones existentes, así como de proyectos totalmente nuevos, capital de trabajo y financiamiento de operaciones comerciales. Dichos préstamos están dirigidos a microempresas y pequeñas, medianas y grandes empresas de todos los sectores, incluido el de infraestructura. Asimismo, el Grupo del BID ha canalizado satisfactoriamente fondos en forma indirecta a microempresas y pequeñas y medianas empresas por medio de subpréstamos otorgados por instituciones financieras locales. Éstas (bancos comerciales, compañías financieras y compañías de arrendamiento financiero) actúan de intermediarios para canalizar recursos a firmas que no tienen acceso a fuentes de financiamiento adecuadas; desempeñan un papel crucial cuando no existen otras fuentes de crédito disponibles y ayudan a las firmas a mantener su viabilidad.

5.13

También se utilizan garantías para ayudar a generar nuevas fuentes de recursos para el financiamiento de proyectos y profundizar los mercados de capital locales. En el financiamiento de proyectos, las garantías para créditos y frente al riesgo

27

El Convenio Constitutivo del Banco Interamericano de Desarrollo autoriza a la institución a llevar a cabo operaciones de préstamo y garantías al sector privado (véase, por ejemplo, el Artículo I, Secciones 2(a)(i) [promover la inversión de capitales privados para fines de desarrollo]; 2(a)(iii) [estimular las inversiones privadas en proyectos, empresas y actividades; complementar las inversiones privadas cuando no hubiere capitales privados disponibles]; y 2(b) [el Banco cooperará con los sectores privados que proveen capital de inversión]).


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político ofrecidas por el Grupo del BID pueden dar un margen de seguridad a los prestamistas y ayudar a obtener un muy necesario financiamiento a largo plazo. Además, las garantías pueden facilitar el acceso a los mercados de capital locales como alternativa al financiamiento transfronterizo. El suministro de respaldo para las emisiones de bonos por el sector privado local, por ejemplo, puede crear liquidez y, en última instancia, un mercado secundario para la compraventa de valores capaz de aprovechar nuevas fuentes de capital para inversiones del sector privado y de evitar la generación de obligaciones en moneda extranjera para las firmas y bancos locales. 5.14

El Grupo del BID también realiza inversiones de capital en firmas claramente necesitadas de apoyo para su estructura de capital. Al ofrecerse el tipo adecuado de respaldo financiero para proyectos del sector privado, la consiguiente mejora a nivel de capacidad operativa, gobernanza empresarial y protección del medio ambiente les permite a las compañías captar recursos en los mercados de capital por medio de la emisión de acciones y otras obligaciones de capital. Las inversiones de capital se realizan principalmente por medio de fondos de capital privado regionales y específicos en función del país y del sector. A su vez, las inversiones de cuasicapital son el vehículo escogido cuando resultan apropiados. La ampliación de la posesión de acciones por medio de inversiones de capital es otra herramienta que permite dar a los distintos inversionistas y firmas un mayor acceso a los mercados. El Grupo del BID puede ayudar a las compañías a alcanzar esas metas.

5.15

Por otra parte, el Grupo del Banco ofrece servicios de asesoría pagos para firmas y proyectos, en ámbitos como las reestructuraciones, la ingeniería financiera y la búsqueda de socios para operaciones conjuntas.

5.16

Con garantías soberanas: En términos financieros, gran parte del trabajo del Grupo del BID en apoyo de reformas del entorno empresarial supone cambios a largo plazo en las instituciones del sector público, una mejor prestación de servicios públicos y cambios en el marco jurídico y normativo. Dichas reformas se respaldan por medio de préstamos garantizados por el gobierno miembro.

5.17

Entre sus préstamos al sector público, el Grupo del BID ofrece financiamiento a largo plazo para proyectos de inversión en infraestructura y otros ámbitos necesitados de inversiones de capital28. Para facilitar las mejoras en el entorno empresarial, dichas actividades se pueden combinar con reformas en esferas parciales, como las evaluaciones de los temas jurídicos en la descentralización del mantenimiento de carreteras o la contratación de firmas privadas para las reparaciones camineras. Además, se ofrecen líneas de crédito globales a bancos de nivel intermedio que efectúan représtamos al sector privado para activos fijos, capital de trabajo permanente y créditos para la exportación. Dichas operaciones

28

Otros instrumentos de crédito incluyen préstamos para la elaboración de proyectos, para innovaciones, para programas en fases múltiples y de emergencia.


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crediticias ayudan a ampliar el acceso al capital, reducir el costo de la intermediación y promover mejoras en el marco jurídico para los mercados financieros. Sin embargo, la herramienta de mayor amplitud es la de los préstamos en apoyo de reformas de política. Esas inversiones de gran escala ayudan a los gobiernos a promover reformas. Se suelen desembolsar en un período breve y facilitan profundas reformas en ámbitos que afectan el entorno empresarial, incluidos el financiero, el del intercambio, el comercial y el de los reglamentos judiciales. 5.18

Asistencia técnica: El Grupo del BID brinda asistencia técnica reembolsable y no reembolsable. Dicha asistencia respalda el desarrollo del sector privado reestructurando y modernizando el sector público, facilitando la reforma del sector inversionista, promoviendo el intercambio y la integración regionales y ofreciendo apoyo a la microempresa y la pequeña empresa, entre otras actividades. Los recursos correspondientes se incrementan con fondos de contrapartida de socios para ayudar a establecer capacidades y aptitudes locales. Algunos fondos se ofrecen como donación, para pequeñas intervenciones que ensayan nuevos enfoques o tienen un papel crucial o catalizador en la mejora del entorno para el crecimiento y las inversiones del sector privado. Otros fondos se devuelven en forma contingente o bien son reembolsables.

5.19

La asistencia técnica es especialmente eficaz cuando se utiliza para desarrollar proyectos que conducen a operaciones de préstamo y para mejorarlos y acompañarlos durante su ejecución. La cooperación técnica puede introducir reformas en una etapa temprana, ensayándolas para permitir su adaptación a las realidades locales y ayudando a generar el apoyo necesario para programas de reforma más amplios. Se deben ofrecer conocimientos especializados específicos para permitir a los países identificar deficiencias y solucionarlas. La asistencia técnica puede generar mejoras en el entorno empresarial que luego pueden imponerse como “condicionalidades” en el marco de una operación en apoyo de reformas de política. Por ejemplo, un proyecto de cooperación técnica podría conducir a un análisis de problemas en el marco de la legislación comercial y brindar apoyo para la reformulación de leyes y para establecer un consenso. Luego, una operación posterior en apoyo de reformas de política podría incluir en sus condiciones la instrumentación de las recomendaciones de la operación de cooperación técnica. c.

29

Ámbitos del accionar actual del Grupo del BID29

Otras estrategias pertinentes, como la de crecimiento económico sustentable (documento GN-2227-1) y la de competitividad (documento GN-2243-1), contienen una lista exhaustiva de esos ámbitos de actividad. Asimismo, los cuatro volúmenes citados en la bibliografía al final del documento (Microempresas, Pequeñas y Medianas Empresas, Infraestructura y Mercados Financieros) contienen detalles sobre el respaldo brindado por el Grupo del Banco desde 1990.


- 20 -

5.20

A lo largo de los años, el Grupo del BID ha dedicado una cantidad considerable de recursos a mejorar las condiciones para la inversión, eliminando para ello las barreras normativas a la participación del sector privado y la competitividad en la economía. Dichas iniciativas han incluido, entre otros servicios, el otorgamiento de préstamos para mejorar la supervisión de los mercados financieros, la generación de la infraestructura necesaria para un funcionamiento adecuado del sector privado, el fomento del desarrollo de mercados financieros y de capital adecuados y sólidos, la oferta de financiamiento directo y capital para compañías del sector privado y el suministro de apoyo a instituciones públicas y privadas locales para estructurar y proporcionar servicios financieros y de promoción para microempresas y PYME. Esas iniciativas se han visto complementadas con un sinnúmero de actividades no financieras que promueven el diálogo, dan a conocer prácticas óptimas y mejoran las aptitudes de los encargados de la formulación de políticas en ámbitos específicos. Dichas actividades están dirigidas a cuatro grandes esferas: i) establecimiento de un entorno propicio para las empresas por medio de costos de transacción más bajos y de la mejora de la eficiencia del gobierno y los mercados, ii) mejora del acceso a los recursos financieros, iii) respaldo al crecimiento de las empresas y la capacidad de las firmas con operaciones que mejoran su eficiencia productiva, y iv) acceso a los conocimientos y asistencia técnica para promover el desarrollo impulsado por el sector privado.

5.21

Entorno propicio para las empresas30: El entorno del sector privado en la región es oneroso y no ofrece incentivos que recompensen el espíritu empresarial y la eficiencia. Dicho de otro modo, se trata de un entorno que no favorece las actividades del sector privado. Esa situación es el problema fundamental que enfrentan las empresas en América Latina y el Caribe. Durante la primera mitad de la década de los noventa, el Grupo del BID utilizaba los préstamos para reformas estructurales como instrumento de apoyo para la liberalización y la apertura de las economías de la región y también para establecer los pilares básicos de un marco normativo e institucional en los mercados. Hoy existe una gran variedad de actividades de política, reglamentación e inversión capaces de mejorar el entorno empresarial de un país. Sea en forma individual o combinada, dichas operaciones bajan el costo de hacer negocios y mejoran la eficiencia de los mercados. Las mejoras en las condiciones para las actividades del sector privado tienen efectos indirectos y positivos en la expansión de las empresas y el aumento del empleo y de las exportaciones.

5.22

Las intervenciones del Grupo del BID fomentan el desarrollo de los mercados, mejoran la prestación de servicios de infraestructura, reducen las barreras frente a los mercados internacionales, promueven las oportunidades de intercambio y de inversión y mejoran las reglas para un entorno de competencia. Al mismo tiempo, el grupo brinda asistencia para definir políticas fiscales sostenibles y salvaguardar

30

El documento titulado Investment Climate: IDB Group support since 1990 contiene detalles sobre el respaldo del Grupo del BID.


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la estabilidad macroeconómica cuando la economía se ve afectada por factores exógenos como desastres naturales o cambios en los flujos de capital. Sus operaciones también han estado dirigidas a las reformas legales y el establecimiento de instituciones, con actividades que incluyen ayuda para la supervisión de bancos y de mercados de valores, la reforma de los mercados de jubilaciones y de seguros, el estructurado de marcos normativos adecuados para los mercados de seguros y la reestructuración de los sistemas de jubilación del seguro social. El financiamiento para la vivienda se ha dirigido a la elaboración de instrumentos hipotecarios y el suministro de créditos para el correspondiente financiamiento. El Grupo del BID también presta asistencia a los países en el análisis económico de los efectos que tienen en el sector privado las leyes y los reglamentos existentes, junto con recomendaciones en materia de reformas. Más allá del financiamiento directo, el grupo ofrece asesoramiento de política a los gobiernos, difunde información sobre prácticas óptimas y brinda apoyo para estrategias, conferencias y publicaciones sobre temas clave. 5.23

Acceso a recursos financieros: Los mercados financieros poco desarrollados son una característica de las economías latinoamericanas y del Caribe, frente a lo cual el suministro de financiamiento a las firmas ha ocupado gran parte del quehacer del Grupo del BID dirigido al mejoramiento del acceso al capital. El grupo ha brindado un amplio apoyo a las reformas financieras y la profundización de los mercados en la región, facilitando así la instrumentación de reformas y el otorgamiento de créditos dirigidos, en última instancia, a fomentar el desarrollo y la participación del sector privado. Los préstamos directos e indirectos para el sector privado y las inversiones de capital totalizaron cerca de US$18.000 millones entre 1990 y 2002, es decir, alrededor del 20% del financiamiento total proporcionado por el grupo31.

5.24

El Grupo del BID ofrece créditos directamente a las firmas y también lo hace en forma indirecta a través de instituciones de nivel intermedio, ofreciendo mecanismos de financiamiento especiales que les permiten otorgar créditos a firmas, exportadores y otras entidades de pequeña y mediana escala. A su vez, las inversiones en otro tipo de fondos de capital intermediarios están demostrando el papel que le cabe al capital de riesgo en relación con las firmas pequeñas y medianas. El Grupo del BID ha tenido un papel fundamental en la definición del enfoque latinoamericano en materia de microfinanciamiento, ofreciendo inversiones directas y de cuasicapital, para permitir a muchas ONG microprestamistas establecer la base de capital necesaria para convertirse en instituciones financieras reglamentadas, allanando así el camino para las fuentes de financiamiento de capital de índole comercial y el establecimiento de una base de servicios financieros más amplia para la microempresa. Los programas crediticios

31

Los fondos aprobados fueron del orden de los US$1.400 millones por año; no se distribuyeron en forma pareja, registrando aumentos considerables en momentos de crisis financieras. El volumen medio de las operaciones fue del orden de los US$100 millones, con grandes diferencias entre las distintas transacciones individuales (en una gama de entre US$78.000 y US$1.200 millones).


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multisectoriales han ido creciendo en importancia, según lo demuestran los créditos de mayor volumen aprobados, especialmente para Brasil y México. 5.25

Crecimiento de las empresas y capacidad de las firmas: Dichas actividades están centradas en intervenciones no financieras con un efecto directo en la eficiencia operacional de las firmas a través de mejoras en la productividad de los factores. Desde 1990 se han canalizado hacia esas actividades cerca de US$3.000 millones. Los proyectos comprenden distintas categorías, como desarrollo de empresas, apoyo técnico a las firmas, agrupamientos de empresas, desarrollo de recursos humanos, innovaciones y tecnología, aumento de la calidad y programas para fomentar el suministro de servicios de producción y comercialización por parte del sector privado. Dirigidas mayormente a la PYME, esas actividades canalizan apoyo hacia las firmas a través de instituciones y firmas intermediarias que ofrecen capacitación, servicios de comercialización, asesoramiento en materia de distribución y tecnología, asistencia para el desarrollo de redes de empresas, herramientas para la elaboración de estrategias empresariales efectivas y otros activos de gestión. Asimismo, el Grupo del BID brinda asistencia para fomentar las transferencias y las innovaciones en el ámbito tecnológico por medio de la aplicación de tecnologías de la información como el comercio electrónico, la promoción de incubadores y parques tecnológicos, y también incrementando la protección de los derechos de propiedad intelectual como vía para estimular las actividades innovadoras del sector privado. El accionar del grupo también facilita el perfeccionamiento de aptitudes sentando las bases para la capacitación constante de los trabajadores, el empleo de normas sobre aptitudes del trabajador y las certificaciones laborales.

5.26

Acceso a los conocimientos y asistencia técnica: El Grupo del BID ofrece toda una gama de servicios no financieros, desde la asesoría hasta los trabajos relacionados con las prácticas óptimas en materia de desarrollo, pasando por la organización de seminarios y conferencias a los que asisten los principales agentes del ámbito del desarrollo del sector privado. Se trata de actividades que comprenden temas relacionados con las operaciones de préstamo e inversión, al igual que ámbitos que hacen hincapié en las innovaciones y nuevos temas todavía no incorporados en la corriente central de la definición de políticas públicas. Cuando ofrece servicios no financieros, el Grupo del BID suele trabajar con instituciones asociadas, incluidas firmas privadas, para identificar ámbitos temáticos, financiar iniciativas y acercar su mensaje a un público más amplio tanto dentro como fuera de la región. Dichos servicios tienen por objeto i) ayudar a forjar un consenso entre las numerosas instituciones públicas y privadas, a escala tanto nacional como regional, ii) facilitar el establecimiento de capacidades entre los responsables de la formulación de políticas, iii) identificar prácticas de avanzada para mejorar el entorno empresarial y hacer de catalizador para el crecimiento económico y la reducción de la pobreza, y iv) ofrecer asesoramiento empresarial práctico a las firmas clientas que se benefician con el apoyo financiero proporcionado por el Grupo del BID.


- 23 -

d. 5.27

Lecciones aprendidas

La prolongada y amplia experiencia del Grupo del BID con intervenciones dirigidas a promover el desarrollo del sector privado ofrece una base sólida para analizar lo que ha funcionado bien y lo que tal vez requiera mejoras. En este capítulo se identifican las principales deficiencias y puntos fuertes de las actividades del Grupo del BID, partiendo de las reflexiones de la Administración y de las evaluaciones realizadas en los últimos años por la Oficina de Evaluación y Supervisión del BID. 1.

5.28

Deficiencias

La mayor parte de las desventajas del Grupo del BID en cuanto al nivel de participación y de trabajo con el sector privado puede vincularse con la evolución de las distintas unidades encargadas de dicho trabajo y con el hecho de que sus directrices se han ido formulando en forma fragmentaria y aislada. La unidad creada al respecto fue la Corporación Interamericana de Desarrollo, establecida en 1989, principalmente para llenar el vacío en materia de financiamiento a la PYME; luego vino el Fondo Multilateral de Inversiones, creado en 1993 para promover la participación del sector privado en las actividades económicas; y en 1994 se creó dentro del Banco el Departamento del Sector Privado para financiar proyectos en ámbitos de los que el sector público se estaba retirando. Además, la rama del Banco dedicada a dicho sector ha participado en su financiamiento directo e indirecto con garantías gubernamentales y préstamos y asistencia técnica a los gobiernos para el mejoramiento del entorno empresarial. Ese desarrollo fragmentario y el enfoque tan específico de cada miembro, en el financiamiento para el ámbito empresarial, de proyectos, de programas o para asistencia técnica, han atentado contra un enfoque amplio e integrado en cuanto al desarrollo del sector privado. Las principales deficiencias que se han ido registrando son las siguientes: •

Diálogo insuficiente con las partes interesadas y falta de una voz unificada en el Grupo del Banco

Nivel insuficiente de participación con el sector privado en actividades no relacionadas con transacciones

Imagen y comunicación fragmentarias como resultado de la dispersión de interlocutores

Falta de sinergias dentro del Grupo del BID, dado que éste no aprovecha las oportunidades para aprender de las experiencias adquiridas a distintos niveles y de las acciones conjuntas en torno a temas y proyectos

Falta de criterios uniformes de medición del desempeño en proyectos ejecutados por distintas unidades


- 24 -

Problemas cronológicos y de confidencialidad debido a la naturaleza de las actividades del sector privado, que requieren rapidez y confidencialidad para proteger su posición competitiva. 2.

Puntos fuertes

5.29

El Grupo del BID puede aprovechar varios puntos fuertes en materia de desarrollo del sector privado. Tiene una larga trayectoria de credibilidad y continuidad con los gobiernos en la formulación e instrumentación de agendas de política. Con su enfoque exclusivo en América Latina y el Caribe, tiene una comprensión más profunda y una memoria institucional más prolongada que otras organizaciones que tienen tratos con la región. Esa perspectiva conduce a una preocupación por temas más amplios, como el crecimiento equitativo, la inclusión social y los asuntos atinentes al medio ambiente, a los que de otro modo podría llegar a desatenderse. En los últimos 15 años el Grupo del BID también adquirió un importante acervo de experiencia con el sector privado. La CII, el FOMIN y los departamentos del Sector Privado y de Desarrollo Sostenible del Banco interactúan directamente con clientes provenientes de dicho sector, como también lo hacen en muchas ocasiones los departamentos de Operaciones Regionales del BID.

5.30

Gracias a ello, el Grupo del BID tiene actualmente muchas ventajas comparativas que pueden utilizarse para incrementar su aporte al desarrollo. Huelga decir que dichas ventajas pueden y deberían cambiar con el tiempo y que el grupo debería seguir desarrollándolas al tiempo que busca otras nuevas para incrementar su efectividad. Entre las actuales ventajas comparativas cabe destacar las siguientes: •

estrecha relación con los países miembros y acceso a funcionarios del sector público que influencian las actividades del sector privado (funcionarios ministeriales, autoridades de reglamentación, parlamentarios, funcionarios locales)

compromiso a largo plazo frente a sus países miembros prestatarios, incluso en tiempos difíciles

profundo conocimiento de los países y acceso a una red de instituciones y empresas que se benefician de sus programas

capacidad para ofrecer financiamiento a plazos más prolongados que los disponibles en el mercado y para aprovechar un número adicional de recursos privados

instrumentos para atenuar el riesgo político por medio de la participación del Grupo del BID en los proyectos


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capacidad para inducir en el sector privado un comportamiento responsable frente a la sociedad y el medio ambiente

capacidad para asumir un compromiso en favor de operaciones en las que los agentes económicos privados podrían no participar, especialmente en el ámbito del suministro de bienes públicos

prolongada actuación en torno a temas atinentes a las microempresas y las firmas de pequeña y mediana escala por medio de herramientas de préstamo, asesoría y conocimientos

capacidad de convocatoria frente a los grandes agentes, tanto públicos como privados, para que participen en un proceso significativo de diálogo y consulta a los niveles regional, nacional y local

facultad para ofrecer donaciones para proyectos de demostración, que se pueden usar para ensayar métodos innovadores, introducir nuevos planteamientos para el desarrollo y obtener un amplio apoyo en favor de los cambios necesarios

capacidad para difundir prácticas óptimas en los países en desarrollo tal que arrojen luz sobre la forma de ejecutar políticas del ámbito del sector privado

capacidad para impulsar y ejecutar, con socios públicos y privados, políticas para el desarrollo del sector privado en formas que de otro modo no estarían al alcance de la mayoría de los países ni de las empresas individuales

VI.

Orientaciones estratégicas para el apoyo del Grupo del BID

6.1

La estrategia de desarrollo del sector privado reconoce el papel esencial que le cabe a dicho sector en la promoción del crecimiento y la reducción de la pobreza. Las empresas privadas crean puestos de trabajo, generan ingresos y son un motor fundamental del crecimiento económico, brindando la base de ingresos necesaria para los servicios financiados por el gobierno y, en algunos casos, ofreciendo aptitudes de inversión y administración para actividades respaldadas por el gobierno. Ello las convierte en elemento clave para la reducción sostenida de la pobreza. Sin embargo, hay limitaciones importantes. Si bien los obstáculos al crecimiento del sector privado son bien conocidos, muchos se encuadran dentro del ámbito de las políticas públicas, por lo cual su resolución escapa a las posibilidades de las firmas en forma individual. Las instituciones estatales débiles limitan la capacidad del gobierno de crear y mantener un entorno empresarial favorable y reforzar los beneficios sociales de las actividades del sector privado. Al mismo tiempo, las fallas del mercado limitan las posibilidades de las empresas privadas de lograr resultados socialmente deseables. Por su parte, el público se siente cada vez más desencantado con la estabilización macroeconómica, que no ha desembocado


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en un crecimiento sostenido, y cuestiona abiertamente las reformas de mercado. Por lo tanto, se necesitan nuevas alternativas de política que promuevan al sector privado como motor del crecimiento económico y de condiciones de vida mejores. 6.2

El Grupo del BID está en condiciones singulares de responder a esos desafíos. Trabajando con sus actuales instrumentos financieros y no financieros, puede aumentar la efectividad de los aportes de los sectores público y privado al desarrollo. El grupo puede brindar apoyo a los gobiernos en el suministro de bienes públicos, la reglamentación de los mercados, el fomento de externalidades positivas, la superación de las fallas del mercado y el establecimiento de un consenso en torno a políticas de desarrollo favorables al crecimiento. Sin embargo, las posibilidades de estimular el cambio únicamente por medio de intervenciones públicas son necesariamente limitadas. Vistas las generalizadas restricciones de financiamiento que sufren las firmas, el Grupo del BID también debe participar en intervenciones directas a nivel de firma y de proyecto de inversión.

6.3

Para esas intervenciones se deben considerar las cuatro formas de relación que pueden establecerse entre las entidades del sector privado y el Grupo del BID: como cliente directo, como beneficiario de un mejor entorno para las empresas, como proveedor de bienes y servicios en proyectos financiados por el Grupo del Banco y como socio en el desarrollo. También hay que tener en cuenta que las intervenciones dirigidas solamente a clientes directos tienen un efecto pronunciado en el cliente pero limitado en el conjunto de la economía. El Grupo del BID también tiene que respaldar al conjunto del sector privado, y no solamente a las firmas que son sus clientes directos. Esta estrategia se basa en dichos ámbitos.

6.4

En sus actividades, se trate del suministro de financiamiento, de asistencia técnica o de otros servicios, el Grupo del BID debe considerar el interés público además del de las empresas individuales. Ello implica tener en cuenta el efecto de una transacción específica en las necesidades más amplias de cambios jurídicos e institucionales, al tiempo que se consideran las oportunidades de negocios legítimas para el sector privado al respaldarse las operaciones del sector público.

6.5

Asimismo, el Grupo del BID debe justificar cuidadosamente sus intervenciones, cuyo fundamento se basa en su aporte positivo al desarrollo y el valor agregado (o la adicionalidad) en que se traduce su participación en un proyecto o una actividad. Por una parte, el aporte al desarrollo obliga a contabilizar los beneficios potenciales a nivel de crecimiento, generación de empleo, mejoras en el medio ambiente, incremento de las exportaciones y mejora de la base tributaria, por nombrar sólo algunos de los múltiples efectos conocidos por su aporte positivo al crecimiento sostenido y equitativo y a la reducción de la pobreza. Por otra parte, la adicionalidad describe lo que la participación del Grupo del BID en un proyecto o en un programa agrega al aporte al desarrollo. Se trata de beneficios que pueden incluir efectos de demostración de proyectos innovadores, mejores resultados a nivel social y ambiental, instituciones reguladoras más eficientes o un mayor


- 27 -

aprovechamiento de recursos del sector privado que el que hubiera sido posible de otro modo. En este sentido, los proyectos del BID para dicho sector no se justifican únicamente por su tasa de rendimiento financiero, sino que abarcan asimismo aspectos económicos y sociales más amplios.

6.6

Para lograr sus objetivos de desarrollo, la estrategia de desarrollo del sector privado ofrece un enfoque amplio para las distintas unidades del Grupo del BID, p Estrategia del Grupo del BID para el desarrollo del sector privado r Orientaciones estratégicas o p Establecimiento de un entorno propicio para las empresas o Apoyo financiero para proyectos específicos del sector privado n Aprovechamiento del aporte al desarrollo en mercados desatendidos i e Incorporación del sector privado en el diálogo y la acción n do cuatro orientaciones estratégicas interrelacionadas: •

establecimiento de un entorno propicio para las empresas

apoyo financiero para proyectos específicos del sector privado

incremento del aporte al desarrollo en mercados desatendidos e

inclusión del sector privado en el diálogo y la acción

Huelga decir que esas orientaciones estratégicas no se excluyen entre sí, sino que, por el contrario, se complementan en apoyo del desarrollo del sector privado. Su grado de instrumentación en un país dependerá de las estrategias de país individuales. Dichas orientaciones se instrumentarán por medio de cuatro ámbitos de acción a los que es posible seguir durante la ejecución de la estrategia, a saber: •

enfoque de país

coordinación y acción conjunta del Grupo del BID


- 28 -

ensanchamiento del margen de acción y

asociaciones estratégicas

a. 6.7

Establecimiento de un entorno propicio para las empresas

La estrategia de desarrollo del sector privado reconoce que hay que abordar tanto las fallas del mercado como las del gobierno. Si bien la meta de brindar asistencia a los países en la promoción de la eficiencia de los mercados y compensar las fallas de los mismos es operativamente compleja, si se logra con éxito podría aumentar mucho la efectividad del Grupo del BID como institución de desarrollo. Además, al promover el desarrollo del sector privado, el grupo hará un aporte a los compromisos contraídos en cumbres recientes, incluidos los Objetivos de Desarrollo del Milenio. El mismo debería reforzar su labor en torno al establecimiento de capacidades y las reformas institucionales, tanto a nivel público como privado, para abordar en forma integral las limitaciones frente al desarrollo del sector privado, y procurar una mayor coordinación en el empleo de sus distintos instrumentos financieros y no financieros para poder incidir en el cambio. Establecimiento de un entorno propicio para las empresas El Grupo del BID intensificará su labor en torno a la identificación y eliminación de barreras al desarrollo impulsado por el sector privado, partiendo de la colaboración y las transacciones con dicho sector y en coordinación con otras instituciones multilaterales.

6.8

32

Las actividades del Grupo del BID en materia de desarrollo del sector privado deberían abordar principalmente temas a nivel de país y, donde sea factible, a los niveles subnacional y regional. Por ejemplo, el grupo puede basarse en los diagnósticos del entorno empresarial a nivel de país elaborados por otras instituciones, al tiempo que utiliza sus propios vínculos con las autoridades gubernamentales y los líderes del sector privado para forjar un consenso en torno a reformas de política y opciones de inversión32. En cuanto al entorno propicio, los bienes públicos de mala calidad o faltantes habrán de ser con frecuencia el ámbito de enfoque principal de las relaciones del Grupo del BID con el sector privado. Sin embargo, esas iniciativas deberían abordar asimismo el sinnúmero de reformas a nivel microeconómico que se requieren para eliminar las barreras jurídicas e institucionales frente a un sector privado que funcione bien. Además, la asistencia técnica y los servicios de asesoramiento deberán tener carácter prioritario para En el diseño de programas en apoyo de un entorno propicio hay que velar por aumentar al máximo la efectividad y el empleo de recursos. En ese sentido, el Grupo del BID debe considerar las actividades y los estudios ya emprendidos por otras instituciones, particularmente el Banco Mundial, y aprovecharlos. Las intervenciones conjuntas o coordinadas con dichas instituciones también son un elemento ineludible.


- 29 -

constituir un buen entorno propicio, aprovechando las experiencias internacionales y regionales. 6.9

Además, como parte del entorno propicio para las empresas también se deben desarrollar las posibilidades institucionales y técnicas de los gobiernos para interactuar con el sector privado y formular programas de apoyo, lo cual resulta fundamental para tener un entendimiento más profundo de las necesidades del sector privado y reducir las posibilidades de copamiento por grupos de intereses. b.

6.10

Apoyo financiero para proyectos específicos del sector privado

Una prioridad complementaria a la de mejorar el entorno empresarial es la de proporcionar apoyo financiero directo e indirecto para las inversiones del sector privado y ayudar a movilizar recursos provenientes de otras fuentes. El Grupo del BID tiene un papel importante que desempeñar en el suministro de financiamiento a las firmas cuando los mercados fallan debido a ineficiencias estructurales o a las desaceleraciones económicas cíclicas; sin embargo, dicho financiamiento no debe utilizarse en reemplazo de la corrección de las deficiencias del entorno empresarial, que siempre debe ser la primera prioridad. Revisten particular importancia las inversiones en infraestructura y el financiamiento para empresas de escala más pequeña. Un nivel más elevado de inversiones productivas se ve limitado por la reducida gama de instrumentos de deuda y capital y por el volumen, los plazos y los precios de los recursos de financiamiento disponibles. El Grupo del BID seguirá añadiendo valor colmando esa brecha de recursos, respaldando transacciones que atenúen los riesgos de los proyectos y ayudando a desarrollar mercados de capital locales que atiendan las necesidades de inversión del sector privado. Por otra parte, el Grupo del BID seguirá utilizando instrumentos de apoyo directo, como el capital y sus variantes, deuda, aportes a fondos de inversión, garantías y otros instrumentos de mercado para mejorar el acceso al capital, además de sus instrumentos indirectos con garantía soberana, como las operaciones de crédito multisectoriales y otros medios para atraer otras fuentes de financiamiento. Apoyo financiero para proyectos específicos del sector privado Las transacciones de inversión y financiamiento seguirán siendo un foco básico de las operaciones del Grupo del BID, conforme la región trabaja para mejorar su marco jurídico y normativo, aumentar la estabilidad macroeconómica y potenciar las instituciones que necesita para profundizar sus mercados financieros y de capital.

c. 6.11

Incremento del aporte al desarrollo en mercados desatendidos

En vista de la importancia de las firmas de escala más pequeña y de los problemas específicos de la informalidad, relacionados con la amplia difusión de la pobreza en la región, se seguirá asignando carácter prioritario especial a las empresas más


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pequeñas. Asimismo, en el marco de sus mandatos de desarrollo social, el Grupo del BID prestará especial atención a las cuestiones propias de los países más pobres y pequeños en los que los mercados nacionales limitados y una base institucional más débil no hacen sino complicar aún más el desarrollo del sector privado. También se prestará especial atención a las regiones menos desarrolladas dentro de los países, particularmente las zonas rurales, donde el sector privado tiene una presencia especialmente fuerte pero está mal atendido en términos de servicios financieros y de infraestructura. Los recursos del Grupo del BID deberían utilizarse para potenciar su efecto en la generación de un desarrollo sostenible impulsado por el sector privado a través de sus efectos positivos en los ingresos de los más pobres y del acceso a los recursos de capital necesarios para un crecimiento económico sostenido. En este sentido, el grupo debería centrarse en proyectos de carácter experimental e innovador que tengan efectos de demostración para otros agentes, aprovechen con efecto multiplicador un volumen importante de recursos de capital y produzcan beneficios positivos y mensurables para los grupos de ingresos más bajos, se encuentren donde se encuentren. 6.12

Pueden haber momentos en los que sectores o firmas que normalmente tendrían acceso a los mercados financieros se vean impedidos de acceder a éstos por las condiciones prevalecientes. En esos casos, el Grupo del BID debería adoptar programas para atender a dichos sectores o firmas mientras perduren las condiciones adversas. En este sentido, será importante distinguir entre problemas estructurales y circunstanciales y entre sus causas endógenas y exógenas.

Incremento del aporte al desarrollo en mercados desatendidos El Grupo del BID se centrará en firmas de escala más pequeña y en los temas relacionados con la informalidad, atendiendo al mismo tiempo las necesidades especiales de los países pequeños y de bajos ingresos. También debe atender las necesidades de los mercados que estén desatendidos d. debido aP circunstancias adversas temporarias.

a rticipación del sector privado en el diálogo y la acción

6.13

No existe un proceso único y reproducible para lograr el desarrollo del sector privado tal que se lo pueda aplicar en todos los casos, todas las regiones, todos los países, todos los sectores o todas las firmas. Cada solución debe estar adaptada a las instituciones, los agentes y los mercados que definen las condiciones iniciales. No obstante, es obvio que el desarrollo del sector privado se produce en forma más efectiva cuando empresas, gobierno y sociedad civil trabajan conjuntamente animados por una visión común. Para lograr un consenso sobre las metas de desarrollo del sector privado se requiere un proceso de diálogo y consulta entre agentes que tenga en cuenta las lecciones aprendidas con la experiencia internacional y nacional. El logro de un consenso entre entidades de los sectores


- 31 -

público y privado será fundamental para el éxito de la próxima generación de reformas de política e institucionales. Como se señala en la Declaración del Milenio, “Los objetivos no pueden imponerse, sino que deben ser aceptados como propios. Cada país tiene que determinar sus objetivos particulares, su propia vía hacia el desarrollo, y asumir sus propios compromisos mediante el diálogo con sus ciudadanos”.


- 32 -

Inclusión del sector privado en el diálogo y la acción Usando su experiencia y compromiso frente a la región, el Grupo del BID puede convocar al sector privado, la sociedad civil y las instituciones internacionales a un diálogo que forje una visión común e identifique acciones conjuntas para el desarrollo del sector privado. Dicho grupo puede fomentar un comportamiento social y ambientalmente responsable en el sector privado, incorporarlo como socio en el desarrollo emprendiendo proyectos conjuntos, y promover temas de interés común que faciliten el desarrollo económico y social.

6.14

El sector privado, con su control de recursos financieros, humanos y físicos, puede tener en el desarrollo un efecto que trasciende su papel en el mercado en cuanto a la oferta y demanda de bienes y servicios. Su comportamiento incide en el desarrollo económico y el crecimiento sostenible generando confianza en el sistema de mercado y respaldando la estabilidad social y económica. Esas relaciones suelen agruparse bajo las esferas de la gobernanza institucional y la responsabilidad social de las empresas. Los temas atinentes a la gobernanza institucional abarcan desde las inquietudes de menor alcance sobre la forma de hacer que los directivos de empresa respondan a los intereses de los accionistas, hasta las de mayor amplitud como la transparencia, los conflictos de interés, la corrupción, el respeto del imperio del derecho y el velar por una relación en condiciones de mercado entre el gobierno y el mundo empresarial. La responsabilidad social de las empresas se refiere a las relaciones de la firma con la sociedad y el medio ambiente. Las partes interesadas en una firma no se limitan a sus accionistas y acreedores, sino que incluyen también a sus clientes, proveedores y empleados, además de la comunidad, la sociedad civil, el gobierno y el medio ambiente33.

6.15

La buena gobernanza institucional y la responsabilidad social permiten a las firmas captar recursos en los mercados financieros y granjearse la buena voluntad del consumidor y otros interesados, lo cual repercute positivamente en la forma en que la población general percibe al sector privado, y contribuye asimismo al desarrollo de la firma y a su capacidad de contribuir al desarrollo económico y social y, en general, a la estabilidad social y económica. La conducta responsable de las empresas debe ser fomentada por el Grupo del BID, los gobiernos y la sociedad civil, que trabajando en forma conjunta pueden promover el buen comportamiento de las empresas y buscar formas para mejorar la manera en que las compañías se conducen y rigen a sí mismas. Por medio de sus facultades de préstamo y su poder

33

En este sentido, la gobernanza institucional tradicional se podría considerar como un subconjunto dentro de la responsabilidad social de las empresas, o incluso dentro del concepto más amplio de la sostenibilidad, que procura no solamente un comportamiento responsable y un uso responsable de los recursos, sino también su uso sostenible, concepto éste promovido por la CFI y la organización privada denominada World Business Council for Sustainable Development, entre otras entidades.


- 33 -

de convocatoria, el Grupo del BID promoverá esos temas y otros que ensanchen y profundicen el diálogo entre los sectores público y privado34. VII.

Definición de ámbitos de acción para el desarrollo del sector privado

7.1

La ejecución de la estrategia de desarrollo del sector privado abarca a numerosas unidades dentro del Grupo del BID. Es por eso que se definen ámbitos de actividad o áreas de acción conjunta a nivel de distintas divisiones institucionales con iniciativas conjuntas congruentes con las orientaciones estratégicas. El diálogo y el seguimiento sistemáticos relacionados con esos ámbitos y áreas de acción ofrecen una buena oportunidad de ajuste y ayudarán al grupo a establecer un “nombre de marca” para sus actividades en el ámbito del sector privado en la región. Esa imagen debería presentar al Grupo del BID como institución dinámica que procura aumentar al máximo su aporte positivo al desarrollo y la adicionalidad de su accionar. a.

Enfoque de país

7.2

Un postulado básico de la estrategia de desarrollo del sector privado es el que sostiene que para poder ser efectivos, las políticas, los programas y los proyectos deben estar adaptados a las condiciones locales en forma integrada. Para poder combinar las acciones relativas al desarrollo del sector privado en las distintas partes del Grupo del BID se deberán formular en forma conjunta prioridades estratégicas como parte de la programación de país. Dichas prioridades deberían basarse en las evaluaciones del sector privado realizadas para cada país en forma conjunta por las distintas ramas operativas del Grupo del BID. La estrategia de país para desarrollo del sector privado habrá de proponer un conjunto integrado de actividades y operaciones por país, incluida una clara asignación de responsabilidades entre los miembros de dicho grupo, sumada a la coordinación y las complementariedades con el accionar de otros donantes multilaterales y bilaterales35.

7.3

Las estrategias de país para desarrollo del sector privado permitirán evaluar el entorno empresarial y definir prioridades para la intervención correspondiente y ofrecerán un mecanismo de consulta con las autoridades públicas y el sector privado. Esa generación de un consenso permitirá tener la seguridad de que los ámbitos de acción se identifiquen y articulen en función de prioridades que reflejen las metas comunes de las autoridades públicas y el sector privado. Dichas estrategias enunciarán la forma en que habrán de aplicarse los distintos instrumentos del Grupo del BID en forma coordinada por medio de un proceso

34

Un ejemplo de esto último es la conferencia anual sobre responsabilidad social de las empresas, organizada por el Banco, sumada a las distintas iniciativas para promover el comportamiento ético que han venido fomentando la adopción de buenas prácticas en toda América Latina y el Caribe.

35

Como se explica en la sección sobre instrumentación, la estrategia de país para desarrollo del sector privado no tiene por qué ser un documento aislado.


- 34 -

permanente y abierto de diálogo y consulta con el sector privado. Asimismo, ofrecerán un mecanismo para abordar los problemas específicos de los grupos de menores ingresos dentro de los países. Además, la estrategia puede servir para identificar, dentro de las reformas favorables para los pobres, las de mayores probabilidades de tener efectos inmediatos y positivos en los grupos de bajos ingresos de cada país. Por ejemplo, en muchos países el acceso a servicios como la titulización de propiedades o la formalización de una microempresa puede ser un asunto extremadamente complejo y costoso que supone una gran pérdida de ingresos por el tiempo que obliga a perder. Asimismo, la existencia de rigideces en el mercado laboral puede ser un factor disuasivo capaz de llevar a las firmas a no emplear trabajadores no calificados, que tienden a tener bajos ingresos. Además, el proceso de preparación permitirá identificar la necesidad de emprender iniciativas de establecimiento de capacidades para integrar mejor las actividades de los sectores público y privado y promover y hacer cumplir las responsabilidades de este último en lo que hace a la observancia del buen desempeño y las salvaguardias en materia ambiental y social. El Grupo del BID podría hacer de esos tipos de reformas un elemento esencial para incrementar la eficiencia del sector público y, con ello, brindar asistencia al sector privado y ofrecer pruebas concretas de los beneficios de las reformas para segmentos frecuentemente olvidados de la población. 7.4

36

Además de la estrategia de país para desarrollo del sector privado, también se pueden elaborar otros instrumentos en función de la necesidad para abordar problemas regionales o locales. Es de prever que el proceso de consulta promueva enfoques basados en un consenso para identificar, analizar y diseñar proyectos que aborden las deficiencias registradas en el entorno empresarial, todo ello articulado en torno a diálogos de política simultáneos con los sectores público y privado y con consejos asesores del sector privado36 para asesorar al Grupo del BID, además de otros medios para establecer marcos estratégicos que fomenten la congruencia de las políticas a través de los ciclos políticos. Esos programas participativos también podrían hacerse extensivos a las acciones emprendidas a los niveles sectorial, local o nacional para identificar en los sectores público y privado los agentes del cambio capaces de promover políticas que faciliten la entrada de las firmas a los mercados internacionales e identifiquen las reformas de política necesarias para reducir el costo de hacer negocios. Las agendas y planes de acción resultantes servirán de guía para las actividades del Grupo del BID, mejorarán la coordinación con otros organismos internacionales, facilitarán el secuenciamiento y la coordinación de iniciativas dentro de los sectores público y privado en los países prestatarios y asegurarán la compatibilidad con los planes y programas de desarrollo nacionales y del sector privado. Los consejos asesores del sector privado están compuestos por representantes de dicho sector y sus asociaciones y por el Representante local del Banco. Tienen por finalidad intercambiar ideas acerca de las políticas del Grupo del BID y, en particular, sobre sus actividades en apoyo del desarrollo del sector privado en el país.


- 35 -

b.

Coordinación y acciones conjuntas para el Grupo del BID

7.5

Para poder ser efectivo, el Grupo del BID habrá de favorecer las intervenciones coordinadas y sostenidas que, cuando corresponda, sean ejecutadas en forma conjunta por sus distintas unidades institucionales. Frente a la complejidad y el dinamismo de la empresa privada, el Grupo del BID debería adoptar un enfoque estratégico y de colaboración en relación con sus distintos mecanismos e interacciones con sus instituciones asociadas, además de aumentar su capacidad para responder, en forma oportuna, a las necesidades del sector privado. No solamente sus operaciones abarcan distintos ámbitos (operatoria a nivel de firma, definición de proyectos y entorno empresarial), con distintos agentes protagónicos (niveles público, del sector privado e institucional), sino que además el momento y la efectividad del respaldo son cruciales para el éxito correspondiente. Ello pone de relieve la necesidad de una coordinación interna dentro de las unidades operativas del Grupo del BID, también para aumentar al máximo la ventaja comparativa de cada una de las unidades y de la sinergia que supone la acción conjunta.

7.6

Muchos de los componentes de una estrategia para el sector privado ya existen. La parte medular de una estrategia exitosa para dicho sector a nivel de país es un programa coordinado para identificar las barreras al desarrollo del sector privado, obtener el fuerte apoyo del país miembro en cuestión para la eliminación de dichas barreras y establecer un orden de prioridades en cuanto a los temas de política y otras medidas (véase la sección sobre el enfoque de país). Como mínimo, la instrumentación de la estrategia de desarrollo del sector privado requerirá un amplio nivel de coordinación y, en algunos casos, una acción conjunta entre las ramas pública y privada del Grupo del BID a fin de instaurar un programa coherente para el desarrollo de dicho sector.

7.7

Si bien cada unidad llevará a cabo su propia tarea específica, el Grupo del BID tiene que desempeñarse mucho mejor que en el pasado en términos de obrar como un equipo. Cada unidad tiene conocimientos especializados en ciertos ámbitos del desarrollo del sector privado, debiendo recurrirse a todos ellos para producir una evaluación de país y una estrategia de país para desarrollo del sector privado que sean de características efectivas y eficientes. Se prevé que para esta última estrategia se requerirán intervenciones separadas por varias unidades, pero para que sean efectivas, dichas intervenciones deberán secuenciarse en forma apropiada, con una ejecución coordinada. Además, algunas de las intervenciones pueden requerir acciones simultáneas por parte de varias de las unidades. La coordinación será importantísima, pero el diseño y la ejecución también requerirán una acción conjunta.

7.8

En este sentido, la ejecución de la estrategia de desarrollo del sector privado tal vez obligue a efectuar cambios organizativos en el Grupo del BID y programáticos en cuanto al énfasis y la combinación de tareas. También deberían considerarse incentivos adecuados para la coordinación y la acción conjunta.


- 36 -

c.

Ensanchamiento del margen de acción

7.9

El Grupo del BID debería estar facultado para trabajar en todos los sectores de la actividad privada por medio de sus préstamos, inversiones y asistencia técnica. Las transacciones individuales las llevará(n) a cabo la(s) unidad(es) del Grupo del BID que sea(n) la(s) más idónea(s), prestándose la debida atención a la necesidad de un accionar coordinado y conjunto, según lo expuesto con anterioridad en este documento. Entre los pasos específicos al respecto se procurará ampliar los requisitos para la elegibilidad de los sectores, a fin de incluir a todos los sectores no prohibidos por los convenios constitutivos de las distintas entidades del Grupo del BID. Además, el grupo habrá de examinar sus programas de préstamo para determinar los ámbitos en los que se justifiquen nuevos instrumentos o la ampliación de los existentes. Por supuesto, las intervenciones del grupo deben justificarse en función de su ventaja comparativa con respecto a otras fuentes de financiamiento, el nivel deseado de su aporte al desarrollo y su adicionalidad y su factibilidad financiera y económica. Además, los proyectos deberían ser congruentes con las necesidades y prioridades identificadas en el planteamiento del Grupo del BID focalizado a nivel de país para sus actividades de programación y sus operaciones.

7.10

La asistencia técnica tendrá mucha importancia en la ejecución de la estrategia. Por ejemplo, el trabajo en torno al diálogo y el consenso se puede respaldar estratégicamente con asistencia técnica para los proyectos de demostración que plasmen el diálogo en acción, a los que habrán de seguir operaciones de mayor envergadura para instrumentar de manera integral el proceso de reforma. La asistencia técnica puede significar un apoyo oportuno para avanzar rápidamente en torno a la condicionalidad o a etapas clave de las operaciones de préstamo en apoyo de reformas de política o para líneas de crédito. En vista de la labor suplementaria requerida para la identificación y el seguimiento de proyectos en relación con el volumen de la inversión en firmas de menor tamaño, la asistencia técnica, las donaciones y los trabajos de asesoría se pueden utilizar en proyectos de tipo experimental y para ensayar nuevos enfoques eficaces en función de los costos. En general, los proyectos innovadores en una etapa temprana habrán de llevarse a cabo con asistencia técnica y equipos de proyecto interdepartamentales. Las lecciones aprendidas con dichos proyectos podrán incorporarse en las operaciones del Grupo del BID una vez concluidos el diseño y las pruebas correspondientes. Los jefes de los equipos de proyecto utilizarán la estrategia de país para desarrollo del sector privado a fin de asegurarse de que las distintas divisiones y los diferentes departamentos coordinen las actividades eficazmente.

7.11

El enfoque de país de la estrategia de desarrollo del sector privado requiere actividades no financieras en apoyo del diálogo de política con los representantes del gobierno y del sector privado. Una agenda de investigación sólidamente estructurada debería contribuir al debate nacional de política y el establecimiento de un consenso, ofreciendo asimismo aportes para el diseño y la evaluación de


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proyectos. Los estudios analíticos, los exámenes de prácticas óptimas, la asistencia técnica y la consulta acerca del diseño y la instrumentación de estrategias nacionales, los diálogos de política y los seminarios y conferencias son eslabones básicos de la estrategia. Colectivamente, dichas acciones pueden tener una gran influencia en el plasmado de la opinión pública y ser un factor catalizador para el cambio, por lo cual deberían formar parte de las iniciativas coordinadas del Grupo del BID para desarrollo del sector privado. Asimismo, pueden identificar nuevos ámbitos para la intervención del grupo en materia de gobernanza institucional, responsabilidad social y ambiental y transacciones garantizadas, por no nombrar sino unos pocos. 7.12

El Grupo del BID habrá de establecer su base de conocimientos sobre el sector privado asignando recursos para el diagnóstico de obstáculos al desarrollo del sector privado, el examen de los mecanismos institucionales para superar las deficiencias identificadas, el análisis de las eficiencias correspondientes y la identificación de normas para medir los resultados y la efectividad de los programas.

7.13

Las lecciones aprendidas en el diseño y la ejecución de proyectos y a partir de las actividades de investigación se difundirán sistemáticamente dentro y fuera del Grupo del BID, al que le cabe concretar en forma más cabal el aporte al desarrollo que puede lograrse merced a una amplia difusión de información sobre sus actividades en el sector privado. Para alcanzar niveles de crecimiento capaces de reducir la pobreza se requieren nuevas normas y prácticas tanto en el sector público como en el privado. La posibilidad de compartir prácticas óptimas y las lecciones de la experiencia, sumada al fomento de un diálogo a nivel de toda la región, es una función que potencia la ventaja comparativa del Grupo del BID como institución de desarrollo, vistos su entendimiento de la región y la profundidad de sus relaciones con la misma. Las medidas correspondientes incluyen la incorporación explícita de miembros del mundo académico, grupos de la sociedad civil y otras entidades para analizar las iniciativas de reforma. Además, para aumentar la transparencia y promover las prácticas óptimas, el proceso de consulta sobre proyectos de inversión específicos tiene que seguir recibiendo respaldo por medio del suministro de información, normas de servicio transparentes y encuestas sobre calidad de los servicios como parte del diseño de los proyectos. d.

7.14

Asociaciones estratégicas

El Grupo del BID utilizará sus instrumentos financieros y no financieros para aprovechar los recursos de los sectores público y privado en forma congruente con sus metas y mandatos como institución multilateral. En sus operaciones financieras, el Grupo del BID habrá de buscar oportunidades para aprovechar fondos públicos y privados en operaciones que podrán incluir prestatarios tanto del sector público como del privado (apartándose de la dicotomía estricta que contrapone a ambos sectores), con transparencia y responsabilización. Además de financiar proyectos y


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programas en esos dos sectores, el grupo puede asociarse con el sector privado para promover temas atinentes al desarrollo. Así, puede buscar relaciones estratégicas con agentes provenientes de dicho sector, incluidas las investigaciones y el establecimiento de conocimientos, la concertación de asociaciones focalizadas en ciertos temas, el establecimiento de acuerdos de asociación sobre temas específicos, la formación de consejos asesores del sector privado y otras actividades no financieras. Por ejemplo, puede aunar fuerzas con una industria para promover reglamentos que, al tiempo que potencian sus perspectivas operativas, también contribuyan al desarrollo del país. Asimismo, puede promover proyectos en los que intervengan tanto el sector público como el privado, aprovechando, por ejemplo, la responsabilidad social de una firma o un grupo de firmas y la del gobierno para promover proyectos de desarrollo comunitario o de protección del medio ambiente. El Grupo del BID debería buscar activamente esas oportunidades para formar asociaciones con el sector privado a fin de fomentar el desarrollo económico y social. 7.15

Se incrementará la colaboración con otras instituciones multilaterales, regionales y bilaterales. Las experiencias de la CAF, el BCIE y el Banco Mundial pueden ofrecer importantes lecciones para las intervenciones del Grupo del BID. En todos los ámbitos se procurará establecer asociaciones estratégicas tanto para los proyectos como para los servicios no financieros. Dichas colaboraciones se utilizarán como otra herramienta para poder aprovechar los recursos tanto financieros como de conocimientos del Grupo del BID.

VIII. Ejecución, seguimiento y evaluación a.

Ejecución

8.1

La ejecución de la estrategia de desarrollo del sector privado obligará a reexaminar las actividades operacionales y a hacer un análisis conexo de la estructura institucional del Grupo del BID. Las cuatro orientaciones estratégicas enunciadas en la estrategia guiarán el proceso de cambio. La ejecución no se materializará de una sola vez, sino que obligará a realizar ajustes, análisis y nuevos ajustes a nivel tanto operacional como de organización. En consecuencia, los pasos propuestos para la ejecución, el seguimiento y la evaluación correspondientes están concebidos para que el proceso respete la flexibilidad de organización, fortalezca las ventajas comparativas de tipo institucional y aproveche las sinergias dentro de la organización.

8.2

En cierta medida, las orientaciones estratégicas no son nuevas para el Grupo del BID, sino que representan un renovado compromiso en pro de sus mandatos institucionales subyacentes. En esos ámbitos, el grupo seguirá aplicando sus instrumentos para fomentar un crecimiento dinámico impulsado por el sector privado, por medio de préstamos, inversiones de capital, garantías, servicios de


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asesoría y otros servicios no financieros. En este capítulo se resaltan las actividades que requieren cambios a nivel de las prácticas o los instrumentos existentes. 8.3

En términos prácticos, la ejecución de la estrategia estará adaptada a cada país por medio de las estrategias específicas para desarrollo del sector privado y evolucionará con el tiempo de conformidad con la experiencia adquirida por las unidades de operaciones. La estrategia de país para desarrollo del sector privado será analizada por el Comité de Coordinación del Sector Privado, como también lo será la ejecución general de las distintas iniciativas mencionadas en la matriz de desarrollo del sector privado, que servirá de guía para el proceso de análisis y se actualizará en función de la necesidad (véase el Anexo). La matriz ofrece un enfoque integral para coordinar las distintas intervenciones del Grupo del BID en forma acorde con los ámbitos de acción identificados en la estrategia, a saber: i) enfoque de país, ii) coordinación y acción conjunta de dicho grupo, iii) ensanchamiento del margen de acción y iv) asociaciones estratégicas. Los productos resultantes específicos enumerados en los ámbitos de acción respaldarán las orientaciones más amplias a más largo plazo identificadas para el Grupo del BID, las que, a su vez, están basadas en la evaluación de la estrategia acerca de las actuales tendencias y características del sector privado en la región.

8.4

Enfoque de país: Las estrategias de país para desarrollo del sector privado se elaborarán como parte del proceso corriente de programación de país, por lo cual formarán parte de los documentos de programación normales. Ello, partiendo de la información disponible del Grupo del BID, de fuentes nacionales, de otras fuentes bilaterales y multilaterales y de las nuevas investigaciones y datos que se recopilarán en función de la necesidad. Cada estrategia de país para desarrollo del sector privado deberá integrarse dentro de una estrategia global del Grupo del BID para el país, dado que estará respaldada por las acciones enmarcadas en las operaciones de dicho grupo en los sectores público y privado, acciones a las que a su vez respaldará. A corto plazo, como transición hacia la etapa en la cual la nueva iniciativa de estrategia de país para desarrollo del sector privado se pueda llevar a cabo en forma simultánea con la elaboración del documento de programación de país, y mientras el Grupo del BID reevalúa sus procesos operacionales y su estructura orgánica, algunas operaciones de programación tal vez deban llevarse a cabo en forma aislada pero bien coordinada. Se prevé que en cada región se elaborará cada año una estrategia de país autónoma para desarrollo del sector privado, a la cual se sumará una más por región y por año como aporte para el proceso de programación de país37. Se prevé que al cabo de tres años todas las estrategias de país para desarrollo de dicho sector estarán resaltadas en los documentos de estrategia de país del Banco y en los de diálogo de política de país, que son los elementos básicos de la coordinación del Grupo del BID con los gobiernos miembros prestatarios. El Comité de Coordinación del Sector Privado analizará esas acciones, que se coordinarán con otras iniciativas que puedan

37

El número real de estrategias por región podría variar en función del número de países correspondientes.


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plantearse a nivel de todo el grupo, como la correspondiente al entorno empresarial, cuyos estudios y los de otras instituciones previsiblemente serán un aporte fundamental para las estrategias de país para desarrollo del sector privado. Asimismo, como algunos aspectos del desarrollo del sector privado, y en particular las operaciones de préstamo directo, no se prestan para la programación a intervalos de tiempo discontinuos, se los deberá encarar en el contexto de un proceso de programación más flexible y continuo dentro del marco establecido por la estrategia de país para desarrollo del sector privado. 8.5

Además, la participación del sector privado en el proceso de programación puede introducir cambios en el actual proceso en aspectos atinentes principalmente al sector público, debiendo realizarse las debidas consultas con los respectivos gobiernos y la correspondiente coordinación con otros donantes. Las Representaciones desempeñarán un papel importante en dicho proceso, particularmente en el cultivo de las relaciones del Grupo del BID con el sector privado y en una mayor responsabilidad para la supervisión de proyectos, lo cual tal vez obligue a fortalecer sus capacidades.

8.6

Coordinación y acción conjunta para el Grupo del BID: En el marco de la actual estructura institucional y orgánica, el Comité de Coordinación del Sector Privado será el punto focal para el seguimiento de la ejecución y el éxito general de la estrategia de desarrollo del sector privado. Para que la coordinación y la acción conjunta funcionen mejor, cada uno de los departamentos y entidades pertinentes dedicados al sector privado deberán asignar un profesional para que supervise la instrumentación de sus respectivas responsabilidades según la estrategia. Se prestará especial atención a la coordinación entre las unidades de los miembros del Grupo del BID dedicadas a los sectores privado y público. Cada Representación nombrará asimismo un profesional para que se desempeñe como especialista del sector privado y se encargue de la interacción con todos los departamentos y unidades institucionales en torno a los temas atinentes al sector privado. Esa red de funcionarios formará un equipo interdepartamental que será el punto medular del esfuerzo de coordinación. Además, el Comité de Coordinación del Sector Privado estará facultado para analizar los aportes estratégicos al proceso de programación, en cuanto al sector privado de los países individuales; en dicho proceso se estipularán las acciones específicas que habrán de llevarse a cabo en cada país.

8.7

Además, los equipos de proyecto que trabajen en iniciativas y proyectos del sector privado seguirán buscando los aportes del personal ajeno a los departamentos correspondientes para asegurar un intercambio efectivo de conocimientos y experiencias, mientras la Administración examina y ejecuta mecanismos tendientes a fomentar la participación en equipos de proyecto conjuntos y otras actividades en colaboración. Entre dichas iniciativas cabe mencionar un examen de los criterios de adicionalidad y de aporte al desarrollo utilizados en las actividades del sector privado por los distintos miembros del Grupo del BID. También se llevará a cabo un análisis de los incentivos y los cambios orgánicos necesarios para que el


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personal pueda emprender iniciativas conjuntas. La Administración informará acerca de dichas actividades según lo señalado en la matriz de desarrollo del sector privado (véase el Anexo). 8.8

Ensanchamiento del margen de acción: Los pasos necesarios para ensanchar los ámbitos de actividad tal vez obliguen a hacer otro análisis de los requisitos de elegibilidad y los instrumentos existentes, para evaluar si son adecuados. Como primer paso, la estrategia de desarrollo del sector privado recomienda avanzar con una propuesta tendiente a ampliar los criterios de elegibilidad sectorial para las operaciones del sector privado. Visto el renovado enfoque en la PYME, el Grupo del BID también debería examinar todos sus instrumentos, incluidas las donaciones, la asistencia técnica, las garantías y los mecanismos de crédito e inversión, para identificar posibles sinergias y elementos complementarios en su empleo en las distintas unidades institucionales. En 2004 y 2005 se diseñarán, con equipos multidisciplinarios, proyectos de carácter experimental que aprovechen dichas sinergias. Desde su diseño inicial, esos proyectos se centrarán en la forma de integrar dichas actividades en las operaciones del Grupo del BID.

8.9

Por último, el Grupo del BID evaluará las actuales prácticas óptimas en materia de gobernanza institucional y responsabilidad social para las actividades del sector privado y las promoverá en sus operaciones38. Ese enfoque habrá de incluir asimismo un examen de las prácticas del grupo en sus propias actividades operacionales en las que intervienen proveedores provenientes del sector privado, como por ejemplo sus procedimientos de adquisición. Para ayudar a atenuar los riesgos, el Grupo del BID puede guiar con el ejemplo en temas de gobernanza institucional. Ante todo, las unidades de préstamo al sector privado seguirán promoviendo normas de buena gobernanza institucional y prácticas óptimas de responsabilidad social y ambiental como parte de cualquier operación y/o asociación con firmas privadas. En segundo lugar, los procedimientos y las políticas de adquisiciones del Grupo del BID deberían promover un comportamiento responsable e impedir que se hagan compras, tanto por cuenta de proyectos financiados por el mismo como por su propia cuenta, a firmas cuyo comportamiento se considere irresponsable (la determinación concreta se detallará en las políticas de adquisición del Grupo del BID)39.

38

Esto se puede hacer en forma acorde con las prácticas de otras instituciones comparables. Por ejemplo, la CFI ha emitido los Principios del Ecuador sobre los temas sociales y ambientales que han de considerarse en el financiamiento de proyectos, principios que, a septiembre de 2003, habían sido adoptados por más de 16 bancos internacionales que representan 70% del volumen de préstamos para financiamiento de proyectos. Véase Equator Principles, International Finance Corporation, 2003, en la siguiente dirección virtual: www.ifc.org/equatorprinciples.

39

Esos procedimientos y políticas habrán de tener en cuenta los ya instituidos en organizaciones comparables (como el Banco Mundial y el Banco Asiático de Desarrollo) como resultado de la labor del grupo de trabajo de las instituciones de desarrollo multilaterales sobre armonización de los procedimientos de adquisiciones, particularmente en lo atinente a adquisiciones ambiental y socialmente responsables.


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8.10

Asociaciones estratégicas: En vista de las posibilidades de forjar asociaciones productivas con el sector privado, el Grupo del BID habrá de examinar dos grandes ámbitos: i) empleo de asociaciones público-privadas en la prestación de servicios en proyectos y programas, y ii) establecimiento de un diálogo de política con el sector privado para promover rubros importantes de la agenda de desarrollo del Grupo del BID y sus países miembros prestatarios. Así, formulará directrices sobre esos tipos de interacciones en las que se identifiquen las clases de asociaciones y se establezcan salvaguardias para abordar los riesgos inherentes vinculados con las operaciones en el sector privado.

8.11

En los próximos siete años, el Grupo del BID procurará realizar diálogos de política conjuntos con los sectores público y privado en un mínimo de tres países por año y establecer o fortalecer consejos asesores del sector privado en por lo menos tres países nuevos por año. Dichos consejos harán todo lo posible por celebrar por lo menos una reunión por año y respaldar la formulación de políticas, estrategias y productos del Grupo del Banco. Esas actividades se coordinarán estrechamente con otras que comprendan diálogos de política de los sectores público y privado con los gobiernos, el sector privado y otros agentes. Además, en el marco de la Reunión Anual del Banco y la Corporación se llevarán a cabo cada dos años un ciclo de consultas a nivel internacional.

8.12

Para hacer un seguimiento de esas actividades, el Grupo del BID elaborará un informe sobre asociaciones con el sector privado, en el que se resaltará el tipo y la naturaleza de las interacciones con dicho sector, las lecciones aprendidas y las prácticas óptimas correspondientes y se medirá su efectividad en el logro de las metas de desarrollo y la adicionalidad. b.

8.13

Seguimiento y evaluación

En el seguimiento y la evaluación de la ejecución de la estrategia de desarrollo del sector privado se deberían hacer distintas mediciones. A nivel más restringido, se deberá determinar cómo y en qué medida los productos propuestos se han concretado y resultan congruentes con los ámbitos de acción de la estrategia. A nivel de resultados, la evaluación debería determinar si las actividades, políticas, proyectos o programas individuales, o bien los cambios institucionales correspondientes, han seguido las orientaciones estratégicas expuestas en la estrategia. Por último, en el nivel más amplio, se debería medir la efectividad general de las intervenciones del Grupo del BID en apoyo del desarrollo impulsado por el sector privado en la región. Esta última medición es la más difícil de llevar a cabo con exactitud porque son muchos los factores que contribuyen al desarrollo del sector privado, muchos de ellos independientemente del accionar del Grupo del BID. Además, antes de que los efectos de una acción aparezcan en indicadores mensurables suele transcurrir mucho tiempo. Por ello, en la evaluación se debería tener en cuenta el lapso requerido para que los cambios más amplios se vuelvan


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patentes. Cinco años después de la aprobación de la estrategia se realizará una evaluación integral de su ejecución. 8.14

Orientaciones estratégicas: Las orientaciones estratégicas generales propuestas en la estrategia no se prestan fácilmente a una medición como productos individuales específicos, sino que se pueden evaluar partiendo de dos grandes enfoques: medidas cuantitativas y sondeos. Por ejemplo, el aprovechamiento del aporte al desarrollo se puede evaluar con datos sobre la cartera de préstamos del Grupo del BID, la escala de las firmas, el nivel de ingresos, los países beneficiarios y si se logró o no atraer recursos adicionales. El financiamiento directo de proyectos del sector privado se puede evaluar con una comparación de datos básicos de años anteriores en términos de volumen, cobertura sectorial y tipos de instrumentos.

8.15

Tal vez las orientaciones estratégicas más difíciles de evaluar sean las del entorno propicio y la inclusión del sector privado en el diálogo y la acción, ámbitos para los cuales se deberían realizar periódicamente estudios de sondeo y evaluaciones cualitativas. El Banco debería seleccionar indicadores en función de su relación con la orientación estratégica específica identificada en esta estrategia. Esas medidas pueden incluir datos de estudios de sondeo a interesados y beneficiarios en actividades impulsadas por el Grupo del BID, al igual que información más general de distintas encuestas sobre el entorno empresarial. Los más conocidos de esos estudios de sondeo son los índices de crecimiento y competitividad del Foro Económico Mundial, si bien también existen muchos otros que examinan i) los costos de operaciones comerciales específicas; ii) la calidad, la cobertura y el costo de los servicios de infraestructura; iii) la efectividad de las instituciones del sector público, y iv) el acceso a la tecnología y el empleo de la misma, entre muchos otros temas40. Si bien las ventajas de dichos sistemas radican en su amplia cobertura, que permite efectuar comparaciones con países extrarregionales (proporcionando así una base para la determinación de niveles de referencia internacionales), se trata de medidas globales, por lo cual no es realista atribuir los cambios de los indicadores directamente a las actividades del Grupo del BID en el sector privado. De todos modos, esas medidas ofrecen una visión general de las tendencias y niveles de las variables críticas.

8.16

Ámbitos de acción y generación de productos: Los ámbitos de acción de la estrategia de desarrollo del sector privado se pueden evaluar tanto por medio del nivel de generación de los productos expuestos en la matriz de desarrollo del sector privado (adjunta como anexo al presente documento) como a través de otros trabajos emprendidos por el Grupo del BID. Cada producto de la matriz de

40

Actualmente el Informe de competitividad mundial incluye a 21 países de la región y los siguientes ámbitos de desempeño económico: i) indicadores generales, ii) entorno macroeconómico, iii) innovación y difusión tecnológica, iv) tecnologías de la información y las comunicaciones, v) infraestructura general, vi) instituciones públicas (contratos y leyes), vii) competencia nacional, viii) desarrollo de agrupaciones, ix) estrategias y operaciones empresariales, y x) política ambiental.


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desarrollo del sector privado requiere, para su evaluación, distintas herramientas y niveles de detalle. El producto básico será el de las estrategias de país para desarrollo del sector privado, que tienen por objeto reforzar el enfoque de país del accionar del Grupo del BID. Cada una de esas estrategias se puede evaluar en términos del número de informes elaborado, su calidad y su integración oportuna en el proceso de programación de país. Además, es de prever que las dichas estrategias sirvan de vehículo para la acción conjunta dentro del Grupo del Banco y para el diálogo y el establecimiento de un consenso a nivel de país. Por ende, el proceso de elaboración de la estrategia de país para desarrollo del sector privado debería examinarse junto con la coordinación con otros donantes y el estado de los productos y actividades propuestos al respecto. Al nivel más amplio de las orientaciones estratégicas, las estrategias de país para desarrollo del sector privado deberían mejorar el entorno propicio, focalizar el apoyo directo a los proyectos del sector privado y ayudar a incluir a dicho sector en el diálogo y la acción. 8.17

Otros productos de la matriz de desarrollo del sector privado tienen más probabilidades de medirse sencillamente en términos del proceso y el producto resultante y no tanto de su efecto en las grandes orientaciones estratégicas. Por ejemplo, la asignación de funcionarios como enlace para los temas atinentes al desarrollo del sector privado se puede cuantificar fácilmente, pudiendo evaluarse asimismo su efecto en la coordinación interna y la acción conjunta; sin embargo, sus efectos en los grandes ámbitos estratégicos son más indirectos y más difíciles de medir. De igual modo, si bien se puede informar acerca de las asociaciones estratégicas y evaluar sus objetivos, su correlación con los cambios en el entorno propicio es menos clara.

8.18

Por último, el Grupo del BID puede medir y controlar sus otras actividades de índole financiera y no financiera que respaldan los ámbitos de acción de la estrategia, incluidas, entre otras, conferencias y seminarios, publicaciones e investigaciones sobre prácticas óptimas, productos de préstamo e inversión y cambios de estructura orgánica que mejoran la acción conjunta y la coordinación. El Grupo del BID puede hacer un seguimiento de esas actividades como parte de su labor permanente por evaluar la medida en la cual las orientaciones de la estrategia de desarrollo del sector privado guían el empleo de recursos en las actividades operacionales y no operacionales.

IX.

Riesgos en la ejecución

9.1

El trabajo con el sector privado tiene beneficios, al igual que riesgos de distinta índole, como los de tipo programático, crediticio, político, social y ambiental y el derivado del comportamiento de las empresas, que pueden obstaculizar la ejecución efectiva de la estrategia.

9.2

Esos riesgos se pueden atenuar de distintas maneras. Ante todo, la elaboración y el análisis periódico de las estrategias de país y las estrategias para el sector privado


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deberían dar la seguridad de que la programación del Grupo del BID se vea equilibrada y estructurada en un marco de sólida gobernanza pública. Asimismo, el accionar de dicho grupo debería promover en forma directa un entorno propicio que ofrezca un marco jurídico y normativo favorable para la competitividad, un sistema financiero transparente y un sistema jurídico gracias al que los contratos se cumplan. 9.3

En segundo lugar, el Grupo del BID puede aumentar su exposición al riesgo crediticio por medio de operaciones no solamente con firmas y proyectos, sino también con los gobiernos. Las situaciones con elevados niveles de pago por concepto de servicio de la deuda correspondiente, sea en el sector público o en el privado, deberán hacerse objeto de un seguimiento y un análisis cuidadosos para incrementar la capacidad de pago. Por lo tanto, el Grupo del BID debe seguir velando por que su cartera tenga incorporada una adecuada atenuación de riesgos a través de una diversificación adecuada y por mantener un elevado nivel de calidad y desempeño de sus activos, entre otras medidas. La nueva Oficina de Evaluación del Riesgo del Sector Privado tiene un papel fundamental que desempeñar con respecto a la mitigación del riesgo crediticio en que se incurre en las operaciones del sector privado.

9.4

En tercer lugar, en el financiamiento directo al sector privado se plantea la expectativa de que el Grupo del BID ayude a mitigar el riesgo político, sea por medio de garantías explícitas o a través del resguardo que ofrece su participación en el financiamiento. Como todos los proyectos privados están expuestos a los riesgos provenientes de la acción o la falta de acción gubernamental, por parte de gobiernos que son accionistas y a veces prestatarios de los miembros del Grupo del BID, dicho financiamiento puede exponer a los miembros a intereses encontrados cuando surgen diferencias entre los prestatarios provenientes del sector privado y los gobiernos. En la selección y el estructurado de proyectos de financiamiento al sector privado se deberían estudiar cuidadosamente estas posibilidades e incluir las medidas que permitan mitigar los posibles conflictos de intereses.

9.5

En cuarto lugar, la observancia de salvaguardias adecuadas ayudará a atenuar los riesgos ambientales y sociales en la ejecución de proyectos emprendidos en el marco de la estrategia de desarrollo del sector privado. El Grupo del BID debería consolidar el conjunto de salvaguardias sociales y ambientales, de conformidad con las prácticas óptimas internacionales y las políticas ambientales, de salvaguardia y sociales del Banco, y velar por que los proyectos observen esas salvaguardias y políticas.

9.6

En quinto lugar, para reducir los riesgos de un comportamiento irresponsable, los proyectos deberían cumplir normas y expectativas de conducta aceptadas internacionalmente. Para ello es necesario dar a los equipos de proyecto directrices sobre gobernanza empresarial y responsabilidad social de las empresas a fin de asegurar la promoción de esos temas en las distintas ventanas de actividad del


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Grupo del BID. Además, como el desarrollo del sector privado también se nutre de la participación de dicho sector en proyectos del ámbito público, algunos de los cuales son financiados por el Banco, el Grupo del BID debe asegurarse de promover, con sus políticas de adquisiciones, un comportamiento responsable por parte de las firmas. 9.7

En los procesos de programación y de preparación y análisis de proyectos se deberán tener en cuenta esos riesgos e incluir los factores mitigantes adecuados para reducir al mínimo su efecto potencialmente negativo, siempre que sea posible, lo cual revestirá particular importancia conforme se amplíe el número de sectores elegibles y se enfrenten nuevos riesgos.

X.

Seguimiento y responsabilización

10.1

Esta estrategia de desarrollo del sector privado está diseñada para orientar las actividades de los miembros del Grupo del Banco en los próximos años. Se trata de una estrategia básica para dicho grupo y no puede reemplazar a las de tipo más específico de sus miembros. Sin embargo, para que cada uno de éstos elabore sus propias estrategias individuales se necesita un común denominador y una orientación compartida. La presente propuesta debería facilitar, cuando no posibilitar, la compatibilidad de las estrategias individuales y permitir que todas sigan los mismos objetivos, para aumentar al máximo el efecto conjunto de las distintas intervenciones.

10.2

Además, esta estrategia se formula en momentos en que todos los miembros del grupo están llevando a cabo análisis. El FOMIN está en un proceso de reposición con un examen de su marco estratégico. El PRI y la CII están buscando formas para incrementar su eficiencia y eficacia y el Grupo del BID en su conjunto está examinando mejores maneras para aumentar la sinergia de sus distintas partes en su trabajo conjunto. En vista de su naturaleza como estrategia general del grupo, el presente documento no puede ser muy explícito en lo atinente a acciones individuales.

10.3

Aun cuando la estrategia se elaboró como para ser lo más resistente posible a los cambios, es probable que conforme se tomen decisiones haya que revisar este documento, sobre todo si las decisiones entrañan grandes cambios institucionales. Entretanto, se prevé que cada miembro avalará la estrategia y formulará sus propios lineamientos o planes operativos, para ejecutar y complementar dicha estrategia general y cumplir las metas y los mandatos generales41. Asimismo, conforme se vayan tomando esas decisiones se podrán asignar responsabilidades y tareas entre los distintos miembros para lograr un efecto máximo.

41

El mandato más reciente surgido de la Cumbre Extraordinaria de las Américas es el del triplicado del financiamiento para PYME, a través del sistema financiero. Otro mandato pertinente es el de las partes correspondientes de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.


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10.4

La responsabilidad de la ejecuci贸n de la estrategia recae en las administraciones de los miembros individuales, a menos que en el marco del proceso de an谩lisis indicado supra se decida establecer otros mecanismos institucionales.


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BIBLIOGRAFÍA COMENTADA Referencias del Banco Interamericano de Desarrollo Enterprise Research Institute, 2003, Guidelines for a Private Sector Development Strategy for the Inter-American Development Bank, Washington, DC. Documento temático para la elaboración de este documento de estrategia. Banco Interamericano de Desarrollo, 1995, Estrategia de desarrollo empresarial: pequeñas y medianas empresas (documento GN-1885-Corr.), Washington, DC. Informe que presenta la estrategia del Banco en apoyo del desarrollo de la pequeña y mediana empresa en América Latina y el Caribe. La mayoría de los países de la región está pasando por reformas que van abriendo sus economías a una mayor competencia internacional. Sin embargo, los mercados de factores nacionales no están desarrollados en forma adecuada para asegurar una buena adaptación de la PYME a ese nuevo entorno de competencia. A diferencia de las firmas más grandes, que pueden absorber los costos de transacción con más facilidad, la PYME está en desventaja y requiere una asistencia compensatoria específica. Banco Interamericano de Desarrollo, 1997, Estrategia para el desarrollo de la microempresa (documento GN-1938-3), Washington, DC. Documento que expone los fundamentos, objetivos y principales componentes de la estrategia del Banco para la microempresa. Presenta los problemas que el Banco está tratando de abordar, las orientaciones estratégicas para sus inversiones y otras actividades en el sector, y enuncia un programa de acción concreto para ejecutar la estrategia en los próximos cinco años. Banco Interamericano de Desarrollo, 1997. Desarrollo de los mercados de capital en América Latina y el Caribe (documento GN-1870-2), Washington, DC. Al tiempo que reconoce que los sistemas financieros nacionales difieren mucho dentro de la región, la estrategia del Banco para los mercados de capital reconoce que existen temas y desafíos comunes. El documento propone que el Banco adopte una estrategia exclusiva en materia de mercados de capital con objeto de a) elevar el nivel de ahorro y mejorar su composición; b) mejorar la eficiencia económica de los mercados de capital, y c) promover la armonización e integración de los mercados de capital de la región.


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Banco Interamericano de Desarrollo, 1999, Estrategia para los mercados financieros (documento GN-1948-3), Washington, DC. Documento que propone que el énfasis principal siga colocado en el sistema bancario, que seguirá siendo la espina dorsal del sector financiero merced a su papel fundamental en el facilitado de pagos, el suministro de liquidez y créditos y la transmisión de la política monetaria. Sin embargo, también hay que prestar una atención creciente al desarrollo de los mercados de capital y los sistemas de gestión del riesgo en apoyo de las necesidades de financiamiento en los casos en que los préstamos y las garantías bancarias no resulten adecuados. Banco Interamericano de Desarrollo, 2003. IDB Group Activities Supporting Microenterprises (1990-2002). Departamento de Desarrollo Sostenible. Washington, DC. Banco Interamericano de Desarrollo, 2003. Apoyo a la Pequeña y Mediana Empresa (1990-2002). Departamento de Desarrollo Sostenible. Washington, DC. Banco Interamericano de Desarrollo, 2004. IDB Group Activities Supporting Private Infrastructure (1990-2003). Departamento de Desarrollo Sostenible. Washington, DC. Banco Interamericano de Desarrollo, 2003. IDB Group Support for Financial Markets (1990-2002). Departamento de Desarrollo Sostenible. Washington, DC. Serie de cuatro volúmenes en los que se describen las actividades y estrategias del Grupo del BID en apoyo del sector privado. Banco Interamericano de Desarrollo. 2002. Competitiveness: The Business of Growth, Informe de progreso económico y social en América Latina y el Caribe, 2002. Informe en el que se analiza la forma en que los países latinoamericanos y del Caribe utilizan los factores de producción (crédito, fuerza laboral, infraestructura y nuevas tecnologías) y se descubren graves deficiencias y sorprendentes paradojas. Por ejemplo, en el informe se observa que como consecuencia de la escasez de crédito y el déficit en sectores de infraestructura clave como el transporte, la energía y las telecomunicaciones, las firmas más grandes de América Latina son mucho más pequeñas que sus homólogas en las naciones industrializadas del Sudeste de Asia. Su crecimiento trunco limita el número de puestos de trabajo que pueden crear, efecto éste más pronunciado a nivel de la pequeña y mediana empresa, que tiene aun menos acceso a los préstamos y enfrenta obstáculos más grandes al tener que lidiar con puertos ineficientes, proveedores de electricidad poco fiables y sistemas de telecomunicaciones defectuosos.


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Banco Interamericano de Desarrollo, 2002. El desafío de ser relevante: el papel futuro del BID. Informe del Grupo Asesor Externo (GAE), documento CA-446. Washington, DC. Documento que incluye las conclusiones y recomendaciones del Grupo Asesor Externo con objeto de ayudar a la Asamblea de Gobernadores a preparar la reunión celebrada en Fortaleza. Es el resultado de una amplia labor llevada a cabo a lo largo de nueve meses para reflexionar sobre el papel futuro del BID con respecto a las cambiantes necesidades de la región y un entorno internacional también cambiante. Banco Interamericano de Desarrollo, 2002. Informe sobre la efectividad en el desarrollo. Oficina de Evaluación y Supervisión, OVE, RE-260. Washington, DC. Informe que analiza la evolución histórica del concepto de desarrollo y de los instrumentos considerados como los más eficaces para su promoción, incluidas las pruebas empíricas sobre los resultados en materia de desarrollo en la región vinculados con las intervenciones del BID. Analiza asimismo la medida en la cual dichas intervenciones están diseñadas para exhibir resultados y, por último, ofrece algunas sugerencias para mejorar el diseño, el seguimiento y la evaluación de las intervenciones del Banco a fin de incrementar el enfoque en los resultados. Banco Interamericano de Desarrollo, 2002. Guía operativa para programas de competitividad para la pequeña y mediana empresa. Washington, DC. Pautas para ayudar a los equipos de proyecto en la preparación de proyectos de competitividad para PYME. Banco Interamericano de Desarrollo, 2003, Reducción de la pobreza y promoción de la equidad social (GN-1894-7), Washington, DC. Documento que ofrece una visión multifacética de la pobreza que incluye varios aspectos interrelacionados: un nivel de ingresos y activos insuficiente para responder a las necesidades básicas; la imposibilidad de evitar y afrontar eventos adversos que inciden en los ingresos o los activos; un bajo nivel de capital humano; un gran nivel de vulnerabilidad y exposición a los problemas sociales; y restricciones a la participación política y social en condiciones de igualdad. Banco Interamericano de Desarrollo, 2003, Crecimiento económico sustentable (GN-2227-1), Washington, DC. Documento que presenta vías de acción multidimensionales para facilitar tasas de crecimiento en materia de ingresos y de PIB per cápita en condiciones conducentes a una mejora de la calidad de vida de la población, una reducción de la pobreza y la preservación o la mejora de la base de recursos naturales.


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Banco Interamericano de Desarrollo, 2003, Competitiveness: A Strategy Document, Washington, DC. Formulación de un nuevo marco estratégico para mejorar la competitividad en los países latinoamericanos. Banco Interamericano de Desarrollo. 2003. Grupo de Estudio Externo para la CII: Informe al Directorio Ejecutivo. IDB Group: Toward a realignment of private sector activities in support of Latin America and the Caribbean. Versión corregida, documento CII/GN-180-7. Washington, DC. Informe presentado por el Grupo de Estudio Externo para considerar la orientación estratégica y el desarrollo futuros de la Corporación, al igual que el enfoque general del Grupo del Banco en relación con el sector privado en América Latina y el Caribe. Banco Interamericano de Desarrollo. Good Jobs Wanted, Social and Economic Progress in Latin America and the Caribbean, 2004 Report. Análisis crítico por medio de un examen riguroso del funcionamiento de los mercados laborales en la última década y las formas y la medida en que los mismos se han visto afectados por las condiciones macro y socioeconómicas. Los temas abarcados por el informe incluyen la dinámica empleador-trabajador, el nuevo perfil de la oferta de mano de obra, el efecto de las reformas estructurales y el papel de la tecnología y las instituciones. El informe presenta un diagnóstico claro y preciso de los problemas que se plantean, como paso esencial hacia la recomendación de las soluciones más eficaces. Fondo Multilateral de Inversiones. 2000. Informe del grupo de trabajo sobre la estrategia del FOMIN, documento MIF/GN-56. Washington, DC. Informe que establece las prioridades estratégicas de los proyectos del FOMIN, centrándose en cuatro ámbitos de actividad: microempresa, pequeña empresa, sector financiero y funcionamiento de los mercados. Asimismo, recomienda nuevos procedimientos para aumentar la eficiencia de la identificación, elaboración y ejecución de proyectos por parte del FOMIN. Referencias del Grupo del Banco Mundial Baker, Judy L., 2000. Evaluating the Impact of Development Projects on Poverty. A Handbook for Practitioners. Banco Mundial, Washington D.C. Manual para evaluar el efecto de la asistencia para el desarrollo sobre los pobres, con sugerencias en cuanto a metodologías y estudios de casos.


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Batra, Geeta, Daniel Kaufmann y Andrew H.W. Stone. 2003. Investment Climate Around the World: Voices of the Firms from the World Business Environment Survey. Banco Mundial, Washington, DC. Libro que describe los resultados de una amplia encuesta (de más de 10.000 firmas en 80 países) sobre el efecto del entorno de las inversiones en el desempeño de las firmas. El análisis econométrico de las respuestas a la encuesta indica la presencia de un fuerte vínculo entre corrupción, financiamiento, limitaciones normativas y tributarias, incertidumbre de política y protección de los derechos de propiedad intelectual, por una parte, y desempeño a nivel de firma, por la otra. Batra, Geeta, y Syed Mahmood. 2001. Direct Support to Private Firms: Evidence on Effectiveness. Washington, DC: Servicios de asesoría del sector privado, Banco Mundial. Los programas que comprenden un apoyo directo a las firmas privadas en los países en desarrollo se asemejan en muchas formas a las actividades de los dueños del capital de riesgo. Por ello, no debe sorprender que el historial de apoyo público a las firmas privadas en dichos países haya sido variado, con muchos proyectos de resultados deficientes. Beck, Thorsten, Asll Demirguc-Kunt y Ross Levine, 2003. Small and Medium enterprises, Growth, and Poverty: Cross Country Evidence. Banco Mundial, Washington, D.C. Relación entre tamaño relativo de las firmas, crecimiento económico y reducción de la pobreza. Biddle, Jesse, y Andrew Stone. 2001. “Using Business-Government Consultation to Promote Market-Oriented Reforms: When and How.” Background note for PSAS Clinic, When and How to Use Business-Government Consultation to Promote Market-Oriented Reforms, 1 de febrero de 2001. Washington, DC: Servicios de asesoría del sector privado, Banco Mundial. Documento que analiza técnicas y usos de los datos obtenidos por medio de encuestas para identificar problemas en el entorno de las inversiones de los países en desarrollo, y analiza asimismo la forma de poder promover un intercambio de ideas entre las partes interesadas, especialmente grupos empresariales y gobiernos. Brunetti, Aymo, Gregory Kisunko y Beatrice Weder. 1997. Institutional Obstacles for Doing Business. Data Description and Methodology of a Worldwide Private Sector Survey. Informe sobre desarrollo mundial. Banco Mundial, Washington, D.C. Presentación de los resultados de una encuesta mundial de gran escala al sector privado, que comprende a más de 3.600 empresarios en 69 países.


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Collier, Paul, and David Dollar. 2002. Can the World Cut Poverty in Half? How Policy Reform and effective Aid Can Meet the International development Goals. Banco Mundial, Washington D.C. Análisis de la forma en que la ayuda efectiva puede hacer un aporte importante a una mayor reducción de la pobreza en regiones rezagadas. De Ferranti, David, et al. 2003. Inequality in Latin America and The Caribbean: Breaking with History? World Bank Latin America and Caribbean Studies. Banco Mundial, Washington D.C. Documentación sobre los niveles de vida y la distribución de los ingresos en América Latina, la forma en que el molde puede haber cambiado durante los años noventa, y consideración de opciones para los responsables de la formulación de políticas a fin de corregir las desigualdades que existen en sus países. Dollar David y Art Kraay. 2000, Growth Is Good for the Poor, Banco Mundial, Washington, DC. Documento que ofrece pruebas irrefutables de la relación entre crecimiento y pobreza – utilizando datos de 137 países y un período de 40 años, muestra que los ingresos de los pobres aumentaron en forma proporcional a los ingresos medios. Los autores comprueban no solamente que la igualdad en materia de ingresos no se deterioró, sino que eso es cierto para todas las regiones, niveles de ingresos, tasas de crecimiento y períodos de tiempo. El ingreso de los pobres aumenta a un ritmo igual al del crecimiento general. Esta relación global entre los ingresos de la quinta parte más rezagada de la población y el PIB per cápita se verifica en una muestra de 80 países y un período de cuatro décadas. Si bien hay grandes variaciones en torno a esa relación global, varias opiniones difundidas acerca de la relación entre pobreza y crecimiento no son ciertas. El efecto del crecimiento en el ingreso de los pobres es el mismo en todos los países, sean pobres o ricos. Los ingresos de los pobres no caen más que en forma proporcional en épocas de crisis económicas. La relación entre pobreza y crecimiento no ha variado en los últimos años. También mostramos que el crecimiento inducido por política es tan favorable para los pobres como lo es para la economía en general. Dollar, David. 2001. Globalization, Inequality and Poverty since 1980. Development Research Group, Banco Mundial. Washington D.C. Perspectiva histórica sobre la mundialización y argumento en apoyo de la correlación entre dicho fenómeno y el aumento de los ingresos en los distintos segmentos de la población.


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Dollar, David. 2003. Globalization, Investment Climate and Growth. Banco Mundial, Washington D.C. Más argumentos en favor de la correlación entre la mundialización y la reducción de la pobreza. Everhart, Stephen S. y Mariusz A. Sumlinski, 2002, Trends in Private Investment in Developing Countries, Discussion Paper No. 44, Corporación Financiera Internacional, Washington, DC. Documento que esboza la forma en que las inversiones privadas han evolucionado en los países en desarrollo. Hallward-Driemeier, Mary, Scott Wellsten, and Lixin Colin Xu, 2003. The Investment Climate and the Firm: Firm-Level Evidence from China. Banco Mundial, Washington, D.C. Documento que trata la falta general de datos adecuados para medir el clima de inversión y sus efectos en el sector privado. Holden, Paul, y Sarath Rajapatirana, 1995, Unshackling the Private Sector, a Latin American Story. Banco Mundial, Washington, DC. Documento que analiza la primera generación de reformas en la región de América Latina y el Caribe y la agenda de la segunda generación de reformas, no concluida. Corporación Financiera Internacional, 2003, Strategic Directions. Washington, DC. Estrategia revisada de la CFI. Corporación Financiera Internacional, 2003, Equator Principles, Washington, DC. Conjunto de directrices voluntarias basadas en las pautas ambientales y sociales y las políticas de salvaguardia de la CFI. Klein, Michael, y Bita Hadmichael, 2003. The Private Sector in Development: Entrepreneurship, Regulation and Competitive Disciplines. Banco Mundial, Washington, DC. Libro derivado de los documentos temáticos encargados para la estrategia del Banco Mundial en materia de desarrollo del sector privado, en el cual se analiza el diseño de política pública que promueve un equilibrio adecuado entre competencia y reglamentación. El mismo hace especial hincapié en los medios por los cuales la iniciativa privada se canaliza en direcciones socialmente útiles, particularmente la creación de empleo y la prestación de servicios básicos para los pobres.


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Martínez Peria, María Soledad, y Ashoka Mody, 2004. How Foreign Participation and Market Concentration Impact Bank Spreads: Evidence from Latin America. Banco Mundial, Washington D.C. Efecto del acontecer reciente registrado en los sectores bancarios latinoamericanos y forma en que la participación de bancos extranjeros puede haber ayudado a cambiar la dinámica de dichos mercados. Pfefferman, Guy P. 2000. Paths Out of Poverty: The Role of Private Enterprise in Developing Countries. Washington, DC: Corporación Financiera Internacional. La competencia, la desreglamentación, la liberalización y el libre comercio erosionan el nexo entre privilegio y arreglos de trastienda que perpetúan la pobreza en muchos países. Para reducir la pobreza, la empresa privada también necesita un apoyo adecuado por parte del Estado. Una y otro interactúan en un sinnúmero de formas que no se prestan a generalizaciones sencillas. Ravallion, Martin, y Shaohua Chen. 2001. Measuring Pro-Poor Growth. Banco Mundial, Washington, DC. Una mejor medida del “crecimiento favorable para los pobres” es la de la tasa media de crecimiento de los pobres, que es congruente con una medida teóricamente defendible del nivel de pobreza, es decir, el índice de Watts. La medida propuesta de crecimiento favorable para los pobres se puede inferir de una “curva de incidencia del crecimiento” que muestra tasas de crecimiento por cuantilas de distribución del ingreso. Shirley, Mary. 2003. Why is Sector Reform so Unpopular in Latin America? Borrador preparado para una conferencia sobre la reforma sectorial. Trujillo, Lourdes, Matin Noelia, Antonio Estache, Javier Campos. 2002. Macroeconomic Effects of Private Sector Participation in Latin America’s Infrastructure. Banco Mundial, Documento de Trabajo No. 2906, Washington, D.C. Banco Mundial, World Poverty Monitoring (seguimiento de la pobreza mundial): www.worldbank.org/povmonitor/ECLAC Documentos en los que se ofrecen series de datos sobre la incidencia de la pobreza en todo el mundo. Banco Mundial, 2002. Private Sector Development Strategy – Directions for the World Bank Group. 9 de abril de 2002. Este documento presenta la estrategia del Grupo del Banco Mundial en materia de desarrollo del sector privado, basándose en los documentos de estrategia existentes del BIRF/AIF, la CFI y el OMGI. Expone la amplia gama de intervenciones de


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dicho grupo en favor del desarrollo del sector privado y los próximos pasos de plazo limitado para seguir las distintas propuestas, incluida la traducción de las orientaciones estratégicas para ese desarrollo en programas de ejecución regional. Banco Mundial. 2003. World Bank Group Private Sector Development Strategy Implementation Progress Report. Informe que cubre los avances hechos al cabo de un año en la ejecución de la estrategia de desarrollo del sector privado. En particular, analiza las dificultades de ordenar las propuestas de reformas en función de una escala de prioridades y una secuencia, el enfoque en cuanto a la medición de resultados y las dificultades de coordinación. World Bank Doing Business Database [Base de datos del Banco Mundial acerca de cómo hacer negocios] (http://rru.worldbank.org/DoingBusiness/) Ofrece medidas objetivas de las reglamentaciones empresariales y su aplicación en más de 130 países. Banco Mundial, 2003. Doing Business in 2004: Understanding Regulation. Washington, DC. .........primero de una serie de informes anuales para investigar el alcance y la modalidad de los reglamentos que potencian la actividad empresarial y los que la limitan. Nuevos indicadores cuantitativos sobre la reglamentación de las empresas y su aplicación, que pueden compararse en más de 130 países, y en el transcurso del tiempo. World Development Report 2004: Making Services Work For Poor People. Banco Mundial, Washington D.C. Investigación sobre la forma en que los países pueden acelerar el avance hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio velando por que los servicios funcionen para los pobres. World Bank Poverty Manual. Banco Mundial, Washington, D.C. Manual que presenta un curso introductorio sobre análisis de la pobreza y forma parte de un programa de capacitación más amplio del Instituto del Banco Mundial, denominado Iniciativa de análisis de la pobreza.


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Otras referencias Banco Africano de Desarrollo. 1997. African Development Report – Fostering Private Sector Development in Africa. Abidjan, Côte d’Ivoire: Banco Africano de Desarrollo. Documento que enuncia la estrategia del BAfD para el sector privado. Agosin, Manuel R., Ricardo Mayer. 2000. Foreign Investment in Developing Countries. Does it Crowd in Domestic Investment? UNCTAD, Documento de trabajo No. 146. Banco Asiático de Desarrollo. 2000. Private Sector Development Strategy. Manila. Documento que enuncia la estrategia del BAsD para el sector privado. AusAid. 2000. Private Sector Development Through Australia’s Aid Program. Canberra, Australia: Australian Agency for International Development. Documento que analiza la forma en que AusAid ha de respaldar el desarrollo del sector privado en los países a los que presta asistencia. Besley, H, y R. Burgess. 2003. Halving Global Poverty. Journal of Economic Perspectives 17:3: 3-22. Este documento establece una agenda para afrontar la pobreza mundial y recalca que si bien es mucho lo que queda por hacer, la base de pruebas para evaluar intervenciones nunca ha sido más amplia. La economía ofrece los medios para ir más allá del consenso plasmado en los Objetivos del Milenio a fin de generar vías concretas y efectivas hacia la reducción de la pobreza mundial. Bigsten, Arne, y Jorgen Levin. 2001. Growth, Income Distribution and Poverty, Scandinavian Working Papers in Economics, Universidad de Göteborg, Suecia. Este documento analiza los textos recientes acerca de las relaciones entre crecimiento económico, distribución de los ingresos y pobreza. En general, no llega a descubrir ningún patrón de cambio sistemático en la distribución de ingresos en las últimas décadas, ni tampoco encuentra ningún vínculo sistemático entre el crecimiento rápido y la creciente desigualdad. Por otra parte, ciertas pruebas empíricas recientes han tendido a confirmar el efecto negativo de la desigualdad sobre el crecimiento. Blomstroem, Magnus. 2002. The Economics of International Investment Incentives. OCDE, París. Documento que analiza si los incentivos a las inversiones se justifican.


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De Mello, Luiz R. Jr. 1997. Foreign Direct Investment in Developing Countries and Growth: A Selective Survey. The Journal of Development Studies, Vol. 34, No. 1, páginas 1-34. Djankov, Simeon, Raphael La Porta, Florencio López de Silanes y Andrei Shleifer. 2002. “The Regulation of Entry”. Quarterly Journal of Economics 117 (1): 1-37. Los países con una reglamentación más complicada en materia de entrada tienen un mayor nivel de corrupción y economías no oficiales más grandes, pero no bienes públicos o privados de mayor calidad. Los países con gobiernos más democráticos y limitados tienen reglamentaciones de entrada menos complicadas. Comisión Europea. 2000. European SME Observatory, Sixth Report, Oficina de Publicaciones Oficiales de las Comunidades Europeas, Luxemburgo, 2000. Documento centrado en los mercados de productos y servicios, temas atinentes a los mercados laborales, acceso al financiamiento y los programas de la Comunidad, comercio electrónico y asociaciones y fundaciones en la economía social. Contiene asimismo estudios detallados sobre capacitación vocacional para PYME y nuevos servicios, así como estadísticas sobre la PYME en Europa. Japan Bank for International Cooperation, 2002. Foreign Direct Investment and development: Where do we stand?, Tokio, Japón. Informes sobre tendencias de la inversión foránea desde 1993 y su efecto en los países receptores. Lora, Eduardo, Ugo Panizza y Myriam Quispe-Agnoli (2004). Reform Fatigue: Symptoms, Reasons, Implications. Análisis económico, Federal Reserve Bank of Atlanta, documento de próxima aparición. Morduch, Jonathon, 1999; The Microfinance Promise, Journal of Economic Literature, 37, 4, (diciembre). La promesa del microfinanciamiento ha ido mucho más allá de las pruebas concretas –estudios de los efectos en la pobreza, que muestran un panorama variado. OCDE. 1994. Development Assistance Committee Orientation for Development Cooperation in Support of Private Sector Development. París: OCDE, Comité de Asistencia para el Desarrollo. Documento que expone el enfoque de la OCDE sobre los temas atinentes al desarrollo del sector privado.


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Peres, W. y G. Stumpo. 2000. Small and Medium-Sized Manufacturing Enterprises in Latin America and the Caribbean Under the New Economic Model. World Development, vol. 28, Nº 9, páginas 1643-1655 Rodrik, Dani. 2000. “Institutions for High-Quality Growth: What they Are and How to Acquire Them,” National Bureau of Economic Research, Working Paper No. 7540. Sala-i-Martin Xavier. 2002. The Disturbing “Rise” of World Income Inequality, NBER. Documento que muestra que, cuando el ingreso en los distintos países se pondera en función de la población, la desigualdad a escala mundial cae ligeramente y que el crecimiento mejora los ingresos de los pobres en una medida por lo menos igual a la de las tasas de crecimiento globales. Schneider, Friedrich. 2002. Size and Measurement of the Informal Economy in 110 Countries Around the World. Taller del Australian National Tax Centre. Canberra, Australia. 17 de julio de 2002. Documento que utiliza cifras estimativas obtenidas de los datos tributarios para calcular el tamaño de los sectores informales en países de todo el mundo. Shepherd, Geoffrey, Delivering Project Aid in Old and New Ways: Institutions Matter, documento presentado en un taller del Banco Mundial y KfW sobre ayuda basada en la generación de productos, Francfort del Meno, 24 y 25 de enero de 2002. Trabajo que sugiere que los incentivos incorporados en los programas de préstamo de las instituciones financieras internacionales limitan la efectividad de la ayuda, resultado éste que se ve aumentado en los países de bases institucionales ineficaces. Naciones Unidas, 2002, Informe de la Conferencia Internacional sobre Financiamiento del Desarrollo, Monterrey, México, 18 al 22 de marzo de 2002, Naciones Unidas, Nueva York. Foro Económico Mundial: “Global Competitiveness Report”, Ginebra. Estudio anual de los indicadores de competitividad para más de 100 países.


Anexo Página 1 de 1

ESTRATEGIA DE DESARROLLO DEL SECTOR PRIVADO MATRIZ DE ÁMBITOS DE ACCIÓN Ámbitos de acción

Meta

Productos/Indicadores

1. Enfoque de país

Políticas, programas y proyectos efectivos adaptados a las condiciones locales en forma integrada

1.1 Estrategias de país para desarrollo del sector privado en dos países por región por año 1.2 Representaciones fortalecidas

2. Coordinación y acción conjunta del Grupo del BID

El Grupo del BID favorecerá las intervenciones sostenidas que se coordinen entre sus distintas unidades institucionales.

3. Ensanchamiento del margen de acción

El Grupo del BID debería estar facultado para trabajar en todos los sectores de la actividad privada por medio de sus préstamos, inversiones y asistencia técnica. Las transacciones individuales las llevarán a cabo la(s) unidad(es) del Grupo del BID que tenga(n) la mayor ventaja comparativa, mientras que los procedimientos se simplificarán teniendo debidamente en cuenta los temas de confidencialidad atinentes al sector privado.

1.1 Comité de Coordinación del Sector Privado fortalecido 1.2 Nombramiento de enlaces para el ámbito del sector privado 1.3 Estudio sobre incentivos para acciones conjuntas y en colaboración por parte del personal dedicado a los proyectos 1.4 Informe en el que se unifique lo atinente a adicionalidad y a aporte al desarrollo para el Grupo del BID 1.1 Documento sobre la elegibilidad de sectores para las operaciones en el sector privado 1.2 Pautas para que los equipos de proyecto promuevan la adopción de prácticas óptimas en materia de gobernanza institucional y responsabilidad social para las actividades del sector privado 1.3 Examen de las políticas y los procedimientos de adquisición del Banco para asegurar el desarrollo de firmas privadas responsables

4. Asociaciones estratégicas

Instrumentos financieros y no financieros para aprovechar los recursos de los sectores público y privado en forma congruente con sus metas y mandatos como institución multilateral

1.1 Pautas para los equipos de proyecto acerca de asociaciones estratégicas con el sector privado 1.2 Establecimiento o fortalecimiento de consejos asesores del sector privado en tres países por año, con un mínimo de una reunión por año por cada uno 1.3 Reunión de consulta internacional bienal 1.4 Informe sobre asociaciones y su efectividad


desarrollo del sector privado: estrategia sectorial (2004)