Issuu on Google+

El desafío de la integración Informe al Directorio Ejecutivo sobre la ejecución del Plan de Acción sobre la Mujer en el Desarrollo, 1995-97

Banco Interamericano de Desarrollo Washington, D. C.

Serie de políticas y estrategias del Departamento de Desarrollo Sostenible


Catalogación (Cataloging-in-Publication) proporcionada por Banco Interamericano de Desarrollo Biblioteca Felipe Herrera El desafío de la integración: informe al Directorio Ejecutivo sobre la ejecución del Plan de Acción sobre la Mujer en el Desarrollo, 1995-97 / [preparado por Mayra Buvinic … [et al.]. p. cm. (Sustainable Development Dept. Sector strategy and policy papers series; SOC-116) Includes bibliographical references. 1. Women in development- -Latin America. 2. Inter-American Development Bank. I. Buvinic, Mayra. II. InterAmerican Development Bank. Sustainable Development Dept. Women in Development Unit. III. Series. 305.42 C36--dc21

El presente informe fue preparado por Mayra Buvinic, Gabriela Vega, Marie Isabel Laurion y Virginia Alzina de la Unidad del Programa de la Mujer en el Desarrollo (SDS/WID) del Departamento de Desarrollo Sostenible. Las autoras desean agradecer al personal y a los consultores de SDS/WID por sus valiosos comentarios sobre varias versiones preliminares, así como a Isabel Nieves, María Rumbaitis y María Teresa Traverso por ofrecer el punto de vista de los departamentos de operaciones. Ana María Viveros Long de la oficina de Evaluación también hizo útiles observaciones. Ana Filonov y Carolina Hernández contribuyeron a preparar y diseñar la presentación del documento final. Este documento fue preparado de acuerdo con la Política del BID sobre la Mujer en el Desarrollo, la cual requiere que se presente un informe al Directorio Ejecutivo sobre las actividades de la Unidad de la Mujer en el Desarrollo cada dos años. Debido a demoras imprevistas en la preparación del presente informe y a importantes iniciativas tomadas en 1997 se estimó conveniente que este informe cubriera tres años en lugar de dos, como de costumbre. Este informe fue presentado al Directorio Ejecutivo en enero de 1999.

Esta publicación (Número de referencia SOC-116) puede obtenerse dirigiéndose a: Unidad del Programa de la Mujer en el Desarrollo Parada W-0502 Banco Interamericano de Desarrollo 1300 New York Avenue, N.W. Washington, D.C. 20577 Correo electrónico: sds/wid@iadb.org Telefax: 202-623-1463 Sitio de Internet: http://www.iadb.org/sds/wid


Presentación

En 1987 el Directorio Ejecutivo del Banco Interamericano de Desarrollo aprobó una Política Operativa sobre la Mujer en el Desarrollo para guiar los esfuerzos de la institución en incorporar el tema de género al trabajo del Banco. Una de las exigencias de la política es la presentación al Directorio de informes periódicos sobre el avance en el cumplimiento de la misma. Para acatar ese mandato, este informe examina los últimos tres años de actividades en el sector y detalla el adelanto que ha tenido lugar entre 1995 y 1997. Este es el tercer informe que la Administración del Banco presenta al Directorio sobre las actividades en este campo. Aquí se describe el trabajo de los tres años indicados, se detallan los adelantos institucionales, se extraen lecciones de la experiencia y se identifican los retos que todavía quedan por enfrentar. Este informe es producto de un ejercicio de análisis interno que se nutrió de una evaluación de la política del Banco sobre la Mujer en el Desarrollo llevada a cabo en 1996 por la Oficina de Evaluación. El informe está dirigido al personal del Banco y sus contrapartes en los países miembros; sin embargo, puede también ser de especial interés para individuos en otras regiones que buscan integrar el tema de género a la labor de sus agencias a fin de mejorar el bienestar de la mujer.

Mayra Buvinic Jefa División de Desarrollo Social


Indice Resumen

1

Introducción

2

Fortalecimiento de la capacidad institucional del Banco

5

Ejecución de la estrategia de integración del tema de la mujer en el desarrollo

11

Ampliación de la frontera de acción del Banco

18

Resumen y sugerencias

26

Publicaciones del Banco sobre el tema de género

29

Conferencias y seminarios sobre el tema de género

30

Anexo I: Avance en la puesta en práctica de las recomendaciones del informe de EVO

33

Anexo II: Operaciones de cooperación técnica en el campo de la mujer en el desarrollo. 1995-97 35 Anexo III: Proyectos que incorporan con éxito el tema de la mujer en el desarrollo, 1995-97

37

Anexo IV: Informes de evaluación que abordan las cuestiones de género, 1995-97

39

Anexo V: Presentación de la Vicepresidenta Ejecutiva del BID, Nancy Birdsall, en la Cuarta Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la Mujer, Beijing, Septiembre, 1995.

41

Anexo VI: Mensaje del Consejo Asesor Externo del Banco sobre la Mujer en el Desarrollo al Comité de la Asamblea de Gobernadores del Banco. Buenos Aires, 24 de marzo de 1996.

46

Anexo VII: Discurso pronunciado por la Ilustre Sra. Billie Miller, Presidenta del Consejo Asesor Externo sobre la Mujer en el Desarrollo ante el Directorio Ejecutivo del Banco, 9 de Julio de 1997.

48

Anexo VIII: Plan de trabajo de la Unidad del Programa de la Mujer en el Desarrollo Período 1997-99.

52


Resumen En el período entre 1995 y 1997 el BID alcanzó logros significativos en términos de expandir su capacidad institucional para abordar el tema de género e incorporar nuevas iniciativas en beneficio de la mujer. Se fortaleció la capacidad institucional agregando recursos humanos a la Unidad del Programa de la Mujer en el Desarrollo (SDS/WID), a los departamentos operativos y, en fecha más reciente, a las representaciones. El Banco aprobó más de US$23 millones en cooperación técnica no reembolsable para desarrollar nuevos temas como desarrollo y cuidado del niño, liderazgo de la mujer, violencia doméstica, fortalecimiento de las oficinas nacionales que tratan asuntos de la mujer, acceso de la mujer a la formación técnica y salud reproductiva.

concepto de inversión.

Los adelantos logrados en la incorporación del tema de género en la cartera de préstamos del Banco fueron más modestos. El progreso en integrar en el diseño de proyectos análisis y acciones de género se detuvo en 1994 y sólo se reanudó en 1997, año en que el Banco amplió las responsabilidades de un comité de revisión que examina proyectos previamente a su consideración por el Directorio para incluir el tema de género, junto con las cuestiones relativas al medio ambiente y a las poblaciones indígenas. A fines de 1997, el comité había hecho sugerencias para mejorar el enfoque de género en el diseño de 39% de las operaciones consideradas.

A fin de afianzar el compromiso del Banco con el bienestar de la mujer en la región, desde el punto de vista institucional, en el presente informe se recomienda reforzar lo siguiente: •

fortalecer de manera sostenida la capacidad de análisis sectorial de los temas de mujer y de género en los departamentos centrales y la capacidad operativa en estos temas en los departamentos regionales;

mantener el compromiso firme y sostenido con el tema de género y traducirlo en claros mandatos de parte de la alta administración y del Directorio; y

continuar el diálogo con el Consejo Asesor Externo sobre la Mujer en el Desarrollo y todos aquellos fuera de la institución interesados en el avance de la mujer.

Por el lado operativo, el informe recomie nda:

El desafío de la integración se presenta en diversos frentes. La trayectoria del BID muestra que la integración ha sido más fácil de lograr en el momento en que se introducen nuevas iniciativas (por ejemplo, microempresas, lucha contra la violencia). La incorporación del tema de género al inventario de proyectos ya identificado, que incluye operaciones regulares y diseños bien aceptados, es más difícil y podría exigir incentivos adicionales. Una tercera dimensión de la integración, que aunque central al proceso, es quizás la menos reconocida, por lo que continúa constituyendo un desafío, consiste en cambiar el énfasis de modalidades de financiamiento no reembolsable a modalidades de préstamo, es decir, pasar del concepto de asistencia al 1

continuar el trabajo sobre nuevas iniciativas, donde la integración del tema de género es más fácil de lograr;

incorporar nuevos incentivos para facilitar la integración del tema de género en operaciones bien establecidas en la cartera de proyectos;

implementar diseños flexibles para abordar el tema de género, que fomenten la experimentación e incluyan sólidos componentes de evaluación;

intensificar esfuerzos en demostrar los beneficios económicos y sociales que genera la inversión en la mujer.

establecer líneas de crédito de uso fácil para iniciativas específicas que beneficien a la mujer.


Introducción La Política sobre la Mujer en el Desarrollo del Banco Interamericano de Desarrollo, aprobada por el Directorio Ejecutivo en 1987, estipula la presentación de informes de avance sobre su ejecución y las actividades propuestas para el futuro. Este documento es el tercero de esos informes. Cubre el período 1995-97 y es el primer informe sobre los avances de dicha política en el contexto del Octavo Aumento General de los Recursos del Banco. 1 La Unidad del Programa de la Mujer en el Desarrollo, como punto focal de apoyo técnico y coordinación para las actividades en ese campo, es responsable de supervisar e informar sobre los avances logrados en la ejecución de la política citada.

El balance del período 1995-97 es positivo: el Banco logró adelantos sustanciales en el fortalecimiento de la capacidad institucional para abordar el tema de género y en la incorporación de nuevas iniciativas para beneficio de la mujer. La capacidad institucional se amplió considerablemente en los últimos tres años debido a un mayor reconocimiento del tema de género e incrementos en el apoyo técnico en la sede y las representaciones. Como indicación de esta mayor capacidad, casi todas las oficinas pertinentes del Banco participaron directamente en actividades relacionadas a temas de la mujer.3 Además, el énfasis en la reducción de la pobreza y en la inversión en los sectores sociales del Octavo Aumento de Capital reforzó la atención en los roles económicos y sociales de la mujer y en su aporte al desarrollo de la región. Varias iniciativas de cooperación técnica abrieron nuevas áreas de financiamiento para el Banco, entre ellas las de desarrollo y cuidado del niño, acceso de la mujer a la capacitación técnica, violencia doméstica, fortalecimiento institucional de las oficinas nacionales que tratan asuntos relacionados con la mujer, salud reproductiva y liderazgo de la mujer. Entre 1995 y 1997 se aprobaron más de $23 millones en actividades de cooperación técnica no reembolsable en esas nuevas áreas (véanse más detalles en el Anexo II).

La Oficina de Evaluación (EVO) evaluó la Política del Banco sobre la Mujer en el Desarrollo. La evaluación fue respaldada por el Directorio en 1997. El informe 2 concluye que la política sigue siendo válida y eficaz para alcanzar el objetivo del Banco de integrar a la mujer al proceso de desarrollo. Otras recomendaciones de la evaluación son compatibles con las recomendaciones formuladas en informes de avance anteriores y pueden agruparse en las dos categorías principales abordadas en el presente documento: la necesidad de fortalecer la capacidad institucional para la ejecución de la política y la importancia de incorporar la perspectiva de género en todas las fases del ciclo de programación y de proyecto. (En el Anexo I se esboza el progreso alcanzado en la implementación de las recomendaciones de EVO.)

Los adelantos logrados en materia de integración del tema de género a la cartera de préstamos del Banco fueron más modestos. Después de alcanzar un tope en 1994, la proporción de proyectos en cuyo diseño se incorporaron análisis y acciones de género se redujo en los años siguientes, aunque comenzó a recuperarse

1

Después de la aprobación de la Política sobre la Mujer en el Desarrollo, los dos primeros informes cubrieron un período de dos años cada uno. Debido a demoras imprevistas en la preparación del presente informe y a importantes iniciativas tomadas en 1997 se estimó conveniente que este informe cubriera tres años en lugar de dos, como de costumbre. 2 Política sobre la Mujer en el Desarrollo en el Banco Interamericano de Desarrollo: Panorama Evolutivo de la Pertinencia y Ejecución de la Política, EVO, octubre de 1996.

3

Las siguientes oficinas participaron directamente en actividades relacionadas con la mujer en el desarrollo durante el período 1995-97: PRE, EVP, SEC, EXR, EVO, INT, FOMIN, SDS, las Representaciones y los departamentos de operaciones. 2


en 1997. La incorporación de los temas de la mujer y el género a las operaciones, proceso que exige tiempo y modificaciones sustanciales en el desempeño y la cultura de la organización, continúa siendo un desafío a fines del período 1995-97.4

al ofrecer lecciones y buenas prácticas y al ampliar la esfera de acción del Banco. Para acelerar el proceso de integración, se han incorporado especialistas en temas de género a los departamentos operativos y, desde enero de 1997, se amplió el alcance del comité que examinaba el impacto ambiental de los proyectos con el fin de incluir impactos sociales y de género. El nuevo Comité de Medio Ambiente e Impacto Social (CESI) revisa todos los proyectos que reciben asistencia técnica o financiera del BID y apoya a su diseño técnico. Estas medidas han abierto el camino para que haya una mayor integración de los temas de la mujer en el desarrollo de la cartera futura de proyectos de préstamo.

El Banco no es la única institución con una trayectoria exitosa en el desarrollo de nuevas iniciativas, pero un avance lento en la integración. Varios organismos de desarrollo, entre ellos la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional (que cuenta con una larga trayectoria en actividades en esta área), y el Banco Mundial, han manifestado tendencias similares. En un estudio de las operaciones de crédito concedidas por el Banco Mundial se compara la relativa facilidad y el éxito en la introducción de iniciativas independientes o de componentes de proyectos en que se abordan las cuestiones específicas de la mujer con las dificultades en la integración, que exige una masa crítica de funcionarios capacitados y de recursos presupuestarios en los proyectos.5 Las autoras llegan a la conclusión de que si bien la integración debe ser una meta a largo plazo, todo parece indicar que el Banco Mundial no está listo todavía para apoyarse únicamente en la incorporación del género en las operaciones.

Un acontecimiento importante en la primera parte del período fue la participación del Banco en la Cuarta Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la Mujer y en el Foro de Organizaciones No Gubernamentales (ONG) realizados en Beijing, China, en 1995, que contó con la asistencia del Presidente Enrique V. Iglesias y la Vicepresidenta Ejecutiva Nancy Birdsall. La conferencia y el foro de ONG agruparon a representantes de los gobiernos y la sociedad civil en la mayor conferencia internacional de la historia y permitieron al BID continuar el diálogo con estos grupos iniciado en el Foro sobre la Mujer en las Américas, celebrado en Guadalajara en 1994. El BID facilitó la participación de ONG y grupos de mujeres de América Latina y el Caribe, y en particular, de un grupo de mujeres jóvenes que fue seleccionado para asistir a la conferencia como parte de la delegación del BID. También en 1995, el Banco estableció el Comité Asesor Externo sobre la Mujer en el Desarrollo, que ha prestado valioso apoyo en la orientación de las actividades del Banco centradas en este tema.

El BID enfrenta dificultades similares. Ha sido más fácil ejecutar proyectos "autónomos" y actividades de cooperación técnica enfocadas en la mujer y explorar nuevas vías de acción del Banco que integrar el tema de género al inventario actual de proyectos de préstamo. Sin embargo, las nuevas iniciativas arriba mencionadas pueden contribuir con el tiempo a la integración, 4

En el presente informe, "la mujer en el desarrollo" se refiere al método o a la perspectiva que hace hincapié en una preocupación por mejorar la condición de la mujer, en tanto que "género" se refiere a los instrumentos metodológicos y analíticos empleados para evaluar las diferencias en cuanto a participación e impacto del hombre y de la mujer en proyectos, programas y políticas. 5 Buvinic, Mayra, Catherine Gwin y Lisa Bates. 1996. Investing in Women: Progress and Prospects for the World Bank. Washington, D.C.: Consejo de Desarrollo de Ultramar.

Para cerrar el período, en octubre de 1997, en colaboración con el Instituto de la Sociedad Civil, la Organización Panamericana de la Salud, la Organización de los Estados Americ anos e Isis Internacional, el Banco organizó una conferencia regional sobre violencia doméstica, que contó

3


con la participación de 400 invitados y llegó a un público de más de 20 millones de oyentes en los Estados Unidos y México. Esta

te, para ayudar a abordar algunas de las cuestiones sociales de más urgencia para la región en los años venideros.

conferencia enfatizó el uso potencialmente importante de los medios de información y de la comunicación social para llevar adelante el programa de trabajo del Banco sobre el tema de la mujer en el desarrollo y, quizá más ampliamen-

4


Fortalecimiento de la capacidad institucional del Banco Como la fuente principal de asistencia para el desarrollo en América Latina y el Caribe, el BID se encuentra en una posición de ventaja única para incorporar el tema de género a su diálogo con los gobiernos y a su programa de préstamo. Para lograrlo, ha tenido que construir capacidad interna para abordar el tema de género. El Banco tiene una Política (1987) y un Plan de Acción (1991) sobre la Mujer en el Desarrollo y, desde 1994, una Unidad del Programa de la Mujer en el Desarrollo que presta apoyo técnico y coordina la ejecución de la política del Banco en este campo. En el período 1995-97, la administración del Banco tomó varias medidas para fortalecer su capacidad interna. Entre éstas se destaca un renovado esfuerzo para incorporar el tema de género a su programa de trabajo, incrementar el presupuesto administrativo de la Unidad del Programa de la Mujer en el Desarrollo, y asignar especialistas en género a los departamentos operativos y especialistas sociales a las representaciones. A su vez, y de forma más indirecta, también se hizo hincapié en aplicar políticas de equidad entre hombres y mujeres dentro de la organización, siguiendo las recomendaciones del Grupo de Trabajo sobre la Mujer en el Banco. 6 La Unidad del Programa de la Mujer en el Desarrollo amplió sus servicios de apoyo técnico colaborando con los departamentos operativos, proporcionando capacitación en análisis de género a las representaciones y divulgando instrumentos técnicos por medio de la publicación de documentos de trabajo y de referencia técnica (véase la lista de publicaciones en la página 30). En 1997, la administración del Banco amplió el mandato del antiguo Comité del Medio Ambiente (ahora Comité sobre Impacto Económico y Social) para que, de los

temas ambientales, analice cuestiones sociales y de género. Esta acción contribuye a la ampliación de la capacidad interna y a la incorporación sistemática del tema del género en las operaciones. CAPACIDAD INSTITUCIONAL Como resultado de la reorganización de 1994 y de la creación de la Unidad del Programa de la Mujer en el Desarrollo, los temas de género han adquirido mayor visibilidad y legitimidad en el Banco. Dicha Unidad, localizada a nivel central en el Departamento de Desarrollo Sostenible (SDS), ocupa un buen lugar para dar apoyo técnico a los departamentos operativos y poner a consideración del Banco y los países miembros nuevos temas de importancia para la mujer. En el cuadro 1 se presenta un resumen del presupuesto administrativo de la Unidad del Programa de la Mujer en el Desarrollo. Cabe señalar que esos recursos representan sólo una parte de los recursos presupuestarios que el Banco destina a iniciativas relacionadas con el tema de género, ya que otras actividades son financiadas directamente por otras oficinas del Banco. El presupuesto de la Unidad ha crecido en forma sostenida, con el crecimiento más alto en 1995, el primer año que siguió al establecimiento de la Unidad y el año en que se celebró la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Mujer en Beijing. Cabe señalar que la partida para consultores, viajes y otros gastos del presupuesto de 1996 incluye asignaciones no utilizadas para contratación de personal como resultado de una vacante en la Unidad y que esa misma partida se asignó al trabajo en el área de la violencia doméstica y social en 1997. Complementando a su personal regular, la Unidad del Programa de la Mujer en el Desarrollo contrata a varios consultores que prestan

6

El progreso en la ejecución de la política de equidad entre los sexos se examina en el informe preparado por DPA en 1997, Task Force on Women: Implementation of Recommendations (Grupo de Trabajo sobre la Mujer: Cumplimiento de las recomendaciones), marzo de 1998.

5


CUADRO 1

Personal

Consultores, viajes, otros

PRESUPUESTO DE LA UNIDAD DEL PROGRAMA DE LA MUJER EN EL DESARROLLO, 1991-97 1991

1992

1993

1994

1995

1996

1997

1 asesor

1 asesor

1 asesor

1 jefe de unidad

1 jefe de unidad*

1 jefe de unidad interino

1 jefe de unidad

1 especialista en desarrollo social

2 especialistas en desarrollo social

3 especialistas en desarrollo social

3 especialistas en desarrollo social

2 especialistas en desarrollo social

3 especialistas en desarrollo social

Secretaria de medio tiempo

1 secretaria

1 secretaria

1 secretaria

1 secretaria

1 secretaria

1 secretaria

$66.000

$428.000

$343,000

$399,000

$549.000

$572.000

$612.000**

*El puesto de jefe de la Unidad del Programa de la Mujer en el Desarrollo estuvo vacante entre octubre de 1995 y Diciembre de 1996. ** Incluye $100.000 destinados al trabajo en violencia doméstica y social.

servicios técnicos a los departamentos regionales y a quienes se asignan tareas específicas. Durante el período, el Gobierno de Noruega, por medio del Fondo Noruego para la Mujer en el Desarrollo, prestó generoso apoyo financiero y político a la Unidad y al Banco en el tema de género. Entre otras actividades, el Fondo financió los servicios de un consultor por un período de dos años a tiempo completo.

el Banco extendió un contrato a largo plazo a un consultor especializado en el tema de género para la División de Programas Sociales de la Región II (RE2/SO2). La creación de ese cargo fue posible gracias al apoyo del Gobierno de Noruega y el compromiso de RE2/SO2, cada uno de los cuales proporcionó la mitad de los fondos necesarios. Entre septiembre de 1996 y diciembre de 1997, ese consultor participó en el diseño de 20 proyectos como miembro de equipos de proyecto o por medio de revisiones técnicas. El trabajo del consultor posibilitó la integración de temas de género a los proyectos en el sector de salud aprobados para Guatemala y Nicaragua, así como el énfasis en la instrucción de las niñas de comunidades rurales e indígenas en proyectos de educación en Guatemala, Honduras y Haití. En 1997 se logró una mayor descentralización de la capacidad para tratar el tema de género al asignarse, con fondos suecos, una especialista con sede en Guatemala, quien prestará servicio a todas las representaciones en la región. Los resultados de esa iniciativa deben evaluarse con miras a ampliar la capacidad de las representaciones de las Regiones I y III para considerar el tema de género. A comienzos de 1997, las Divisiones de Programas Sociales de las Regiones I y III también contrataron consultores de tiempo completo,

Varios informes del Banco han señalado la escasez de recursos financieros y técnicos (especialmente dentro los departamentos operativos) como una grave limitación para las actividades de integración de temas de género. 7 Siguiendo esas recomendaciones, SDS/WID entabló diálogos con los gerentes regionales, los jefes de las divisiones de programas sociales y con posibles fuentes de financiamiento para considerar la asignación de especialistas en el tema a los departamentos regionales. Como resultado de estos esfuerzos, a mediados de 1996 7

Informe al Directorio, 1991-1992, PRA/PAO, 1994; Informe al Directorio, 1993-94, SDS/WID, 1996; Política sobre la Mujer en el Desarrollo en el Banco Interamericano de Desarrollo: Panorama Evolutivo de la Pertinencia y Ejecución de la Política, EVO, octubre de 1996.

6


responsables de supervisar la incorporación del análisis del género y otros temas sociales en los proyectos. La consultora de la Región I contribuyó a la preparación de siete proyectos entre enero y diciembre de 1997. Entre estas operaciones se cuentan proyectos destinados a jóvenes en riesgo y de capacitación técnic a, así como fondos de inversión social en Bolivia, de vivienda y desarrollo urbano en el Uruguay, de educación en la Argentina y de salud maternoinfantil en el Brasil. La consultora asignada a la Región III formó parte de cinco equipos de proyecto desde mediados de 1997 hasta fin del año. Su labor fue especialmente valiosa en proyectos de reasentamiento en Colombia y Jamaica, de reconversión de la mano de obra y desarrollo municipal en el Ecuador, y de educación comunitaria en el Perú.

innovar y explorar nuevos campos de actividad, como el cuidado del niño, la asistencia a niños en riesgo, la violencia social y doméstica y la salud reproductiva. CAPACIDAD TECNICA En 1995, la Vicepresidenta Ejecutiva Nancy Birdsall pidió al personal del Banco que dedic ara más atención a los campos de la mujer en el desarrollo, la sociedad civil y la microempresa. Se pidió a las divisiones regionales que señalaran el progreso, los planes futuros y los obstáculos u oportunidades para el progreso. Ello dio lugar a nuevas y mejores comunicaciones entre los departamentos operativos y la Unidad del Programa de la Mujer en el Desarrollo (véanse ejemplos de proyectos con cooperación fructífera entre la Unidad y los departamentos operativos en el recuadro 1). Los mecanismos que han facilitado esa comunicación y ayudado a fortalecer la capacidad en el tema de género en el Banco han incluido el apoyo técnico directo del personal de la Unidad a los equipos de proyectos, la capacitación técnica en análisis de género y, desde 1997, el proceso de revisión del CESI.

La capacidad institucional para manejar el análisis social y de género también creció en las Representaciones, que desempeñan una función de vital importancia en la ejecución de la Política sobre la Mujer en el Desarrollo por tener acceso directo a clientes y beneficiarios de proyectos del Banco en la región. Hasta hace poco, todos los recursos técnicos del Banco para atender temas de género y de la mujer se concentraban en la Unidad del Programa de la Mujer en el Desarrollo. La contratación en los departamentos regionales de especialistas en ese campo refleja un mayor compromiso con la institucionalización del enfoque de género en campos vitales de la actividad del Banco y la expansión y descentralización de la capacidad institucional para analizar este tema. La contratación de especialistas sociales en las representaciones refuerza este proceso de descentralización.

Apoyo técnico La Unidad ha proporcionado apoyo técnico mediante la revisión de documentos y la partic ipación en reuniones de revisión y en equipos de proyecto. Esto último, es decir, la participación en equipos de proyecto, ha producido los resultados más visibles en la integración del tema de género a las operaciones. Durante este período, el personal de la Unidad y los consultores participaron en unos 50 equipos de proyecto, tanto en el diseño de operaciones de crédito y actividades de cooperación técnica no reembolsable, como en misiones de evaluación y supervisión.

La contratación de especialistas en el campo de la mujer en el desarrollo en los departamentos operativos se debe quizás a la combinación de incentivos (donaciones de contrapartida del Fondo Noruego para la Región II), el efecto de demostración que se desprende de la experiencia de la Región II y la mayor demanda prevista como consecuencia de la revisión de los proyectos en el CESI. Sin embargo, ello no hubiera ocurrido sin el serio compromiso del Banco de

7


RECUADRO 1

EJEMPLOS DEL ÉXITO LOGRADO EN LA COOPERACIÓN REGIONAL

Servicios sociales que aumentan la participación de la mujer en el Brasil El objetivo del programa es mejorar las condiciones de vida sociales y ambientales de los residentes de los asentamientos de bajos ingresos de Río de Janeiro. Eso se logrará mejorando la infraestructura básica y ampliando el acceso a servicios urbanos y sociales en las favelas (barrios bajos) y las subdivisiones irregulares escogidas para mejoras. El programa es un proyecto de inversión de obras múltiples con tres componentes: 1) mejoramiento de las favelas; 2) formalización de las subdivisiones ilegales; 3) vigilancia, educación sanitaria y desarrollo institucional. Se incluyen guarderías infantiles en el conjunto de servicios, por haberse determinado en el proyecto que 60% de las madres entrevistadas indicaron que podrían buscar empleo de tiempo completo fuera del hogar si tuvieran acceso a servicios de cuidado de niños. Se espera que la contratación de trabajadores en educación sanitaria, dispensadores de cuidado de los niños y mano de obra comunitaria no calificada y la adjudicación de títulos de propiedad de la tierra beneficien a las mujeres. Por último, la proporción de familias con jefes de hogar mujer fue uno de los criterios socioeconómicos empleados en la selección de las comunidades participantes en el programa. Programa de mejoramiento urbano de Río de Janeiro (PR-2077), 1995, $180 millones La educación aumenta las oportunidades futuras de las niñas guatemaltecas Este proyecto se destina a los niveles de educación preprimaria y primaria y tiene un componente de $10,9 millones para mejorar la calidad de la educación. El proyecto incluye actividades para matricular y retener a las niñas en la escuela. Eso se debe en parte a un compromiso contraído por el Gobierno de Guatemala en los recientes acuerdos de paz, que garantiza específicamente el acceso de la mujer a la instrucción y capacitación y fomenta un proceso de educación que sirva para eliminar la discriminación y los estereotipos contra la mujer. El documento contiene un minucioso análisis de la situación de las niñas en edad escolar, información sobre las poblaciones urbanas, rurales e indígenas. Un programa del gobierno actualmente en ejecución tiene como fin desarrollar la autoestima en las niñas y fomentar la asistencia a la escuela primaria, así como la retención y promoción de niñas hasta que, como mínimo, completen el sexto grado. Ello se logra por medio de campañas de información, capacitación de maestros y programas de incentivos para que las niñas asistan a la escuela y terminen sus estudios. El proyecto aprovechará esa experiencia para prestar apoyo en la elaboración de guías para nuevos currículos que incorporen la educación de las niñas al proceso de aprendizaje. Además, los directores de escuela y los miembros de la comunidad recibirán capacitación donde se explorará los conceptos clave del proceso de aprendizaje y se hará hincapié en la importancia de que las niñas se matriculen y terminen sus estudios. Proyecto de apoyo a las reformas educativas (PR-2235), 1997, $15,36 millones Redes de servicios sociales en Colombia Como parte de una estrategia de reducción de la pobreza a largo plazo, este proyecto representa una nueva asociación de los sectores público y privado y un nuevo método de acción social en que el Estado y la sociedad civil unen fuerzas para abordar los problemas sociales del país. Los objetivos básicos del proyecto son: 1) mejorar la calidad de la vida de las poblaciones más pobres y vulnerables aprovechando su capacidad e iniciativa; 2) asegurar la coordinación, coherencia y eficacia de los diversos programas sociales de la red; 3) mejorar la cobertura, accesibilidad y calidad de los servicios sociales y la actuación de las instituciones encargadas de las inversiones sociales de la red; y 4) mejorar la capacidad del gobierno para tomar medidas que permitan resolver los problemas sociales y seguir adelante con la descentralización y modernización del Estado en ese campo y, al mismo tiempo, promover la participación comunitaria organizada en la focalización, observación y evaluación de las inversiones. Entre los programas de la red están la atención materno-infantil; el suministro de suplementos nutricionales a niños de edad preescolar; la nutrición de la población rural; y la ayuda a ancianos indigentes y a familias encabezadas por mujeres donde hay niños en edad escolar. Los gobiernos y comunidades locales se encargarán de la preparación y ejecución del proyecto, pero deben presentar documentos comprobatorios para establecer la viabilidad técnica, institucional, financiera, económica, social y de género y medio ambiente. En el documento se exponen claramente los riesgos y beneficios para la mujer previstos de todos los componentes del proyecto. Además, 8 de los 13 componentes del programa tienen objetivos específicos respecto al porcentaje de mujeres a quienes se pretende llegar. Red de solidaridad social (PR-2068), 1995, $250 millones

8


Capacitación en análisis de género Como resultado, se amplió el mandato del Comité de Medio Ambiente encargado de examinar todos los proyectos para determinar su efecto potencial sobre el medio ambiente. A los efectos se cambió el nombre del comité al de Comité de Medio Ambiente e Impacto Social (CESI) para reflejar mejor sus nuevas funciones. Desde enero de 1997, dicho Comité ha examinado todos los proyectos en diferentes etapas de preparación a fin de evaluar el impacto ambie ntal e incorporar tanto el tema de género como temas sociales relacionados al reasentamiento involuntario y la participación de poblaciones indígenas.

A fines de 1994, SDS/WID inició un programa de capacitación en análisis de género en la sede y las Representaciones, en colaboración con la Sección de Desarrollo de Personal. La finalidad del programa de capacitación es crear reconocimiento y fortalecer la capacidad técnica para ampliar la integración del tema de género a los proyectos del Banco. Hasta la fecha, la capacitación se dirige principalmente al personal de las Representaciones del Banco y las organizaciones nacionales de contrapartida. SDS/WID condujo sesiones de capacitación en Colombia, Panamá y Jamaica entre 1994 y 1995 durante la fase piloto del programa y en Guyana y Bolivia en 1996. En 1997 se revisó el módulo de capacitación y se ofrecieron sesiones en Paraguay y Costa Rica. Aproximadamente 225 profesionales de las Representaciones (entre ellos representantes y/o subrepresentantes), organismos gubernamentales de contrapartida y ONG participaron en los talleres de dos días de duración realizados hasta fines de 1997. La mayoría de los participantes (entre 80% y 90%) indicaron en formularios de evaluación que la presentación de instrumentos para integrar el tema del género a los proyectos del Banco había sido muy valiosa. Los programas de capacitación en la sede se han limitado a seminarios y exposiciones a cargo de especialistas externos (véase la lista más adelante). Una vez evaluado el programa de capacitación en los países miembros, la Unidad se propone explorar su adaptación dentro de líneas sectoriales para el personal de la sede del Banco.

SDS/WID participa en el CESI con el objetivo de ayudar a los equipos que diseñan proyectos a identificar y fomentar las oportunidades de participación de la mujer en los proyectos, eliminar las barreras que le impiden el acceso a recursos y servicios de los proyectos y mitigar las consecuencias potencialmente negativas de los proyectos sobre la mujer. Debido a limitaciones de recursos humanos, la Unidad definió ocho campos prioritarios para el examen de género llevado a cabo por el CESI. Estos son: educación; salud; agricultura y desarrollo rural; vivienda y desarrollo urbano; gestión pública, democracia y sociedad civil; mejora del ingreso y de la productividad; fondos de inversión social; y reasentamiento. En 1997, la Unidad ofreció comentarios y sugerencias a 97 operaciones (de un total de 249) examinadas por el Comité (39% de todos los proyectos examinados) durante las diferentes etapas de preparación de los proyectos. La mitad de los proyectos examinados correspondió a la categoría del sector social, como se define en el acuerdo del Octavo Aumento. 8 Los comentarios sobre los temas de la mujer en el desarrollo se han centrado en la identificación de oportunidades más que en la mitigación de

Revisión de temas de género en el CESI Luego de la presentación del Informe al Directorio Ejecutivo sobre la Ejecución del Plan de Acción sobre la Mujer en el Desarrollo, 1993-94 y los resultados preliminares del sistema de clasificación de proyectos empleado por el Banco, el Presidente Iglesias, apoyado por el Consejo Asesor Externo sobre la Muje r en el Desarrollo, dio instrucciones a la administración para que propusiera un mecanismo de revisión sistemática del tema de género en los proyectos del Banco.

8

El desglose de proyectos por sector fue el siguiente: 16 en agricultura y desarrollo rural; 24 relacionados con la sociedad civil, democracia y gestión pública y reforma jurídica; 13 en educación; 8 en salud; 12 en vivienda y desarrollo urbano; 8 en mejora del ingreso y la productividad; 2 en reasentamiento; 3 en fondos de inversión social; y 11 en otros campos.

9


efectos negativos. Ello puede deberse en parte a la selección de áreas prioritarias para revisión del tema, donde la posibilidad de encontrar efectos desfavorables es pequeña. La expansión de las áreas prioritarias a fin de incluir infraestructura, tarea pendiente, podrá identificar más casos en los que sea necesario formular medidas de mitigación. En 1997, la Unidad realizó reuniones internas informales con las divisiones operativas para evaluar el funcionamiento del proceso de revisión del tema de género emprendido por el CESI.

Un resultado de esas reuniones, que representa un desafío para la Unidad y el Banco, es el establecimiento de un proceso de asistencia técnica que se inicie en las primeras etapas de diseño de un proyecto, antes de la revisión del CESI, y que continúe más allá de ese punto en el proceso de revisión del proyecto. Un beneficio del CESI ha sido fomentar los contactos formales entre la Unidad y los departamentos operativos, que se había debilitado después de la reorganización de 1994. Sin embargo, perdura la necesidad de establecer un diálogo continuo entre los departamentos operativos y SDS para establecer una colaboración eficaz en el proceso de revisión realizado por el Comité.

10


Ejecución de la estrategia de integración del tema de la mujer en el desarrollo Octavo Aumento, pero tanto en éstos como en el total de los proyectos hay una tendencia descendente iniciada en 1995, que empieza a revertirse en 1997. El puntaje promedio que mide la integración del tema de la mujer en los diseños en el sector social fue de 2,05 en 1991, 3,4 en 1994 y solamente 1,76 en 1996, aumentando a 2,2 en 1997. 10 El número de proyectos con diseños excelentes (con una clasificación de 5) fue de 12 en 1994, 5 en 1996 y 7 en 1997.

DISEÑO DE PROYECTO Existe consenso respecto a que ha ocurrido un cambio significativo en la actitud del personal con relación al tema de género en el trabajo del Banco. Este cambio ha traído como consecuencia un incremento en la calidad de la atención al tema de género en el análisis de los proyectos, y la desaparición del parrafito? la cláusula estándar sobre el tema de la mujer que era ignorada fácilmente? en los documentos de préstamo. Entre las razones que explican esta mejora cabe citar el avance en la institucionalización y legitimación de los temas relativos a la mujer y al género en la asistencia para el desarrollo; el sólido respaldo de la alta administración del BID; el generoso apoyo del Gobierno de Noruega; y, quizá de manera más significativa, la voz más efectiva de la mujer dentro del Banco y en los países miembros. Pero este cambio de actitud es parte de un proceso de avance aún en marcha, como se refleja en los indicadores citados a continuación.

Sin embargo, ¿qué calificación promedio indica un buen rendimiento para la cartera de proyectos del Banco o a qué meta numérica debe aspirar el Banco en lo que respecta a este sistema de clasificación? Siguiendo la meta establecida por la Vicepresidenta Birdsall en la Conferencia sobre la Mujer celebrada en Beijing de incluir el análisis de género en 50% de las operaciones del Banco, un puntaje promedio entre bueno y excelente para el universo de proyectos debería acercarse a 2,5. Este puntaje promedio debería ser mayor para los proyectos prioritarios del Octavo Aumento, dada su importancia para abordar los temas de la mujer. Sin embargo, el lector debe tener en cuenta que aun en el caso de proyectos sociales nunca se podría obtener un puntaje promedio perfecto de 5 porque la cartera

Usando un sistema de clasificación diseñado en 1991, se procedió a calificar todos los préstamos a proyectos, los préstamos sectoriales y los préstamos híbridos aprobados entre 1995-97 según su eficacia en abordar los temas de género en una escala de 0 (ninguna mención a temas de género) a 5 (plena integración de temas de género). El cuadro 2 muestra los resultados correspondientes al universo de proyectos aprobados y a los proyectos prioritarios dentro del mandato del Octavo Aumento (los proyectos "sociales").9 Como era de esperarse, el tema de género se incorpora más eficazmente en los proyectos sociales de prioridad en el

10

Para verificar la confiabilidad del sistema de calificación, dos jueces calificaron independientemente una muestra de 32 proyectos realizados en 1996 y todos los efectuados en 1997. El coeficiente de correlación entre los puntajes de los dos jueces fue muy alto en ambos años (0,92 en 1996 y 0,96 en 1997). No hubo una diferencia significativa entre los puntajes promedio en 1996 y se observó una diferencia sólo marginalmente significativa en 1997, (t = 2,1), lo que apoya la confiabilidad de las calificaciones dadas en esos años. Para ambos años, se utilizó en el análisis los puntajes del juez que asignó los puntajes más bajos en 1997.

9

En la definición de proyecto social dada en el acuerdo del Octavo Aumento se incluyen los siguientes sectores: saneamiento, vivienda y desarrollo urbano, inversión social, educación, ciencia y tecnología, salud, protección ambiental y reforma y modernización del Estado. 11


Puntaje Promedio según WID, 1991-1997 (escala de 0 a 5)

Puntaje WID

4 3.5 3 2.5 2 1.5 1 0.5 0 1991

CUADRO 2

1992

1993

1994

1995

1996

1997

ATENCION A LOS TEMAS DE LA MUJER EN LOS PROYECTOS DEL BID Año

1991

1992

1993

1994

1995

1996

1997

Promedio

1.59

1.86

2.22

2.3

1.57

1.51

1.77

Varianza

3.11

3.14

2.96

3.3

2.92

3.1

3

Promedio para proyectos sociales

2.05

2.4

2.9

3.4

1.96

1.76

2.2

Número de proyectos

47

62

53

39

57

64

70

No. de proyectos con puntaje 5

3

7

10

12

5

5

7

Porcentaje de proyectos con puntaje 5

6

11

19

31

9

8

10

2.51

2.42

2.96

5

4

10

Promedio de género para inversiones enfocadas en la pobreza (IEP) Volumen de préstamos con puntaje 5 (como % del total)

16

0 = Ninguna mención a la mujer o a temas de la mujer en el desarrollo. 1 = Se menciona la mujer, pero no se hace ningún análisis. 2 = Mínimo análisis de la mujer en el desarrollo, con el párrafo regular de observación de las cuestiones relativas a ese campo. Sugerencias vagas sobre la participación de las mujeres en el proyecto, pero sin detalles concretos sobre la ejecución de esas sugerencias. 3 = Análisis significativo de los roles y actividades sociales y económicas de la mujer, con recomendaciones generales o vagas. Se discute cómo se espera que la mujer participe en el proyecto y cómo podría beneficiarse del mismo, pero no se ofrecen recomendaciones específicas sobre la forma de materializar esta participación. 4 = Análisis detallado de los roles y actividades sociales y económicos de la mujer. Se identifican las barreras para la participación femenina en el proyecto. Se toman algunas medidas específicas en el proyecto para reducir las barreras para la participación de la mujer y acciones para incorporarla activamente. 5 = Todo lo indicado en la nota No. 4, además de estrategias destinadas a superar las barreras que impiden la participación de la mujer y asegurar su incorporación en todos los componentes pertinentes del proyecto. Se incluye una clara descripción de la forma en que la mujer participará en la ejecución del proyecto. Un/a especialista o profesional con experiencia en cuestiones relativas a la mujer en el desarrollo trabaja en el proyecto, si es necesario, y hay instrumentos de evaluación y seguimiento para determinar si se ejecutaron con éxito las medidas relacionadas con la participación de la mu jer en el desarrollo.

de proyectos incluye operaciones que son

neutras en cuanto al tema de género o que

12


benefician, por igual, tanto al hombre como a la mujer.

Al analizar los resultados del sistema de clasificación vale la pena tener presente que, como en cualquier otro sistema simple de clasificación, los resultados obtenidos sólo reflejan parcialmente el desempeño de los proyectos del Banco en los temas de mujer en el desarrollo y no ofrecen una apreciación del proceso institucional a través de productos no crediticios, incluyendo actividades de cooperación técnica. De igual importancia es el hecho de que la clasificación evalúa solamente el diseño de proyectos, lo que no garantiza una ejecución exitosa de las actividades y recomendaciones relativas a la mujer en el desarrollo. (Véanse ejemplos de diseños de proyecto exitosos en el recuadro 2. El Anexo II contiene una lista completa de proyectos que incorporan con éxito los temas de la mujer en el desarrollo.).

Si bien la interpretación del puntaje promedio para sólo un año puede ser arbitraria, el cambio en el puntaje a través del tiempo describe el progreso alcanzado. En el período, ese progreso parece haberse detenido y reanudado. Entre las posibles razones que explican la menor atención prestada al tema de la mujer en el desarrollo en 1995-96 se encuentran las tres siguientes: Primero, el cambio de ubicación de la Unidad del Programa de la Mujer en el Desarrollo con la reorganización de 1994, que ocasionó una interrupción temporal de las líneas oficiales de comunicación con los departamentos operativos (restituidas por el CESI en 1997). Segundo, los cambios en el tipo de diseño de los préstamos al sector social que pasaron de ser proyectos específicos para concentrarse en la reforma sectorial, donde es más difícil incorporar temas de nivel micro, como los relativos a la mujer en el desarrollo. Tercero, los cambios anuales en el tamaño y la composición general de la cartera de proyectos aprobados que afectan el peso relativo de los buenos proyectos de género. Una cuarta razón que puede explicar la tendencia descendente es la reducción, en el mismo período, de las inversiones enfocadas en la pobreza (IEP), en las cuales es más fácil incorporar el tema de género. 11 El cuadro 2 da el puntaje promedio de género para los proyectos enfocados en la pobreza. El puntaje promedio relativamente alto para estos proyectos muestra que los instrumentos enfocados en la pobreza son buenos vehíc ulos para abordar el tema de género y apoya la más amplia relación entre las cuestiones de género y pobreza establecida en la literatura sobre desarrollo. Los avances institucionales ya mencionados en el presente informe explican en parte la recuperación lograda en 1997. 12

El volumen de préstamos del Banco dirigido a proyectos con un diseño excelente desde el punto de vista de género (con calificación de 5) se recuperó más rápido que el número de proyectos excelentes. En 1996 esos proyectos representaron sólo 4% del total de $7.060 millones aprobado en el año. En 1997 representaron 10% de un volumen de $6. 430 millones (véase el cuadro 2). La clasificación de proyectos analizada anteriormente no incluye a los pequeños proyectos (ni a las operaciones de cooperación técnica o a la facilidad de preparación de proyectos). Sin embargo, los pequeños proyectos han sido uno de los instrumentos del Banco más receptivos en materia de género y han contribuido a mejorar la situación económica de la mujer pobre. La mayoría de esos proyectos están dirigidos exclusivamente al desarrollo de microempresas,

11

The Lending Program and Poverty-Targeted Investments: 1997 Final Report (El programa de crédito y las inversiones enfocadas en la pobreza: Informe final de 1997), 15 de julio de 1998. 12 También existe la posibilidad de un error de medición. Es posible que un juez más generoso haya inflado algo los puntajes hasta 1995, en que otro juez se encargó de realizar ese ejercicio. Sin embargo, es

poco probable que este error afecte la tendencia del período de siete años. 14


RECUADRO 2

EJEMPLOS DE DISEÑO DE PROYECTOS EXITOSOS

Servicios para niños menores de seis años en Bolivia La finalidad del programa es contribuir al desarrollo de niños pobres de ambos sexos menores de seis años mediante la prestación de servicios, el apoyo y fomento de la activa participación de las familias y comunidades y el fortalecimiento institucional de las entidades públicas y privadas. En el documento se examina la situación de los niños en Bolivia, se determinan los efectos del estado de salud y educación de la madre en el bienestar de los niños y se enfatiza la importancia de abordar los asuntos relativos a la madre y al niño en el mismo programa. Las diversas modalidades de servicio previstas incluyen centros integrales de desarrollo del niño, escuelas para la crianza de los hijos, atención integral maternoinfantil, capacitación de los hermanos mayores para el cuidado de sus hermanos pequeños y alfabetización de las madres con un elemento de desarrollo infantil. Todas las modalidades incluyen la provisión de información sobre salud reproductiva y, a pedido de la comunidad, permiten ofrecer financiamiento para actividades específicas. Otros beneficios del programa comprenden el resguardo de puestos para mujeres en la metodología de planificación participatoria a nivel municipal, mayores oportunidades de empleo remunerado provenientes de los servicios integrales de centros infantiles y de alfabetización, así como oportunidades de asistencia a la escuela para los hermanos mayores, particularmente para las hermanas, y fortalecimiento de la familia por medio de actividades de capacitación destinadas a las madres y los padres de familia, en que se insta a los hombres a compartir las responsabilidades del cuidado de los niños. Por último, la experiencia internacional indica que esas inversiones llevan a las familias a educar a sus hijas, lo que les permite terminar más años de educación básica. Programa de servicios integrales para niños menores de seis años (PR-2201), 1997, $20 millones. Vivienda en Panamá La meta general del programa es ayudar al Gobierno de Panamá a llevar a cabo la transición hacia un compromiso más eficiente, equitativo y transparente con el sector de la vivienda. Las metas específicas son 1) hacer los arreglos institucionales necesarios para mejorar la eficacia de las inversiones del sector público en vivienda; 2) ayudar al gobierno a ejecutar políticas que amplíen el alcance y mejoren la calidad de los programas para ayudar a familias de bajos ingresos; y 3) ampliar la función de compañías constructoras privadas y de los Bancos en la construcción y el financiamiento de viviendas. Para lograr esas metas, los cuatro componentes del programa combinarán cambios en la política, reformas institucionales e inversiones en vivienda. El proyecto incluye un análisis detallado de la mujer en el mercado de vivienda. En el programa se financiará una consulta específica para que el Ministerio de Vivienda (MIVI) realice un estudio político y sectorial más detallado sobre la mujer en el mercado de la vivienda. Además, como parte del componente de subsidios directos, tanto en el programa de Certificados de Subsidio para familias de medianos ingresos como en el de subsidios para materiales de construcción destinado a las familias de bajos ingresos, el MIVI dará prioridad a las familias con jefas de hogar mujer. Programa de vivienda de Panamá (PR-1532), 1996, $26,4millones. Mejora del acceso al sistema de justicia en el Perú El objetivo general de este programa es ayudar a las autoridades peruanas en su empeño en asegurar un mejor acceso al sistema nacional de justicia y mejorar la calidad del mismo. En una iniciativa piloto se aspira a ampliar la protección de los derechos de la mujer y del niño por medio de los jueces de paz no letrados en distritos judiciales escogidos. Este componente incluye 1) capacitación de los jueces de paz no letrados en temas de género y de niñez; 2) trabajo con ONG previamente seleccionadas con competencia demostrada en el sector para identificar formas específicas de promover el acceso de las mujeres al cargo de jueces de paz; y 3) hacer recomendaciones sobre política nacional a partir de la experiencia citada. El proyecto contiene medidas específicas sobre el número de jueces que se capacitarán y partidas específicas en el presupuesto para actividades de este componente, tanto de préstamos del Banco como del aporte local. Mejora del acceso al sistema de justicia (PR-2244), 1997, $20 millones.

14


sector en que la mitad de los beneficiarios o más son mujeres. No obstante, después de la reorganización de 1994, en virtud de la cual se trasladó el diseño de pequeños proyectos de una oficina centralizada a los departamentos operativos, el financiamiento para esos proyectos se redujo de un promedio de $24 millones anuales durante el Séptimo Aumento a $13 millones anuales en el período 1994-96. Para subsanar esa caída, el Banco formuló una estrategia y en 1997 estableció un programa de desarrollo de la microempresa a fin de aprovechar su extensa experie ncia, la diversidad de instrumentos y la competencia del personal en el desarrollo de la microempresa.

La Oficina de Evaluación (EVO) llevó a cabo un análisis a fondo de la ejecución de actividades relacionadas con la mujer en el desarrollo en proyectos del Banco (véase la nota de pie de página 2). Según los resultados de esta evaluación la ejecución de 12 de los 30 proyectos estudiados no habían avanzado lo suficiente para evaluar el progreso; 10 proyectos estaban progresando según el diseño, 4 presentaban demoras en la ejecución de las actividades pertinentes y 4 ignoraban los aspectos relacionados con la mujer en el desarrollo. La evaluación mostró que tres cuartas partes de los proyectos estudiados (18 en total) incluían cláusulas contractuales para la recopilación de información por sexo con fines de seguimiento y evaluación; sin embargo, se habían recopilado datos en menos de la mitad de los proyectos. El informe destacó que la falta de información de base desagregada por sexo limitaba la capacidad de realizar evaluaciones de proyectos y recalcó la necesidad de identificar objetivos de género específicos tanto para controlar el progreso como para evaluar el impacto.

EJECUCIÓN Y EVALUACIÓN DE PROYECTOS La brecha entre las buenas intenciones y la acción o entre los diseños bien planeados y la ejecución es muy conocida en el campo del desarrollo internacional. El trabajo en los temas de la mujer en el desarrollo y género no es una excepción a este problema y la brecha entre el diseño y la ejecución se agrava porque el campo de la mujer en el desarrollo es nuevo y, por tanto, los organismos ejecutores no tienen, y deben adquirir, la capacidad institucional necesaria para hacer cumplir los mandatos. El fortalecimiento de esta capacidad institucional en las esferas nacional y local es uno de los principales desafíos en este campo. Otro desafío que acarrea la novedad de este campo para los bancos de desarrollo, incluyendo al BID, es el seguimiento del éxito en la ejecución. Hasta ahora, el Banco no ha evaluado sistemátic amente la ejecución de los componentes o actividades de género incluidos en los proyectos. Existe información anecdótica sobre proyectos en los que no se ejecutaron los componentes de género incluidos en el diseño. Por el contrario, también existe información sobre proyectos que no contaban con una perspectiva inicial de género, pero que incorporaron actividades de esa índole durante la ejecución con el fin de servir mejor a la población femenina afectada. Esto resalta la importancia de la etapa de ejecución, durante la cual pueden darse nuevas oportunidades para incluir actividades para beneficio de la mujer.

EVO también abordó el tema de género en 40% de los 70 informes de evaluación preparados en 1991 y 1994. EVO ha abordado progresivamente los temas de la mujer en el desarrollo en sus documentos de evaluación pasando de 25% en 1995 a 45% en 1997. Entre los informes de evaluación que han abordado el tema de género están los fondos de inversión social en Bolivia, Nicaragua y Uruguay, y los proyectos destinados a los niños en circunstancias difíciles en Brasil, Guatemala y Perú. En estudios de caso de proyectos de desarrollo urbano y rural se exploró el impacto diferencial del proyecto en los hombres y las mujeres. En el Anexo IV se presenta una lista de informes pertinentes de EVO. Pueden llevarse a cabo varias medidas para que los planes sean llevados a la acción. Entre éstas se encuentran actividades de género incorporadas en el documento de préstamo formen parte del contrato de préstamo y anexos suscritos con los gobiernos. También se debe apoyar a los

15


técnicos en las representaciones, proporcionando incentivos para que amplíen sus conocimientos sobre temas de género y de la mujer en el desarrollo, recalcando que la atención a los temas de género puede mejorar significativamente la eficiencia y equidad de las operaciones del Banco. Por último, y de mucha importancia, están los esfuerzos dirigidos a apoyar y a fortalecer la competencia en el tema de género en los organismos de ejecución, tanto del gobierno como del sector privado.

países y puede tener un impacto primordial en el éxito de la ejecución de los proyectos del Banco. En 1995-97, las actividades de programación efectuadas en Haití, la República Dominicana y Panamá incluyeron temas relacionados con la mujer en el desarrollo. El documento de país correspondiente a Haití contiene un anexo dedicado a fortalecer el papel de la mujer en la economía haitiana e información desagregada por sexo sobre jefes de familia, población emigrante, pobreza y partic ipación en el mercado de trabajo (véase el recuadro 3). El documento de país correspondiente a Panamá destaca la incorporación de la mujer en el diseño de programas y proyectos con el fin de asegurar su acceso a servicios básicos y aumentar su productividad y su mayor participación en el mercado laboral. En el futuro, una mayor participación de especialistas en género en los ejercicios de programación puede ayudar a fomentar la incorporación más temprana de estos temas en la cartera de proyectos de préstamo por país.

La evaluación del proceso y del impacto es de vital importancia para adquirir los conocimie ntos prácticos necesarios para diseñar y ejecutar proyectos exitosos. El Banco debe promover la inclusión de componentes de evaluación apropiados en las operaciones en ese campo, sobre todo, en operaciones innovadoras en los sectores sociales. PROGRAMACION La incorporación temprana de las cuestiones de la mujer en el desarrollo en el inventario de proyectos tiene dos ventajas importantes. Primero, amplía la posibilidad de incorporar proyectos específicamente diseñados para abordar temas de género y, segundo, identifica oportunidades para integrar estos temas a los proyectos pertinentes que ya forman parte del inventario. Este último es quizá el resultado más tangible de la participación de especialistas de género en los ejercicios de programación en los

Los documentos de país podrían incluir información de base sobre la situación de la mujer y un análisis de las áreas prioritarias con respecto al tema de género de forma sistemática. Como aporte en ese sentido, los departamentos regionales, en coordinación con la Unidad del Programa de la Mujer en el Desarrollo, han comenzado a producir análisis de género en los países. En 1997 se realizaron actividades de esa naturaleza en el Ecuador y en la región del Caribe.

16


RECUADRO 3

INCORPORACION DE LA MUJER EN EL DESARROLLO EN LA PROGRAMACION DE LOS PAISES Documento de país de Haití

El documento de país correspondiente a Haití se centra en algunos desafíos primordiales señalados por el Gobierno de Haití, uno de los cuales es fortalecer las actividades de reducción de la pobreza e invertir en el desarrollo de capital humano. Las mujeres constituyen 54% del capital humano de Haití. Un 46% de las familias están encabezadas por mujeres y 70% de la población migrante está constituida por mujeres. La población migrante carece a menudo de servicios básicos, como abastecimiento de agua, electricidad y sistemas sanitarios de recolección y evacuación de desechos, lo cual pone a las mujeres en una situación especialmente vulnerable. A consecuencia del análisis, el equipo de programación señaló como estrategia prioritaria para el Banco la necesidad de ampliar la participación social y económica de la mujer. Otro desafío para el Gobierno de Haití es mantener y reforzar la estabilidad macroeconómica. Se prevé que en el año 2000, 60% de la población haitiana participará activamente en la fuerza laboral y 41% de la población económicamente activa serán mujeres. Dada la capacidad limitada de la economía para generar empleo a todas las personas que buscan trabajo, los programas deben hacer hincapié en ampliar las oportunidades de empleo. A consecuencia, la estrategia del Banco para el desarrollo del sector privado consiste, entre otras cosas, en aumentar el potencial técnico, administrativo y productivo de la mujer. El documento de país contiene un análisis de la situación de la mujer dentro del marco de varias estrategias, así como un anexo dedicado a mejorar el papel de la mujer en la economía haitiana, que incluye un análisis detallado de la participación femenina en la educación, la salud y el saneamiento y de su función en el sector privado y la industria, la agricultura y las finanzas. Se hacen recomendaciones específicas para fortalecer la capacidad de institucionalización de las cuestiones de género en las instituciones públicas y la capacidad de las ONG y las organizaciones femeninas de base. Documento de país correspondiente a Haití (GN-1933), 1996

17


Ampliación de la frontera de acción del Banco La integración no consiste solamente en incorporar el tema de género en la actual cartera de proyectos del Banco. También puede lograrse (y quizá con más facilidad) con la expansión de la cartera hacia nuevas áreas de acción que incorporen el tema de género desde un comie nzo. Las nuevas operaciones que abordan temas de la mujer amplían su visibilidad, fortalecen la capacidad analítica y operativa del Banco y llevan a la incorporación de esos temas en el diseño de las operaciones regulares del Banco. Por último, el Banco también puede contribuir a fomentar la integración por medio de informes que establezcan la justificación económica de invertir en la mujer, mostrando a los gobiernos de los países miembros la conveniencia de acceder a préstamos para atender los temas que afectan a las mujeres.

período, más de US$23 millones canalizados a través de 21 operaciones de cooperación técnica fueron destinados a actividades relacionadas con la mujer en el desarrollo y el género. El porcentaje de las actividades no prestatarias se elevó en 1995, año de la Cuarta Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la Mujer. (Véase en el Anexo II la lista de operaciones de cooperación técnica en beneficio de operaciones que abordan temas de la mujer en el desarrollo aprobadas en 1995-97). Las iniciativas descritas a continuación representan áreas importantes de trabajo en marcha que a menudo comprenden la organización de seminarios o reuniones consultivas, la producción de documentos de trabajo y el diseño de operaciones independientes? apoyadas principalmente con financiamiento no reembolsable y, en menor grado, por medio de componentes de operaciones de préstamo. El Banco ha aplic ado esa estrategia en los campos de cuidado y desarrollo del niño, capacitación técnica y profesional, violencia doméstica, liderazgo de la mujer, salud reproductiva y fortalecimiento institucional de las oficinas nacionales de la mujer.

Un diálogo permanente con los grupos interesados fuera del Banco y su continua expansión también son importantes medios para ampliar la esfera de acción del Banco. Al demostrar a los gobiernos y a las ONG que el Banco reconoce la importancia de la mujer en el proceso de desarrollo y está dispuesto a dedicar recursos financieros y técnicos al tema, el Banco apoya los esfuerzos de los grupos que promueven la participación de la mujer en el proceso de desarrollo de la región. Al mismo tiempo, la capacidad innovadora del Banco se incrementa a través del intercambio con los interesados en estos temas.

Cuidado y desarrollo del niño Se reconoce cada vez más la importancia de los servicios de cuidado y desarrollo de la primera infancia para facilitar el empleo de las madres y contener la transmisión intergeneracional de la pobreza. Consecuentemente, durante el período 1995-97, el Banco encabezó una iniciativa para promover el establecimiento de servicios confiables de cuidado y de la primera infancia. El Banco efectuó una revisión de la experiencia adquirida en los programas realizados en América Latina y el Caribe y organizó un seminario sobre modelos innovadores de prestación de servicios en el que también se examinaron los costos y beneficios de la inversión en el desarrollo de la primera infancia. En la iniciativa se destacan las necesidades de los niños y sus

NUEVAS INICIATIVAS El uso de la cooperación técnica para ampliar la esfera de acción del Banco y probar nuevos diseños de proyectos aumentó marcadamente entre 1995-97. El Banco movilizó recursos no reembolsables del Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN), el Fondo para Operaciones Especiales (FOE) así como de los fondos de cooperación técnica proporcionados por países donantes (Fondos Fiduciarios). Durante ese

18


familias, y en particular, las de las madres en la región.

dades de capacitación y emple o no tradicional para la mujer. Estos programas también permiten controlar la inclusión de requisitos discriminatorios de ingreso a los cursos.

En colaboración con organismos gubernamentales, los departamentos operativos del Banco diseñaron operaciones independientes en Nic aragua y Bolivia, componentes específicos de cuidado del niño en Brasil y componentes de subsidios para el cuidado de niños pequeños para beneficio de madres que participan en programas de capacitación laboral en la región (véase el recuadro 4). Los programas de cuidado y desarrollo tempranos del niño introdujeron un enfoque en el niño, recalcando las ventajas de la prevención y complementando el trabajo en marcha con niños de la calle. Los resultados positivos de este esfuerzo inicial recalcan la importancia de la incorporación del tema de género en el inventario de proyectos. Durante el próximo ciclo de formulación de política debe prestarse especial atención a las necesidades económicas y de desarrollo de las madres en estos proyectos.

Otros programas del Banco, tales como el Programa de reforma de la educación técnica y profesional en el Brasil, enfatizan la igualdad de los sexos en el desarrollo pedagógico y curric ular, así como actividades para alentar la partic ipación de la mujer en la capacitación profesional y facilitar su acceso a campos no tradicionales. La lección que se desprende de esas experie ncias es que el Banco debe modernizar las instituciones de capacitación para dar cabida a las necesidades especiales de la mujer. El Programa regional para el fortalecimiento de la capacitación técnica y profesional de las mujeres de bajos ingresos, actualmente siendo ejecutado en Argentina, Bolivia, Costa Rica y Ecuador con recursos no reembolsables, busca crear nuevas metodologías de capacitación y fomentar la participación de la mujer en empleos técnicos. El énfasis del proyecto está en el fortalecimiento de la calidad de la capacitación y las opciones ofrecidas a la mujer en las ocupaciones femeninas tradicionales, en las ocupaciones masculinas bien remuneradas y en nuevas ocupaciones con demanda comprobada en los mercados de trabajo.

Capacitación técnica Otro elemento singular de la ampliación de las oportunidades económicas de la mujer es incrementar su acceso a una capacitación técnica y profesional pertinente y de buena calidad. La labor del Banco durante el período ha seguido asegurando que los proyectos en ese campo lleguen a la mujer y tengan en cuenta sus necesidades específicas de capacitación. Los programas realizados en Bolivia, Colombia y Argentina, aprobados en el período 1995-97, adoptan el enfoque de los programas anteriores de capacitación de jóvenes ejecutados en Chile y Argentina con asistencia financiera y técnica del Banco. Los programas instan a los asesores e instructores a proporcionar capacitación de alta calidad a los jóvenes de ambos sexos. Con estos fines, los programas incorporan varias medidas para fomentar la capacitación de la mujer. Entre éstas se encuentra una campaña de divulgación que presenta mensajes e imágenes positivas de mujeres en la fuerza laboral; subsidios a las madres de niños pequeños para asegurar su participación; y actividades para crear oportuni-

Adicionalmente, el programa de capacitación de mujeres jefas de hogar realizado en Colombia apoya el adiestramiento en habilidades básicas y capacitación técnica para ampliar las oportunidades económicas de las mujeres de bajos ingresos que son el principal sostén de la familia. Esta actividad de cooperación técnica ejecutada por la Fundación FES, con la participación del gobierno y las ONG y recursos del FOMIN, también mejora la prestación de servicios de las organizaciones y fomenta el empleo de métodos basados en mejores prácticas.

19


RECUADRO 4

¿HAY BENEFICIOS EN EL CUIDADO DEL NIÑO?: EFECTOS DEL ACCESO A SERVICIOS DE CUIDADO DEL NIÑO EN LAS FAVELAS DE RIO DE JANEIRO EN LA PARTICIPACIÓN EN LA FUERZA DE TRABAJO E INGRESOS DE LA MUJER

Ruthanne Deutsch, SDS/POV En este estudio se hace un análisis econométrico sobre el uso de servicios de cuidado del niño y la participación de la mujer en la fuerza de trabajo a partir de una encuesta de 1720 hogares situados en 15 favelas de Rio de Janeiro. El análisis examina el impacto del acceso a diferentes formas de servicio de cuidado del niño en la participación de la mujer en la fuerza de trabajo y en sus ingresos. Los resultados del estudio indican que el aumento de la oferta de servicios de bajo costo de cuidado del niño aumentaría la participación de la madre en la fuerza de trabajo y su probabilidad de emplear servicios públicos de cuidado. Las mujeres que pagan más por cuidado del niño en el sector privado son recompensadas con mayores rendimientos en el mercado de trabajo. Existe una asociación consistente entre mayores ingresos y el uso de serv icios de cuidado del niño fuera del hogar, independientemente de la especificación del modelo y la definición de la muestra. Este resultado tiene claras repercusiones en materia de política. Un mayor acceso a servicios de cuidado infantil de alta calidad no solamente ofrece beneficios para el desarrollo del niño, sino también mayores oportunidades económicas para la madre. El hecho de que los rendimientos del cuidado proporcionado por el sector privado sean mucho mayores en todos los casos que los del cuidado dispensado en el sector público, que es más costoso, crea una serie de interrogantes sobre las políticas para la futura expansión de la cobertura. Le conviene al sector público dedicar sus escasos recursos a mejorar la calidad de los servicios del sector privado (por medio de reglamentación, supervisión, acreditación, etc.), combinado al uso de subsidios focalizados en familias pobres en forma de vouchers para ayudar a sufragar los costos del cuidado en dicho mercado. En conclusión, el financiamiento público (pero no necesariamente la prestación directa) de los servicios de cuidado del niño no sólo puede tener un impacto de largo plazo sobre la reducción de la pobreza, mediante el mejoramiento del bienestar y de la preparación de los niños pobres para asistir a la escuela, sino que también proporciona una recompensa más inmediata al aumentar las oportunidades de empleo y las fuentes de ingreso de las madres que utilizan esos servicios.

general sobre los elevados costos sociales y económicos de la violencia y la importancia de abordar ese problema con el fin de promover el crecimiento económico y social. El Presidente Iglesias expresó su preocupación por la generalización de la violencia doméstica en el contexto de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing y posteriormente en una reunión de especialistas celebrada a comienzos de 1996 en el Banco. En esa reunión, comprometió al Banco a prestar mayor atención al problema.

Violencia doméstica Hasta hace poco, la s instituciones multilaterales financieras han prestado relativamente poca atención a los niveles de violencia en los países en desarrollo. Sin embargo, existe creciente evidencia de que el nivel de violencia social es un factor determinante de la capacidad de una sociedad para lograr un crecimiento sostenible y equitativo. Un componente fundamental de la violencia social es la violencia doméstica, muy extendida en América Latina y el Caribe, al igual que en casi todo el mundo. El Banco comenzó su labor en esta área durante 1995-97 con el objetivo de sensibilizar a las instancias que definen la política y al público en

20


Dada la larga trayectoria de trabajo de las ONG y de algunos gobiernos en ese campo, el aporte del Banco ha consistido en destacar los costos económicos y sociales de la violencia doméstica y los vínculos entre ésta y la violencia social. Esto último ha ayudado a subsanar la brecha conceptual y operativa que ha existido entre quienes tratan la violencia callejera y quienes tratan la violencia doméstica. El Banco ha empleado su poder de convocación, cooperación técnica y operaciones de préstamo como vehículos para incorporar la preocupación por la violencia doméstica a su propio programa de trabajo y al de los gobiernos y la sociedad civil de la región.

segunda actividad de cooperación no reembolsable crea redes de servicio en seis países (Argentina, Brasil, México, Paraguay, la República Dominicana y Venezuela) para mejorar la prevención del abuso doméstico y la atención prestada a las mujeres víctimas. El proyecto trata de establecer una relación sinérgica entre los diferentes proveedores? salas de urgencia y puestos de salud, estaciones de policía, tribunales civiles y penales, servicios de orientación y asesoramiento, centros de atención de crisis y albergues? con fondos dedicados específicamente en la capacitación y sensibilización de los principales protagonistas en esa red de servicio. Una tercera actividad de cooperación técnica, en preparación con fondos de los Gobiernos de Noruega, Suecia y Finlandia, así como del FOE, empleará las lecciones extraídas de esas iniciativas y otras actividades piloto realizadas en América Central para crear un paraguas técnico que ofrece diversas opciones para combatir la violencia doméstica en la región. Se planea diseñar una línea de crédito que acompañe al mecanismo citado y ofrezca préstamos en condiciones flexibles y procedimientos simplificados a los gobiernos que deseen invertir en la prevención y la lucha contra la violencia doméstica.

Con el fin de elevar el nivel de reconocimiento, EXR y SDS/WID produjeron un video que se viene transmitiendo por las estaciones de televisión de toda la región para mostrar a la ciudadanía los daños causados por la violencia doméstica. También se efectuó una conferencia sobre violencia doméstica patrocinada conjuntamente por el Banco, la Organización de los Estados Americanos, la Organización Panamericana de la Salud, el Instituto para la Sociedad Civil e ISIS Internacional. En la conferencia, que fue celebrada en la sede del Banco y contó con la participación de más de 400 personas, se documentaron los costos de la violencia y se discutieron mejores prácticas para combatir y prevenir la violencia doméstica. Entre las opciones que se mencionaron se destacó la función de los medios de información en lo que respecta a la prevención. Gracias a la colaboración de once locutores de radio, la conferencia llegó a más de 20 millones de oyentes de los Estados Unidos y México y fue tema de Good Morning America, el popular programa de televisión de los Estados Unidos.

En las operaciones de préstamo en el campo de la reforma del sistema judicial y legal se comienza a incluir actividades para controlar la violencia doméstica y social y legislar sobre el asunto. Entre estas operaciones se encuentra el Programa para modernizar la administración de justicia en Honduras y el Programa para apoyar la reforma del sistema judicial en El Salvador. Por último, las dos primeras operaciones de préstamo diseñados específicamente para combatir la violencia (realizadas en Colombia y el Uruguay) incorporan a la violencia doméstica como un componente regular de las actividades tendientes a aumentar la seguridad ciudadana. La violencia representa un nuevo campo de acción para el Banco. A medida que el Banco y los países inician actividades en este campo, las consideraciones de género se han incorporado con éxito desde una fase inicial.

Las operaciones de cooperación técnica incluyen un proyecto de instrucción de jueces sobre temas de la mujer en cinco países (Argentina, Brasil, Chile, Ecuador y Uruguay), con el fin de ampliar su capacidad para resolver casos de violencia contra la mujer en los tribunales y asegurarse que los sistemas judiciales latinoamericanos protejan sus derechos humanos y civiles. Una

21


RECUADRO 5

RESULTADOS DE UN ESTUDIO SOBRE VIOLENCIA DOMÉSTICA Andrew Morrison y María Beatriz Orlando, SDS/SOC

Santiago

200 150

Mujeres abusadas Miles

Salario mensual en pesos chilenos

Evidencia empírica de Managua y Santiago resalta los costos económicos de la violencia doméstica: las mujeres que trabajan y son víctimas de violencia doméstica reciben salarios mucho menores que las que no lo son. Santiago El cuadro siguiente muestra los ingresos mensuales de las mujeres santiaguinas víctimas de violencia doméstica y de quienes no lo son. Las mujeres que sufren violencia sexual ganan, en promedio, menos de la mitad de lo que ganan las que no son víctimas de violencia. Las víctimas de violencia física grave ganan menos de 40% de lo que ganan las no víctimas, y las víctimas de la violencia psicológica ganan la mitad de los ingresos devengados por sus pares no maltratadas. Las mujeres que sufren violencia física de menor grado son quienes más se acercan a una situación de paridad con sus pares que no son víctimas de violencia doméstica, pero aun ellas ganan sólo 64% de los ingresos de las anteriores. El impacto estimado de la violencia doméstica en los ingresos de la mujer es enorme, aun después de tener en cuenta otros determinantes del ingreso.

100

Mujeres no abusadas

50 0

Todo tipo

Física Sicológ. Tipo de violencia

Sexual

Managua Los resultados obtenidos en Managua confirman, en gran parte, los resultados de Santiago: las mujeres víctimas de violencia doméstica devienen ingresos mucho menores después de tener en cuenta otros factores determinantes del ingreso. Las mujeres de Managua que son víctimas de violencia física grave ganan solamente 57% de lo que ganan mujeres que no sufren violencia física y quienes son víctimas de violencia sexual presentan una situación aún peor, pues obtienen solamente 46% de lo que ganan sus homólogas no maltratadas. Las mujeres que sufren violencia física de menor grado, violencia psicológica o cualquier otra clase de violencia también ganan menos que las no maltratadas, pero la diferencia entre los valores promedio de los dos grupos no es estadísticamente significativa.

Salarios mensuales en Cordobas

Managua 600

400

Mujeres abusadas Mujeres no abusadas 200

0 Todo tipo

Física

Sicológica

Sexual

Tipo de violencia

La región sufrió y continúa sufriendo considerables pérdidas a consecuencia de la subrepresen-

Liderazgo de la mujer

23


tación de la mujer en cargos de liderazgo en los sectores político y empresarial. Para abordar esa situación y en cumplimiento de los compromisos contraídos en la Conferencia de Beijing, el Banco invirtió recursos significativos en 1996 en la preparación del Programa Regional para el Apoyo del Liderazgo y la Representación de la Mujer. Este es un programa diseñado en colaboración con UNIFEM, UNICEF, PNUD, la OEA/CIM y la Coordinación de ONG de América Latina y el Caribe, que busca ampliar la participación de la mujer y su acceso a cargos de liderazgo en la vida pública y cívica. En mayo y septiembre de 1996 se celebraron reuniones en Washington, D.C. y Managua, Nicaragua, respectivamente, para examinar el diseño de proyectos con especialistas en el tema del liderazgo de la mujer, así como con dirigentes políticos y de grupos de base de la región. Sobre la base de esas reuniones consultivas, se concluyó el diseño del proyecto en 1997. Una vez que se inicien las operaciones correspondientes en 1998, el proyecto atenderá solicitudes de financiamiento a través de procedimientos de solic itud, revisión, sele cción, supervisión y evaluación que facilite la toma de decisiones en forma oportuna. Los principales campos objeto de consideración para financiamiento incluirán capacitación en aptitudes de liderazgo, liderazgo de la mujer joven, formación de coaliciones, reforma legislativa, educación pública, influencia política e investigación.

Mujer (ICRW). La Conferencia, constituida por 100 mujeres destacadas de todo el continente, tiene como fin ampliar el número de mujeres en puestos directivos de importancia en los sectores público y privado y por mejorar la condición de la mujer en general. Apoyo a las oficinas nacionales de la mujer La experiencia muestra que se necesitan instituciones nacionales fuertes para apoyar el diálogo entre los gobiernos y el Banco sobre la equidad de género y garantizar una ejecución exitosa de las operaciones del Banco que incorporen consideraciones de género en su diseño. Por tanto, un objetivo de la política del Banco sobre la mujer en el desarrollo es mejorar la eficacia y visibilidad de las instituciones nacionales y locales encargadas de fomentar la participación de la mujer en el desarrollo nacional. Durante 1995-97, el Banco continuó sus esfuerzos por fortalecer las oficinas nacionales de asuntos de la mujer con operaciones en Nicaragua, República Dominicana, Venezuela, Ecuador, Colombia y Paraguay. En un estudio en marcha sobre las oficinas nacionales de asuntos de la mujer, realizado con el apoyo del Fondo Noruego para la Mujer en el Desarrollo, se busca identificar los factores que favorecen o limitan su eficacia. Una reunión consultiva sobre el estudio recogió comentarios de varias oficinas en la región, de la Red de Oficinas de Asuntos de la Mujer en América Latina y de organizaciones multilaterales que trabajan por fortalecer a esas instituciones (por ejemplo, UNICEF, el UNIFEM y el PNUD). Los resultados de esa actividad ayudarán a orientar el futuro apoyo del Banco a esas instituciones y a coordinar su apoyo con otros donantes.

En 1996 el Banco financió la creación de un centro de liderazgo de la mujer en Rio de Janeiro para formar una red nacional de mujeres dirigentes de toda la gama geográfica y política de la sociedad brasileña. En 1977, el Banco apoyó la igualdad de participación de la mujer en los órganos de adopción de decisiones en varios municipios brasileños con el financiamiento de un programa para mejorar los conocimientos prácticos de administración innovadora y eficie nte de las mujeres recién elegidas en el ámbito municipal. El Banco apoyó también la Conferencia de las Américas sobre el Liderazgo de la Mujer, iniciativa del Diálogo Interamericano y del Centro Internacional de Investigaciones sobre la

Salud reproductiva La reanudación del crecimiento económico en la región está aún por producir un giro simila r en los indicadores sociales. Entre los índices sociales más preocupantes están las elevadas tasas de mortalidad materna y las crecientes tasas de

24


fecundidad de adolescentes sin pareja en muchos países. Para solucionar esos problemas y ayudar a las mujeres y las familias, el Banco inició una línea de trabajo en el área de salud reproductiva. Se aprobó una actividad de cooperación técnica relativa a la educación de adolescentes sobre salud reproductiva en Venezuela y se comenzó a trabajar en actividades similares de cooperación técnica en Bahamas y Brasil. El trabajo conceptual acentuará la integración de la salud reproductiva a las iniciativas de reforma del sector de salud. Como preparación para ello, el Banco está elaborando notas técnicas básicas, que incluyen un índice de la gravedad de los problemas de salud reproductiva en la región y un examen de programas innovadores. Además, ha formado un grupo de trabajo interno que se dedicará a preparar una estrategia de salud reproductiva, bajo la dirección de Su Excelencia Billie Miller, Presidenta del Consejo Asesor Externo sobre la Mujer en el Desarrollo.

la representación de la mujer. En la reunión de ONG, el Presidente Iglesias compartió su preocupación por la prevalencia de la violencia doméstica en la región y anunció su interés en que el Banco realice actividades destinadas a crear conciencia y respuestas a este grave problema. (Véase una versión completa del discurso de la Vicepresidenta Ejecutiva Birdsall en Beijing en el Anexo V.) Una importante actividad del Banco con miras a prepararse para la Conferencia de Beijing fue la conformación de un grupo de 26 jóvenes quienes integraron la delegación del BID. Esas jóvenes, procedentes de cada uno de los países miembros prestatarios del BID, trabajaron activamente en el Foro de ONG y gestionaron ante sus delegaciones a la conferencia los asuntos relativos a la mujer joven de la región de América Latina y el Caribe. Actuación del Consejo Asesor Externo sobre la Mujer en el Desarrollo

LOS GRUPOS DE INTERES EXTERNOS

A partir de las recomendaciones hechas por el Foro Regional sobre la Mujer en las Américas celebrado en México en 1994, el Presidente Iglesias invitó a un grupo de representantes de ONG y de los sectores académico y privado a ofrecer orientación técnica sustantiva al Banco sobre asuntos relacionados con la mujer en la región y a fortalecer la comunicación y vinculación con los grupos interesados. Durante el período 1995-97, los miembros del Consejo Asesor Externo sobre la Mujer en el Desarrollo se reunieron en cuatro ocasiones con el personal del Banco y tuvieron la oportunidad de dirigirse a la Asamblea de Gobernadores y al Directorio Ejecutivo del BID.

Actividades del Banco en Beijing El Banco desempeñó una importante función en la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer. Junto con la Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe y el UNIFEM, contribuyó a los preparativos de la región para dicha conferencia. Tanto el Presidente Enrique Iglesias como la Vicepresidenta Ejecutiva Nancy Birdsall asistieron a la conferencia y se reunieron con las delegaciones oficiales de América Latina y el Caribe y representantes de ONG de mujeres de la región. Por medio de su participación, el Banco envió claras señales sobre el compromiso de la institución con los temas de género y mujer. La Vicepresidenta Ejecutiva Birdsall resumió ese compromiso al declarar que para el año 2000, 50% de los proyectos del BID deben contener análisis y actividades sustanciales relacionados con el tema de género. Además, al reconocer que no habrá cambio sostenible a menos que la mujer esté representada en todos los niveles del proceso de adopción de decisiones, el Banco ofreció crear el programa de apoyo al liderazgo y

Durante su reunión inaugural en agosto de 1995, bajo el liderazgo de la Dama Nita Barrow, Gobernadora General de Barbados, el Consejo Asesor definió su papel y sus funciones y examinó sus estatutos y futuras actividades. También se concentró en la Política, el Plan de Acción y las estrategias sobre la Mujer en el Desarrollo del Banco con el fin de formular recomendaciones preliminares para el curso que

25


debe seguir el Banco en relación con la mujer en el desarrollo.

Barbados, fue nombrada nueva presidenta y habló ante el Directorio Ejecutivo en la cuarta reunión del Consejo celebrada en julio de 1997. (El Anexo VI contiene el texto de las dos presentaciones mencionadas.) Como indican esas actividades, el Consejo ha desempeñado una función central en materia de orientación política y ha logrado llevar los temas de la mujer en el desarrollo a los más altos niveles de liderazgo del Banco.

En 1996, el Consejo Asesor celebró su segunda reunión coincidiendo con la reunión anual de la Asamblea Anual de Gobernadores realizada en Buenos Aires en marzo de 1996 y su tercera reunión en la sede del BID en Washington, D.C., en noviembre de 1996. Durante su segunda reunión, el Consejo Asesor hizo una presen-

tación al Comité de la Asamblea de Gobernadores y rindió homenaje a la Dama Nita, fallecida meses antes, y cuyo liderazgo y carisma contribuyeron a la efectiva iniciación del Consejo. Su Excelencia Billie Miller, Viceprimera Ministra de

26


Resumen y sugerencias Durante los tres años cubiertos por el presente informe el Banco ha logrado un avance notable en el cumplimiento de las metas de un desarrollo con equidad establecidas en la Política sobre la Mujer en el Desarrollo y en el acuerdo del Octavo Aumento. Un desafío importante a fines de 1994 era la institucionalización del tema de género en todas las áreas de trabajo del Banco. Las recomendaciones para lograr la institucionalización incluían la asignación de recursos adicionales y la creación de incentivos para el personal y la administración para empujar el proceso. Respondiendo a este desafío, a fines de 1997, el Banco contaba con una Unidad del Programa de la Mujer en el Desarrollo establecida en un departamento central y mayor capacidad técnica en los temas de mujer y de género dirigida al trabajo operativo, lograda a través de la incorporación de personal especializado directamente en los departamentos operativos y las representaciones. Es importante destacar la contribución del Gobierno de Noruega a estos logros a través del Fondo Noruego para la Mujer en el Desarrollo. Un indicador del progreso en materia de institucionalización es el número de unidades y divisiones del Banco que realizan actividades referentes a la mujer en el desarrollo. Otro es la desaparición del tradicional “parrafito” sobre la mujer en el desarrollo de los documentos del Banco? lo que subraya un cambio de actitud como resultado de la institucionalización.

potencialidad para la integración efectiva de los temas de género y mujer en el desarrollo. Aunque la incorporación del tema de género a la cartera actual permaneció como tema y como desafío durante el período, la ampliación de la capacidad institucional y las medidas concretas establecidas, como el proceso de revisión del CESI, la contratación en las regiones de expertos en el campo de la mujer en el desarrollo y el nombramiento del Consejo Asesor Externo sobre la Mujer en el Desarrollo, pronostican un sostenido avance en la integración. De la evaluación del presente informe resultan varias sugerencias para llevar adelante el compromiso del Banco de incorporar el tema del género a sus operaciones. Esas sugerencias se citan a continuación. TEMAS INSTITUCIONALES La información o conocimiento y los incentivos son claves en el proceso de cambio conductual, incluyendo el de organizaciones. La continua institucionalización de los temas de género se puede fomentar fortaleciendo la competencia técnica de SDS/WID en áreas sectoriales de prioridad y la competencia operativa en temas de la mujer y de género en los departamentos operativos y las representaciones. Ello se traduce en la disponibilidad de un personal con especialización sectorial en SDS/WID, a nivel central, y de una masa crítica de personal operativo con competencia técnica y sensibilización sobre el tema de género en el ámbito regional. El Banco debe seguir trabajando vigorosamente por el continuo fortalecimiento de la competencia técnica en el nivel central y de la competencia operativa descentralizada en las regiones y Representaciones.

Además, el Banco lanzó importantes actividades en nuevas áreas de inversión que benefician a la mujer. Las áreas de innovación operativa con beneficios directos para la mujer incluyeron desarrollo del niño, acceso de la mujer a la formación técnica, liderazgo de la mujer, viole ncia doméstica y fortalecimiento institucional de las oficinas nacionales de la mujer. El Banco dedicó recursos importantes a la tarea de definir y consolidar estas áreas para su integración a la cartera y el uso de sus clientes. Si bien la tarea de innovación e integración sigue pendiente, la exploración de nuevos campos ha mostrado

El conocimiento o la competencia pueden fomentarse por medio de varios mecanismos, incluyendo la publicación de información relevante, como "mejores prácticas" y guías técnicas y capacitación del personal. Sin embargo, la

27


experiencia hasta la fecha muestra que la mejor garantía para integrar el tema del género a los proyectos es contar con expertos dedicados a esos temas, que puedan apoyar a los equipos de proyecto o formar parte de ellos. Esto es especialmente importante porque el género es un tema nuevo en los proyectos del Banco, y se cuenta todavía con pocos modelos de acción claramente definidos.

fáciles de lograr que otras. La incorporación por medio de nuevas iniciativas, donde el tema de género es identificado desde el principio y forma parte integral de la nueva acción, ha sido la más fácil de lograr. Ello se debe en parte a la apertura al aprendizaje que exigen las nuevas áreas de acción. La violencia y la microempresa son dos ejemplos de campos en que el Banco ha podido incorporar el tema de género desde un principio. La integración del tema de género al inventario de proyectos existente, donde el aprendizaje ya ha ocurrido y se refleja en operaciones regulares o en diseños bien aceptados, es más difícil. Consciente de la mayor dificultad de la tarea, el Banco podría proporcionar incentivos adicionales para facilitar esa clase de integración. Algunas posibilidades son conceder a los proyectos que incluyan componentes de género un “premio” en forma de puntos porcentuales garantizados de financiamiento adicional del BID, recompensas a los equipos de proyecto y/o un porcentaje garantizado de fondos de cooperación técnica no reembolsable.

La experiencia adquirida hasta la fecha muestra que los lineamientos que provienen del Directorio y de la alta administración son importantes. Las declaraciones del Presidente Iglesias, la Vic epresidenta Ejecutiva Birdsall y los mie mbros del Directorio en ese sentido se han traducido en acción. Su continuo compromiso con el tema de género es indispensable para sacar adelante el programa de trabajo. Además de esos lineamie ntos, que han movilizado efectivamente recursos destinados a actividades muy específicas (por ejemplo, el trabajo en violencia doméstica y la constitución del Consejo Asesor), para facilitar la integración convendría crear incentivos operacionales adicionales, como el reconocimiento de los equipos responsables de los buenos proyectos.

Una tercera forma de incorporar el tema de género a las operaciones, quizá más importante aunque menos reconocida, es mover el trabajo sobre el tema de género de modalidades de financiamiento no reembolsable a modalidades de préstamo, del concepto de asistencia al de inversión. En esto, la función de los países miembros prestatarios es central. Las posibles razones por las cuales la demanda de los prestatarios en este campo se concentra casi exclusivamente en vehículos no reembolsables incluyen el carácter de fortalecimiento institucional que tienen las solicitudes (el cual exige cooperación técnica no reembolsable), así como el concepto de que las inversiones en la mujer no son inversiones gubernamentales prioritarias o no reportan beneficios económicos y sociales

Por último, la trayectoria muestra también que la influencia externa bien focalizada surte efecto. El Consejo Asesor Externo sobre la Mujer en el Desarrollo ha prestado un apoyo valioso en acelerar el progreso del Banco hacia la ejecución de la Política sobre la Mujer en el Desarrollo por medio de un diálogo abierto con la administración del Banco. Asimismo, el Consejo Asesor estimuló la adopción de medidas específicas dirigidas a poner los temas de género a la vanguardia del trabajo del Banco. El diálogo continuo con el Consejo y los grupos de interesados en los temas de la mujer y el género constituye una buena práctica que debe promoverse.

significativos. Una última razón son los desincentivos de instituciones financieras como el BID para el tipo de préstamo que puede adaptarse mejor al trabajo del tema de género en el desarrollo; es decir, préstamos en condiciones flexibles, por montos comparativamente pequeños, para ensayar nuevas ideas. En el período

ENFOQUE OPERATIVO La cuestión fundamental en el terreno operativo es la integración del tema de género. La experiencia muestra que hay diferentes formas de lograr la integración y que algunas son más

28


venidero, el BID puede ayudar a incorporar el tema de género a su cartera de préstamos proporcionando evidencia empírica que muestre que las inversiones en la mujer en la región, especialmente en la mujer pobre, reportan beneficios económicos y sociales significativos. Igualmente, el Banco puede ayudar buscando nuevos productos de préstamo flexibles para el tema de la mujer en el desarrollo, incluyendo líneas de crédito de fácil acceso para inversiones específicas, que reduzcan los costos de transac-

ción del prestatario y del Banco y permitan que el primero obtenga préstamos comparativamente pequeños. Por último, el período 1995-97 muestra progreso en casi todos los frentes respecto a las recomendaciones de informes de avance anteriores, incluyendo la evaluación de la Política del Banco sobre la Mujer en el Desarrollo hecha por EVO. Las excepciones están en la elaboración de indicadores y puntos de referencia para observar el progreso logrado en el tratamiento de los temas de la mujer durante la ejecución de los proyectos y en la evaluación del impacto de las operaciones del Banco dirigidas a mejorar la equidad de género y el bienestar de la mujer. Estos frentes siguen constituyendo desafíos para el próximo período.

29


PUBLICACIONES DEL BANCO SOBRE EL TEMA DE GÉNERO, 1995-97 La siguiente es una lista de publicaciones del BID sobre temas de género y mujer: Documentos de política y estrategia : La mujer en el desarrollo: Progreso y perspectivas para el futuro. Informe al Directorio Ejecutivo sobre la ejecución del Plan de Acción sobre la mujer en el desarrollo, 1993-94 (SDS/WID, 1996). Política sobre la Mujer en el Desarrollo en el Banco Interamericano de Desarrollo: Panorama evolutivo de la pertinencia y ejecución de la Política (EVO, octubre de 1996). Libros: La mujer en las Américas: Cómo cerrar la brecha entre los géneros (BID, 1995) Mujeres de maíz (Manual Chiriboga, Rebecca Grynspan y Laura Pérez, IICA/BID, 1995). Women Small Farmers in the Caribbean (Brenda Kleysen, IICA/BID, 1996). Productoras agropecuarias en América Latina (Brenda Kleysen, IICA/BID, 1996). Dinero que cuenta: Servicios financieros al alcance de la mujer microempresaria (Gloria Almeyda, BID, 1996). Documentos de trabajo: "Early Childhood Care and Development Programs in Latin America and the Caribbean: a Review of Experiences" (Robert Myers, SDS/WID, 1995). "Delegación de jóvenes: Voces para el desarrollo, la igualdad y la paz" (Delegación Juvenil, SDS/WID, 1994). "Resource Book for Gender Issues in Technical Training and Vocational Education Programs" (Caroline Fawcett and Sarah Howden, SDS/WID, 1996). "Moving into Power: Expanding Women's Opportunities for Leadership in Latin America and the Caribbean" (Mala Htun, SDS/WID, 1997). "Impacto económico de la violencia doméstica en Chile y Nicaragua" (Andrew R. Morrison y María Beatriz Orlando, SDS/WID, 1997). "Women in Poverty: A New Global Underclass", Foreign Policy No. 108, otoño de 1997 (Mayra Buvinic). Boletín: IDB Women/BID Mujer (SDS/WID, semestral). Video: Vidas golpeadas, esperanzas destruídas: Cuando el hombre golpea a la mujer (EXR, SDS/WID, 1997).

30


CONFERENCIAS Y SEMINARIOS SOBRE EL TEMA DE GÉNERO, 1995-97 Una serie de conferencias, seminarios, talleres y reuniones informales para el personal del Banco e invitados externos, organizados en la Sede y otros lugares, con una nutrida asistencia, incluyó lo siguiente: 1995 • Serie de seminarios sobre el liderazgo político de la mujer (tres seminarios trataron de la ley de cuotas de la Argentina, el grupo intelectual de mujeres liberales de Mongolia y las lecciones aprendidas de la región del Pacífico de Asia), 1995 • Seminario sobre el papel de la mujer en la producción de alimentos, junio de 1995. • Seminario para periodistas sobre la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer (en colaboración con las Naciones Unidas y la Fundación Ford), Nueva York, julio de 1995. • Pavimentando el camino hacia Beijing (organizado conjuntamente con WorldWIDE Network), agosto de 1995. • Trabajo con los bancos de desarrollo multilaterales: nuevas estrategias para las ONG y fortalecimiento del liderazgo de la mujer y su participación en el proceso democrático (seminarios patrocinados por el Banco en el Foro de ONG sobre la Mujer en la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer), Beijing, septiembre de 1995. • Seminario sobre cuidado y desarrollo en la primera infancia, octubre de 1995. • El camino de regreso de Beijing: seminario del BID sobre la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, diciembre de 1995. • Reunión consultiva sobre el uso del video para sensibilizar al público sobre la violencia doméstica (organizado conjuntamente con la Organización Panamericana de la Salud), diciembre de 1995. 1996 • Seminario sobre cuestiones de género en programas de capacitación profesional y de enseñanza de capacitación técnica, abril de 1996. • Foro sobre la interacción de la mujer, la población y el medio ambiente. Resultados obtenidos en América Latina (en colaboración con el Centro Internacional de Investigación sobre la Mujer y SDS/ENV), julio de 1996. • Diálogo sobre prácticas de lactancia materna (junto con WellStart International), julio de 1996. • Taller consultivo sobre oficinas gubernamentales de asuntos de la mujer, septiembre de 1996. • Sesión sobre la promoción del liderazgo de la mujer en América Latina y el Caribe (en el Séptimo Foro Internacional de la Asociación para la Mujer en el Desarrollo (AWID), Más allá de Beijing: de la palabra a la acción), Washington, D.C., septiembre de 1996. • La mujer rural en la República Dominicana: perspectiva de las ONG, octubre de 1996. 1997 • De la planificación familiar a la salud reproductiva, mayo de 1997 (en la serie de seminarios sobre la mujer en el desarrollo). • Causas de la agresión: resumen de investigaciones recientes, mayo de 1997 (en la serie de seminarios sobre la mujer en el desarrollo). • Violencia de las pandillas en las Américas: el caso de El Salvador, junio de 1997 (en la serie de seminarios sobre la mujer en el desarrollo). • Violencia en la pantalla y violencia real: necesidad de entender el vínculo y qué se debe hacer, junio de 1997 (en la serie de seminarios sobre la mujer en el desarrollo) • Seminario sobre la violencia doméstica y el papel del BID (seminario y exposición durante un almuerzo en el Foro sobre las Américas del BID, EXR), junio de 1997. • Conexiones entre la química corporal y los problemas de salud mental. El caso de la violencia, agosto de 1997. 31


Conferencia sobre la violencia doméstica en América Latina y el Caribe: costos, programas y políticas (patrocinada conjuntamente con la Organización Panamericana de la Salud, la Comisión Interamericana de Mujeres, el Instituto para la Sociedad Civil e Isis International), octubre de 1997.

32


Anexos

33


ANEXO I Avance en la pue sta en práctica de las recomendaciones del informe de EVO: Política sobre la Mujer en el Desarrollo en el Banco Interamericano de Desarrollo: Panorama Evolutivo de la Pertinencia y Ejecución de la Política, octubre de 1996 (Documento RE-216) Principales recomendaciones del informe: Según se presenta en el cuadro 1 del resumen del informe (documento RE-216)

1. Considerando la congruencia existente entre los objetivos de la Política sobre la Mujer en el Desarrollo y los mandatos del acuerdo del Octavo Aumento, es necesario que la Alta Administración ofrezca incentivos claros a la administración media y al personal de operaciones para integrar esta política en el proceso de programación y en el ciclo de los proyectos del Banco. 2. Los departamentos del Banco que tienen a su cargo el fortalecimiento de los sistemas de seguimiento de los resultados deberán, en coordinación con SDS/WID, elaborar indicadores y puntos de referencia para evaluar el progreso en el logro de los objetivos enunciados en la política. 3. A medida que el Banco continúa descentralizando recursos y responsabilidades, la implementación de la política deberá fortalecerse en el marco de la estructura reorganizada de la institución, tomando medidas concretas para reforzar la especialización en el análisis de género, tanto en los departamentos operacionales como en las Representaciones. 4. El Banco deberá asegurarse de que la Unidad de la Mujer en el Desarrollo fortalezca su capacidad de orientar y dirigir la implementación de la política.

Avance en la puesta en práctica de las recomendaciones: La información entre corchetes se refiere a las páginas de este informe al Directorio, que aborda cada una de las recomendaciones de EVO En enero de 1997, la alta administración amplió el mandato del Comité de Medio Ambiente e Impacto Social para incluir las cuestiones relacionadas con el género. [Este asunto se examina en la página 8.] Las reuniones del Consejo Asesor Externo sobre la Mujer en el Desarrollo con el personal y el Directorio Ejecutivo también han contribuido al cumplimiento de esta recomendación. [Véase la página 21 y el Anexo VI.] Hasta ahora, el sistema de clasificación para determinar la inclusión de cuestiones de género en los proyectos es el indicador cuantitativo disponible para evaluar los adelantos en la incorporación de ese tema. [Páginas 10 a 14.] SDS/WID solicitará la colaboración de otros departamentos en la búsqueda de otros indicadores del desempeño. En 1996, ingresó un especialista en cuestiones relativas a la mujer en el desarrollo a la Región II y en 1997 ingresaron otros a las Regiones I y III y a la Representación en Guatemala. [Páginas 4 y 5.]

La Unidad amplió sus servicios de apoyo técnico en colaboración con los departamentos operativos, proporcionando a las Representaciones capacitación en análisis de género y diseminando instrumentos técnicos pertinentes. Esas actividades fueron apoyadas con un aumento del presupuesto [véase la página 5]. La Unidad ha señalado las áreas prioritarias para la acción del Banco con el fin de mejorar el bienestar de la mujer, y varias oficinas del Banco han realizado actividades en esos campos. [Véanse las páginas 16 a 21 y el Anexo VII.] 34


5. Los gerentes del Banco deberán asegurarse de que en los documentos de país se incluya un análisis de las limitaciones y las oportunidades relacionadas con la desigualdad entre los sexos y de que los temas de género se incorporen adecuadamente al programa de cada país. 6. SDS deberá poner en práctica, lo más rápidamente posible, la decisión del Comité de Programación de desarrollar y poner en funcionamiento un mecanismo sistemático para examinar las cuestiones relacionadas con el género al comienzo de la etapa de diseño de proyectos.

7. Los gerentes de los departamentos de operaciones deberán asegurarse de que los equipos de proyecto cuenten con la especialización y los recursos apropiados para integrar los temas relacionados con el género en cada fase del ciclo de proyectos.

8. El Banco deberá realizar una evaluación de los efectos de la Política sobre la Mujer en el Desarrollo en el curso de los próximos tres a cuatro años.

La Unidad del Programa de la Mujer en el Desarrollo está colaborando con las regiones en la producción de documentos de análisis de temas de género en algunos países, como insumo a los documentos de país [Páginas 14 y 15.]

El CESI proporciona un mecanismo sistemático para examinar los diseños de proyectos, en la etapa del perfil 2 más que en las "primeras etapas". Sin embargo, de conformidad con esta recomendación, se considera la posibilidad de modificar los procedimientos del Comité precisamente para adelantar el proceso de examen en la etapa de diseño de los proyectos. [Este asunto se examina en la página 8.] Las divisiones de programas sociales han ampliado la competencia y los recursos relacionados con la mujer en el desarrollo (véase la respuesta la recomendación 3). La Unidad del Programa de la Mujer en el Desarrollo ha puesto en marcha un programa de capacitación para sensibilizar al personal de las Representaciones sobre el tema de género en el diseño de los proyectos. [Páginas 6 y 7.] En la sede, por causa de las complejidades del diseño de un programa de capacitación ajustado sectorialmente, SDS/WID trabaja en la preparación de mejores prácticas, y planea, en colaboración con INDES, la inclusión del tema del género en el curso de capacitación de INDES sobre temas sociales. Pendiente. SDS/WID consultará con otras oficinas del Banco para realizar una evaluación del impacto de la política en 1999-2000.

35


ANEXO II Operaciones específicas de cooperación técnica en el campo de la mujer en el desarrollo, 1995-97 País

Nombre del proyecto

Número

Fecha de Aprobac.

Financiamiento del BID

Atención y desarrollo del niño

Programa de Atención para la Niñez

PR-2112

1996

$6,825 millones (préstamo) $3 millones (Noruega, no reembolsable)

Regional (AR, BO, CR, EC)

Fortalecimiento de la formación Técnica de Mujeres de Bajos Ingresos

ATN/MH-5081-RG

1995

$4,7 millones (FOMIN)

Colombia

Capacitación de Mujeres Jefes de Hogar

ATN/MH-5082-CO

1995

$3,5 millones (FOMIN)

Regional Caribe de habla inglesa

Capacitación de las Mujeres en Esferas no Tradicionales

M H-5523-RG

1997

$4 millones (FOMIN)

ATN/SF-5421-RG

1996

$2,875 millones (FOE)

Nicaragua

Capacitación técnica

Violencia doméstica Regional (AR, BR, ME, PR, DR, VE)

Programa Piloto de Prevención de la Violencia Doméstica Intrafamiliar contra la Mujer

Regional (BR, AR, CH, EC, UR)

Programa Regional de Liderazgo y Representación de la Mujer (Judicial Education: Towards a Jurisprudence of Equity)

ATN/SF-5280-RG 5448, 5449, 5450

1996

$650.000 (FOE)

Regional

Creación de un Video como un Medio para Sensibilizar la Opinión Pública sobre la Violencia Doméstica

ATN/SF-5317-RG

1996

$150.000 (FOE)

Regional

Conferencia sobre Violencia Doméstica en las Américas y Estudios sobre los Costos Económicos y Sociales de la Violencia Doméstica

ATN/SF-5657-RG

1997

$325.000 (FOE)

Regional

Fase Preparatoria del Programa Regional de Liderazgo y Representación de la Mujer

ATN/SF/NO-5280RG

1996

$228.000 (Noruega, FOE)

Brasil

Apoyo al Centro para Liderazgo Femenino

ATN/SF-5412-BR

1996

$1,9 millones (FOE)

Brasil

Participación de la Mujer en Decisiones Municipales

ATN/SF-5691-BR

1997

$150.000 (FOE)

1995

$60.000 (Suecia)

1995

$550.000 (FOE)

Liderazgo de la mujer

Fortalecimiento institucional de las oficinas de asuntos de la mujer República Dominicana

Apoyo a la Dirección Genereal de la Promoción de la Mujer en la República Dominicana

Paraguay

Fortalecimiento Institucional de la Secretaría de la Mujer

36

ATN/SC-4889-DR ATN/SF-5034-PR


País

Nombre del proyecto

Número

Fecha de Aprobac.

Financiamiento del BID

Honduras

Fortalecimiento Institucional

ATN/SF-5381-HO

1996

$20.000 (FOE)

Colombia

Política, Equidad y Participación de la Mujer

ATN/SF-5093-CO

1995

$90.000 (Suecia, FOE)

Ecuador

Asesoría para el Fortalecimiento Institucional del Desarrollo de la Mujer

ATN/SF-4858-EC

1995

$30.000 (FOE)

Regional

Fortalecimiento Institucional de las Oficinas Gubernamentales de la Mujer - Estudio

ATN/NO/SF-5001RG

1995

$110.000 (Noruega, FOE)

Nicaragua

Apoyo INIM - Seguimiento del Tema 18 de la Cumbre de las Américas

ATN/SF/5490-NI

1997

$138.000 (FOE)

Actividades para la Cuarta Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la Mujer en Beijing, China Regional

Participación de Jóvenes en la Conferencia Mundial de la Mujer

ATN/NO/SF-4918RG

1995

$183.000 (Noruega, FOE)

Regional

Inquietudes mujeres en LAC (Bejing Prep.)

ATN/SC-4867-RG

1995

$95.300 (Suecia, FOE)

Apoyo a la Salud Juvenil

ATN/SF/CI-5331-VE

1996

$500.000 (Suecia, FOE)

Salud reproductiva Venezuela

37


ANEXO III Proyectos que incorporan con éxito el tema de la mujer en el desarrollo, 1995-97 (calificación 4 y 5) Fecha de aprobación

Sector

Proyecto #

Título del proyecto

5/24/95

SA

VE-0091

Fortalecimiento Modernización del Sector Salud

4

6/28/95

IS

BO-0029

Fondo de Inversión Social

5

6/28/95

IS

HO-0113

Fondo Hondureño de Inversión Social II

5

6/28/95

RM

AR-0189

Programa Sectorial de Apoyo al Ajuste Fiscal y a la Reforma Social

4

7/12/95

DU

TT-0011

Fondo de Desarrollo Comunitario

4

8/2/95

CT

EC-0170

Programa Ciencia y Tecnología

4

9/27/95

PA

ES-0024

Programa Nacional de Medio Ambiente

5

9/13/95

ED

ES-0083

Programa Modernización Sector Educación

4

10/18/95

ME

PE-0035

Programa Global de Crédito Microempresa

5

10/25/95

ED

HA-0028

Programa Educación Primaria II

4

11/1/95

DU

BR-0182

Programa Mejoramiento Urbano Río de Janeiro

4

12/13/95

AG

PE-0037

Programa de Titulación de Tierras

4

10/4/95

IS

CO-0145

Red de Solidaridad Social

5

12/6/95

AG

BO-0040

Programa Desarrollo Subsector Riego Drenaje (PRONAR)

4

11/29/95

IS

HA-0050

Programa Emergencia Recuperación Económica

4

9/18/96

DU

PN-0082

Programa de Vivienda

5

3/6/96

IS

NI-0092

Programa de Atención para la Niñez

5

3/13/96

RM

ES-0090

Programa de Reforma Judicial

4

3/13/96

RM

HO-0109

Programa Modernización del Sistema Judicial

4

5/22/96

IS

PR-0075

Programa de Inversión Social

4

5/29/96

RM

BO-0112

Apoyo a la Gobernabilidad

4

6/19/96

IS

PE-0101

Fondo Nacional de Compensación y Desarrollo Social (FONCONDES II)

5

10/16/96

IS

BR-0177

Programa de Apoyo a Reforma Social (CEARA)

4

11/13/96

IS

GU-0099

Participación Comunitaria Consolidación Paz (DECOPAZ)

5

11/26/96

PA

GU-0081

Desarrollo Sustentable del Petén

4

12/11/96

IS

EC-0158

Programa Fondo Inversión Social Fase II

5

38

Puntaje WID (escala 0-5)


Fecha de aprobación

Sector

Proyecto #

Título del proyecto

12/18/96

IS

M E-0186

Modernización de Mercados de Trabajo II

4

4/8/97

SA

PR-0028

Reforma a la Atención Primaria en Salud

5

4/30/97

IS

JA-0041

Fondo de Inversión Social

4

6/25/97

IS

BO-0130

Programa de Atención Integral a Menores

5

6/25/97

ME

PR-0094

Programa Global de Crédito Microempresa

5

7/9/97

IS

AR-0161

Atención a Grupos Vulnerables

5

8/1/97

IS

AR-0169

Apoyo Productividad / Empleabilidad Jóvenes

5

11/5/97

ED

BR-0247

Reforma Sector Educación Profesional

4

11/12/97

ED

GU-0037

Apoyo a la Reforma Educativa

4

11/19/97

IS

EC-0157

Programa Atención Integral a Menores de 6 Años

4

11/25/97

RM

PE-0126

Programa Modernización Administración Justicia

4

12/3/97

IS

ES-0109

Programa Desarrollo Local

5

12/3/97

ED

HO-0078

Programa Alternativo de Educación Básica

4

1/15/97

RM

AR-0144

Apoyo Reestructuración Empresarial

5

39

Puntaje WID (escala 0-5)


ANEXO IV Oficina de Evaluación Informes de evaluación que abordan las cuestiones de género, 1995-97 Número

Informe Infraestructura: Mantenimiento de Caminos Rurales

RE-205, 95

Resumen Sectorial de los Programas de Salud del BID

RE-208, 95

Ex-Post Evaluation of the Bolivian Social Emergency Fund

PPR-3/95

Ex-Post Evaluation of Uruguay Social Investment Funds

PPR-7/95

Gender in Development: A Case Study of an Urban Development Project - The Buenaventura Integrated Urban Development Project

WP-4/95

Estudio de caso: Un programa de desarrollo rural desde la perspectiva de género

WP-5/95

Escuchando a los Involucrados en las Escuelas Primarias

RE-209-1, 95

Actividades para llegar a los pobres (Fase I) - Un examen de las actividades del Banco para menores en circunstancias especialmente difíciles: Lecciones y su relevancia para aspectos de política

RE-215, 95

Política sobre la Mujer en el Desarrollo en el BID: Evolución de la relevancia e implementación de la política

RE-216, 96 WP-8/96

Proyecto I : Atención al menor trabajador y de la calle, CT-93-02-47-3, Peru

PPR-2/96

Menores en circunstancias especialmente dificiles, AT/TF-3894, Guatemala

PPR 3-96

Minors in Especially Difficult Circumstances in Rio de Janeiro, AT/TF-4237, AT-955, Brazil

PPR 4-96

Evaluación Ex-Post del Fondo de Inversión Social de Emergencia (FISE) de Nicaragua

PPR-9/96

Integrated Rural Development Program Micro-Watershed Management Component, Loan 608/OC-CO

PPR 10-96

Evaluation Synthesis of Programs of Children in Especially Difficult Circumstances in Brazil, Guatemala, and Peru

WP-2/96

Synthesis of Evaluation Material on Private Sector Microenterprise Development

WP-5/96

Calidad de servicios programáticos y operaciones del BID en el Ecuador

WP- 7/96

Informe sobre Actividades de Manejo de Recursos Naturales Renovables en Cuencas Hidrográficas Financiadas por el Banco

RE-219, 95

Resumen Sectorial. Evaluación de los Fondos de Inversión Social

RE-220, 95

Informe de Evaluación. Cooperación Técnica no Reembolsable: Análisis documental.

RE-225, 95

Prodursa I: The Global Program for Urban Development and Sanitation in Bolivia

PPR-1/97

Proyectos productivos orientados a beneficiar a los grupos de menores ingresos, programa de desarrollo de las cooperativas del Vértice Noroeste, Uruguay

PPR-2/97

Programa de infraestructura urbana Ciudad Bolívar, Colombia, 136/IC-CO y 744/SF-CO

PPR-3/97

Productive Projects that Benefit Low-Income Groups, Dominican Republic

PPR-4/97

40


Número

Informe Highway Improvement Program Arica-Tambo Quemado, CH-0041

PPR-17/97

Programa de crédito y apoyo técnico para pequeños productores agropecuarios del Noreste argentino

PPR-18/97

The Business of Respectful Exploitation : Good Practices in the Management of Natural resources in watersheds

WP-1/97

Implementing Bolivia=s Law on Popular Participation and Administration Decentralization: Progress and Challenges

WP-5/97

Social Investment Funds in Latin America, Past Performance and Future Role

WP-6/97

Social Investment Funds in Latin America, Past Performance and Future Role: Consultants Reports

WP-7/97

Programa de crédito y apoyo técnico para pequeños productores agropecuarios

PCR AR-0041

Proyecto de evaluación agrocupecuaria, III Etapa

PCR PR-0092

Programa de crédito global para la microempresa

PCR PR-0013

41


ANEXO V Presentación de Nancy Birdsall, Vice-Presidenta Ejecutiva del BID en la Cuarta Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la Mujer Beijing, China, 4 – 15 de Septiembre, 1995 Compartiendo prosperidad y poder: Una nueva relación de socios para el nuevo milenio Tengo el honor de dirigirme a esta distinguida concurrencia en nombre del Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, el señor Enrique Iglesias, quien hoy me acompaña, y de los cuarenta y seis países miembros del Banco Interamericano de Desarrollo. Tomo la palabra no sólo como representante de un banco de desarrollo, sino como mujer. Es un gran placer para mí dirigirme a esta conferencia mundial como la primera mujer a ocupar el cargo de vicepresidente ejecutiva en cualquiera de los bancos multilaterales de desarrollo. Dudo que estaría acá si no fuera por el movimiento internacional de las mujeres y si no se hubiesen celebrado las conferencias mundiales en la Ciudad de México, en Copenhague, en Nairobi y centenares de otros foros. Mi presencia aquí es prueba de los avances logrados y muestra que de hecho es posible que las mujeres puedan llegar a ocupar cargos de poder. Pero también me recuerda que aún somos muy pocas las mujeres que llegan a los niveles jerárquicos más altos de los organismos internacionales. En las diferentes etapas de mi carrera han sido demasiado muy pocas las colegas que he tenido, a pesar de que son muchas las mujeres que cuentan con las capacidades, la dedicación y la experiencia que se requiere para ocupar estos cargos. El hecho de que estemos presentes el Presidente Iglesias y yo, que somos los dos funcionarios de más alto nivel del Banco, es claro testimonio del pleno compromiso de nuestra institución y de sus países miembros con la igualdad de género dentro de nuestra institución y en América Latina y el Caribe. Con una cartera de préstamos de más de veinte mil millones de dólares y compromisos anuales de seis mil millones de dólares a nuestros países miembros prestatarios, el BID es el mayor banco regional de desarrollo y una de las principales instituciones internacionales de fomento con operaciones en América Latina y el Caribe. Pero, como suele decir con tanta razón el Presidente Iglesias, el BID es más que un banco con recursos financieros; es un banco con alma. Nos hemos comprometido a utilizar nuestros recursos para apoyar y catalizar el proceso de desarrollo en todas sus dimensiones, es decir, el desarrollo no sólo económico sino social, intelectual y cultural. Un aspecto central de nuestra más amplia visión del desarrollo es nuestra firme decisión de apoyar una relación en la cual participan en pie de igualdad mujeres y hombres en el proceso de desarrollo. Es fácil criticar conferencias mundiales como ésta. Pero, mediante las deliberaciones, el debate, incluso mediante los desacuerdos, sirven para informarnos, ilustrarnos y convencernos de lo que se debería y puede hacer. Estoy convencida de que esta conferencia mundial marcará un cambio importante. Les puedo asegurar que esta conferencia y todas las actividades relacionadas con ella ya están inspirándonos en el BID a un nuevo y más amplio compromiso para con la agenda planteada en la Plataforma de Acción. Permítanme ahora compartir con ustedes la visión del BID de cómo los hombres y las mujeres, como socios igualitarios ante el reto del desarrollo, pueden compartir en pie de igualdad la prosperidad y el poder en América Latina y el Caribe. Les hablaré de tres elementos claves: la relación de socios, la prosperidad y el poder.

41


Una nueva relación de socios significa la reinserción del hombre en la familia Esta es una conferencia sobre la mujer. Pero, para que pueda haber una relación de plena igualdad entre mujeres y hombres, es importante reevaluar el papel tanto del hombre como de la mujer en la sociedad. En América Latina y el Caribe, la mujer siempre ha sido trabajadora productiva en el campo y en la economía informal de las ciudades. Es más, hoy en día la mujer representa un 30 por ciento de la fuerza laboral formal, o sea el doble de lo que fue hace una generación. Sin embargo, el papel del hombre no ha cambiado proporcionalmente. En América Latina los padres sólo contribuyen una quinta parte del tiempo que contribuyen las madres al cuidado de los hijos? lo cual constituye uno de los índices más bajos de cualquier región del mundo. Son demasiados los padres que, sintiéndose limitados al papel de ser la principal fuente de ingreso, se consideran un fracaso si no logran, así sea por un tiempo corto, satisfacer las necesidades económicas de su familia. En partes de América Latina y el Caribe, durante la crisis económica de los 80, muchos padres abandonaron a sus compañeras embarazadas y a sus hijos, aumentando tanto el número como el nivel de pobreza, de las mujeres jefes de hogar. El desafío del desarrollo está en mejorar la vida de nuestros hijos y nuestras hijas. Nosotras como mujeres no lo podemos hacer solas. Los niños se benefician tanto del apoyo emocional como financiero de sus padres. Detrás de cada madre liberada para poder contribuir al desarrollo fuera del hogar hay un padre, un tío o un colega liberado para contribuir dentro del hogar. En países como Colombia y Guatemala, los estudios sobre el uso del tiempo del hombre y de la mujer indican que la mujer en forma sistemática trabaja más y tiene menos tiempo libre que el hombre. Lo mismo puede decirse del mundo desarrollado. El problema no radica en que la mujer esté ingresando a la fuerza laboral remunerada ni en que parezca tener más opciones si no en que no se alienta al hombre a que participe en el trabajo real de educar a los niños, lo cual, a simple vista, parecería limitar sus opciones. Lo peor de todo es que, salvo en unos pocos países escandinavos, las políticas gubernamentales no apoyan un papel más amplio para el hombre en la familia. Los programas y las políticas de gobierno que afectan el empleo, el cuidado infantil y las pensiones aún están basados en estereotipos respecto a los sexos que no reconocen la responsabilidad emocional que tienen los hombres hacia sus familias, lo cual representa un alto precio que pagan no sólo los hombres y las mujeres sino también sus hijos. Para hacerle frente a este problema, el Banco Interamericano de Desarrollo está trabajando con los gobiernos de los países miembros para desarrollar y fortalecer programas y políticas en educación, salud, capacitación, seguro social, cuidado infantil y empleo que apoyen explícitamente un papel más amplio para el hombre en la familia. Esperamos que la Plataforma de Acción producto de esta conferencia refuerce decididamente el rumbo trazado por la región. La prosperidad de la región requiere reducir las barreras a la igualdad económica de la mujer Pasemos ahora al elemento de la prosperidad. Después de un período prolongado de estancamiento y deterioro, se ha reanudado el crecimiento económico de la región. Los gobiernos han tenido el valor de auspiciar las reformas económicas necesarias. Gracias a medidas estrictas de disciplina fiscal y monetaria han logrado una reducción dramática de la inflación. Han realizado reformas estructurales básicas, entre ellas la liberalización del comercio, la reforma tributaria y las privatizaciones que han aliviado la carga fiscal causada por los subsidios a empresas estatales ineficientes. Aumentan las inversiones y las exportaciones tanto como el flujo de capital privado hacia la región. Las reformas estructurales han permitido a los países de la región capear el temporal causado por la devaluación del peso mexicano en diciembre del año pasado.

42


Dichas reformas económicas y el crecimiento que conllevan son absolutamente esenciales para la reducción de la pobreza generalizada y la eliminación de las profundas desigualdades en la región. Pero estas reformas distan mucho de ser suficientes. Nuestros países miembros están adquiriendo cada vez mas el compromiso de implantar políticas y programas que reduzcan directamente la pobreza y corrijan la desigualdad. Estos países, con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo, se comprometen a asegurar que las reformas estructurales se diseñen de forma tal que los efectos negativos sobre los pobres sean mínimos y, cuando es del caso, a incluir programas que protejan explícitamente a los pobres. En los programas de crédito para pequeños empresarios y en las inversiones en educación, salud e infraestructura, los países están decididos a maximizar los efectos que mejoran la productividad de los pobres. Es evidente que para reducir la pobreza hay que prestarle más atención a la mujer. La pobreza en América Latina y el Caribe, en efecto en las Américas en general, es un fenómeno predominantemente femenino. La mayoría de los pobres de la región son mujeres y niños. La cuarta parte de los hogares tiene a una mujer como jefe de hogar (en algunos países es casi la mitad de los hogares) y de éstos, la mayoría son pobres. Debido a que la s mujeres son pobres y muchas de ellas son jefes de hogar, en algunos países más del 50 por ciento de los niños crecen en condiciones de pobreza. No se trata primordialmente de un problema de educación. Con la preocupante excepción de las mujeres de las comunidades indígenas de la América Latina, en donde el analfabetismo de las mujeres es aún muy superior al de los hombres, la mujer de nuestra región cuenta con casi el mismo acceso a la educación básica que el hombre. Es más bien cuestión de tener igual acceso a empleo y a crédito, y de igualdad de remuneración por el mismo trabajo. En la América Latina es más alto el desempleo de la mujer que el del hombre. Las mujeres tienen menos acceso a los contactos, las garantías prendarias y, en algunos países, la capacidad legal necesaria para obtener acceso a los créditos de los bancos comerciales. Una vez empleadas, su remuneración es apenas un 75 por ciento de lo que ganan los hombres. Aun siendo las mujeres las principales víctimas de la pobreza, las mujeres también son las grandes multiplicadoras de la prosperidad. Existen estudios detallados que nos enseñan que la mujer, comparada con el hombre, gasta una mayor parte de su ingreso personal en sus hijos y que la educación materna, también en contraste con la paterna, tiene una incidencia más poderosa sobre la educación de los niños. Como objetivo legítimo del desarrollo no sólo es justo y equitativo mejorar el acceso de la mujer al empleo, al crédito y a la igualdad de remuneración sino que conviene desde el punto de vista económico puesto que los beneficios se extienden más allá de la familia a toda la sociedad y a la próxima generación. Deseo mencionar tres tipos de programas del BID que buscan corregir los factores que limitan la prosperidad de la mujer y, por ende, la prosperidad de todos en los países miembros prestatarios de la región. El primero es el desarrollo de la microempresa. Hace veinte años que el BID viene apoyando los programas de crédito a la microempresa de las organizaciones no gubernamentales. Más de la mitad de los que se han beneficiado de estos programas? y ya son varios millones? han sido mujeres; algunos son administrados por mujeres y organizaciones femeninas. Miles de estos grupos reciben el apoyo del BID, incluso a través de una facilidad especial para financiar nuestra participación en capital accionario en estas empresas para que puedan llegar a ser instituciones financieras plenamente desarrolladas en sus países, capaces de captar y prestar recursos. El segundo tipo de programa es el de capacitación vocacional. En préstamos recientemente otorgados a Argentina y Chile se han incluido componentes para asegurar que se fomente la capacitación de mujeres en oficios altamente comerciables pero que tradicionalmente han estado limitados a los hombres, tales

43


como la plomería, la carpintería, y el oficio de electricista. Estos programas también contemplan el establecimiento de guarderías y otras actividades de promoción para las mujeres. A la fecha el 45 por ciento de los partic ipantes en el programa en chileno han sido mujeres. El tercero es el de desarrollo infantil. Estamos ampliando nuestros esfuerzos para desarrollar y apoyar programas integrales de cuidado infantil que benefician no sólo al niño sino que ayudan a las mujeres a cumplir con la responsabilidad de educar a sus hijos y la necesidad de trabajar, además de permitirles que participen en la vida política y cívica. Se están diseñando y ejecutando nuevos programas de este tipo en Nicaragua, Bolivia y Perú. Para ayudar a los países a superar las barreras del avance de la mujer, por medio de nuestro diálogo con los países miembros prestatarios sobre política económica y en el contexto de nuestros créditos para la agricultura, infraestructura, desarrollo urbano, educación, salud y pla nificación familiar, nos hemos esforzado durante los últimos cuatro años en asegurar que se tenga en cuenta las diferencias de género como parte del diseño de todos los programas que apoyamos y todas las políticas que recomendamos. En 1991, el primer año para el cual se tienen estadísticas, sólo el seis por ciento de los proyectos financiados por el Banco incluyeron acciones específicas para hacer frente a las diferencias de género y para estimular la participación de la mujer en dichos proyectos. Para 1994 el porcentaje llegó al 31 por ciento. Nos proponemos alcanzar el 50 por ciento para el año 2000. El Poder para la mujer es clave para un verdadero desarrollo El tercer elemento de vital importancia es el poder? el poder para las mujeres de América Latina y el Caribe. No puede haber desarrollo en la región sin que las mujeres tengan más poder sobre sus propias vidas y una mayor influencia en la formulación de las políticas y los programas que afectan la vida de todos. En relación con los hombres, demasiadas mujeres son pobres y están solas como para seguir esperando que los beneficios económicos les alcance a través de sus familias para así asegurar la prosperidad de todos. Las mujeres desempeñan un papel tan central como madres y multiplicadoras del desarrollo que no puede haber desarrollo sin contar con su más plena contribución. Sólo será posible aprovechar la totalidad de la contribución de las mujeres al desarrollo cuando las mujeres como socias puedan participar con el mismo grado de poder que los hombres en todos los diferentes campos de la vida económica y política. No se logrará avanzar en el desarrollo si la participación no permite un acceso igualitario al liderazgo y al poder. No me incluyo entre aquellas mujeres que sostienen que las mujeres con poder serán un simple reflejo de los hombres con poder. Las mujeres con poder en Latinoamérica y el Caribe ya están haciendo un claro aporte a la vida política y cívica y están ayudando a darle diferente forma a las políticas económicas y sociales. Gracias al fortalecimiento de la democracia en toda la región y a la creciente dependencia de los gobiernos democráticos de las instituciones de la sociedad civil se vienen abriendo rápidamente nuevas oportunidades de liderazgo para las mujeres. Pero a las mujeres aún les queda mucho camino que recorrer. Son muchas las mujeres que participan en los partidos políticos y en los sindicatos, pero pocas veces se encuentran entre sus dirigentes. Apenas unas pocas mujeres han llegado a ocupar los cargos políticos de más alto nivel, y se destacan apenas otras pocas como activistas sociales o como líderes en el sector privado. Las mujeres ocupan tan sólo entre un cinco y un ocho por ciento de los escaños en las asambleas legislativas de la región, y en el poder ejecutivo se concentran en los ministerios sociales mientras que se les excluye casi por regla general de los círculos políticos, económicos, judiciales y de defensa.

44


Felizmente y con miras al futuro, es mayor la influencia que ejercen las mujeres a través de conductos no tradicionales, como ocurre con el movimiento de organizaciones no gubernamentales que crece a pasos agigantados. Asimismo, cabe señalar que en la región la representación de la mujer entre gerentes y administradores aumentó de un 18 por ciento en 1980 a 25 por ciento en 1990. A fin de apoyar el movimiento para que se incremente el liderazgo de las mujeres en la vida política y cívica, el BID, en colaboración con otros donantes, está lanzando un Fondo de Liderazgo y Representación de la Mujer que financiará programas de capacitación en liderazgo y fortalecerá la capacidad de las organizaciones no gubernamentales para fortalecer este tema. Igualmente, el BID respalda la reforma judicial y la educación cívica para reducir la desigualdad entre los géneros, a través de programas tales como el Programa de Cooperación Técnica de Gobernabilidad que se está diseñando en Bolivia. En el BID, en este año de la Conferencia de Beijing, el Presidente Iglesias ha pedido que se tomen nuevas acciones para aumentar la participación de las mujeres en los cargos de nivel gerencial. Actualmente el ocho por ciento de nuestros gerentes sectoriales son mujeres, en comparación con un dos por ciento hace diez años. Somos conscientes de que mientras no contemos con un mayor número de mujeres en los cargos decisorios de más alto nivel, no podremos ser una institución de desarrollo realmente efectiva. Por último, el Banco busca combatir una de las formas más intratables de la desigualdad en el poder? la amenaza de la violencia física contra las mujeres. Junto con la Organización Panamericana de la Salud estamos diseñando un programa regional para tratar y prevenir la violencia contra las mujeres mediante la reforma judicial para castigar a los culpables, la capacitación de personal médico, las campañas de educación pública y los programas de asistencia para apoyar a las víctimas en rehacer sus vidas. El desarrollo tiene que ver con nuestros hijos Deseo terminar con un comentario personal. El desarrollo tiene que ver con el futuro y, por ende, con nuestros niños y nuestros jóvenes. Son los jóvenes de hoy los que determinarán lo que será el siglo XXI de mañana. Con esta convicción, el Banco patrocinó una delegación de mujeres jóvenes, con una partic ipante proveniente de cada uno de nuestros países miembros prestatarios, para asistir a esta conferencia mundial sobre la mujer. En los últimos días he podido conversar con estas jóvenes y contagiarme con su energía, creatividad y dedicación. Me hacen recordar que no sólo soy una funcionaria de un banco de desarrollo y una mujer. Soy también una madre, siempre pensando en el futuro de mis propios hijos y lo que ha de ser el mundo en el cual vivirán sus vidas. Muchos de los que estamos congregados en esta sala no alcanzaremos a presencia r los cambios de los cuales hemos estado hablando aquí y por los que hemos estado luchando en nuestros lugares de trabajo. Pero las jóvenes integrantes de la delegación del BID y todos nuestros hijos lograrán ser testigos de esos cambios? si nos comprometemos ahora a una relación plena de socios entre hombres y mujeres con igual poder que ha de perdurar en el próximo milenio. Me siento afortunada, como mujer y como madre, de trabajar en una institución y en una región del mundo dedicadas a esa misión y esa relación entre socios igualitarios, y de saber que tanto yo, como la institución para la cual trabajo, podemos ser parte de ese proceso histórico.

45


ANEXO VI Mensaje del Consejo Asesor Externo del Banco sobre la Mujer en el Desarrollo al Comité de la Asamblea de Gobernadores del Banco María Eugenia Peñón Buenos Aires, 24 de marzo de 1996 Señoras y Señores Gobernadores: Es un honor dirigirme a ustedes en nombre del Consejo Asesor Externo sobre la Mujer en el Desarrollo del BID, el cual fue creado en respuesta a la recomendación surgida en el Foro ΑLa mujer en la Américas”, realizado hace dos años en Guadalajara en el marco de la reunión de Gobernadores. Quisiera aprovechar este momento, para unirme con ustedes en recuerdo de nuestra primera presidenta Dame Nita Barrow, de Barbados, recientemente fallecida. Ella, con su sabia orientación, ayudó a definir la misión del consejo asesor. El consejo asesor reúne a un grupo de expertas y expertos en temas de desarrollo económico y social, por invitación del Presidente del Banco. El mandato del consejo es asesorar al Banco en reconocer e incorporar las contribuciones y necesidades de la mujer en las estrategias, programas y proyectos del BID. El consejo así abre una ventana para que el Banco pueda visualizar mas directamente las prioridades de la sociedad civil. El Presidente del Banco, Sr. Enrique Iglesias ha asumido este compromiso en forma explícita y personal. Adicionalmente, en la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing, la Dra. Birdsall, Vicepresidenta Ejecutiva del Banco, reafirmó esta decisión política de la institución. Ella apoyó esta visión nueva del desarrollo, que incluye la participación activa y plena de las mujeres. Es una visión que les reconoce su significativa contribución al desarrollo y que les prevé las condiciones para acceder con equidad a los beneficios. En la región, el aporte significativo de la mujer al desarrollo ha sido creciente. Una tercera parte de las mujeres mayores de 14 años participa en el mercado de trabajo. Esta cifra sube a mas del 50% en muchos países si incluimos su incorporación en las actividades informales. Sin esta contribución, la CEPAL ha estimado que la pobreza hubiera aumentado entre un 10 y un 20% mas la década pasada. De acuerdo al Informe de Desarrollo Humano del PNUD de 1995, las mujeres contribuyen con mas del 50% del trabajo remunerado y no remunerado en nuestros países. Así mismo, es importante recordar que más del 80% de los educadores y formadores de nuestra niñez son mujeres. En ellas descansa la calidad de la educación y la inversión en el capital humano del futuro. Paradójicamente, hay un creciente proceso de feminización de la pobreza. También se observa una tendencia a feminizar los trabajos de menores ingresos, incluyendo el trabajo agrícola. El número de hogares encabezado por mujeres ha aumentado y subsisten grandes diferenciales de ingreso entre los sexos, no explicables por diferencias de capital humano. Se mantienen altos niveles de analfabetismo y la tasa de mortalidad materna ha aumentado en promedio en la región. El informe del PNUD, anteriormente referido, indica claramente que la calidad de vida de las mujeres en América Latina, en términos relativos a la calidad de vida del resto de la población, ha caído notablemente en la década de los ochenta. América Latina aparece con uno de los peores índices comparativos a nivel mundial. Estas contradicciones no son ni equitativas, ni económicamente eficientes.

46


Por ello, nos complace sobremanera que el BID y ustedes hayan tomado el liderazgo en la nueva concepción de desarrollo. En especial, es gratificante ver el empeño del BID en el tema de violencia doméstica, gran obstáculo para avanzar en el crecimiento y en la democracia. Es también notable la contribución de la institución en el desarrollo de las microempresas como también su nueva incursión en el campo del liderazgo femenino. Sin embargo, consideramos fundamental que en el diálogo de cada uno de sus países con el Banco incorporen el tema de la mujer en forma integral. Ello todavía no ocurre. Nos preocupa especialmente hacerlo en las discusiones sobre reforma social, incluyendo los sectores de educación, salud y justicia, y la reforma del estado. Nos llama la atención que el tema de la mujer no aparece en estos diálogos. Esta es una oportunidad excepcional que no puede perderse. Como el tema no aparece en el diálogo, tampoco aparece en la mayoría de los proyectos aprobados por el BID. Es prioritario destinar los recursos financieros y humanos necesarios para realizar esta tarea. Atendiendo a nuestras preocupaciones, el presidente Iglesias ha decidido crear un mecanismo para asegurar que en el proceso de preparación y aprobación de los proyectos, este tema se incorpore sistemáticamente. Así también, el presidente Iglesias nos ha comunicado su intención de incorporar la Plataforma de Beijing en el diálogo con los países, incluyendo el diálogo que se centra en las recomendaciones de la Cumbre de Desarrollo Social. El Banco no puede hacer esto sin ustedes Señoras y Señores Gobernadores. Su compromiso es fundamental. Este es consistente con el mandato que los gobiernos dieron al Banco en la Octava Reposición que hace un llamado muy claro a dirigir esfuerzos a un desarrollo equitativo y justo. Creemos que juntos, y aunando la experiencia y los conocimientos existentes en los gobie rnos y en la sociedad civil, lograremos la construcción de sociedades prósperas y pacíficas en América Latina y el Caribe. Muchas gracias.

47


ANEXO VII Discurso pronunciado por la Ilustre Sra. Billie Miller, Presidenta del Consejo Asesor Externo sobre la Mujer en el Desarrollo, ante el Directorio Ejecutivo del Banco Interamericano de Desarrollo Washington, 9 de julio de 1997 Señor Presidente, Señora Vicepresidenta, Señores Directores: El Consejo Asesor sobre la Mujer en el Desarrollo agradece, valora enormemente y acoge con satisfacción esta oportunidad sin precedentes de dirigirse al Directorio Ejecutivo. Ante todo, deseamos reconocer el apoyo, la visión y, por supuesto, el liderazgo del Presidente Iglesias. También elogiamos los esfuerzos del Directorio Ejecutivo del BID en cumplimiento del compromiso contraído en el acuerdo del Octavo Aumento, que me permito citar: " 2.19. Continuando con las acciones ya iniciadas durante la Séptima Reposición, el Banco asistirá a sus países miembros prestatarios para fortalecer la contribución de la mujer al proceso de desarrollo y aumentar los beneficios que ésta recibe de los programas y proyectos por él financiados. 2.21. El Banco vigilará estrechamente que las necesidades particulares de la mujer sean tomadas en cuenta en los diseños de programas y proyectos". El Directorio reconoce claramente que, como ya he expresado en otros foros, la mujer aporta su propia perspectiva al proceso de desarrollo, proceso que se empobrece sin ella. No se puede esperar que terminemos la tarea, pero tampoco estamos en libertad de abstenernos de realizarla. El Consejo Asesor está satisfecho con el trabajo y el adelanto de la Unidad del Programa de la Mujer en el Desarrollo. Nos complace particularmente la importancia dada a integrar los temas de la mujer en el desarrollo a todos los proyectos y diseños de política del Banco. El Consejo opina que la mejor forma de cumplir con el mandato del acuerdo del Octavo Aumento es incorporar los asuntos de la mujer a las operaciones del Banco desde el principio, al iniciarse la fase de diseño, y no mediante imponer condicionalidad adicional. El Consejo Asesor felicita a la Unidad del Programa de la Mujer en el Desarrollo por la identificación de los temas "bandera" prioritarios como vehículo para incorporar el tema de género a los programas, estrategias y políticas del Banco. Algunos de ellos son conocidos para las operaciones del Banco y otros introducen una perspectiva diferente. La violencia doméstica se ha destacado este año. En la conferencia sobre violencia doméstica planeada para octubre se examinarán los costos, programas y políticas. También se analizarán el impacto económico de ese comportamiento en las economías de la región de América Latina y el Caribe y las mejores prácticas. El tema "bandera" del año próximo es la salud reproductiva. Es inconcebible que, con el transcurso de los años, la inversión masiva del Banco en los sectores sociales y los sistemas productivos de desarrollo pueda ser y, de hecho, sea menoscabada en algunos países por este asunto que no se aborda, evalúa ni controla. Queremos que sepan que, en nuestra opinión, el establecimiento del Comité de Medio Ambiente e Impacto Social para examinar la incorporación de los temas de género y de índole social y ambiental en todas las operaciones, ha sido útil y productivo hasta ahora.

48


Sin embargo, hay un motivo de profunda preocupación para el Consejo Asesor, que es la marcada baja de la inclusión de los temas de la mujer en el desarrollo en los proyectos del Banco entre 1994 y 1996. Eso constituye una contradicción con respecto al compromiso contraído en el acuerdo del Octavo Aumento. Es una deficiencia que puede corregirse rápidamente. Josette Murphy del Banco Mundial nos habló de la incorporación de temas de género en el Banco Mundial y compartió con nosotros el resultado, obtenido en un examen de la cartera, de que la incorporación de las cuestiones de género aumenta la eficacia del desarrollo. 13 También señaló que hay períodos de rápido progreso después de poner en práctica varias medidas institucionales de importancia. A su vez, dichas medidas aceleran la incorporación. Para agilizar el proceso de incorporación, hay varias recomendaciones generales y particulares de los sectores que ofrecemos al Directorio y a la alta administración después de consulta e interacción con los funcionarios y el personal directivo de varios niveles del Banco: Recomendaciones generales: 1. Establecer un método estratégico y sistemático para abordar los temas "bandera", como el liderazgo, la violencia y la salud reproductiva. Este método permitiría identificar las repercusiones sectoriales de dichas cuestiones y reflejaría su dimensión de igualdad económica y social y la forma en que juntas contribuyen al desarrollo. Los proyectos sociales tienen repercusiones económicas con efectos en la productividad, la eficiencia del uso de recursos y por tanto, la sostenibilidad del desarrollo. 2. El Consejo apoya enfáticamente el objetivo del Banco de incorporar las cuestiones relacionadas con la mujer en el desarrollo a todas sus operaciones, incluso de integrar el tema del género al diálogo sobre política macroeconómica. Para poner en práctica el mandato de la incorporación de las cuestiones relacionadas con la mujer en el desarrollo explícita en el acuerdo del Octavo Aumento, la administración debe ampliar el grado de especialización del personal en el campo de la mujer en el desarrollo en el departamento central de SDS y descentralizar los departamentos de operaciones regionales y agregar especialistas en dicho campo a los mismos. En una segunda fase de descentralización, convendría ampliar el grado de competencia del personal de las Representaciones en los asuntos pertinentes a la mujer en el desarrollo. 3. Ofrecer capacitación en el análisis de género a los equipos de proyecto y a los especialistas de las regiones, con materiales específicamente diseñados para el BID. La administración debe asegurarse de que las regiones incluyan análisis y discusión sistemáticos de los asuntos relativos a la mujer en el desarrollo en la región en los retiros regionales celebrados con los Representantes de país. Convendría tener documentos relativos a la mujer en el desarrollo en las operaciones regionales para emplearlos como base para esos retiros. 4. Un vehículo eficaz para ampliar los conocimientos prácticos sobre cuestiones relativas a la mujer en el desarrollo consiste en documentar las "mejores prácticas". El Consejo recomienda que el Directorio emplee las visitas de sus miembros a los países prestatarios para identificar y observar los éxitos alcanzados sobre el terreno y las lecciones aprendidas en la incorporación de los asuntos relativos a la mujer en el desarrollo a los proyectos del Banco. 5. La eficiencia de los proyectos del Banco mejorará con la participación de la sociedad civil, incluso de las ONG y los dirigentes establecidos, en todas las etapas del ciclo de los proyectos, particula rmente en las primeras etapas de diálogo. El Banco y las Representaciones pueden ampliar su acceso a ONG, 13

Mainstreaming Gender in World Bank Lending: An Update. Banco Mundial, 27 de marzo de 1997.

49


sus recursos y su grado de especialización, invitando a las ONG una o dos veces al año a unirse a las Representaciones en un diálogo sobre política relativa a las necesidades nacionales y a la estrategia y los programas del Banco en el país. 6. Centralizar y fortalecer la base de datos del Banco, empleando las fuentes existentes en la medida de lo posible. Esos datos son indispensables para realizar un análisis de género eficaz y elaborar indic adores de proyectos. El Banco podría fomentar la inclusión del tema de género en los programas nacionales de estadística y en actividades en gran escala, tales como el censo del año 2000, y colaborar en ese empeño. 7. Propagar los conocimientos sobre los esfuerzos desplegados por el Banco para incorporar el género mediante la recolección y amplia divulgación de las “buenas prácticas”, la identificación de actividades sectoriales y la determinación de los beneficios multiplicadores que reporta la inclusión del tema del género en las operaciones del Banco. Recomendaciones específicas por sector: Las recomendaciones anteriores tienen repercusiones para sectores y cuestiones particulares. Además, a partir de las reuniones con funcionarios el Banco en los sectores indicados a continuación, el Consejo recomienda lo siguiente: Para educación, política social y fondos de inversión social: 1. Explorar la forma de incorporar las cuestiones relacionadas con el género a los documentos de programación, especialmente en esos sectores. Emplear las "mejores prácticas" para obtener información para el proceso de programación y mejorarlo. 2. Explorar métodos innovadores para encontrar soluciones a las cuestiones relacionadas con el género, especia lmente en lo que respecta a educación y a fondos de inversión social. Para salud reproductiva: 1. Incluir la salud reproductiva en el diálogo de política con los países miembros e indicar su disposición a apoyar esta cuestión en la cartera de préstamos del Banco. 2. Fomentar la participación de las ONG y el sector privado en la ejecución de proyectos de salud reproductiva. Esto agrega eficiencia a los mecanismos de prestación de servicios al incluir la ventaja comparativa y la experiencia de las ONG en la cobertura de poblaciones destinatarias específicas. 3. Colaborar con otros actores que ya trabajan en el campo de la salud reproductiva, como el FNUAP, la OPS y la IPPF, con el fin de mejorar la coordinación y evitar la duplicación de esfuerzos. 4. Ampliar la capacidad institucional para efectuar más análisis demográficos sistemáticos, no sólo en proyectos de salud y educación, sino también en el acopio de información para proyecciones macroeconómicas. 5. Identificar a ciertos grupos objetivo, como las niñas adolescentes y otras poblaciones expuestas a riesgo, para intervenciones en salud reproductiva.

50


Para agricultura: 1. Dar al personal de operaciones oportunidades de licencia de estudio a corto y largo plazos para hacer propia la perspectiva de género y lograr mayor competencia en las cuestiones relacionadas con el género en agricultura. 2. Promover la rotación de personal entre SDS/WID y los departamentos de operaciones para fomentar un intercambio beneficioso entre la teoría y la práctica. 3. Utilizar la información existente sobre las cuestiones de género en agricultura en la preparación de operaciones y documentar y divulgar las “mejores prácticas” y las lecciones aprendidas para contribuir a la creación de una institución de aprendizaje. Para la modernización del Estado y el fortalecimiento de la sociedad civil: 1. Puesto que la mayoría de los programas del Banco en esos campos están recién aprobados o en etapa de diseño, SDS/WID debería considerar la posibilidad de participar en actividades destinadas a observar y evaluar su ejecución, reajustar su enfoque y mejorar su desempeño con el fin de garantizar que se preste la debida atención a la mujer y a sus necesidades. SDS/WID también debe pensar en documentar las “mejores prácticas” en esos campos. 2. SDS/WID debería seguir destacando los temas "bandera" y buscando una posible relación sinérgica entre los proyectos piloto en educación judicial, liderazgo de la mujer y violencia doméstica e incorporarlos a los proyectos del Banco para que esas actividades se puedan duplicar en toda la región. 3. Al crear el tema de la descentralización y el gobierno local, hay que destacar la función de la mujer como dirigente local en las operaciones del Banco.

51


ANEXO VIII Plan de trabajo de la Unidad del Programa de la Mujer en el Desarrollo, 1997-99 1. Objetivos Los principales objetivos del programa SDS/WID para 1997-99 son: •

Integrar progresivamente el tema de género a las operaciones del Banco ampliando los conocimientos sobre política y mejores prácticas y proporcionando asesoramiento técnico y apoyo a las actividades de programación y los proyectos; y

Identificar nuevas oportunidades de acción del Banco que amplíen el alcance del apoyo financiero que concede y mejoren el bienestar de la mujer.

Estos objetivos encuadran dentro del mandato del acuerdo del Octavo Aumento para reducir la pobreza y promover la igualdad social y del mandato de la Política sobre la Mujer en el Desarrollo para mejorar el bienestar de la mujer y ampliar su contribución a los proyectos el Banco. A fin de elevar la capacidad de análisis de los temas de género, garantizar la calidad y maximizar impacto con recursos limitados, el programa de trabajo de SDS/WID define los temas prioritarios y se guía por los siguientes criterios: •

Acentuar y fortalecer el enfoque en los pobres y usarlo como criterio principal para seleccionar los temas de concentración y prioridades de los proyectos.

Otorgar preferencia a operaciones en las siguientes áreas: salud; sociedad civil, democracia y gestión pública y reforma jurídica; agricultura y desarrollo rural; vivienda y desarrollo urbano; ingresos y mejora de la productividad (incluidos la capacitación profesional, los mercados de trabajo y las microempresas); fondos de inversión social; y proyectos relacionados con reasentamiento.

Concentrar los esfuerzos en algunos temas "bandera" que orientan el trabajo de la Unidad e intensifiquen su impacto;

Ampliar la producción y divulgación de conocimientos y mejores prácticas relacionados con la Política sobre la Mujer en el Desarrollo.

2. Cambios operativos en la Unidad del Programa de la Mujer en el Desarrollo Para cumplir con los objetivos el programa de trabajo en 1997-1999, la Unidad ha adoptado un enfoque sectorial, se propone descentralizar las operaciones y planea establecer incentivos tangibles con objeto de promover la “incorporación” de los temas de la mujer en el desarrollo a las prácticas del Banco. Enfoque sectorial Para responder a las exigencias de los comités de revisión de proyectos, así como a la necesidad de focalizar y mejorar la calidad de los servicios de la Unidad, el personal profesional (tres funcionarios, dos consultores senior y la jefa de la Unidad) ha reorganizado su apoyo técnico siguiendo un enfoque sectorial en lugar de regional. Los sectores y temas seleccionados han sido mencionados en la estrategia del programa. Estos mismos sectores y temas constituyen las áreas prioritarias en la selección de proyectos

52


del Banco para el trabajo en el tema de género. Los funcionarios del Banco han sido informados sobre estas áreas de prioridad. Las responsabilidades sectoriales del personal de la Unidad incluyen la revisión de proyectos en el TRG y el CESI; la participación directa en uno o dos equipos de proyecto al año, en proyectos que ofrezcan ventajas potenciales en la incorporación de temas de género; y la elaboración de documentos sobre “buenas prácticas” en temas sectoriales, basándose en parte en información acopiada durante la participación en equipos de proyecto. La especialización de los profesionales no cubre todos los temas prioritarios escogidos. Se necesita incorporar mayor especialización en las áreas de salud, agricultura, desarrollo rural y reasentamiento. Descentralización Los posibles inconvenientes de un enfoque sectorial frente a uno regional son la pérdida de interacción o comunicación con los departamentos regionales y la imposibilidad de organizar sectorialmente todas las actividades del Banco relevantes a la incorporación de la mujer en el desarrollo (como las actividades de programación en los países). La Unidad seguirá asignando prioridad a la incorporación del tema de género a las actividades de programación y al diálogo sobre política que el Banco realiza con sus países mie mbros. Para maximizar la eficiencia, esa actividad se realizará siguiendo un enfoque regional más que sectorial. Adicionalmente, para ampliar el alcance de los temas de la mujer en el desarrollo en el Banco e incrementar la capacidad de análisis de género directamente en los equipos de proyecto, la Unidad se propone asignar consultores en el tema de la mujer en el desarrollo a los departamentos regionales. Ya hay uno de ellos en la División de Programas Sociales de la Región II, pagado en partes iguales por la región y SDS/WID. Esta experiencia está demostrando ser exitosa. SDS/WID se propone colocar un consultor en la Región I, otro en la Región III y un segundo en la Región II. SDS/WID cubriría totalmente los costos de los servicios de los consultores en los dos primeros años, después de lo cual los consultores volverían a SDS/WID de manera rotativa, trayendo a la Unidad central de la Mujer en el Desarrollo la experiencia adquirida en la región. El gerente de la Región I ha ofrecido facilitar al consultor en su región un fondo para cubrir los costos de medidas adicionales necesarias para incorporar el tema de la mujer en el desarrollo a los proyectos realizados en la región. Creación de incentivos Los Comités de TRG y CESI, recién establecidos, incorporan responsabilidad institucional a la Política sobre la Mujer en el Desarrollo, pero sólo recompensan indirectamente el buen desempeño en este campo. Por tanto, la Unidad ha propuesto a la Alta Administración el establecimiento de un premio anual para los equipos de proyecto del BID y sus homólogos nacionales que mejor incorporen el tema de género al diseño de los proyectos. El premio recalcará la importancia que la Alta Administración asigna a ese asunto y así mismo, ofrecerá ejemplos de mejores prácticas. 3. Integración Es preciso incorporar el tema de género a las investigaciones, estrategias y políticas del Banco, a los ejercicios de programación en los países y al ciclo de proyecto (diseño, ejecución y evaluación). La Unidad pone énfasis en la calidad más que en la cantidad de los productos del Banco que incorporan el tema de género; en los proyectos como la base para proporcionar información para la programación y las estrategias; y en focalizar la acción relacionada a la mujer en el desarrollo en los sectores prioritarios y los temas mencionados en la estrategia del programa.

53


Entre los vehículos que emplea la Unidad para promover la integración están: 1) el proceso de revisión del tema de género en el TRG y el CESI incluyendo alguna capacidad de monitorear la implementación de las recomendaciones; 2) asistencia técnica a equipos de proyecto en preparación para la revisión del TRG y el CESI; 3) capacitación en análisis de género en los países, a partir de un currículo actualmente en ensayo sobre el terreno y mejoramiento a cargo de la Unidad; 4) una serie de seminarios en la sede; y 5) documentos pertinentes sobre política y mejores prácticas. Los títulos de los documentos de mejores prácticas en consideración incluyen los siguie ntes: • • • • • • •

Mejores prácticas para hacer que la capacitación profesional beneficie a la mujer. Temas de género en los fondos de inversión social. Lecciones aprendidas del proceso de preparación de proyectos sobre el liderazgo de la mujer. Revisión de los temas de género en la cartera de proyectos de educación formal del Banco. Temas de género en los proyectos que involucran reasentamiento. Mejores prácticas de salud reproductiva. Mejores prácticas en el combate de la violencia doméstica.

4.

Temas “bandera”

La Unidad ha identificado cinco temas prioritarios que parecen ser especialmente prometedores para abrir espacio para la acción del Banco, que cumplen con los objetivos tanto del Octavo Aumento como de la mejora del bienestar de la mujer. Esos temas son la forma de abordar el tema de género en la pobreza, la violencia doméstica, la salud reproductiva, el liderazgo y la gestión pública y las reformas jurídicas. Pobreza La interacción de los temas de género y pobreza, incluyendo las medidas tendientes a abordar la pobreza de la mujer, es una prioridad del trabajo de la Unidad y del Banco. Es clave identificar vehículos eficientes de política y proyectos dirigidos a incrementar la productividad y los ingresos de la mujer pobre. El Banco, en colaboración con el PNUD y la CEPAL, examina actualmente en 15 países el impacto de las reformas macroeconómicas en los pobres; ese estudio se presentará a las reuniones anuales del BID en 1998. La Unidad del Programa de la Mujer en el Desarrollo colabora para agregar una dimensión de género a los estudios y prepara detallados análisis de género en algunos países. Otras actividades propuestas incluyen la promoción y realización de investigaciones sobre políticas y mejores prácticas, la organización de una serie de seminarios en el Banco sobre temas de género y pobreza y la convocación de un seminario internacional sobre el tema: "La pobreza como asunto de la mujer: pruebas, lecciones y mejores prácticas". Liderazgo de la mujer La mujer de América Latina y el Caribe ha alcanzado un alto grado de instrucción y tiene una presencia cada vez mayor en la fuerza laboral. Pero constituye un recurso de liderazgo todavía latente. En la Conferencia sobre la Mujer celebrada en Beijing (1995), el Banco se comprometió ayudar a corregir esa deficiencia en materia de liderazgo. El BID lanzará el proyecto de liderazgo y representación de la mujer ($3,85 millones) en 1998. La Unidad supervisará la ejecución del proyecto, que canalizará iniciativas en el campo del liderazgo (incluso en el sector empresarial) y la participación cívica de la mujer. El proyecto proporcionará vasta experiencia y "mejores prácticas" para fomentar el liderazgo de la mujer en la región. Violencia doméstica El Banco puede contribuir mucho a incrementar el reconocimiento sobre los costos sociales y económicos de la violencia doméstica y de los vínculos existentes entre ésta y la violencia general y a financiar programas contra la violencia, incluyendo operaciones de prevención. Para ampliar los esfuerzos desplegados en 1995-1996, la Unidad organizó una mesa redonda sobre los vínculos existentes entre la viole ncia 54


doméstica y la violencia general en una conferencia sobre la violencia urbana copatrocinada por el Banco en Brasil a comienzos de 1995. SDS/WID también convocó una conferencia sobre la violencia doméstica en las Américas, celebrada en Washington, D.C., en la que se promovió la celebración de un diálogo continental sobre un problema común; se exploraron las estimaciones de incidencia y prevale ncia; se estimaron los costos económicos y sociales de la violencia doméstica en América Latina y el Caribe; y se analizaron las opciones de buenas prácticas y política. En respuesta al interés de los gobie rnos de América Central, la Unidad se encuentra preparando un proyecto que diseñará intervenciones en varios frentes para abordar la violencia doméstica en países de los grupos C y D en la región y realizará los exámenes piloto pertinentes. Salud reproductiva En la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo celebrada en El Cairo y el Plan de Acción regional de América Latina y el Caribe sobre población y desarrollo (1994) se recalcó la importancia de incluir el tema de género en los programas de ese campo. El desafío actual consiste en poner en práctica el programa de salud reproductiva acordado en El Cairo por los gobiernos de la región. El Banco está en condiciones privilegiadas para hacer frente a ese desafío. El discurso del Presidente Iglesias en El Cairo abrió la s puertas para abordar los temas de salud reproductiva; la Vicepresidenta Ejecutiva Nancy Birdsall es una reconocida autoridad en el tema de población y desarrollo; la Honorable Billie Miller, Presidenta del Consejo Asesor Externo sobre la Mujer en el Desarrollo, es una reconocida defensora de la causa de la salud reproductiva en el ámbito internacional. El Banco ya ha tomado medidas para abordar la salud reproductiva. La División de Programas Sociales de SDS realizó trabajo inicial en ese campo; la Unidad del Programa de la Mujer en el Desarrollo efectuó una evaluación preliminar del grado de integración de las cuestiones de salud de la mujer en los proyectos del Banco; la Región II ha formulado una estrategia social que incluye salud reproductiva, en respuesta a las exigencias de la región. Las actividades propuestas comprenden la organización de seminarios sobre los enfoques actuales y las buenas prácticas para contribuir a un documento de estrategia; la preparación de un documento de estrategias de salud reproductiva, en colaboración con SDS/SOC y las regiones; y el seguimiento de la estrategia a través del diálogo sobre política y proyectos piloto que aborden las necesidades de salud reproductiva de la mujer. Un enfoque en la salud reproductiva también destaca las oportunidades de inversión en la población adole scente, a menudo desperdiciadas. En las actividades propuestas se recalcan las inversiones en salud reproductiva y otras complementarias para atender las necesidades de las niñas adolescentes y darles nuevas oportunidades. Gobernabilidad y reforma jurídica Después del acuerdo del Octavo Aumento, el Banco ha incorporado nuevas áreas de importancia en su cartera de préstamos. Ese es el caso de los programas de reforma jurídica y gobernabilidad, que ofrecen muchas oportunidades para mejorar la situación de la mujer. El tema es complejo y amplio y ofrece diferentes puntos de entrada. Algunas de las cuestiones de interés son los derechos de la mujer como ciudadana, los derechos laborales, los derechos humanos y la cuestión de la violencia doméstica, los derechos de propiedad, los derechos del niño, la situación de la mujer en el matrimonio y la receptividad del sistema judicial con respecto a las cuestiones femeninas. El tema de la gobernabilidad incluye la organización de partidos políticos, la representación política, los mecanismos de presión y la movilización de la capacidad de la mujer como parte del electorado. Las actividades propuestas incluyen la organización de una mesa redonda sobre los temas de la mujer en la reforma jurídica para examinar las prácticas y oportunidades existentes en la región; la preparación de un documento sobre mejores prácticas en que se examine la experiencia en materia de gobernabilidad, reforma del sistema judicial y operaciones afines para ampliar las posibilidades de elección de la mujer; y la participación en operaciones selectas del Banco en ese campo para proporcionar insumos técnicos y documentar los métodos centrados en mejores prácticas.

55


el desafío de la integración: informe al directorio ejecutivo sobre la ejecución del plan de acci...