Page 1

Mesa de expertos “Estatuto de Ciudadanía Juvenil, participación juvenil y política pública de juventud”. Diciembre 4 de 2012 A propósito de la reciente declaración de exequibilidad del Estatuto de ciudadanía juvenil por parte de la Corte Constitucional, el Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olózaga, organizó conjuntamente con el Observatorio Javeriano de Juventud, la mesa de expertos “Estatuto de Ciudadanía Juvenil, participación juvenil y política pública de juventud”, cuyos objetivos principales fueron reunir insumos que contribuyan a alimentar la formulación de una política pública de juventud efectiva, participativa y que entienda las lógicas de los jóvenes, así como ofrecer la oportunidad de conocer los aportes que pueden realizar los distintos sectores presentes en la mesa, en el marco de los nuevos caminos que ofrece la aprobación del Estatuto de Ciudadanía Juvenil. El evento se llevó a cabo en el auditorio del Instituto de Ciencia Política -Hernán Echavarría Olózaga. Este evento contó con la participación del viceministro para la Participación e Igualdad de Derechos Aníbal Fernández de Soto; el director del Programa Presidencial Colombia Joven Gabriel Gómez; la directora de participación de la Secretaría de Educación Adriana Mejía Ramírez; el alcalde de Cachipay Miguel Ángel Barbosa; el coordinador de juventudes de Alcaldía de Cachipay Jhoaam Suta; la directora encargada de la Asociación Cristiana de Jóvenes Martha Muñoz; Carlos Andrés Santiago de Colombia Soy Yo; Andrea Benavidesdirectora ejecutiva de Corporación Ocasa; Diana Ramírez

coordinadora de Juventudes MIRA; Esteban Acosta- Juventudes MIRA; Juan Pablo Pineda- asesor del Ministerio de Vivienda; Sandra Gordillo encargada del centro para jóvenes de Profamilia; Lina Núñez- Red Colombiana de Jóvenes ( RECOJO); José Dionisio Lizarazo de Unión Colombiana de Jóvenes Demócratas; Patricia Muñoz- profesora de la Universidad Javeriana; Juan Gabriel Olarte de Andi del Futuro; Diego Matta de Colombia Joven; Gustavo Alonso Niño de Colombia Joven; Fernando Enciso de Fedemunicipios; Patricia Muñoz Yi investigadora de la Pontificia Universidad Javeriana; Luisa Fernanda CastilloPontificia Universidad Javeriana; Nazly Ortiz del programa de jóvenes emprendedores rurales del SENA; Vladimir Daza de la Secretaría Distrital de Integración Social- Juventud; Santiago MontealegreFe y Alegría y María Alejandra Lázaro del Observatorio de juventud de la Nacional. La discusión fue moderada por Marcela Prieto Botero, directora ejecutiva del Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olózaga y por Angélica Polanco coordinadora del área ICP Joven. Las ponencias iniciales estuvieron a cargo de Adriana Mejía y de Martha Lucía Gutiérrez, directora del Observatorio Javeriano de Juventud. Analizando el Estatuto de Ciudadanía Juvenil


A modo de introducción el viceministro para la participación ciudadana e igualdad de derechos Aníbal Fernández de Soto, hizo énfasis en el gran avance que representa el Estatuto de Ciudadanía Juvenil en materia de visibilización de derechos de grupo, a pesar de que aún deba trabajarse en la búsqueda de recursos e instrumentos que sirvan para materializar las propuestas consignadas en la ley. Es necesario generar diferentes escenarios para dialogar con los “dolientes” de la política pública de manera participativa e incluyente, para lo cual el Ministerio del Interior ha buscado reunirse con representantes de los organismos territoriales tratando de garantizar por un lado, que las políticas tengan alcance en los territorios y lleguen a todas las regiones del país, y por otro, que se presente una adecuada implementación de las mismas. Asimismo, se refirió específicamente a ciertos elementos nuevos que introduce el Estatuto: la modificación del criterio de edad que determina a los jóvenes (14 a los 28 años), a la modificación de las fechas de elección de los Consejeros de Juventud -considerados un elemento importante para el desarrollo del Estatuto- y a la importancia de consignar acciones claras y concretas en materia de política pública en los planes de desarrollo. Todo esto, hace parte del plan para fortalecer la política de juventudes, que continuará creciendo en la medida en que haya una buena articulación interinstitucional, una correcta aplicación de enfoques diferenciales para abordar a los jóvenes, y una construcción de insumos participativa y efectiva.

Posteriormente, la directora de participación de la Secretaría de Educación Adriana Mejía Ramírez, realizó una presentación cuyo objetivo fue presentar el contexto bajo el cual se ha ido desarrollando el proceso de empoderamiento de los jóvenes en el país. La Constitución de 1991 puede ser considerada el elemento de partida para posicionar a los jóvenes como un actor social fundamental pues, al ser esta una de las ocasiones más remarcables en la que la participación juvenil tuvo un impacto mayor en la vida política nacional, (movimiento de la séptima papeleta) contribuyó a darle a los jóvenes un espacio en la agenda pública. Sin embargo, este no ha sido sino un elemento dentro de varios en el proceso de empoderamiento juvenil: gracias a su propia iniciativa y sin que la ley 375 jugara un rol fundamental, los jóvenes han logrado establecer procesos organizativos juveniles importantes. Un ejemplo de ello, son los procesos que se han dado en el Valle del Cauca, donde los jóvenes han convocado y generado acciones en busca del desarrollo de la política pública de juventud en su región. A su vez, estos procesos han demostrado que los jóvenes están profundamente interesados en promover la participación, y en crear espacios donde se puedan construir conjuntamente mecanismos para la toma de decisiones sobre temas de interés juvenil. En este sentido, el Estatuto cumple un papel fundamental, ya que concibe la posibilidad de que muchos jóvenes afiancen su posición en la sociedad, consolidándose como agentes de cambio y ciudadanos capaces de ejercer derechos y de hacer aportes realmente


significativos en los temas que los afectan. Sin embargo, éste es igualmente sólo un punto dentro del gran proceso que constituye el empoderamiento de la sociedad civil juvenil y que deberá seguir fortaleciéndose con el desarrollo de acciones posteriores. Por su parte, Gabriel Gómez, director del Programa Presidencial Colombia Joven, resaltó la importancia que tiene actualmente en el país el bono demográfico y la necesidad de comprender dicha realidad para tomar medidas que, aprovechando el gran potencial que representa la población juvenil, redunden en el desarrollo del país. Si bien en otros países el bono demográfico ha sido determinante para el desarrollo, hay que tener en cuenta que ello requiere por un lado de una inversión fuerte y por el otro, de la articulación de actores que adelanten políticas, programas y metas solidas en materia de jóvenes. Así, si bien el Estatuto es un paso muy importante, hay que seguir trabajando para identificar prioridades específicamente alrededor de la reglamentación y la elección de consejos de juventud- y tener en cuenta que éste no es el único elemento orientado a mejorar la calidad de vida de los jóvenes; existen otros como el CONPES que pretende ofrecer soluciones a los jóvenes urbanos y rurales, en materia de educación, emprendimiento y protección, y que ha venido siendo impulsado desde Colombia Joven, con el apoyo de algunos ministerios, el SENA y el ICBF.

La participación política jóvenes en Colombia

de

los

La ponencia principal realizada por la directora del Observatorio Javeriano de Juventud, inició contextualizando la discusión a través de una completa presentación acerca de la participación de los jóvenes, basada principalmente en tres postulados: a) El Estatuto de Ciudadanía Juvenil constituye una oportunidad de deliberación pública b) El Estatuto requiere del fortalecimiento de postulados democráticos, principalmente de los partidos políticos y c) La política pública debe fortalecerse en los niveles regionales y locales para que exista un verdadero desarrollo. Apelando a las investigaciones que hasta el momento se han realizado en materia de jóvenes, se puede decir que al hablar de participación juvenil lo primero que hay que tener en cuenta es la existencia de dos tipos: la participación política (representativa), y la participación ciudadana no tradicional, es decir, la incidencia en zonas territoriales a través de la construcción conjunta de aquello que se denomina como público. Dado que es posible vincular estos dos tipos de participación a una sola definición, retomando la propuesta de Herbert McClosky puede decirse que la participación política incluye: “aquellas actividades voluntarias mediante las cuales los miembros de una sociedad participan en la elección de sus gobernantes y directa o indirectamente,


en la elaboración gubernamental”1.

de

política

representados y porque existe una monopolización de la cultura política.

Respecto a la investigación sobre la participación de jóvenes, específicamente en el país, se han realizado dos estados del arte (1986 y 2003), en donde se encontraron aproximadamente 2457 estudios de juventud, de los cuales 507 fueron revisados y de ellos, el 15 %, -es decir 77 estudios- trataron el tema de participación juvenil. Los estados del arte también arrojaron como resultado la evidencia de que Cundinamarca es la zona más productora de este tipo de documentos, y que en los años 90 se produjo el boom de la investigación en este tema, probablemente por la incidencia de los jóvenes en la Constitución de 1991. A pesar de lo anterior se puede decir que sigue existiendo un problema de falta de información sobre el tema, pues no existen suficientes datos que permitan generar un trabajo más consolidado sobre la participación de los jóvenes.

En este contexto, el Estatuto puede considerarse como un espacio de deliberación pública, en el cual es fundamental la formación de los actores deliberativos para que los procesos de toma de decisiones se hagan de la mejor forma. Teniendo en cuenta que una mayor cantidad de participación, no asegura la calidad de la misma, es importante formar a estos actores para que no sólo aporten al éxito del Estatuto, sino para que a su vez, promuevan la igualdad de derechos, la inclusión y en general el desarrollo institucional de la democracita deliberativa en el país.

Estos estudios también han demostrado que los jóvenes tienden a aumentar su participación al tratarse de temas sociales y culturales, pero cuando se trata de temas institucionales/ estatales, su participación disminuye. Esto normalmente porque existe aún analfabetismo político, por los niveles de corrupción que se presentan en los sectores oficiales, por la noción de que los partidos y sectores políticos oficiales son cerrados y poco inclusivos, porque los jóvenes no se sienten efectivamente

McClosky, Herbert. Enciclopedia Internacional de las Ciencias Sociales. Tomo 7, Madrid: Aguilar, 1975. 1

En segundo lugar, es vital fortalecer postulados democráticos, especialmente a través del fortalecimiento de los partidos políticos, en tanto que el Estatuto de Ciudadanía Juvenil exige que el sistema de partidos ofrezca mecanismos de democratización de sus prácticas, y de participación para los jóvenes, con lo que es posible empezar a generar coherencia entre los principios internos de los partidos, y un mayor acercamiento de los jóvenes al sector institucional. Por último, es necesario fortalecer la política pública social en los niveles regional y local, para crear caminos más efectivos hacia el desarrollo. El Estatuto debe ser el mecanismo por medio del cual los jóvenes de distintos territorios, no sólo hagan parte del diseño de política pública, sino también de la ejecución y del seguimiento de la misma, con el fin


de hacer un trabajo de transformación de condiciones básicas de los jóvenes. Reflexiones sobre el Estatuto, la participación juvenil y los retos para una política pública de juventud Los grandes temas que animaron la discusión tras la presentación de las ponencias giraron en torno al análisis del Estatuto como mecanismo para la participación juvenil y en menor medida, al significado de la participación de los jóvenes y sus espacios e instancias de toma de decisión. En primer lugar se resaltó que si bien el Estatuto de Ciudadanía Juvenil es la base para el desarrollo institucional del marco de oportunidades para los jóvenes, en el incremento de la calidad de vida del joven influye adicionalmente la existencia de una relación directa entre los jóvenes y la institucionalidad en la que éstos asuman el reto de ocupar los espacios que la democracia y en este caso, el Estatuto, les ofrecen. Para ello, los jóvenes deben asegurar una participación de calidad a través del conocimiento de lo público, de un adecuado proceso de información, del fortalecimiento de sus capacidades intelectuales y de la puesta en escena de iniciativas que conlleven a la organización efectiva para participar en las instancias de toma de decisión sobre lo público. Con respecto a la institucionalidad, se hizo énfasis una vez más en la importancia de la voluntad política, que debe traducirse en el diseño de canales de comunicación, y participación más abiertos y flexibles, para ofrecer información sobre la gestión de los procesos que se hacen desde el sector

oficial, y para brindarle a los jóvenes, justamente, la posibilidad de conocer de lo público. Ambos elementos apuntan a generar mayor transparencia y credibilidad por parte de los jóvenes, lo que constituiría un paso importante en materia de aumento de participación de los mismos en lo institucional-estatal. Debe insistirse en la adopción de enfoques diferenciales que permitan abordar los temas de acuerdo a las dinámicas de los jóvenes, las cuales dependen normalmente del territorio donde viven: no es lo mismo hablar de un joven urbano que de un joven rural. En ocasiones, debido a las situaciones que enfrenta, el joven rural piensa primero en subsistir antes que en participar, por lo cual es vital formular metodologías diferentes, que brinden herramientas para asistir integralmente a los jóvenes, así como coherencia con lo planteado por el Estatuto: el reconocimiento de la ciudadanía del joven rural le otorga una posibilidad de participar, pero también requiere la garantía de que éste pueda ejercer sus demás derechos. Se resaltó adicionalmente la importancia de que la Ley Estatutaria y en general, el trabajo orientado a mejorar la calidad de vida de los jóvenes, no se burocratice, ni se torne excluyente. Algunos expertos manifestaron su preocupación por la posibilidad de que la construcción de contenidos y metodologías no sea concertada, y se remitieron específicamente al Conpes que ha venido siendo impulsado por Colombia Joven. Respecto a ello consideran que, además de que este documento tiene una estructura esencialmente rígida, puede carecer en su construcción, de una


participación real de los jóvenes. No obstante, se recordó que un documento Conpes no constituye la política nacional de juventudes, y que ese en específico, está dirigido únicamente a atacar la vulnerabilidad de los jóvenes rurales en materia de educación, protección y emprendimiento. Se recordó por otra parte la necesidad que existe de contar con una unidad administrativa fuerte, con la suficiente capacidad financiera y autonomía para coordinar, promover y liderar la puesta en marcha de la política pública de juventud. Si bien el programa presidencial Colombia Joven ha venido cumpliendo de alguna manera con dichas funciones, se considera que cuenta aún con una estructura muy limitada como para suplir las necesidades en materia de coordinación y articulación de la política nacional de juventud. Este tema es aún más urgente, por cuanto la Corte Constitucional declaró inexequible el artículo del Estatuto que designaba la creación de una Unidad Administrativa Especial dejando así poco claro el rol que pasará a jugar el Programa Presidencial Colombia Joven en términos institucionales. Conclusiones Uno de los elementos más destacados en la discusión fue la voluntad política como elemento indispensable para desarrollar de manera efectiva y concreta lo estipulado en el Estatuto de Ciudadanía Juvenil. Si bien es cierto que el Estatuto insta a incluir programas y políticas de juventud en los planes de desarrollo, la voluntad política por parte de los jóvenes, de la institucionalidad, de las organizaciones civiles, de la academia, de los partidos políticos y

demás actores que intervienen ya sea directa o indirectamente en el proceso de construcción, reglamentación y socialización del Estatuto, es profundamente necesaria para obtener iniciativas reales y para generar procesos de articulación y diálogo constructivo donde puedan producirse insumos que alimenten el Estatuto y su aplicación. La voluntad política está igualmente relacionada al fortalecimiento de la capacidad de concertación entre los actores, principalmente entre los jóvenes y la institucionalidad. Este proceso requiere de dos elementos principales: un proceso de reconocimiento de las de fallas y aciertos de cada una de las partes y el énfasis en la construcción horizontal y actitud conciliadora, a partir de la recuperación de la confianza mutua. En el proceso de recuperación de confianza, los partidos políticos pueden jugar un papel fundamental, debido a que se presentan como plataformas destinadas a la deliberación pública y pueden otorgar credibilidad a través de la exposición transparente de la gestión y de los procesos que se adelantan en materia juvenil. Una vez la institucionalidad es capaz de generar cercanía con los jóvenes, se puede garantizar la articulación y el entendimiento de las partes, contribuir a una participación de calidad. Para que el trabajo de socialización del Estatuto a mediano y largo plazo tenga un impacto en términos prácticos, se requiere tener en cuenta las dinámicas específicas de los territorios y la relación que se da entre los jóvenes y el espacio para lo que se necesita asegurar una fuerte presencia en los territorios. Esto permitirá además ejecutar metodologías y técnicas más adecuadas que puedan


acoger una gran cantidad de j贸venes que act煤en a su vez como agentes multiplicadores en sus territorios. Por 煤ltimo, es pertinente generar conciencia sobre la importancia de desarrollar un trabajo incluyente, constructivo y efectivo no solamente en torno al Estatuto, sino con respecto a los procesos que favorezcan el empoderamiento de los j贸venes como parte esencial de la sociedad.


Relatoría "Estatuto de Ciudadanía Juvenil, participación juvenil y política pública de juventud"  

Relatoría sobre mesa de expertos "Estatuto de Ciudadanía Juvenil, participación juvenil y política pública de juventud"

Advertisement
Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you