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Septiembre 26 de 2012

Conversatorio – taller “Del emprendimiento social a las políticas públicas” El día 19 de Septiembre de 2012, en el auditorio del Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olózaga, se llevó a cabo el conversatorio-taller “Del conversatorio-emprendimiento social a las políticas públicas”. Este conversatorio estuvo compuesto por dos segmentos: por un lado un conversatorio donde se expusieron las grandes ideas acerca del emprendimiento, y por otro, un taller en el cual los asistentes al evento pudieron participar de manera activa y propositiva, tomando el rol de los actores principales que se ven involucrados en la creación de una política pública. Todo ello bajo el supuesto de que tanto el emprendimiento como las políticas públicas son temas que se entienden y desarrollan de mejor forma en la práctica. Se contó con la participación de Juan David Aristizabal cofundador de la organización Buena Nota como principal panelista, y de Ricardo Daza e

Ivonne Rueda como ponentes, quienes trabajan en la organización “Architecture for Humanity”. El emprendimiento social Los principales protagonistas de este fenómeno son los emprendedores sociales, quienes se consolidan como agentes sociales, líderes que pueden generar cambios benéficos para la sociedad o su comunidad. Los emprendedores sociales son además capaces de conectar la oferta y la demanda gracias a sus ideas innovadoras y alternativas, distintas de los modelos tradicionales que propone el mercado o el Estado. De acuerdo a esto, los emprendedores sociales son capaces de generar soluciones a problemas que no han sido tratados en absoluto, o en los cuales no se han hecho grandes avances. Por ello, es importante darles el reconocimiento que se merecen. La labor de los emprendedores sociales no es nada fácil, constantemente se encuentran sometidos a toda una serie de


variables y obstáculos a los que tienen que enfrentarse y por ello puede decirse que el éxito nunca está garantizado. Sin embargo, existen tres elementos comunes útiles para adelantar proyectos de emprendimiento social de la mejor manera, y que permiten tener tanto una mayor probabilidad de impacto como buenos resultados: 1. Necesidad: dentro del emprendimiento social es vital poder identificar necesidades o problemas. En determinados casos, las personas son problemas dentro de un escenario específico, pero se limitan a hacerlo sin abordar la problemática que da origen la necesidad. En este sentido, los emprendedores sociales deben ser hábiles identificando necesidades pero también analizando los factores que rodean dicha necesidad; sólo entendiendo realmente los problemas pretenden enfrentar, pueden plantearse soluciones reales y pertinentes. 2. Cambiar el podemos: este elemento se fundamenta principalmente en el cambio de

mentalidad, y en la forma en como se pueden conseguir los objetivos. Es importante ser propositivo y altamente innovador, pues los modelos tradicionales no responden muchas veces a las necesidades de la población; son las propuestas alternativas, arriesgadas, las que pueden generar un impacto real en las problemáticas que se detectan. 3. Recursos: existen cuatro recursos que potencian los proyectos de emprendimiento social al constituir las herramientas necesarias para su desarrollo. a) Tiempo: es un factor clave tanto para el emprendedor social, como para aquellas personas que voluntariamente le sirven de apoyo. El emprendedor social necesita contar con el tiempo necesario para dedicarse a su proyecto. Identificar un problema, entenderlo, realizar una estrategia para resolverlo y llevarlo a cabo, son todas actividades que


requieren del factor tiempo. Además, a pesar de tener a disposición los demás recursos, si no se cuenta con el tiempo, es probable que la iniciativa fracase. Por otro lado, los voluntarios donan o transfieren su tiempo para contribuir en la consecución del objetivo social. b) Redes: Son todas aquellas conexiones que se constituyen con el fin de buscar apoyo para el proyecto de emprendimiento social; en muchos casos las redes permiten establecer contactos que ponen al servicio del proyecto sus talentos, sus propios recursos. c) Conocimiento: sirve para afrontar de la mejor forma las dificultades que puedan presentarse y para generar mejores soluciones. Este, se transmite por medio de las redes, juntando distintos actores que pueden

aportarle al emprendedor social y que pueden alimentar su proyecto, como los voluntarios o contribuyentes. d) Capital: El dinero es necesario para llevar a cabo cualquier tipo de proyecto, adicionalmente, para poder funcionar mejor las iniciativas de emprendimiento social deben ser en lo posible sostenibles, dado que la ejecución de todas aquellas actividades necesarias para llevar a cabo el proyecto debe ser constante. Dificultades a las que se enfrentan los emprendedores sociales Sin duda alguna, la falta de cualquiera de los recursos mencionados implica menor probabilidad de sacar adelante un proyecto de emprendimiento social. La falta de tiempo, de puentes que permitan generar mayores y mejores herramientas, la descoordinación entre actores y


la ausencia de capital le restan capacidad de impacto a la iniciativa que se proponga. Por otro lado, la falta de reconocimiento de los emprendedores sociales y de su labor, influye en que sean menos los recursos a disposición para emplear en el desarrollo de un proyecto de emprendimiento social. Generalmente, esto ocurre porque se le da preponderancia a los líderes políticos y económicos sobre los líderes sociales. Por último, A pesar del efecto positivo que pueden tener las iniciativas de emprendimiento social, la falta de conexión con los creadores de política pública es uno de los mayores problemas en tanto que implica una menor probabilidad de beneficiar a más personas. En ese sentido, la informalidad de estos proyectos reduce su capacidad de acción. Proyectos dentro emprendimiento social

del

En el evento se presentaron distintos casos de proyectos que

se dan dentro del marco del emprendimiento social, y que a pesar de tratar distintas temáticas, tienen en común su visión innovadora, su deseo transformador y su gestión social. Juan David Aristizabal se refirió al propósito de Buena Nota, el cual consiste primordialmente en apoyar a los emprendedores sociales con los distintos objetivos que se hayan propuesto. Para ello, debe buscarse en primera medida personas que estén generando un cambio dentro de la sociedad o alguna comunidad a partir de un problema que ha sido detectado. Posterior a un contacto con estas personas, se ejerce un diagnóstico que permita identificar las herramientas, mecanismos o recursos que necesitan dichos emprendedores sociales para poder trabajar de manera eficiente y desarrollar mejor sus programas. De acuerdo a lo establecido en el diagnóstico, Buena Nota busca generar conexiones entre los emprendedores sociales y


conocedores de diferentes temas, pues estos pueden aportarle conocimiento y experiencia, lo que se denomino como una relación de mentoría. Carolina Ibarra pretende por medio de su proyecto mejorar la calidad de la educación que reciben niños de ciertas zonas rurales del país. Para ello, contó con el apoyo de una empresa española, por medio de la cual se recaudaron grandes cantidades de libros, y una aerolínea, la cual se encargó del transporte de los mismos. En Colombia, voluntarios y contribuyentes le ayudaron a clasificar y organizar los libros de acuerdo a las necesidades específicas de las poblaciones que serían beneficiadas con la donación. De acuerdo a lo propuesto por Carolina, el libro no es el fin mismo, sino un medio por el cual los niños pueden tener acceso a más beneficios. Buena Nota ayudó a crear estas redes de cooperación que permitieron darle insumos a Carolina para llevar a cabo su proyecto.

Felipe Vergara por su parte, es un hombre comprometido con la generación de oportunidades para el acceso a la educación superior a jóvenes de todo el país. Esto lo ha logrado creando un fondo común que funciona de manera cíclica; se le brinda un préstamo para manutención y educación universitaria al joven, quien se compromete a devolver lo prestado con su futuro salario sin ningún tipo de interés. Este modelo ha demostrado ser sostenible y le ha brindado la oportunidad a miles de jóvenes del país de tener acceso a la educación superior. Felipe enfrenta hoy por hoy la falta de conexión con los creadores de política pública, lo que limita su gestión y no permite expandir el modelo. Por último, Ricardo Daza e Ivonne Rueda integrantes de la organización “Architecture for Humanity” y ponentes del evento, expusieron el papel articulador que tiene la organización, mediante la cual se hacen convocatorias para que personas de todo el mundo aporten ideas que permitan


solucionar el problema de la vivienda ilegal y la vivienda indigna. En ese sentido, se le brinda la oportunidad a las personas de tener acceso a métodos, técnicas y modelos provenientes de expertos y conocedores del tema en todo el mundo, creando una especie de banco de información, que se traduce en soluciones reales para las personas, y en muchos casos. Dicho proceso de asesoramiento representa un alto costo normalmente, pero en este caso es enteramente gratuito. Conclusiones Dentro de las exposiciones de los ponentes, así como en las intervenciones de los asistentes durante el taller, fue posible identificar los puntos clave que surgen de la discusión planteada a lo largo del evento. En primera medida, dentro del emprendimiento social no hay resultados obvios, debido al gran número de variables y factores que intervienen. En él, participan diferentes personas de distintas maneras, por lo que

el resultado es incierto y el éxito nunca estará garantizado. Es importante destacar que pase lo que pase dentro de las iniciativas de emprendimiento social, todo puede convertirse en aprendizaje; el mismo fracaso en si es una oportunidad para llevar a cabo una reevaluación y retroalimentación de ideas y metodologías, que permitan en una próxima experiencia tener mayor probabilidad de éxito. Como segundo aspecto, resalta el gran valor que tienen las conexiones y los denominados puentes, pues sólo a través de ellos es posible establecer contactos que puedan aportarle a una iniciativa de emprendimiento social. De esa forma, las asociaciones van creando redes de cooperación solidas entre actores que, unificando esfuerzos y trabajando de manera coordinada, logran cumplir los objetivos planteados. Sin embargo, en la mayoría de los casos de emprendimiento social no existe conexión alguna con los creadores de política pública,


lo que es una falla común de todos los proyectos. Dicha asociación podría conllevar a ejecutar programas exitosos de emprendimiento social para una población cada vez mayor y tener un impacto mayor en la sociedad. En muchos casos, la falta de voluntad política de los dirigentes no permite que buenos proyectos puedan ponerse en ejecución. Un tercer aspecto, hace un llamado para que haya un cambio de mentalidad en las personas; estas deben ser conscientes que generar cambios en la sociedad no es tarea únicamente del Estado. Si bien la falta de voluntad política y de conexión con los creadores de política pública no permite potenciar cambios para toda la sociedad, el emprendimiento social comprueba que no hace falta ser un líder político o económico para generar cambios positivos; las personas del común pueden tener iniciativas propias que ofrezcan resultados contundentes.

Por último, hubo consenso acerca de la necesidad de creer en la posibilidad de generar cambios para mejorar el futuro, pues sólo así funciona el emprendimiento social. Se reconoce esto como un mecanismo de cambio, que permite generar soluciones alternas reales a distintas problemáticas que se dan al interior de una sociedad, las cuales en la mayoría de casos no han sido tratadas ni por el Estado, ni por el mercado. El emprendimiento ha demostrado ser en definitiva un motor transformador, que con los recursos necesarios puede lograr grandes objetivos en materia social al reunir todos los elementos necesarios para ello; la capacidad para detectar problemas y necesidades de manera hábil, la innovación dentro de la metodología, y el planteamiento de objetivos claros y concisos, son vitales para dar los saltos necesarios que permitan acelerar los procesos de desarrollo en el país.



" Del emprendimiento social a las políticas públicas" Relatoria