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EL DANZÓN, LOS DANZONEROS Y LOS SALONES DE BAILE HACEN EL ESPÍRITU DEL LUGAR. Yolanda Margarita Santaella López CNCPC-INAH Coatepec Veracruz, 1-4 oct.2013

Durante mi primera visita a este país, concebí la idea de crear una pieza basada

en temas populares.

Cuando estuve en el Salón México me vi atrapado por su música, pero principalmente por el espíritu que sentí allí.” Aaron Copland autor de Salón México.

Salones de Baile Después de los tiempos revolucionarios surge un cambio en las actividades culturales y artísticas al vincularse a la cultura nacional. Son creados nuevos espacios para bailar hay un auge de grabaciones discográficas con temas nacionales. El fonógrafo y el disco aparecen como elementos divulgadores de la música. Los salones de baile se propagan por diversos lugares como Tacubaya, Mixcoac, San Ángel, La Viga, Portales, Iztacalco, Iztapalapa, Xochimilco, La Morelos, los barrios de Tepito, y San Miguel (Jara y otros, 2001: 59, 61). Los salones de baile son considerados como puntos de reunión de “la familia del baile” ellos son los conocedores y conservadores de los bailes de salón, formados estos a principios del siglo pasado, forman parte de una tradición. Tradición considerada como motivo de existencia, mezclada por la magia de antiguos y nuevos encuentros para quienes buscan estas prácticas colectivas. (Sevilla, 2003: solapas) Los recintos dancísticos son vividos como templos, ahí encuentran “espacio de comunión, donde el baile se toma como práctica terapéutica. (Sevilla, 2001: 9)

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Simón Jara Gámez, Aurelio Rodríguez Yeyo, Antonio Cedillo Castillo De Cuba con amor…en danzón en México, Los Contemporáneos .A. C, Asesoría Gráfica, Conaculta, Culturas Populares e Indígenas. México 2001 Salón México “El Marro” se funda durante los 20s en Pensador Mexicano no 16, antes Recabado. El aposento constaba del vestíbulo principal, donde se hacía la revisión personal, se transitaba al Hall de los Espejos, que distorsionaban la figura humana, a la izquierda la escalera conducía al sitio de la Orquesta de fijo, la Danzonera Juan de Dios Concha. Después seguían los Salones Azteca, Maya y Tianguis, al centro de estos prevalecía el salón de descanso, el Renacimiento. Los tres lugares eran más conocidos como de la mantequilla, la manteca y del sebo. (Jara y otros, 2001: 69) El muralista José Gómez Rosas El Hotentote, decora el salón, ignoro si todo el recinto, en la película Salón México podemos apreciar algo de la pintura mural. En 1932, Aaron Copland, se inspiró en el lugar para su sinfonía Salón México. Aquí tocaron las Danzoneras Juan de Dios Concha, al inicio Orquesta Concha del Salón México, luego Juan Concha y su Danzonera del Salón México, Amador Pérez Torres, el famoso “Dimas”, quien cada semana presentaba un danzón nuevo, su obra más querida es Nereidas. Otra aportación del México es la regla de no bailar los primeros 16 compases, ni ciertos descansos a media pieza. La gerencia realizaba concursos anuales de baile. La asistencia era desigual desde los más encumbrados, hasta los más humildes. El Indio Fernández concursó en el género de Danzón, por bueno dobló a Rodolfo Acosta el maldito de la película Salón México. Remarcando el espíritu del lugar, las posadas se celebraban con todas las de la ley, los asiduos asistentes eran los actores de la representación, la cual venía desde la calle hasta el interior del salón, se

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regalaban colaciones y piñatas De la rosca de reyes ni se diga, la rosca era del tamaño de uno de los salones más grandes (Jara y otros, 2001: 72, 75, 77) “Por lo tanto el Salón México no solo representaba un sitio al que se iba a bailar, sino un punto de confluencia de diferentes aspectos de la sociedad, donde se podía ver- entre otras cosas- una amalgama de clases sociales, una ventana a las modas del vestir y las maneras del comportamiento urbano, y un muestrario de diferentes vertientes de la cultura popular mexicana. Esta cultura cerró sus puertas porque ya no era negocio, en virtud del acoso de los impuestos, las “mordidas” y los reglamentos moralistas que implementaron las autoridades capitalinas en su momento.” (Jara y otros 2001: 79)

El recinto cerró sus puertas en 1962, por disposiciones moralinas del regente de hierro Ernesto P. Uruchurtu contra la vida nocturna de la Ciudad de México (Jiménez, 1998: 19 -21) Me uno a la sugerencia del Arquitecto Armando Jiménez para la colocación de una placa conmemorativa en el sitio donde estuvo dicho Salón, en (Santaella: 2001). Para conservar la memoria de cerca de 60 años, de “dancing” en nuestra ciudad.

El Salón Colonia Me voy al Colonia, me voy a bailar el ritmo sabroso que es el Danzón. Si tengo una pena trato de olvidar. Mientras yo bailo mis penas se van. Danzón: Al Colonia, de Alejandro Cardona

82 Las condiciones del movimiento armado de 1910, y las difíciles situaciones para sobrevivir, motivó que la familia zacatecana Jara Valadez. Emigraran de su tierra en pos de nuevos horizontes. Adquieren terrenos en las afueras de la Ciudad de México. Construyen un lugar para diversión familiar adquieren un fonógrafo de cuerda y discos de moda para amenizar los bailes. 3


Jara, 2001 El 15 de julio de 1922, inauguran el Salón Colonia en la Calle Manuel M. Flores de la Colonia Obrera. Tuvo mucho éxito tal vez por el entorno popular en que estuvo el salón, rodeado por un mercado callejero. Cuentan que algunas mujeres iban a escondidas, dejando en el guardarropa el pan, la leche o la canasta del mandado, entraban de pisa y corre a echarse un danzoncito. 86 El salón realizaba promociones en atención a sus clientes como los concursos de baile. Instalaron un mecanismo hidráulico, que se elevaba más de1 metro, para mayor visibilidad de los concursantes. Hacían homenajes a los maestros bailarines, festejaban los aniversarios. En las posadas rompían piñatas. Cerca del 6 de enero la empresa regalaba juguetes. Había venta de cervezas, a veces de licores. En los sesentas por disposiciones reglamentarias solo se vendían refrescos. En los 90s era el salón de baile más antiguo, conocido también como “El Cocol”, “El Cocoliso”, y “El Colegio.” En 1937 se remodeló, y agrandó su salón principal decorado por el pintor “Audix,” al estilo art nouveau. (Jiménez, 1998: 25, 26). Mismo que remodeló el Smyrna Dancing Club con motivos mozárabes Recordamos el salón principal con una planta libre con columnas que conforman un amplio espacio para bailar, en el salón posterior sobresale una bella escalera teatral art nouveau, con pasamanos rematado por una escultura, conserva la barra del bar, en la decoración del edificio predomina la línea recta geometrizante; el plafón también estaba decorado, el patio conservaba unas almenas geométricas, (comunicación del Arq. Gerardo Saldaña). No podemos olvidar la gran cabeza del famoso negro timbalero Consejo Valiente, Acerina, rescatada por el dueño del Museo del Juguete, de la Colonia Doctores En el Colegio es donde más se ha alimentado el danzón, allí han tocado los Hermanos Chino Flores e Ibarra, Pérez Dimas y su Danzonera Juan de Dios Concha, José Casquera, Chano Pacheco, Don Lencho, Fermín Zárate, Alejandro Cardona, Gamboa Ceballos, Carlos Campos, Mariano Mercerón, Arturo Núñez, Yeyo y Mango, Venus Rey y la de Acerina, Felipe Urbán el Príncipe del Danzón, las danzoneras, Alma de Sotavento, Chamaco Aguilar, (Jiménez, 1998: 27, 29), 4


Hoy desgraciadamente este salón ha sido destruido. Desconozco si existe algún registro del inmueble como parte de la historia de la arquitectura de los salones de baile. El espíritu del lugar es el conjunto de los elementos materiales (sitios, paisajes, construcciones, objetos) e inmateriales (memorias, relatos, ritos, festivales, conocimientos), físicos y espirituales, que dan sentido, valor, emoción y misterio al lugar. Estos elementos están muy presentes en los espacios arquitectónicos de los salones de baile, ahí se dan cita para bailar entablar relaciones de todo tipo, es una comunidad que convive hacen su vida cotidiana, se hace chisme, practican nuevos pasos, se trasmiten otros pasos, se incrementan los conocimientos y, la vendimia de zapatos, vestidos. Por lo general llegan las mujeres con sus zapatos para bailar en la bolsa de plástico que se cambian antes de entrar al salón. En fin se hace la vida De esta manera no es posible separar el espíritu del lugar, lo inmaterial de lo material, y de oponerlos, los dos se unen en una estrecha interacción, cada uno construyéndose con respecto al otro. El espíritu del lugar está construido por varios actores sociales, tanto sus diseñadores como los utilizadores que participan activamente y simultáneamente para darle sentido. Considerándolo en su dinámica relacional, el espíritu del lugar toma un carácter polivalente, y puede poseer varias significaciones y singularidades, cambiar de sentido con el tiempo y ser compartido por muchos grupos. Este enfoque más dinámico está mejor adaptado a un mundo globalizado, caracterizado cada vez más por las migraciones transnacionales, los contactos interculturales, las sociedades multiculturales y las múltiples costumbres. La importancia del espíritu del lugar permite comprender mejor el carácter vivo y permanente de los monumentos, los sitios y los paisajes culturales. Da una visión fuerte, dinámica, ancha e inclusiva del patrimonio cultural. El espíritu del lugar existe, de una forma u otra, en prácticamente todas las culturas del mundo y se refleja especialmente en los elementos inmateriales, hasta sobrenaturales, del lugar. No existe por sí solo. El espíritu del lugar es construido por los humanos 5


como respuesta a las necesidades sociales. Los que habitan el lugar están considerados hoy en día como la mejor garantía de su memoria, de su vitalidad y de su perennidad, hasta de su espiritualidad. Son las personas las que hace, mantienen y embellecen el espíritu del lugar. Los danzoneros En el danzón el espíritu del lugar, está en los salones de baile, en la decoración de elementos mozárabes del Smyrna Dancing Club, hasta el art nuveau de la escalinata y escultura del Colonia, (“Cocol, Cocoliso, Colegio”). Pasando por el mural de José Gómez Rosas “el Hotentote”, del Salón México. Y sobre todo con los danzoneros que hacen el ambiente del lugar, con sus vistosos vestuarios. Donde su…interpretación y el acto creador son intangibles: están encarnados en la destreza o las técnicas de los intérpretes (CITA). Los bailarines llevados por las grandes Danzoneras, hacen el ambiente, lo calientan y tiene el poder, la magia de hacernos sentir y gozar este patrimonio vivo, al ejecutar las parejas pasos que se ven fáciles, pero no lo son, así logran transportarnos en el tiempo y espacio en una sensación placentera. Como en un vals sin fin. “El espíritu del lugar es construido por los humanos como respuesta a las necesidades sociales. Los que habitan el lugar están considerados hoy en día como la mejor garantía de su memoria, de su vitalidad y de su perennidad, hasta de su espiritualidad. Son las personas las que hace, mantienen y embellecen el espíritu del lugar” QUEBEC (CITA),, Jara, 2001, Algunos salones han sido verdaderas escuelas para la expresión de géneros como el danzón, y el mambo. Creando estilos particulares de interpretación (estilo Salón Colonia, Salón Los Ángeles etc,) al mismo tiempo ahí han concurrido bailadores que han desarrollado un estilo propio. (Sevilla: 10,11) “Se ha dado así una especie de mutua configuración dancística entre el salón de baile y los bailadores; éstos ahí han aprendido determinados patrones de 6


movimiento y a través del tiempo, han dotado al salón de variantes interpretativas.“11

El Baile en el baile, el danzón se preservan las habilidades y destrezas heredadas de padres a hijos, o sea este acto creador de interpretar, valores intangibles, que se encarnan en las ejecuciones de las grandes danzoneras y brillantes danzoneros. lo inmaterial “el acto mismo de la creación no tiene forma física. La interpretación y el acto creador son intangibles: están encarnados en la destreza o la técnica de quienes lo realizan.” (Recomendación UNESCO, 1999: En 1993, el Consejo Ejecutivo de la UNESCO, acordó la creación de un sistema de “bienes culturales vivos” (tesoros humanos vivos), como uno de los medios para aplicar la Recomendación sobre la salvaguardia de la cultura tradicional y popular (Recomendación UNESCO, 1999: 39.) Tal documento en sus Directrices para la creación de un sistema de tesoros humano vivos, en su inciso C, define: Las artes interpretativas, como la música, el baile, el drama, el teatro, los ritos y las artes marciales, mencionando que estas no pueden existir por sí solas. Por ejemplo la partitura musical puede existir, pero no la música en sí. Se tiene la escritura de la coreografía de un ballet pero esa transcripción no es el ballet, de la misma manera que se cuenta con las técnicas de manufactura de las artesanías, las recetas de cocina, que pueden reducirse a meras fórmulas, pero “el acto mismo de la creación no tiene forma física. La interpretación y el acto creador son intangibles: están encarnados en la destreza o la técnica de quienes lo realizan.” (Recomendación UNESCO, 1999: 40) El danzón se ha trasmitido -básicamente a través de la enseñanza formal y no formal- y revitalización de este patrimonio en sus distintos aspectos. (Art. 2, definiciones) De manera no formal se han

trasmitido de padres a hijos los “conocimientos y t

transmisión -básicamente a través de la enseñanza formal y no formal- y revitalización de este patrimonio en sus distintos aspectos. técnicas -junto con los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que les son inherentes7


El Danzón El danzón nació como música instrumental luego se volvió cantado también como romance o corrido dando noticias, ejemplo Juárez no debió de morir, el original fue Martí No debió de Morir (20 “El primer danzón”, en: Los Tiempos del Salón México, 2002) Se dice que el danzón llegó a Yucatán entrando por Puerto Progreso simultáneamente llegó a Campeche y Champotón caminando por Alvarado y Veracruz. A finales del siglo XIX, fue muy popular en Yucatán durante los años veinte y treinta. Llega a Veracruz por el Papaloapan en las afueras de la ciudad fortificada penetrando poco a poco al centro de la ciudad (“El danzón llega a México”, en Los Tiempos del Salón México: 23, 2002) Llega a la Ciudad de México, desde el Puerto de Veracruz, sumando a su gracia costeña, una sensualidad de ambiente cerrado en salones construidos ex profeso donde se baila, con rigor y leyes propias del danzón. Según Jesús Flores y Escalante llegó a la capital metropolitana de manera diferente a como lo fue en Yucatán y Veracruz, pues gracias a varios músicos académicos o reconocidos lo dieron a conocer durante los últimos años del siglo pasado a través de partituras para piano.(“El danzón en la Ciudad de México” en Los Tiempos del Salón México, 2002: 32) Jiménez 1998, 20 Las Danzoneras Daniel García Blanco, en entrevista menciona: “…los instrumentos fundamentas de la danzonera son: dos o tres trompetas de pistones, dos trombones, los instrumentos de aliento de boquilla de caña, uno o dos clarinetes, dos, tres o más saxofones y un teclado o un piano a veces una guitarra, un contrabajo y ya sea timbales, o una batería, y el güiro o clave dan un complemento rítmico al danzón. (Entrevista a Daniel García Blanco, 59: 2002)

El cubano Acerina, Consejo Valiente Roberts ha sido la máxima expresión y el más clásico del ritmo cubano. En 1927 Acerina entró a la orquesta de Juan de 8


Dios Concha y desde ese año hasta el 57 estuvo como timbalero del Salón México, al final de la vida del salón su dueño le entregó a Acerina el repertorio de danzones que durante 36 años usó Concha y sus Estrellas, ¿dónde estarán ahora? Es sabido que el timbalero tocaba sin partitura, lo hacía de memoria o lo improvisaba. El músico define el danzón: ”como un baile cadencioso y rítmico, una música larga y un ritmo clásico. Clásico porque ya es viejo y sigue joven,” (Trejo, 1992: 79, 80) Son innumerables los danzones del maestro, entre estos tenemos Los Timbales de Acerina, Las negritas Tutsi, Arte Metálica, Mujer Perjura, y muchos más. Al fallecimiento de Acerina la Danzonera continúa amenizando los bailes. Luego tenemos a la reina de las danzoneras La Playa, con cerca de 70 años en el danzón veracruzano, que bien podría nombrarse patrimonio cultural viviente Pentagrama expresa de la Danzonera: “la Playa ofrece un estilo apegado tanto a la estructura del danzón matancero de fines del siglo XIX, la cual respeta el tempo rítmico o cinquillo, como a una estructura armónica- melódica de cadencia absoluta, sostenida por una vigorosa sección de alientos con clarinetes, trombón, y una trompeta con sutiles tonos de jazz.” (Pentagrama, 2001: 27) Entre sus interpretaciones destacan Cecilia, Moctezuma, Danzón para un amigo, Óyelo, Crespomel, Masacre. La Danzonera de Felipe Urbán, en paz descanse. El Príncipe del Danzón, se distingue por el toque fino de sus interpretaciones como son la Laguna Soñadora, Cecilia, (comunicación personal de la maestra Guillermina Sánchez Serratos), Puñalada, Mujeres Divinas, en su haber cuenta con innumerables danzones.

Pocos interpretan Josefina y El Fakir comunicación personal de Apolo

Martínez). Son notables los solos de los maestros Roberto Mendoza en la trompeta y Apolo Martínez en el violín. La Danzonera México, fundada en 1948, su nombre es en homenaje al Salón México, que con el nombre de Danzonera Azteca de Don Lencho fue la 9


última en tocar en este Salón. Es una de las auténticas danzoneras (especialmente toca el Martí y el Juárez, en opinión de sus responsables se trata de dos danzones distintos, contraria a otras opiniones que dicen que se trata de un solo. La Danzonera Dimas de los hermanos Pérez con su famoso danzón Nereidas, del oaxaqueño Amador Pérez “Dimas,” Nereidas siempre viene a la mente al decir danzón. Son inmejorables sus interpretaciones de Lagrimas Negras, Serenata de Schubert, La Flauta Mágica y Mujer Perjura conque termina la película “Danzón,” de María Novaro, y la actriz María Rojo, a quien por cierto le hizo su danzón Genaro Fuentes Rivera. El espíritu del lugar está presente en los salones de baile y si estos ya no los tenemos, el espíritu estará siempre presente donde se reúnan los danzoneros, y la música. Donde estén las personas y trasmitan para la posteridad este genio.

Fuentes de consulta Jara Gámez, Simón, Aurelio Rodríguez Yeyo, Antonio Cedillo Castillo. De Cuba con amor…en danzón en México, Los Contemporáneos .A. C, Asesoría Gráfica, Conaculta, Culturas Populares e Indígenas. México 2001 Jiménez Armando Sitios de rompe y rasga en la Ciudad de México. Salones de baile, Cabarets, Billares, Teatros, Editorial Océano México 1998 Peniche, Osorio Carlos Recopilación de material del Salón México en Los Tiempos del Salón México. México, Promartco, Colección Tres Miradas, 2002 “El primer Danzón”, en: Los Tiempos del Salón México México, Promartco, Colección Tres Miradas, 2002 Santaella López Yolanda, Mi vida por un Danzón, Documento presentado en el XXI Symposium Internacional de Conservación del patrimonio Monumental. Patrimonio intangible, patrimonio tangible, ICOMOS- MEXICANO, nov. 2001 Sevilla, Amparo Los templos del buen bailar. Conaculta. Dirección General de Populares e Indígenas. México 2003 Internet Convención para la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial 2003 10


URL_ID=17716&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html Declaración de Quebec sobre la preservación del espíritu del lugar transmitir el espíritu del lugar para la salvaguardia del heritage patrimonio material e inmaterial

http://quebec2008.icomos.org/es/99_intro_blog.htm Directrices para la creación de sistemas nacionales de “Tesoros Humanos Vivos” http://www.unesco.org/culture/ich/doc/src/00031-ES.pdf

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Yolanda Santaella López  

"El Danzón, los Danzoneros y los Salones de Baile hacen el espíritu del lugar"

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