Page 1

Santapoleros en Nicaragua (V)

Reportaje

22

Escenas nº 247 - Marzo 2007

Un día en comunidad JOSÉ JUAN LÓPEZ

FOTOS: J.J. LÓPEZ + AUGUSTO SOLER

Nuestra p r i m e r a jornada en la selva nos permitió convivir con los colonos de la comunidad de San Pancho, conocer su forma de vida, su trabajo, su cultura, las condiciones en que sobreviven, sus expectativas, sus necesidades... Pero también nos regaló la posibilidad de disfrutar en primera persona de la naturaleza más explosiva que hemos conocido. Ese verde intenso y frondoso, esa tierra roja y húmeda, esa lluvia que te despierta de noche y deseas que no cese nunca.

Después de casi cuatro horas y asustados. de idílica navegación en panga por El padre, rompiendo el hielo con su la Bahía de Bluefields y remontando habitual actitud campechana, les saludó el curso del Kukra River, dimos con y nos presentó formalmente como miemnuestros huesos en el Centro de bros de la ONG Icnelia. Les habíamos Capacitación para maestros rurales interrumpido en el momento en que se en la comunidad de La Aurora o San disponían a comer, hecho que aprovechó Pancho, donde casualmente se nuestro anfitrión para bendecir la mesa encontraban los maestros de todas y los alimentos, como es preceptivo. las escuelas del entorno en su reunión de Tiempo habría después para conversar final de curso. con todos ellos. Después de descargar nuestros A nuestra entrada en aquel amplio salón de paredes de celosía y rejas sin bártulos, pudimos por fin sentarnos en el cristales –para favorecer la ventilación ne- comedor del centro a recuperar fuerzas. Nos acomcesaria en pañaba tierras tan nuestra entrada en aquel Absalón, el calurosasamplio salón de paredes líder y resvolvimos a constatar de celosía y rejas sin p o n s a b l e espiritual de el carácter cristales, volvimos a constatar la comunitímido por naturaleza el carácter tímido por naturaleza dad de San Pancho, de los nide los nicas mano derecas. No sé cha aquí del si por respeto al padre Miguel Ángel o por el padre Miguel Ángel y verdadero prototipo susto que les provocamos los tres icne- del colono de las comunidades selváticas: lianos mojados, cansados, despeinados fuerte, fibroso, hacendoso, responsable y cargados mochila al hombro, aquellos y, lo más importante, buen conocedor hombres y mujeres, jóvenes en su ma- de las gentes y los caminos de estas yoría, nos recibieron entre sorprendidos complicadas tierras.

A


Reportaje

Un grupo de maestros rurales reunidos en el Centro de Capacitación de La Aurora se disponen a comer tras nuestra llegada a la comunidad

Guiso de pollo y yuca Absalón es el responsable del centro de capacitación, junto a su mujer y sus dos hijas. Ella es la que se encarga de la cocina, de alimentar a los huéspedes cuando hay aquí reuniones. Y como era de esperar viendo los antecedentes, nos tenía preparado un almuerzo especial, de los que no se comen aquí todos los días. Ese sabroso guiso de pollo y yuca sabía a gloria, ¡qué reparador después de una intensa jornada de viaje! En nuestro grupo había tres niveles de estómago. Por un lado estaban el padre y Augusto, que son de los que se lo acaban todo como buenos chicos, y si aquí existiera el pan de trigo lo rebañarían con las últimas gotas de caldo ¡Menudo saque tienen! Luego está el de José Miguel, que no es que coma poco, pero es más de pizza y bocata, no le gusta mucho experimentar. Y por último está el mío, que sí me gusta experimentar y probarlo todo, pero que tiene una capacidad limitada. No se imaginan lo mal que me sabía dejarme comida en el plato, sabiendo que estaba recibiendo una verdadera ofrenda gastronómica de nuestros anfitriones. Tanta agua y tan poco aprovechada Con los estómagos llenos y agrade-

cidos, nos sorprendió gratamente una impresionante tromba de agua que, por primera vez en nuestra expedición, nos demostró cómo llueve en Nicaragua. Estamos en la estación seca, pero no importa, en la selva sigue lloviendo. En esta época la lluvia no es continua, cae en chaparrones aislados, pero verdaderamente intensos. ¡Qué ruido tan ensordecedor provoca el agua al caer sobre la tierra! Y entonces piensas: ¡qué mal aprovechada está! Es surrealista el hecho de que, en una zona donde llueve quince veces lo que se recoge en la provincia de Alicante, la gente dependa de los pozos para beber. Aquí no existen canalizaciones de agua potable, y mucho menos alcantarillado. Pero no sólo hablo de las comunidades, es que en la ciudad de Bluefields, con más habitantes que Santa Pola, tampoco han sido capaces de crear una red de tuberías para abastecer a las viviendas. Ni a las más modestas, ni a las más lujosas. El que puede se instala en el tejado un depósito para recoger el agua de lluvia, pero la mayoría de los habitantes tienen que echar mano de los pozos públicos. Es uno de los grandes desatinos de este país.

Absalón, líder de la comunidad de La Aurora, junto a su familia

23

Un reconfortante guiso de pollo y yuca

Escenas nº 247 - Marzo 2007


Reportaje

Escenas nº 247 - Marzo 2007

Atardecer en San Pancho

En Nicaragua los días son tan largos que te da tiempo a todo. Después de un corto pero reconfortante descanso, a media tarde iniciamos junto a Absalón y al padre Miguel Ángel un paseo por las ¿calles? de San Pancho. Suerte que los andenes ayudan a caminar sobre suelo

firme, porque hay lugares por los que se hace bastante difícil transitar si no es a lomos de una bestia, es puritito monte. Y si, encima, uno no es precisamente lo que se dice un portento físico, la verdad es que acaba el día no sabiendo muy bien si lo que le sostiene son las piernas

o el corazón. La luz a estas horas es increíblemente intensa, el verde resplandece por doquier sobre el azul ahora limpio del cielo. Los niños juegan aquí con cualquier cosa y no paran de reír. Se les ve saludables, es lo que tiene la vida al aire libre. Sin embargo,

Con los cooperantes de la ONG catalana Desos Opció Solidaria

24

cualquier accidente o enfermedad puede ser su sentencia. Es el tributo a pagar por la lejanía de los centros médicos, escasos y poco dotados de medicamentos. Catalanes en la selva Llegamos a una casa de madera pintada de blanco y verde. Allí nos reciben un grupo de cooperantes de la ONG catalana Desos Opció Solidaria, que lleva quince años trabajando en esta zona junto a la asociación local Raíces Solidarias, y a cuyos responsables conocimos en una reunión previa en Bluefields. Son todos estudiantes de la Universidad Politécnica de Barcelona y durante tres meses vienen como voluntarios para desarrollar proyectos agrícolas con los colonos. Seguimos cuesta abajo hacia el río y nos detenemos en una casa del grupo de cuarenta hogares de madera que se construyeron hace unos años gracias a la cooperación española. Allí conversamos con su propietario, un carpintero que nos confiesa que cada vez es más difícil conseguir madera. La tala indiscriminada de bosques para convertir sus tierras en pastos o en plantaciones de caña es uno de los grandes problemas medioambientales de Nicaragua, y parece que el Estado está endureciendo las condiciones. Ya es hora.


Reportaje

Fútbol en estado natural

El deporte nacional de Nicaragua es el béisbol, pero los niños juegan mucho al fútbol. Es más fácil, no hacen falta bates, ni bases, ni pelotas. Para el balompié basta simplemente eso: un balón (hecho con lo que sea) y un pie. Aunque sea descalzo. La escuela Kukra River consta de cinco pabellones de obra y alguna pequeña construcción auxiliar. Una placa a su entrada nos dice que fue financiado en 1999 por el Banco Interamericano de Desarrollo durante el mandato del presidente Arnoldo Alemán. En el centro de

E

n una jugada de filigrana se le quedó el dedo gordo del pie derecho metido en una de las juntas de la pista de cemento, abriéndose una brecha de la que sangraba. No se crean que salió el masajista. Siguieron jugando como si nada. un gran patio natural hay una explanada de cemento que se utiliza como pista deportiva. Con unos troncos finos se han improvisado sendas porterías y un grupo de chavales está jugando al fútbol.

Aquí no usan botas de tacos, ni deportivos Nike, ni siquiera zapatillas de La Tórtola… Ni falta que les hace. A pelo. Con los pies desnudos sobre el cemento. Los que somos viciosos del

fútbol no podemos evitar quedarnos mirando cuando los chavales juegan. Y mucho menos cuando lo hacen en estas condiciones. Uno de ellos, al que llamábamos “el Ronaldinho Nica”, parecía el más habilidoso con el esférico. En una jugada de filigrana se le quedó el dedo gordo del pie derecho metido en una de las juntas de la pista de cemento, abriéndose una brecha de la que sangraba. No se crean que salió el masajista. Siguieron jugando como si nada. Lo celebramos haciéndonos una foto de equipo.

25

Escenas nº 247 - Marzo 2007


Reportaje

26

Escenas nยบ 247 - Marzo 2007


Reportaje

Anochece sobre el puente

Acabamos nuestro paseo por la comunidad de La Aurora bajando hasta el mismo cauce del río Kukra River, donde destaca la silueta pintada de verde de una bonita iglesia, una de las más antiguas de la zona. Junto a ella, un puente de madera a unos quince metros de altura conecta las dos riberas. Ver esconderse el sol desde allí fue uno de los momentos más inolvidables del viaje. Todo el verde selvático se tiñó de un rojizo intenso que quitaba la respiración. Era una buena forma de acabar el día. De vuelta a nuestros aposentos, cena ligera y tertulia bajo el porche tomando

el fresco hasta las nueve de la noche, momento en que se desconecta el fluido eléctrico del generador. Había que descansar, pues la jornada siguiente iba

En ese momento, Augusto y yo tomamos una de esas decisiones de las que nunca nos arrepentiremos. Desafiando a los zancudos (mosquitos)

E

l silencio de la selva por la noche es impresionante, sólo roto por los sonidos de los animales. Las estrellas brillan como en ningún otro sitio, eso de la contaminación lumínica es aquí un imposible a ser dura. Nos esperaba un trayecto de más de cuatro horas por la selva a lomos de las bestias.

y a la oscuridad, optamos por dormir a la intemperie en hamacas, dejando al padrecito y a José Miguel los dos catres

de la habitación. Dicho y hecho. El silencio de la selva por la noche es impresionante, sólo roto por los sonidos de los animales. Las estrellas brillan como en ningún otro sitio, eso de la contaminación lumínica es aquí un imposible. A eso de la medianoche, una impresionante tromba de agua nos sorprendió durante el sueño. Imagínense, estimados lectores, en medio de la selva, colgado en una hamaca y cubierto por un techo de cinc, solo con la naturaleza, bajo un manto de lluvia estruendoso… Les aseguro que no me importó no volver a conciliar el sueño.

27

Escenas nº 247 - Marzo 2007


Santapoleros en Nicaragua 5  

Reportaje sobre Icnelia en la revista Escenas de Santa Pola

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you