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El correo bíblico ¿Por qué la Escritura es la Palabra de Dios? (Parte 4) Evidencias externas Por José Rubén Arango Esta semana seguiremos analizando la pregunta, las razones que demuestran que la Biblia es Palabra de Dios. Ya hemos analizado las principales razones intrínsecas que demuestran de manera contundente esta verdad. La semana pasada abordamos el tema de la continuidad, una evidencia sorprendente y maravillosa por las condiciones en que esta característica toma corporeidad en la Escritura. Ahora, miremos algunas evidencias externas: 1. La Arqueología. Esta disciplina, apoyada de otros numerosos estudiosos de las ciencias sociales, han ido corroborando, vez tras vez, hallazgo tras hallazgo, que la Escritura, la Palabra de Dios, es veraz en su información más detallada de hechos, lugares, acontecimientos, personajes y cultura de las antiguas civilizaciones. Hace poco recibí un correo de un video que muestra las incoherencias y mentiras del Libro del Mormón. En este libro, tanto los acontecimientos como lugares y personajes, corresponden al mito, es decir, al imaginario de un hombre que crea una fábula religiosa para que afirme los principios sectarios o genere ciertas actitudes en sus feligreses o adeptos. Pero el caso de la Biblia es diferente. Por eso quiero insistir en el error de comparar o colocar la Biblia entre los supuestos libros sagrados de las diversas religiones y sectas que han surgido a lo largo de la historia de la humanidad. El hecho que la arqueología pueda demostrar la existencia de las ciudades de la Palestina Antigua o de civilizaciones como Asiria, Egipto o Persia, tal como las presenta la Sagrada Escritura, y otro tanto de estas culturas pueda ser corroborado por ciencias como la paleontología, la antropología y la sociología, evidencia, sin lugar a dudas, la diferencia abismal entre la Biblia y los textos religiosos de tipo mítico-fabuloso. Solo la Biblia es un libro santo y sagrado como ya hemos explicado. Se han demostrado muchos acontecimientos y costumbres: la realidad de las plagas, la existencia del arca construida por Noé, el gigantismo en personas de ciertas civilizaciones, el fenómeno de la “zarza ardiendo”, la existencia de los monarcas del reino dividido, la caída de los muros de Jericó, etc. Se han desenterrado

civilizaciones y piezas valiosísimas de ciudades que han desaparecido y se ha verificado hechos del pasado en ciudades que hoy perviven bajo otro nombre y que aparecen registradas en la Biblia. Así, se confirma que no hay “mitificaciones” ni “leyendas”, sino la acción de Dios en la historia del hombre sin revestimientos mágicos ni fantasiosos, sino con su realidad, en su contexto de vida, en sus luchas y en el marco de creencias y pensamientos propios de la cultura cananea y las civilizaciones próximas. 2 La Geología. Un problema controversial ha representado la escala temporal geológica en relación con el relato bíblico de la creación. La aparente disyuntiva no existe, solo es un asunto de interpretación de la terminología hebrea de tipo metafórico. Además, la Biblia se acoge a principios como la economía y la cultura contextual (de los que nos ocuparemos en otro correo) para responder al asunto focal de base: el plan de salvación del ser humano por parte de un Dios eterno, santo, misericordioso y amoroso. Toda la Escritura maneja imaginarios del contexto y de la realidad cotidiana que se traducen en elementos formativos, pedagógicos y educacionales en los propósitos de Dios. Por ejemplo: La ley tiene una finalidad precisa y la Biblia, en general, también (1 Timoteo 1:9; 2 Timoteo 3:16-17; Gálatas 3:18-24; Romanos 15:4). Los primeros once capítulos del libro del Génesis son los pilares de toda la humanidad, del curso evolutivo del Universo, la vida y el hombre, explicados desde una sola cultura, en su lengua y en su lenguaje, en su idiosincrasia y en su pensamiento, en sus diversos contextos, y con una finalidad soteriológica, es decir, en relación con la salvación del hombre. Así, acercarse a esos capítulos implica una lectura interpretativa desde una mirada cananea y hebrea, y desde su lengua y su lenguaje, como el instrumento y el canal que Dios permitió para materializar su voluntad y toda la dinámica de su poderosa acción redentora. Si esto se comprende y se lee de esta forma, se despejarán muchas dudas respecto a los planteamientos de esta disciplina. Continuaremo


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CONTINÚA TRABAJANDO EL EJERCICIO PRÁCTICO 1. Intenta escribir en orden los hitos generales o hechos clave y fundamentales de toda la Biblia. 2. Si tomamos Génesis 3:15 como pasaje central, ¿cómo organizarías toda la información que te da la Biblia? Explica tu respuesta

IMPORTANTE: Comparte conmigo tus conclusiones: joaro2140@gmail.com o a través de Raquel Pinto. Espero tus respuestas


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