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Abril - mayo de 2011 Número 13 Año III

REVISTA DE LA UNIVERSIDAD IBEROAMERICANA

mujeres y equidad

›MUJERES Y EQUIDAD

Año III

ABRIL-maYo DE 2011

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Pilar Boliver Patricia Espinosa Gómez Nubia Macías Navarro Lucía Melgar Sara Sefchovich Fernanda de la Torre Verea Josefina Vázquez Mota Gabriela Warkentin

REVISTA DE LA UNIVERSIDAD IBEROAMERICANA

Líder Ibero María Nieves Noriega de Autrey

Muestra plástica de Carmen Parra Entrevista con Soraya Jiménez Inéditos de: Enriqueta Ochoa (poesía) Mónica Lavín (cuento)

PORTE PAGADO PP15-5159 (PUBLICACIÓN PERIÓDICA) AUTORIZADO POR SEPOMEX

Cristina Barros El maíz ayer y siempre Germaine Gómez Haro Carmen Parra: La innovación de la tradición Claudia Hernández de Valle-Arizpe Pekín Marianne Toussaint Enriqueta Ochoa, un pensamiento en combustión


Índice Mujeres y equidad 3 Dr. José Morales Orozco, S. J. Carta del Rector 4 Josefina Vázquez Mota. La democracia sólo es posible con la participación

DIRECTORIO

de las mujeres

8 Gabriela Warkentin. Mujeres de pantalla 12 Sara Sefchovich. Las grandes mentiras nacionales 16 Nubia Macías Navarro. Mujer, cultura y equidad 18 Patricia Espinosa Gómez. La participación de las mujeres en el proyecto educativo de la Ibero

UNIVERSIDAD IBEROAMERICANA CIUDAD DE MÉXICO

22 Francelia Vargas. Líder Ibero.

Dr. José Morales Orozco, S. J. Rector

María Nieves Noriega de Autrey: Somos un país rico en cultura con una identidad propia y única 26 Lucía Melgar. Contra las violencias, la escritura: Reflexiones desde tres escritoras del siglo XX 28 Fernanda de la Torre Verea. La importancia de promover un proyecto propio de vida en las mujeres 30 Beatriz Palacios. Entrevista con Soraya Jiménez: Valoro el triunfo, que es la recompensa al trabajo bien hecho

Dr. Javier Prado Galán, S. J. Vicerrector Académico IBERO, REVISTA DE LA UNIVERSIDAD IBEROAMERICANA Consejo editorial Víctor Gavito, Miguel Ángel Granados Chapa, Alan Huber Schowiecky, Vicente Leñero, José Morales Orozco, S. J., María Nieves Noriega de Autrey, Gonzalo Olivares Velázquez, Eugenio Páramo Ortega, S. J., Javier Prado Galán, S. J. Comité de asesores Carlos Alvarado Santoyo, José Carreño Carlón, Carlos Lugo Galera, Ignacio Padilla, Carlota Peón, Gilberto Prado Galán, Alberto Ruiz Treviño, Ilán Semo, Helena Varela, Gabriela Warkentin

08 52 54 56

12 Arte, ciencia, tecnología, actualidad, cultura y entretenimiento 32 Germaine Gómez Haro. Mirador. Carmen Parra: La innovación de la tradición 38 Marianne Toussaint. La llama inextinguible. Enriqueta Ochoa: un pensamiento en combustión 39 Enriqueta Ochoa. La llama inextinguible. Diario de viaje 40 Mónica Lavín. Trivium/cuento. La desmesura 44 Cristina Barros. Divulgación científica. El maíz ayer y siempre 48 Pilar Boliver. Teatro. Los monólogos de la vagina 52 Osvelia Ramírez. Gente que cambia al mundo. Las alumnas de la Ibero ante la televisión mexicana 54 Claudia Hernández de Valle-Arizpe. El viajero ilustrado. Pekín 56 Innovación tecnológica. Dispositivos e instrumentos que facilitan la vida

Director Carlos Deveaux Homs Director editorial Juan Domingo Argüelles Asistente de edición Beatriz Palacios Administración Áurea Maristany Información Angélica Cortés, Paola García Alarcón, Francelia Vargas Redacción Osvelia ramírez, Pedro Rendón, Abenamar Sánchez

revistaibero@uia.mx (55) 5950-4197 Consulta la versión electrónica en: www.uia.mx/revistaibero/

GRUPO MEXICANO DE MEDIOS, S. A. DE C. V. Socios directores Elías González Rogel, Ricardo Rubio Martínez Editora Gráfica Albelia Gamboa y Vázquez Ventas Jorge Hernández Ambriz, Iván Noriega Bernal, Ayax Romero Estrada Atención a clientes Lupita Espínola Medina

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Revista Ibero

, Revista de la Universidad Iberoamericana es una publicación bimestral de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México y de Grupo Mexicano de Medios, S. A. de C. V., bajo la responsabilidad de la Dirección de Comunicación Institucional de la UIA. Editor responsable: Carlos Deveaux Homs, carlos.deveaux@uia.mx. Número de Certificado de Reserva otorgado por el Instituto Nacional de Derechos de Autor: 04-2009-082412294600-102. Número de Certificado de Licitud de Título:14722; número de Certificado de Licitud de Contenido: 12295, otorgados por la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaría de Gobernación. Domicilio de la publicación: Prolongación Paseo de la Reforma 880, Lomas de Santa Fe, México, D.F., C.P. 01219. Teléfono 5950-4197 y 5950-4198. Fax: 5950-4316. Imprenta: Compañía Impresora El Universal, S.A. de C.V. Allende No. 176, Col. Guerrero, México 06300, D.F. Teléfono 5117-0190. Distribución: Servicio Postal Mexicano. Porte pagado PP15-5159, autorizado por SEPOMEX. La responsabilidad de los artículos publicados refleja, de manera exclusiva, la opinión de sus autores y no necesariamente el criterio de la institución. No se devuelven originales no solicitados ni se entablará correspondencia al respecto. Prohibida la reproducción parcial o total, por cualquier medio o procedimiento, del contenido de la revista, sin autorización previa y expresa, por escrito, de la Universidad Iberoamericana. Año III, número 13, abril-mayo de 2011. Fotografía de portada: Corbis. ISSN en trámite.


Foto: Osvelia ramírez.

Carta del Rector

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unque cada vez es más notoria la participación de la mujer en los diversos niveles y espacios de la vida en México, las oportunidades para ellas siguen siendo desiguales, lo que manifiesta injusticias y rezagos que es necesario eliminar, a fin de que el término “equidad” logre su cabal realización y no sea nada más parte un discurso bienintencionado o demagógico. Ningún país puede decirse democrático cuando no reconoce en todo su valor el compromiso y aporte de las mujeres a la esfera pública y en el ámbito de lo privado. Pese al carácter decisivo de su labor, para abrirse camino en sus oficios y profesiones, ellas tiene que vencer mayores obstáculos que los hombres; particularmente aquellas barreras que prevalecen en una sociedad que las margina y, en ocasiones, las acosa y las lacera.

El caso extremo, los feminicidios, son el resultado de una violencia más cotidiana y arraigada que comienza en los hogares y se prolonga en las diversas violaciones a los derechos humanos que padecen las mujeres por el hecho de ser mujeres. Es obvio que mientras esto no sea erradicado, no habrá en México ni una auténtica equidad ni una verdadera justicia. En su afán de contribuir a la construcción de una convivencia social más armónica, el decimotercer número de IBERO se aboca a revisar un tema de gran actualidad: mujeres y equidad. Para ello invitó a un destacado grupo de especialistas —mujeres todas—, que a través de una inteligente reflexión abren caminos para entender esta problemática y ofrecen alternativas para superarla.

La verdad nos hará libres Dr. José Morales Orozco, S. J. Rector

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La democracia sólo es posible con la participación de las mujeres

Josefina Vázquez Mota

Licenciada en Economía por la Universidad Iberoamericana Ciudad de México. Ha sido titular de la Secretaría de Desarrollo Social y de la Secretaría de Educación Pública, siendo la primera mujer en ocupar estos encargos. Diputada federal de la LXI Legislatura, es coordinadora del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional y presidenta de la Junta de Coordinación Política en la Cámara de Diputados. En 2010 fue distinguida por su compromiso con la educación de migrantes por la Asociación Tepeyac de Nueva York, y ese mismo año recibió el Trofeo Montblanc a la Mujer, como reconocimiento a su trayectoria, perseverancia y dedicación en el terreno político y social.

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ras varias décadas de autoritarismo y abusos por encima de la ley, el desarrollo de nuestra democracia y la alternancia política han dado lugar a elecciones competitivas que han ampliado la participación ciudadana con capacidad de intervenir en las decisiones de autoridades y representantes populares. Sin embargo, debemos avanzar aún más en el fortalecimiento de las instituciones que son el sustento de la vida democrática y la única garantía para hacer viable el futuro de México sin el riesgo de una regresión a prácticas arbitrarias y con opacidad, para garantizar el poder del ciudadano y una gobernabilidad democrática. La propuesta de Reforma Política que presentó el Ejecutivo Federal ante el Senado de la República, es una referencia fundamental sobre los cambios más urgentes y necesarios para una más eficiente organización del Estado mexicano e impulsa la posibilidad de que los ciudadanos tengan más voz, más espacios de participación efectiva, más fuerza para demandar que se tomen todas las decisiones que son necesarias.

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La gobernabilidad democrática supone contar con sistemas democráticos capaces de dar seguridad y bienestar a la población. Pero también significa que tales sistemas deben ofrecer suficientes posibilidades de participación. A la representación legítima y la gobernabilidad democrática se suma entonces la participación ciudadana. Pero esta participación no supone solamente organizarse como parte de la sociedad civil, o tener capacidad de crítica y de propuesta para incidir en las políticas públicas, sino también la posibilidad de inclusión efectiva en el sistema político, en la representación y en la adopción de decisiones. En este contexto, la inclusión de las mujeres en los espacios de poder público, en condiciones de igualdad respecto de los hombres, es una de las prioridades de nuestra sociedad cuando nos importa una mejor calidad de la democracia. Por ello, hoy día no puede un Estado o país decirse democrático sin la participación de las mujeres en la toma de decisiones de su vida pública.


Foto: Corbis.

La inclusión de las mujeres en los espacios de poder público, en condiciones de igualdad respecto de los hombres, es una de las prioridades de nuestra sociedad cuando nos importa una mejor calidad de la democracia.

Somos la tercera parte de su población ocupada (más de 16 millones de trabajadoras), pero enfrentamos un mercado laboral estratificado, con una elevada proporción de informalidad y con baja productividad. Nos hemos integrado al mercado laboral con salarios y prestaciones por debajo del promedio de la población ocupada. Actualmente ganamos 10% menos a igual trabajo y jornada laboral que los hombres. Hay razones y realidades que avergüenzan, que son inaceptables, que lastiman y exigen de todos nosotros, en primer lugar, la decisión de reconocer que son las niñas quienes sufren principalmente los abusos sexuales. Los datos más recientes indican que 15 mil mujeres han experimentan al año lesiones por violencia familiar. Es muy grave que la violencia se vuelva más aguda y suele encontrar mayores complicidades cuando se trata de agresiones contra las mujeres. No puede haber democracia plena si la violencia contra las mujeres sigue frenando su liderazgo y les impide ejercer sus potencialidades y sus capacidades.

Aun y cuando el padrón electoral está actualmente integrado por un 48.2% de hombres y un 51.7% de mujeres, ocupamos el 21.4% de los escaños en la Cámara de Senadores y 27.2% en la de Diputados. En el ámbito estatal, representamos 22.1% de las diputaciones locales, 32.6% de las regidoras y apenas 6% de las presidentas municipales. Todavía muchos gobiernos y grupos se resisten a reconocer el derecho de ciudadanas política de las mujeres. Así ocurrió con Eufrosina Cruz en Oaxaca, quien ganó la presidencia municipal del municipio zapoteca de Santa María Quiegolani, pero los hombres de su comunidad, amparados en sus “usos y costumbres”, no quisieron reconocer el derecho de la mujer de votar y ser votada. Pero hay posibilidades para el cambio y hoy Eufrosina preside el Congreso de su estado. Todavía se intenta burlar las disposiciones a favor de la equidad de género en la política, como el caso de ocho diputadas de la LXI Legislatura que pidieron licencia para dejar sus curules y que éstas

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Nada nos han regalado. Cada centímetro de avance nos ha costado. Las mujeres hemos demostrado una y otra vez, cada día y varias veces al día, nuestro sentido de responsabilidad. 70% de los hogares mexicanos reciben ingresos de una mujer.

fueran ocupadas por sus suplentes, todos hombres. No podemos seguir permitiendo simulaciones en las candidaturas por parte de los partidos políticos para cumplir con la cuota de género que la ley establece. Ante este panorama, se evidencian importantes tareas, como: aplicar los recursos que prevé el COFIPE (equivalente al 2% del presupuesto de los partidos políticos) a la formación, capacitación y liderazgo de las mujeres; actualizar la legislación para garantizar la correcta aplicación de la representación de género en las candidaturas establecida en el COFIPE; y desarrollar estrategias proactivas por los órganos competentes para prevenir la violación a los derechos políticos de las mujeres y sancionar en su caso los actos ilegales. Un factor que merece especial consideración son las menores oportunidades de las mujeres para organizarse y asociarse, por las múltiples funciones que cumplimos en la familia, la economía y la comunidad. La participación política de las mujeres sólo puede ampliarse con mayor corresponsabilidad en las tareas del hogar por parte de todos sus integrantes. A la larga marcha por alcanzar la condición de ciudadanas, con derechos humanos fundamentales reconocidos, siguió la lucha por nuestra ciudadanía política. Mucho tiempo ha corrido desde que Edelmira Trejo de Mellón solicitó ante la Asamblea Constituyente de Querétaro de 1917, que se otorgara el voto a la mujer. Ella escribió a los diputados: “La nación y el mundo están pendientes de vuestras labores.Yo espero que el nuevo código que está confiado a vuestro patriotismo contenga disposiciones para que no se excluya a la mujer de la parte activa política y que, por lo tanto, alcance en la nueva situación derechos que la pongan en la senda de la dignificación”. Tuvieron que pasar 36 años más, hasta 1953, para que se consagrara el voto femenino. Desde entonces, hemos ocupado nuevos espacios de participa-

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ción, aunque sin la velocidad que sería necesaria para la agenda de igualdad. Y hoy enfrentamos el reto de construir una ciudadanía económica para todas las mujeres. La ciudadanía no está completa sin la ciudadanía económica. Nada nos han regalado. Cada centímetro de avance nos ha costado. Las mujeres hemos demostrado una y otra vez, cada día y varias veces al día, nuestro sentido de responsabilidad. 70% de los hogares mexicanos reciben ingresos de una mujer. Casi 7 millones de hogares son encabezados por mujeres. Somos quienes mejor pagamos nuestras deudas. Y la conquista de servicios públicos urbanos no puede entenderse sin la participación y liderazgo de las mujeres, quizás porque somos quienes mejor entendemos, por ejemplo, la carga de no disponer de agua en las viviendas. Por eso no deja de sorprender que a estas alturas del siglo XXI nos cuestionen sobre si México está preparado para que las mujeres asuman liderazgos relevantes. Esa pregunta que jamás se haría entre varones. Igualmente, sorprende la duda que a veces se expresa acerca de si las mujeres podemos ser firmes como gobernantes. La respuesta es la evidencia que encuentran aquellos que intentan dañar a alguno de nuestros hijos, porque entonces enfrentan a mujeres valientes y a quienes no les tiembla la mano y no tienen duda en tomar las decisiones que se requieren. Como hemos demostrado todas las mañanas cuando nos levantamos, en muchas ocasiones antes que nadie en la familia, hemos tenido el valor de salir a la calle y ganarnos nuestro empleo, enfrentar obstáculos y superar discriminaciones. La política requiere de nosotras una activa participación, para desarrollar y convertir en virtudes, capacidades como la palabra, la negociación, el respeto a la pluralidad, la tolerancia. Poner al servicio de la nación todos nuestros talentos y aptitudes y ser ejemplo que siga dando soporte a las transformaciones sociales e institucionales de nuestro país.


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Gabriela Warkentin

Licenciada en Comunicación por la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, con estudios de posgrado en Literatura Comparada por la UNAM, y en Comunicación por la Universidad de Navarra, España. Es directora del Departamento de Comunicación de la Ibero y de la estación de radio Ibero 90.9 FM. Colaboradora de diversas publicaciones periódicas y de medios electrónicos, fundó, en 2006, el Observatorio y Monitoreo Ciudadano de Medios (OMCIM) que opera en la Universidad Iberoamericana. Fue defensora del televidente del Canal 22 y conductora del programa del mismo nombre, y es miembro de la Red Periodismo de Calidad, del Foro Iberoamericano sobre Estrategias de Comunicación y del consejo editorial de la revista Journal of Global Mass Communication. Pertenece a la junta de gobierno de ORBICOM, Red Mundial de Cátedras UNESCO en Comunicación

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uando en los noticiarios circula la pregunta “¿Estamos preparados en México para que una mujer sea Presidenta?”, algo muy mal hemos hecho. A estas alturas, siglo XXI afirmado (y convulsionado), una pensaría que la pregunta debería ser si tal o cual candidato (mujeres incluidas) sería buen Presidente de la República. Pero nos atoramos en el género, y con ello balconeamos un atorón aún más atávico. En el fondo —y sí, siglo XXI afirmado—, todavía no sabemos cómo abordar el tema de género sin caer en las exaltaciones cursis, en las descalificaciones machinas, en la integración forzada o en la segregación por omisión. El 8 de marzo pasado se celebró el aniversario 100 del Día Internacional de la Mujer. Algunos confundidos quisieron ver en esta efeméride una especie de Día de la Madre a lo bestia.Y vinieron las felicitaciones: en tu día… tú que eres lo máximo, la verdadera parte inteligente de la especie humana, la sensibilidad que sí importa. Cosas lindas, pues, para no ponerse frente a la realidad que impone. El Día Internacional de la Mujer está ahí para recordar (y combatir, en el mejor de los casos), las injusticias en contra de las mujeres en todo el mundo: inequidad, violencia, segregación, muerte. Así de fácil; nada que tenga que ver con una rosa y un “mamacita, en tu día”. Pero, así de fácil, y así de ausente. La cobertura que se hizo en medios del Día Internacional de la Mujer, en México, refleja un poco este desconcierto frente a un

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tema que incomoda.Tuvimos una revisión y otra relación de retóricas inflamadas en que los hombres reconocían lo que les hacen a las mujeres. Cifras y más cifras sobre la condición de vulnerabilidad en que viven millones de mujeres en el mundo. Historias, anécdotas… y al día siguiente terminó el tinglado. Como canción de Serrat, vuelve el pobre a su pobreza, vuelve el rico a su riqueza, el señor cura a sus misas… y a la mujer que los dioses la guarden. Como noticia, las mujeres lo son cuando les pasa algo. Violencia explícita de género: violaciones, mutilaciones, lapidaciones (que, para el caso, México no se pinta solo). Reconocimiento a actividad extraordinaria (y, por lo mismo, sorprendente): LA torera, LA policía, LA Presidenta. Sufrimientos por abandono, por negligencia, por acción. Victimización por decisión o imposición. Pero en contadísimas ocasiones las notas merecen un seguimiento narrativo, que proporcione contexto: ¿Cuáles son los techos de cristal que enfrentan las mujeres de hoy?, ¿cómo se tejen los procesos de segregación que impiden a muchas mujeres estudiar, tener acceso a las tecnologías de información, hacer valer su voz, delinear un horizonte significativo?, ¿qué significa ser mujer en el siglo XXI? Gran, gran tarea pendiente de nuestros medios de comunicación. Cuando se entienda que más allá de la nota hay un hilo secuencial que construye Historia, se habrá tejido el entramado narrativo que permita comprender a la mujer actual como actora de su momento, no sólo como protagonista de sucesos que se agotan en sí mismos.


pantalla

Foto: Corbis.

Desde la comunicaciรณn tenemos la enorme responsabilidad de producir mejores narrativas, de delinear horizontes simbรณlicos mรกs complejos, con mayor contexto y de proyecciรณn mรกs elaboradas.

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Como noticia, las mujeres lo son cuando les pasa algo. Violencia explícita de género: violaciones, mutilaciones, lapidaciones (que, para el caso, México no se pinta solo).

Mucha tarea por hacer. Habremos de reconocer, eso sí, que las voces femeninas se multiplican en los medios de comunicación mexicanos. El siglo XXI nos encuentra con más mujeres periodistas, productoras, guionistas, directoras de arte, publicistas, comunicadoras corporativas, estrategas. Pero también con muy pocas en puestos directivos. Escasos los medios de comunicación en México que están en manos de mujeres. El número de editoras, de dueñas, de directoras no es para celebrarse.Y no confundo presencia de género con políticas absolutistas de acción afirmativa. Es decir, no por ser mujer tendrías que estar en el puesto. Pero sí, también por ser mujer, deberías tener la oportunidad.Y ahí, reconozcámoslo, hay otra tarea pendiente. Conversaba con un grupo de periodistas, de los estados del Golfo. Y celebrábamos que en muchas redacciones las mujeres son cada vez más, y más activas. Pero sí, también me contaban otras historias: la dificultad de combinar las labores como madres de familia con los tiempos inciertos del periodista; pero, sobre todo, las condiciones laborales y los contratos efímeros que no les permiten una mínima estabilidad. Revisemos cómo estamos tratando a nuestras periodistas. ¿Será que les cargamos la mano en una profesión de por sí mal remunerada y mal atendida? No obstante, ahí están. Enormes hormigas de la información, a diario, contando las historias del mundo que somos, e intentando hacer la diferencia… desde la trinchera que se han podido cavar. Un dato interesante: hoy, las mujeres son las más activas en las redes sociales del ciberespacio. En México, las tuiteras ya son más que los hombres que ahí se mueven. Son más, y más activas. Tuitean dos veces más que los hombres, y lo hacen con impactos considerables. Las principales influenciadoras en las redes sociales son… sí, mujeres. Algunas con miles de miles de seguidores. Lo mismo en Facebook. ¿Será y es pregunta que por ahí se está delineando un espacio público alterno, que no alternativo, para que las féminas se explayen, se vinculen, se enamoren, nos informen, y formen un mundo con otro cariz? Insisto, es pregunta. Pero las cifras no mienten. Claro, una lectura machina diría

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que las mujeres han colonizado las redes sociales porque son más chismosas.Venga, ¡riámonos!; si les digo que somos rápidos para perpetuar el estereotipo. Mucho trabajo por delante tenemos quienes nos dedicamos a la formación de comunicadores y comunicólogos. Antes que nada, en la interlocución con los mercados de trabajo. Y en el reconocimiento de las áreas de oportunidad por atender. Sin duda, las mujeres en la comunicación ocupan cada vez mejores espacios. En la publicidad, las relaciones públicas, las promociones, la producción, la divulgación… y un larguísimo etcétera. Pero estos avances tienen que ser sostenidos, permitirles a las mujeres un crecimiento en igualdad de circunstancias. Me gusta ver a las nuevas generaciones, esas que por lo menos en este tema se complican menos la cabeza. Estoy rodeada de jóvenes cineastas, periodistas, sonidistas, fotógrafas; de algunas que se atreven a apropiarse de las tecnologías interactivas no sólo para su uso, sino para la creación de espacios de comunicación y socialización. Estoy rodeada de mujeres, pues, que no se hacen la pregunta de género, que han trascendido el discurso de victimización, y que simplemente tienen ganas, enormes ganas, de hacer cosas. Confío también en que serán capaces de contarse, contarnos y hacer contar mejores historias. Hagamos un ejercicio, casi de cierre: la próxima vez que se pregunte si en México estamos listos para que una mujer sea Presidente, así, en genérico, póngase un ratito frente al espejo y piense si el mundo está listo para nosotros. O si ya lo rebasamos. Desde la comunicación tenemos la enorme responsabilidad de producir mejores narrativas, de delinear horizontes simbólicos más complejos, con mayor contexto y de proyección más elaboradas. Y sí, también hay un ejército de mujeres que en eso se le va la vida, todos los días. Sigamos, pues, en el proceso.Y, gracias, le regreso su rosa: en el 8 de marzo no califica un edulcorado “mamacita, en tu día”. No por ahora, y no en serio.


gran

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mentiras

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A Sara Sefchovich

Ensayista, novelista, traductora e investigadora. Licenciada y maestra en Sociología y doctora en Historia de México por las Facultades de Ciencias Políticas y Sociales y de Filosofía y Letras de la UNAM. En esta misma casa de estudios es investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales y profesora titular en el posgrado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, así como en el Departamento de Lenguas y Literaturas de Arizona State University. Entre sus libros destacan Demasiado amor, La señora de los sueños, Vivir la vida, País de mentiras y La suerte de la consorte. Ha recibido, entre otros reconocimientos, la Medalla Gabino Barreda al Mérito Académico (UNAM, 1988), la Beca John Simon Guggenheim Memorial Foundation (19891990), el Premio Agustín Yáñez para Primera Novela (1990) y The Leona Gerard Endowed Lecture (Universidad de California, 1993). Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores de México.

principios de 2007 se hizo pública, con bombos y platillos, la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. Unas semanas después de su entrada en vigor, se acercó a mí una mujer a la que el marido golpeaba sin piedad una y otra vez. La mandé a la delegación, correspondiente a su domicilio, del Instituto de la Mujer del Distrito Federal, donde la atendieron, y con su intermediación se llegó al acuerdo de que el hombre debería abandonar el hogar conyugal. Aunque lo hizo, de todos modos siguió persiguiéndola y acosándola, esperándola a la salida del trabajo o a la entrada de la escuela de los hijos. Hasta que una madrugada se metió por la fuerza al cuartucho que le servía de vivienda y se le fue encima a golpes y patadas. La mujer salió corriendo a pedir ayuda y encontró a una patrulla policíaca y les relató la situación a los agentes. “¡Uy, no, señora, nosotros no podemos hacer nada! Tiene usted que ir a tal y tal lugar a levantar un acta”, fue la respuesta. Por supuesto, era imposible a esa hora trasladarse al sitio indicado y sólo la intervención oportuna de los vecinos la salvó a ella y a sus hijos de algo peor. ¡Ay santa Agnes Heller, san Norberto Bobbio, san Pietro Barcellona! ¿No nos habían dicho ustedes que la ley existe para ponerle un dique a los deseos ilimitados de los individuos y poder vivir en sociedad? ¿Y que es obligatoria y vinculante para todos? ¿No nos habían asegurado que las instituciones son la “instancia decisoria del ordenamiento social” y que ellas están allí “para dirimir los conflictos”? Y sin embargo, a esa mujer no le sirvieron de nada las magníficas leyes e instituciones que en México protegen a las mujeres de la violencia de sus maridos. 2

Que hablen los datos:

Según la Procuraduría General de la República y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, en una de cada tres familias hay violencia física contra la mujer y hay una mujer agredida cada 15 segundos. El Centro de Atención de Violencia Intrafamiliar reportó

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des nacionales

Foto: Corbis.

que 93% de las personas que solicitan sus servicios son mujeres, y del 7% restante, la mayoría son niños menores de 12 años o ancianos. La Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares afirma que 67% de las mujeres en México ha sido objeto de algún tipo de violencia y que dos de cada diez mujeres señalaron haber sufrido agresiones físicas que les provocaron daños permanentes o temporales. Es decir que, con todo y la Ley General de Acceso bla bla bla, y con todo y la puesta en marcha del Sistema Nacional de Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, que existe para vigilar la puesta en práctica de esa ley y en general de políticas públicas adecuadas sobre la materia, los datos dejan ver que la violencia aumentó casi un punto porcentual. En un estudio hecho por el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación se hace evidente la gravedad de esta situación, pues cuando se les preguntó a las mujeres cuál era su mayor sufrimiento, la mayoría respondió que la violencia familiar, poniéndola por encima de la pobreza y la falta de trabajo.

A esa mujer no le sirvieron de nada las magníficas leyes e instituciones que en México protegen a las mujeres de la violencia de sus maridos. Ibero 13


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En México se supone que basta con que existan leyes, instituciones y convenios para que las cosas se hagan o se resuelvan.

3 La historia del esfuerzo por proteger a la mujer de la violencia doméstica tiene poco más de dos décadas. En 1990 la Comisión Nacional de la Mujer, dependiente de la Secretaría de Gobernación, anunció el Programa Nacional contra la Violencia Intrafamiliar que incluía desde hacer análisis de las causas de esta situación hasta proponer acciones concretas orientadas a la detección, prevención y erradicación del problema con la participación de varias instancias de salud, policía y procuración de justicia. Por lo visto, no sirvió de mucho, pues en el 2001 la presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres anunció la creación del Programa Nacional contra la Violencia Intrafamiliar. Pero de nuevo, en junio de 2009 se publicó en el Diario Oficial un decreto por el cual se creaba la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, dependiente también de la Segob. Y con todo y la ley mencionada de 2007, en febrero de 2011, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal aprobó un paquete de reformas a los Códigos Penal y de Procedimientos Penales de la capital, para que “quienes golpeen a su pareja, esposa o concubina, vayan directo a la cárcel y no tengan derecho a libertad bajo fianza”. También se aumenta la pena mínima de este delito que era de seis meses a un rango entre uno y seis años de prisión. No habrá más nada que pueda justificar el delito como administrativo sino siempre será considerado del ámbito penal. Se reconoce como delito de violencia la física, psicoemocional, patrimonial, sexual, económica y contra los derechos reproductivos. El paquete incluye “medidas de protección a las mujeres víctimas de cualquier tipo de violencia”, como prohibirle al agresor que se acerque o entable comunicación directa o indirecta con su víctima y exigirle desocupar el domicilio conyugal el cual será vigilado por la Secretaría de Seguridad Pública, y la Procuraduría de Justicia tendrá la custodia de la mujer. 4 Mi tema no es la violencia contra las mujeres: mi tema es la mentira en el discurso público, la separación que existe entre las leyes e instituciones que se crean y la capacidad y voluntad para efectivamente llevarlas a la práctica. En esta ocasión tomé como ejemplo el de la violencia doméstica, porque así me lo pidió Juan Domingo Argüelles, el editor de esta revista, pues él sabe que los temas que tienen que ver con las mujeres me son importantes. Pero podía haber tomado cualquier otro. Porque el problema es el siguiente: ¿Aparte de México, existe sobre la faz de la tierra algún país que cuente con mejores leyes, con más instituciones y que haya firmado tantos convenios y acuerdos nacionales e internacionales a favor de todas las causas, las buenas, las excelentes y las mejores? Difícilmente.

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En México se supone que basta con que existan leyes, instituciones y convenios para que las cosas se hagan o se resuelvan. Por ejemplo, se crea una Comisión Nacional de Derechos Humanos y listo, con eso se da por hecho que no habrá más tortura. O una biblioteca gigante, y automáticamente se supone que mucha gente va a leer. O un Instituto Nacional del Deporte y ya con eso se quiere decir que se practica ampliamente el ejercicio físico. ¿Que hay corrupción? Se crea una Secretaría de la Contraloría de la Federación (hoy de la Función Pública) y sus correspondientes estatales, para “combatirla”. ¿Que hay contaminación? Se crea no una sino varias instituciones para “resolverla”: una Secretaría del Medio Ambiente, un Instituto Nacional de Ecología, una Comisión Metropolitana para la Prevención y Control de la Contaminación Ambiental en el Valle de México, una Secretaría del Medio Ambiente del Distrito Federal, un Programa Integral contra la Contaminación Atmosférica. Por supuesto, no me cabe la menor duda de que es muy importante promulgar leyes y crear instituciones. No hay otra forma de vivir en sociedad. Sin embargo, el problema consiste en hacer que funcionen. Y en el caso de la violencia doméstica, los datos de la realidad demuestran que no. En algunos casos porque no hay voluntad —no se capacita al personal de policías, delegaciones, ministerios públicos, etcétera—, y en otras porque es simple y llanamente imposible: ¿cómo puede la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal vigilar y dar protección a todos los hogares en los que se comete ese delito? Por eso dos días después de que se anunció la creación de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio hizo público un boletín de prensa en el cual manifestaba su temor de que “sea una pantalla más para que el Estado no cumpla con sus obligaciones, que fuera una acción más del gobierno para simular, invisibilizar y desaparecer en los hechos los mecanismos de verificación, seguimiento y protección de los derechos humanos de las mujeres”. Otros grupos de militantes han manifestado incluso su repudio a la creación de este tipo de instrumentos cuyo único objetivo, dicen, es alargar procesos y hacer mecanismos ineficaces, que nada tienen que ver con la protección de los derechos humanos de las mujeres, e incluso aseguran que “la estrategia de generar instituciones ha fracasado”. 5 De modo pues que, lo importante sería convertir todo este esfuerzo en realidad. Mientras no sea así, seguirá siendo un discurso vacío, una mentira más.


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Mujer, cultura y equidad Nubia Macías Navarro

Licenciada en Sociología por la Universidad de Guadalajara, cursó el master en periodismo de El País, maestría avalada por la Universidad Autónoma de Madrid. Como periodista fue corresponsal en Europa, con base en España, para el Grupo Radiocentro México, el Instituto Mexicano de la Radio y el diario El Financiero. Fue también reportera del medio cultural para el diario Público, de Guadalajara. Desde mediados del 2001, ocupó el cargo de subdirectora operativa de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, hasta que en abril de 2003 fue designada directora general. Durante su gestión al frente de la FIL ha sido considerada como uno de los 300 líderes más influyentes de México por la revista Líderes Mexicanos.También ha sido invitada a dictar conferencias en el marco de las ferias del libro de diversos países, incluyendo el foro Ágora América Latina que reunió a los líderes más influyentes de esta región.

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uando leemos un libro, escuchamos música, observamos una pintura o participamos en cualquier tipo de manifestación artística encontramos, mediante esa expresión y su resonancia en nosotros, un pasaje abierto hacia la sensibilidad y las habilidades que todos, como seres humanos, poseemos sin distingos de género. Pensar sirve. Sentir sirve. Desde las diferentes posiciones que las mujeres ocupamos en la ciencia, en la política, en el arte, en la academia, en el periodismo, en la gestión cultural… se confirma la grata certeza de que hemos explorado todos los terrenos profesionales en la investigación, la producción del conocimiento y la imaginación. Entender y conocer sirve. En México e Iberoamérica las mujeres somos generadoras de transformación social, de opinión pública y de educación. Dirigimos museos, galerías, festivales y empresas culturales. Al tiempo que somos motor de esta red, mantenemos cohesionadas a nuestras familias siendo, además de profesionistas, madres, hijas y compañeras. Todo con una simultaneidad inteligente acendrada en vidas extraordinarias que no serán inmortalizadas en discursos presidenciales, en loas poéticas o enormes monumentos metálicos. Vale resaltar el común denominador en las vidas de muchas mujeres exitosas: la mayoría viene de familias que las apoyaron, de padres y madres que les brindaron acceso a la educación y creyeron en su trabajo; de parejas que se atrevieron a asumir, con ellas, el reto de criar a los hijos. Esa red nos permite a las mujeres generar las diferentes formas de saber y de ser con las que contribuimos a la sociedad. Es evidente que no todas tenemos esas opciones. Somos minoría. Está claro, también, que la marginalidad, la discriminación salarial, la violencia política, doméstica y sexual, junto con los prejuicios de clase, de raza y de identidad sexual, se reproducen en una realidad que debemos denunciar y combatir. El rezago que hay en Iberoamé-

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rica, el trabajo que falta por hacer, hacen urgente la necesidad de que las voces que exigen un cambio se extiendan como la ola de libertad que hombres y mujeres impulsan hoy en el mundo árabe. No pedimos tanto: queremos oportunidad, solidaridad y respeto en lo social, en lo cultural, en lo político, en lo sexual. Es decir, en la vida. Otra certeza: estamos lejos de la equidad. Siglos de historia pesan en nuestras sociedades. La mujer que quiere triunfar es obligada a sacrificar ciertas áreas de su vida para mantener un equilibrio y volverse, si no competitiva, sí lo más efectiva posible. Hay una tendencia muy grande a pensar que la mujer tiene que cumplir espléndidamente en su casa, con su pareja, con sus hijos, y además en su trabajo. Esto es algo que no sólo piensan los hombres, sino también las mujeres. Se nos han multiplicado las funciones y las mujeres aún cargamos con la culpa de no tener tiempo suficiente para estar con nuestras familias. Vivimos en un país con graves y profundas diferencias de género. Ganar estos espacios es una responsabilidad compartida entre las mujeres y una sociedad que, en la práctica, no lo permite. El conocimiento debe liberarnos para lograr un equilibrio real. En la cultura, como en el resto de las actividades laborales en este país, persiste el desequilibrio. No obstante, es en ella donde mayor participación tenemos. Tan es así que si recorremos las áreas de la cultura en México nos daremos cuenta de que, en un porcentaje alto, están gestionadas por mujeres. La cultura es el espacio que más se ha abierto para que podamos desempeñarnos laboralmente e impulsar iniciativas que contribuyan a mejorar la vida cotidiana de los mexicanos. Se han ganado territorios, pero el poder nos ha sido vetado. El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, por ejemplo, ha sido presidido por dos mujeres, pero ni la Universidad Nacional Autónoma de México ni la Universidad de Guadalajara han tenido,


desde la Antigüedad. Acercarnos a la expresión de seres humanos sensibles y abiertos a las diferentes formas de ver y entender la vida nos tiene que hacer diferentes. No creo en eso de que la lectura “no sirve para nada”. La lectura nos hace diferentes. No es definitiva, pero sí incide, poco a poco, y marca diferencias. Lo consecuente, entonces, es que la reflexión se convierta en algo tangible, en proyectos puntuales y concretos que faciliten herramientas para que más mujeres tengan la capacidad de verse a sí mismas como seres humanos con posibilidad de desarrollarse profesional e intelectualmente en diversos ámbitos de la vida pública. Claramente se trata de un proceso largo y, reitero, son siglos de historia los que pesan. Por eso es un trabajo cotidiano y permanente. Y en la defensa de la escritura, del pensamiento, de la creación más allá del género, se cifra una de las respuestas para abatir este longevo mal. Lo importante, como siempre, es entender que no estamos solas: nos paramos en hombros de gigantes y las luchas de otras mujeres anteriores a nosotras nos han abierto espacios que, hoy por hoy, nos permiten observar, pensar y actuar desde la pluralidad.

Foto: Corbis.

En México e Iberoamérica las mujeres somos generadoras de transformación social, de opinión pública y de educación. nunca, una rectora. Son entidades tan importantes para la formación del ser humano y parece imposible que no hayan tenido mujeres al frente, cuando el país es un semillero de pensadoras, escritoras, científicas, académicas y artistas cuyas experiencias son invaluables para la apertura de espacios propicios al desarrollo. Tampoco hemos tenido, como otros países de América, una mujer presidenta. Más allá de las políticas que determinan el Estado y los gobiernos se requiere una equiparación social, una cultura general donde los hombres y las mujeres podamos vernos como iguales. La promoción cultural es un bastión a tener en cuenta. A partir de que la lectura abre la mente, el espíritu y la sensibilidad, por ejemplo, es útil para el cambio social y para acabar con los lastres sociales que arrastramos

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MUJERES Y EQUIDAD/examen

La participación de las mujeres en el proyecto educativo de la Ibero

Patricia Espinosa Gómez

Foto: Corbis.

Licenciada en Diseño Industrial y maestra y doctora en Educación por la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, donde ha sido Coordinadora de Diseño Gráfico y Directora del Departamento de Diseño, y donde actualmente es directora de la División de Ciencia, Arte y Tecnología. Cuenta con diversas publicaciones en revistas especializadas y es autora de capítulos en libros colectivos. Imparte conferencias de temáticas relacionadas con el diseño y la educación lo mismo en México que en el extranjero.

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l Día Internacional de la Mujer este año tuvo como lema “La igualdad de acceso a la educación, a la capacitación, a la ciencia y la tecnología: la vía hacia el trabajo digno para la mujer”. Lo menciono porque considero que este lema puede enmarcar de forma adecuada la presente reflexión. La época actual ha traído grandes transformaciones en todas las esferas: político-militares, financiero-tecnológicas y socioculturales, y estos cambios se observan tanto en el tipo de actividades productivas que se llevan a cabo en el mundo, como en las personas que participan en su realización. Hombres y mujeres intervienen en todo tipo de tareas de forma efectiva, y la incidencia de la mujer en actividades económicas y productivas en todas las áreas es hoy, más que nunca, una realidad. En México, las estadísticas muestran una mayor incorporación de las mujeres en el mercado de trabajo ya que dos de cada diez hogares son mantenidos en su totalidad por la mujer, cinco de cada diez se sustentan de forma conjunta por la pareja y tan sólo tres de diez son sostenidos exclusivamente por el hombre. De esta realidad se deriva la necesidad de contar con mujeres mejor preparadas para asumir los retos que plantea la sociedad. La perspectiva de género afirma la diversidad; reconoce la existencia de mujeres y hombres y plantea que es necesario distinguir las diferencias y darles oportunidades equitativas a ambos, de modo que sea factible vivir en la diversidad y en la democracia. También señala la necesidad de reconocer que mujeres y hombres son sujetos sociales con derechos y obligaciones, y que las diferencias entre las características propias de la feminidad y la masculinidad deberían ser vistas como elementos positivos que favorecen el desarrollo de una sociedad más humana. De acuerdo con Chávez Gutiérrez (2009) el concepto de género es cultural, y se refiere a una estructura social que se refleja en las construcciones simbólicas de la realidad que conforma las identidades (masculina y femenina) a nivel individual, incide en la interacción entre los géneros así como en la visualización de las representaciones colectivas. Este concepto asigna los roles que se apegan a las normas y prescripciones sociales. En este sentido, lo femenino y lo masculino son definidos por la cultura y condicionan tanto la percepción como la conciencia de asumirse hombre o mujer.

La complejidad del mundo actual ha traído cambios en las instituciones de educación superior. En la actualidad se espera que además de ser generadoras de saber, las universidades respondan eficazmente a las necesidades de la sociedad y ayuden a promover su desarrollo. Este compromiso incluye mayor apertura hacia la innovación y la transformación de las inercias, y plantea la necesidad de buscar una sociedad libre y sin violencia, así como la promoción de una colectividad más equitativa, que incluya la igualdad de género. Entre los cambios mencionados se incluye una visión más horizontal y un incremento considerable en la participación de las mujeres en diversos papeles: como alumnas, académicas e investigadoras y como parte de los cuerpos directivos, todo lo cual redunda en la equidad de género. Apenas hace un siglo, la mujer no tenía acceso a la universidad en la mayor parte de los países, y aunque actualmente el porcentaje de hombres y mujeres que estudian en las universidades es prácticamente el mismo, hay algunas barreras que dificultan la inserción de ellas en algunas actividades académicas, de modo que hay que seguir trabajando para que su inclusión plena sea cada vez más una realidad. McCarl, Marschke, Sheff y Rankin (2005) plantean que la evaluación de la dimensión de género en las universidades no debe colocarse tan sólo en un plano cuantitativo en el que se evalúen elementos como los porcentajes de académicas o investigadoras respecto de sus equivalentes masculinos, o el número de materias o programas en los que se estudia el género. Es necesario situar esta estimación desde otras perspectivas que faculten una comprensión más cualitativa del fenómeno. En el primer foro “Equidad, Género y Trabajo en las Universidades”, que se llevó a cabo los días 23 y 24 de octubre del 2007, en el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de Guadalajara, Cristina Palomar planteó que el género es un elemento intrínseco en las instituciones educativas y que para poder evaluarlo, es necesario explorar aspectos ligados a rutinas, costumbres, normas, estilos educativos, creencias, actitudes, valores, símbolos, relaciones y metas. Haciendo referencia a la Universidad Iberoamericana y a su proyecto educativo, considero conveniente reflexionar, desde mi experiencia al interior de esta institución, sobre elementos como el estilo educativo, las creencias, valores y las relaciones que se establecen entre los miembros de la comunidad universitaria.

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MUJERES Y EQUIDAD/examen uestran m s a c ti ís d a st e s la , o En Méxic ción de las ra o rp o c in r o y a m a un do de trabajo a rc e m l e n e s re je u m diez hogares ya que dos de cada talidad por to son mantenidos en su la mujer.

Mi contacto con la Ibero inicia en los años setenta cuando ingresé como estudiante de Diseño Industrial, y desde entonces he participado en ella como profesora de asignatura, en la coordinación de la licenciatura en Diseño Gráfico, en la dirección del Departamento de Diseño y actualmente como Directora de la División de Ciencia, Arte y Tecnología. No exagero si menciono que, en mi caso, la Ibero ha sido una amplia vía hacia el crecimiento personal, académico y profesional y un espacio de realización como mujer. La Universidad Iberoamericana, de acuerdo con los valores y la perspectiva jesuita, promueve la formación armónica de las dimensiones humanas de sus estudiantes: afectiva, valoral, intelectual y espiritual. El actual Provincial General de la Compañía de Jesús, el Padre Adolfo Nicolás, afirma la necesidad de que las universidades jesuitas formen no a los mejores profesionistas del mundo, sino a los mejores hombres y mujeres para el mundo. En su último discurso en Monte Cuco, Roma, el Padre Kolvenbach menciona que las personas “completas” del mañana no lo podrán ser sin una conciencia instruida de la sociedad y la cultura, ya que ésta les permitirá contribuir generosamente en la construcción del mundo. Ambos conceptos se ligan en las actitudes y valores que promueve la Universidad Iberoamericana, ya que la formación de las mejores personas, incluye por supuesto la apropiación de una conciencia instruida que promueva el análisis y la toma de postura frente a problemáticas actuales e incorpore, por supuesto, la perspectiva de género. En la Ibero se ha buscado un equilibrio de género tanto en el sector académico como en el estudiantil y se incentiva la existencia de espacios académicos de libertad, equidad y tolerancia, en los que participan los integrantes de la comunidad (mujeres y hombres) a través de un trabajo conjunto que permite valorar las diferencias y enriquecer la formación. En relación con el estilo educativo, en la Ibero se impulsa la implantación de nuevos modelos ligados a corrientes como el constructivismo social, la cognición en la práctica, la resolución de problemas y el trabajo colaborativo, que promueven la solidaridad y el trabajo en equipo. En estas teorías se plantea que el conocimiento es situado, que surge de la actividad y se desarrolla y usa con relación al contexto y la cultura en la que se inserta.

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Esta perspectiva considera al aprendizaje como un proceso de enculturación que ayuda a los estudiantes a conocer la cultura y las prácticas sociales, entre las que está la perspectiva de género. De modo que el trabajo desde estos supuestos permite una continua reflexión y la valoración del papel de la mujer en los distintos ámbitos. Sobre las relaciones entre los miembros de la universidad, se plantea una estructuración permanente de la institución como una comunidad universitaria, en la que tanto mujeres como hombres asimilen y pongan en acción los valores del ideario, participen responsablemente, fortalezcan sus valores individuales y tengan las mismas oportunidades de desarrollo para construir una comunidad plural en la que quepamos todos. La posibilidad de estar en una institución que permite el crecimiento personal y la realización de nuevos proyectos, en la que se trabaja en un clima de libertad y respeto, se valoran las cualidades de las personas, y en la que existen oportunidades reales de crecimiento profesional y académico para las mujeres, es un privilegio que hay que reconocer. Esta circunstancia nos pone frente a la gran responsabilidad de seguir abriendo espacios de participación de las mujeres en ámbitos diversos al interior de las instituciones académicas, de modo que se reconozca cada vez más su pensamiento, su perspectiva, su voz. La participación conjunta y equitativa de mujeres y hombres puede construir otro tipo de relaciones dialécticas que conformen una cultura más armónica en la que todos tengamos un lugar.

ría Erika, Cruz M. Ma Bibliografía Rita, Ramírez D. y trabajo en Chávez G. María ro ia, ne ton Gé . An 09) ría ras (20 Chávez G. Ma rina, coordinado jara, Universidad s F. Gabriela Ka jeres en Guadala Elena, Cervante nicipal de las Mu Mu to titu Ins es, las universidad número 10. . nicación oficial de Guadalajara uita (2007), Comu a Universitario Jes mo Rector de la em co Sist l zco de Oro s ario Ide l Dr. José Morale iversidad a de posesión de julio de 2004, Un Discurso de tom de México, 8 de ricana, ciudad me roa Ibe ad Universid nVariables and Ge . n (2005). “Vital Iberoamericana , E Sheff y P. Ranki t”. En: Signs: hke jec rsc Pro t Ma R. cis J., piri inist Em McCarl Nielsen, ssions from a Fem ademe: Confe l. 31, núm. 1. der Equity in Ac and Society, vo e ltur Cu in n de género en la la perspectiva Journal of Wome 2004. orporación de o 11, octubre de a (2004). “La inc añ stin Cri 34, ar, m. nú lom , Pa En GénEros Guadalajara”. de ad rsid ive Un Colima, Colima. Universidad de


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Marテュa Nieves Noriega de Autrey Somos un paテュs rico en cultura con una identidad propia y テコnica

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La Universidad Iberoamericana reafirmó una forma de pensar, me enseñó a resolver problemas, a tener un mundo más amplio, a ser responsable, a conocer y compartir mis talentos, a comprometerme a fondo con los demás y a ser tolerante.

Francelia Vargas

Coordinadora de Información de la Dirección de Comunicación Institucional de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México

aría Nieves Noriega de Autrey es egresada de la licenciatura en historia por la Universidad Iberoamericana, donde ha participado activamente como miembro de diversas asociaciones y órganos consultivos de esta institución educativa, entre ellas la asociación Fomento de Investigación y Cultura Superior (FICSAC), el Senado Universitario y la Asamblea General de Asociados de la Universidad (UIAC). Como Diputada Federal, en la LX Legislatura fungió como Secretaria de la Comisión de Cultura, además de formar parte del Consejo Editorial y de las Comisiones Bicamarales de bibliotecas y de los aniversarios del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución mexicanas. Editora y divulgadora cultural, es Directora General de Editorial Raíces, empresa que produce Arqueología Mexicana, publicación que con cerca de dos décadas de existencia, se ha consolidado como una de las más importantes en su género, como lo han reconocido especialistas de la talla de Miguel León-Portilla, quien ha afirmado que “Arqueología Mexicana es una revista que al dar a conocer tan dignamente nuestro pasado, honra de muchas formas a México”. En las siguientes páginas, María Nieves Noriega de Autrey realiza un interesante acercamiento a la importancia de nuestro patrimonio histórico y cultural, y comparte su amplia experiencia en la divulgación de nuestras raíces prehispánicas. ¿Cuáles son los recuerdos más entrañables que conserva de su época como estudiante en la Ibero?

Mis primeros recuerdos son del antiguo edificio de la Ibero en Churubusco, y del cambio que significó para mí llegar a la Universidad, en donde adicionalmente a las materias del Departamento de Historia, había mucha actividad académica, como conferencias y simposios, las clases de extensión universitaria y ese gran abanico de oportunidades que teníamos como alumnos para complementar nuestra carrera con otras actividades. Esos años me dejaron los mejores recuerdos y me abrieron horizontes a otras disciplinas, a otras realidades sociales y a otros mundos. La Ibero me dio mucho de lo que soy y siempre le estaré agradecida y en deuda; consolidó las bases que se me dieron en mi casa y en el Colegio Regina, donde realicé mis primeros estudios. La Universidad Iberoamericana reafirmó una forma de pensar, me enseñó a resolver problemas, a tener un mundo más amplio, a ser responsable, a conocer y compartir mis talentos, a comprometerme a fondo con los demás y a ser tolerante. Mis

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maestros se convirtieron en mis amigos, mis colegas y mis acompañantes en la vida. En la Ibero siempre me he sentido en casa y en donde disfruto estar y ser parte de lo que sucede dentro de ella. Durante los últimos años ha participado en los órganos de gobierno y estado cerca de las actividades de la Ibero. ¿Cómo observa el desarrollo de la Universidad y su quehacer actual?

La Ibero es una verdadera universidad, por su calidad y variedad en sus programas. En los órganos de gobierno se trabaja constantemente en mantener el liderazgo de excelencia académica en todos los ámbitos junto con el objetivo de formar personas para los demás, alumnos y exalumnos comprometidos con su entorno. En los últimos años se ha trabajado con el objetivo de que la mayoría de los profesores cuente con maestrías y doctorados o con carteras de experiencia equivalente. También se ha hecho un esfuerzo muy grande por tener los mejores programas con sus respectivas acreditaciones a nivel nacional e internacional. En la Ibero se sigue trabajando por ser una institución de punta, de excelencia académica comprometida con su entorno, que tiene como egresados a profesionales que realizan a cabalidad su trabajo y que además tienen un compromiso social por un México mejor, más justo, más equitativo, más honrado. ¿Cómo se definiría en lo profesional? Es empresaria, historiadora, promotora…

La Historia es mi profesión, en ella aprendí el gozo del conocimiento del pasado para disfrutar más el presente, una forma de pensar y una metodología para resolver problemas. No sería lo

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que soy, si no hubiese estudiado la carrera de Historia. Todo lo que vino después lo he logrado gracias al apoyo, la confianza, la compañia y el cariño de un hombre brillante y bondadoso, de avanzada y sin complejos, quien me impulsó y motivó a ser empresaria, divulgadora, diputada, esposa y mamá y que me ha aguantado como pareja durante ya casi 35 años. Pero en realidad, el convencimiento y conocimiento de que somos una cultura primigenia, un país rico, como ningún otro en el mundo y con una identidad propia y única hizo que me apasionara en divulgarlo y en promoverlo. He sido sólo un punto de unión entre el conocimiento que tienen los investigadores y académicos de la cultura y el gran público. ¿Cuál ha sido su mayor satisfacción personal y profesional?

En lo personal, mi mayor satisfacción es haber logrado tener una vida profesional plena y al mismo tiempo tener una vida personal y familiar plena. El tener marido, hijos, padres, suegros, etcétera, y poder compaginar tiempos de trabajo y de famillia es todo un malabar. Creo que esto es lo que más nos cuesta lograr a todas las mujeres que trabajamos y lo que más nos duele cuando falla. Sin lugar a dudas, el logro profesional más importante es tener un gran público que compra y lee nuestras revistas todos los meses. Producir revistas culturales para un público masivo, que se encuentren a la venta en todo el país, en los puestos de periódicos, los Sanborns y los supermercados ha sido un gran reto. Llevamos 18 años publicando Arqueología Mexicana, hemos producido 108 números que han salido regularmente cada bimestre y 37 números especiales que con una temática más amplia han acercado a nuevos lectores al conocimiento del mundo prehispánico.


¿Cómo surgió la revista Arqueología Mexicana?

La Historia es mi profesión, en ella aprendí el gozo del conocimiento del pasado para disfrutar más el presente, una forma de pensar y una metodología para resolver problemas. No sería lo que soy, si no hubiese estudiado la carrera de Historia.

En 1992 con motivo del quinto centenario del descubrimiento de América, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) realizó un importante programa de excavación e investigación en más de diez sitios arqueológicos. Surgió, entonces, el interés de divulgar sus descubrimientos a través de una publicación periódica para el gran público. En ese entonces yo había empezado a trabajar en una distribuidora de revistas, en un proyecto que se llamaba Diez aprobado, tratando de hacer accesibles a través de los puestos de periódicos, una serie de monografías de muy buena calidad realizadas por historiadores. Fue un esfuerzo magnífico y un fracaso económico rotundo… los niños no iban a comprar a los puestos de periódicos. Ahí empezamos a incursionar en la divulgación de la historia por formas no convencionales. De este modo, María Teresa Franco, en ese momento directora general del INAH, junto con varios de los arqueólogos más reconocidos del Instituto, nos propusieron (a mi marido, en ese momento director de la distribuidora y a mí, en ese momento editora de monografías) publicar una revista en coedición con el INAH y que ésta tuviera una distribución y comercialización masiva. Así fue como nos lanzamos a este maravilloso proyecto, que ha sobrevivido a crisis económicas y cambios de sexenio. Otro de sus proyectos editoriales es la publicación Relatos e Historias en México.

Sí, este proyecto vio la luz hace poco más de dos años. Hemos publicado 31 números mensuales y rápidamente ha sido bien recibido por el público. Un país como el nuestro, que ha vivido la repetición de la historia oficial durante tantos años, requería de un medio masivo en donde se permitiera publicar artículos con diversas visiones y ser una vía diferente para conocer nuestro pasado. Considero que es un proyecto muy importante de divulgación del conocimiento y que apoyará el interés en los mexicanos por conocer, conservar y disfrutar nuestro enorme patrimonio cultural. A través de las páginas de la revista, poco a poco, esperamos que los lectores vayan teniendo interés en nuestro pasado y se lo vayan apropiando como parte de nuestra identidad. ¿Cuál es su impresión o diagnóstico de las zonas arqueológicas mexicanas y del uso que se hace de éstas en beneficio de la comunidad en donde se encuentran?

Todo el territorio mexicano es una enorme zona arqueológica. Existen, abiertos al público, más de cien sitios, un porcentaje muy pequeño de los que se encuentran catalogados. La labor de investigación, exploración y conservación que tiene bajo su responsabilidad el INAH es enorme, unida a la labor de mantener y administrar las zonas abiertas al público. La mejor manera de conservar el patrimonio cultural es que la propia comunidad entienda lo importante que es el conocimiento de su pasado.

No hay duda que los sitios arqueológicos han sido y son detonantes de desarrollo económico y social y que las comunidades aledañas se benefician de la derrama económica de sus visitantes. México se distingue por el interés que el turismo extranjero tiene por nuestras zonas arqueológicas, y se han hecho esfuerzos magníficos para darlas a conocer. Los sitios arqueológicos son un tesoro que debemos divulgar, cuidar e investigar. ¿Qué sitios y joyas arqueológicas de nuestro país considera que son imprescindibles que conozca un mexicano?

Los diez imprescindibles serían: El Museo Nacional de Antropología y el Templo Mayor, en la ciudad de México. Teotihuacan, en el Estado de México. Monte Albán y Mitla en el estado de Oaxaca. El Museo de la Venta, en Villahermosa, Tabasco. Palenque, en el estado de Chiapas. Chichen Itzá, Uxmal y la ruta Pucc, en Yucatán. Tulum, en el estado de Quintana Roo. Xochicalco, en el estado de Morelos. Calakmul, en el estado de Campeche. ¿Cómo observa a México en la actualidad?

México es uno de los países más ricos del mundo en recursos naturales y en patrimonio cultural, y al mismo tiempo es un país con grandes desigualdades.Tenemos un 10% de la población que acumula el 40% del ingreso, y un 35% que vive en niveles de pobreza. El contraste es todavía mayor si valoramos oportunidades y capacidades. La economía no ha crecido al mismo ritmo de la población y esto nos ha llevado a crisis recurrentes y a una mayor desigualdad social. Algo no está funcionando; no estamos haciendo las cosas bien. Sin embargo, hay una gran parte que sí está en nuestras manos hacer de manera personal: pagar impuestos, no ceder a la corrupción ni ser parte de ella, cumplir con las leyes, ser honestos, ejercer el derecho al voto y presionar para tener mejores candidatos a representantes populares y mejores capacidades en los gobernantes. Muchos de los problemas que sufrimos en el país se resolverían más rápido, y fácilmente, si todos buscáramos desde el inicio la verdad y la dijéramos con toda claridad. No puedes imaginar las veces que me he repetido a lo largo de los años el lema de la Ibero: “La verdad nos hará libres”, sobre todo cuando fui Diputada Federal. Hay que hablar siempre con la verdad y exigirla a nuestro alrededor, en los medios y en la política.

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mujeres y equidad/trivium/ensayo literario

Contra las violencias, la escritura Reflexiones desde tres escritoras del siglo XX

Lucía Melgar

Doctora en Literatura Hispanoamericana por la Universidad de Chicago. Crítica cultural y profesora de literatura y estudios de género. Ha impartido cursos en Princeton y Maryland (Estados Unidos), Lille-3 (Francia), el ITAM y la UNAM. Fue profesora investigadora en el Programa Interdisciplinario de Estudios de la Mujer de El Colegio de México, y coordinadora de investigación en el Programa Universitario de Estudios de Género de la UNAM. Sus líneas de investigación incluyen la obra de Elena Garro; violencia, género y literatura, y el feminicidio en Ciudad Juárez. Entre sus libros destacan: Elena Garro: Lectura múltiple de una personalidad compleja (con G. Mora, BUAP, 2002) y Violencia, fronteras, justicia: Nuevos discursos (con M. Belausteguigoitia, UNAM, 2007). Actualmente es académica invitada en el Departamento de Letras de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México

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Como percibe con particular lucidez Elena Garro, la violencia social y política está estrechamente ligada a la agresión interpersonal que, a su vez, retroalimenta la violencia social.

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n esta segunda década de un siglo ya conflictivo y desalentador, donde la palabra parece vaciarse de sentido y el silencio se va cargando de imágenes ominosas, rescatar la confianza en el diálogo y la reflexión es afirmar la libertad de pensar y de soñar; es optar por una vida más plena, menos pegada a la resequedad del páramo en que nos va tocando crecer o envejecer. Imaginar no es escapar a la realidad, leer no es huir, contar historias no es negar la Historia. Al contrario, en esta época sombría, leer literatura nos permite redescubrir el color y el sonido de una palabra, re-conocer la validez de otras perspectivas, apreciar la experiencia de quienes nos precedieron en campos arrasados o ciudades ahogadas de humo; acercarnos a nuestra realidad y entenderla mejor. En el contexto de las reflexiones acerca de la condición de las mujeres en México, más allá de cifras y datos que corroboran la prevalencia de la violencia y discriminación en la vida de millones de mujeres y niñas, conviene recordar y releer las voces de escritoras que vivieron otros tiempos oscuros y reflexionaron sobre ellos.


En un presente en el que las cifras de asesinatos se van acumulando como si esa expansión de la muerte no incidiera en el día a día de los vivos, la mirada ingenua y descarnada de la narradora-niña de Cartucho nos obliga a ver el horror de frente: “Vimos unos quemados debajo del kiosco, hechos chicharrón, negros, negros; uno tenía la cabeza dentro de las rodillas”. Nos obliga también a reconocer-nos en la aceptación de la violencia como hecho cotidiano, aunque a veces el terrible espectáculo resulta estremecedor: “Al ver un bulto pegado a la pared, corrimos; estaba boca abajo, el cuello Elena Garro Nellie Campobello Rosario Castellanos revuelto, sucio, las manos anchas, morenas. Las uñas negras, tenía en la espalda doblado Nellie Campobello, Rosario Castellanos y Elena Garro, por sólo un sarape gris, se veía ahogado de mugre, se me arrugó el corazón” mencionar a las tres más grandes autoras del siglo pasado, desafia(Campobello, 51). Ante el cadáver de un hombre admirado, la niña ron, cada una a su manera, las convenciones de su época. Fueron se distancia, negando sus sentimientos hacia él. Sobrevivir, parece también lúcidas observadoras de su sociedad y agudas críticas de la sugerir la autora, es en gran medida reconocer y olvidar, a la vez, lo desigualdad, la violencia y la manipulación del lenguaje para estigque se ha perdido. matizar y oprimir. La muerte que puebla la literatura mexicana del siglo XX no se La densidad poética de la escritura de Garro, la sobriedad y rapidebe sólo a conflictos políticos y sociales aunque entre sus páginas dez de la prosa de Campobello, la ironía y la sonoridad de la poesía más perdurables se cuenten las de Azuela, Muñoz, Rulfo y la propia y la ficción de Castellanos brindan a quien las lea una experiencia Castellanos. Como percibe con particular lucidez Elena Garro, la estética, que permite redescubrir el brillo y la variada textura del violencia social y política está estrechamente ligada a la agresión idioma; invitan asimismo a valorar el sentido ético de los usos de la interpersonal que, a su vez, retroalimenta la violencia social. palabra al decir la realidad por dura y terrible que sea, al dar relieve Aunque este tema amerita mayor atención, para completar estas a voces marginadas, al ampliar y multiplicar las dimensiones del breves reflexiones acerca de la visión crítica de algunas escritoras tiempo y del espacio. En este sentido, en las páginas de estas autoras del siglo XX mexicano, quisiera destacar la tremenda belleza de puede encontrarse hoy un refugio contra la palabrería huera del las dos piezas de teatro donde Garro expone la violencia contra las discurso político, contra el ruido atronador y el silencio aplastante mujeres como expresión de un odio tolerado si no es que fomende la mal llamada “guerra contra el narco” y su carga de muertes intado por el discurso social. En “Los perros”, por ejemplo, presenta útiles. Desde ahí es posible también fortalecerse para volver a mirar en primer plano el drama de la violación. Si bien en este caso la voz el presente, en su brutalidad y en su relatividad histórica. social masculina condena los deseos “torcidos” del futuro raptor de En efecto, los relatos de la revolución en el norte contados en Úrsula, una niña de doce años, esa misma voz enuncia el destino Cartucho, las historias de opresión y rebeldía reinterpretadas en Ofide la mujer violada como una mujer “desgraciada”, y sugiere que, cio de tinieblas, Los recuerdos del porvenir o Y Matarazo no llamó..., o la con esta agresión y estigmatización, el hombre busca “romper” a vida sombría de las mujeres en el campo mexicano, llevada a primer la mujer antes de que llegue a ser “mujer lucida y temida de los plano en “Los perros” o “El rastro”, iluminan las líneas de continuihombres” (135). dad entre el pasado y el presente, entre violencias ya vividas y las En otro ámbito rural empobrecido, un episodio de misoginia letal que hoy nos afectan. Aunque en Campobello se percibe una clara complementa esta visión sombría de las relaciones entre hombres simpatía por los villistas y la presencia de las mujeres es secundaria, y mujeres. En “El rastro”, un hombre delirante llora por su madre mientras que en Garro y Castellanos la mirada crítica se centra en muerta e idealizada conforme al más puro estereotipo de la madre la condición de las mujeres y de los menos poderosos, las manifesmexicana, a la vez que va construyendo una imagen terrible de taciones de la violencia no se fragmentan ni se aíslan, se enlazan de su mujer como “enemiga”. Si ya el discurso de Adrián Barajas, el modo que puede captarse la interrelación de sus dimensiones sociaprotagonista, está permeado de odio y rencor, la actitud de los tesles, políticas, personales; y sus efectos. Puede entenderse así también tigos que lo azuzan y su silencio cómplice mientras Adrián apuñala la complejidad de este amplio mecanismo destructivo que abarca con saña increíble a su mujer, confirma la colusión masculina en desde el marco estructural de la pobreza y la desigualdad hasta los la degradación de lo femenino y en el asesinato de las mujeres. La matices de un gesto que estigmatiza o condena, sin olvidar los actos construcción de la mujer como enemiga, sugiere la autora, es un cotidianos de despojo, censura y opresión. fenómeno social muy peligroso. Tal vez la obra más leída de las ya mencionadas sea Oficio de tinieContar la violencia, exponer sus mecanismos y entrelazamiento blas, novela considerada indigenista que puede leerse como histórica obvios y secretos, como lo hacen estas autoras, es empezar a desy feminista. Más allá de etiquetas más o menos relevantes, esta obra montarla. Leer la violencia así escrita es una vía para enfrentarla, puede leerse hoy como una extraordinaria reinterpretación crítica entenderla y, ojalá, des-activarla. de las relaciones de dominio y de la incomunicación que en la historia de México han contrapuesto, y aún contraponen, a grupos Bibliografía étnicos, a hombres y mujeres. En un siglo XXI que se ha iniciado Campobello, Nellie, Cartucho: Relatos de la revolución en el norte, Factoría, México, 2000. con una siniestra resignificación del odio religioso, las manipulacioCastellanos, Rosario, Oficio de tinieblas, Joaquín Mortiz, México, 1962. nes ideológicas que Castellanos desmonta y expone cobran también Garro, Elena, Un hogar sólido y otras piezas en un acto, Universidad Veracruzana, Xalapa, 1983. una importancia particular.

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MUJERES Y EQUIDAD/cambiando al mundo/ex alumnos

La importancia de fomentar un proyecto propio de vida en las mujeres

Fernanda de la Torre Verea

Licenciada en Derecho por la Universidad Iberoamericana Ciudad de México. Se inició en los medios de comunicación con la columna Neteando con Fernanda que aparece los domingos en Milenio Diario, y en la que aborda temas de la vida cotidiana, la política y la economía. Colabora también para las revistas Contenido, Actual, Newsweek en español, Milenio Semanal y Algarabía, y para el noticiario Uno Noticias del canal 52 de Dish.

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Cuando nos referimos a pedir un permiso, estamos hablando de una relación donde uno es subordinado del otro. Como eternas niñas, que antes pedían permiso a sus padres para ir a una fiesta, ahora son los maridos quienes deciden la diversión nocturna de las mujeres adultas. Somos libres en la medida en que podemos valorar y escoger de entre diferentes opciones. ¿Cómo se puede ser libre si no podemos decidir algo tan sencillo? Si no hay libertad, ¿de equidad ni hablamos?

Foto; Corbis

ace unos días leí un estudio del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación1 (CONAPRED) que manifestaba que el 40% de las mujeres casadas necesitan permiso de sus maridos para salir solas por la noche. El dato me parece digno de análisis porque refleja la desigualdad en que conviven cuatro de diez matrimonios mexicanos, y porque habla de la urgencia de fomentar un proyecto propio de vida en las mujeres.

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El planear tu vida en torno al matrimonio es igual de peligroso que invertir todo tu dinero en una empresa que tiene el 50% de probabilidades de irse a la quiebra.

rísticas no pueden perderse ni sacrificarse en aras de cualquier tipo de relación. Implica el trazar un rumbo y seguirlo, tomar decisiones, responsabilizarnos por las consecuencias, y aprender, en el trayecto, grandes lecciones de vida. Estos proyectos giran en torno a dos grandes cuestiones: el amor y el trabajo. A diferencia del hombre, la mujer se ve en la disyuntiva de elegir entre el desarrollo profesional y la maternidad. Todavía no se entiende —ni De nada sirven leyes que otorguen libertades si la realidad sose promueve— que una mujer decida trazar un plan de vida cial las limita. De seguir con los mismos modelos, la mujer será renunciando al matrimonio y a la maternidad, ni que pueda nisiempre un ciudadano de segunda categoría. Si bien es cierto velar las dos opciones. Los patrones sienten que las mujeres con que en temas de equidad y género hemos hecho importantes hijos no dan prioridad a su trabajo y muchos maridos resienten avances en los últimos años, el estudio del CONAPRED es una el hecho de que su mujer trabaje, ya que los “desatiende” a ellos muestra que como sociedad nos queda todavía un largo camino y a sus hijos. Parecería que es una situación en donde no se por avanzar. Tal como lo explica Marina Castañeda en su libro puede ganar. El machismo invisible regresa: Mi experiencia personal me ha enseñado la importancia de “A pesar de los enormes cambios en la condición socioecotener un proyecto propio de vida. Me casé antes de terminar nómica de las mujeres en el último siglo, sigue habiendo una los estudios de Derecho en la Universidad Iberoamericana, y profunda diferencia entre los proyectos de vida que la sociedad dejé de trabajar para dedicarme al hogar. De todas las tonterías aprueba y fomenta en hombres y mujeres. Si bien estas últique he hecho en mi vida, es la única de la que, realmente, me mas han conquistado una igualdad de oportunidades en muchas arrepiento. Después de once años de matrimonio, sobrevino el áreas de la educación y el trabajo, el machismo sigue influyendivorcio. Mis posibilidades de sostenerme eran muy limitadas. do en su proyecto de vida. Para la inmensa mayoría de ellas la No había trabajado durante mucho tiempo y si bien había termeta principal sigue siendo casarse y tener hijos; el no poder minado la carrera, no estaba titulada. Fue entonces cuando enhacerlo, por la razón que fuere, se considera un fracaso. El no tendí que el terreno perdido en materia laboral es prácticamente querer hacerlo se interpreta como una anomalía, una falla en la imposible de recuperar. Decidí titularme y busqué apoyo en la feminidad.”2 Ibero y pude recibirme. Con el tiempo, encontré que mi vocaEn teoría, los proyectos de vida de los varones y las mujeres ción estaba en la escritura y no en el Derecho, pero el tener una deberían ser similares. Sin embargo, a pesar de que nos formación profesional y un título han sido indispensables para moleste aceptarlo, las diferencias son significativas. mi trabajo. Mientras que a los varones desde niños se les enseAsí como no podemos hablar de libertad sin igualdad, ña a valerse por sí mismos, para que sean indepentampoco podemos hablar de libertad sin responsabilidientes y trabajen desde temprana edad; a ellas dad. Como mujeres, si queremos ser libres tenemos se les habla del matrimonio y la procreación. que aprender a ser también responsables de nosoAsí, al varón se le afirma en su rol de proveetras mismas. También es necesario dejar de utilizar dor, lo cual implica autonomía, y a la mujer el doble vínculo en las relaciones, en donde por en su debilidad y necesidad de protección, lo una parte las mujeres esperan que los hombres las que implica dependencia. Su proyecto de vida traten como iguales y al mismo tiempo que sean está supeditado primero a completarse con una caballeros a la antigua. pareja y, luego, a depender económicamente de El tener un proyecto propio de vida, además de la ésta para poder dedicarse al cuidado del hogar y solvencia económica, genera una autoestima, lo que de los hijos. por ende nos vuelve mejores madres y compañeras, Otra desventaja de la dependencia económica lo cual beneficia a nuestros hijos y parejas. es que, de acuerdo con las estadísticas, aproxiPara tener una sociedad más justa es indispensamadamente la mitad de los matrimonios en ble que la mujer tenga los mismos derechos que el Distrito Federal terminarán en divorcio. El los hombres. Al fomentar que las mujeres sean inplanear tu vida en torno al matrimonio es dependientes, libres y responsables de sus propias igual de peligroso que invertir todo tu dividas, ambos salen ganado ya que les posibilita nero en una empresa que tiene el 50% de (en caso de que decidan formar una pareja) el 1 http://impreso.milenio.com/ probabilidades de irse a la quiebra. convivir en condiciones de igualdad, de ser node/8923448 El tener un proyecto de vida implica equipo. El reto es buscar un sistema social que 2 Castañeda, Marina, El machismo invisible regresa, Taurus, México, el asumir que somos seres libres, indereconozca que hombres y mujeres somos in2007, pág. 296. pendientes y autónomos, que, si bien dependientes pero, al mismo tiempo, interdeTwitter: @fernandat interactuamos con otros, estas caractependientes.

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MUJERES Y EQUIDAD/deporte

Soraya Jiménez Entrevista con

S

oraya Jiménez (Estado de México, 1977) fue la primera mujer que obtuvo para nuestro país una medalla de oro en Juegos Olímpicos en un deporte, la halterofilia, que hasta ese momento era practicado casi de manera exclusiva por los hombres. La única deportista mexicana clasificada, tanto en las ramas femenil como varonil, para competir en esa disciplina, en Sydney 2000 se erigió como la ganadora en la categoría de 58 kilogramos, con una marca de 225.5 kilogramos, superando a sus rivales: la coreana Ri Song Hui y la tailandesa Khassaraporn Suta, que eran consideradas como favoritas en esta competencia. Además de haber alcanzado la máxima presea para los atletas amateurs a nivel mundial, esta destacada levantadora de pesas suma, dentro de su exitosa trayectoria deportiva, entre otros reconocimientos, el primer lugar en ocho campeonatos nacionales consecutivos de la especialidad, el título centroamericano en 1998 imponiendo récord en arranque y envión, el segundo lugar en los Juegos Panamericanos de 1999 y el primer lugar en el campeonato nacional de Bulgaria, además de haber recibido en 2000 el Premio Nacional del Deporte, el mayor galardón que otorga México a sus deportistas. En las siguientes páginas la campeona olímpica se refiere a su trayectoria deportiva, al impulso que el deporte femenil ha tenido en los últimos años y comparte con los lectores de IBERO su visión sobre el deporte en México y el camino que tuvo que recorrer para conquistar el título olímpico.

¿Cómo fueron tus inicios en el deporte y especialmente tu incursión en la halterofilia?

Desde niña practiqué deporte junto con mi hermana gemela y formamos parte de las selecciones infantil y juvenil de basquetbol.

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Valoro el triunfo, que es la recompensa al trabajo bien hecho Beatriz Palacios Asistente editorial de IBERO

En una ocasión tuve una lesión fuerte —me lastimé dos costillas— y el entrenador me dijo que aunque tenía apenas once años, necesitaba fortalecer mis músculos para evitar una lesión mayor, y así fue como llegué a las pesas. Mi primer entrenador era campeón nacional en su categoría en levantamiento de pesas, y él me introdujo a esta rama de la halterofilia que hasta ese momento yo no conocía. Al principio no me llamaba la atención, pero el entrenador me animó a probar porque vio aptitudes en mí. Trabajamos durante ocho meses y, en 1993, me dijo que quería que participara en el campeonato nacional de primera fuerza en Colima. Aún no estaba muy convencida, pero fui y quedé en tercer lugar. Competí contra gente que tenía mucho más tiempo que yo entrenando, por lo que fue muy satisfactorio obtener uno de los primeros lugares. Así decidí quedarme en las pesas y continuar entrenando. Poco después llegué al Comité Olímpico donde comencé a trabajar con mi entrenador, el búlgaro Georgui Koev, con el que hice muy buena mancuerna. ¿Cómo fue tu trayecto para llegar a los Juegos Olímpicos de Sydney 2000?

Fue un camino difícil porque tuve que compaginar mi actividad deportiva con los estudios y también sacrificar, entre otras cosas, la convivencia familiar. Sin embargo, desde los 16 años entrené con un


Ganar la medalla de oro fue ver culminado un sueño, fue el resultado de mucho trabajo y disciplina.

solo objetivo: llegar a un campeonato del mundo y conseguir una medalla. Hay que recordar que en ese entonces la halterofilia femenina no formaba parte de los deportes olímpicos, pero en 1997, cuando fue incluida, cambiaron la visión y aspiraciones no sólo mías, sino de todo el equipo mexicano de pesas. El primer objetivo rumbo a Sydney fueron los Juegos Centroamericanos en Maracaibo,Venezuela, en 1998, a los que fuimos el equipo completo. Siguieron los Panamericanos de Winnipeg, Canadá, y me fui a Bulgaria para entrenar con la mira de llegar a los Olímpicos. En Bulgaria, que es un país conocido por su tradición y alto nivel en el levantamiento de pesas, trabajé con la convicción de que no sólo quería llegar a los Juegos Olímpicos, sino que deseaba estar en el podio. Sabía que no iba a ser fácil y que me faltaba mucho para estar entre las mejores, pero todo es posible si se intenta no una, sino muchas veces. A lo largo de la preparación, mi entrenador y yo tuvimos días muy malos, pero al final estas dificultades me hicieron crecer como persona y ahora reconozco a Bulgaria como mi segunda patria, a la que le debo mucho porque la gente de allá, desde la familia de mi entrenador que se convirtió en la mía, hasta los propios deportistas, me apoyaron incondicionalmente. ¿Qué significó para ti ganar una medalla de oro en Juegos Olímpicos?

Es una de las cosas más hermosas y gratificantes que me han pasado en la vida. Es un momento difícil de describir porque se conjugan todas las emociones y sentimientos. Ganar la medalla de oro fue ver culminado un sueño, fue el resultado de mucho trabajo y disciplina. Algunos podrán decir que ese trabajo previo fue un sacrificio, pero para mí en realidad representó un estilo de vida. Fue el sueño ideal, porque independientemente de la competencia, todo el ambiente olímpico y la convivencia con otros atletas en la villa fueron extraordinarios. Además, fui afortunada al llegar a los Juegos Olímpicos justo en el mejor momento de mi carrera, con la madurez física y emocional necesarias, y eso ayudó a que el día de la competencia el entrenador y yo estuviéramos tranquilos. Fuiste la primera mujer mexicana en obtener una medalla de oro olímpica, lo cual tuvo un gran significado para nuestro país. A partir de tus logros, ¿cómo juzgarías que cambió la percepción de las mujeres en el deporte?

Creo que a partir de la medalla que obtuve, los patrocinadores e instituciones voltearon a ver a las mujeres que estábamos compitiendo en los diferentes deportes, y se animaron a apoyarnos, pero no sólo por ser mujeres, sino por los buenos resultados que cada una obtenía, en un momento en que el deporte varonil no había tenido logros.

No sé lo que pasó con los hombres, que aun con todo el respaldo se han ido relegando, pero lo único que las mujeres necesitábamos para tener un papel destacado en el deporte a nivel nacional e internacional, con buenos lugares en mundiales y juegos olímpicos, es que nos dieran la oportunidad de demostrar nuestras capacidades.Y qué bueno que se dieron cuenta que era el momento de abrirnos un espacio; no obstante aun sin los apoyos muchas mujeres están ahora entrenando con la meta puesta en alcanzar sus sueños. ¿A qué le atribuyes que en México tenemos muy pocos deportistas destacados?, ¿qué carencias tiene nuestro sistema deportivo?

La principal razón es que en México no hay escuelas deportivas y hace falta un trabajo serio para la formación de atletas. En Bulgaria, por ejemplo, tienen escuelas donde trabajan con los niños y desde pequeños van detectando sus aptitudes y eso, por supuesto, requiere de una inversión económica y de otros apoyos. En cambio en México, el apoyo se da a los deportistas que ya tienen un nombre y que obtienen buenos resultados, pero a los niños o jóvenes que se están formando no los voltean a ver. Hay que trabajar desde abajo, crear una base, porque hasta ahora todos han sido esfuerzos aislados. ¿Qué ha significado para ti el deporte y cómo concibes el éxito?

Para mí el éxito es algo momentáneo, yo más bien valoro el triunfo, que es la recompensa al trabajo bien hecho. Siento una gran satisfacción que a pesar de que han pasado casi once años de Sydney, la gente me sigue reconociendo y me da palabras de agradecimiento y de apoyo; eso es muy gratificante. Además, el deporte ha sido mi vida y me ha dejado muchas enseñanzas, como por ejemplo la disciplina, plantearme objetivos y metas claras, aprender y recuperarme de los fracasos, mirar siempre hacia adelante y saber que la competencia más importante es conmigo misma. En general, el deporte es altamente formativo y muy satisfactorio, y me ha permitido conocer diversos lugares del mundo y gente muy interesante. Después de haber tenido una exitosa carrera como deportista, ahora que estás retirada ¿cuáles son tus actividades e intereses?

Ejerzo el Derecho, que es mi profesión, y me desempeño en el área penal. Estoy muy interesada en promover los juicios orales, porque creo que podrían mejorar mucho nuestro sistema penitenciario.Y en el ámbito deportivo, me dedico a dar conferencias y clínicas, apoyo a algunos deportistas, y en el Estado de México colaboro en la promoción de la halterofilia.

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MIRADOR

Germaine Gómez Haro Destacada crítica de arte. Colabora en diversos medios impresos y electrónicos. Es directora de Promoción y Difusión Cultural del Centro de Cultura Casa Lamm

Carmen Parra

La innovación de la tradición

C

armen Parra es una pintora excéntrica —al margen de corrientes, temas de moda y preocupaciones teóricas— que sin cesar ha forjado su trayectoria basada en un rico pasado cultural mexicano y un complejo imaginario social que se ha ge-

nerado. La relación con el inventario artístico y arquitectónico ha sido clave y formativa en su identidad como artista. Desde su infancia la introdujo su padre a la cultura virreinal y como joven profesional con estudios en antropología le apasionó el arte popular y religioso; hoy en día, sus intereses siguen girando en torno a la cultura visual de nuestro país.

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Si bien su obra ha tenido múltiples enfoques e incluyen excursiones a la fauna autóctona mexicana en su labor enfocada a la mariposa monarca, su especialidad ha sido pintar ángeles, retablos y figuras religiosas. Con una resolución formal equilibrada que se compone de un control cromático, expresividad en su pincel, trazos y gestos, su obra tiene un carácter exuberante que remite a la cultura popular y a la tradición de la plástica virreinal. No obstante, su pintura es moderna y su sensibilidad contemporánea, es una mirada hacia el pasado que configura un imaginario social actual. Parecería una paradoja pero, más bien, es una labor centrada en la innovación de la tradición dentro de un marco referencial y formal contemporáneo. Incluso los


Caballo de San Marcos V, 2007. Óleo/tela, 200 x 200 cm

cuadros y esculturas que están basadas en obras históricas tales como el Altar de Reyes en la Catedral de la ciudad de México y los retablos de Tepozotlán, tienen una dimensión modernista. Los ángeles junto con su carga simbólica religiosa transcultural y transhistórica, son también imágenes que en nuestra cultura secular conllevan signos basados no tanto en la devoción y ritual sino en materias subjetivas. Junto con representar figuras del panteón que funcionan como mensajeros divinos y defensores de la fe, en marcos seculares son también figuras poéticas, evocadoras de múltiples experiencias que quizá poco tengan que ver con la religión institucionalizada y más con un liricismo y espiritualidad.

Desafiando vientos, s/a. Acrílico/tela, 100 x 100 cm

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MIRADOR

La entrega del instante de la verdad, 2009. Óleo/tela, 100 x 150 cm Vista del frente de la Catedral, atardecer, s/a. Óleo/tela, 70 x 100 cm Tan pordiosero el cuerpo, 2009. Óleo/tela, 285 x 215 x 7 cm

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La memoria cultural es el motor de su gran aventura plástica Carmen Parra nació en la ciudad de México y es una de las artistas plásticas contemporáneas más significativas del país. Estudió en el Teatro Estudio, escuela creada por su tía Alicia Rodríguez Peña y por el escritor y cineasta Alejandro Jodorowsky. Continuó su formación en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, la Academia de Bellas Artes de Roma, la Escuela de Artes Plásticas La Esmeralda, en la ciudad de México, y el Royal College of Arts de Londres. Es una conocedora de los estudios más importantes de la gráfica en el cine. En 1966 realiza su primera exposición (Carmen Parra, dibujos) en la Casa del Lago. Ha diseñado escenografías para diversos espectáculos, siendo el más importante la puesta en escena de Don Giovanni de Mozart dirigida por Jesusa Rodríguez en homenaje a su amiga Fiona Alexander, y que se presentó en diferentes teatros de Europa. Ha realizado más de veinte exposiciones relacionadas con el arte virreinal, siendo una de las más destacadas su obra antológica Memoria barroca, la Catedral de México, en el Palacio de Bellas Artes, dentro del Festival del Centro Histórico en 1993. En 1997 creó El Aire Centro de Arte, espacio alternativo e independiente cuyo objetivo es la promoción, difusión y gestión de proyectos artísticos y educativos. En 1998 expuso La traducción del retorno en el Centro Cultural Conde Duque de Madrid, para la conmemoración del cierre de Madrid, Capital Iberoamericana de la Cultura. En 2004 realizó la exposición itinerante Visión del arte virreinal, una muestra con técnicas digitales impresas en telas de gran formato, que la llevan a ser la primera artista que elabora una propuesta de arte público que se exhibió lo mismo en México que en Perú, Brasil, Bolivia y Paraguay. Altar de los arcángeles de la capilla de la Catedral Metropolitana, 2008. Óleo y hoja de oro/ madera, 251 x 180 x 10 cm Sol invictus, 2009. Óleo/tela, 286 x 238 cm VIII de la Serie El vuelo del águila real, 2010. Óleo/tela, 200 x 200 cm

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MIRADOR

Mariposa Monarca, polvo de estrellas cuenta con más de treinta exposiciones por el mundo, entre ellas la del Instituto Mexicano de la Cultura, en Washington; la del Canadian Museum of Nature, en Ottawa, y la del Museo Nacional de Antropología donde también participó con la ambientación para el Día Mundial del Medio Ambiente. Participó en la Expo Aichi en Japón con una instalación para el pabellón de México que recibió dos reconocimientos (medalla de oro y plata) dentro de su categoría. En 2007 expuso Oda a Eiffel en el Museo Nacional de las Culturas, y publicó el libro del mismo título, que fue presentado en mayo de 2009 en el Instituto de México en París. En 2010 organizó, con catorce artistas de Tizapán, la exposición Tizapán ecléctico en el Estudio Lofft. Ha creado varias asociaciones: Monarca A. C., Sociedad de amigos del Centro Histórico de la Ciudad de México, Oaxaca, Puebla y Tulancingo Hidalgo; Sociedad Taurina Albero, Conservarción Humana A. C. y Fideicomiso para la Salud de los Niños Indígenas de México. Carmen Parra tiene una larga trayectoria en temas relacionados con el patrimonio cultural y natural de México. En sus múltiples exposiciones ha intentado, con éxito, romper la distancia que existe entre el presente y el pasado a través de un grafismo y un juego cromático característico en su obra. Su trabajo se ha exhibido en museos y galerías de Brasil, París, Alemania, Estados Unidos, Canadá, Venezuela, Colombia, España, Perú e Inglaterra, entre otros países. No es casual que se le conozca como La Polígrafa, pues en su trabajo ha tocado múltiples temas. Su preocupación por la memoria cultural ha sido el motor de su gran aventura plástica. El pasado 8 de marzo, en el marco del Día Internacional de la Mujer, la Delegación Álvaro Obregón le confirió la Presea Vasco de Quiroga por su relevante aportación en el ámbito de la cultura.

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Bergantín guerrero 1824, 2010. Acrílico/mapas de navegación, 61 x 76 cm La Virgen de Nuestra Señora de los Ángeles, 2010. Óleo/tela, 150 x 100 cm Águila aterrizando en la cuenca de Texcoco, 2010. Óleo/tela, 180 x 103 cm


la llama inextinguible

Enriqueta Ochoa:

un pensamiento en combustión

Marianne Toussaint

H

ablar de Enriqueta Ochoa de nuevo es abrir la herida del duelo y de alguna forma volver a vivir. He dedicado algún tiempo a revisar cajas de papeles, donde he encontrado algunos textos que por una razón o por otra no se publicaron. Uno piensa que si en vida no se hizo hay una razón de fondo para ello; tal vez se creyeron malos textos o demasiado personales o se quedó entrampada la corrección de ellos. Sacar a la luz estos materiales es una labor difícil y riesgosa. Entrego aquí dos fragmentos de un “Diario de viaje” que Enriqueta Ochoa escribió a los veintiún años en un recorrido de casi un año por Europa. Aún vivía su padre; recorrió los lugares de los que había leído y conoció a algunos poetas que admiraba. Viajó con su hermana Evangelina, Vanyé, como ella la llamaba; sé que fue un viaje largo, hermoso y terrorífico; porque sobreprotegidas, siendo casi unas niñas en cuanto a conocimiento del mundo, se enfrentaron a lo desconocido como mujeres adultas; ese recorrido marcó la vida de ambas. Mi madre visitó en ese viaje a la poeta Gabriela Mistral cuando vivió en Italia; en la España franquista al poeta Vicente Aleixandre y

compartió algún tiempo de ese viaje la amistad con Dolores Castro, Rosario Castellanos y Pedro Coronel entre otros artistas que en ese momento estaban allá. En estos fragmentos de su “Diario de viaje” reconocemos los cimientos de su yo poético, esencia con la cual vivía y procesaba, todo aquello que afectaba su aguda sensibilidad casi enfermiza y también su intensa pasión por el mundo, por conocer y encontrar valor para afrontarlo. Marcada su dicotomía de vida entre el miedo y el sobresalto y la fuerza vital gozosa que da el valor para asumir cada instante de vida. Ni la alegría, ni los nuevos paisajes, ni las nuevas experiencias, cegaban su propósito más alto: conocerse a sí misma para estar al servicio de la poesía. Oscar Wilde decía en sus conversaciones con amigos que el artista piensa a partir de su arte: “El escultor no trata de interpretar en mármol su pensamiento: él piensa en mármol”. Resalta en estos textos un pensamiento arrebatado, un aislamiento doloroso, un pensamiento siempre en combustión con el interior de su alma. La entrega del ser para la comunión con el fuego, interior como decía la propia Enriqueta: y sólo se llega a ella cuando se tiene el “arrebato de los viejos profetas”.

Enriqueta Ochoa nació en Torreón, Coahuila, en 1928, y murió en la ciudad de México en 2008. Autora de los libros Las urgencias de un dios, Los himnos del ciego, Las vírgenes terrestres, Retorno de Electra y Asaltos a la memoria, es una de las grandes voces poéticas de México, perteneciente a la generación de Jaime Sabines, Rosario Castellanos y Rubén Bonifaz Nuño, entre otros. En estas páginas, IBERO le dedica un merecido homenaje póstumo y se honra en publicar dos maravillosos textos inéditos, juveniles, que ya preludiaban su gran poesía. Se honra, además, de contar con la colaboración de su hija, la también poeta Marianne Toussaint (Torreón, Coahuila, 1958), autora entre otros libros de El paisaje era la casa, Provincias de la noche, Noches de azogue y Murallas, quien evoca la figura literaria de su madre de modo lúcido y entrañable. IBERO agradece a Marianne Toussaint, heredera de los derechos de la obra de Enriqueta Ochoa, su disposición y gentileza, para entregar a los lectores estas páginas inéditas, verdaderas primicias en todos los sentidos.

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Diario de viaje (dos fragmentos) Enriqueta Ochoa

1 Génova, Italia Mayo 30 de 1951

Lástima del brillante prestigio con que me arrastraba Génova. Oscura y húmeda me ha impresionado depresivamente. Tres días la confusión y el miedo han rondado por mi sangre. Si enciendo las lámparas tiemblo ante la forma dura de los objetos. Si me apresuro a apagarlas, un frío extraño me sobrecoge manteniéndome en insomnio contradictorio durante toda la noche. Entonces alguien desde lo alto del silencio dice: Levántate cada noche, explora más allá de lo que alcanza la vista, prepárate macizamente para escuchar al guardián predicho que sople el cuerno dulce en medio del incendio. De tal suerte urge habituarte a explorar dentro de ti que quien lo ignora se anda a ciegas y exclama cubierto de temores cuando tropieza con algo que no sea él. Maldita esta oscura floresta. Me he incorporado llamándome a voces desmedidas y enfilada en una nueva dirección: la pasión a lo desconocido.

He seguido gritando durante toda la noche hasta enronquecer. Creo que debería reprenderme, disciplinarme, pero es inútil, porque todo lo que en mí ha tomado interés lo ha sido siempre arrolladora, brutalmente.

2 Bilbao Julio 15 de 1951

Por la noche ha llovido, respiro hondamente el aire humedecido, desde aquí las suaves colinas reverdecidas, el Edificio macizo, gris. El ambiente poco más reconcentrado que el resto de España me anima a decir que se trata de un sitio agradable. Anoche, al regresar de la feria en un pueblito cercano, surgió lo que temía. Los ojos se perdieron y la conciencia se hizo anónima. Al día siguiente tuve el desgraciado desvarío en el cual no logro establecer diferencias y camino casi arrastrada por una pétrea indiferencia a menudo dolorosa, no para mí, sino para los que me rodean. Me duelen estos aislamientos y sin embargo, son una alta clave…

Aquella isla de Somo, en la que día a día el campo me despertaba con un asombro más amoroso, como si la tierra se estremeciera rompiendo en gritos y el sol cayera sobre ella y copara hasta la última hendidura. Yo bajaba entonces por el estrecho sendero en forma de caracol con un vértigo húmedo al olor incitante de las hierbas silvestres, y de los pinares cercanos. Recuerdo: había una línea de agua dulce donde abrevaban las bestias de trabajo, me gustaba madrugar por verlas beber lentamente y alejarse luego con hueca satisfacción de sus pupilas, muy semejante a la que pasea más de una persona a nuestro derredor; cuando se habían ido yo me descolgaba por un pasadizo de troncos y, mojando mis pies bajo la sombra de las ramas, creía refrescar un poco mi cabeza siempre enfebrecida.

Desde mi cama dominaba cómo la extensión corría midiéndose por lámparas aún encendidas. Me recordaba las inigualables noches de Somo en las que el mar, los obscuros y profundos ruidos del campo, Santander luminoso a lo lejos, me retenían despierta hasta altas horas de la noche.

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TRIVIUM/cuento

Foto; Corbis

Cuando una vive sola se desacostumbra al diálogo y a interpretar los gestos. Y luego hasta resulta cómodo ni molestarse con ello. Pero tengo miedo que un día abra la boca y me salga un gruñido.


Mónica Lavín

Novelista, cuentista y ensayista. En su amplia obra literaria destacan los libros Café cortado, La corredora de Cuemanco y el aficionado a Schubert, Hotel Limbo,Yo, la peor (Premio Iberoamericano de Novela Elena Poniatowska 2010) y Pasarse de la raya. Sus cuentos han sido traducidos a varios idiomas. Es profesora investigadora en la Academia de Creación Literaria de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México y miembro del Sistema Nacional de Creadores.

A Ana García Bergua

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o solía ser así. Debe ser la edad. Hace cosas inesperadas: nos arruga y nos seca y nos cansa la vista pero compensa con la manera en que percibimos los detalles. Imagino que no le pasa a todo el mundo. Pero a mí sí, tal vez vivir sola y pasar muchos ratos en silencio ha agudizado mi contemplación y agradecimiento por lo que vale la pena.Ya sé, pensarán que soy de un optimismo cursi y se podría decir que sí, aunque yo desdeñara antes a las personas que se conmovieran con los lugares comunes. No le sonrío a cualquiera como una estúpida. Tampoco le ando agradeciendo a dios nada, tan sólo es que me basta con cosas pequeñas; con que alguien me salude en las escaleras del edificio, con que alguien note que traigo una blusa distinta o con sentarme en un café a mirar a la gente. Babosadas, dicen mis primas que se han vuelto intolerantes.Yo no sé por qué a ellas la edad les ha jugado mal. Quieren un ajuste de cuentas con la vida, tienen reclamos, se quejan. De la ciudad, del transporte, de lo caro de los doctores, de lo caro de los restaurantes, de lo mal educado de la gente. De que una tuvo marido y fue un bueno para nada, de que la otra dejó pasar al amante casado que la trataba como reinita pero que nunca dejó a la bruja de la esposa. Supongo que un día la vida nos pone en una y griega: pásela bien, lo mejor que decentemente pueda, o ponga una lupa, un telescopio a la Galileo a los defectos humanos, físicos, estéticos de sus congéneres y del espacio. Yo opté por el brazo más ligero de esa disyuntiva; el más cercano a la alegría. A no pedir demasiado de nada ni de nadie.Tal vez ni de mí misma. Ya es muy tarde para andar con exigencias y desmesuras. Se puede aderezar de asombro una vida de medio tono. Aunque hoy, sí señores, hoy me siento al borde de la desmesura. Esa serena tranquilidad de la que les hablo ha sido sacudida por lo inesperado. Verán, yo me levanto todos los días como a las siete de la mañana, vivo de mi jubilación y tengo un departamento propio así que ya no tengo que ver cómo me las arreglo económicamente. Mi sueldo apretado me orilló a no ser muy gastalona y vivir sola me permitió unos ahorritos. Salgo a caminar. Un poco de aire,

de sol, de estiramiento de piernas y sobre todo de toparme con rostros. Cuando una vive sola se desacostumbra al diálogo y a interpretar los gestos.Y luego hasta resulta cómodo ni molestarse con ello. Pero tengo miedo que un día abra la boca y me salga un gruñido. Algo así como los ruidos iniciales de un Cromagnon para hacerse entender. No cabe duda que el lenguaje es asunto social. Por eso veo la tele, hablo por teléfono con mis sobrinos, con la tía Dora, con las quejosas primas Andrea y Mirella, con el ex marido de Mirella que está muy deprimido y necesita una voz, pero no quiere salir a la calle ni que nadie vaya a visitarlo. Ella me ha contado eso y yo he sentido que comprendo a Joaquín, tan dependiente de mi prima. Con ganas de lanzar palabras, de hacer gimnasia de lenguaje, pues le llamo cada cuatro días. Lo oigo respirar y eso me asegura que no se ha muerto.Yo platico y él calla; no me preocupo demasiado en decirle cosas sensatas o darle consejos para la vida, ni tampoco espero sus comentarios. Quién soy yo para ello, a veces le hablo de vinos, del Club del Vino al que estoy suscrita y de las cosas que he aprendido. Que el cuerpo, la nariz, la transparencia. Se habla de ellos como si fueran personas, le digo riendo. Además soy muy prudente y no le hablo de las amigas viudas ni de recuerdos amorosos. Aunque la verdad es que no tengo un gran amor a quién añorar. Uno que me gustaba del archivo era casado, otro que me pretendió luego era muy llorón, uno muy simpático y viajado me proponía que viviera con él y su antigua novia que no se iba de casa porque estaba deshecha. Le haría bien mi compañía, dijo, siendo yo tan comprensiva. Muy comprensiva pero sin ganas de zozobras ajenas. Hubiera querido un señor con buen carácter y trabajador para amanecer todos los días, para cenar por las noches, para sentirme acompañada los fines de semana. No era mucho pedir pero no sucedió. Emparejarse es cosa de coincidir en el tiempo.Y yo huía del primero que notaba celoso, borracho, mandón. Ahora no sé qué haría con el señor de los amaneceres y de las noches. ¿Me habría aburrido? ¿Me habría bastado con el silencio compartido? Pude haber tenido hijos de haber tenido señor y otros rostros me asaltarían y no tendría que hacer gim-


nasia de voz ni de gestos, o quién sabe. Los hijos de Mirella viven recibir el paquete: “¿Y usted a qué vino?” Pero es un hombre de en otras ciudades. Tal vez nadie era para mí o yo no era para treinta y tantos, que jamás ha posado su mirada en la mía más de la nadie. Pero desde hace un mes la duda me asaltó. Tal vez sí era cuenta, que anda haciendo su trabajo de prisa, que sólo dice para alguien aunque me haya sentado en mis laureles. Esto no se “firme de recibido”, y añade “gracias, señora” porque le doy lo puedo contar al ex marido de Mirella. Se trata de que yo sea veinte pesos. Pienso que debe irse por los pasillos mascullando la fuerte y no a la que le andan pasando cosas. Por eso decidí que por lo bajo: “Vieja borracha”. Pero el vino no es para emborrapondría la cámara de video de mi sobrina aquí en la repisa del charse. Ustedes lo saben. El buen vino es un pacto con lo divino. comedor y que sentadita y muy compuesta, para ello tuve que Que me perdone Mirella y su catecismo. Mejor que ir a misa. descorchar una botella de tinto, Luigi di Bosca, Malbec, promoExcluidos los que no viven en el edificio hago un repaso a los ción de abril, y le relataría a la cámara lo sucedido. Como uno vecinos. Algunos hemos vivido en el edificio muchos años y nos de esos programas de televisión donde uno comparte con un topamos en las juntas de administración. Pero yo hace mucho auditorio de millones la intimidad. Pero ustedes son invisibles que no voy. Me disgustan. Siempre alguien quiere micrófono, para mí. Es mi voz la que los necesita. La verdad es que no pencomo yo, ustedes perdonen que abuse. Pero aquí entre nos, es saba que podía haber un revuelo en mi vida a estas alturas. Nunmás interesante esto que les cuento que los ruidos de la tubería ca me ha dado por escribir mis pensamientos, es el sonido de la anacrónica o las fallas en el drenaje o que hay un panal de abejas voz la que me ayuda a ordenar. Me explico. La encontré debajo en la cisterna. El del ocho es un cascarrabias, profesor universide la puerta una tarde en que volví de merendar con las primas. tario, que no se digna a decir buenos días cuando uno se cruza Era una hoja de cuaderno a rayas y con letra manuscrita decía: de frente con él. Ése aunque tuviera una doble personalidad, por Me encantas. ¿Se imaginan? Alguien confesando que esta mujer grosero, no me interesa. Desde que encontré la nota hace varias que perdió cintura, a quien el cuello se le acomoda en pliegues, semanas, no he hecho más que hacer mis rondas como un deque disimula las canas con un tinte cenizo, tective disfrazado de señora arreglada. Lo puede ser mirada. Abrí la puerta y espié que hago es caminar despacio y con tapor el pasillo del edificio, no podía sacones. Si le gusto a alguien en este luMe encanta el vino ber hacía cuánto había sido deslizada gar, hay que arreglarse para él. Desde tinto como ya he dicho. por debajo de la puerta. ¿Qué vecino la nota, ya no voy a caminar al parque era? La intriga me exaltó. He vivido en tenis, paseo a las doce del día y a Una desgracia no poder junto a un admirador y por fin se las cinco de la tarde con mi vestido compartirlo con nadie porque de lunares y mi collar de perlas. Es atreve. Eso no me podía estar pasando a mí, no correspondía al a veces dosifico la botella en lo único que tengo para lucir. Anmundo de las pequeñas cosas y Mirella dicen que ya me varias jornadas, pero cuando drea que ampliadas me hacían la vida quite el vestidito cuando vienen más grata. Esta era una amplifia tomar el café aquí. Lleguen desme toca un aterciopelado cación en sí misma. Creía tener pués de las seis les digo. Porque con carácter y sabor a frutos alguna idea de los que vivían en mis paseos matutino y vespertirojos, como reza la calificación no no serán alterados. Protestan el edificio, aunque podía ser alguien que no viviera en la unipero no les voy a contar. Se burcon el que llega a casa en dad como el cartero, el repartidor larían. Te estás pintando demasiauna cajita que dice del periódico, el que afila los cudo, me dijo Mirella el otro día. Es chillos. Poco probable pues al reparpara hablar con tu marido, desgra“¿Y usted a qué vino?”, tidor del periódico, por ejemplo, no lo ciada, tuve ganas de decirle pero me una copita he visto nunca porque lo lanza a las cincontuve. Porque la verdad lo he desateno dos no bastan. co de la mañana contra mi puerta y me addido, desde que ando viendo quién está tras vierte que un mundo se desgaja en sangre, caíde mis huesos (literalmente) no tengo serenidad das de bolsa, liposucciones y ofertas a dieciocho para llenarlo de palabras. Tendría que contarle lo que meses sin intereses. ¿Podría ser el señor del Club del Vino? me está pasando porque no hay nada más que ocupe mi Me encanta el vino tinto como ya he dicho. Una desgracia cabeza. Aparte del vino. Ahora veo las etiquetas pensando en no poder compartirlo con nadie porque a veces dosifico la que en ellas está la clave para dar con el provocador. Elegante botella en varias jornadas, pero cuando me toca un aterciopecon notas de vainilla. Entonces salgo con esa mira en mano. lado con carácter y sabor a frutos rojos, como reza la calificaRecorro desde el piso uno al cuarto por las escaleras. La señoción con el que llega a casa en una cajita que dice “¿Y usted ra Leticia del 408 sale siempre que oye mis tacones y dice que a qué vino?”, una copita o dos no bastan. La disfruto lentatanto subir y bajar escaleras a mi edad me va a dar algo. Me lo mente acompañada de aceitunas, un poco de queso o una recetó el cardiólogo, le miento, porque no voy a doctor alguno. pasta. Si el de la nota fuera el chico de la promoción mensual Estoy muy sana. Por lo menos estoy mejor que Andrea que del vino, la siguiente vez debía recibirlo con mi vestido azul tiene sordera y colitis.Y que no duerme si no se toma su pasmarino de lunares que tiene un ligero escote y al que le va tillita. Me ha sugerido últimamente que vivamos juntas. Dos bien el collar de perlas. Y preguntarle así, coquetamente, al solteronas al fin. Ni loca y ahora menos. Les decía que voy de

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Foto; Corbis

piso en piso con el olfato muy alerta por si el aroma a vainilla me pasa de frente o me sale por las puertas, o emana del elevador. Un día me pareció que el señor Vigil, el abogado viudo del 203 con el que me crucé al bajar las escaleras despedía un olor a mantecada. Lo noté después de habernos cruzado, él subiendo yo bajando, y pensé que aquella estela de vainilla era una señal. Me detuve del barandal. Y lo miré por la espalda. Llevaba un traje café muy abrillantado. Me preguntó si me sentía bien y entonces noté su corbata ancha color vino y una camisa color paja. Cómo puede ser una llevada por los olores, tenía pésimo gusto.Y además quién quiere ser la madrastra de unos vagos que siempre andan con lentes oscuros. De la que me salvé, pensé. Les cuento todo esto no porque esté emocionada como al principio; la verdad, estoy agotada.Ya me cansé de lavar el vestido de lunares cada semana, de maquillarme dos veces al día, me duelen las pantorrillas por usar los tacones azules. Con el último vino que recibí, me cercioré de que el repartidor no fuera mi acosador, por no dejar, y solté aquello de “¿Y usted a qué vino?”, con lo cual él me miró como se mira a una rareza y dijo, sin humor alguno: “A entregarle su pedido”. De haber seguido el juego podría haber dicho y “Dónde me lo va a entregar…”, pero el tipo no merecía juego alguno. Además de insulso y poco cordial, tenía mal aliento. Quién lo hubiera dicho, deberían hacerles exámenes más concienzudos cuando los contratan para oficios como llevar el vino a la casa. No sé si deba cambiarme de club. Estas cosas me molestan y reconozco que me estoy pareciendo a mis primas. Hace un mes me hubiera puesto feliz al leer: “Fresco y joven, ligera astringencia, sabor afrutado”. Ahora me pareció una mala broma. Cómo iba yo a salir a buscar al pretendiente

bajo esa clasificación. No lo haría. Hablaría al Club del Vino y cancelaría mi membresía.También dejaría por la paz esta pesquisa inútil. Haría un esfuerzo por volver a mi regocijo con las cosas simples. Abrí la botella en la cocina con aquel descorchador que incluía la promoción, y lo vertí en la copa. Sentí una nostalgia anticipada, como una despedida. La ilusión no viajaba en tranvía. Le di vueltas a la copa como había aprendido a hacer en el curso audiovisual que acompañaba la membresía y lo olí. Nariz afrutada efectivamente. Me llevé un primer trago a la boca, fresco y astringente efectivamente. Me pareció ver una sombra en la ventana cuando bajé la copa, un sonido sofocado. Deslicé una de las ventanas y descubrí a un joven que se desconcertó. —¿Busca a alguien? Se turbó todo. —Este, a su hija Gracia, señora. —¿Gracia? Yo no tengo hija. Antes de saber más, el chico salió corriendo.Volví a la sala con mi copa y un tazón de almendras que le van bien. Había otra nota bajo la puerta. “Necesito verte”, estaba escrito con firmeza. Muy bueno este vino valenciano, joven y astringente. Después de todo creo que el Club del Vino es un buen club. Los enólogos hacen recomendaciones acertadas. Se lo diré al ex marido de Mirella. Aunque no me haga caso.

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Del maíz se aprovecha la raíz en la medicina tradicional, los azúcares de la aña para hacer mieles, la caña misma tierna como golosina, el jilote o elote muy erno es comestible crudo, las hojas de la milpa sirven para envolver tamales y El elote divulgación científica muy mpacar otros alimento; con la espiga se hace atole y tamales. Ya mencionamos tierno es os usos del elote y del maíz; las hojas de ambos sirven para envolver tamales y comestible El olote, la son caña además plato. Los cabellitos de elote se utilizan crudocomo auomo empaques, y las hojas de maíz iliarestienen en ciertos trastornos urinarios y otros malestares; finalmente al secarse, aplicaciones en la artesanía y l rastrojo sirve como abono y como alimento para el ganado. El olote, la caña en el arte popular los azúcares las hojas de maíz tienen aplicaciones en la artesanía y en le arte popular. Del de la caña Al secarse, el para hacer rastrojo de sirve maíz se aprovecha la raíz en la medicina tradicional, los azúcares la caña la caña mieles como abono y ara hacer mieles, o elote muy mismala caña misma tierna como golosina, el jilote como alimentos tierna como para el ganado erno es comestible crudo, las hojas de la milpa sirven para envolver tamales y golosina mpacar otros alimento; con la espiga se hace atole y tamales. Ya mencionamos os usos del elote y del maíz; las hojas de ambos sirven para envolver tamales y omo empaques, son además plato. Los cabellitos de elote se utilizan como auiliares en ciertos trastornos urinarios y otros malestares; finalmente al secarse, las hojas l rastrojo sirve como abono y como alimento para el de ganado. la milpa El olote, la caña sirven parale arte popular. Del las hojas de maíz tienen aplicaciones en la artesanía y en envolver maíz se aprovecha la raíz en la medicina tradicional, los azúcares de la caña tamales y empacar otros ara hacer mieles, la caña misma tierna como golosina, el jilote o elote muy alimento erno es comestible crudo, las hojas de la milpa sirven para envolver tamales y la raíz en mpacar otros alimento; con la espiga se hace atole y tamales. Ya la mencionamos medicina tradicional os usos del elote y del maíz; las hojas de ambos sirven para envolver tamales y omo empaques, son además plato. Los cabellitos de elote se utilizan como auiliares en ciertos trastornos urinarios y otros malestares; finalmente al secarse, maíz es una prodigiosa. SiEl lo comparamos l rastrojo sirve como abono y como alimento lpara elplanta ganado. olote, con la caña el arroz y el trigo, es el más productivo, el que proslas hojas de maíz tienen aplicaciones en la artesanía y endele arte popular. Del pera en mayor diversidad climas, altitudes y suelos, del que más número y variedades se han la de- caña maíz se aprovecha la raíz en la medicina tradicional, losde razas azúcares de sarrollado, el más nutritivo y el más versátil en relación ara hacer mieles, la caña misma tierna con como jilote ointegral. elote muy la cocina.golosina, La planta se utiliza,el además, de manera cada semilla de maíz sembrada podemos obtenertamales una o erno es comestible crudo, las hojas de la Por milpa sirven para envolver y dos mazorcas que tienen en promedio 200 granos; las hay de mpacar otros alimento; con la espiga se menos, hacepero atole Yahasta mencionamos también y haytamales. algunas que tienen 500 granos. En casos excepcionales pueden darse tres mazorcas en una misos usos del elote y del maíz; las hojas demaambos sirven para envolver tamales y planta. Si lo pensamos en unidad de superficie, el maíz duplica la productividad trigo. se utilizan como auomo empaques, son además plato. Los cabellitos de del elote Nuestros antepasados lograron desarrollar, a partir de una iliares en ciertos trastornos urinarios y otros malestares; finalmente al y secarse, planta silvestre —el teocinte—, más de 40 razas de maíz un sinnúmero de variedades. Hay maíces para suelos arenosos, ricos l rastrojo sirve como abono y como alimento para el ganado. El olote, la caña en materia orgánica, o calizos. Maíces para el nivel del mar y las hojas de maíz tienen aplicaciones en laque artesanía enmetros le de arte Del maíces crecen a más de y 2,000 altura, popular. maíces que Los cabellitos de elote se en las zonas semiáridas y maíces que se desarrollan en como auxiliares maíz se utilizan aprovecha la raíz en en la medicinase dan tradicional, los azúcares de la caña las selvas húmedas; maíces chaparros que resisten el viento y ciertos trastornos urinarios y tan altosgolosina, como una persona. requirió deounelote impor- muy ara hacer mieles, la caña misma tierna otros como elEstojilote otros malestares tante trabajo científico a lo largo de por lo menos mil años de erno es comestible crudo, las hojas de la milpa sirven del para envolver tamales y transmisión ininterrumpida conocimiento de generación en de acuerdo el investigadorYa Antonio Turrent. mpacar otros alimento; con la espiga se generación, hace atole y con tamales. mencionamos 44 del IBERO os usos elote y del maíz; las hojas de ambos sirven para envolver tamales y

/nutrición

El maíz ayer y siempre

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Cristina Barros

Maestra en Letras por la UNAM. Desde 1992 investiga la cocina tradicional mexicana. En 1994 publicó, con Mónica del Villar, el libro El santo olor de la panadería. Escribe con Marco Buenrostro la columna “Itacate” en el diario La Jornada, y juntos han publicado los libros El maravilloso nopal,Vida cotidiana ciudad de México 1850-1910, y Cocina prehispánica y cocina colonial, entre otros. Es autora de los capítulos: “Justificación técnica” y “Riesgos” del expediente Pueblo de maíz enviado a la UNESCO en 2004, y de Los libros de la cocina mexicana (Conaculta, 2008). Recibió la medalla Miguel Othón de Mendizábal que otorga el Conaculta, a través del INAH, por su contribución a la difusión del patrimonio cultural de México. Es integrante de la campaña Sin maíz no hay país y del Frente Amplio contra la Supervía Poniente.

Desde el punto de vista nutritivo, el maíz contiene una proteína compuesta por varios de los aminoácidos que requiere el hombre para su alimentación; al comerlo junto con el frijol, los aminoácidos de ambos se complementan y se obtiene una proteína óptima. Cuando el maíz se nixtamaliza, y este proceso es otra tecnología que heredamos de los indios prehispánicos, se suelta la cubierta que lo envuelve y se hace más digerible; también se libera la niacina que se requiere para evitar enfermedades como la pelagra. La nixtamalización aporta, además, calcio y otras cenizas necesarias en nuestra dieta. El maíz puede usarse como harina; por la presencia de almidones se convierte en atoles y aun casi en gelatina, y es un magnífico espesante en los procesos culinarios. Se utilizan los granos frescos del elote; los granos semimaduros del maíz camahua o sazón, como lo llaman en algunas regiones, son útiles para la elaboración de cierto tipo de gordas y galletas. Los granos ya maduros se usan para harina o para nixtamal. Con el nixtamal se hacen desde una tortilla hasta un tamal de cerca de un metro de largo, horneado, que es el zacahuil huasteco. Mencionemos algunos tamales: de bola, de cambray, barbones, de chipilín, de cuchunuc, de mumu, zacahuil, corundas, de anís, chiapanecos, uchepos, de frijol, patzitos, de maíz colado. Los hay envueltos en hoja de milpa, en hoja de elote, en hoja de maíz, de papatla, entre otras. Además, con tortilla fresca, seca y tostada se hacen distintas preparaciones; de la masa salen gordas, pellizcadas, tlatlaoyos, peneques, memelas, tostadas. De elote se hacen sopas y chileatoles, tamales, pasteles dulces y salados, atoles, y así hasta completar más de 600 preparaciones hechas con maíz en distintas regiones de México. Del maíz se aprovecha la raíz en la medicina tradicional, los azúcares de la caña para hacer mieles, la caña misma tierna como

golosina, el jilote o elote muy tierno es comestible crudo, las hojas de la milpa sirven para envolver tamales y empacar otros alimentos; con la espiga se hace atole y tamales. Ya mencionamos los usos del elote y del maíz; las hojas de ambos sirven para envolver tamales y como empaques, son además plato. Los cabellitos de elote se utilizan como auxiliares en ciertos trastornos urinarios y otros malestares; finalmente al secarse, el rastrojo sirve como abono y como alimento para el ganado. El olote, la caña y las hojas de maíz tienen aplicaciones en la artesanía y en el arte popular. Desde hace varias décadas se han explotado las posibilidades industriales del maíz. Con él se hacen diversos alcoholes y pegamentos, está presente en la industria alimenticia y últimamente se menciona la posibilidad de hacer, a partir de él y otras plantas, un tipo de gasolina. El maíz es así base de industrias que producen millones de pesos. Como producto cultural que es, pues este cereal requiere necesariamente de la mano del hombre para su desarrollo, y por ser además el alimento básico de los mexicanos, se le ha considerado una planta sagrada, una deidad. En torno a su ciclo de vida: petición de las lluvias, siembra, primeros elotes, cosecha, bendición de las semillas y aun almacenamiento, se han desarrollado innumerables ceremonias y fiestas, que dan lugar a danzas, música, artesanías, muestras de arte popular y sobre todo, a la organización comunitaria y al fortalecimiento de las redes sociales, que nos permiten tener raíz e identidad. La mayoría de los españoles, sin embargo, asoció el maíz con los indios y con la pobreza. Todavía en el siglo XIX, algunos afirmaban que el maíz era poco nutritivo y contribuía a la indolencia y falta de energía de los indígenas. Tuvieron que pasar cuatro siglos para que casi a mediados del siglo XX, se recono-

Gracias al maíz, los cuarenta millones de pobres que hay en México no están en peores circunstancias.

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Del maíz se aprovecha la raíz en la medicina tradicional, los azúcares de la aña para hacer mieles, la caña misma tierna como golosina, el jilote o elote muy erno es comestible crudo, las hojas de la milpa sirven para envolver tamales y divulgación científica mpacar otros alimento; con la espiga se hace atole y tamales. Ya mencionamos os usos del elote y del maíz; las hojas de ambos sirven para envolver tamales y Desde el punto de Los vista nutritivo, maízsecontiene omo empaques, son además plato. cabellitos deelelote utilizan como auuna proteína por varios de losal secarse, iliares en ciertos trastornos urinarios compuesta y otros malestares; finalmente aminoácidos que requiere el el hombre su la caña l rastrojo sirve como abono y como alimento para ganado.para El olote, alimentación; al comerlo junto con las hojas de maíz tienen aplicaciones en la artesanía y enellefrijol, arte los popular. Del aminoácidos ambostradicional, se complementan y se maíz se aprovecha la raíz en la de medicina los azúcares de la caña obtiene una proteína óptima. ara hacer mieles, la caña misma tierna como golosina, el jilote o elote muy erno es comestible crudo, las hojas de la milpa sirven para envolver tamales y ciera que el maíz era más nutritivo incluso que el trigo, y que la Consideran que el que se opone a ellos, es ignorante y atrampacar otros alimento; con la espiga se sado; hace atole y tamales. Ya mencionamos dieta tradicional mexicana era equilibrada y sana. que no entendemos sus grandes avances y los beneficios hay señales queymuestran el maízlas sigue menospreéstos traeránsirven consigo. Sinpara embargoenvolver ya hay pruebas tamales de que os usosPero del elote del que maíz; hojas dequeambos y ciándose. Pensemos en las panaderías de las ciudades, suelen ser algunas plantas genéticamente modificadas afectan a la salud de omo empaques, son plato. Loslo cabellitos utilizan como auciertos animales yde aun laelote del hombre.se También es un hecho, que estas amplias, bien iluminadas, conademás estanterías adecuadas; no ocurre semillas requieren de gran cantidad de agroquímicos a los que mismo con las tortillerías. Muchas se ubican en lugares pequeiliares en ciertos trastornos urinarios y otros malestares; finalmente al secarse, ños, oscuros, sus paredes están cubiertas por una capa de humo. vienen atadas, y estas sustancias están dañando el suelo y el agua l rastrojo sirve tortillas como abono para el ganado. El olote, la caña Cada día comemos de menor calidad.y como alimento del subsuelo. El maíz se poliniza con gran facilidad. Habría que cuidar casi Si nosotros no lo valoramos, las compañías de biotecnología las hojas de maíz tienen aplicaciones en la artesanía y en le arte popular. Del cada planta para impedir que esto ocurra. Esta cualidad que persí lo han hecho. Van tras el maíz por sus grandes posibilidades. a los campesinos desarrollar variedades de maízla lo caña Su meta es modificar las semillas que heredamos y han sido un maíz se aprovecha la raíz en la medicinamitetradicional, los nuevas azúcares de hace también vulnerable, pues si se contamina con el polen de bien colectivo, para patentarlas y vendérnoslas como un invento ara hacer caña misma tierna plantas como golosina, elen jilote elote genéticamente modificadas, el mediano o plazo pode- muy propio. Sumieles, propósito finalla es, sin duda, tener el control absoluto mosmilpa perder las razas de maíz,para fruto de un trabajo milenario que alimentación en el mundo. erno sobre es lacomestible crudo, las hojas de la sirven envolver tamales y es patrimonio de los mexicanos. Hay muchas alternativas antes Ahora se trata de manipular las semillas introduciendo en ellas mpacar con launaespiga hace atole y detamales. Ya mencionamos ésta para aumentar, manera notable, la productividad en genesotros distintos aalimento; su naturaleza original. Los de bacteria, porse que el campo. Se trata de tener voluntad para ello. ejemplo. Se trata, dicen, de evitar ciertas plagas. Son los llamados os usos del elote y del maíz; las hojas de ambos sirven para envolver tamales y Gracias al maíz se construyeron Palenque y Bonampak, Chiorganismos genéticamente modificados o transgénicos. omo empaques, son además plato. Los cabellitos de elotey Tula, se Tajín utilizan como auchén Itza y Mitla, Teotihuacan y Tenochtitlan; gracias al maíz surgieron las culturas del Occidente de México y Con trastornos tortilla iliares en ciertos urinarios y otros malestares; finalmente al secarse, viven las culturas indígenas actuales. Porque el maíz nos dio la fresca, seca fuerza y porque su productividad liberó tiempo para el desarrol rastrojo sirve como se abono y como alimento para el ganado. El olote, la caña y tostada llo de numerosas expresiones culturales. las hojas dehacen maízdistintas tienen aplicaciones enSembramos la artesanía y en artede popular. Del de maíz la cuarta partele de tierras temporal y preparaciones de riego; consumimos 400 millones de tortillas diariamente, nos maíz se aprovecha la raíz en la medicina tradicional, los azúcares de la caña comemos 105 kilos de tortilla cada uno anualmente, obtenemos Consumimos ara hacer mieles, la caña400 misma tierna entre como golosina, jilote o elote millones 40 y 70% de lo hidratos de el carbono que nos permiten ju- muy de tortillas gar, trabajar, movernos, ser. El maíz es el que camina, el que ríe, el erno es comestible crudo,diariamente las hojas de la milpa sirven para envolver tamales y que llora, decían nuestros antepasados. Somos hombres de maíz. Gracias al maíz, losycuarenta millones de pobres que hay en mpacar otros alimento; con la espiga se hace atole tamales. Ya mencionamos México no están en peores circunstancias, y gracias al maíz os usos del elote y del maíz; las hojas deconambos sirven para envolver tamales y uno por ciento del dinero que producimos anualmente los Cada día mexicanos con nuestro trabajo y se nuestros recursos naturales, se comemos omo empaques, son además plato. Los cabellitos de elote utilizan como aupodría disponer de las tortillas necesarias para los poco más de tortillas iliares en ciertos trastornos urinarios malestares; finalmente al secarse, cien millones que somos. de menor y otros Gracias al maíz se ha mitigado el hambreEl en elolote, mundo. la caña calidadalimento para el ganado. l rastrojo sirve como abono y como A partir del maíz nuestras madres han generado una de las las hojas de maíz tienen aplicaciones en la más artesanía y en le arte popular. Del cocinas ricas que existen. No podemos permitir que esta herencia se pierda. El maíz es maíz se aprovecha la raíz en la medicinaun tradicional, los azúcares de la caña elemento de seguridad nacional, es nuestro rostro, nuestra Nos comemos vida, nuestro patrimonio. 105 kilostierna de ara hacer mieles, la caña misma como golosina, el jilote o elote muy Si hay hoy una batalla importante que dar, ésta es la de la detortilla cada erno es comestible crudo, uno lasanualmente hojas de la milpa para envolver tamales y fensa de nuestrosirven maíz. mpacar otros alimento; con la espiga se hace atole y tamales. Ya mencionamos 46 del IBERO os usos elote y del maíz; las hojas de ambos sirven para envolver tamales y

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teatro

Los monólogos de la vagina

Pilar Boliver

Actriz y conductora de radio y televisión. Estudió Literatura Dramática y Teatro en la UNAM. Con una experiencia de más de 25 años, en la actuación ha participado en múltiples obras, entre ellas Muerte accidental de un anarquista, Chicas católicas, La culpa busca la pena y el agravio la venganza y Confesiones de mujeres de treinta. Participó en la primera temporada, en México, de Los monólogos de la vagina, de Eve Ensler, una obra que rompió tabúes y que se ha representado en 120 países y ha sido traducida a 50 idiomas, con la participación de actrices como Susan Sarandon, Whoopi Golberg, Melanie Griffith y Winona Ryder, entre otras; una obra que enfrenta, con audacia y humor, el tema de la violencia contra las mujeres. Pilar Boliver es actualmente comentarista en el programa Farándula 40, y participó en las funciones de clausura de Los monólogos, este acontecimiento teatral que estuvo en México durante diez años en cartelera.

H

ace once años me tocó vivir un acontecimiento que no todas la personas han tenido la suerte de registrar en el almanaque de sus vidas. Empezó un nuevo siglo, dio comienzo una nueva década, por supuesto un nuevo año y, lo más emocionante, un nuevo milenio.Y con todos estos cambios en el calendario, en los días previos al nuevo milenio, me preguntaba qué cosas nuevas o qué eventos serían los que transformarían mi vida, la del mundo, la del teatro —que es la profesión que elegí hace 25 años— y, sobre todo, la condición de las mujeres en mi país. En este discernir y transitar entre algarabías, rituales y celebraciones en todas las latitudes del globo terráqueo por esta nueva etapa de la humanidad, el productor Morris Gilbert hizo llegar a mis manos, a mediados del año 2000, el texto de una obra de teatro cuyo título era: Los monólogos de la vagina. ¿Qué? ¿Los monólogos de la qué? Parpadeé algunas veces tratando de aclarar mi vista, tal vez había leído mal, quizá era: Los monólogos de la bailarina. Pero no, el título que tenía frente a mí era real: Los monólogos de la vagina. Tal cual. Con todas sus letras:V-A-G-I-N-A. Antes de empezar a leer la obra pensé que sería un divertimento jocoso un tanto alburero y frívolo, pero cuál no sería mi sorpresa que, al adentrarme en la lectura de ese texto, todo mi ser, mi espíritu y mi cuerpo se conectaron inmediatamente con

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las narraciones en primera persona, o sea los monólogos, que describían las experiencias reales de diferentes mujeres con sus propias vaginas. Era un mar de sensaciones el que despertaba en mí las historias de un sinfín de mujeres de diferentes razas, credos y estratos sociales, que iban desde una violación en Bosnia hasta una sinfonía sin límites de orgasmos múltiples, pasando por una mujer furiosa por los maltratos a su vagina o una mujer obligada a rasurarse el pubis para satisfacer a su marido, o el testimonio de una mujer que a los treinta y cinco años no había experimentado jamás un orgasmo. La obra era grandiosa, profunda, única. Ese libreto, que yo tenía en mis manos, era una joya, una revelación, un manifiesto que yo no había siquiera vislumbrado en tantos años de hacer y estudiar teatro. Ante tal conmoción a mis sentidos y a mi ser “mujer”, por supuesto me di a la tarea de indagar acerca de la autora, el montaje y la dirección de la puesta en escena. Investigué todo lo que se había escrito y publicado sobre Los monólogos de la vagina y mi sorpresa fue grande al descubrir el éxito de la obra y de la autora —Eve Ensler— en Nueva York. Todo era maravilloso hasta que llegó a mi mente la pregunta incómoda: ¿Los monólogos de la vagina, en México? Vagina y México son dos vocablos irreconciliables en los ata-


teatro vismos culturales de nuestro país. Me gustaría aclarar que esa gran pregunta no iba dirigida a mi persona puesto que provengo de una madre republicana refugiada de la Guerra Civil Española y de un padre heredero del nacionalismo mexicano, o sea de una familia, ¡bendito sea Dios!, muy liberal, en la que la palabra vagina, y lo que ésta significa, no me alteraban en absoluto. Pero como buena mestiza estudiada y escribida en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México sabía, y sé, de los grandes problemas que padece nuestra sociedad basada en patrones patriarcales, de lo fuerte y controvertido que sería montar esta obra denunciatoria que reivindicaba ese órgano femenino que la tradición católica ha soterrado como pecaminoso y satánico a lo largo de su historia. Pero aún así, con grandes cuestionamientos sobre las repercusiones en nuestra sociedad, con gran alegría y embestidas por el hecho de ser mujeres contestatarias y sin tapujos, empezamos a ensayar y luego estrenamos esta obra casi impensable en el México de principios del milenio. La valentía del productor Morris Gilbert fue fundamental para que esta puesta en escena viera la luz en México sobre las tablas del Teatro de la Sala Chopin en el otoño del año 2000. Participamos ocho grandes mujeres (Lilia Aragón, Anabel Ochoa —que en paz descanse—, Adriana Roel, Sofía Álvarez, Ana Karina Guevara, Andrea Legarreta, Stefanie Salas) y una servidora, Pilar Boliver, comprometidas con el texto, con nuestras personas, intentando ser voceras de las muchas mujeres que hablaban de lo que les preocupaba y, al igual que a ellas, lo que a nosotras nos preocupaba y sigue preocupándonos; mujeres del

mundo que denunciaban y siguen denunciando lo que a ti, a mí, a nosotras y a otras nos afecta, nos duele, nos transforma, nos fortalece, nos conforma como madres, hijas, madrinas, ahijadas, amigas, amantes, cuñadas, abuelas, nietas, nueras, tías, sobrinas, esposas, o simplemente como mujeres que quisieron y quieren transformar las injusticias que nos ha tocado vivir en esta absurda sociedad contemporánea. Un verdadero acontecimiento para nuestra sociedad machista y patriarcal es que Los monólogos de la vagina haya estado en escena durante diez años: del 2000 al 2010, a lo largo y ancho de todo nuestro país, durante casi 7 mil representaciones ininterrumpidas. Sus detractores, lo mismo religiosos que políticos, nunca lograron bajarla de las tablas. Su éxito fue tal que asistieron mujeres, hombres, adolescentes, ancianas, amigas y familias enteras que, con cada función y con los múltiples elencos que encarnaron a esas mujeres originarias y universales, gozaron, rieron, lloraron e hicieron conciencia de lo que significa ser mujer y, por ende, tener una vagina. Los monólogos de la vagina son, como el título lo indica, “monólogos”, pero quienes los han visto y escuchado han hecho de ellos un diálogo, para así participar en la construcción de una nueva sociedad más justa, equitativa y respetuosa con las mujeres que, estoy segura, brillará cada vez con más luz y dejará atrás los nubarrones de los atavismos impuestos por las sociedades oscurantistas y castradoras que aun hoy, en pleno 2011, siguen empañando la felicidad de los seres humanos, pero especialmente de una parte importante de los seres humanos: las mujeres.

La obra era grandiosa, profunda, única. Ese libreto, que yo tenía en mis manos, era una joya, una revelación, un manifiesto que yo no había siquiera vislumbrado en tantos años de hacer y estudiar teatro.

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GENTE QUE CAMBIA AL MUNDO

Las alumnas te n de la Ibero an la televisió mexicana Entre

llismo

el amari y ra u s a b le la te Ramírez Osvelia ra de IBERO Redacto

María José del Río Contra la telebasura

No me gusta la televisión abierta que se hace en México. Salvo algunos programas, sus contenidos carecen de calidad. Es necesario impulsar una televisión más plural y más sólida en sus contenidos. El problema es que los televidentes están en manos de un duopolio que no quiere abrirse a nuevas posibilidades de competencia. De ahí que la mayor parte de los mexicanos tenga que conformarse con lo que dictan los dueños de las televisoras comerciales. Hace falta que en la televisión se discutan temas polémicos y se transmitan películas de calidad y programas culturales como los de Canal 22. Televisa y TV Azteca se han especializado en la telebasura. Creo que para que cambie la televisión mexicana es necesario que se produzca también un cambio en la sociedad y en el gobierno, pues la televisión que padecemos es el reflejo de nuestra sociedad y del gobierno que tenemos. Estudiante de la Licenciatura en Comunicación, 6º semestre.

Isabela Winckelman Entretenimiento y morbo

La televisión en México es bastante mala. Sus contenidos son los mismos desde hace mucho tiempo y sus esquemas se repiten una y otra vez. Su fin sólo es entretener y complacer la parte morbosa del público con programas sin ningún nivel cultural. Ante la

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La televisión mexicana es uno de los más influyentes medios informativos, aunque esto no quiera decir que toda ella tenga una gran calidad en su programación, concepto y fines. Por el contrario, de hecho la televisión mexicana, especialmente la televisión abierta y comercial, tiene gravísimas deficiencias en lo que se refiere al nivel de propuesta intelectual y en los contenidos con los que forma, y a veces deforma, al televidente. Siendo éste un tema de gran relevancia, desde el punto de vista educativo y cultural, algunas alumnas de la Ibero externan sus opiniones al respecto.

falta de educación en el país hay sectores para los que la televisión cumple esta función, lo cual es lamentable. Necesitamos una televisión que realmente participe en la solución de los problemas de México. Estudiante de la Licenciatura en Comunicación, 6º semestre.

Claudia Fuentes Publicidad y programas nocivos

Definitivamente, la televisión mexicana es muy mala, vacía y carente de cultura. Las telenovelas deforman el gusto de la gente. Por otra parte, está la publicidad que se difunde desde las pantallas y que es causante de un consumismo nocivo de todo tipo, pero especialmente de alimentos sin ningún valor nutricional. Lo peor de todo es que el gran impacto que tiene la televisión en México influye en el deterioro de la salud y los buenos hábitos de los televidentes. Estudiante de la Licenciatura en Nutrición y Ciencia de los Alimentos, 4º semestre.

Atenas González Chisme y entretenimiento vacío

La televisión mexicana es muy mala, no tiene ningún contenido educativo, es puro chisme y entretenimiento vacío y no vale la pena. Si ello estuviera en mis manos, quitaría los programas de chismes y las telenovelas; pondría contenidos que fueran realmente útiles y que no resultaran un engaño para el público. Estudiante de la Licenciatura en Nutrición y Ciencias de los Alimentos, 6º semestre.

Sofía González Amarillismo y programas denigrantes

La programación televisiva mexicana es pésima, incluidos los noticiarios. La información que difunden no es fiable. Muchas veces lo que ofrece la televisión mexicana no es información verídica, pero la gente la cree debido, sobre todo, a su escaso nivel educativo. El medio televisivo en México contribuye también a ese bajo índice de educación. Son escasísimos los programas que valen la pena y, entre ellos, más escasos aún los que defienden los derechos de la mujer. En cambio, abundan los programas amarillistas y denigrantes, y especialmente los que presentan una orientación machista. Estudiante de la Licenciatura en Economía, primer semestre.

Mónica Gómez Chismes y entretenimiento banal

La televisión mexicana es malísima; su contenido debería ser más inteligente y educativo. Los programas, en general, no aportan nada a la inteligencia de los televidentes. Chismes, entretenimiento banal, trivialidades y cosas peores son las que más abundan en la programación. A la televisión mexicana no le interesa educar ni aportar valor alguno al público. Estudiante de la Licenciatura en Diseño Gráfico, 4º semestre.


Fotos: Corbis.

el viajero ilustrado

Pekín

Templo del Cielo.

Claudia Hernández de Valle-Arizpe Poeta y ensayista. Licenciada en Lengua y Literatura Hispánicas por la UNAM. Ha publicado siete libros de poesía y tres de ensayo. En 1997 obtuvo el Premio Nacional de Poesía Efraín Huerta por su libro Deshielo. Poemas suyos aparecen en antologías de México y el extranjero. Su libro más reciente es Perros muy azules, por el cual obtuvo, en 2010, el Premio Iberoamericano de Poesía Jaime Sabines para Obra Publicada. Pertenece al Sistema Nacional de Creadores de Arte

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Fotos: Corbis.

I

nmensa, de veinte millones de habitantes, de lugares míticos, juzgarla bella o fea sin haberla habitado es un riesgo, porque un juicio apresurado sobre ella puede depender, por ejemplo, de la estación del año o de lo pesado del tránsito vehicular. Complica el juicio todavía más el que su belleza no sea evidente como la de París o Venecia, gloriosa como la de Roma o melancólica como la de Lisboa. Pekín es suma y resta permanentes. El sector en el que se vive también contribuye a la medición de apegos y rechazos porque, según el barrio, es tan amable como ruda, tan fácil como difícil, tan vieja como moderna, tan acogedora como inhóspita. Nueve millones de bicicletas, un metro que está extendiendo sus tentáculos, taxis con conductores metidos en una especie de jaula y que insisten en conversar en chino aunque lo primero que les digas sea: “Disculpe, no hablo chino, hablo español” (frase de rigor, casi la primera que se repite hasta la náusea), sólo serán distracciones ante la majestuosidad de la Ciudad Prohibida o del Templo del Cielo. En los largos, interminables viajes sobre los periféricos y avenidas congestionadas, tal vez los restaurantes con letreros luminosos y horrendos leones que flanquean la entrada con lamparitas rojas, sean lo único de China que se reproduce idéntico en el mundo entero. Y como el mundo se parece cada vez más en todos lados, Pekín no es la excepción y en muchos de sus ángulos podría ser la ciudad de México o cualquier otra gran urbe de vías rápidas, supermercados y plazas comerciales, aunque tal certeza se desmorone ante el primer letrero “en chino” o ante la voz de los transeúntes del día, felices entre los montes, crestas y valles del mandarín.


Meses en Pekín. ¿Cómo sobrevivir en medio de una soledad tan vigorosa, tan de multitudes? En lo que se buscan respuestas aparecen jardines de antiguos palacios, templos budistas y taoístas, mezquitas y lamasarios, tumbas imperiales, galerías, plazas, mercados, barrios comerciales y una retahíla de buenos restaurantes. Se vive, entonces, mirándolo todo, probándolo todo, desde brochetas callejeras de gusanos de seda, de gorrión o de caballito de mar, hasta el reconstituyente e invernal caldero mongol, el mejor carnero, el pato laqueado, ahumado, rebanado, entero, frío o caliente y siempre aromatizado, los pescados fresquísimos, las frutas de perfumes nuevos o de tamaños increíbles, además de nueces, cereales, hierbas y chiles. El té es capítulo aparte. Pasan semanas y ciertos lugares se van volviendo necesarios: Kongmiao, el templo de Confucio, construido durante la dinastía Yuan, con sus estelas con inscripciones de los textos clásicos del filósofo y de sus alumnos. Afuera de los pabellones que albergan grandes tortugas de piedra, los árboles de quinientos años y de extrañas ramas retorcidas, el chillido de los cuervos, los contados visitantes, el deterioro de la pintura y de la madera, la llave que gotea al centro de uno de los patios, los rosales y las escobas puestas boca arriba contra un muro rojo, enchinan la piel sólo de evocarlo. Por sentido común, algunos de los lugares elegidos suelen ser los más cercanos a tu casa. Y si el Palacio de Verano queda a cinco kilómetros, ir con cierta frecuencia se vuelve mandato que acaba en romance.Yiheyuan, como tantos sitios en China, es enorme; casi trescientas hectáreas en las que se asienta el lago de Kunming, rodeado de pabellones, con puentes, isletas y embarcaderos que miran a los sauces. Recorrer allí la galería pintada más larga de China, ver el inútil barco de mármol de la excéntrica emperatriz Cixi, o cruzar el puente de los leones para ver pasar una lancha de proa alada, obligan a volver. Se trata de contemplar estanques con lotos, el bestiario en bronce que el fantástico Qilin resume de manera insuperable, o esa naranja sobre el techo de teja. Se trata de regresar para beberse un té verde ante la curvatura del Puente del Cinturón de Jade sobre el hielo. Como este texto no se resigna a ser una guía turística, habrá de permitirse, en

su recta final, algunas estampas exaltadas por el recuerdo: Pekín es tan roja como verde, azul y amarilla. Las muchachas van dormidas en las bicicletas abrazadas a un conductor tan ligero como ellas. Las carpas abundan en los estanques, gordas y escurridizas. Un árbol con granadas reluce en el lamasario de Yonghegong entre el incienso y las túnicas de los monjes. La tristeza de los hutongs esos residuos de una arquitectura destinada a desaparecer entre rascacielos se vuelve insoportable en los días de invierno. Con el paso de los meses, la bicicleta se convierte en casi una extensión del cuerpo; la bicicleta en la que van los obreros rumbo al trabajo; la bicicleta de día y de noche, de frío y de calor, de lluvia y de nieve; la bicicleta del anciano, de los novios, de la infaltable cesta metálica. ¿Hacia dónde va Pekín? Mucho se ha escrito sobre sus 3,000 años de historia como capital de tantas dinastías, pero a partir de ahora el centro político de China tiene el rostro vuelto hacia el mundo y, a su vez, todos miran hacia él y se deslumbran con su imparable maquinaria de producción. La barrera de la lengua hace difícil la vida para un extranjero. Más nos valdría (ya muchos lo están haciendo) comenzar a estudiar el chino mandarín, que es la lengua del futuro. ¿Que está en chino? ¿Quién lo dice? Yo estudié cinco horas semanales durante siete meses y aprendí los números, a regatear, a pronunciar pato, carnero y arroz, a disculparme por no hablar chino y a dar las gracias, una y cien veces, por poder perderme entre ellos. Cuatro años después, a fuerza de no practicar, lo he olvidado todo y únicamente puedo reproducir un carácter de su bella caligrafía: gente.

Pekín es suma y resta permanentes. El sector en el que se vive también contribuye a la medición de apegos y rechazos porque, según el barrio, es tan amable como ruda, tan fácil como difícil, tan vieja como moderna, tan acogedora como inhóspita.


innovación tecnológica Dispositivos e instrumentos que facilitan la vida

Tablet Motorola Xoom

Android 3.0, la tablet Motorola Xoom cuenta con procesador de doble núcleo, pantalla de 10.1 pulgadas con resolución de 1280 x 800 pixeles, memoria RAM de 1 GB, conexiones Bluetooth, WiFi, MicroUSB, MicroHDMI, 3G con opción de actualizar a 4G y jack de audio de 3.5 milímetros. Con 12.9 milímetros de grosor y 720 gramos de peso, su capacidad de almacenamiento es de 32 GB, duplicable mediante MicroSD, e incluye una cámara frontal para videollamadas de 2 megapixeles y otra más de 5 megapixeles con capacidad de grabar video en alta definición.

Lentes de sol con videocámara Polaroid dio a conocer sus lentes de sol GL20 con cámara integrada, que permite grabar video y tomar fotografías con resolución de 5 megapixeles, las cuales es posible enviar a otros dispositivos vía Bluetooth. Además, estos lentes cuentan con USB integrado y dos pantallas transparentes OLED de 1.5 pulgadas, donde se pueden reproducir las imágenes captadas.

Reloj deportivo con GPS En colaboración con TomTom, la firma Nike ha creado el reloj deportivo Nike+SportWatch GPS que le permite al corredor conocer su posición geográfica en todo momento, además de llevar un control del tiempo, ritmo, distancia, calorías quemadas, frecuencia cardiaca y velocidad, gracias a un sensor que se coloca en los tenis, el cual envía los datos al reloj. Con un peso de sólo 66 gramos, este dispositivo cuenta con conexión USB y funciones personalizables para motivar al corredor, como sonidos, pruebas y notificaciones, entre otras.

El smartphone más delgado del mundo Con 9.2 milímetros de grosor y un peso de 109 gramos, el Optimus Black de LG es el teléfono más delgado del mercado, el cual funciona con el sistema operativo Android 2.2. Su pantalla de 4 pulgadas, con tecnología NOVA, destaca por su brillo, claridad y bajo consumo de energía, además de ser el primer smartphone capaz de establecer mediante WiFi Direct, una conexión con otros dispositivos vía inalámbrica sin la mediación de un punto de acceso.


Revista Ibero 13