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Quan sigui gran vull ser iaioflauta! Ideologías, protesta y relaciones intergeneracionales en un colectivo de activistas mayores LUCY FISHER TRABAJO DE INVESTIGACIÓN DE MÁSTER TUTOR: JOSEP LLUÍS MATEO DIESTE

MÁSTER DE INVESTIGACIÓN ETNOGRÁFICA, TEORÍA ANTROPOLÓGICA Y RELACIONES INTERCULTURALES 2013, Bellaterra, Catalunya


Me gustaría agradecer a las iaias y iaioflautas por su acogida y por hacer este trabajo más fácil para mí.

También quiero darle las gracias a mi tutor, Josep Lluís Mateo Dieste, por todo su apoyo y consejos.


He cambiado los nombres de todos los participantes en este trabajo y he excluido referencias a algunas de las fuentes de las citas de los participantes, para intentar mantener el anonimato.


ÍNDICE

1. Resumen

1

2. Introducción

2

2.1 Antecedentes

2

2.2 Estado actual del tema

7

2.2.1 Movimientos sociales

7

2.2.2 La edad y la vejez

11

2.2.3 La protesta: simbología, performance y rito

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3. Diseño de la investigación

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3.1 Objetivos

15

3.2 Preguntas de investigación

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3.3 Tipo de investigación

17

3.4 Sujetos de estudio

17

3.5 Muestreo

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3.6 Posición política de la investigadora

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3.7 Técnicas de recogida de información

21

3.8 Técnicas de análisis de información

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4. Resultados

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4.1 La ideología en los iaioflautas

24

4.1.1 El modelo organizativo

24

4.1.2 La posición ideológica pública: El modelo 15-M de pluralidad

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4.1.3 Otras ideas sobre la posición ideológica colectiva e ideologías individuales

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ÍNDICE (Cont.)

4.1.4 El proyecto político-social público

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4.1.5 Otras ideas sobre el proyecto político-social

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4.1.6 Una exploración tentativa de las diferencias ideológicas entre los iaioflautas y el 15-M

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4.2 Ideas sobre la edad en los iaioflautas

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4.2.1 El rango de edades

34

4.2.2 La edad como razón por actuar juntos

35

4.2.3 Los iaioflautas como desafío a ideas corrientes sobre la ancianidad

37

4.3 Los iaioflautas en la calle: Performance, simbología y rito en la protesta

41

4.3.1 Simbología y performance en la protesta

42

4.3.2 Elementos de rito en la protesta

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5. Discusiones

51

6. Conclusiones

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7. Bibliografía

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LISTA DE FIGURAS Figura 1: El uso de símbolos de redes sociales en el nombre

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Figura 2: El chaleco

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Figura 3: Los iaioflautas superhéroes del cómic

45

Figura 4: Viñeta de un niño que quiere ser iaioflauta cuando sea mayor

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1. RESUMEN Los iaioflautas es uno de los pocos colectivos de activistas mayores que se ha estudiado. Se inspiró en el 15-M del movimiento asambleario global de 2011, y adoptó su modelo “no-ideológico” en su discurso público, que implicó eliminar referencias a sindicatos, partidos políticos y sistemas ideológicos como el comunismo; además de adoptar el nuevo vocabulario del “99%/1%”. El colectivo ha tomado otros aspectos de estos nuevos movimientos: como la protesta teatral y festiva y el uso y simbología de las redes sociales. Sin embargo, este estudio ha sugerido que el papel de las biografías de los participantes ha hecho que haya más tolerancia en los iaioflautas hacia expresiones de afiliación con las instituciones “clásicas” rechazadas a nivel público. Mediante su protesta indignada los iaioflautas suponen un reto al tópico positivo de los mayores como sabios y tranquilos (Woodward 2002); tras un análisis de los elementos rituales en sus acciones, este estudio ha sugerido que la participación en tal protesta podría funcionar de rito de paso para personas jubiladas a otra fase de vida y una “asociación de edad” (Paulme 1971), para mayores políticamente activos. La negociación entre los elementos “nuevos” y “clásicos” en su acción es producto de un intercambio intergeneracional en que los iaioflautas aportan sus narrativas de la memoria histórica y su lucha para un “mundo mejor” para sus hijos y nietos; pero esta aportación no es un “don puro” (Befu 1977), sino que buscan un compromiso de los jóvenes para seguir su lucha en el futuro; así, he propuesto que su acción es un intento a restablecer las relaciones de reciprocidad sociales que Mauss (2011) y Polanyi (2002) vieron amenazadas por el capitalismo. El modelo de activismo adaptativo e intergeneracional que ofrecen podría ser su legado más importante.

Palabras claves: movimientos sociales, edad, vejez, generaciones políticas, intergeneracional, reciprocidad, protesta, rito.

1


2. INTRODUCCIÓN 2.1 Antecedentes Esta investigación se centra en un colectivo que se identifica en términos de sus edades avanzadas, sus políticas radicales y una conexión con el 15-M, todo lo cual está expresado en su nombre: se apropiaron del término ‘perroflauta’, una palabra que se utiliza despectivamente hacia la gente ‘antisistema’, e introdujeron el término ‘iaio’ (una versión afectiva de ‘abuelo’ en catalán). Varios participantes me han contado una historia fundacional, en que compañeros de luchas pasadas se encontraron en Plaça Catalunya durante la ocupación por el 15-M en 2011, y decidieron volver a actuar juntos. Durante una comida en un restaurante chino, vieron a Esperanza Aguirre en las telenoticias, llamando a los del 15-M “perroflautas”, y uno de los jóvenes activistas dijo al 5 o 6 veteranos, “si yo soy perroflauta, vosotros sois iaioflautas”, y nació el nombre. Desde la primera en 27/10/2011, han realizado acciones nombradas ‘travesuras’ cada mes, utilizando su combinación particular de la táctica de secretismo de su activismo en la época franquista y las nuevas tecnologías del activismo digital. La mayoría de sus acciones critican las llamadas ‘políticas de austeridad’ y las acciones de la banca en el contexto de la crisis económica global que empezó en 2008. El colectivo es interesante por varias razones: primero, porque se declaran “hijos del 15-M”,1 y así están conectados al último “ciclo de protesta” global (Tarrow 1998), que empezó con movimientos en Islandia y Túnez, seguidos por la llamada “Primavera Árabe”, y los movimientos asamblearios del 15-M, el Occupy y otros en Europa2; incluso algunos comentaristas han relacionado los movimientos actuales en Turquía y Brasil con este ciclo.3 Ya se está publicando 1

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/08/24/actualidad/1345833810_886369.html Calhoun 2013; Castells 2012; Graeber 2013. 3 http://www.huffingtonpost.com/gianpaolo-baiocchi/occupy-movements-aroundt_b_3480620.html 2

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bastante investigación sobre los movimientos masivos y dramáticos de 2011,4 pero se ha prestado menos atención a lo que ha pasado después de que los manifestantes se fueron de las plazas en España. Los iaioflautas es uno de los colectivos que se formó en Barcelona durante ese periodo, además de la red de asambleas de barrios del 15-M; actúan como parte de una comunidad de varios colectivos que siguen intentando realizar el trabajo crítico del 15-M, de diferentes formas: no he podido encontrar investigación sobre este contexto post15-M. Investigar cómo los iaioflautas relacionan al 15-M; cuáles de sus elementos han adoptado y cuáles han cambiado, nos puede sugerir cómo los eventos del auge de un ciclo de protesta inspiran y cambian la actividad de la comunidad activista en el periodo en que la protesta se queda más “latente” (Melucci 1989, en Bartholomew y Mayer 1992). La relación entre las ideas de los iaioflautas y el 15-M es un factor clave del interés del colectivo. El 15-M, igual que los movimientos Occupy, afirmó no tener ideología, debido a ser un movimiento asambleario en que el proceso de deliberación consensual era parte del objetivo de buscar otras formas de democracia (Castells 2012:115-55, Graeber 2013:88-97). En relación con esta posición, se rechazó identificaciones y lenguaje asociados con partidos, sindicatos o ideologías institucionalizadas, y se estableció un nuevo lenguaje que incluía la oposición del 99% al 1% que poseía el 20% de los recursos, en vez de antiguas categorías de izquierdas, derechas o clase social.5 Sin embargo, varios teóricos han afirmado que tanto el 15-M como el Occupy eran fundamentalmente políticos, extendiendo y profundizando el cuestionamiento más radical del sistema capitalista6 que diversos autores argumentaron había vuelto con el llamado “movimiento anti-globalización” de los 1990 y 2000, después del enfoque en la identidad de los “nuevos movimientos sociales” de los 1970 y http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2013/jun/23/protests-spirit-of-occupy-alive-istanbulrio 4 P.ej. Calhoun 2013; Castells 2012; Corsín Jimenez y Estalella Harcourt 2011; 2012; Mateo Dieste 2012; Mitchell 2012; Nugent 2012; Serrano 2011; Taussig 2012. 5 Maurer 2012:455; Serrano 2011, en Castells 2012:130-1; Graeber 2013:47-9. 6 Calhoun 2013; Castells 2012:136-40; Graeber 2013:97-107; Nugent 2012; Razsa y Kurnik 2012.

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1980 (Waterman 2001). Los iaioflautas ofrecen un contexto particularmente interesante en que investigar esta tensión entre el contenido político y el discurso “no-ideológico”, ya que, aunque afirman inspirarse en el modelo 15-M, muchos de sus participantes tienen biografías marcadas por el activismo asociado con los partidos, sindicatos e ideologías institucionalizados con que el 15-M se ha negado a asociar. Entonces, es importante investigar cómo la ideología del colectivo, concebido como sus ideas y objetivos políticos, se relaciona con estas biografías y el modelo 15-M. Tal investigación también nos puede informar sobre la validez del concepto de “generaciones políticas” de Mannheim (1952), que se sigue utilizando en investigación sobre acción colectiva para explicar el cambio de perspectivas políticas con siguientes generaciones, que supuestamente tienen visiones incompatibles por haber vivido experiencias políticas formativas en contextos históricos diferentes.7 Que los iaioflautas hayan declarado seguir el 15-M sugiere que este modelo podría necesitar revisión, pero es necesario interrogar cuánto del modelo 15-M han adoptado, y cómo influyen las experiencias de haber participado en la resistencia al franquismo y en culturas políticas en que el papel de la clase social era quizás más importante. El papel de las biografías de los activistas en la orientación política de los movimientos sociales es un área todavía en desarrollo (Jasper 1998, Sanjek 2009:1-10). En el caso de los iaioflautas, cuya lema central es “vam lluitar i lluitarem”, está claro que sus referencias a la experiencia como fuente de autoridad, podrán ser muy importantes. El contexto particular de Barcelona, con niveles altos de activismo antes y después de la dictadura, y movimientos obreros y vecinales durante la época franquista, también podrá jugar un papel importante.8 Es importante estudiar los iaioflautas también porque se ha investigado muy pocos colectivos de activistas mayores, y difiere de los movimientos previos por protestar exclusivamente sobre temas sociales: los Gray Panthers de Estados Unidos y otros países han protestado desde los 1970 sobre temas sociales pero la

7 8

Schnittker et al 2003; Tessler et al 2004; Whittier 1997. Checa Artasu 2005; Domènech Sampere 2004; Fernandez Buey 2004.

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mayoría de sus reclamaciones se han centrado en el mejoramiento de la posición de los mayores (Sanjek 2009:11), y las ‘abuelas de la Plaza de Mayo’ protestaban sobre la situación muy específica del secuestro de sus nietos (Arditti y Lykes 1992;Taylor 1998). Uno de los objetivos principales de la investigación, por lo tanto, es cuestionar por qué este grupo de personas mayores decidieron empezar a actuar juntos, en vez de seguir protestando con otros colectivos. Ya que la sociedad moderna, en contextos occidentales, ha desarrollado una percepción de las personas jubiladas como “impotent, frail, disabled, demented or dependent” (Estes 1979, en Sanjek 2009: xiii), un grupo de activistas mayores presupone un reto a cómo percibimos el comportamiento adecuado de las personas mayores. Dado que los iaioflautas ya cuentan con unos 1700 participantes en 12 ciudades de España y Catalunya, es importante investigar cuáles podrían ser las implicaciones de esta nueva “asociación de edad” (Paulme 1971, en Bernardi 1996:231), en el contexto de una sociedad capitalista en que se atribuye una pérdida de roles y estatus a la jubilación, pero en que la población jubilada está creciendo (Shield & Aronson 2003:169-189). Otro factor importante, en un colectivo que afirma luchar “para nuestros hijos y nietos”, son las relaciones intergeneracionales, una cuestión relacionada con la de generaciones políticas descrita arriba. Los iaioflautas hablan de “hijos y nietos” pero en realidad parecen actuar a nivel social. Es necesario interrogar esta relación con futuras generaciones a nivel social y cómo se vincula con las relaciones de reciprocidad intrafamiliar (Kennedy 1991). Otro aspecto interesante del colectivo son sus formas de protesta: el grupo realiza ocupaciones de instituciones en contra que reclaman, vestidos en chalecos amarillos; también suelen ir con una camioneta con música en las manifestaciones. Hay señales de que han incorporado elementos de la protesta más festiva y teatral que se popularizó en el movimiento anti-globalización;9 que son conscientes de este toque de drama y humor queda evidente en su cómic, en que aparecen iaioflautas superhéroes, abriendo sus chalecos para revelar un 99% 9

Cohen-Cruz 1998; Graeber 2009; Lai 2010; O’Neill 2004.

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en un triángulo. Una investigación de la incorporación de tales elementos de un estilo de protesta propio de movimientos actuales también nos podría informar sobre la cuestión de generaciones políticas y el intercambio de conocimiento entre activistas jóvenes y mayores. También se puede hacer la hipótesis de que existen elementos de rito en su protesta: los chalecos que se ponen al principio les dan uniformidad visual, igual que los novatos en los ritos de paso estudiados por Turner (1995:94-130). Varios autores han estudiado los aspectos rituales de la protesta10, pero ninguno en el contexto de un colectivo de activistas mayores: investigar estos aspectos nos pueden decir más sobre cómo la protesta afecta las percepciones de edad y también si tiene alguna función de rito de paso para los que están entrando a la fase mayor de su vida.

10

Auyeri 2002:173-5; Delgado 2003:323-5; Graeber 2009: 361, 381-2; Jasper 1998:183-209; Taussig 2012:84.

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2.2 Estado actual del tema 2.2.1 Movimientos sociales En los 1970 se desarrolló un campo de investigación para examinar los movimientos sociales de los 1960 que se veían como un fenómeno que las teorías marxistas y funcionalistas no podían explicar. Hasta recientemente ha estado dividido en dos tradiciones: la de los “nuevos movimientos sociales” (NSMs) y la de “procesos políticos” (PP) (Edelman 2001:287-91, Crossley 2002: 10-3). Los teóricos de NSMs postularon que la aparente nueva pluralidad de los movimientos sociales era un indicio de la transición a una sociedad “postindustrial”.11 Afirmaron que movimientos de derechos civiles o feministas se centraban en reclamaciones relacionadas con la identidad y con “formas de vivir” alternativas, más que la redistribución económica (Touraine 1988 in Edelman 2001: 288). Hicieron hincapié en la autonomía de los movimientos de mecanismos tradicionales de representación política, y hablaron de sus prácticas de protesta y organización como realizaciones de sus metas.12 Las teorías que ahora se nombran como “el proceso político” han incluido enfoques en: el modelo economicista de la investigación sobre la “movilización de recursos” por movimientos (McCarthy y Zald 1977); las “oportunidades políticas” que posibilitaban movilización en ciertos contextos políticohistóricos;13 el proceso entero de crecimiento y declive de un movimiento (McAdam 1982); los “ciclos de protesta” que exploraba las fases de alta y baja actividad de comunidades de movimientos sociales (Tarrow1998)y los “marcos 11

Touraine 1988 en Edelman 2001:288 ; Laclau y Mouffe 1985, en Gledhill 1994. de Certeau 1984, en Escobar 1992; cf. Gledhill 1994, Pichardo 1997. 13 Eisinger 1973, en Meyer 2004: 128; Tilly 1978. 12

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de referencia” que los movimientos emplean para capturar un público (Benford y Snow 2000). Una línea relevante en esta escuela es la que ha enfocado más la agencia de los participantes: en el papel de las emociones en la movilización14 y la creación de identidad colectiva15; y en cómo el activismo está influido por, e influye en las biografías de los participantes (Jasper 1998:210-228). Sanjek demuestra que la participación de muchas personas mayores en los “Gray Panthers” era una continuación de su actividad pasada (2009:1-10). Aunque todavía haya bastante división entre las dos tradiciones, sí que existe cierto acuerdo en que un movimiento social se distingue de un colectivo único por ser una red de varios grupos que comparten metas y/o una “identidad colectiva”, que sobreviven incluso si uno de los colectivos desaparece o la población de participantes cambia.16 Por lo tanto, será importante en mi investigación distinguir entre el ‘colectivo’ de Barcelona que estudio, y la red más amplia que constituye el ‘movimiento social’ de iaioflautas. Los teóricos de “procesos políticos” y de “NSMs” han sido criticados por su falta de atención al contenido político de los movimientos sociales. Walder (2009) ha argumentado que los estudios de “procesos políticos” tenían la meta principal de explicar cómo se moviliza y no qué se reclama; y teóricos de los NSMs han sido criticados por enfatizar cuestiones de identidad por encima de reclamaciones políticas (Gledhill 1994, Edelman 2001:298-301). Sin embargo, desde el ciclo de protesta en contra de las instituciones supranacionales en los 1990, el aumento en las críticas radicales del sistema capitalista neoliberal ha sido reflejado en los estudios del llamado “movimiento anti-globalización”17 y los movimientos de 2011 en Túnez, Egipto, España, EE.UU. y otros países.18 Una edición especial de “American Ethnologist” sobre “Occupy” incluyó investigaciones sobre sus esfuerzos de generar un debate sobre la igualdad y la

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Goodwin et al 2000; Jasper 1998:103-129,183-209; Trnka 2012. Diani y Bison 2004: 282-4; Melucci 1995; Tilly 1978: 8-10. 16 Op.cit. 17 Fernández Buey 2004; Nash 2005; Waterman 2001. 18 Castells 2012; Harcourt 2012. 15

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crisis del capitalismo (Nugent 2012:281). Corsín Jiménez y Estalella (2011:21-2) afirmaron que la ocupación política del espacio público del 15-M marcó una quiebra con el enfoque en las políticas de identidad. Dada la centralidad de las reclamaciones políticas al discurso de los iaioflautas, en un contexto político español de recortes profundos, es importante responder a la llamada de Razsa y Kurnick (2012:250) para que los antropólogos presten atención a los procesos de formación de políticas alternativas. Badiou (2012) ha escrito que este periodo de protesta representa el “retorno de la historia”, en contrapunto al “fin de la historia” del final de los 1980 (Fukuyama 1992). Oliver y Johnston (2000) proponen un argumento convincente para analizar las ideologías de los movimientos sociales y no solo sus ‘marcos de referencia’, que describen como colectivos representan problemas sociales, pero que no hablan de sus respuestas a tales problemas. Estos autores, y otros como Seliger (1976, en Eagleton 1991:6), conciben “una ideología” como un sistema de ideas que puede ser construido por grupos que resisten un poder hegemónico, en contraste con los que lo definen como un esquema desarrollado por un grupo dominante para mantener su poder (Eagleton 1991:5-7). Sin embargo, la investigación de las orientaciones ideológicas de los iaioflautas se tiene que realizar en el contexto de su asociación con el 15-M, un movimiento que afirma no tener ideología y en que “el proceso es el producto” (Castells 2012:147), igual que el movimiento Occupy estadounidense (Graeber 2013:88-97). Taussig (2012) ha descrito como el ambiente liminal de la acampada de Occupy Wall Street era fundamental a la política transformativa que ofrecía; otros han afirmado que quizás lo más radical de estos movimientos era que cuestionaban “la visión productivista del cambio social” (Castells 2012:146) que busca realizar objetivos rápidos y eficaces y así no escapa a la lógica del capitalismo.19 Así, estos movimientos parecen a los NSMs en su insistencia por mantenerse fuera del sistema y en buscar una transformación profunda de la sociedad, pero también incluyen críticas al capitalismo neoliberal y al sistema 19

Graeber 2013:88-97; Mitchell 2012:9.

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democrático que parecen ser más políticas. Esta tensión entre su aspecto postmoderno y el contenido político es evidente en la afirmación de Graeber, uno de los que lanzó la dicotomía “99%/1%”, que esa lema consiguió reintroducir el concepto de clase social en la política estadounidense (2013:17). En esta investigación distinguiré entre la ideología como sistema de ideas y objetivos que forman el proyecto político-social del colectivo, y las ideas sobre ideología que se manejan en el discurso de los iaioflautas, de acuerdo con la advertencia de Asad (1979) de que cualquier interpretación del sistema de ideas no es una representación de una ideología “auténtica” del grupo, sino que es necesario fijarse en el empleo de esas ideas dentro de un contexto político-social. Otra área importante de investigación es la que se ha hecho sobre grupos de activistas mayores, en relación al concepto de “generaciones políticas” (Mannheim 1952). Mannheim afirmó que “generaciones políticas” socializadas en el mismo contexto socio-histórico mantenían una perspectiva distinta a la de otras generaciones durante su vida; dentro de cada generación existían “unidades generacionales” que a través de compartir experiencias e interpretaciones de eventos políticos, distintas a las del resto de su generación y de otras generaciones, funcionaban de “ideological or cultural movements” (Whittier 1997:761) que impulsaban el cambio social (DeMartini 1985). Así promovió la idea de que cada generación se tiende a rebelar en contra de las ideas políticas de sus antecedentes. DeMartini usó datos sobre activistas de mayo del ’68 para mostrar que era necesario prestar más atención a la socialización por los padres (op.cit.) Un estudio reciente apoyó el concepto de Mannheim, afirmando que la generación de mujeres que habían llegado a la edad adulta en la segunda “ola” del feminismo se identificaba más como feministas que mujeres de otras generaciones (Schnittker et al 2003); estos autores refirieron estudios que sugerían que las ideas políticas se consolidan temprano en la madurez (“early adulthood”:608). Tessler et al (2004) sugirieron que algunas épocas marcan las ideas políticas de las cohortes de forma duradera y otros no. Whittier (1997) modificó estos conceptos para explicar el cambio de estrategias en movimientos sociales a través del cambio de perspectiva que traen diferentes generaciones de

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participantes: aseguró que tales generaciones están marcadas por sus primeras experiencias de activismo, en cualquier fase de la vida. Sin referirse a este concepto, Sanjek postuló que las personas de parecida edad compartían perspectivas en los Gray Panthers: los que habían empezado a actuar en los 1930 se consideraban de una generación más radical que la contemporánea, mientras que los jóvenes que participaban parecían unidos por su actividad en los 1960 (2009:228). Tales percepciones intergeneracionales pueden jugar un papel en los iaioflautas. Un factor que puede ser importante en relación con sus biografías, algunas de las cuales han sido relacionadas con sindicatos e ideologías comunistas, es el papel que tiene la clase social en su discurso. Kasmir (2005:80) ha demostrado cómo se puede construir la consciencia de clase a través del activismo trabajador, lo que sugiere que personas que han sido sindicalistas podrían tener más consciencia de clase. Seguiré la perspectiva marxista cultural de remarcar sus identificaciones de clase social, expresadas en su discurso (Foley 1989), y me interesan sus ideas sobre clase en el contexto del análisis ideológico, más que intentar hacer una aproximación de su clase social: una descripción completa en términos del capital económico, social y cultural (Bourdieu 1984) necesitaría de un estudio mucho más extenso que el actual.

2.2.2 La edad y la vejez La investigación antropológica sobre la edad tradicionalmente se ha centrado en las clases de edad en África Oriental: grupos de individuos que nacen en el mismo período de tiempo y progresan por la vida en una cohorte (Bernardi 1996). Se diferencia entre sistemas con “formas iniciáticas”, en que las cohortes se inician en diferentes papeles con ciertas edades cronológicas; y las “formas generacionales” en que la edad está definida por fases reproductivas (op.cit.). El primer problema en la investigación en contextos industrializados es cómo definir la vejez, ya que influye no sólo la edad cronológica sino también el

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rol social.20 Neugarten (1996) subrayó la importancia de distinguir también entre los “joven-mayores” o “mayores-mayores”, cuya diferencia en capacidad fisiológica les dan posibilidades distintas. Es de esperar que la mayoría de los iaioflautas son de la primera categoría. Mucha investigación centrada en sociedades industriales ha descrito un declive social o una “desvinculación” (Cumming y Henry 1961, en San Román 1990: 42-9) de las personas mayores de la sociedad.21 Las teorías de “modernización” describen una relación entre la representación de la gente mayor como vulnerables (Estes 1979 en Sanjek 2009:xiii) y factores asociados con el capitalismo industrial, que han hecho que los jubilados sean percibidos como no-productivos y pierdan sus roles sociales.22 Varios estudios en Japón demostraron que tal fenómeno no era universal en sociedades industriales23 y otros han sugerido que en determinados contextos se extienden normas que determinan ser más activo en la jubilación.24 Cohen (1994: 140-3) critica estudios de la “geroantropología”, basados en teorías de la modernización, por representar a las personas mayores como víctimas silenciadas. Una de las áreas en que afirma que la antropología puede hacer una aportación valiosa es explorar las racionalidades por las que se representa y se experimenta el envejecimiento (op.cit.). Un estudio de Kaufman hace tal cuestionamiento de las categorías sociales de edad: encuentra que sus sujetos no se consideran como mayores sino que conciben un “yo sin edad” [“an ageless self”] que se mantiene a lo largo de la vida (1986, en Cohen 1994:152). Por su parte, la investigación de Woodward habla de la “prohibición cultural de la indignación entre la gente mayor en Estados Unidos” (2002:187) y lo atribuye al tópico positivo de la persona mayor sabia y tranquila; este tópico se relaciona con la persistencia de la teoría de “desvinculación” social atribuida al envejecimiento, que conlleva una supuesta pérdida de emociones. Afirma que tal

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San Román 1990: 46, 131; Shield & Aronson 2003. Cohen 1994; San Román 1990:42-62. 22 Burgess 1960; Cowgill y Holmes 1972,en San-Román 1990:49-63. 23 Hashimoto 1996; Palmore 1975 en San Román 1990:63-81. 24 Haicault 2003: 120-1; Hashimoto 1996:38-40; Shield & Aronson 2003:19. 21

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prejuicio social impide que los mayores actúen políticamente. Sanjek argumentó que una de las aportaciones más importantes de los “Gray Panthers” era la subversión de estas representaciones por estar y actuar “fuera de lugar”: en sitios y con actitudes que no se esperaban de gente mayor (2009: 240-2). Es probable que la actividad de los iaioflautas ofrezca oportunidades subversivas parecidas. Otra línea relevante en este campo son los estudios en la psicología social del transcurso de la vida, que consideran la edad en términos de la biografía global, el contexto político-social cambiante, y enfatizan la importancia de momentos de transición y de relaciones intergeneracionales, en contraste a la perspectiva de socialización, que daba peso a las experiencias formativas en la juventud (Elder Jr.1994, San Román 1990). El cambio de la sociedad agrícola a la industrial trajo importantes cambios, de un sistema en que la reproducción social se realizaba a través de la reciprocidad intergeneracional, en que los hijos mantenían a los padres a cambio del cuidado que recibieron de jóvenes y la herencia prometida, a un sistema en que el mantenimiento pasa al estado de bienestar (Kennedy 1991). Sin embargo, Haicault ha demostrado que el peso de la “deuda” de la juventud mantenida todavía resulta en relaciones de reciprocidad, a veces a través de transmitir un sentimiento de culpabilidad, y también afirma que la norma está cambiando a una reciprocidad más negociada (2003). Por otro lado, la crisis económica en España podría estar cambiando estas relaciones en otro sentido: hay señales de que los abuelos están llegando a tener más papel de apoyo para sus familias.25

2.2.3 La protesta: simbología, performance y rito

El impacto visual de los iaioflautas cuando se han manifestado en sus chalecos amarillos al lado de su camioneta que emitía música alegre me llevó a la hipótesis de que había elementos de la protesta moderna más teatral y ritual en sus acciones. Varios trabajos han estudiado la creciente popularidad de las http://www.lavanguardia.com/estilos-de-vida/20120127/54245289728/abuelospara-todo-donde-esta-el-limite.html 25

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formas teatrales en la protesta desde el movimiento anti-globalización.26 Foster (2003) ha comparado los performance de este movimiento con los “sit-ins” de activistas negros en cantinas reservadas para gente blanca en los 1960 y los “dieins” de activistas gay en los 1980. Graeber (2009:381) afirma que tal protesta dramática ayuda a transmitir el mensaje a un público, mientras Cohen-Cruz (1998:5) habla del propósito de hacerles testigos de una situación a los espectadores: un ejemplo era el “espectáculo” que crearon las abuelas de la Plaza de Mayo para visibilizar a sus hijos desaparecidos (Taylor 1998). Otro aspecto importante de la protesta es la simbología de los actos y el sitio escogido; Delgado asegura que la protesta desde los 1990 ha insistido en lo simbólico más que antes, atacando los edificios emblemáticos del sistema contra el que luchaban y limpiando así la ciudad del mal percibido (2003:323-39). Delgado (2003:338) y Graeber (2009:392) también hacen referencia a los Situacionistas como inspiración de tal protesta: además de su aspecto teatral, este grupo reintegró lo sagrado, de acuerdo con Graeber, a través de la transformación del espacio urbano en un sitio de placer. Tal actividad contenía elementos de rito así como de mucha protesta. Los teóricos que exploran los aspectos rituales de la protesta comparan los momentos de emoción e identificación colectiva, inspiradas en la unión de personas en una situación lejos del cotidiano y nutrida por gritos, música, danza, canto e indignación, con la fase liminal de rituales en sociedades no-occidentales que describieron Van Gennep (1909, en Segalen 2005: 40-49) y Turner (1995: 94-130).27 Turner describió la fase de liminaridad de ritos de paso, en que un grupo de iguales, normalmente homogeneizados por ropa emblemática o la desnudez, pasan por una intensa experiencia compartida que suele incluir pruebas peligrosas, danza y música, todo lo cual marca y facilita su paso a otra etapa de vida (1995,op.cit.). Para describir la emoción colectiva que puede producir momentos parecidos en la acción colectiva, algunos autores han referido a la “efervescencia colectiva” que percibió Durkheim (2007) en los 26

Cohen-Cruz 1998; Graeber 2009; Lai 2010; O’Neill 2004. Auyeri 2002:173-5; Delgado 2003:323-5; Graeber 2009: 361, 381-2; Jasper 1998:183-209; Taussig 2012:84. 27

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ritos “salvajes” de aborígenes.28 Otros han citado la “comunitas”, en que esa unión es producida por la relación de los miembros del grupo de forma igualitaria y directa, en un estado de liminaridad en que se han disuelto las estructuras sociales normales (Turner 1995: 97-128).29

3. DISEÑO DE LA INVESTIGACIÓN 3.1 Objetivos

Este trabajo pretende investigar como este colectivo, que se fundó después de las ocupaciones del 15-M, Occupy y otros movimientos sociales en 2011y cita el 15-M como inspiración, se ha desarrollado después de que el auge de ese “ciclo de protesta” (Tarrow 1998) haya pasado. Propone explorar la relación entre el empleo del modelo “no-ideológico” de 15-M por los iaioflautas con la existencia de varios participantes cuyas biografías parecen marcadas por las ideologías e instituciones rechazadas por el 15-M, prestando atención a las diferencias entre el discurso a nivel colectivo y el discurso y praxis a nivel individual. Ya que los iaioflautas es uno de los pocos colectivos de activistas mayores, la investigación examinará hasta qué punto factores relacionados con la edad influyeron en la decisión de actuar aparte de otros colectivos en un grupo de edad. Explorará las maneras en que el activismo del colectivo cuestiona concepciones sociales de la vejez, y qué alternativas ofrece, si hay algunas, a las posibilidades convencionales para las personas jubiladas, en el contexto de una

28 29

P. ej., Crossley 2002: 23-7; Jasper 1998: 192. Lai 2010: 508; Santino 1999: 525.

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creciente población jubilada. Con referencia a su declarada afiliación con el 15M y su objetivo de conseguir “una vida mejor para nuestras hijas e hijos”[1], la investigación indagará en las relaciones intergeneracionales, y las concepciones que los participantes tienen sobre personas más jóvenes. Finalmente, el estudio interrogará la hipótesis de que influyen las formas de protesta moderna más teatrales y rituales en las acciones de los iaioflautas, y explorará cuales son las implicaciones de tal protesta, particularmente en relación con las concepciones de la edad.

3.2 Preguntas de investigación

1.¿Qué ideas existen sobre la ideología colectiva e individual en el colectivo, y cómo se las concibe en relación con el 15-M? a. ¿Cómo conciben losiaioflautas su posición ideológica colectiva? b. ¿Qué diferencias hay a nivel colectivo e individual? c. ¿Qué contrastes y similitudes percibidas hay con la posición del 15-M? d. ¿Cómo han cambiado estas posiciones desde que empezaron a actuar? 2.

¿Qué grado de coherencia hay entre la posición ideológica y el proyecto-social del colectivo? a. ¿Qué características se puede atribuir al proyecto-político, basado en las acciones y el discurso del colectivo? b. ¿Hasta qué punto difiere ese programa de los objetivos de los entrevistados?

3.

¿Cómo su edad afecta a su activismo, y qué implicaciones podría tener su activismo en relación con la edad?

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a. ¿Hasta qué punto y en qué grado figura la edad en sus razones para actuar juntos? b. ¿Cómo conciben las categorías de edad? c. ¿Cómo conciben sus relaciones con personas más jóvenes u otras generaciones? d. ¿Hasta qué punto se podría considerar su actividad un reto para las concepciones de los mayores? 4.

¿Qué ideas tienen los iaioflautas sobre su relación con personas más jóvenes?

5.

¿Hasta qué punto influyen aspectos teatrales, simbólicos y rituales en su protesta y cuáles son los efectos de tales aspectos?

3.3. Tipo de investigación

La investigación se centra en un estudio de caso: el colectivo más grande de iaioflautas en Barcelona (con unos 900 afiliados), y he limitado la investigación a los participantes y actividades basados en Barcelona. El trabajo abarca el estudio de ideas sobre la ideología, la edad, las relaciones intergeneracionales y las formas de protesta de los participantes y el colectivo. La investigación ha sido transversal, con un trabajo de campo entre marzo y junio de 2013, pero he podido ver cambios sutiles en la posición ideológica del colectivo y ha tenido un elemento longitudinal, en que he contextualizado las ideas de los entrevistados mediante sus historias de vida. Necesariamente, esta investigación ha sido exploratoria: ha destacado algunos temas de interés pero hace falta más investigación para responder a las preguntas de investigación y enfrentarme con áreas que no he podido abarcar (Díaz 2009: 83). También la investigación ha tenido un carácter etnográfica, ya que he intentado hacer una recolección profunda de datos, con una perspectiva holística e interpretativa. Realicé una “thick description” para llegar a esta síntesis, para dar una perspectiva contextualizada (Geertz 1973:5-6).

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3.4 Sujetos de estudio

El universo del estudio eran todos los participantes que han participado en algún momento en el colectivo de los iaioflautas de Barcelona. Incluí a los que habían asistido a por lo menos una reunión y una acción de protesta pública del colectivo. Dado el tamaño limitado del muestreo (10 entrevistados) no pretendo que los resultados sean generalizables a todo el colectivo de Barcelona, sino que forman una base para una futura investigación en la que pueda buscar resultados más representativos. Este colectivo fue el primero establecido, así que ha ofrecido la posibilidad de explorar las motivaciones por fundarlo y los cambios en sus ideas y actividades; además, en Barcelona tengo un conocimiento de los movimientos sociales y algunos contactos en otros colectivos que ha facilitado algo de contextualización, además de ayudar a contactar el colectivo. Explicito que los datos que presento son mis interpretaciones de las ideas y actividades de los sujetos. He estudiado los discursos de los sujetos en las diez entrevistas; y he analizado su discurso y su praxis en las asambleas y en sus acciones de protesta, para contrastar sus discursos y prácticas en ámbitos más o menos públicos; no he pedido ir a las reuniones de la coordinadora, por la información confidencial sobre sus acciones que tratan. Los iaioflautas asisten a acciones de otros colectivos a veces, pero me he centrado en sus ‘travesuras’, que son propias del colectivo y a las que asisten más participantes; para ver cómo actúan cuando están con otros colectivos he asistido a varias manifestaciones con ellos.

3.5 Muestreo

Durante el periodo de trabajo de campo hice observación-participativa en las cuatro asambleas que hubo entre marzo y junio, en las ‘travesuras’ del 22/04/2013 (La Ciutat de la Justicia) y el 13/05/2013 (L’Institut Català de Salut); y en las manifestaciones del 08/03/2013 (el Día de la Mujer), el 12/05/2013 (el segundo aniversario del 15-M) y el 01/06/2013 (“Pueblos Unidos

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en contra de la Troika”), en Barcelona. Antes de ese periodo asistí a una ‘travesura’ en la sede del banco BBVA en Passeig de Gracia que habían anunciado públicamente, en el día de la huelga general del 14/11/2012; estuve cerca al grupo en la manifestación de la huelga también. En estas ocasiones el universo eran todos aquellos que asistieron y representaban a las personas que participaban activamente en esa instancia, aunque en las asambleas he podido establecer una idea de cómo funcionan en general, ya que el formato es bastante fijo. Sin embargo, mi descripción se aplica a sus prácticas en este periodo de tiempo, no puedo generalizar sobre las prácticas futuras o pasadas. Aparte del primer entrevistado, cuyo contacto me había facilitado mi supervisor, realicé el primer contacto con el grupo en que me presenté como investigadora a través de Martín, a quien me había presentado un contacto de otro colectivo. Martín me invitó a una asamblea, el contexto en que conocí a varios de las personas que entrevisté, y más tarde me pasó los datos de contacto de más personas. Aunque me ofreció poner en contacto con todos, solo llegué a la mitad del muestreo a través de Martín y los demás seleccioné de las personas que conocí en las acciones y reuniones, para incluir a personas quizás menos conectadas con la coordinadora. Hice entrevistas con 10 personas: un número factible en este periodo, dado que eran entrevistas largas que incluían historias de vida. Seleccioné los entrevistados en función de los siguientes criterios, además de disponibilidad. Escogí a cinco hombres y cinco mujeres para hacer un equilibro de género e intenté representar el rango de edades en el colectivo: Cristina y Rafael son de entre los participantes más jóvenes y mayores, respectivamente; entre ellos hay bastante variedad, pero no he podido hacer una selección totalmente equilibrada, ya que es un aspecto difícil de juzgar y demasiado sensible para preguntar. Intenté seleccionar a una variedad de personas en términos de nivel y duración de participación con el colectivo y con el activismo; y también escogí cinco miembros de la coordinadora y cinco participantes de la asamblea normal, para intentar llegar a una variedad de experiencias y grados de conformidad con la posición ‘oficial’ del colectivo. La clase social es algo que no he podido analizar de manera adecuada en esta

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primera fase: es un factor que sería interesante investigar en el futuro. En sumario, he usado la táctica de bola de nieve, pero con cuidado de equilibrar en cuanto a los factores que he mencionado. Para el análisis de documentos, analicé todo el contenido producido en el blog de www.iaioflautas.org, y una selección de los textos interpretados como más relevantes de los emitidos por el grupo en Facebook. Me detendré un momento en el papel de Martín, porque he hecho algo más de referencia a su discurso en las secciones de posición ideológica pública porque era evidente que tenía algo de papel de líder, y su discurso sobre el posicionamiento era muy elaborado y obviamente influyente, aunque esta posición no era oficial y ha negado ser portavoz o representante del colectivo.

3.6 Posición política de la investigadora

Es necesario reconocer que comparto una posición crítica del capitalismo neoliberal y una ideología de izquierdas con la mayoría de los participantes. También soy activista: ayudé con una campaña sobre la renta básica universal durante el segundo aniversario del 15-M y una de las manifestaciones en que estaba haciendo observación participante (véase sección 3.4.2), asistí a las otras manifestaciones no solo de investigadora sino también como ciudadana reclamando cambios y participo en otras acciones parecidas en la ciudad. No he intentado esconder esta posición en mi interacción con los iaioflautas porque reflexioné que no podía acercarme a su realidad si no era honesta sobre la mía. Sin embargo, intenté mantener una posición que era honesta pero que no influía demasiado en lo que decían. Que esto pueda haber causado sesgos es un riesgo que he tomado en serio, pero también es posible que esta posición ayudara a que los sujetos confiaran en mí y quizás me haya dejado empatizar con ellos algo más; al otro lado, es posible que haya proyectado mis experiencias del activismo a las de ellos. No sostengo que mi interpretación sea mejor o peor que alguien menos identificado con el grupo: es diferente. Concuerdo con Haraway (1988) en que todo conocimiento es situado y creo que lo importante es explicitar mi

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perspectiva para que el/la lector/a pueda tomarlo en cuenta. Mi posición está cerca a la de Tsing (2005, en Hale 2006:103-4), de haber sentido una solidaridad profunda con estas personas que están intentando conseguir objetivos que me resultan importantes, además de desear analizar su actividad de una forma crítica, con el objetivo último de entender mejor la realidad social de movimientos sociales y este grupo social.

3.7 Técnicas de recogida de información

Entrevistas semi-estructuradas/ historias de vida Realicé entrevistas semi-estructuradas que incluían preguntas sobre la biografía, así que también funcionaban como historias de vida, aunque no en tanto detalle como si sólo me hubiera centrado en este tema. Así podía recoger datos sobre sus ideas, metas, motivaciones de participar, concepciones y otros temas relevantes. Escogí hacer las entrevistas semi-estructuradas para poder abarcar ciertos temas importantes relacionados con las preguntas de investigación pero dejé mucha flexibilidad para que también hablaran sobre lo que les parecía importante, ya que sus propios intereses debían emerger. Así, acabé utilizando una lista de unos 5 o 6 temas que quería abarcar y tuve que dejar de lado temas interesantes, como el género, porque muchos de mis sujetos tenían muchas ganas de hablar y, dada la necesidad de narrar las historias de vida, nos encontrábamos sin marcar un tiempo. Las entrevistas han sido complementarias a la observación participante, porque me acercaron de forma más intensa al discurso. El elemento de historia de vida tenía el objetivo de no sólo de responder a las preguntas de investigación, sino de poder recrear una perspectiva de la biografía de los sujetos durante todas

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etapas de su vida que posibilitaba contextualizar su discurso sobre su activismo actual.

Observación participante He utilizado la observación participante en las asambleas, acciones y manifestaciones; y también he adoptado una posición observante en las entrevistas, para poder capturar la información que no sale en el discurso. He prestado atención a cómo los participantes se relacionan, el posicionamiento de las personas, el lenguaje corporal, la ropa y símbolos que llevaban, y muchos otros factores contextuales. Esta técnica me ha dejado triangular la información de las entrevistas. Cómo explico en la sección 3.3.4, he sido explícita sobre mi posición de activista, y en la manifestación del 12/05/2013 estaba realizando los dos papeles: repartiendo material sobre la renta básica mientras observaba los iaioflautas, así que en ese momento el énfasis era más en la participación. Otro factor que puede influir es que a veces en estos contextos han pensado que soy periodista, que he intentado corregir pero no siempre ha sido posible: tendía a haber tres o cuatro periodistas y/u otros estudiantes en estos contextos, así que me confundían a veces. Es posible que hubiera sido mejor presentarme en la asamblea antes de todos la primera vez que asistí, para clarificar mi papel, pero prefería incorporarme sin atraer demasiada atención. El hecho de que había varios otros observadores puede haber tenido efectos positivos; quizás, nuestra presencia no distorsionaba tanto porque ya estaban acostumbrados; y negativos, porque me fijé que algunos tenían una narrativa preparada que parecían haber dicho varias veces antes.

Conversaciones informales Otra manera de triangular la información recogida en las entrevistas eran las conversaciones informales que he tenido con iaioflautas durante las acciones y manifestaciones. Ello me ha permitido hablar con las personas sin la presencia de una grabadora y de forma más relajada, de manera que muchos me han hecho 22


bromas o he entrado a un grupo charlando de una forma diferente a cómo hablaban conmigo sola. También posibilitó ampliar el rango de opiniones representadas y, a través de conversaciones con activistas de otros colectivos, conseguir información contextual sobre los movimientos sociales en Barcelona.

Fuentes documentales Analicé el blog, el cómic y algunas comunicaciones de Facebook, para investigar la posición ideológica, proyecto social, ideas sobre la edad metas, y simbología que transmiten al público mediante el discurso más formalizado.

3.8 Técnicas de análisis de información

Seguí el procedimiento sistematizado de análisis descrito por Cresswell (2003:190-5). Al principio transcribí las entrevistas enteras pero por su duración pasé a parafrasearlas y volví a los audios cuando analizaba para encontrar las frases exactas. No tomé apuntes durante la observación participante para no influir en cómo se relacionaban conmigo, pero pasé mis observaciones al ordenador en seguida. Empecé a analizar las entrevistas y el diario de campo, además de las entradas del blog y Facebook durante el trabajo de campo, de forma informal, y revisaba el enfoque de la investigación un poco de acuerdo con este análisis: no había planeado centrarme en la simbología y la protesta, pero me surgió como uno de los factores más interesantes. En la siguiente fase de análisis hice una lectura general y holística de todas las transcripciones de las entrevistas, los apuntes del diario de campo y la información relevante documental. Presté particular atención a la coherencia entre el discurso encontrado en las entrevistas, el material del diario de campo, y el de los documentos escritos. Luego hice un proceso de codificación de la

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información: hice una lista de temas encontrados, adscribí códigos asociados con los temas a cada parte de las transcripciones, apuntes y documentos. Después organicé los temas en categorías y analicé la información categorizada para buscar interconexiones. Pasé directamente a escribir una narrativa etnográfica interpretativa, ya que creía que una narrativa descriptiva también tendría mis interpretaciones. Luego revisé esa narrativa con los datos codificados y más reflexión analítica durante el proceso de escribir.

4. RESULTADOS 4.1. La ideología en los iaioflautas Un grupo de 17 personas mayores realizaron su primera acción como iaioflautas el 27 de octubre de 2011, cuando ocuparon la sede central del Banco Santander en Barcelona y lanzaron un manifiesto que declaró su apoyo a: “la respuesta social [de]…las nuevas generaciones en la lucha por una democracia digna de este nombre y por la justicia social, contra los banqueros y los políticos cómplices.” Desde entonces, han realizado 30 acciones (después llamadas “travesuras”), apoyando estos objetivos generales. En esta sección investigaré el modelo organizativo; las ideas del grupo sobre su falta de ideología colectiva y presentaré una interpretación de su proyecto político-social: las ideas y objetivos que, en cambio, se podrían considerar una ideología.

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4.1.1. El modelo organizativo Martín, uno de los iaioflautas más visibles, ha afirmado que “aquí no es tracta de dirigir, sinó de convèncer”. Sin embargo, la estructura es algo más vertical que el modelo del 15-M, debido al empleo de la táctica aprendida durante el franquismo de secretismo sobre las acciones, para evitar que se entere la policía: hay una coordinadora de 11 personas que son responsables de organizar las ‘travesuras’, las asambleas y, hasta ahora, la estrategia. Poco antes de la ‘travesura’ comunican un punto de encuentro y en el momento de reunión el sitio exacto. Los demás iaioflautas asisten a asambleas facilitadas por la coordinadora, que se suelen sentar por delante, y hay un turno de palabras abierto al final. En los últimos meses han respondido a peticiones para más participación, invitándoles a todos a apuntarse a comisiones que desarrollan estrategias sobre temas específicos. Martín comunicó al grupo en junio que la asamblea era el órgano más importante del colectivo.

4.1.2. La posición ideológica pública: El modelo 15-M de pluralidad La primera vez que hablé con Martín me afirmó que la pluralidad ideológica era una pauta definitiva del colectivo; él y Julia hasta aseguraban que había un participante votante del partido de derechas, el Partido Popular (PP). Esta posición de pluralidad ideológica es la que se ha mantenido en el discurso público: en un vídeo en el sitio web, un iaioflauta dice que “no somos un grupo ideológico”, reflejando la posición “post-ideológico” del 15-M,el movimiento de que los iaioflautas afirman ser “hijos”, y que Martín describe como “ni de derechas ni de izquierdas”. Antes de seguir, quiero clarificar que al nombrar el 15-M me refiero a su forma actual en Barcelona: las asambleas de barrio a que devolvió la ocupación de 2011, que tienen su punto de comunicación central en el ‘#acampadabcn’.30 El 15-M negaba identificarse con sindicatos, partidos o con ideologías establecidas como el socialismo o el comunismo, e igualmente no se 30

http://www.acampadadebarcelona.org/

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encuentran identificaciones con estas ideologías en la simbología visual o el discurso público de los iaioflautas. Además de Martín, esta posición plural fue mencionada por Julia, Iris, Albert y Javier; Albert dijo que si el colectivo no hubiera estado abierto a todos no hubiera participado, y celebró que ahora las manifestaciones parecen más unidas porque “cada uno no viene con su consigna”. Martín afirmó que esas ideologías tradicionales eran dominantes antes del 1990, cuando había “una sociedad determinada, […] unos problemas, entonces estaban los de izquierda, los de derecha, los socialistas, los comunistas, cada uno de ellos buscaban alternativas soluciones”. En contraste, me dijo que en el periodo post-soviético los grupos que buscan cambio social están formados de personas de diversas ideologías que se unen sobre la base de que encuentran una serie de fenómenos sociales problemáticos y buscan resolverlos: “sin que necesariamente nadie tenga que ser lo que es, si nos planteamos con solidaridad abordar los problemas que tenemos, los resolvemos”. Los movimientos de Occupy y 15-M expresaban esta idea con: “somos el 99%”, una lema que surgió en Occupy Wall Street para hacer contraste con el 1% de la población de Estados Unidos que poseía el 20% de los recursos (Graeber 2013:47-9; Maurer 2012:455). Esta dicotomía ha sido central en el discurso público del colectivo desde su principio. Martín explicó la racionalidad en términos de la popularidad del 15-M: citó un sondeo sociológico en que 70%de la población nacional lo apoyaba y dejaba entender que los iaioflautas también pretendían llegar a un público muy amplio. 31 El “[negarse] a enmarcarse en un gueto ideológico radical” (Castells 2012:146) se ha de entender en este contexto de intentar llegar a una mayoría de la población que parece ser lo que une los iaioflautas y los movimientos asamblearios de 2011. Martín explicó que el 99% es un ejemplo del “lenguaje nuevo” que llega a más personas que el “lenguaje clásico” que describiría el mismo concepto como “una frente de izquierdas [o] una frente popular”. Destacó el “Plan de Rescate Ciudadano (PRC)” y un “proceso constituyente” como otras frases no contaminadas por connotaciones 31

Las cifras se parecen a las del sondeo ‘Metroscopia’ (Castells 2012:121-3).

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antiguas: el PRC es una serie de reclamaciones que salieron de asambleas del primer aniversario del 15-M en 2012; el segundo aniversario del 15-M se centraron seis ejes que representaban una iteración del PRC; el proceso constituyente es un programa para crear una nueva constitución desde abajo. Dejaba entender que los iaioflautas apoyaban estas reclamaciones, como explicaré en la sección 4.1.4.

4.1.3 Otras ideas sobre la posición ideológica colectiva, e ideologías individuales Los entrevistados eran unánimes en que no se posicionaban con ninguna ideología fija o partido a nivel colectivo, aunque había algunos que describían, de facto, ala mayoría como “de izquierdas” o comunistas a nivel individual. Cristina dijo que la mayoría eran del sindicato comunista, Comisiones Obreras (CC.OO.), mientras Albert identificó una alta afiliación al Partido Comunista; Diana expresó una percepción parecida, aunque dijo que por haberse involucrado recientemente no estaba segura. Martín aseguró que los 17 participantes originales eran comunistas pero que ya no eran mayoría. No he podido confirmar las proporciones, pero he percibido que algunos tienen una percepción desde fuera de que hay una corriente comunista: dos conocidos anarquistas me comentaron, de buen humor, que el hecho de reunirse en el Ateneu Roig les marcaba como comunistas, aunque la asociación tampoco tiene una ideología oficial. Clara, Iris y Cristina generalizaron que son “de izquierdas”. Mientras que Martín y Julia han referido a un votante del Partido Popular como prueba de diversidad ideológica total, cuando Martín dijo esto en una asamblea, algunos murmullaban su desacuerdo. Cristina me dijo “se supone que somos apolíticos” y luego clarificó: “No somos apolíticos, a nivel muy particular de cada uno, seguramente no estamos en la misma honda: habrá gente nacionalista y gente que no, pero

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eso no entra en la asamblea. Es lógico que el 99%, bueno no, el 100% son de izquierdas, y la mayoría de Comisiones Obreras”. Martín dio otra perspectiva personal, explicando que no hubiera sido ‘de izquierdas’ en la Revolución Francesa, en que los de la izquierda de la cámara eran capitalistas que se oponían a los aristócratas a la derecha, sino que se identificaba con la ‘Comuna de París’, opuesta a ambos; de aquí quizás la afirmación de Simón de que no son de derechas o de izquierdas sino generalmente ‘anticapitalistas’. Mi percepción es que estar de acuerdo con las reclamaciones del grupo (véase sección 4.1.4) supone una política que se entendería en el lenguaje popular como ‘de izquierdas’. “Izquierda/ derecha” es una dicotomía básica en muchas culturas (Needham 1973). Su uso en la cultura política española es muy establecido; entonces es posible que muchos se identifiquen con esta categoría casi de ‘doxa’ (como conocimiento dado por descontado)a pesar de queno salga mucho en su discurso, que enfatizaba más sus reclamaciones específicas. Un término “clásico” a que sí que se hacía referencia era “la clase trabajadora” u “obrera”. No pregunté sobre la clase social en las entrevistas, ya que quería ver si salía espontáneamente: los que hicieron referencia a estos términos eran Rafael, Cristina, David y Albert, lo que no quiere decir que no sea importante para los demás. Solo Rafael narró su vida alrededor de desarrollar una consciencia de clase; y atribuyó el éxito de los iaioflautas a tener esa consciencia. Cristina describió haber sido socia de un bar y: “por muy empresaria que podría llegar a ser, siempre pensaría como trabajadora”. David mencionó que no era independentista porque creía que “la clase trabajadora tiene que estar unida a nivel mundial”, y Albert opinaba que “los sindicatos han traicionado la clase obrera”. Varios entrevistados se mostraban cómodos con la coexistencia de la pluralidad ideológica como posicionamiento colectivo y el hecho de que sus biografías estaban marcadas por una fuerte identificación comunista. Martín ha afirmado repetidas veces en entrevistas que está muy cómodo identificándose

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como comunista, ex diputado del Partido Comunista de Catalunya y sindicalista de CC.OO. Julia y Rafael también parecían orgullosos de que ser comunistas haya sido definitivo en sus biografías. Julia entró a la cárcel con su madre con dos meses porque su familia había luchado como comunistas en la Guerra Civil; su adolescencia estuvo marcada por la lucha en contra de Franco hasta tal punto que renunció a tener amigos íntimos o novios durante su juventud para ayudar a mantener escondido al líder exiliado del Partido Socialista Unido de Catalunya (el PSUC), Gregorio López Raimundo, en su casa familiar. Rafael me relató su biografía en relación con su entrada en “la lucha” comunista y su papel importante en fundar CC.OO. Había algunos que se consideraban referentes comunistas del colectivo, conocidos por sus papeles en el partido y sindicato, incluyendo a Rafael. Algunos con que he tenido conversaciones informales han referido a la Unión Soviética, a Cuba y al Marxismo. Me llamó la atención particularmente cuando un señor hizo una intervención muy apasionada a favor de la política de Hugo Chávez, que se había muerto poco antes, y la asamblea respondió con un aplauso fuerte, mientras algunos de la coordinadora hacían los gestos de aprobación con las manos del 15-M. Sin embargo, solo tres de mi muestreo se declaraban comunistas y había posiciones variadas. Diana se identificaba como una persona más espiritual que política y tentativamente relacionó su participación en el 15-M con un sentimiento asociado con la muerte de su padre socialista, pero daba importancia a concienciar al público sobre defender los servicios públicos. David se concienció de adolescente en una fábrica donde le enseñaban curas obreros y se involucró con la Juventud Obrera Católica; por eso discutió con sus padres franquistas, quienes le habían mandado a la Falange Juvenil; ahora se consideraba activista independiente en defensa de su ambulatorio local, además de iaioflauta y dio un indicio que simpatizaba algo más con corrientes anarquistas. Clara tenía a su abuelo anarquista de referente pero no estaba segura sobre el anarquismo; dijo que “siempre había sido rebelde”, a través de sus luchas como enlace sindical y afiliada a CC.OO. Albert nunca se había identificado con ninguna ideología; le habían concienciado curas de los Hombres

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Obreros Acción Católica cuando estaba en el seminario; fue con otros curas a Chile de “revolucionarios…no nos decía nadie cura”. Finalmente, Javier me dijo que nunca había sido sindicalista ni político pero colaboró en una cooperativa de vivienda y en su asociación de vecinos; trabajó en un banco de joven y más tarde abrió una gestoría; se metió en el activismo con el 15-M en 2011, e identificó ser iaioflauta con el indignarse frente a la inmoralidad de una serie de fenómenos no limitados a la crisis nacional, como los ejércitos de niños.

4.1.4. El proyecto político-social público El manifiesto que emitieron con la primera ‘travesura’ estableció que “somos la generación que luchó y consiguió una vida mejor para sus hijos e hijas”: varios entrevistados acordaron que un principio central es actuar para que sus hijos y nietos no tengan que vivir peor que ellos.32 Este manifiesto es el primero de varios en el blog, que lanzan junto con sus acciones y describen las reclamaciones específicas de cada una: hasta ahora no ha habido un documento que junte todas, de acuerdo con el principio explicado por Cristina, de que es un colectivo más de acción que palabras. También esto ha conformado con la posición ideológica fluida descrita arriba: teóricamente se podía apuntar a una acción sin acordarse con todas las reclamaciones. Todavía, analizando el conjunto de acciones y manifiestos era posible reconstruir un programa congruente con el PRC,33 lo que se hizo más claro cuando colgaron un discurso en el blog, en que elaboraron los seis objetivos de los iaioflautas, que coincidían con las establecidas en el segundo aniversario del 15-M, aparte de una variación34:

1. Ni un euro más para rescates bancarios 2. Educación y sanidad públicas y de calidad 32

http://www.iaioflautas.org/el-nostre-manifest/ http://planderescateciudadano.net/ 34 http://12m15m.acampadadebarcelona.org/es/programa-2013-2/; punto 6 es diferente: “Dret al propi cos; drets i llibertats ciudadanes garantides”. 33

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3. No a la precariedad laboral 4. Por una vivienda digna y garantizada 5. Renta básica universal 6. Las cuestiones de género

El hecho de que se haya dicho que el colectivo no es ideológico en el mismo discurso que comunicaron estas pautas sugiere que hay una concepción de la ideología como esos sistemas establecidos del ‘comunismo’ o ‘liberalismo’, no como un sistema de ideas y objetivos coherentes. A través del análisis citado arriba, junto con estas pautas, se puede mantener que los iaioflautas sí que tienen una ideología, según la última definición, pero no de acuerdo con la primera. Cuando les pregunté sobre las metas del colectivo, la mayoría nombraron reclamaciones que correspondían con estas pautas, aunque nadie mencionó todas. El “proceso constituyente” también se mencionó varias veces en el blog, en el discurso de Martín, David, Cristina y en dos debates asamblearios. En la asamblea de junio Martín abrió un proceso para elaborar juntos un documento de “principios básicos”: se tendrá que ver si al dejar el proyecto político-social y la posición ideológica escritos se harán más fijos en el futuro.

4.1.5 Otras ideas sobre el proyecto político-social En respuesta a la pregunta sobre las metas del colectivo, seis entrevistados hablaron del objetivo más general de movilizar a las personas; hacerles “levantarse del sofá”, o en referencia a las personas mayores, inspirarles para dejar de “jugar a las cartas” o a la petanca y salir a la calle. Mientras que todas las demás metas mencionadas se referían a un cambio a nivel colectivo, tres dieron importancia a cambiar las personas individualmente. Diana y Clara, que simpatizaban con creencias o prácticas espirituales, afirmaron que hacía falta cambiarse a uno mismo para conseguir cambio social, y Diana explicitó que su posición se basaba en esa perspectiva. En un caso que demuestra el peligro de trazar una relación sencilla entre la ideología personal y los

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objetivos que relacionan con su activismo, Julia afirmaba durante la entrevista que concebía los objetivos de los iaioflautas al nivel colectivo, pero hablando del comunismo añadió que era primario cambiarse al nivel individual para realizar ese proyecto.

4.1.6 Una exploración tentativa de las diferencias ideológicas entre los iaioflautas y el 15-M Como expliqué en la sección 4.1.2., los iaioflautas comparten a nivel público la posición ideológica plural y el esfuerzo a comunicar con un público muy amplio del 15-M. Sin embargo, mi impresión es que difieren de algunas formas importantes. Mientras que la mayoría de los entrevistados hablaron con emoción sobre sus experiencias de la ocupación de Plaça Catalunya, varios sugirieron que había elementos con que no estaban tan cómodos. Algunos percibían que no todos en el 15-M se conformaban con el pacifismo total (véase sección 4.2.2). Cristina dijo de la asamblea de barrio: “la lucha que tenían era […] mucho de revindicar, yo qué sé, casas okupas, no, yo quería algo más social.” A Julia le desilusionó cuando le pidieron irse de una asamblea a una amiga que llevaba una consigna de CC.OO., y por tanto les respondió que “por ese camino no vais a cambiar la sociedad porque cambiáis una dictadura por otra”; Clara también identificó la necesidad de trabajar con los sindicatos, y mencionó como su lucha como enlace sindical en sus trabajos había marcado su vida laboral. Algunos entrevistados me daban la impresión de que había más tolerancia en los iaioflautas hacia la expresión de afiliación personal con partidos y sindicatos que en el 15-M. Analizando el 15-M, Martín me dijo que había “la generación perdida desde un punto de vista social, político […]” quienes se sentían traicionados por los sindicatos y partidos más grandes. En contraste, tales sindicatos, partidos e ideologías han jugado un papel importante en las vidas de varios iaioflautas, aunque parecía haber un rechazo más general hacía los partidos.

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Igual que el grupo combina el ‘secretismo’ del franquismo con nuevas herramientas tecnológicas en las acciones, también buscan un equilibrio entre el nuevo paradigma de “no-ideología” y la importancia de ideologías tradicionales en sus identidades. Es algo en que todavía están trabajando: mientras que se ha aceptado muestras de afiliación política personal, como la intervención sobre Hugo Chávez, los debates repetidos sobre la posibilidad de interactuar con los sindicatos sugiere que la frontera entre la política personal y colectiva todavía se esté consolidando. Hay un proceso de socialización en el grupo para algunos, mientras aprenden cuánto de su política personal pueden llevar a la asamblea: por ejemplo, una entrevistada hizo una intervención sobre los sindicatos y recibió una respuesta de que no era asunto para el colectivo; me contó que le había sentado un poco mal. Quizás por tales dudas se ha decidido establecer el documento de principios. Otro factor clave en cómo se diferencian los iaioflautas del 15-M es la forma de organizarse. La delegación de decisiones secretas sobre las ‘travesuras’ a la coordinadora es algo que afirman haber recuperado de sus experiencias del activismo ‘clandestino’, mientras que el método asambleario de consenso ha sido definitivo en el 15-M y Occupy: hasta se ha afirmado que ese proceso era el objetivo político,35 lo que Martín, y teóricos, han explicado por una corriente anarquista en esos movimientos.36 En contraste, varios iaioflautas me han hablado del asamblearismo con respeto, pero Cristina y Rafael sugirieron que les frustraba la falta de acción y organización, y otros han atribuido la separación de los iaioflautas a la dificultad práctica de sentarse horas siendo mayor. En una asamblea, hablando de las reuniones organizativas del segundo aniversario del 15-M, una mujer de la coordinadora comentó en buen humor que la información que daba podría cambiar por la tendencia de “los jóvenes” a tardar en decidirse. Entonces, mientras que una palabra muy corriente en el 15-M era la

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Castells 2012:147; Graeber 2013:180-1. Graeber 2013:88-90.

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“horizontalidad”, varios iaioflautas han referido a la “confianza” que tienen en las decisiones de la coordinadora. Varias veces se han referido al 15-M como “los jóvenes” cuando han hablado de las diferencias percibidas, lo que sugiere que algunos las relacionan con factores generacionales. Que la lucha “clandestina” haya tenido un papel importante en las narrativas de los que participaban en ella sugiere que esas experiencias tienen alguna influencia sobre sus perspectivas actuales, aunque no se puede confirmar esta suposición sin más investigación. Si se puede describir los iaioflautas como una “generación política”,37 con una visión fundamentalmente distinta a la de “los jóvenes”, no es seguro ya que a nivel colectivo los iaioflautas han integrado rasgos paradigmáticos del 15-M y muchos afirmaban identificarse con el movimiento. Los intentos de fomentar más participación demuestran que el colectivo también tiene flexibilidad y capacidad de responder a críticas. Que su activismo esté influido por las ideologías personales parece probable, pero también es evidente que forman parte de la comunidad de nuevos movimientos sociales, y así su organización e ideología están en proceso de negociación entre lo "clásico” y lo “actual”.

4.2 Ideas sobre la edad en los iaioflautas 4.2.1 El rango de edades Cuando fundaron los iaioflautas, no solo expresaron su solidaridad con los llamados “perroflautas” del 15-M, sino que abrieron un espacio a los activistas ‘veteranos’. No hay edad mínima para ser “iaio” o “iaia”, en los iaioflautas igual que en la sociedad. De los entrevistados Cristina era de la más jóven, con 58 años, y Rafael el más mayor, con 83 años. La categoría de “mayor” es flexible en esta cultura, ya que influye no sólo la edad cronológica sino cambios en la fisiología y el papel atribuido a la persona (San Román 1990:128).Las jubilaciones anticipadas son más comunes actualmente pero todavía marca una

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Mannheim 1952; Schnittker et al 2003; Tessler et al 2004; Whittier 1997.

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transición hacia otra fase de vida para muchos (Shield & Aronson 2003:177-90). Es importante reflexionar que tengo 31 años: las décadas pueden impedir que empatice con la experiencia de edad de los iaioflautas, aunque he hecho un esfuerzo en no considerarles como “otros” (op.cit.33). Aunque los entrevistados no hayan hecho ninguna categorización como la “young-old” y “old-old” de Neugarten(1996), era evidente que la mayoría que vi en las acciones eran físicamente y psicológicamente activos, sin las limitaciones más graves de los “old-old”, para quienes las actividades de los iaioflautas no serían tan accesibles. Sin embargo, Rafael y unos dos señores más andaban con bastón; Rafael me dijo que se sentía cansado a veces pero era de los más involucrados con otros colectivos. La mayoría de los entrevistados habían dejado de trabajar, con las excepciones de Cristina, que cuidaba a una señora mayor, y Iris, que estaba a punto de jubilarse. Diana se había involucrado después de una jubilación forzada pero más tarde me dijo que iba a volver al trabajo y no sé si seguía participando. Clara y Diana habían esperado jubilarse para empezar a participar, lo que sugiere que para algunos, incorporarse al colectivo podría funcionar de una especie de rito de paso, que marca la transición a otra etapa de vida, y les ayuda asumir un nuevo papel social (Segalen 2005:36).

4.2.2 La edad como razón para actuar juntos El lema central del colectivo es “somos la generación que luchó y consiguió una vida mejor para nuestros hijos e hijas”: se dice que tal trayectoria de experiencia puede conllevar la sabiduría, que se atribuye a personas mayores en muchas culturas (Woodward 2002). Varios entrevistados aludieron a la capacidad de reflexión y de enfrentarse a situaciones de estrés con tranquilidad como atributos propios de activistas mayores, aunque Martín dijo que llevar una acción bien era una cuestión de experiencia más que edad. Julia y Albert aludieron a un contraste con el 15-M, sugiriendo que había algo de percepción general de que había más tolerancia para la violencia, aunque Albert decía que

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puede ser resultado de distorsiones de la policía y que de todas formas serían “casos de autodefensa legítima”. Que la lucha a que se refiere el lema arriba haya sido en contra del franquismo les da caché al colectivo, dado que el rechazo de Franco todavía une a distintos sectores de izquierdas, y esa época todavía pesa en la historia de España y Catalunya. Todos los participantes que habían sido activos durante la dictadura me contaron algunas de sus experiencias; las primeras personascon quienes hablé en una asamblea pronto me dijeron que muchos iaioflautas habían estado en la cárcel franquista. David describió la pobreza que vivió de niño y el contraste que percibía cuando los marineros americanos “bien comidos, limpios, rubios” visitaron la ciudad para ilustrar el consuelo que da a los jóvenes de que “hemos salido de peores”. Mientras Iris afirmó que tenía suerte de no haber sufrido en ese periodo y por tanto: “nunca cuento mi vida porque ¿qué voy a cantar a un señor que a lo mejor ha estado diez años en la cárcel puteado?!” Aunque no lo hayan explicitado, intuía que haber vivido esa época les daba una autoridad moral a que podían acceder en su activismo. Rafael y David contaron experiencias en que habían podido conectar con policías a través de esta experiencia. Julia, que llevaba muchos años en una asociación que promueve la memoria histórica, era muy consciente de la importancia de comunicar los recuerdos de ese periodo porque “un pueblo sin historia no tiene identidad”. En los iaioflautas lideraba un coro que cantaba canciones de esa época con letras adaptadas (véase sección 4.3.2). La centralidad de esta preocupación es evidente en que los chalecos llevan estampados “Sí a la memoria històrica. Qui no té passat no té identitat.” (Figura 2,p.45) y en el proyecto de publicar un libro de biografías: que este libro sea también para recaudar fondos demuestra que son conscientes del capital cultural que conllevan sus historias; Rafael también me regaló su biografía y Julia estaba en el proceso de escribir la suya. La responsabilidad que conlleva esta experiencia es otra razón a que aludían. Han afirmado repetidas veces que no es un colectivo corporativo, sino que actúan para todos, particularmente los jóvenes: cuyo futuro, y el deber de asegurarlo, fue mencionado por siete entrevistados. Martín y Javier especificaron

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que, en palabras de Javier: “sabe muy mal que a tu hijo le dejes no una herencia sino una deuda”, con referencia a la situación social. Esta idea de dejar un legado de “un mundo mejor” a la siguiente generación es algo que parece tener mucha importancia para el colectivo en general. Javier, Diana y Julia también aludieron a una responsabilidad pedagógica. Julia opinó que los iaioflautas estaban consiguiendo influir a la nueva generación; en referencia a su percepción que estaban empezando a aceptar más las personas afiliadas con los sindicatos: “creo que algo hemos aportado, luego lo de la violencia también, algunos estaba muy … y ahora cada vez menos”. Javier refirió a las charlas que hace en escuelas para inspirarles a niños actuar en el futuro y Diana refería a la importancia de transmitir el conocimiento de los mayores pero “sin ser una persona autoritaria […] simplemente decir ‘yo haría esto pero es tu vida’ […] la imposición nunca es buena”. Además de aspectos positivos de la edad, también aludieron a las limitaciones como justificación por actuar juntos. Martín y Albert me explicaron que la fundación del grupo tenía que ver con que algunos no podían estar muchas horas en asambleas ni arriesgarse a asistir a acciones “fuertes”, y por eso decidieron limitar la duración de sus asambleas y hacer sólo una o dos acciones por mes. En algún momento de las acciones Martín suele hacer una llamada a través del megáfono por “tranquilidad, tranquilidad”, en un tono de voz calmante, aunque hay un cuidado evidente por no ser paternalistas. Una manera en que las limitaciones físicas funcionan en su favor es un su trato con la policía. En general se admite que la policía suelen evitar ser violentos con ellos por el escándalo que causaría: aunque recibieron un trato más “fuerte” durante sus acciones en la Generalitat y la Bolsa de Barcelona, han sido excepciones. Debido a esta ventaja otros colectivos suelen pedirles actuar de mediadores con la policía. A veces aluden a tales limitaciones para intentar conseguir sus metas: por ejemplo, Simón les describió como “la vergüenza del 15-M”, utilizando la idea de que los mayores se perciben socialmente como algo fuera de lugar protestando en la calle; para apelar a la consciencia de las personas jóvenes, y animarles asumir ese papel.

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4.2.3 Los iaioflautas como desafío a ideas corrientes sobre la ancianidad

La percepción de que los mayores están traspasando una frontera social cuando participan en la protesta es evidente por el propio nombre de ‘travesuras’, por la cantidad de atención que recibían inicialmente en los medios de comunicación, por las sonrisas que el público les suele ofrecer y por el “paternalismo” que dijeron haber recibido de los gerentes del Institut Catalá de la Salut. Javier comentó que en el primer año “mucha gente pensaba que éramos freakies, estos viejos que van allí a hacer tonterías…”. En contraste con esta percepción, la gran mayoría parecen totalmente cómodos en su papel de activista: el lenguaje corporal y gestos que vi en las ‘travesuras’ se parecían a los que he visto en acciones de movimientos sociales multi-generacionales. Muchos agitaban los brazos con energía y emoción y se dirigían a los transeúntes con los mismas cánticos que se usan en otras manifestaciones en Barcelona, como “a tú, a tú, a tú també te roban”. No todos se expresaban así, y me fijé que había un grupo de hombres que hacían estos gestos algo más que los demás. La señora que animaba a todos con el megáfono hacía discursos y cánticos con mucha emoción, además de moverse con energía. Tales actitudes alegres o indignadas provocan reacciones del público porque van en contra de la expectativa social de que la característica positiva apropiada para una persona mayor sea la sabiduría, que está asociada con estar tranquilo y quieto (Woodward 2002). Woodward afirma que esperamos cada vez menos expresión de emociones y deseos con la edad: una expectativa naturalizada por la teoría de desvinculación (disengagement), según la cual las personas se alejan de la vida social mientras se acercan a la muerte (Cumming y Henry 1961,en San Román 1990:42-3). El activismo y la expresión de emociones fuertes cuestionan tales tópicos, aunque cuando algunos refieren a su capacidad de ser tranquilos, también participan en estas concepciones corrientes. Se podría argumentar que, al ser totalmente pacíficos y enfatizar la necesidad de tranquilidad al mismo tiempo que expresan su enfado e indignación, los

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iaioflautas están cuestionando algunas de las caracterizaciones de los mayores, pero aceptan o utilizan otras. Sin embargo, lo que está claro es que los iaioflautas suponen un reto al estereotipo positivo del anciano sabio, tranquilo e inactivo que, según Woodward (op.cit.), impide que muchos mayores se involucren en la protesta política. Otra interpretación de estas actitudes de activistas es que resisten las categorías de edad totalmente. Así se las podrían entender como una demonstración del “yo sin edad”: una identidad construida continuamente durante una vida, en este caso pleno de activismo, que se mantiene a pesar de que el cuerpo cambie (Kaufman 1986,en Cohen 1994:152). Esta percepción es evidente en que la edad no era central al discurso de ningún entrevistado. Incluso Rafael, que tuvo que levantarse por el dolor en sus piernas durante la entrevista, no enfocó en la edad en su narrativa sino que se centró en su biografía y sus creencias sociales. Que Iris y Clara me pidieron no llamarles de ‘usted’ porque les hacía sentir viejas también sugiere que su concepción de identidad chocaba con la cultural, aunque su edad de 60 años ya está en una frontera mudable entre joven y mayor (Shield & Aronson 2003:19). Iris enfatizó tener una mentalidad y cuerpo joven, mostrándome como se sentía con las piernas cruzadas en el trabajo. A la luz de esta perspectiva del yo sin edad, el uso de redes sociales en las acciones y el poner el ‘@’ y ‘#’ al lado del nombre de iaioflautas (véase Figura 1) no necesariamente son incorporaciones de aspectos del mundo social de los jóvenes, sino afirmaciones de que estas tecnologías forman parte de sus vidas. La primera perspectiva depende de suponer que lo que se desarrolla en la sociedad durante la fase ‘mayor’ de la vida ya no es propia de esa persona, y lo apropian o aprenden desde fuera: un ejemplo de la perspectiva persistente de desvinculación de los mayores de la sociedad.38 Mientras que algunos dijeron que necesitaban a los jóvenes para aprender estos métodos tecnológicos, Iris afirmó que había usado la informática durante toda su vida laboral y había enseñado a los demás.

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Cumming y Henry 1961, op.cit.

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Figura 1: El uso de símbolos de redes sociales en el nombre

Varios entrevistados mencionaron una meta de inspirar a otras personas mayores a “dejar de jugar a las cartas”, o a la petanca y que se involucren en la lucha. Martín me afirmó que una de sus motivaciones es querer “que no nos jubilen”. La idea de que la jubilación puede crear un “estatus vacío de roles” problemático todavía es corriente en la sociedad (San Román 1990:42-3; Shield & Aronson 2003:28-9). Albert pensaba que “el problema de la jubilación es una terminación de virilidad: como no produces, pues ya te quedas jubilado”. En este sentido, la actividad de los iaioflautas, algunos de los cuales están muy ocupados, conforma con los consejos de Havinghurst (1963, en Shield & Aronson 2003:28) que la adquisición de nuevos papeles ayuda a mantener el bienestar en culturas capitalistas. Los testimonios de los participantes parecen afirmar esta teoría, ya que muchos me contaron haber visto mejoras de salud y de ánimos en otros participantes. Rafael me dijo que “me siento mejor, físicamente incluso”, lo que vinculaba con su relación con los demás: “es que me siento cómodo, por la gente que hay”. Parte de este efecto positivo puede tener que ver con que muchos expresaban una visión optimista del futuro. La esperanza es otra emoción que no se suele considerar propia de las personas mayores en sociedades occidentales mayoritariamente ateas (Woodward 2002). Los iaioflautas también cuestionan esta suposición: su discurso está dirigido más al futuro que buscan asegurar que al pasado. Rafael me repetía, “yo creo que el ser

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humano salga adelante”, y Julia afirmó que “la lucha es lo mejor en contra de las depresiones, porque vas con la esperanza de que algo aportas.” En el contexto de una población jubilada creciente, los iaioflautas podrían ofrecer una “asociación de edad” (Paulme 1971, en Bernardi 1996:231) para estar más activo físicamente y políticamente durante esta fase de vida.

4.3 Los iaioflautas en la calle: performance, simbología y rito en la protesta Cristina, Martín y Simón han afirmadoque su discurso es secundario a su acción: no solo querían cambiar las ideas de otros, sino de hacerles “salir a la calle”. Rafael dijo que “la base fundamental es ir a los sitios claves, donde hay los problemas más fuertes”. Graeber ha postulado que existe una tensión en cualquier acto de protesta entre la función del performance, que pretende transmitir un mensaje social a un público y la de ritual colectivo “meant to educate, inspire, entertain and transform the sense of possibilities of the participants themselves” (2009:381). Las acciones de los iaioflautas no se limitan al propósito de transmitir sus reclamaciones a la institución problemática,

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sino que hacen trabajo significativo, afectivo y motivacional. Esta sección está particularmente centrada en mis interpretaciones: ningún entrevistado me ha hecho tal análisis, y al hablar de sus acciones en términos performativos o rituales, no quiero disminuir su seriedad. Al contrario, estos aspectos podrían hacer que llegue su mensaje y que se involucren los participantes de una forma más eficaz (op.cit.).Empezaré con una descripción de una de las ‘travesuras’, que tiene una forma parecida a otras, antes de presentar dos análisis de la acción. ‘Travesura’ en el Institut Catalá de la Salut, Barcelona, 13/05/2013

Cuando llegué a Plaça Universitat ya estaban cruzando la Gran Vía un grupo de unas 50 personas de entre los 50 y los 80 años de edad, vestidos en ropa casual: parecían un grupo de personas mayores corrientes, aunque se les acercaba un coche de la policía. Íbamos charlando, tranquilos; al llegar a la esquina con Carrer Balmes, los de la coordinadora dijeron de poner los chalecos; se sacaron las prendas amarillas fluorescentes y el grupo de iaios y iaias se transformó en iaioflautas, sonando pitos y gritando consignas. Mientras nos acercábamos al Institut Catalá de la Salut (ICA) los guardas cerraron las puertas, pero el grupo de iaioflautas negociadores habían entrado más temprano, disimulando ser miembros del público, y ya estaban dentro buscando hablar con los directores sobre sus reclamaciones. Los de fuera se pusieron en grupo mirando a la calle, gritando y pitando con mucha energía, motivados por una señora con megáfono, todos coreando “educació i sanitat, pública i de qualitat” y otros canticos conocidos, los que sostenían la pancarta en primera fila, motivando a los coches a pitary alguno agitando su bastón. Cuando no coreaban, algunos charlaban, y después de un rato, unos cinco descansaban sentados en las escaleras del edificio. Una mujer se apoyaba contra la pared: me dijo que no podía con el ruido de los pitos. Unos cuatro de la coordinadora iban por el grupo, organizando cosas; uno parecía estar grabando la acción desde su móvil. Notaba que algunos

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cuantos tenían lemas escritos en rotulador o chapas de 15-M y pegatinas que personalizaban sus chalecos. Después de unos 40 minutos, salió el grupo negociador; uno dio un salto y levantó el brazo al aire al bajar las escaleras y el grupo les recibió con gritos y pitos. Dieron discursos breves desde las escaleras en que explicaron que los directores les habían recibido de forma paternalista, y por tanto se habían levantado e ido (más aplausos), pero la acción había sido un éxito, ya que habían mostrado sus reclamaciones al público. Justo después, hubo un momento de confrontación con un señor que se acercó al grupo, insultándoles; una de la coordinadora les mantuvo separados a los que querían responderle y les animaba a que todos empezasen a manifestarse hacia Plaça Catalunya, lo que empezaron a hacer, cortando el tráfico sin vacilar.

4.3.1 Simbología y performance en la protesta

Tomás contó en una entrevista que la directora de Bankia bajaba las persianas de su oficina cuando entraban a entregarla el manifiesto de una travesurayTomás le dijo “mira, lo que es importante no eres ni tú, ni yo, lo que es importante es que la prensa esté captando este momento”. Explicó al periodista que los iaioflautas saben que muchos manifiestos acaban en la papelera, pero que la función principal de sus acciones es de llegar a un público: la gente que les ve a través de las cámaras de televisión y de los teléfonos móviles. Sus ocupaciones son reales en el sentido de que, por ejemplo, los iaioflautas que vi entrar en la Ciutat de la Justicia plantearon su presencia física en un espacio normalmente cerrado al público, en que expresar oposición a las políticas institucionales resultó en una respuesta física real desde los guardas. Esta ocupación de un espacio privado es un acto político en sí, por un momento transformándolo en público (Castells 2012:28; Delgado 2003:287-8). No obstante, sus ocupaciones son fundamentalmente simbólicas, de instituciones escogidas por unas infracciones morales que el colectivo quiere visibilizar (op.cit.).

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Además de la función práctica de hacerse ver en las acciones, también se puede atribuir funciones simbólicas a los chalecos (véase Figura 2, p.45). El chaleco amarillo fluorescente evoca un aviso, quizás de una situación de emergencia social, y visibiliza a personas cuya edad les puede hacer invisibles;39 también es una prenda de trabajos manuales asociados con la clase obrera: como me dijo Rafael, “me pongo mi chaleco y me siento más cómodo, es como si me pusiera el mono del trabajo, porque es igual”. A mi parecer, es esta función transformadora que hizo que se popularizaran cuando una iaiaflauta llegó a una acción con su chaleco improvisado. Ponerlo supone identificarse como miembro del grupo y asumir el papel de iaioflauta, en que se puede actuar de una forma muy diferente a la permitida en la vida cotidiana. Iris me explicó que: “yo cuando me pongo el chaleco me transformo, ¡de verdad me pasa! Me pongo el chaleco, sabes, como Superman, cuando se ponía [riéndose]… ¡yo me pongo el chaleco y ya me meto en todas partes y no me da miedo nada!”

Que el colectivo sea consciente de esta connotación graciosa es evidente en que los personajes centrales del cómic que venden para promocionarse son abuelos superhéroes, sus chalecos abiertos revelando un “99%” en triángulo (véase Figura 3, p.45). El impacto visual de las personas mayores en sus chalecos hacen de las travesuras un espectáculo que, de forma parecida al que vio Taylor (1998) en las procesiones de las Madres de la Plaza de Mayo, ayuda a atraer la atención del público y hacerles testigos de las infracciones morales atribuidas a las instituciones. De la misma manera que Delgado (2003:328-39)describió las acciones del movimiento anti-globalización en contra de las sedes de instituciones supranacionales como un esfuerzo por limpiar Barcelona de una presencia malvada, se puede leer las ‘travesuras’como invasiones simbólicas de 39

Ginn y Arber 1993:60; Shield y Aronson 2003:190-2.

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los fuentes percibidos de los males socio-políticos actuales. Un grupo de iaioflautas penetran el sitio hostil, a veces a través de un enfrentamiento con los agentes de seguridad, consiguen un encuentro con los representantes del poder, y salen entre aplausos y algún gesto de victoria. Además, pueden motivar a otros activistas al demostrarles que es posible invadir tales espacios prohibidos. La incursión más dramática que han hecho fue la ocupación de la Bolsa de Barcelona por unos 100 iaioflautas: una acción que impresionó a otros colectivos de Barcelona, además de los entrevistados, la mitad de los cuales mencionaron el impacto de esta ‘travesura’; Martín refirió el efecto motivador que tenía esa ocupación sobre el imaginario de la comunidad activista. Me contó que los iaioflautas que hacían de mediadores entre la policía y los participantes de “una manifestación muy gorda” les dijeron a los que se acercaban a los Mossos que guardaban la Bolsa “déjalo, que ya os enteraréisque ocupamos esto, aquí vamos a entrar” y como conseguirlo cambió la percepción de los activistas, que ahora ven el edificio imponente y lo ven posible de penetrar. Es posible que el toque de buen humor, la atención a la estética y al drama en los iaioflautas esté influido por la protesta teatral que empezó con los Situacionistasdel mayo del 68 y llegó a ser ubicua en el movimiento antiglobalización,40 cuya influencia se ha podido ver en el movimiento 15-M, por ejemplo en los performance de los “Reflectantes” que luchaban “contra el Mal” con sus utilerías brillantes en las manifestaciones.41 Postularé en el siguiente apartado que esta influencia también se ve en los elementos festivos de la acción de los iaioflautas, que ayuden a que su protesta tenga un aspecto de rito conmovedor.

40 41

Cohen-Cruz 1998; Delgado 2003; Graeber 2009; Lai 2010; O’ Neill 2004. http://reflectantes.wordpress.com/

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Figura 2: El chaleco

Figura 3: Los iaios superhéroes del cómic

4.3.2 Elementos del rito en la protesta

Varios entrevistados se refirieron a la emoción con que experimentaron los días de ocupación de Plaça Catalunya del 15-M en 2011, y cómo les había inspirado a volver a actuar. David y Albert hablaron de cuánto les ilusionó compartir esa experiencia con los jóvenes durante un acontecimiento que Albert calificó de “una especie de explosión, y aquello impensable que se sale”. Ellos, además de Cristina, Martín y Rafael dijeron que fue el encuentro emocionante con antiguos compañeros de lucha allí que les impulsó a volver a actuar juntos; igual que Javier, que atribuyó al 15-M su impulsó a “hacer algo más”. De allí, la afirmación repetida en el discurso del grupo de que son “los hijos del 15-M”. Varios autores han escrito sobre los efectos afectivos, inspiradores y transformacionales de la participación en la protesta: tanto entre los que sentían “a warm harmony” y veían “a sea of hope” en las tiendas de Occupy Wall Street (Taussig 2012), como en los “freedom highs” que experimentaban los estudiantes cuya involucración en el proyecto “Freedom Summer” del movimiento de derechos civiles estadounidense transformó sus vidas(McAdam 1986).Algunos autores han atribuido estos efectos a los aspectos rituales que entran en la acción colectiva: comparan los momentos de emoción e identificación que participantes experimentan cuando actúan, gritan y cantan 46


juntos, con el estado liminal de ritos de paso descritos por Turner (1995:94130).42 Los novatos de tales ritos tienen que superar pruebas juntos, muchas veces acompañados por el canto y la danza, y pueden experimentar un estado de comunitas en que se interactúan de maneras más directas e igualitarias (op.cit.; Segalen 2005:40-9). Otros autores han referido al ambiente emocional e intenso de alguna acción colectiva como una especie de “efervescencia colectiva” (Durkheim 2007:202-6).43 Aunque sería una exageración atribuir una comunitas o efervescencia colectivade tal intensidad a la protesta de los iaioflautas, sí que es posible percibir un grado de emoción e identificación colectiva algo más alto que lo habitual. Al ponerse sus chalecos entran a un contexto de activismo en que los comportamientos normativos cambian, de forma parecida a la entrada al rito de los novatos de Turner (1995). Iris y Rafael afirmaron que experimentaban un cambio de ánimos al ponerse el chaleco (véase p. 43), y la mayoría empieza a gritar, a corear canticos y a hacer gestos de indignación, pero también de alegría. Se ve que muchos disfrutan el acto de expresar sus ideales y emociones juntos, particularmente en los ambientes muchas veces festivos de las manifestaciones: en un momento de la huelga general del 14/11/2012 muchos iaioflautas formaron un círculo y empezaron a bailar en pareja a la música rebelde que sonaba de su camioneta. En dos manifestaciones más recientes Julia ha liderado una serie de sus versiones de canciones de protesta clásicas y “marchosas”, la gente alrededor cantando con emoción visible. Graeber (2009:381) ha argumentado que parte íntegra de lo ‘nuevo’ de formas de protesta festivas es que se considera este elemento de placer, la función ritual, tan importante como el mensaje político: de hecho, afirma que la alegría que se vive en la protesta es parte importante del mensaje, una demonstración de otra forma de vivir (cf. Jasper 1998:189-91). Aunque no creo que la mayoría de los entrevistados expresarían esta perspectiva, dado lo mucho que insisten en la centralidad de lograr objetivos sociales 42

Auyeri 2002: 173-5; Delgado 2003: 323-5; Graeber 2009: 361, 381-2; Jasper 1998: 183-209; Lai 2010: 508; Santino 1999: 525; Taussig 2012: 84. 43 Crossley 2002: 23-7; Graeber 2009: 485,532; Jasper 1998: 192.

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sustantivos, muchos me han narrado sus historias del activismo a través de sus experiencias de acción colectiva, cuyo efecto motivador es aparente. Otro cambio de ánimo a que aludió Iris era su pérdida de miedo mientras llevaba su chaleco; otros participantes han dicho que temen menos a la policía por ser mayor, pero es posible que esté relacionado también con estar juntos en el estado de excepción de la protesta. Igual que en los ritos de paso Turnerianos, el grupo de iaioflautas que entra dentro de la institución pasa por varios obstáculos: de entrar desapercibidos al edificio y de conseguir una reunión con los directivos, siempre con una posibilidad de enfrentamientos con los guardas. Aunque en realidad pocas veces están en peligro real, la experiencia de superar estos retos es comparable a la de los novicios cuya experiencia de pasar por pruebas duras les hace salir transformados de los ritos de paso (Turner 1995). Ningún iaioflauta profesó haber experimentado una transformación igual que el participante de Occupy Wall Street que afirmó haber muerto y nacido de nuevo en la acampada (Taussig 2012: 84), pero Iris afirmó que, a pesar de nunca haber estado involucrada con un colectivo político antes, ya estaba ansiosa de jubilarse para “dedicarme a los iaioflautas, que me apasiona”. Como una persona menos experienciada en la protesta, es posible que la experiencia de participar en las travesuras haya tenido un impacto importante, particularmente cuando ha sido parte del grupo que entra al edificio. Aunque probablemente no tuviera el mismo impacto para Martín, un activista veterano, él explicitó que una función importante de la acción del colectivo era mostrar que “nuestro miedo es su fuerza” y posibilitar actos aparentemente temibles para los demás. Varios autores que exploran lo ritual en la protesta destacan cómo esta experiencia de superar retos y compartir emociones puede fomentar una identidad colectiva,44 lo que luego consolida la pérdida de miedo (Castells 2012:27). La producción de identidad colectiva es visible desde que los iaioflautas visten los chalecos que les dan la homogeneidad estética observada en los iniciados por Turner (1995; cf. Segalen 2005:52-4), también se ve que entre 44

Delgado 2003:123; Jasper 1998: 183-209; Lai 2010: 508; McAdam 1986; Taussig 2012: 61.

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algunos hay más gestos de compañerismo en los momentos de protesta. Por otro lado, cuando conocí a Diana en su primera travesura todavía no tenía un chaleco, así que llevaba su mochila amarilla por delante como sustituto, pero todavía me resaltaba su apariencia visual diferente y me fijaba que se posicionaba un poco apartada de los demás en algunos momentos, aunque esto puede tener que ver con no conocerlos bien. La mayoría del grupo suele hacer una formación bastante unida; en dos manifestaciones he visto que se han posicionado juntos cuando otros colectivos pasaban, lo que ha producido momentos de aprecio mutuos que parecían reforzar la identidad colectiva. Me impresionó particularmente cuando llegamos al final de la manifestación del 12/05/2013, los iaioflautas se pusieron en tres filas a un lado: simultáneamente los manifestantes que pasaban a su lado y los iaioflautas empezaron a aplaudirse, a pitar y a agitar brazos y bastones; percibí bastante emoción colectiva y un sentido de orgullo por pertenecerse a los colectivos discretos además de al movimiento más amplio. Otro ejemplo de prácticas en la acción que refuerzan este sentido de unión han sido los momentos de defensa colectiva frente a las amenazas: cuando el señor les insultaba fuera del Institut Catalá de Salut, o cuando todos se sentaron en el suelo y se negaron a identificarse a la policía fuera de la Bolsa, antes de defender a la señora que intentaron detener. Durante los 70 y los 80 hubo un rechazo entre los teóricos de movimientos sociales a hablar de la irracionalidad percibida en conceptos como la efervescencia colectiva o la comunitas: autores como McCarthy y Zald (1977) afirmaron que las personas se movilizaban sólo por motivaciones instrumentales. Desde entonces se ha demostrado que los activistas no son actores racionales bidimensionales sino agentes con motivaciones complejas en que las emociones juegan un papel importante45 y se ha revisitado la función de la protesta como un momento excepcional y socialmente productivo. Jasper ha afirmado que estos momentos no solo pueden “reinforc[e] moral and cognitive beliefs through heightened emotions […] keeping movements alive and well” sino que también 45

Castells 2012:13; Goodwin et al 2000; Jasper 1998:103-29; Trnka 2012.

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fomentan la creatividad y la apreciación de significados simbólicos importantes que no tienden a salir tanto en el discurso rutinario (1998:184). Esta observación es paralela a la de Turner, que afirmó que la comunitas es “generative of symbols and metaphors and comparisons; art and religion are their products rather than legal and political structures” (1995:127-8). De esta forma, si los iaioflautas redactan sus reclamaciones políticas en el mundo cotidiano, la protesta es el espacio en que las ideas políticas se nutren de las emociones, la moralidad y la simbología colectiva de una manera quizás inefable (Jasper 1998:184). Martín y Julia describieron algo parecido en sus reflexiones sobre el 15-M, el evento de protesta más masivo e impactante de los últimos años. Martín dijo que el 15-M funcionaba de “imaginario colectivo” para los activistas: un espacio mental que les proveía de ideas, inspiración y un sentimiento de unión; mientras que Julia lo describió como un “espíritu” que compartían. Quizás es posible demostrar algo de este trabajo significativo y emotivo que hace la protesta en el momento en que Julia estaba liderando el canto de “L’estaca” de Lluís Llach en la manifestación del 12/05/2013. Esta canción se canta en muchas acciones en Barcelona y varios manifestantes me han explicado lo evocadora que es de la resistencia catalana hacia Franco; en cualquier manifestación cuando se canta “Segur que tomba, tomba, tomba” la emoción es tangible. En esta ocasión percibí aún más ilusión, quizás debido a la centralidad de personas que habían vivido la lucha para derribar ‘la estaca’ del franquismo; en ese momento los iaioflautas me parecían una evocación real de la memoria histórica, visibilizada por sus chalecos y sus voces. Insisto que es una interpretación personal, pero son tales lecturas subjetivas y afectivas que el ambiente de protesta puede ayudar a crear. No obstante, concuerdo con Jasper (1998:112-4) en que es importante evitar sugerir que lo racional no es propio de la acción colectiva: al afirmar que hay momentos de efervescencia y comunitas no quiero decir que los iaioflautas no realicen sus acciones a través del pensamiento y la estrategia lógicos. A mi parecer, la separación que hizo Turner entre la comunitas y el mundo estructurado del pensamiento político racional es demasiado exagerada para aplicar a la protesta política en este contexto. Sin

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embargo, considerar la protesta en su función ritual nos obliga a enfrentar a la afirmación de Turner de que la comunitas, como estado liminal, es solo una inversión temporal del orden social, y tiene una función conservadora de válvula de escape que asegura que la energía intensa de un pueblo no amenace la estructura social establecida (1995:129).46 Es una cuestión importante que preocupa tanto a autores que exploran por qué los auges de acción colectiva suelen ser seguidos por periodos más tranquilos (Tarrow 1998), como a los iaioflautas que debaten sobre las posibles maneras de llegar a realizar cambios sociales reales. Si las formas de interacción más intensas que veían los interaccionistas simbólicos en momentos de efervescencia colectiva pueden ser sostenibles y, como sugiere Crossley (2002:23-7), generativos de transformación social, es una cuestión que necesita más investigación y sobre la que los participantes de los iaioflautas seguirán debatiendo.

5. DISCUSIONES Al declararse “no-ideológicos” y adoptar la nueva oposición entre las posibilidades del 99% con el 1%, los iaioflautas no solo evocan el espíritu y el lenguaje del 15-M y Occupy, sino que se nutren de una tradiciónde colectivos 46

Cf. Balandier 1994:85, en Mateo Dieste 2012:18; Delgado 2003: 273-5.

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políticos que desconfiaban de las “grandes narrativas”(Lyotard 1979) de los comunistas, socialistas y otros sistemas ideológicos monolíticos, que tiene una raíz en los “nuevos movimientos sociales (NSMs)” de los 1970 (Laclau y Mouffe 1985; Touraine 1988). El rechazo a la ‘ideología’ parece haber significado, incluyendo los iaioflautas hasta recientemente, el negarse a establecer un programa política fijo: en el 15-M y Occupy, se acordaban objetivos en momentos de consenso de las asambleas, pero inicialmente no los llegaban a hacer permanentes a través de documentos escritos (Castells 2012, Graeber 2013). Los iaioflautas, de forma parecida, se declaraban un grupo de acción más de palabras y, a pesar de lanzar la racionalidad de cada acción en su blog, su ideología global estaba igualmente “embedded in its practice” (Graeber 2009: 10-11). Así, de acuerdo con Martín, las personas podían escoger participar en algunas acciones sin tener que adherirse al programa entero. Más que nada, no tener ideología ha significado eliminar de su discurso público las categorías “clásicas” de los partidos políticos, el comunismo, el socialismo y las otras establecidas que quizás representan la idea popular del significado del concepto: con el objetivo de evitar asociarse con el bagaje de decepciones que conllevan para muchos en la sociedad actual. De esta forma, la “no-ideología” significaba la mutabilidad y la no-globalidad, además de una sustitución de antiguas palabras que han llegado a “cansarse y a enfermarse” (Cortázar 1981), con el objetivo de llegar a un público más amplio y diverso: el 99%. Esta posicionamiento no significa que los movimientos asamblearios de 2011 y los iaioflautas sean relativistas postmodernos: han seguido la tendencia al centralizar el cuestionamiento del capitalismo neoliberal,47 y he demostrado que los iaioflautas tienen una serie de ideas y objetivos socio-políticos coherentes: la otra definición de ideología a que he referido en este trabajo. Algunos iaioflautas han sugerido que su crítica ha sido más politizada que la de algunos otros colectivos del 15-M, lo que puede tener que ver con la percibida admisión de más expresiones individuales de esas ideologías “clásicas”, incluyendo referencias a 47

Calhoun 2013; Castells 2012:136-40; Graeber 2013:97-107; Nugent 2012; Razsa y Kurnik 2012.

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‘la clase trabajadora’ u ‘obrera’; en contraste con dominancia de términos como “consenso, “no-jefes”, y “no-identificación” en el 15-M (Serrano 2011, en Castells 2012:130-1). El rechazo de la expresión de adherencias a partidos o sindicatos en el 15-M que algunos describieron podría señalar que en ese contexto la afiliación con estas políticas institucionalizadas había pasado casi totalmente a la esfera privada, igual que la religión. Esta división entre lo que puede entrar en el discurso público y la expresión individual también estaba en negociación en los iaioflautas: había ocasiones en que se rechazaron debates sobre los sindicatos en la asamblea, pero entraban referencias a la clase trabajadora y algunos términos más propias de las ideologías “clásicas”, quizás debido a la influencia mayoritaria del comunismo a nivel individual que algunos percibían. El grupo ha descrito este balance entre lo “nuevo” y lo “clásico” en sus acciones como una de sus ventajas. Se ve una conversación parecida entre prácticas aprendidas en el pasado con los recientes esfuerzos a horizontalizar su forma de organización, invitando a la asamblea a participar en comisiones estratégicas. Al otro lado, su declaración de las seis pautas y su apertura de un proceso de establecer un documento de principios pactados podría señalizar un alejamiento del modelo de ideología fluida descrito arriba. Estos cambios sugieren que existe un proceso de negociación entre las ideas y tácticas aprendidas a través de sus vidas y las que aprenden de “los jóvenes” asociados con el 15-M. Es necesaria más investigación para confirmar el grado de intercambio intergeneracional que existe, pero este trabajo sugiere que hay más aprendizaje entre los iaioflautas y colectivos más jóvenes de lo que predecía el concepto de “generaciones políticas”, cuyas perspectivas políticas difieren radicalmente a las de otras generaciones.48 Por un lado, varios iaioflautas describieron diferencias de perspectiva con “los jóvenes” del 15-M como el grado de pacifismo, las formas de organización o la tolerancia por afiliaciones con los sindicatos y partidos. Tessler et al. (2004) han sugerido que ciertos eventos históricos marcan 48

Mannheim 1952; Schittker et al 2003; Tessler et al 2004; Whitter 1997.

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la perspectiva de cohortes de edad más que otros, y parece verdad que la experiencia compartida de la lucha contra el franquismo funciona como un referente importante para los que han “vuelto a luchar” y una justificación para actuar en una “asociación de edad” (Paulme op.cit.). Por otro lado, su integración del lenguaje “nuevo”, de la posición “no-ideológica” del 15-M, de las redes sociales, y de aspectos de la protesta contemporánea más performativa y festiva, indica que existe más intercambio y socialización entre generaciones políticas de lo que sugería Mannheim (1952) y Whittier (1997). Si se puede interpretar la iniciativa de fijar sus principios básicos como una vuelta a un modelo más propio de su generación política es algo que sólo se puede confirmar con más investigación. A otro nivel, la adopción de aspectos considerados característicos de los jóvenescuestiona las formas de ser aceptadas para personas mayores. La expresión de indignación, placer y esperanza que han hecho a través de la experiencia a veces ritual de la protesta, ha supuesto un reto a tópicos culturales sobre el anciano sabio, tranquilo y no-emocional (Woodward 2002), cosificados en la teoría de desvinculación de Cumming y Henry (op.cit.). Otra interpretación que es que los iaioflautas que parecen cómodos coreando canticos y agitando sus brazos refutan la categoría de mayor y mantienen su “yo sin edad” (Kaufman op.cit.). No obstante, la frecuencia con que han utilizado las categorías de “mayor” y “joven” indica que no las rechazan totalmente. Me parece que existe más énfasis en el aprendizaje intergeneracional. Las actitudes y actividades de los iaioflautas también desafían la construcción de las personas mayores como un problema social con necesidad de asistencia, atribuida a la industria médica geriátrica por Estes (op.cit.). Se ha relacionado estas concepciones negativas con el desplazo de la producción fuera de la familia en sociedades industriales y la pérdida de estatus que conlleva para los jubilados no productivos.49 Los jubilados de un estudio estadounidense reciente todavía veían la jubilación como un periodo incierto: de posibles 49

Cowgill & Holmes 1972, en Shield & Aronson 2003: 179.

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libertades y debilidades, oportunidades y pérdidas (Savishinsky 2000, en Shield y Aronson 2003:180-1). En este contexto se podría interpretar la actividad de los iaioflautas como un esfuerzo por establecer una “asociación de edad” (Paulme 1971, op.cit.) para personas que quieren mantenerse políticamente activas después de la jubilación, o para aquellos sin pasado activista, con el fin de adoptar un papel nuevo. Varios participantes han aludido al deseo de movilizar a más gente mayor; Castells (2012:14) ha afirmado que la indignación, alegría, esperanza y pérdida de miedo son los sentimientos más necesarios para realizar tal meta, todos los cuales he demostrado que se puede ver en la protesta y el discurso del colectivo. En caso de que el éxito de iaioflautas continúe, involucrarse en el activismo político con un grupo de iguales podría ser una opción para más personas a la hora de jubilarse. En tales casos la participación en la primera ‘travesura’ con el chaleco puesto podría funcionar como una especie de rito de paso, no sólo para marcar la entrada al grupo sino a una fase de edad distinta. El estudio de Savishinsky (op.cit.) sugirió que los ritos que marcaban la salida del trabajo ayudaban a los jubilados a asimilar su nuevo estatus; de una forma parecida, la participación en una primera ‘travesura’ podría facilitar el paso a la jubilación y proveer un sentido de solidaridad con un grupo intermediario entre el estado y el individuo: una función que podría ser importante, dado el cambio en las relaciones intrafamiliares (Segalen 2005: 72-3). Este esfuerzo por normalizar el activismo político para los mayores también está enlazado con el intercambio intergeneracional. La idea de dejar un legado para las siguientes generaciones parece una motivación importante en el colectivo: varios mencionaron el deseo de dejar un mundo mejor para sus hijos y nietos. La posibilidad de los mayores de la casa familiar de donar bienes a la siguiente generación a través de la herencia les ha asegurado ser mantenidos por sus hijos en sociedades rurales (Kennedy 1991). Aunque el sistema de bienestar ha desplazado el deber de mantenimiento material en sociedades industriales, todavía existe una expectación de liquidar la deuda de cuidado afectivo adquirido durante la niñez (Haicault 2003). Puede parecer que lo que buscan los iaioflautas

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sea contribuir con un “don puro” para sus hijos (Befu 1977:257), igual que la limosna, o lo que las enfermeras en hospicios escogen ofrecer por encima del mínimo exigido por la economía del cuidado mercantilizada (Russ 2005). Sin embargo, a mi parecer los iaioflautas ofrecen su lucha con un sentido de deber social quebusca un retorno. Al decir “somos la vergüenza del 15-M”, Simón aludió a una percepción de que los mayores no deberían tener que actuar, y que implicaría una respuesta de otras generaciones: si actuamos, vosotros tenéis que actuar; o, si nosotros aseguramos un mundo mejor, vosotros también lo tenéis que asegurar para vuestros hijos. Mi percepción es que la llamada que hacen los iaioflautas a los jóvenes es así un intento de fortalecer las relaciones de reciprocidad en nuestra sociedad, que Mauss (2011: 63-81) y Polanyi (2002 en Hart y Ortiz 2008) vieron amenazadas por un sistema mercantil capitalista que desvincula la obligación de recompensar del acto de recibir, sea un don material o social (Hart y Ortiz 2008). Además de ofrecer logros sociales a coste de la implicación de los jóvenes, también les ofrecen un intercambio pedagógico. Los iaioflautas dan un ejemplo de cómo mantenerse políticamente activo y rebelde a la siguiente generación de activistas, y esperan que esto les inspire a seguir un camino parecido: esta idea está ilustrada en su sitio web en una viñeta que muestra la aspiración de un niño por ser iaioflauta, y también contrasta los iaioflautas vivaces y activos con la imagen estereotipada de una señora mayor doblada y pintada de gris (véase Figura 4, p.56).

Figura 4: Viñeta de un niño que quiere ser iaioflauta cuando sea mayor50

50

http://www.vilaweb.cat/noticia/4051410/20121030/1er-aniversari-iaiflautes.html, publicada en www.iaioflautas.org, entrada 03/12/2012.

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Sin embargo, mi impresión es que no pretenden tanto restablecer la autoridad del conocimiento de los ancianos que existe en muchas sociedades no industrializadas (San Román 1990), sino que buscan un intercambio de conocimiento más igualitario entre generaciones de activistas: parecen tener orgullo de que “tenemos la idea de estar aprendiendo de los jóvenes”, y de que los iaioflautas participen de forma activa en el 15-M, igual que algunos jóvenes participan en sus acciones.Que hayan adoptado algunas características de los nuevos movimientos sociales pueden facilitar este intercambio de conocimiento. Aparte de vehicular un acercamiento entre diferentes generaciones de activistas, el esfuerzo por mantener la norma de ideología fluida y plural a nivel colectivo podría ayudar a que la siguiente generación aprenda de ellos. Aunque el nuevo proyecto de establecer un documento de principios más permanentes podría cambiar esta dinámica, hasta ahora su insistencia por no fijar un ideario, puede ofrecer una solución a la problemática de cómo transmitir ideas rebeldes entre generaciones si hay algo de verdad en la afirmación de que cada “unidad generacional” rebelde tiende a querer actuar de forma diferente a sus antecesores.51 Al insistir en la flexibilidad de su ideología, me parece que lo que pretenden transmitir es más una actitud crítica y activa por delante de las injusticias sociales, que cualquier programa específico cuyo relevancia podría disminuir en un contexto futuro. Igual que ellos han aprendido del “espíritu” del 15-M, lo que ofrecen es el espíritu de seguir luchando hasta el final; de ser como los que, en palabras de Albert: 51

Whittier 1997; Tessler et al 2004.

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“tienen 80 años, 85, 86, y esta gente, la idea, es decir, todo lo que teníamos, vamos a aprovechar los últimos años de la vida para seguir luchando.”

Aunque no intenten transmitir un programa político, sí que hay un deseo aparente de motivar a los jóvenes a descubrir y mantener la memoria histórica. Esta intención está escrita en sus chalecos y está presente en el discurso de muchos de los participantes con que hablé, que lamentaban cómo la sociedad estaba regresando a una situación que habían esperado no volver a ver, y que referían la vergüenza del olvido social de los crímenes del franquismo que, de acuerdo con Morán, ha sido “el precio de la transición” (1991,en Rovira i Martínez 2005:548). La publicación de varios biografías suyas en el libro que lanzarán en octubre de 2013, además de las memorias escritas de Rafael y Julia demuestran su preocupación por transmitir sus experiencias de esa época traumática. Estos proyectos demuestran un esfuerzo para hacer oír las historias de las personas “corrientes”, en palabras de Ronald Fraser (2007), quien publicó las experiencias de la Guerra Civil de tal gente, que “hace la Historia y la sufre, pero que no aparece en los libros de historia”.52 El hecho de que sean memorias de la historia hace que la omisión y parcialidad sea una parte íntegra de estas biografías pero también les da “una verdad reveladora de sentido” y pueden hacer surgir detalles de más interés a los lectores que las cifras o fechas (Candau 2006:59). Al poner a la luz diferentes perspectivas sobre la resistencia al franquismo, el acto de compartir las biografías de los iaioflautas ayuda a resistir que una narrativa hegemónica sea impuesta desde un punto de vista ideológico hostil, como Rovira i Martinez afirma que se ha hecho con la transición española (op.cit.). Si estas narrativas representan la memoria en forma de “firsthand recollections”, también su protesta tiene una función de transmitir la memoria histórica en forma de “cultural representations, experiences, emotions, values, 52

Entrevista con Ronald Fraser: “Mi libro trata de restituir la historia al pueblo español”, http://elpais.com/diario/1979/04/18/sociedad/293234412_850215.html

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attitudes” (Berliner 2005:577). La memoria histórica transmitida en las manifestaciones hace más evidente que este aspecto del legado de los iaioflautas también es un intercambio intergeneracional, en que los manifestantes jóvenes pueden “inherit and actively negotiate” sus historias colectivas (op.cit.). Las canciones que recitan los iaioflautas, con su música evocadora de luchas pasadas y las letras que elogian el activismo presente, invitan a otras generaciones a interpretar y sentir su historia, igual que los jóvenes Bulongic de GuineaConakry descifran información sobre sus pasados pre-islámicos mediante los rituales practicadas por las mujeres (op.cit.). A mi parecer estos son esfuerzos por democratizar la memoria histórica y el capital cultural que conlleva, que vuelven al objetivo de inspirar a las siguientes generaciones a luchar para que la historia no se repita, y así intentar conseguir que la concentración de capitales en manos del “1%” de las élites financieras y políticas no consiga reproducir un nivel de desigualdad social que ya han vivido (Bourdieu 1996).El riesgo de que la protesta y acción colectiva tan prometedoras de cambio social sirvan para la unificación de activistas pero que no cumplan este objetivo final (Balandier op.cit.), es una preocupación de la que el colectivo es muy consciente. Frente a esta posibilidad ofrecen una respuesta pragmática: Martín asegura que la clave no es buscar revolución sino escoger objetivos conseguibles, siempre atentos a que no lleguen a consolidar la situación actual o hacerla retroceder. También ofrecen una respuesta alentadora, a través de la persistencia y un activismo adaptativo y emotivo, resultado del aprendizaje mutuo entre las generaciones, consciente de la historia y de aspectos de las ideologías “clásicas” que bien les servían. En palabras de David: “lo superaremos […] A lo mejor no lo vemos nosotros, porque ya tenemos una edad, pero pasará.”

6. CONCLUSIONES

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Los iaioflautas han demostrado que forman una parte activa de la comunidad de nuevos movimientos sociales “post-ideológicos” al asumir el paradigma de pluralidad ideológica en un esfuerzo para llegar a un público más amplio. He sugerido que su declaración de no tener ideología ha significado, hasta ahora, la falta de un programa fijo y la eliminación de referencias a los partidos, sindicatos e ideologías institucionalizadas de su discurso público: palabras “clásicas” cuyas connotaciones negativas para la generación del 15-M han resultado en su sustitución por las “nuevas” del 99%/1%. También he propuesto que para los iaioflautas, la “no ideología” no ha significado no tener una serie de ideas y objetivos coherentes, sino que al principio estaban inmanentes enel conjunto de su praxis y su discurso: lo que coincidía con su declaración de que es un colectivo más de acción que de palabras. Más recientemente, que hayan comunicado las seis pautas y empezado un proceso para establecer un documento de principios sugiere que el colectivo podría estar cambiando hacía una posición ideológica más explícita y fija. La historia compartida de los iaioflautas dice que empezaron a actuar juntos para combinar su técnica del secretismo aprendido durante la clandestinidad con las herramientas tecnológicas de los nuevos movimientos. Hay señales que, además de esto, una percibida tolerancia más alta que el 15-M por la expresión de afinidad personal con sindicatos e ideologías “clásicas” y una preferencia por “más organización” también influyeron en su decisión. En interacción con otros grupos, el colectivo ha desarrollado un equilibrio entre los “nuevos” elementos de pluralidad ideológica, lenguaje y simbología, formas de protesta más teatrales y festivas, esfuerzos por horizontalizar su organización con los más “clásicos” de identificación con sindicatos, discursos sobre Chávez y sus tácticas todavía distintas de organización. He propuesto que este es un equilibrio en que están trabajando, mediante una negociación sobre qué elementos de su ideología personal pueden entrar en el espacio público y cuáles pertenecen a la esfera privada.

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A través de esta incorporación de elementos del activismo ”nuevo” y mediante su protesta indignada, ilusionada y festiva, también desafían las maneras en que concebimos la edad. Ofrecen una imagen positiva del ser mayor, alternativa al anciano sabio y tranquilo; y suponen un reto a las concepciones persistentes de la vejez como un proceso de desvinculación de la sociedad que tal imagen presuponía. Su actividad no solo puede cuestionar qué es ser mayor, sino también hacernos preguntar sobre las categorías de edad en general: si sus usos de redes sociales son integraciones de aspectos del mundo cultural de los jóvenes, producto de un aprendizaje mutuo entre generaciones distintas, o si son propios de un “yo sin edad”, que no tiene por qué estar menos conectado con el mundo actual que los jóvenes. He sugerido que los iaioflautas parecen más preocupados con el primer desafío: utilizan la dicotomía “mayor/joven” y a mi parecer están enfocados en cambiar las posibilidades de ser mayor, a través de abrir una “asociación de edad” para mayores políticamente activos. Participar en el ambiente liminal de una ‘travesura’, con el chaleco puesto, podría funcionar como un rito de paso para jubilados que les ayuda a asimilar una nueva fase de vida y un nuevo papel de activista mayor. También los iaioflautas emplean a veces concepciones más tópicas sobre los mayores: su declaración de ser “la vergüenza del 15-M” aludió a la idea de estar socialmente fuera de lugar como activistas, para implorar a los jóvenes salir a la calle. Esta llamada a los jóvenes sugiere que su deseo de dejar “un mundo mejor” para las siguientes generaciones no es un “don puro” (Befu 1977:257) sino parte de la red de intercambios intergeneracionales que ya han establecido entretejiendo lo “nuevo” y lo “clásico”. Al pedir el contradon de la acción continua de las siguientes generaciones como retorno para la suya, he argumentado que intentan restablecer las relaciones de reciprocidad social que Mauss (2011) y Polanyi (2007) veían amenazadas por el sistema capitalista. Otro intercambio que ofrecen es el de implicarse con la memoria histórica: su deseo de evitar el olvido o la imposición de narrativas dominantes sobre el franquismo está escrito en sus chalecos y evidente en su proyecto de publicar algunas biografías. He sugerido que esto llega a ser un intercambio en los momentos de

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su protesta que ofrecen a activistas jóvenes la posibilidad de interpretar y sentir la memoria histórica de forma activa. Durante este trabajo he explorado ejemplos de intercambio y apropiación intergeneracional y otros de diferenciación, que cuestionan el modelo de “generaciones políticas” irreconciliables de Mannheim (1952), todavía vigente en el análisis de acción política intergeneracional.53 Que la experiencia de haber actuado en el franquismo marque de alguna forma a los activistas veteranos parece probable: he demostrado las formas en que varios iaioflautas se han diferenciado de algunas nuevas culturas activistas, y el hecho de que el colectivo esté en proceso de fijar sus ideas y objetivos en un documento se podría interpretar como una vuelta hacía un modelo ideológico más “clásico”. Por otro lado, se han mostrado hábiles y entusiastas por muchos aspectos de lo “nuevo”. Su ejemplo sugiere que el contexto histórico en que un grupo realizaba sus primeras experiencias políticas puede tener cierta influencia sobre sus preferencias; pero también indica que en su caso hay más interacción y socialización intergeneracional de lo que sugiere el modelo de generaciones políticas inconciliables. Sin embargo, ese modelo planteó la cuestión sobre cómo se transmite la rebelión entre generaciones. Al aprender de los jóvenes y adoptar, en parte, la nueva ideología fluida y plural, los iaioflautas podrían ofrecer la posibilidad de superar este problema, transmitiendo su ejemplo de cómo mantener una actitud crítica y activa durante la vida, en vez de intentar imponer un programa fijo que tendería a perder relevancia. Ofrecer este modelo de activismo intergeneracional y adaptativo que perdura durante la vida es quizás la respuesta más prometedora que ofrecen los iaioflautas frente a las injusticias contra las que siguen luchando. Hay posibilidades interesantes para extender esta investigación. Este estudio se ha centrado en la agencia de los sujetos: los retos que suponen sus ideas y praxis; pero no ha sido posible abarcar el efecto de la clase social y el género. Sería interesante examinar estos factores estructurales para poner la investigación en un marco de habitus, más equilibrado entre los límites 53

Whittier 1997; Schnittker et al 2003; Tessler et al 2004.

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estructurales y la agencia (Bourdieu 1977:72-3); y también sería importante desarrollar una perspectiva del contrapoder que oponen los iaioflautas al poder de las élites en contra de que luchan. Otra posibilidad prometedora sería hacer un estudio comparativo de una asamblea local del 15-M para interrogar algunas de las diferencias percibidas.

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7. BIBLIOGRAFÍA

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Ideologías, protesta y relaciones intergeneracionales en los Iaioflautas