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Boletín especial

1 al 3 de octubre de 2010

¿Qué es Deslindes? Deslindes es un boletín semanal que analiza la información sobre las fronteras con Colombia en los seis diarios de mayor circulación nacional (Extra, El Universo, El Comercio, La Hora, El Telégrafo y Hoy). Este análisis parte de una metodología que incluye una base de datos en la que se registran las noticias sobre frontera y las particularidades de cada cobertura, además de un trazado de áreas temáticas para organizar la diversidad de la información que publican al respecto los medios gráficos. Deslindes indaga en la construcción de un discurso mediático sobre una frontera que reconocemos como heterogénea, diversa y compleja. Es por ello que hemos preferido referirnos a las “fronteras”. Deslindes es un proyecto del Centro de Prospectiva Estratégica del Instituto de Altos Estudios Nacionales (IAEN). Lea más sobre Deslindes

Contenido • • • • • • • •

1. Contexto 2. Titulares 3. Editoriales 4. Manejo de Fuentes 5. Manejo de Gráficos 6. Censura previa y violencia contra los periodistas 7. Características de la cobertura por cada medio A manera de conclusión

Crisis política del 30 de septiembre Una lectura analítica El presente documento constituye una edición extraordinaria de Deslindes. Debido a la importancia de la coyuntura política en Ecuador abordaremos un tema ajeno a nuestro objeto de estudio: la crisis política del 30 de septiembre. Deslindes ensayará una lectura analítica de la cobertura periodística de los diarios El Comercio, El Telégrafo, El Universo, Extra, Hoy y La Hora, para lo cual aplicará una metodología de investigación que incluye una base de datos, en la que se registraron indicadores de análisis del universo de noticias publicadas sobre el tema entre el 1 y el 3 de octubre. El corpus de estudio está compuesto por 211 piezas informativas, 26 piezas publicadas en primeras planas, 18 columnas editoriales y dos comunicados institucionales. Cabe señalar que el tema ocupó prácticamente la edición completa de los diarios el día 1 de octubre, despliegue que decreció notablemente en los días subsiguientes, especialmente en los diarios La Hora y Extra. Este trabajo consta de una lectura sobre temas – enfoque aplicados a todos los medios de comunicación, como manejo de fuentes, análisis de titulares, entre otros y una caracterización de la cobertura de cada uno de los seis medios en estudio.

1. CONTEXTO Los sucesos del jueves 30 de septiembre se sitúan en un contexto de conflictividad política,


en el cual los medios canalizaron las formas de expresión de los actores (visibles) en disputa, en dos escenarios de lucha discursiva. Un primer escenario fue el de la Asamblea Nacional, en el cual distinguimos dos fuerzas: por un lado la bancada de Alianza País y, por otro, una oposición diversa, en la que confluyó desde la izquierda social (Pachakutik) y otra institucional (MPD), pasando por sectores de la socialdemocracia (ADE y César Montufar) y el Partido Sociedad Patriótica (PSP); exponentes del populista Partido Roldosista Ecuatoriano (PRE); Partido de Renovación Institucional Acción Nacional (PRIAN), hasta una derecha tradicional formada por el Partido Social Cristiano (PSC) y la de signo remozado: Madera de Guerrero. A partir de esta composición de la Asamblea y la diversidad de leyes en cuestión, es posible afirmar que fue la perspectiva pragmática del impacto de las leyes en actores con intereses creados, la que determinó una toma de posiciones en relación con la política legislativa. De ahí que las leyes de Educación Superior y del Servicio Público matizaron el escenario de disputa de las dos tendencias. No obstante, la Ley Orgánica de Servicio Público (LOSEP) fue la que ocasionó un aceleramiento de la conflictividad que, superando el ámbito legislativo, se desplazó hacia un segundo escenario: las calles. Esto devino en la movilización de actores como estudiantes universitarios, sindicatos y trabajadores públicos. De este modo, la cobertura de prensa logró empatar a las fuerzas de la oposición de la Asamblea con los sectores movilizados. A esto se sumó otro factor que hizo noticia semanas atrás: la posibilidad sugerida por funcionarios del gobierno, de aplicar el recurso constitucional de la “muerte cruzada”[1], que tuvo como correlato -construido desde la oposición- la revocatoria del mandato y como figura visible al ex periodista devenido en político, Carlos Vera. Lo que daría una vuelta de tuerca, al clima de antagonismo antes definido, fue la emergencia del malestar de la fuerza pública (Policía y FFAA). Estos actores, pendientes del posible allanamiento de la Asamblea al veto realizado por el Ejecutivo, a la ley de Servidores públicos, vio fracasar los acuerdos logrados en el ámbito legislativo, acelerando la conflictividad social. Los medios enfatizaron en este escenario y lo interpretaron como el síntoma de un problema más amplio. A partir de esta contextualización puede entenderse la forma en que la prensa abordó el suceso del jueves 30 de septiembre, pues evitó señalar los hechos como un problema de Seguridad Nacional, que rebasó las reivindicaciones concretas y cuyo origen probablemente no fue parte de los análisis, centrados en fustigar la subordinación de la Asamblea al Ejecutivo. Estos acontecimientos políticos, sobre expuestos en los medios, ubicaron en segundo plano otros menos visibles como el desembolso realizado por el Banco de Desarrollo de China, por $800 millones de dólares, como parte del crédito concedido al Ecuador para financiar el plan ecuatoriano de inversiones de 2010. Tampoco fue gratuita la presencia, durante la semana previa a los hechos, de representantes de las Cámaras de Quito y Guayaquil en la televisión, como agoreros del fin de la dolarización, o convertidos en insólitos defensores de los derechos de trabajadores y jubilados, a fin de desprestigiar el valor de los bonos del Estado. Igualmente, encontramos voces de sectores de empresarios estadounidenses, que pidieron no extender las preferencias arancelarias (ATPDEA) al Ecuador, aduciendo inseguridad jurídica, lo cual no es ajeno al discreto y eventual aparecimiento en los medios del largo y emblemático juicio de las comunidades de Sucumbíos contra la petrolera Chevron, en el que

[1]

Este mecanismo es un proceso creado por la Constitución vigente desde el 2008 que consiste en la prerrogativa del presidente de disolver la Asamblea Parlamentaria, al tiempo de someter a votaciones universales su propia permanencia en el poder.


encontramos un sistemático posicionamiento mediático en favor de la empresa.

2. TITULARES Las construcciones semánticas ubicadas en los titulares de los seis medios de prensa escrita investigados (Extra, El Comercio, El Universo, El Telégrafo, La Hora y Hoy) durante los tres días posteriores al 30 de septiembre, posicionaron algunos imaginarios[2] en torno a los hechos. Como se verá, dichos imaginarios fueron construidos por fuera de un horizonte histórico y político que permita una comprensión distinta del acontecimiento, mediante titulares como: “Con Twitter en medio de los tiros” de El Comercio, 03-10-10, o “Los bancos estuvieron saturados”, El Comercio, 02-10-10. Estos titulares evitaron la explicación política, enfocándose en las supuestas consecuencias, a manera de contextualización del 30 de Septiembre. A partir de la construcción de los titulares se pudo leer cuál fue el posicionamiento y la reacción de la prensa privada, en la cual, la mayoría de los sucesos fue relacionado con el desorden nacional y la justa protesta de la tropa policial. Igualmente se destituyó en titulares la noción de golpe de Estado, la cual en algún caso fue desplazada por una suerte de autogolpe con implicaciones de réditos políticos para el propio gobierno de Rafael Correa[3]. En este marco, ubicamos al menos seis ideas centrales expresadas en titulares, que fueron sucediéndose más o menos regularmente en los medios, a lo largo de tres días: 2.1.

Caos e Inseguridad

En referencia a este imaginario posicionado por la prensa, existieron 82 de 211 titulares registrados, que relievaron ideas de caos en el país. Es decir, se construyó un escenario de desorden, amplificado y extrapolado (“Protestas, saqueos y caos en todo el país”, la Hora, 01-10-10) que impidió, en primera instancia, tener una alternativa de lectura sobre los sucesos. Por otra parte, los titulares definieron una cartografía informativa que fue diluyendo a los actores políticos en conflicto: Ejecutivo, Policía, Fuerzas Armadas, Asamblea) para desembocar en la idea caos generalizado (“Guayaquil en caos por paro policial” y “Esmeraldas, sin policías”, Hoy, 01-10-10). De ese modo, la prensa gráfica evitó referirse al juego político de todos los actores involucrados, sustituyéndolos por nociones de inseguridad, saqueo, delincuencia como características generales del momento. 2.2.

Operativo de rescate irresponsable

En 35 titulares, se resaltó la irresponsabilidad del Presidente al momento de su rescate (“El rescate del mandatario dejó un muerto y al menos 44 heridos”, El Comercio, 01-10-10 y “Policía: Operativo fue mal hecho; Fiscalía llamó a tres oficiales”, El Universo, 03-10-10). De esa manera, la figura del mandatario no sólo fue reforzada como autoritaria y provocadora frente a los actores policiales: “Correa: ¡Si quieren matar al Presidente, mátenme!” El

[2]

Entendemos dicho concepto desde la perspectiva de Cornelius Castoriadis que comprende al imaginario en cuanto “…ya se trate de una invención absoluta, de una historia imaginada en todas sus partes, o de un deslizamiento o desplazamiento de sentido, en el que los símbolos ya disponibles están investidos de significaciones diferentes de sus significaciones "normales" o canónicas..." Castoriadis, Cornelius. La Institución imaginaria de la sociedad. Ed. Tusquets, España. 1975. [3] Esto queda registrado en las declaraciones de un experto en Comunicación estratégica para diario El Comercio como Andrés Seminario, quien resaltó “lo perverso” de la “inteligentísima acción de los asesores comunicacionales del gobierno”, haciendo referencia los hermanos, Vinicio y Fernando Alvarado, a quienes consideró autores intelectuales del giro de los acontecimientos en tres actos: pasar de una contención física de la protesta policial, por del presidente, a la creación del secuestro de Rafael Correa para, finalmente, posicionar estos hechos como golpe de Estado.


Universo, 01-10-10), sino que, además, se afirmó que puso injustificadamente en peligro la vida de inocentes en el Hospital de la Policía Nacional (“Enfermos del hospital policial con crisis de nervios”, Extra, 02-10-10). Esto implicó que la víctima, el Presidente, fuera responsabilizada por un acto insensato, en la forma de resolver la crisis que había llegado a un límite peligroso en horas de la noche, antes que destacar la gravedad de la situación del Mandatario. 2.3.

Protesta, rebelión, insubordinación y sublevación

Este fue otro énfasis que resaltaron los titulares de los medios gráficos inscribiéndolo en un momento de espontaneidad de las demandas de las tropas policiales. La forma de posicionar las acciones de las fuerzas de tropa de la Policía se ubicó en un marco referencial de protesta por sus derechos, que estaban siendo vilipendiados mediante el allanamiento de la Asamblea al veto del Ejecutivo a Ley Orgánica de Servicio Público (LOSEP) que, por lo tanto, implicaba una sublevación justa (“Las imágenes de la sublevación policial”, La Hora, 01-10-10 y “Diarios del mundo destacaron sublevación policial en Ecuador”, El Universo, 01101-10). Esta noción se sostuvo en 27 titulares de los medios de prensa. De tal manera, el escenario de golpe de Estado esgrimido por el oficialismo y por la comunidad internacional fue muy endeble en términos de lo que la prensa presentó. Más bien, aquel intento de ruptura constitucional fue ocultado mediante las expresiones: insubordinación, rebelión y protesta, que la prensa justificó, en tanto que la tropa policial y en algunos casos del Ejército, estaba demandando sus derechos, por lo que la idea de intento de golpe no tuvo énfasis dentro de la agenda mediática (“Cientos de policías salieron a protestar en las provincias”, El Comercio y “¡Protesta se inició en el regimiento Quito!”, Extra, 01-10-10) 2.4.

Intento de golpe de Estado

Esta representación de los hechos resultó marginal, como puede constatarse en un menor número de titulares en comparación con lo expuesto en párrafos anteriores. 18 de 211 titulares mostraron esta visión. La singularidad de este tratamiento fue que la idea de golpe surgió sólo a partir de las solidaridades nacionales e internacionales, pero especialmente por parte de estas últimas, a través de las expresiones de gobiernos y organismos que criticaron el intento de golpe: “La Unasur pide sanciones para los golpistas”, El Telégrafo, 02-10-10 y “Movimientos sociales no darán respaldo a un golpe de Estado” El Universo, y “La OEA, la ONU, y los gobiernos amigos apoyaron al presidente” El Comercio, 01-10-10. Es decir, según la prensa, la respuesta internacional fue la que advirtió sobre la situación real que se estaba sucediendo en el país (“Correa relató su secuestro a los cancilleres de Unasur”, El Telégrafo, 03-10-10), ya que, a nivel nacional, incluso se negó el problema: “No hubo intento de golpe: analistas”, La Hora, 03-10-10. O, en su defecto, se estableció la percepción de que el intento de golpe fue “armado” por el propio oficialismo “Dos lecturas de cómo se armó la versión del golpe”, El Comercio, 02-10-10. 2.5.

Pérdidas económicas

Los medios analizados insistieron en resaltar consecuencias de otro tipo: “Pérdidas por cierres de negocios se calcularon en 150 millones”, El Universo, 01-10-10 y “El comercio y la industria perdieron 167 millones”, Hoy, 02-10-10. Justamente, la cuestión económica retratada en los sucesos no miró más allá de un contexto inmediato de amenazas a los comercios y no contextualizó dichos sobresaltos en un escenario de tensión y conflicto de fuerzas políticas. 2.6.

Débil sistema democrático

Esta idea se mantuvo mediante seis titulares. La noción de una frágil democracia fue construida desde los medios, en base a una suerte de retroceso del Ejecutivo por presión de la “rebelión” de los policías, en el que el gobierno tuvo que considerar las reformas a la Ley


de Servidores Públicos, a través del ofrecimiento de consulta popular (“El presidente propone consulta”, El Telégrafo, 03-10-10). Pero además sugería una lectura sobre el fortalecimiento de la figura del Presidente, pero no del proceso democrático, enunciado por dos analistas: Santiago Nieto y el ex militar Galo Monteverde (“El tiempo demostrará si Correa se fortaleció”, El Comercio, 02-10-10). En conclusión, encontramos que el tratamiento dado por la prensa a la información sobre el momento político, a través de sus titulares, configuró una visión en la que no prevaleció el intento de golpe de Estado. En cambio, desde la perspectiva de la prensa, fue frecuente la información anecdótica, ligada a las representaciones de caos, e inseguridad, con 82 titulares, así como la información que tuvo un sentido de inculpación al mandatario por haber provocado los sucesos, encontrada en 35 titulares, lo cual implicó que los hechos terminaran por ser descontextualizados y, en el horizonte futuro, “deshistorizados”.

3. EDITORIALES Los editoriales analizados (Extra, Hoy, Universo, Comercio, Telégrafo, La Hora) manejaron un discurso similar en torno al mantenimiento de la democracia y al respeto del orden constitucional establecido; podríamos decir que este fue un piso común general en todos los periódicos revisados. Aunque habría una diferencia de fondo en El Telégrafo (medio público) que mantuvo una posición de apoyo al gobierno, a diferencia del resto de medios, los cuales más bien criticaron de manera unánime el comportamiento autoritario del máximo representante del Ejecutivo, el presidente Rafael Correa. El diario Extra puso en entredicho la existencia del intento de golpe de Estado y de secuestro, al culpar al presidente por haber encendido los ánimos de la tropa policial; A su vez el diario Hoy deploró “que el gobierno haya abonado el terreno (…)" justificando de algún modo, la acción policial, determinando que la responsabilidad de estos hechos recayera en el principal representante del poder Ejecutivo, al que acusó por su "afán concentrador de poder", por su "imposición unilateral” y “temperamento de naturaleza confrontacional”. Igualmente, para diario El Comercio, la crisis fue responsabilidad del presidente (“Es innecesario llegar al principio” 01/10/10), por lo que planteó que se deberán revisar las acciones, a partir de la revisión de actitudes (“El lento retorno a la normalidad” 02/10/10). A sí mismo afirmó que “no se pueden desestimar las visiones que conviven en un país diverso. La vía de las leyes sin consenso se está volviendo peligrosa” (Es innecesario llegar al precipicio, El Comercio, 01/10/10). Este diario reafirmó y rearticuló el imaginario de superioridad de lo privado, al afirmar que “la libertad de expresión fue secuestrada por unas horas el jueves, pero los medios privados cumplieron su papel frente a la ciudadanía” (“La prensa independiente sí sirve, El Comercio, 03/10/10), imponiéndose a lo público, pues: “los medios “públicos” reprobaron en objetividad y en capacidad informativa (…)” (03/10/10). A su vez, cabe recalcar que se entrecomilla la palabra “público” poniendo el término en entredicho. Por su parte, diario La Hora invocó “a la rectificación por parte del gobierno” (“La patria por encima de todo” 01/10/10) pero además afirmó taxativamente, a manera de justificación de las acciones que: “en realidad desde hace cuatro años no tenemos un Estado y Gobierno democrático: autoritarismo, prepotencia y soberbia (…) La revuelta no es una enfermedad sino la fiebre que devela algo mucho más peligroso y letal” (“El caldo de cultivo” 02/10/10) La Hora señaló que cada golpe de Estado ha significado un retroceso histórico para el Ecuador, y que este medio siempre se ha pronunciado en contra de estas graves lesiones a la Constitución y las leyes. Afirmó también que “ha defendido no sólo éste, sino todos los Gobiernos constitucionales (Abdalá Bucaram, Jamil Mahuad y Lucio Gutiérrez)”. (La patria por encima de todo, la Hora, 01/10/10). Sin embargo, no dejó de fustigar al gobierno y justificar a los actores levantados, al afirmar que “sacaremos lecciones de la revuelta policial (…) hubo excesos de parte y parte (…) en realidad desde hace cuatro años no tenemos un Estado y Gobierno democrático: autoritarismo, prepotencia, soberbia (…)”. (El caldo de cultivo, la Hora, 02/10/10). Todos los medios sin excepción se vieron a sí mismos como


guardianes de la moral y de la democracia, entendida ésta como libertad de expresión. Igualmente, plantean los límites de los organismos públicos y resaltaron la pluralidad y “libertad” de los organismos privados. El diario Extra resaltó “la histórica rebelión policial”, aunque criticó el hecho de que la Policía Nacional haya utilizado recursos (dotación, equipos) de los contribuyentes para realizar su protesta y haber dejado a la ciudadanía ha “merced del hampa” -principalmente en Guayaquil- pero en todo el país. En los editoriales de diario Hoy encontramos como factor común un discurso en defensa de la democracia y la libertad de expresión. El medio hizo una crítica a la vulnerabilidad de la institucionalidad, apelando al respeto a las libertades y fortalecimiento de las instituciones. Se criticó la falta de diálogo por parte del gobierno y el sometimiento al presidente por parte de la bancada oficialista en la Asamblea. Este medio condenó la insubordinación policial, al tiempo de reiterar sus acusaciones contra el régimen y reclamar el levantamiento del estado de excepción. Los títulos de los editoriales se enfocaron en valores y en abstracciones generales (“Defensa de las instituciones y el orden democrático”, El Hoy, 01/10/10, “La institucionalidad golpeada”, “Oportunidad para cerrar las heridas y cambiar”, El Hoy, 02/10/10). Por otra parte se apeló a la sensatez mediante un llamado a la reflexión por parte del Gobierno y al presidente, en función de “cerrar heridas” para apuntalar la democracia y, al hacerlo, se enfocó en “el temperamento confrontacional” y de “negación al diálogo” por parte del mandatario, concentrando “la culpa” de lo ocurrido en su carácter. Diario El Universo censuró la decisión de restringir la libertad de expresión, a la que caracterizó como inconstitucional, calificándola además de extrema, al tiempo que exhortó a retomar el diálogo, atender los pedidos y respetar las libertades fundamentales. Este diario criticó a los medios de comunicación del Estado por “no poder informar adecuadamente ni siquiera a quienes están bajo directa dependencia del Ejecutivo” (Desinformación, El Universo, 03/10/10) y se los caracterizó de manera negativa al afirmar que “durante varias horas, lo único que nos habían mostrado los medios estatales eran alabanzas continuas al gobierno” (Desinformación, El Universo, 03/10/10) Por otra parte, afirmó que la tropa de la Policía Nacional “perdió el respeto a la autoridad, (…) la confianza en la palabra de los superiores y la credibilidad ante la población”. (Liderazgo en la Policía, el Universo, 02/10/10). Diario El Telégrafo aseguró que, históricamente, el Ecuador “es un país convulsivo (…) con insurrecciones atravesadas por intereses personales y corporativos (…) un país sembrado de rencores e incapacidad de reconocer en la diversidad la columna vertebral de una identidad que no ha terminado de solidificarse” (La patria amenazada, El Telégrafo, 01/10/10). El diario culpó tanto a policías como a ciudadanos por los desmanes en Guayaquil y no mencionó a políticos ni a actores externos. Este diario abordó el tema de la reunión convocada por Argentina a todos los miembros de Unasur, para tratar sobre la defensa de la democracia en Ecuador. Al respecto afirmó que lo vivido en Ecuador es la oportunidad para que Unasur se consolide como organismo capaz de defender la institucionalidad y para que construya mecanismos específicos de actuación frente a situaciones donde el orden democrático es amenazado.

4. MANEJO DE FUENTES


Fuente: Base de datos CEPROEC-IAEN CEPROEC Un primer dato notable en cuanto a las fuentes fue el alto porcentaje de informaciones sin fuente (40 piezas, equivalente al 19%). Hay que anotar que más de la mitad de este grupo (23) se publicó el día 1 de octubre; es decir, todos los medios apelaron al recurso de observación directa como reacción periodística inmediata a los hechos del 30 de septiembre. Esta práctica, que podría describirse como estándar en la cobertura de hechos noticiosos súbitos y de gran magnitud, reivindica la condición de narrador narrador privilegiado de la contemporaneidad del periodismo -mediante mediante la labor de los periodistas y trabajadores de medios de comunicación- y de ahí el interés en indagar más profundamente en este grupo de informaciones. Así, los titulares de la mayoría de las piezas piezas sin fuente de información pusieron el énfasis en los hechos antes que en los actores (24 de 40 piezas), con titulares enfocados en las acciones y consecuencias espectaculares, destacando el “el vandalismo”, “los saqueos”, saqueo “la protesta”, “la agresión policial”. policial” Este manejo de titulares podría interpretarse como una manera de evitar la parcialización a favor o en contra de uno u otro actor, pero también como una opción deliberada de explotar la preponderancia de la información, mediante el énfasis emocional, onal, antes que indagar en el rol y responsabilidades de los actores, actores en los hechos. Entre las 11 piezas cuyos titulares sí se enfocaron en los actores, las dos que se refirieron al presidente, Rafael Correa lo mostraron en condición activa, mientras las dos que se refirieron a los policías los mostraron en condición pasiva (“Correa: ¡Si quieren matar al Presidente, mátenme!”, El Universo; “Correa analiza cambios de Gabinete”, diario Hoy, y “Policías de manos caídas y pillos con armas arriba,” Extra; “Policías “Policías y civiles murieron en combate y en las calles”, El Universo). En suma, aquellas piezas en que los medios ejercieron más visiblemente su rol de narradores privilegiados (piezas sin fuente), manejaron titulares en los que se soslayó el rol activo de los policías en los hechos. En cuanto al Ejecutivo como fuente de información, vemos que apareció en 25 piezas (17% del total). En este grupo, ocho piezas tuvieron como fuente y protagonista específicamente al presidente Correa. Es decir estuvieron centradas centradas en la figura del mandatario. Entre estas ocho piezas, cinco destacaron la dimensión acusatoria de su discurso, lo que indica que la cobertura mediática de la crisis política del 30 de septiembre contribuyó a reforzar una imagen pública del presidente Correa como una figura confrontacional. En cuanto a las tropas de la Policía, fueron fuente de información solamente en siete de 211 piezas. El dato ya ofrece indicios de que hubo poco interés de la prensa en indagar en los orígenes y motivos de la crisis. crisis. Entre estas siete notas, cinco los tuvieron también como protagonistas y cuatro de ellas los caracterizaron de manera positiva. En suma, pese a la naturaleza de su participación y responsabilidad en los hechos, el tratamiento periodístico enfocado en la tropa la favoreció, con lo que las noticias contradijeron a los editoriales de los medios, pues éstos censuraron la actuación de la tropa. Los oficiales de Policía fueron la fuente de información en 23 piezas, es decir, el triple de


veces que la tropa. Diecisiete ecisiete piezas los tuvieron también como protagonistas pero sólo en cinco de ellas fueron caracterizados negativamente. Estas cifras indican que en la cobertura que nos ocupa se advirtió una tendencia de la prensa a dar un tratamiento periodístico valorativo ivo del discurso y figura del Presidente, lo que no ocurrió con el discurso y figura de los oficiales de la Policía Nacional.

Fuente: Base de datos CEPROEC-IAEN CEPROEC La contrastación de fuentes se mide en cada pieza periodística con relación a sí misma. Como se puede observar en el gráfico, diario Extra alcanzó un 53 % de contrastación de fuentes, seguido por diario El Universo, con un 48%. El Comercio fue el medio que menos fuentes contrastó, con un 19%. Las cifras, en general, se relacionan con dos dos particularidades de la cobertura. La primera, el alto número de piezas que se basaron en observación directa de los periodistas y que constan en la base de datos como informaciones sin contrastación de fuentes; la segunda, el hecho de que el gran despliegue despliegue de la cobertura hizo que varios diarios trataran la versión de distintas fuentes en notas separadas. De ahí el alto índice de informaciones sin contrastación de fuentes: 102 informaciones periodísticas, equivalentes al 48%). En términos generales, las las dos fuentes destacadas, Ejecutivo y oficiales de policía aparecieron como fuentes principales en número similar de piezas sin contrastación (13 en el primer caso y diez en el segundo). Este dato indica que los medios otorgaron una importancia prácticamente te equivalente al discurso del Ejecutivo y al discurso de los oficiales de Policía. Entre las diez noticias que presentaron a estos últimos como fuente única de información, seis se refirieron a las acciones de rescate al Presidente, lo que ofreció una visión ión positiva del rol de la Policía en los hechos, pues se los asoció a la resolución del conflicto, a través de las acciones del GIR y el GOE, grupos de operaciones especiales y no a la iniciación del mismo protagonizada por la tropa.

5. MANEJO DE GRÁFICOS El manejo de gráficos en la perspectiva del diseño editorial debe comprenderse como un ejercicio textual paralelo, que puede tener un sentido de complementariedad con otros elementos visuales y textuales. La semiótica permite comprender esta articulación de sentidos en signos diversos, que conforman una estructura narrativa. Así, diario El Comercio anunció en primera plana, el día viernes 1 de Octubre: “Insubordinación”, sin hacer referencia a la Policía, mientras la silueta oscura de plano entero del mandatario datario Rafael Correa, con dos de sus edecanes, avanzando en medio de una nube gris de gas lacrimógeno copó el espacio de media plana.


En la parte inferior de la página, observamos, en cambio, seis fotografías que resumieron las acciones del jueves, desde la intervención del presidente en una ventana del segundo piso del Hospital de la Policía, hasta su discurso en Carondelet luego del rescate. El Comercio –en forma inusual- publicó en la portada su editorial titulado: “La democracia se basa en el respeto y los consensos”. El medio creó un encabezado para sus páginas interiores, con tipografía en rojo y gris denominado “Crisis democrática”, con un sombrero policial en medio de las dos palabras. El Comercio publicó varias secuencias temáticas sobre el día de los incidentes, desde el inicio hasta la presentación del mandatario en Carondelet; de las protestas callejeras en provincias; de los saqueos y asaltos en Guayaquil, los disturbios en las calles y destrozos de varios comercios en el puerto. El respaldo nacional e internacional al presidente, así como las manifestaciones populares de los partidarios del gobierno también fueron graficados en forma de ordenadas secuencias fotográficas horizontales que atravesaban la página de arriba hacia abajo, sin destacar ninguna de las fotos. El día domingo, en cambio, El Comercio realizó un recuento con numeroso material fotográfico y tituló en primera plana “Cómo empezó y acabó la pesadilla de Correa”, bajo el fondo de una fotografía nocturna desplegada en media plana de un auto quemándose mientras la silueta de un militar se aleja corriendo de la escena de valor estético, en la que contrastó el negro en el fondo de gamas amarillo y naranja. El Comercio realizó composiciones que constituyeron resúmenes gráficos y no jerarquizó los gráficos en páginas interiores, dando un tratamiento uniforme a los diversos aspectos de la información, a excepción de sus portadas, cuyas fotografías se caracterizaron por su valor visual y simbólico. En diario Hoy, la primera plana del día viernes mostró al presidente Rafael Correa aparentemente tranquilo, con las manos cruzadas sobre el regazo, en silla de ruedas y rodeado de sus edecanes, en la puerta del Hospital de la Policía, bajo el titular “Rescate violento (…)”. En la segunda página se mostró una fotografía similar, pero con máscara anti gas. En la mitad inferior de la misma página se presentó al presidente en el balcón presidencial, junto con algunos de sus colaboradores, elevando el puño izquierdo con gesto de enojo y en actitud de gritar. El medio diseñó la página de manera que frente a esta foto (en la que el mandatario apareció con ojos rojos) se mostró la cita “Para dejarme salir del Regimiento, me pidieron que derogue la Ley, pero no lo haré. Con diálogo todo, por la fuerza, nada”. Otra imagen muestra el momento de su traslado al hospital de la Policía. Se ven solamente las suelas de su calzado, cuando era llevado en brazos, empequeñeciendo al mandatario. Por otra parte encontramos que, aunque la Policía no tuvo presencia protagónica en titulares, en cambio varias escenas de planos generales y medios mostraron la protesta policial. Hoy destacó una fotografía de media página de un policía de espaldas, paradójicamente, encendiendo llantas junto a un grupo de estudiantes: sus antagonistas tradicionales. El día domingo diario Hoy elaboró una composición en las dos páginas centrales alrededor de la silueta (plano entero) de un policía uniformado situado en el centro y en cuyo escudo protector se publicaron cifras sobre los salarios comparativos de la Policía, así como de los beneficios recortados por el veto presidencial a la ley de servicio civil y carrera administrativa. Los funcionarios de gobierno, en cambio, no tuvieron presencia en los gráficos, como tampoco la tuvieron los asambleístas. La multitud que acompañó al presidente apenas apareció en una fotografía mediana en páginas posteriores. Destacamos una hermosa composición de valor simbólico, en la que se ve a un hombre (un camarógrafo) de rodillas, cubriéndose la cabeza con las manos y con el rostro en el suelo, mientras al costado yace una cámara de fotos. Con ella el medio graficó la nota titulada “Censura oficial y agresiones a periodistas, preocupan”. Diario Extra, por su parte, acorde a su particular estilo basado en la espectacularidad de la


noticia y el uso de recursos llamativos, creó una especie de logotipo para anunciar su información de páginas interiores consistente en una estrella (gráfico utilizado en publicidad comercial) de color rojo sobre el cual letras blancas y amarillas (altas - bold), que descansan bajo un gorro policial, anunciaron “!Histórica rebelión policial!”. El primer día de cobertura, la portada de diario Extra desplegó una foto en media plana, mostrando al presidente con el rostro congestionado y la máscara anti gas mal colocada: no sobre su cara, sino sobre su cabeza, tapando su ojo derecho, mientras una bomba lacrimógena aparece detrás a punto de impactarlo. Un círculo rojo pintado sobre la foto encierra al proyectil y, en letras blancas se precisa la supuesta distancia: “50 cms.” Sobre la fotografía, se observa la leyenda: “Bomba pasó a centímetros de Correa”, antetítulo de un titular (de mayor tamaño) que dice, en letras notablemente grandes: “¡Por un pelito”. Extra no escatimó en el uso de elementos como titulares entre signos de admiración, largos subtítulos, epígrafes y antetítulos que combinan estilos diversos de letras bold en colores rojo, negro, amarillo y blanco, constituyendo confusos collages junto a fotografías a full color. Este tipo de destacados, son habituales en este medio. El día sábado diario Extra tituló en primera plana en letras blancas en fondo negro, el titular “saldo del 30-S”. La imagen del término “30-S” en tamaño equivalente a la cuarta parte del tamaño de la página, pretendió ser una analogía del término 9-11, utilizado mediáticamente en referencia al ataque a las torres gemelas de Nueva York. Al igual que el primer día, el medio fue prolífico en un despliegue de información que, conformó un collage de fotografías que incluyó a las víctimas mortales, escenas de sus familiares llorando, o durante el velorio, heridos y fotos de policías ya sea quemando llantas, o rescatando mercancías robadas. Resaltamos que Extra fue el medio que dedicó varios espacios gráficos de páginas interiores a la población civil afectada, puesto que este medio trabaja especialmente temas de Crónica Roja. El diario publicó imágenes que denotaron la intensidad y dramatismo de los hechos, en diversos sitios como la Asamblea, en las calles de distintas ciudades y utilizando fotos panorámicas en algunos casos. Este medio no mostró un solo actor sino que diversificó las fotografías. El día domingo, Extra volvió a publicar la foto del mandatario con la máscara mal colocada, pero como silueta recortada sobre fondo negro, de modo que aparece descontextualizada, pero además, ridícula. Extra destacó que la foto se tomó del diario Miami Herald. La composición de la página se completó, bajo un gran titular, con una secuencia del mismo tema cuyas leyendas satirizaron la situación, restándole carga dramática y gravedad al hecho. Este medio publicó también una noticia auto referencial, en la que mostró al presidente Rafael Correa con un diario Extra en la mano, durante su rueda de prensa sabatina, señalando el momento en que pudo ser alcanzado por una bomba lacrimógena. El medio anunció en su antetítulo: “por tercera vez el presidente Correa se refiere a este periódico” y el titular remarca: “La extraordinaria foto de diario Extra”, anunciada entre comillas, parafraseando al mandatario, debajo de la cual publicó otra foto del presidente elevando otro ejemplar de Extra. Diario La Hora publicó la fotografía del presidente con la máscara anti gas levantada y los ojos cerrados, llorando por efecto del gas lacrimógeno, con el titular “Rescate a bala”. El medio no jerarquizó fotografías, por lo que más bien publicó fotografías pequeñas de diversos aspectos como miembros del ejército en la pista del aeropuerto, militares ingresando al hospital, gente apoyando al mandatario, incidentes en la Asamblea. El día viernes diario La Hora publicó en primera plana un editorial con letras blancas en fondo negro, en el que censura la actitud policial y llama a defender la democracia. Además de graficar los acontecimientos característicos de la jornada, este medio presentó fotografías de un bloqueo de vías en Quevedo, trabajadores tomándose la gobernación de Latacunga en apoyo a la medida y el saldo de los asaltos en Guayaquil, así como una foto de trabajadores judiciales que protestaron en Quito por la ley de servicio civil, mostrando no sólo convulsión, sino también a otros actores descontentos.


La Hora, por otra parte, publicó también la imagen de la rueda de prensa en que se observan una veintena de funcionarios del régimen, alrededor de una mesa presidida por Miguel Carvajal, pidiendo que se depongan las medidas de hecho, así como la reunión de cancilleres de Unasur y la reunión del secretario de la OEA José Miguel Insulza. Sin embargo, más allá de evidencias de lo ocurrido en un foto reportaje, los días sábado y domingo. La Hora fue el medio que menos destacó la información textual y gráfica. Este diario publicó en contraportada los saqueos mediante gran foto de los destrozos y fotografía aérea que mostró a la gente llevándose objetos de un comercio. El Telégrafo, abrió la primera plana del viernes con una fotografía del presidente abriéndose la camisa mientras desafiaba a los policías a quitarle la vida. En las páginas 2 y 3 de esta edición el periódico desplegó una gran foto de los manifestantes, entre ellos una mujer con pasamontañas, enfrentándose con la escolta presidencial al tiempo que anunciaba “Agresión policial a majestad del poder”. El Telégrafo apenas publicó pequeñas fotos y un mapa sobre los desmanes en Guayaquil. En cambio, publicó tres grandes fotografías de las reuniones de Unasur, tanto en Argentina como en Ecuador, en apoyo al gobierno ecuatoriano, anunciando además el respaldo de la OEA y la ONU. El medio público si otorgó protagonismo en imágenes a funcionarios del gobierno, como el ministro del Interior, Gustavo Jalkh, junto al nuevo comandante de Policía, General Patricio Franco, o algunos asambleístas de Alianza País, durante el anuncio de Irina Cabezas, presidenta encargada de la Asamblea, sobre la suspensión de la sesión del pleno, por falta de garantías. Sólo el día domingo, el diario hizo un recuento fotográfico, pues abrió con una foto nocturna de los autos oficiales, llegando al hospital, rememorando lo sucedido el jueves que el medio tituló “13 horas que hicieron un septiembre negro”, denominación que correspondió a otro hecho histórico. En la sección llamada “Portafolio gráfico,” el diario mostró varias secuencias del primer mandatario cuando intentaba dialogar con los policías. Un foto reportaje de dos páginas difundió escenas de las bombas lacrimógenas frente al hospital, las vías cerradas, los policías dando declaraciones a la prensa, un grupo de militares corriendo en el aeropuerto, así como un plano general de las manifestaciones de adhesión al presidente Rafael Correa. El día viernes, diario El Universo publicó la imagen del mandatario, en medio de una nube de gas, tratando de sostenerse en una muleta y apoyándose en su guardia con la otra mano. En la segunda página, difundió una gran fotografía en la que un policía habla a la tropa, y otra foto que mostró a un gendarme con el rostro cubierto. También difundió fotos de los incidentes en las inmediaciones de la Asamblea, protagonizados por la escolta policial, todas estas imágenes en plano medio. Destacamos que El Universo mostró en una gran fotografía a los manifestantes en la plaza grande en donde se pueden leer los letreros de apoyo al presidente, pero, igualmente, este medio difundió una fotografía de militares con sus carteles que expresaban su demanda de homologación salarial, en el aeropuerto. El diario mostró en fotografías las manifestaciones policiales en Portoviejo, Esmeraldas, Los Ríos, Guayas, Loja y Chimborazo, Huaquillas y Ambato. Una característica de diario El Universo fue que destacó en la sección Gran Guayaquil, durante dos días, el vandalismo que sufrió la ciudad, con fotografías impactantes de gran formato, que en que se observa gente cruzando una avenida con mercadería robada, delincuentes en la vía Perimetral y Durán, así como locales comerciales completamente destrozados. El Universo desplegó en media plana el día domingo, un contrapicado de policías de tropa tras unas rejas, bajo el titular: “De criminales y cobardes tilda Correa a Policías insubordinados”. El medio dedicó una entrevista de una página con gran fotografía de María Alejandra Cevallos, una de las personas que entró por la fuerza al canal del Estado y concluyó sus reportes con dos páginas sobre la situación de la policía, titulada “Sublevación inédita pone


en evidencia un frágil sistema”. Una gran fotografía en el centro de las dos páginas mostró a un policía lanzando una piedra, en medio de una nube de gas. Bajo el texto, una secuencia fotográfica mostró las malas condiciones en que cumplen sus funciones: baños estrechos y viejos, dormitorios pobremente amoblados e instalaciones carentes de seguridad, así como un gran grupo de protestantes.

6. CENSURA PREVIA Y VIOLENCIA CONTRA LOS PERIODISTAS La censura previa a la información de los medios de comunicación social, vigente el pasado 30 de septiembre, y los medios en sí mismos hicieron los titulares de 17 noticias y tres editoriales. En el grupo de 17 noticias se advirtieron dos enfoques distintos, aquel que abordó la censura y el desempeño de los medios de comunicación durante el 30 de septiembre (12 noticias) y aquel que abordó la violencia contra los periodistas (cinco noticias). Además, cuatro de los seis diarios en estudio (El Comercio, El Universo, La Hora y Hoy) publicaron dos comunicados oficiales referidos a ambos asuntos, uno de la Asociación Ecuatoriana de Editores de Periódicos (AEDEP) y otro de la Unión Nacional de Periodistas (UNP). Tanto las 12 noticias sobre censura previa, como los editoriales y los comunicados tuvieron un elemento en común: asociar la libertad de expresión y la información independiente y plural al trabajo de los medios de comunicación privados, los cuales además señalaron que la ciudadanía sufrió una grave pérdida con la medida. Esta versión fue ratificada en espacios noticiosos por el titular de la organización no gubernamental Fundamedios, César Ricaurte; el presidente de noticias de Teleamazonas, Carlos Jijón; Alejandro Aguirre, representante de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP, grupo conformado con dueños de medios de comunicación), Marcel Rivas, presidente de la Asociación Ecuatoriana de Televisión, entre otros. Estas personas, cuyos criterios coincidieron fueron consultadas como fuente de información. Al respecto, la base de datos CEPROEC-IAEN registró nueve noticias entre 12 con información sin contrastación de fuentes, o con una selección de fuentes no equilibrada (como la nota que citó a Carlos Jijón y a Alfonso Espinosa de los Monteros, conductor de Ecuavisa). Entre las tres piezas que sí buscaron fuentes de información provenientes de diversos sectores sociales, todas ellas apelaron a Fundamedios; es decir, hubo muy poca diversidad de fuentes de información para tratar el tema censura previa. Diario El Comercio señaló que el gobierno aprovechó la censura previa para instalar la versión de intento de golpe de Estado (“Dos lecturas de cómo se armó la versión del golpe”, 2 de octubre). El titular dio por sentado que dicha versión fue “armada” por el gobierno con el concurso de los medios públicos, pese a que en el desarrollo de la nota, una fuente consultada discrepó al respecto. Esta noticia, al igual que el comunicado de AEDEP y los editoriales mencionados sugirieron que el desempeño de los medios privados en crisis políticas está libre de sesgos. No obstante, el corresponsal de CNN Rodolfo Muñoz, expresó a diario Hoy que el concurso de los medios privados pudo haber incrementado la confusión al ponerse en circulación planteamientos abiertamente golpistas (ofreció el ejemplo de la difusión de las declaraciones de Lourdes Tibán). Como se puede observar, pese a que la mayoría de fuentes consultadas fueron personas vinculadas directamente a los medios de comunicación, la prensa no pudo sustentar periodísticamente la existencia de un consenso sobre la imparcialidad de los medios de comunicación privados. Por otra parte, César Ricaurte señaló en El Comercio la necesidad de debatir si la defensa de la democracia debe pasar por la vulneración a la libertad de expresión. El planteamiento equiparó la libertad de expresión al trabajo de los medios privados, afirmación que se puede rebatir, pero aporta a la comprensión de los hechos en la medida en que recuerda que el propósito ulterior del artículo 165 de la Constitución Política es preservar la democracia. Los editoriales y los comunicados publicados por la prensa implican que el respeto al libre


ejercicio de la prensa privada es un valor equivalente a la preservación de la democracia. Como hemos señalado, el tratamiento periodístico del tema no llegó a demostrar que esta visión sea ampliamente compartida en la sociedad. Cabe apuntar que diario El Telégrafo, medio de comunicación público, no trató el tema censura previa, lo cual es un indicio de su aceptación tácita de la medida, pero sí abordó la violencia contra los periodistas. El Telégrafo, al igual que El Comercio y La Hora publicaron testimonios de sus colaboradores con detalles sobre el riesgo que corrieron el pasado 30 de septiembre. Los hechos fueron presentados como anécdotas (La Hora tituló su noticia “Anécdotas en medio de cruces de balas”) y los dueños de los medios de comunicación o los jefes de las redacciones, que sí fueron consultados sobre el tema de censura previa, no fueron consultados en el tema de violencia contra periodistas, que afectó a trabajadores tanto de medios públicos como de medios privados. En la medida en que los relatos tuvieron el carácter de anecdótico, no hubo información o reflexión sobre el origen de estos actos de violencia. No obstante, el testimonio publicado por diario El Telégrafo detalló explícitamente que los policías agredieron al periodista porque lo identificaron como un aliado del gobierno. Es decir, en este caso, la violencia contra el periodista, según el testimonio de la víctima, se originó en el hecho de que diario El Telégrafo fue asociado como cercano a un actor político. Consideramos que un efecto posible de que la prensa sea asociada con los actores políticos es la pérdida de credibilidad de los medios ante la ciudadanía, proceso que, a su vez, podría devenir en violencia, como en efecto ocurrió el pasado 30 de septiembre.

7. CARACTERÍSTICAS DE LA COBERTURA POR CADA MEDIO 7.1 El Comercio: metáfora del desastre Diario El Comercio publicó un total de 32 informaciones, de las cuales, 25 tuvieron extensiones que oscilaron entre media página y página completa, además de tres titulares de primera plana y cuatro editoriales oficiales, durante los tres primeros días después del jueves 30 de septiembre. El tratamiento noticioso de los hechos se caracterizó, en una primera instancia, por un enorme acopio de las informaciones sobre el acontecimiento, como respuesta inmediata a la coyuntura, por disponer de abundante información sobre el rescate del presidente Rafael Correa del Hospital de la Policía Nacional. En un segundo nivel encontramos un desplazamiento de su información periodística hacia la anécdota informativa, pues las noticias fueron diluyéndose en reportes sobre cuestiones que no explicaron posibles causas (económicas o políticas) de los sucesos. El Comercio abordó la cobertura en un primer momento desde la crónica, enfatizando en testimonios de sus propios periodistas en medio del enfrentamiento entre las fuerzas del orden, o de la población civil, en tanto individuos, lo cual no aportó a la construcción de contextos o “historización” de los acontecimientos. Cabe señalar también que este medio recurrió a versiones de otros medios como la televisión ecuatoriana, o hasta el diario Le Monde para elaborar algunas de sus informaciones. En tercer lugar, El Comercio representó los hechos del jueves, a partir de la visibilización de sus secuelas. Por ejemplo, mostró un escenario de ruptura de la rutina, que en el caso de Quito se expresó en la ausencia de transporte y la suspensión de clases en escuelas y colegios. Sin embargo, fue en la ciudad de Guayaquil donde las representaciones de caos y violencia cobraron mayor fuerza, pues la población civil fue caracterizada como un actor delincuencial que saqueaba, aprovechando la ausencia de la fuerza pública. Otra de las cuestiones marcadas por el medio fue la calificación de que el intento de golpe de Estado no fue tal, sino que fue construido mediáticamente por parte del gobierno como una suerte de autogolpe, según dos fuentes consultadas que conceptuaron los hechos de ese modo: Andrés Seminario y César Ricaurte. Al mismo tiempo un editorial oficial enfatizó en el valor de los medios privados, al haber sintetizado los valores de la democracia y el pluralismo frente al accionar de los medios públicos, que presentaron una sola versión sobre


el desenvolvimiento de los hechos. Por otra parte, las voces oficiales dentro de este medio tuvieron reducida vocería. De las 32 informaciones, sólo seis dieron vocería a ministros como Gustavo Jalkh, Miguel Carvajal, Xavier Ponce y al mandatario Rafael Correa. Del mismo modo, encontramos que del total de notas, 26 no fueron contrastadas, o no mostraron un equilibrio en la perspectiva de los entrevistados. Finalmente, pudo observarse que el enfoque editorial del medio transitó desde el discurso del consenso y la necesidad de defensa de la democracia como solución a la crisis de gobierno, hacia la caracterización del presidente Correa, como una figura autoritaria y que, en consecuencia, fue el causante principal de lo acontecido, para desembocar en una reivindicación de los medios privados, destacando sus bondades sobre los medios públicos, pues éstos últimos constituyeron, a su juicio, apenas un apéndice discursivo del gobierno. 7.2 La desaparición del sujeto, en diario Hoy En el lapso de tres días, diario Hoy publicó un total de 37 notas informativas, cinco titulares en primera plana y tres editoriales. La información de diario Hoy se caracterizó por su gran despliegue, puesto que 18 notas se extendieron en más de media página, con manejo de grandes gráficos, infografías y otros elementos como recuadros, destacados y titulares a seis columnas. La jerarquización de la información, así como la frecuencia (el tema copó la primera sección de diario Hoy durante los tres días) reforzó la idea de caos, al insertarse en la dinámica propia de una cobertura en el sitio de los hechos, basada en narraciones descriptivas, y compilaciones de situación mediante crónicas, destacando el momento de “inseguridad social” al que se añadió el elemento dramático, en base a los testimonios de los enfermos en el hospital de la Policía, o los periodistas que permanecieron en las instalaciones hospitalarias a riesgo de su vida, así como las fotografías de los muertos, entre los que destacó la de un miembro del GIR fallecido frente a las cámaras de televisión, cuya imagen fue replicada por el medio. Desde la perspectiva del análisis de titulares encontramos que la mitad de estas noticias mantuvieron un enfoque de “situación”, pues el medio hizo noticia de las circunstancias y el ambiente de convulsión, en lugar de abordar los hechos concretos y sus causalidades. Al respecto, 14 notas informativos configuraron un escenario de conmoción social al punto de extrapolarla, de los incidentes concretos hacia lo local. Así, por ejemplo, Quito apareció “estremecida” y Guayaquil “en caos”. Más aún, “Todo el país fue alterado”. También la vulnerabilidad del poder y la restricción de las libertades fueron tematizadas. La mayoría de estas notas fueron jerarquizadas en términos de extensión y uso de recursos gráficos. En consonancia con lo anterior en un 22% de informaciones no se registraron fuentes, pues se trató de crónicas sobre el ambiente en la ciudad, recuentos (carentes de detalles y fuentes) sobre asaltos bancarios, cierre del aeropuerto, suspensión de clases, congestión del tránsito y falta de transporte. Igual tratamiento tuvo una nota posterior al rescate del presidente, en la que se afirmó que el mandatario permaneció reunido durante todo el día con el Consejo de Seguridad para evaluar posibles cambios en su gabinete, e incluso la muerte cruzada, afirmaciones que no se atribuyeron a fuente alguna. Es decir, basadas en especulaciones. Este diario contrastó fuentes en sólo ocho casos. En diario Hoy, por otro lado, predominaron como fuentes principales las Fuerzas Armadas y la Policía (10 noticias), mientras que miembros el Ejecutivo y de la Asamblea fueron fuentes en cinco casos. La voz de la sociedad civil se registró en seis ocasiones, a través de testimonios vivenciales. Una particularidad de la cobertura de Diario Hoy fue que apenas si se mencionó, y únicamente en antetítulos, la “retención” y no el “secuestro” del primer mandatario (“Diez horas de retención del presidente en el hospital policial”). Hoy no nombró a la Policía sino que utilizó el adjetivo “policial” en un complemento, evitando la alusión directa al sujeto de la acción (el que retiene). Tanto en titulares, como en pies de página, antetítulos y epígrafes utilizados durante los tres días, las acciones policiales pasaron a segundo plano, al ser presentadas en voz pasiva. Así por ejemplo en el titular “Quito, estremecida por las balas que liberaron a Correa”, se evitó mencionar a los sujetos que dispararon. Pero no sólo desaparecieron los actores que dispararon las balas que liberaron al presidente, sino que además, por omisión, se exculpó a los sujetos que dispararon sus proyectiles, matando e hiriendo a civiles que respaldaban al mandatario y que repelieron a miembros del Ejército


que acudieron para rescatarlo. Sólo en tres de 13 titulares enfocados en los hechos encontramos mencionada a la Policía, de modo que los hechos aparecieron despersonalizados. Sólo en tres titulares (de 37 informaciones) encontramos a los actores de los hechos noticiosos: “El día más triste de Correa”, “Tropa de la Policía se siente abandonada por mando”, “Correa, cercado en el hospital de la Policía”. Esto contrastó con la prevalencia de la Policía como fuente de información, denotando el posicionamiento del medio a favor de este actor social. Durante el segundo día de cobertura (sábado 1 de octubre), 14 informaciones se dedicaron al seguimiento de los hechos y a los balances que incluyeron testimonios de los enfermos y de personal del hospital de la Policía (“Momentos de drama”). Por otro lado, el medio presentó la censura a la prensa y las agresiones a los periodistas como si se tratase de hechos vinculados: “Censura oficial y agresiones a periodistas, preocupan” tituló la información. En este caso encontramos que, al unir dos aspectos en un solo titular, no se evidenció que las dos circunstancias: censura y agresiones no sólo obedecieron a causas distintas sino que provinieron de actores diferentes y enfrentados: el gobierno y la Policía. El aspecto que demuestra la intencionalidad del medio es que, además, se identifica sólo a un actor al caracterizar la censura como oficial, en tanto que las agresiones no son caracterizadas como policiales, aunque lo fueron. De este modo, las dos acciones aparecieron como parte de la acción del Estado. Destacamos también que Hoy anunció en un espacio mínimo una importante decisión tomada por varios mandatarios de la región. El acuerdo logrado en la reunión urgente de Unasur, convocada para respaldar al régimen ecuatoriano, fue el establecimiento de sanciones para los golpes de Estado. No obstante, fue publicado en tres párrafos. Ni esta noticia, ni el pronunciamiento de respaldo fueron jerarquizados por el medio. El tercer día (domingo, 2 de octubre) Hoy realizó un recuento de los hechos, en un informe especial de dos páginas con infografía (“Diez horas de retención del presidente en el hospital policial”), el mismo que recogió las historias protagonizadas por los periodistas, atrapados en medio de fuego cruzado, en el hospital de la Policía. En esta información se mostró la violencia de los dos organismos armados, desde la voz testimonial de reporteros que fueron agredidos por Policías, o que presenciaron el momento en que miembros del Ejército descargaban sus ametralladoras contra el edificio del Hospital. Un segundo recuadro destacó detalladamente los beneficios que pierde la Policía y desmintió los supuestos beneficios que tendrían con la vigencia de la ley de Servicio Civil aprobada. En medio de las dos páginas centrales, diario Hoy mostró una foto silueteada, desplegada a todo lo alto de la página, de un Policía uniformado de pie, cuyo escudo, a manera de infografía presentó información sobre los salarios comparativos de la Policía, en la cual no constan las cifras que pretende comparar de los salarios anteriores al 2009. Resaltamos también dos entrevistas a Fidel Araujo, miembro de Sociedad Patriótica, quien explica las circunstancias de su presencia en el sitio del secuestro al mandatario, lo cual es corroborado en alguna medida por el reportero que confirma que la entrevista se llevó a cabo en la casa de la madre de Araujo, cercana al lugar. Otra entrevista desplegada a Gustavo Larrea, sorprende debido a que, desde el episodio de Angostura (marzo del 2008) diario Hoy ha insistido en vincularlo a las FARC y al narcotráfico, sin darle ocasión a defenderse y sin que se haya probado tal vínculo. Sin embargo, el medio buscó sus reacciones, a través de preguntas que dieron lugar a declaraciones críticas contra el régimen. 7.3 Extra expresó su perspectiva en gráficos Diario el Extra presentó 34 informaciones. De ellas, 24 fueron desplegadas en más de media página, lo que implicó una gran jerarquización en términos de despliegue informativo. Nueve piezas periodísticas fueron foto reportajes y cinco crónicas, lo que incidió en una prevalencia de visual que está en la línea de este medio que, además elaboró 11 reportajes. En la cobertura de diario Extra encontramos tres aspectos: el primero, la noción de una rebelión policial entendida como justa, en un primer momento, que hacia el día lunes dio un


viraje hacia la censura del hecho protagonizado por la Policía, que al ser una entidad estatal, utilice recursos de los contribuyentes para enfrentamientos entre compatriotas; el segundo, mostró un panorama de caos generalizado -principalmente Guayaquil- en todo el país en relación con los actos delincuenciales producidos a raíz de la “rebelión” policial. El tercero respondió a los entretelones del rescate al presidente, que fue relatado desde la perspectiva de los rescatantes. En este sentido, se puede afirmar que el diario basó su información en los actores (71%) más que en los hechos (29%). El reportaje y foto reportaje fueron los géneros más utilizados por este medio (59%). Al utilizar el retrato cotidiano y la anécdota de manera recurrente se evitó el análisis político de los hechos. Diez informaciones se enfocaron en los acontecimientos y 24 notas periodísticas tuvieron a los actores como protagonistas. Extra presentó siete noticias cuya fuente principal fue la Policía y en ocho casos no se registraron fuentes de información. El principal recurso de este medio fue el uso de fotografías. En un nivel más analítico, el diario se posicionó en la defensa a la democracia y respaldo al orden constitucional pero, a su vez, resaltó la justa reivindicación policial, afirmando que era algo que “se veía venir” debido al “descontento generalizado” de la población. Por otra parte, puso en entredicho el intento de golpe de estado y de secuestro producido el 30 de septiembre, que el medio denominó “30-S”, como lo evidenciaron sus editoriales: “Las protestas públicas”, “En búsqueda de la paz”, “Rechazo y rebelión”. El medio responsabilizó al presidente de haber “encendido los ánimos” de la tropa policial, rechazó los cambios de la Revolución Ciudadana, a los cuales se los relacionó con los cambios que realiza Venezuela, calificados de perjudiciales para el país. Extra visibilizó tres grandes actores: Fuerza pública (FF.AA y Policía Nacional) 38%, población civil 27 %y gobierno (presidente Rafael Correa, ministros y asambleístas de Alianza País) 24% como protagonistas. Como fuentes de información encontramos que la Fuerza Pública y la población civil fueron voceros en un 24%, en tanto que el gobierno apareció como fuente de información en un 15%. La imagen de las Fuerzas Armadas, si bien se asoció a la restauración de la paz y el orden, no fue destacada, mientras que la imagen de la Policía Nacional tuvo representación negativa y positiva, en un 50%, cada una. Es preciso señalar que este medio, en ningún momento estableció una relación entre ambas instituciones. 7.4 El Universo: la víctima de los hechos fue Guayaquil Este medio guayaquileño fue el que más información publicó sobre la crisis política del 30 de septiembre (60 noticias, cuatro primeras planas y tres editoriales) y, en el período de observación, prácticamente toda la edición del diario estuvo dedicada al tema. Un número importante de piezas de El Universo (24) apareció en la sección Gran Guayaquil y puso el énfasis en los hechos de vandalismo que se vivieron en el puerto principal y en otras ciudades de la Costa. Su fuente más utilizada fue la población (16 de 60 notas); en 14 de estos casos apareció como víctima de los actos de violencia y solamente en dos casos ofreció una interpretación política de los hechos. Fue el diario con mayor número de crónicas (13 piezas); la mayoría de ellas se publicaron al día siguiente de la sublevación policial y enfatizaron en la dimensión espectacular de la información, con descripciones detalladas de los saqueos, la conmoción de las víctimas de la inseguridad y el rescate al presidente. Todas estas piezas tuvieron buen despliegue con un tamaño promedio de media página y fueron ilustradas con imágenes de gran formato que reforzaron titulares que apelaron a la emoción del lector pues usaron términos como “caos, pánico, vandalismo, desesperación, urbe desolada” entre otros. Entre las 13 crónicas, registramos siete con titulares de naturaleza espectacular. En su edición dominical del 3 de octubre, El Universo publicó un amplio informe sobre la situación de los militares en el que sustentó periodísticamente los reclamos de los uniformados (“Sublevación inédita pone en evidencia un frágil sistema”). Esta pieza se desplegó a dos páginas y si bien incluyó fuentes del oficialismo, no distribuyó equitativamente los espacios y estuvo ilustrada con una serie de ocho imágenes en que subrayó las pésimas condiciones de trabajo de los policías.


En la página contigua, El Universo abordó en un titular las consecuencias de los actos de la policía frente al conjunto de la sociedad “La imagen y confianza en la Policía, minadas tras el motín”. Si bien fue el único medio que propuso un cuestionamiento a las acciones de la Policía en un título, en el desarrollo de esta pieza, El Universo mostró a una Policía autocrítica. Entre el informe sobre sus malas condiciones de trabajo y la mencionada noticia que los mostró avergonzados de la sublevación, El Universo contribuyó a proyectar la imagen de un grupo social cuyos reclamos son justos y que tiene un grado de responsabilidad y compromiso con la sociedad. Volviendo a la cobertura que enfatizó en la ciudad de Guayaquil, fue notoria la ausencia de fuentes de información del Municipio. El medio mostró dos rostros de la ciudad: un Guayaquil hermético con servicios municipales cerrados al público y espacios comerciales resguardados por la seguridad privada; frente a un Guayaquil caotizado, con la población volcada a las calles para cometer actos delincuenciales. El énfasis de los titulares de 20 de 24 piezas en los hechos, contribuyó a presentar a la ciudad como víctima, al tiempo que sus autoridades no aparecieron en el discurso y, por tanto, no fueron identificadas como actores relevantes en una situación de crisis. Finalmente, dos de sus tres editoriales abordaron la decisión gubernamental de restringir la libertad de expresión. Dicha decisión fue caracterizada de inconstitucional y censurada con mayor énfasis que la manera en que los policías desarrollaron su protesta. 7.5 La Hora enfocó los hechos desde la perspectiva judicial Entre el viernes 1 y el domingo 3 de octubre, La Hora publicó 30 informaciones cuyos tamaños fueron mayores a media página en un 87%. Destinó la totalidad de sus tres primeras planas a estos hechos y elaboró dos editoriales, uno de ellos con un extracto en primera plana expresando que la defensa de los gobiernos legítimamente constituidos ha sido su divisa a lo largo de los últimos doce años. La información, si bien abordó el “caos en todo el país”, mencionando saqueos, cierre de negocios, bancos y protestas en general, resaltó lo que sucedió principalmente en Quito, otorgando importante vocería al Municipio y las acciones que realizó para controlar la ciudad. Las crónicas, igualmente narraron anécdotas de ciudadanos, incluso extranjeros, que se vieron inmersos en el tráfico e inseguridad de la capital. No se recogieron opiniones de la población más amplias que las relacionadas con el temor y lo inesperado de los hechos, aunque ésta tuvo el protagonismo principal. El 27% de notas no registró fuentes de información, principalmente por el uso de crónicas y foto reportajes. En tanto, la Función Judicial fue la fuente más destacada por este medio debido a las acciones investigativas que se desarrollarán para determinar responsables, seguida por el Ejecutivo como vocero en un 13%. El 43% de las notas de La Hora no contrastó fuentes y su énfasis giró en torno al rescate del presidente Rafael Correa, la violencia con la que se produjo el mismo, el riesgo de la población civil, las cifras de muertos y heridos, y las posibilidades de sanciones a los miembros de la Fuerza Pública. La información elidió enfoques retrospectivos que den cuenta de actores y relaciones políticas que contextualicen los sucesos. Se rechazó las limitaciones a una información plural debido a la obligatoriedad de los medios de plegarse a la cadena del canal público y se resaltó que la Ley de Servicio Público vincula a los empleados judiciales y a otros sectores también descontentos. Una noticia particular de la Hora fue la referente a la negociación realizada por el ministro de Defensa, Javier Ponce y los mandos medios de las Fuerzas Armadas (suboficiales, mayores y capitanes) para cancelarles con retroactivo de dos años un dinero adeudado. Este habría sido el pedido de los militares antes de encargarse de la seguridad del país (“Militares negociaron antes de salir a las calles”, 01-10-10). A partir del lunes la información reflejó una normalización de actividades (“Volvió la calma a la capital”, 03-10-10) y los analistas políticos consultados cuestionaron un sobredimensionamiento de los hechos (“No hubo intento de golpe: analistas”, 03-10-10), así como un mayor debilitamiento en las relaciones del Gobierno y la Policía Nacional al haber escogido al nuevo Comandante de la Policía de la tercera terna. Finalmente las noticias se


centraron en el seguimiento de los procesos judiciales en contra de los uniformados. 7.6 El Telégrafo mostró el apoyo internacional al presidente Los días viernes, sábado y domingo, posteriores a la sublevación policial del jueves 30 de septiembre, diario El Telégrafo registró 18 informaciones desplegadas en formatos superiores a media página. Once publicaciones entre noticias y reportajes manejaban, en sus titulares, un énfasis en los actores como protagonistas mientras que las siete restantes se enfocaron en los acontecimientos. La cobertura de este medio se caracterizó por una alta cantidad de fuentes y con apenas tres notas periodísticas que no contrastaron fuentes. En general, durante los tres días, este diario, mantuvo una similar estructura noticiosa, en la que se ubicó al presidente Correa, al alto mando policial, a los asambleístas y a los organismos internacionales como los principales actores, que condenaron el intento golpista en el Ecuador, tanto como a la tentativa de asesinato del Presidente. La información de El Telégrafo se caracterizó por la ausencia de voces de la Policía (en Quito) y por numerosas fuentes, invariablemente afines a la perspectiva gobiernista. El día viernes, el diario público difundió una extensa crónica de dos páginas titulada “Agresión policial a majestad del poder”, en el que destacamos el titular en el cual el medio dimensionó el hecho, puesto que el objeto de la acción no fue una persona (el presidente Rafael Correa), sino la representación simbólica en la figura del mandatario, lo cual agravó el sentido de los hechos, en consonancia con la posición del gobierno. Por otra parte, en esta crónica encontramos varios recuadros que explicaron lo acontecido, todos en la perspectiva de apoyo al gobierno (“FF.AA. respaldan al Gobierno Nacional”, “Ciudadanía apoyó a Correa en el Hospital y en la Presidencia”). El medio conformó en primera instancia un escenario de conmoción social (“Colapso en la transportación”, “Guayaquil, alerta ante inseguridad”, “Me salvé de ser linchado”). Posteriormente, se enfocó en la idea de respaldo (“La Unasur, OEA y ONU respaldan a Rafael Correa”, “PAÍS moviliza a sus bases en la provincia”), normalización de la situación social (“De una ciudad fantasma a una urbe habitada”). Durante el viernes, 1 de octubre, de las cinco informaciones del día, El Telégrafo hizo un recuento de cómo el presidente Rafael Correa llegó al hospital de la Policía “donde permanecía secuestrado”. La crónica de apertura detalló los hechos del jueves, enfatizando en las circunstancias que condujeron al decreto del Estado de Excepción según el artículo 165 de la Constitución y sus implicaciones. Otros reportajes y noticias de ese día describieron los distintos sectores que fueron afectados por el levantamiento policial. La banca y el sector energético que el medio ubicó, más allá de problemas en el transporte o disturbios en Guayas, generó la idea de una real conmoción social, en la que cabe la prevención sobre los sectores estratégicos. Igualmente, este medio oficialista incluso se anticipó a la posibilidad de una “salida” por parte de la Asamblea, lo cual implicó la existencia de una crisis (“La Asamblea tendría la salida”). Como corolario el medio presenta a los organismos internacionales Unasur, OEA, ONU respaldando al gobierno, junto con declaraciones del canciller de Francia y el vocero del Departamento de Estado de los EE.UU. entre otros gobernantes extranjeros. Este medio publicó tres grandes notas sobre el respaldo internacional. El segundo día El Telégrafo se enfocó en el retorno de la calma a Guayaquil, la normalización de la banca, la feria de Durán. Es decir, evitó la mención a la resolución del conflicto. “La insurrección policial deja cuatro muertos” y el reportaje “Plan de 155 minutos en rescate del Presidente” constituyeron recuento de los daños materiales y de fallecidos en el operativo de rescate, tuvieron como protagonistas principales al Ejecutivo y a los altos mandos policiales, señalados como las víctimas de la insurrección y el testimonio de gente que estaba dentro del hospital, por otros motivos de salud. No existió como fuente la Policía y hubo una amplia vocería (23%) del presidente, siendo éste el narrador en primera persona de los acontecimientos. El medio citó como voceros principales al Ejecutivo, a los asambleístas y a las organizaciones internacionales, lo cual configuró un carácter de medio oficial más que público, sobre todo porque la Policía no tuvo voz en esta cobertura. Se mantuvo el énfasis del primer día, en el apoyo internacional recibido por varios organismos y países que rechazaron el intento golpista, pues el medio publicó un reportaje


de una página titulado “La Unasur pide sanciones para los golpistas”, graficado con la imagen de Cristina Fernández junto con otros funcionarios en cumbre la extraordinaria para apoyar al Ecuador, en el cual se destaca que, tras la reunión urgente de mandatarios de Unasur no faltaron las declaraciones de apoyo de EE.UU., la Unión Europea, México, España, Francia. El medio destacó también el apoyo de colectivos de migrantes ecuatorianos. En el mismo sentido de normalización, El Telégrafo difundió la apertura de fronteras con Colombia y Perú. Fue interesante que también este diario recogiera pronunciamientos de Reporteros sin fronteras sobre la agresión a los periodistas, el día jueves. “13 horas hicieron un septiembre negro” fue el título de la primera plana del día domingo, con cuatro páginas de un foto reportaje donde se dramatizó el hecho, mediante un titular que hace referencia al hecho histórico de la guerra entre Israel y Palestina, conocido como Septiembre Negro (Ataque de Múnich, 5 de septiembre del 1972). El medio publicó posteriormente, el enlace ciudadano televisado, en el que el presidente Correa propuso someter a consulta popular los beneficios de los cuales gozan policías y militares “para que el estado deje de perder recursos por el pago de bonos navideños, anillos, medallas y condecoraciones”. Destacamos que El Telégrafo mantuvo una posición crítica al reseñar las movilizaciones de las bases de Alianza País en provincias, reconociendo la escasa intervención y el mínimo apoyo, así como la desorganización y "divisionismos" al interior del Movimiento Alianza País, exponiendo así una realidad que denota la falta de apoyo de las organizaciones sociales, al tiempo de hacer un llamado a “reaccionar de manera eficaz”, ante situaciones desestabilizadoras. Por otra parte, resaltamos también que este medio dio más importancia a los actos vandálicos contra Ecuador TV, antes que a los violentos saqueos ocurridos en Guayaquil. El día domingo, encontramos una repetición de información sobre la normalización de las actividades. La cobertura de este día concluyó con un fotorreportaje, resumen de todo lo ocurrido, sin análisis de repercusiones, sino basado en descripción de hechos, y en los que la mayoría de fotografías (8 de 15) fueron del presidente.

A MANERA DE CONCLUSIÓN Desde la perspectiva semiótica podemos afirmar, a partir de la observación de los seis medios escritos, que todos los diarios (incluido el medio público) evitaron afirmar la idea de un posible golpe de Estado y El Comercio la cuestionó por dos ocasiones. Los diarios no buscaron coincidencias entre las protestas de tropas policiales y militares y los incidentes protagonizados por la escolta legislativa, que impidió el acceso de la bancada oficialista a la Asamblea. Tampoco relacionaron estos hechos con la toma violenta del canal del Estado, ni con la ausencia y silencio de los altos mandos de las Fuerzas Armadas, actores que históricamente han dirimido los conflictos políticos. Por el contrario, los medios responsabilizaron a la Asamblea y el tipo de conducción del Ejecutivo de los hechos ocurridos, poniendo en segundo plano la acción de sectores de la Policía y de las Fuerzas Armadas. Encontramos además que, en un primer momento, los medios crearon el acontecimiento mediante reportes descriptivos y narraciones testimoniales, en muchos casos “espectacularizados” a través de recursos gráficos y semánticos, con amplio despliegue (grandes formatos), frecuencia (muchas noticias) y jerarquización de la información, debido a las características de los hechos. Esto justificaría una ausencia de fuentes, o contrastación de las mismas, tomando en cuenta la urgencia, versus la disponibilidad de las fuentes oficiales. Sin embargo, en el segundo día de cobertura, la tendencia a no contrastar fuentes se mantuvo debido a una construcción informativa fragmentada sobre diversos aspectos, que postergaron el análisis integral dando paso a relación de hechos dispersos, lo cual implicó una escasa contextualización de la información, en términos generales. Hay que añadir también que, en relación con el respaldo al mandatario, medios como Hoy y La Hora no dieron importancia alguna a pronunciamientos en este sentido. Al mismo tiempo, los actores oficiales tuvieron vocería limitada en los días subsiguientes comparados con


aquella otorgada a los actores de la Fuerza Pública. Esto se observó en todos los diarios, a excepción de El Universo. También fue relevante el rechazo de los diarios a la censura previa, establecida constitucionalmente a través del Estado de excepción. La prensa aprovechó este elemento neurálgico para poner en el tapete el tema de la restricción a la libertad de expresión y erigirse como adalides de las libertades civiles y la democracia mediante notas auto referenciales y auto valorativas. Los medios descalificaron esta medida, sin la cual probablemente la historia del 30 de septiembre pudo haber tenido otra evolución, un indicio de lo cual fue la toma violenta del canal del Estado por parte representantes de sectores claramente identificados con la oposición. A partir del cuestionamiento a la obligatoriedad de la cadena, pese al estado de excepción, los medios aprovecharon para victimizarse, revirtiendo la culpa en el Ejecutivo, la verdadera víctima. Instituto de Altos Estudios Nacionales, IAEN Centro de Prospectiva Estratégica, CEPROEC www.iaen.edu.ec Sí usted no desea recibir más esta información, por favor responda este mensaje indicando en el Asunto: BAJA.


Deslindes - Especial 30-S