Page 133

que se presentaban para prevenirla y, luego, Ante la partida de su compañero, el P. para curarla. Pero, sobre todo, devolvió la Alberto Montiton, y la prohibición de sus dignidad de personas e hijos e hijas de Dios superiores de salir de la isla por el temor a los cientos de enfermos y enfermas que le a la expansión de la enfermedad, lo que tocó atender y cuidar –sin ijarse si eran o no comportaba la imposibilidad de confesarse, católicos– y les brindó la posibilidad de una escribe a su hermano Pánfilo: “Me resigno vida y muerte dignas. a la Divina Providencia y encuentro mi No fue el Padre Damián un hombre fácil. consuelo en el único compañero que no me Defendía con irmeza y tesón abandona: nuestro Divino los derechos de sus leprosos, Salvador en la Eucaristía. PERO, SOBRE TODO, DEVOLVIÓ llegando, incluso, a enfrentarEs al pie del altar donde LA DIGNIDAD DE PERSONAS se con las autoridades civiles y con frecuencia me confieso E HIJOS E HIJAS DE DIOS A eclesiásticas cuando a su juicio y donde busco alivio a mis LOS CIENTOS DE ENFERMOS no se atendía suicientemente penas” (Carta 26 de noviemY ENFERMAS QUE LE TOCÓ o se minusvaloraba a sus “febre 1885). ATENDER Y CUIDAR –SIN FIJARSE ligreses”. También defendió “El gozo y el contento de coSI ERAN O NO CATÓLICOS– Y LES con fuerza sus derechos de razón que me proporcionan BRINDÓ LA POSIBILIDAD DE UNA creyente, religioso y sacerdote: los Sagrados Corazones haVIDA Y MUERTE DIGNAS. a no estar solo sino a vivir en cen que me crea el misionero comunidad religiosa; a tener la más feliz del mundo. Así posibilidad de confesarse con que el sacriicio de mi salud, frecuencia, sacramento que que Dios ha querido aceptar para él era fuente inmensa de para fructiicar un poco mi gracias y consuelo; a asegurar ministerio entre los leprosos, la continuidad de la presencia me resulta muy liviano e, sacerdotal y religiosa en la Isla incluso, agradable, de forma luego de su muerte. En alguque me atrevo a decir con nos momentos sus superiores San Pablo: “Estoy muerto y lo consideraron un religioso mi vida está escondida con engreído, difícil y molesto. Cristo en Dios” (Carta a su Esto lo hizo sufrir mucho, hermano Pánfilo de 9 de pues sólo pretendía defender noviembre 1887). y cuidar a sus amados leprosos. “Aunque estemos leprosos, es ya el décimo Cabe, entonces, volver a las palabras de Gand- quinto año que cumplimos con la adoración hi en 1945: “Vale la pena relexionar sobre la nocturna” (Viernes Santo de 1888, a las cuafuente de semejante heroísmo”. tro de la madrugada). La respuesta la encontramos en palabras del “Estoy leproso. Las señales están en mi memismo Padre Damián: jilla y en la oreja derecha, y mis cejas empie“Sin el Santísimo Sacramento una situación zan a caerse, pronto estaré completamente como la mía no se podría aguantar; pero como desfigurado”. “Si me dieran la posibilidad tengo a nuestro Señor cerca de mí, siempre de salir de aquí curado, respondería sin duestoy alegre y contento y trabajo con entusias- darlo: me quedo para toda la vida con mis mo por la felicidad de mis queridos leprosos” leprosos” (21 de febrero 1889, veintidós días (Carta 8 de diciembre 1881). antes de morir).

H 334

Humanitas 58  
Humanitas 58