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Nociones Antropol贸gicas


La naturaleza humana

La naturaleza es la esencia y propiedad característica de cada ser y/o cosa. Podemos buscar la naturaleza de cualquier cosa, pues de hecho hablamos de naturaleza del hombre, de un problema, de una ciencia, incluso hablamos de naturaleza de Dios. Entendida así la naturaleza sería semejante al concepto de esencia, o sea, característica que expresa el modo de ser básico de algo.


Se puede extraer del concepto “naturaleza” algunas características:

• Inmutabilidad: la naturaleza de las cosas nunca cambia pues es precisamente lo que las distingue de las demás.. • Normatividad: la naturaleza hace que los seres se comporten siempre de acuerdo a ella. • Universal: la naturaleza de una especie se aplica y se extiende a todos los individuos de la misma.


El hombre tiene una naturaleza inmutable, normativa y universal.

Ahora bien, ¿cuál es la naturaleza del hombre? ¿Cuáles son sus rasgos propios? ¿Cuáles son los rasgos que comparte con el resto de los seres?


El hombre tiene un componente sensible, tangible, mesurable, alterable, a ese principio constitutivo del hombre lo llamamos cuerpo. Y por otra parte encontramos otro constitutivo del hombre, que hace operaciones inmateriales en cuanto que es distinto de la materia y a ese principio lo llamamos espíritu. El hombre es un espíritu encarnado, una unidad orgánica independiente y autónoma. Lo más propio del hombre es su espíritu por eso la naturaleza del hombre es su racionalidad. Por estar compuesto de cuerpo el ser humano tiene tres estadios o esferas que lo constituyen: la esfera biológica, • la esfera psicológica, y • la esfera espiritual •


Individualidad y personalidad

¿Qué quiere decir persona? Cuando hablamos de persona ¿qué es lo que queremos decir exactamente? En el lenguaje es muy frecuente la palabra persona, de hecho se suele tener una noción implícita de persona.


El término persona implica primeramente racionalidad. Esa espiritualidad del hombre lo faculta para realizar actos intelectivos y actos volitivos, o diciéndolo con otras palabras, el hombre sabe y quiere. Dado que el hombre conoce y sabe que conoce, está en una búsqueda constante de la verdad y no descansa hasta que la encuentra. Con cada uno de sus actos el hombre se encamina al bien, se lanza en busca de su bien, eso es precisamente la libertad. La libertad es esa facultad del alma para conocer, tender y abrazarse al bien.


El ser humano es el único ser que se auto determina. Los seres humanos obran de acuerdo a un fin, ese fin siempre es el bien aunque sea un bien muy relativo y efímero. La capacidad de autodeterminación va de la mano de otra cualidad de esa espiritualidad humana que es la capacidad autoperfeccionarse, es decir, el hombre con la serie de sus actos individuales se va mejorando a sí mismo.

Esa capacidad de obrar entre el bien y el mal lo hace responsable de sus actos delante de sí mismo y delante de los demás.


El término persona implica individualidad. Esto es algo que inmediatamente salta a la vista cuando hablamos de la persona. Pensemos que si la persona fuera repetible no nos dolería la muerte de nuestros seres queridos, al fin y al cabo los podemos hacer de nuevo. Precisamente nos duele la muerte de los nuestros porque ya no hay modo de reponerlos ¿por qué?

Porque la persona es única.


Por persona se entiende algo que es independiente de los demás y valioso en sí mismo. Es esa propiedad de los hombres que permite entender que la persona humana sólo puede ser fin y jamás un medio.


Cuestiones relativas al género El cuerpo del ser humano nos marca desde el inicio de nuestra aparición en el mundo con un conjunto de rasgos que llevaremos por siempre y que distinguirán cada uno de nuestros actos. La realidad de la corporeidad divide a los hombres en dos grandes grupos: hombre y mujer. El cuerpo no es sólo el conducto para expresar la sexualidad sino de hecho para expresar todo lo que es el hombre. La persona se manifiesta a los demás por el lenguaje del cuerpo. El cuerpo nos dice con sus propias características sexuales que el hombre está hecho para donarse recíprocamente.


Un texto de Alexis Carrel servirá para iluminar lo dicho:

“Las diferencias que existen entre hombre y mujer no se deben simplemente a las particulares formas de los órganos genitales, a las presencia del útero, a la gestación o a la educación. Tienen su origen en una causa más profunda, la impregnación de todo el organismo de sustancias químicas producidas por glándulas sexuales...”


Las diferencias entre hombre y mujer son anat贸micas y morfol贸gicas, se vuelven un factor de enriquecimiento pues son complementarios y con los mismos derechos. Los hombres son diversos pero con igual naturaleza y dignidad. Complementarios en el amor. Nacidos distintos, pero hechos para la unidad, unidad que s贸lo se logra por medio de la corporeidad.



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