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El recuento de 50 años de historia del partido liberal en Córdoba y específicamente del  grupo  de  Mayorías  Liberales  contenido  en  estas  24  páginas  de  texto  y  fotografías  es  una tarea magistral de Edmundo López Gómez, quien a sus 80 años además de poseer  una  envidiable  claridad  de  pensamiento  y  ser  un  excelente  escritor  y  columnista  de  varios periódicos de alta circulación en el país, fue a su vez cofundador con su hermano  Libardo del “Grupo de Mayorías Liberales”.    Y  esta  es  la  historia  que  nos  cuenta  Edmundo,  las  vivencias,  logros,  frustraciones,    sensibilidad  social  y  rasgos  humanos  de  líderes  de  carne  y  hueso  que  sufrieron  y  batallaron al lado de un ser excepcional, un relacionista inigualable, dotado del mayor  talento político que hayamos conocido, Libardo López Gómez.                                                                                                                                           Hugo F. Kerguelén González 


MayorĂ­as liberales




EDMUNDO LÓPEZ GÓMEZ

MAYORÍAS LIBERALES:

SU PASADO, SU PRESENTE, SU FUTURO .

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Introducción Un movimiento político que ha permanecido durante más de cincuenta años en el ámbito regional, debe tener una justificación que haya hecho posible tan larga permanencia en el espacio donde ha desarrollado sus actividades de adoctrinamiento y de proselitismo. En el anterior sentido, para un politólogo o para un sociólogo, resulta interesante indagar la razón de ser de ese comportamiento político que, incluso, ha superado las crisis que han afectado al Partido al cual ha estado afiliado dicho MoviMayorías Liberales, ha tenido objetivos miento, desde su creación. políticos claros, enmarcados dentro de las Como uno de los fundadores de Mayorías Liberales, plataformas ideológicas y programas del en el año de 1954, me siento liberalismo colombiano. en el deber de dar las explicaciones que puedan satisfacer esa inquietud. Mayorías Liberales, ha tenido objetivos políticos claros, enmarcados dentro de las plataformas ideológicas y programas del liberalismo colombiano, adoptados en sus Convenciones o Congresos. Y ha ejercido su afiliación al Partido, con ininterrumpida lealtad, pues en momento alguno de sus largos años de existencia se ha separado de la línea política trazada por las directivas nacionales.

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Su fortaleza regional, no se ha basado solamente en ese comportamiento como célula del Partido, sino en la conducta de sus dirigentes que, por su transparencia,han generado apoyos conscientes de corrientes de opinión pública en todos y cada uno de los municipios del departamento de Córdoba. Por otra parte, las actividades proselitistas de sus dirigentes no se han limitado a tiempos de elecciones, por cuanto, como organización, Mayorías Liberales ha desarrollado sus actividades sociales y políticas de manera permanente. Dada la dura realidad de que el Estado (Nación, Departamento y Municipios), no alcanzan a copar las necesidades básicas de la gente pobre, el Movimiento Mayorías Liberales incorporó, desde su fundación, la función social de atender periódicamente a esos sectores de la población marginada. En este sentido, organiza brigadas de salud, integradas por médicos, odontólogos, enfermeras, con suministro de medicinas incluido, dentro de una programación previamente acordada y según requerimientos que hayan sido justificados previamente. Esa actividad asistencial se desarrolla de manera constante en barrios pobres de Montería, donde viven millares de personas desplazadas por la violencia, y con la participación o vinculación de las juntas de acción comunal, de los ediles, concejales, y líderes de barriadas, y se extiende a los municipios, cuando las directivas locales del Movimiento lo solicitan.

Izquierda: Gloria Florez de Caraballo, Betty Espeleta de Valverde, Edmundo López Gómez, Cristina Méndez de López. Derecha: Carolina de Barco y Adiela de Castro.




Izquierda: Elida Chaker de De Oro, Ligia López Gómez, Mariela Lalinde de Peña, Victoria Char de Durango, Lía López. Derecha: Adolfina Gracia de González, Enriqueta de Barrios, Ligia López Gómez, Elida De Rhenals, Carmiña López Méndez, Cristina Méndez de López, Betty Espeleta de Valverde, Matty Hodge de Sotomayor, Elida Chaker de De Oro, Victoria Char de Durango, Consuelo de Córdoba, Lia López.

El Voluntariado Liberal

Durante veinte años y, en todo caso, mientras estu-

ve en el Congreso de la República, el Voluntariado Femenino Liberal, asumió esa noble tarea. Fundado el 12 de marzo de 1970 –año en que fui elegido senador–, y como quedó registrado en la libreta de apuntes de su secretaria perpetua, Betty Espeleta de Valverde, tuvo carácter mixto en su origen, y por ello, en los primeros tiempos lo presidió el médico tolimense pero arraigado en Montería, doctor Pablo Suárez Aragón. En el año de 1972, se disolvió como voluntariado mixto y se eligió como presidenta a la señora Carmelita Ríos de Giraldo. Sus integrantes fueron damas con gran mística liberal y especial sentido del servicio comunitario. Como bien lo recuerdo, su colaboración no solamente se limitaba a organizar brigadas de salud, sino que se extendía a actividades proselitistas y de apoyo a los grandes eventos liberales, como banquetes y manifestaciones públicas del liberalismo, cuando los candidatos presidenciales del Partido llegaban en sus giras a tierras de Córdoba.

En fin, de aquellas damas que integraron el Voluntariado, tengo el mejor de los recuerdos, y debo hacer hoy el reconocimiento de que los éxitos electorales de Mayorías Liberales, mucho tuvieron que ver con su generosa colaboración social y política. Pero quiero hacer especial mención de los nombres de las damas que integraron el Voluntariado Liberal Femenino: las señoras Adolfina Gracia de González, Betty Espeleta de Valverde, Elida Cháker de De Oro, Mariela Lalinde de Peña, Olivia Cervantes de Padilla, Adiela de Castro, quien era la coordinadora médica, Regina Castro de Lozano, Magola Zumaqué, Elioudeh Peña de Espinosa, Trina de Suárez, Norah Juliao, Carmelita Ríos de Giraldo, Fanny de Mercado, Matty Hodge de Sotomayor, Olga de Jiménez Padilla, Marquesa de Triviño, Elvia de Corrales, Gloria de Flórez, Zobeida de Figueroa, Victoria Chaar de Durango, Maruja de Manjón, Betty de Ramos, Carmen Núñez, Elida de Rhenals, Ruth de Jihovany, Lourdes Aleán, Aminta de Garzón, Enriqueta Barrios, María de Gómez, Nieves de Kerguelén, Elvira Piña, mi esposa Cristina y mi hermana Ligia, esta última su Presidenta, durante varios años.




El Voluntariado tenía su propio himno, cuya letra fue compuesta por el abogado liberal Ezequiel Jiménez Padilla. Doña Betty Ezpeleta de Valverde, quien Dios nos la conserva con el mismo fervor liberal y amor al terruño, tiene un Sus integrantes fueron damas con una precioso álbum de fotografías, que es un degran mística liberal y especial sentido tallado registro donde del servicio comunitario. aparecen las damas del voluntariado al lado de los jefes y ex presidentes liberales que llegaron en campañas por sus candidaturas a Montería. Aquellas reuniones vespertinas con el Voluntariado Femenino (eran rotatorias en cada una de las residencias de sus integrantes), siempre fueron agradables, y mas de una vez participé en festejos del cumpleaños de alguna de ellas; festejos que eran amenizados por una extraordinaria cantante: Elvira Piña, y quien también, con su guitarra, me acompañó en mis giras políticas desde Planeta Rica hasta Ayapel y en cuyo recorrido siempre recibió más aplausos por sus interpretaciones que los oradores por sus peroratas en las tribunas de los pueblos.

Abro un corto paréntesis en este relato: a mi me gustaba vincular los valores vernáculos de la música en mis campañas. Muchas de las manifestaciones que presidí, fueron amenizadas por bandas de músicos cordobeses. Mi preferida fue la Banda de Manguelito, entre cuyos integrantes rifé una trompeta que compré en Nueva York con mi hijo Miguel, quien muchos años después –en el 2006– sería designado Gobernador (e) de Córdoba por el presidente Álvaro Uribe para superar transitoriamente una crisis de investiduras que se presentó en la administración departamental. Después, a mi gran amigo Alejandro Durán, le traje de regalo un acordeón de Moscú, donde me desempeñé como Embajador de Colombia; y recuerdo gratamente que el más grande de los intérpretes de la música vallenata, en mi concepto, para agradecerme, con sus aires de acordeón, “armó” gran parranda en su Casa de Planeta Rica, pero en el festejo hizo participar también a la más famosa de todas las bandas de la región: la Banda de Laguneta. Y Pablito Florez, ese gran exponente de nuestra música vernácula, en la casa del dirigente Óscar

Izquierda: Elida Chaker de De Oro, Regina de Lozano, Ligia López Gómez, Cecilia Caballero de López, Olivia Cervantes, Olga López de Patrón, Gladys Lozano. De pie: Pablo Suárez Aragón, Luis Jiménez Espitia, Zenen Henríquez De Alba. Derecha: Carolina de Barco, Virgilio Barco, Ligia López Gómez, Maruja de Manjón, Olivia de Padilla.




Louis Lacka, en Ciénaga de Oro, siempre le puso la nota de alegría a las campañas y a las victorias de Mayorías Liberales. Los miembros del Congreso por el Movimiento Mayorías Liberales hicieron un pulcro manejo de los auxilios regionales, dirigidos al beneficio social y a pequeñas obras de desarrollo regional, esas que nunca son planeadas en Bogotá, ni por los ministerios ni por los órganos de planeación nacional ni por el Conpes. La construcción de escuelas en veredas olvidadas; la adecuación de caminos y construcción de puentes para que los campesinos pudiera sacar sus productos; la extensión rural de la electrificación, en muchos municipios de Córdoba, fueron obras financiadas gracias a los “auxilios regionales” que los parlamentarios del grupo obteníamos en el Congreso Nacional. En cuanto a los “auxilios regionales”, vale la pena recordar la creación del Fondo de Becas “Carmelina Gómez vda. de López”, cuyo nombre le puse en honor de mi madre, maestra de escuela en su juventud durante casi veinte años. Ese Fondo, al cual concurrían los auxilios nacionales que Izquierda: Alejandro Durán, Edmundo López Gómez.

obteníamos el Senador y el representante a la Cámara del grupo, fue administrado por el ICETEX, rigurosamente, pues la apropiación presupuestal se hacía a nombre de dicho Instituto, por manera que ni un solo centavo ingresaba a los bolsillos del parlamentario. ICETEX, previa acreditación de existencia del Colegio o de la Universidad, autorizaba la utilización de los auxilios correspondientes, equivalentes al valor de la matrícula del estudiante. Los miembros del

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Congreso por el Mo-

Con mi compañero de vimiento Mayorías Liberales hicieron fórmula durante varios años un pulcro manejo de los auxilios regioen el Congreso Nacional, el representante Alfonso de la nales. Espriella Espinosa, hicimos alguna vez un balance de aquellas ayudas y encontramos que a través de la escrupulosa utilización del Fondo de Becas , habíamos contribuido a la formación de más de 200 profesionales cordobeses. Esas actividades eran calificadas peyorativamente, como “clientelismo”, y habrá que lamentar que el mal manejo que algunos congresistas de otros departamentos hicieron de los auxilios parlamenta-

Derecha: Alfonso de la Espriella, Libardo López Gómez.



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rios, terminara con aquella fuente de apoyo a obras de beneficio social, dignas de estímulo y apoyo, y a la formación profesional de los hijos de la gente pobre. El llamado “clientelismo”, sin embargo, entendido dentro de un enfoque constructivo, se practica en todas partes del mundo. Es propio, por ejemplo, de las prácticas políticas de republicanos y demócratas en EE.UU. Así lo comprobé durante mi permanencia de tres años en Nueva York; vivencias

que me permiten afirmar hoy que las costumbres de los políticos colombianos nunca han llegado a ser tan personalizadas como las que establecen los políticos norteamericanos con sus potenciales electores, pero aquí, más con espíritu morboso que por otra razón, se ha preferido considerar como “compra de conciencias”, aquellos estímulos al elector colombiano, a pesar del contenido humanitario que tuvieron los auxilios para aliviar la situación de la población necesitada de nuestras provincias.

Educar es sembrar futuro

En cuanto a las necesidades en materia de educación, en las administraciones de los gobernadores que han llevado la representación política del grupo, se le ha dado especial énfasis a este sector. La construcción de numerosas escuelas, la modernización de la dotación escolar, a nivel primario y secundario, han sido aportes de especial significación que han merecido no solamente el reconocimiento de los padres de familia sino la adhesión de las organizaciones sindicales de maestros.

Fredy Sánchez Arteaga, Juan Manuel López Cabrales.

El lema que ha hecho suyo el senador López Cabrales en sus campañas al Senado: Educar es sembrar futuro, traduce esa importancia que le ha dado Mayorías Liberales a la educación en nuestro departamento.



En el nivel de la educación superior, habrá que recordar que, como representante a la Cámara en 1959, obtuve que la Nación apropiara en el presupuesto la primera partida (de $1.550.000.oo) para que comenzara a funcionar la Universidad de Córdoba, actitud de apoyo que se repetiría en el futuro, a través de la gestión del senador Juan Manuel López Cabrales, quien logró, por medio de su intervención ante el Ministerio de Hacienda, el saneamiento fiscal de la misma Universidad para superar la grave crisis que atravesara hace algunos años. El lema que ha hecho suyo el senador López Cabrales en sus campañas al Senado: Educar es sembrar futuro, traduce esa importancia que le ha dado Mayorías Liberales a la educación en nuestro departamento.


Respuestas electorales del pueblo

Entonces, ya se pueden sacar las conclusiones sobre

por qué siempre el Movimiento Mayorías Liberales ha obtenido la más alta votación en Montería y en otros municipios del departamento. En verdad, detrás del discurso, de la agitación ideológica, el Movimiento jamás ha dejarlo de tender la mano a los pobres.

razón de la importación de bienes de capital para la prestación de los servicios públicos. Y no menos trascendencia tuvo la gestión que adelanté por la creación de la Corporación de los Valles del Sinú y del San Joge, durante la administración del presidente Misael Pastrana Borrero, gestión que se convirtió en la Ley 13 de l973. Mi intervención, como gestor de esa ley, me fue reconocida por la propia CVS, en acto especial

Recuerdo que esa proyección social de Mayorías Liberales, se reflejó en la elección del primer alcalde popular de Montería para el período 1998- 1990, honor que recayó en mi hermano, el ing. Jesús María López, cuya gestión aún es recordada en los barrios periféricos de la ciudad como meritoria. El adoquinamiento de varias calles del barrio “La Granja” y la extensión de las redes eléctricas y de acueducto a numerosos barrios que carecían de esos servicios, hicieron parte de su buena gestión administrativa. De otra parte, como miembro de la Cámara de Representantes, presenté un proyecto que se pasó a ser Ley de la República (la ley 99 de 1959), que ordenó apropiar $2.000.000.oo para adelantar planes de vivienda popular en Montería, con lo cual se inició la construcción del barrio “La Granja” (hoy el más populoso), en terrenos cedidos por la Nación mediante otra ley que presentara el entonces representante Alfonso Sotomayor Torrente. También, había gestionado otros auxilios para cooperativas de vivienda y con aportes esta naturaleza, se inició el barrio que hoy lleva mi nombre, por iniciativa del líder comunal Óscar Ney Paternina (q.e.p.d). Tuvo también especial repercusión en la comunidad, la ley 44 de 1999, –de mi autoría–, y a través de la cual obtuve que la nación pagara el 50% de la deuda adquirida por el municipio de Montería por

Libardo López Gómez con el pueblo liberal.

que fue presidido por su entonces Director, doctor Jaime Torralvo Suárez, pero la historia de la ley se encuentra en páginas de mi libro Un enfoque liberal para el cambio. Recuerdo que en el Palacio de San Carlos, con asistencia del ex presidente Pastrana y del ex ministro de agricultura Hernán Mejía Vallejo y la presencia del gobernador de Córdoba, Donaldo Cabrales Anaya, se sancionó a ley de la CVS, en cuya oportunidad llevé la palabra. 


El primer director de la CVS, el ingeniero forestal Pedro Nel Espitia, destacado integrante de Mayorías Liberales, asumió, como uno de los programas prioritarios, el saneamiento ambiental de los barrios populares de Montería, cuyos habitantes eran víctimas de las periódicas inundaciones que causaban los desbordamientos del río Sinú, con la construcción de canales de drenaje. Esa labor fue continuada durante administraciones posteriores, especialmente cuando fue director de la Corporación mi sobrino, el ingeniero civil Libardo López Cabrales, quien llevó la acción de la CVS a muchos municipios del departamento, en otras del desarrollo regional. Y también durante la administración Torralvo. Debo hacer también especial mención de mis campañas para la aprobación y desarrollo del Proyecto multipropósito de Urrá. Durante mas de diez años escribí en El Tiempo y en otros periódicos del país sobre el tema, y como Embajador en Moscú, tuve la satisfacción de obtener la vinculación de la URSS en el suministro del equipo hidroenergético para la Represa, convenio que fue aprobado en el Congreso y cuya ley aprobatoria fue promulgada por el entonces presidente de la república doctor Alfonso López Michelsen, en acto especial celebrado en el recinto de la Asamblea de Córdoba, por invitación que yo le hiciera.

La ideología, como eje

Yen cuanto a iniciativas de carácter ideológico, no

puedo dejar de mencionar dos proyectos de ley, que fueron hitos históricos de futuras grandes reformas a nivel nacional, como la propuesta de elección popular de gobernadores y alcaldes, contenida en un proyecto de Acto Legislativo que presenté en el año de 1959, y otra que autorizaba la expropiación de 

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En mi última elección como senador, en 1990, obtuve 87.000 votos, sin que existiera aún la circunscripción nacional donde ya se pueden obtener y sumar votos de otras regiones.

Edmundo López Gómez en plena campaña.

tierras ociosas dentro del perímetro urbano, para adelantar planes de vivienda popular. De ahí, apreciado lector, que se explique –otra vez lo digo con orgullo–, el prestigio de Mayorías Liberales y las altas votaciones dispensadas por el elector monteriano y cordobés en favor de sus candidatos a cargos de elección popular. Debo precisar, por ejemplo, que en mi última elección como senador, en 1990, obtuve 87.000 votos, sin que existiera aún la circunscripción nacional donde ya se pueden obtener y sumar votos de otras regiones. De ahí que cause indignación esa falsa especulación que se ha esgrimido contra el senador López Cabrales, al afirmar de manera abusiva –para decir

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Formas sanas de hacer política

{Libardo supo servir, escuchar y aconsejar.} Libardo López Gómez dialoga con Alfonso López Michelsen.

Con todo, no sería justo si dejara de apreciar la

importancia que tuvo para el éxito de la gestión política de Mayorías Liberales, la forma en que mi hermano Libardo, “hacía la política”. Fue mi hermano un ser excepcional, un relacionista inigualable, dotado del mayor talento político que yo haya conocido. Lo recuerdo vestido con camisa de manga corta y pantalón blanco, en abarcas “de tres puntá” ­­ –atuendo que reflejaba su humildad–, como realmente era su talante, en el garaje de su modesta casa de la calle 27 –el cual habilitó como oficina–, donde recibía la gente que acudía siempre a solicitar su intervención, por las más variados motivos.

lo menos– que las altas votaciones por el obtenidas tuvieron fundamento en posteriores apoyos de paramilitares. ¡Cuánta infamia, y peor aún, si esas infamias provienen de operadores de la justicia! ¡No! La verdad objetiva, esa que hace parte de la conciencia colectiva en el ámbito de Córdoba, es la de que Mayorías Liberales ha echado raíces en las bases populares, desde su fundación. Y lo que se ha debido reconocer es que, gracias a esa fortaleza política de Mayorías Liberales, este Movimiento pudo confrontar a las fuerzas paramilitares y jamás se plegó a sus presiones paramilitares. Contrariamente, repito, sirvió para enfrentarlo en sus pretensiones de incursionar en la política departamental.

Libardo supo servir, escuchar y aconsejar. Si era por razones de enfermedad, el mismo llamaba por teléfono al médico, o al director del hospital, si el caso ameritaba hospitalización; y si se trataba de matricular al hijo de la señora que lo visitaba y que proclamaba su absoluta pobreza, se comunicaba con los rectores amigos de los colegios, y uno de éstos, fue especialmente generoso con Mayorías Liberales: el profesor Pedro Bejarano, quien convertía inmediatamente en “becarios” los recomendados de Libardo. No en vano, y en reconocimiento a esa generosidad sin límites del profesor Bejarano, le acabo de donar gran parte de mi biblioteca personal al colegio Máximo Mercado, como se llama el plantel de que es director y propietario. Pero sigamos con las costumbres de Libardo. Las empleadas del servicio doméstico, tenían la orden de decirle el nombre de las personas que preguntara por él. Si ya se encontraba dentro de la hamaca, en su alcoba, leyendo los periódicos del día, y si el visitante era de algún municipio distinto a Montería, lo hacía entrar y conducir hasta donde él estaba, al tiempo que su esposa, mi cuñada Dá-




lila Cabrales, no tenía a otra opción que salir de la alcoba para que su esposo hablara con el visitante, a sus anchas. Algunas veces, se escuchaban palabras “duras” (de reproche) contra el amigo de provincia que no había tenido un comportamiento político adecuado o ajustado a las instrucciones políticas impartidas por él. Pero después del tremendo “regaño”, Libardo tenía reservado el más persuasivo y cordial de los consejos, de tal manera que nunca quedaran rotos los puentes entre el jefe y el militante de Mayorías Liberales. Y mantuvo viva la llama partidista a través de los editoriales y crónicas políticas que escribía para ‘Visión en el Aire’, un “radioperiódico que dice y escucha cosas”, y el cual Libardo resolvió emitir en una de las emisoras de la ciudad, después de que dejó de circular ‘Visión’, el periódico escrito que yo había fundado en 1954. Y qué hablar de las coaliciones políticas que armaba para dominar en la Asamblea y en los concejos. Recuerdo que siempre prefirió hacerlas con el sector político conservador que dirigía en Córdoba el ex ministro Miguel Escobar Méndez. “Libardo jamás me falló”, le escuché decir alguna vez al prestigioso ex ministro y jefe del sector conservador “laureanista” de Córdoba.

Para Libardo, el teléfono fue un instrumento de trabajo insustituible. Madrugador como era, sorprendía a sus amigos en Montería o en cualquiera de los municipios, con llamadas desde las 4 de la mañana, “No se te olvide, hoy tienes que hacer (esto o aquello) y en broma remataba la conversación: “dile a tu mujer que es hora de levantarse y de prepararte el café.” Ese hombre coloquial, fue definitivamente un ser cercano; nunca dio la sensación de prepotencia, o de petulancia. No lo envanecieron los honores que se le otorgaron, pues fue concejal, alcalde, diputado, gobernador, representante, senador, y embajador (en Panamá), donde hizo gran amistad con el presidente Arístides Royo. Como me lo contara nuestro ex canciller Diego Uribe Vargas, Libardo aportó su inmensa simpatía para crear un buen ambiente al tratado “Uribe-Ozores”, que permitió a Colombia consolidar sus derechos sobre el canal de Panamá, tratado que por cierto fue promulgado en Montería, y por ello, se le conoce también como “Tratado de Montería” . Las relaciones conmigo fueron muchas veces, tensas, porque yo solía actuar por fuera del pragmatismo que el practicaba en la política. Ejercía ante mi, autoridad de padre, pues a la temprana muerte

Izquierda: Jesús María y Edmundo López Gómez con Alfonso López Michelsen. Derecha: Magola Gómez, Cecilia Herrera de Lorduy, Héctor Lorduy, Libardo López y Germán Bula Escobar en un acto liberal.

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de nuestro progenitor –a la edad de 49 años–, Libardo asumió ese papel familiar. Pero nunca lo había escuchado tan indignado como el día en que lo llamé desde Bogotá para comunicarle que había decidido no aspirar a las elecciones de 1991, las cuales habían sido anticipadas por la Constituyente para integrar un nuevo Congreso –hecho que fue una manera torticera de revocar el Congreso que había sido elegido por más de siete millones de electores en 1990–. Le dije que tenía una razón de orden ético para no presentar mi nombre a esas elecciones pues yo las había considerado como ilegítimas durante todas mis intervenciones públicas para oponerme a la revocatoria del Congreso, y sobre cuyo episodio escribiera después el libro Palabra que no, para desconceptuar el pacto que habían celebrado el ex presidente Gaviria y el jefe del MI9, Antonio Navarro, pacto que llevó precisamente a la anticipación de esas elecciones, por presión del movimiento subversivo que acababa de desmovilizarse. Había sido yo, en efecto, uno de los líderes en el Congreso que se había opuesto a ese golpe de mano, pero Libardo no cesaba en recordarme que yo había sido elegido por 87.000 votos en 1990 –la más alta votación registrada en Córdoba– y que mi reelección estaba asegurada. Con todo, no me desmonté de mis principios e insistí en no aspirar, y de esa insistencia surgió la candidatura de mi sobrino de Juan Manuel al Senado, quien era representante a la Cámara.

Juan Manuel López, al Senado

Llegó mi sobrino al Senado, con un Movimiento

fortalecido electoralmente, pero habrá que reconocer que su magnífico desempeño como parlamentario y el trabajo político de su esposa Arleth, calcado en las costumbres políticas de Libardo (quien

falleció hace 10 años), se reflejaron después en el aumento del caudal electoral de Mayorías Liberales. Yo llamo a Arleth, ‘La Libarda’, dotada como aquél de paciencia infinita, “detallista”, atributo que significa estar pendiente, por ejemplo, del día del cumpleaños del concejal, del diputado o de líder amigo; de ayudar oportunamente a los deudos de la familia que había perdido a su ser querido; de no “sacarle el cuerpo” (no eludir) a quien le pide para el pasaje, o para comprar medicamentos o “el cajón para el muerto”, pues ha de saberse en los cinturones de miseria que rodean a Montería, por el desplazamiento masivo de campesinos perseguidos por la guerrilla primeramente y después por los paramilitares, pedir “para el cajón del muerto”, lleva explícito el mensaje-denuncia del abandono del estado a los campesinos víctimas de la violencia.

Arriba: Juan Manuel López Cabrales con su hijo. Abajo: Arleth Casado de López.

La gestión del senador Juan Manuel López ha sido ciertamente ejemplar. Su capacidad de gestión para apoyar los planes de obras en las regiones de Córdoba, ha merecido el reconocimiento a todos los niveles, y ni siquiera sus adversarios políticos la han puesto en duda. Con todo, el gran aporte a la democracia colombiana del senador Juan Manuel López, es haber enfrentado al paramilitarismo sin disimulos en Córdoba, departamento donde se estableció el mayor número de comandantes de ese sector ilegal, y así resultara difícil y peligroso en extremo, Juan Manuel

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los confrontó. Varios líderes de barrios, cuando yo venía a apoyar las campañas políticas en los últimos años, me pidieron que le llamara la atención a mi El gran aporte a la democracia cosobrino para que le bajara lombiana del senador Juan Manuel el tono de sus discursos contra los paramilitares y López, es haber enfrentado al paramisi los investigadores asulitarismo sin disimulos en Córdoba. mieran un examen a fondo y no fueran acaso proclives a intereses políticos opuestos (eso es de esperar), deberán hacer la rectificación judicial pertinente.

}

El rostro de la injusticia

¿Será que los jueces, al investigar ese trasegar

limpio y constructivo de Mayorías Liberales, insistirán en la absurda sindicación de que el senador Juan Manuel, necesitó apoyos del paramilitarismo? ¿Acaso, no hay registros históricos y pruebas en el expediente de que él fue quien las enfrentó? Y que hay constancias de que más de treinta de simpatizantes de Mayorías Liberales fueron asesinados? ¿No fue el mismo senador, secuestrado por las Auc? ¿No está probado que la orden de asesinarlo provino de Mancuso, como lo declararon dos ex presidentes de la República, los doctores Gaviria y Pastrana, un ex fiscal general, el doctor Gómez Méndez y un ex procurador general, el doctor Serpa Uribe? ¿Acaso no está acreditado que el propio presidente Uribe encargó al comisionado de paz, doctor Luis Carlos Restrepo, para que conminara a Mancuso en el sentido de que podía perder los beneficios que reotorgaban la 12

Ley de Justica y Paz, si éste, a pesar de haberse desmovilizado, como lo denunciara el gobernador Libardo López Cabrales al primer mandatario de la Nación, insistía en interferir el normal ejercicio del gobierno departamental, con sus amenazas y exigencias? ¿Por qué esos hechos, no han sido tenidos en cuenta? Mi lectura, es que Juan Manuel, por su importancia electoral dentro del liberalismo colombiano, ha sido víctima de una conjura política, pero aún me resisto a creer que la Sala de Casación Penal de la Corte, haya servido de caja de resonancia de esa conjura. No se han preguntado los jueces y fiscales, ¿para qué un Movimiento con tan honda raigambre popular necesitaba de apoyos de las Auc, si con sus propia fuerza electoral –no desmentida–, siempre había elegido a los voceros suyos en los cargos de elección popular?

INTEGRACION DE MAYORÍAS LIBERALES

En 1954, siendo

Juez Penal del Circuito de Montería, renuncié al cargo y, fundé con mi hermano

Izquierda: José Luis Salgado Haddad. Derecha: Josefa Arjona de Lara y Esteban Lara Charris.


Izquierda: El doctor Carlos Lleras Restrepo rodeado de los líderes de San Andrés de Sotavento ca. 1962. Centro: Esteban Lara Charsis. Derecha: Luis Alfonso Moreno Torres.

Libardo, el movimiento político “Mayorías Liberales”, adscrito al Partido Liberal Colombiano. Su meta: Servir a la región y al Partido. En el momento de su fundación, el Movimiento asumió la causa contra la dictadura de Rojas Pinilla. Como instrumento de lucha, fundé el semanario ‘Visión’, y mi hermano, después de que ese semanario fue clausurado por la dictadura, fundó el radioperiódico ‘Visión en el aire’. Nuestro accionar político no solamente lo proyectó en Montería sino en todos los municipios cordobeses. En el Ato Sinú, Tierralta y Valencia,

fuimos acompañados por figuras de liberalismo local: En Tierralta, por los hermanos Esteban y Carlos Lara Charsis, doña Josefa de Lara, esposa del primero de los nombrados, y por Rafael Lugo Herrera, Filadelfo Castellanos, los médicos Rafael Yepes Reyes y Danuncio Ferrari Echenique, los líderes Marino López Rebolledo, Andrés Ortega, Antonio Cura, Pedro Mejía, los comerciantes Se-

Carlos Lleras Restrepo en su campaña presidencial rodeado de José Miguel Amín y Eugenio Sánchez Cárdenas, entre otros.

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trak Balasagnán, Yude Jalilie, padre de Yadala Jalilie Silva, fundador, posteriormente, del periódico ‘Poder Costeño’, y en Valencia, por Luis Noriega Pacheco, Ezequiel Orozco, Alfonso Isaza, Negu Correa Peña. Eugenio Sánchez Cárdenas.

En el Bajo Sinú, hizo parte del movimiento

Mayorías Liberales, don Eugenio Sánchez Cárdenas,  quien fuera después senador suplente en la lista encabecé al Senado de la República. Don Eugenio, me reemplazó en el Senado, cuando el presidente Betancur me designó como embajador en Moscú. Fue autor de la Ley del Bicentenario de Lorica, a través de la cual se canalizaron numerosas obras de desarrollo en aquella región, entre estas, el puente sobre el río Sinú en la carretera que va de Lorica a San Bernardo del Viento y la nacionalización y construcción de la mencionada vía. Durante toda su vida, don Eugenio se vinculó a campañas cívicas de renombre, y en esta dirección, lideró el movimiento de Integración del Bajo Sinú, con influencia en los municipios de Lorica, San Bernardo, San Antero, Momil, Purísima y Chimá . En Lorica, cabe mencionar, además

de don Eugenio Sánchez, al economista Orlando Cuadrado, varias veces alcalde de Lorica y diputado de Córdoba; a su esposa Amparo; a Eugenito Sánchez, hijo de don Eugenio, ex gerente de la Lotería de Córdoba y quien muriera en deplorable suceso en la carretera de Cereté a Lorica, cuando se bajó de su carro para hacer levantar a un toro que estaba aparentemente dormido en la mitad de la vía, con tan fatal suerte que el toro se levantó y lo corneó hasta terminar con su 14

vida. Era uno de los toros bravos del conocido propietario de reses bravas, don Laguandio Barguil, que se había escapado de su hacienda. También se incorporó a Mayorías Liberales, otro hijo de don Eugenio, el hoy representante Fredy Sánchez, quien, como mi sobrino, jamás se le puede acusar de haber fomentado el paramilitarismo en Córdoba, porque esta actividad no se puede predicar en quienes, contrariamente, lo confrontaron abiertamente. Pero sigo con la lista de nuestros amigos líderes liberales de Lorica: José Miguel Olivares del Villar, Simón López Rebolledo (educador); Mario Mejía (agitador cívico) y otros igualmente integrantes fervorosos de Mayorías Liberales: Clemente Burgos, Ramón Vellojín y su esposa Ermedina, Diego Vellojín Lugo, Ulises Sánchez de la Barrera, Enrique Lengua Petro, Orlando Gómez del Villar, Jaime Burgos, Sara Arteaga de Sánchez (esposa de don Eugenio, Antonio de León, Gabriel León Carrillo, Remberto Pérez Blanco y su señora Emelina, Jorge Saker Fuentes; José Domingo Puche Morales, al médico Antonio Sánchez Gutiérrez, quien fuera representante a la Cámara por nuestro Movimiento, Carlos y Óscar Corrales Pineda, Donatila Racero de Salgado, Rubén Caraballo Nuñez, Aquilino Manuel Palomino, Pablo Pico, Abraham Jattin, Abraham Saker, Guillermo de León, Remberto Lugo, Imelda Eugenito Sánchez. Genes, Jaime Carrillo, Carmelo Vargas, Manuel Nule y su esposa Beatriz, al ganadero Alberto López Arteaga, al médico Miguel Zárate, Emelda Correa, Manuel S. Viola, Euclides Avarez, Héctor Morales, Andrés Felipe Lugo Sanchez, Julio Parada, Carmelo Julio, Lucho Vargas Burgos, y Antonio J. Merca-


do, polémico periodista, quien llevó sus pasiones políticas (fue seguidor del MRL, el movimiento que acaudillara el ex presidente López Michelsen), a “sacar de quicio” en una Convención Nacional del PLC, al ex presidente de la República, doctor Carlos Lleras Restrepo, con interrupciones impertinentes cuando el jefe liberal tomó la palabra en la mencionada Convención y a la cual asistiera Mercado como delegado por Mayorías Liberales. Fue un momento ciertamente imprevisto que no pudimos evitar ni Libardo ni yo, quienes presidíamos la delegación de Córdoba y éramos grandes admiradores del eximio jefe del PLC, porque el arrojado periodista ocultó sus intenciones. Y para satisfacer la curiosidad de quienes lean este escrito, ocurrió que el doctor Lleras Restrepo reclamaba el apoyo a sus nuevas aspiraciones presidenciales, y cuando aludía a su brillante hoja de servicios al Partido, Mercado, agresiva e irónicamente le repostó, con una metáfora vernácula: “¿Y los treinta años de honores que le ha otorgado el Partido Liberal, le parecen ‘pescao’?” y remató su impertinencia con gritos a la No reelección. Ante aquella imprevista actuación del descompuesto delegado, que se había sentado en primera fila, el doctor Lleras perdió el hilo de su discurso y en verdad, no duró mas de diez minutos en el uso de palabra, justamente indignado, pero a la vez, víctima del desconcierto. La actuación de Mercado trascendió y el diario El Espectador, el día siguiente tituló “Se soltó un cebú en la Convención”, alusión que Mercado tomo como elogio, tanto que mantuvo el recorte del periódico a la vista en su casa… asegurado con alfileres. Como parte del pintoresco y a la vez insólito episodio, recuerdo que se me había informado la noche anterior a la Convención de que el delegado Antonio J. Mercado, estaba enfermo en su pieza del Hotel Presidente, donde se habían alojado los dele-

gados liberales de Córdoba. Fui a visitarlo; me dijo que tenía fiebre, pero que no me preocupara porque de todas maneras iba a asistir a la Convención. ¡Por Dios! si hubiera sabido lo que iba a hacer, había hecho lo imposible para persuadirlo en el sentido de que no le faltara el respeto al eminente jefe del Partido, doctor Carlos Lleras Restrepo. Supe entonces que quienes se aprestan a cometer hechos anormales y en este caso, irreverentes, son presa de estados febriles antes de ejecutar sus designios. En Momil, el más activo de los militantes de Mayorías Liberales fue don Régulo Torralvo, padre del ex director de la CVS y actual Gobernador Jaime Torralvo. También hizo parte del Movimiento, el periodista José Santander Suárez, director de ‘El Acorazado Liberal’ y ‘Ecos de Córdoba’, y jefe de redacción del semanario ‘Visión’, periódico que yo había fundado cuando me retiré del Juzgado Penal del Circuito de Montería, como ya lo dije. “Santa”, como cariñosamente yo lo llamaba, fue un “caza-noticias” incomparable y dentro de sus pesquisas (me lo ha recordado con precisión el grande amigo y dirigente de Mayorías Liberales, el distinguido catedrático de la U. de Córdoba, don Carlos Crismatt) descubrió que en un pueblito del departamento, vivía “el hombre más viejo del mundo”, Javier Pereira, con cerca de 167 años de edad, según sus averiguaciones, y quien habría conocido al

Dos Líderes del Bajo Sinú, Régulo Torralvo y Andrés Genes.

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libertador Simón Bolívar, noticia que recorrió el mundo y que despertó especial interés en científicos de Nueva York, quienes se lo llevaron sin el “permiso” del periodista cordobés, lo cual provocó airada reacción en “Santa”, quien amenazó con poner una demanda por 167 millones de dólares, o sea “un millón por cada año de vejez”, y, además el

Chimá, fue la patria chica de mi abuelo, el general de la guerra de los mil días, Teofilo I. López, grande amigo del general Rafael Uribe Uribe, de lo cual se da cuenta en la obra de José María Zarante Rhenals y en la biografía que publiqué de mi padre, Jesús María López Godin, titulada Mi Héroe.

Según me dijera después mi jefe de redacción, el mismo “Santa”, los científicos no certificaron la edad pero tampoco se “atrevieron” a desmentirla. Y así pasó este episodio a los anales de la picaresca cordobesa. En la página web de la Gobernación de Córdoba, me dice el amigo Crismatt, se puede leer el estudio Montería a mitad del siglo xx, el cual contiene una breve semblanza de Javier Pereira y la referencia a dos de estampillas de 5 y 20 centavos que se emitieron, en su honor. Y sigo con la historia de Mayorías Liberales: Hicieron parte del Movimiento, también en Momil, Lucho Llorente, Mario Carrascal Socarrás y Francisco Padilla, En Chimá, fueron activos y destacados diri-

“descubridor”, escribió un célebre editorial titulado: “Javier Pereira es mío”. El abuelo y el padre de los López Gómez, General Teófilo I. López y Jesús María López Godín.

gentes de Mayorías Liberales, el médico José Joaquín Ortiz, y los señores Arnulfo Montaño, Joaquín Sierra, Guillermo Guerrero, Óscar y Edilberto Coronado, y la líder Manuelita Banda, éstos últimos, residentes en los corregimientos de Corozalito y Sitio Viejo. Chimá, fue la patria chica de mi abuelo, el general de la guerra de los mil días, Teofilo I. López, grande amigo del general Rafael Uribe Uribe, de lo cual se da cuenta en la obra de José María Zarante Rhenals y en la biografía que publiqué de mi padre, Jesús María López Godin, titulada Mi Héroe. Don Teófilo fue acaudalado ganadero, y en el año de 1900, desempeñó la Prefectura de la Provincia del Bajo Sinú, con sede en Lorica, en el antiguo Departamento de Bolívar. Fue fundador y propietario en el año de ‘El Vocero’ en el año de 1897, el primer periódico escrito en el territorio que hoy forma el departamento de Córdoba. ‘El Vocero’ fue editado en imprenta propia, importada por mi abuelo, y circuló durante tres años, aproximadamente.

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Izquierda: Reunión en Montelíbano. Miguel R. López Méndez, María Eugenia González de Buelvas, Alcira Díaz Nader, Luis Arango Ricardo, Manuel Vivero, Alberto Castellanos. Derecha: Manuela Vergara, María Eugenia González de Buelvas.

En San Bernardo del Viento, dirigió el

Movimiento, don Andrés Genes Doria, padre de la doctora Amada Genes, alcaldesa en varias oportunidades de dicho municipio y fueron sobresalientes militantes, César Behaine, Manuel (a) ‘Maño’ Morelo, Sixto Reyes, José Miguel Lepesquer, padre del doctor Luciano Lepesquer, quien fuera posteriormente gobernador de Córdoba; doña Francisca Corrales de Benito-Revollo, madre de Eduardo Benito-Revollo Torralvo, varias veces alcalde; Claudio Petro, Arístides Correa, José Cardales Ospino, Gabriel Zambrano, Humberto Niño, Pedro Montes, Juan Espitia, Humberto Correa, Maño Morelo, Dagoberto Bautista, José Zambrano, Esteban Salas, Ángel Angulo, Benjamín Negrete y Antonio Julio Morelo. En San Antero, Vicente Villarroya y su

esposa Egipcia; el aguerrido líder Calixto López, Carlos Álvarez, Amaranto Angulo, padre de Leticia, destacada vocera de la mujer liberal en Córdoba; Aristides Díaz y el negro Rogelio Julio, dirigentes comunales; el doctor Plinio Ramos, Migdonio Dean y Wilson Correa. En San Pelayo, dirigieron el Movimiento

Mayorías Liberales, los médicos José Luís Salgado

y Alfonso Ceballos. El doctor Salgado fue concejal, diputado, representante a la Cámara, padre del actual alcalde que lleva su mismo nombre; William Fortich, notable historiador, presidente durante muchos años del Festival del Porro de San Pelayo, el ingeniero Hernández; Cornelio Haddad, Edwin y Miguel Díaz, Estanislao Padilla Burgos. En Carrillo, pueblo anexo a San Pelayo, Francisco Durango (a) el ‘Médico chino’, y su esposa María Álvarez (a) ‘La cachaca’. Y en el corregimiento de La Madera, la gran promotora social, Alicia Mestra, quien fuera elegida la “mujer Cafam” a nivel nacional. En Chinú, los médicos Efraín Olivares y Amín

Nassif David, y luego, el abogado Blas Alfonso Riaño, fogoso orador, quien fuera mi suplente en el Senado; Eparquio Vélez, Adolfo de León, Víctor y Néstor Betín, Raimundo Mercado, Joaquín Quiñónez, Augusto Bustos, Antonio y Julio Florez, Carlos de León, Julio David, Miguel Hernández León, José Angulo, Manuel y Jesús Arroyo, Luis Solano, Emiro Torrente Castillo, Saúl González, Mariestela Ojeda, quien fuera Diputada a la Asamblea, y Arístides Ojeda Zapa, escritor costumbrista. 17


En San Andrés de Sotavento, patria

Las líderes Alicia Álvarez de San Pelayo y Leticia Angulo de San Antero.

chica de Libardo, Jesús María, Ligia, Olga, Yolanda, Alba y del autor de este relato, los nombres de quienes en este municipio se vincularon a Mayorías Liberales serían incontables, pero cabe recordar a mi tío Alfonso Gómez Fernández, con gran ascendiente, por su generoso talante, en la población indígena del resguardo de los Zenúes, y quien fuera compadre de más de 500 miembros de dicho Resguardo; José Joaquín Ortiz Montoya, Juan B. Casado, (ex alcaldes y ex secretarios de la Gobernación de Córdoba). El doctor Casado, fue odontólogo y padre de Arleth, quien contrajo matrimonio con mi sobrino Juan Manuel López Cabrales, elegido representante y senador por varios períodos. En este sector liberal, se destacaron también don Julio Vargas, el profesor José Miguel Montes, Ricardo Alean (a) ‘El Quine’; Laureano Royet Aleán, Clemente Vidal Echavarría, presidente de la Banda de Música; el historiador José Dolores Paternina, Rafael Edmundo Gómez Alean (quien fuera diputado y representante a la Cámara), el patricio Andrés Quiñones, Nicanor Vergara Gómez, sobrino de Alfonso, Mario Gómez, hijo de Alfonso, Mauricio y Rosalba Suárez, Roberto y Pedro Nel Gómez, hermanos naturales de Alfonso, Miguel Ramón Gómez, sobrino de Alfonso, Julio Guevara, Helio Tirado, Remberto y Helia Martinez (prestante líder cívica), Regina Chimá de Cárdenas (quien fue alcaldesa), Roberto García, Luis Demetrio Cisneros, Próspero Paternina, y Francisco y Alba Godin, éstos dos últimos ya separados del Movimiento.

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Cabe anotar, que mi madre, Carmelina, quien murió a los 102 años, fue directora de la Escuela Pública de San Andrés, durante mas de quince años, antes de trasladarse la familia a Cartagena (ver libro Mi Héroe) . Cabe precisar que mi hermano Libardo, quien aspiró a la Asamblea del departamento de Bolívar en los años 40, resultó elegido precisamente por la alta votación de los ciudadanos sanandresanos, quienes, desde entonces, han sido determinantes en nuestro ascenso político. En la Asamblea de Bolívar, fue compañero de Raimundo Emiliani Román y Alfredo Araújo Grau, posteriormente ministros de Estado, y de los liberales Francisco Rodríguez Badel y Jacobo Casij Palencia, entre otros. En Sahagún, el liberalismo era dirigido,

a la altura de los años 50 del siglo pasado, por los dotores Miguel F. de la Espriella (médico), quien fue representante a la Cámara y Senador por la circunscripción de Bolívar, padre de Alberto y Alfonso, abuelo de senador Miguel de La Espriella, y por don Pablo Manuel Bula, padre del doctor Germán Bula Hoyos, quien dirigió otro Movimiento (el bulismo) a nivel departamental, tendencia opuesta a Mayorías Liberales y que se conformara con los aportes políticos de los varias veces representantes y senadores Francisco Jattin y Jorge –‘Joche’– Elías Nader y José Miguel Amín, quienes fueron, además, gobernadores del departamento.. Doña Beatriz Espinosa de De la Espriella, madre de los hermanos de la Espriella Espinosa, fue una gran activista del Partido, cuya casa sirvió como sede de las campañas proselitistas del liberalismo y donde alojaban los grandes dirigentes de nuestra colectividad a nivel nacional, en sus giras políticas. Cuando se fundó Mayorías Liberales, los De la Espriella Espinosa tomaron partido por nuestro Movimiento. Y como miembros del Movimiento,


Los ex gobernadores Ángel Villadiego, José Gabriel Amín y Jesús María López.

Alfonso fue elegido representante, y designado gobernador, a nombre del mismo sector, durante el gobierno del presidente Julio César Turbay. En el gobierno de Ernesto Samper, Alfonso fundó un movimiento propio: Poder Popular, y marchó aliado de Mayorías Liberales por algún tiempo hasta cuando se separó definitivamente, pocos años después. Del sector de Mayorías Liberales, en Saha-gún, han hecho parte otras prestantes personalidades: los doctores Tomás Oviedo Pastrana, Jorge de Arco, Jorge León y García (suplente a la cámara por Mayorías Liberales), Alberto de la Espriella, el médico Fernández y Manuel Miranda. lideró el Movimiento Mayorías Liberales, mientras vivió, el dirigente José Inés Torres, promotor además de la creación del municipio, al lado de su esposa Lourdes, quien aún es una de las más entusiastas activistas del Movimiento. Su hijo José Inés, es el actual Alcalde, y recuerdo también a Emiro y Lina Salgado, a Efraín Campillo, a Hugo Thevening y a Escolástico Aldana. En Pueblo Nuevo,

Cabe observar que Sahagún ha sido epicentro de la mayor agitación política en el Departamento de Córdoba, hasta el punto de que en la actualidad, 3 de los 5 senadores cordobeses, son oriundos de dicha ciudad, y 2, de los 5 representantes a la cámara. En Planeta Rica, exponentes sobresalientes

del Movimiento Mayorías Liberales, fueron Luis Carlos Sierra, Mamerto Romero y su esposa Gilma, padres de Jairo, cx alcalde, ex diputado y representante a la Cámara; Oswaldo Callejas, Ramón Pupo, Jairo Durán, Gabriel Ortiz, Manuel Ramón Laza, Raul Pérez, Bernabé Román, Custodio López, Fabio Contreras, Lyda de Herrera, Edih de Callejas, Purificación Pupo, Gilma de Durán, Rosalbina de Román, Germaniza de Pérez, Gladys de Romero, Gladys Arrieta, Josefina de Montalvo, Lucinda Pérez, María de Márquez, Neftalí Carrascal, Antonio Pupo, Emiro Montes, Óscar Madera, ex diputado a la Asamblea de Córdoba, Héctor Hoyos, Edilberto

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Pacheco, el doctor Luis Hernández Dávila y Armando Torrente Castillo. En Buenavista, Fidel López, varias veces concejal y alcalde, José Lisandro González, José de los Santos Pérez, Eduardo Garay, Humberto Vetel, Evaristo Acosta, Pedro Santis, Jose Ricardo, Rafael Arturo de la Ossa, Samuel Cartagena, Florita del Toro. En Montelíbano, los médicos Adolfo Díaz

Castro y Pablo Durán, Roger Uparela, Américo Castro Fortich, la líder Enriqueta Vargas, Tomás y Pedro Piñerez, Dolores Patrona vda. de Ávila, Esther Vanegas, Rocelly Arena, Neyla Gandia, Miguel y Rafael Plaza, Rafael Morinelli Lobo, Alberto y Carlos Náder, Manuela Vergara, hoy vicepresidenta del Directorio Liberal Departamental, y María Eugenia González . En Ayapel, don Rafael E. Llanos, patricio

liberal; doña Soledad Otero de Espinosa (varias veces alcaldesa y diputada por el departamento de Córdoba), Ladislao Márquez Montiel (ex diputado), Luis Gabriel Miranda Pupo y Luis Gabriel Miranda Buelvas, Neguib Abisambra, Nurys de Morales, Pablo Márquez, Camilo Daza Padilla, Víctor Carreño, Rafael Chejne, Cristóbal y Elcira Cuello, Arturo Pianeta Castro, el médico Rafael Castro Guerra y Joaquín Montoya.

En San Carlos, el licenciado Manuel Val-

verde Guerrero, Francisco Valverde Burgos, Juan Manuel Vergara Mellado, Arnoldo Vergara, Florentino Vergara, José María Tirado, Gregorio Carrascal, Pedro Claver Herrera, Francisco Valverde García, Luis M. Gómez, Ena Rosa Pachecho, Héctor Rabel Parra y Daniel Reyes. En Puerto Escondido, Manuel Salgado,

el ganadero Lino Mestra, José María Burgos y Rafael Jiménez. En Los Córdobas, Luis Silgado Jiménez, José Antonio (a) el ‘Nene’ Gómez, Fortuito Barrios, Jesús Zapata, Andrés Correa, Luis Morelo Ramírez, Leopoldo Morillo, Manuel Simancas Cabello, Domingo Hoyos Pinto. En Canalete, Rafael Álvarez, Tomás Buen-

día, Eduardo Hoyos.

Eduardo Herrera, el médico Leoncio Ferrer, varias veces alcalde y diputado, el educador Esteban López, actual contralor Departamental, Gabriel Mendoza, Antonio Paternina, Otto García Padilla, el Pipe Petro,

En Moñitos, municipio fundado en 1998, segregado de San Bernardo del Viento, Carlos Correa, José Berrío, Francisco Ramos Montes, Luciano Ramos, Guillermo Gómez Smith (corregimiento de Broqueles), Camelo Nieves Martínez, Goes Morelo, primer alcalde del Municipio.

En Ciénaga de Oro, Eduardo Durango Pa-

En Montería, la lista de dirigentes y líderes

En Cereté, Álvaro Lengua Puche, Luis

checo, Manuel Mendoza de la Espriella, padre del actual Vice fiscal General de la Nación, Guillermo Mendoza Diago y del sub-director de El Universal, Germán Mendoza Diago; Miguel, Víctor y Barto20

lo Pacheco, Abuncio Rhenals Díaz y Pedro Nel Rhenals (a) el ‘Manco Rhenals’, Rafael y Carlos Usta Vellojín, Manuel González Villadiego, Cornelio Caucil, Pedro Vidal. Y Oscar Louis Lacka, mi compadre, quien fuera senador suplente en la lista que encabecé al Senado, y en cuya residencia, con la participación de otros de los grandes músicos de la región, Pablito Florez, celebré todas las victorias del Partido y del Movimiento Mayorías Liberales.

de barrios, sería interminable. Con todo, he aquí los nombres de aquellos que guardo aun en mi memoria, y que también figuran en los apuntes de la secretaria perpetua del Volun-


tariado Liberal Femenino, doña Betty Ezpeleta de Valverde. Con su colaboración y la del líder popular del Movimiento Mayorías Liberales, el ex campeón del ciclismo cordobés, Ignacio Ávila Sanchez (a) ‘Avilez’, doy cuenta de los nombres de los líderes de barrios e Montería, de Mayorías Liberales, en mis tiempos de Senador, algunos de los cuales aún viven. En el barrio P5, además del propio Ignacio, su esposa Etilvia Reyes, y Remberto Almanza: en el Robinson Pitalúa, la Mona Daza; en el barrio Pas-

Izquierda: Francisco Mendoza Agamez. Derecha: Jorge Valencia Molina.

trana Borrero, Plinio Negrete y Marina Berrío; en La Granja, Rafael Lara, Luis Arenís, Petroina Barrios, Reina Molina y Zenen Henríquez; en el barrio Edmundo López, Óscar Ney Paternita, en el Juan XXIII, María Dávila Sánchez, en la Ribera, Carmen Ávila y Carmen Montes, en el barrio 6 de Marzo, Leonor Díaz de Barretoy Neila de León; en el barrio Alfonso López, Erlinda May, Dagoberto Yanes y Rafael Sánchez; en el El Dora-

do, Juan Alcalá, en el barrio Galilea, Pedro Chavarro, en el El Prado. Esilda Mercado y Eutinio Perea, en el barrio Santafé, Carmelo Assis, en el Simón Bolívar, Segundo Hernández, en el Brisas del Sinú, Wilson García y Estherlinda Ascendra, en La Coquera, Luis Mayú y Alejandro Méndez, en El Alivio, Orlando Jiménez, en el barrio Santander, Edison Moreno, en el Ospina Pérez, Lucy Estrada, en El Edén, Maruja Pantoja, en Buenavista, Francisco Luis Otálvaro, Nabonasar Ojeda y Nadia Morillo, en el barrio Granada, Erminda Arteaga, en Sucre, Juan Aguirre, en La Floresta, Ever Benedetti, en el barrio Panamá, Julio Agudelo, en el centro de Montería, Arnaldo Puche del Toro, Jorge Zea, Francisco Luis Otálvaro, Rafael Buelvas Vega, Vicente Giraldo, Angel Arjona, Heberto Sáez, Santiago Badel, Rosiris Figueredo, Limberg Toro Cabrales, Pedro Mercado Castillo, Lino de J. Montero, Francisco Pérez, Néstor Betín, Edgardo Puche, Clovis Puche, Martha Gulffo, en el barrio Rancho Grande, Nínfida Herazo y Manuel Gaspar, en el Barrio Colón, Domingo Roca, Amelia González, Teodoro Murillo, en el barrio Boston, Magola Lora de Echavarría, en el barrio Las Colinas, Ceresic Miranda y Blanca de Álvarez, en el Barrio Laureles, Santos Humanes y María de Gómez, en el barrio Andalucía, Roger Palacio, en el barrio Pasatiempo, Rabel Garzón Buelvas y Minti de Garzón, en el barrio Urbina, Julio y Félix de Oro. Con gran fervor liberal, también trabajaron los líderes liberales de corregimientos y veredas del municipio de Montería: en Santa Isabel, Daniel Márquez, en Sabanal, Marta Ávila, en El Tapao, José Barrero, en Besitovolao, Domingo Hernández y Ernesto Moreno, en Patio Bonito, Rodrigo Martínez y Nabonasar Gómez, en San Isidro-Salamina, el profesor Bienvenido Sáez, en Boca de la Ceiba, Gustavo Pérez, en Tres Palmas, Rafael 21


Lugo y David Rojas, en Aguas Negras, Tito Alarcón, en Los Garzones, Gladys Elías y Adalberto Gómez, en Los Pericos, Ligia Arcina, Manuel Cabezas, Humberto Mejía, en Mocarí, Blanca Ojeda Berrío, Edwin Navarro, Manuel Cautelar, Ana María de Patiño.

Colaboración de los profesionales

Entre los prestantes profesionales de la medicina

que prestaron su generosa colaboración a Mayorías Liberales, recuerdo los nombres de los doctores Pablo Suárez Aragón, Adiela Acosta de Castro, Ezio Figueroa, Alfonso Abuchar, Guillermo y Roberto Puello, Gustavo Giraldo Revueltas, Miguel Lengua Puche, Leoncio Ferrer., Eugenio Arrieta, Domingo Roca.

El acompañamiento de dirigentes monterianos

En mis campañas políticas, en

Montería, estuve acompañado siempre de los dirigentes de Mayorías Liberales en este municipio: Gerardo Pérez Clamerán, Rafael Bustos Luján, Rafael Garzón Buelvas, Jorge Zea Ochoa, Aminta Saladem de Garzón, Etilvia Reyes, Ignacio Avila, Betty de Valverde, Pablo Suárez Aragón, Pedro Nel García Espitia, Giovanni Espitia, Miguel Puche Yanes, Rafael Durango Chaar, Jaime Lara Arjona, Androcles, Arnoldo y Clovis Puche, Julio Agudelo, Martha Gulffo, Pedro Sierra del Castillo, Alvaro Ríos, Antonio Navarro, Guillermo Vergara, y Otto Contreras; de los periodistas Jorge Valencia Molina, Francisco Mendoza Agámez, Edilbero Kerguelén Argumedo (EKA) y Yude Jalilie Silva; y de las 22

damas del Voluntariado Liberal, como ya lo he destacado, y por otra parte, cómo olvidar el apoyo que me brindaron mi hija Carmiña y mis sobrinas, María Estela y María Lucía Patrón, a quienes me parece ver aún agitando banderitas rojas en las caravanas de vehículos con que solíamos cerrar las campañas. Y cómo no recordar, con igual gratitud, a los tesoreros de nuestro Movimiento, por muchos años, don Pedro Méndez Lemaitre y a los señores Ángel Arpona y Jorge Gánem Gómez, quienes, con desprendimiento y fervor liberal, prestaron ese servicio al Partido. Destacados intelectuales de Montería, han hecho parte de Mayorías Liberales: la escritora Soad Louis Lacka, ex secretaria de Cultura de Córdoba, el laureado poeta y ex senador y (por el MRL ), José Manuel Vergara Contreras, el doctor Héctor Lorduy Rodríguez, quien fue mi suplente en el Senado, Viceministro del Trabajo y gobernador de Córdoba; el doctor Casio Obregón Nieto, destacado laboralista, ex gobernador del Departamento, el doctor Antonio Brunal Echenique (miembro destacado del MRL que fundara el ex presidente López Michelsen, y hoy retirado de la política), los ex rectores de la Universidad de Córdoba, Jorge Gánem Robles, Angel Villadiego Hernández, ex gobernador también de Córdoba, Eduardo González Rada, Juan Antonio Rodríguez Martínez, Manuel Figueroa Sánchez, Gustavo Rodríguez Argel, y Jorge Guerrero Trujillo.* El Secretario del Directorio Departamental y ex rector de la Universidad de Córdoba, doctor Eduardo González Rada, se ha impuesto la tarea de actualizar la información sobre los líderes que se han sumado a Mayorías Liberales, desde 1990 hasta la fecha. *N.A. Los nombres citados en este relato corresponden a la época en que fui representante y Senador de la República. E.L.G.


La gobernación de Libardo José López Cabrales

Por el alto significado de su gestión administrativa,

quiero referirme a la gobernación de mi sobrino, el ingeniero Libardo López Cabrales. Con un importante sentido gerencial, manejó los intereses del departamento, pero, por una controvertida decisión del Consejo de Estado, su mandato fue interrumpido. Al conocer del asunto, la Corte Constitucional decretó su reintegro, como respuesta a una acción de tutela. Sin embargo, por los atajos del litigio, nuevamente el Consejo de Estado, en providencia que ha causado justificado asombro, volvió a separarlo del cargo, acto administrativo que fue nuevamente recurrido ante la Corte Constitucional, a quien se le ha pedido que haga cumplir sus propias sentencias, según los prevé el ordenamiento legal. Esta decisión debe conocerse en próximos días, y es de esperar que, con ella, se eviten notorios perjuicios al departamento de Córdoba. La gobernación de Libardo López Cabrales, es recordada como una de las más importantes que haya tenido nuestro Departamento. Los resultados sociales de su gestión, hablan por si solos. La atención a los jubilados las estrategias adoptadas para apoyar a las personas de la Tercera Edad; los programas de atención a la niñez, en coordinación con el ICBF, y el mejoramiento de las instituciones educativas del departamento, especialmente en sus aulas y baterías sanitarias; en sus canchas deportivas y salas de informática, y los logros obtenidos en los campos de la salud pública, han merecido el reconocimiento de la ciudadanía cordobesa y de las organizaciones gremiales.

mejora de procesos internos en la administración departamental; en la atención al público, al garantizarle su acceso a la información y a los servicios, con el funcionamiento del “computador de consulta pública”, con la finalidad de facilitar a la comunidad el ejercicio de una sana veeduría del manejo financiero y de conocer, sin intermediarios, el estado de sus cuentas, y la celebración y ejecución del Convenio con la Agencia de Cooperación Alemana GTZ que permitió –entre otras cosas– trabajar por la transparencia, la capacitación en todas las áreas de la Gobernación y la puesta en marcha del sistema Integrado de Información Administrativa y Financiera SIIAF. No menos importante fue el control que se estableció para combatir la corrupción, a través de la banca virtual, un servicio electrónico para evitar la intermediación y los cobros ilícitos; la instalación de la página web de la Gobernación de Córdoba, para darle total transparencia a los procesos de contratación. Y dentro de esa sana concepción de la gestión pública, el saneamiento financiero del departamento en la administración de Libardo López Cabrales, fue exaltado por el ministerio de Hacienda y Crédito Público del actual Gobierno. De ahí que la sociedad cordobesa —sus mayorías—, anhele el regreso del ing. Libardo López Cabrales a la Gobernación de Córdoba, más allá del interés de partido o grupo político que pueda existir.

De otra parte, la eficiencia de gerencia de la cosa pública tuvo su mejor expresión a través de la 23


La reconquista del alto sinú

Manifestación en Valencia en la campaña liberal de reconquista del Alto Sinú. Aparecen; Rafael Pardo, Juan Manuel López, Arleth Casado de López, Horacio Serpa y Rodrigo Rivera. Centro: Alfonso López Michelsen yy Edmundo López Gómez. Derecha: Rodrigo Rivera, Juan Manuel López, Fredy Sánchez y César Gaviria.

Campaña liberal de 2007

Manifestación en el barrio P5, aparecen los representantes Musa Besaile y Dumith Náder, el Jefe del PLC César Gaviria Trujillo y Marta Sáenz, candidata a la Gobernación. Derecha: Fabio Amín, Dumith Náder, César Gaviria.

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MAYORIAS LIBERALES