Page 1


d 0 s s 1 e r

12


La revolución es ahora Por Revista Furias

Las marchas en las calles sin sus militancias ya no volverán a ser lo mismo, los Encuentros Nacionales de Mujeres sin sus voces ya no serán lo mismo, las leyes de inclusión para la comunidad trans sin sus sellos ya no serán lo mismo, la furia travesti sin sus cuerpos ya no serán lo mismo. Ya nada será igual sin la presencia de Diana y Lohana, pero más allá de lamentarnos por lo que se nos fue, te­ nemos que luchar por todo lo que ellas representan para nosotras, por todas las luchas que desde muy jovencitas emprendieron para que hoy podamos tener como cúmulo de sus luchas una Ley de Identidad de Género de avan­ zada en el mundo. Debem os honrar su memoria y conti­ nuar exigiendo derechos, siendo seres políticam ente activas. Este Dossier va dedicado muy especialm ente a Lohana por todo el cariño que le teníam os y por la memoria y la justicia por el travesticidio de Diana Sacayán, incansable luchadora que tuvim os el placer de conocer. Ambas dejaron un legado muy fuerte y una impronta muy personalista y decidida, las dos lucharon desde abajo y desde adentro, el m ovim iento trans es tan com plejo

como lo es el recorrido propio de todxs y cada unx de sus inte­ grantes. El mundo de la militancia tiene sus propios códigos, los espacios políticos son duros, conservadores y muy m arcados por los roles de género; en una sociedad que aún está inten­ tando salir de su mirada sesgada por el binarismo, incorporar a la lucha política a quienes no se definen como varón o mujer dentro de los cánones establecidos era algo im pensado hasta pocos años atrás. Pero Lohana y Diana abrieron ese camino, pu­ sieron sus cuerpos al servicio de aquellos otros cuerpos que compartían sus cicatrices, sus necesidades y sus luchas. Hoy no puede haber marcha atrás, hoy hay que seguir por ellas, en tiem pos dem ocráticos sí, pero de ciertos retrocesos tam ­ bién. No podemos perm itir ni perm itirnos que se dejen de es­ cuchar sus voces que reclam aban por el cupo trans en los organism os del estado, que reclamaban por una mejor y mayor atención de salud de las personas trans, por una educación más inclusiva que no discrim ine ni etiquete a aquellxs que no se re­ conocen dentro del binario impuesto. Hay que continuar el trabajo, el cam ino iniciado, en las calles que ellas cam inaron y, entre todxs, alzar sus reclam os como banderas de lucha, porque la revolución es ahora.

13


d 0 s s 1 e r

Nombre Propio, Identidad Travestí, Vida Militante

“Soy una travestí,

una indígena, gorda, de color, pobre y obrera. Soy todo eso y mucho más”. Por Paula Daporta y Karina Fuentes Lohana podría ser un nombre más de tantos que hay por aquí y allá. Pero no lo es. Es un nombre que se gestó propio y que al ges­ tarse parió a tantos miles de otros nombres propios que se reafirmaron en sí mismos, se construyeron y lograron subjetívarse. Un vol­ verse sujeto que no podría ser más que un sujeto colectívo. Comunidad que se acepta, se repiensa y configura desde la calle, la pre­ cariedad, la resistencia. Resistír que es siem­ pre a partír de poner en escena un cuerpo. Un cuerpo que se gesta con un nombre, desde la desobediencia de no aceptar casi­ lleros. Cuerpos que cuestíonan el "ser" desde la materialidad y el deseo propio pero también el ajeno. Cuerpos que convulsionan.

Cuerpos amados y odiados. Cuerpos precarizados. Cuerpos como realización. Cuerpos que se rompen y se construyen a partír pre­ cisamente de la gesta del Nombre Propio. Nombres Propios, como el de Lohana. Lohana eligió su nombre. No como nosotras o tantos otros a quienes los nombres nos vi­ nieron elegidos por otros. Nuestras familias o allegados, que al nombrarnos nos llenan de "deseos" y un "deber ser". Elegir el propio nombre. Elegir el Nombre Propio. Ser Lo­ hana y a partír de ese momento de autoafirmación gestar una nueva subjetívidad. Y dar a luz a tantas otras. Elección del Nombre Propio. Punto de emer­ gencia de historias miles con denominado­

res comunes. Pero sobre todo puntapié de luchas y resistencias. Pequeñas revolucio­ nes. Internas y externas. Individuales y colectívas. La elección del propio nombre dentro de la comunidad travestí es un punto bisagra. Mo­ mento donde se da fin a un proceso interno y se da comienzo al proceso de exteriorización de la elección de identídad de género. Momento que marca el quiebre entre un adentro y un afuera. Si el recorrido interno y personal parece difícil. El afuera se torna ate­ rrador, pero también realizador. Las subjetívidades en cuestíón, aferrándose a su Nombre Propio, enfrentan y resisten los em­ bates por un lado de la construcción de su


15


d 0 s s 1 e r

cuerpo desde la precariedad de los recursos a mano en términos económicos y, por otro lado, la cadena de exclusiones una tras otra en diferentes ámbitos. Arrancando desde la escuela, siguiendo por la familia y la migra­ ción en algunos casos. La discriminación en el ámbito de la salud, de vivienda y obvia­ mente y como corolario, en el laboral. Así, como profecía autocumplida, de animarse a romper con el "deber ser", poner en alquiler el cuerpo como único camino viable para sostener esa propia corporalidad que per­ mite la realización de ese deseo de "ser". En­ tereza y sacrificio de bancarse el Nombre Propio y asumir ese cuerpo desobediente que no se ajusta, pero tampoco quiere ajus­ tarse a ningún estándar de "normalidad". El precio que se paga es alto. La Resistencia y poder de esos cuerpos y deseos también lo son. Lohana nos habló, escribió e interpeló desde el Nombre Propio. Su lucha se fundó en la necesidad de legalizar la elección de género en el Documento Nacional de Identidad como acontecimiento que diera pie y reali­ zación en términos de subjetividad a la co­ munidad travesti y sus cuerpos. Cuerpos que eran más que simples cuerpos. Eran nom­ bres que gestaban identidades. Identidades que por falta de reconocimiento se volvían precarias. Más aún si la base material donde esas identidades se construían eran vulnera­ bles. Identidades precarias. Cuerpos que se vuelven precarios. Vidas precarias. Había que torcer el destino de esos cuerpos que se desvanecían o desgarraban en las múltiples instancias que una vida precaria con un cuerpo desobediente pueden habilitar. La Lucha de Lohana y la de tantos otros Nombres Propios fueron las que promovie­ ron y permitieron dar luz a la sanción en el año 2012 de La Ley de Identidad de Género. Ley que permite, que las personas trans sean inscriptas en sus documentos personales con el nombre y el sexo de elección, además de ordenar que todos los tratamientos médicos de adecuación a la expresión de género sean incluidos en el Programa Médico Obligato­ rio, lo que garantiza una cobertura de las 16

prácticas en todo el sistema de salud, tanto público como privado. De la mano con la Ley de Matrimonio Igualitario, se configuró un marco de reconocimiento a estas subjetivi­ dades que deciden "ser en el mundo" de otro modo ajeno a los estereotipos sociales imperantes y así permitir que la vulnerabili­ dad social de determinados cuerpos y vidas se vuelvan, como diría Judith Butler, más "vivibles". Reconocimiento legal para una lucha que en el campo de lo cultural y lo simbólico tiene mucha más tela que cortar. O mejor dicho, como gustan ellas decir, tejer. En esa trinchera estaba Lohana. Ahí estuvo. Así desde la gesta de su nombre y el de tan­ tos y tantas OTROS, se parió y se dio luz a esa particular Rabia Travesti que la identificaba. Rabía Travestí que se expresó como amor, furia pero también organización como en el caso de ALITT- Asociación lucha Identidad TravestiTransexual y de La Cooperativa de Trabajo Textil Nadia Echazú. Primera coope­ rativa de trabajo textil travesti-trans de Lati­ noamérica. Emprendimiento que nuestro actual presidente otrora Jefe de Gobierno de la Ciudad no permitió instalar en Capital Fe­ deral, logrando luego abrir sus puertas en Avellaneda. Lohana corporizaba esto y más. Fue acción rabiosa transformadora y elaboración teó­ rica brillante. Fue militancia. Atrevimiento. Fue abrazo escandaloso al feminismo. Fue perseverancia. Fue vanguardia en los cargos estatales que ocupó o en los que se candidateó. Sentó precedentes aquí y allá. Puso el cuerpo, permitió la emergencia de tanto. Abrió el abanico de lo posible. Desde el anuncio de su fallecimiento se aso­ ció en la mayoría de los medios de comuni­ cación hegemónicos (que trataron el tema) el Nombre Propio Lohana Berkins al de "ac­ tivista trans". Reducir su militancia y acti­ vismo al mundo GLTTB implica recortar su parte más subversiva. Invisibilizar aquello que le da sentido a su lucha en un sentido global. Lohana era mucho más. Era una mili­ tante social, miembro del Partido comunista. Ella entendía al colectivo travesti en el marco de tantos otros sectores oprimidos como los

obreros, las mujeres, los inmigrantes, los pibes de gorrita de los barrios y tantos otros. Entendía que su lucha era también contra el patriarcado pero también y sobre todo con­ tra el sistema. Desde allí se desprende y en­ tiende aquella frase tan de Lohana: "Hace falta coraje para ser mariposa, en un mundo de gusanos capitalistas". La frase ilustra la mariposa que logra su es­ plendor luego de su pasado en larva, ese proceso de adentro y afuera. Pero si nos quedamos con esa parte solamente, esta­ mos a mitad de camino. Ella era consciente y con espíritu pedagógico creaba conciencia de que esos padecimientos por lo que pasa el colectivo trans, no se alejan del de tantos otros que no se ajustan a lo que el sistema capitalista impone y pondera. Por eso a Lohana no solo vamos a extrañar cruzárnosla en las marchas del orgullo gay cada noviem­ bre, o en las columnas que escribía en Página 12 sino también en cada manifestación o es­ pacio de lucha del campo popular. Su lucha dentro de la comunidad travesti se articu­ laba con tantas otras porque como ella misma afirmaba "si efectivamente el pacto social de la modernidad es un pacto de ex­ clusión, entonces, la única respuesta a él es la alianza de los excluidos"[1]. Por eso ella siempre estaba ahí al pie del cañón. Po­ niendo su cuerpo. Ese cuerpo que tanto sim­ boliza, que tanto potenció, que tanto gestó. Hoy somos muchos y muchas los que senti­ mos su pérdida física y le damos las gracias por su Amor y Furia Siempre. No sé si tendremos mucho tiempo para llo­ risquear. No hay homenaje posible que al­ cance. Tan solo seguir poniendo nuestro cuerpo en escena. Las mariposas seguirán volando, les pese a los gusanos capitalistas que les pese. Febrero 2016

Contacto: experiencia.investigacion@gmail.com

[1] ALITT: La gesta del nombre propio; Bs. As.: Edi­ ciones Madres de Plaza de Mayo; 2005.


¡FURIA TRAVA! C o le ctiv a Lo h an a Berkins: Porque la lucha continúa Por Anahí Más "Para mí el feminismo es una de las herra­ mientas de pensamiento política más pode­ rosas que nosotras, las travestis, hayamos conocido. Las travestis fuimos, al inicio de nuestra lucha, rápidamente atravesadas por el feminismo, que nos aportó poder pensar­ nos a nosotras mismas. Desde entonces no puedo ver el mundo sino es a través del ojo del feminismo." (Entrevista Revista Furias no­ viembre de 2013)

una iniciativa de Marlene Wayar, junto a Susy Shock, Violeta Ríos Alegre y Duen Sacch, ade­ más de compañeros y compañeras de la co­ munidad LGTTBIQ se conformó la "Colectiva Lohana Berkins". Marlene, a quien Lohana le pasó la posta en un escrito que realizó horas antes de su fallecimiento, explica el objetivo, quiénes la componen y proyectos de este nuevo espacio que será la punta de lanza de la militancia histórica de Lohana.

Lohana Berkins falleció el 5 de enero de este año. Militante de la primera hora, defensora de los derechos humanos, y luchadora histó­ rica de la comunidad travesti y transexual. Lo­ hana fue fundadora y Presidenta de la Asociación de Lucha por la Identidad Travesti y Transexual (ALITT), además de ser una de las principales impulsoras de la Ley 3.062 de res­ peto a la identidad adoptada por travestis y transexuales aprobada por la Legislatura Por­ teña. Le puso el cuerpo a los reclamos y las ne­ cesidades del colectivo trans, la despenalización del aborto, la democratiza­ ción de los medios y hasta soñó con ser presi­ denta.

Para Marlene este será un proyecto de militancia compuesto por "travestis, tipos trans, tortas y maricas, con el acompañamiento de heterxs en fuga. No se trata de que se ponga en juego sus prácticas sexuales, su género, su objeto de deseo, su genitalidad, sino que todxs transformemos nuestros modos de vin­ culación".

Pocos días después de su fallecimiento, por

Los objetivos principales son el deseo de "reinventar el mundo y no dejar que la niñez padezca lo que padecimos nosotrxs al nacer en este mundo erróneo y mal construido, un mundo capitalista, patriarcal y heterosexista que nos afecta hasta la invisibilización. Este mundo nos produce una soledad infinita que llega hasta la muerte", dice Marlene.

La primera presentación en público de la Co­ lectiva Lohana Berkins será el 24 de Febrero, día que se convoca el paro nacional en re­ clamo de las políticas neoliberal que es insta­ laron con el gobierno de Mauricio Macri. En palabras de Marlene: "Queremos la reincor­ poración de los despedidos, queremos parita­ rias. Pero también, debemos concientizar sobre la feminización de la pobreza, sobre el ínfimo ingreso de las personas Trans en los es­ pacios de trabajo formal y el pedido de que los lugares de trabajo y la escuela dejen de ser inseguros para mujeres, tortas, travas, mari­ cas y tipos trans". Marlene recuerda todas esas palabras, ideas y sentimientos que no morirán y que serán van­ guardia. Lohana Berkins dijo: "Muchos son los triunfos que obtuvimos en estos años. Ahora es tiempo de resistir, de luchar por su conti­ nuidad. El tiempo de la revolución es ahora, porque a la cárcel no volvemos nunca más. Estoy convencida de que el motor de cambio es el amor. El amor que nos negaron es nues­ tro impulso para cambiar el mundo. Todos los golpes y el desprecio que sufrí, no se compa­ ran con el amor infinito que me rodea en estos momentos. #FuriaTravestiSiempre".

17

La Revolución es Ahora  

Dossier de la revista Furias Nº26 dedicado a Lohana Berkins

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you