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INSTITUTO SUPERIOR DE EDUCACIÓN NORMAL LIC. EN EDUCACIÓN PRIMARIA TALLER DE TIC’S PLAN DE TRABAJO SUSTENTABLE

MAESTRO: LEP. Cesar Moreno Vázquez ALUMNO: Víctor Hugo Molina Vázquez

7°A


Plan de trabajo sustentado. Uno de los principales problemas que detecte en mi salón de clases es que tengo un alumno con trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH) con el cual para que pueda ser funciona dentro del aula de clases el docente a cargo de grupo, el maestro Manuel, me pidió que permanezca como sobra de Etan, nombre del alumno, un trabajo bastante complicado porque es la primera vez que me tocaba algo parecido y más que complicado era muy tedioso y desesperante porque había ciertas ocasiones en las que me desesperaba al ver que no acataba lo que le pedía o enseguida se perdía. Es por ello que decidí buscar herramientas para poder trabajar exclusivamente con Etan, primero decidí enfocarme en su impulsividad, tratándolo de hacer más reflexivo así que la mejor manera de ayudar a Etan o cualquier niño con TDAH es siendo un buen modelo, actuando como nos gustaría que ellos actúen, por ejemplo si queremos que se respete cuando un alumno está expresando sus idas nosotros como docentes igual debemos de hacerlo, y pedir permiso para tomar la palabra, un ejemplo sencillo es el alzar la mano para poder hablar, primero tenemos que hacerlo nosotros para que después lo hagan ellos. Como menciona la fundación CADAH “Cuando hablamos de autocontrol, nos referimos a la capacidad que tienen las personas de gestionar, de una manera voluntaria y consciente sus actos, producciones verbales o su comportamiento en general”. Por ellos es importante enseñar a que los niños piensen antes de actuar, que se tomen el tiempo de pensar lo que van a decir antes de responder. Esto podemos hacerlo en una actividad en la que participe todo el salón para que no se vea discriminado el o los alumnos niños con TDAH si es que se cuenta con más de uno. De igual manera podemos realizar estrategias enfocándonos únicamente a este tipo de alumnos para que no pierdan la paciencia a la hora de esperar, vaya planificando lo que tiene que hacer, pero hay que recordar que esto depende de cada niño y el nivel de TDAH y de las situaciones que vayan presentándose. A lo anterior la fundación CADAH menciona que: “La impulsividad es una de las causas del comportamiento inadecuado, la precipitación en las respuestas hacen que no entren en marcha los mecanismos de reflexión que seleccionarían una respuesta más adecuada, que probablemente sería más racional y menos emocional que la que tiene los niños con TDAH en la mayoría de las ocasiones”. Por ello las autoinstrucciones les van a proporcionar de manera


paulatina una serie de pasos que deberán seguir, hasta el momento en que los interioricen o incorporen a sus rutinas para que sus actuaciones sean menos impulsivas y más reflexivas. Hay que tener en cuenta que cuando lo que queremos es cambiar por completo la conducta o hacer que desaparezca en vez de solo modificarla, lo que debemos de hacer es ignorar porque muchos de los comportamientos de los niños tienen un propósito, están buscando una respuesta por parte de alguien más, en este caso puede ser el docente, sus compañeros e incluso los mismos padres de familia. Si el niño no encuentra la respuesta que espera para sus acciones poco a poco las irá eliminando ya que no obtiene ningún beneficio de ellas. Otro parámetro que es el área de control de grupo, primero que nada debemos entender que el aula es un contexto dinámico, sujeto a cambios por lo que las estrategias dependerán de cómo se vayan suscitando los ambientes dentro del salón de clases. Primero tenemos la estrategia COMP (Classroom Organization and Management Program) basado en la investigación de la Dra. Carolyn M. Everston. Dicho programa consiste en hacer que los docentes exploten al máximo sus habilidades de gestión de instrucción y de comportamiento a través de la planificación, pero antes de llevarla a cabo hay que realizar una autoevaluación del grupo en general y del o los alumnos con TDAH. Otra estrategia es la propuesta es “Good Behavior Game” al igual que la anterior nos permite manejar el comportamiento de los alumnos en clase. Primero debemos de definir cuáles son los comportamientos que deseamos conservar y los que deseamos eliminar, (esta estrategia la podemos utilizar de manera grupal, no únicamente para el niño con TDAH). Para ello dividiremos al salón en dos grupos y le daremos a cada equipo las conductas que están permitidas realizar y las que resultan destructivas para el buen funcionamiento del grupo, cada grupo obtendrá una serie de puntos negativos por cada acción que rompa de las ya establecidas y al final de la clase (en el texto original) o bien se puede llevar de manera semanal el equipo que haya obtenido menos puntos negativos ganará una recompensa, pero si cada uno de los equipos obtienen una puntuación negativa baja se podría motivar a los dos grupos dándole un intensivo a cada uno. Para seguir con esta estrategia es necesario seguir esta serie de pasos: 1. Decidir en qué momento del día se va a llevar a cabo la dinámica.


2. Definir qué comportamientos reciben puntos negativos, es decir cuáles son las acciones buenas y cuáles son las acciones malas. 3. Establecer las recompensas. 4. Presentar el programa. 5. Poner en marcha el programa. Para controlar la conducta del alumno muchas veces utilizamos el castigo, aunque después de usarlo tengamos un sentimiento de culpa. Podemos utilizar una serie de “castigos positivos” o “castigos negativos” para poder manejar la conducta dentro o fuera del aula de clases, pero antes que nada debemos de marcar (como en la estrategia anterior “Good Behavior Game”) los acuerdos que nos harán caer en cualquiera de los dos castigos y recordar que el alumno no sabrá que existen el castigo positivo y el negativo, ellos solo conocerán que a cualquier acción errónea que ellos realicen habrá una represalia. Como bien se había mencionado anteriormente utilizaremos el castigo positivo y el castigo negativo, los cuales la psicopedagoga de la Fundación CADAH (2015) nos define: “hablamos de castigo positivo cuando al niño se le administra un estímulo desagradable ante una determinada conducta, la cual queremos reducir o eliminar. Este castigo ha sido el más utilizado tradicionalmente, ejemplo de ello sería la copia reiterada en el aula por una acción no deseada ("no volveré a gritar en clase`). Si bien, este tipo de castigo trae consigo una serie de efectos no deseados en el niño: - El niño podrá respetar a la figura que ha ejercido el control de la situación, pero al no interiorizar la conducta, volverá a repetirlo una vez que esa figura no esté presente. - El niño sabe la conducta que no debe de realizar, pero al no explicarle la conducta que sí que debe de hacer se sentirá perdido, aumentando de esta forma su ansiedad al no saber qué es lo que se espera realmente de él. El castigo negativo o coste de respuesta consiste en quitarle un estímulo agradable para él. Por ejemplo, no ir al cine el Sábado por la tarde por no haber hecho los deberes (Iremos al cine la siguiente vez que los haga, actuando de esta forma como reforzador positivo). Este tipo de castigo se ha evidenciado muy eficaz para eliminar conductas no deseadas.


Otro tipo de castigo negativo es el "tiempo fuera" es decir, sacarle del contexto en el cual están los reforzadores positivos hacia esa conducta indeseada. En estos casos será muy importante que el contexto dónde se vaya a llevar a cabo el tiempo fuera esté libre de estímulos positivos para él, es decir, no mandarle a su cuarto donde tiene el ordenador, la televisión…” Para que esto sea algo positivo y que no se nos salga de control ya sea como padres de familia o como docentes el alumno de ante mano deberá conocer el castigo que recibirá si comete una actitud indeseada; tanto las normas como la consecuencia de su cumplimiento o incumplimiento deberán hacerse visibles, es decir no solo denigrar las acciones que están mal, también premier las acciones que haga bien (método conductista); el castigo o premiación deberá de realizarse exactamente después de que esta se produzca, sino el alumno no entenderá la relación causaefecto; los castigos o consecuencias deberán de ser de acuerda al nivel de la acción que haya realizado el alumno; y por último, los castigos deberán cumplirse siempre.


Bibliografía. http://www.fundacioncadah.org/web/articulo/como-ayudar-al-ninoa-con-tdah-a-actuar-deforma-reflexiva.html http://www.fundacioncadah.org/web/articulo/tdah-programas-para-el-control-de-laconducta-en-el-aula.html http://www.fundacioncadah.org/web/categoria/tdah-estrategias-para-aplicacion-delimites-y-normas.html http://www.ite.educacion.es/formacion/materiales/126/cd/unidad_5/mo5_condiciones_para_la_m ejora.htm Martínez Martín, Mº.A. y col. Todo sobre el TDAH. Guía para la vida diaria. Editorial Altaria (2013). Bonet. T, Soriano. Y, Solano. C. Aprendiendo con los niños hiperactivo. Thomson (2007) Cruz

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http://educaciontdah.wordpress.com/ Vaello Orts, J. "Cómo dar clase a los que no quieren". Editorial Grao (2011). http://www.comp.org/AboutCOMP.html http://goodbehaviorgame.org/ Labrador, F.F. (Coord.) (2008). Técnicas de Modificación de Conducta. Madrid: Pirámide. Vallejo, M.A. y Ruiz, M.A. (1993), Manual Práctico de Modificación de Conducta (vols. 1 y 2).


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