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EPÍLOGO

de dólares (trillones de dólares en inglés) por los sistemas banca­ rios, la pérdida de muchos billones más en mercados hipotecarios y bursátiles, y el aumento del desempleo (que hoy alcanza entre 50 y 70 millones de personas en el mundo). Además, resulta manifiesto que los coletazos de la crisis se harán sentir durante años como consecuencia de los enormes rescates que se llevaron a cabo con dinero público y que implican un incremento espec­ tacular de las deudas de los gobiernos de Estados Unidos y de muchos países europeos. Los dilemas que plantean estos desastres se han recogido en la prensa internacional y en las discusiones de órganos colegia­ dos de las principales potencias, sobre todo del G-20, en sus reuniones cada vez más frecuentes. A su vez, se discuten las futuras reformas del sistema financiero mundial en la Comisión del G-30 que encabeza PaulVolcker, la comisión financiera de la U nión Europea que encabeza Jacques de Larosiére, el Foro de Estabilidad Financiera que coordina M ario Draghi, y la Comisión Stiglitz sobre reformas financieras de las Naciones Unidas que ha publicado reportes detallados a partir de sesio­ nes de debate realizadas desde la primavera de 2009.276 Este último grupo de trabajo tiene la virtud de ser el vocero de un mayor número de países pero además de preocuparse no sólo por la forma de mejorar las regulaciones de los sistemas finan­ cieros de las naciones más avanzadas y ricas sino también de los países en desarrollo. En particular, esta Comisión otorga importancia a entender la forma en que la crisis financiera, cuyo epicentro se originó en el N orte, afecta (y afectará) a todos los países del Sur. En este epílogo, deseamos sugerir que existe una considera­ ble variedad de respuestas a los grandes interrogantes sobre el 325

Nueva historia de las crisis financieras marichal  
Nueva historia de las crisis financieras marichal  
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