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Gastronomía Forn “Soy”

José Gil eligió además al Forn San Jerónimo porque El Huerto de Santa María se distingue por su interés en ofrecer alimentos artesanales, hechos con una gran dedicación y entusiasmo, que les otorgan un sabor especial y muy apreciado. El horno lo fundaron los padres de Paquita, Pepe “el carreter” y Marcelina. Aunque Pepe trabajaba en un horno del Cabanyal, su familia no tenía tradición hornera. Pero todo cambió en el momento en que Pepe y Marcelina, ambos de Albuixech, se conocieron en el Cabanyal y decidieron montar su propio horno en su pueblo. Con 25 años, Paquita se hizo cargo del horno y a él se sumó Ramón, que no conocía este tradicional oficio hasta que se casó con ella. Hoy día, el arte de la panadería y repostería ha continuado pasando de padres a hijos y el horno está atendido por la tercera generación: José Ramón y Paqui.

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Gastronomía Forn “Soy”

José Ramón explica que “a las 2 de la mañana empezamos a preparar el pan. En primer lugar, se mezcla la masa madre con el agua y la sal; después se añade la harina y el mejorante, y, pasados unos veinte minutos con la máquina en funcionamiento, se añade la levadura y se deja funcionar otros diez minutos más”. Es, sin duda, un proceso largo donde es fundamental respetar las proporciones y los tiempos. “Luego se saca la masa –prosigue José Ramón- y se pasa a la máquina pesadora, que forma las piezas al peso marcado. De allí se lleva a la boleadora, que aprieta la masa y le da forma redonda, y se traslada a las cajas para que repose. Ahora ya se puede dar forma al pan: baguette, largo, chapata, etc.. y ponerlo en los armarios para que fermente la masa durante una hora u hora y media”. Previamente, el horno se ha calentado a la temperatura adecuada; tras la

fermentación ya se puede cocer el pan. Sobre las 5 de la mañana, el pan se mete en el horno; un horno con 30 años de antigüedad, giratorio, con la plataforma de piedra y calentado con leña de naranjo. Dependiendo del tipo de pan, la cocción se sitúa entre 20-30 minutos. Cuando se ha enfriado, el pan se empaqueta y se reparte entre los restaurantes y demás establecimientos. Son las 9:30 de la mañana y, lejos de terminar la jornada de trabajo, el proceso se inicia de nuevo para los dulces. “Cada dulce lleva su elaboración; una vez acaba el amasado de pan en la mesa, empezamos a hacer dulces”, indica José Ramón, quien añade que los dulces más típicos son los de Pascua (monas, panquemados, tortas de pasas y nueces…) y los de Navidad (pasteles de boniato, rosegons de almendra y de coco, almendrados…) entre otros.

Dulce tradición La Comunitat Valenciana tiene una antigua tradición repostera que ha perdurado por su gran riqueza y variedad. Algunos dulces se elaboran coincidiendo con celebraciones religiosas o son típicos de determinadas comarcas, mientras que otros se han universalizado: se consumen en cualquier época y en buena parte de nuestro territorio, además de en el resto del país como es el caso del turrón.

Es complejo mencionarlos a todos, así que ofrecemos una pequeña representación de nuestros dulces: Almendrados Almoixàvenes Arnadí Arrop i talladetes Buñuelos Coques Fartons Gaiatos de Sant Blai Huesos de Todos los Santos Magdalenas Mantecados Merengue

Monas de Pascua Panellets Pasteles de boniato Pastís de coco Peladillas Piuletes i tronadors Rosegons Tonya o pa socarrat Tortada Turrón Valencianas

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Huerto de Santa Maria Nº9  

Elegantes salones en plena naturaleza para bodas, ceremonia civil, banquetes, celebraciones y eventos de empresa en Valencia. Rincones lleno...

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